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Etiqueta: Unión Europea (página 45 de 54)

Merkel quiere crear una zona económica común entre Rusia y la Unión Europea

La canciller alemana Angela Merkel propone la creación de un espacio económico común entre Rusia y la Unión Europea que iría desde Lisboa a Vladivostok, dice el diario alemán Frankfurter Allgemeine Zeitung.

“Me pronuncio por un acercamiento progresivo de Rusia con el espacio económico europeo para que tengamos una zona económica única entre Lisboa y Vladivostok”, ha declarado.

Al mismo tiempo la canciller alemana ha reafirmado su intención de levantar “inmediatamente” las sanciones contra Rusia, siempre que Moscú cumpla sus compromisos en los acuerdos de Minsk que en setiembre de 2014 condujeron al alto en fuego en la Guerra de Ucrania.

Sin embargo, ha añadido, visto el comportamiento de Rusia en Ucrania, la Unión Europea no puede faltar a sus principios.

Como la mayor parte de los políticos de la Unión Europea, Merkel acusa a Rusia de apoyar a los insurgentes del Donbás y de implicarse en la Guerra de Ucrania, a pesar de que Moscú nunca ha admitido esas acusaciones.

El Ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguei Lavrov, ha repetido en numerosas ocasiones que Rusia no es parte de los Acuerdos de Minsk y que su influencia sobre el gobierno autónomo del Donbás es limitado.

Los Acuerdos de Minsk están siendo vulnerados por el gobierno de Kiev que no quiere reformar su constitución para conceder autonomía a la región del Donbás, algo a lo que se comprometió formalmente en 2014.

Tampoco cumple otras obligaciones de los Acuerdos con las que nunca estuvo de acuerdo, por lo que el Presidente de la República Popular de Donetsk, Alexander Zajarchenko, ha tenido que insistir en que los compromisos no constituyen un menú a la carta para elegir sólo los platos que les gusten a los firmantes.

Por su parte, Moscú ha vuelto las acusaciones contra la Unión Europea, afirmando que Berlín y París no presionan al gobierno fascista de Ucrania para que cumpla con las obligaciones que se derivan de los Acuerdos. Tanto Alemania como Francia quieren que sólo una parte asuma sus deberes.

Italia está al borde de abandonar la zona euro

El director del Instituto alemán de Investigaciones Económicas, Clemens Fuest, ha confesado que Italia puede abandonar la zona euro a largo plazo. “El nivel de bienestar en Italia se encuentra al nivel de 2000. Si no cambia nada, los italianos podrían declarar un día: ‘No queremos seguir en la zona euro’”, declaró Fuest al diario alemán Tagesspiegel (*).

También se plantearían problemas si el gobierno alemán tuviera que aprobar un programa europeo de ayuda para Italia porque sería un fardo para los contribuyentes alemanes, que “no conocen su alcance ni lo pueden controlar”.

Para un programa de rescate a Italia, el Banco Central Europeo ha anunciado la compra ilimitada de obligaciones del Estado. Tras el Banco Central Europeo, los contribuyentes están vinculados a los bancos de emisión nacionales. “En esas condiciones, en principio, el Bundestag no podría estar de acuerdo  con el BCE”.

Incluso sin la salida de Italia, el economista alemán ve el desarrollo de Europa de manera pesimista: “La Unión Europea deriva de manera cada vez más separada”.

A comienzos de diciembre, el gobierno de Mateo Renzi perdió un referéndum para aprobar una reforma constitucional que obligó a Renzi a dimitir. Pocos días después, el nuevo gobierno aprobó un plan de urgencia para el rescate del banco MPS.

En cuanto Renzi anunció su renuncia el euro la Unión Europea padeció una ataque de pánico y el euro se desplomó hasta un 1,3 por ciento frente al dólar.

El partido 5 Estrellas, dirigido por el cómico Beppe Grillo, que acapara a la cuarta parte del electorado, plantea la posibilidad de un segundo referéndum para que Italia abandone el euro.

Desde julio de 2012 se publica mensualmente el índice Sentix Euro Breakup, a través de una encuesta realizada a más de mil especuladores para medir la probabilidad de que un país abandone la zona euro a un año vista. Por primera vez, el país que tiene mayores probabilidades de salir del euro dentro de un año es Italia.

Grecia ha dejado de dominar la actualidad económica de la zona euro. La probabilidad de que salga Grecia del euro ha caído hasta al 8,48%, lo que supone el nivel más bajo desde el año 2014, mientras que la probabilidad de salida de Italia ha escalado hasta el 9,88%.

