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La CIA crea un grupo de trabajo para asesinar a los principales dirigentes de Hamas

La CIA ha creado un grupo de trabajo para localizar y asesinar a los principales dirigentes de Hamas, según un reportaje del New York Times (*).

La central estadounidense está compartiendo información sobre la ubicación de altos dirigentes de Hamas y de los rehenes que mantiene tras el ataque del 7 de octubre, asegura el New York Times.

El grupo de trabajo se creó bajo la dirección del asesor de seguridad nacional, Jake Sullivan, después del inicio de la Guerra de Gaza.

El espioniaje estadounidense envía continuamente información a sus homólogos israelíes sobre el paradero de los dirigentes de Hamas, pero no están seguros de que los esfuerzos hayan dado frutos porque ninguno de ellos ha sido asesinado o capturado todavía.

Incluso si se hubiera dado información a Israel sobre la ubicación de altos dirigentes como Yahya Sinwar o el jefe militar, Mohammed Deif, es posible que Israel no pueda actuar de inmediato.

La Oficina del Director de Inteligencia Nacional de Estados Unidos también ha reorganizado la lista de prioridades de Estados Unidos después del inicio de la Guerra de Gaza.

Ha trasladado a Hamas en el escalafón del Nivel 4 antes del inicio de la guerra al Nivel 2, es decir, mucho más urgente. El nivel uno está reservado para los principales enemigos estadounidenses como Irán, Corea del norte, Rusia y China.

“El ejército estadounidense ha estado presionando a Israel para que reorganice su campaña militar para centrarse en matar o capturar a los principales dirigentes, en lugar de ataques más amplios que han provocado un gran número de víctimas civiles en Gaza”, dice el New York Times.

“Apuntar a miembros de bajo nivel de Hamas es un error porque pueden ser reemplazados fácilmente”, dice el periódico. El asesinato de figuras clave, como Sinwar y Deif, “probablemente le daría al primer ministro Benjamín Netanyahu más libertad ante el público israelí para poner fin a la campaña militar en Gaza”, continúa el reportaje.

El grupo de trabajo también se centra en localizar a los rehenes. El director de la CIA, Robert Burns, participó en las negociaciones que llevaron a un acuerdo por el que algunos de los rehenes fueron liberados a finales de noviembre.

Se cree que 132 rehenes capturados por Hamas el 7 de octubre permanecen en Gaza (no todos vivos) después de que 105 civiles fueran liberados durante la tregua de una semana a finales de noviembre.

(*) https://www.nytimes.com/2024/01/12/us/politics/hamas-cia.html

Estados Unidos podrá espiar a los extranjeros hasta abril del año que viene

El artículo 702 de la ley FISA (“Ley de Vigilancia de Inteligencia Extranjera”) ha sido prorrogado por unos meses. La ley permite a las centrales estadounidenses de espionaje (FBI, CIA, NSA) el acceso masivo a los datos personales de los extranjeros: correos electrónicos, mensajes y llamadas. El Congreso ha pospuesto la reforma de la ley durante cuatro meses más.

La ley expiraba el 31 de diciembre y ahora será aplicable hasta el 19 de abril del año que viene. Permite espiar a cualquier persona que no sea ciudadano estadounidense, fuera de las fronteras estadounidenses y sin la supervisión de un juez, lo que va en contra de las normas europeas.

Originalmente la sección 702 de la ley fue aprobada en 2008 por el gobierno de Bush con el pretexto de siempre: la lucha contra el terrorismo, la seguridad nacional…

Como es característico, también aseguraron que no se trata de un acceso masivo e indiscriminado, sino selectivo.

La ley permite a las centrales de inteligencia estadounidenses acceder a los teléfonos, mensajes, correos electrónicos o copias de seguridad en la nube de personas que no son estadounidenses y residen en el extranjero.

Los datos deben ser proporcionados por “proveedores de comunicaciones electrónicas” estadounidenses, a petición de los servicios secretos. En consecuencia, todos los servicios que proporcionan conexión a internet, como cafeterías, espacios de coworking, hoteles, empresas, pero también centros de datos ubicados en el extranjero y en los que una filial sea estadounidense, deben cumplir las órdenes de los servicios de inteligencia.

Varios “asuntillos oscuros” han demostrado que también permite espiar a muchos estadounidenses, que es lo único que importa en Estados Unidos. El espionaje y la vigilancia del mundo son posibles porque las grandes empresas tecnológicas son estadounidenses y el pasado mes de marzo publicaron una carta pidiendo no tener que compartir más “los datos personales de sus usuarios con agencias de inteligencia”.

Apple, Alphabet (Google, YouTube) y Meta (Facebook, Instagram) querían condicionar la entrega de datos a una autorización judicial, lo que significa que podría entablarse un procedimiento legal y, por lo tanto, habría algunas garantías. También pidieron compartir públicamente la frecuencia con la que se les solicita información al amparo de la ley y qué tipo de datos se espera que proporcionen.

Los organismos que defienden el derecho a la intimidad enviaron otro mensaje al Congreso, instando a los diputados a no renovar la ley. Según ellos, el FBI habría accedido, a través de ella, a las comunicaciones “de decenas de miles de militantes, activistas, 19.000 donantes a una campaña del Congreso, periodistas y miembros del Congreso de Estados Unidos”.

En 2020 la ley estuvo en el punto de mira del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), que anuló el acuerdo transatlántico sobre datos personales entre Europa y Estados Unidos (“Escudo de Intimidad”). Al permitir el acceso masivo e indiscriminado a los datos personales de los europeos, los ciudadanos europeos no se benefician de “garantías suficientes”, explicó el Tribunal Europeo.

El TJUE pidió a los estadounidenses que cambiaran su ley para otorgar más derechos a los europeos, pero cuando se concluyó el “Marco de Confidencialidad de los Datos” (DPF), el nuevo acuerdo transatlántico que debía sustituir al “Escudo de Privacidad”, el debate resurgió pero, finalmente, el DPF acabó siendo aprobado en julio de este año.

Seguramente volverá ser anulado por el mismo TJUE en los próximos años, por las mismas razones… si no hay presiones subterráneas.

Orden internacional de detención contra un embajador de Marruecos

La red de espionaje y corrupción del Parlamento europeo no estaba ligada a Qatar, como pretendieron hacer creer los medios de comunicación (“qatargate”), sino a Marruecos. De ahí que los tribunales belgas hayan emitido una orden internacional de detención contra el embajador de Marruecos en Polonia, Abderrahim Atmun, por los casos de espionaje en los que están implicados la Vicepresidenta del Parlamento, Eva Kaili, y varios eurodiputados.

En la investigación iniciada por la fiscalía federal belga en diciembre del año pasado, el nombre del embajador de Marruecos en Varsovia aparecía en todos los documentos que constituyen el sumario que compromete directamente al régimen de Rabat.

El semanario polaco Gazeta Polska se ha interesado por este asunto y ha dedicado un artículo retomado por el sitio de noticias local TVP Info, en el que denuncia no sólo el acercamiento del embajador marroquí al Senado polaco, sino también los intentos del diplomático de corromper el Parlamento Europeo.

“Gracias a los esfuerzos de Abderrahim Atmun, embajador de Marruecos en Varsovia, sospechoso de corrupción y actividades de inteligencia en el Parlamento Europeo, el Senado polaco participó en el fortalecimiento de las relaciones polaco-marroquíes”, escriben los medios polacos. Las actividades de el embajador de Marruecos han sido objeto de una investigación por parte de la Agencia de Seguridad Interior de Polonia.

El diplomático, en colaboración con los servicios de inteligencia marroquíes, corrompió a un cierto número de diputados europeos, para lograr que la Unión Europea reconociera la soberanía de Marruecos sobre el Sáhara Occidental, después de haber llevado a cabo intensas presiones en Polonia. “Abderrahim Atmoun convenció a las empresas polacas para que invirtieran en el Sáhara Occidental y provocó la participación del Senado polaco para actuar para fortalecer las relaciones entre Polonia y Marruecos”, asegura Gazeta Polska.

En noviembre de 2018, cuando era copresidente de la Comisión Mixta Marruecos-Unión Europea, Atmun fue sorprendido en pleno acto de manipulación, como lo ilustra una carta de desaprobación que le envió el español Ayala Sender, miembro del mismo organismo.

