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La ‘gran estrategia’ de Estados Unidos en Siria al descubierto

No son sólo unos pocos, sino decenas de millares los mensajes de Hillary Clinton que han acabado en internet. Se menciona la cifra de 30.000 pero otros hablan de hasta 50.000.

La producción epistolar de Clinton como Secretaria de Estado ha sido prodigiosa. Algunos textos son extremadamente largos. Nos preguntamos de donde sacará el tiempo, además de para sus discursos, entrevistas y especulaciones sobre la política exterior de Estados Unidos.

Los mensajes parecen haber sido puestos a disposición del público en virtud de la ley de libertad de información por el Departamento de Estado.

Una parte considerable de los correos los escribió durante su etapa en el Departamento de Estado, de 2009 a 2013. En ellos aparece muchísima información.

Nos detendremos aquí en un solo mensaje, muy largo y muy detallado, sobre la política estadounidense respecto a Siria, tal y como la concebía Clinton a finales de la primavera de 2012, ya que en el mismo su autora precisa que “La rebelión en Siria lleva ya más de un año”.

El documento expone la “gran estrategia” de los Estados Unidos en Siria, según la secretaria de Estado, ante la crisis en ese país. Toda la atención se centra en los intereses de Israel respecto al poder de Irán, intereses que pueden verse reforzados por la caída del gobierno de Damasco. Ahí nos encontramos con las diversas maniobras, engaños y montajes del gobierno de Obama que, en aquella época, cuando eran denunciadas se las tachó como propias de las teorías de la conspiración o de disidentes antisistema.

Clinton muestra muestra mucho interés por Israel. Además de Israel, los principales aliados que nombra son Arabia, Qatar y Turquía.

La secretaria de Estado sigue el lema que enunció con el asesinato de Gadafi: “Llegamos, vimos, murió”. El objetivo también es acabar con Al-Assad y con toda su familia y derrocar al gobierno para hacer de Siria un vasallo de los Estados Unidos alineado con los demás aliados de la región, con Israel a la cabeza.

El otro objetivo es aislar a Irán y asfixiar a Hezbollah rompiendo sus lazos con Irán.

La primera parte del mensaje expone la situación estratégica, sobre todo de Israel e Irán. Aparece por primera vez que la finalidad de Israel no es tanto impedir a Irán disponer de una bomba nuclear como conservar el monopolio nuclear en la zona.

La mejor forma de ayudar a Israel a tratar la creciente capacidad nuclear de Irán es ayudar al pueblo de Siria a derribar el régimen de Bashar Assad”.

“Las negociaciones para limitar el programa nuclear de Irán no solucionarán el dilema de seguridad de Israel. Tampoco podrán detener a Irán en mejorar la parte esencial de cualquier programa de armas nucleares: la capacidad de enriquecer uranio. Como mucho, las conversaciones entre las mayores potencias del mundo e Irán que comienzan en Estambul en abril y continuarán en Bagdad en mayo permitirán a Israel retrasar unos pocos meses la decisión sobre si lanzar un ataque contra Irán provocaría una gran guerra en Oriente Medio”.

“Puede parecer que el programa nuclear y la guerra civil en Siria no tienen relación, pero la tienen. Para los dirigentes israelíes, la amenaza real de un Irán nuclear no es la posibilidad de un loco líder iraní lanzando sin previa provocación un ataque nuclear contra Israel que llevaría a la aniquilación de ambos países. Lo que realmente temen los líderes israelíes, pero de lo que no pueden hablar, es perder su monopolio nuclear. La disponibilidad de armas nucleares por Irán no solo acabaría con este monopolio nuclear, sino que impulsaría a otros adversarios como Arabia Saudí y Egipto a hacerse con armas nucleares. El resultado sería un balance precario, en el que Israel no podría responder a provocaciones con armas convencionales en Siria y Líbano, como hace hoy. Si Irán alcanza el nivel de Estado con armas nucleares, Teherán vería mucho más fácil animar a sus aliados en Siria y Hezbollah para atacar a Israel, sabiendo que sus armas nucleares servirían como elemento disuasorio para que Israel respondiera contra el propio Irán”.

“Volviendo a Siria. Es la relación estratégica entre Irán y el régimen de Bashar Assad en Siria lo que hace posible para Irán minar la seguridad de Israel. No  mediante un ataque directo, que en los treinta años de hostilidad entre Israel e Irán nunca ha ocurrido, sino mediante sus intermediarios en Líbano, como Hezbollah, que son apoyados, armados y entrenados por Irán mediante Siria. El fin del régimen de Assad terminaría esta peligrosa alianza. El liderazgo israelí sabe bien que derrotar a Assad es de su interés […] El ministro de Defensa Ehud Barak argumentó que el derrocamiento de Assad sería un gran golpe al eje radical, un gran golpe para Irán […] Es el único puesto avanzado de influencia iraní en el mundo árabe […] y debilitará enormemente tanto a Hezbollah en Líbano y a Hamas y la Yihad Islámica en Gaza”.

“Derrotar a Assad no solamente sería una enorme bendición para la seguridad de Israel, también aliviaría el comprensible miedo de perder su monopolio nuclear. Se haría posible que Israel y los Estados Unidos desarrollaran unos puntos de vista comunes sobre cuándo el programa iraní sería tan peligroso que necesitara una acción militar. Ahora mismo, la combinación de la alianza estratégica de Irán con Siria y el rápido avance en el programa de enriquecimiento nuclear es lo que ha llevado a los líderes israelíes a considerar un ataque por sorpresa, si hace falta por encima de las objeciones de Washington. Sin Assad, y con un Irán incapaz de amenazar a Israel a través de intermediarios se hace posible que Estados Unidos e Israel puedan llegar a acuerdos sobre las líneas rojas del programa iraní, y sobre sus niveles aceptables. A corto plazo, la Casa Blanca puede aliviar la tensión que se ha suscitado en Israel respecto a Irán haciendo lo correcto en Siria”.

“La rebelión en Siria lleva ya más de un año. La oposición no va a abandonar, ni el régimen aceptará una solución diplomática desde el exterior. Con su vida y su familia en riesgo, solamente la amenaza o el uso de la fuerza cambiará la opinión del dictador sirio”.

La segunda parte del mensaje aborda los aspectos operativos de una operación militar contra Siria, que incluiría una ofensiva aérea de las fuerzas armadas de Estados Unidos:

“La administración Obama ha sido comprensiblemente cautelosa ante una operación aérea en Siria como la de Libia por tres motivos principales. Al contrario que la oposición libia, los rebeldes sirios no están unificados y no controlan territorio. La Liga Árabe no ha hecho llamamientos a una intervención militar exterior como hizo en Libia. Y Rusia se opone”.

“Libia fue un caso más sencillo. Pero aparte del laudable propósito de salvar a los civiles líbios de probables ataques del régimen de Gadafi, la operación libia no tuvo consecuencias permanentes para la zona. Siria es más complicada. Pero un éxito en Siria sería un suceso que transformaría Oriente Medio. No solo sucumbiría otro implacable dictador a una oposición de masas en la calle, sino que la zona se vería cambiada a mejor, en tanto que Irán ya no tendría un punto de apoyo en Oriente Medio desde el cual amenazar a Israel y minar la estabilidad en el área”.

“Al contrario que en Libia, una intervención triunfante en Siria necesitaría un sustancial liderazgo diplomático y militar de Estados Unidos. Washington debiera iniciarlo expresando su voluntad de trabajar con aliados regionales como Turquía, Arabia Saudí y Qatar para organizar, entrenar y armar a las fuerzas rebeldes sirias. El anuncio de esa decisión causaría probablemente, por si solo, deserciones sustanciales en el Ejército sirio. Entonces, utilizando el territorio de Turquía y posiblemente en Jordania, los diplomáticos estadounidenses y los funcionarios del Pentágono pueden empezar a reforzar a la oposición. Esto llevará tiempo. Pero la rebelión va a continuar durante mucho tiempo, con el apoyo estadounidense o sin él”.

“El segundo paso es desarrollar apoyo internacional a una operación aérea en coalición. Rusia nunca apoyará esa misión, por lo que no tiene sentido operar a través del Consejo de Seguridad de la ONU. Algunos argumentan que la intervención norteamericana tiene el riesgo de una guerra extensa con Rusia. Pero el ejemplo de Kosovo nos enseña otra cosa. En aquel caso, Rusia tenía lazos étnicos y políticos con los serbios, lazos que no existen entre Rusia y Siria, e incluso entonces Rusia hizo poco más que quejarse. Rusia siempre ha reconocido que no se interpondrá si llega la intervención”.

