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Arde la Iglesia católica en Chile

Uno de los pilares fundamentales e históricos de la burguesía chilena, la Iglesia católica, ha quebrado definitivamente. La reciente visita de Bergoglio a Chile originó la quema y destrucción de seis iglesias católicas, lo cual no ha sido noticia porque no las ha incendiado ningún islamista.

El movimiento obrero vive una explosión de huelgas sin precedentes y la visita de Bergoglio ha actualizado la crisis de legitimidad de un régimen político heredado de la dictadura con la colaboración de la Iglesia católica. La destrucción de templos católicos sólo es un reflejo de su verdadero hundimiento, que las encuestas ponen de manifiesto.

No se trata sólo del típico encubrimiento de las violaciones sexuales, con 160 denuncias en las que están involucrados 80 sacerdotes y una monja. Una portada de El País consigna que “la crisis ha hundido el apoyo a la Iglesia, que ya venía bajando, hasta convertir Chile en el país con menos personas que se declaran católicas de toda Latinoamérica, solo el 44 por ciento. El 38 por ciento de los chilenos dice que no tiene ninguna religión, un récord regional que dobla la media”.

Las mujeres en Chile trabajan tres horas diarias más al día por las cargas familiares. La crianza de los hijos, el trabajo doméstico y el trabajo precario e inestable, sin derechos maternales, es un laberinto difícil de sortear para las mujeres de la clase obrera.

Siguen los asesinatos de mujeres. El grito de #NiUnaMenos, movimiento que en 2016 estalló en Argentina, inflamó las calles de Chile, alcanzando una protagonismo sin precendentes en la lucha contra la violencia hacia las mujeres en el país.

Todos los días las mujeres obreras se someten a abortos clandestinos e inseguros por los que se exponen a ir a la cárcel ya que la Iglesia católica impulsó la criminalización del aborto.

En todo el mundo las mujeres están en guerra con la Iglesia católica, y Chile no es una excepción. La demanda de aborto libre, seguro y gratuito, no sólo cuestionó a la Iglesia, también despertó a la sociedad. Han surgido protestas contra la criminalización de las mujeres que abortaban y manifestaciones organizadas por espacios tradicionales de coordinación de mujeres y se sumaban iniciativas en universidades y sindicatos, logrando llevar el debate a escala nacional.

En 2013 centenares de ellas interrumpieron una misa del arzobispo de Santiago Ezzati. Irrumpieron en la Catedral en el contexto de una protesta contra la obligación de llevar a término el embarazo de una niña de 11 años, que había sido violada reiteradamente por su padrastro. A la convocatoria difundida a través de redes sociales asistieron más de 10.000 personas.

Las mujeres en pie de guerra en Polonia contra la prohibición total del aborto

Organizaciones feministas y defensores del derecho al aborto organizaron un “miércoles negro” de manifestaciones en Polonia contra un intento de la reacción para endurecer la ley que ya es de las más restrictivas en Europa.

“Sabemos lo que está en juego: la prohibición total del aborto en Polonia”, afirma en un folleto Huelga de Mujeres, una de las organizaciones que convocan la marcha en Varsovia. Otras protestas similares se llevarán a cabo en varias ciudades del país, como Cracovia, Lodz, Breslavia y Szczecin.

La semana pasada, más de un año después de la “protesta negra” de mujeres que hizo fracasar un proceso similar en Polonia, el parlamento, dominado por el partido reaccionario PiS (Ley y Justicia) envió a comisión un texto que suprime la posibilidad de interrumpir el embarazo en caso de malformación del feto.

Si la enmienda a la ley actual -fruto de un laborioso compromiso alcanzado en 1993- propuesta por el comité “Stop Aborto” se adopta, el aborto solo será autorizado en dos casos: riesgo para la vida o la salud de la madre y embarazo resultante de una violación o de un incesto.

Estos dos casos representan un pequeño porcentaje de los abortos legales, y es la malformación del feto la principal causa de las interrupciones de los embarazos en Polonia en 2016, con 1.046 operaciones, es decir el 96 por ciento de los casos, según Stop Aborto.

Un segundo proyecto, de iniciativa ciudadana, liberalizando el aborto, fue rechazada tras un intenso debate de varias horas.

Este texto, que reunió más de 400.000 firmas, preveía poder practicar el aborto hasta la 12 semana del embarazo por razones psicológicas y sociales, así como introducir la educación sexual en las escuelas y autorizar el acceso libre a la “píldora del día después”.

La abstención o la ausencia de unos 40 diputados de la oposición centrista y liberal en este último voto provocaron la indignación de los sectores favorables al derecho al aborto.

Este hecho también desencadenó una crisis en la oposición que, desde hace dos años, intenta buscar una respuesta adecuada a los controvertidos cambios introducidos por el PiS.

El texto enviado a comisión, que tiene que prohibir el “aborto eugenésico”, debido a la malformación fetal, fue firmado por 830.000 personas, según “Stop Aborto”.

