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Una gangrena social: los que viven del odio de los demás (que va cada vez a más)

Juan Manuel Olarieta

Los días 12 y 13 de diciembre el Consejo General de la Abogacía organizó unas jornadas sobre los llamados “delitos de odio” que, en realidad, no eran otra cosa que una tapadera de los manejos de la Open Society. En otras palabras, el dinero de Soros convierte a los abogados en mariachis de su concierto, que en todo el mundo es exactamente el mismo.

Por eso quien abrió las jornadas fue Cristina Goñi, la delegada local de Soros, y en tal gazpacho no podía faltar Leila Nachawati, como tampoco sus típicas y desvergonzadas menciones contra Siria, donde a medida que el yihadismo es derrotado, “la impunidad avanza”.

Para Nachawati es una pena que el imperialismo y sus secuaces yihadistas estén perdiendo la guerra y lo que avance sea… la impunidad. Hay que tener la cara más dura que el cemento para decir esas cosas en público.

Pero si nos ponemos a hablar de odio, da lo mismo referirnos con el mismo desparpajo a otra “guerra”, la de Catalunya, para lo cual este año el Ministerio del Interior ha creado (tomen nota) una “Oficina Nacional de Lucha contra los Delitos de Odio”, aunque este tipo de cosas siempre hay que leerlas bien: se trata del odio de los catalanes (independentistas) al fascismo (o sea, a España, que viene a ser lo mismo).

¡Animaos! ¿Os insultan?, ¿os llaman fachas? ¡Denunciad! Tenéis un teléfono, un correo electrónico y un amable funcionario que os atenderá para tomar nota de que sois víctimas de la chusma catalanista (1). Si vivís en Oakland, no os preocupéis porque en Estados Unidos la policía también está preocupada por el odio y ha abierto una línea telefónica específica para denunciar este tipo de delitos (2).

¿No tenéis suficiente coraje? No importa. Para esos menesteres están los vividores del Movimiento contra la Intolerancia, que en mayo denunciaron por odio a Quim Torra por sus mensajes en Twitter y en octubre al historiador Agustí Colomines, dirigente de la Crida Nacional per la República. ¡Que no falten denuncias!, ¡ahora cualquier cosa se arregla con una buena denuncia!, ¡contratad a un abogado que os asesore bien!

El siguiente paso es llevar un registro de denuncias, atestados, sumarios, juicios, condenas y demás para demostrar que el odio es como el cambio climático: siempre va para arriba. La gangrenas también funcionan de esa manera: lo que avanza no es lo sano sino lo podrido, y en este perro mundo todo se pudre cada día un poco más.

En una payasada de este calibre no podían faltar las redes sociales, que es donde el odio se propaga, como el cólera en medio de la mugre. Es otro tópico, que se suele denominar como “sembrar el odio”. Así la revista Shangay titulaba el mes pasado: “El autobús tránsfobo de Hazte Oír vuelve a sembrar el odio en una ‘gira’ por toda España” (3).

Este tipo de estupideces no explican lo fundamental: por qué se propaga el odio y no la compasión o la misericordia. Los expertos nunca explican ese tipo de cosas: ¿por qué siempre se propaga lo malo y nunca lo bueno?

Pues bien, en internet ya no debe quedar más que el odioso odio y por eso Miguel Camacho, cabecilla de la “Oficina” del Ministerio de Interior previno en su charla: “Todavía queda mucho por hacer”, o sea, tenemos faena para rato, el trabajo está asegurado y, por lo tanto, buenos sueldos de por vida (siempre que el odio arrecie).

Pero del odio no sólo viven las ONG, los abogados, los funcionarios del Ministerio de Interior, la policía, la guardia civil, los municipales, las autonómicas, sino los fiscales, los jueces y toda una parafernalia de burócratas especializados en “detectar los contenidos tóxicos en las redes para poder hacer un seguimiento de los mismos”, es decir, personas que viven de echar un vistazo al ordenador cada mañana.

Cuando se trata de odio, internet añade una nueva especie de vividores, los informáticos, ese subgénero de la humanidad que cree (firmemente, según parece), como Francisco Pérez, del “Instituto Nacional de Seguridad”, que hay “soluciones tecnológicas” a los delitos de odio en la red, aplicaciones capaces de “identificar los sentimientos no solo a nivel escrito sino también a través del habla”.

A ese tipo sólo le faltó decir: si no estás seguro de los verdaderos sentimientos de tu pareja, dile que te envíe un “whatsapp” y un algoritmo descifrará su corazón. ¡Infalible!

