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La directora de la CIA y reina de la tortura, Gina Haspel, mintió a Trump para impulsar una política más agresiva hacia Rusia.
En marzo de 2018 el gobierno británico afirmó, sin aportar pruebas, que el supuesto envenenamiento de Serguei y Julia Skripal con Novichok fue organizado por Rusia. Luego instó a sus aliados a expulsar a los funcionarios rusos que hubiera en el país.
Sólo Estados Unidos expulsó a 60 funcionarios rusos. Trump se enfureció al enterarse de que los países de la Unión Europea habían expulsado a menos de 60 en total. Hace un año, el Washington Post describió la escena gráficamente (1).
Trump parecía distraído en marzo cuando sus asistentes le informaron en su casa de vacaciones en Florida, del plan del gobierno de expulsar a 60 diplomáticos rusos por espionaje.
Estados Unidos, explicaron, expulsaría a casi el mismo número de rusos que sus aliados europeos, como parte de un esfuerzo coordinado para castigar a Moscú por envenenar en suelo británico a un antiguo espía ruso y a su hija.
Entonces Trump ordenó expulsar al mismo número que los europeos, según un alto funcionario del gobierno. “Nosotros no tomamos la iniciativa. Nos ajustaremos a sus números”.
Al día siguiente, cuando anunciaron públicamente las expulsiones, Trump explotó. Para su consternación, Francia y Alemania sólo expulsaron a cuatro funcionarios rusos, mucho menos de los 60 de los que su gobierno había decidido.
El Presidente, que parecía creer que otros países, individualmente, igualarían en gran medida a Estados Unidos, estaba furioso de que su gobierno fuera presentado en los medios de comunicación como el que tenía, con mucho, la posición más dura hacia Rusia.
El incidente refleja una tensión en el corazón de la posición cada vez más agresiva del gobierno de Trump hacia Rusia. El Presidente se había opuesto instintivamente a muchas de las medidas punitivas impuestas por su gabinete que han paralizado su capacidad para forjar una relación estrecha con el Kremlin.
Ha habido expulsiones masivas de diplomáticos rusos, sanciones contra oligarcas que han costado miles de millones de dólares a la economía rusa y, por primera vez, un twit presidencial criticó a Putin por su nombre por su apoyo al dirigente sirio Bashar Al-Assad.
El martes el New York Times pintaba (2) un cuadro de las relaciones entre Gina Haspel y Trump. Los autores parecen estar de acuerdo con su posición y la de la CIA. Esto incluye una anécdota sobre esta decisión de expulsión en relación con el Caso Skripal, que demuestra que la CIA manipuló al presidente para su propio propósito.
En marzo pasado, altos funcionarios de seguridad nacional se reunieron en la Casa Blanca para discutir con Trump la respuesta al ataque contra Serguei Skripal, el antiguo agente de inteligencia ruso, en Gran Bretaña.
Londres estaba presionando a la Casa Blanca para que expulsara a docenas de presuntos agentes rusos, pero Trump se mostró escéptico. Durante la discusión, Haspel, entonces directora adjunta de la CIA, se dirigió a Trump. Esbozó las posibles respuestas con voz discreta pero firme, luego se inclinó hacia adelante y le dijo al presidente que la opción fuerte era expulsar a 60 diplomáticos.
Para persuadir a Trump, los funcionarios, incluida Haspel, también trataron de demostrarle que Skripal y su hija no eran las únicas víctimas del ataque ruso.
Haspel mostró fotografías, proporcionadas por el gobierno británico, de niños pequeños hospitalizados después de haber sido envenenados por el agente nervioso Novichok, el mismo que afectó a los Skripal. Luego mostró una fotografía de patos que, según los británicos, habían sido asesinados inadvertidamente a causa del descuidado trabajo de los espías rusos.
Haspel no fue la primera en utilizar imágenes en movimiento para motivar al Presidente, pero combinarlas con su realismo sin concesiones resultó ser eficaz: Trump se centró en las fotos de niños enfermos y patos muertos. Al final de la sesión informativa, adoptó la opción más dura.