El presidente Andrzej Duda, cercano a la Iglesia Católica, se comprometió en noviembre a promulgar la ley una vez adoptada, “para suprimir el derecho de matar a niños con síndrome de Down”.

La nueva propuesta de ley es menos restrictiva que la que provocó en 2016 masivas manifestaciones de mujeres vestidas de negro en varias ciudades de Polonia y que finalmente fue rechazada por el parlamento.

Este texto preveía penas de hasta cinco años de cárcel para los médicos y otras personas participantes en el aborto, incluido para las mismas pacientes, pero autorizaba al juez a renunciar a castigar a estas últimas.

Hollywood: del feminismo al odio a los hombres y a la sexualidad

Emanuel Respighi
La alfombra roja que en los Globos de Oro se tiñó de negro en contra de los abusos sexuales y la violencia de género comienza a sumar repercusiones insólitas. Mientras el mundo celebra que el grito de libertad femenina haya opacado a las frívolas consideraciones sobre el “look” de las estrellas, en las últimas horas se alzaron voces críticas a lo sucedido el domingo pasado. Las actrices Rose McGowan, Asia Argento y Rosanna Arquette, tres de las voces que iniciaron las acusaciones contra el productor de Hollywood Harvey Weinstein, tildaron de “farsa” la gala de los Globos de Oro, además de cuestionar que la Asociación de Prensa Extranjera de Hollywood no las haya invitado. “Nadie debería olvidar que fuiste la primera en romper el silencio”, escribió Argento en Twitter sobre McGowan. Y ésta respondió: “Y ninguna de esas estrellas que hoy visten de negro para honrar nuestras violaciones habrían movido un dedo de no haber sido así (haber acabado con el tabú). No tengo tiempo para la farsa de Hollywood”.

Lo que parecía tratarse de una creativa campaña contra los abusos que durante décadas estuvieron silenciados por el establishment de la industria cinematográfica empieza a ser cuestionado por el supuesto “oportunismo” de las figuras que la protagonizaron en los Globos de Oro. Argento contó en la red social que ni fue invitada a la ceremonia ni a participar en la iniciativa “Time’s Up” (El tiempo se ha acabado), desde la que partió la idea de vestir de negro y que fue apoyada por numerosas celebridades. “Hablo sólo por mí, pero no sólo no fui invitada a los Globos de Oro: nadie me pidió mi opinión sobre TIMESUP o para firmar la carta”, señaló. “Supongo que no tengo PODER o no soy suficientemente HOLLYWOOD. Orgullosa de trabajar entre bambalinas”, añadió. Además, en respuesta a un tuit anterior de la actriz Rosanna Arquette, en el que también señalaba que no había sido invitada a la gala, Argento señaló que habría sido “deprimente” acudir. “Las víctimas no tenemos suficiente glamour”, sentenció.

Los cuestionamientos sobre “Time’s up” no sólo surgieron de la misma industria de Hollywood. Del otro lado del océano, en Francia, una serie de artistas femeninas -encabezadas por la actriz Catherine Deneuve- alertaron sobre el riesgo de que el escándalo de la cultura de abusos contra las mujeres destapado en Hollywood cree un clima propio de una “sociedad totalitaria” que ponga en peligro la libertad sexual.

“La violación es un crimen, pero un flirteo tenaz o torpe no es un delito y una galantería tampoco es una agresión chovinista”, señalaron las firmantes, en un artículo que publicó el diario francés Le Monde. “Como mujeres no nos reconocemos en este feminismo que más allá de la denuncia del abuso de poder toma el rostro de odio a los hombres y a la sexualidad”, continúan. El texto fue elaborado, según el diario, por la escritora francesa Catherine Millet. Lo firman en total un centenar de mujeres del mundo del arte, la ciencia, el periodismo y el cine, entre ellas Deneuve, de 74 años.

La campaña #MeToo (Yo también) contra el sexismo y los abusos sexuales se desató a raíz de las denuncias vertidas en octubre contra Weinstein, por entonces poderoso productor de Hollywood. El debate creció hasta crear una conciencia legítima sobre la violencia sexual contra las mujeres “que es necesaria”, señala el texto. Sin embargo, las firmantes defienden “la libertad de importunar a alguien”, al considerarlo “algo imprescindible para la libertad sexual”. #MeToo desató en la prensa y en las redes sociales una “campaña de denuncias y acusaciones públicas” que puso “a los denunciados al mismo nivel de los agresores sexuales, sin darles la posibilidad de defenderse o responder”, subrayan.

