La web más censurada en internet

Etiqueta: Yemen (página 10 de 12)

Al-Qaeda es la punta de lanza de la autocracia saudí en Yemen

Los integrantes del grupo terrorista Al-Qaeda en la Península Arábiga (AQPA) apoyan al régimen saudí y sus aliados en su ofensiva contra Yemen, según un informe de la televisión británica BBC.

Los documentos en poder de la BBC demuestran que los militantes de Al-Qaeda están luchando junto a las fuerzas saudíes y sus aliados en la batalla por recuperar la ciudad yemení de Taiz (suroeste), controlada por el Ejército Árabe Yemení.

Una productora de documentales de la BBC filmó a los integrantes de Al-Qaeda y las fuerzas leales al expresidente fugitivo yemení Abdu Rabu Mansur Hadi, que gozan del apoyo de los soldados invasores del ejército emiratí en la ciudad de Taiz.

Durante una visita a la primera línea de combates en torno a Taiz a finales del año pasado, la documentalista Safa Al-Ahmad se entrevistó con fuerzas pro-Hadi y también con otro grupo que secunda las operaciones hostiles contra el Ejército y los combatientes del movimiento popular yemení Ansarolá.

A juicio de la documentalista, Al-Qaeda se aprovecha del caos en el sur de Yemen ha enviado combatientes a Taiz para aumentar su influencia y difundir su mensaje entre los residentes de la localidad.

Desde el inicio de los ataques saudíes contra Yemen, Riad no ceja en su apoyo al grupo Al-Qaeda. En mayo, el Ejército Árabe Yemení y las fuerzas del movimiento popular Ansarolá confiscaron un cargamento de armas y municiones que los aviones saudíes habían arrojado desde el aire a miembros de Al-Qaeda.

Un vídeo publicado en noviembre del año pasado reveló que la banda terrorista Ansar al-Sharia se había unido a la coalición dirigida por Riad contra Ansarolá.

Fuente: http://es.abna24.com/service/middle-east/archive/2016/02/23/736689/story.html

Marruecos envía 1.500 soldados a agredir a Yemen

1.500 soldados marroquíes han sido enviados a combatir a Yemen, según afirmó el 4 de noviembre el diario de Casablanca Assabah. El rotativo señala que se trata de efectivos del cuerpo de paracaidistas, que tomaron parte en el African Lion 2015, las maniobras en Estados Unidos que tuvieron lugar en Tan Tan, al sur de Marruecos, durante el mes de mayo.

Rabat reafirma así su apoyo a la coalición militar encabezada por Arabia Saudí. La movilización de efectivos del cuerpo de paracaidistas se habría hecho en coordinación con los Estados Unidos.

“El primer contingente que se espera en Arabia Saudí está constituido por unidades de elite de la gendarmería militar”, precisa Assabah. Su entrenamiento en Tan Tan se habría orientado específicamente para esta intervención en Yemen. El diario precisa que “la movilización sobre el terreno de las tropas marroquíes se ha hecho en coordinación con los Estados Unidos”.

El apoyo de Marruecos a la agresión militar contra Yemen que lleva a cabo una coalición de países encabezada por Arabia saudí se remonta al 26 de marzo de este año. Hasta el momento, la cooperación se limitaba al envío de cazas F-16 de ejército del aire marroquí que participaban en operaciones aéreas contra objetivos precisos en territorio yemení. En el marco de éstas, un piloto marroquí perdió la vida tras estrellarse su avión durante una operación.

Mercenarios colombianos de Blackwater combaten en la guerra de Yemen

El jueves el New York Times volvía sobre las contratación de mercenarios por parte de Emiratos Árabes Unidos para luchar contra la rebelión en Yemen.

En su mayor parte dichos mercenarios son colombianos a sueldo de la siniestra empresa de asesinos Blackwater.

No es una buena señal, dice el periódico, porque en Irak los contratistas lograron que la población se volviera contra Estados Unidos.