(1) https://www.elnacional.cat/es/politica/ministerio-interior-denuncia-delito-odi_215730_102.html
(2) https://www.telemundoareadelabahia.com/noticias/destacados/Lanzan-linea-telefonica-para-denunciar-crimenes-de-odio-en-Oakland-500155161.html
(3) https://shangay.com/2018/11/06/autobus-hazteoir-odio-lgtb/

Más información:

– Odio, discurso de odio, delito de odio, grupo de odio
– Alemania censura miles de sitios de internet tras la aprobación una ley contra el odio
– Nunca podremos recoger el trigo si antes no lo separamos de la cizaña

Vehículos blindados custodian las calles de París en previsión del levantamiento del fin de semana

El Primer Ministro francés, Edouard Philippe, ha anunciado que este fin de semana 89.000 policías estarán de servicio en todo el país, algo que nunca se había visto en Francia, según dice el general Lizurey. No obstante, la cifra no parece real. Sólo los militares desplegarán 60.000 efectivos.

En París el gobierno va a destinar a 8.000 policías y 15 vehículos blindados de la Gendarmería para el control de multitudes, entre otras medidas excepcionales para contener los disturbios y enfrentamientos.

La Gendarmería ha cancelado todos los permisos y vacaciones. Los escuadrones móviles están en máxima alerta.

La policía ha instado a las tiendas y restaurantes de los Campos Elíseos a que cierren sus puertas y algunos museos también lo harán. La Torre Eiffel también estará cerrada. Durante los dos primeros fines de semana de las movilizaciones de los “chalecos amarillos”, el 17 y 24 de noviembre, las tiendas y los museos no cerraron.

El partido de fútbol del París Saint-Germain contra el Montpellier, previsto para hoy, también se ha aplazado a petición de la policía de París, y algunas escuelas cercanas a los Campos Elíseos han cancelado las clases de los sábados.

Las protestas de los “chalecos amarillos” no han frenado a pesar de que el gobierno francés ha cedido en sus pretensiones de aumentar los impuestos sobre los combustibles.

El clima político no puede estar más enrarecido. Algunos medios han lanzado el rumor de que Francia vive un intento de Golpe de Estado. Otros, como el “youtuber” Bassem Braiki, pronostican para hoy un atentado yihadista “de falsa bandera”.

Según Le Figaro, las manifestaciones de hoy pueden estar marcadas por una violencia sin precedentes. El servicio francés de inteligencia, asegura el diario, ha informado de que los manifestantes tienen armas para atacar y de que hay llamamientos de matar a parlamentarios, funcionarios del gobierno y policías.

Hasta ahora, cuatro personas han muerto en las últimas semanas de manifestaciones en Francia, entre ellas una mujer de 80 años que murió cuando la policía lanzó una bomba de gas lacrimógeno contra la ventana de su vivienda mientras intentaba cerrarla. Más de 400 personas fueron detenidas durante las violentas manifestaciones del pasado fin de semana y más de 130 resultaron heridas.

A los “chalecos amarillos” se le han sumado otras protestas, como las de los estudiantes, que llevan cuatro días de huelgas y movilizaciones. Cerca de 280 institutos han cerrado y 45 de ellos han sido bloqueados.

Hay más de 700 estudiantes detenidos. A 153 de ellos les acusan de participar en un “ataque armado multitudinario”, según el diario Libération.

La máquina de censurar: la Unión Europea quiere liquidar la libertad de expresión en internet

Un texto presentado por la Comisión Europea en septiembre, a petición de Francia y Alemania en nombre de la “lucha contra el terrorismo”, podría aprobarse rápidamente. Aunque no se le ha dado mucha publicidad, el proyecto plantea una grave amenaza a la libertad de expresión en las redes de internet independientes de Google, Facebook, Twitter y demás monopolios.

Con el pretexto de bloquear contenidos considerados como “terroristas”, se concede la facultad de censurar tanto al sector privado como a los Estados, incluso a los más arbitrarios. Algunos defensores de la libertad consideran que también está en juego la supervivencia de la mensajería cifrada.

En septiembre, a petición de los gobiernos alemán y francés, la Comisión Europea presentó un proyecto de reglamento sobre la prevención de la difusión de contenidos terroristas en línea (1). “Francia y Alemania han hecho de la lucha contra el uso de Internet con fines terroristas una prioridad”, escribieron el entonces ministro francés Gérard Collomb y el ministro alemán del Interior en una carta dirigida a los comisarios en abril de 2018.

Cinco meses después, el texto de la Comisión estaba listo. La censura policial y privada de internet se trivializa, denunció en septiembre la organización francesa de defensa de las libertades La Quadrature du Net (2). La asociación con sede en París advierte de otros dos peligros: el reglamento refuerza el monopolio de las multinacionales digitales (Google, Facebook, Microsoft) y pone en peligro la existencia misma de servicios de mensajería cifrada, como Signal o ProtonMail.

La propuesta de Reglamento de la Comisión -que, de adoptarse, será vinculante para todos los Estados miembros de la Unión Europea- establece que “los proveedores de servicios de alojamiento suprimirán o bloquearán el acceso a contenidos terroristas en el plazo de una hora a partir de la recepción de la orden”. Es la policía, no necesariamente los jueces, la que decidirá qué contenido hay que suprimir.

