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Twitter: el aparato de propaganda cambia de bando político

En entradas anteriores ya hemos reseñado las oscuras operaciones económicas del hijo de Biden en Ucrania. A ellas se añaden las de FTX, por lo que da la impresión de que estamos ante una reedición del asunto Irán-Contra, en el que la “ayuda internacional” sirve para múltiples objetivos simultáneos, como subvencionar elecciones de manera ilegal o lavar montañas de dinero negro.

Como el trapicheo afecta a Obama y Biden, la reacción estadounidense, los “trumpistas”, se ha lanzado a la caza, entre ellos Elon Musk, el actual propietario de Twitter, un aparato de propaganda del Partido Demócrata que ahora ha cambiado de bando.

Para emprender su caza particular contra los antiguos propietarios de Twitter y el Partido Demócrata, Elon Musk ha encargado al periodista Matt Taibbi que difunda los correos internos de Twitter ordenando silenciar los trapos sucios de Biden y el Partido Demócrata.

Es otra de esas grandes oportunidades para comprobar cómo se manipula una red social y los intereses a los que sirve.

En 2020 el New York Post, un periódico reaccionario, informó de que en el ordenador portátil del hijo de Biden, el FBI había recuperado, además de pornografía, datos sobre los negocios delictivos de Hunter Biden en Ucrania.

Los correos electrónicos encontrados en la memoria del ordenador demuestran que, a pesar de sus desmentidos, Joe Biden manipuló al gobierno ucraniano para encubrir las actividades delictivas de su hijo. Un tribunal verificó posteriormente que el contenido del portátil era auténtico.

A la estela del entonces vicepresidente de Obama, los medios de comunicación “progres” y el Partido Demócrata lanzaron una campaña para impedir que la información contenida en el portátil se difundiera porque era desinformación procedente de Rusia. El Kremlin había vuelto a piratear los servidores y las comunicaciones estadounidenses y actuaba de común acuerdo con los “trumpistas”.

Twitter se sumó a esa campaña de censura. Prohibió los enlaces al New York Post a espaldas de Jack Dorsey, el cabecilla de la red, que tardó en enterarse de la manipulación y, sin embargo, no hizo nada por impedirla.

El antiguo director jurídico y político de Twitter, Vijaya Gadde, desempeñó el papel fundamental en la censura sistemática y el pirateo ruso fue el pretexto perfecto. La red no podía hacer el juego a Rusia.

El pretexto ruso no convenció a nadie. Los trabajadores de la red siempre supieron que estaban lavando la cara a Obama, Biden y el Partido Demócrata, es decir, que Twitter era uno de los brazos ideológicos de la Casa Blanca.

Si la historia del portátil del hijo de Biden se hubiera difundido, no hubiera podido optar a las elecciones presidenciales. En otras palabras: la censura en las redes sociales y los medios de comunicación falseó el proceso electoral.

El Partido Demócrata y los “progres” del mundo han perdido una poderosa herramienta y han pasado al contraataque, no vacilando en ponere en evidencia. Acusan a Twitter de una “censura insuficiente”. El New York Times asegura que los discursos de odio han aumentado en Twitter, en una escala sin precedentes.

La Comisión Europea amenaza con prohibir Twitter en Europa si no cumple con las normas de censura y suprime la “desinformación”. Lo que había hasta ahora en Twitter no debía ser “desinfomación”.

La testigo desmiente el ataque aéreo ruso contra la maternidad de Mariupol

Marianna Vychemirskaya, la joven cuya fotografía se utilizó para ilustrar un supuesto ataque aéreo ruso contra la maternidad de Mariupol el 9 de marzo, ha concedido una entrevista al periodista Johnny Miller, de Press TV, para explicar lo que realmente ocurrió.

En la entrevista confirma lo que dijo tras llegar a Donetsk a finales de marzo de 2022, a saber, que no hubo ningún ataque aéreo ruso contra la maternidad, donde se encontraba. Hubo una explosión en el exterior del edificio, que hizo volar las ventanas y las paredes de pladur, pero no hubo ruido de aviones ni antes ni después.

Los soldados ucranianos se encontraban en la maternidad, convirtiendo el edificio en un objetivo militar. Su testimonio se ve confirmado por otros dos testimonios, el de Nikolai, filmado tras su evacuación de la ciudad, y el de otra joven, Viktoria, entrevistada en la propia Mariupol.

Viktoria confirmó que los soldados ucranianos estaban en la maternidad y que algo, posiblemente un proyectil, cayó sobre los botes de gas que explotaron, lo que explicaría el tamaño del cráter.

La fotografía de Vychemirskaya fue tomada por un periodista de la agencia Associated Press, Mstislav Chernov, cuando acababa de salir de la maternidad tras la explosión. Marianna le dijo claramente que no quería ser fotografiada. El periodista le hizo creer que ya no la filmaba, pero era mentira.

Otro periodista de Associated Press fue despedido recientemente por escribir un artículo en el que acusaba falsamente a Rusia de bombardear Polonia.

Al día siguiente de la explosión, Vychemirskaya fue entrevistada por otro periodista de Associated Press, acompañado por Evgueny Maloletka, fotógrafo de la agencia, después de haber dado a luz por cesárea. Afirma claramente que no hubo ningún ataque aéreo, sino una explosión que hizo volar las ventanas y las paredes.

Luego manipularon la entrevista para publicar lo que les interesaba. Eliminaron las menciones a la ausencia de un ataque aéreo. Vychemirskaya pidió explicaciones al periodista y éste la cortó. Después le escribió para pedirle que publicara la entrevista completa pero, como era de esperar, el periodista fingió que no había leído su petición.

Otros periodistas, como los del New York Times, cortaron todo contacto con Vychemirskaya después de que sus respuestas no siguieron el guión que tenían establecido. La joven no decía lo que los periodistas querían oír.

El último punto interesante es el hecho de que haya conseguido ser contactada por muchos periodistas occidentales a los que ha concedido voluntariamente una entrevista (incluida la BBC), pero que los de France Info afirmen no haber conseguido contactar con ella.

La entrevista con Vychemirskaya arroja bastante luz sobre el modo en que los periodistas occidentales cubren las noticias sobre la Guerra de Ucrania.

Los mil y un trapicheos del Banco Mundial

La decisión del Banco Mundial de suspender la publicación de la revista Doing Business (DB), tras un escándalo interno, es una muestra más del descrédito que asola a la institución desde hace décadas. De hecho, la revista es un fraude intelectual en sí misma.

Lanzada en 2002, se había convertido en un instrumento para promover las políticas neoliberales asociadas al “Consenso de Washington”, en boga en la década de los noventa, pero completamente desacreditado a principios de la década de 2000. La revista sirvió para promover los intereses de las empresas multinacionales y fomentar el saqueo de los recursos del sur, impulsando una mayor desregulación, privatización y liberalización a gran escala para atraer la inversión extranjera directa (IED). Estas políticas han provocado una fuga masiva de capitales, que ha privado a África y a otros países del Sur de grandes cantidades de recursos propios que superan los flujos combinados de IED y de ayuda oficial al desarrollo (AOD).

¡Cuántas reformas destructivas se han hecho en Senegal y en otros lugares para conseguir una mejor clasificación o ganar el título de “mejor reformista”! Pero cuanto más reformamos, más nos hundimos en la pobreza. El reciente estudio de la Agencia Nacional de Estadística y Demografía (ANSD) muestra que los esfuerzos de Senegal por mejorar su clasificación no han hecho más que empeorar la situación económica y social del país. Sigue en la categoría de “países menos desarrollados”, donde aterrizó en 2001 tras dos décadas de aplicación indiscriminada de las recetas de… ¡el Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI)!

Desde hace varios años, cada vez se pedía más insistentemente la desaparición de la revista DB, debido a su orientación ideológica y a la cuestionable metodología que hay detrás de sus clasificaciones. Por ejemplo, en 2018, Paul Romer, entonces economista jefe del Banco, reconoció que tenía un sesgo ideológico real, que influía en la clasificación de los países. Sus declaraciones siguieron a la caída de 23 puestos de Chile, entonces bajo la presidencia de Michelle Bachelet, ¡considerada “socialista”!

Las críticas a DB se han intensificado desde el colapso del fundamentalismo de mercado tras la crisis financiera mundial de 2008. Pero el escándalo de DB no es un caso aislado. Lejos de ello, se suma a la larga lista de escándalos que han salpicado la labor del Banco Mundial, acostumbrado a manipular las cifras para apoyar los objetivos que quiere alcanzar al servicio de sus principales patrocinadores, Estados Unidos y los países europeos.

El escándalo de la ‘investigación para el desarrollo’

En 2006 una comisión dirigida por el profesor de Princeton Angus Deaton y el ex economista jefe del FMI Kenneth Rogoff puso de manifiesto el sesgo ideológico del Banco y la manipulación de cifras en miles de sus estudios. Tras revisar 4.000 documentos publicados entre 1998 y 2005, la Comisión descubrió que los equipos encargados de redactar los documentos a menudo se aseguraban de que sus conclusiones fueran coherentes con lo que la dirección del Banco quería transmitir como mensajes clave.

Según el profesor Angus Deation, que recibirá el Premio Nobel de Economía en 2015, “no es que sólo encarguen investigaciones que apoyen afirmaciones predeterminadas […] sino que seleccionan entre los trabajos que apoyan las posiciones de la dirección […] Esto es lo que criticamos, más que el sesgo de la propia investigación.

El Banco trató de ocultar este informe, lo que supuso un gran golpe para la credibilidad de su trabajo y su propia reputación. Tardó en publicarlo y le dio muy poca publicidad, lo que llevó al profesor Deaton a decir irónicamente: “Tardé tanto en sacarlo que he olvidado los detalles de su contenido”.

Wolfowitz: un enchufe sexual

Pero los escándalos del Banco Mundial no se limitan a la manipulación de su trabajo. En 2005 estalló un importante escándalo sexual que implicaba al entonces presidente del Banco, Paul Wolfowitz. Este escándalo sacudió al Banco entre 2005 y 2006. Paul Wolfowitz fue culpable de promover a su amante, Shaha Riza, que ocupaba un alto cargo en el sistema de comunicaciones del Banco para Oriente Medio.

El escándalo de Wolfowitz fue tanto más sonado cuanto que había desempeñado un papel clave en la invasión estadounidense de Irak en 2003. Era conocido como uno de los principales halcones del gobierno de George W. Bush. De 2001 a 2005 fue el número dos del Pentágono, el Departamento de Defensa estadounidense. Tras los atentados del 11 de septiembre de 2001, Wolfowitz fue uno de los artífices de la política de propaganda y manipulación de la opinión pública que finalmente condujo a la invasión de Irak en 2003 y al desencadenamiento de la política estadounidense de terror y destrucción masiva contra ese país.

