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Un ataque informático de la CIA destruyó un gasoducto soviético en 1983

La piratería y los ataques informáticos no son recientes, ni su única víctima es Estados Unidos. En 1983, al final de la Guerra Fría, la CIA reventó un gasoducto soviético mediante un “troyano” (*), según el documental “Bons baiser du Canada” emitido en 2013 por la cadena pública de televisión.

El documental se basaba en un informe del Servicio de Inteligencia de Seguridad de Canadá sobre las “Amenazas cibernéticas a la infraestructura de Canadá”. Los autores advertían que los ataques terroristas “físicos” ya no son la única amenaza potencial para la energía, el transporte o las infraestructuras financieras.

“Las aplicaciones informáticas residentes se pueden programar para controlar, interrumpir o destruir ciertos elementos de un objetivo en el momento elegido”, decía el informe.

Fue como una bomba de efecto retardado y resultó tan espectacular que los satélites espía la capturaron desde el espacio. “Fue una hermosa explosión”, confesó el terrorista Richard V. Allen, un asesor del Presidente Reagan, 30 años después.

El documental destapa el papel que jugaron los canadienses en las agresiones contra la URSS.

Además de la CIA, en la voladura participaron Gus Weiss, otro asesor de Reagan, así como informáticos canadienses y una empresa francesa que había actuado como intermediaria en el reclutamiento del coronel del KGB, Vladimir I. Vetrov, por la DST, el servicio secreto francés.

Vetrov había estado destinado en Montreal y trabajaba en el “Directorio T”, también conocido como “Línea X”, una unidad especializada en la captación de tecnología occidental. A principios de los 80 Vetrov ofreció sus servicios a Francia a través de un ingeniero de Thomson-CSF, ahora Thales.

Apodado “Farewell” por el contraespionaje francés, el agente doble divulgó miles de páginas de documentos secretos así como una lista de espías soviéticos del Directorio T infiltrados en occidente.

Durante una cumbre del G7, Estados Unidos se enteró de la existencia de “Farewell” y de que los soviéticos buscaban tecnología, especialmente para el tendido de un gasoducto transiberiano que tenía dificultades a causa del embargo ordenado por Reagan.

Entonces la CIA diseñó un plan, llamado “Deception Programm”, que consistía en dejar que los soviéticos adquirieran una tecnología previamente saboteada. Una vez instalada “se volverán locos”, dice Gus Weiss en una nota divulgada por el documental.

La CIA sabía que los soviéticos habían contactado con la empresa canadiense Cov-Can, ya desaparecida, que se puso al servicio del espionaje estadounidense para llevar a cabo el sabotaje.

Cov-Can introdujo un “Caballo de Troya” (*) en el programa informático de control del gasoducto, en cooperación con una división del grupo francés Thomson-CSF. El programa, que supuestamente debía evitar la sobrepresión, fue manipulado por los informáticos, canadienses la mayor parte de ellos, en las oficinas de la empresa francesa en los suburbios de París, y luego fue enviado a los soviéticos.

Lo único que quedaba por hacer era esperar a que el “Caballo de Troya” (*) se activara, como así ocurrió. “Cuando llegó el momento de controlar la presión del gas, el sistema se volvió loco y explotó“, dice Thomas C. Reed, otro asesor de Reagan que participó en el sabotaje.


‘Bon baiser du Canada’

(*) En la jerga informática se llama “troyano” o “Caballo de Troya” a un virus o aplicación que se introduce de manera subrepticia dentro de un programa o de un sistema operativo como si formara parte del mismo con la finalidad de espiar o destruir, tanto el equipo informático como el dispositivo del que forma parte.

La CIA y el BND alemán han espiado a los gobiernos de todo el mundo durante más de medio siglo

Los servicios secretos estadounidenses y alemanes han estado espiando durante décadas a más de cien países a través de una empresa suiza especializada en el cifrado de conversaciones, llamada Crypto AG, según revelaron ayer el Washington Post, la cadena de televisión alemana ZDF y la cadena de radio y televisión suiza SRF.

