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Rusia prueba el misil X-101 contra el Califato Islámico

Según la revista The National Interest, en los bombardeos contra el Califato Islámico en Siria, Rusia ha estrenado un misil crucero estratégico de largo alcance que es invisible para los radares.

Se trata del misil subsónico X-101 con un fantástico alcance que supera con creces la capacidad de sus homólogos estadounidenses. Precisamente este cohete es el que recientemente los rusos emplearon para bombardear los objetivos de los grupos yihadistas que operan en Siria.

El X-101 vuela a una altura de 30 metros a 10 kilómetros; es invisible al radar y muy preciso con una desviación máxima del objetivo de no más de 5 metros en un rango de lanzamiento de 5.500 kilómetros. Además, el misil de crucero es capaz de destruir blancos móviles. Este cohete combina un sistema de guiado inercial y satelital basado en el sistema de navegación ruso Glonass.

El X-101 cuenta con un guía por infrarrojo que se activa en su trayecto final. La ojiva convencional de este misil es de unos 400 kilogramos de TNT. El equivalente estadounidense de esta arma rusa es el misil crucero de estratégico AGM-129 que ya no está en servicio, que no era detectable para los radares y tenía un alcance de hasta 3.700 kilómetros.


Pero Rusia también cuenta con una versión con ojiva nuclear del X-101, del que hay poca información. Se trata del X-102, que contaría con un alcance de 5.000 kilómetros y que también sería invisible para los radares. Al igual que el X-101, la versión nuclear volaría a baja altura y a una velocidad de 0,77 Mach, mientras que la cabeza nuclear tendría una potencia de 250 kilotones.
Fuente: http://in.sputniknews.com/russia/20151119/1016467551/Russia-military-missiles.html

Alemania también envía aviones a la guerra de Siria

El espacio aéreo de Siria ya es el más transitado del mundo y no precisamente por aviones comerciales. Han debido pensar que es como la cocina de su casa: salvo los rusos, nadie se ha preocupado de pedir permiso al titular de dicho espacio, que son los sirios.

Alemania desplegará aviones de reconocimiento Tornado para apoyar la lucha de Francia contra el grupo terrorista Estado Islámico en Siria, según anunció el jueves el diputado Henning Otte.

El diputado de la Unión Demócrata Cristiana, el mismo de Merkel, especialista en asuntos de Defensa, ha confirmado en un comunicado que “Alemania será un contribuyente más activo de lo que lo ha sido hasta ahora”.

De esta forma, no sólo reforzará la misión de entrenamiento de los kurdos en el norte de Irak sino que, “entre otras cosas”, también contribuirá con cazas Tornado.

Fuentes de la coalición gobernante han apuntado que el gobierno de Merkel también estudia el posible envío de una fragata y de aviones de reabastecimiento como parte de lo que califican como una misión “internacional”. ¿No han hablado hasta ahora de que en Siria lo que había era una guerra de naturaleza “civil” dirigida contra el gobierno de Al-Assad?

El día anterior Berlín ofreció enviar a más de 600 militares a Malí para reforzar la misión de la ONU en este país (Minusma) y ayudar a Francia en la región.

Hollande ha pedido a los países de la Unión Europea que le ayuden en los diferentes frentes militares que tiene abiertos en todo el mundo y a los que no da abasto. Hemos tenido que esperar a los atentados de París para enterarnos de ello. ¿No se dieron cuenta antes?

Los daños colaterales de los bombardeos sobre Siria

El truco publicitario de los bombardeos es bastante conocido. Consiste en anunciar a bombo y platillo el número de yihadistas muertos tras las incursiones aéreas y callar cuando las víctimas son otras, especialmente si se trata de niños.

El martes un bombardeo francés sobre Mosul causó la muerte de 28 escolares irakíes e hirió a otros cinco. Una verdadera carnicería. El jueves el diario londinense en árabe Al-Qods al-Arabi y el Middle East Monitor difundían unas declaraciones del general irakí Thanon Sabawi en las que criticaba dicho bombardeo. Han sido los únicos medios en denunciarlo.