En Francia es la Oficina Central de Lucha contra la Criminalidad vinculada a las Tecnologías de la Información y la Comunicación, el servicio de policía encargado de la ciberdelincuencia. Los proveedores también deben, por sí mismos, detectar e identificar los “contenidos terroristas”, lo equivale a un sistema de filtrado preventivo para censurar el contenido incluso antes de informar a las autoridades.

“Los sistemas de filtros automáticos son máquinas de censura”, advierte Patrick Breyer, cabeza de la lista del Partido Pirata alemán para las elecciones europeas del año que viene (3). ”Estos sistemas ya han eliminado completamente el contenido legal, como la documentación de las violaciones de los derechos humanos en las guerras civiles”. La libertad de opinión “no se debe confiar a algoritmos”, añade.

El miembro del Partido Pirata alemán teme abusos por parte de las autoridades nacionales responsables de ordenar bloqueos de contenidos. Con el pretexto de bloquear el contenido terrorista, “se pone la libertad de expresión e información en manos, por ejemplo, del Ministerio del Interior húngaro o de la policía local rumana”, escribe. En Hungría, bajo el gobierno de Viktor Orban, en el poder desde 2010, un refugiado sirio puede ser condenado por terrorismo por el simple hecho de forzar una valla fronteriza. Las personas que ayudan a los migrantes también corren el riesgo de un año de prisión desde que se aprobó una nueva ley en junio.

El reglamento también amenaza la existencia misma de los proveedores independientes de servicios de internet. “Sólo un puñado de anfitriones podrá cumplir esas obligaciones, en particular el plazo de una hora para censurar el contenido. Los otros anfitriones -la gran mayoría de los cuales, desde el principio, han formado el cuerpo de internet- son incapaces de responder a él y estarán sistemáticamente expuestos a sanciones”, dice La Quadrature du Net.

“Si se aprobara el texto, los monopolios de la red (Google, Amazon, Facebook, Apple, Microsoft, Twitter) quedarían consagrados en su papel clave en las políticas de seguridad de los Estados miembros. Se verán reforzados en sus posiciones ultradominantes, ya que todos los demás servicios han tenido que cerrar, incluidos los servicios descentralizados que respetan nuestros derechos”.

“Esta regulación europea de la censura se aplicaría a casi todos los servicios de internet, comerciales o no comerciales, como los blogs con funciones de comentarios, foros, Wikipedia, servicios de intercambio de archivos o portales de noticias con comentarios”, asegura Breyer. “El Reglamento pone en peligro la existencia de muchos de estos servicios, que no disponen de los recursos necesarios para aplicar el filtrado y bloquear los contenidos en una hora”.

El Reglamento convierte en ilegal los sistemas de mensajería cifrada, como Signal o el servidor de correo ProtonMail. El artículo 2 de la propuesta de Reglamento establece que se verán afectados todos los servicios que pongan la información “a disposición de terceros”. Esto es diferente de “disponible para el público”. Este pasaje significa que la regulación podría aplicarse a servicios de correo electrónico como ProtonMail y a servicios de mensajería instantánea como WhatsApp, Signal o Telegram. El cifrado de punto a punto, es decir, la protección de nuestros intercambios privados, se volvería contraria a las obligaciones establecidas en este texto y sólo podría desaparecer.

Con el pretexto de la “lucha contra la difusión de contenidos terroristas”, el proyecto de reglamento abre de par en par la puerta a una vigilancia y un filtrado generalizados de internet, sostiene a las multinacionales digitales en su posición de monopolio y evita la existencia de cualquier forma de mensajería cifrada y, por tanto, protegida.

Se supone que los proveedores aplicarán técnicas de geolocalización cuando se les ordene bloquear el contenido. De hecho, no se les pide que eliminen el contenido en sí, sino que lo bloqueen para los usuarios de la Unión Europea. Sin embargo, es muy fácil superar técnicamente el bloqueo geográfico, por ejemplo, utilizando proxies o servidores intermedios con sede fuera de la Unión Europea.

(1) https://edri.org/leak-france-germany-demand-more-censorship-from-internet-companies/
(2) https://www.laquadrature.net/2018/09/12/reglement_terro_annonce/
(3) http://www.patrick-breyer.de/?p=574033

Aquí son los fascistas los que siguen imponiendo la ley como siempre desde 1939

La noticia importante del fin de semana no son las elecciones andaluzas, donde se ha vuelto a imponer la abstención, que ha alcanzado cotas históricas. No. La noticia es la misma de siempre: los fascistas imponen en la ley en todas partes con sus amenazas y chantajes.

El espacio cultural La Rambleta, en Valencia, se ha visto obligado a cancelar el espectáculo humorístico “Mongolia sobre hielo”, que iba a ser representado este fin de semana tras recibir amenazas de grupos fascistas, mientras la policía hacía dejación de sus funciones: decía que no podía garantizar la seguridad de los asistentes, de los trabajadores de las instalaciones y de los artistas.

