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Lo que esconde la campaña contra el ‘gulag’ de los homosexuales en Chechenia

El primer refugiado checheno acaba de llegar a Francia en medio del correspondiente despliegue mediático que acompaña a la denuncia de ese terrible “gulag” que padecen los homosexuales en Chechenia. La prensa francesa dice que, por fin, el refugiado checheno ha salido del infierno, le han buscado una familia de acogida en Francia, la cuna de la libertad y los derechos humanos.

Aquí nos alegramos enormemente y lo celebramos. Es más: esperamos que Francia acoja a todos los homosexuales perseguidos a lo largo y ancho del mundo con el mismo afecto y comprensión que ha demostrado con este checheno y que, además de homosexuales, proteja y albergue a las personas perseguidas en sus países de origen por cualquier otro motivo, sexual, nacional, étnico, político, religioso…

Pero… siempre hay un pero que estropea la mejor campaña publicitaria. No todo es de color de rosa, dice “Le Monde”, porque en Francia ya hay 68.000 refugiados chechenos por otros motivos (que no son sexuales) que pueden hacer temer por la integridad física de este refugiado. No quieren que su comunidad se vea “infectada” por la llegada del último de ellos, el más famoso, no vayan los franceses a creer que todos los chechenos,  refugiados o no, son como el que acaba de llegar: homosexuales.

La campaña internacional les ha venido tan bien a los homosexuales chechenos que ahora tienen la oportunidad de salir de su país en busca de otros horizontes que allá no tienen. Casi todos quieren hacer lo mismo, pero no para unirse a la colonia de los 68.000 que ya hay en Francia. Es un poco más complicado que eso…

El chollo ha tenido un “efecto llamada” y ahora empiezan a menudear las denuncias a los periodistas y voluntarios de las ONG que han invadido Chechenia en busca de que los homosexuales (o quienes se hacen pasar por homosexuales para abandonar el país) les cuenten las barbaridades de que son objeto. Quizá tengan suerte y alguna ONG les recate de aquel infierno; sólo tienen que explicar su martirio personal: las detenciones, las torturas, los campos de concentración… Incluso el relato queda un poco más completo si se cargan las tintas, si los reportajes dan titulares lo suficientemente llamativos.

Entonces ha llegado el regateo: los homosexuales chechenos están dispuestos a largar lo que haga falta, pero ponen como condición que no les lleven a países, como Francia, en los que ya hay muchos paisanos; quieren algo un poco más recatado, donde no puedan ser reconocidos como chechenos.

Como en otras sociedades atávicas, la homosexualidad en Chechenia es un oprobio no sólo para la familia, como se ha dicho, sino para clanes muy amplios, e incluso para toda la sociedad. La única manera de lavar esa “mancha” es matar al “infame”, una tarea que corresponde a su propio padre y, si no vive, a su tío y cualquier caso a sus hermanos.

Un refugiado gay ha contado a un medio de comunicación una conversación con su madre quien, después de confesarle su amor profundo, le dijo que si sus hermanos le matarían si se enteraban de su condición sexual, “y yo no lo lamentaría”, añadió ella. Cuando en Chechenia alguien se suicida, la mayor parte de las veces es porque su homosexualidad ha salido a la luz o por  el temor a que se descubra.

La delegada por los derechos humanos en Chechenia también lo ha explicado, añadiendo que los asesinatos de gays en Chechenia siempre quedan impunes, sin necesidad de que ninguna ley escrita lo autorice. Es la ancestral “justicia privada” que lava los “trapos sucios” dentro de la casa. Todos saben que un familiar ha sido el autor del crimen, pero nadie va a denunciarlo, nadie va a iniciar un juicio por ello, nadie va a testificar…

Por lo tanto, todos esos cretinos que un día sí y otro también se hacen eco del “gulag” para homosexuales en Chechenia son unos farsantes de la peor especie. No saben de lo que hablan. No tienen ni la más remota idea.

La homosexualidad en Chechenia, como en otras sociedades, no es un problema político sino antropológico. Desde luego que Kadyrov, el gobierno checheno o la policía tienen poco que ver, porque en todos los países en los que hay comunidades chechenas relativamente importantes, como Francia, se produce el mismo fenómeno, no sólo con los homosexuales sino con el consumo de alcohol, los bailes o la vestimenta, que también son ofensivas para la familia o el clan del que forma parte.

En Chechenia no hay ningún “gulag” para los homosexuales, lo cual no es ningún consuelo; es bastante peor que eso.

Más información:
— El supuesto gulag de los homosexuales en Chechenia forma parte de la guerra sicológica
— Tres organizaciones gays francesas presentan una demanda contra Chechenia por ‘genocidio’
— La instrumentalización de la homosexualidad contra el islam
 

Cambios geoestratégicos y cambios geopolíticos y militares

Darío Herchhoren

Para poder entender mejor lo que está sucediendo en Medio Oriente y en torno al Océano Índico y el Mar Mediterráneo, es un consejo que doy a los lectores: munirse de un mapa.

Con ello podrán comprender la enorme importancia que tienen y tendrán los cambios a operarse en dichas regiones, cuando se produzca la segura derrota del Estado Islámico.

Hace dos días la frontera entre Siria e Irak, ha quedado expedita para ambos países como consecuencia del colapso  militar de los terroristas apoyados por Arabia saudí y por los USA. Esto implica nada más y nada menos, que Irán, una gran potencia regional puede acceder sin dificultad a las costas del Mar Mediterráneo.

Este es un hecho de inusual importancia para Irán ya que a través del Mediterráneo puede vender a Europa el petróleo y el gas, y que la construcción de un oleoducto y un gasoducto que conduzcan ambos fluidos a través de Siria ya es posible.