El espía y dipomático marroquí hizo circular información falsa por los pasillos del Parlamento Europeo, en Estrasburgo, con el objetivo de engañar a los eurodiputados e influir en su votación sobre la modificación del acuerdo agrícola entre la Unión Europea y Marruecos, que pretendía ampliar preferencias arancelarias a las mercancías originarias del Sáhara Occidental.

El jefe de la CIA ya ha llegado a Kiev

El jefe de la CIA, William Burns, ha llegado a Kiev para celebrar una reunión urgente y secreta con Zelensky porque Ucrania está a punto de reventar. El colapso del régimen no es sorprendente. Su ejército está sufriendo demasiadas pérdidas y no puede sobrevivir así mucho más tiempo. Debe encontrar una manera de llegar a un acuerdo con Rusia o enfrentar una revuelta interna.

Zelensky prepara el terreno para purgar al general ucraniano Valery Zaluzhny. Es probable que destituya a tres generales vinculados a Zaluzhny. Su principal colaborador ya murió en lo que se calificó como un “accidente”.

Ucrania ha tenido tres ejércitos, y la mayor parte del actual está formado por hombres, mujeres y niños mayores sin entrenamiento. Se convierten en cadáveres para llenar las trincheras que intentan frenar a los rusos.

Por su parte, el Kremlin no tiene prisa. Su estrategia es aniquilar al ejército ucraniano y crear una crisis política en Kiev, que se ha adelantado más de lo previsto, lo que ha sorprendido en Moscú tanto como en Washington.

En Kiev ha estallado una guerra interna entre Zelensky y su círculo de amiguetes, por un lado, y la dirección del ejército ucraniano, por el otro.

Como dejó claro Zaluzhny en The Economist, la guerra necesita una pausa o un alto el fuego. Les daría tiempo para reconstruir el ejército y abastecerle con nuevas armas que aún no están en el inventario estadounidense o europeo. Zelensky, sin embargo, se opone a cualquier pausa en los combates y quiere que su ejército controle territorios clave como Avdeievka y retome enclaves importantes como Bajmut.

Los rusos no tienen interés para aceptar un alto el fuego o para adherirse a una solución provisional que daría lugar a que la OTAN permaneciera en Ucrania, con bases aéreas, terrestres y navales.

Uno de los principales errores de Zelensky y del jefe de la inteligencia militar ucraniana, Kyrylo Budanov, fue atacar territorio ruso, volar infraestructuras críticas, destruir aeródromos con bombarderos nucleares y enviar drones kamikaze al Kremlin.

Los rusos se dieron cuenta de lo peligrosa que es Ucrania para la seguridad de Rusia. Esos ataques han hecho que sea casi imposible alcanzar un modus vivendi entre ambos países, a menos que, como exigen los rusos, se retire la OTAN y se desmilitarice Ucrania.

Los ucranianos saben que Rusia ha acumulado al menos 1.000 cohetes para disparar contra la infraestructura ucraniana. Dependiendo de lo que suceda en los próximos días en Kiev, es probable que Rusia utilice ataques a la infraestructura para presionar aún más a Ucrania.

El último gran saqueo

El éxito de Zelensky se basa en la corrupción y el robo. Financia sus apoyos permitiendo que los funcionarios roben todo lo que puedan. De esa manera, siguen fieles a su lado. Ahora el Congreso de Estados Unidos se prepara para entregar miles de millones de dólares adicionales a Ucrania, que podrían ser los últimos en caer en los bolsillos de Zelensky y los suyos.

Tienen que aguantar un poco más. Estados Unidos y sus monaguillos europeos nunca han querido impedir la malversación de miles de millones de dólares de ayuda estadounidense y europea. Pero el Congreso de Estados Unidos está bajo una presión cada vez mayor para que rinda cuentas por el dinero y las armas enviadas a Ucrania. Pero tienen difícil transferir más dinero sin una auditoría independiente.

Mientras tanto, los enemigos políticos de Zelensky son muy conscientes de la corrupción en Kiev y lo afirman. Nadie sabe si esta información llega al Congreso de Estados Unidos, pero es posible.

Burns no puede oponerse a la política de Washington de prolongar la guerra en Ucrania hasta que Biden sea reelegido. En consecuencia, no le va a ordenar a Zelensky que hable con los rusos o que cambie de tono exigiendo que los rusos abandonen Ucrania.

Además, Washington quiere que la OTAN esté en Ucrania. Aunque saben que no puede incorporar a Ucrania a la OTAN hasta que gane la guerra, después de la reelección de Biden, Estados Unidos puede comenzar a establecer verdaderas fuerzas de combate de la Alianza, comenzando con la fuerza aérea. Por lo tanto, en Washington están dispuestos a arriesgar la estabilidad a largo plazo de la OTAN en aras de un intento de establecer sus bases en Ucrania, un área que Rusia considera extremadamente sensible.

La política de Washington es una fantasía. Una guerra directa de la OTAN contra Rusia destruirá Europa. La OTAN no está preparada para una guerra así, ni hoy ni en los próximos cinco años. Además, no está claro si la política de Washington goza de algún apoyo entre los países miembros de la OTAN.

Los rusos probablemente no quieran una guerra en Europa. En Washington manejan un calendario según el cual el Kremlin se verá presionado para poner fin a la guerra en Ucrania dentro de un año. Eso podría llevar a Rusia a centrar sus ataques en Kiev o, alternativamente, en otras ciudades importantes de Ucrania, con Odesa y Jarkov en los primeros lugares de su lista de objetivos.

Estados Unidos espió a los dirigentes europeos con la ayuda de Dinamarca

Con la ayuda de la inteligencia exterior de Dinamarca, la Agencia de Seguridad Nacional (NSA) de Estados Unidos espió a los dirigentes políticos de los países europeos, incluida la canciller alemana, Angela Merkel.

En 2015 el Servicio de Inteligencia de Defensa danés inició una investigación interna la sobre el papel de la NSA en el espionaje, afirma la emisora pública danesa DR.

La investigación abarca el período de 2012 a 2014. La NSA utilizó los cables submarinos daneses para espiar a altos funcionarios en Suecia, Noruega, Francia y Alemania, entre ellos el ministro de Asuntos Exteriores alemán Frank-Walter Steinmeier y el dirigente de la oposición alemana Peer Steinbrück.

Dinamarca, un lacayo muy cercano a Estados Unidos, alberga varias instalaciones de desembarco de cables submarinos de internet hacia y desde Suecia, Noruega, Alemania, Holanda y Gran Bretaña.

A través de recuperaciones específicas y el uso de aplicaciones de análisis desarrolladas por la NSA, como Xkeyscore, la NSA interceptó llamadas, mensajes de texto y mensajes de chat hacia y desde teléfonos de dirigentes de los países vecinos.

La investigación interna en el Servicio de Inteligencia de Defensa de Dinamarca se inició en 2014 tras las preocupaciones sobre las filtraciones del año anterior de Edward Snowden que revelaban el funcionamiento de la NSA.

Snowden huyó de Estados Unidos después de filtrar archivos secretos de la NSA en 2013 y recibió asilo político en Rusia.

Tras el informe de la radio danesa, Snowden publicó un comentario críptico en danés en Twitter que decía: “Si tan solo hubiera habido alguna razón para investigar hace muchos años. Oh, ¿por qué nadie nos advirtió?”

La decisión adoptada en agosto del año pasado de suspender al jefe del Servicio de Inteligencia de Defensa de Dinamarca y a otros tres funcionarios tras las acusaciones de irregularidades graves por parte de una junta independiente que supervisa a la institución se centró en la investigación de 2015.

Dinamarca dijo el año pasado que iniciaría una investigación sobre el caso basándose en la información de un denunciante. Se espera que esa investigación concluya a finales de este año.

Las fuentes oficiales son unánimes: no quieren ni que se les pregunte sobre el asunto. Tierra encima de los asuntos escabrosos. Un portavoz de la Cancillería alemana dijo que no sabía nada y que se había enterado del espionaje cuando los periodistas le preguntaron al respecto.

La ministra de Defensa danesa, Trine Bramsen, se negó a comentar sobre “especulaciones” sobre asuntos de inteligencia en los medios. “Puedo decir en términos más generales que este gobierno tiene la misma actitud que expresó el ex primer ministro en 2013 y 2014: las escuchas telefónicas sistemáticas de aliados cercanos son inaceptables”, dijo Bramsen en un comunicado.

Steinbrück dijo a la emisora alemana ARD que pensaba que era “grotesco” que el espionaje de los países amigos estuviera interceptando y espiando a altos dirigentes de otros países.