“Armar a los rebeldes sirios y usar el potencial aéreo para neutralizar a los helicópteros y aviones sirios es un proyecto de bajo coste y alto beneficio. Mientras que los líderes políticos de Washington se mantengan firmes en la ausencia de despliegue de tropas de tierra, como hicieron en Kosovo y Libia, los costes para los Estados Unidos serán limitados. La victoria no vendrá rápida ni fácilmente, pero llegará. Y los beneficios serán sustanciales. Irán se verá aislado estratégicamente, incapaz de ejercer influencia en Oriente Medio. El régimen que resulte en Siria verá a Estados Unidos como amigo, no como enemigo. Washington obtendría un sustancial reconocimiento de defensor del pueblo en el mundo árabe, contra los regímenes corruptos. Israel vería facilitada su lógica de ataque a las instalaciones militares de Irán. Y el nuevo régimen sirio estaría rápidamente dispuesto a reanudar las congeladas conversaciones de paz con Israel. Hezbollah, en el Líbano, quedaría aislado de su patrón iraní al dejar de ser Siria un punto de tránsito para el entrenamiento, la asistencia y los misiles. Todos estos beneficios estratégicos y la perspectiva de salvar a miles de civiles de asesinato a manos del régimen de Assad (10.000 han muerto en el primer año de guerra civil)”.

“Con el pueblo sirio libre del velo del miedo, se decidirán a luchar por su libertad. América puede y debe ayudarlos, y haciéndolo así ayudará a Israel y ayudaría a reducir de una guerra de más envergadura”.

Aparte del interés documental, el mensaje sobre los métodos y maquinaciones imperialistas tiene otros aspectos que merecen atención.

Para Clinton Israel es prácticamente una parte integrante de Estados Unidos en la defensa de sus intereses, tanto como los mismos Estados Unidos. En ningún momento se cuestiona el valor moral y político de la pretensión israelí de tener monopolio nuclear en la región (“disminuiría el comprensible miedo de Israel a perder su monopolio nuclear”).

Las referencias a Gadafi y a Libia se pueden calificar de repugnantes. Clinton afirma que la crisis en el país norteafricano no tuvo consecuencias de largo alcance para la zona: “Aparte del laudable propósito de salvar a los civiles libios de probables ataques del régimen de Gadafi, la operación libia no tuvo consecuencias permanentes para la zona”.

Esto lo afirma un año después del inicio del caos y sólo algunos meses después del asesinato del embajador de los Estados Unidos en Bengasi.

Pero “Siria es otra cosa”, reconoce Clinton, hasta el punto de que el mensaje lanza la hipótesis de un ataque de Estados Unidos en su contra.

Europa no pinta nada, ni siquiera como comparsa. No hay ni una mención a los europeos. En cuando a Rusia, la secretaria de Estado observa con desprecio que se vería impotente. El único “fastidio” de Rusia estriba es que su posible veto obligará a actuar fuera del marco de la ONU.

La evaluación de la postura rusa toma como referencia su actitud durante la guerra de Kosovo en 1999, la primera guerra de agresión postmoderna del imperialismo, empredida por su marido y -seguramente- instigado por ella:

“El segundo paso es desarrollar apoyo internacional a una operación aérea en coalición. Rusia nunca apoyará esa misión, por lo que no tiene sentido operar a través del Consejo de Seguridad de la ONU. Algunos argumentan que la intervención norteamericana tiene el riesgo de una guerra extensa con Rusia. Pero el ejemplo de Kosovo nos enseña otra cosa. En ese caso, Rusia tenía lazos étnicos y políticos con los serbios, lazos que no existen entre Rusia y Siria, e incluso entonces Rusia hizo poco más que quejarse. Rusia siempre ha reconocido que no se interpondrá si llega la intervención”.

Eso es lo que pensaban los imperialistas de Rusia en 2012. Ahora los estrategas estadounidenses han empezado a considerar que algo se les pasó por alto.

La lección la han aprendido durante los últimos ejercicios de la OTAN en los países fronterizos con Rusia, principalmente en los países bálticos. La alianza militar imperialista no parece capaz de responder ante una posible acción rusa. No solamente harían falta tres semanas para que los primeros refuerzos serios pudieran estar disponibles en los países de primera línea, sino que además Rusia ha creado extensas regiones denominadas AA/AD (Anti Acceso / Área prohibida), auténticas “burbujas” de control electrónico y comunicación que impiden al adversario el acceso a su espacio aéreo, cuando no a un teatro de operaciones entero.

El ejército rusos puede cegar completamente los medios de intervención de la OTAN en presentes en Polonia y en el Mar Báltico en caso de guerra. Sabedores de los resultados de las maniobras, los dirigentes de los países bálticos han comenzado a cavilar sobre las desventajas que les da apoyarse en la OTAN para desafiar a Rusia.

Esta misma semana Putin lo ha vuelto a poner de manifiesto en relación con el espacio aéreo de Siria en una intervención que no tiene desperdicio: Rusia ha creado una “burbuja” electrónica que convierte al país en impermeable a cualquier agresión. En Siria la tapa del puchero es Rusia.

¿A qué países sanciona Estados Unidos?

Dimitri Rogozin, viceprimer ministro ruso
La visita de Kerry a Moscú no ha podido ser más almibarada, llegando a su culmen cuando el Secretario de Estado felicitó en público a Lavrov por su 66 cumpleaños. La amabilidad rusa es más que diplomática: es una despedida. A Kerry sólo le quedan 7 meses en el cargo.

Muy distintas han sido las declaraciones del viceprimer ministro y ministro de Armamento Dimitri Rogozin, un verdadero halcón, cuyas referencias a las sanciones merece la pena reproducir aquí:

“Continuamente leemos análisis según los cuales la UE y USA está a punto de levantar las sanciones [contra Rusia], y luego bruscamente esas sanciones se renuevan. Creo deberíamos parar de interesarnos por eso […] Deberíamos dejar de interesarnos por lo que dicen sobre las sanciones en Bruselas y Washington. Deberíamos convencernos de una vez por todas que siempre habrá sanciones contra nosotros […] Rusia debe ser fuerte y no ceder a las presiones. Mientras el presidente Putin define nuestra tarea de poner la base material de la identidad nacional, de la libertad y de la independencia del país en los asuntos exteriores […] debemos convencernos de que eso siempre llegará acompañado por la resistencia hostil de las potencias mundiales dirigentes contra Rusia”.

En efecto, más vale que los rusos y los demás sancionados del mundo hagan lo que dice Rogozin: los imperialistas no imponen sanciones por uno u otro motivo, sino por no admitir su dictado.

Actualmente Estados Unidos mantiene sanciones contra 19 países del mundo (*), que son los siguientes:

Corea del norte

Con la agresión de Estados Unidos a Corea en 1950, se introdujeron las primeras sanciones económicas, que se mantuvieron hasta 2008. El imperialismo trató de romper el apoyo de la Unión Soviética y China a su aliado asiático.

En 1995 las sanciones se suavizaron con el suministro de energía y la financiación. Sin embargo, volvieron en 2013 por el programa nuclear. Estados Unidos quiso presionar a Pyongyang y obligarles a retroceder.

Cuba

Las sanciones a Cuba son consecuencia de la revolución de 1959, el rumbo independiente que sus gobiernos siempre han adoptado desde entonces y la nacionalización de empresas estadounidenses.

Además, para aislar a Cuba, Estados Unidos sancionó a todos los países que apoyaban a su gobierno. Prohibieron el envío de todo tipo de artículos, excepto alimentos y medicamentos.

En el embargo llegó a ser casi total y Cuba abandonó la Organización de Estados Americanos (OEA), organismo que tildó de “ministerio de las colonias de Estados Unidos”.

En 1966 se prohibió a los ciudadanos estadounidenses visitar Cuba bajo pena de hasta 10 años de cárcel y multas considerables.

Además, se aprobó una ley que sancionaba a las empresas extranjeras que tuvieran relaciones comerciales con Cuba.

En 2000 Estados Unidos robó las cuentas congeladas por 120 millones de dólares para el pago de la “compensación a las víctimas del terrorismo cubano”.

Irán

Las sanciones a Irán son consecuencia de la Revolución Islámica de 1979. Estados Unidos congeló los activos iraníes y las reservas de oro en sus bancos e impuso sanciones a las empresas extranjeras que violaran las restricciones.

En 1984 se instauró una prohibición a la emisión de créditos por parte de las instituciones financieras internacionales. En 1987 el comercio entre Estados Unidos e Irán se canceló completamente.

Para 1995 las sanciones fueron suavizadas e Irán empezó a recibir productos estadounidenses a través de terceros países.

En 1996 Washington decidió que cualquier país que invirtiera más de 20 millones de dólares en el sector energético de Irán sufriría represalias, que incluían la prohibición de la actividad interbancaria, la pérdida de licencias de exportación y la exportación de equipos a Estados Unidos, entre otras.