Además de todo ello, existe en marcha el proyecto chino de la nueva ruta de la seda que, entre otras cosas, plantea la construcción de dos líneas ferroviarias, una más al norte que llegue al Báltico y una más al sur que llegue al Mediterráneo a través de Turquía.

Y todo esto sin la “aprobación” del “capo di tutti capi”, es decir, de los USA. La influencia que a partir de todo esto tendrá en la economía mundial tanto China, como Irán como Siria e Irak, tiene proporciones sin duda bíblicas.

Pero hay un actor enormemente importante, y que no hemos mencionado todavía: Rusia.

Rusia, luego de la caída de la URSS y del campo socialista, ha salido de sus cenizas como un nuevo Ave Fénix. El crecimiento económico y militar de Rusia, que es cuidadosamente minimizado por la prensa occidental significa, en la práctica, que Rusia se está convirtiendo en la primera potencia militar del mundo.

Para que no falte de nada, se cuenta ahora con el Banco Euroasiático de Desarrollo patrocinado por China, que es el financiador de los BRICS, y que está en disposición de financiar todos estos proyectos.

A pesar de los intentos de los USA, que ya ha entrado en el definitivo ocaso, de frenar lo que se viene, la suerte está echada y no hay marcha atrás. Lo viejo está muriendo y lo nuevo está naciendo. Irán, Siria, Irak, Rusia, China y posiblemente Turquía formarán un bloque a muy corto plazo, que enterrará para siempre al imperio USA.

La elección de Donald Trump como nuevo presidente de los EEUU, implica en forma tácita la aceptación de su derrota, y sobre todo de la aceptación de que ya no son el gran poder, y que no pueden dictar la política del mundo. Deberán bajar la cabeza y aceptar los hechos nuevos que se van sucediendo. Otro mundo comienza a dibujarse. Dejemos que el dibujo se plasme totalmente.

El proceso de incorporación de Crimea a Rusia

En 1991 el desmantelamiento de la URSS creó de 16 Estados distintos en donde antes sólo había uno. En todos y cada uno de ellos los imperialistas han asentado sus reales, instalando bases militares y cañones que no apuntan al azar, a todas partes: apuntan a Rusia.

Lo mismo ha ocurrido en los Balcanes, donde recientemente Montenegro se ha incorporado a la OTAN. La antigua Yugoeslavia no sólo ha sido despedazada sino que con ella ha acabado su política de no alineamiento. Después de una guerra feroz, sus pedacitos han sido engullidos uno a uno y ya solo queda Serbia por doblegar.

Ucrania es un calco de lo mismo. Históricamente es un país inconcebible sin la Revolución de Octubre. Todo se lo debe a la URSS, por lo que sus “nacionalistas” huelen a podrido ya que jamás han enfilado su lucha contra el imperialismo sino en la dirección contraria, lo que debería hacer pensar a más de un estrábico.

Dentro de la URSS Ucrania tuvo, además, un trato privilegiado en muchísimos aspectos, desde el trazado de las fronteras hasta su integración en la ONU en 1945 como miembro de pleno derecho. Formaron parte de Ucrania numerosas poblaciones que no eran ucranianas, un proceso que culminó en 1954 con la incorporación de Crimea a la República Socialista Soviética de Ucrania que, dicho sea paso, violaba las leyes de la URSS. A pesar de ello, a nadie le cupo ninguna duda nunca de que Crimea no era Ucrania, pero la URSS era un Estado creado para la protección de las minorías y en la Ucrania socialista la mayoría rusa de Crimea (y del Donbas) era una minoría y jamás tuvo ningún problema a causa de ello.

La situación cambió radicalmente con la desaparición de la URSS y el espectáculo de una Rusia deprimida y deprimente a la que los imperialistas se aprestaron a dar un gran bocado. En aquel momento, que conviene contrastar con el actual, lo más lógico era que todos quisieran darse a la fuga, empezando por Crimea, donde se han convocado tres referéndums desde 1991 para establecer su estatuto político. Los tres ilustran mejor que nada el rápido giro de los acontecimientos históricos provocados por la caída de la URSS.

En 1991, en época de Yeltsin, Crimea no quiso formar parte de Rusia. Aquel primer referéndum se celebró el 20 de enero de 1991 cuando aún Ucrania no era un Estado independiente. Con una participación electoral del 94,3 por ciento de la población, la voluntad de Crimea era la de independencia, algo que una vez aparecido como Estado independiente, Ucrania no admitió. En aquel momento Ucrania se anexionó Crimea y aunque el parlamento ruso se opuso, la situación era tan penosa que no tenía capacidad más que para lamentarse de ello.

Lo interesante es, una vez más, comprobar la posición de Crimea, que en aquel momento tampoco planteó batalla contra la anexión por dos motivos. El primero es que Crimea entró en Ucrania como Estado autónomo; incluso al año siguiente aprobó su propia Constitución, cuyo primer artículo decía que sólo el Parlamento (el de Crimea) podía abolirla.

El segundo es que creyó que en Kiev iban a respetar ese estatuto y que la situación no iba a cambiar mucho con respecto a lo que había sido hasta entonces la Ucrania soviética. Al fin y al cabo, a pesar de la independencia, Ucrania empezó formando parte con Rusia de la llamada “Comunidad de Estados Independientes”. Según el Memorándum de Budapest firmado el 5 de diciembre de 1994, Rusia asumió la responsabilidad de garantizar de la soberanía y la independencia de Ucrania.

Para situarnos en la situación del momento podemos seguir apuntando datos, como el acuerdo de 1997 para que la flota rusa del Mar Negro (dotada de armas nucleares) pudiese permanecer en el puerto de Sebastopol, radicado en Crimea, prorrogado después de las elecciones presidenciales de 2010 en Ucrania por 25 años más.