Italia está muy lejos de haber superado sus problemas. Su economía se ha estancado y su sistema bancario italiano está infestado de una elevada morosidad que equivale al 18% de sus préstamos (360.000 millones de euros), con una deuda pública que ha escalado al 132% de su PIB.

(*) http://www.tagesspiegel.de/wirtschaft/ifo-chef-clemens-fuest-warnt-italien-koennte-aus-der-euro-zone-austreten/19195736.html

Vuelve el yihadista kosovar que trabajó para la OTAN en la Guerra de los Balcanes

El Carnicero de la OTAN
El mes pasado la policía kosovar anunció la detención de 19 individuos acusados de pertenecer al Califato Islámico y de preparar varios atentados, de los que uno tenía por objetivo al equipo de fútbol israelí y sus seguidores con motivo de un encuentro clasificatorio de la Copa del Mundo contra Albania.

Los detenidos estaban en contacto con Lavdrim Muhaxheri, un kosovar de 27 años que es el comandante que ha dirigido a las milicias albanesas en las guerras de Siria e Irak.

Muhaxheri salió de Kosovo en 2012 para incorporarse en Siria al Frente Al-Nosra, pasando al año siguiente a las filas del Califato Islámico después de un breve retorno a Kosovo.

En Kosovo el dirigente yihadista trabajó para la KFOR, las fuerzas de la OTAN que en 1999 impusieron la independencia del enclave balcánico, y ahora está buscado por la Interpol (1). Su apodo es “El Carnicero de los Balcanes” y aunque le han dado por muerto varias veces, ha sido para darle más libertad de movimientos entre Raqqa y Pristina.

En las redes sociales yihadistas aparce en numerosos vídeos rebañando la cabeza de algún prisionero y llamando a los kosovares a incorporarse al Califato Islámico.

Muhaxheri también suele utilizar el nombre de Abu Abdullah Al-Kosova y ocupa un alto cargo en el organigrama del Califato Islámico como jefe no sólo de la brigada de los Balcanes sino posiblemente para toda Europa.

Según el semanario L’Espresso, que cita fuentes de la inteligencia italiana, Muhaxheri ha salido de Siria y su última pista se pierde en Macedonia, algo que resulta preocupante (y no sólo para los italianos, donde reside una importante colonia de refugiados) porque “El Carnicero” de la OTAN tiene muchos contactos en las capitales europeas y capacidad para cometer grandes atentados.

Kosovo es una región de Serbia destruida por la OTAN para imponer en los Balcanes la misma fragmentación política que en 2011 trataron de trasladar a los países árabes. Bajo la dirección de la alianza militar, los yihadistas reclutaron a 300 kosovares para utilizarlos de carne de cañón en Irak y Siria, donde 57 fallecieron y otros 200 han sido detenidos.

Además de Kosovo, la OTAN ha promovido la captación de yihadistas en otros países de los Balcanes, sobre todo en Bosnia Herzegovina, que es donde los salafistas europeos tienen sus bases de operaciones más importantes, siempre bajo la protección y el cuidado de la OTAN.

(1) https://www.interpol.int/notice/search/wanted/2014-43350
(2) http://espresso.repubblica.it/attualita/2016/12/22/news/il-ritorno-del-boia-dei-balcani-1.291989?refresh_ce
El Carnicero de la OTAN cortando cabezas en Siria
El Carnicero de la OTAN lanza una soflama para las redes sociales

Los Estados bálticos se oponen a todo lo que proceda de Rusia

Vaiciunas, ministro lituano de Energía
Los Estados bálticos se oponen a todo lo que proceda de Rusia porque procede de Rusia y porque ellos son criaturas incubadas en Estados Unidos durante los peores tiempos de la Guerra Fría. Lo único que han aprendido a lo largo de su vida es a oponerse a todo lo que llegue de Moscú, incluso aunque Moscú sea una urbe capitalista.

Veamos. El 12 de diciembre el “nuevo” ministro lituano de Energía, Zygmantas Vaiciunas, declaró que su gobierno apoya al polaco -otro que tal- en su oposición al doblaje del gasoducto submarino North Stream a través del cual Rusia exporta gas a Alemania.

El doblaje del actual gasoducto comenzará en abril de 2018, con un coste previsto de 10.000 millones de euros.