En 2012 hubo otra ola de sanciones dirigida contra los bancos iraníes, así como a las empresas y los individuos asociados con la industria nuclear iraní.

Tras el acuerdo recientemente alcanzado sobre sobre el programa nuclear iraní, Estados Unidos ha decidido retirar las sanciones.

Irak

En 1990 Estados Unidos impuso sanciones comerciales a Irak como consecuencia de la Segunda Guerra del Golfo. Prohibió la importación de cualquier mercancía y la exportación de petróleo y sus derivados.

El bloqueo comercial mató a medio millón de personas, especialmente niños.

Con las zonas de exclusión aérea, la ONU privó al país de su soberanía sobre ciertas regiones en el norte y sur del país.

Una vez que Estados Unidos invadió Irak en 2003, levantó las sanciones. Las de la ONU no se levantaron hasta 2010.

Yugoeslavia

Durante la guerra de los Balcanes, en 1991 el Consejo de Seguridad de la ONU impuso sanciones a Yugoeslavia, que fueron respaldadas por Estados Unidos. Se congelaron las cuentas bancarias en el exterior.

En 1998 Estados Unidos introdujo sanciones selectivas contra personas, bloqueando todos los permisos, licencias, activos y cuentas de estos ciudadanos en su país.

Además, en caso de incumplir dichas sanciones se preveían multas para las empresas de más de 500.000 dólares o el doble de los beneficios recibidos como consecuencia de la infracción, y para las personas, el castigo era de más de 250.000 dólares o el doble de la cantidad de beneficios producto de la infracción.

Birmania

En 1997 las empresas estadounidenses no pudieron invertir en Birmania y a los miembros de la junta militar se les negó la entrada a Estados Unidos.

En 2003 las sanciones se hicieron más estrictas. Se prohibieron todas las importaciones y los activos de ese Gobierno en Estados Unidos fueron congelados. A los diplomáticos estadounidenses se les ordenó votar en contra de los préstamos al país asiático ante las instituciones financieras internacionales.

Zimbabue

En 2002 los imperialistas impusieron sanciones a Zimbabue. Los activos del país fueron congelados y a los funcionarios públicos se les prohibió viajar a Estados Unidos.

El gobierno de Zimbabue afirma que la crisis económica en el país africano es producto de dichas sanciones.

Bielorrusia

En 2004 Estados Unidos aprobó la “Ley para la Democracia en Bielorrusia” en la que exige que el gobierno les informara sobre su suministro de armas y tecnología.

Paralelamento se aprobaron fondos para desestabililzar al país y organizar “revoluciones” de colorines.

En 2011 los imperialistas ampliaron el número de funcionarios bielorrusos a los que se les imponen visados y sanciones económicas. Entre ellos se encuentran el presidente Alexander Lukashenko, sus hijos Víctor y Dmitri, así como periodistas, funcionarios, fiscales y jueces.

Siria

En 2004 Estados Unidos impuso sanciones a Siria por un supuesto apoyo a organizaciones terroristas y la ocupación de Líbano. Al gobierno sirio le acusaron de almacenar “armas de destrucción masiva” y ayudar a rebeldes en Irak.

Las cuentas de varias personas y empresas en Estados Unidos fueron congeladas y se prohibieron las exportaciones de casi todo tipo de bienes. También se interrumpió el tráfico aéreo.

En 2010 Obama refrendó las sanciones mientras manifestó que las políticas de Siria “suponen una amenaza importante y muy poco común contra la seguridad nacional, la política exterior y la economía de Estados Unidos”.

República Democrática del Congo

Las impusieron en 2006 y sucesivamente las fueron ampliando en varias ocasiones.

La enviada especial de la ONU Margot Wallström acusó en 2010 a las fuerzas militares del Gobierno de la República Democrática del Congo de ser culpables de violaciones y asesinatos. Se les impuso sanciones a los activos y operaciones de las personas señaladas como violadores de derechos humanos.

Sudán

En 1997 Estados Unidos impueso sanciones a Sudán, además de incluirlo es su lista de países que patrocinan el terrorismo.

En 2007 unas 30 empresas sudanesas perdieron la posibilidad de mantener relaciones comerciales con Estados Unidos y de recibir fondos de los bancos estadounidenses. Sus activos en los bancos estadounidenses fueron congelados.

En febrero de 2015 Sudán pidió a Estados Unidos que las levantara. Estados Unidos la flexibilizó al permitir la exportación de equipo y programas informáticos de comunicación personal, incluyendo teléfonos inteligentes y ordenadores portátiles.

Somalia

Las sanciones contra Somalia se introdujeron en 2010 como consecuencia de las acciones del grupo Al-Shabab, que entonces controlaba parte de la capital y todo el sur del país.

Los funcionarios estadounidenses aseguran que Al-Shabab tiene nexos con Al Qaeda, a su vez creado por el propio gobierno de Estados Unidos.

Los sospechosos de apoyar a Al-Shabab, una lista que nadie sabe quién la elabora, no pueden entrar a Estados Unidos y sus activos han sido congelados.

Libia

En 2011 Obama impuso sanciones comerciales y financieras contra Libia. Las restricciones afectaron a una serie de bancos y empresas de propiedad estatal que no estaban autorizadas a hacer negocios en territorio estadounidense.

Las sanciones fueron parte de la guerra e invasión del país, para la cual los países de la OTAN armaron y entrenaron a los terroristas a fin de que le ayudaron a derrocar y asesinar a Gadafi.

Ya no hay sanciones, pero Libia se encuentra sumido en la guerra y el caos, mientras las empresas multinacionales de las potencias agresoras hacen negocios con el petróleo y los recursos naturales del país africano.

Costa de Marfil

En 2011 Estados Unidos impuso sanciones contra el gobierno de Gbagbo porque pretendía aflojar la estricta sumisión neocolonial impuesta por Francia a aquel país africano.

En los años 70 Costa de Marfil era una de las economías más fuertes de África. En los 80 y los 90 Francia desató una guerra civil para que la colonia no les fuera de las manos.

Las sanciones de Estados Unidos prohibían el comercio con personas u organizaciones que aportaban armamento o asistencia al país y a Gbagbo, su esposa e incluso a sus simpatizantes. Ahora le están sometiendo a una farsa de “juicio” en el Tribunal Penal Internacional.

Líbano

Bajo la excusa de contrarrestar a personas que “socavaban la soberanía de Líbano”, en 2012 se impusieron sanciones que estipulan la prohibición de entrada a territorio estadounidense, así como la congelación de activos y operaciones financieras.

Ucrania

Tras impulsar el golpe de Estado que en 2014 depuso a Yanukovich e inició una guerra civil en el Donbas, Obama impuso sanciones contra el presidente Víktor Yanukovich, el político Víktor Medvedchuk, funcionarios y ciudadanos.

Comprendían la restricción de entrada a Estados Unidos y la congelación de activos.

Yemen

Durante la guerra de Yemen, en 2012 Estados Unidos impuso sanciones a miembros del gobierno. Se les negó la entrada a Estados Unidos, donde sus activos fueron congelados.

En noviembre de 2014 Obama impuso nuevas sanciones contra Yemen que incluyen, la congelación de los bienes que puedan tener bajo jurisdicción estadounidense funcionarios del gobierno yemeníes y se prohíbe a ciudadanos y entidades estadounidenses llevar a cabo transacciones financieras.

Sudán del sur

Acausa de los enfrentamientos entre el gobierno de Sudán del sur y grupos rebeldes, en 2014 Estados Unidos impuso sanciones, que consistían en la congelación y confiscación de activos de personas “involucradas en actividades ilícitas”.

También se les prohibió a los ciudadanos y empresas de Estados Unidos tener relaciones financieras con esos individuos.

Rusia

Tras la anexión de Crimea, Estados Unidos anunció sanciones contra Rusia por “violar” la soberanía y la integridad territorial de aquel país.

El nuevo primer ministro de Crimea, Serguei Axionov, fue una de sus víctimas. Se le negó la entrada a Estados Unidos y sus activos en el extranjero fueron congelados.

En la lista de las personas que tienen prohibida la entrada a Estados Unidos hay varias docenas de funcionarios públicos rusos.

Venezuela

En diciembre de 2014 Obama aprobó sanciones contra Venezuela consistentes en la congelación de activos y prohibición de visados para funcionarios venezolanos, acusados de “violar” los derechos humanos de los golpistas que asesinaron a 43 personas durante su intentona de derrocar al gobierno.