No hay ningún informe sobre niños afectados por Novichok ni patos muertos. En la historia oficial, antes de ir al restaurante, los Skripal dieron pan a los patos en un estanque de Queen Elizabeth Gardens de Salisbury. También dieron pan a tres niños para que pudieran alimentar a los patos. Los niños fueron examinados y se les hizo un análisis de sangre.
No se encontró veneno y ninguno de ellos enfermó. Ningún pato murió. El episodio sobre la alimentación de los patos también refuta la afirmación de que los Skripal fueron envenenados al tocar el pomo de una puerta.
Si el artículo del New York Times es correcto, la directora de la CIA, en cooperación con el gobierno británico, mintió a Trump sobre el incidente. Su objetivo era sabotear la política de Trump de mejorar las relaciones con Rusia. El truco funcionó.
El New York Times no dice que las fotos que Gina Haspel mostró a Trump fueran falsas. Afirma que sus mentiras eran “información nueva” y que ella no estaba allí para manipularla.
Es un ejemplo de que Haspel es una de las pocas personas que puede cambiar la posición de Trump sobre la base de “información nueva”.
Los colegas y amigos de Haspel rechazan la idea de que ella manipulara al presidente. Por el contrario, ella trató de que la escuchara y de protejer a la CIA, según antiguos funcionarios de inteligencia que la conocen.
El trabajo de la directora de la CIA es servir al Presidente, no proteger las políticas internas de la centrl. Esperemos que Trump despida a Haspel. También debería deshacerse de su protector, Pompeo, que probablemente desempeñó algún papel en este juego.
Haspel se ganó la confianza de Pompeo y permaneció leal a él. Como resultado, Trump ve a Haspel como una extensión de Pompeo, una perspectiva que ayuda a protegerla, han declarado varios funcionarios de inteligencia.
(1) https://www.washingtonpost.com/gdpr-consent/?destination=%2fworld%2fnational-security%2ftrump-a-reluctant-hawk-has-battled-his-top-aides-on-russia-and-lost%2f2018%2f04%2f15%2fa91e850a-3f1b-11e8-974f-aacd97698cef_story.html
(2) https://www.nytimes.com/2019/04/16/us/politics/gina-haspel-trump.html

Según Gil, el gobierno venezolano no ha descartado el despliegue de personal militar ruso adicional en virtud de un acuerdo con Moscú.
“El grupo de especialistas militares está [en Venezuela] en el contexto de nuestros acuerdos y contratos de cooperación militar y técnica”, dice la agencia rusa Interfax.
Por su parte, Gil asegura que las fuerzas rusas permanecerán en Venezuela el tiempo que sea necesario, y que no hay un período fijo para su estancia.
Varias decenas de soldados rusos llegaron a Venezuela el mes pasado después de que el ejército estadounidense desplegaran a sus tropas en la frontera entre Colombia y Venezuela a principios del mes marzo.
Aunque algunas informaciones aseguraron que el Ejército Popular de Liberación de China también se ha desplegado en Venezuela, el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de China ha desmentido la información, calificándola de “simplemente falsa”.

A su llegada, los rusos se reunieron con la jefa de cooperación internacional para la integración de Venezuela, Marianne Mata, el jefe de policía de la SWATT del país, Edgar Colin Reyes, así como con representantes de la embajada rusa en Caracas.
La llegada de los militares rusos a Venezuela es consecuencia de los informes de que Estados Unidos está a punto de formar “brigadas de la muerte” en territorio venezolano.
Según la agencia France Press, un avión con los colores de Rusia aterrizó, bajo la supervisión de la Guardia Militar Nacional del aeropuerto, en una pista del aeropuerto internacional de la capital, anunciando la llegada de unos 100 soldados rusos acompañados por un oficial superior.
Los medios de comunicación locales informaron que 99 soldados rusos habían llegado a Caracas en dos aviones que también transportaban 35 toneladas de carga.
La agencia rusa Sputnik anunció que los soldados rusos llegaron a Caracas a bordo de dos aviones que aterrizaron en el aeropuerto internacional de Maiquetía. Al frente de la delegación está el general Vasily Tonkoshkurov, Jefe Adjunto de Estado Mayor del Ejército ruso.
