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Europa podría ser el epicentro del próximo desplome económico

Con motivo del 20 aniversario del euro, en enero de este año, el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, quiso hacer un último intento antes de su salida. Su ambición es «culminar el marco de la zona euro» y «reducir las divergencias entre los Estados del Este y del Oeste para proteger el euro en un mundo inestable». Más concretamente, sus objetivos son: 1) reforzar la Unión Económica y Monetaria (UEM) mediante la conclusión de la unión bancaria de la zona euro para refinanciar a los bancos en dificultades y 2) mejorar el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MSU) con el Eurogrupo (la reunión mensual de los Ministros de Hacienda de los Estados miembros de la zona euro).

La inestabilidad está en el aire, pero los caciques de la Unión Europea se están tomando su tiempo. Tras la crisis de 2008 decidieron que la organización de la unión bancaria debía estar en marcha… para 2024: reorganizar la supervisión de los grandes bancos, solucionar sus dificultades y garantizar los depósitos.

La fusión de los mercados de capitales promovida por el antiguo Presidente de la Comisión Europea, Jean-Claude Drunker, reintroduce los dos mejores ingredientes de la crisis de 2008: la deuda, que se extendería a las pequeñas y medianas empresas, y la titulización, para fomentar los préstamos a las PYME. En otras palabras, la desregulación financiera.

La unión bancaria, creada oficialmente para luchar contra el riesgo financiero, es un paso más hacia un modelo de Europa basado en los “länder” alemanes, regiones autónomas con numerosos poderes en los ámbitos de la policía, la educación, la cultura con una constitución, una asamblea elegida y un gobierno. Este proyecto arrebataría a los Estados miembros el control de los sistemas bancarios de los Estados miembros y los transferiría a instituciones europeas supranacionales.

El 14 de diciembre del año pasado la cumbre de Bruselas también dio lugar a la decisión de crear un «instrumento fiscal de la zona del euro», es decir, un presupuesto para lograr un gobierno económico de la zona del euro. Siguiendo el ejemplo de Estados Unidos, eso permitiría confiar en el presupuesto federal en caso de crisis local; de hecho, la herramienta de estabilización del tipo de cambio (devaluación/revaloración de la moneda) no puede utilizarse entre los Estados miembros, ya que tienen una moneda común con un tipo de cambio fijo en la zona euro.

A nivel político, el cuestionamiento del euro está en su punto álgido, a lo que se añaden las posibles conmociones de un Brexit, las crisis bancarias debidas a los balances de los bancos europeos y la crisis de la deuda italiana.

Europa podría ser «el epicentro de la próxima crisis», según el financiero Sebastien Laye. La producción industrial de los países de la zona euro se desplomó hasta su nivel más bajo en diez años (1,7 por ciento en noviembre de 2018, su mayor descenso en casi tres años). Su caída alcanzó el 3,3 por ciento en 2018, mientras que el consenso fue del 2,3 por ciento según Eurostat. A diferencia de la ralentización de 2011-2012, no son los países periféricos de Eurolandia los que están siendo desafiados, sino el corazón de la economía europea, a saber, la industria alemana y los problemas domésticos franceses (consumo, chalecos amarillos, etc.).

Ni siquiera los partidarios más entusiastas de la moneda única defienden ya seriamente lo que ahora se puede llamar, con pruebas, un completo fiasco.

El doble juego de la guerra imperialista

Macron entre Sarraj y Haftar
Es tanto hipocresía como mentira. Consiste en decir una cosa y hacer la contraria. En Libia las potencias imperialistas reconocen oficialmente a un gobierno mientras ayudan militarmente al otro para derrocarlo.

La gran coartada es la “lucha contra el terrorismo”, mientras la única política del imperialismo consiste en promoverlo, armarlo y financiarlo.

En Mali ocurre lo mismo que en Libia. El gobierno francés, por ejemplo, apoya al gobierno de manera retórica al tiempo que presta asistencia a las fuerzas rivales para promover una guerra civil que perpetue su presencia en el Sahel.

El gobierno libio acusa a Francia de duplicidad, pero “París ha estado jugando un doble juego en Libia durante años”, reconoce Le Monde (*).

El 17 de julio de 2016 un helicóptero que transportaba a tres suboficiales franceses se estrelló en la región de Bengasi, el bastión de Haftar y el Ministerio de Defensa francés afirmó que estaban “de servicio”. Eran agentes de la DGSE, el servicio de inteligencia exterior francés.

Era sólo la parte secreta de la trama porque, al mismo tiempo, otros soldados de las fuerzas especiales colaboraban junto a las tropas de la parte contraria: el gobierno reconocido por la ONU y la mayor parte de los países del mundo.