El tendido del gasoducto a través del Mar Báltico se tuvo que hacer a un coste faraónico porque los países que hacen de tapón entre Alemania y Rusia se opusieron al tendido de una tubería por tierra mucho más barata que, además, les hubiera beneficiado a ellos económicamente, incluida Ucrania.

Lo ha vuelto a recordar Vaiciunas en su alocución: en su momento se opusieron al tendido de la primera tubería y ahora también se oponen a duplicar su capacidad. Calificó su cerrazón de “estructural”. Sin embargo, los verdaderos promotores del boicot son los polacos, a quienes Vaiciunas calificó de “vanguardia”, advirtiendo que están  dispuestos a recurrir a “todos los medios” a su alcance para impedir que el gasoducto se construya.

La Primera Ministro polaca, Beata Szydlo, dice que un nuevo gasoducto no es necesario para Europa y se sacó un argumento de la manga: puede llegar a desintegrar la zona euro.

La excusa que ponen todos estos países son las leyes antimonopolio de la Unión Europea, una coartada que no funciona para los medios de comunicación rusos, a los que tratan de silenciar para mantener el monopolio (des)informativo de los medios tradicionales europeos.

Sin embargo, en ambos aspectos tienen razón todos esos países: ahora mismo el gas ruso no tiene competencia en ningún mercado europeo y la información tampoco. Por eso, en sociedades libres como las europeas, lo mejor es prohibirlo todo.

Los países Bálticos, Polonia, Ucrania y otros surgidos de la desaparición de la URSS son el cáncer del Viejo Continente y están al borde la metástasis, y no sólo por el impulso que están dando al nazismo.

No obstante, ni a la Presidenta lituana, Dalia Grybauskaite, ni a nadie se le escapa que el North Stream tiene un claro significado “geopolítico” además de comercial, ya que soslaya a Ucrania. Pero cuando en el norte de Europa hablan así no aluden a Ucrania sino a su gobierno nazi, con el que son plenamente solidarios y al que quieren ver en Bruselas. Si Ucrania no se incorpora a la zona euro, dicen, es porque Europa se desintegra.

Cuando el gas pasaba por Ucrania, en Europa se quejaban de los cortes de suministro, que achacaban a los rusos. Cuando los rusos tratan de llevar el gas a Europa de manera directa, sin pasar por Ucrania, tampoco les parece bien. Son como el perro del hortelano. Ya saben el argumento de la comedia de Lope de Vega: el perro es un animal que no se come las verduras del huerto de su amo porque es carnívoro, pero tampoco deja que otros animales se alimenten de ellas.

El imperialismo británico romperá su tradicional alianza con Estados Unidos

Theresa May con sus amiguetes del Golfo
En sus dos últimos discursos, Theresa May ha explicado que el imperialismo británico apoya la política exterior de Arabia saudí y demás autocracias del Golfo, en general, y la agresión contra Yemen, en particular.

Los discursos no han dejado lugar a dudas, aunque se contradicen con lo que hasta ahora había sostenido su ministro de Asuntos Exteriores, Boris Johnson, quien criticó las aventuras militares de los saudíes y sus aliados del Golfo.

May ha dejado claro que el apoyo a los jeques saudíes significa enfrentarse a Irán, no solo directamente sino también porque el objetivo del imperialismo británico no ha cambiado: están empeñados en derrocar a Bashar Al-Assad a costa de lo que sea, es decir, también de prolongar la guerra cuanto haga falta.

La Primera Ministra nunca admitirá la más mínima crítica a Israel, un Estado criminal por el que May admitió su fervor incondicional.

Rusia sigue siendo un enemigo, algo que no es una sorpresa porque así lo reconoció hace dos semanas Alex Younger, el cabecilla del MI6, el espionaje exterior británico en un discurso en el que salieron a relucir todas las palabras mágicas típicas de estos casos: amenaza, peligro, riesgo…

En el litigio de Cachemira, el imperialismo británico apoya a India contra Pakistán y no condena el asesinato de Waseem Ahmad, un joven de 19 años asesinado por los soldados en la región de Sopore, al noroeste de India, cuando participaba a una manifestación, según parece, que ha desatado una nueva ola de protestas.

Sobre el Brexit, la posición del gobierno británico es típicamente británica, o sea, hipócrita, la cuadratura del círculo: vamos a salir oficialmente de la Unión Europea porque el referéndum nos obliga a ello, pero seguiremos dentro, por lo que se trata de disimular una cosa para hacer la contraria.