Desde La Rambleta afirman que “la crispación, los insultos, las amenazas y la incitación a la violencia que se han expuesto en las redes sociales, así como las amenazas directas que han recibido los trabajadores” del Centro, “impiden la celebración» de la representación. También aseguran que han mantenido contactos «tanto con la Policía Local como con el Ayuntamiento de Valencia» y que no se puede “garantizar la ausencia de incidentes durante la celebración del espectáculo”. «Las amenazas lanzadas son verosímiles e intolerables”, arguyen.

Es la segunda vez en tres semanas que este tipo de ataques fascistas logran la cancelación de una función humorística en la ciudad. El 8 de noviembre el Teatro Olympia, también en Valencia, decidió cancelar el espectáculo protagonizado por el cómico Dani Mateo, “Nunca os olvidaremos”, después de la polémica que protagonizó al sonarse la nariz con la bandera fascista en la televisión, por las “presiones recibidas” por las bandas nazis.
Hace menos de una semana el dirigente de esa formación, José Luis Roberto, ya amenazaba con boicotear la actuación ahora retirada de La Rambleta. En un mensaje de Facebook decía: “¿Escrache a Dani Mateo y no a estos cerdos traidores que se cagan en ti?”.
El viernes la Revista Mongolia, responsable de la obra “Mongolia sobre Hielo”, emitió un comunicado aclarando que la suspensión les parece “una grave equivocación en una democracia que quiera ser digna de este nombre”.
Aseguran no comprender “que las autoridades no sean capaces de garantizar la seguridad”. A este respecto, les resulta incomprensible que un país que puede garantizar la seguridad de unos Juegos Olímpicos o “incluso nada menos que en la final de la Copa Libertadores” no pueda asegurarla en una obra de “dos humoristas en un teatro de titularidad municipal”.
Por otro lado, explican que “cada suspensión refuerza a los intolerantes, que ven cumplidos sus objetivos y se envalentonan ante la siguiente campaña”, y afirman que lo sucedido “interpela directamente al conjunto del país al amenazar las bases mismas de una sociedad abierta”.

Ya ven: en Valencia no es necesario que las elecciones las gane Vox para que triunfe “la ultraderecha”.

378 manifestantes de los ‘chalecos amarillos’ siguen detenidos en París

El fiscal de París, Rémy Heitz, confirmó ayer que 378 personas permanecen detenidas por la policía, tras los violentos enfrentamientos que se registraron el pasado sábado durante la manifestación de los “chalecos amarillos”, un número extraordinario que ha obligado a repartirlos en comisarías de toda la región parisina.
El domingo por la mañana el Presidente Macron reunió de urgencia al gabinete para analizar la situación de “guerrilla urbana” por las calles de la capital.
El gobierno no descarta la imposición del estado de excepción, sugerencia del sindicato policial Alliance, pero la ministra de Justicia, Nicole Belloubet, aseguró que el tienen otras herramientas. Ayer la ministra se entrevistó con los jueces a fin de iniciar juicios y castigos ejemplares contra los detenidos.
“Entre los detenidos hay una cierta variedad de perfiles pero tenemos muchos hombres mayores, de entre 30 y 40 años llegados de provincias para participar en actos de violencia, aunque se reivindican del movimiento de los ‘chalecos amarillos’”, indicó el fiscal Heitz en rueda de prensa. Entre los detenidos hay también 33 menores y otros perfiles de “jóvenes de la región parisina, más bien motivados por la delincuencia”, dijo el fiscal para manipular al movimiento de protesta.
Según Heitz, la masa de detenidos les ha obligado a dispersarlos por comisarías de París y de la periferia y, “ante esta situación excepcional”, han triplicado el número de magistrados para tratar los casos.
Los detenidos comparecerán ante la justicia en procedimientos urgentes a partir de hoy en su mayoría por violencia contra la autoridad pública, degradación de la vía pública, reagrupación con objetivos violentos o por llevar armas como cuchillos y proyectiles, entre otros delitos.
El fiscal señaló que estas infracciones están penadas con prisión de 3 a 7 años aunque las sentencias se aplicarán de forma individualizada, caso por caso.
Según cifras oficiales, hubo 136.000 manifestantes, 133 heridos, 436 detenidos y 378 acusados. Uno de los manifestantes está en coma y un periodista de la cadena Russia Today fue herido de bala por disparos de la policía.
El fin de semana gobierno mantuvo acuartelados a 60.000 policías, que fueron incapaces de hacer frente al cúmulo de manifestaciones. Tampoco el número de bomberos fue suficiente para sofocar todos los incendios de bancos, grances almacenes y tiendas de lujo del centro de la capital francesa.
El sábado las calles de París acabaron completamente bloqueadas por las barricadas y los piquetes, desde primeras horas de la mañana hasta la madrugada del día siguiente.
Los manifestantes se mezclaron con una protesta paralela contra el paro y la precariedad.
En Nantes los “chalecos amarillos” invadieron las pistas de aterrizaje del aeropuerto, que tuvo que cerrar, por lo que todos los vuelos fueron cancelados.
En Puy-en-Velay los manifestantes asaltaron la prefectura, equivalente a una delegación del gobierno en España. En Villefranche-sur-Saône bloquearon el peaje de la autopista para que los automovilistas pudieran circular gratis.
A pesar de la represión, el movimiento insta a convocar nuevas manifestaciones para este fin de semana.