Ni las autoridades venezolanas ni la embajada rusa han querido comentar la información. Sin embargo, Sputnik asegura que los militares han llegado para participar en consultas bilaterales con sus colegas sudamericanos.
Entre Rusia y Venezuela hay varios acuerdos firmados y pendientes de implementación, incluyendo acuerdos de cooperación técnico-militar.
El franquismo realmente fue precursor. Acuñó la expresión «Rusia culpable» y acusó a Rusia de todos los males que aquejaban a la humanidad y adyacencias.
Ahora muchos años después se vuelve a utilizar esa expresión para intentar sembrar en las mentes la sensación de que Rusia es la personaficación de Lucifer. Primero se acusó a Rusia de haber participado en las elecciones norteamericanas, para que ganara Trump.Además de que esto es en sí mismo un disparante total, sirvió para que durante dos años largos, un fiscal investigara hasta las entretelas si esto era verdad. La conclusión fue que todo era un invento pergeñado por la prensa «seria» de los EEUU y del resto del mundo libre. Todos los medios de comunicación vomitaban todos los días su porción de estiércol.
Dentro de esa operación se tejió una tupida red de falsedades como los espías rusos Skripal que fueron envenenados por el producto Novichok, sin ninguna duda por otros espías rusos. Se tomaron fotografías de dos ciudadanos rusos que eran los agentes envenenadores de los Skripal.
Se hizo correr la noticia de que Rusia había intervenido en el referéndum catalán sobre la independencia, se acusó a Rusia de haber intervenido en las elecciones mejicanas que llevaron al triunfo de López Obrador.
Esta campaña de descrédito también caló en España, donde se produjo una situación hilarante, que llevó a que la UDIF, una dependencia de la Policía Nacional española, presentara un informe sobre la intención de un presunto magnate ruso, de comprar las tiendas de la cadena Dia en España que estaba en situación de concurso de acreedores, y se inventaron que ese ciudadano ruso era en realidad un individuo cruel y despiadado que maltrataba a los trabajadores, que pagaba salarios de hambre y otras lindezas.
Resulta que ahora la UDEF, se dedica a denuciar la explotación de la clase trabajadora en España. Resultó que dicho magnate ruso compró la cadena Dia, y la sacó de su situación de cesación de pagos. No tenemos noticias de que el nuevo patrón haya despedido a alguien, ni que haya maltratado a algún trabajador de la cadena Dia.
Parece que los empresarios rusos no son mejores ni tampoco peores que los de otras nacionalidades, pero no lo olvidemos: si algo malo pasa en la empresa Dia, seguro que es culpa de Rusia. Ya lo dijo la UDEF.

El porcentaje de aprobación de Putin y del gobierno ha disminuido debido a los recientes aumentos de la edad de jubilación y del impuesto sobre el valor añadido. La primera decisión suscitó preocupación por la seguridad de las pensiones y recordó a los rusos el colapso de las pensiones tras el colapso de la URSS. La segunda decisión redujo la renta disponible de los consumidores y, en consecuencia, la demanda de los consumidores y la tasa de crecimiento económico. Estas decisiones son arquetípicas de la política de austeridad impuesta a la población y no a los acreedores extranjeros y reflejan el criterio de que la austeridad conduce a la prosperidad.
Rusia está experimentando salidas de capital debido al reembolso por parte del sector privado ruso de préstamos a acreedores occidentales. Ha pagado más de 25.000 millones de dólares anuales en salidas de capital desde principios de la década de los noventa, alcanzando más de un billón de dólares. Este dinero podría haberse invertido en la propia Rusia para mejorar la productividad y el nivel de vida de sus ciudadanos. La salida pone al rublo bajo presión y los pagos de intereses extraen el dinero del país. Sin estas salidas, el valor del rublo y de los salarios sería mayor.
Las sanciones de Estados Unidos dan a los rusos todas las razones para no pagar sus préstamos extranjeros; sin embargo, los rusos siguen permitiendo su propia explotación por parte de extranjeros porque los economistas les han dicho que no hay alternativa.