Tras ese trabajo sucio, fue recompensado para convertirse en Presidente del Banco Mundial. Su misión era, sin duda, hacer de esta institución un instrumento aún más dócil para difundir el veneno neoliberal, o “el virus neoliberal”, como diría el difunto profesor Samir Amin, y promover aún más los intereses estadounidenses. Pero el escándalo en el que se vio envuelto puso fin prematuramente a esta misión. Tras resistir las presiones durante mucho tiempo, Wolfowitz se vio finalmente obligado a dimitir en junio de 2006. Fue sustituido por otro miembro del gobierno de Bush: Robert B. Zoellick.

El futuro de una institución desacreditada

A pesar del escándalo de la DB, el Banco Mundial no está derrotado. De hecho, en su comunicado de prensa, dice que quiere encontrar otra forma de seguir difundiendo su ideología y sus políticas mortíferas hacia los países del Sur. En este sentido, afirma que sigue “firmemente comprometido con la promoción del papel del sector privado en el desarrollo” y que ya está trabajando “en un nuevo enfoque para evaluar el clima empresarial y de inversión”.

Lo más importante es que el Banco Mundial dice que pone fin a DB porque la publicación “ya no es creíble”: “La confianza en la investigación del Grupo del Banco Mundial es de vital importancia. Este trabajo orienta las acciones de los responsables políticos, ayuda a los países a tomar decisiones mejor informadas y permite a las partes interesadas medir el progreso económico y social con mayor precisión”, señala el comunicado.

En realidad, no es sólo el trabajo del Banco el que carece de credibilidad, sino que el propio Banco ha perdido credibilidad a los ojos de gran parte de la opinión pública mundial. El Banco y el FMI ya han sido duramente criticados por no haber previsto la crisis financiera internacional de 2008 y la crisis económica que le siguió. De hecho, desde el colapso del fundamentalismo de mercado a raíz de esta crisis financiera, el descrédito del Banco Mundial y del FMI ha aumentado.

Desde entonces, ambos han estado a la defensiva y los críticos internos han cuestionado algunos de los dogmas en los que se basaban su filosofía y sus análisis. Por ejemplo, en un notable discurso pronunciado en septiembre de 2010 en la Universidad de Georgetown, en Washington, Robert B. Zoellick, que había sustituido a Wolfowitz al frente del Banco, pidió que se hicieran revisiones a fondo. En particular, cuestionó la excesiva modelización, incluso por parte de los premios Nobel, que llevó a la explosión del mercado de derivados y a la crisis de las hipotecas de alto riesgo, que llevó a la economía mundial al borde del colapso.

El nuevo escándalo que rodea al Banco aumentará las críticas a su propia existencia. De hecho, muchos creen ahora que el Banco es una institución obsoleta que ha superado su utilidad. En un principio, se encargó de gestionar los fondos destinados a la reconstrucción de Europa Occidental (el famoso Plan Marshall) tras la Segunda Guerra Mundial. Se añadió al componente de “desarrollo” en la década de 1960, cuando muchas antiguas colonias se independizaron.

Pero nunca ha ayudado a ningún país a “desarrollarse” porque ha seguido siendo fundamentalmente un instrumento al servicio de la agenda geoestratégica estadounidense. Por ello, cada vez se reclama más su disolución total -como la del FMI- para sustituirla por una nueva institución democrática, que refleje las realidades del siglo XXI y sea capaz de financiar una auténtica agenda de desarrollo.

Demba Moussa Dembélé https://oeildafrique.com/economie/banque-mondiale-dun-scandale-a-lautre/

Los orígenes históricos de la rusofobia: el terrible Iván

He aquí un ejemplo que se remonta mucho más allá del siglo XVI: los sacrificios de niños en Cartago. Las palabras en sí mismas ya son espeluznantes. Se convirtieron en una de las justificaciones ideológicas de la guerra “justa” de Roma contra los púnicos, aunque todo historiador sabe que la esencia del conflicto no era salvar a los niños sino luchar por el dominio del Mediterráneo. Sin embargo, ese mito propagandístico, que se convirtió en uno de los temas bíblicos, ha sobrevivido tranquilamente hasta nuestros días… y sólo ha sido refutado de forma convincente a principios del siglo XXI.

Un equipo internacional de científicos ha llevado a cabo un estudio en profundidad de las tumbas de niños supervivientes de la época de Cartago. Arqueólogos y antropólogos estudiaron cuidadosamente 348 urnas infantiles conservadas utilizando métodos científicos modernos. Una quinta parte de ellos contenía los restos de bebés que murieron en el útero o justo después de nacer. Los otros no contenían ninguna evidencia de muerte violenta. La ubicación de los enterramientos de niños cerca de los lugares sagrados en Cartago no sugiere ninguna evidencia de sacrificio, sino más bien lo contrario: los cartagineses prestaban especial atención a acompañar a los niños muertos a sus tumbas.

Entonces, ¿de dónde provienen las pruebas del sacrificio de niños a los dioses? De los historiadores romanos, cuya parcialidad es bien conocida. En las fuentes romanas, por ejemplo, es casi imposible encontrar información sobre las derrotas en el mar que la flota romana sufría regularmente a manos de Cartago; cada vez, sus barcos se hundían a causa de una “terrible tormenta”. Los que escribieron la historia desde la perspectiva romana tenían un interés muy real en demonizar a su enemigo con los horrores del sacrificio de niños. Pasaron más de dos mil años antes de que los historiadores recuperaran la verdad. Pero esto sólo ocurre si se aborda la historia precisamente como una ciencia y con todo el arsenal del que dispone el investigador.

El reinado de Iván El Terrible

A este respecto, intentemos examinar juntos el problema del nacimiento de la rusofobia en Europa occidental, que tuvo lugar durante el reinado de Iván el Terrible. Es cierto que se trata de una época muy alejada de la actual, pero fue en la era de la primera modernidad cuando se sentaron las bases del sistema moderno de relaciones internacionales. Y si analizamos las principales técnicas de demonización de los rusos, así como los motivos de estas acciones, podemos comprender que muchas de las tendencias que nacieron entonces siguen vivas hoy.

Empecemos por la más sencilla: en nuestro país [Rusia], Iván IV tiene el apodo de Grozny, que no tiene una connotación inequívocamente positiva o negativa. Pero en las lenguas de Europa occidental, a Iván Vasílievich le llaman El Terrible, y aquí la carga semántica es bastante evidente. ¿Cómo ha ocurrido eso?

Para ello, hay que mirar el contexto histórico. En los años ochenta del siglo XV, nuestro país completó un largo y difícil proceso de unificación del Estado bajo el gobierno de los príncipes de Moscú. Al mismo tiempo, se resolvió otra tarea importante: el “gran alto” en el río Ugra en 1480 puso fin al yugo de la Horda. La resolución satisfactoria de estas dos tareas permitió al Estado ruso desarrollarse en relativa paz. Aunque las tensiones en política exterior fueron casi permanentes, la primera mitad del siglo XVI, fue un periodo de considerable fortalecimiento de nuestro país [Rusia].

Estos acontecimientos crearon las condiciones previas para superar el forzado aislamiento político del Estado ruso y entrar en la escena internacional. Como escribió el historiador Vasily Klyushchevsky, “hasta entonces, estaba rodeada por casi todos los lados por otros principados rusos o por las tierras de las ciudades libres, que la protegían de los enemigos externos… Desde mediados del siglo XV, todos esos revestimientos externos desaparecieron, y el principado de Moscú se encontró frente a estados extranjeros… Hasta entonces, las relaciones exteriores de los príncipes moscovitas se limitaban al círculo cercano de sus propios hermanos, los príncipes rusos, grandes y pequeños, y los tártaros. A partir de la época de Iván III, la política de Moscú tomó un camino más amplio”.

Para entonces, Europa ya había desarrollado un sistema de relaciones internacionales, y la diplomacia europea tenía que definir ahora el lugar del Estado ruso en este sistema. “Europa se quedó atónita – escribe K. Marx – al comienzo del reinado de Iván III, que apenas sospechaba la existencia de Moscovia, encajada entre Lituania y los tártaros, se quedó atónito ante la repentina aparición de un vasto imperio en sus márgenes orientales”. ¿No es una descripción muy vívida e imaginativa? Además, Europa ya se había enfrentado antes a una invasión otomana, por lo que la aparición de otra gran formación estatal en el este suscitó inmediatamente el temor a una nueva invasión, ahora de las “hordas moscovitas”.

El intento de legalizar el nuevo Estado confiriendo el título de rey a Iván III chocó con la posición decididamente independiente del gobernante ruso. Como acababa de obtener la soberanía con gran dificultad y sin ayuda de nadie, no consideró necesario confirmar sus derechos con nadie, y mucho menos recibir la corona real del emperador alemán. La posición de Iván III quedó mejor expresada en su respuesta al embajador imperial Nikolai Poppel a través del escribano Fyodor Kuritsyn el 31 de enero de 1489: “Por la gracia de Dios, hemos sido soberanos en nuestro país desde el principio, desde nuestros primeros antepasados… Y los estatutos que no queríamos de nadie antes y seguimos sin querer”.

El título de Gran Duque de Todas las Rusias adoptado por Iván III (que en su época también se llamaba Grozny) era en sí mismo un programa político destinado a restaurar la influencia sobre las tierras perdidas durante el periodo de fragmentación política y conquista de la Horda, es decir, a volver a las fronteras del antiguo estado ruso de la época de Yaroslav el Sabio.

Este nuevo actor en la escena de la política exterior europea también atrajo la atención europea en otro aspecto: las conquistas de los turcos otomanos suponían una amenaza directa para Europa, que necesitaba un aliado. Sin embargo, los intentos de atraer a Moscú a la guerra resultaron infructuosos. En esta etapa, los intereses rusos y turcos aún no habían colisionado objetivamente. El Gran Duque no quería comprometer al país en un conflicto innecesario, lo que naturalmente provocó el descontento de Europa Occidental. Esto contribuyó a la disminución del interés de los gobernantes europeos por el Estado ruso. Además, por razones religiosas, resultaba difícil contraer matrimonios dinásticos con él. Por ello, las relaciones de Moscú con los países europeos seguían siendo muy difíciles a principios del siglo XVI.

Mientras tanto, el principal objetivo de la diplomacia rusa era resolver la cuestión oriental. La incorporación de los vastos territorios de los janatos de Kazán y Astracán a principios del reinado de Iván IV y el establecimiento de relaciones comerciales con Asia Central y las repúblicas del Caspio a lo largo de la ruta del Volga permitieron a Moscú establecer relaciones diplomáticas y comerciales con estos países.

El acceso al Mar Báltico y al comercio de tránsito más lucrativo con Europa era de vital importancia. Era tan urgente que Iván IV dejó de lado todo lo demás. Y el Estado ruso se convirtió en el participante más activo en la resolución de la cuestión del Báltico.