Obviamente, no sólo pecaron de ingenuidad en Crimea, lo cual es fácil decir a posteriori. Nadie podía prever el deterioro posterior de las relaciones entre ambos países, Ucrania y Rusia, provocado por el imperialismo.

El segundo referéndum de Crimea se celebró el 27 de marzo de 1994. A pesar de que Ucrania ya era un Estado independiente, en la consulta sólo participó la población de la península, que se pronunció sobre tres cuestiones:

a) la ampliación de la autonomía de Crimea dentro de Ucrania
b) la posibilidad de la población tuviera la doble nacionalidad (ucraniana y rusa)
c) la ampliación de los poderes del Presidente del Gobierno autonómico

Los tres aspectos fueron aprobados por la mayoría de votos, lo que el gobierno de Kiev no admitió, enviando al ejército, que destituyó al Presidente Yuri Mechkov y tomó el control del gobierno local. Se trató de otra anexión forzosa, la segunda, pero lo cierto es que tampoco se produjeron grandes protestas en la península a causa de ello. La ingenuidad aún tenía su recorrido.

Los problemas se agudizaron cuando los imperialistas, lo mismo que en el Cáucaso, empezaron a enfrentar a Rusia con sus vecinos a lo largo de todas y cada una de las fronteras, incluida Ucrania, una situación que en 2004 desemboca en la llamada “revolución naranja”, un anticipo de lo que sería Maidan diez años después. Los gobiernos que no entran en el juego padecen campañas de desestabilización. Se les califica —a la manera usual— como prorrusos, mientras promocionan a esos que son calificados de “nacionalistas” y que no son otra cosa que fascistas, aupados a ejercer de marionetas de la OTAN, de Estados Unidos, del Fondo Monetario Internacional y de la Unión Europea.

El fascismo trae consigo el chovinismo y la xenofobia, lo que se puso de manifiesto de manera dramática diez años después, con el golpe de Estado iniciado en la Plaza Maidan que ha convertido a Ucrania en un Estado pelele de los imperialistas como pocas veces se ha visto.

En un Estado frágil, como Ucrania, el fascismo conduce a las políticas brutales de asimilación de todas y cada una de las minorías que viven en su seno que, en muchos casos, caen en el ridículo más espantoso, como la prohibición del idioma ruso por decreto, el cierre de las escuelas y otras medidas que condujeron al levantamiento de la población del Donbas.

Para pedir la incorporación a Rusia, Crimea podría haber invocado la vulneración de su estatuto autonómico dentro de Ucrania desde hacía dos décadas, algo tan legítimo como el propio golpe de Estado veinte años después. En cualquier caso, tiene todos los argumentos para querer salir del infierno en el que los fascistas han convertido a Ucrania.

La responsabilidad de ello incumbe exclusivamente al gobierno de Kiev porque la situación, tanto en Crimea como en el Donbas, hubiera sido muy distinta si los imperialistas no hubieran clavado sus zarpas en el país.

Ucrania había cambiado las reglas del juego con Crimea y nadie puede jugar con dos barajas. Por 61 de los 64 diputados presentes, el 27 de febrero de 2014 el Parlamento autónomo de Crimea, aprobó la convocatoria una consulta para integrarse en Rusia. La ciudad de Sebastopol, que era autónoma dentro de la autonomía, tuvo su propio referéndum y el 6 de marzo, antes que el resto de Crimea, también aprobó la incorporación a Rusia.

Si se analizan los resultados electorales (participación del 80 por ciento y voto favorable del 97 por ciento), sólo cabe una conclusión: incluso los ucranianos de Crimea prefirieron estar dentro de Rusia, lo cual es un pálido reflejo de lo que estaba ocurriendo porque en casi todas las regiones de Ucrania crecieron movimientos del mismo tipo por parte de las minorías, lo que se puso de manifiesto cuando numerosos residentes ucranianos pidieron la nacionalidad rusa. A mayor abundancia, lo que inicialmente quería el parlamento autónomo no era la incorporación sino la defensa de su régimen administrativo frente al gobierno central, algo que pronto se dieron cuenta de que era imposible. Al final no cabía más que volver al sitio del que habían salido en 1954.

Si cabe hablar de anexión es, pues, para concluir que Crimea estuvo anexionada a Ucrania en los 60 años transcurridos entre 1954 y 2014.

Tres organizaciones gays francesas presentan una demanda contra Chechenia por ‘genocidio’

Tres organizaciones LGTB francesas (Stop Homofobia, Mousse y el Comité Idaho France) se han unido para presentar ante el Tribunal Penal Internacional de La Haya una denuncia contra el gobierno de Chechenia acusándole de “genocidio” hacia el colectivo gay y acusando al presidente de la región, Ramzan Kadirov y otros funcionarios de perpetrar una “ola de persecuciones”.

Al presentar esta demanda Etienne Deshoulières, representante de las organizaciones que han interpuesto la demanda, ha dicho que Kadyrov es “el arquitecto del genocidio“. Además ha acusado al presidente checheno de “organizar campos de tortura con el deseo de exterminar a los homosexuales”. Alexandre Marcel, presidente del Comité Idaho France ha aclarado que presentar esta demanda es “la únia forma de perseguir este comportamiento nazi”.

Las organizaciones pretenden —según dicen— que el Tribunal Penal de La Haya investigue sobre el terreno las acusaciones contra el gobierno de Chechenia y detener la persecución de personas LGTB, que califican como “masacre”.

Eludiremos pronunciarmos sobre la absurda retórica de estas organizaciones LGTB francesas. En Chechenia no hay ninguna clase de “genocidio”, una expresión de la que se abusa muy frecuentemente, pero que jurídicamente tiene un contenido muy preciso porque está definido por una Convención Internacional de 1948.

