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Los fascistas hispánicos llaman ‘imperio de la ley’ al imperialismo

Ana Rodríguez Masafret
La única representante de Ciudadanos en el Concello de Ferrol, Ana Rodríguez Masafret, defendió en el pleno municipal de ayer una moción en la que pide que el gallego deje de ser el idioma oficial del Concello.

La Ordenanza de normalización lingüística de la ciudad, aprobada por unanimidad en 1997, proclama el gallego “como lingua propia de Galicia, é o idioma oficial do Concello de Ferrol”. La concejal pretende derogar seis artículos de la Ordenanza, porque excluye al castellano como lengua oficial.

La normativa municipal obliga a los contratistas con domicilio en Galiza a que presenten su documentación en gallego. También requiere que las comunicaciones del Concello dirigidas a la administración civil o militar del Estado y la justicia se redacten en gallego, independientemente de que la documentación relacionada tenga efecto fuera de Galiza.

La propuesta de la concejal pretende “restablecer la situación de legalidad vulnerada” por la Ordenanza. Lo mismo que Rajoy y todos los reaccionarios, esta concejal también se apoya en la legalidad fascista, a la que llaman “el imperio de la ley”.


Tanto en Catalunya como en Galiza, los fascistas hispánicos llaman “imperio de la ley” a lo que no es otra cosa que imperialismo puro y duro.

Si la Ordenanza infringe la Constitución y las leyes
españolas, Ciudadanos lo tiene muy fácil: en lugar de cambiar la
Ordenanza lo que tiene que exigir es que cambien la Constitución y las
leyes españolas.

¡Abajo el imperialismo!

Ni leninismo ni liberación nacional

Juan Manuel Olarieta

En un reciente artículo un militante de Primeira Linha, Mauricio Castro, tergiversa las concepciones marxistas sobre las naciones y las luchas nacionales para exponer las suyas propias, que son las de la burguesía nacionalista. Por mi parte no voy a seguir su mismo proceder, es decir, no voy a tratar de exponer lo que la burguesía sostiene acerca del problema nacional. De lo que se trata aquí es de restaurar el pensamiento de Marx y Engels al respecto.

En la cuestión nacional Marx y Engels expresaron el punto de vista del proletariado que, como no podía ser de otra forma, es el opuesto al de la burguesía y, por consiguiente, también es un punto de vista opuesto al que Castro y su grupo defienden. Los intentos de Castro por disimular la naturaleza de clase de las posiciones nacionalistas como si fueran las de Marx y Engels son paralelas al intento opuesto, es decir, a hacer pasar a Marx y Engels como nacionalistas y, en definitiva, como burgueses.

Los movimientos nacionalistas que pretenden apoyarse en el marxismo padecen la ilusión de analizar la historia desde el punto de vista nacional, incluso a veces de manera exclusiva, de tal forma que en la historia no son capaces de ver otra cosa que naciones, problemas nacionales y luchas nacionales. Para ello Castro asimila la lucha de clases a la lucha nacional cuando afirma que la explotación, la opresión y el dominio de unas naciones sobre otras constituyen un aspecto de la misma totalidad social y universal.

En definitiva, para la burguesía nacionalista las luchas nacionales son el motor de la historia. Pero ocurre que el marxismo sostiene todo lo contrario y fundamenta la historia sobre unas bases científicas diferentes, de tal manera que a partir de aquí es imposible entenderse siquiera porque no se trata de que la burguesía y el proletariado tengan una concepción distinta de los movimientos nacionales sino una concepción distinta de la historia, de toda la historia, y es obvio que las naciones y las luchas nacionales no son otra cosa que una parte de la historia.

El punto de vista de la burguesía que tan claramente expone Castro es el opuesto al punto de vista de Marx y Engels. Por eso, como él bien dice, en Marx y Engels la cuestión nacional «no fue un tema central» y también por eso mismo tuvieron una «comprensión parcial» del fenómeno nacional y del nacionalismo. Lo que Castro no acaba de rematar, porque su punto de vista de clase se lo impide, es aclarar cuál fue el «tema central» de Marx y Engels, es decir, el hilo conductor a través del cual analizaron el problema nacional que, como es bien sabido, son las clases y la lucha de clases.