“Esta fiebre de llevar a los ‘cerdos’ al matadero […] sirve en realidad a los intereses de los enemigos de la libertad sexual, los extremistas religiosos, los peores reaccionarios y aquellos que opinan […] que las mujeres son seres ‘especiales’, niños con rostro de adultos, que piden protección”, concluyen las firmantes. Un debate que seguramente continuará en los próximos meses, con la entrega de los premios Oscar en el horizonte cercano (4 de marzo), pero cuyas consecuencias palpables en la Meca del Cine recién se conocerán dentro de algunos años. ¿Oportunismo o cambio de paradigma? ¿Compromiso real o marketing que producirá un efecto contrario al buscado? Interrogantes de una polémica que recién empieza.

https://www.pagina12.com.ar/88035-las-victimas-criticaron-la-farsa-de-hollywood

Una profesora universitaria entre las francotiradoras del ejército regular sirio

Recientemente, el Ejército sirio ha dado a conocer el caso de una profesora universitaria convertida en la primera francotiradora de las Fuerzas de Defensa Nacional, una milicia civil que lucha al lado de las Fuerzas Armadas.

“Ruwaida es una profesora universitaria que escogió llevar un rifle en lugar de un bolígrafo, que se alistó en las Fuerzas de Defensa Nacional y que escogió cambiar el bolígrafo por un fusil de francotirador”, señaló un informe de la agencia Shaam Times.

“Ella es la primera mujer francotiradora en las Fuerzas de Defensa Nacional. Cursó estudios de postgrado de literatura árabe y se convirtió luego en profesora. Más tarde, decidió abandonar la universidad y unirse a la milicia., donde descubrió su habilidad en el manejo de las armas. Al igual que su autor favorito, el escritor Mohammed al Magut, que es de su misma ciudad, ella posee fuertes convicciones patrióticas y nacionalistas”.

“Todos los grupos étnicos y religiosos deben unirse para poner fin a la crisis en el país y, por lo tanto, decidí combatir el terrorismo junto con mis compatriotas masculinos”, afirmó.

“Todos los formadores me aconsejaron convertirme en francotiradora porque tenía una gran capacidad para disparar con precisión. Me sentí muy contenta cuando supe que me convertiría en una. Trabajé duro y con perseverancia y recibí un curso de formación y un entrenamiento”.

“Tras completar mi curso me uní a las tropas en Hama, Salameh y Palmira y luché contra los terroristas vinculados a Al-Qaeda allí.


“Hasta que la paz vuelva a Siria, la diferencia entre una francotiradora y una profesora es que esta última contribuye al desarrollo del país educando a la gente y trayendo un futuro brillante para los niños. Ésta es una tarea teórica. Los francotiradores están trabajando de una manera más práctica eliminando a los terroristas”.

http://spanish.almanar.com.lb/148832

La policía municipal de Madrid enaltece el terrorismo contra su alcaldesa

El día 1 de octubre, la alcaldesa de Madrid calificó la dura actuación policial durante del referéndum de Catalunya como un “error terrible”, lo que desató la ira de un grupo de WhatsApp de 115 policías municipales de la capital que realizaban el turno de noche.

A raíz de sus palabras, media docena de agentes insultan a Carmena llamándole “vejestorio despreciable” e incluso le desearon directamente la muerte.

Estos palabras están siendo investigadas por el juzgado de instrucción número 49 de Madrid ya que además hubo amenazas de muerte entre policías.

El grupo de WhatsApp, formado en la actualidad por 115 policías, se creó hace dos años para hablar sobre asuntos laborales y llegó a tener más de 200 guindillas.

Con los atentados de Barcelona y Cambrils, y el Procés, algunos integrantes del grupo han aprovechado el chat para sacar a pasear el instinto fascista que llevan dentro, cargando contra la alcaldesa, los políticos de izquierdas, así como periodistas, inmigrantes y otros policías.

Uno de los policías del grupo recriminó a sus colegas por hacer estas declaraciones en un chat que estaba pensado para cuestiones laborales y le amenazaron, lo que el policía respondió presentando una denuncia ante los juzgados el 13 de noviembre.

Uno de los policías locales lamentó que la alcaldesa no fuera asesinada en el atentado fascista en el bufete de Atocha en 1977 donde murieron cinco abogados laboralistas. “Lo que es terrible es que ella no estuviera en el despacho de Atocha cuando mataron a sus compañeros […] qué vejestorio más despreciable”, escribió el guindilla.

Tras esto, algunos policías comienzan a descalificar el independentismo catalán y algunos pidieron un atentado como el de La Rambla. Un pantallazo de la noticia sobre un acto “contra el día de la Hispanidad” en un local cedido por el ayuntamiento provocó nuevos insultos de uno de los policías: “Hija de la grandisima puta roja de mierda mal parida”.

Otro agente incluso llegó a desear que Carmena tuviera un accidente y “una muerte lenta y agónica […] No creo que merezca otra cosa ella y su equipo de gobierno”, añadió.

Con motivo de unas declaraciones falsas de la periodista Ana Pastor de La Sexta sobre los atentados, de nuevo se enciende el chat y alguien escribe: “Ojalá explote La Sexta con todos ellos dentro y que ese día esté también Pablo Iglesias y Rufián”.