Por lo tanto, es evidente que dicha demanda se presenta para seguir alimentando la catarata de falsedades contra Chechenia y, naturalmente, contra Rusia, lo que está resultando bastante fácil porque las declaraciones públicas de Kadirov y su gobierno no son especialmente hábiles. El Presidente checheno no ha sido casi nunca políticamente correcto —y menos en este asunto— porque no está acostumbrado a lidiar con los buitres de los medios de comunicación imperialistas, que le buscan la boca cada día.

Ni las noticias de la prensa ni la demanda al Tribunal de La Haya aportan ni un solo nombre de algún desaparecido o asesinado. Tampoco revelan algún tipo de documento o material gráfico que muestre las detenciones o la liberación de las víctimas. Solo hay testigos sin nombre.

La noticia original ha rodado por la pendiente como una bola de nieve y en cada revuelta ha adquirido un carácter más truculento y fantasioso. Todo vale porque hablamos de Rusia, un país asociado a la homofobia por culpa de Putin.

Pongamos un ejemplo. Entre otros, un medio especializado en temática gay, como Gay Star News, pone en boca de Kadirov la siguiente frase: “Si los homosexuales existieran en Chechenia, las fuerzas del orden público no tendrían que preocuparse por ellas; sus propias familias se encargarían de enviarlas a donde no pudiesen volver” (1).

Este tipo de falsedades son fácilmente verificables porque la frase no es de Kadirov y, sin embargo, ha circulado por todos los medios de comunicación. Sí, esos mismos que se lamentan de la enorme cantidad de bulos que circulan por internet.

A pesar de la ausencia de víctimas, algunos colectivos gays están recaudando fondos para ayudar a evacuarlas de Chechenia, como si fueran refugiados y posiblemente estén buscando a alguien que puedan poner delante de una cámara de televisión de la CNN para hacerla circular por el mundo entero.

El origen de toda esta campaña es, como ya hemos comentado en otra entrada (2), el periódico ruso de la oposición Novaia Gazeta. Los movimientos gays rusos se han opuesto a la misma y han denunciado activamente que se fundamenta en hechos falsos, por lo que hay que poner de manifiesto que los colectivos gays de occidente no actúan movidos por la defensa de los gays sino por otras razones que no han confesado pero que son harto evidentes: son auténticos secuaces de los imperialistas franceses, alemanes y europeos, en general.

Un militante del movimiento LGBT ruso, Vladimir Klímov, también ha desmentido las noticias de Novaia Gazeta en lo que le conciernen: “En vísperas de la publicación, nosotros hablamos con los representantes de Novaya Gazeta, ellos grabaron una entrevista de cerca de 30 minutos, en la que personalmente les informamos que estuvimos presentes [en la entrega de los papeles para el desfile]. Al otro día, sale el artículo con la información totalmente distorsionada […] El artículo me atribuye que me asusté, que no me atreví a viajar al Cáucaso, a pesar de que sí estuve presente personalmente”, ha dicho al canal Rossiya 24 (3).

El portavoz de GayRussia, Nikolai Alexeiev, ha exigido al periódico que rectifique publicamente la información y, respecto a las torturas y persecuciones de los gays en Chechenia, ha afirmado lo siguiente: “Los informes sobre la violación de los derechos de la comunidad LGBT deben ser investigados. Según conozco, el Comité de Investigación, la Fiscalía y la policía ya se están dedicando a eso y veremos a qué resultados llegan. Yo personalmente no he visto datos concretos sobre la persecución de personas en esa región”.

Entonces la pregunta es: ¿por que los gays aquí no hacen caso de lo que dicen los gays allí?, ¿por qué hacen lo contrario?, ¿qué intereses les mueven?

(1) http://www.gaystarnews.com/article/french-lgbti-groups-want-to-take-chechnya-to-the-international-criminal-court/
(2) https://mpr21.info/2017/04/el-gulag-de-los-homosexuales-en.html
(3) https://mundo.sputniknews.com/sociedad/201704221068588605-gay-gais-rusia-chechenia/

La Unión Euroasiática se ha quedado en la vía muerta

La Unión Euroasiática fue lanzada a bombo y platillo por Rusia en 2014. Forman parte de ella Armenia, Bielorrusia, Kajajistán y Kirguistán, además de Rusia. El Presidente kazajo, Nursultan Nazarbaev, impulsor del proyecto desde 1994, la calificó como una “bendición”.

No es otra cosa que un mercado capitalista de 180 millones de consumidores basado en la competencia que pretende impulsar unas economías muy alejadas de los circuitos mundiales más importantes, como Asia central y el Cáucaso. El PIB de todos los países es de 2.700 millones de dólares.

Como consecuencia de la crisis capitalista, el año pasado el mercado se contrajo un 14 por ciento y la reducción del flujo exterior fue un 17 por ciento menor respecto al año anterior. La recesión es especialmente preocupante en Bielorrusia, donde el PIB cayó un 3,5 por ciento en 2015 y las exportaciones a la Unión se desplomaron hasta el 35 por ciento.

Lo que mejor funciona de este mercado es la exportación de mano de obra kirguís y kazaja a Rusia, cuyas remesas son el único capítulo ascendente del mercado y salvan buena parte de la balanza de pagos de sus países respectivos.

La fuerza y la debilidad de la Unión es la sombra de la URSS. Los socios de Rusia no han encontrado la medida justa; necesitan a Rusia pero no quieren caer en una dependencia excesiva. En Astana ya no se escuchan cantos de sirena y, lo mismo que en la Unión Europea, han sugido partidos “nacionalistas” opuestos al proyecto, o lo que es lo mismo, opuestos a Rusia.