El fascismo no es una u otra política económica sino una forma de dominación política de tipo terrorista

Dos fascistas: el Borbón y Videla
Juan Manuel Olarieta
“A la fuerza ahorcan”, dice el refrán, y el socorrido “auge de la ultraderecha” sigue poniendo sobre el tapete un fenómeno que casi todos se habían empeñado en ocultar, como si fuera una antigualla… hasta que han visto la soga alrededor del cuello.

Antes sólo unos pocos hablaban de este tipo de fenómenos, pero ahora son más los que le dan vueltas a la cabeza porque, una vez superada una primera barrera, el fascismo les amenaza a ellos de manera directa, por eso que tanto se repite: “el fascismo avanza si no se le combate”. Al no haberlo combatido, al silenciarlo, el fascismo salta de la trinchera en la que se había mantenido hasta ahora.

Entonces Ricardo Aronskind publica un artículo (*) en el que nos propone eso, que hablemos del fascismo, que es “una categoría política precisa”, para concluir que el argentino Videla o el brasileño Bolsonaro no son fascistas. “No son como Hitler y Mussolini”, dice el subtítulo del artículo.

Evidente. No hay confusión de identidad posible. El siglo XXI tampoco es la posguerra; han pasado 80 años. Latinoamérica no es Europa. La URSS ha desaparecido, la Internacional Comunista también… En fin, así podríamos seguir enumerando diferencias importantes entre unos y otros.

También es evidente que el fascismo se utiliza como un adjetivo, normalmente para desacreditar a personajes, partidos o incluso Estados y, como todo adjetivo, se añade con mucha ligereza.

Los problemas comienzan cuando se pretende definir al fascismo, el viejo y el nuevo, de una manera sustantiva, como un fenomeno político que cambia con el tiempo, se viste y se desviste para ocultar su naturaleza en medio de siglas, calificativos y autodefiniciones que se separan o se alejan del III Reich, de Mussoloni, de Franco, de Vichy, de Metaxas…

Porque el fascismo no sólo cambia con el tiempo, sino que es camaleónico: su pellejo muda de un país a otro, porque las clases y la lucha de clases no son las mismas en todos los países del mundo, por más capitalistas que sean. En su camuflaje local, el fascismo recurre a eso que Aronskind califica como “nacionalismo”, que no es otra cosa que demagogia patriotera en virtud de la cual los fascistas se atribuyen la exclusiva de “la nación” y todos los demás se tienen que marchar fuera.

Es absolutamente imposible deducir el fascismo como categoría mínimamente precisa sin aludir al imperialismo, algo que no aparece en el artículo de Aronskind, donde las referencias son tópicos sobre la “globalización” y el “neoliberalismo”, lo cual refuerza la demagogia fascista de que ellos están contra ambas cosas, precisamente porque son “nacionalistas”.

El fascismo no es una u otra política económica. Como decía Dimitrov, es una forma de dominación de la burguesía en la época del imperialismo, que tiende a la reacción en todo el mundo, es decir, a resolver las contradicciones recurriendo a la violencia, tanto en el exterior como en el interior de cada país.

Tanto Mussolini como Hitler o Franco no fueron nunca “nacionalistas” sino que llegaron al poder y se mantuvieron en él como consecuencia del apoyo de las potencias imperialistas más fuertes de la época. En los años treinta los capitales alemanes difícilmente se podían diferenciar de los de otros países, como Estados Unidos. El “estatismo” y el “intervencionismo” en la economía no son rasgos característicos de los países fascistas sino que correspondían a cualquier otra potencia de aquella época.

Los marxistas lo llaman “capitalismo monopolista de Estado” y lo que diferencia a la política económica de entonces respecto de la de ahora no es más que un cambio en las formas de intervención del Estado, no la intervención misma, que es inherente a la etapa actual del capitalismo, es decir, al imperialismo.

Así pues, lo que diferencia a los países fascistas de otros que aún mantienen ciertos rasgos del decoro tradicional con que la burguesía impuso su dominación, no puede ser ese llamado “neoliberalismo” sino esas diferentes formas de dominación política que se ejercen contra la clase obrera y las organizaciones revolucionarias.