Fuente: http://www.telesurtv.net/news/Conozca-los-paises-sancionados-por-Estados Unidos-20140929-0001.html

Rockefeller decidió lo que comemos y lo que no

Reconocer que la forma de producir y distribuir alimentos también forja culturas alimentarias de un territorio ayudaría a esclarecer por dónde podrían ir los tiros de cómo debemos asumir, en revolución, el debate y la praxis correspondientes al trabajo en detrimento de la actitud pasiva de anaquel.

Parece la cresta de la inocencia (o de la estupidez, juzgue usted a continuación), pero en Venezuela encontramos puñados de gente que piensa que los alimentos consumidos a diario provienen de los anaqueles de los supermercados o, peor, de la nevera o la alacena de los hogares. Es quizá la inopia cultural subyacente en cierto sector del país que considera la producción de alimentos como un hecho mágico, como si se tratara de una manifestación divina (“te doy gracias, Dios, por estos alimentos”), lo que se manifiesta en las pocas urbes venezolanas y que golpea como un yunque debido a que permea como un mito en todo el tejido social del país.

Esta expresión cultural comenzó a forjarse en la medida en que ocurría una sistemática destrucción o dispersión de otras formas de producir alimentos por parte de las fuerzas mercantiles y comerciales de la burguesía transnacional y, en menor escala, de los Amos del Valle y los nuevos parásitos bajo la dirección de los apóstoles de Pedro Tinoco. Las consecuencias son visibles y cotidianas: el 90 por cien del territorio venezolano se encuentra deshabitado, en lo que sólo la Gran Caracas, Los Teques y los Valles del Tuy concentran el 35 por cien de la población total del país; y la producción de alimentos se encuentra en la responsabilidad de un 10 por cien de los venezolanos, campesinos todos. Esto sin contar con la importación masiva de agroconfeti y otros rubros subsidiados por el Estado con los pelucones de siempre (cuán corta es la perpetuidad) como intermediarios.

La mentalidad y consecuente comportamiento de supermercado, entonces, se debe a un aparato productivo atrofiado en su devenir y moldeado a imagen y semejanza de las ambiciones y beneficios de las corporaciones del agro. Nada raro cuando se piensa en Nelson Rockefeller y su relación con Venezuela, una que impuso consigo la infraestructura comercial necesaria para el saqueo cercado por alambres de púas, sangre campesina y patrones de consumo con clara tendencia: el engullimiento de un territorio y la satisfacción del gran negocio del hambre. Lo esencial de esta infraestructura todavía permanece, sobre todo en el aspecto cultural, lo dicho, aun cuando los dueños y sus mayordomos hayan cambiado de nombre a lo largo de las décadas.

El desarrollo sin ganancia no es desarrollo

Luego de la Segunda Guerra Mundial, Nelson Rockefeller fundó en 1947 la International Basic Economy Corporation (IBEC) con un capital de 2 millones de dólares, cuando ya era coordinador de la Oficina de Asuntos Inter-Americanos, una especie de sucursal pública del Departamento de Estado, durante los últimos años de la Segunda Guerra Mundial. El presidente Franklin D. Roosevelt compró la propuesta del magnate de impulsar el financiamiento en provisiones de comida y servicios de salud para mantener a los países latinoamericanos en la esquina de los Aliados durante los años de la guerra.

Rockefeller, con apoyo de su fundación “filantrópica”, reunió una sarta de científicos, especialistas del agro y técnicos que promovían nuevas técnicas y tecnologías para producir alimentos, que prefiguraron elementos de la posterior Revolución Verde. Una de sus ambiciones era la de “modernizar” la economía alimentaria de América Latina. Y lo logró, con las dificultades que asomaran el destruir culturas, modos de producción y patrones de consumo para el beneficio corporativo.

El envío de científicos de la agricultura a Venezuela se tradujo en la coacción a campesinos para la producción de más leche, papas, trigo y vegetales varios, productos que Venezuela importaba en la época y que eran susceptibles de escalar en precios en el mercado debido a la austeridad característica de los tiempos de guerra. Aquella modernización consistió en la estrategia del IBEC para el desarrollo industrial, que consistía en mover productos alimentarios específicos en un mercado concreto para un target de consumidores: los recién paridos habitantes de las urbanizaciones y quintas de los centros de gozo (ciudades) que podían pagarlos.

Sin embargo, el sistema de distribución de los campos a las ciudades era deficiente. Pagar camiones que transportaran las mercancías en carreteras prácticamente inexistentes costaba más que producir. Rockefeller entonces decidió crear una infraestructura propia. Para esto, convenció a las firmas petroleras en Venezuela de desembolsillar 15 millones de dólares para “ayudar” a Acción Democrática y Rómulo Betancourt a confrontar la crisis de alimentos en el país, entre otros bienes y servicios, a cambio de poca restricción tributaria y cartas avales. En 1946 crearon la subsidiaria de IBEC: la Corporación Venezolana de Fomento (CVF). La idea era atacar la “vieja” agricultura e instalar la chatarra industrial dependiente de los dueños de la tecnología y el petróleo.

Una industria exclusivamente para el consumo

Cargill era consultada, y sus expertos se horrorizaban como lo hacen hoy algunos por la “primitiva, casi bíblica” agricultura venezolana que, paradojas del desarrollo, surtía de alimentos al campesino ya enmiseriado por el dogma del petróleo. Había que arrasar los rastros de producción que se anteponían al totalitarismo de la mercancía, por lo que las bodegas y pequeños abastos pasaron al olvido de la distribución y expendio y se concibieron los supermercados de la mano criolla de la familia Bottome (líder del grupo 1BC y aliado de Rockefeller), cuenta Juan Carlos Zapata en su libro sobre Tinoco.

En 1947 la CVF junto a capital de Bottome creó la subsidiaria Compañía Anónima Distribuidora de Alimentos (CADA). También fundó la Productora Agropecuaria Compañía Anónima (PACA), que sería la institución señera en concebir un plan de siembra nacional. La propuesta de modelo de granja (modelo farmer) del Medio Oeste estadounidense (Iowa) se impuso sin resultados positivos en Venezuela, dice el reporte citado por el investigador Shane Hamilton. Devino la quema de siembras enteras por plagas y altos precios de importación de tecnología.

Sin embargo, las ganancias vinieron del lado del consumo, la compra-venta de alimentos, y no en la producción en sí de los productos, por lo que se desatendió la nimia industrialización del campo, deformando críticamente el aparato de producción en donde IBEC había insertado capital, y que trajo como consecuencia directa la privación del campesinado venezolano de cualquier sustento alternativo.

Entusiasta de los avances científicos y la inversión de capital, Rockefeller convenció al presidente Truman de ponerlo como jefe de la Mesa de “Consejeros” de las Relaciones Internacionales en 1950. Empujó a la National Foreign Trade Council (el Consejo Nacional de Comercio Exterior) para estimular la participación corporativa y la inversión privada como política internacional anticomunista. Se afincaron en el nuevo modelo de distribución y expendio. Los supermercados se convirtieron en entidades políticas, forjadores de alianzas transnacionales y de cultura, ya que sirvieron de puntas de lanza encubiertas de la contrarrevolución durante la Guerra Fría en la región por la vía de patrones de consumo. De los modos de producción de alimentos en Venezuela (conuco, huertos, pequeños sembradíos) a los degradantes sistemas capitalistas. Alimentarse como lo hacen en Miami o Nueva York forma parte de los aservos imperiales más contundentes en sus arsenales.

A pesar de la inversión inicial de la CVF (Betancourt en su libro Venezuela. Política y petróleo habla de 23 millones de bolívares para comenzar), el retiro de IBEC del mercado interno venezolano fue suplido por Archer-Daniels Midland (cuyo lema era “Supermarket to the world”) y Wal-Mart. Al mismo tiempo, PACA cerró en 1953 incumpliendo sus objetivos y endeudando al país por importaciones tecnológicas.

El CADA de Las Mercedes era el Titanic de los supermercados, abierto desde 1954. El plan de esta red era insertarla donde hubiera mayor afluencia demográfica según la capacidad adquisitiva (urbanizaciones, zonas clase media) y que al mismo tiempo albergara la mayor población gringa posible acostumbrada a este tipo de compra y consumo.

Pero el proyecto tenía una pata rota, y por lo tanto susceptible de dependencia estatal por completo: cuenta el mencionado Hamilton que el 80 por cien de lo que importaba CADA provenía de compañías estadounidenses como White Rose Inc. de los hermanos Seeman, problema que no tenía la red de supermercados TODOS, con sede en Maracaibo, que se abastecía de alimentos (menos del 6 por cien eran productos importados desde EEUU) debido a las relaciones comerciales entre el Táchira, vasto territorio campesino, y la burguesía mercantil de Maracaibo, que domingo Alberto Rangel en Los andinos en el poder la describe desde sus inicios en el siglo XIX y que las resume con la siguiente frase: “La economía occidental tendió a unificarse bajo la égida de los financistas del Zulia”.