Lukashenko arroja balones fuera en Bielorrusia diciendo que Rusia es culpable de la recesión por su proteccionismo. En diciembre del año pasado no acudió a la cumbre que los países signatarios mantuvieron en San Petersburgo para aprobar el código aduanero.

La economía de Kirguistán se ve sacudida por el alza de las barreras aduaneras a las importaciones, especialmente de China y Turquía. En los bazares de numerosas capitales Asia central sobreviven a duras penas numerosos comerciantes que revenden las mercancías importadas de esos dos países. Sólo en el gran bazar de Bichkek trabajan 50.000 personas.

Pero la Unión Euroasiática es, sobre todo para Rusia, un proyecto geopolítico, mientras que en Bielorrusia y Kzajistán recuerdan que, sobre todo, no es más que unión “económica”, como aparece en su nombre oficial. A veces hablan de la Unión como de un “Caballo de Troya” de Rusia, y no les falta razón: el PIB de Rusia supone el 86 por ciento del total de la Unión.

Rusia impone las reglas de juego y las tarifas aduaneras que se pretenden aprobar no son más que una extensión de las suyas propias, que son bastante elevadas, a los demás países.

El plan inicial contaba con la incorporación de Ucrania a la Unión, algo que ahora resulta impensable. Ucrania hubiera aportado un mercado de 50 millones de consumidores y un potencial agro-industrial del que los socios de Rusia carecen, desequilibrando la correlación de fuerzas entre todos ellos. Por lo demás, tanto Kazajistán como Bielorrusia se esfuerzan por mantener buenas relaciones con el gobierno fascista de Kiev, algo que en Moscú no hace ninguna gracia.

La caída de los precios del petróleo también ha afectado muy negativamente a la Unión, además de a Rusia porque supone el 75 por ciento de las exportaciones y la mitad del presupuesto público. Los socios dependen de las importaciones del petróleo ruso y de las sacudidas de su precio en los mercados internacionales, causa inmediata de la recesión, de la devaluación de sus divisas y del alza del coste de la vida en Bielorrusia, Kazajistán y Kirguistán.

La presencia de China es el rtercer factor a tomar en consideración en la situación actual de la Unión, de su fuerza y de su debilidad. Como en otras regiones del mundo, China está tejiendo pacientemente sus redes económicas apoyándose en algo que Rusia no puede aportar a sus socios: opulencia financiera. En la cumbre anual de la Organización de Cooperación de Shanghai de 2012, el antiguo Presidente chino Hu Jintao lanzó el caramelo: 10.000 millones de dólares en inversiones para la región, todas ellas de carácter estratégico.

China ha firmado compromisos económicos a largo plazo con Kazajistán (2005 y 2012), Uzbekistán (2012), Tayikistán y Kirguistán (2013), además de impulsar la nueva Ruta de la Seda, también en 2013 o, en palabras del Financial Times, “el más vasto programa de diplomacia económica desde el Plan Marshall”, conocido en inglés por las siglas OBOR (“One belt, one road”), que comprende a 60 países y pretende conectar Asia con África y Europa (pasando por Oriente Medio).

Rusia no sabe cómo encajar ambos proyectos, el suyo propio y el chino, y ahora mismo no tiene capacidad financiera para mantener sus compromisos en infraestructuras con los países de la región, mientras los yuanes llegan a manos llenas. En julio del año pasado, durante la cumbre de Shanghai, China abrió una nueva línea de crédito para los países de la región de 12.000 millones de dólares. Los rusos no puyede asumir sus compromisos y los chinos han firmado 50 grandes proyectos industriales nuevos.

China tiene otra gran ventaja: sólo habla de dinero; la geoestrategia no entra en sus negociaciones, algo que los socios de la Unión agradecen. Cuando alguien llega con el talonario de cheques y no pide explicaciones, todo resulta mucho más fácil, sobre todo a la vista de titulares del Renmin Ribao, el portavoz del Partido Comunista de China, como éste de 2013: “La Unión Económica Euroasiática sólo sirve para mantener la dominación rusa en el espacio post-soviético”.

Fue una mala racha. Al año siguiente Putin y Xi Jinping se reunieron para tratar de ponerse de acuerdo y cooperar en los proyectos regioniales, “integrando a la Unión dentro de la Ruta de la Seda”. En 2015 se firmó una segunda declaración en la misma línea de ensamblar los dos proyectos en uno solo, que prevé crear una zona de librecambio entre la Unión y China.

En mayo del año pasado la colaboración continuó, en prueba de que sólo China (el dinero de China) puede sacar a la Unión de la vía muerta en la que se encuentra.

La nueva División Azul: el ejército español envía 300 soldados a las maniobras de la OTAN en Letonia

El Ejército de Tierra presentó oficialmente el contingente que España enviará a Letonia como parte del despliegue de la OTAN en el este de Europa, que estará compuesto de 300 militares, seis carros de combate Leopard 2E y catorce carros blindados Pizarro.

“España aportará capacidad de combate día y noche, en todo tipo de terreno”, afirmó el jefe del contingente, el teniente coronel Castroviejo.

La presentación del contingente se realizó en la provincia de Badajoz, donde tiene su base la Brigada de Infantería Mecanizada Extremadura XI, que aportará la mayor parte de los soldados participantes en la misión.

“Es un despliegue basado en la defensa colectiva, con capacidad de disuasión, multinacional y con potencia de combate”, afirmó el general Francisco José Dacoba Cerviño, jefe de la citada brigada.

Sin embargo, Castroviejo destacó que la misión es “eminentemente defensiva y no combativa” y apuntó que la zona de despliegue es un territorio “sin tensión” en el que “no hay sensación de amenaza”.