El Ministro de Defensa sueco, Peter Hultqvist, dijo a la emisora sueca SVT que “exige información completa”. El Ministro de Defensa noruego, Frank Bakke-Jensen, dijo a la emisora NRK que se toma en serio las acusaciones.

En París, el ministro francés de Asuntos Europeos, Clement Beaune, dijo a la radio France Info que el informe danés debía ser revisado y que, de confirmarse, sería un asunto grave.

“Estos posibles hechos son graves y deben ser controlados”, afirmó, añadiendo que podría haber “algunas protestas diplomáticas”.

—https://www.reuters.com/world/europe/us-security-agency-spied-merkel-other-top-european-officials-through-danish-2021-05-30/

Las chapuceras seudociencias pagadas con fondos reservados de Estados Unidos

Aunque a los defensores de la ciencia secreta les gusta centrarse en ejemplos en los que ha beneficiado a la sociedad, desde el principio de la Guerra Fría los conocedores temían que las mejores mentes no se sintieran atraídas por trabajos de los que ni siquiera podían hablar. El secreto protegió a los involucrados de la vergüenza o el procesamiento penal, pero también hizo mucho más difícil examinar los protocolos experimentales, validar los resultados o replicarlos en investigaciones de seguimiento.

Un director de investigación de un laboratorio de armas del Departamento de Energía admitiría más tarde: “En realidad, se evidencian muchos más avances en los campos de investigación no clasificados que en los clasificados”. El físico Robert McCrory, cuyo propio laboratorio recibió millones de dólares en financiación en asociación con los Laboratorios Nacionales Lawrence Livermore, Sandia y Los Alamos, fue aún más contundente: “Algunos de los trabajos son tan pobres que, si se desclasificaran, serían borrados de la faz de la Tierra”.

Sólo podemos adivinar lo que McCrory tenía en mente específicamente cuando dijo esto. Hay demasiadas posibilidades. En conjunto, dan crédito a la preocupación frecuentemente expresada de que los programas secretos se convirtieron en un refugio para mentes de segunda y tercera categoría. Los magos de Langley, por ejemplo, consideraron un “logro científico notable” cuando lograron demostrar que se podía “entrenar a los gatos para moverse distancias cortas”. Según un veterano de la CIA, Victor Marchetti, este logro fue parte de un programa para determinar si los gatos podían convertirse en dispositivos de vigilancia:

“Se gastó mucho dinero. Abrieron al gato, le pusieron pilas y le conectaron el cable. La cola se utilizó como antena. Hicieron una monstruosidad. Lo pusieron a prueba y descubrieron que abandonaba el trabajo cuando tenía hambre, así que le pusieron otro cable para anular eso. Finalmente están listos. Lo llevaron a un parque, lo apuntaron a un banco y dijeron: ‘Escucha a esos dos tipos. ¡No escuches nada más, ni a los pájaros, ni a los perros ni a los gatos, sólo a esos dos tipos! Lo bajan de la furgoneta y llega un taxi y lo atropella. Allí estaban, sentados en la camioneta con todos esos diales, ¡y el gato estaba muerto!”

Sin embargo, la CIA elogió la “energía y la imaginación” del equipo y los consideró potenciales “modelos para pioneros científicos”.

El secreto protegió a los involucrados de la vergüenza o el procesamiento penal, pero también hizo mucho más difícil examinar los protocolos experimentales.

Se podría argumentar que un programa de investigación en expansión diseñado deliberadamente para ir más allá producirá inevitablemente, durante varias décadas, algunas investigaciones extrañas y de baja calidad. Pero en algunos casos es posible hacer una comparación lado a lado de la investigación del gobierno estadounidense con la investigación encargada por otro país que tenía menos recursos pero el mismo objetivo.

Percepción extrasensorial

Por ejemplo, durante la Segunda Guerra Mundial, las fuerzas estadounidenses y británicas utilizaron perros para detectar minas. Era un trabajo delicado y peligroso, y los perros a veces resultaban poco fiables. Por lo tanto, ambos gobiernos organizaron proyectos de investigación a principios de la década de 1950 para evaluar y mejorar la capacidad de los perros para localizar minas.

Los británicos sólo querían “los hechos” y buscaron un “científico capacitado”. Seleccionaron a Solly Zuckerman, un anatomista experto en comportamiento animal. Diseñó el experimento para eliminar la posibilidad de que los cuidadores humanos estuvieran influyendo inconscientemente en la tarea de los perros.

Eso requirió aislar sistemáticamente los factores bioquímicos y fisiológicos específicos que podrían explicar el éxito o el fracaso, ya que cualquiera de ellos podría resultar importante cuando las minas eran inodoras. Zuckerman tenía una fuerte motivación personal: había visto el impacto devastador de las lesiones por explosiones cuando realizó investigaciones fisiológicas en tiempos de guerra con los supervivientes. Su plan más amplio era desarrollar métodos experimentales más rigurosos en la investigación con animales. Zuckerman no encontró evidencia sólida de que se pudiera confiar en los perros para detectar minas enterradas.

El ejército estadounidense, por otra parte, contrató a un “parapsicólogo” llamado J. B. Rhine. No está claro por qué: todos los registros del ejército fueron destruidos posteriormente. Aunque su formación fue en botánica, Rhine se había hecho famoso por sus experimentos (nunca replicados) en percepción extrasensorial (ESP) y psicoquinesis. Para Rhine, el estudio fue una oportunidad para demostrar que la ESP realmente existía; ya había reunido una colección de historias sorprendentes sobre la percepción extrasensorial de los animales. Una vez más, Rhine se convenció de que los perros poseían poderes especiales.

Los oficiales del ejército descubrieron en un trabajo de seguimiento que los resultados eran aleatorios, y otro estudio resultó ser un completo fracaso, marcado por una “negativa bastante notoria de los perros a alertar”. Pero Rhine utilizó el dinero del ejército para iniciar nuevas investigaciones y encontró nuevos clientes. La Oficina de Investigación Naval financió una década de trabajo sobre ESP [percepción extrasensorial] en palomas mensajeras. En otros estudios, uno de los colegas de Rhine intentó influir telepáticamente en un gato para que seleccionara un plato de comida en lugar de otro. Pero también en este caso Rhine admitió que los resultados “no fueron espectaculares”. Por desgracia, los gatos resultaron “esquivos”.

El gobierno de Estados Unidos dedicó varias décadas a un programa más amplio de investigación sobre el control mental. Y Rhine era un modelo de rigor científico en comparación con algunos de los otros investigadores en nómina del gobierno, que defendían teorías de visitas extraterrestres y fantasmales para explicar la ESP [percepción extrasensorial], y fueron contratados por el ejército de Estados Unidos para realizar consultas sobre hongos psicodélicos.

Control mental

El Proyecto MK-Ultra de la CIA implicó toda una serie de experimentos con sujetos involuntarios, utilizando una variedad de drogas diferentes para manipularlos para que dijeran y hicieran cosas en contra de su voluntad. Les dieron carta blanca para operar sin los controles contables normales de la Agencia ni la necesidad de contratos escritos. Una vez más, los investigadores intensificaron rápidamente sus ensayos con poca comprensión de los efectos. En la primera ronda de un experimento realizado en el Instituto Psiquiátrico del Estado de Nueva York, uno de los pacientes, Harold Blauer, recibió 0,4 mg de metilendioxifenilisopropilamina, una droga similar al éxtasis. La siguiente dosis fue dieciséis veces más fuerte y Blauer murió en treinta minutos.

Cuando la familia emprendió acciones legales, los abogados del gobierno amenazaron a los testigos con procesarlos en virtud de la Ley de Espionaje. Décadas más tarde, el director de la CIA, Stansfield Turner, admitió que “se realizaron algunas pruebas involuntarias”, pero testificó ante el Congreso que los sujetos eran “psicópatas sexuales criminales confinados en un hospital estatal”. De hecho, Blauer era un tenista profesional que buscó voluntariamente tratamiento para la depresión después de un divorcio.

La CIA también experimentó con su propio personal. En un caso, el director de MK-Ultra, un químico llamado Sidney Gottlieb, administró LSD a los asistentes a un retiro conjunto de la Agencia y el ejército. Uno de los sujetos involuntarios, un bioquímico del ejército llamado Frank Olson, quedó traumatizado por la experiencia. Hasta entonces, Olson había sido un hombre de familia extrovertido y devoto. Después, se hundió en la depresión, lo abrumó un sentimiento de vergüenza y no quiso regresar a casa. Le dijo a su supervisor del ejército que quería dimitir o ser despedido.