No obstante, según confesión propia, Castro no pretende centrarse exactamente en Marx y Engels sino en Lenin, con lo que pone de manifiesto el nudo de este asunto, que también tiene una naturaleza de clase porque la esencia del leninismo conduce a defender que en las condiciones del imperialismo el proletariado debe ponerse al frente de los movimientos nacionales, es decir, que quien debe dirigirlos no es la burguesía sino el proletariado.

El nuevo aspecto que las luchas nacionales adquieren bajo el imperialismo es lo que ha conducido a que, como en el caso de Castro, la burguesía trate de disfrazar sus posiciones de clase con los ropajes del marxismo, o dicho de otra manera: cuando los grupos nacionalistas, como Primeira Linha, se disfrazan de marxistas, lo que tratan es de que la burguesía siga dirigiendo la lucha contra la opresión nacional, poniendo al proletariado bajo su batuta. El nacionalismo y la lucha nacional son la coartada para que el proletariado siga sometido a la burguesía.

El planteamiento marxista-leninista es justo el contrario: el proletariado dirige los movimientos nacionales con su propia organización de vanguardia, con su propia ideología y su propio programa, que es una parte de la revolución socialista. Las posiciones leninistas se enfrentan a las pretensiones de la burguesía de dirigir al proletariado y pretenden todo lo contrario: dado que la lucha nacional es una parte de la lucha contra el imperialismo y dado que en las condiciones del imperialismo la burguesía no puede dirigirla, la única clase capaz de dirigir los movimientos nacionales es el proletariado.

Son, pues, dos posiciones diametralmente opuestas. En el caso de grupos como Primeira Linha la burguesía trata de dirigir al proletariado; en el caso de los comunistas, es el proletariado quien trata de dirigir a la burguesía. A partir de aquí se desprende todo lo demás: mientras proletariado dirige de una manera transparente y no oculta sus objetivos, la burguesía se hace pasar por lo que no es, tergiversa, manipula y retuerce la historia para que se acomode a sus pretensiones. Esa es la esencia del artículo de Castro, cuyos ataques no se ciñen a Marx, Engels y Lenin, sino que se extienden al conjunto de los dirigentes más destacados del movimiento obrero y comunista internacional.

Por mi parte creo que bastará con poner un ejemplo para ilustrar lo que Castro considera como una de esas «contradicciones» de Marx y Engels en su planteamiento de la lucha contra la opresión nacional. Cuando Hungría se independizó de Austria tras la revolución de 1848, Marx y Engels apoyaron al movimiento independentista húngaro. No obstante, de manera inmediata los checos se levantaron a su vez contra los húngaros para lograr exactamente lo mismo, pero Marx y Engels se opusieron esta vez a las pretensiones de los checos.

¿Por qué? La explicación la dieron Marx y Engels y conduce a aclarar algo que los nacionalistas ni quieren ni pueden: el movimiento nacionalista checo estaba dirigido por el zarismo, uno de los focos más importantes de la reacción europea en aquella época. Pero la burguesía analiza las luchas nacionales «en sí mismas», ocultando todo lo demás, como si fueran entes metafísicos porque eso le permite un doble juego. El primero es sacar adelante su propia estrategia: utilizar al movimiento nacional para sus propios intereses de clase. El segundo es tratar confundir diciendo que los ataques a la burguesía son ataques a la nación o a la lucha nacional.

Fuera de las clases y de la lucha de clases, los movimientos nacionales no son nada más que una abstracción puesta fuera de contexto y, por consiguiente, de la historia. Se puede decir aún más claramente, para que no quepan dudas: extraer a un movimiento nacional de la historia es una manipulación. Si, como hace Castro, se extrae no sólo uno sino todos los movimientos nacionales de la historia para criticar a los comunistas, el asunto alcanza cotas de aberración que sólo son posibles en la clase social a la que pertenece el autor del artículo.

La coherencia de clase no tiene nada que ver con la incoherencia nacionalista que los burgueses como Castro han creído encontrar en Marx y Engels. Esa coherencia es la misma con la que el marxismo analiza cualquier otro movimiento social y consiste en preguntar: esa lucha, ¿quién la dirige? Es lo mismo que preguntar: esa lucha, ¿hacia dónde se dirige?, o ¿contra qué o contra quién se dirige? Si se obtiene respuesta a la primera pregunta, se obtienen también a las demás. Por lo tanto, si el movimiento nacional lo dirige la burguesía, la opresión nacional no se va a acabar nunca porque la burguesía no es hoy la clase social capaz de resolverlo, como el artículo de Castro pone de manifiesto. La burguesía no es la solución a la opresión nacional sino parte de esa misma opresión.