Los problemas económicos de Rusia se deben al saqueo del país durante los años de Yeltsin, a la imposición de la economía neoliberal por parte de los estadounidenses y a la financiarización resultante de la privatización.
A mediados de la década de los noventa la bolsa de Moscú se convirtió en la favorita de Occidente, ya que las minas, el petróleo y la infraestructura infravalorados se vendían por una fracción de su valor a los extranjeros, transfiriendo los flujos de ingresos rusos al extranjero en lugar de hacer inversiones para Rusia. A los rusos se les dijo que la mejor manera de que su país se hiciera rico era dejar que los cleptócratas estadounidenses y británicos, los oligarcas y sus corredores de bolsa ganaran cientos de miles de millones de dólares privatizando el dominio público de Rusia.
Washington aprovechó la ingenuidad y confianza del gobierno de Yeltsin para infligir el mayor daño político y económico posible a Rusia. El país ha sido destrozado. Partes históricas de Rusia, como Ucrania, se han transformado en países extranjeros. Washington incluso insistió en que Ucrania debería mantener Crimea, a pesar de que es una parte histórica de Rusia y el único puerto de esta potencia en aguas cálidas.
Los ahorros de la población (llamados “excedentes”) han sido destruidos por la hiperinflación. La privatización no ha ido acompañada de nuevas inversiones. La economía no estaba industrializada, sino financiada. Los ingresos de la privatización fueron depositados por el gobierno ruso en bancos privados donde se utilizaron para privatizar más activos rusos. Por lo tanto, el sistema bancario se utilizó para financiar la transferencia de propiedad, no para financiar nuevas inversiones, y los ingresos se transfirieron al extranjero. Rusia se ha transformado en una colonia financiera en la que los procónsules han creado riqueza en la cima de la sociedad.
Hoy en día, la privatización continúa con la privatización de facto de la propiedad pública, como la imposición de tasas por el uso de las carreteras federales. Como a las élites económicas rusas los profesionales neoliberales estadounidenses les han lavado el cerebro intensamente, el país carece de dirección económica.
No tiene sentido que Rusia se endeude mediante préstamos en el extranjero para financiar inversiones. Los rusos deben pagar los costos de los bienes con dinero que el Banco Central no puede emitir en rublos, a menos que estos rublos estén garantizados por dólares. Este proceso ha impedido que Rusia utilice su propio Banco Central para financiar proyectos de infraestructura pública y de inversión privada mediante la emisión de rublos. En otras palabras, es como si Rusia no tuviera un Banco Central.
Aparentemente, los economistas rusos no entienden que Rusia no gasta divisas prestadas en Rusia. Si Rusia obtiene un préstamo en el extranjero, el dinero prestado irá a las reservas del Banco Central. El Banco Central emite entonces el equivalente en rublos para ser gastado en el proyecto, y el costo del proyecto aumenta de acuerdo a los intereses innecesarios pagados al prestamista extranjero.
Al Instituto de Economía de la Academia Rusa de Ciencias le han lavado el cerebro a favor de la economía neoliberal que es incapaz de tomar las medidas adecuadas. El fracaso de la dirección económica de Rusia está imponiendo a la economía unos costes muy superiores a los generados por las sanciones impuestas por los Estados Unidos.
La dirección económica rusa es débil y muchos intelectuales favorecen la integración con Occidente en lugar de con Oriente. Ser parte de Occidente ha sido un objetivo importante desde Pedro I y Catalina la Grande, y los integracionistas atlantistas rusos no pueden y no abandonarán esta orientación anticuada. Porque este objetivo ya no tiene sentido. Esto no sólo implica la vasallaje de Rusia por parte de Occidente, sino que Europa ya no es el centro del poder. El Este está en ascenso y China es el centro del mismo y lo seguirá siendo hasta que los chinos se destruyan a sí mismos copiando la política neoliberal occidental de financiarización de la economía.