La guerra de Livonia estalló en 1558. Su estallido fue un choque para los europeos. Nadie en Europa Occidental podía imaginar que la confederación de Livonia y, sobre todo, el terror de los siglos pasados, el orden de Livonia, que durante más de tres siglos había gobernado el Báltico a sangre y hierro, sería tan débil como para derrumbarse como un tronco decrépito al primer golpe de las fuerzas rusas. Pero eso es exactamente lo que ocurrió, y todos los temores europeos a una invasión de las “hordas moscovitas” se reavivaron inmediatamente. Esto condujo a una verdadera guerra de información para demonizar a los rusos.

El investigador soviético Yakov Lourié hizo una importante observación, basada en la información de los llamados periódicos voladores (“Fliegende Blätter”, “Zeitungen“). Desde el comienzo de la Guerra de Livonia, consideraron al Estado ruso como un peligro para Europa, al igual que Turquía. Estos folletos fueron el ancestro primitivo de los periódicos. Suelen contener poco texto y a menudo van acompañados de grabados. El historiador austriaco Andreas Kappeler ha descubierto que al menos 62 panfletos de la época de la Guerra de Livonia con características antirrusas han llegado hasta nuestros días.

¿Qué dijeron exactamente? He aquí un ejemplo. En 1561 se publicó un tratado con el siguiente texto: “Es espantoso y horrible, inaudito hasta ahora, las atrocidades que los moscovitas están haciendo a los cristianos cautivos de Livonia, hombres y mujeres, vírgenes y niños, y el mal que les hacen diariamente en su país. De paso, se muestra el peligro y la tragedia del pueblo liviano. A todos los cristianos como advertencia y mejora de su vida pecaminosa, escrito desde Livonia e impreso. Nuremberg. Georg Bresslein. 1561”. Este texto iba acompañado de una ilustración de las atrocidades cometidas por los moscovitas.

Otros “tratados” comparaban a Iván El Terrible con el Faraón, que perseguía a los judíos, con Nabucodonosor y con Herodes. Fue definido como un tirano. El elector sajón Augusto I fue uno de los primeros en comparar públicamente el peligro ruso con el de Turquía. Después, Iván el Terrible fue pintado a menudo con las ropas de un sultán turco, y al mismo tiempo se escribió sobre su harén de decenas de esposas, y sobre el hecho de que mataba a aquellas de las que se cansaba.

Pronto, la propaganda antirrusa formó, en la jerga moderna, un cierto “equipo” de portavoces. Uno de ellos era el príncipe “disidente” Andrei Kurbsky, que en aquella época estaba a sueldo de las autoridades de Rzeczpospolita, que le concedieron fincas. Sus mensajes al zar ruso deben considerarse en el contexto de la guerra de la información. De hecho, Iván el Terrible era sólo en parte el destinatario. En primer lugar, estos textos se difundieron ampliamente en los círculos de la élite europea de la época, es decir, eran puro material de propaganda. Esto significa que la valoración de la correspondencia del zar con Kurbsky dada por los historiadores de la época de los Romanov y repetida muchas veces después es fundamentalmente errónea, ya que no tiene en cuenta el contexto histórico y no es crítica con el contenido escrito por el príncipe fugitivo.

Un documento de 1572, dirigido al gobernador lituano de Livonia, Hetman Jan Chodkiewicz, describe la represión en el Estado ruso. Como en el caso de las cartas de Kurbsky, el verdadero destinatario no era una persona concreta, sino el “público” europeo, a cuyos ojos había que desacreditar a Iván IV.

Al mismo tiempo, la historia de la vida de los autores de las cartas es ahora bien conocida y merece una atención especial. Al comienzo de la Guerra de Livonia, dos pequeños nobles fueron hechos prisioneros por los rusos: Johann Taube, impresor del arzobispo de Riga, y Elehard de Krause, obispo de Dorpat. Como ocurría a menudo en la época, los cautivos decidieron servir a las manos de su captor, lo que ocurrió hacia 1564.

Así es como Taube y Krause acabaron en la “oprichnina” (*) y se ganaron la confianza del zar ruso. Equivocadamente, como resultó ser. En 1567-1571 les encargaron negociar la fundación de un reino vasallo en Livonia. A cambio de la confirmación del rey títere, Magnus, en el trono, ambos fueron promovidos a la Duma y se les concedieron fincas.

Pero en 1571, tras la campaña del kanato hacia Moscú, Taube y Krause traicionaron a Iván IV, que quedó profundamente disgustado. En 1571, tras el ataque a Moscú del ejército del Janato de Crimea, Taube y Krause traicionaron a Iván IV, que quedó totalmente desconcertado. Después, Taube y Krause huyeron a Lituania, donde utilizaron su conocimiento de los asuntos internos del Estado ruso para escribir la carta mencionada. Pero la información que dan es una fuente muy sesgada. Como ha señalado el historiador soviético Ruslan Skrynnikov, los dos traidores simplemente trataron de justificar su propia doble traición con la supuesta crueldad del zar ruso.

Recordemos también la famosa leyenda del asesinato de su propio hijo por parte de Iván el Terrible. Esta versión no aparece en ninguna fuente rusa, pero por ella sabemos de la larga enfermedad del zarevich Iván Ivánovich. En aquella época, debido a la rudimentaria medicina, no era raro que la gente muriera joven.

La acusación del zar por el asesinato de su hijo fue hecha públicamente por el legado papal, un alto miembro de la orden jesuita, Antonio Possevino. Anteriormente, en el curso de las negociaciones, había tratado de obtener de Iván IV una alianza con el Papa y la sumisión de la Iglesia Ortodoxa Rusa al trono papal, pero sin éxito. La acusación de Possevino fue apoyada por el alemán Heinrich von Staden, el inglés Jerome Gorsey y varios otros europeos. Ninguno de ellos pudo presenciar la muerte del zarevich Iván. Hay que tener en cuenta que los historiadores rusos de la época zarista escribieron sobre este tema a partir de fuentes occidentales, a menudo basándose en ellas de forma poco crítica. ¿Y qué tipo de personas eran estos acusadores?

Un espía inglés del siglo XVI en Rusia: Jerome Gorsey

Tomemos como ejemplo a Jerome Gorsey. Para quienes conocen algo de él, generalmente aparece como un viajero curioso que dejó interesantes recuerdos de nuestro país. Pero este mismo inglés compasivo escribió que durante la campaña de Iván el Terrible en Nóvgorod fueron exterminadas 700.000 personas cuando la población total de la ciudad era de unas 400.000. Una “exageración poética”.

¿Y quién era realmente Gorsey? En dos décadas visitó el estado ruso siete veces, y fueron viajes largos, asociados oficialmente a misiones diplomáticas y asuntos comerciales de la Compañía inglesa en Moscú, que tenía motivos para sospechar de algún negocio indecoroso. En 1590, Gorsey intentó de nuevo cruzar la frontera rusa, en secreto, pero fue identificado y apresado por las autoridades rusas, y al año siguiente fue expulsado. La carta dirigida a la reina Isabel, firmada por Fiódor Ivanovich, afirma que si ella deseaba mantener “la amistad y el amor” con el zar ruso, mantendría la correspondencia con él a través de “personas de bien, no de canallas y sinvergüenzas como Gorsey”.

¿De dónde proceden esas mordaces caracterizaciones en un mensaje diplomático? ¿Qué sabían los rusos de la época sobre este hombre y qué hemos olvidado hoy? El hecho es que los estudiosos ingleses saben perfectamente que Jerome Gorsey era un asociado de Lord Francis Walsingham, que le había sido presentado por su propio tío, Sir Edward Gorsey. El Secretario de Estado Walsingham, miembro del Consejo Real Privado, era responsable de la inteligencia y la contrainteligencia. Fue uno de los fundadores de las redes de agentes en Europa. Los actuales MI-5 y MI-6 (inteligencia militar) se remontan a Walsingham.

Tras ser expulsado del Estado ruso, Jerome Gorsey se convirtió en diputado y permaneció así durante 28 años, y fue nombrado caballero. Y aunque algunos, cautivos de las narrativas liberales del “brillante occidente”, siguen considerando a Gorsey como un mero viajero, para el jefe de la diplomacia rusa, el secretario del embajador Andrei Shchelkalov, un experimentado político de la época, a juzgar por sus acciones decisivas hacia el inglés, todo estaba claro: lo echó de su país por espía.

Volviendo a las “hojas sueltas”, hay que señalar que es bien sabido que se imprimieron en el ejército polaco. Un hombre llamado Lapka creó la primera imprenta de la historia del ejército polaco. La eficacia de su trabajo puede juzgarse por el hecho de que su fundador fue elevado a la nobleza y se convirtió en pan Lapczynski.

Sin embargo, desde mediados de los años setenta del siglo XVI, el tono de las “hojas sueltas” ha cambiado seriamente: de repente se han vuelto favorables a Moscú. Los países afectados volvieron a ver al “moscovita” como un aliado conveniente contra el “turco”. Como resultado, la llama de la propaganda rusófoba se redujo temporalmente.

Pero el estigma de Iván El Terrible permanece hasta hoy. Por supuesto, el zar ruso no era un cordero de Dios, sino un monarca medieval con todas las consecuencias que ello conlleva. Pero no era en absoluto peor que los gobernantes europeos de su época, sino todo lo contrario. Su reinado no se pareció en nada a la Noche de Bartolomé, que envolvió a Francia en una carnicería. En pocas semanas costó hasta 30.000 vidas, más de las que fueron ejecutadas por orden del zar ruso durante su reinado de medio siglo.

Sus contemporáneos, los monarcas ingleses, también perpetraron sangrientas masacres que “El Terrible” no puede igualar. Sólo bajo el reinado de Enrique VIII, decenas de miles de personas fueron ahorcadas en virtud de la “Ley de Vagabundos”. Karl Marx citó la cifra máxima de 72.000. Isabel I no fue menos que su padre: el número de personas ejecutadas por su voluntad se estima, según algunas fuentes, en 89.000. Pero en la historia escrita por los europeos, sólo Iván Vasílievich ha sido llamado “El Terrible”.

¿Cuáles eran los objetivos de la guerra de información antirrusa en el siglo XVI?

Está claro que un Moscú más fuerte era visto como un competidor, y por algunos como un peligro real, y la difusión de la rusofobia jugó un papel movilizador en esta lucha.

Pero también había una segunda razón, de naturaleza obviamente agresiva e invasiva. No se trataba simplemente, como ahora está de moda en Occidente, de “contener a Moscú”, sino también de la perspectiva de colonizar tierras rusas. Por ejemplo, los ingleses, que llegaron al norte de Rusia a mediados del siglo XVI, pronto empezaron a exigir la celebración de tratados desiguales, conocidos como instrumentos de subyugación colonial.

Las autoridades rusas de la época no vacilaron. Pero al final de la Guerra de Livonia, Iván El Terrible cedió y otorgó a los británicos el derecho a comerciar libremente en tránsito con Persia. Deseaba formar una alianza militar con Inglaterra y negoció un matrimonio con una pariente de la reina Isabel I, Mary Hastings, para cimentar la alianza mediante un matrimonio dinástico. Pero no funcionó: Londres tenía sus propios intereses. Al no tener éxito, Iván pronto revocó el privilegio concedido a los ingleses. Pero después, Inglaterra exigió a los rusos la devolución de lo que había considerado suyo durante más de cien años, y sin condiciones. Las negociaciones por parte de los ingleses fueron las siguientes: primero nos devuelven el derecho a comerciar con los persas sin derechos de aduana, y sólo entonces hablaríamos de algo más.