Gottlieb probablemente se alarmó al ser advertido sobre esta situación. MK-Ultra había sido aprobado por el propio director de la CIA, Allen Dulles, quien calificó el programa de “ultrasensible”. Pero, según se informa, Gottlieb no había obtenido autorización previa antes de drogar a Olson y a los demás. Como señaló más tarde un informe interno de la Agencia, los participantes en este trabajo comprendieron muy bien que sus métodos eran “profesionalmente poco éticos” y legalmente dudosos, y que provocarían una “reacción adversa grave” por parte del público si alguna vez se revelaran. Por lo tanto, Gottlieb tenía una poderosa motivación para asegurarse de que Olson no le contara a nadie lo que la CIA le había hecho.

La aventura del gobierno en lo paranormal resultó inútil para cualquier propósito legítimo de inteligencia.

Gottlieb y su ayudante decidieron llevar a Olson a ver a un médico de Nueva York. El hombre no tenía formación psiquiátrica, pero sí tenía una autorización de seguridad ultrasecreta de la CIA y experiencia con LSD. El médico le dio a Olson bourbon y sedantes y lo llevó a ver una actuación de un mago, a quien Gottlieb estaba interesado en contratar para ayudar a dosificar a más objetivos involuntarios. El comportamiento público de Olson se volvió cada vez más errático y dijo que la Agencia estaba “atrapándolo”. El médico dijo que llevaría a Olson a un sanatorio para que lo trataran psiquiatras de la CIA. Pero esa noche, Olson “cayó” desde el décimo piso del Hotel Statler en Manhattan.

El ayudante de Gottlieb compartía la habitación con él y afirmó haber estado dormido cuando sucedió. Su historia era que Olson acababa de estrellarse contra la ventana, sin abrirla primero, ni siquiera levantar la persiana. Quizás nunca sepamos qué pasó en esa habitación de hotel. Pero en ese momento, la CIA estaba entrenando a sus asesinos para que primero administraran drogas o alcohol a sus víctimas, y aconsejaba: “El accidente más eficiente, en un asesinato simple, es una caída de 75 pies o más sobre una superficie dura”.

La CIA estaba preparada para matar a ciudadanos inocentes

La CIA estaba claramente preparada para matar a ciudadanos estadounidenses inocentes. Seis semanas después de que la Agencia encubriera lo que le pasó a Olson, un equipo de control mental de la CIA emprendió su primera misión en el extranjero. La misión consistía en introducir “alcachofa” (probablemente LSD) en la bebida de otro sujeto involuntario e inducirlo a intentar asesinar a un destacado político o funcionario estadounidense. El equipo de alcachofas estaba preparado para la acción y señaló con orgullo que “estuvieron listos cuando se les pidió apoyo, a pesar de que la operación no se materializó”.

La mayoría de los registros de MK-Ultra fueron destruidos posteriormente, por lo que no podemos saber qué otras misiones podrían haber pretendido lograr. Pero la investigación de la CIA sobre el control mental duró más de una década, involucró a unas ochenta instituciones diferentes y eventualmente costaría aproximadamente diez millones de dólares (unos cien millones en dólares actuales).

En 1972 se puso en marcha un programa de control mental completamente nuevo, esta vez dirigido por la Agencia de Inteligencia de Defensa (DIA). El objetivo de este nuevo programa era “determinar si existían fenómenos mentales anómalos (es decir, percepción extrasensorial y psicoquinesis) y en qué medida dichos fenómenos podrían ser aplicables a problemas de interés nacional”. Al igual que MK-Ultra, duró muchos años y costó muchos millones de dólares. Aún es difícil determinar cuántos exactamente. Pero un solo contratista de California, SRI International, eventualmente recibió 11,3 millones de dólares (o alrededor de 36 millones en dólares actuales).

Incluso los escapistas y magos vieron que el gobierno estaba siendo estafado y pacientemente explicaron a los funcionarios que las herramientas desgastadas por el tiempo de su oficio podían fácilmente engañar a alguien haciéndole creer en la percepción extrasensorial. Lo mismo hicieron los científicos de Darpa, quienes concluyeron que el ilusionista israelí Uri Geller, alumno estrella de la DIA, era un “charlatán”. Pensaron que era “ridículo” que Geller hubiera engañado al gobierno de Estados Unidos para que utilizara el dinero de los contribuyentes para ver si podía doblar cucharas con su cerebro. Señalaron una serie de problemas con los experimentos de ESP [percepción extrasensorial] y psicoquinesis, sobre todo el hecho de que las personas pagadas para realizarlos tenían un incentivo financiero para producir resultados positivos.

Locos por la parapsicología

Bajo el manto del secreto, su arrogancia y su pensamiento mágico se volvieron locos. En 1985 el ejército encargó a un panel destacado del Consejo Nacional de Investigación la evaluación del programa. El panel concluyó que no había “ninguna garantía científica para la existencia de fenómenos parapsicológicos” como la “visión remota” (sentir la ubicación o apariencia de las cosas mediante puro esfuerzo mental) o la psicoquinesis.

Sin embargo, durante la década siguiente, el ejército llevó a cabo entre cincuenta y cien experimentos más de ese tipo. En 1995 se encargó otra revisión del programa de visión remota, esta vez por parte de los Institutos Americanos de Investigación (AIR). Una vez más, los revisores encontraron que, debido a fallas en los diseños de la investigación, no había evidencia clara que demostrara la existencia de lo paranormal.

Pero el informe de AIR encontró algo aún más condenatorio. Después de unos veinticinco años de experimentos, los revisores concluyeron: “En ningún caso la información proporcionada se había utilizado para guiar operaciones de inteligencia”. Incluso si algunas personas realmente tienen una percepción extrasensorial que la ciencia no puede explicar, el objetivo del programa no era utilizar recursos gubernamentales para explorar la Zona Crepuscular. Fue para apoyar misiones reales que salvaguardarían la seguridad nacional. Sin embargo, a pesar de todo el tiempo y el dinero invertidos (sin mencionar los costos humanos), la aventura del gobierno en lo paranormal resultó inútil para cualquier propósito legítimo de inteligencia.

¿Por qué, entonces, la comunidad de inteligencia y el Pentágono llegaron a extremos al llevar a cabo una “investigación” tan embarazosa? Por la misma razón por la que sentían que tenían licencia para controlar el clima y alterar la atmósfera superior: porque, bajo el manto del secreto, su arrogancia y su pensamiento mágico se desbocaban. Además, controlar la mente de las personas era un premio demasiado tentador para resistirse. Y aunque es posible que el gobierno haya renunciado a las cucharas telequinéticas, no abandonó ese objetivo más amplio.

Tecnología de la tortura

Durante la primera década de la “Guerra Mundial contra el Terrorismo” la CIA persiguió el control mental a través de métodos más directos, es decir, “interrogatorios mejorados”. El programa empleó abuso psicológico, posiciones estresantes y la “bañera” no sólo para hacer hablar a la gente, sino también para descubrir métodos científicamente rigurosos y reproducibles para obligar a los sujetos a someterse a la voluntad de los interrogadores y perder todo sentido de personalidad propia. Al igual que MK-Ultra, el programa de interrogatorio mejorado se llevó a cabo como una serie de “experimentos”. Así es como la Oficina de Servicios Médicos de la CIA, en un documento ultrasecreto de 2004, describió el protocolo para registrar la aplicación de “tratamientos” a “sujetos”:

“Para poder fundamentar mejor los futuros juicios y recomendaciones médicas, es importante que cada aplicación de la ‘bañera’ esté minuciosamente documentada: cuánto duró cada aplicación (y todo el procedimiento), cuánta agua se utilizó en el proceso (teniendo en cuenta que mucha salpica), cómo se aplicó exactamente el agua, si se logró un sellado, si se llenó la nasofaringe o la orofaringe, qué tipo de volumen se expulsó, cuánto tiempo duró el intervalo entre aplicaciones y cómo se veía el sujeto entre cada tratamiento”.