Es posible que en más de una ocacasión unos soldados franceses se enfrentaran con otros en un tercer país africano. El Comando de Operaciones Especiales (COS) se vio entonces obligado a desmantelar urgentemente su despliegue.

La invasión de Libia desestabilizó Mali y en 2013 París justificó la Operación Serval por su deseo de ayudar al gobierno de Mali a recuperar la totalidad de su territorio, dos tercios de los cuales habían caído bajo el control de tuaregs, grupos separatistas y yihadistas.

Dicho y hecho: en pocos meses París cantó victoria y devolvió las llaves del país al gobierno, encabezado desde el verano de 2013 por Ibrahim Boubacar Keita.

Pero era mentira; las guerras imperialistas no se acaban nunca. Tras la Operación Serval, en 2014 llegó la Operación Barjan. Había que localizar a unos rehenes franceses que estaban secuestrados por los yihadistas y en el norte de Mali, el ejército francés depende de los tuaregs.

A su vez, desde 1960 los grupos tuaregs tratan de emanciparse del control del gobierno central de Bamako. A Mali le preocupan más ellos que los yihadistas, un problema de reciente creación. Los tuaregs no aceptan la creación del Mali como Estado desde su mismo surgimiento.

En toda África, pero en Bamako en particular, saben que el imperialismo ocupa el país con el pretexto de los yihadistas y que si alguna vez ese problema se acaba, seguirá el problema de los tuaregs, pero es necesario que siga habiendo problemas.

En otras palabras: el problema de Libia, el problema de Mali y el problema de África no son los yihadistas, ni los tuaregs sino los imperialistas. No hay nada más.

A principios de abril, pocos días después de una masacre de las milicias Dogon contra civiles Pel en la ciudad de Ogossagou, miles de personas se manifestaron en Bamako contra el gobierno, pero también contra Francia. Si Mali se ha llenado de tropas extranjeras para combatir el terrorismo, ¿cómo es posible que se produzcan esos atentados terroristas?

En África todos saben que el imperialismo no es la solución sino el problema.

(*) https://www.lemonde.fr/afrique/article/2019/05/07/en-libye-comme-au-mali-la-france-joue-un-double-jeu_5459262_3212.html

Fort Trump: Estados Unidos también incrementa su presencia militar en Polonia

Estados Unidos desplegará 1.000 soldados adicionales en Polonia, anunció Trump el mes pasado en presencia de su homólogo polaco, Andrzej Duda.

Este anuncio, que satisface los deseos de Varsovia de provocar a Rusia, se produjo tras otro similar: Polonia comprará la chatarra de aviones F-35, por lo que es un cambalache: Polonia paga el incrementar de la presesencia militar del Pentágono y la OTAN en su suelo con la compra de los aviones.

Rusia es el comodín que justifica cualquier cosa en Europa oriental. Duda calificó a Moscú como “hostil e imperialista” y propuso nombrar a la base que planea construir en Polonia para albergar a los soldados estadounidenses como “Fort Trump”.

“Rusia busca más que nunca conquistar nuestro territorio”, añadió Duda, quien no recuerda que Polonia debe su independencia prcisamente a Rusia, o mejor dijo, a la Revolución rusa de 1917.

Por su parte, Trump dijo antes que los soldados que serán desplegados en Polonia podrían provenir del contingente militar estadounidense estacionado en Alemania, un país que critica por no estar suficientemente involucrado en la financiación de la OTAN.

Imperialismo y capitalismo monopolista de Estado: el mercado mundial del aceite de palma

El 3 de abril de 2017 Le Monde titulaba así una noticia: “La conversión de la tierra en plantaciones de aceite de palma es responsable del 40 por ciento de la pérdida de la cubierta forestal natural de todo el planeta” (1).

El artículo hacía referencia a un informe del Parlamento Europeo, que a su vez se basaba en varias fuentes de esos conocidos “expertos”, “científicos” y organismos internacionales que se manejan como los hilos de las marionetas.

Detrás va la legión de ONG, encabezadas por Greenpeace, con las consabidas consecuencias que los cultivos de aceite palma ocasionan sobre la deforestación, el agotamiento del suelo, la desaparición de especies, los gases de efecto invernadero y el calentamiento del planeta (2). Por si eso no fuera ya suficiente, el aceite de palma es perjudicial para la salud humana (3) y tampoco podían faltar otros tópicos que quedaron en manos de Amnistía Internacional (4) y Oxfam (5): los derechos humanos y las condiciones de trabajo esclavistas en las plantaciones de aceite de palma en los países del Tercer Mundo.