Heinrich von Staden, de Renania del Norte-Westfalia, fue aún más lejos. Al igual que Jerome Gorsey, es más conocido como autor de notas periódicas sobre Moscovia (“El país y el gobierno de los moscovitas, descritos por Heinrich von Staden”). El alemán había estado al servicio del Estado ruso durante unos doce años, de 1564 a 1576, trabajando incluso en la oficina del embajador como intérprete. Mientras estaba en la “oprichnina” (*), Von Staden participó en la campaña de Novgorod. Pero por alguna razón cayó en desgracia y huyó a Europa: primero a Alemania y luego a Suecia, donde intentó entrar al servicio del conde palatino Georg Hans de Veldenz, en cuyo nombre comenzó a describir los asuntos de Moscú.

Von Staden describió a los rusos a los que servía como “no cristianos”, y a Iván El Terrible, que les dio propiedades, como un “terrible tirano”. El antiguo “oprichnik” (*) propuso un plan para la ocupación de “Moscovia”. El documento se discutió durante varios años en embajadas al Gran Maestre de la Orden Alemana (Teutónica), Enrique, así como al rey polaco Esteban Bathory y al emperador romano alemán Rodolfo II. Este último estaba considerando seriamente la posibilidad de crear una nueva provincia imperial en lugar del Estado ruso. Esteban Bathory también quería apoderarse de las tierras rusas, incluyendo Pskov, Nóvgorod y Smolensk.

Von Staden escribe: “La nueva provincia imperial de Rusia será gobernada por uno de los hermanos del emperador. En los territorios invadidos, el poder pertenecerá a los comisarios imperiales, cuya principal tarea será proporcionar a las tropas alemanas todo lo que necesiten a costa de la población. Para ello, hay que destinar a cada fortificación -en un radio de veinte o diez millas- a campesinos y comerciantes que puedan pagar los sueldos de los soldados y entregar todos los productos de primera necesidad”.

Es el “Drang nach Osten” del siglo XVI. Más adelante leemos: “Las iglesias alemanas de piedra deben construirse en todo el país, y a los moscovitas se les debe permitir construir las de madera. Pronto se pudrirán, y en Rusia sólo quedarán las iglesias de piedra alemanas. Así, de forma indolora y natural, habrá un cambio de religión para los moscovitas. Cuando las tierras rusas […] sean tomadas, entonces las fronteras del imperio se unirán a las del Sha de Persia”.

Se puede decir con toda responsabilidad que la idea de la conquista de espacios vitales en Oriente por parte de los europeos se formuló ya en el siglo XVI y se discutió a nivel de los jefes de los estados de Europa Occidental. Y una poderosa campaña de información rusofóbica en Europa jugó un papel de apoyo en la promoción de los planes de colonización de nuestro país [Rusia].

Mijail Kostrikov https://kprf.ru/history/soviet/214670.html

(*) La “oprichnina” era una porción del territorio ruso controlada directamente por Iván IV. Por extensión, designó al periodo de reinado del zar y a su propia corte de consejeros, los “oprichniks”, así como a un nuevo tipo de ejército, alejado de los cánones feudales.

El misil que cayó en la frontera polaca ridiculiza a los sicarios de la OTAN

La caída de un misil ucraniano en la localidad polaca de Przewodow, matando a dos campesinos, ha dado lugar a las reacciones que cabia esperar por parte de sus principales protagonistas.

Polonia y Ucrania atribuyeron la responsabilidad del misil a Rusia hasta que Estados Unidos cambió la versión oficial. Ese tipo de países, sumisos como perritos falderos, no tienen nada diferente que decir, ni siquiera en aquello que les concierne directamente

Naturalmente, los medios de comunicación de todo el mundo se lanzaron a la piscina con la falsedad oficial, hasta que Estados Unidos la cambió.

El lanzamiento del misil por parte de Ucrania no fue ningún error, sino una provocación deliberada para escalar la guerra e involucrar en ella a Polonia de una manera abierta.

Con el aluvión de falsedades que vamos leyendo en los últimos meses, la historia del misil que cayó en Polonia podía haber sido otra más, que hubiera colado exactamente igual que las anteriores: la matanza de Bucha, el ataque al Puente de Kerch, la voladura de los gasoductos Nord Stream, etc.

Esta vez Estados Unidos no ha dejado pasar la provocación ucraniana porque, a diferencia de Ucrania, no le interesa escalar la dimensión de la guerra.

Ucrania necesita ese tipo de provocaciones porque es absolutamente consciente de que tiene la guerra perdida desde el primer minuto o, en otras palabras, que de ninguna manera puede vencer a Rusia con sus propias fuerzas.

Con el montaje del misil Ucrania y, en especial, Zelensky, han quedado a la altura del barro, lo mismo que los medios de comunicación que se apresuraron a publicar titulares rocambolescos.

Por si la mentira no fuera suficiente, algunos medios llegaron a decir que la verdad, es decir, que el misil procedía de Ucrania, era una “teoría de la conspiración”.

El gobierno polaco tampoco se limitó a contar bulos sino que convocó al embajador ruso en Varsovia para que diera “explicaciones detalladas” sobre el misil. Pues ahora será Polonia quien tendrá que explicar los motivos por los cuales difundió una falsedad a los cuatro vientos.

Jerson no es el Stalingrado del siglo XXI para desgracia de la intoxicación mediática

Algunos recordatorios útiles para entender los desarrollos militares en Jerson. Esta ciudad fue tomada por el ejército ruso nada más comenzar la guerra, en marzo de 2022. Unos cientos de habitantes se reunieron para protestar contra la captura de su ciudad. El 11 de noviembre de 2022, las tropas rusas se retiraron y unos cientos de habitantes se reunieron en la plaza principal de la ciudad para dar la bienvenida al ejército ucraniano. En marzo de 2022, al igual que en noviembre de 2022, no hubo ninguna batalla en la ciudad. Los historiadores señalarán la singularidad de esta situación, cuestionando la historia e incluso la antropología de la inmensa Rusia. Con motivo de la reconquista de Jerson, dos declaraciones llamaron mi atención. La del presidente ucraniano que, tras saludar la “victoria histórica”, firmó una declaración en la que prohibía a la prensa internacional entrar en la ciudad.

También está la declaración del Jefe del Estado Mayor del Ejército de los Estados Unidos. Dada su condición, está en posesión de información de primera mano que le proporciona material para analizar la situación militar. Hizo públicas las terribles pérdidas de los dos ejércitos, 100.000 hombres cada uno. Esto supone un cambio con respecto a las cifras anunciadas alegremente por esa típica raza de expertos dominicales que glosaron las pérdidas ucranianas para hacer ver que los rusos habían sido “derrotados”. Antes de pasar a la evolución de la situación después del 11 de noviembre, un recordatorio de la noción de retirada utilizada indiscriminadamente por la manipulación habitual que hace la cama del 98 por cien de los medios de comunicación occidentales.

La historia militar está jalonada por la toma de ciudades tras feroces batallas o declaradas ciudad abierta para preservar la ciudad y sus habitantes. Por eso, en el vocabulario de la guerra, la palabra retirada debe ir acompañada de un calificativo. O bien una retirada táctica para significar que el abandono de un lugar que no tiene interés militar y operativo es preferible a su defensa porque es costoso en términos de vidas de soldados. Por el contrario, una retirada bajo fuego significa que el lugar tiene una cierta importancia que no puede ser defendida y que el enemigo está dispuesto a pagar muy caro porque el lugar tiene una doble importancia militar y política. Por lo tanto, en el caso de Jerson, se trata de identificar el valor táctico de la ciudad y de evaluar las consecuencias militares y políticas de perder o conquistar un lugar. Para los ucranianos es sencillo, el mínimo metro cuadrado de territorio recuperado es un símbolo que buscan explotar políticamente. Un símbolo que será inflado por la propaganda obesa y del que se hará eco la máquina del pequeño ejército de sustitutos de la desinformación.

Para los rusos, en el plano político y simbólico, es difícil de digerir en este momento, pero, a largo plazo, este fracaso será un simple acontecimiento peripatético en la larga guerra que está a punto de comenzar y que deparará muchas sorpresas. El nuevo jefe del ejército ruso, Sorovikin, ya ha analizado este fracaso. Obviamente, se debe a un cierto número de errores en la conducción de la guerra, tanto política como militarmente. Veamos el curso de la campaña militar que condujo a la caída de la ciudad.

Para los ucranianos, Jerson es vital política y militarmente. Es el punto de apoyo para la apertura de la ruta del Mar Negro que lo conecta con el mundo para su comercio, pero también para su flota marítima que garantiza su seguridad nacional. Por ello, lanzaron una ofensiva a finales de agosto, que se saldó con la conquista de algunos pueblos fronterizos, pero también con una hecatombe en términos de pérdida de hombres. Se instalaron en algunas aldeas de la frontera de esta provincia y hostigaron al enemigo y minaron la logística rusa bombardeando los puentes sobre el río Dnieper, que tiene varios cientos de metros de ancho.

En términos militares, los rusos habían inmovilizado a unos 30.000 soldados, mal abastecidos y bajo la amenaza de un posible cerco. Gestionar una ciudad de 200.000 a 300.000 habitantes no es tarea de un ejército. Ante este panorama, el jefe del ejército ruso ha propuesto un plan a su gobierno. Se supone que un general ruso formado en la escuela de la Unión Soviética, como Putin, ha estudiado a Clausewitz, para quien la guerra es política y el ejército su brazo armado. El nuevo jefe del Estado Mayor Operativo llegó a la conclusión de que en la fase actual de la guerra y la situación concreta en Jerson se requería una retirada táctica de la ciudad occidental para salvar las vidas de los hombres que podían servir en otro lugar. El destino táctico de la ciudad se resolvió así rápidamente. Sin duda, el general Sorovikin se basó y se ayudó de sus conocimientos de la historia militar, que está llena de retiradas tácticas, y en particular de la historia de su propio país. Sus mayores en las guerras de su país solían cambiar el tiempo por el territorio para agotar al enemigo.

“Agotar al enemigo” son exactamente las palabras que utilizó el jefe del ejército ruso frente a su ministro de Defensa en una transmisión televisiva en la que anunció la retirada de Jerson (1). Por lo tanto, tenía un objetivo que alcanzar, expresado públicamente. Así, parte de los hombres inmovilizados debían ser trasladados a la orilla oriental de Jerson para bloquear la ruta del enemigo hacia el Mar Negro, tan vital para los ucranianos. El resto de las tropas liberadas irían al noreste para completar la conquista de los territorios políticamente integrados en Rusia. Cabe destacar que la propaganda y los ojos de los “expertos” se centraron en Jerson para ocultar las noticias de las feroces batallas en la provincia de Donetsk. La propaganda también se olvidó de señalar que ningún ejército anuncia su retirada con antelación y se deja evacuar con armas y equipaje sin romper la banca. El enemigo pensó que era una trampa y los “expertos” se relamían ante el comentario de que Jerson se había convertido en Stalingrado.