En Londres quieren seguir teniendo acceso al mercado europeo y, a cambio, harán algunas concesiones a Bruselas en materia de libertad de circulación.

La mayor sorpresa de May y su gobierno es su oposición frontal al nuevo equipo de la Casa Blanca. Se habla abiertamente de ruptura con un aliado hasta ahora tradicional, hasta el punto de que May ha declinado una invitación de Trump para visitarle en su torre de marfil, la Trump Tower, antes del transpaso de poderes en Washington.

La ineptitud de la diplomacia británica ha quedado al descubierto. Los sucesivos embajadores, Kim Darroch y Peter Westmacott, fueron incapaces de pronosticar la posibilidad de que Trump ganara las elecciones. Ahora mismo no hay puentes entre ambos gobiernos, con una única excepción: Nigel Farage, un vínculo que la Primera Ministro no está dispuesta a utilizar.

Pero lo más importante es que May sostiene políticas enfrentadas a Trump en numerosos escenarios. Ella no quiere ninguna clase de acuerdo con Putin, al que consideran como un enemigo estratégico e incondicional. Trump quiere una cierta coordinación con Putin en Siria, mientras que May sigue con la gastada política de acabar con Al-Assad y su gobierno.

El martes Washington anunció que interrumpía el suministro de armas a Arabia saudí a causa del elevado número de civiles que los bombardeos saudíes están causando en Yemen. Por su parte, en Londres quieren seguir vendiendo armas a los sátrapas del Golfo.

Por primera vez desde 1945, Gran Bretaña se aleja de Estados Unidos, su mejor y más viejo aliado, una decisión que no traerá nada bueno a las Islas, donde la situación política interna es muy complicada después de fracaso en el referéndum.

Fuente: http://www.middleeasteye.net/Peter%20Oborne%20UK%20and%20US%20on%20collision%20course

La Unión Europea no rescatará a la banca italiana

El viernes Banco Central Europeo rechazó la petición del banco italiano MPS (Monte dei Paschi di Siena), el tercero en tamaño de su país, para retrasar la fecha de un posible acuerdo con el sector privado que le saque de la bancarrota. Al banco italiano no le queda otro remedio que recurrir al gobierno, lo que ocasionará importantes pérdidas a los que guardan allá sus ahorros.

El banco italiano quería ganar tiempo para lograr 5.000 millones de euros, de los que Qatar pondría 2.000 millones, además de cambiar obligaciones por acciones, pero el estrepitoso fracaso de Renzi en el referéndum ha echado por tierra sus planes. Qatar ha dicho que no soltará un céntimo antes de que se forme el nuevo gobierno.

La bolsa de Milan ha suspendido las operaciones del MPS después de que su cotización cayera un 10 por ciento. La dirección del banco ha pasado el fin de semana reunido con el gobierno en funciones. El Financial Times teme una “crisis sistémica” de todo el sistema financiero italiano.

Ahora la suerte del MPS está en manos del gobierno italiano, cuya situación pende de un fino hilo. Lo más probable es que cualquier gobierno salga al rescate del banco, pero según las nuevas normas de la Unión Europea que han entrado este año en vigor, primero deberán perder sus ahorros los pequeños acreedores y depositantes.

Las consecuencias sociales pueden ser explosivas. Se calcula en 40.000 el número de pequeños ahorradores, cuyos créditos ascienden a 2.000 millones de euros. Los cuatro pequeños bancos anteriores que ya han quebrado en Italia, causaron un terremoto político. Ahora se habla de un tsunami de grandes proporciones en el peor momento posible: cuando el gobierno ha perdido un referéndum.

Ya se habla de la posible salida de Italia de la Unión Europea y algunos partidos empiezan a incorporar esa exigencia a sus programas electorales, como el demagógico “Movimiento 5 Estrellas”, cuya declaración ha llegado a las páginas del diario británico The Guardian. “Es el momento de dar un puñetazo encima de la mesa de Bruselas”, dicen los propios eurodiputados de la coalición.

El plan de Bruselas contradice las aspìraciones del capital financiero italiano. El Banco Central Europeo quiere una reestructuración de todo el sistema bancario, lastrado por un agujero de 360.000 millones de euros en créditos dudosos. No le falta razón. El próximo en caer puede ser el más grande, UniCredit, que necesita 13.000 millones de euros frescos para mañana y sus planes para lograrlo dependen de lo que ocurra con MPS.