Los ataques contra el aceite de palma comenzaron hace unos 10 años porque el aumento del consumo mundial se hizo en detrimento de los monopolios que hasta entonces dominaban el mercado mundial del aceite gracias a la soja, la colza, el girasol. En veinte años, de 1995 a 2015, el consumo mundial de palma había pasado de 14,6 millones de toneladas a 62,6 millones (6).

En la guerra mundial del aceite no hay ningún problema ecológico, ni sanitario, ni humanitario. Es un caso más de competencia monopolista sobre el mercado mundial en el que los capitales más fuertes han recurrido a sus Estados respectivos, a los organismos internacionales, a las ONG, a los expertos… a todo lo que se les puso al alcance de la mano.

El 90 por ciento de la producción mundial de aceite de palma procede de Indonesia y Malasia, mientras que el mayor productor de soja del mundo es Estados Unidos, así que las cartas estaban marcadas antes de empezar a jugar la partida. No hay más que hablar. La soja es buena y el aceite de palma es malo. Los precios de la soja suben y los de la palma bajan.

En marzo de 2019 un organismo típicamente monopolista, la Comisión Europea, zanjó el asunto de la manera acostumbrada: el aceite de palma queda prohibido completamente para 2030 y la proporción de aceite de palma en los biocombustibles queda limitado por decreto (7). El aceite de palma ha quedado catalogado como un producto de “muy alto riesgo”, algo que no ocurre con la soja.

Aquí -como en otros asuntos- la Comisión Europea tutela los intereses económicos de Estados Unidos.

En China las cosas tomaron un giro distinto desde que en enero del año pasado comenzó la guerra comercial con Estados Unidos, en los que la soja ha tenido un papel relevante. Cuando Estados Unidos subió los aranceles, China cambió de proveedor y empezó a importar soja de Brasil.

Seis meses después, en julio del año pasado, Trump le llamó a su capataz en Bruselas, Jean Claude Junker, para que viajara a la Casa Blanca y se comprometiera a sustituir a China en las compras de soja (y a Rusia en las compras de gas, pero esa es otra historia). A cambio Trump no elevó los aranceles a la importación de automóviles alemanes. Lo uno por lo otro: soja a cambio vehículos; soja a cambio de palma.

Como consecuencia del arreglo de la Casa Blanca, las exportaciones de soja estadounidense a Europa han aumentado un 121 por ciento entre julio de 2018 y mediados de abril de 2019, garantizando el precio y, por lo tanto, los beneficios de los productores estadounidenses (8).

La campaña monopolista contra el aceite de palma ha hecho que su precio haya caído un 46 por ciento mientras que la soja se ha reducido un 29 por ciento. Por lo tanto, la caída de los precios no ha arruinado a todos por igual. Los agricultores asiáticos no son los mismos que los estadounidenses, ni tienen los mismos recursos. En Indonesia y Malasia los campesios han tenido que destruir sus plantaciones de aceite de palma y cambiar a otros cultivos, mientras que los productores estadounidenses de soja están apoyados por la Casa Blanca.

Como en cualquier otra guerra, en las guerras comerciales prima la intoxicación informativa de manera que es falso que las plantaciones de aceite de palma hayan causado el 40 por ciento de la desforestación mundial, sino el 2,3 por ciento (9). Dichos cultivos tampoco han tenido consecuencias medioambientales más serias que otros (10). En 2011 Indonesia y Malasia produjeron conjuntamente el 36 por ciento de la producción mundial de aceites comestibles utilizando sólo el 5,5 por ciento de la superficie plantada con semillas oleaginosas. El cultivo de aceite de palma es altamente productivo. Produce casi diez veces más grasa por hectárea que la soja y más de cinco veces más que la colza.

Es posible que dentro de poco lleguen en patera algunos de esos campesinos de las plantaciones de palma de Asia y África arruinados por la desigual competencia monopolista. También es posible que nos sintamos ajenos por completo a esos refugiados a los que hemos empujado fuera de sus campos después de arruinarles su medio de vida.

¿Qué podemos decir de las ONG, los defensores del planeta y de la humanidad? Que son fieles lacayos de quienes les pagan, a saber la Unión Europea y las organizaciones seudobenéficas de Estados Unidos.

Los manejos de los imperialistas siempre van seguidos de sus secuaces de las ONG, que por algo las financian. Ayer Greenpeace bloqueó en Francia un barco cargado de soja para protestar contra la inacción del gobierno ante el cambio climático y la deforestación (11). Pero hay un pequeño detalle: el barco no llegaba de Estados Unidos sino de Brasil, un país cuya producción compite con la soja estadounidense.