Aunque Putin es un buen estadista y tiene un sentido del interés nacional ruso, muchos funcionarios no utilizan su puesto al servicio de Rusia, sino al servicio de sus propios intereses, muchos de los cuales están depositados en el extranjero. La corrupción y el desfalco parecen ser la principal actividad de muchos funcionarios. Los escándalos se suceden entre los miembros del gobierno y tienen consecuencias negativas para Putin y Medvedev.
La popularidad del gobierno ruso estaba en su apogeo cuando mostró su determinación de reintegrar Crimea a Rusia. Sin embargo, este mismo gobierno, con la esperanza de apaciguar a Washington y Europa, ha rechazado las peticiones de las repúblicas de Lugansk y Donetsk de reintegrarse a Rusia. Los nacionalistas rusos, la mayoría de la población, lo vieron como un acto de sumisión a Occidente. Además, la decisión del gobierno ruso ha conducido a que Ucrania continúe su ataque militar contra las repúblicas secesionistas y al armamento de Ucrania por parte de Occidente. En lugar de actuar con decisión, el gobierno ruso permitió que continuara un conflicto latente que podría ser explotado fácilmente por Washington. El pueblo ruso lo entendió, aunque el gobierno no lo entendiera.
Al no mostrar firmeza, el gobierno ruso está fomentando el sistema de amiguismo de los oligarcas que quieren un gobierno que puedan utilizar para sus propios intereses. Esto incluye la participación en el sistema de saqueo occidental conocido como “mundialismo”. Estos clientes occidentales de élite se oponen a un poderoso Estado ruso que podría imponerse en el escenario mundial y proponer una política alternativa a la política de saqueo de Occidente. La influencia de este reducido grupo de interés en la política gubernamental indica que el gobierno ruso está comprometido.
Putin intenta liberarse del control occidental dirigiendo la economía de Rusia hacia el este. Este esfuerzo se ve reforzado por las sanciones estadounidenses. Pero Rusia sigue lo suficientemente comprometida con el sistema occidental como para ser vulnerable a las sanciones y está saliendo de él con demasiada lentitud.
Los comentaristas discutieron varios aspectos de las dificultades de Rusia y su búsqueda de transformación en una potencia con un pie en el lado occidental y otro en el lado oriental. Lo que se dice menos o muy poco es que la política económica de Rusia está siendo restringida o incluso encarcelada por el lavado de cerebro neoliberal impuesto a los economistas rusos por los estadounidenses en los años noventa. Como resultado, Rusia se ve debilitada por una política económica que fomenta la privatización y la propiedad extranjera, y por la financiarización de las rentas económicas, es decir, los flujos de ingresos que no son el resultado de inversiones productivas, sino de factores tales como la ubicación y el mayor valor del desarrollo de la infraestructura pública, como si se construyera una carretera de propiedad privada. En una economía financiada, el crédito se utiliza para transferir la propiedad, en lugar de financiar nuevas instalaciones y equipos y la construcción de infraestructuras.
El gobierno ruso y el Banco Central están cegados e ignoran que los proyectos de infraestructura y las inversiones privadas rusas no deberían depender de la obtención de préstamos en el extranjero o de la adquisición de dólares mediante la venta de activos rusos a extranjeros. Estos proyectos pueden ser financiados mediante la creación de rublos por el Banco Central de Rusia. El dinero que se destina a proyectos productivos que aumentan la producción no es inflacionario. En general, estos proyectos reducen los costos.
Para que Rusia tenga éxito, necesita una reeducación económica y un gobierno basado en el nacionalismo ruso y desalentar las provocaciones occidentales con respuestas más contundentes.
Creemos que el mundo occidental y, de hecho, las relaciones internacionales, están muy interesadas en que Rusia sea lo suficientemente fuerte para no ser atacada o provocada, porque una Rusia fuerte es la única manera de reducir la agresión occidental que conduce a una guerra nuclear.
https://www.paulcraigroberts.org/2019/03/01/is-neoliberlism-killing-russia/

Goldfine describió a Rusia y China como posibles enemigos de Estados Unidos en un conflicto de ese tipo. El sitio alemán Telépolis comparó entonces la estrategia del Pentágono con la del “caballo de Troya”(1).