La CIA contrató a un psicólogo retirado de la fuerza aérea llamado James Mitchell para implementar estos métodos. Mitchell también se veía a sí mismo como un científico. Como le contó una fuente informada a la periodista Jane Mayer, después de que Mitchell se hizo cargo de un caso, les dijo a los agentes del FBI que un interrogatorio “era como un experimento, cuando le aplicas descargas eléctricas a un perro enjaulado, después de un tiempo, está tan disminuido, no puede resistirse”. Cuando los agentes argumentaron que el sujeto de este experimento era un ser humano y no un perro, Mitchell replicó: “La ciencia es ciencia”.

La “bañera”, el “cambio de pañales” y las posiciones de estrés finalmente no demostraron ser más efectivos que la percepción extrasensorial o la psicoquinesis, como concluyeron las propias revisiones internas de la CIA. Muchas de las víctimas ya habían proporcionado información valiosa a sus interrogadores antes de ser torturadas, y una vez que comenzó la “bañera”, muchas ofrecieron información falsa para detenerlo. Pero la “bañera” no se detuvo hasta que la empresa de Mitchell recibió ochenta y un millones de dólares.

Matthew Connelly https://lithub.com/how-us-intelligence-agencies-hid-their-most-shameful-experiments/

El extraño caso de la ONG ‘Road to Relief’ y la ‘cooperante’ española muerta en Ucrania

El mundo de las ONG en zonas de guerra hay que analizarlo siempre con lupa, al igual que ocurre con la cooperación al desarrollo. Costa Gavras, en su película Estado de Sitio, narraba el diálogo que mantenían en la Embajada de Estados Unidos el cónsul de aquél país con periodistas uruguayos, interesados por el secuestro por la organización Tupamaros de un “agregado de agricultura” de ese país, cuyo secuestro era inexplicable y que reflejaba la maldad del terrorismo. Leer más

Las elecciones presidenciales norteamericanas puede decidirlas el ‘kompromat’ ucraniano

La finalización o el mantenimiento de la guerra actual en el este europeo y el flujo de dinero y armas norteamericanas puede decidirlas el “kompromat” ucraniano sobre la familia Biden.

¿Qué es un “kompromat”? Su origen proviene del ruso “компромат”, una reducción del nombre completo “компрометирующий материал”, que en español sería “material comprometedor”, el cual hace alusión a un conjunto de documentos, verídicos o falsos elaborados por los servicios de inteligencia, sobre una o varias personas para
denigrarlas públicamente, o utilizar dicho material para obligar a ciertos políticos, incluidos presidentes, a adoptar políticas concretas a favor de determinados intereses, bajo la amenaza de su publicación.

¿Pero solamente existe en Rusia? A tenor de lo que la prensa en España difunde, al parecer sí. Aunque es tanto el descaro, y las falsedades periodísticas que, de cuando en cuando han de dejar entreabierto un pequeño resquicio, por lo que pudiera pasar.

En un reciente artículo firmado por Max Abrahms, profesor de ciencias políticas en la Universidad Northeastern y autor de Rules for Rebels: The Science of Victory in Militant History (1), artículo que la prensa española, al parecer no se ha enterado de su existencia, pone sobre la mesa el concepto “kompromat” que había desaparecido de toda la prensa y medios controlados por el Partido Demócrata, desde que Hilary Clinton había utilizado este término reiteradamente en la campaña electoral más manipulada que puede recordar la memoria estadounidense. Término que en las últimas elecciones presidenciales se intensificó.

El artículo en cuestión dice así: “A lo largo de la presidencia de Trump, los principales medios de comunicación sugirieron constantemente que Rusia tenía el llamado “kompromat” sobre el presidente, materiales vergonzosos utilizados como arma de influencia a través del chantaje. Todos recordamos el diluvio diario: “¿Rusia tiene ‘kompromat’ sobre Trump?”, preguntó la CNN. “Una palabra rusa que los estadounidenses deben saber: ‘kompromat’”, escribió Greg Myre en NPR, y concluyó que “Rusia puede tener material comprometedor sobre el presidente electo Donald Trump”. The Guardian estuvo de acuerdo y escribió que había “una confirmación aparente de que el Kremlin posee ‘kompromat’, o material potencialmente comprometedor, sobre Trump… que sucedió durante los viajes de Trump a Moscú”.

Jonathan Chait escribió en New York Magazine que Rusia tenía “influencia secreta sobre Trump”, afirmación reiterada por la BBC en un artículo titulado “Rusia y el arte del ‘kompromat’”.

El Washington Post estaba obsesionado con la teoría de la conspiración y publicó numerosos artículos al respecto, al igual que el Daily Beast con un flujo constante de artículos. Incluso el New York Times promovió la teoría de la conspiración de que Rusia tenía “kompromat” sobre el presidente, basándose en una breve reunión a la que asistió uno de los hijos de Trump en la Torre Trump. Se escribieron libros completos sobre todo el “kompromat” que supuestamente tenía el Kremlin sobre el presidente Trump, que fueron citados con entusiasmo en los principales medios de comunicación (American Kompromat; House of Trump, House of Putin de Craig Unger. Devil’s Bargain de Joshua Green. Collusion de Luke Harding… etc.)”

Desde que Joe Biden asumió el inquilinato de la Casa Blanca, las órdenes a todos los medios de comunicación controlados por el Partido Demócrata, fue que borraran la palabra “kompromat” de cualquier artículo que se escribiera en relación a la familia Biden.

Pero la realidad es tozuda y cada día que pasa van apareciendo más y más datos, fechas, grabaciones, cuentas bancarias entre los oligarcas ucranianos y la familia Biden. Llegados a este punto podemos realizar una hipótesis, sólo hipótesis de momento, del por qué la lluvia de millones transferidos a Ucrania, junto a multitud de armamento, cuando miembros demócratas de la Cámara de Representantes están exigiendo la finalización de estos “regalos” a Zelenski. Seguramente lo que ignoran dichos congresistas es el alcance real del contenido del “kompromat ucraniano sibre Biden”, cuyos contenidos pueden barrer al senil Biden y su camarilla de la Casa Blanca en las próximas elecciones.

El 31 de julio de 2023 Devon Archer testificó ante el Comité de Supervisión y Responsabilidad de la Cámara de Representantes de Estados Unidos sobre la relación de Joe Biden con la petrolera ucraniana Burisma y por qué impuso la dimisión del fiscal ucraniano Shokin que investigaba dicha relación. Archer era un amigo cercano de Hunter Biden que se sentó junto a él en la junta de accionistas de Burisma. Bajo juramento, Archer testificó que Burisma pagó a Hunter millones de dólares únicamente porque su padre era el vicepresidente de Estados Unidos. Burisma habría quebrado sin “la marca” y la marca era Joe Biden.

Archer también testificó que el fiscal Shokin fue obligado a dimitir por Joe Biden, no por ser un fiscal corrupto sino por investigar los millones de dólares que Burisma le estaba pagando a Hunter (2).

El ‘kompromat’ español

En un artículo publicado en el diario Público de fecha 9 de Enero de 2019 y firmado por Patricia López y Carlos Enrique Bayo que llevaba por título “Las cinco mentiras de Villarejo en su misiva amenazadora a Pedro Sánchez desde la cárcel”, dan muestras de cobrar por escribir en lugar de cobrar por pensar, simplemente ya piensan otros. Digo esto en relación a una de las mentiras a las cuales aluden describiéndola de la siguiente forma: “Según Villarejo, entre la documentación sensible (en poder de Corina) estaría el ‘Archivo Jano’ o Control Integral Central (CIC) que en su día llegó a contener casi un millón de fichas individuales con datos personales y privados de vicios y virtudes de las personalidades más relevantes de España (3).

Aunque nadie sabe si es cierta la existencia de estos archivos supuestamente recopilados por el CNI, lo que si parece probado es que el creador de dossieres con información sensible sobre personas influyentes es el propio Villarejo (4).

Esto de que nadie sabe si es cierta dicha existencia, es una afirmación no solamente poco profesional por parte de unos periodistas, cuyo trabajo sería el de indagar a fondo sobre dicha existencia y no copiar cuatro líneas escritas en los despachos del CNI para salvaguardar la faz de la monarquía. Y no es que sea el
señor Villarejo santo de mi devoción, pero lo que transmite en dicha carta es totalmente coherente con el “trabajo” de muchos años en los servicios secretos españoles.