(1) https://www.lemonde.fr/planete/article/2017/04/03/les-ravages-de-la-culture-d-huile-de-palme-passes-au-crible-du-parlement-europeen_5104827_3244.html
(2) https://www.greenpeace.fr/greenpeace-huile-de-palme/
(3) http://nopalm.org/article-21-les-dangers-de-lhuile-de-palme-sur-la-santA
(4) https://www.amnesty.fr/responsabilite-des-entreprises/actualites/huile-de-palme-travail-des-enfants-et-travail-force
(5) https://www.oxfamfrance.org/?s=Huile+de+palme
(6) https://www.palmoilandfood.eu/fr/la-production-d por cientoE2 por ciento80 por ciento99huile-de-palme
(7) https://www.capital.fr/economie-politique/bras-de-fer-sur-lhuile-de-palme-entre-lue-et-lasie-du-sud-est-1333470
(8) http://www.lafranceagricole.fr/actualites/cultures/union-europeenne-les-importations-de-soja-americain-senvolent-1,7,618929371.html
(9) https://theconversation.com/non-lhuile-de-palme-nest-pas-responsable-de-40-de-la-deforestation-76955
(10) https://www.institutmolinari.org/IMG/pdf/note0912_fr.pdf
(11) https://www.dw.com/es/desalojados-activistas-que-bloqueaban-buque-con-soja-de-brasil/a-49427752

—https://www.iveris.eu/list/notes_danalyse/434-la_guerre_de_lhuile

La sombra de la proliferación de armas nucleares regresa a Europa

El 26 y 27 de junio se reunieron en Bruselas los ministros de Defensa de la OTAN para aprobar nuevas medidas de disuasión contra Rusia, acusada de violar el Tratado de reducción de armas nucleares de alcance intermedio (entre 500 y 5.500 kilómetros) en Europa.

Es complicado de digerir la validez de un Tratado que involucraba a Estados Unidos, que se retiró del mismo el 2 de agosto unilateralmente, salvo que los europeos acepten la ley del embudo: una parte debe cumplir aunque la otra no lo haga.

Pero la cosa es aún más fea: en la ONU la Unión Europea rechazó la propuesta rusa de mantener el Tratado sobre las fuerzas nucleares de alcance intermedio y 21 de los 27 miembros de la Unión Europea forman parte de la OTAN, al igual que Gran Bretaña, que tiene un pie dentro y otro fuera.

En otras palabras, incluida nuestra ministra Margarita Robles, los europeos tienen la cara más dura que el cemento.

Estados Unidos pretende desplegar misiles nucleares de alcance intermedio en una base terrestre en Europa, similar a la de los años ochenta (Pershing II y crucero) que fueron eliminados (con el SS-20 soviético) por el Tratado firmado en 1987 por Gorbachov y Reagan.

Las principales potencias europeas están cada vez más divididas dentro de la Unión Europea y su posición dentro de la OTAN es cada vez más vidriosa, lo mismo que su vínculo militar con Estados Unidos.

El último documento estratégico de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, Operaciones Nucleares, fechado el 11 de junio y redactado bajo la dirección del Jefe del Estado Mayor Conjunto, asegura que la posibilidad de que algún día lleguemos al uso de armas nucleares aumenta. Lo que no dice -naturalmente- es que aumenta porque así lo quieren quienes han redactado dicho documento.

“Las fuerzas nucleares proporcionan a Estados Unidos la capacidad de perseguir sus propios objetivos nacionales”, dice el documento, subrayando que deben ser “diversificadas, flexibles y adaptables” a una “amplia gama de adversarios, amenazas y contextos”.

Mientras Rusia advierte que incluso el uso de una sola arma nuclear de baja potencia iniciaría una reacción en cadena que podría conducir a un conflicto nuclear a gran escala, la doctrina estadounidense se está moviendo hacia un peligroso concepto de “flexibilidad”.

El objetivo que persigue Estados Unidos con las armas nucleares es el mantenimiento de la hegemonía, lo que el documento explica de la siguiente manera: “el uso de un arma nuclear cambiará fundamentalmente el contexto de una batalla al crear las condiciones que permitan a los comandantes prevalecer en el conflicto”.

Las armas nucleares también permiten a Estados Unidos “tranquilizar a sus aliados y socios” que, apoyándose en ellas, “renuncian a la posesión de sus propias armas nucleares, contribuyendo así a los objetivos de no proliferación de Estados Unidos”.

No todos entendemos el principio de “no proliferación” de armas nucleares de la misma manera que Estados Unidos. Para ellos se trata de que sean los demás los que no tengan dichas armas. Es siempre la ley del embudo: unos tienen los derechos y los demás las obligaciones.

Son situaciones que ya vivimos en Europa durante la Guerra Fría, con la diferencia de que entonces había un movimiento verde que luchaba por la paz y el desarme, que ahora se entretiene con otros asuntos.