El Jefe de Estado Mayor ruso Valery Gerasimov explicó que esa estrategia es una combinación de presión política con ataques militares. «El Pentágono ha comenzado a desarrollar una estrategia de guerra fundamentalmente nueva, que ya ha sido apodada ‘caballo de Troya’. Su esencia radica en el uso activo del potencial de protesta de la ‘quinta columna’ para desestabilizar la situación, a la vez que se atacan los puntos más importantes con armas de alta precisión.
Es una estrategia tan vieja como la guerra civil española. La “quinta columna” son las fuerzas de la oposición en Rusia que, al menos en el pasado han estado apoyadas y financiadas en gran medida por países extranjeros (Fundación Soros, ONG) para promover movimientos de protesta dentro del país.
La desestabilización procede de protestas internas alentadas por los extranjeros y los actos de sabotaje llevados a cabo por las fuerzas militares, también extranjeras, presentes ilegalmente en Rusia y en China. El objetivo es crear un caos que provoque una “revolución de colores” en ambos países para sustituir los actuales gobiernos por otros más dóciles y sumisos, de estilo ucraniano, por ejemplo.
Actualmente en Rusia preocupa el futuro que les espera, una vez que Putin ya no ocupe el cargo. Hay varios “clanes” enfrentados entre sí que esperan su oportunidad. Cada uno hace recuento sus efectivos y trata de identificar a los aliados del adversario. La estrategia del “caballo de Troya” se intensificará a medida que Rusia se acerque al final del mandato presidencial de Putin.
En China deberá esperar bastante más.
(1) https://www.heise.de/tp/features/US-Streitkraefte-entwickeln-gegen-Russland-und-China-ein-Konzept-fuer-heimliches-Eindringen-4314180.html
(2) https://tass.ru/armiya-i-opk/6178016

“El 15 de febrero a las 10 de la mañana, mientras se encontraba en la periferia suroccidental de Starobechevo (una zona no controlada por el gobierno, a 32 km al sureste de Donetsk), el MSS vio un objeto volando hacia el sureste de su posición, volando de suroeste a noreste. Basado en imágenes tomadas a mano, el MSS lo evaluó como un motor turbohélice de cuatro motores (probablemente un Tupolev TU-95 o Tupolev TU-142). De 10:50 a 11:10 horas, en una zona al noroeste de Lioubivka (antes Leninske, una zona no controlada por el gobierno, a 43 kilómetros al sureste de Donetsk), el MSS vio un avión (probablemente un Tupolev TU-95 o Tupolev TU-142) volando de norte a sur y viceversa”.
Esta información causó impacto y fue ampliamente compartida por los periodistas de la República Popular de Donetsk, porque la mayoría no podían creer en una información tan increíble. Si eso ocurriera, sería cierto lo que el ejército ucraniano ha estado gritando públicamente y habría presentado las pruebas (datos de radar, por ejemplo).
Pero ¡nada! Pasaron dos días desde que la OSCE publicó su informe y Kiev no había afirmado que un avión ruso hubiera violado su espacio aéreo. Bastante extraño, porque habría sido más que útil para las autoridades ucranianas probar finalmente esa “agresión rusa” ficticia que nadie vio en la realidad.
He comprobado personalmente los husos horarios que utiliza la OSCE en sus informes (UTC +2) y he comprobado si hubo algo durante el período mencionado en su informe (añadiendo una hora antes y una hora después por motivos de seguridad en caso de que lo hayan notado en el huso horario local, que es UTC +3, o hayan cometido un error) a través de sitios como Flighradar24 y otros que siguen a los aviones (incluidos algunos aviones militares y aviones teledirigidos de observación). Pero no había nada. El misterio crecía.