Los jeques emiratíes han alquilado un ejército privado de 1.800 pistoleros que en Yemen sólo se podrán ver como una fuerza de ocupación extraña y hostil. Es posible que a los colombianos siga otra legión de sudaneses y eritreos.

No es la primera vez que los países del Golfo contratan mercenarios. En 1975 actuaron a través de la sociedad Vinnell, una empresa estadounidense de seguridad, para formar la Guardia Nacional saudí, que actúa al margen del ejército y del Ministerio de Defensa.

Los 75.000 mercenarios de la Guardia Nacional actúan bajo las órdenes directas del rey. Su misión es la de erradicar cualquier clase de disidencia política interna capaz de desafiar la autocracia.

Vinnell cobra 819 millones de dólares por el mantenimiento de 1.000 mercenarios en Arabia saudí que dirigen en el trabajo de la Guardia Nacional y la Fuerza Aérea.

Actualmente la empresa forma parte del grupo Northrop Grumman y mantiene proyectos del mismo tipo en unos 50 países del mundo, incluido Estados Unidos, desde los tiempos de la guerra de Vietnam, en la que dirigió programas secretos de inteligencia.

En 2011 cuando Bahrein se vio sacudido por la Primavera Árabe, los saudíes enviaron a su Guardia Nacional para reprimir el movimiento de masas.

Detenidos dos espías de Estados Unidos en Yemen

Los servicios de seguridad yemeníes, dirigidos por el movimiento rebelde Ansaralah, detuvieron a dos espías que trabajaban de forma encubierta como representantes de la ONU.

Uno de los espías era un oficial de los servicios de inteligencia y el otro un soldado de la Marina de Guerra.

Desde hace meses ambos eran seguidos de cerca por el contraespionaje de Asaralah y fueron detenidos cuando se dirigían al hotel Sheraton de Sanaa.

Este hotel fue anteriormente la sede de la embajada de Estados Unidos, hasta que lo abandonaron a comienzos de este año.

Después Estados Unidos lo cedió a la ONU para que se instalara en sus dependencias, aunque no paga ningún tipo de alquiler por su utilización, por lo que toda la delegación internacional de la ONU está bajo sospecha de ser una tapadera de Estados Unidos.

Dicha delegación la componen decenas de funcionarios, de los que buena parte son de nacionalidad yemení y otros árabes. Se desplazan en aviones de la ONU entre Sanaa y Yibuti, la vía de salida de la Península Arábiga a través de África.

Blackwater recluta mercenarios para combatir en Yemen

Es otro síntoma del fracaso de Arabia saudí en su agresión contra Yemen: después de la llamada de socorro a las tropas sudaneses, ahora recurren a los mercenarios de Blackwater, que llegan bajo la cobertura de militares colombianos.

Así lo ha denunciado el periodista yemení Abdallah Ben Amer en el sitio “Yemen Press”. Según Ben Amer los mercenarios ya actúan en Colombia como contratistas de seguridad por cuenta del ejército regular.

Blackwater es una empresa nacida en 1996 como una forma de privatización de las funciones tradicionalmente encomendadas al ejérecito.

Una de sus primeras intervenciones fue en la batalla de Faluya, durante la guerra de Irak.

El carácter criminal de la empresa quedó claro en abril de este año cuando un mercenario fue condenado a cadena perpetua y otros tres a 30 años de cárcel por haber provocado un tiroteo en 2007 en Bagdad que dejó 17 personas muertas.

Los mercenarios utilizaron rifles de francotirador, ametralladoras y lanzagranadas contra personas inocentes, mujeres y niños.

No ha sido el único revés legal. También fue condenado por exportación ilegal de armas, por lo que cambió de nombre hasta en dos ocasiones desde entonces: primero Xe y luego Academi.

Entre 2002 y 2012 Blackwater percibió millones de dólares en contratos privados del gobierno para proteger convoyes, edificios, instalaciones militares y funcionarios en países atacados por Estados Unidos.