¿Auge de ‘la ultraderecha’ en Europa? En Dinamarca han perdido la mitad de los votos que tenían…

Mette Frederiksen: próxima Primera Ministra
En Europa la socialdemocracia ha levantado una cortina de humo sobre el “auge de la ultraderecha” seleccionando unas noticias, las que informaban de la subida electoral de determinados grupos políticos reaccionarios, y ocultando otras, que indicaban su declive.

Los partidos socialdemócratas son los que más beneficios electorales obtienen de esa cortina de humo y su correspondiente pánico. Como ya denunció la Internacional Comunista en su tiempo, es la sociademocracia quien abre siempre las puertas a los fascistas, lo cual comienza ocultando su verdadera naturaleza política, es decir, que no son ninguna “ultraderecha”.

Ayer en Dinamarca el Partido Popular Danés, de tintes claramente xenófobos, sufrió un fuerte varapalo por parte de los electores y perdió la mitad de votos y escaños y cae a la tercera posición, con un 9,6 por ciento.

Un partido que propugna la prohibición del islam en el país, llamado Rumbo Firme, ni siquiera supera el 2 por ciento del recuento, por lo que no tendrá representación parlamentaria.

La abstención ha sido muy baja, un 20 por ciento, por lo que ha triunfado “la izquierda”, la sociademocracia, que es una de las más viejas de Europa (se fundó en 1871). Lo mismo ocurre con otros grupos reformistas “de izquierda”, cuyo número de votos también sube.

Como en los demás países de Europa, la socialdemocracia está tan gastada que hace años que no tiene nada que decir, por lo que necesita buscarse un adversario en la famosa “ultraderecha” y sus tópicos: emigrantes, control de fronteras, islam, velo…

Para rellenar el vacío social, político y moral tienen que recurrir a esa posmodernidad que es el cambio climático, centro de las preocupciones de los que no tienen otra cosa de la que preocuparse. El 46 por ciento de los daneses están agobiados por el cambio climático y en estas elecciones la socialdemocracia les ha prometido que en 2045 Dinamarca quedará libre de combustibles fósiles.

Hoy los votantes se deben sentir muy aliviados: Dinamarca no va a dejar de ser un país de temperatura fresquita.

El capitalismo monopolista de Estado sigue dando lecciones sobre la realidad más cruda

Primero fue Alstom, luego Airbus, ahora Huawei… Los más grandes monopolios del mundo se están viendo sometidos a las tensiones crecientes entre las potencias imperialistas, que no conciernen sólo a China, sino a la propia Unión Europea.

48 horas después de las elecciones europeas, el monopolio estadounidense General Electric anuncia el despido de más de 1.000 trabajadores de su fábrica de Belfort, en el norte de Francia, “una bomba social” en palabras de los sindicatos.

El Director General de General Electric es Hugh Bailey, que anteriormente fue asesor del Presidente francés Macron cuando éste fue ministro de Economía y, por lo tanto, encargado en 2015 de la venta de la sección de energía de Alstom a General Electric. Un monopolio europeo caía en las zarpas de un monopolio estadounidense, pero un relato detallado es mucho más sórdido, la típica carrera del capital a ninguna parte.

En 1966 la vieja CGE (Compagnie Générale d’Electricité) compra una empresa de telefonía alsaciana, Alcatel. Diez años después compra los astilleros Alsthom y en la década siguiente la sección europea de telecomunicaciones de ITT.

El conglomerado pasa a llamarse Alcatel Alsthom, extiendiéndose por el mercado norteamericano gracias a continuas compras de otras empresas, un proceso que concluye en 2006 con su fusión con Lucent Technologies.

Alcatel competía con la alemana Siemens en Alemania, Hitachi y Mitsubishi en Japón, y Samsung y Hyundai en Corea y en sus dominios no se ponía el sol: telecomunicaciones, cables, ingeniería eléctrica, energía, ferrocarriles, alta velocidad, centrales nucleares, construcción naval…

La fusión con Lucent resultó un fiasco y en 2015 Nokia se apoderó de ambas y, de rebote, de la filial Submarine Network Solutions, una empresa involucrada en el tendido de redes transoceánicas y, por lo tanto, “una pepita estratégica para Francia y sus servicios de inteligencia”, dijo la prensa (1).

Pero a los finlandeses de Nokia los vínculos del monopolio con el espionaje francés no les interesaban y la vendieron, lo cual fue un palo porque pusieron al ejército francés bajo la vigilancia de sus colegas estadounidenses.