El batallón que la OTAN desplegará en Letonia como parte de su política de contención a Rusia estará liderado por Canadá y contará con la participación de España, Italia, Polonia, Eslovenia, Albania y Letonia.

En concreto, España aportará a la primera rotación de la Enhanced Forward Presence (Presencia Avanzada Reforzada) un total de 250 efectivos de la citada Brigada Extremadura y 50 de la Fuerza Logística Operativa.

En cuanto al despliegue de vehículos, además de los seis carros de combate Leopard E2 (el más avanzado del que dispone España) y los catorce blindados Pizarro, la misión contará con vehículos de combate de zapadores y transporte oruga acorazados.

Durante la presentación del contingente, el general Dacoba destacó que este envío de tropas demuestra la “solidaridad” y “compromiso” de España con el resto de países de la OTAN.

El despliegue de tropas españolas tiene “carácter permanente” aunque los soldados enviados serán relevados por efectivos de otras brigadas pasados seis meses de su llegada a Letonia, según informaron los mandos militares.

No se trata de la primera vez que la Brigada de Infantería Mecanizada Extremadura XI participa en una misión internacional, ya que en otras ocasiones sus efectivos se desplazaron a Bosnia-Herzegovina, Kosovo, Irak, Líbano o Malí.

Sin embargo, la misión en Letonia será la primera en la que España despliegue carros de combate Leopard 2E y vehículos de infantería Pizarro en una misión exterior.

Los soldados españoles establecerán su base a lo largo de mayo y junio en Adazi, a unos 30 kilómetros de Riga.

El supuesto gulag de los homosexuales en Chechenia forma parte de la guerra sicológica

La represión contra los homosexuales en Chechenia ha llenado los noticiarios de los medios de comunicación en todo el mundo. Es un dardo directo contra Rusia y un intento —otro más— de desestabilizar sus fronteras en una región tan sensible como el Cáucaso, además de una continuación de la anterior campaña de 2013 contra la persecución de los homosexuales en la propia Rusia.

La embajadora de Estados Unidos en la ONU, Nikki Haley, ha aprovechado para poner el grito en el cielo y en las principales capitales imperialistas se han sucedido las manifestaciones ante las embajadas rusas, como el viernes en Madrid, que han tenido un efecto multiplicador de la denuncia. Los movimientos LGTB que están dopados y subsidiados por los imperialistas se han sumado a la campaña como buenos mercenarios que son.

El portavoz oficioso de la CIA, el Washington Post, publicó una entrevista con la periodista Elena Milashina, condecorada en 2013 con el Premio Internacional “Mujer Coraje” que otorga el Departemento de Estado a (casi) todos aquellos que defienden los derechos humanos (según y cómo). Es el colmo del periodismo: los periodistas entrevistando a otros periodistas (1).

La campaña no puede cuadrar mejor contra el gobierno de un país islámico, Chechenia, a su vez sacudido desde hace muchos años por el terror yihadista. ¿Qué se puede esperar de los islamistas, de unos u otros? Algunos cretinos llegaron a hablar de gulag, de purgas, de prisiones secretas, de torturas, de otro Guantánamo y de que se había emprendido una “yihad” en el Cáucaso contra los homosexuales.

Todo tuvo su origen en un artículo publicado el 1 de abril en un diario intoxicador, Novaya Gazeta, que relataba una represión “masiva” contra los homosexuales en Chechenia. Incluso hablaba de 100 detenidos y tres muertos. Un bocado así tuvo un eco inmediato en los medios de siempre, de Deia a la CNN, pasando por los medios “progres”, que fue seguido de declaraciones indignadas de los políticos por ese tipo de situaciones que sólo ocurren en países como Rusia.

El portavoz del gobierno checheno desmintió la información rotundamente y Nicolai Lilin publicó un vídeo en su muro de Facebook (2) en el que desautorizaba la campaña. Pero, como en el bombardeo de Siria, nadie pidió explicaciones, nadie realizó la más mínima comprobación de la noticia porque era funcional a lo que pretende el imperialismo.

Ahora la organización Rusia Gay ha puesto una demanda civil contra Novaya Gazeta porque la noticia original les involucraba falsamente. Afirmaba que la persecución de los homosexuales en Chechenia era consecuencia de una tentativa por parte de dicha organización de promover manifestaciones en Chechenia a favor de la homosexualidad (3).

El litigio se tramita en el tribunal Basmanny de Moscú y la demandante reclama un millón de rublos (unos 15.000 euros) de indemnización, que serían donados a la beneficencia en caso de que ganaran.

En una entrevista con TJournal, el promotor de la iniciativa, Nikolai Alekseiev, ha añadido que, además, quieren que la fiscalía abra una investigación para llevar el asunto también en la vía penal por un delito de difamación.

Tras recibir la demanda, el redactor jefe de Novaya Gazeta, Alexei Polujin, insiste en Facebook en que la represión en Chechenia comenzó porque los partidarios de Alexeiev exigieron su derecho a manifestarse en Chechenia.

En una entrevista al diario RBK, Nadesha Prusenkova, portavoz de Novaya Gazeta declara que su artículo había intentado recordar la declaración de Rusia Gay sobre los desfiles homosexuales en el Cáucaso, lo que condujo a que el gobierno local desatara la persecución. “Ahora parece que quieren lavar sus culpas”, precisó en relación con la demanda.

Fuera de Rusia los medios no han transmitido nada de este litigio, a pesar de que la iniciativa procede de grupos homosexuales. Se hubieran tenido que desmentir a sí mismos, ya que la campaña previa que habían orquestado era falsa, como no podía ser de otra forma.