Todos estos comentarios y algunos más están recogidos en la denuncia que presentó el pasado 13 de noviembre uno de los policías que formaban parte del grupo de WhatsApp.

El policía asegura que ha recibido amenazas y que, según él, se está cometiendo un delito de odio.

https://www.digitalsevilla.com/2017/11/20/policias-municipales-vierten-insultos-amenazas-manuela-carmena-se-muera-la-zorra-vieja-ya/

Las mujeres republicanas fueron específicamente humilladas por el franquismo durante la posguerra

Mujeres antifascistas rapadas
El 16 de marzo la organización Women’s Link Worldwide interpuso una querella para solicitar la investigación de los crímenes cometidos durante el franquismo contra las mujeres republicanas, como paso fundamental para exigir el fin de la impunidad de los asesinatos perpetrados durante la posguerra.

La acción se enmarca dentro de la querella iniciada en 2010 en Buenos Aires contra el franquismo, y que actualmente engloba más de 300 querellas. La organización pidió a la jueza María Servine que se amplíe la causa para incorporar los crímenes hacia las mujeres durante la Guerra Civil y a lo largo de los años de dictadura.

Women’s Link aplica una perspectiva que toma en cuenta que la violencia que se utilizó contra mujeres y hombres fue diferente, tuvo un impacto diferente, y un significado diferente.

La violencia ejecutada por el bando fascista contra las mujeres no sólo fue de una brutalidad diferente, sino que además tenía un objetivo claro, que era castigar a aquellas mujeres que el régimen consideraba que habían roto con su posición social y cuyo objetivo principal buscaba enviar un mensaje de presión a la sociedad completa de cuál debía ser el modelo de conducta femenino, y al mismo tiempo utilizó a las mujeres para castigar a los hombres del bando republicano, lo que es un tipo de violencia específica que tiene que ser analizada y castigada de forma específica.

La querella presentada por Women’s Link Worldwide relata las experiencias de seis mujeres que sufrieron abusos por el hecho de serlo durante el franquismo. Cinco de los testimonios los han obtenido gracias a sus familiares, mientras que el restante proviene directamente de una superviviente. Cuatro de las seis mujeres, denuncia la organización, continúan desaparecidas en la actualidad.

Margalida Jaume Vendrel era una relojera asentada en la localidad de Manacor (Mallorca). En 1936 su marido fue retenido sin motivo aparente durante una semana en la comisaría local, periodo tras el cual Margalida, embarazada de siete meses, fue llamada también. Ambos sufrieron todo tipo de humillaciones y torturas, y finalmente fueron ejecutados. Años después, un vecino del pueblo admitió haber sido testigo de las violaciones que la mujer sufrió durante su retención por parte de al menos uno de los falangistas.

Daria y Mercedes Buzadé Adroher eran dos hermanas que partieron a Mallorca en 1936, desde Barcelona, como personal sanitario en una expedición republicana. Semanas después de iniciar el viaje, las enfermeras fueron detenidas por tropas franquistas e interrogadas por las autoridades, que ordenaron, además, que todas ellas fuesen examinadas para comprobar su virginidad. Tras ello, fueron brutal y repetidamente violadas por un grupo de falangistas. Se cree que al día siguiente fueron asesinadas en el cementerio de Son Coletes, pero sus restos se encuentran en una fosa común de ese cementerio que a día de hoy no ha sido exhumado.

Pilar Sánchez Lladrés militaba en el Partido Socialista y habitaba en el barrio obrero de La Soledat, en Mallorca. En 1936, tropas franquistas detienen a su marido y a sus cuatro hijos, pero no a Pilar, que había conseguido esconderse. Días después, y debido a la incertidumbre sobre el estado de su familia, Pilar sale de su escondite y enseguida es denunciada y detenida por miembros de la Falange. Los cuatro hombres que la detuvieron fueron autores de las palizas y violaciones que sufrió Pilar, según el relato de un vecino que fue testigo de los hechos. Los mismos hombres que abusaron de ella repetidas veces la asesinaron en septiembre de 1936 y abandonaron su cuerpo, que se encuentra en una fosa común del cementerio de Sencelles.

Matilde Lanza Vaz militó en el Partido Comunista y fue parte activa del mismo desde la proclamación de la Segunda República. En 1939 fue detenida y juzgada en un consejo de guerra. Tras seis meses en los calabozos de la Puerta del Sol, fue trasladada a la prisión de Las Ventas, y posteriormente a la prisión de mujeres Can Sales, en Palma de Mallorca. Viendo que la mujer se había convertido en un referente para el resto de reclusas, las autoridades iniciaron una labor de adoctrinamiento para convertirla al catolicismo, como maniobra propagandística del régimen y como golpe de efecto para minar la moral del resto de mujeres presas.