Casi al mismo tiempo que perdían Alcatel, los franceses perdieron también Alstom, la otra joya de la República de los monopolios, con presencia tanto en ferrocarriles como energía. En 2003 uno de los monopolios industriales más poderosos de Francia entra en pérdidas y la banca le retira su apoyo.

El Estado sale en ayuda del gigante entrando a formar parte de su capital, para lo cual tuvo que desembolsar 2.000 millones de dinero público. Pero en Estados Unidos los buitres carroñeros de la competencia estaban al acecho…

Empezó un montaje al más puro estilo de los tribunales gringos, como Huawei: el 14 de abril de 2013 detuvieron a Frédéric Pierucci, un directivo de Alstom, a su llegada a Nueva York por un caso de corrupción cometido en Indonesia. Era un chantaje vulgar y corriente dirigido contra la cabeza del monopolio francés, además de la amenaza de una multa estratosférica para acabar de arruinarlo.

El Estado francés cede, Alstom también y General Electric se apodera de su presa, especialmente su división de turbinas. En enero de este año salió a la venta el libro de Pierucci, titulado “The American Trap” (La trampa americana) que lo explica detalladamente desde las cárceles de Estados Unidos, donde estuvo dos años encerrado (2).

Al principio, el ministro francés de Industria, Arnaud Montebourg, trató de oponerse a la liquidación, aprobando el decreto sobre inversiones extranjeras sujetas a autorización previa. Por su parte, los estadounidenses sobornaron a algunos cabecillas franceses del monopolio, mejoraron el precio de la oferta de compra, concedieron al Estado francés el derecho de veto en las decisiones sobre energía y, como es habitual, prometieron la creación de puestos de trabajo.

El cuento de la lechera duró hasta que en 2014 al ministro francés le sucedió en el cargo nada menos que un pelele como Macron y las promesas de General Electric ya no eran necesarias. El monopolio cambió de manos con lo que no era otra cosa que el pago de un rescate.

Una vez con las manos libres, General Electric empezó a desollar la pieza y los trabajadores empezaron a sufrir las consecuencias. En 2017 la multinacional anunció la eliminación de 350 puestos de trabajo de un total de 800 en la fábrica de Grenoble. Al año siguiente anunció que no cumpliría su compromiso de crear 1.000 puestos de trabajo en Francia. Ahora afirma que en lugar de crearlos lo que hará será destruirlos…

Es el capitalismo en estado puro.

(1) https://www.challenges.fr/entreprise/que-sont-devenus-les-fleurons-francais-alcatel-et-alstom_475681
(2) https://www.archyworldys.com/the-american-trap-frederic-pierucci-dalstom-at-the-prison/


Más información:
– Airbus: un cadáver de la guerra económica desatada por Estados Unidos contra la Unión Europea
– El verdadero fraude financiero
– Las sanciones económicas a Irán golpean a los grandes monopolios europeos
– El declive de la hegemonía técnico-militar del imperialismo estadounidense

La Comision Europea multiplicará por 22 la financiación de la industria de guerra

La Comision Europea no ha esperado a conocer los resultados de las elecciones del domingo y en plena era de recortes presupuestarios derrochará 13.000 millones de euros de 2021 a 2027 para fabricar armas de tecnología puntera.

El Fondo Europeo de Defensa multiplicará por 22 la financiación actual de la industria de guerra hasta 2027. El Fondo Europeo de Defensa se creó en 2016 por el cabildeo de un “grupo de personalidades” de los que al menos 7 de los 16 miembros trabajaban por cuenta de la industria europea de guerra.

El primer presupuesto del fondo fue de 590 millones de dólares para el periodo 2017-2020.

Desde 1939 la industria de armamento en Europa nunca ha sido tan feliz. Los 13.000 millones de euros se destinarán a la investigación de técnicas militares de vanguardia, como los aviones no tripulados o las armas incendiarias, “cuya aplicación puede cambiar radicalmente los conceptos de defensa y la forma en que se llevan a cabo las operaciones de defensa” (*) y financiará a las empresas fabricantes de armas para desarrollar estos proyectos piloto.

La multiplicación por 22 del presupuesto se debe al trabajo de los grupos de presión de la industria militar, monopolios conocidos como Airbus (franco-alemana), el fabricante de misiles MBDA (francés), la Asociación de Industrias Aerospaciales y de Defensa de Europa (un grupo de presión armamentista), BAE System (Reino Unido), Saab (Suecia), TNO (Holanda) y Leonardo (Italia).

Va a ser interesante para los juristas, abogados y picapleitos ya que el Tratado de Lisboa prohíbe expresamente la financiación de proyectos militares a través del presupuesto común de la Unión Europea.