(1) https://www.washingtonpost.com/news/worldviews/wp/2017/04/15/she-broke-the-story-of-chechnyas-anti-gay-purge-now-she-says-she-has-to-flee-russia/
(2) https://www.facebook.com/nicolai.lilin/videos/10154563157377825/
(3) https://meduza.io/en/news/2017/04/19/lgbt-activists-sue-novaya-gazeta-for-articles-on-persecution-of-gays-in-chechnya

La estrategia del ‘tomahawk’

En Estados Unidos llaman “estrategia del tomahawk” a lo que ha llevado a cabo Trump en Siria: bombardear un país soberano sin declarar la guerra, sin consultar al Congreso, sin el apoyo de sus aliados, incluso de los más incondicionales, y sin la autorización de la ONU, lo que en otros países llaman hacer las cosas “por cojones”, eso que tanto espanta los juristas y amantes de la ley, el orden y el Estado de Desecho.

Además de un misil moderno, el “tomahawk” es una especie de hacha (el hacha de guerra) que utilizaban las tribus autóctonas de norteamérica de las que procede Nikki Haley, la embajadora de Estados Unidos en la ONU. En el lenguaje del siglo XIX, habría que decir que la manera de proceder de Estados Unidos en Siria es una “salvajada”, impropia de personas civilizadas. Los estadounidenses son unos “bárbaros”.

Los que nos lamentábamos de que Trump carecía de estrategia, o que la había cambiado, no salimos de nuestro estupor: Trump tiene una estrategia, que es la del “tomahawk”, dice un diplomático europeo para lamentarse de que Trump no cuenta con sus amiguetes del otro lado del Atlántico.

Es más, de lo que el diplomático se queja exactamente es de que Trump hubiera advertido previamente del ataque a los rusos y no a ellos, a los europeos.

Los diplomáticos, en general, lo mismo que los periodistas, se engañan a sí mismos y no se enteran muy bien de la verdadera situación del mundo. No será porque Trump no se lo ha advertido a sus “aliados” europeos, al menos a quien debía hacerlo, que es Angela Merkel. Por eso los editoriales de la prensa alemana tienen poco que ver con el cúmulos de imbecilidades de otras, como la francesa y, naturalmente, la española.

En Alemania la prensa ya reserva sus mejores columnas para la guerra, el rearme, la industria del guerra y la militarización de la sociedad. Hacen tiempo que abandonaron los eufemismos. Al Der Spiegel ya no le basta con exigir el apoyo militar a los amigos terroristas que operan en Siria sobre el terreno. Lo que propone es lanzar un ultimátum a Bashar Al-Assad seguido de un bombardeo masivo si no atienda las exigencias que se le impongan.

Una de esas exigencias son las zonas de exclusión aérea que tanto beneficio reportaron al imperialismo durante las agresiones contra los Balcanes y Libia. La prensa alemana habla de ellas y dice que se pueden hacer digerir con la misma excusa que en Libia: para proteger a los refugiados de los bombardeos con armas químicas, etc.

Es la propuesta para la Unión Europea del redactor jefe del Süddeutsche Zeitung, Kurt Kister: sentar a Rusia ante una mesa de negociaciones para admita las zonas de exclusión aérea, la concentración de los refugiados en ellas y los convoyes de “ayuda humanitaria” a través de los cuales se volvería a rearmar y reorganizar a los terroristas sirios.

Con Corea del norte habría que proceder de la misma manera, asegura Die Welt: ya basta de amenazas y demostraciones de fuerza; hay que bombardear el país sin piedad. Cuando el periódico alemán se queja de Trump porque no tiene estrategia, aclara bastante las cosas al añadir que se refiere a la “estrategia militar” porque ya todo se resuelve en el terreno de la guerra o de la amenaza de guerra.

Los plumíferos del imperialismo se declaran absolutamente conscientes de las consecuencias de una guerra en el mundo actual y saben que cuando hablan de atacar a Siria o a Corea del norte de lo que están hablando es de un choque frontal con Rusia o al menos, como dice Die Welt, de una “escalada”.

Así que, además de los eufemismos, el panorama de despeja también de intermediarios. El lenguaje empieza a cambiar. Ya nadie habla de aquella fantasmal “coalición internacional”, sino de Estados Unidos. Nadie alude a los “rebeldes moderados”, al Califato Islámico, o a Al-Qaeda.

Por ejemplo, el planteamiento del Der Spiegel parte de considerar que una zona de exclusión aérea no se puede imponer con bombardeos sino que exige llevar muchas tropas sobre el terreno (“una masiva operación militar y logística”), lo cual es imposible sin chocar con los rusos, que ya están allá.

Todos los planteamientos que los imperialistas son capaces de poner sobre la mesa conducen, pues, tropiezan con Rusia y, como dice Der Spiegel, a la Tercera Guerra Mundial. No tienen más que una única posibilidad: que Rusia ceda al chantaje que le quieren imponer.

En Alemania no cuentan con ello, por lo que otro buen número de reportajes abundan sobre el rearme del ejército, el incremento de los presupuestos militares y, como dice el Frankfurter Allgemeine Zeitung, el retorno al servicio militar obligatorio “tanto para hombres como para mujeres”.

“En Berlín ya se habla de la bomba D”, dice el semanario económico Handelsblatt, donde la D significa “Deutschland”. En la próxima guerra Alemania tendrá una bomba atómica en su arsenal.

¿Abandonará Rusia el sistema bancario internacional?

Tras el bloqueo económico impuesto contra Rusia desde 2014, el gobierno de Putin trabaja en la búsqueda de alternativas a Swift, el sistema internacional de compensación bancaria, que es uno de los grandes mecanismos que manipulan los imperialistas como instrumento de chantaje.