El mundillo financiero es un castillo de naipes. UniCredit es titular Hypovereinsbank, el cuarto banco de Alemania, y la Banca Nazionale del Lavoro es propiedad del francés BNP Paribas, el mayor banco francés. Y así sucesivamente.

Bulgaria: en Europa los fascistas no ganan todas las elecciones

Radev levanta el puño
El mes pasado Rumen Radev, “el general rojo”, ganó las elecciones presidenciales en Bulgaria. Se trata de un antiguo general del ejército que se ha presentado como independiente en las listas del Partido Socialista de Bulgaria. Pocos han informado del resultado de dichas elecciones y entre quienes lo han hecho ha vuelto a relucir la palabra mágica: ¡qué sorpresa! Nadie se lo esperaba.

Su principal rival, la oficialista Tsetska Tsacheva, sólo obtuvo un 35 por ciento. Era la candidata de Ciudadanos por el Desarrollo Europeo de Bulgaria, el partido del Gobierno. Hasta entonces ocupaba el cargo de presidenta del Parlamento del país. Su derrota abrió una crisis de gobierno, ya que el primer ministro, Boyko Borisov, tuvo que dimitir al no ganar su candidata.

Anteriormente Radev, de 53 años de edad, fue el jefe del Estado Mayor de la Fuerza Aérea búlgara. Ganó las elecciones con el 65 por ciento de los votos. El doble. Hay que ponerlo manifiesto para comprobar que en Europa las elecciones no sólo deben ser noticia cuando las ganan los partidos fascistas.

Radev y el Partido Socialista han basado su éxito en la denuncia de la Unión Europea y la propuesta de un acercamiento a Moscú. El 13 de noviembre el diario ruso Kommersant fue un poco más lejos (*) y dijo que el triunfo socialdemócrata puede afectar también a la OTAN. Si miramos la ubicación de Bulgaria en el mapa, dentro de los Balcanes, a la orilla del Mar Negro, vecino a Turquía, extraeremos interesantes conclusiones sobre lo que realmente está ocurriendo en aquella región. Lo mismo diríamos si tuviéramos en cuenta la situación en otros países, como Macedonia.

Los acontecimientos van siempre en la misma dirección y algunos países van rectificando antes que otros. Por presiones de Estados Unidos, Bulgaria perdió su ocasión cuando renunció al tendido del South Stream, el gasoducto que debía abastecer de gas a los países del sur y el este de Europa. También renunció a unas magníficas rentas en las arcas a cambio de… nada. Absolutamente nada.

Está rectificando hasta Putin. Para que la Unión Europea no vuelva a imponer el veto a Gazprom por prácticas monopolistas, han ofertado una solución a la turca, aún más beneficiosa para los países de tránsito: los rusos están dispuestos a crear empresas conjuntas, cediendo una parte importante de los beneficios. La empresa adjudicataria del suministro ya no sería Gazprom sino nuevas empresas radicadas en la propia Unión Europea.

Para que la OTAN instalara en el país el escudo antimisiles, el anterior Jefe del Estado, Rossen Plevneliev, nunca se cansó de atacar a Rusia apara agradar los oídos a sus amos en Washington y en Bruselas. Ahora con Radev eso es muy probable que se acabe. De momento ya ha dicho que está en contra de la prórroga de las sanciones de la Unión Europea a Rusia y que “comprende” la anexión de Crimea.

Todo indica que, finalmente, será el “núcleo duro” de la Unión Europea, encabezado por Alemania, el que acabará llegando a un acuerdo estratégico con Rusia. Tiempo al tiempo.

(*) http://kommersant.ru/Doc/3142632

Letonia pone la svástica nazi en las plazas y calles

Letonia que, como los demás países bálticos, ha vuelto al III Reich desde que se integró en la Unión Europea, vive una verdadera orgía fascista. Es casi como España, con sus desfiles y toda su parafernalia. No puede extrañar que desde la entrada en la Unión (Europea) y la salida de la otra Unión (la Soviética) se sientan tan felices. Los veteranos de las SS han empezado a cobrar su pensión, mientras los del Ejército Rojo han perdido la suya.