Esta ecuación no se desarrolló en el resto de las cadenas productivas y comerciales de Venezuela, lo que confirma el hiperatrofiamiento de los modos de producción. Para mediados de la década de 1970 Venezuela se había convertido en un gran supermercado con la aglomeración violenta de campesinos empobrecidos en los cordones citadinos, en donde aún persistían las bodegas, quincallas y abastos.

La familia Rockefeller no sólo había convertido un imperio monopólico del comercio de alimentos en Venezuela, Brasil, Argentina, Perú e Italia, sino que había deformado culturalmente los hábitos de consumo por lo producido en las grandes fábricas y fincas bajo el concepto de la Revolución Verde corporativa. El agroconfeti convertido en el menú del día.

No ocurrió un cambio de espejitos por oro, como se suele ridiculizar al acto colonial, sino una de las maneras de penetración imperialista por el hecho del consumo. Detrás del mamotreto comercial, un aparato productivo incipiente sustituyó a otras formas de creación alimentaria y, por arrastre esencial, cultural. El capitalismo también es una forma de extinguirse como sujeto mediante el engullimiento de mercancías.

Los patrones de consumo fueron imposiciones del agronegocio, anularon la diversidad y se deformaron el sentido del gusto con agroconfetis y alimentos que no forman pueblos sino que los subsume a un metabolismo cultural propio del capitalismo en su versión venezolana de la mina. Todo lo proveniente de una infraestructura viciada perteneciente a la idea foránea y mercantil del clan Rockefeller, es decir, propia de quien piensa en el alimento como mercancía, un trasunto para la acumulación capitalista. Es una infraestructura que no nos pertenece como dato cultural para la construcción de nuevos modos de producción sino como referencia de la guerra impuesta, la ignorancia como dermis ideológica y la mina que (por ahora y mientras tanto) somos.

En tiempos en que la discusión en torno a la productividad toma fuerza para concebir un nuevo modo de producción debemos decidir si queremos seguir viviendo en un supermercado (con todo lo que eso significa, con y sin guerra económica) o en un país en el que la dignidad no sea sólo una palabra. ¿Producir para el consumo acostumbrado y el anaquel o para cimentar una inédita cultura aún por explorar?

Ernesto Cazal http://misionverdad.com/la-guerra-en-venezuela/rockefeller-decidio-que-comemos-y-que-no

La OTAN no puede con los talibanes en Afganistán

A punto de abandonar el mando, el general estadounidense John Campbell, jefe de la misión “Apoyo Resuelto”, llevada a cabo por la OTAN en Afganistán, se consideró “optimista” respecto al futuro de la lucha contra los talibanes en el país asiático.

Su optimismo nada tenía que ver con la realidad. A pesar del apoyo de las fuerzas estadounidenses, en la provincia de Helmand, en el sur del país, el ejército afgano (ANA) retrocede ante los combatientes talibanes. Hace poco se vio obligado a retirarse de dos distritos, en concreto los de Musa Qala y Nawzad.

De repente, la provincia de Helmand, conocida por su producción de opio y antiguo teatro de violentos combates entre las tropas de la OTAN, se escapa poco a poco del control de Kabul, que sólo mantiene su control en las zonas urbanas.

“Hemos retirado nuestras fuerzas de Nawzad y de Musa Qala, conforme a planes militares”, anunciaba el 22 de febrero Mohammad Rasul Zazai, portavoz del 215º Cuerpo de Ejército del ANA, explicando que “actualmente, para nosotros, Sangin, Marjah, Nad Ali y los alrededores de Lashkar Gah y de la carretera Kabul-Herat son prioritarios. Concentraremos todos los esfuerzos en esos lugares”.

Por su parte, la agencia Tolo News informó que el gobernador de la provincia, Mirza Kan Rahimi había evacuado los distritos de Nawzad y de Musa Qala por razones de “estrategia general”. “Tenemos planes para garantizar la seguridad de las zonas vulnerables”, aseguró.

La retirada de las tropas afganas de estos dos distritos fue criticada por el consejo provincial de Helmand. “Va a resultar difícil para el gobierno recuperar estas zonas y garantizar la seguridad”, ha considerado Hayatullah Mayar, uno de sus miembros.

La situación no es mejor en la vecina provincia de Uruzgan. El portavoz del gobierno provincial, Dost Mahammad Nayab, anunció el 1 de marzo que el ejército afgano ha tenido que retirarse de las posiciones que ocupaban en la región de Shahidi Hassas para desplegarse en el distrito de Deh Rawud.

“Queremos crear un batallón de reserva en Deh Rawud, y hemos pedido a nuestros soldados y policías de otros distritos dejar sus posiciones”, explicó M. Nayab. Este movimiento es necesario, ha dicho, para remediar la falta de efectivos sobre el terreno, debido a las pérdidas sufridas en combate, pero también a las deserciones.

“Algunos de ellos abandonaron el ejército y la policía, otros han muerto o resultado heridos, y algunos se han rendido a los talibanes”, afirmó. “Debemos controlar la situación a la espera de recibir nuevas tropas”, añadió este responsable.

El león no es hervíboro

Darío Herchhoren

Nuestra larga experiencia de la vida, y la contemplación de miles de horas de cine, nos han llevado al convencimiento de que el león, es un felino; el mayor de ellos, que además es un mamífero superior carnívoro y carnicero. Esto quiere decir, que debe matar para comer, y que solo se alimenta de carne. Por lo tanto no come verduras, ni pastas, ni pescado, ni mariscos.

Demás de todo ello, y por su majestuosidad es conocido por el mote de “Rey de la Selva”, aunque el animal más poderoso que pisa la tierra es en realidad el elefante; animal, este sí herbívoro, manso y sumamente memorioso.

Por lo tanto sería imposible cambiar la índole o la naturaleza del león, y convertirlo en herbívoro Seguramente en algún cementerio debe haber alguien que lo intentó, pero con escasa fortuna.

Esto viene a cuento por la visita que el presidente de los Estados Unidos Barack Obama, está realizando a Cuba. La naturaleza del imperio es como la naturaleza del león. El imperio necesita sojuzgar y someter a otros países para explotarlos y robarlos. No es posible un “imperio bueno” que se comporte en forma magnánima, y que traiga la felicidad y la ventura a los pueblos. El imperio ha fracasado en Cuba con su política de cow boy, y ante esa evidencia ensaya otra estrategia. Pero en realidad no es una estrategia, es una estratagema, una añagaza para presentarse como el garante de la democracia y de los derechos humanos.

Si fuera así ya habría abandonado Guantánamo. Creo que a Raúl Castro, aunque ha estado impecable, se le olvidó recordarle a su invitado Obama; que en el territorio de Cuba, se violan sistemáticamente los derechos humanos más elementales, pero solo en Guantánamo, que casualmente se encuentra bajo la soberanía ilegal de los Estados Unidos.

‘Francia te aplasta como quiere’

Un testigo del juicio de La Haya en el Tribunal Penal Internacional contra Laurent Gbagbo, Sam l’Africain, manifestó el 7 de este mes ante los jueces que la fuerza francesa Licorne, creada en el marco de un acuerdo de defensa entre Costa de Marfil y Francia, le “ajustó las cuentas” al ex presidente Laurent Gbagbo durante la crisis postelectoral del país y le “relevó del poder”. Jichi Sam Mohamed, llamado Sam El Africano, es un conocido empresario marfileño-libanés y presidente del partido Nueva Alianza de Costa de Marfil para la Patria.

A la fiscal le ha salido el tiro por la culata. Pensaba utilizar en el juicio a Sam El Africano como un ariete contra Gbagbo. La tesis de la fiscal es que Gbagbo utilizó a los aparatos represivos del Estado para reprimir a la población y mantenerse en el poder. No fue así según Sam l’Africain, quien dijo que Gbagbo había sido como un “padre” para él. Las tornas se han vuelto contra Francia: “Dije que, por desgracia, [los soldados de la fuerza Licorne] fueron quienes saldaron cuentas más tarde, los que le derribaron [a Gbagbo]. Eso es lo que sucedió”, afirmó en su declaración.

La fuerza Licorne se desplegó en Costa de Marfil en septiembre de 2002, tras un intento de Golpe de Estado que se transformó en un levantamiento. Tuvo por objeto controlar el alto el fuego y asegurar la seguridad de los residentes franceses.  Cuando esa fuerza “llegó, se interpuso creando una zona de seguridad, denominada ‘zona tampón’ para impedir el desarrollo de la rebelión, deteniendo los ataques entre los beligerantes, para permitir las discusiones diplomáticas en torno a una salida de la crisis”, declaró.