Crypto AG se convirtió en la empresa de cabecera del mercado de equipos de cifrado después de la Segunda Guerra Mundial, vendiendo sus equipos por millones de dólares a más de 120 países hasta hace poco.

Entre sus clientes estaban Irán, las juntas militares latinoamericanas, India, Pakistán e incluso el Vaticano.

Pero Crypto AG fue comprada en secreto por la CIA en 1970 como parte de una asociación confidencial con el servicio de inteligencia alemán BND. El servicio alemán se retiró a principios de los 90 y los servicios de inteligencia revendieron Crypto en 2018.

Los dos organismos de contraespionaje manipularon el equipo de la empresa para romper fácilmente los códigos que los países clientes utilizaban para enviar mensajes cifrados.

Siguieron la crisis de los rehenes en la embajada estadounidense en Teherán en 1979, proporcionaron información sobre el ejército argentino a Gran Bretaña durante la Guerra de las Malvinas, siguieron las campañas de asesinatos de las dictaduras militares sudamericanas y sorprendieron a los funcionarios libios después del ataque a una discoteca en Berlín Occidental en 1986 en el que murieron dos soldados estadounidenses.

La operación, denominada Tesauro y luego Rubicón, fue “el golpe de inteligencia del siglo”. La CIA fue elogiada en un informe de 2004. También tuvieron acceso a los documentos reunidos por los servicios de inteligencia alemanes en 2008.

Ni la CIA ni el BND quisieron comentar esta investigación, aunque no negaron la veracidad de los documentos.

El antiguo coordinador de la inteligencia alemana, Bernd Schmidbauer, por su parte, confirmó a la ZDF la existencia de esta operación y la justificó asegurando que Rubicón había hecho posible “un mundo un poco más seguro”.

La empresa sueca Crypto International, que se hizo cargo de Crypto AG, consideró la investigación muy alarmante, asegurando que no tenía ningún vínculo con la CIA o el BND.

Ayer las autoridades suizas aparentaron que no sabían nada y que habían empezado a buscar el 15 de enero…

El espionaje internacional a través de tapaderas comerciales subcontratadas ha continuado luego con las escuchas a Julian Assange mientras estuvo refugiado en la embajada de Ecuador en Londres, una tarea encomendada por la CIA a una empresa española “de seguridad”, Undercover Global S.L., que no era otra cosa que un tinglado de la CIA (1).

El espionaje dentro de una embajada de Londres está absolutamente fuera del alcance de una empresa “de seguridad” de Jerez de la Frontera, Cádiz, que imparte “cursos de formación” a la policía municipal de Sevilla y tiene licencia fiscal como “agencia de viajes” (2).

En una entrevista a la revista “Magazine”, el cabecilla, miembro de las fuerzas de operaciones especiales españolas, decía lo siguiente: “Surgimos de una inquietud ética diferente. Nuestro horizonte de desarrollo y mapa de relaciones tienen más que ver con las ONG, la sociedad civil, los pescado­res, la distribución de ayuda humani­taria y el diseño logístico de actua­ciones de rescate en catástrofes” (3).

En efecto, los espías cada vez se parecen más a las ONG, y al revés.

(1) https://www.rt.com/news/474735-assange-spy-lawsuit-undercover-global/ 
(2) https://www.diariodejerez.es/jerez/UC-Global-Security-Undercover-Jerez-David-Morales-detenido-assange_0_1399060298.html 
(3) https://www.lavozdigital.es/cadiz/provincia/lvdi-david-morales-exmilitar-gaditano-reinventado-contratista-investigan-espiar-assange-201910091914_noticia.html

Sicarios de la CIA siguen controlando una parte de los aparatos del gobierno irakí

Qais Jazali
En un programa de la televisión irakí, el dirigente del movimiento de resistencia Asaib Ahl Al-Haq, Qais Jazali, afirmó que el general iraní Soleimani le proporcionó documentos sobre la colaboración de algunos dirigentes irakíes con la CIA.