Es posible que todo sea culpa nuestra, que vemos fantasmas donde no los hay, pero nos parece que el adorno que el ayuntamiento ha puesto en un parque de Riga no es otra cosa que una cruz gamada. Quizá se hayan aficionado a la simbología indoeuropea o a las viejas runas vikingas, es decir, que no sean nazis sino que tengan las mismas aficiones simbólicas que ellos…

Todo puede pasar, sobre todo si la sensibilidad está a flor de piel, pero vean: en 2013 el equipo de hockey sobre hielo Dínamo de Riga también dibujó una svástica aprovechando un baile tradicional durante un partido contra un equipo… ruso.


Ante la proliferación de simbología nazi por las calles de Riga, los turistas se han sorprendido y los vecinos han protestado con mensajes a los medios de comunicación: no es una buena idea llevar a los niños a jugar a un parque presidido por la svástica. ¿O deben acostumbrarles desde el principio a convivir con la simbología nazi?, ¿a normalizarla?

El alcalde la Riga, Nils Usakovs, ya ha dicho que a pesar de las protestas no va a quitar los símbolos del parque. En la residencia oficial del presidente de Letonia, Raimonds Vejonis, han cortado el césped para dibujar la svástica sobre él y los gabinetes de imagen tuvieron que redactar sibilinas notas de prensa acerca de que se trata de un símbolo pagano, que antiguamente simbolizaba la vitalidad y la felicidad.

Más o menos es lo que dice el PP en España: es mejor dejar los símbolos franquistas tal y como están porque forman parte de “nuestra” historia. O sea, que ellos no tienen otra historia que la franquista.

Los desfiles nazis, convocados por el “Club 415”, también son otra tradición histórica en Letonia, lo mismo que los campos de concentración, donde incineraron a polacos, a rusos, a judíos… a todos los que no eran nazis. No deberíamos extrañarnos si dentro de poco en aquellos lugares alguien organiza una barbacoa para que las tradiciones nacionales de los hornos crematorios no se pierdan.

Letonia fue el país donde se cometieron las peores matanzas de toda Europa. De los 85.000 judíos que había en 1941, cuando se retiró el Ejército Rojo, sólo encontraron vivos a 500 a su regreso. La ciudad de Rumbola se convirtió en el símbolo de la masacre. En dos semanas 30.000 judíos fueron llevados al ghetto de Riga, alineados delante de las fosas y acribillados por las metralletas.

Esos que hoy el gobierno de Letonia considera “héroes”, fueron los que apretaron el gatillo.

La policía francesa quiere licencia para matar

En Francia cada vez son más habituales noticias como la siguiente: ayer la policía detuvo en el barrio de Viry-Châtillon, cerca de París, a dos jóvenes de 17 y 15 años a los que acusa de vender la gasolina con la que el 8 de octubre un grupo de encapuchados prendió fuego a dos furgones de antidisturbios que se disponían a tratar de entrar en el barrio por la noche.

Hacia las 3 de la tarde un comando de unos 15 jóvenes encapuchados atacó a los furgones de la policía con cócteles molotov, hiriendo gravemente a cuatro de los agentes. El fiscal considera que el ataque es un intento de asesinato cometido por una organización de malhechores.

Desde entonces la policía viene praticando redadas indiscriminadas por el barrio, que más bien parecen operaciones de castigo contra los adolescentes. Al más puro estilo mafioso, por la noche los policías derriban las puertas de las viviendas y humillan y golpean a los padres delante de sus hijos.

El ataque contra los vehículos policiales, sobre todo en los barrios de París, es un goteo cotidiano que en cualquier momento puede acabar como en el invierno de 2007-2008, cuando los jóvenes de los barrios más pobres de las ciudades francesas prendieron fuego a infinidad de vehículos de todo tipo aparcados en las aceras.

En las redes sociales es frecuente considerar que la entrada de vehículos policiales en los barrios es una “provocación” que desemboca en redadas, registros y peticiones de documentación acompañadas de insultos y vejaciones.

En los barrios no todas las acciones contra la policía son de tipo armado, aunque proliferan las pintadas y manifestaciones pidiendo que la policía abandone las calles. La consigna más coreada es “¡Madero, fascista, asesino!” En un volante vecinal se puede leer: “Los maderos están aquí para mantener la opresión de la burguesía sobre el proletariado. Por eso todo mundo detesta a la policía”.

Sin embargo, también la policía, que se considera a sí misma como “víctima” de la violencia en los barrios, se manifiesta en las calles, aunque ya no asisten convocados por sus “sindicatos” sino por los fascistas del Frente Nacional. La policía quiere licencia para matar y el ministro del Interior, Bernard Cazeneuve, se la va a servir en bandeja, aunque naturalmente tiene que llamarlo de otra manera, mucho más refinada: a finales del mes pasado lo calificó como un derecho de la policía a la “legítima defensa”.