El derroche previsto también plantea interrogantes sobre las futuras guerras de agresión, como Libia, o la exportación de armas a zonas de conflicto, como Yemen. Dentro de poco veremos a las ONG y defensores de los derechos humanos llorando como plañideras sobre la venta de armas europeas a países que cometen crímenes de guerra, que no respetan los derechos humanos…

El Tratado sobre Comercio de Armas y los reglamentos europeos prohíben las transferencias de equipamiento militar cuando existen riesgos de violaciones graves del derecho internacional humanitario o riesgos de desestabilización regional, ese tipo de reglas de las que nadie se acuerda a la hora de aumentar la cartera de clientes.

No podemos acabar esta entrada sin dejar constancia de que la Comisión Europea utiliza los mismos argumentos que Podemos para justificar su derroche: la industria de guerra es beneficiosa porque crea puestos de trabajo en Europa (con la misma rapidez con que extermina a la población civil de países como Yemen, añadimos).

En 2016 los puestos de trabajo en el sector de la guerra representaban sólo el 0,6 por ciento del empleo total en la economía de la Unión Europea, excluyendo los sectores no mercantiles y financieros.

Tampoco debemos olvidarnos de apuntar que el rearme europeo es una repuesta a las peticiones de Trump sobre el aumento de los gastos militares, aunque en un sentido contrario: Europa va a gastar mucho más en armamento, pero no comprará a Estados Unidos sino que desarrollará su propia industria de guerra.

(*) http://www.europarl.europa.eu/doceo/document/A-8-2018-0412_FR.html

Si el Parlamento europeo no sirve para nada (absolutamente), ¿por qué necesitan que les votes?

La mayor parte de la instituciones políticas, internas e internacionales, son una cáscara vacía, no sirven para nada, salvo para aparentar algo que no existe. En España los ejemplos son conocidos: el Senado, el Tribunal de Cuentas, el Consejo de Estado… Son organismos para vagos y parásitos de todas las especies.

Sin embargo, en las elecciones tienen que aparentar que la distribución de las poltronas entre unos y otros es trascendental, que la Unión Europea puede cambiar después de las elecciones del domingo en función de los votos y los escaños.

A finales del año pasado un dinosaurio de la política europea, Valéry Giscard d’Estaing, que hace algún tiempo fue el más europeísta de todos, lo dijo bien claro: “El Parlamento Europeo no es importante. Su función consiste en comprobar que los textos propuestos por la Comisión Europea se ajustan a las disposiciones de los Tratados. No tiene poder político, no tiene el poder de dirigir Europa”.

Aunque quisieran, que no quieren, los eurodiputados no pueden de cambiar nada, no pueden cambiar los tratados internacionales sobre los que se ha construido la Unión Europea. Están ahí lo mismo que el Senado: porque tiene que haber algo de eso para contentar a los parásitos y tapar la boca a los críticos. En el mundo moderno (que es esencialmente democrático) lo que más vende es algo que ostenta el nombre de “parlamento”.

Es un decorado de cine, es todo mentira, un teatrillo del que sólo nos enteramos cuando hay elecciones porque tienen que arrastrarnos hasta las urnas de vez en cuando. Los debates se montan para la televisión, las agencias de “noticias” y los corresponsales en Bruselas, que también viven opíparamente del circo.

La farsa funciona de la siguiente manera: cuando no hay elecciones “todo va bien”, pero en cuanto se convocan “todo va mal”, hay que cambiar las cosas, se puede mejorar el funcionamiento…

El Parlamento Europeo no tiene la iniciativa legislativa, que corresponde a la Comisión Europea. Sólo este órgano puede proponer la aprobación de reglamentos, directivas y decisiones. Como dijo Giscard d’Estaing, el Parlamento se limita a convalidar los acuerdos enviados por la Comisión Europea, cuyos miembros no los eligen los europeos.

El Parlamento Europeo puede proponer enmiendas y emitir dictámenes, dice el Tratado de la Unión Europea, aunque las enmiendas y dictámenes nunca son vinculantes y la Comisión Europea puede rechazarlas.

Según el Tratado de Lisboa, impulsado por Giscard d’Estaing, precisamente, en la Unión Europea todo el bacalao está ya vendido. La política económica ya está decidida y no se puede cambiar. Las orientaciones programáticas en los ámbitos económico, político y social se incorporan a los Tratados, momento a partir del cual quedan petrificados. Cualquiera que sea lo que voten los europeos, los cargos electos no pueden cambiar nada. Es más: no están ahí para cambiar nada.