(*) Mauricio Castro, Leninismo y liberación nacional, http://www.lahaine.org/index.php?p=79113

Manifiesto de solidaridad con los procesados del #8F

Tomado de http://8f-45anos.org/17/10/2012/manifesto/


CUENTA SOLIDARIA
0072 0121 31 0000207496

En castellano:

Nuestra lengua nacional se encuentra en un estado límite. La gravedad de su
situación llega a tal punto que, según confirman los estudios socio-lingüísticos
más solventes, la trasmisión intergeneracional ya no está asegurada y en
cuestión de décadas, de no suceder profundos cambios en políticas y actitudes
por parte de la sociedad gallega y las instituciones, nos podemos enfrentar al
suceso final del proceso de exterminio lingüístico iniciado en 1492. Esta es la
cruda realidad para quien amamos este país y su idioma como nuestra máxima
expresión.

En 2009, las medidas favorables al gallego que adoptaba la administración
bipartita tuvieron una contestación feroz y extremista de los sectores
políticos y mediáticos partidarios de su exterminio definitivo o de su
trasformación en un habla reducido a la comunicación doméstica e informal:
hacer del gallego un idioma constreñido a determinadas esferas de la comunicación, más indigno de la enseñanza, de la administración, de los medios
públicos, etc., fue y es, la tarjeta de visita de los que ayer ordenaban a
nuestros abuelos y abuelas a punta de fusil: Sea
patriota. No sea bárbaro. Hable usted nuestro idioma cervantino.
 Y ahora se envuelven en el
argumento hipócrita de la libertad de idioma o de la libertad de elegir.
Distintas estrategias para el mismo fin.

Aquel 8 de febrero de 2009, cuando grupos tan significativos como Falange
Española de la JONS
, Unión Progreso y Democracia y los dirigentes más
radicalizados del Partido Popular salieron a las calles de Compostela para
bloquear el avance del gallego con la convocatoria de Galicia Bilingüe,
decidimos, como hicieron centenares de gallegas y gallegos, salir también a la
calle para denunciar aquella farsa ridícula que pretendía convertir las
víctimas en verdugos y a los históricos valedores de la imposición del español
en “mártires” de una lengua sin derechos. Con esta respuesta colectiva pusimos encima de la mesa la dignidad nacional de
las gallegas y los gallegos y denunciamos que la lengua de Galicia es la
víctima de la imposición, de la minorización social y del peligro real de extinción.
Fuimos, por este motivo, identificad@s por hablar en gallego, golpead@s
brutalmente, detenid@s y criminalizad@s, en cuanto a minoría extremista de este
país que es partidaria de aniquilar su lengua se manifestaba con protección
policial y la compañía de centenares de personas traídas en autobuses traídos
de fuera da Galicia.

Ahora, una vez más, el echo extravagante sucede en la realidad: los procesados
e procesadas somos los agredidos. Se nos acusa de un amplísimo abanico de
delitos que van desde “resistencia a la autoridad” que golpeaba ciudadanas y
ciudadanos caídos en el suelo hasta “desordenes públicas”, por huir de quien se
ensañaba con personas indefensas.


La guinda del pastel es una petición fiscal de 45 años de prisión por levantar
la voz contra los enemigos del gallego, que puede suponer el ingreso en prisión
de muchos de nosotros, y la imposición de sanciones económicas imposibles de
afrontar que superan los 30.000 euros.

Los doce hombres y mujeres que nos sentaremos en el banquillo de los acusados a
partir del 23 de Octubre en Compostela demandamos de la ciudadanía gallega, de
vuestras organizaciones políticas, sindicales y sociales y de todos aquellos y
aquellas que, día tras día, defendéis la lengua de esta vieja nación, un
ejercicio de solidaridad activa con los y las procesadas, denunciando el juicio
político de que seremos objeto, posicionándoos públicamente y movilizándoos en
reivindicación de nuestra libertad el día del inicio de la vista.
Vuestra
solidaridad es, ahora, imprescindible.