Jazali añadió que en los documentos aparece que uno de los dirigentes es el jefe de un organismo de seguridad clave del gobierno de Irak.

En Irak hay altos políticos y funcionarios que ejecutan el proyecto estadounidense-israelí para Oriente Medio. “Uno de los dirigentees de los tres poderes juega más de un papel. Tiene un grupo activo de medios de comunicación y ha facilitado la misión de los francotiradores para atacar a los manifestantes” en Bagdad, añadió.

Según Jazali los documentos muestran claramente que la persona fue reclutada por la CIA y ha tomado el control de una de las ramas del poder irakí desde finales de 2012, junto con otros cómplices.

En diciembre Jazali también advirtió que los servicios de espionaje israelíes y estadounidenses están detrás de los violentos ataques en Irak, que incluyen agresiones a manifestantes e incluso a la embajada estadounidense en Bagdad.

En la cadena de televisión qatarí Al Jazira, Jazali dijo que la CIA y el Mossad israelí han formado una red conjunta que dirige grupos violentos y utiliza empresas de seguridad para matar a los manifestantes irakíes.

“Estados Unidos busca empañar nuestra imagen acusándonos de complicidad en el asesinato de los manifestantes”, dijo. “¿Cómo podemos matar a nuestra propia gente cuando hemos perdido vidas en la lucha contra el Califato Islámico por su culpa?”, preguntó.

Más bien, añadió Jazali, fueron los grupos afiliados a Estados Unidos los que incendiaron “nuestras bases y asesinaron a nuestras fuerzas, pero no nos vengamos, ya que estos actos tenían por objeto llevar al país a una guerra civil y empañar la imagen de Hashd Al-Shaabi”.

“Tenemos información que indica que Estados Unidos están tratando de sembrar el caos en Irak a través de su aparato de inteligencia y saboteadores dentro del país y utilizando su embajada”, concluyó.

https://en.farsnews.ir/newstext.aspx?nn=13981117000323

El miembro de la CIA muerto en Afganistán es Michael D’Andrea, jefe del espionaje de Estados Unidos en Oriente Medio

El miembro de la CIA que murió el lunes en el derribo del avión en Afganistán no es cualquiera sino nada menos que Michael D’Andrea, el jefe del espionaje de Estados Unidos en Oriente Medio y, como tal, responsable del asesinato del general iraní Soleimani el 3 de enero.

Fuentes de inteligencia rusas han confirmado la noticia que originalmente fue publicada por la revista Veterans Today (1), el medio italiano Gospa News (2) y, finalmente, por la agencia iraní Tasnim (3).

El derribo del avión militar de la Fuerza Aérea de Estados Unidos se produjo en el centro de Afganistán, cuando viajaban funcionarios de la CIA y la NSA, la Agencia de Seguridad Nacional.

La muerte de la tripulación fue comunicada por el portavoz talibán Zabihullah Mujah, quien en una declaración emitida unas horas después del accidente (y comunicada por Il Giornale en Italia) describió el incidente de la siguiente manera: “Un avión especial americano volaba para una misión de inteligencia en la región de Sadukhil, distrito Dehk, provincia de Ghazni. Toda la tripulación de la aeronave y varios altos oficiales de la CIA fueron asesinados. Los restos y los cuerpos de los fallecidos siguen en la zona”.

Ha habido afirmaciones contradictorias sobre el número de muertos y personas a bordo, ya que los talibanes afirman haber recuperado seis cadáveres, un jefe de policía afgano afirma que cuatro estaban muertos y dos desaparecidos, y un funcionario estadounidense afirma que el avión transportaba menos de cinco personas. Estados Unidos aún no ha comentado los informes de que Michael D’Andrea estaba a bordo del avión y entre los muertos, según el Mirror.

El avión derribado era el centro de mando móvil de la CIA para Michael D’Andrea, jefe de operaciones contra Irak, Irán y Afganistán, la plataforma de espionaje estadounidense más avanzada y el centro de mando móvil con todo el equipo y los documentos ahora en manos del enemigo, según Veterans Today.