El ejército ucraniano simplemente no pudo entrar en Jerson. La artillería y la aviación rusas la mantuvieron a raya en una llanura en la que se podía ver hasta el más pequeño conejo. El ejército ucraniano avanzó con cautela por un terreno potencialmente peligroso. El viernes 11 de noviembre no hubo una entrada triunfal en Jerson con tanques y un chapuzón, y la prensa no tuvo nada espectacular que informar. Unos pocos soldados en medio de unos cientos de habitantes no imprimen en la mente lo que se llama una victoria. ¡No importa! Los enviados especiales de la prensa se contentaron con ponerse en contacto con los habitantes gracias a la magia de Internet. La información era escasa, basada en imágenes proporcionadas por el ejército ucraniano. A la prensa de las distintas capitales sólo le quedaba escribir comentarios llenos de superlativos para dar color a estas escasas imágenes (2).

Por lo tanto, el triunfo de un ejército pisoteando una ciudad sin luchar no se produjo. Y los cien o doscientos manifestantes en la plaza central de la ciudad no formaron una manifestación grandiosa que los libros de historia registrarán. Relato estos pequeños hechos para recordar que la maquinaria de propaganda construyó un acontecimiento con pocas probabilidades de ser confirmado por la historia en una ciudad como Jerson, que no tenía las calles llenas de cadáveres de soldados, ni columnas de prisioneros que recordaran a los soldados alemanes al final de la Segunda Guerra Mundial. No, el ejército ruso no experimentó el crepúsculo que sufrió el gran ejército alemán. No, Jerson no será un Stalingrado del siglo XXI (3).

Es frustrante y mucho peor para los “expertos” empapados en la rusofobia ambiental. Con Jerson se cierra una pequeña secuencia que no es el inicio de un punto de inflexión en la guerra que firmaría la victoria de Ucrania. Dejemos este tipo de pronósticos a los “expertos” que beben en fantasías para escapar del aburrimiento. Veamos amablemente a Sullivan, asesor del Consejo de Seguridad Nacional de Estados Unidos, pero también al presidente Macron, que saludó con sobriedad la “victoria” ucraniana. Y consideremos en cambio las declaraciones de Mark Milley, Jefe del Estado Mayor Conjunto de los Estados Unidos. Prevé un desplazamiento de tropas de los dos ejércitos enfrentados a otros campos de batalla en el norte y el noreste. Esto es exactamente lo que el general Sorovikin dijo a su ministro de Defensa en la televisión. Incluso dio nombre a la ciudad, Bajmut, que está a punto de ser tomada al ejército ucraniano, que la defiende ferozmente. Y por una buena razón, esta ciudad es la ruta directa y gratuita hacia el cuartel general del ejército ucraniano en Donetsk, en el Donbas.

En conclusión, la evolución de la guerra en Ucrania no obedecerá a las reglas generadas por los delirios de quienes reducen la guerra a una simple construcción con palabras y apoyándose en la arrogancia del poder. Recordemos a estos aventureros, que quieren plagiar a Lucky Luc, que la guerra es una empresa de fuerzas materiales que requieren ser guiadas por quienes dominan la inteligencia de la historia. Y la historia se basa en el tiempo, ese tiempo que tanto falta en esta “modernidad” que quiere todo y de inmediato sin pagar la cuenta.

(1) Rara vez en Rusia, como en otros lugares, un jefe de Estado Mayor revela en televisión sus análisis y decisiones sobre sus planes de guerra. Probablemente lo hizo para tomar la opinión rusa como testigo y neutralizar a los opositores que critican al ejército.

(2) Se ha convertido en una costumbre en el mundo de internet soñar apoyándose en las palabras para compensar la pobreza de las imágenes unida a la ignorancia de los reporteros gráficos que a menudo no saben nada de la historia y la cultura del país en cuestión.

(3) La prensa ha desarrollado la molesta costumbre de imponer inventando una agenda a Rusia. Programó una declaración sensacional del Presidente Putin para el 9 de mayo de 1945, la victoria soviética sobre Alemania. El presidente ruso se limitó a pronunciar un breve discurso de homenaje a los combatientes y se dirigió a depositar flores en el Memorial de Guerra. En Jerson, predijo un Stalingrado bis con feroces batallas en medio de las ruinas.

Ali Akika https://www.algeriepatriotique.com/2022/11/13/contribution-kherson-les-experts-nont-pas-eu-leur-stalingrad-pour-delirer/

Los centros de operaciones informáticas y psicológicas de Occidente

Internet y las redes sociales son utilizados por los agentes de la OTAN para potenciar la difusión de mentiras, mensajes de odio y ejercer una manipulación sobre amplias capas de la población de todo el mundo. Las campañas, por más burdas que sean, logran penetrar en todo Occidente

A lo largo de la historia de la humanidad, desde siempre ha habido una batalla por la conquista de la mente y el corazón de las masas. Esto está directamente relacionado con las cuestiones del ejercicio del poder y la conquista de la lealtad y la confianza de la gente.

Igualmente, es algo que no se puede ver desvinculado de los conflictos y las guerras. En todo caso, si bien los objetivos en uno u otro caso pueden haber sido diferentes, hay una herramienta universal que se utiliza tanto para la tecnología electoral como para otras formas de manipulación política, y claro está, para lograr la victoria en guerras y batallas.

Esta es, en esencia, una combinación de astucia, engaño, desinformación y relatos, que han encontrado espacio en las operaciones sicológicas y de información. Como regla general, el blanco de tales operaciones es la conciencia humana. Dependiendo del objetivo, puede ser un pueblo o un grupo específico de personas, como por ejemplo, los militares o los políticos.

En la historia encontramos cómo en los últimos 200 años varios Estados de Occidente, principalmente Estados Unidos, Gran Bretaña, Alemania y Francia han perfeccionado sus habilidades para llevar a cabo operaciones de propaganda y desinformación dirigidas tanto a sus propios ciudadanos como a la conciencia del enemigo.

Con la aparición de los periódicos y las revistas, la propaganda política tomó diferentes formas: ensayos, noticias, caricaturas, manifiestos y convocatorias abiertas. Durante los conflictos militares, se utilizaron folletos, pasquines y agitadores que eran enviados para influir sobre la conciencia del contrincante. El espíritu patriótico se promovió y divulgó a través de la industria del entretenimiento: primero los teatros y más tarde la radio y el cine.

Los dirigentes de los países occidentales se han manifestado abiertamente sobre la importancia de la conquista de la mente y el corazón de las personas, mientras que a menudo emplean métodos claramente antidemocráticos para conseguirlo. La aparición de nuevas tecnologías de la información y las comunicaciones (TIC) fortaleció considerablemente la actividad de los servicios a cargo de las operaciones de información y sicología, independientemente de su pertenencia a algunos de los poderes, civil o militar.

La guerra de los términos: guerra de la información

A su vez, esto llevó a la aparición de nuevos términos como: “Guerra de la Información”, “Guerra de Redes”, “Guerra Cognitiva”, “Guerra por otros medios”, etc. El último de estos conceptos en aparecer es el de la “Guerra Tik – Tok”, que debutó en el cíberespacio gracias a la oleada y al uso desmedido de esta herramienta por los servicios secretos occidentales pro-ucranianos para manipular a la gente sobre lo que ocurre en Ucrania.

Pero eso no es nuevo. Ya en el siglo pasado Edward Bernays, sobrino de Sigmund Freud, hizo una contribución significativa al campo de la tecnología del predominio psicológico en los Estados Unidos, cuando utilizó las ideas psicoanalíticas de su tío junto con otras técnicas de manipulación y control de las masas.

Gracias a lo anterior, Bernays ha sido miembro de relaciones públicas de varias compañías, que van desde “The Procter & Gamble Company” y” General Motors” hasta “American Tobacco Company” y “General Electric”. Para referirse a la construcción artificial de la opinión pública, introdujo el término “ingeniería de consentimiento”. Igualmente fue gracias a Bernays, que el concepto de relaciones públicas se hizo ampliamente conocido, ya que lo propuso para reemplazar el de “propaganda”. Él creía que, sobre todo después de la Segunda Guerra Mundial, esa palabra había sido muy desacreditada por la Alemania nazi.

Otro autor clave en Estados Unidos fue el sociólogo y periodista Walter Lippman, que ha publicado los libros: Opinión Pública y Sociedad Fantasma. Es importante señalar que Lippman tuvo acceso a los más altos círculos del poder estadounidense, al que le fue orgánico como coautor de la convención sobre la creación de la “Sociedad de las Naciones”. También introdujo el término “estereotipo” y desarrolló en detalle el concepto de “Guerra Fría”.

El rol de Hollywood

El cine de Hollywood también ha contribuido a la manipulación de la conciencia pública. El surgimiento mismo de esta industria cinematográfica se debió a la necesidad de cubrir a las masas con una tupida red de materiales de entretenimiento, ya que para los pobres de los Estados Unidos, los teatros eran un lugar de ocio demasiado caros.

La gran depresión impulsó el surgimiento de un nuevo género especial de superhéroes, los que debían servir como una suerte de consuelo y compensación ante la adversidad social y el crimen desenfrenado. Si las cosas iban muy mal en la vida real, entonces había que dar a las masas una buena píldora de ilusiones para que no perdieran las esperanzas en el futuro.

SteamboatWillie

La historieta “SteamboatWillie”, con Mickey Mouse de protagonista, llegó a las pantallas en el propio 1929, convirtiéndose en una especie de símbolo del optimismo y la diligencia. Del mismo modo otra historieta “Los tres cerditos”, que vio la luz en 1933, tenía una clara connotación con lo relativo a la superación de las adversidades y los problemas que se asociaban con “el lobo”. Los jóvenes pobres y las niñas, de repente, lograron milagrosamente el triunfo y se convirtieron en símbolos de éxito y fe en las posibilidades ilimitadas de cualquier estadounidense común en las imágenes producidas por Hollywood.

Aunque no todos intentaron imitarlos en la práctica, casi todos comenzaron a creer que esta es una especie de norma para Estados Unidos. Este enfoque se justificó, e incluso, trajo buenos beneficios a los estudios de animación y a las compañías cinematográficas, por lo que en lo adelante tales héroes comenzaron a aparecer cada vez más en los cómics y en las pantallas. Como colofón, Superman llegó al público al final de la gran depresión, en 1938, y rápidamente se hizo muy popular, aunque había sido creado en 1933 por los autores Jerry Siegel y Joe Schuster, pero en ese momento no habían podido encontrar quien se hiciese cargo de la producción de la historieta. Un año después la Gran Depresión había terminado, pero pronto comenzó la Segunda Guerra Mundial y los métodos de propaganda necesitaron ser ajustados. Expertos muy versados en las técnicas de manipulación, incluidos sus propios ciudadanos, se alistaron entonces para trabajar en las nuevas tareas.

