El viernes Trump afirmó que Estados Unidos estaba preparado para intervenir si los manifestantes eran asesinados en Irán. “Si Irán dispara a manifestantes pacíficos y los mata violentamente, como ya lo ha hecho, Estados Unidos acudirá en su ayuda”, declaró el Presidente de Estados Unidos. “Estamos listos, armados y preparados para intervenir”, añadió.
Aprovechando el movimiento de protesta iniciado en Teherán, donde los comerciantes cerraron sus negocios para protestar por el hundimiento de la moneda y la consiguiente hiperinflación, los alborotadores atacaron edificios públicos, incluida una comisaría. Los enfrentamientos dejaron seis muertos el jueves en el oeste de Irán.
Las declaraciones de Trump han provocado una advertencia de Teherán contra los intereses estadounidenses en la región. Un asesor del dirigente iraní Ali Jamenei, Ali Shamkhani, reaccionó afirmando que cualquier intervención estadounidense en Irán se enfrentaría a represalias. “La seguridad de Irán es una línea roja y no un asunto para un tuit aventurero”, advirtió. “El pueblo iraní conoce perfectamente la experiencia del ‘rescate’ estadounidense en Irak y Afganistán, hasta Gaza”, añadió.
Una advertencia similar provino de Ali Larijani, secretario del Consejo de Seguridad Nacional: “Trump debe saber que cualquier injerencia estadounidense en este asunto interno equivaldría a desestabilizar a toda la región y perjudicar los intereses estadounidenses”, declaró. “El pueblo estadounidense debe comprender que Trump instigó esta aventura y que debe tener cuidado con sus soldados”, añadió.
“Sabemos distinguir claramente entre las demandas de los comerciantes que protestan y las de los elementos destructivos”, enfatizó.
Sadeq Larijani, presidente del Consejo de Discernimiento de la Conveniencia del régimen iraní, también respondió a las amenazas de Trump. “Pretender que se preocupan por el pueblo iraní es pura hipocresía por parte de Estados Unidos, especialmente después del martirio de más de mil jóvenes durante la agresión israelí apoyada por Estados Unidos”.
Según Sadeq Larijani, “Amenazar a Irán es una locura. Si cometen un error, se enfrentarán a una respuesta más severa”.
“Nuestraa fuerza supera la de la Guerra de los Doce Días”. Por su parte, el ministro de Defensa iraní, general de brigada Aziz Nasirzadeh, declaró que “las capacidades de misiles balísticos de Irán son innegociables e indestructibles”.
“Nuestras capacidades actuales superan con creces las de la Guerra de los Doce Días, y si una amenaza se dirige contra la República Islámica de Irán, la respuesta de las fuerzas armadas será integral y decisiva, sin vacilación alguna”, advirtió.
“Nadie en Irán cree en incluir el tema de los misiles en las negociaciones”, continuó. “Las capacidades de los misiles balísticos no pueden erradicarse mediante bombardeos, negociaciones ni el asesinato de científicos y comandantes, porque este conocimiento está profundamente arraigado en la conciencia colectiva iraní y se enseña en las universidades y a los jóvenes”.
Israel medita un ataque contra Irán
Durante la reunión del lunes con Netanyahu, Trump dio luz verde a Israel para atacar a Irán. El miércoles 31 de diciembre, el Mosad israelí instó a los provocadores iraníes a intensificar las movilizaciones, afirmando que estaba presente con ellos “sobre el terreno”. El diario Israel Hayom reveló que Tel Aviv está “considerando llevar a cabo un ataque contra Irán en medio de las protestas”.
En respuesta a las amenazas de Trump, el Ministerio de Asuntos Exteriores iraní declaró: “Los iraníes no aceptarán ninguna forma de injerencia extranjera y resolverán sus problemas mediante el diálogo y la consulta mutua”.
“Un simple análisis del largo historial de supuestas políticas estadounidenses destinadas a ‘salvar al pueblo iraní’ basta para comprender la verdadera naturaleza de su supuesta simpatía”, afirmó, recordando que “esta falsa simpatía estadounidense se manifestó en la orquestación del golpe de Estado de 1953 contra el gobierno electo de Mossadegh, mediante la financiación y el suministro de armas a los provocadores”.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní también recordó: “Esta falsa simpatía estadounidense se manifestó en el derribo de un avión civil iraní en 1988, que cobró la vida de mujeres y niños sobre el Golfo Pérsico. Esta falsa simpatía estadounidense se manifestó en el apoyo inquebrantable a Saddam Hussein durante la guerra de ocho años contra Irán. Esta falsa simpatía estadounidense se manifestó en la connivencia con Israel en el asesinato de iraníes y el ataque a la infraestructura iraní en junio de 2005”.
“No olvidaremos las sanciones descritas como las más severas de la historia, ni la amenaza de atacar hoy a Irán con el pretexto de la ‘preocupación’ por los iraníes, en flagrante violación del derecho internacional y de sus principios”, concluyó.
La diferencia entre manifestantes y provocadores
El fiscal del distrito central de la provincia de Lorestán, en el oeste de Irán, Ali Hassanvand, advirtió el viernes que “cualquier participación en reuniones ilegales y cualquier acción destinada a alterar el orden público” constituyen delitos que serán sancionados “con la máxima firmeza por la justicia”. Subrayó la necesidad de distinguir entre manifestantes que defienden sus medios de vida y provocadores. “Nadie puede cometer actos ilegales ni amenazar la seguridad de las personas con el pretexto de problemas económicos o sociales”, afirmó.