Después de que en torno a esta información el escándalo comenzó a difundirse el 19 de febrero, el ejército ucraniano publicó finalmente dos comentarios en su página de Facebook. El primero fue publicado por el mando de la Fuerza Aérea de Ucrania. Aquí está la traducción:
“En Internet algunas publicaciones en línea difunden una información que indica que el 15 de febrero de 2019, en el espacio aéreo de Ucrania, en la zona de operaciones de las fuerzas armadas, se observó un vuelo de tipo TU-95 de las fuerzas aerotransportadas de la Federación de Rusia. Después de comprobar la información anterior, declaramos que esto no es cierto. Las unidades de defensa aérea de la Fuerza Aérea de Ucrania llevan a cabo sus misiones de combate diarias y protegen el espacio aéreo ucraniano, y están preparadas para reaccionar rápidamente y a tiempo ante cualquier ataque aéreo”.
Este comentario sonaba un poco a «Chicos, es bueno que estéis intentando probar la realidad de la falsa ‘agresión rusa’ contra nuestro país, pero ¿podríais por favor no hacernos quedar como tontos incapaces de ver un avión enemigo y defender nuestro espacio aéreo?”
Pero parece que este comentario oficial no fue suficiente, porque dos horas después, fue el Comando General de la Operación Conjunta de Fuerzas (OFI) publicó un comentario oficial más completo, con imágenes de radar que demostraban que el avión nunca había entrado en el espacio aéreo de Ucrania o de la República Popular de Donetsk.

Aquí está la traducción del comentario (sin la repetición del informe de la OSCE al principio y los saludos neonazis al final):
“El 15 de febrero de 2019 unidades de las tropas de radioingeniería de los OIF descubrieron un objetivo aéreo identificado como un avión antisubmarino de largo alcance Tu-142 de las fuerzas armadas de la Federación de Rusia a las 9.56 horas en la zona del aeropuerto de Taganrog. Esta aeronave realizó un vuelo de prueba alrededor del aeródromo de Taganrog cuando se aproximaba a la frontera ucraniana a una distancia de 10 kilómetros. En el trayecto, el avión fue seguido por estaciones de radar y tropas técnicas de radio de las fuerzas conjuntas. Los aviones Tu-142 de las fuerzas armadas rusas abandonaron la zona cercana a la frontera ucraniana a las 12.30 horas cerca del aeropuerto de Taganrog. La aeronave en cuestión no cruzó la frontera ucraniana y no entró en el espacio aéreo ucraniano. Las unidades de defensa aérea del ejército ucraniano están constantemente en alerta y listas para cumplir con su deber”.
Las imágenes de radar proporcionadas por Ucrania demuestran claramente que el Tu-142 nunca entró en el cielo de la República Popular de Donetsk. La distancia más cercana fue de 10 kilómetros. Incluso cuando la aeronave estaba en la posición más cercana a los observadores de la OSCE, la distancia entre la aeronave y los observadores era de unos 30 kilómetros, que es casi el doble de la distancia entre los observadores y la frontera.
¿Cómo pudieron los observadores de la OSCE pensar que el avión sobrevolaba el territorio de la República Popular de Donetsk? ¿Son tan incompetentes que no son capaces de calcular la distancia desde el avión y mirar un mapa antes de escribir cosas tan serias? ¿O mintieron deliberadamente en su informe?
Acusar de sobrevolar el cielo de la República Popular de Donetsk de lo que es claramente un avión ruso (aunque no se mencione ninguna nacionalidad, el modelo de avión no deja lugar a dudas) es una acusación muy grave. Si fuera real, para Ucrania y para la “comunidad internacional”, significaría que Rusia habría violado el espacio aéreo ucraniano. La prueba perfecta de la agresión rusa contra Ucrania y la justificación perfecta para una guerra.
Afortunadamente, el ejército ucraniano no podía soportar ser visto como un grupo de idiotas incompetentes, incapaces de defender su espacio aéreo, y prefirió lavar su honor en lugar de aprovechar la oportunidad.
La misión de la OSCE en Donbass tiene una misión muy importante, que requiere personas competentes y honestas. La OSCE no debería “jugar” con la información que pone en sus informes. Porque se utilizan como una fuente de información “supuestamente” fiable. Pero por lo que vemos, la información escrita en sus informes no es fiable en absoluto.