La política de distensión de ‘La Izquierda’ en Alemania

A los moscones como nosotros la mierda nos magnetiza. No lo podemos evitar. Por eso nos repetimos, resultamos pesados o, como se decía antes, somos “dogmáticos”. Es la explicación de que volvamos a hablar de nuestra amada Sahra Wagenknecht, la dirigente de Die Linke (La Izquierda) alemana, que simboliza como pocos el oportunismo en estado casi puro, el de toda la vida, una mezcla en la que a la vieja socialdemocracia alemana se le suman los indigestos “verdes” y los renegados de la extinta República Democrática Alemana.

La explicación de nuestro embobamiento no sólo está en la tradicional posición histórica del imperialismo alemán respecto a otros, especialmente Estados Unidos, sino al papel que los oportunistas siguen jugando en su interior, eso que Lenin llamaba “socialimperialismo” y del que Wagenknecht es uno de los mejores ejemplos.

Hace unos días el diario “Berliner Morgenpost” entrevistaba a la dirigente alemana (*) mientras paseaba en bicicleta por los paisajes idílicos del Sarre, en la frontera con Francia, algo muy alemán. El periodista empieza la entrevista con una pregunta típica de inicio de campaña electoral, comparando con mucha gracia a los dos dirigentes de La Izquierda, ella y Dietmar Bartsch, con Tom y Jerry.

Cualquier gacetillero hispánico hubiera empezado la entrevista de una manera muy distinta, con esa colección de tópicos que siempre empiezan así: el ascenso de la ultraderecha en Europa central, de las posiciones populistas y xenófobas como consecuencia de la crisis, la emigración y bla, bla, bla…

Pero lo que está ocurriendo, asegura Wagenknecht, es lo contrario: La Izquierda está en lo más alto de los sondeos desde 2013, a pesar de la fuerza de los nazis de la AfD (Alternativa por Alemania). En Alemania la pobreza crece, dice Wagenknecht, “la gente no alcanza a vivir de su trabajo y cada vez más ancianos padecen la humillación de la pobreza”.

En medio de una larga parrafada sobre pobreza, impuestos y seguridad social, sin que el periodista se lo pregunte, nuestra Wagenknecht suelta lo que estábamos esperando leer: “En política exterior Alemania debería volver a su política tradicional de distensión”. Hemos acudido a varios diccionarios para comprobar que hemos traducido bien “Entspannungspolitik” por política de distensión precisamente, pero la propia Wagenknecht lo aclara a preguntas del periodista: “¿Qué entiende Usted por distensión?”

La respuesta es: “Buscar un equilibrio de intereses en lugar de participar en la escalada de conflictos por el rearme y la guerra”. Luego sigue una explicación tópica sobre la “guerra contra el terrorismo” que ha tenido efectos contraproducentes, reconoce, o sea, que ha creado y reforzado el terrorismo que se pretendía combatir, incluso en Alemania. “Sacar al ejército de Afganistán y Siria sería el mejor medio de asegurar nuestra seguridad”, concluye, una tesis que la vieja socialdemocracia califica como “no gubernamental” o impropia de un partido que aspira a gobernar o a formar parte de un gobierno. Si las posiciones entre ambas organizaciones estuvieran tan enfrentadas, como parece, no sería posible un gobierno de coalición.

Wagenknecht califica la postura del SPD como “decrépita” y contraria a la Constitución. Recurre al olvidado Billy Brandt, dirigente de la socialdemocracia alemana en la posguerra, para describir la “tradicional” política exterior alemana: durante 40 años los soldados alemanes no habían salido del interior de las fronteras. “La Izquierda no sostendrá jamás el esfuerzo militar del ejército” en esos países, afirma Wagenknecht. “Alemania no se defiende en Mali, ni en Afganistán, ni en Siria”.

Estamos completamente de acuerdo con Wagenknecht. Ya sólo queda que cumpla con su palabra si tiene que firmar un acuerdo de gobierno con la socialdemocracia “decrépita”.

No será así, y que conste que aquí nos gusta equivocarnos.

(*) http://www.morgenpost.de/politik/article208749265/Wagenknecht-warnt-SPD-vor-Gabriel-als-Kanzlerkandidat.html

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