Sostener que un régimen, como el de Videla, que secuestraba, torturaba y arrojaba a los detenidos desde un avión, con absoluta impunidad, no es fascismo es una verdadera aberración. Es lavar la cara al fascismo moderno tanto como al antiguo y atar de pies y manos a quienes quieren combatir al fascismo y preguntan por la experiencia histórica del proletariado en la lucha contra el fascismo y en defensa de las libertades

(*) https://www.lahaine.org/mundo.php/brutal_actuacom_policial_empanha_estreia

También el 24 de noviembre, Amnistía Total

En primer lugar saludamos a los y las compañeras presas, deportadas y huidas que continuáis sin poder volver a Euskal Herria para seguir combatiendo por la Independencia y el Socialismo de nuestra nación. De ahí en adelante, nos dirigimos sobre todo a los y las que no han renunciado a esos objetivos históricos del MLNV y a las nuevas generaciones que se están incorporando a este combate.

Sabemos que las y los represaliados vascos y vascas que están fuera de Euskal Herria, y los pocos que están en Euskal Herria, padecen diferentes situaciones de opresión política y, en su gran mayoría, carecen de condiciones de vida mínimamente dignas. Sabemos también, que la lucha genera desgaste físico, psíquico y mental. Estamos hablando de casos de hasta 34 años de cárcel y otros tantos, o más, en calidad de huidos/as.

Es público que, dentro de toda esa situación, hay diferentes posturas políticas dentro del ámbito de los represaliados. Pensamos que hay quien no navegará en las aguas de la rendición, del arrepentimiento, etc.

También hay quien comparte las tesis de la Izquierda Abertzale Oficial y Reformista aún sabiendo que España ha repetido mil veces que las líneas rojas que EPPK afirmó no traspasará, como el arrepentimiento o la delación, son parte de las condiciones que el Estado impone para la puesta en libertad de los presos /as políticos/as vascos/as antes de que cumplan sus condenas.

Asimismo es sabido que hay presos y presas políticas vascas que no están en EPPK porque no comparten ni su línea penitenciaria ni su reformista línea política.

Los hay a quienes se les reivindica su inmediata puesta en libertad, aparte de la posición política que tenga cada cual, por motivos de edad y enfermedad.

En estos momentos tan cruciales que estamos viviendo, pensamos que tenemos que ser claros. Es una realidad que el preso/a, huido/a, deportado/a, que una vez vista la rendición de ETA y la inserción y sumisión de Sortu a los Estados que nos ocupan, no quiera saber nada más de la “guerra”. Pues ahí está. Cada una a lo suyo.

También hay quien sigue pensando que hay suficientes razones por las que luchar. Con esas y esos estaremos en las dinámicas que se implementen por la emancipación nacional y social de Euskal Herria. Que no os quepa ninguna duda.

Por todo esto y más, os pedimos que acudáis a la manifestación que bajo el lema Gudariak direlako Amnistia Osoa ha convocado el Movimiento por la Amnistía y contra la Represión en Bilbo, Plaza del Sagrado Corazón, el próximo 24 de noviembre a las 18 horas.

Son gudaris, no terroristas.

Por la amnistía total, es decir, por la Independencia y el Socialismo para Euskal Herria.

Karlos Ezkurra Leonet, Iñaki Egiluz Sagastizabal, Armando Zabalo Bilbao, Mikel Alberdi Zubizarreta, Jon Iurrebaso Atxutxa

Ante la huelga de carceleros españoles

Movimiento Pro Amnistía y Contra la Represión

Ante la huelga convocada por los carceleros españoles entre los días 17 y 20 de noviembre, el Movimiento Pro Amnistía y Contra la Represión quiere expresar lo siguiente:

Como consecuencia de esta huelga, este fin de semana no habrá presx que tenga garantizado poder ser visitadx por familiares o amigxs. No es casual, además, que esta huelga comience en fin de semana, ya que el objetivo de estos carceleros perros del sistema es el de utilizar a lxs presxs como rehenes para hacer sus reivindicaciones. Asimismo y como en anteriores veces, las salidas al hospital serán retrasadas en detrimento de la salud de lxs presxs, las horas de patio se verán reducidas y, en general, convertirán la huelga en una herramienta perfecta para castigarlxs aún más.

En lo que respecta a los derechos de comunicación, hay que recordar cuales son las condiciones de lxs presxs políticxs: derecho al envío de dos cartas semanales y a la recepción de cuantas les lleguen, todas ellas intervenidas (son leídas por la dirección de la cárcel), normalmente por un plazo de alrededor de un mes a pesar de que la ley dice que el tiempo máximo de intervención es de 15 días; derecho a ocho llamadas de cinco minutos cada semana (intervenidas); derecho a recibir una visita semanal de 40 minutos (intervenida y con un cristal en medio); derecho a un vis a vis familiar de hora y media cada mes (intervenido) y, en caso de tener pareja, un vis a vis íntimo (este último y como excepción, sin intervenir).