Colectivo de procesad@s @8F_45 anos
Defender el gallego no es delito

En gallego:

A nossa língua nacional encontra-se num estado limite. A gravidade da sua situaçom chega a tal ponto que, segundo confirmam os estudos sócio-lingüísticos mais solventes, a transmisom intergeracional já nom está garantida e em questom de décadas, de nom mediar profundas mudanças em políticas e atitudes por parte da sociedade galega e as instituiçons, podemo-nos enfrontar ao sucesso final do processo de extermínio lingüístico iniciado em 1492. Esta é a crua realidade para quem amamos este país e o seu idioma como máxima expressom de nós.
Em 2009, as medidas favoráveis ao Galego que adoptava a administraçom bipartida tivérom umha contestaçom feroz e extremista dos sectores políticos e mediáticos partidários do seu extermínio definitivo ou da sua conversom numha síria reduzida à comunicaçom doméstica e informal: fazer do Galego um idioma constrangido a determinadas esferas da comunicaçom, mas indigno do ensino, das administraçons, dos meios públicos, etc., foi, e é, o cartom de visita dos que onte ordenavam aos nossos avós e avoas a ponta de fusil Sea patriota. No sea bárbaro. Hable usted nuestro idioma cervantino e agora se envolvem no argumento hipócrita da Libertad de idioma ou da Libertad para elegir. Distintas estratégias para o mesmo fim.
Aquel 8 de Fevereiro de 2009, quando grupos tam significativos como Falange Española de la JONSUnión Progreso y Democracia e os dirigentes mais radicalizados do Partido Popular saírom às ruas de Compostela para bloquear o avanço do Galego com a convocatória de Galicia Bilingüe, decidimos, como figérom centenas de galegas e galegos, saír também à rua para denunciar aquela farsa ridícula que pretendia converter as vítimas em verdugos e aos históricos valedores da imposiçom do espanhol em “mártires” dumha língua sem direitos.
Com esta resposta colectiva pugemos acima da mesa a dignidade nacional das galegas e os galegos e denunciamos que é a língua da Galiza a vítima da imposiçom, da minorizaçom social e do perigo real de extinçom. Fumos, por este motivo, identificad@s por falar em Galego, golpead@s brutalmente, detid@s e criminalizad@s, enquanto a minoria extremista deste país que é partidária de aniquilar a sua língua se manifestava com protecçom policial e a companhia de centenas de pessoas traidas em autocarros vindos de fora da Galiza.
Agora, mais umha vez, a inversom extravagante acontece na realidade: os processados e processadas somos os agredidos. Acusa-se-nos de um amplíssimo abano de delitos que vam da “resistência à autoridade” que golpeava cidadás e cidadaos caidos no chao até “desordens públicas”, por fugir de quem se assanhavam com pessoas indefensas.
A guinda do pastel é umha petiçom fiscal de 45 anos de prisom por levantar a voz contra os inimigos do Galego, que pode supor o ingresso em prisom de muit@s de nós, e a imposiçom de sançons económicas impossíveis de afrontar que superam os 30.000 euros.
Os doce homes e mulheres que nos sentaremos na bancada dos acusados a partir de 23 de Outubro em Compostela demandamos da cidadania galega, das vossas organizaçons políticas, sindicais e sociais e de todos aqueles e aquelas que, dia após dia, defendedes a lingua desta velha naçom, um exercício de solidariedade activa com os e as processadas, denunciando o juízo político de que seremos objecto, posicionando-vos publicamente e mobilizando-vos em reivindicaçom da nossa liberdade o dia do início da vista. A vossa solidariedade é, agora, imprescindível.
Colectivo de processad@ @8F_45 anos
Defender o Galego nom é delito