El sitio de internet airwars.org realiza un seguimiento de los “daños colaterales” causados por los bombardeos estadounidenses, de los que ya han logrado información sobre unos veinte con víctimas civiles.

En mayo la aviación estadounidense reconoció la muerte “probable” de dos niños asesinados seis meses antes cerca de Harem, en Siria, tras un ataque aére contra la fantasmal organización yihadista Jorasan.

Recientemente, el Centcom, el mando de las fuerzas estadounidenses en Oriente Medio, ha reconocido la muerte de cuatro civiles, entre ellos un niño, en un control cerca de Hatra, en Irak.

A diferencia de los franceses, los estadounidenses hacen gala de su típica hipocresía anglosajona. Se excusan con los familiares de las víctimas civiles de sus bombardeo, e incluso les proponen compensaciones económicas.

En julio el Pentágono destinó cinco millones de dólares de sus presupuestos a las víctimas de las operaciones “de combate” en Irak, para pagar daños materiales, heridos civiles y funerales.

El general Charles Q. Brown, comandante de la fuerza aérea estadounidense en Oriente, Medio ha lamentado la muerte “no intencional” de vidas humanas y dice que tiene a las familias afectadas en sus pensamientos. Seguro que no concilia el sueño por las noches…

Este tipo de declaraciones no calman ni por un momento el odio feroz que tanto los franceses como los estadounidenses están acumulando en Oriente Medio, donde cada mañana las televisiones muestran los estragos causados por los bombardeos indiscriminados.

Los bombardeos convierten a los yihadistas en víctimas. Por su parte, ellos lo hacen mucho mejor. Sus ONG, que rebosan petrodólares, ayudan a enterrar a los muertos, consuelan a sus familiares, curan a sus heridos y reconstruyen las casas derruidas por la aviación.

La “reconstrucción” deja a los yihadistas como dueños y señores de las ruinas. Convierten a las escuelas en campos de entrenamiento militar. A finales de setiembre un ataque aéreo francés cerca de Deir ez-Zor alcanzó a una escuela, matando a 30 personas, entre ellas 12 niños-soldado, dijo Rami Abdel Rahmane, director del Observatorio Sirio de Derechos Humanos. El número de heridos ascendió a otras 20 personas.

Según el ministro francés de Defensa, Jean-Yves Le Drian, el ataque se dirigió contra un “sitio extremadamente sensible” del Califato Islámico, en referencia a un campo de entrenamiento de los yihadistas.

El ataque lo llevaron a cabo 5 bombarderos Rafale franceses y en el campamento se entrenaban yihadistas extranjeros que combaten en las filas del Califato Islámico, aunque también adiestraban a niños-soldado, los llamados “cachorros del Califato Islámico”.

El ministro de Defensa se mostró extrañado de la información del Observatorio Sirio. Por su parte, Hollande dijo que el lugar atacado amenazaba la seguridad de Francia.

Desde la Segunda Guerra Mundial, una dilatada experiencia militar demuestra que los bombardeos, el instrumento de destrucción favorito de los imperialistas, no sirven para nada si no van a acompañados de la acción sobre el terreno. En el caso de Francia no son más que una venganza para dar salida a la frustración causada por los recientes atentados de París.

Hoy ni siquiera cabe ya la excusa del error o la involuntariedad de los daños colaterales. Se golpea en el punto exacto en el que se pone el punto de mira. Sólo pueden alegar que la información es mala. Pero en tal caso es mejor quedarse en casa que ir a una guerra a ciegas.

Así fue el rescate del piloto del bombadero ruso derribado en Siria

El general Ghassem Soleymani
El rescate del piloto del bombadero ruso Su-24 derribado en Siria ilustra bastante bien la compleja composición de las fuerzas que combaten sobre el terreno.

Tras el derribo, ambos aviadores fueron tiroteados por fuerzas turcomanas adscritas el “ejército libre”, es decir, la llamada oposición “moderada”, que mató al comandante.