En 1941 la aíslan y obligan a bautizarse. Antes de la celebración del bautizo, la joven acude a la enfermería, en el piso más alto de la prisión, y desde allí se arroja al patio. Tras 45 minutos de agonía, y todavía inconsciente, las autoridades carcelarias la bautizan. Su cuerpo fue inhumado en el cementerio municipal de la localidad.

Lidia Falcón O’Neil fue detenida siete veces entre los años 1960 y 1974 en base a los delitos de opinión y asociación ilícita, y procesada en varias ocasiones por la publicación de artículos de opinión. Fue encarcelada en repetidas ocasiones en las prisiones de Barcelona y Madrid. Falcón sufrió torturas, claramente dirigidas a su condición de mujer joven, que consistieron en golpes en el estómago y en el hígado bajo el grito de “ahora ya no parirás más, puta bruja”.

El perito de la querella, Bartomeu Garí, destacó que “a las mujeres se les aplicó otra modalidad represiva mucho más brutal”. Este tipo de violencia no suele ser objeto de denuncia, por pudor o por vergüenza, de modo que romper esto es sumamente importante.

Aunque la represión franquista recayó sobre las espaldas de hombres y mujeres, la motivación, las causas y los efectos son necesariamente distintos. La organización relata que los crímenes contra las mujeres antifascistas incluyeron aspectos como la violencia sexual, habitualmente ejercida por los carceleros o por falangistas que entraban en las cárceles a visitar a las mujeres de manera recurrente. Las mujeres eran detenidas y violadas, no sólo por su lucha política, sino también por el delito consorte, es decir, por ser familiar de hombres antifascistas.

El franquismo siempre se caracterizó por negar la existencia de presas políticas, que fueron tratadas como delincuentes comunes. Las torturas a las que fueron sometidas las mujeres se ejercían con el mismo odio y fuerza que hacia los hombres, pero había un componente de género específico hacia ellas, tanto en los insultos como en el uso particular y sexuado de la violencia, las descargas genitales y golpes en el bajo vientre.

Fue común, asimismo, el robo de bebés, que ronda los 30.960 niños y niñas. Los hijos de las mujeres que eran asesinadas fueron entregados a familias de militares franquistas para eliminar la semilla marxista y darles una educación afín al régimen. Hasta los años 80, muchas mujeres sufrieron el robo de sus hijos en los hospitales bajo la excusa de enfermedad grave y posterior muerte del bebé.

Finalmente, las mujeres fueron sometidas a humillaciones relacionadas con cortes de pelo al cero y purgas con aceite de ricino. Las mujeres que no podían controlar sus esfínteres eran obligadas a pasear por las calles de su pueblo o ciudad, bajo las burlas y agresiones de sus vecinos.

https://www.infolibre.es/noticias/politica/2016/03/16/las_mujeres_victimas_del_franquismo_piden_justicia_argentina_46475_1012.html

De la guerrilla antifranquista a la comedia con Cantinflas

A pesar que por años interpretó a una mujer poco agraciada, mañosa, enojona y que le valió una gran fama mundial, Angelines Fernández, la actriz tras la Bruja del 71, era una persona realmente hermosa y mucho más valiente de lo que cualquiera hubiese podido pensar.

Pero no sólo su belleza llamaba la atención, sino que también su peculiar pasado que comenzó en las calles de Madrid en España, donde nació en 1922. Allí vivió con sus padres hasta que en 1937, cuando apenas tenía 15 años, Francisco Franco llegó al poder en su país.

La lucha interna en España marcó un antes y un después para la adolescente quien decidió unirse a las fuerzas opositoras al régimen franquista. De esta forma, y por casi 10 años, Angelines se hizo parte de las guerrillas que combatían al dictador hasta que fue descubierta por los militares y tuvo que desaparecer de su patria.

“Al trabajar en las guerrillas de España, mi mamá fue catalogada como antifranquista, entonces ella necesitaba salir de su paí­s natal, considerando que su vida era difí­cil”, contó Paloma Fernández, hija de Angelines, en una entrevista con la revista TV Notas en 1999.

Gracias a la ayuda de un amigo, “La Bruja” decidió partir a México donde encontró su segundo hogar. “Llegó a México en 1947, pero nunca fue refugiada. Después vivió en la Habana, arregló sus papeles y regresó para trabajar en las pelí­culas de Mario Moreno Cantinflas y Arturo de Córdova”, agregó Paloma.

Pero sus primeros años en el país no fueron fáciles, ya que no lograba encontrar trabajo hasta que su compatriota Ángel Garasa le tendió una mano y la invitó a trabajar como actriz radiofónica de una importante emisora del país azteca.

Poco a poco comenzó a crear contactos que la llevaron a trabajar en la Época de Oro del Cine Mexicano, compartiendo con grandes estrellas de la talla de Pedro Infante o Cantinflas, tal como mencionó su hija.