En esta huelga camuflada de lucha obrera, los carceleros demandan una subida salarial pero, sobre todo, demandan poner en práctica un protocolo aprobado el pasado año que les convierte en Autoridad Pública y que daría por buena la versión de los carceleros que denunciaran haber sufrido agresiones por parte de presxs, aún cuando no presentaran parte de lesiones.

A la hora de hacer sus reivindicaciones, los carceleros citan de manera constante los ataques que sufren por parte de lxs presxs y la situación de desamparo que padecen. Sin embargo, la realidad es muy diferente y son lxs presxs lxs que sufren constantes ataques: palizas, incumplimiento de las normas que hacen referencia a derechos, falta de asistencia médica, módulos de aislamiento, humillaciones, insultos y un largo etcétera son el pan de cada día en las cárceles españolas, esos agujeros negros que en las televisiones nos presentan como hoteles de lujo. Todo esto con la impunidad que los muros y los jueces de vigilancia penitenciaria ofrecen a los carceleros.

No olvidemos que la cárcel (y por lo tanto también los carceleros) es uno de los pilares fundamentales de este sistema capitalista que pisotea las condiciones de vida de la clase trabajadora y que, por ello, no consideramos trabajadores a quienes viven de robar la libertad al resto. En las cárceles, excepciones aparte, solo encierran a trabajadorxs pobres y a militantes políticxs, y los carceleros no son más que los perros de los dueños de las prisiones.

Toda nuestra solidaridad a todxs lxs presxs y familiares que sufrirán las consecuencias de esta huelga de sindicatos reaccionarios.

En Euskal Herria, a 14 de noviembre de 2018.

La España colonialista inventó los primeros campos de concentración en Cuba

Cuando a finales del siglo XIX la lucha por la independencia arreció en Cuba, la administración colonial española respondió creando los primeros campos de concentración para recluir a la población civil y separarla del movimiento guerrillero (mambises). Fue un modelo que luego Francia copió en sus colonias de ultramar, que la Alemania nazi adaptó y que hoy conocemos por lugares, como Guantánamo, que por un sarcasmo de la historia ha instalado en Cuba, el sitio en el que aparecieron.

Un campo de concentración es un mecanismo de lucha contrainsurgente de las grandes potencias que queda al margen del dispositivo penal del Estado. No hay derechos, no hay condenas, no hay juicios, no hay culpables. Los reclusos ni siquiera tienen una fecha de salida. Impera la ley marcial y toda la población está sometida a las órdendes del capitán general, que en el caso de Cuba era Valeriano Weyler. No hay otra ley que las órdenes de los militares.

La técnica introducida por España lo llamaron “reconcentración”. No atenta a quienes combaten al Estado, en este casi al movimiento anticolonialista cubano, sino a la poblacion civil, en general, especialmente a la que no combate. Su objetivo es matar al pez extrayendo el agua de la pecera, es decir, aislando a la guerrilla del movimiento de masas, de los grupos de apoyo y de la solidaridad.

Los colonialistas franceses lo llamaron “aldeas estratégicas” y las pusieron en práctica en Indochina y Argelia. Las tropas llegaban a una localidad, se los llevaban a todos del lugar y luego llegaba la política de “tierra quemada”. Incendiaban las viviendas, los campos, los graneros. El campo se vaciaba, traladando a la población a las ciudades donde el ejército agrupaba sus tropas. Las familias quedaban separadas, perdían sus viviendas y sus medios de subsistencia.

Los trasladaban a lugares abiertos custodiados por soldados armados donde muchos de ellos perecían de hambre, del hacinamiento, la falta de higiene y las enfermedades infecciosas que no tardaban en hacer su aparición.

La primera proclama de Weyler, dictada el 17 de febrero de 1896, era muy clara: “Todos los habitantes de las zonas rurales o que viven fuera de las ciudades fortificadas se concentrarán en ocho días en las ciudades ocupadas por las tropas. Cualquier individuo que desobedezca esta orden o sea encontrado fuera de las áreas impuestas será considerado un rebelde y juzgado como tal”.

El general Weyler ya había participado con métodos militares expeditivos en la Guerra de los Diez Años de Cuba (1868-1878) que precedió a la Guerra de la Independencia (1895-1898). Para ganar la guerra, el colonialismo español decidió separar a los campesinos de los insurgentes, con el pretexto de protegerlos mientras arrasaba los lugares en los que la guerrilla estaba más arraigada.

El general Weyler ordenó dividir la isla en zonas, aislando una de otras mediante trincheras. Tras visitar los campos, el 17 de marzo de 1898 el senador Redfield Proctor informó al Senado: “Una vez deportados, hombres, mujeres, niños y animales domésticos son puestos en custodia armada dentro de estas trincheras fortificadas”.

Los colonialistas españoles elegir lugares habitables para el confinamiento y para que los reclusos no fueran una carga económica y pudieran cultivar parcelas para su subsistencia.