XXXI Cabodano do asasinato de Abelardo Collazo Arauxo


O próximo 29 ade agosto cumpriranse 31 anos do asasinato de Abelardo Collazo Arauxo en Madrid. Sobre as cinco da tarde daquel fatídico día, Abelardo ten unha cita con outro obreiro vigués, Luís Fernández González, “O Ché”. Ambos son combatentes dos GRAPO. As oito e media do serán soben pola madrileña rúa de Bravo Murillo e collen pola rúa Coruña. Mentres, a policía prepara a emboscada. O lugar está pouco transitado; é o sitio idóneo, sen testemuñas. Varios policías aproxímanse polas costas e, sen mediar palabra, descargan as pistolas sobre os corpos de Abelardo e máis O Ché. Xa no chan, rematan a Abelardo. Xosé Luís recebará varios impactos; un tiro secciónalle a medula espinal a altura do peito, quedará parapléxico de por vida.
Abelardo era un mozo de Teis, que traballa dende os doce anos. A finais dos anos sesenta, cando comeza a rexurdir o movemento obreiro en Vigo, volta da emigración en Francia onde estivera a traballar; axiña entra a formar parte das Xuventudes Comunistas do PCE en Galiza. Ao pouco Abelardo salienta como organizador e dirixente nato entre os compañeiros pola súa seriedade, disciplina, entrega… máis por riba de todo porque é quen de darlle sentido revolucionario á loita, máis alá dos textos e das consignas oficiais dos carrillistas do PCE. Así comezarán os desencontros e os primeiros choques cos dirixentes carrillistas, friccións que favorecerán a configuración dunha corrente verdadeiramente comunista no seo do PCE.
Esta confrontación cos representantes da política burguesa nas filas obreiras vai manifestándose cada día máis claramente na loita política, na loita sindical, etc, até adquirir un carácter verdadeiramente antagónico, que amosa a imposibilidade de manter un traballo comunista de rectificación no seo do PCE. Será nese momento cando a corrente proletaria que personifica Abelardo, racha cos carrillistas e dá lugar á formación daOrganización Obreira (O.O). O papel desta nova organización comunista revelarase en toda a súa dimensión cando se pon ao fronte da Folga Xeral de setembro do 72 en Vigo.
Mais Organización Obreira e Abelardo, ao mesmo tempo que rachan cos carrillistas, presentan como unha necesidade política prioritaria a reconstrución do partido proletario. Traballando nesa perspectiva é cando comezan os contactos coa Organización de Marxistas-Leninistas de España. O que comeza cun intercambio de experiencias, debates a a colaboración práctica entre ambas as dúas organizacións, remata cun fondo entendemento entre comunistas que dá lugar ao nacemento da Organización de Marxistas-Leninistas de Galiza que de seguido fusionarase coa OM-LE. Abelardo alenta este proceso que culminará coa reconstitución, en xuño de 1975, do Partido Comunista, agora baixo as siglas PCE(r). O camarada “Alfonso”, como se lle coñecía na Organización, será tamén membro fundador dos Grupos de Resistencia Antifascista Primeiro de Outubro, GRAPO.
A noticia do asasinato do tiroteo que remataría coa morte de Abelardo e deixaría malferido a Luís Fernández, provocou unha reacción de ira sen precedentes na recente historia da Galiza. O enterro de Abelardo Collazo en Vigo congregou unha multitude de obreiros. A Asemblea para Ceibar aos Presos Políticos Galegos (ACPG), convocaría unha folga xeral na comarca secundada por numerosos obreiros e unha manifestación a que acudiron en torno a mil persoas e que acabaría con duros enfrontamentos coa policía. O pobo galego, moi particularmente o proletariado vigués, recoñecía así a un irmán de clase, a un líder indiscutíbel que non dubidou en entregar a súa vida pola causa da República Popular e o Socialismo.

25 Julio: Defender nuestra patria es defender también la lucha de otros pueblos!!

Traducción al castellano de una octavilla que se repartió desde Organización Obreira en Santiago de Compostela el 25 de Julio en las movilizaciones por el día de la patria gallega.




Pola de Lena, Ciñera, Bmbibre y otros muchos pueblos de Asturias, León, Palencia, Aragón y otras regiones mineras del país viven en pie de guerra desde hace más de dos meses: los mineros, sus familias y los vecinos de todos los pueblos en lucha se están enfrentado a los planes de sobreexplotación, opresión y terror de la patronal y su Estado con las formas de organización más democráticas y los métodos de lucha más avanzados, marcando el camino de la resistencia a todos los explotados y oprimidos.