Para Sam El Africano, el imperialismo francés está en el origen de la crisis político-militar de Costa de Marfil. “Francia  tiene siempre formas de arreglar los conflictos a su manera, cuando no está de acuerdo contigo”, “es capaz de crear una ‘rebelión’”, afirmó ante los jueces.

Destacó que el levantamiento dio lugar a un “golpe”, y que estaban tan “soberbiamente armados” como las fuerzas gubernamentales, añadiendo que los dirigentes franceses “tienen todos los medios para dividir […] encontrando siempre acuerdos a su favor”.

“A veces Francia puede emplear bienes mal adquiridos, como en el caso del presidente Ali Bongo, de Gabón. Cuando quiso desestabilizarle, tuvo todos los medios”, lamentó. “Cuando Francia no alcanza un objetivo económico […] o cuando tu no estás en línea con sus objetivos, ya no puedes estar en el poder. Francia te aplasta como quiere”, continuó.

En 2011 el Estado marfileño revisó sus acuerdos de cooperación en materia de defensa con Francia, cuyo dispositivo militar en las bases tendría que cambiar. En contrapartida, sus misiones  seguirían siendo iguales: ayudar a la reforma del ejército marfileño y asegurar la protección de los franceses.

Gbagbo y Charles Blé Goudé, uno de sus hombres de confianza, están perseguidos por crímenes contra la humanidad derivados de la violencia postelectoral de 2010 y 2011, que causó más de 3.000 muertos según el gobierno marfileño.

Stratfor advierte del estallido de una nueva guerra mundial

George Friedman
George Friedman, fundador de la empresa de inteligencia Stratfor, asociada a la CIA, ha destacado la posibilidad de que estalle una nueva guerra mundial en Europa y en el Pacífico. Las contradicciones del actual “sistema de relaciones internacionales” pueden ser la fuente de nuevos e irresolubles conflictos.

La prolongada ausencia de guerras en Europa desde 1945 no asegura que no estallen en lo sucesivo, ha manifestado Friedman. “De 1815 a 1871 Europa no conoció ninguna guerra entre Estados, cualquiera que fuera”, dijo, añadiendo que la Primera Guerra Mundial llegó en ese contexto.

En el momento actual, la transformación de las relaciones internacionales podría provocar una gran guerra. “Nunca ha habido un siglo sin guerra ‘sistémica’, es decir, cuando el sistema entero se rompe. Estarían Ustedes dispuestos a apostar que este siglo será el único que no verá una” guerra ‘sistémica’?, preguntó Friedman.

El dirigente de Stratfor apunta que los escenarios posibles de una nueva guerra serían Europa del este, Oriente Medio y el Océano Pacífico. Un eventual conflicto entre Rusia y Polonia o entre Rusia y Turquía podrían desencadenar un choque de proporciones internacionales.

En el Pacífico, los territorios disputados en el Mar de China Meridional provocarían unas hostilidades en las que Japón tomaría parte, según Friedman.

“Cuando hay países en declive, como Alemania, China y Rusia, que están a punto de ser sustituídos por otros, puede empezar una guerra ‘sistémica’. A partir de ese momento la situación se convierte en peligrosa porque aún no se ha alcanzado el equilibrio. Prepárense para una guerra, advirtió.

Stratfor es una empresa estadounidense fundada en 1996 por la CIA que vive del onanismo intelectual. Más que información lo que vende es algo distinto: informes, especulaciones, previsiones y pronósticos sobre grandes asuntos de esos que llaman “geopolítica”.

Tanto sus fuentes como sus clientes son secretos (aunque todo el mundo los conoce).

Rusia y Francia se disputan la construcción de una central nuclear en Argelia

En Argel, Rusia y Francia andan a navajazos. Ambos países redoblan sus esfuerzos para concluir con Argelia el contrato de construcción de la primera central nuclear, que deberá entrar en servicio de aquí a 2026.

Hasta ahora París parecía estar bien posicionado, tras haber tratado directamente con Said Buteflika, desplazado a París antes del inicio de la campaña electoral para el cuarto mandato de su hermano, el presidente Abdelaziz. En el Elíseo, Said Buteflika aseguró que Argel favorecería a Areva para la construcción de su primera central nuclear. A cambio, El Elíseo garantizaría su apoyo al clan presidencial.

Pasan los meses, y Francia descubre con asombro que Argel ha reiniciado las negociaciones con Moscú para avanzar en ese ambicioso proyecto, cuyo presupuesto se cifra en muchos miles de millones de dólares.

Todo comienza el pasado 2 de marzo, cuando los portavoces se encuentran en el marco de la primera sesión del Comité conjunto ruso-argelino de coordinación y cooperación  sobre usos pacíficos de la energía atómica.

Este Comité ha estado copresidido por Mahamed Derdur, del Comisariado de Energía Atómica argelino (COMENA) y el director del departamento de asuntos internacionales de Rosatom, la agencia rusa de energía atómica, Nicolai Drozdov. Al término de estas discusiones los rusos han conseguido un precioso logro de las negociaciones. Sergei Kirienko, director ejecutivo de Rosatom, ha confiado a sus acompañantes en Argel que el inicio de consultas sobre la construcción de una central nuclear en Argelia es una realidad.

Rusia por tanto gana puntos, adelantando a Francia en este asunto estratégico. Sin embargo, nada es definitivo aún, y AREVA no se declara vencida. Portavoces oficiales del Palacio de El-Muradia y del Elíseo tratarán próximamente sobre el tema, se ha sabido de fuentes fiables. Y todo indica que Francia aún dispone de muchos recursos para convencer a los Buteflika de llegar a un acuerdo. El tema continuará.

Fuente: http://www.mondafrique.com/bataille-franco-russe-premiere-centrale-nucleaire-algerienne/

La OTAN quiere crear otro Estado fantoche más en los Balcanes

Wayne Madsen

Si la Unión Europea y la OTAN consiguen sus fines, la provincia serbia de Voivodina se fusionará con Kosovo. Para refrescar la memoria, Kosovo fue arrebatado a Serbia por la Unión Europea y la OTAN para constituir un Estado étnico albanés, dirigido por la organización terrorista denominada Ejército de Liberación de Kosovo. Voivodina se perfila de ahora en adelante como el próximo Estado independiente fantoche en los Balcanes.

Tras asistir a la total invención de la provincia de Kosovo por parte de las tropas de la OTAN, siguiendo las maquinaciones de la Unión Europea, Serbia está hoy a punto de perder la provincia de Voivodina, en las fértiles llanuras del Danubio, por cuenta de los manipuladores de fronteras de Bruselas. Si nos fiamos de los últimos comentarios del antiguo subsecretario general de la OTAN a cargo de la diplomacia y nuevamente elegido presidente croata Kolinda Grabar-Kitarovic, Croacia será el próximo baluarte de la OTAN, que prevé impedir el control de Voivodina a Serbia.

Objetivo de la operación: crear una “tierra de acogida” independiente, pluriétnica y multilingüe, para húngaros, gitanos, eslovacos, croatas y rumanos, así como para refugiados albaneses transportados recientemente en autobús a la región por la Unión Europea desde el sur de la antigua Yugoslavia.

Los medios financiados por Soros y las ONG hablan ya de Voivodina como el “Kosovo húngaro”, aunque la población de la provincia está constituida por un 66% de serbios. Con 25 grupos étnicos presentes, Voivodina es la región que presenta la mayor diversidad étnica de Europa. Para los planificadores de guerras de la OTAN y los especialistas en ingeniería demográfica de Soros, Voivodina ofrece un terreno fértil para los conflictos étnicos y la continuación de la “balcanización de los Balcanes”.

Los húngaros representan solamente el 13% de la población, los croatas un 2,7% y los eslovacos un 2,6%. Soros y los manipuladores de los medios neoconservadores han apelado a que Voivodina representa una tierra de acogida para el pueblo gitano (“rom”). Sin embargo, los roms no representan más que el 2,1% de la población. Los proyectos irredentistas rumanos respecto a Voivodina son risibles, cuando se sabe que los rumanos no representan más que un 1,3% de la población. Los bunjevci (cercanos a los croatas) y los rutenos, por su parte, representan solamente una ínfima parte.

Tras la victoria (por un 50 contra un 49%, resultado “apañado” por George Soros, según algunos) sobre el presidente Ivo Josipovic, Grabar-Kitarovic no perdió el tiempo arrojando el guante a Serbia en su discurso de victoria. Se ha declarado dispuesta a pelear por la autonomía de los croatas de Voivodina, mensaje codificado que implica su apoyo a la secesión de esta región serbia. Kolinda Grabar-Kitarovic ha anunciado también su intención de restaurar las estrechas relaciones con Alemania. No es una sorpresa para quien conozca los lazos históricos que unen a su partido, la Unión Democrática croata (HDZ), con los ustachis nazis croatas, que instalaron un gobierno fantoche al servicio del Tercer Reich.