Fernández nunca perdió su encanto y siempre se hizo respetar, mostrándose como una mujer fuerte y segura de sí misma, lo que le permitió hacerse de un lugar dentro del espectáculo mexicano como una importante actriz dramática. “Era de carácter fuerte. Para ella no habí­a medias tintas; era blanco o negro; no podí­a ser gris. Era una mujer que tenía altos valores y a veces la gente no se los tomaba muy bien; entonces decí­an que tenia un genio de la fregada”, reveló su hija.

Cuatro años después de debutar en el cine fue llamada para trabajar en la televisión y ser parte de la versión original de la teleserie Teresa (1959). A partir de ese momento, nunca más se alejó de la pantalla chica.

Luego de esto, su carrera tuvo un cambio radical cuando Ramón Valdés convenció a Roberto Gómez Bolaño de invitarla a participar en un nuevo programa infantil que estaba preparando: “El Chavo del 8”.

“Recuerdo que en una ocasión, mi madre se encontró a Ramón Valdés. Ella le dijo que le preguntara a Chespirito si no tenia algo para ella, y Ramón le empezó a hablar muy bien de ella. Luego se crearon los personajes de la vecindad y Chespirito le fue dando forma a ‘La Bruja del 71’ ya que al personaje de don Ramón le faltaba la contraparte; pues doña Florinda se lo cacheteaba, y le caí­a mal. Pero doña Cleotilde lo amaba y le hacia sus pasteles”, agregó Paloma.

Valdés y Fernández se conocieron mientras ambos trabajaban en la época dorada del cine mexicano, allí entablaron una sincera amistad que continuó en los sets de El Chavo.

De la mano de Don Ramón nació La Bruja del 71, un personaje del que jamás se cansó y al que respetó hasta su último día. “Los niños en la vida real siempre la imaginaron como una bruja de verdad, y cuando salí­amos al supermercado o a pasear al perrito, los chiquitines gritaban: ‘Ahí­ viene la Bruja’; y mi madre se empezaba a mortificar. Me comentaba que se sentí­a triste porque nadie se le querí­a acercar; ¡Le tení­an miedo! Me daba risa cuando en la vida real se enojaba con los niños igual que con el Chavo” y “la Chilindrina”. Después se acostumbró y no le molestaba que le dijeran “Bruja”.

Angelines mantuvo su personaje durante 23 años, periodo en el que fue parte de otras producciones de Chespirito. “Ella siempre le tuvo muchísimo respeto a don Roberto Gómez Bolaños, a quien nunca defraudó e incluso se poní­a tensa para no quedarle mal a él. Y así­ era feliz. Al principio le costaba hacer reí­r a los demás, porque era actriz dramática que nada tenía que ver con la comedia, pero lo superó”, dijo.

En 1991, cuando su salud comenzó a jugarle malas pasadas, decidió no sólo dejar el programa sino que también dejar la actuación por un tiempo. Más tarde, un cáncer al pulmón impidió sus planes de volver y al poco tiempo le arrebató la vida el 25 de marzo de 1994 a los 71 años.

“Ella fumaba como chacuaco y sufrí­a de hipertensión arterial. No se cuidaba y anteponí­a el trabajo a la salud. Cuando murió, la gente nos apoyó. Me refiero a Edgar Vivar, Horacio Gómez, Maria Antonieta de las Nieves, Alicia Montoya y Alicia Guzmán”.

La actriz hoy es recordada con cariño y no sólo en México, sino que en todos los países en los que El Chavo del 8 fue emitido. “Una vez nos pasó algo muy curioso. Mi madre está enterrada en Mausoleos del Ángel, y llegando al lugar nos encontramos que le estaban poniendo flores. Me dijeron que la querí­an mucho. De repente hay personas que van y le ponen arreglos, y lo siento muy bonito”, reconoció Paloma, quien agradece a diario el recuerdo cariñoso de miles de fanáticos de su madre.

http://www.biobiochile.cl/noticias/espectaculos-y-tv/notas-espectaculos-tv/2017/07/22/el-desconocido-pasado-de-la-bruja-del-71-de-guerrillera-a-comediante.shtml

Las ‘strippers’ de Nueva York están en huelga por la competencia ‘influencer’

Gizelle Marie dirige la protesta
Para entender lo que sigue hay que hacerse con la jerga inglesa y conocer esa cloaca llamada capitalismo y, en particular, la de Estados Unidos, donde todo se comercializa, empezando por las mujeres pobres, obligadas por la miseria a exhibir su cuerpo semidesnudo que, finalmente, acaba simbolizando a “la mujer” por antonomasia cuando se trata sólo del problema específico de un sector de las mujeres que, como mercancía, no les queda más remedio para sobrevivir que hacer lo que todo el mundo explotado: una huelga.