Las acciones pre Segunda Guerra Mundial

Para el despliegue en el exterior de la influencia estadounidense antes de la Segunda Guerra Mundial, oficialmente no se hizo mucho desde los círculos de poder de Estados Unidos. El presidente Woodrow Wilson creó el “Comité de Información Pública” en abril de 1917, en plena Primera Guerra Mundial, quesolo duró hasta agosto de 1919. Pero en 1921 fue creado el Consejo de Relaciones Exteriores, que fue mucho más activo en la defensa de las empresas a partir del accionar de los grupos de interés.

Entre los fundadores de este consejo, junto con aproximadamente 150 científicos, se encontraban el antes mencionado Walter Lippman, así como el asesor del presidente Wilson, el coronel Edward House. Para finales de los años 30, la Junta del consejo comenzó a apoyar los capitales de los magnates Ford y Rockefeller y durante la Segunda Guerra Mundial experimentó un crecimiento considerable, gracias a las actividades específicas del grupo para el estudio de la guerra y la paz, y una de las direcciones en esta estructura estuvo dirigida por el tristemente célebre Allen Dulles.

Aparte de la articulación de una amplia red de comités en muchas ciudades de los Estados Unidos, el Consejo de Relaciones Exteriores incorporó a numerosos funcionarios y más tarde, comenzó a abrir sucursales en el extranjero, que fueron sus oídos y ojos y cumplían una triple función, se encargaban de recopilar la información necesaria, distribuían su propio contenido a través de organizaciones y medios de comunicación controlados y relacionados y reclutaban al personal necesario para su trabajo.

En las fuerzas armadas de los Estados Unidos, en 1942, apareció una oficina independiente de servicios estratégicos, que fue creada sobre la base del Comité de Jefes de Estado Mayor, pero que en 1947 fue reemplazada por la recién creada Agencia Central de Inteligencia (CIA). Paralelamente funcionó la oficina de información militar, que existió desde junio de 1942 hasta septiembre de 1945.

En 1948 fue creada la Corporación RAND, cuya tarea era la planificación militar basada en la investigación y el uso intensivo de la ciencia y las tecnologías. Inicialmente fue desplegada en el sitio que ocupaba la Douglas Aircraft Company, en Santa Mónica, California, que lanzó el proyecto en octubre de 1945, pero luego RAND se convirtió en una organización independiente y sin fines de lucro.

John von Neumann

Para 1946, poco antes de su escisión como una organización independiente, se completó el primer proyecto dedicado a la creación de un satélite espacial, y en 1948, John von Neumann comenzó a trabajar en una computadora para analizar y procesar información de una manera más eficiente. En 1950, se lanzó un proyecto de investigación sobre la Unión Soviética: el primer trabajo fue el informe de Nathan Leites: “The Operational Code of the Politburo”. En 1957 se lanzó una investigación en el campo de la inteligencia artificial y en 1962, Paul Baran, trabajó sobre un nuevo tipo de comunicación que se basaba en paquetes de datos independientes e interconectados y que se convirtió en la base de Internet de hoy.

En general, muchos de sus estudios han sido considerados exclusivos y prometedores. Los analistas de RAND detectaron problemas en su etapa inicial y trataron de encontrar soluciones para ellos. A menudo, estas recomendaciones luego sirvieron a la praxis política. Por ejemplo, un estudio especial sobre el tema de la homosexualidad en las fuerzas armadas de los Estados Unidos fue desarrollado por la RAND en 1993 y las conclusiones sugirieron la necesidad de combatir la discriminación contra los homosexuales en las fuerzas armadas estadounidenses, para lo cual se adoptaron enmiendas legales y se ajustaron las políticas sociales dentro de los Estados Unidos en general.

Se podría señalar, que desde 1991, cuando ya no fue necesario estudiar el comportamiento de los líderes soviéticos y el curso político de la URSS, la RAND se “reorientó” y se centró parcialmente en otras cuestiones globales como la propagación de enfermedades y el tráfico de drogas, el hambre en los países pobres, entre otros.

Departamento de Defensa de Estados Unidos

Un proyecto hermano de los de la RAND se articuló en la oficina de proyectos de investigación avanzada del Departamento de Defensa de los Estados Unidos, DARPA, creada en respuesta al lanzamiento del primer satélite artificial de la tierra por la Unión Soviética en octubre de 1957. La Agencia cuenta ahora con siete departamentos que se ocupan de la adaptación tecnológica: Ciencias de la Defensa; Innovación de la Información (el objetivo es lograr la ventaja tecnológica de los Estados Unidos en todos los ámbitos); Tecnologías de Microsistemas como chips, Fotónica y micro materiales; Tecnología Estratégica; Tecnología Táctica y Biotecnología. En cierto sentido, algunos de todos estos programas están interrelacionados.

Durante sus muchos años de existencia, la agencia ha implementado muchos programas y productos relacionados con la manipulación de la conciencia humana, por ejemplo, en el apoyo informativo a las operaciones militares.

Los llamados centros de estudios: Ash Carter

El centro “Belfer” para la ciencia y los asuntos internacionales de la Universidad de Harvard, es otra herramienta importante para analizar y tomar decisiones en la política exterior de los Estados Unidos. En este momento, el director del centroBelfer es el ex Secretario de Defensa de los Estados Unidos Ash Carter. Una de sus colaboradoras, Kelly Greenhill, publicó un estudio sobre cómo usar los flujos migratorios como un arma de guerra. Dado que su primera publicación sobre el tema data de 2008, se puede suponer que en el futuro esta técnica se adaptó y se aplicó para crear una situación de crisis con los migrantes en Europa. En el centro Belfer hay un grupo especial para Rusia y se están llevando a cabo estudios sobre los países de América Latina.

De los otros ThinkTanks, sobresale por derecho propio el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales en Washington, que se ocupa de la estrategia, la geopolítica, la planificación política, la tecnología, la ciberseguridad, la defensa, la economía y la energía. En el personal del centro, alrededor de cien expertos, también participa personal externo de manera aleatoria.

La Fundación Carnegie para la Paz Internacional, la Fundación Rockefeller, son de los ThinkTanks más antiguos que promueven activamente su agenda, incluso, a través de la creación de contenido mediático y el empleo de una amplia agentura residente. La Fundación Nacional para la Democracia (NED), está estrechamente relacionada con el Departamento de Estado de los Estados Unidos y ha intervenido en los asuntos internos de otros países.

En junio de 2021, como resultado del trabajo investigativo de este centro, se publicó otro estudio sobre el tema de las guerras cognitivas, en el cual se señala que “la guerra cognitiva es un enfoque de armas combinadas que articula las capacidades de combate no cinéticas de la ingeniería cibernética y de la información psicológica y social para ganar sin necesidad de recurrir a la lucha física. Este es un nuevo tipo de guerra, definido como el uso de la opinión pública por actores externos como un arma. Esto se hace con el propósito de influir y/o desestabilizar a la nación agredida. Estos ataques se pueden representar como una matriz: abarcando a pocos y a muchos; afectando pensamientos y acciones y los objetivos por afectar van desde la población en general hasta las medidas individuales; entre comunidades y/u organizaciones. Los ataques tienen como objetivo cambiar o fortalecer los pensamientos. La forma en que se lleva a cabo es diferente de las áreas más tradicionales de la guerra. La guerra de la información intenta controlar lo que ve el público objetivo, la guerra psicológica controla lo que siente el público objetivo, la guerra cibernética intenta interrumpir las capacidades tecnológicas de los países objetivo, mientras que la guerra cognitiva se centra en controlar cómo piensa y reacciona el público objetivo”.

En marzo de 2022, el centro publicó los materiales de su simposio sobre la guerra cognitiva, que se celebró en Burdeos (Francia) en junio de 2021.

Guerra cognitiva

La guerra cognitiva es una forma no convencional de guerra que utiliza herramientas cibernéticas para alterar los procesos cognitivos del oponente, el uso de sesgos mentales o el pensamiento reflexivo, y también provoca distorsiones en el pensamiento, afecta la toma de decisiones e impide acciones con consecuencias negativas para el agresor, tanto a nivel individual como colectivo.

Esto, obviamente, se deriva del concepto de guerra cibernética, que utiliza herramientas de información digital para obtener el control, la alteración o la destrucción de dichas herramientas. Sin embargo, la guerra cognitiva va más allá de la información y se centra en el “trabajo” sobre los cerebros humanos que manejarán esa información. Por lo tanto, va más allá de las consecuencias humanas de la guerra cibernética, que involucra ingeniería informática, robótica y programas. Así las cosas, el efecto cognitivo no es un subproducto de la acción, pero es muy objetivo.

Guerra cibernética, vigilancia y seguridad

Este objetivo es independiente de las tecnologías utilizadas para lograrlo. Es una suerte de “guerra psicológica, social y técnica”, por un lado, y una forma de “guerra de influencias”, por el otro, utilizando como medios las herramientas cibernéticas. Concretamente, en el contexto militar, esto implica la utilización de una estrategia de combate, vigilancia y/o seguridad.

Existen otras definiciones para conceptos relacionados. El “combate cognitivo”, es el que se refiere al uso real, local y temporal de herramientas tácticas para influir en las capacidades cognitivas. Esta acción se lleva a cabo como parte de una estrategia más amplia dirigida a lograr objetivos cognitivos. Las acciones ofensivas se caracterizan por un enfoque centrado en la persecución, el uso sistemático de puntos débiles, mientras que en una posición defensiva implica el desarrollo de capacidades sostenibles y preventivas utilizando herramientas similares. Uno podría usar el concepto de “Conflicto Cognitivo”, donde el contacto es generalizado y la confrontación de los procesos cognitivos es la regla. Pero este concepto aún no ha sido definitivamente elaborado desde lo teórico.

Los materiales del simposio incluyen presentaciones sobre el tema del uso de la inteligencia artificial, un análisis de los métodos de China para difundir su propaganda, así como presentaciones de nuevos conceptos como la cognición (similar a la genética, pero solo para el campo de la investigación cerebral) y la ciberpsicología (síntesis de la cibernética y la psicología).

Teniendo en cuenta estos desarrollos y el curso general hacia la militarización de las ciencias, las declaraciones abiertas sobre la necesidad de librar un nuevo tipo de guerras no cinéticas dirigidas a la conciencia de las personas, surge la cuestión no solo de la necesidad de contrarrestar tales intentos agresivos, sino también de su permisibilidad, ya que ni siquiera se trata de adversarios condicionales (que la OTAN puede inventar a su propia voluntad, disfrazándolos de promoción de los derechos humanos u otras consignas políticas), sino que se convierten en una amenaza para la mayoría de los países y pueblos del mundo, incluidos los ciudadanos de los propios países de la OTAN, ya que estas tecnologías de manipulación e influencia, en primer lugar, se prueban en ellos y se les aplica a ellos.