A fin de rescatar al piloto superviviente, Rusia envió a dos helicópteros, que no pudieron cumplir su misión. Uno de ellos fue derribado por el “ejército libre” y su tripulante murió.

Rusia se aprestaba a enviar una segunda fuerza de rescate cuando recibió una llamada del general iraní Ghassem Soleymani, comandante en jefe de las fuerzas de élite Qods y de las fuerzas de Hezbollah que combaten en Siria en apoyo del gobierno de Al-Assad.

Hace varias semanas que los medios de todo el mundo estaban especulando con la muerte del general Soleymani, de la Guardia Revolucionaria. Dichos rumores pretenden localizar la guarida del general a fin de ejecutarlo. Su intervención ha dado a la operación de rescate un tono aún más legendario.

El general Soleymani informó a las fuerzas rusas que disponía de un comando compuesto por 16 miembros del ejército regular sirio y otros 6 más de Hezbollah, capaz de infiltrarse en la retaguardia enemiga y rescatar al piloto ruso con vida.

Para ello necesitaban apoyo aéreo ruso y las señales de sus satélites, que barrieron cada centímetro de las posiciones del “ejército libre” en la zona en tiempo real y nublaron los radares de la OTAN a fin de que Turquía no pudiera detectar la presencia del comando.

Una vez localizado el piloto, los helicópteros rusos ayudaron a romper las líneas del frente con disparos de la DCA y misiles. El comando penetró 6 kilómetros en la retaguardia, localizó al piloto y volvió sin ningún contratiempo.

El operativo se ejecutó de manera impecable gracias a un magnífico trabajo previo de inteligencia. El comando sirio-libanés sabía que el enemigo vacilaba a causa de sus divisiones internas. Los turcomanos del “ejército libre”, que dominan la zona, querían trasladar al piloto al otro lado de la frontera para que Turquía pudiera chantajear a Rusia con el rehén.

Por el contrario, la dirección del referido “ejército” pretendía quemarlo vivo para meterle miedo a Rusia, lo mismo que ya había hecho el Califato Islámico con un piloto jordano capturado hace meses.

Los “moderados” querían imitar a los “radicales”.

Rusia advirtió a Estados Unidos del vuelo del bombardero derribado

Ayer por la tarde Putin afirmó que la fuerza aérea rusa avisó con antelación a la coalición internacional que encabeza Estados Unidos del vuelo que fue derribado por cazas turcos, una grave imputación en la medida en que Turquía forma parte de dicha coalición y, por consiguiente, conocía la salida del avión ruso.

En su conferencia de prensa tras entrevistarse con Hollande, Putin dijo que Estados Unidos conocía la ruta y el lugar exacto por el que transcurriría el vuelo, “y es precisamente en ese lugar en el que hemos sido golpeados”, añadió el presidente ruso.

Putin calificó de “absurda” la explicación de Erdogan de que no pudieron identificar la nacionalidad del avión Su-24 que derribaron. “Son pretextos”, concluyó. “Los cazas rusos son todos identificables y todas las trayectorias de vuelo de los aviones rusos fueron anunciados a Estados Unidos, aliado de Turquía”.

“No hemos escuchado excusas claras por parte de los dirigentes de Turquía, ni ninguna propuesta para compensar el mal y los daños causados”, lamentó Putin.

Al mismo tiempo, el portavoz del Ministerio ruso de Defensa, Igor Konachenkov, anunció que los contactos con el ejército turco habían quedado rotos tras retirar al representante de su Armada en Turquía, que hasta el momento se había encargado de coordinar las actividades militares de ambos países.

El derribo va a tener funestas consecuencias para Estados Unidos y la coalición que dirige en Oriente Medio. El gobierno de Obama ha reconocido su preocupación por el despliegue inminente del sistema antiaéreo ruso avanzado S-400 Triumph en Latakia, en el noroeste de Siria.

El despliegue significa que el espacio aéreo sirio será pronto impermeable frente a los ataques de los países que promueven el yihadismo. El alcance de los S-400 es de unos 400 kilómetros y puede destruir cazas y bombarderos tácticos y estratégicos así como misiles balísticos y de crucero.

Según un militar estadounidense, que declaró anónimamente, los S-400 suponen una “significativa amenaza” para la fuerza aérea de Estados Unidos, que está llevando a cabo ataques aéreos en Siria.

“Es un sistema de armas potente que plantea una amenaza significativa para todos”, dijo el oficial estadounidense. “Existe una preocupación significativa con respecto a las operaciones aéreas en Siria”.

Un general español pudo ordenar el derribo del avión ruso por cazas turcos

El general de división del Ejército del Aire español, Rubén García Servert, pudo ser quien ordenó, en nombre de la OTAN, el derribo del avión ruso por los cazas turcos.
Desde las Azores hasta la frontera oriental de Turquía con Siria, Irak e Iran, el espacio aéreo del sur de Europa se vigila desde la base aérea de Torrejón de Ardoz, en Madrid, donde en febrero de 2013 se inauguró el Centro de Operaciones Aéreas Combinadas de la OTAN para el flanco sur de Europa.
El general García Servert es su director y tiene bajo sus órdenes a unos 200 militares de la OTAN que disponen de 90 radares de última generación esparcidos por los casi once millones de kilómetros cuadrados de cielo que deben vigilar.
“Si hay que derribar un enemigo soy yo quien toma la decisión final”, declaró el general, a principios de este año, en una entrevista al diario El Mundo.
No obstante, el país miembro de la OTAN en cuyo espacio aéreo penetre un avión intruso, como en el caso de Turquía, puede “descolgarse del mando aliado integrado y tomar la decisión por su cuenta”.
En el único derribo que se había producido en esa zona hasta ahora, el de un dron el 16 de octubre, Ankara se desvinculó de la base aérea de Torrejón de Ardoz y actuó por su cuenta.
En otros dos incidentes aéreos entre aviones turcos y rusos, que se produjeron en los primeros días de octubre, la aviación turca se puso, en cambio, a disposición del general español, que ordenó interceptar a los intrusos.

La posibilidad de que haya sido la OTAN, desde Madrid y a través de un general español, quien derribara al bombardero ruso sobre Siria se acrecienta teniendo en cuenta que la organización militar imperialista ha respaldado la versión turca del ataque.

El derribo supone que tanto Turquía como sus socios de la OTAN respaldan a los yihadistas llegando hasta el punto al cual estos no pueden llegar: los aviones rusos que vuelan por encima de los 3.000 metros de altura.

El aviador ruso que fue derribado confirma que no violaron el espacio aéreo de Turquía

Konstantin Murajtin
Konstantín Murajtin, el piloto ruso que sobrevivió al ataque contra el bombardero ruso Su-24 derribado en Siria por un caza turco, ha asegurado que su avión no violó en ningún momento el espacio aéreo de Turquía.
“No, eso está descartado, ni siquiera durante un segundo, más aún cuando nosotros volábamos a una altura de cerca de 6.000 metros y el cielo estaba despejado”, ha dicho Murajtin a la televisión pública rusa desde la base aérea de Latakia.
“Pude ver perfectamente por el mapa y por el territorio [que sobrevolaba el avión] dónde estaba la frontera y dónde estábamos nosotros”, ha agregado. “Ni siquiera había amenaza de entrar en Turquía […] todo el vuelo estaba bajo mi control hasta el momento de la explosión del avión”.
El piloto, que se catapultó tras el impacto del misil disparado por un caza turco F-16, ha insistido en que él y sus compañeros conocían la zona como la palma de su mano: “Yo, como navegante, conozco prácticamente cada protuberancia sobre el terreno. Puedo orientarme incluso sin equipos electrónicos”, ha dicho.
En sus primeras declaraciones desde que fue rescatado en territorio sirio, el aviador ruso ha afirmado que, al contrario de lo que mantiene Ankara y la OTAN, la parte turca no realizó ninguna advertencia.
“En realidad, no hubo ninguna advertencia, ni por radio, ni visual. Ni siquiera hubo contacto alguno. Por ello, tomamos rumbo de ataque. Hay que tener en cuenta la velocidad de un bombardero y la de un caza F-16. Si nos quisieran advertir, podían haberse mostrado colocándose en paralelo. Pero no hubo nada de eso”, ha dicho.
“El misil vino hacia la cola del avión de manera repentina. Ni siquiera lo pudimos ver para poder efectuar una maniobra antimisiles”, sostuvo.
El comandante del Su-24 fue abatido cuando descendía en paracaídas, lo que el ministro de Exteriores sirio, Walid al Mualem, ha tachado en Moscú de “crimen de guerra”. También murió un miembro de la tripulación de un helicóptero que participaba en las labores de búsqueda de los pilotos.

Rusia no va a declarar la guerra a Turquía por el derribo del avión

El ministro de Asuntos Exteriores de Rusia, Serguei Lavrov, ha reiterado sus “dudas” sobre las circunstancias en que fue derribado un bombardero ruso en Siria y ha advertido de que parece más una “provocación planificada” que un “accidente”.

El ministro de Asuntos Exteriores turco, Mevlut Cavusoglu, ha llamado Lavrov para expresarle sus condolencias por el derribo del Su-24.

El gobierno turco ha informado de que los dos ministros se verán en los próximos días. Es la prueba, dice Lavrov, de que “Moscú no está evitando los contactos con Ankara”.

Las dos partes siguen manteniendo versiones contrapuestas. El gobierno ruso niega que su avión violase el espacio aéreo de Turquía y quien pide disculpas es el gobierno de Ankara. Según el ministro ruso, Cavusoglu se justificó asegurando que Turquía no sabía que se trataba de un caza ruso.

No obstante, Lavrov tiene “serias dudas” sobre esta versión y ha advertido de que “la grabación preparada del derribo sugiere lo contrario”. “Parece una provocación planificada”, ha dicho Lavrov en una comparecencia ante los medios, en la que ha reconocido que el incidente tendrá consecuencias para las relaciones con Turquía. Rusia ya ha recomendado evitar los viajes a territorio turco y evaluará todos los acuerdos en vigor.

Lavrov ha descartado una declaración de guerra: “No vamos a ir a la guerra contra Turquía”. Rebaja así el tono del presidente ruso, Vladimir Putin, que en las horas posteriores al derribo denunció una “puñalada por la espalda” perpetrada por los “cómplices de los terroristas”.

“Advertimos de que todos los objetivos que representen para nosotros una amenaza potencial serán destruidos, ha dicho el general Serguei Rudskoi, portavoz del Estado Mayor del Ejército. El derribo del Su-24 ya ha supuesto, pues, una escalada bélica en toda la región. A partir de ahora los bombarderos rusos van a viajar escoltados por aviones de combate.

Además, Rusia va a desplegar sistemas antiaéreos S-400 en la base aérea de Hmeymim, a 30 kilómetros de la frontera, y el buque portamisiles “Moskva”, armado con el sistema de defensa antiaérea Fort, se ha situado en Latakia para proteger a los aviones rusos de otro ataque aéreo.

El Califato Islámico pone al descubierto su nueva estrategia internacional

Los atentados de París han servido para que el Califato Islámico publique un número extraordinario de Daviq, su órgano de expresión en inglés, que lleva un título tan contradictorio y ambiguo como “El terror justo”.

Para un cristiano Daviq se podría traducir como el “juicio final”, el lugar donde se va a entablar la madre de todas las batallas, el Armagedón o el Apocalipsis. También para los islamistas, el mundo está llegando a su fin.

El sumario va precedido de una significativa cita de Abu Mussab Al-Zarqaui, antiguo dirigente de Al-Qaeda en Irak, ejecutado durante la guerra:

“La chispa ha sido lanzada aquí en Irak y su calor continuará intensificándose -con el permiso de Dios- hasta que ardan las armas cruzadas en Daviq”.

Esta mención se puede interpretar de muchas maneras. La primera es que el Califato Islámico se considera el auténtico heredero de la antigua Al-Qaeda. La segunda es que el proclamado Califato en Irak y Siria ya no ciñe su acción al territorio propio de un Estado sino a cualquier otro lugar, como Francia, sin ir más lejos.

De hecho la revista enumera sus últimas hazañas y dedica más bien poco espacio a los atentados del Viernes 13. Refiere los atentados de Egipto, de Bierut, contra el avión ruso en el Sinaí, muestra fotos de cadáveres y habla de aterrorizar, masacrar y humillar a los enemigos de Dios.

Denuncia la “hubris” (o “hybris”) de Francia y Rusia, un término de origen griego que se podría traducir de muchas maneras: orgullo, soberbia o personalismo. Los “cruzados” padecen ese pecado al pretender considerarse como dioses, al absolutizar la democrcia y el nacionalismo.

El ejemplar dedica un apartado importante al surgimiento de su sucursal en Bangla-Desh, donde el yihadismo es muy pujante.

Parece, pues, evidente que el Califato Islámico se parece más a Al-Qaeda, que abandona definitivamente su santuario en Irak y Siria y se decanta por la yihad mundial. Aunque en la revista los atentados de París son secundarios, ponen de manifiesto que la estrategia del movimiento es internacional.

Es como si traicionaran al título de su revista: la Daviq está por todo el mundo, la yihad no tiene fronteras.

El Califato Islámico acusa a Al-Qaeda por sus alianzas, así como a los talibanes, a los que acusa de nacionalistas y de ocultar la muerte del mullah Omar.

Ellos se consideran a sí mismos como los continuadores de Al-Qaeda. Pero aquella organización fue sólo lo que su nombre indica: una “base”. En realidad, se trataba de una confederación de grupos locales: “nizam la tanzim”, un sistema y no una organización.

La organización, la centralización del yihadismo, empieza con el Califato Islámico.

Ucrania defiende el derribo por Turquía del bombardero ruso

Por si quedaran dudas del alineamiento de Ucrania con Turquía y con el yihadismo, el secretario del Consejo de Seguridad y Defensa Nacional del gobierno de Kiev, Alexandr Turchinov, declaró que los militares turcos actuaron correctamente al derribar el avión ruso.

Lo mismo que Turquía, los fascistas ucranianos le dan un giro de 180 grados a la realidad: “La Fuerza Aérea y las tropas antiaéreas de Turquía actuaron profesionalmente y así deben actuar las correspondientes unidades de cualquier país civilizado cuando su espacio soberano es violado por aviones militares de otro Estado”, dice la declaración.

Después Turchinov se permitió el lujo de amenazar a Rusia: “En caso de que nuestro espacio aéreo sea violado por aviones de guerra, los militares ucranianos deberán actuar del mismo modo, defendiendo el país de la agresión aérea”.

El Ministerio ruso de Defensa ha demostrado que el Su-24 no violó el espacio aéreo turco y que fueron los cazas turcos los que penetraron en el espacio aéreo sirio para derribarlo.

Incluso Michelle Baldanza, portavoz del Secretario de Defensa de Estados Unidos, ha declarado que “el Pentágono no puede confirmar que el avión ruso abatido se encontrara dentro del espacio aéreo turco”.

Franz Klintsevich, vicepresidente del comité de defensa y seguridad del Consejo de Federación de Rusia, la Cámara Alta del Parlamento ruso, calificó de “provocación” el derribo del Su-24.

El parlamentario resaltó que Turquía es “uno de los miembros más potentes de la OTAN en cuanto a armamento” gracias a Estados Unidos.

El accidente no afectará a la operación militar rusa en Siria, pero agregó que las decisiones de Moscú sobre el accidente se tomarán “de manera ponderada”. “Tenemos los nervios lo suficientemente templados como para no llevar la situación a una explosión”, declaró.

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