El irredentismo de Grabar-Kitarovic respecto a los croatas de Voivodina, especialmente de la mayoría croata del distrito de Srem, pero también de Herzegovina, constituye lo que podría denominarse en la Croacia de hoy día un “neo-ustachismo”; en otras término, un extremo nacionalismo.

Grabar-Kitarovic apenas ha considerado la decisión recientemente tomada por el Tribunal Internacional de La Haya, rechazando la acusación de Croacia según la cual Serbia hubiera cometido un genocidio durante la guerra de 1991-1995 entre Croacia y la ex república Federal de Yugoslavia, entonces dominada por Serbia. El Tribunal Internacional ha rechazado igualmente la contrademanda de Serbia contra Croacia, suscitada por las acusaciones de genocidio por las fuerzas croatas, apoyadas por mercenarios norteamericanos durante la Operación Tempestad. La guerra-relámpago de las fuerzas croatas y sus consejeros estadounidenses contra la República Serbia de Krajina, en el este de Croacia, tenía por fin la depuración étnica de la población serbia.

Para dar otro ejemplo de los estrechos lazos entre los neonazis y el sionismo, la consejera política de la presidenta Grabar-Kitarovic, jefe del equipo de transición, no es otra que la cineasta documentalista Jadranka Juresko Kero. También es otro implante de los Estados Unidos en las estructuras de gobierno de Europa del este, y apoya encarnizadamente a Israel y la causa sionista. Juresko Kero reside en el Upper Side de Manhattan desde 1999. Está casada con Domagoj Kero, antiguo cónsul general de Croacia en Nueva York. Se sabe que si el HDZ vence en las próximas elecciones parlamentarias, Grabar Kitarovic desea que Juresko Kero sea su primera ministra.

El país estaría entonces gobernado por un dúo femenino. Cuando era embajadora en los Estados Unidos, Grabar-Kitarovic favoreció acuerdos comerciales entre la gran sociedad croata de productos alimenticios Podravka y los distribuidores norteamericanos, entre otros, de gulasch de buey y paté de pollo. Como todo es casual, la rama norteamericana de Podravka está precisamente dirigida por el marido de Juresko Kero, Domagoj Kero.

Grabar-Kitarovic y sus aliados neoconservadores extienden en Voivodina, con creciente insistencia, la idea de que la región nunca ha sido serbia, sino que antes de la Primera Guerra mundial formaba parte del Imperio Austro Húngaro. Repitiendo el montaje de Ucrania oriental tras el golpe de Estado fomentado conjuntamente por neonazis y sionistas contra el gobierno elegido democráticamente de Victor Yanukovitch, la lengua serbocroata y el alfabeto cirílico se ven ahora eclipsados en Voivodina, buscando los no serbios etiquetar la provincia como una nación germano-húngara, empleando el alfabeto latino. Los separatistas se benefician del apoyo no disimulado del primer ministro nacionalista húngaro Victor Orban y del nuevo presidente rumano perteneciente una etnia alemana, Klaus Iohannis.

Todo indica que Voivodina es el próximo objetivo de la alianza neoconservadora de George Soros. La Unión Europa está transfiriendo albaneses de Kosovo, de Macedonia y de Montenegro a  Voivodina. Al llegar a Novi Sad, principal ciudad de Voivodina, los representantes de la Unión Europea dan 35 euros a los albaneses para repartirse por la provincia y reivindicar el derecho de residencia permanente. Según el último censo efectuado en Voivodina, el número de musulmanes se elevaba a 3.360. En cualquier caso, el trasplante por parte de la U.E. de albaneses musulmanes procedentes de otras regiones de la ex Yugoslavia se orienta claramente a la alimentación de una rebelión a favor de la independencia, a ejemplo de lo sucedido en Kosovo.

En Voivodina, todas las organizaciones de Soros y de tipo neoconservador se muestran extremadamente activas. Destaca la National Endowment for Democracy, y la Open Society Institute, de Soros. Boja Pajtic, presidente del gobierno regional de Voivodina, y que habla con fluidez húngaro e inglés, se encuentra como pez en el agua entre los agentes de las ONG financiados por Soros y la CIA en la provincia. Estos mismos agentes cooperan estrechamente con la subsecretaria de Estado para Asuntos Europeos, Victoria Nuland, la misma que ha guiado a Grabar-Kitarovic hacia la victoria en Croacia, y están dispuestos a lanzar a los provocadores profesionales llegados recientemente de Rumania, Hungría, Albania y de los campos de roms de los Balcanes en una guerra de independencia para Voivodina.

Si el escenario se inspira en el de Ucrania, es imaginable que lo que Nuland y sus neoconservadores tienen en mente para Voivodina es la expulsión de los serbios, a fin de disponer de un país que sea sede de las compañías petrolíferas y gasisticas occidentales, deseosas de las explotar las reservas de hidrocarburos del sector de Banat, en la parte oriental de Voivodina.

Serbia se vio amputada de Kosovo con el fin de que un oleoducto atravesara los Balcanes y para ofrecer a los Estados Unidos una base militar permanente, Camp Bondsteel. Hoy, la independencia de Voivodina ofrecerá la OTAN un suministro estable de petróleo y gas natural de Banat, y el fértil valle del Danubio para la producción de alimentos genéticamente modificados. A ejemplo de Ucrania, el complejo militar-industrial occidental se interesa por Voivodina debido a la posibilidad de extracción de hidrocarburos mediante fractura hidráulica, entregando la agricultura a Monsanto.

Los que se está llevando a cabo en Voivodina no más que ingeniería demográfica. Los esfuerzos se centran en marginar a la población serbia de Voivodina, utilizando el mismo método que con los serbios residentes antes en los enclaves Zubin Potok, Zvečan, Kosovska Mitrovica y Leposavic, en el norte de Kosovo, que la Unión Europea se apresura a olvidar para poder declarar Kosovo como Estado albanés independiente.

Hoy, la OTAN y otros provocadores occidentales llevan las ciudades ucranianas de Lugansk, Donetsk y Mariupol a las primeras páginas de los diarios, como escenarios de muerte. Si los rabiosos neoconservadores como Grabar-Kitarovic, Juresko Kero y Nuland alcanzan sus fines, los baños de sangre del futuro llevarán el nombre de las ciudades situadas en las zonas de divisiones étnicas de Voivodina, como Novi Sad, Sremska Mitrovica, Kanjuza y Subotica.

Fuente: http://m.strategic-culture.org/news/2015/02/15/brussels-next-balkans-ersatz-state-vojvodina.html

Rusia es la prioridad militar de la OTAN

El general de la OTAN Philippe M. Breedlove
Neil Clark

El Comando norteamericano en Europa (USEUCOM) ha publicado una actualización de su estrategia militar (*) y adivinen la que ha sido listado como la primera de seis principales “prioridades”: ¡“Impedir una agresión rusa”! Según el texto, una “agresión rusa amenaza a los aliados y los socios de la OTAN en Europa”. Rusia se ve acusada de proclamar su desprecio “respecto a la soberanía de sus vecinos en Europa”, violando “numerosos acuerdos que exigen que Rusia actúe en el marco del derecho internacional”.

“En las zonas del este y del norte, Rusia provoca la mayor inquietud, con motivo de su comportamiento cada vez mas agresivo… Como se ha demostrado en Crimea y en el Este de Ucrania, Rusia aplica una forma de guerra que incluye medios convencionales, irregulares y asimétricos (entre ellos la manipulación permanente de conflictos políticos e ideológicos) a fin de promover la inestabilidad, y rechaza una actitud de colaboración en materia de seguridad junto a la comunidad internacional”.

No hay otra amenaza para Europa que no sea Rusia. El “oso” está de caza en todo el mundo. “Rusia está en el origen de los constantes desafíos para nuestros aliados en numerosas regiones; por consiguiente, es un desafío a escala mundial que necesita una respuesta global”.

El documento de doce páginas redactado por el general Philippe M. Breedlove, comandante de la USAF, recupera el espíritu de los años 50. No es extraño, porque la guerra de propaganda en curso contra Rusia es tan fuerte y encarnizada como en la época del senador McCarthy. Una Rusia “revanchista” se considera ahora el factor mas importante de “los cambios negativos mas profundos que atañen a la seguridad europea desde el fin de la Guerra Fría”.