Pero vayamos al quid de la cuestión: si ha existido o no el famoso archivo Jano. Para ello, debemos realizar un recorrido a través de la impecable tesis doctoral de Carlos Barrachina Lisón que lleva por título “El regreso a los cuarteles: militares y cambio político en España (1976-1981)”. En las páginas 330 a la 333 de dicha tesis, documentado por las entrevistas personales con el General de División Juan Peñaranda y con el Teniente General del Ejército de Tierra Andrés Casinello, (entrevista realizada el 2 de diciembre de 1986 –cinta J-18-, cuyo original está depositado en la Fundación Ortega y Gasset), hay las siguientes manifestaciones:

“Peñaranda trabaja especialmente en la creación del archivo Jano —el Dios de las dos caras— , y en la Operación Promesa. En su opinión es necesaria la creación de un archivo de todos los personajes que tenga interés de cara al futuro. La filosofía no es controlar a la gente ‘peligrosa’, comenta el general, sino todo lo contrario, la prueba es que si hay unas ocho mil fichas de personas, quizás unas doscientas pueden calificarse como de gente ‘no deseable’. La filosofía es tener hasta el último detalle de las personas que tienen algún peso en España, ya sea en lo económico, o en lo social, y tener de ellos sus hojas de vida actualizadas, y todos los recortes de prensa publicados. El objetivo es saber más que nadie de las personas que luego puedan ser elegibles para desempeñar puestos políticos”.

“La Operación Promesa, en la que está participando sobre todo Javier Calderón, según Peñaranda, supone además contactar con esas personas, con “promesas”, e incluso impulsarlas. Se trata de contactar con los grupos políticos que van a participar en la transición”. Como puede comprobarse no se trata de entrevistas televisivas con anuncios de por medio realizadas por periodistas de no se sabe qué, sino de algo mucho más serio.

Y ha sido el contenido del Archivo Jano, junto a las operaciones Alborada, Promesa, Primavera y otras lo que ha marcado la ruta de la transición en España. Ha sido el “kompromat” que se ha ido publicando a medida que los intereses políticos de la monarquía, tanto defendidos por el PSOE como por el PP, lo ha precisado.

Ha sido el contenido de dicho archivo lo que aplastó políticamente a Jordi Pujol cuando había perdido las riendas y el control de sus pupilos. Años hacía que los servicios secretos conocían la manipulación contable y financiera de Banca Catalana para propiciar un enriquecimiento rápido del entorno de Pujol, y posteriormente a la desaparición de Banca Catalana como banco de la órbita pujolista, suplido por el proceso de mordidas en las concesiones de la Generalitat y el trasiego de dinero a bancos extranjeros, pero el Dios de las dos caras miraba hacia otro lado.

Cabe recordar que las mordidas concesionales no son exclusividad de la Generalitat, puesto que era conducta altamente extendida en todos los ámbitos de las Administraciones, sobre las cuales el Informe Jano nos ilustraría con detalles de nombres y apellidos de los que siguen sin divulgarse.

Ha sido el contenido de dicho archivo lo que realizó el “milagro” de convertir al Partido Comunista de España en el abanderado de la ofensiva contra el proletariado español. Ha sido el “kompromat” de Buchenwald a Jorge Semprún, que su propio hermano Carlos Semprún lo acusó sin rodeos en su libro “A orillas del Sena un español…” como “el único kapo (Kameraden Polizei) conocido, o sea con éxito de ventas, que ha escrito sus memorias de deportado”. Y se extraña del aspecto saludable que presentaba Jorge Semprún tras su liberación “nadie hizo la menor mención, ni sacó conclusiones, sobre la diferencia que existía entre su pinta y la pinta cadavérica de otros deportados”.

Aunque para lavar su imagen, Carlos Semprún escribiera “La escritura o la vida” en la cual dice “Yo soy el sobreviviente de turno, que apareció por casualidad…)” ¿Por casualidad?

Con el mismo cinismo escribió en 1976 un auténtico libelo anticomunista “Autobiografía de Federico Sánchez” por el cual le regalaron el Premio Planeta, y posteriormente lo ataviaron con el título de ministro de Cultura.

Y ha sido el “kompromat” del Archivo Jano, aderezado con “Promesas” que se regalara también el puesto de Ministro de Cultura a un anticomunista como Jordi Solé Tura, cuyo nombre aparece en la tesis doctoral de Carlos Barrachina relacionado con los militares.

Y entre amenazas de sacar a la luz los correspondientes kompromat en manos de la CEOE y promesas de buen vivir, la oligarquía española ha copado, desde hace muchos años las cúpulas sindicales de Comisiones Obreras y de la UGT.

Este ha sido el resultado del “kompromat” español caracterizado por el Archivo Jano. Villarejo nos cita la clave a la cual acudir para saber las “verdades escondidas”, pese a quién pese.

(1) https://www.newsweek.com/does-ukraine-have-kompromat-joe-biden-opinion-1818052
(2) https://oversight.house.gov/wp-content/uploads/2023/08/Devon-Archer-Transcript.pdf
(3) https://www.elindependiente.com/wp-content/uploads/2019/01/CARTA-ABIERTA-A-PEDRO-SA%CC%81NCHEZ.pdf
(4) https://www.publico.es/politica/exclusiva-cloacas-interior-mentiras-villarejo-misiva-amenazadora-pedro-sanchez-carcel.html

Finlandia permite que un avión espía sueco espíe para la OTAN cerca de Rusia

Las maniobras militares en el norte de Europa se multiplican desde hace unos meses. El 28 de julio la Luftwaffe inició las maniobras “Rapid Viking” para probar su capacidad para desplegar seis aviones de combate Eurofighter EF2000 en la Base Aérea de Keflavik, Islandia, lo más rápido posible y con un mínimo huella logística, es decir, con solo 25 toneladas de material, transportado por un A400M Atlas.

El ejercicio es capital a la vista de la importancia estratégica de Islandia, cuyo control sería como tener una pistola apuntando a Inglaterra, Estados Unidos y Canadá. La isla es fundamental para garantizar la seguridad de los suministros entre Norteamérica y Europa, a través del llamado paso GIUK (Groenlandia – Islandia – Reino Unido).

Finlandia comparte una frontera de 1.340 kilómetros con Rusia y desde que es miembro de la OTAN ha organizado cuatro ejercicios militares en el Círculo Polar Ártico: ACE (Arctic Challenge Exercise), Northern Forrest, Arrow y Lightning Strike.

Como ya hemos expuesto, el 2 de agosto el Ministerio de Defensa ruso anunció el inicio de las maniobras navales “Ocean Shield 2023” en el Mar Báltico, con la participación de alrededor de 30 barcos y otros tantos aviones. Se desarrollaron medidas para proteger las rutas marítimas, el transporte de tropas y carga militar, así como para proporcionar defensa costera. Al término de estas maniobras los buques realizaron un redespliegue entre flotas a puntos base permanentes, y la aviación regresará a sus aeródromos.

Tales maniobras tienen como objetivo preparar a la armada rusa para contrarrestar la denegación de acceso que podría implementar la OTAN para bloquear las rutas marítimas y aéreas que conducen a Kaliningrado, en un contexto en el que todos los países ribereños del Báltico forman parte de la OTAN, excepto Suecia, cuya candidatura sigue bloqueada por Hungría y Turquía.

Pero da igual porque se comporta como si ya fuera miembro.

Si bien no es raro que la fuerza aérea sueca realice misiones de inteligencia electrónica en la región del Báltico, con los dos Gulfstream S102B Korpen de su 74 Escuadrón Especial de Aviación, la realizada el pasado 2 de agosto no tiene precedentes.

Por primera vez un S102B Korpen fue a recopilar inteligencia de señales (Roem) cerca de la península de Kola, retaguardia de la Flota del Norte de Rusia y la Base Aérea de Oleynia, utilizada por los bombarderos rusos para atacar Ucrania. Sin embargo, para ello, el avión sueco obviamente tenía que sobrevolar Finlandia, algo que nunca antes había sucedido.

El S102B Korpen sobrevoló el lago Inari de un lado a otro durante unas dos horas… antes de girar hacia el sur y continuar por la frontera este de Finlandia. La misión sueca en Finlandia es una advertencia dirigida contra Moscú para mostrar la contribución de la defensa escandinava a las operaciones de la OTAN.

Durante la Guerra Fría, las fuerzas británicas y estadounidenses incrementaron las misiones de inteligencia sobre el mar de Barents y alrededor de la península de Kola. Aunque es miembro de la OTAN, Noruega nunca ha autorizado este tipo de vuelos desde su territorio, a diferencia de Finlandia que, incluso antes de ser admitida oficialmente en la Alianza, abrió su espacio aéreo a un RC-135 Rivet Joint de la Fuerza Aérea de Estados Unidos.