La respuesta de los criminales que nos explotan y de su gobierno frente al temor que les supone una lucha tan justa y legítima como la de estos compañeros fue la de implantar el estado de sitio, cercar las calles de los pueblos y las carreteras de la región con la policía, guardia civil y el ejercito, gasear a los vecinos, tirotear a la población y a sus casas… como en los mejores tiempos de la posguerra. Docenas de mineros están siendo detenidos y torturados y hay numerosos heridos, como ocurrió en el final de la marcha pacífica y de la impresionante solidaridad del pueblo de Madrid, con el resultado de más de 50 heridos y 20 detenidos. Pero la lucha continúa pues como dijo un minero: «mi abuelo luchó en el 34, mi padre en el 62 y ahora me toca a mi hasta destronar al Rey e instaurar de nuevo la República Popular».


Ya en la última huelga general montada por los sindicatos vendeobreros estatales y gallegos, la policía detuvo en Barcelona a Dani, Isma, Javier y Laura por participar en los piquetes. Los acusaron de formar parte de una organización criminal y a tres de ellos los tuvieron en prisión durante más de un mes. Laura aún sigue en la cárcel con una petición de 36 años.


El día 22 de Junio, en Madrid, la policía destina a seis chicos acusados de boicotear el metro, en el marco de las acciones de protesta y desobediencia civil que vienen manteniendo organizaciones como «Paremos el tarifazo» frente a las esquilmaciones que estamos a padecer. Días antes, ya detuvieran a otros tres chicos por los mismos hechos. También querían acusarlos de formar parte de una organización criminal por utilizar métodos de organización y lucha independientes.


En Madrid, al grito de «PP, PSOE la misma mierda son», los trabajadores están en la calle desde el primer día que se anunció el tijeretazo, enfrentándose directamente a la policía y con detenidos y esnafrados en cada movilización.


Esta es la «medicina» que van a seguir aplicándonos cada vez que salgamos a la calle a defender lo que nos pertenece y lo que ellos nos roban un día si y otro también. La misma «medicina» que desde hace ¡¡30 años!! vienen dispensando a los presos políticos por mantener una posición honesta y consecuente y defender los principios revolucionarios.


En medio de tal situación, en este 25 de Julio los partidos nacionalistas moderados, «radicales» y los que les hacen de comparsa nos convocan a manifestarnos para defender los derechos nacionales y protestar contra los recortes «sin radicalismos estériles ni dogmatismos inútiles», siempre a través de la vía electoral. En definitiva, más de lo mismo: independentismo retórico y autonomismo de hecho; pura conciliación de clases para hacernos tragar con la monarquía fascista y la Constitución que prescribe nuestros derechos nacionales. Ese si que es un camino aplastado que nos lleva a callejones sin salida y que desarma política e ideologicamente a los obreros frente a nuestro enemigo de clase.


No debemos permitirlo!! Los obreros no podemos dejarnos arrastrar a ese juego!! Defender nuestra patria y nuestros derechos nacionales, hacer frente a los planes de explotación y terror, pasa hoy por unirnos al resto de los obreros y de las clases populares de los pueblos del Estado español, hacer nuestras todas las luchas contra el enemigo común, denunciar cada golpe represivo y no consentir que haya un sólo detenido.


Los brutales recortes económicos y sociales no se frenan comiendo de la mano que nos explota, oprime y tortura, sino combatiéndolos como lo hacen en estos momentos los mineros y otros sectores populares. La nación no se defiende en la unidad institucional del parlamentito, sino que en la calle, en la movilización e impulsando la lucha de clases.


Es hora de ir construyendo puentes para dar una respuesta conjunta: para unir en un sólo caudal revolucionario la lucha contra la opresión nacional, contra la explotación, contra la represión, contra la falta de libertades políticas, contra el paro y la miseria… con la lucha por la expropiación de los monopolios y de la banca y por la República Popular y el socialismo.

¡¡QUIEN VA POR LA VÍA DEL PARLAMENTITO INÚTIL, SE HACE UN PARÁSITO ÚTIL!!

¡¡OBREROS LUCHANDO, REFORMISTAS «RADICALES» TRAICIONANDO!!

¡¡NINGUNA DETENCIÓN SIN RESPUESTA, AMNISTÍA YA!!

¡¡POR LA AUTODETERMINACIÓN, REPÚBLICA POPULAR Y SOCIALISMO!!



Julio 2012

Organización Obreira

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