La OTAN

Finalmente, además de la OTAN, hay un proyecto paralelo que cuenta con el apoyo de esta y se llama “North Atlantic Fellas Organization” (NAFO), donde “Fellas” se traduce como “novio” o “amigo”. El centro de estudios estratégicos e internacionales de Washington define a NAFO como: “un grupo orgánico en línea de partidarios de la posición pro-ucraniana que ha llamado la atención de políticos y líderes mundiales por su uso creativo de los medios digitales para combatir las fuentes clave de la desinformación rusa”.

Obviamente, no se trata de luchar contra la desinformación, como se afirma, sino de tratar de devaluar y “cancelar” la información oficial y las pruebas y otros materiales que la parte rusa hace públicos. Y esto se puede comprender de una forma muy sencilla, basta acceder a un somero análisis y un breve conocimiento de los métodos de trabajo de la NAFO.

Se cree que la organización se creó el 24 de mayo, cuando se publicó un primer tweet a ella atribuido. Uno de los principales símbolos de NAFO es la imagen de un perro de raza japonesa Shiba Inu, pintado por un artista que se identifica con el apodo de Kama. Los partidarios de Ucrania comenzaron a usarlo como sus avatares en las redes sociales y a partir de ese momento circulan diferentes memes con esta imagen.

A continuación, aparecieron imágenes con los sistemas antitanque estadounidenses “Javelin”, que fueron estilizados como iconos con la Virgen (aunque esto es una obvia blasfemia). Igualmente fueron utilizadas otras imágenes de santos, con las que el periodista canadiense, Christian Boris, con raíces ucranianas, comenzó a medrar cuando creó el sitio Web “Saint Javelin”, donde se pueden comprar varios artículos tipo suvenir que recrean atributos similares y se indica que el dinero recaudado se destina a la compra de equipos y municiones para las fuerzas armadas de Ucrania y las formaciones militarizadas neonazis.

North Atlantic Fellas Organization (NAFO)

Estas dos áreas, la recaudación de fondos y la difusión de mensajes en forma de memes o comentarios, son la base del trabajo de la NAFO que llevan a cabo los neonazis ucranianos y sus partidarios en los países occidentales. Y verdaderos especialistas en operaciones de información fomentan y dirigen este proceso.

El sitio Web del Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales indica que el cofundador de NAFO es Matt Moores, un ex miembro del Cuerpo de Marines de Estados Unidos. La huella del cuerpo de Marines de los Estados Unidos en esta actividad no es accidental. Más bien incluso, natural. Fue el comandante del cuerpo de Marines de los Estados Unidos, Michael Prosser, quien propuso el concepto de “guerra memética” en 2006.

Argumentó que al usar la progresión lógica de vincular memes con ideas y creencias políticas, cualquier ataque a cualquier ideología debe considerarse un ataque a una “idea” o grupo de ideas centrales o trascendentes como un medio para lograr el éxito. Además, los memes como idea sirven en forma de herramientas (o medios) para atacar la ideología.

Prosser propuso una analogía según la cual las ideologías tienen las mismas características teóricas que las enfermedades (en particular, como sistemas adaptativos complejos). Entonces la ideología debe ser reconocida como una enfermedad y los memes como un método para propagarla.

Durante este tiempo, los métodos de guerra memética han avanzado significativamente y se han adoptado dentro de la OTAN. Aquí, en este caso, los memes creados en la NAFO tienen como objetivo reemplazar o devaluar el contenido que se designa como ideología enemiga. Internet es el campo donde se lleva a cabo esta guerra de información.

En su lógica, “Polítiko” se convirtió en nuevo objetivo sobre el que profundizar desde la NAFO y que debe ser aprendido, aprehendido y asumido por las comunidades en línea con la misma intención que con el “Estado Islámico” y hasta con el movimiento de extrema derecha “Boogaloo”, y desde entonces, esta heterogénea banda de guerreros en línea han convertido la cultura de Internet en un arma.

En el mismo artículo, Ivana Stradner, del think tank conservador de derecha de la Fundación para la Defensa de las Democracias de Washington, comenta que ella “se siente como una propagandista civil de la NAFO”. Pero esta aparente “estructura amorfa” también incluye a otros pesos pesados políticos como Adam Kintzinger, al presidente de Estonia, Thomas Hendrik Ives, al ministro de defensa de Ucrania Alexei Reznikov y al mayor general del ejército de Estados Unidos, Patrick Donahue.

En septiembre de 2022, el Washington Post señaló que el trabajo de la NAFO era una guerra de “trolling” (duendes), y que en sí misma no es nada nuevo. La publicación cita a Eliot Higgins, fundador del famoso sitio web BellingCat, vinculado a los servicios de inteligencia británicos, quien en un twitter anunció que hablaría sobre NAFO en la conferencia “NAFO como ejemplo de comunidades en línea que responden orgánicamente a la desinformación de los gobiernos y las comunidades que se oponen a los “buenos”, y agregó que eso era “bueno para la moral”.

Ahora sobre los métodos de difusión de información por parte de los agentes de la NAFO. Todos los observadores occidentales están de acuerdo en que la misma basa su trabajo en el llamado shitposting: publicar mensajes o contenido intencionalmente agresivo, irónico y de baja calidad en foros en línea y redes sociales. La característica clave de este “shitposting” es que el comentarista mismo sabe perfectamente que publica un delirio completo.

Los propagandistas de la NAFO simplemente hacen comentarios bajo declaraciones oficiales, tratando de hacerlos sin sentido. O con la ayuda de eslóganes vulgares, como el famoso eslogan “el barco ruso fue a x”, reducen el valor del contenido oficial o la discusión que se desarrolla en los comentarios.

En este sentido, la publicación británica The Economist escribe que: “en muchos sentidos, la frivolidad de la NAFO oscurece su papel como una forma sorprendentemente exitosa de guerra de información”. Es significativo que todas estas técnicas de shitposting en Rusia no funcionen. Como no funcionan en varios países con una sólida cultura conservadora. Es decir, donde la sociedad conserva los fundamentos de la alta cultura y no la deja degradarse.

Pero en Ucrania y en Occidente, tales memes vulgares han encontrado una creciente demanda, lo que muestra una grave regresión en la cultura y la educación, no importa cuánto digan los propagandistas británicos sobre la moral. Aquí se sugiere una comparación con la tendencia general de los neoliberales en los Estados Unidos y la UE de promover la “abolición de la cultura” en todas sus manifestaciones, desde nuevas teorías extravagantes (claramente dirigidas contra algunos grupos sociales o políticos) hasta el abandono de su propia historia.

Y el trabajo de la NAFO, en este sentido, es harto elocuente. Después de todo, la totalidad de sus memes y chistes rusofóbicos son solo una narrativa visible, que es importante lanzar a las masas prisioneras en las trampas de la censura severa. Pero detrás de esta semiótica se esconden no pocos ganchos psicológicos destructivos.

Shiba Inu

El perro Shiba Inu, deliberadamente ha sido posicionado como un ser neutral en cuanto a género, como para que pueda ser utilizado por ambos sexos para difundir propaganda pro-ucraniana, pero si se mira más profundamente, sirve de propaganda para promover el tema LGBT. Al propio tiempo, la promoción de los “Santos javelines” no es más que una burla de las imágenes cristianas donde todo fluye como un escenario donde se cultiva el odio a nivel del subconsciente de las personas.

Finalmente, si tenemos en cuenta que los autores clave de los memes más comunes no son nativos de la Ucrania moderna, la lectura de los símbolos y memes de la NAFO confirma una vez más que para Occidente, el pueblo de Ucrania es solo “material desechable” que debe usarse para debilitar a Rusia.

Y todos estos memes solo sirven para hacer aún más tonto a quienes los consumen, después de todo, las masas estúpidas son más fáciles de manejar.

Leonid Savin https://contralinea.com.mx/interno/semana/los-centros-de-operaciones-informaticas-y-psicologicas-de-occidente/

La policía de ‘la verdad’ embiste contra las informaciones independientes

El Departamento de Seguridad Nacional (DHS) de Estados Unidos está ampliando sus esfuerzos para eliminar las informaciones que considera peligrosas. Años de informes, correos electrónicos y documentos internos del DHS -obtenidos a través de filtraciones y de un juicio en curso, así como a través de registros públicos- ilustran un esfuerzo expansivo de la institución para influir en las redes sociales y plataformas tecnológicas (*).

El DHS quiere atacar las informaciones sobre los orígenes de la pandemia de “covid”, la eficacia de las vacunas, la justicia racial, la retirada de Estados Unidos de Afganistán y la naturaleza del apoyo militar de Estados Unidos a Ucrania.

Esta labor, que en gran parte sigue siendo desconocida, se puso de manifiesto a principios de este año cuando el DHS anunció la creación de un nuevo “Consejo de Control de la Desinformación”, un equipo destinado a supervisar las publicaciones que aparecen en los medios independientes y que amenazan los intereses de Estados Unidos.

El Consejo fue ampliamente criticado y se clausuró unos meses después. Sin embargo, un documento político revela que el trabajo subyacente continúa con otras siglas y el DHS sigue vigilando los contenidos de las redes sociales, a pesar de que su mandato original -la guerra contra el terrorismo- ha terminado.

A puerta cerrada, y presionando a las plataformas privadas, el gobierno de Estados Unidos ha utilizado su poder para tratar de moldear el discurso en línea. Según las actas de las reuniones y otros documentos adjuntos a una demanda presentada por el fiscal general de Missouri, Eric Schmitt, las discusiones se centraron en la extensión y el alcance de la intervención del gobierno en el discurso en línea y en los mecanismos para agilizar las solicitudes de eliminación de información falsa o intencionadamente engañosa.

Facebook ha creado un portal especial para que el DHS y las instituciones públicas puedan informar directamente sobre lo que califican como “desinformación”. Las plataformas tienen que “sentirse cómodas con el gobierno” dijo Matt Masterson, un ejecutivo de Microsoft y antiguo funcionario del DHS, en un mensaje enviado en febrero a la directora del DHS, Jen Easterly.

En una reunión celebrada en marzo, Laura Dehmlow, funcionaria del FBI, advirtió que la “información subversiva” en las redes sociales socava el apoyo al gobierno estadounidense. Según las notas del debate, en el que participaron los cabecillas de Twitter y el banco JP Morgan, Dehmlow subrayó que “necesitamos una infraestructura de medios de comunicación que rinda cuentas”.

(*) https://theintercept.com/2022/10/31/social-media-disinformation-dhs/

Meta/Facebook es un aparato de propagada sionista

Un informe encargado por Meta/Facebook confirma la realidad de la censura sufrida por los palestinos en las redes sociales del holding tecnológico en mayo del año pasado y asegura que la censura es deliberada.

Con gran retraso, una consultora independiente ha publicado finalmente su informe sobre la cobertura de los sucesos de mayo del año pasado en Israel-Palestina por parte del holding Meta, el gigante de las redes sociales que gestiona Facebook, Instagram y WhatsApp.