La guerra de Yemen ha tenido su punto de viraje

El domingo las fuerzas del movimiento popular yemení Ansarolá, en coordinación con las tropas del Ejército, derribaron un helicóptero militar saudí Apache en la provincia de Marib, en el centro de Yemen. Los misiles y las armas defensivas de los insurgentes, fabricados en Rusia, siguen demostrando una amplia superioridad sobre las de los atacantes, de fabricación estadounidense y francesa.

La intervención terrestre de las petromonarquías se encamina así hacia su sexto mes con una guerra que va alcanzando una dimensión que pone de manifiesto el fracaso de la monarquía saudí, que ha visto que las hostilidades alcanzan al interior de sus fronteras, algo que desborda absolutamente los cálculos que había trazado al principio de su agresión.

Educados en una estrategia militar imperialista, los saudíes confiaban en la aviación, en la tecnología, en los bombardeos y en el armamento pero, finalmente, han tenido que poner pie a tierra. En ese momento volvieron a equivocarse otra vez. Imaginaron que el teatro de las batallas iba a reducirse a Yemen. Ahora lo que comprueban es que dicho teatro es la propia Arabia saudí.

El ataque de la semana pasada contra el aeropuerto militar de Marib, en el que cayeron más de 100 soldados invasores, ha sido el punto de viraje en la guerra y ya ha sacado a las tropas de los Emiratos Árabes Unidos del teatro de operaciones. Además, tres helicópteros de combate Apache y más de 40 vehículos blindados y camiones militares fueron destruidos por los misiles Tushka de las milicias yemeníes.

Después de rezar en los funerales, los jeques saudíes tienen que calmar a sus padrinos en Washington y París diciéndoles que todo está bajo control y que la victoria sólo es cuestión de tiempo. ¿De cuánto tiempo?

Desde la semana pasada los saudíes ya no ocultan que sus tropas y la de sus socios, sumando unos 10.000 soldados en total, han cruzado la frontera en Wadiha y marchan hacia Marib a modo de batallón de castigo para vengar la muerte de los suyos.

En lugar de retroceder, los yemeníes dan un salto y atacan territorio saudí, pero no cualquiera. Desde 1930 ambos países tienen un contencioso fronterizo y Yemen siempre ha acusado a la autocracia saudí de apoderarse de las provincias limítrofes de Assir, Jizane, Najrane y otras, que son las que están ahora bajo fuego de sus misiles. La sorpresa de los ataques yemeníes en suelo saudí ya ha costado la vida a uno de los generales que comandaba el frente sur.

En Riad deben empezar a pensar que si la guerra no les va bien, van a perder mucho más que soldados, mucho más que pertrechos militares y mucho más que un suelo arenoso. Pueden perder viejos aliados, como los Emiratos Árabes Unidos, y empeorar sus relaciones con otros, como Abu Dhabi. La invasión coordinada de ambas monarquías oculta que sus planes de futuro sobre Yemen están lejos de coincidir. Mientras los saudíes quieren poner a Yemen en manos del partido Al-Islah, la sucursal de los Hermanos Musulmanes, Abu Dhabi tiene otros planes y esas divergencias se manifiestan en la pugna entre los Hermanos Musulmanes y Al-Qaeda para la Península Arábiga.

Abu Dhabi, además, está combatiendo con armamento francés y bajo la dirección política y técnica del imperialismo francés, que tiene sus bases militares más cercanas en Yibuti y en la misma Abu Dhabi. El fracaso de Abu Dhabi es, pues, el fracaso del imperialismo francés, al menos en parte. En el ataque a Marib fueron ellos los que sufrieron la mayor parte de las bajas y si las de las tropas les importan poco, deberían tomar nota de la destrucción de 12 tanques Leclerc. “El orgullo del armamento francés” quedó hecho trizas sobre las pistas del aeropuerto yemení.

Los invasores necesitan una victoria simbólica para calmar los ánimos. No les ha bastado con los 20 muertos en el ataque terrorista del Califato Islámico contra una mezquita chií en Sanaa, la capital yemení. Quieren tomarla y para ello la han cercado.