Como cualquier instrumento tecnológico, Swift no es neutral, sino que está bajo el control del capital financiero internacional y estrechamente ligado a Estados Unidos. Los bancos internacionales rechazan las transferencias en moneda extranjera que procedan de Crimea a través del canal Swift.

El nuevo sistema ruso ya está operativo. Rusia tiene un sistema de pagos denominado MIR, alternativo a Visa y MasterCard y desde el año pasado hay 330 bancos conectados a otro sistema de pagos, según el diario ruso Izvestia.

Sin embargo, las alternativas bancarias sólo funcionan en horario diurno y cada transferencia cuesta cinco céntimos, lo que es una cantidad exhorbitante. A pesar de ello, podrían convertirse en algo más que un remedio a corto plazo para impedir el bloqueo bancario internacional.

Estados Unidos sabe que el bloqueo permanente de Rusia de Swift puede volverse en su contra. En 2015 lo advirtió Ewald Nowotny, del Banco Central austriaco: el boicot a los bancos rusos puede quebrar la confianza en Swift.

Que Swift abandone Rusia no va a suponer la quiebra del capital financiero ruso, ha asegurado Elvira Nabiullina, la gobernadora del Banco Central ruso. Hay un recambio.

“Hay amenazas de cortar nuestros lazos con Swift. Hemos acabado de poner a punto nuestro propio sistema de pago y si se produce algún incidente, todas las operaciones en formato Swift funcionarán en el interior del país. Hemos creado una alternativa”, dijo Nabiullina la semana pasada después de mantener una entrevista con Putin.

Aunque en el terreno financiero la potencia de los capitales chinos son bastante superiores a los rusos, una alternativa a Swift podría tener un alcance estratégico, como todos los demás intentos que están poniendo en marcha para escapar del bloqueo imperialista. No sólo podría reforzar considerablemente al capital financiero ruso sino que podría ser utilizado por otros países, como Irán o Venezuela, que tratan de escapar del mismo dogal.

Los bancos que han intervenido en las transacciones financieras con Irán han padecido las mismas -o parecidas- sanciones por “blanqueo de capitales” por los motivos que ya expusimos en una entrada anterior: como el imperialismo ha convertido al dólar en la moneda internacional de pago, las transacciones las compensan las sucursales que dichos bancos tienen en Nueva York, por lo que acaban sometidos a las leyes internas de Estados Unidos.

Todos los pagos en dólares que llevan a cabo los bancos en el mundo entero, se compensan al final de cada jornada en Nueva York. Dependen de un banco central y, la mayor parte de ellos, de la FED, la Reserva Federal de Estados Unidos. Son muchos los países, incluidos los europeos, así como los capitales, que quieren escapar del control asfixiante que Estados Unidos impone unilateralmente al comercio mundial. Si Rusia fuera capaz de encontrar una alternativa, el dinero mundial empezaría a circular por un canal que Estados Unidos no es capaz de controlar.

¿Será Rusia capaz de poner en pie un mecanismo de esas características? Es discutible, pero lo más interesante es constatar que, una vez más, Rusia está obligada a moverse a contra-corriente en todos los terrenos y que esos movimientos tienen un claro significado defensivo.

—http://russia-insider.com/en/ready-anything-russia-develops-alternative-international-banking-system/ri19318

Voronenkov: retrato de un traidor que muere lejos

Voronenkov, el retrato de un traidor
Hasta octubre del año pasado Denis Voronenko era diputado de la Duma en Moscú por el KPRF, el partido de Ziuganov, que ostenta el título de “comunista”. Entonces huyó de Rusia y se refugió en las faldas de la Ucrania de Poroshenko y sus huestes fascistas, donde renunció a su nacionalidad, cambiándola por la ucraniana. A partir de entonces se dedicó a despotricar contra Rusia.

El jueves fue asesinado a tiros en plena calle de Kiev y su guardaespaldas resultó herido. La policía rusa le buscaba por fraude financiero y, naturalmente, quienes han disparado en su contra son los que cabe sospechar: agentes de Putin.

Pero Voronenkov tenía muchos enemigos. Tanto en Moscú como en Kiev era un miembro de los bajos fondos que no se separaba de su escolta ni un minuto.

Voronenkov había sido coronel en el ejército ruso y de 2004 a 2007 trabajó para la DEA rusa, el Servicio Federal de Control de Drogas, y luego acusó de narcotráfico al Servicio Federal de Seguridad de Rusia.

En abril de 2001 fue detenido por recibir un soborno de 10.000 dólares para presionar en favor de Yevgueni Trostentsov en la Duma. Cuando la policía rusa esperaba a que su inmunidad parlamentaria caducara en diciembre para detenerle, huyó a Ucrania.

Durante su “exilio” en Ucrania había divulgado una supuesta carta del antiguo Presidente ucraniano Yanukovich, despuesto tras el golpe de Maidan, dirigida a Putin en la que le pedía que enviara los tanques a Kiev. Un montaje muy burdo que sólo se creían en la televisión ucraniana.

Sus declaraciones en los medios rayaban a la misma altura, con frases muy apolilladas. En febrero de este año, en una entrevista con Radio Free Europe/Radio Liberty, comparó a la Rusia actual con la Alemania nazi. Es un Estado expansionista, se ha anexionado Crimea…

Es una pena que los debates parlamentarios conserven sus registros porque uno de los diputados rusos que en 2014 votó a favor de la anexión de Crimea fue… Voronenkov quien, además, escribió en su cuenta de Twitter a favor de ella.

En una entrevista realizada pocos días antes de su muerte preguntó: “Dicen que somos traidores a Rusia y yo digo: ¿A quién traicionamos?” Te contestamos nosotros con un poco de retraso: te has traicionado tí mismo y no sólo una vez, sino varias.

 Mensaje de Voronenkov a favor de la anexión de Crima por Rusia

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