Como obra de ficción, esta puesta al día de la estrategia militar debiera ser candidata a los más importantes premios literarios de 2016. Porque en realidad, el “cambio negativo mas profundo en el terreno de la seguridad europea desde el fin de la Guerra Fría” es la Marcha Hacia el Este, inspirada por los neoconservadores. Es Washington y su política agresiva, y no Moscú, quien ha hecho de Europa y del mundo en general un lugar menos seguro.

En realidad, tendría mas sentido reemplazar la palabra “Rusia” por la palabra “Estados Unidos”.

Volvamos a 1990. En aquella época, finalizada la Guerra Fría, los progresistas eran, y con razón, entusiastas respecto a los denominados “beneficios de la paz”. El dinero invertido en ejércitos pudiera destinarse a proyectos de más valor, como hospitales, escuelas y bibliotecas públicas. Pero la OTAN (a diferencia del Pacto de Varsovia) no procedió a ningún desarme; muy al contrario, se fue extendiendo hasta las fronteras de Rusia.

Los países que rechazaron unirse al club de la OTAN fueron castigados por sanciones (Bielorusia), o por sanciones y bombardeos (Yugoslavia). En 1999, la OTAN, que fue fundada como una alianza militar defensiva en 1949, no violó solamente el derecho internacional atacando a la República Federal de Yugoslavia, sino que igualmente contravino el Artículo nº 1 de su propia Carta, que indica que “Las partes se comprometen, como se indica en la Carta de las Naciones Unidas, a solucionar por medios pacíficos toda diferencia internacional en la que pudieran estar implicados, de tal manera que la paz y la seguridad internacionales, así como la justicia, no sean puestas en peligro, de igual manera que abstenerse en sus relaciones internacionales del recurso a la amenaza o al empleo de la fuerza en cualquier forma incompatible con los fines de las Naciones Unidas”.

¿Qué quiere decir pues esa línea en el informe del ISEUCOM respecto a la violación de numerosos acuerdos y del derecho internacional?

Todo marchaba bien con Rusia cuando se mostraba de acuerdo con todo, pero desde que inició la defensa de sus puntos de vista y de sus propios y legítimos intereses, la Guerra Fría se ha reiniciado. Como escribe mi colega, el autor John Wight en un reciente artículo sobre la criminalización de Vladimir Putin: “Todas  estas estupideces a propósito de Putin, quien tendría objetivos expansionistas, es el intento de tender una cortina de humo sobre el programa expansionista de Occidente en Europa del este, con la finalidad de implantar un cordón sanitario alrededor de Rusia, en una prolongación de la estrategia de la Guerra Fría”.

Cuando el gobierno claramente pronorteamericano de Georgia atacó Osetia del Sur en agosto del 2008, respondiendo Rusia a fin de proteger a los ciudadanos de origen ruso, Rusia fue presentada como el agresor en los medios neoconservadores. Lo mismo sucede en Ucrania entre 2014 y 2015, con ocasión de la operación de “cambio de régimen” orquestada por el Departamento de Estado norteamericano y la Unión Europea, dirigida a derribar un gobierno neutral reemplazándole por un gobierno decididamente pronorteamericano, proeuropeo y anti ruso.

Lo sucedido en el este de Ucrania y en Crimea, tras el cambio de régimen en Kiev no ha sido ninguna “agresión rusa”, sino la respuesta a la agresión de los Estados Unidos y la Unión Europea contra Rusia. Como he destacado aquí, imaginemos simplemente la reacción de Estados Unidos si Rusia hubiera financiado y organizado un “cambio de régimen” contra el gobierno democráticamente elegido en Canadá, y si un ministro ruso de Asuntos Exteriores y el embajador de Rusia en Canadá hubieran sido grabados mientras discutían las personas que deberían componer el nuevo gobierno canadiense proruso, como lo hacían Victoria Nuland y Geoffrey Pyatt en el caso de Ucrania.

Las dobles varas de medir respecto a los “intereses nacionales” que yacen en la puesta al día de la estrategia quedan bastante evidentes. “Históricamente, Europa es un territorio clave para el ejército norteamericano y lo seguirá siendo, escribe el general Breedlove. Nos indica que “las bases, el acceso y la libertad de circulación que los aliados y los socios europeos proporcionan a los estados Unidos son esenciales para la misión del Departamento de Defensa estadounidense, consistente en utilizar fuerzas a escala mundial a fin de responder a las eventuales necesidades, ejecutar operaciones y defender los intereses nacionales vitales de los Estados Unidos”.

Sin embargo, mientras que los Estados Unidos pueden afirmar que un continente que está millares de kilómetros de sus fronteras es un “territorio clave” y esencial para la defensa de sus “intereses nacionales”, Rusia no tiene derecho a responder a un cambio de régimen organizado por los norteamericanos en la puerta de su casa. Una vez más, imaginemos el furor provocado por la revelación de un documento militar ruso calificando a América Central de “territorio clave para el ejército ruso…”

Como muestra el documento de Breedlove, las ambiciones del USEUCOM van más allá de las fronteras de Europa. “El Levante y el Mediterráneo son también regiones en las que el USEUCOM se comprometerá plenamente, Una de las misiones esenciales de USEUCOM es ayudar a Israel a gozar de su derecho intrínseco a la legítima defensa”. Evocando la “amenaza que representa Irán y Hezbollah se nos cuenta que el USEUCOM continuará su estrecha colaboración con Tsahal, a fin de garantizar “el compromiso americano de contribuir a su defensa y preservar su superioridad militar cualitativa sobre sus adversarios, en medio de una transformación regional rápida e incierta”.

Muy evidentemente, esta “defensa” va a necesitar mucho personal e inversiones. A Breedlove le preocupa que menos de 65.000 militares “siguen estacionados de forma permanente en Europa para asegurar y defender los intereses nacionales norteamericanos, desde Groenlandia al Mar Caspio, y del Océano Ártico al Levante”. Advierte de que la “reducción de la presencia en el porvenir y la degradación de la disposición en los servicios reducen la capacidad de los Estados Unidos de modelar el entorno de forma positiva”.

¡Adelante, señor Obama, saque el talonario de la nación y pague los gastos militares para enfrentarse a la “amenaza” rusa, ayudando a los Estados Unidos a promocionar sus intereses nacionales “desde Groenlandia al Mar Caspio y del Océano Ártico al Levante”!

Únicamente con la ayuda de tropas suplementarias pueden esperar los Estados Unidos y sus aliados afrontar la “amenaza rusa”. Reuters ha revelado que la OTAN persigue también luchar contra lo que se denomina “la militarización de la información” por parte del Kremlin. “La OTAN y la Unión Europea están inquietos por la capacidad de Rusia de emplear la televisión e Internet para presentar lo que ellos dicen como una deliberada desinformación”, informa Reuters. Aparentemente, este documento de 23 páginas ha sido producido por el comité militar de la OTAN para hacer frente a este problema. Se cita a un diplomático occidental que a propósito de los rusos habría dicho: “Pueden crear una realidad virtual destinada a confundir y obtener ciertos objetivos”. Aún no he visto una mejor descripción de los neoconservadores occidentales.

No es difícil comprender de qué son capaces la OTAN y el USEUCOM.

Hubo un tiempo en el que el compromiso militar norteamericano en Europa se acogía muy bien, cuando los Estados Unidos ayudaron a liberar el continente de la ocupación nazi en 1944 y 1945. Contrariamente a lo sucedido tras la Primera Guerra Mundial, los Estados Unidos se quedaron en Europa, lo que tal vez era comprensible a la luz de lo que había pasado en el continente en el transcurso de los años 30. Al mismo tiempo, no hay ninguna duda de que la “amenaza soviética” en Europa occidental ha sido manipulada para justificar una presencia militar continua en el continente.

Hoy, algo muy similar se está produciendo, con la diferencia de que la “amenaza soviética” ha sido sustituido por una “amenaza rusa”. Pero hay un problema: la gente tiene necesidad de ser convencida de que hay efectivamente una amenaza, especialmente en una época de austeridad, cuando las reducciones presupuestarias se aplican en las áreas más importantes. La época de internet, que ha dado el acceso a mas fuentes de información y la creciente popularidad de cadenas como la RT, que llevan a la gente a atreverse a cuestionar cosas, han hecho mas delicada la tarea de engañar al público y lanzar discursos fraudulentos.

Y tenemos también la herencia de Irak. Las flagrantes mentiras narradas sobre Irak y las supuestas armas de destrucción masiva, antes de la invasión ilegal de 2003 no se han olvidado ni se olvidarán.

La OTAN el alto mando militar norteamericano no debieran acusar a lo que denominan “militarización de información por el Kremlin” al hecho de que los europeos no se crean la última ola de propaganda anti-rusa. Los responsables de ello debieran ser George W. Bush y Tony Blair.

(*) http://francais.rt.com/international/14688-pentagone-agression-russe

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