No cabe descuidar que la guerra de Yemen es como todas las demás de Oriente Medio: ha servido para que aparezca un nuevo sujeto, el mismo de siempre, el Califato Islámico, y eso también es un factor nuevo que, en el futuro irá más allá de la guerra, como les advirtió el propio Obama en Camp David tras la reunión que celebró esta primavera con los jeques: el mayor peligro para las autocracias del Golfo procede del frente interior.

Tuvo que ser Obama quien les sacó a los wahabitas de sus fantasías: su enemigo más importante no son los chiítas, ni Irán, ni nadie distinto del paro y la miseria que impera en medio del lujo y el despilfarro de las monarquías arábigas. El problema es el mismo de siempre: la lucha de clases.

Marruecos se dispone a enviar tropas a Yemen

Arabia saudí está presionando para que sus mejores aliados, entre los que está Marruecos, para crear una fuerza terrestre que intervenga en Yemen a fin de apuntillar la rebelión huti.

Hasta ahora no ha tenido mucho éxito, pero Marruecos tampoco se puede negar porque las relaciones entre ambos países no pueden ser mejores.

Marruecos ha mostrado reticencias, sobre todo cuando otro estrecho aliado suyo, Omán, le ha advertido claramente que Yemen es un olla a presión y que el coste de vidas para Marruecos en una operación sobre el terreno resultaría escalofriante.

Por ello, Marruecos ha prometido que enviará tropas, pero que deben permanecer estacionados en suelo saudí, sin entrar en Yemen.

La débil oferta marroquí no ha satisfecho a Riad, que prosigue sus esfuerzos para simular que, por su parte, no se trata de una agresión unilateral contra un vecino. La creación de ficciones, como la “comunidad internacional”, por parte de Estados Unidos ha creado escuela.

No obstante, la intervención abierta es sólo la punta del iceberg. Otros países, como Francia, también están participando directamente en la agresión, pero de una manera discreta. En mayo las Fuerzas Especiales francesas fueron trasladadas de sus bases de Yibuti y Abu Dhabi, donde disponen de bases militares permanentes, a la línea del frente en Yemen.

De Yibuti partieron los mercenarios franceses del 5 Regimiento interarmas de ultramar y de Abu Dhabi la 13 Brigada de la Legión Extranjera.

A pesar de las apariencias, el ataque a Yemen es un completo fracaso para los autócratas saudíes. Creyeron que su influencia era mucho mayor, sobre todo entre ciertos países árabes. Ahora se puede decir que están solos y más bien aislados. En algunos casos la ayuda ha sido puramente simbólica y en otras no han encontrado más que buenas palabras. En abril Pakistán se negó a enviar tropas. Turquía también les ha dado la espalda y los Emiratos Árabes Unidos se han retirado del campo de batalla.

Los Emiratos Árabes Unidos se retiran de Yemen

El portal de información emiratí 71 ha anunciado la decisión del gobierno de su país de retirar sus tropas de la ofensiva contra Yemen. La retirada se hará efectiva en pocas horas y los militares volverán a su país.

Ningún militar más volverá a Yemen, según dicho medio a causa de las incesantes peticiones de la población de los Emiratos Árabes Unidos para que el ejército se retire.

En la agresión han muerto 47 militares emiratiés, algo difícil de olvidar, dice esta fuente, quien pone de manifiesto la indignación popular y la de los familiares de los fallecidos.

El gobierno emiratí ha llegado a la conclusión de que una intervención militar terrestre en Yemen no es una buena solución.

Los soldados emiratíes y otros 1.500 más enviados por otros países a invadir Yemen, procedentes de los países litorales del Golfo Pérsico, carecen de experiencia militar para combatir en Yemen, y mucho menos en las calles de Adén.

La captura de Adén vuelve a barajar los naipes en la guerra de Yemen

El 14 de julio la ciudad portuaria de Adén, en Yemen, había caído en poder de las fuerzas invasoras que encabeza Arabia saudí. Pero el jueves fue reconquistada por las milicias sudistas, a las que los ocupantes no fueron capaces de oponerse.