Pues bien, desde finales de octubre las bailarinas (strippers) de los clubes y garitos de Nueva York convocaron a una huelga porque los bares contratan influenciadoras (influencers), es decir, mujeres que tienen miles de seguidores en las redes sociales como Instagram y Facebook, para que atiendan la barra de los garitos.

Estas jóvenes, conocidas como “startenders”, se han convertido en las estrellas de la vida nocturna en la “gran manzana”, con miles de personas visitando cada noche los locales para conocer en directo a las personalidades que siguen a través de la red.

La batalla entre la nueva y la vieja economía en los clubes nocturnos también es un reflejo de divergencias políticas, sociales e incluso raciales, ya que entre las anfitrionas mediáticas predominan las mujeres blancas o latinas, mientras que la mayoría de las bailarinas son negras.

Gizelle Marie, una conocida bailarina de 29 años procedente del Bronx, se ha convertido en la dirigente de facto del gremio y portavoz de la huelga, que comenzó hace unos días de manera parcial, pero que podría extenderse a medida que la lucha sigue escalando. “Todo lo que pedimos es respeto. Si los dueños de los locales no escuchan nuestras reivindicaciones tomaremos medidas legales más drásticas”, señaló en una entrevista con el Washington Post.

La tendencia comenzó hace unos cinco años, cuando los dueños de los clubes comenzaron a reemplazar a los tradicionales expertos en mezclar licores por mujeres jóvenes sin experiencia preparando cocteles pero que contaban con una base de miles de seguidores en redes sociales que podían atraer a un público más numeroso a sus locales.

A diferencia de lo que ocurría en el pasado, cuando los camareros se lucían por sus preparados y haciendo malabares con vasos y botellas, las nuevas empleadas visten atuendos similares a los de las bailarinas. Y la estructura misma de los clubes, que antes estaban organizados en torno al escenario, ahora gira en torno al bar.

Las “strippers” se quejan de que las nuevas estrellas de la vida noctámbula de Nueva York le roban no solo la atención de los visitantes, sino que también se quedan con una gran parte de sus propinas, que quedan en la barra y ya no llegan hasta la tarima donde ellas realizan sus espectáculos.

Esto ha hecho que sus ingresos, que antes podían alcanzar a más de 1.000 dólares en una buena noche, caigan a apenas una fracción.

Las reivindicaciones están encendiendo otra acalorada disputa, aún más compleja, ya que los clubes nocturnos operan bajo un sistema de subcontratistas independientes (parecidos a los antiguos “pistoleros” de la construcción), donde los trabajadores no cuentan con protección sindical.

Por otra parte, mientras las bailarinas deben pagar una comisión al local por el derecho a actuar, que pueden llegar hasta los 200 dólares cuando se trata de un evento importante, las “startenders” están libres de ese tipo de gastos.

Cuatro mujeres más se suman a las acusaciones de abuso sexual contra George Bush padre

Desde que el pasado miércoles la actriz estadounidense Heather Lind acusara al expresidente George Bush padre de haberle tocado el trasero en dos ocasiones, otras cuatro mujeres han confesado públicamente haber sido manoseadas por el antiguo Presidente de Estados Unidos y director de la CIA.

Lind, de 34 años, explicó en una publicación de la red social Instagram -actualmente eliminada- que el incidente tuvo lugar mientras posaba para una foto con Bush padre durante la promoción de la serie televisiva Turn: Washington’s Spies en el año 2014 y según relataba además de tocarla “por detrás” el expresidente le hizo una “broma obscena”.

También denunció tocamientos Amanda Staples, una ex candidata republicana al Senado, que escribió en una publicación de Instagram que Bush la toqueteó en 2006. Staples, que tenía 29 años en ese momento, visitó al ex presidente en Walker’s Point cuando él le “agarró el trasero y bromeó diciendo Oh, no soy ESE Presidente”, según describió Staples, que publicó una foto posando junto a Bush.

Se sumó a las acusaciones públicas la autora de best sellers Christina Baker Kline, que publicó el jueves por la noche en Slate un relato en el que aseguraba que había sido manoseada por Bush en 2014. También habló la actriz Jordana Grolnik, que aseguró haber presenciado cómo Bush tocó el trasero a su compañera durante una sesión de fotos en el Ogunquit Playhouse en 2016 y aseguró que el ex presidente se había ganado una reputación entre el personal por manosear el trasero de las mujeres durante sus visitas al teatro.

La quinta mujer en denunciar la conducta de Bush padre fue la exeditora Liz Allen, que publicó en Facebook que Bush la había tocado inapropiadamente durante un evento en 2004: “recuerdo que me sentí incómoda con esa palmada en mi trasero”.

http://www.20minutos.es/noticia/3173597/0/cuatro-mujeres-mas-suman-acusaciones-abuso-sexual-contra-george-bush-padre/

‘Soy una guerrillera y he disparado contra los soldados alemanes’

Cuando en 1941 la Wehrmacht llegó a Minsk, la capital de Bielorrusia, encerraron a los judíos en un ghetto. Entre los recluidos había una joven militante comunista, María “Masha” Borisovna Bruskina, que vivía con su madre.