A raíz de las protestas contra la censura durante el violento mes -en el que se produjo un masivo levantamiento palestino, la represión israelí y la guerra contra Gaza, Meta encargó a Business for Social Responsibility (BSR) que revisara sus políticas de censura en árabe y hebreo en las tres plataformas.

Entre sus principales conclusiones, el informe de BSR observa que la censura de Meta no sólo violaba los derechos humanos de los palestinos, sino que la empresa no aplicaba sus políticas de moderación por igual a ambos idiomas. Los contenidos en árabe fueron excesivamente moderados, mientras que los contenidos en hebreo se salvaron en gran medida.

Los resultados no son ni mucho menos sorprendentes. De hecho, validan la experiencia de la mayoría de los usuarios palestinos en todas las plataformas de Meta, que llevan tiempo afirmando que las prácticas de censura de la empresa son sistemáticamente discriminatorias. Las conclusiones de este informe se suman a las numerosas pruebas, documentadas a lo largo de muchos años, de que Meta dista mucho de ser un agente neutral en lo que respecta a Israel-Palestina.

Sin embargo, aunque las conclusiones del informe ponen de manifiesto la realidad de la censura y la responsabilidad de Meta, ocultan el contexto que hay detrás de las políticas sesgadas de Meta, sesgos que no son accidentales, sino deliberados.

‘Muerte a los árabes’

Durante la brutal represión de Israel contra los manifestantes palestinos en la Ciudad Vieja de Jerusalén y el barrio de Sheij Jarrah a finales de abril y mayo de 2021, así como durante el asalto militar a Gaza y el posterior levantamiento, muchos palestinos utilizaron las redes sociales para documentar la violencia y las violaciones de derechos humanos del régimen israelí minuto a minuto. También utilizaron las plataformas para combatir la desinformación sobre lo que estaba ocurriendo sobre el terreno y para compartir un relato auténtico de los acontecimientos que era la antítesis de la cobertura de la prensa convencional y de la propaganda del gobierno israelí.

Casi inmediatamente, las empresas de redes sociales, incluida Meta, comenzaron a censurar el discurso palestino. Las cuentas de militantes, periodistas y testigos presenciales palestinos fueron suspendidas arbitrariamente y su contenido fue sistemáticamente eliminado. Algunos usuarios también fueron baneados en la sombra poco después de expresar públicamente su apoyo y solidaridad con los palestinos, mientras que otros se encontraron con que su visibilidad ante sus seguidores se redujo significativamente como resultado de sus publicaciones sobre Palestina.

Al mismo tiempo, se han formado decenas de grupos de chat israelíes de “Muerte a los árabes” en WhatsApp para perseguir a las comunidades palestinas, tanto en Israel como en la Cisjordania ocupada. Los insultos racistas, la incitación a la violencia e incluso los llamamientos directos al asesinato y al genocidio dirigidos a los palestinos en hebreo no han sido moderados en Facebook ni Instagram.

Según las conclusiones de BSR, la aplicación incorrecta por parte de Meta de sus políticas de contenido en árabe -que incluían supresiones y suspensiones ilegítimas y arbitrarias- tuvo un “impacto negativo” en el derecho de los palestinos a la libertad de expresión, la libertad de asociación y reunión, la participación política, la seguridad física, la no discriminación, la protección frente a la incitación al odio y el acceso a recursos por abusos.

En particular, BSR descubrió que Meta censuraba los contenidos árabes en mayor medida que los hebreos durante este periodo, y también descubrió que el índice de detección de “contenidos árabes potencialmente violentos” era mucho mayor que el de los contenidos hebreos. Esto se debe a que Meta ha implementado clasificadores – algoritmos que evalúan si un contenido entra en una “clase” que viola las políticas de la plataforma – para detectar y eliminar automáticamente el discurso árabe hostil, mientras que no hay ninguno para el hebreo.

Sesgo intencionado

BSR afirma que el sesgo de Meta contra los palestinos es “involuntario”, pero su definición de sesgo no tiene en cuenta cómo funcionan realmente la discriminación y el racismo institucionales y estructurales. En otras palabras, el sistema de moderación de contenidos de la empresa es discriminatorio no sólo por su aplicación selectiva, sino también por su propio diseño.

Tomemos, por ejemplo, las directrices de Meta sobre el terrorismo: la llamada política de “individuos y organizaciones peligrosas”, o DIO. La empresa se niega a decir a quiénes clasifica y prohíbe como “peligrosos” o “terroristas”, pero la lista filtrada de 4.000 personas y grupos demuestra que se dirige de forma desproporcionada a las comunidades musulmanas de Oriente Medio y el sur de Asia.

Esto explica en parte por qué, según BSR, “la política de DIO de Meta y la lista tienen más probabilidades de afectar a los usuarios palestinos y de habla árabe, tanto en base a la interpretación de Meta de sus obligaciones legales, como por error”.

Mientras que Meta ha relajado esta norma, entre otras, en el contexto de la invasión rusa de Ucrania -incluso permitiendo a los ucranianos alabar libremente al regimiento neonazi Azov como fuerza de autodefensa-, nunca se ha hecho una excepción de este tipo para los palestinos, que luchan contra una ocupación militar no menos brutal.

Además, el tratamiento empresarial del mundo no occidental, la mayoría del mundo, que sólo recibe migajas de inversión y recursos, es en sí mismo un problema estructural que afecta a Palestina. Desde Myanmar hasta Etiopía, Meta trata las lenguas y comunidades no anglófonas fuera de EE.UU. y Europa como algo no prioritario, a pesar de las fatales consecuencias del discurso de odio no moderado y la incitación a la violencia.

El doble rasero observado en Israel-Palestina está, por tanto, vinculado a prejuicios más profundos que plagan las prácticas globales del gigante de las redes sociales. La empresa ha mostrado sistemáticamente un flagrante desprecio por la protección de las comunidades más vulnerables en sus plataformas, en total contradicción con la política corporativa de derechos humanos de Meta, que se lanzó sólo dos meses antes del conflicto de mayo.

Esto no es una feliz ignorancia. La rápida respuesta de Meta a la invasión rusa de Ucrania demuestra que la empresa puede actuar cuando quiere: donde hay una fuerte voluntad, hay un hermoso camino. Y a pesar de la amplia documentación sobre la censura, la desinformación, la violencia selectiva y la incitación al odio contra los palestinos, no ha tomado ninguna medida significativa y seria para corregir el historial.

De hecho, las mismas violaciones se repiten una y otra vez. Por ejemplo, en cuanto estalló la violencia en Jerusalén en abril de 2022 -casi un año después de las protestas de Sheij Jarrah-, Facebook cerró la página del sitio de noticias palestino Al Qastal mientras transmitía en directo la violenta incursión de las fuerzas de ocupación israelíes en la mezquita de Al Aqsa. Hacer continuamente la vista gorda ante el impacto negativo de sus acciones sobre una población oprimida, a pesar de la acumulación de pruebas, demuestra claramente que el sesgo de Meta es intencionado.

Un partidismo eficaz

La respuesta de Meta al informe del ASB ha sido hasta ahora decepcionante. Por un lado, Meta no ha admitido públicamente ninguna irregularidad: de hecho, ha declarado en una nota a pie de página que su declaración “no debe interpretarse como una admisión, acuerdo o aceptación de ninguno de los resultados, conclusiones, opiniones o puntos de vista expresados en el informe BSR, ni la aplicación de ninguna de las reformas sugeridas debe tomarse como una admisión de irregularidad”.

Por otro lado, aunque reconoció las 21 recomendaciones no vinculantes de BSR para abordar los impactos negativos de sus políticas sobre los derechos de los palestinos, Meta no proporcionó ningún calendario concreto para su aplicación. Estas importantes recomendaciones incluyen la revisión de la política de la empresa sobre DIO y el nombramiento de figuras históricas fallecidas, la creación de clasificadores para los contenidos en lengua hebrea y la transparencia para los usuarios sobre las medidas de aplicación, como la censura en la sombra. Meta también rechazó una recomendación de la BSR de financiar una investigación pública para examinar las obligaciones legales de la empresa en materia de lucha contra el terrorismo en relación con sus políticas y acciones actuales.

Lo más importante es que Meta no encargó el informe voluntariamente, sino que se vio obligada a hacerlo por la persistente campaña pública y privada de militantes y grupos de derechos humanos palestinos, regionales y mundiales para exigir que la empresa dejara de silenciar el discurso sobre Palestina. Ahora que los resultados están a la vista, debemos seguir exigiendo a Meta que respete los derechos de las personas y que rinda cuentas de su censura.

A estas alturas, Meta ya no puede negar su responsabilidad por la moderación sesgada de los contenidos palestinos en sus plataformas. Los sistemas no se crean en el vacío; son una suma de decisiones empresariales. No crear clasificadores para el discurso de odio hebreo a pesar de su prevalencia es una decisión. Proteger el discurso pro-sionista mientras se suprimen las pruebas directas de las violaciones de los derechos israelíes es una decisión. Acceder a las demandas de censura de una potencia ocupante contra su población ocupada es una decisión. Es hora de que Meta tome otras decisiones.

Marwa Fatafta https://www.972mag.com/meta-arabic-palestine-censorship/

La ONU cae cada vez más bajo

Los organismos internacionales son una cueva de vividores y parásitos que se alimentan de la carroña con pretextos impecables como la paz, los refugiados, la infancia, la cultura o la salud. Como no podía ser de otra forma, ahora también hay un tinglado especializado en “violencia de género en las guerras”.

Su dirigente se llama Pramila Patten y estuvo en París concediendo entrevistas, en las que se le fue la lengua varios kilómetros al decir que Rusia ha dopado a sus soldados con Viagra porque utiliza la violación como técnica de guerra.

Además de cretina, Patten es poco original. Ha tirado de archivo con una intoxicación que ya se utilizó contra Gadafi. Lo que vale para Libia vale también para Rusia. Les da lo mismo. Pero el problema no es que la ONU se invente ese tipo de bulos, sino que ha tomado partido en plena guerra, lo que equivaldrá, tarde o temprano, a su desaparición.

“Las violaciones, los actos de mutilación y las agresiones sexuales atribuidas a las fuerzas rusas en Ucrania constituyen una estrategia militar y una táctica deliberada para deshumanizar a las víctimas”, dijo Patten, que denunció “casos horribles y una violencia muy brutal”.

“Cuando se detiene a las mujeres durante días y se las viola, cuando se empieza a violar a niños pequeños y a hombres, cuando se ve una serie de mutilaciones genitales, cuando se oye a las mujeres testificar sobre soldados rusos equipados con Viagra, esto es claramente una estrategia militar”, añadió.

Los mensajes son ya agobiantes, como en la pandemia. El New York Times publica un reportaje sobre tres mujeres que -supuestamente- fueron víctimas de las tropas rusas en Bucha.

Gadafi también daba viagra a sus tropas para que violaran, decía la agencia Reuters hace diez años

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