Los colonialistas españoles se beneficiaron de dos innovaciones tecnológicas del siglo XIX: el alambre de púas, esencial para dificultar las fugas, y el transporte ferroviario, para deportar en masa a la población a larga distancia.

Hasta entonces el alambre de púas se había utilizado en la cría extensiva de ganado en las grandes praderas americanas. Pero los colonialistas no tuvieron ningún inconveniente en tratar a las personas como si fueran animales.

Al final la división en zonas no resultó y la mayor parte de la población rural acabó concentrada y hacinada en el oeste de la isla, donde el hambre y las enfermedades no tardaron en llegar, como lo describen los testigos: “Sacados de sus casas, viviendo en suelo contaminado, agua, aire y comida, o sin nada, no es de extrañar que la mitad de ellos haya muerto y otra cuarta parte esté tan enferma que no pueda subsistir”.

Entonces la prensa (la que no era española) ya calificó la represión militar en Cuba como “exterminio”. Las fotografías de la época muestran a los niños encerrados, desnutridos y demacrados, una imagen aún peor que las que hemos conocido del III Reich.

Los testigos hablaron entonces de entre 400.000 a 600.000 deportados, mientras la mayoría de los historiadores admite hoy de 400.000, de los que 100.000 murieron, un 25 por ciento de ellos. Por si había dudas, quedó así demostrado que los campos de concentración no se habían levantado para “proteger” a la población civil, sino para aniquilarla.

El 9 de febrero de 1897, uno de los dirigentes de la insurrección cubana, Máximo Gómez, escribió al Presidente de Estados Unidos, William Mc Kinley: “Permita que un hombre cuya alma es repulsada por estos indescriptibles crímenes trate de enviar su voz al dirigente supremo de un pueblo libre, culto y poderoso […] Es lógico que una nación que expulsó a judíos y moros, inventó la terrible Inquisición, estableció tribunales sangrientos en los Países Bajos, destruyó a los indios y exterminó a los primeros habitantes de Cuba, asesinó a miles de sus súbditos en las guerras de independencia en América del Sur y multiplicó las inequidades en la última guerra cubana, se conduzca de esta manera […] ¿Se pueden tolerar tales hechos por un pueblo civilizado? ¿Podemos olvidar los principios fundamentales del cristianismo y permitir que estos horrores continúen?”

Los independentistas cubanos pidieron que Estados Unidos reconociera su independencia, lo que se tradujo en algo típico para los movimientos de liberación nacional: el “libertador” quiso convertirse en el nuevo amo. Cuba padeció una segunda intervención militar que no había solicitado y una independencia que más bien era un protectorado militar estadounidense.

Pero los campos de concentración terminaron en 1898. Lo malo es que Estados Unidos lo aprendió todo de ellos y de la salvaje represión española contra Cuba. Lo mismo hizo Francia, e incluso Churchill estuvo en Cuba tomando nota para aplicarlo a las colonias británicas.

El juicio por la exhibición de un documental antifranquista no entra dentro del auge del fascismo

El 14 y 15 de noviembre se celebrará un juicio en Iruña contra los miembros de ZER Clemente Bernad y Carolina Martínez por difundir el documental “A sus muertos” el año pasado dentro de las jornadas “¿Qué hacemos con el Monumento a los Caídos?”

El documental trata del conocido como “Monumento a los Caídos”, aunque su nombre oficial es “Navarra a sus muertos en la Cruzada”, un símbolo vigente en honor del golpismo y del franquismo.

Mensualmente en su cripta se celebran misas en honor a los criminales fascistas que desataron la guerra civil en 1936 y asesinaron solo en Navarra a más de 3.500 personas.

El documental se reparte en seis preguntas hechas a los viandantes en el entorno del monumento y muestra las estrechas relaciones entre el pasado y el presente en el espacio urbano.

La Hermandad de Caballeros Voluntarios de la Cruz interpuso una denuncia contra ellos a raíz de la exhibición del documental, por la que serán juzgados por un delito de revelación de secretos, con una petición por parte de la Fiscalía de 2 años de prisión y multa de 12.000 euros para cada uno de ellos. La acusación particular eleva la petición a 2 años y 6 meses de prisión.

La Hermandad de Caballeros Voluntarios de la Cruz se creó en 1939 por excombatientes requetés para “mantener íntegramente y con agresividad si fuera preciso, el espíritu que llevó a Navarra a la Cruzada por Dios y por España“. Desde entonces vienen celebrando misas en el Monumento todos los días 19 de cada mes y especialmente el 19 de julio, ya que el golpe de Estado de 1936 en Navarra fue el 19 de julio, en honor de los militares golpistas Mola y Sanjurjo y de los combatientes navarros del bando franquista muertos en la Guerra Civil, en clara apología del fascismoy el golpismo.

Este tipo de hechos no forman parte del auge del fascismo sino del fascismo mismo porque son exactamente iguales ahora que en 1939. No son ningún “peligro” sino realidades evidentes. Aquí ha cambiado (casi) nada.

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