Ahora cada lector debera hacerse la pregunta: si el Parlamento europeo no sirve para nada (absolutamente), ¿por qué necesitan que Usted les vote?

https://www.youtube.com/watch?v=lMVSUgHa1sY

Una trampa de la OTAN saca a los fascistas austriacos del gobierno de coalición

El fascista austriaco Heinz Christian Strache
La salida de los fascistas austriacos del FPÖ (Partido de la Libertad) del gobierno ha puesto encima de la mesa el cúmulo de contradicciones que tensionan la Unión Europea, que son tanto internas como internacionales, es decir, que conciernen a Austria, a Europa, a la OTAN y a Rusia.

Fue la OTAN (el imperialismo estadounidense) quien le tendió una emboscada en Ibiza al dirigente fascista austriaco Heinz Christian Strache, dirigente del FPÖ y Vicepresidente del gobierno.

El FPÖ mantiene buenas relaciones con partidos fascistas de Europa del este y con Rusia Unida, el partido de Putin. Defienden posiciones pro-rusas, lo que les ha convertido en víctimas de los ataques procedentes de los sicarios de la OTAN en los medios de comunicación.

En julio de 2017 Strache y su adjunto Johann Gudenus, otro conocido miembro del FPÖ, fueron invitados a cenar en un chalet de la isla balear. En aquel momento, el FPÖ no formaba parte del gobierno.

La cena duró seis horas y estuvo regada con mucho alcohol, lo que ayuda a soltar la lengua. La anfitriona era la supuesta sobrina de un multimillonario ruso que quería invertir en Austria. El tío ruso estaba dispuesto a hacer donaciones generosas al FPÖ a cambio de acceder a la contratación pública.

Era una encerrona. El chalet estaba pinchado con cámaras y micrófonos ocultos.

Strache rechazó la mayor parte de las propuestas de la “sobrina rusa”. Insistió repetidamente en que todo debía hacerse legalmente. No obstante, dijo que las donaciones al FPÖ se podían canalizar a través de un fondo que luego apoyaría a su partido porque lo permite una laguna en la ley austriaca de financiación de los partidos políticos.

También se pueden escuchar cotilleos sobre las drogas y el sexo en la alta política austriaca o un plan para crear un aparato mediático atosigante como el que tiene a su disposición el Primer Ministro húngaro Viktor Orban.

Una de las discusiones es sobre si el “tío ruso” podría comprar el “Kronen Zeitung”, una conocida revista austríaca, para utilizarla en apoyar al FPÖ.

Strache se emborracha y empieza a largar sobre sus conexiones con la oligarquía austriaca. Dice que a cambio de la ayuda de su partido, “el tío ruso” podría obtener contratos públicos para la construcción y reparación de carreteras. Actualmente, la mayoría de esos contratos se adjudican a una empresa austriaca, Strabag, que pertenece a un multimillonario opuesto al FPÖ.

En medio de la cogorza Strache comienza a darse cuenta de que la charla es una trampa pero Gudenus le tranquiliza.

Tres meses después de aquella cena, el FPÖ obtiene más del 20 por ciento de los votos en las elecciones austriacas y se incorporan a un gobierno de coalición con el partido OeVP dirigido por Sebastian Kurz.

Lo mismo que en España, en Austria los fascistas del tipo FPÖ no son más que unos bocazas incapaces de sacar adelante ningún proyecto, y menos si es diferente a los planes del OeVP, que es quien dirige la orquesta.

El FPÖ y todos los fascistas europeos, a quienes se les llena la boca con la “lucha contra la corrupción”, naufragan en medio de la corrupción. Por supuesto, son incapaces de alinear a Austria en una política exterior diferente de la que marca la Unión Europea que, a su vez, es la que marca Alemania. Toda su palabrería contra la Unión Europea y la OTAN es papel mojado, aunque meten ruido y eso es más que suficiente para molestar a la OTAN y a los padrinos de Washington.

Así que, transcurridos dos años, el viernes de la semana pasada, diez días antes de las elecciones al Parlamento Europeo, la OTAN utiliza a sus sicarios de la prensa alemana, el Süddeutsche Zeitung (1) y el Spiegel (2), para publicar sendos reportajes en alemán y en inglés sobre la encerrona de Ibiza. El vídeo se puede ver en Youtube (3).

Tras el escándalo, Strache sale del gobierno y los sondeos electorales son muy malos. Al FPÖ y demás fascistas europeos les han demostrado quiénes son realmente los que cortan el bacalao en la vieja Europa y, por consiguiente, dónde está el verdadero peligro, que no son bocazas del estilo FPÖ sino perros de presa como OeVP, la vieja reacción.

(1) https://projekte.sueddeutsche.de/artikel/politik/strache-video-die-falle-e844402
(2) https://www.spiegel.de/international/europe/strache-caught-on-camera-in-ibiza-secret-recordings-a-1267959.html
(3) https://www.youtube.com/watch?v=KqE6X7uHt38

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