Sólo tenía 17 años y se fugó del ghetto para unirse a la resistencia. Estuvo en las primeras células clandestinas. Se tiñó el pelo de rubio y adoptó el nombre de su madre, que no era judía.

Primero empezó a trabajar como enfermera en un hospital para presos del Ejército Rojo convalecientes de sus heridas. Expropiaba vestidos y medicinas para la resistencia guerrillera. También falsificaban documentos de identidad para organizar fugas.

La detuvieron el 14 de octubre a causa de la delación de Boris Rudenko, un oficial que estaba preso. Fue salvajemente torturada durante su detención.

Junto a ella condenaron a otros 11 resistentes antifascistas a la pena de muerte por ahorcamiento y les hicieron desfilar por las calles de Minsk. A Masha le colgaron un cartel del cuello: “Soy una guerrillera y he disparado contra los soldados alemanes”.

Los encargados de su ahorcamiento eran unos vecinos muy especiales, lituanos que colaboraban con los nazis en la retaguardia en tareas de “limpieza”, es decir, redadas, interrogatorios, torturas y ejecuciones sumarias.

El ahorcamiento se llevó a cabo a la entrada de la fábrica de levadura de Minsk. Los verdugos quisieron dar un escarmiento, aterrorizar a la clase obrera. Varias veces intentaron que la joven girara su rostro hacia la muchedumbre con la soga en el cuello. Una y otra vez Masha volvía la cabeza. “Otros vendrán detrás y me vengarán”, fueron sus últimas palabras, dirigidas a sus verdugos.

Tras el ahorcamiento los cadáveres fueron expuestos durante 10 días en grupos de tres por varias plazas de Minsk. Cuando los descolgaron, los cuerpos estaban ya en un avanzado estado de descomposición.

Los actos fueron fotografiados por otro lituano que colaboraba con los nazis. Quiso inmortalizar una humillación y legó al mundo el ejemplo de coraje de una adolescente revolucionaria que con sólo 17 años de edad se había atrevido a plantar cara al fascismo y a la muerte con absoluta entereza.

Unos días antes de su muerte, Masha escribió a su madre: “Vivo atormentada por las enormes desgracias que te he causado. Perdóname. No tengo nada malo. Te juro que nunca más volverás a padecer más desgracias por mi culpa. Si puedes, envíame mi vestido, mi blusa verde y mis zapatos blancos. Quiero salir de aquí vestida con el uniforme escolar”.

A su lado fueron ahorcados otros dos camaradas de Masha. Uno era un joven comunista, Volodia Sherbatsevitch, de 16 años de edad que había participado en una acción guerrillera contra el ejército de ocupación.

El mismo día los nazis ahorcaron también a su madre, Olga, que formaba parte de la misma célula clandestina.

El tercer ahorcado junto a Masha era Kiril Trus, un veterano de la Primera Guerra Mundial.

La historia heroica de los comunistas de Minsk que plantaron cara al fascismo no se conoció hasta 1968, cuando lo publicó el diario soviético “La Tarde de Minsk”.

El director de cine Lev Arkadiev inició una investigación para que Masha fuera identificada por una veintena de testigos, entre ellos si tío, el escultor Zair Azgur.

Su madre murió un mes después de Masha en el ghetto. Hasta 1960 no se descubrió el rastro de su padre en Moscú. Su salud mental se había quebrado definitivamente al presenciar el ahorcamiento de su hija y su exposición en la calle durante varios días. Murió mientras permanecía ingresado en un hospital siquiátrico en los años setenta. Nunca dejó de hablar de su hija Misha, brutalmente asesinada por el fascismo.

La United States Holocaust Memorial Museum la condecoró con la medalla de la resistencia por su coraje durante la guerra contra el fascismo.

En 2006 se inauguró una placa en Israel con el siguiente mensaje: “A la memoria de Masha Bruskina y de todas las mujeres judías que murieron combatiendo al nazismo”.

En el barrio Pisgat Zeev de Jerusalén, una calle lleva su nombre desde 2007, aunque en Israel nunca mencionan que Masha era comunista para mantener la ficción de que sólo los judíos fueron víctimas de los nazis.

En 2008 su nombre se unió a la esquela conmemorativa con los demás ahorcados y en 2011 L. Egaire Humphrey escribió un libro relatando su biografía.

La propaganda imperialista califica al chivato Rudenko como el típico “represaliado político del stalinismo”. Fue juzgado por traición y ejecutado el 16 de mayo de 1951.

No todos los nombres de los héroes comunistas ahorcados en Minsk han podido ser identificados hasta la fecha. Además de los mencionados de Masha, Kiril, Volodia y Olga, también se conocen los de Elena Ostrovskaia y Nadejda Ianushkevitch.

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