Esta no es la primera vez que este tipo de tonterías han ocurrido. A menudo critico los informes de la OSCE por la forma en que presentan la información, ocultan ciertos elementos de la misma, a veces incluso acusan erróneamente a las Repúblicas Populares de Donetsk y Lugansk, o afirman haber visto armas rusas modernas sin fotos o vídeos como prueba.
Tenemos muchos ejemplos de estos “errores” durante estos cinco años de conflicto en el Donbass. Hace cuatro años, afirmaron que un niño de 12 a 14 años, armado, estaba vigilando un puesto fronterizo en Makeyevka. Después de la investigación de Anatoli Sharii, se trataba una mujer de 24 años que servía en la milicia de la República Popular de Donetsk.
En diciembre de 2016 vi con mis propios ojos cómo minimizaban el calibre de las armas utilizadas por el ejército ucraniano contra los civiles de la República Popular de Donetsk, afirmando que la FAU había utilizado morteros de 82 milímetros, cuando los enormes cráteres dejados por los proyectiles demostraron claramente que eran al menos de 122 milímetros de artillería.
En febrero de 2017 vieron tanques ucranianos al pie de edificios residenciales en Avdeyevka. Incluso discutieron con los soldados ucranianos presentes allí, pero no mencionaron su presencia (que fue una grave violación de los acuerdos de Minsk con el telón de fondo de un aumento significativo de los bombardeos del ejército ucraniano contra civiles de la República Popular de Donetsk) en su informe.
La OSCE finalmente admitió haber notado la presencia de estas armas prohibidas cerca de la línea del frente y cerca de edificios de apartamentos, sólo cuando se publicaron en Internet las fotos y vídeos que demostraban su connivencia con los soldados ucranianos.
El año pasado afirmaron que un soldado borracho de la República Popular de Donetsk les impidió ir a donde querían. La investigación llevada a cabo por las autoridades de la República Popular de Donetsk demostró que el hombre estaba perfectamente sobrio, pero sólo muy cansado después de una larga guardia, y que les había impedido conducir por la parte inferior de la carretera donde había minas, salvando así sus vidas.
No mencionaré todas las ocasiones en que he visto a observadores de la OSCE anotar hechos que no aparecían posteriormente en el informe diario, o el número de veces que no vinieron a registrar los bombardeos contra civiles, cuando las casas afectadas estaban a menos de un kilómetro de donde se encontraban los observadores de la OSCE.
Esos ejemplos, incluido el último con esta aeronave militar rusa que nunca entró en los cielos de la República Popular de Donetsk, demuestran que los informes de la OSCE son absolutamente poco fiables, y que se deberían solicitar fotografías y vídeos para cada acusación importante, como la presencia de armas rusas modernas en el Donbass.
La OSCE ya ha facilitado varias fotos y vídeos de este tipo tomados por sus aviones teledirigidos cuando las armas ucranianas e incluso las de la República Popular de Donetsk y la de Lugansk están presentes cerca de la línea del frente, en violación de los acuerdos de Minsk. ¿Por qué no lo hacen cada vez que dicen que hay armas rusas?
El año pasado afirmaron que un dron suyo había avistado recientemente equipos de guerra electrónica rusos en la República Popular de Lugansk. Pero nunca han publicado una sola foto o vídeo para probarlo. La semana pasada, afirmaron haber visto un sistema de inteligencia de radio TORN en la República Popular de Donetsk. Y de nuevo, no han publicado ninguna foto o vídeo que pruebe esta acusación. Hau muchos ejemplos como estos.
Pero después de este cuento de hadas sobre el avión fantasma ruso en el cielo de la República Popular de Donetsk, que fue desmitificado por el propio ejército ucraniano, las declaraciones de la misión de la OSCE ya no pueden tomarse en serio sin pruebas (fotos o vídeos). Especialmente con respecto a la presencia de armas, aviones u otro equipo militar ruso en el Donbass.
La misión de la OSCE se ha desacreditado una vez más, destruyendo su credibilidad, que es esencial para que pueda cumplir lo que es oficialmente su misión: llevar la paz al Donbass.
http://www.donbass-insider.com/fr/2019/02/20/donbass-osce-et-la-menace-avion-fantome-russe/