Treinta personas acusadas de “alterar el orden público” fueron detenidas en Teherán. El jueves por la noche, la agencia de noticias Tasnim informó que no se habían registrado incidentes en la capital en los últimos días.
En el distrito de Sadaf, en Hamadán, los provocadores quemaron el Corán y libros de oraciones. Según medios iraníes, la mezquita Hawz Agha, en el distrito de Bein Nahrain, en Hamadán, también fue atacada por una veintena de alborotadores. El viernes las provincias de Fars y Hamadán fueron escenario de multitudinarias marchas, exigiendo a la policía iraní medidas contra cualquiera que amenace la seguridad pública, tras las manifestaciones que tuvieron lugar en estas ciudades en los días anteriores.
Los disturbios se producen mientras Irán conmemora seis años del asesinato del jefe de la Fuerza Quds, el general Qassem Soleimani, quien murió el 3 de enero de 2020 en un ataque con drones estadounidenses en Irak. Decenas de miles de iraníes han acudido en masa a las mezquitas en los últimos días, especialmente a su ciudad natal, Kermán, en el sureste del país. El jueves por la noche, cientos de personas se congregaron alrededor de su tumba, coreando consignas, como “¡Muerte a Estados Unidos!”.
El colectivo iraní Handala difundió en redes sociales una lista de 600 provocadores que trabajan para el Mosad israelí. Los provocadores están vinculados a Mehrdad Rahimi, considerado el principal agente del Mossad en Irán e involucrado en actividades destinadas a sembrar la violencia y la inestabilidad.
En sus inicios, Handala era un colectivo emergente de piratas informáticos. Luego se transformó en protagonista una campaña de filtrado de información dirigida a figuras israelíes de alto rango.
Al transmitir imágenes de vídeo del lanzamiento de cócteles molotov contra viviendas de ciudadanos, la televisión pública declaró que los perpetradores eran “mercenarios de habla persa afiliados al Mossad”.
‘Estamos en guerra’
El CGRI también afirmó haber “detenido a un espía de nacionalidad extranjera que trabajaba para la inteligencia israelí”. Los medios iraníes informaron que “entró secretamente en ell país, recopiló información y evaluó la situación relacionada con los actos terroristas perpetrados por agentes”.
Ayer el secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán declaró: “Estamos en guerra; no hay paz ni alto el fuego. Se ha identificado a los instigadores de los disturbios, algunos han sido detenidos y, en algunos casos, se han descubierto armas como pistolas G3 y Colt, lo que sugiere premeditación”.
El gobierno iraní anunció que nueve miembros de la policía han muerto durante los disturbios. Siete de ellos murieron en la ciudad de Mashhad, al noreste del país. Los otros dos fueron asesinados a puñaladas en la ciudad santa de Qom, en el centro de Irán. Sus funerales se celebraron ayer, asistiendo una gran multitud.
En la ciudad de Lordegan, al este de Irán, dos policías murieron y otros 30 resultaron heridos. Cuarenta y dos autobuses y ambulancias fueron incendiados, así como 24 edificios residenciales y 10 instituciones públicas, según la agencia de noticias Fars.
Los medios de comunicación iraníes difundieron imágenes de actos terroristas perpetrados en varias ciudades iraníes, donde los provocadores atacaron tanto edificios públicos como propiedades privadas, comercios y otros establecimientos.
En la ciudad de Rasht, al norte de Irán, los alborotadores incendiaron una clínica médica, matando a una enfermera.
Las fuerzas Basij en Teherán
La agencia de noticias Fars informó que Teherán experimentó una relativa calma y una marcada disminución de los disturbios durante la noche del viernes al sábado, tras el despliegue de las fuerzas Basij, afiliadas al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica, junto con la policía.
El sábado se produjeron nuevas manifestaciones en apoyo al gobierno en varias ciudades. Una de ellas tuvo lugar en la ciudad norteña de Qazvin. En entrevistas, los manifestantes expresaron su rechazo a los actos de vandalismo y terror perpetrados por los alborotadores, a la vez que manifestaron su apoyo a las protestas contra la inflación y el alto coste de la vida causado por el desplome de la moneda.
Ayer la televisión pública transmitió imágenes de los funerales —a los que asistieron grandes multitudes, sobre todo en la ciudad sureña de Shiraz— de los miembros de la policía fallecidos durante las protestas.
Según la emisora pública Irib, se produjeron grandes manifestaciones en las ciudades de Zanjan y Rasht.
Los profesores universitarios de todo Irán se han unido al movimiento en oposición a los disturbios. En una declaración firmada por 12.400 profesores universitarios pertenecientes a la milicia Basij, condenaron “los brutales crímenes cometidos por grupos terroristas y los ataques a símbolos religiosos y nacionales”, a la vez que extendieron sus saludos y deseos de paz al “gran pueblo iraní”.
La declaración dice: “Cuando el presidente estadounidense, símbolo de la arrogancia mundial, hizo declaraciones intervencionistas a favor de los alborotadores y los grupos terroristas, quedó claro que el Gran Satán busca venganza contra el pueblo iraní”.
La declaración advierte que Trump “ha sustituido la opción de la agresión militar externa por una estrategia de caos y sabotaje interno, y ha trabajado para organizar y armar a grupos terroristas y sus mercenarios para aprovechar cualquier oportunidad”. El hijo del Sha quiere regresar a Irán
“Estados Unidos apoya al valiente pueblo iraní”, ha escrito el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, en las redes sociales.