En pocas palabras, tanto Suecia como Finlandia no han aportado nada nuevo a la OTAN porque hacen lo mismo que siempre hicieron.

En el futuro las provocaciones continuarán. El gobierno de Helsinki no ha dudado en anunciar que seguirán realizando vuelos similares en su espacio aéreo, con diferentes tipos de aeronaves, tripuladas o no tripuladas.

La campaña británica para espiar a los refugiados: el Proyecto Invictus

En los últimos meses, la guerra del gobierno británico contra los refugiados ha incluido un diluvio incesante de viciosa retórica xenófoba por parte de los ministros y una legislación destructora de los derechos humanos, condenada por la ONU, en forma de Proyecto de Ley de Inmigración Ilegal, y parece intensificarse cada día que pasa.

A pesar de la reacción de la población y de ciertos sectores de los medios de comunicación, esta virulenta animadversión goza de apoyo bipartidista y es probable que sea un campo de batalla clave en las próximas elecciones generales. Conservadores y laboristas compiten ya por demostrar quién puede ser más eficazmente bárbaro e impedir que más refugiados lleguen a suelo británico. Mientras tanto, los inmigrantes que intentan cruzar el Canal de la Mancha mueren sistemáticamente en el trayecto.

El Ministerio del Interior está espiando los teléfonos inteligentes de los refugiados y sus movimientos, con la esperanza de que lleven a las autoridades hasta los traficantes de personas y los “grupos de delincuencia organizada”.

El reclutamiento involuntario y no consentido por parte de Gran Bretaña de refugiados como dispositivos de rastreo vivientes se lleva a cabo infringiendo deliberadamente la normativa nacional e internacional sobre protección de datos. También puede contravenir el Convenio Europeo de Derechos Humanos.

No está claro cuándo y cómo el Ministerio del Interior dio con esta monstruosa estratagema. Sin embargo, documentos filtrados indican que en noviembre de 2021 se puso en marcha un plan de prueba, apodado “Proyecto Invictus”. La empresa privada de inteligencia militar Prevail Partners dirigió el proyecto en nombre del Comando de Amenazas del Canal Clandestino. Una unidad del Ministerio del Interior, “reúne a todo el Gobierno para acabar con la viabilidad de la ruta de las pateras”.

Un espionaje comercialmente inmaduro

Un informe de impresiones iniciales sobre los temas principales de este ensayo, redactado un mes después por Prevail, expone sus dimensiones. En primer lugar, la necesidad de una confidencialidad primordial en todo momento.

Desde el punto de vista operativo, el dispositivo pretendía proporcionar puntos de partida de información a la Intelligence Fusion Cell (IFC) del Ministerio del Interior, complementando otros datos de fuente abierta. La prueba preveía una serie de “puertas pasivas” de recogida de datos desplegadas en el extranjero, en Bélgica (Operación Tartan), y en Reino Unido, que recogían datos anónimos basados en el wifi de dispositivos asociados a la inmigración ilegal y a los miedmbros de los grupos delictivos organizados.

Estas puertas “pincharían” los dispositivos electrónicos de cualquiera que las atravesara. El método  de recopilación de datos fue suministrado por Precog Systems, que se autodenomina “sistema de inteligencia criminal cabecero en el mundo”. A lo largo del juicio, Prevail colaboró con la empresa “para desplegar las unidades de recogida, supervisar, procesar y analizar los datos y solucionar problemas”.

Juntos construyeron unidades de recogida en tres centros de detención y tramitación de inmigrantes del sureste de Inglaterra: Manson, Tug Haven y Western Jet Foil. También viajaron a Bélgica para instalar unidades y establecer contactos con las autoridades locales sobre el proyecto.

Sin embargo, Prevail no quedó impresionada con el rendimiento de Precog Systems, señalando que “las limitaciones significativas eran evidentes en todo el ecosistema Invictus: en el aparato; el despliegue operativo; las autoridades de cumplimiento de datos GDPR; el marco de permisos prevaleciente UKK; y la madurez comercial del proveedor del dispositivo de datos”.

La combinación de estos factores hizo que el ensayo produjera un “nivel extremadamente bajo de dividendos de inteligencia útiles”. Los datos que se recopilaron eran “de precisión cuestionable o sólo estaban disponibles con información contradictoria, lo que los hacía inutilizables”. En total, menos del 0,001 por cien del rendimiento aportó algún conocimiento operativo, y eso después de haber sido sometido a una “cantidad significativa de procesamiento de datos”.

El dispositivo proporcionado por Precog Systems estaba diseñado para identificar y capturar objetivos “que merodearan cerca de las unidades de recogida, principalmente en infraestructuras establecidas y grandes centros de transporte”. En la práctica era tan poco fiable que los ingenieros de Precog Systems se veían obligados con frecuencia a hablar sobre “complicados procesos de reinicio” in situ con los funcionarios de la Fuerza de Fronteras, “lo que ponía en peligro el dispositivo”.

Además, algunas de las unidades desplegadas en Bélgica estaban destinadas a recopilar datos de personas que viajaban en “vehículos de alta velocidad por carreteras principales”. Sin embargo, como “dependían de una fuente de alimentación constante, carecían de antena externa y no estaban reforzadas”, las oportunidades de desplegar la tecnología eran limitadas.

En resumen, Prevail tachó a Precog Systems de “comercialmente inmadura” y de “carecer del ritmo operativo necesario”. También señaló que los procedimientos de intercambio y tratamiento de datos de la empresa eran inseguros, ya que Prevail tuvo acceso en un primer momento a todos los datos confidenciales de la empresa, lo que significaba que podía ver la información confidencial que se filtraba simultáneamente para todos los demás clientes de Precog.

“No se recomienda realizar ninguna otra actividad con Precog sobre est dispositivo”, concluyó Prevail.

Recopilación de datos indiscriminada

Aun así, no todo estaba perdido desde la perspectiva de Prevail. La empresa declaró que “el concepto de sistemas de recogida de datos sigue siendo válido” con respecto a los refugiados y sugirió que el Ministerio del Interior mantuviera este dispositivo de espionaje llevándolo “a cabo internamente”, lo que proporcionaría “un mejor control del proceso y una mayor seguridad operativa”. Pero, como veremos, se trataba de un cínico eufemismo para subcontratar el trabajo directamente a Prevail.

El saber hacer y la experiencia operativa de Prevail “informarían el diseño y el despliegue de las unidades de recogida para maximizar la recogida”. Se desplegarían múltiples unidades “a lo largo de las rutas sospechosas”, y “unidades reforzadas que permitirían la recogida marítima”, lo que sugiere que la empresa preveía implantar tecnología de espionaje en el mar para identificar a refugiados y traficantes de personas mientras cruzaban desesperadamente de Europa continental a Gran Bretaña. “Las agencias asociadas en los centros de procesamiento de inmigrantes” también recibirían asesoramiento “sobre tácticas, técnicas y procedimientos para garantizar una recogida eficaz”.

Además, Prevail instó al Ministerio del Interior a ser maleable en torno al tratamiento de los datos, ya que “el aumento de los permisos” permitiría realizar análisis de vínculos de los selectores que se encuentran junto a emigrantes sospechosos o miembros de los grupos criminales organizados. Por último, la empresa advirtió de que “el marco legal y el apetito de riesgo” en torno a cualquier esfuerzo de vigilancia de refugiados serían cruciales para su éxito.

Prevail declaró que su “pleno potencial” sólo podría aprovecharse mediante “algún tipo de exención del GDPR, ya que se trata de una recopilación indiscriminada y pasiva contra la población general”. Mediante la recopilación de las direcciones MAC (*) de los objetivos, la empresa podría seguir un “rastro de migas de pan” de los datos residuales que dejaron mientras viajaban por el noroeste de Europa.

Para ello, se llevó a cabo una campaña de guerra a lo largo de esas rutas, identificando todas las redes inalámbricas vulnerables de esas zonas con un vehículo en movimiento. Prevail señaló que tal actividad violaría los permisos actuales. De hecho, constituye una infracción extraordinaria de las normas y leyes británicas y europeas de protección de datos.