Tras el asalto han capturado gran cantidad de armamento y equipo abandonado por los leales al antiguo presidente Abed Rabbo Mansour Hadi y a los takfiristas.

Las fuerzas sudistas es un conglomerado de 20 milicias distintas. Para ganarse su apoyo, los invasores habían prometido que la región gozaría de una amplia autonomía en la futura reorganización del nuevo Estado.

La caída de Adén demuestra que los ocupantes han traicionado aquellas promesas que hicieron a los sudistas. Los esfuerzos de los saudíes por crear un mando militar unificado que
agrupara a los yemeníes que sostienen en el sur al depuesto presidente
ha sido un fiasco y, finalmente, se han ganado nuevos enemigos.

Durante décadas Yemen, lo mismo que Corea, Alemania o Vietnam, fue un país dividido por la Guerra Fría, siendo el sur un país alineado al bloque socialista.

La caída de Adén es un golpe muy duro para la estrategia saudí, que pretendía convertir a la ciudad portuaria en el centro de operaciones de la guerra.

Ahora sí negociamos con los terroristas

Ban-Ki-Moon estrecha la mano al terrorista
En España hemos escuchado muchas veces la mentira: “Nosotros no negociamos con los terroristas”. Los gobernantes hispánicos son poco originales porque hasta en eso copian a Estados Unidos, que tampoco negocia con terroristas. ¿Para qué? Ellos son los terroristas.

Últimamente en la prensa estadounidense abundan los artículos sobre el asunto: muchos funcionarios de Estados Unidos se pasan su jornada de trabajo negociando con terroristas de medio mundo. Para algunos es casi una profesión y ya no se cortan en reconocerlo abiertamente.

En una entrevista a la cadena de televisión ABC, el candidato a la Presidencia de Estados Unidos Ted Cruz declaró el 1 de junio de este año que “la política de Estados Unidos ha cambiado y ahora negociamos con terroristas”.

El sábado Barry Grossman explicó a Press TV (*) que este cambio es tan evidente que ni siquiera es noticia. Por eso ha pasado desapercibido que Abd al-Rahman Al-Humayqani esté participando en las conversaciones de Ginebra sobre la guerra de Yemen, auspiciadas por la ONU y Estados Unidos.

Esta información ha sido confirmada por Adel Shoya, miembro del partido yemení Congreso Popular, que participa en las negociaciones de paz de Giebra.

La orden especial firmada por Obama en 2013 identificó a Al-Humayqani como un alto dirigente de Al-Qaeda. “El asunto es peor de lo que parece porque técnicamente Al-Humayqani parece negociar en nombre de la alianza saudí-estadounidense más que negociar con ellos” o, dicho con otras palabras: según Grossman en Ginebra Al-Humayqani representa a Arabia saudí y Estados Unidos.

En tal condición el terrorista estrechó la mano del Presidente de la ONU Ban-Ki-Moon. Inicialmente estaba previsto que el representante de Al-Qaeda fuera Nasir Al-Wuhayshi, número dos de la jerarquía takfirista y responsable en Yemen. No pudo ser porque el 15 de junio fue abatido en un ataque con drones.

La orden de Obama describe a Al-Humayqani como uno de los financieros de Al-Qaeda de la Península Arábiga, que operaba a través de supuestas ONG de beneficencia. También participó en 2012 en el ataque contra un cuartel de la Guardia Republicana yemenita en la provincia de Al-Bayda. Junto con otros terroristas Al-Humayqani cargó un coche con explosivos que luego explotaron, matando a siete personas.

Nos imaginamos que ahora les pasará como a nosotros, que nos preguntamos: ¿por qué no le detienen?, ¿qué papel desempeña un terrorista en unas negociaciones de paz?

(*) http://www.presstv.ir/Detail/2015/06/20/416706/USKSA-alliance-alQaeda-Geneva-talks

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies