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Estados Unidos sigue manteniendo sus vínculos con los yihadistas

Según el diario turco Yeni Safak, representantes de Estados Unidos y del Califato Islámico han mantenido encuentros secretos en al menos dos ocasiones en los últimos meses en Irak.

Algunos medios árabes se hacen eco de esta información que el diario turco atribuye a los servicios de inteligencia de Ankara.

Yeni Safak es un periódico conservador islamista próximo al partido del presidente Recep Tayyip Erdogan y que tiene una circulación aproximada de 100.000 ejemplares.

El periódico turco indica que los servicios de inteligencia de ese país han certificado que las dos reuniones entre responsables estadounidenses y del Califato Islámico se celebraron en la ciudad iraquí de Mosul, que está en poder de los terroristas desde junio de 2014, aunque los servicios de inteligencia turcos no descartan que se hayan producido más encuentros.

Yeni Safak revela que, según los servicios de inteligencia turcos, en los encuentros participó probablemente, en representación del Califato Islámico, Abu Ahmed al Alwani, un exmilitar del ejército de Saddam Hussein que posteriormente se ha pasado a la organización terrorista.

Abu Ahmed al Alwani, cuyo nombre auténtico es Walid Yassem al Alwani, fue dado por muerto en 2014, pero según la información del diario turco continuaría con vida y operativo dentro de Daesh.

El periódico añade que el primer encuentro registrado por los servicios de inteligencia turco tuvo lugar el pasado 7 de diciembre, mientras que el segundo encuentro se habría producido el 3 de febrero del año en curso.

Estados Unidos habría tratado de ocultar estos encuentros a Turquía, según el mencionado periódico.

Fuente: http://mundo.sputniknews.com/america_del_norte/20160414/1058700497/daesh-eeuu-reunion-medios.html

Mueren en Siria dos pilotos rusos a bordo de un helicóptero

El Ministerio ruso de Defensa informa del derribo de un helicóptero Mi-28N “Havoc B” cerca de la ciudad de Homs en la noche del lunes al martes. Los dos soldados rusos de la nave han fallecido.

Un comando de rescate recuperó ambos cuerpos, que fueron trasladados a la base de de Hmeimim, en la provincia de Latakia.

El Mi-28N no era el objetivo del ataque, según la nota del Ministerio, que no informa de las causas de la caída, aunque algunos grupos yihadistas han sido equipados con misiles suelo-aire de tipo Manpads (Man Portable Air-Defense Systems).

Son los muertos 8 y 9 entre los militares rusos fallecidos en la guerra de Siria desde el 30 de setiembre del pasado año.

Además de Mi-28N, Rusia mantiene helicópteros de ataque Kamov Ka-52 Alligator que apoyan la ofensiva del ejército regular sirio.

Según las imágenes obtenidas vía satélite por Airbus Defence & Space, los helicópteros rusos están desplegados en la base de Al-Shayrat, a 30 kilómetros al sudeste de la ciudad de Homs. Otras unidades se han replegado a la base de Tiyas, 67 kilómetros al este.

El Primer Ministro sirio Wael Al-Halqi ha anunciado que la ofensiva sobre Alepo está en marcha y que cuenta con el apoyo de la aviación rusa, algo que Moscú ha desmentido. El Estado Mayor ruso admite que se están produciendo “violentos combates” en Alepo para rechazar el ataque del Frente Al-Nosra.

Bashar Al-Assad pasa a la ofensiva también en el terreno político

Tras dos meses de tregua y una ofensiva victoriosa en Palmira y Al-Qaryatayn, el gobierno de Damasco acaba de anunciar la celebración de elecciones legislativas, llevando la ofensiva militar al terreno político.

Sin embargo, aunque la ofensiva militar pueda ser, probablemente, relativamente fácil, la política no lo va a ser tanto porque para el gobierno de Damasco el desafío no era sólo el Califato Islámico, ni el Frente Al-Nosra, ni tampoco era militar exclusivamente. ¿No se ha enterado Al-Assad que la guerra es la continuación de la política por otros medios?

El nudo de Siria es que el imperialismo no admite al gobierno actual. Ha cometido todos los crímenes que cabe imaginar para acabar con él y, aunque ha fracasado, no está claro que vaya a dejar de insistir. Cambiará los nombres a sus tentáculos, que ya no se llamarán Califato Islámico, ni Frente Al-Nosra, pero seguirá moviendo sus peones.

No nos referimos únicamente a esos aliados regionales, como Turquía o las monarquías del Golfo, sino a los protagonistas fundamentales de Siria, que son las masas, incluidas las kurdas, que han sufrido lo indecible en la guerra y se merecen un reconocimiento público y muchas concesiones -de todo tipo- por parte del actual gobierno.

El pueblo de Siria no sólo necesita elecciones sino que las mismas sean el principio de un cambio de actitud por parte del actual gobierno o de otro que venga por detrás. Si no hay concesiones, la inestabilidad social y política volverá a 2011 y no cabe ninguna duda de que el imperialismo sabrá aprovecharla, como ha hecho en otros países árabes.

La intervención imperialista no puede hacernos olvidar que las reivindicaciones que sacaron a las masas a la calle en 2011 son justas y siguen pendientes de obtener satisfacción. Esas concesiones son de tipo político, y deberían saldar la deuda que Siria tiene hacia los kurdos, pero también materiales, es decir, mejora en las condiciones de trabajo y de vida del pueblo sirio, reconstrucción de las viviendas destruidas, etc.

Si el gobierno de Damasco cierra los ojos y sigue echando balones fuera demostrará que no ha entendido la lección. Hay señales en todas las direcciones. Unas indican que Damasco prepara una reforma constitucional que abre las puertas a la autonomía y a un cierto reconocimiento nacional de Kurdistán. Pero, amentablemente, las últimas declaraciones de Bashar Al-Assad a la televisión van en otra línea, apelan al nacionalismo, echan la culpa a Turquía y a Arabia saudí, a las potencias extranjeras, al yihadismo…

Es más, en una entrevista a la cadena rusa Sputnik, el Presidente sirio carga la tinta contra sus vecinos regionales, dejando a Estados Unidos en un segundo plano. Es cierto que eso tiene una explicación evidente: tras la intervención aérea rusa, Obama ha reconocido su responsabilidad en Libia y ha virado en redondo respecto a Siria. Pero el imperialismo ya le tiene amortizado y estamos en vísperas de elecciones presidenciales. Dentro de seis meses nadie se acordará de él, salvo para la monserga boba de que fue el primer negro en llegar a la Casa Blanca, algo que nos perseguirá los próximos 50 años como una pesadilla… negra.

Al-Assad hace bien en convocar elecciones ahora, que tiene muchas posibilidades de ganar. Haría mejor en ampliar su gobierno y tender puentes a determinadas organizaciones que, tras la victoria gubernamental, estarían dispuestas a lograr una pequeña cuota de poder. Pero nada de eso es suficiente porque faltan los protagonistas fundamentales de la situación.

Es cierto que el país está devastado y las ONG no van a recibir instrucciones de sus jefes imperialistas para ayudar a la reconstrucción. Más bien al contrario, el embargo continuará para seguir poniendo dificultades. Por lo tanto, como siempre, sólo las masas podrán, con otro sacrificio adicional, reconstruir el país, si es que eso resulta aún posible.

La pelota está en los tejados de Damasco y no en los de Ginebra. Es posible dar la razón, una vez más a Al-Assad, cuando se opone al periodo de transición que le exige la ONU, sobre todo si eso supone la “vuelta a la normalidad” de la que habla a Sputnik. Después de cinco años de guerra, ¿de qué normalidad habla? Las cosas no pueden seguir como antes, como si nada hubiera pasado.

Nada más prometer elecciones, nada menos que 11.000 candidatos han anunciado que se presentan a las mismas, una cifra totalmente inusual. Sin embargo, los imperialistas y la oposición las califican de “ilegítimas”. Pero si las elecciones que convoca un gobierno son “ilegítimas”, ¿cómo hemos de calificar el desencadenamiento de una guerra en su contra que ha matado a 260.000 personas?

Los ‘boinas verdes’ iraníes llegan a Alepo

Según informa la agencia iraní Machrek, el martes llegaron a Hader, al sur de Alepo, fuerzas especiales iraníes para unirse al ejército regular sirio para liberar a la ciudad de las milicias de Al-Nosra que la tienen cercada.

Las tropas iraníes, llamadas “boinas verdes” pertenecen a la Guardia de la Revolución y, a petición del gobierno de Damasco, participarán en la ofensiva contra la franja que separa a la provincia de Alepo de Idlib, según declaraciones a la agencia iraní Tasnim del general iraní Ali Arasteh.

La aviación rusa está castigando las defensas yihadistas con intensos bombardeos aéreas, mientras las fuerzas asaltantes esperan la llegada de más refuerzos.

90 milicianos de Al-Nosra han llegado al barrio de Achrafia, en Alepo desde Bchantara, lo que según fuentes rusas procedentes de la base de Hmeimim, podrían indicar un ataque a gran escala para impedir la ruptura del cerco de Alepo.

Los barrios residenciales de Alepo llevan varios días sometidos a un intenso fuego de artillería procedente de las posiciones de Al-Nosra. Las localidades de Braïj-er-Rikh y Handarat han quedado muy afectadas por los obuses yihadistas.

En las últimaas 24 horas Al-Nosra ha lanzado cinco ataques con mortero desde Mukheim Handrat. Appoyados por tres tanques y 20 vehículos equipados con metralletas pesadas, también han atacado las posiciones kurdas en Achrafia y Ash-Chababi, en el barrio de  Cheikh Maksoud.

A causa de ello han fallecido 18 civiles, comprendidos los niños, así como 11 miembros de las YPG y otras 36 personas han resultado heridas.

Damasco se opone a que los criminales de guerra acaben convertidos en jefes del gobierno

Mohamad Allouche, dirigente terrorista sirio
Richard Labévière

La liberación de Palmira constituye sin ninguna duda un duro revés para el Daesh. Rodeados por la aviación de Moscú, los “Halcones del Desierto”, grupo paramilitar sirio formado por las fuerzas especiales rusas y en alianza con tres grandes familias de la región, ha hundido literalmente a las unidades del Daesh, deshaciendo el mito de su excelencia militar. Los guerreros del Estado Islámico se desbandaron, lo mismo que la última de las milicias de barrio, sin previsión ni respuesta organizada. Pero esta liberación, coincidente con la celebración de la Pascua y sus fastuosas celebraciones damasquinas, reviste ciertamente una importancia simbólica más fuerte que un cambio real de situación estratégica.

En el aspecto militar, la reconquista de Palmira abre dos perspectivas importantes: hacia el sur la de Deraa, y hacia el este la de Deir Ez-Zor. Permite al ejército sirio retomar la iniciativa de las operaciones y reafirmar que el objetivo final sigue siendo la liberación total del territorio sirio en sus fronteras históricas, incluyendo la meseta del Golán, que sigue ocupada por Israel. Así mismo, reafirma la existencia de la vieja ruta Damasco-Bagdad-Teherán. Pero, en este nuevo contexto, la cuestión de Alepo sigue en toda su extensión. Desde el verano de 2012, la prioridad manifiesta del ejército sirio es el control del “país útil”: el gran Damasco, y el eje Homs-Hama-Alepo, siendo ésta última la capital económica del país, una doble puerta abierta al Kurdistán sirio y a Turquía.

El anuncio de la parcial retirada militar rusa ha sucedido antes de la reconquista total de Alepo que, según Damasco, constituye la prioridad estratégica del ejército sirio. Si este último controla ahora las tres cuartas partes del conjunto, aún quedan en manos de los salafo-yihadistas numerosas rutas vitales. Estas constituyen otros tantos cordones umbilicales hacia las bases de retaguardia en territorio turco, hacia las cuales los servicios especiales de Erdogan continúan dirigiendo armas y mercenarios chechenos, chinos, magrebíes y europeos… El mantenimiento ruso de este status quo en Alepo se dirige hacia tres objetivos que se insertan uno dentro de otros como muñecas rusas: evitar el hundimiento completo de la rebelión armada a fin de permitir su participación en las negociaciones de Ginebra, mantenidas de forma conjunta por Moscú y por Washington; torcer un poco el brazo de Damasco para llegar a algunas concesiones políticas; y, en fin, finalizar la reconfiguración de un ejército sirio bajo tutela rusa.

Moscú ya no esconde su irritación ante un gobierno sirio que continúa pensando que, una vez recuperada Alepo, la vida política podría desenvolverse como antes, como si nada hubiera pasado… Según Moscú, las autoridades sirias se retrasan en proponer las aperturas y reformas susceptibles de gestionar una salida de la crisis, mientras que Damasco considera todavía que esto no se contempla hasta que esté reconquistada y asegurada la totalidad de su territorio.

El anuncio de retirada parcial tiene como meta abrir esta cuadratura del círculo. A estas alturas (30 de marzo) el presidente Bachar Al Assad ha reiterado su llamada a la formación de un gobierno de unidad nacional que tendría la misión de preparar una nueva constitución, proposición también rechazada por la oposición. “Assad no debe permanecer ni una hora tras la formación de un órgano de transición, dotado de plenos poderes, incluyendo poderes presidenciales”, afirma Assad al-Zoabi, jefe de la delegación del Alto Comité de Negociaciones de Ginebra. Simultáneamente, la Casa Blanca excluiría toda posibilidad de un gobierno de unidad en Siria, que incluiría al presidente Assad.

La forma del órgano ejecutivo que debe dirigir el país, todavía en guerra, hasta las próximas elecciones (previstas por la ONU en el próximo año y medio) sigue siendo la principal manzana de la discordia entre las partes. En su resolución 2254, el Consejo de Seguridad de la ONU propone el establecimiento de una “gobernanza” a cargo de la “transición política”, pero permanece indefinido respecto a su materialización. El “proyecto de constitución” también reclamado por la hoja de ruta de la ONU, podría por el contrario estar dispuesto en las próximas semanas, ha añadido Bashar Al-Assad. Moscú y Washington esperan un primer proyecto de aquí al próximo mes de agosto.

Sobre el terreno, las tropas sirias prosiguen su ofensiva contra Al-Qaryatein, localidad de mayoría sunita a 120 kilómetros al oeste de Palmira. La aviación siria machaca también Sokhné, al este de la ciudad museo, a fin de abrir la carretera de Deir Ez-Zor bajo el control del Daesh, Al-Nosra, y otras facciones salafo-yihadistas. Al final, la reconquista de esta ciudad permitirá preparar la ofensiva sobre Raqqa, que alberga uno de los principales estados mayores del Daesh. Estos desarrollos sucesivos se acompañan de una profunda reorganización del ejército sirio.

En este plan los consejeros militares rusos juegan un papel esencial. La seguridad del gran Damasco está ahora encomendada a las unidades suplentes de proximidad, cuyos miembros se reclutan en el barrio del que ellos mismos se encargan, al haberse incorporado la famosa Guardia Nacional a la 4ª Brigada del ejército convencional. El conjunto de cuerpos de ejército se ha recolocado en las principales líneas del frente. Los consejeros iraníes y las fuerzas especiales del Hezbollah libanés conservan sus posiciones, a lo largo de la Bekaa y el ante-Líbano, principalmente en Qalamun, así como en el Golán frente a los yihadistas de Al-Nosra, apoyados por el servicio del ejército israelí. En este profundo movimiento de reestructuración que abarca a 60.000 hombres, Bashar Al-Assad no incluye el abandono del control político. Sus fieles, entre ellos el general Talal Makhluf (45 años), acaba de ser puesto a la cabeza del 3º cuerpo de ejército. Con el 4º cuerpo, esta fuerza de élite asegura sobre todo la seguridad del gran Damasco; el general Alí Aslan, jefe del 2º cuerpo, defiende el frente oeste de Damasco, en dirección a Homs.

En este nuevo marco, que promociona jóvenes y aguerridos generales con conocimiento del terreno y experiencia en el combate, se añaden los comandantes de las unidades militares de los diferentes servicios de inteligencia y seguridad. De forma paralela al ejército convencional, estos últimos constituyen otras fuerzas pequeñas y bien equipadas, con mucha movilidad y dependiendo únicamente del mando de la presidencia siria. Partiendo de la principal base aérea de Dumer (afueras de Damasco), que alberga la joya de la corona del ejército del aire (los aparatos Sujoi 24 y 25), se continúan efectuando prioritariamente las misiones marcadas por la Presidencia. En definitiva, el esfuerzo ruso de poner bajo tutela a las fuerzas convencionales sirias no puede abarcar a la totalidad de las unidades operativas, cuyo compromiso nacional y estatal es más decidido que nunca.

En este contexto, ahora más favorable a Damasco, la cuestión kurda suscita otros encajes. Por ahora, Moscú y Washington están de acuerdo en oponerse a las ofensivas unilaterales de Ankara que arman a las diferentes facciones kurdas, incluyendo a las del YPG, ala siria del PKK. Temiendo un contagio militar en las zonas kurdas de su territorio, Teherán ha multiplicado los intercambios de informaciones con Ankara, que considera que el PKK busca ahora movilizar el conjunto de regiones kurdas, en Irán, en Siria, y en Turquía, para arrancar si no la independencia si al menos estatutos de autonomía interna en nuevas entidades “federales”. Esta perspectiva federalista es rechazada claramente por Damasco, que defiende su total y completa territorialidad nacional, avanzando los diferentes decretos de “descentralización administrativa” de su Constitución.

Sobre esto mismo, el día de Pascua el presidente Bashar Al-Assad repitió que “esta solución, avanzada por muchas capitales regionales, y más lejanas, no contempla la instauración de un modelo helvético bajo control de Damasco, sino más bien el cuarteamiento territorial de la Siria histórica”. La opción, muy en boga también entre los representantes de la oposición invitados a Ginebra, es muy apoyada por Tel Aviv, que no quiere renunciar a su ocupación de la meseta del Golan. Según muchos informes del Departamento de Estado norteamericano, esta “federalización” no afectaría solamente a Siria, sino que también incluiría Irak y Líbano, que no consigue elegir a su presidente de la República. “Conseguida en Irak, esta cantonalización de Siria permitiría la partición de Líbano que está, de hecho, en gestación desde los acuerdos de Taef (1989-1990)”, explica un alto funcionario norteamericano destinado en Beirut. ¡Realmente, la balcanización de Oriente Próximo es un vasto proyecto!

Esta perspectiva sombría está con toda seguridad en el espíritu de los opositores invitados a las discusiones de Ginebra, y recuerda extrañamente la dinámica de los acuerdos de Dayton (14 de diciembre de 1995), que congelaron los conflictos inter-étnicos de Bosnia-Herzegovina. Además de la fragmentación de la región, con la creación de micro-Estados como Kosovo, esta dinámica eleva a los “señores de la guerra”, verdaderos criminales de guerra, al rango de responsables políticos, cuando no de jefes de Estado.

Se recuerda principalmente a Hashim Thaçi, (que sedujo limpiamente a la secretaria de Estado, en la época Madeleine Albright, y a Bernard Kuchner), antiguo jefe de la banda de asesinos de la UÇK, convertido en presidente de la República de Kosovo, micro-Estado mafioso dedicado al tráfico de órganos humanos y armas destinadas a las redes de la gran delincuencia europea. Estos mismos pasos están hoy implicados en el armamento de las redes islamistas belgas y francesas…

Uno de los negociadores de la oposición siria al mando, invitado a Ginebra, es Mohamed Allouche (45 años), miembro del buró político de Jaish Al-Islam, de obediencia salafista, que no es más que el ejército terrorista saudí destinado en Siria. Otros miembros de esta extraña delegación representan oficiosamente al Daesh, Al-Nosra y otros componentes salafo-yihadistas, que no conmueven mucho a los defensores profesionales de los derechos del hombre, siempre prestos a denunciar los abusos del ejército sirio.

Junto al proyecto federalista para el conjunto de la región, el blanqueo de una banda de criminales de altos vuelos, que se preparan para transformarse en responsables políticos, se añade al malestar del ajuste de muñecas rusas. Por la parte que está en juego en el bando sirio, ciertamente Moscú es cuidadoso al integrar otros componentes que sobrepasan el Oriente Próximo, como Ucrania, los países bálticos, el Ártico y Asia-Pacífico.


Simultáneamente, Rusia debe evitar un estancamiento militar a lo Afganistán, y negociar con los países de la OPEP, entre los que están Arabia saudí y Qatar, una rebaja en el precio del barril para mejorar una situación económica preocupante. Si el coste de su esfuerzo militar sirio no es desmesurado, y si su proyecto de disciplinar Siria se queda en una hipótesis de trabajo, Moscú busca conservar el control de un calendario militar y diplomático que ahora depende de las próximas elecciones presidenciales norteamericanas. Buscando combinar plazos cortos y más largos, Rusia tiene todo el interés en trabajar con Estados Unidos a fin de construir una salida pacífica a la crisis siria, consolidando su asociación estratégica con China. En este aspecto, está claro que el camino de Damasco no es la única vía…
Fuente: http://prochetmoyen-orient.ch/lenvers-des-cartes-du-4-avril-2016/

‘Los yihadistas son héroes a los que hay que levantar un monumento en Bruselas’

No lo decimos nosotros, señor fiscal de la Audiencia Nacional; quien enalteció el terrorismo fue el ministro belga de Asuntos Exteriores, Didier Reynders, hace tres años durante una entrevista en la radio Bel-RTL.

En alusión a los yihadistas belgas que partían a combatir en la guerra de Siria el ministro belga dijo entonces: “Tal vez se les construya un monumento como héroes de una revolución”.

Fue exactamente el 26 de abril de 2013 y, naturalmente, eran otros tiempos. En Siria había una “revolución” mientras que ahora la “revolución” la tienen en Bruselas y a los ministros europeos ya no les hace ninguna gracia.

La Unión Europea no es un mercado libre, como dicen. Exporta “revoluciones”, pero no admite ni la importación, ni que le devuelvan el género. Es el peculiar estilo canallesco, cínico e hipócrita de quien se cree el ombligo del mundo, el sello de fábrica “Made in Europa”.

El detalle lo relató Bahar Kimyongür en una entrevista concedida a la periodista suiza Silvia Cattori con un ilustrativo título en el que calificaba a los yihadistas que entonces viajaban a Siria de “mercenarios de la OTAN” (*).

Todo aquella furia contra el gobierno de Bashar Al-Asad se ve ahora de otra manera. Suena obsceno, sucio, repugnante… “¿No han dejado marchar los servicios secretos de los países europeos a esos jóvenes con total consciencia de la amplitud del fenómeno?”, preguntaba la periodista de manera retórica. Naturalmente que sí: los servicios secretos de los países europeos permitieron la marcha de esos jóvenes con total consciencia de lo que iba a suceder tarde o temprano.

Para dejar claro que la yihad no es un fenómeno propio de Oriente Medio sino europeo, Kimyongür habla de “euroyihad”:

“Los primeros belgas que se inscribieron en el conflicto sirio lo hicieron en 2011. Se trataba esencialmente de belgas de origen sirio. La internacionalización de la yihad en Siria tuvo como pioneros a los veteranos de la guerra contra Gadafi. Erdogan presentó a estos combatientes libios como sus invitados de honor. Oficialmente, su presencia en Turquía se debía a razones médicas. Pero, muy rápidamente, los libios instalaron campamentos terroristas a los largo de la frontera turco-siria. Era a finales del verano de 2011. La proliferación de redes de reclutamiento desde Europa hacia Siria aparece en 2012. En las calles de Bruselas los rumores abundaban sobre el viaje de este o aquel ‘mudjadhid’. En marzo de 2013, coincidiendo con el anuncio de la creación de la Task Force Syrie por el ministro belga de Interior, envié a los padres de los yihadistas una carta de aviso apuntando a la complicidad de las autoridades belgas en la partida de sus hijos”.

Todo el mundo lo sabía. Desde 2011 los vecinos de la OTAN y de la Unión Europea en Bruselas no hablaban de otra cosa. Estaba al cabo de la calle, de los barrios y de los bares. El 8 de mayo de 2014 se celebró a plena luz del día en un local de Bruselas una reunión de lo que entonces calificaban como “combatientes internacionales en Siria”.

Los yihadistas no se crearon en las redes sociales, como tratan de hacer creer las cadenas de televisión, como La Sexta en España. Los países de la Unión Europea pusieron a la población inmigrante en los brazos de su mejor aliado, Arabia saudí, que dirige las mezquitas de los barrios, paga a los imanes y organiza al lumpen: “Históricamente, Arabia Saudita tiene el monopolio de la educación religiosa de musulmanes arabófonos en Bélgica”, comenta Kimyongür.

Desde 1979 tanto Marruecos como los saudíes, en plena complicidad con los servicios secretos europeos, tratan de frenar la influencia revolucionaria del chiísmo entre la juventud inmigrante de los barrios de Alemania, Francia, Holanda, Bélgica… Se levantan mezquitas con imanes wahabitas y se queman las mezquitas con imanes chiítas, como la de Anderlecht en 2012. El imán de la mezquita, Abdellah Dahduh, fue asesinado. El terrorista que prendió fuego a la mezquita explicó más tarde que su acto fue motivado por la guerra de Siria.

Esa complicidad impulsa el desarrollo de sectas takfiríes como Sharia4Belgium, que gozan de libertad de movimientos. Cuando en 2012 Sharia4Belgium anunció que se autodisolvía para ir a combatir en Siria, no sólo nadie trató de impedirlo, sino que a los políticos aquello les pareció estupendo. Lo que no vale para Bélgica, vale para Siria.

En las ciudades más importantes de Europa aparecieron agencias de viaje, “tour operadores”, hoteles y toda la parafernalia propia de un reclutamiento abierto y masivo que no necesitaba estampar visados en los pasaportes porque nadie los exigía en ninguna frontera entre Londres y el aeropuerto de Hatay, en Turquía, el más cercano a territorio sirio. Era un caso claro de “barra libre”.

Gracias a organizaciones como Sharia4Belgium y otras la Unión Europea quedaba en un segundo plano, como si la guerra de Siria no fuera con ellos. En realidad, en Bruselas estaban entusiasmados con que sus enemigos se mataran mutuamente, cuanto más mejor. “Incluso jóvenes menores de edad han podido coger el avión en el aeropuerto de Bruselas-Nacional sin autorización paterna, lo que en principio está estrictamente prohibido”, comenta Kimyongür en la entrevista. La policía hizo la vista gorda; lleva años haciendo la vista gorda.

Sin embargo, Sharia4Belgium fue sólo una de las varias redes de reclutamiento de yihadistas. Además de ella, existieron otras magrebíes, sirias, libanesas, chechenas. Otros jóvenes acudieron al norte de Siria a través de Turquía sin pasar por ningún intermediario.

Con el transcurso del tiempo, la pregunta que le hizo la periodista a Kimyongür suena ahora a premonición: “¿Sabrá el gobierno belga gestionar el regreso de los yihadistas?” Pero el asunto no es si una periodista ya pensaba en las consecuencias de aquel reclutamiento masivo, sino si ese pensamiento estaba también en el gobierno belga. ¿O acaso no pensaba en nada?

(*) http://www.silviacattori.net/article5532.html

Rusia despliega armas nucleares en Siria

El miércoles el sitio israelí DebkaFile mostraba la foto de un camión ruso en la base de Hmeimim, en Siria, capaz de lanzar dos misiles tierra-tierra de corto alcance Iskander (SS-26 en la nomenclatura de la OTAN). Se trata del mejor misil de su especie y hasta ahora Rusia sólo lo tenía desplegado en Kaliningrado.

Aunque se le llame corto alcance, Iskander tiene un recorrido de 500 kilómetros, es decir, que es capaz de alcanzar casi cualquier punto de Oriente Medio, incluidos Arabia saudí y Turquía. Es prácticamente invulnerable, puede alcanzar un blanco en movimiento y cambiar de objetivo sobre la marcha.

Como bien recuerda DebkaFile, este misil puede trasladar cabezas nucleares a velocidades supersónicas, lo que convierte a la base de Hmeimim en el centro de misiles más sofisticado de Oriente Medio, dice DebkaFile. La señal de radio que controla sus movimientos está codificada de tal manera que ni los drones y los Awacs puede interceptarla.

Según los israelíes, Iskander se puede lanzar desde tierra, aviones o satélites espaciales. A su sistema de navegación no le afectan las condiciones meteorológicas adversas ni los sistemas anti-misiles.

Una pieza importante del rompecabezas de Oriente Medio se ha quebrado: Israel ya no tiene el monopolio nuclear en la región. Es cierto que Israel mantiene excelentes relaciones con Rusia. Pero no es capaz de influir en la política exterior de Rusia como influye en la estadounidense. Algo que se le ha escapado de las manos…

Cuando todos creían que los rusos se habían marchado… están más presentes que nunca. En la Guerra Fría aprendimos que las armas nucleares tienen un poderoso efecto disuasorio. Son armas silenciosas. No hace falta ni disparar para que el adversario te tome en consideración.

Es imposible juzgar mejor las bazas, con el añadido de que Putin -de nuevo- ya lo había advertido. En un discurso afirmó que esperaba que no fuera necesario emplear armas nucleares contra el Califato Islámico. Entonces se refería a los misiles Kalibr, que podía lanzar desde submarinos emplazados en el Mar Negro o en el Mediterráneo. Ahora los tiene en el mismo teatro de operaciones.

Fuente: http://www.debka.com/article/25333/Russian-nuclear-capable-Iskander-missiles-deployed-in-Syria

En Irak los monopolistas han organizado una de las mayores redes de saqueo conocidas

La sociedad petrolífera Unaoil, con sede en Mónaco, está en el centro de uno de los mayores saqueos de las riquezas naturales que se recuerdan. El caso concierne también a otros monopolios internacionales, como Samsung, Rolls Royce, Halliburton y similares.

Tras la invasión de Irak, Estados Unidos anunció a los cuatro vientos que el petróleo volvería al pueblo irakí. Pero durante seis meses Fairfax Media y el Huffington Post han llevado a cabo una investigación, titulada “Fábrica de la corrupción mundial”, que muestra todo lo contrario: el petróleo está bajo el imperio de las mordidas.

La empresa Unaoil está en manos del clan Arsani, muy cercanos a la “jet set”, los podridos y decadentes círculos de las últimas monarquías que quedan en el mundo. Tras, la invasión imperialista, se encargan de adjudicar los contratos petrolíferos de Irak a través de una densa red de intermediarios para que el saqueo pase desapercibido.

Unaoil no figura entre los grandes monopolios petrolíferos internacionales, pero a su alrededor se mueven las multinacionales estadounidenses, europeas y australianas. El negocio es del orden de varios miles de millones de dólares, que acaban en los libros de contabilidad de Samsung, Hyundai, Rolls Royce, Halliburton y otras, como la rama offshore del grupo australiano Leighton Hold.

Un periodista tendió una trampa a los buitres publicando un anuncio inmobiliario en el diario francés Le Figaro. De esa manera logró cientos de miles de correos electrónicos internos del clan Arsani. Es la mayor filtración de archivos de la historia de la industria petrolera.

El periódico Huffington Post habla de “traición” a los pueblos de Oriente Medio. En la cadena de corrupción que devora las materias primas de Irak, los dirigentes se han mostrado dispuestos a hablar a los periodistas de lo que saben… a cambio de más dinero.

Unaoil es una central de sobornos. Además de Irak, sus tentáculos se extienden a Libia, Kuwait, Irán, Kazajstán, Siria, Túnez y los Emiratos Árabes Unidos. Los países en guerra son su especialidad. En Yemen, pagó millones de dólares a una cuenta suiza perteneciente al empresario Haitham Alaini, hijo del ex primer ministro de Yemen. A cambio, Alaini utilizó sus contactos en el Yemen para ayudar a Unaoil.

El FBI ha iniciado una investigación sobre Unaoil conjuntamente con la policía australiana y británica.

Fuente: http://www.theage.com.au/interactive/2016/the-bribe-factory/day-1/the-company-that-bribed-the-world.html

El rompecabezas sirio necesita tantas negociaciones como batallas

Israel Adam Shamir

El masivo ataque terrorista en Bruselas llegó como una respuesta más bien lenta al “misión cumplida” de Vladimir Putin. Parece que el mundo necesita más intervenciones rusas en Medio Oriente si se quiere detener a los negros criminales del desierto. Afortunadamente, Rusia no tiene prisa para irse por completo. Por lo que oigo en Siria, la prometida retirada es más bien un figura retórica. Unos rusos se van, y otros rusos se quedan.

Ya se que muchos de nuestros colegas, caballeros de la prensa libre, ya explicaron y justificaron la repentina declaración de Putin. Escribieron que Putin dijo en septiembre que la campaña duraría hasta primavera, por lo que para ser hombre de palabra tiene que mantener su promesa. Escribieron que Rusia ha hecho todo lo que podía o debía, y que su misión está efectivamente cumplida. (Lo que es curioso, porque el terrible Daesh y su horrorosa hermana Al-Nosra están vivos y coleando). Otros dijeron que los rusos son inteligentes para irse mientras todo va bien, antes de la amenazante invasión conjunta en Siria de turcos y saudíes. Las plumas hostiles (a Rusia) explican la decisión de Putin por la severa resistencia de los yihadistas en el terreno (Al-Nusra en Alepo, el Daesh en Raqqa) mientras las mentes más intrépidas adeptas a la alta conspiración hablan de un ultimátum presentado por Kerry y Erdogan a Putin, que dice “O se van ahora o sellaremos los estrechos del Bósforo a sus barcos”.

Sin embargo, ha pasado ya algún tiempo, y sabemos y entendemos más que hace una semana. Parece que la retirada es limitada; es más una señal que algo auténtico. Algunos cazas y algunos soldados han vuelto a Rusia, en donde se necesitaban para las celebraciones del aniversario de la reunificación de Crimea el 17 de marzo. Recibieron las medallas; un vínculo entre el episodio de Crimea y la campaña siria se hizo visible. La declaración ha enviado una útil señal a sirios y a otros árabes, de que no pretenden colonizarlos. Otra cosa es que los rusos están aún en Siria y permanecerán ahí por un tiempo considerable, aún manteniendo un perfil bajo.

De todas formas, los aviones estratégicos TU-22M3 han efectuado sus salidas desde sus bases en Rusia y ahora, dicen, hay escasez de objetivos que merezcan el lanzamiento de una bomba inteligente que lleva colgada la etiqueta de 1.000.000 de dólares. El bombardeo sobre el transporte de petróleo también ha finalizado. Aún existe mucho petróleo que es exportado ilegalmente desde el Kurdistán iraquí y desde los oleoductos del Daesh, pero una respetable parte de este tráfico de petróleo también es usado por los sirios para producir electricidad y extraer agua.

Los bombardeos eran divertidos (tal vez), pero los sirios solicitaron su suspensión.

¿Por qué se hizo la declaración de retirada? Era un recordatorio al presidente Al-Assad de que no tiene todo el tiempo del mundo a su disposición para hacer las paces con sus adversarios. Rusia experimentó frustración ante las tácticas dilatorias de sus generales. Parece que la cúpula directiva siria ha sacado una conclusión totalmente equivocada: la de que los rusos seguirán luchando por los sirios hasta que Bashar Al-Assad recupere el control total del país. Eso no es así: los rusos están deseosos de ver progresos reales en las negociaciones.

“Bashar Assad es flexible, pero sus generales no. Piensan que solo hay dos salidas posibles: derrota o victoria. Esto no es realista. Los generales comprenderán el mensaje cuando nos retiremos”, me dijo un oficial ruso destinado en Latakia.

La declaración de retirada ha sido premeditadamente realizada el primer día de una nueva ronda de conversaciones en Ginebra. Era una prueba tangible de que Rusia no buscaba una victoria militar, sino basarse en medios diplomáticos. La declaración envió más señales a todas las partes: Turquía lo pensaría dos veces antes de invadir Siria mientras los rusos supuestamente se retiran. Los europeos no acusarán a las bombas de Rusia de enviar nuevas olas de refugiados a sus territorios. La retirada es una señal a Irán, también, ya que ese país retiró el grueso de sus fuerzas en Siria y no aceptó la propuesta rusa para cortar la producción de petróleo.

Los rusos no quieren llevar el peso de la guerra sobre sus espaldas. Es lo que dicen a los iraníes, e incluso se lo dicen más a Bashar Al-Assad y a su pueblo. En encuentros privados, los generales sirios se felicitaban de lo inteligentes que eran por conseguir que los rusos lucharan para ellos. El ejército sirio esquiva la batalla, dicen los oficiales rusos en Siria, esperando que los rusos les saquen las castañas del fuego. Los oficiales sirios no prestan atención a las instrucciones de los consejeros rusos, no quieren entrar en el fragor de la batalla. A veces huyen ante la más mínima amenaza del enemigo. Los consejeros rusos se vieron obligados a luchar contra el Daesh directamente, en vez de hacer su trabajo, que es el de operar el material militar avanzado.

Los rusos se sienten molestos debido a que los sirios no tiran de su carga en lo que se refiere a negociaciones con los grupos armados de la oposición. Las negociaciones van por dos pistas: una, remota e internacionalizada, en Ginebra, en donde el gobierno sirio habla con los grupos de emigrados a través de Staffan de Mistura. Ambas partes están encalladas, y tampoco está claro la influencia real que tienen estos emigrados.

La segunda y más prometedora pista es local. Son las negociaciones con los grupos locales armados, y hay centenares de ellos. Cada vez es mayor el número de ellos que acepta el alto el fuego, pero cada acuerdo requiere compromisos, condiciones especiales y un tira y afloja. Hasta la declaración de retirada, los funcionarios sirios no eran entusiastas respecto a este duro trabajo. Por qué tenemos que molestarnos cuando podemos derrotarlos a todos con la ayuda rusa, decían. Ahora, tal vez, pondrán más esfuerzos en las negociaciones locales.

Los rusos dicen que el gobierno sirio debiera hacer algún examen de conciencia respecto a las causas de la guerra civil. Claramente, los saudíes, los turcos y Estados Unidos son culpables en gran medida, pero hay factores locales que contribuyen: la división en clanes, el severo aparato de seguridad, la dolorosa falta de elementales acuerdos democráticos. Eso debe cambiar, y lo antes posible. Siria nunca regresará a la forma. previa a la guerra, de dominio de una familia, y la gente de Assad debiera interiorizar el mensaje lo antes posible. La retirada rusa debiera centrar su atención en estos temas.

Esto no significa que Rusia vaya a estar de acuerdo en las demandas de la oposición de eliminar a Al-Assad. Nada de eso. Tiene resistencia, pero un hombre más débil no hubiera sobrevivido cinco años de guerra. La cooperación ruso-siria continua imbatida. Rusia bombardeó duramente el área de Palmira, y las tropas sirias avanzaron en sus antiguos barrios. La conquista (¿o liberación?) de Palmira será un visible avance para el ejército sirio y un regalo para los cristianos sirios para la Pascua. La más antigua comunidad cristiana del mundo ha perdido medio millón de miembros entre muertos, heridos y refugiados.

La situación se ha complicado con los kurdos pro norteamericanos en Siria, que han declarado su “autonomía”. A los rusos no les agrada, en tanto que no concuerda con su visión de una Siria unida. Para los turcos, la creación de un Kurdistán autónomo e independiente en Siria es un “casus belli”, una buena razón para la guerra. Es probable que ello provocara una intervención turca, cuando las cosas ya están bastante complicadas. Turquía sufrió un episodio de guerra civil en su propio territorio contra los kurdos. Algunas fuentes indican que hasta 20.000 personas resultaron muertas en la guerra. Un Kurdistán sirio independiente encendería a los kurdos turcos, dice Turquía.

Rusia no apoya el levantamiento kurdo, pese a sus antiguos lazos históricos con algunos movimientos kurdos. Aparentemente, Rusia debiera ser capaz de estar en paz con Turquía, y los turcos así lo quieren: fueron los primeros en enviar sus condolencias ante el desastre de la mina de carbón de Vorkuta. Turquía está en curso de una reevaluación de sus políticas sirias, y sus políticos y su prensa han estado abogando por un giro de 180 grados, por el reconocimiento de la integridad territorial siria y por su reconciliación con Rusia. Yo abogué por una reconciliación con Turquía en la prensa rusa, pero las respuestas fueron tenues. Los protagonistas de las políticas rusas no se entusiasmaron. El poderoso lobby armenio presionó para el rechazo de la apertura turca a la reconciliación, y los tradicionales sentimientos de Rusia desde los días de los zares son más bien hostiles a Ankara. Sin embargo, aparecen algunos cambios en el muro de rechazo, y se pueden tener esperanzas de que los puentes entre Rusia y su gran vecino sean pronto reconstruidos.

Los iraníes no esperaron a ello, sino que comenzaron su ofensiva de paz con Turquía. Propusieron olvidar sus diferencias y volver a las buenas relaciones que mantenían antes de los problemas en Siria. Simultáneamente, retiraron allí el grueso de sus tropas, tras haber sufrido muchos daños en la guerra. Continuarán financiando a Siria y armando a Hezbollah, la milicia chiíta libanesa, una fuerza pequeña pero eficaz.

Los enemigos de un acuerdo en Siria están todavía muy activos. Los saudíes han gastado más de 90.000 millones de dólares en la guerra civil y en el cambio de régimen. Es una suma considerable incluso para este reino super rico. Aun siguen echando buen dinero a favor de los malos. Animados por la declaración rusa, comenzaron a transferir dinero y equipamiento a la oposición armada.

Estados Unidos sigue intentando poner las cosas a su favor, pero parece que la Casa Blanca es menos hostil a Rusia de lo que era hace medio año. Los políticos y dirigentes europeos son en su mayoría pro norteamericanos y anti rusos; incluso el horrible atentado en Bruselas produjo que el ministro de Asuntos Exteriores de Lituania convocara el envío de más tropas de la OTAN a su frontera con Rusia (¿!). Con todo, se pueden detectar pequeñas señales de cambio, según la economía rusa mejora, el rublo se acerca al dólar y al euro y los europeos sufren la pérdida de los pedidos rusos.

Israel es otro enemigo-amigo, o “socio” en palabras de Putin. Israel espera trocear Siria en varios mini Estados, o por lo menos “federalizarlos”, como los norteamericanos. Israel tiene una buena relación con los islamistas radicales de Siria; ni un solo bien judío o israelí ha sido atacado por ningún grupo del Daesh ni de Al-Nosra, situados estos en la frontera israelí, y protegidos con los cañones israelíes. Al mismo tiempo, Israel tiene buenas relaciones con Rusia. El presidente Putin es bastante suave respecto a Israel; desde luego no al nivel de los candidatos presidenciales en Estados Unidos, pero Rusia no tiene un AIPAC (el lobby American Israel Public Affairs Committee). (La comunidad oficial judía rusa es un montón de gente que amasa fortunas y elogian a Putin).

El presidente Rivlin visitó Moscú hace unas semanas, tras la declaración de retirada. Dijo a Putin que Israel lamenta que los rusos se vayan, porque eran un factor estabilizador en Siria. Putin sonrió y dijo que no se iban a ir muy lejos. A Rivlin le preocupaba que la partida de Rusia creara un vacío que permitiera a Hezbollah (tuvo suficiente tacto como para evitar mencionar a Bashar Al-Assad) tomar posiciones en la frontera israelí. Hezbollah volverá al Líbano cuando Siria esté en paz, le consoló Putin.

Es un pequeño alivio para Israel, ya que ahora mismo el Estado judío discute el lanzamiento de un ataque preventivo contra Hezbollah en el Líbano. El mejor amigo de los judíos en Oriente Medio, Arabia Saudí y sus aliados del Golfo declararon a Hezbollah como “grupo terrorista”, y retiraron 4.000 millones de dólares de ayuda que habían prometido previamente al Líbano. Respaldado por el apoyo saudí y el disgusto libanés por la perdida del dinero, Israel planea un ataque contra los indomables guerreros chiítas.

Lo hicieron en 2006 y fueron rechazados. El sueño israelí de venganza ha ido madurando en odio en estos diez años. El ejército israelí recibió y gastó muchos miles de millones de dólares a estos efectos (lo llaman “aprender las lecciones de 2006”). Ahora se han enterado de que Hezbollah ha perdido 1.300 efectivos en Siria; un alto número para una pequeña fuerza, y su deseo de matar al resto se ha hecho irresistible.

El dirigente de Hezbollah, Hassan Nasrallah, ha avisado a los israelíes de que pagarán un horrible precio si se atreven a atacar. Sus misiles producirán un cataclismo en las fábricas israelíes, en sus almacenes de armas nucleares, biológicas y químicas y en sus instalaciones de petróleo y gas de la bahía de Haifa. Ese ataque puede matar a millones, dijo, así que no comiencen la guerra.

Es una proposición sensata hecha por un hombre sensato que toma la estrategia del erizo: no le toques y no te molestará. Pero los israelíes tienen una mentalidad diferente. El Estado judío es bastante similar al Estado Islámico. Solo se fían de la debilidad y la derrota, y no están satisfechos hasta ver a sus enemigos sometidos a su piedad, y tal vez ni entonces, como prueba el destino de los palestinos. Sería bueno que la crisis siria se solucionara pronto: ahora Líbano está lleno de refugiados sirios, y en caso de ataque israelí contra el Líbano, tendrán que correr hacia algún sitio, preferiblemente hacia Siria.

Solo se puede esperar que la presencia rusa tenga un efecto calmante, no solo sobre los yihadistas islámicos, sino también sobre los judíos. Y los rusos han aprendido algo de los judíos, que solían decir que un inglés se va sin decir adiós, y que un judío dice adiós, pero no se va. Ahora es el turno de Rusia: se despiden, pero se quedan en Siria.

Fuente: http://www.unz.com/ishamir/russia-bids-farewell/

La nueva estrategia de Rusia en Siria

The Saker

Son tiempos sorprendentes. Hace solo dos semanas, indiqué la probabilidad de una intensa escalada de la guerra en Siria, y esta semana Vladimir Putin  anunciaba la retirada de lo que yo llamaría el  componente de “ataque aéreo táctico” de las fuerzas rusas en Siria. ¿Cómo es posible esto? ¿Cómo pueden los rusos avisar de que hay tropas turcas listas para invadir Siria y luego retirar repentinamente una importante porción de su potencia de fuego en Siria?

La explicación más tonta de todas se dio en cuanto Putin hizo su anuncio: “Los rusos tienen miedo y corren para abandonar Siria”. Esta explicación fue adoptada inmediatamente por una variada colección de gente muy diversa: norteamericanos cuya ilusiones sobre el poder militar estadounidense fue golpeado por las humillante comparación de la actuación de ambos países, patrioteros rusos que siempre acusarán a Putin de traicionar algo o a alguien, estrategas de sillón que siempre jalean la acción militar independientemente de cualquier otra circunstancia, etc.

Como mencioné en un anterior artículo, el hecho es que los rusos han cumplido todos sus objetivos, y los que acusan a Rusia de “huir” o bien ignoran deliberadamente los clarísimos objetivos que tenía la misión (“estabilizar la autoridad legítima y crear condiciones para un acuerdo político”) o bien nunca se molestaron en saberlos. Parece que esta gente elude la imposibilidad lógica de “huir” después de haber conseguido todas las metas.

Para los interesados en el tema, recomendaría el absolutamente soberbio análisis de Alexander Mercuris en su artículo “La retirada rusa de Siria. Por qué tuvo lugar y por qué el cambio de régimen no esta en el programa”, que yo considero la mejor y más profunda discusión sobre el tema.

Pero nada de esto responde a la pregunta de por qué los rusos retiran fuerzas cuando turcos y saudíes están preparados para entrar.

Como la mayoría de las vías muertas lógicas, esta cuestión hace dos suposiciones falsas.

1. Que la mejor/única manera de mantener a los turcos fuera es disuadirlos mediante la fuerza militar.
2. Que si los turcos invadieran la única/mejor solución para impedir su objetivo es usar las capacidades militares de las bases rusas en Siria.

Las trataremos una por una. Pero antes repetiré una vez más mi mantra desde Las trataremos una por una. Pero antes repetiré una vez más mi mantra desde hace 22 semanas: la fuerza militar rusa en Siria es pequeña. Nunca se diseñó para repeler una agresión turca (ni pensar en proteger a Siria de la OTAN o de los Estados Unidos), y mucho menos para una guerra regional con Turquía, Arabia Saudí y dios sabe cuantos otros pequeños Estados. Nunca fue el objetivo ruso, y por tanto las fuerzas enviadas a Siria nunca tuvieron este tipo de capacidad. Ni hace 22 semanas no ahora.

En segundo lugar, si Erdogan y la casa de los Saud tienen poco que perder en una invasión a lo loco de Siria, Rusia tiene mucho que perder y la última cosa que Putin o Rusia desea es algún tipo de enfrentamiento militar con Turquía (aunque no esté la OTAN detrás) o Arabia Saudí. Si consideramos esto se hace evidentemente obvio que usar una fuerza pequeña y vulnerable para disuadir a Turquía más Arabia Saudí es la peor estrategia posible, especialmente si esto se elevara a una guerra regional.

Lo que los rusos hacen es otra vez, de nuevo, el típico movimiento  de judo al estilo Putin contra los turcos. En vez de la escalada, simulan abandonar (si, simulan; más sobre esto después). Para los turcos sería muy duro invadir Siria de repente cuando incluso los Estados Unidos y Europa están siguiendo, aunque sea a disgusto, las iniciativas rusas de paz. No es que yo espere ningún sentido de los plazos, o para este caso, decencia, por parte de Erdogan.

Pero creo que sus consejeros son los suficientemente inteligentes para darse cuenta de que si Turquía entra cuando Rusia sale presentaría a los turcos como asquerosamente malvados (otra vez). Aun más importante, presentaría a los que rechazaran una invasión turca como el partido de los que repelen agresiones.

Examinemos la segunda proposición: si los turcos invaden ¿tendría sentido utilizar las fuerzas rusas en Khmeimim para contener la invasión? Lo primero, tengamos en cuenta que los cazas aire-aire (SU30SM y SU-35) no se han retirado. De hecho, yo espero que el contingente sea lenta y discretamente aumentado. En segundo lugar, los SU-34 son aviones de largo alcance y pueden atacar objetivos en Siria despegando del sur de Rusia (o de Irán). Como los SU-24M y los SU-25SM, serian muy útiles contra los turcos, pero también serían vulnerables, especialmente a un ataque directo contra Khmeimim. Finalmente, los misiles de largo alcance TU-22M3 y TU-160 nunca tuvieron base en Siria. Como los misiles de crucero rusos, tienen un alcance de 1.500 kilómetros (Kalibr) y 4.500 kilómetros (X-101), y pueden ser lanzados desde el Caspio, desde el Mediterráneo o desde el aire. Así que mientras el actual despliegue de fuerzas reduce las capacidades de taque de las fuerzas rusas contra objetivos en Siria, no reducen de ninguna manera el total de la capacidad de ataque rusa contra objetivos en Siria. En Khmeimim, la base seguirá totalmente atendida, conservará su formidable capacidad de defensa aérea (S-400 y Pantsir-F) y un desconocido número de avanzados cazas rusos.

El mismo Putin ha dicho claramente que Rusia seguirá controlando el espacio aéreo sirio.

“Todos los componentes del sistema aéreo de defensa, incluyendo los de corto alcance Pantsir-F y los de largo S-400 Triumph estarán en funcionamiento. Quisiera destacar que hemos restaurado significativamente el potencial de las fuerzas aéreas de defensa siria, también. Todas las partes implicadas son conocedoras de esto. Ponemos en práctica las normas fundamentales internacionales; nadie tiene derecho a violar el espacio aéreo de un país soberano, Siria en este caso. Hemos creado junto con la parte norteamericana un mecanismo eficiente para evitar incidentes aéreos, pero todos nuestros socios han sido avisados de que nuestros sistema de defensa aéreos se usarán contra cualquier objetivo que consideremos que amenaza a personal de Rusia. Quiero resaltar que cualquier objetivo”.

Bastante claro, ¿no?

Durante el mismo discurso envío un mensaje clarísimo a cualquier aspirante a invasor.

“Si es necesario, desde luego, Rusia estará en disposición de aumentar su grupo en la zona en cuestión de horas al tamaño requerido para una situación determinada y para usar todas las opciones posibles”. De nuevo, diríase que el mensaje es clarísimo: lo que Putin anuncia esta semana es una nueva estrategia, y no un repliegue, ni mucho menos una retirada.

La puntuación final de esta primera fase es bastante impresionante, especialmente cuando se compara con el pálido resultado de la coalición dirigida por los Estados Unidos, cuyas operaciones coinciden con un aumento masivo de efectivos del DAESH. Veamos.

“En total, durante los cinco meses y medio de ataques aéreos, las fuerzas aeroespaciales rusas efectuaron más de 9.000 vuelos, siendo alcanzadas 26.000 infraestructuras terroristas. Entre ellas: 2.584 unidades de comunicación y mando, 401 campos de entrenamiento, 181 plantas de munición, 2043 depósitos de munición y combustible, 9318 fortificaciones de todo tipo, 287 infraestructuras petrolíferas, 2.912 camiones cisterna, 400 poblaciones más de 10.000 kilómetros cuadrados liberados por el ejército sirio. La provincia de Latakia totalmente liberada, las comunicaciones con Alepo restauradas, Palmira está bajo cerco y el control sobre los campos de gas y petróleo restablecido. La mayoría de las provincias de Hama y Homs limpias, la base de Kweires desbloqueada. El número total de daños de personas ruso”.

Pero estos (soberbios) resultados militares eran solo un medio para un fin muy concreto, “estabilizar la autoridad legítima y crear condiciones para un acuerdo político”. Ahora, sin embargo, será la tarea de los diplomáticos rusos capitalizar el trabajo de sus colegas militares. Sin embargo, desde ahora estos diplomáticos estarán en la “sombra” de las fuerzas armadas rusas y cada persona con la que hablen recodará que los rusos pueden regresar en cuestión de horas, golpeando dentro o alrededor de Siria en cuestión de minutos. Esta nueva realidad puede ser una forma mucho mas sofisticada de disuasión que mantener un pequeño contingente aéreo en Khmeimim. ¿O no?

Saliendo del foco de una posible invasión turco-saudí, podemos empezar a discernir el perfil de lo que puede realmente  ser la estrategia rusa: en vez de derrotar primero al Daesh y luego intentar reformar  Siria mediante el diálogo político, Rusia puede estar intentando invertir la secuencia, reformando primero Siria  con diálogo político y solamente después ayudar a una Siria “formateada” y unida a derrotar verdaderamente el Daesh. Si este es efectivamente el plan ruso es un plan atrevido y ambicioso, y exigirá un esfuerzo enorme de la diplomacia rusa, que tendrá, meticulosamente, vencer a cada facción opositora siria de una en una mientras, al mismo tiempo, vencer los esfuerzos de todas las partes que querrán sabotear el proceso de paz y denegar tanto a Rusia como al pueblo de Siria una victoria muy merecida.

Si la alianza tóxica de otomanos, wahabíes y sionistas dirigida por Estados Unidos tiene éxito descarrilando la iniciativa de paz, los rusos tal vez tengan que usar de nuevo su fuerza milita. Con los S-400 en su lugar y respaldados por (un desconocido número de) cazas, los cielos sirios quedan bajo el control de Rusia en un futuro previsible. Las condiciones para la resolución del conflicto aquí, pero si serán suficientes para asegurar una paz duradera es algo imposible de predecir.

Fuente: http://www.unz.com/tsaker/week-twenty-two-of-the-russian-military-intervention-in-syria-putin-announces-a-new-strategy/

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