Por ejemplo, el GDPR, el reglamento general de protección de datos de la Unión Europea, del que Gran Bretaña sigue siendo signataria a pesar de haber abandonado el bloque, impone normas estrictas a los administradores de datos y ofrece importantes protecciones a las personas cuyos datos se procesan. Esto incluye la necesidad de su consentimiento claro al hacerlo y el derecho de las personas a oponerse a que sus datos sean procesados en primer lugar, incluso “con fines de elaboración de perfiles”.

También está el artículo 8 del Convenio Europeo de Derechos Humanos, “el derecho al respeto de la vida privada y familiar, del domicilio y de la correspondencia”. En septiembre de 2018 el Tribunal Europeo de Derechos Humanos determinó que los métodos de interceptación masiva de la central británica de inteligencia de señales GCHQ violaban la intimidad personal y carecían de garantías suficientes. Esta sentencia se reforzó tres años después, con jueces que dictaminaron que estas actividades violaban la libertad de expresión.

Prevail pidió abiertamente que se concediera a su trabajo una “exención” específica para eludir el GDPR, y existen paralelismos evidentes en sus actividades encubiertas con la recopilación masiva del GCHQ. El espionaje del Ministerio del Interior sobre los refugiados ya era, según Prevail, “recolección indiscriminada y pasiva contra la población en general” y llevada a cabo sin el conocimiento o consentimiento de la población antes incluso de ser “apta para el propósito”.

Evaluaciones predictivas de inteligencia

Para que el diabólico plan funcionara eficazmente y se obtuviera información de más del 0,001 por cien del total de los datos recopilados, el Ministerio del Interior tenía que ser mucho más específico en su enfoque. Anomaly 6, una oscura empresa privada de espionaje fundada por veteranos de la inteligencia militar estadounidense, satisfacía esa necesidad.

Con sede en Fairfax (Virginia), cerca del cuartel general de la CIA, Anomaly 6 se dedica a incrustar kits de desarrollo de aplicaciones (SDK) en decenas de programas populares para teléfonos inteligentes e Internet de las Cosas. Esto permite a la empresa rastrear los movimientos de cualquier usuario individual en la Tierra en tiempo real, y luego tallar a través de capas de datos “anónimos” para descubrir una inquietante variedad de información sensible sobre el propietario del dispositivo en cuestión. Su alcance intrusivo podría superar incluso al del GCHQ y la NSA.

Una semana después de la mordaz evaluación de los esfuerzos de Precog Systems, Prevail presentó una actualización sobre el alcance y las capacidades de su programa de inteligencia interno Cerebro, ahora ampliado con la propia tecnología de Anomaly 6. La empresa se jactó de su capacidad para descubrir información confidencial sobre el propietario del dispositivo en cuestión.

La empresa presumía de su capacidad para fusionar información sobre los movimientos de los inmigrantes y los grupos delictivos organizados con “la investigación y el análisis de los comportamientos humanos” para “ofrecer evaluaciones de inteligencia predictivas del próximo intento de travesía en pateras”, previniéndolas con antelación. El Ministerio del Interior necesitaba que esas previsiones fueran “lo más cercanas al tiempo real posible” y “geográficamente precisas” en un radio de 100 metros.

Se facilitó un mapa detallado de 19 zonas de interés distintas, puntos comunes de paso de refugiados en la costa noroccidental de Europa, desde Le Crotoy (Francia) hasta Nieuwpoort (Bélgica). También facilitaron la nacionalidad de los que cruzaban, por orden de prioridad: kurdo iraní, kurdo irakí, árabe irakí, kurdo sirio, eritreo, vietnamita, afgano, sudanés y albanés. Prevail incluso había localizado las aplicaciones específicas utilizadas por los inmigrantes que viajaban por rutas concretas y controlaba sus movimientos en consecuencia. Evidentemente, Anomaly 6 había cumplido.

Umbral de bajo riesgo

Los servicios de espionaje de Anomaly 6 son ilegales en virtud de múltiples regímenes nacionales e internacionales de protección de datos. Sin embargo, desde la perspectiva de Prevail, esto no fue un impedimento para contratar los servicios de la empresa para el plan de espionaje de refugiados del Ministerio del Interior. Por el contrario, los propios altos cargos de Anomaly 6 se sentían muy incómodos con su participación, dado el riesgo de exposición pública.

Estos temores persistieron en mayo de 2022, cuando los representantes de la empresa se reunieron con altos cargos de Prevail. Las actas de su encuentro indican que Anomaly 6 “expresó preocupaciones significativas sobre el cumplimiento del GDPR”. Principalmente, a la empresa le preocupaba “recibir una Solicitud de Acceso de Sujeto de Datos (DSAR)”, que desentrañaría toda la operación y “potencialmente conduciría a una acción legal por parte de la Oficina de Comisionados de Información (ICO) de un país europeo”.

Anomaly 6 declaró que “es poco probable que la base jurídica en virtud de la cual están procesando datos europeos resista el escrutinio”, una evaluación que sus abogados habían determinado que estaba respaldada por la jurisprudencia. Además, su “umbral de bajo riesgo en esta área” se vio “exacerbado por su reciente perfil mediático”, una referencia a los informes que exponían cómo Anomaly 6 comercializaba sus proezas de vigilancia a un cliente potencial espiando los teléfonos inteligentes de los operativos de la CIA y la NSA.

Para aliviar la consternación de Anomaly 6, Prevail se comprometió a buscar asesoramiento jurídico sobre las argucias normativas y los juegos de manos que proporcionarían una base legal para el tratamiento subrepticio de datos personales y garantizarían que esta actividad pudiera defenderse ante un tribunal europeo si fuera necesario. Prevail volvió a hacer referencia a la obtención de una exención gubernamental a las normas del GDPR para permitir que el plan siguiera adelante.

Dejando a un lado las discrepancias jurídicas, Prevail estaba, en general, impresionada con los “éxitos” de Anomaly 6 hasta la fecha. No obstante, el Ministerio del Interior seguía “muy preocupado por la latencia y, en concreto, por la capacidad de ofrecer alertas NRT [casi en tiempo real] del movimiento de los objetivos”. Mejorar esta capacidad para “permitir una mejor penetración en el objetivo” iba a ser la principal prioridad de Anomaly 6 de cara al futuro.

Fue el bufete internacional de abogados de élite Cooley LLP el que contrató Prevail para legalizar de hecho la connivencia. Su solución fue una tortuosa argucia: los intermediarios a los que Anomaly 6 compró datos son designados “controladores independientes” de esos datos. Anomaly 6 es simplemente un procesador, que pasa los beneficios a Prevail y luego al Ministerio del Interior. En teoría, esto permite a Anomaly 6, Prevail y el Ministerio del Interior alegar ante los tribunales que los intermediarios son los únicos responsables del cumplimiento de las obligaciones del RGPD.

Una solución de este tipo sería conveniente para justificar legalmente el espionaje no solo de los refugiados y los grupos de delincuencia organizada que intentan entrar en Gran Bretaña, sino también de los ciudadanos del país y las poblaciones de todos los países en el punto de mira de Londres en materia de seguridad, inteligencia y asuntos militares.

Según los términos de un contrato redactado en diciembre de 2021, a Prevail se le concedieron “derechos exclusivos para comercializar y vender” la tecnología de Anomaly 6 a todo el aparato de seguridad nacional británico, incluidos el GCHQ, el MI5 y el MI6. También se reservó estos derechos en Argentina, Australia, Dinamarca, Malta y Emiratos Árabes Unidos. La DIA de Londres y el SBU de Kiev están utilizando la tecnología en la guerra por poderes de Ucrania.

Si se hubiera conseguido la participación de uno solo de esos posibles clientes en los meses transcurridos, la información personal sensible de miles de millones de personas podría haber sido explotada con diversos fines maliciosos. Otros archivos filtrados de Anomaly 6 hablan abiertamente de que su oferta es idónea para fines de “contrainteligencia” y “desarrollo de fuentes”. En otras palabras, cada ciudadano de la Tierra puede convertirse en una “persona de interés” para las agencias de espionaje, con los detalles más íntimos de su vida privada a subasta.

Parafraseando al escritor escocés Neal Ascherson: la forma en que un gobierno trata a los refugiados es muy instructiva porque muestra cómo trataría al resto de nosotros si pensara que puede salirse con la suya.

Kit Klarenberg https://www.mintpressnews.com/project-invictus-inside-uk-campaign-spy-on-refugees/284549/

(*) El número MAC (Media Access Control) identifica a cada uno de los móviles o de los ordenadores, como la matrícula identifica a un vehículo

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