El Pentágono no ha confirmado la naturaleza del accidente ni tampoco las bajas. La presencia de Michael d’Andrea, también apodado “Príncipe Oscuro” porque coordina las actividades del Servicio Nacional Clandestino, el brazo armado de la CIA autorizado a matar, permanece envuelta en el misterio.

“Un bombardero americano E-11A se estrelló hoy en la provincia de Ghazni, Afganistán. Aunque se está investigando la causa del accidente, no hay indicios de que haya sido causado por fuego enemigo. Proporcionaremos más información tan pronto como esté disponible”. Es el único comunicado de prensa oficial publicado en Twitter por el portavoz del ejército de Estados Unidos, el coronel Sonny Leggett.

Si el comandante de todas las operaciones de la CIA en Oriente Medio muriera en el avión espía estrellado, sería una noticia sensacional que podría crear una inestabilidad aún mayor en las relaciones entre Estados Unidos y Afganistán después de las tensiones con Irán por el asesinato del general Soleimani.

En un comunicado de prensa en lengua pastún los talibanes reivindicaron el derribo del avión estadounidense, aunque luego emitieron un comunicado de prensa que, en cambio, se refería a los ataques contra un número desconocido de helicópteros y aviones por parte de los muyahidines sin hacer referencia explícita al Bombardero/Northrop Grumman E-11A en el que viajaba D’Andrea.

Desde 2017 D’Andrea dirigía los asesinatos y atentados de falsa bandera de la CIA en Oriente Medio, por lo que es responsable directo del asesinato del general Soleimani y de 300 manifestantes irakíes. Según Veterans Today, la CIA ha infiltrado asesinos entre los alborotadores para provocar más protestas, como ocurrió en 2014 en la Plaza Maidan de Kiev, durante el golpe de Estado en Ucrania.

D’Andrea asumió la dirección del Centro de Antiterrorismo de la CIA en 2006, sustituyendo a Robert Grenier. Fue el año en que Bush comenzó a financiar a los yihadistas sirios en preparación de la guerra desatada en 2011.

Durante sus nueve años al frente de la CIA, dirigió cientos de ataques de drones estadounidenses en Pakistán y Yemen, defendiendo el programa ante el Congreso de Estados Unidos.

Los matones de D’Andrea supervisaron los interrogatorios de Abu Zubaydah, Abd al-Rahim al-Nashiri y Jalid Shaij Mohammed, que un informe del Senado calificó como tortura.

Dirigió el asesinato del miembro de Hezbollah Imad Mughniyah en Damasco y se le culpó por el ataque al Campamento Chapman en Jost, Afganistán, donde siete sicarios de la CIA murieron a manos de un terrorista suicida, supuestamente apoyando al ISI de Pakistán.


(1) https://www.veteranstoday.com/2020/01/28/vt-cited-by-uk-daily-mail-for-breaking-spy-plane-story-with-russian-help/

(2) https://www.gospanews.net/en/2020/01/28/middle-east-cia-commander-ayatollah-mike-maybe-dead-on-plane-downed-in-afghanistan/

(3) https://www.tasnimnews.com/fa/news/1398/11/08/2191133/%D9%85%D9%86%D8%A7%D8%A8%D8%B9-%D8%B1%D9%88%D8%B3-%D9%85%D8%B3%D8%A6%D9%88%D9%84-%D8%B9%D9%85%D9%84%DB%8C%D8%A7%D8%AA-%D8%B3%DB%8C%D8%A7-%D8%B9%D9%84%DB%8C%D9%87-%D8%A7%DB%8C%D8%B1%D8%A7%D9%86-%D8%B9%D8%B1%D8%A7%D9%82-%D9%88-%D8%A7%D9%81%D8%BA%D8%A7%D9%86%D8%B3%D8%AA%D8%A7%D9%86-%D8%AF%D8%B1-%D9%87%D9%88%D8%A7%D9%BE%DB%8C%D9%85%D8%A7%DB%8C-%D8%B3%D8%A7%D9%82%D8%B7-%D8%B4%D8%AF%D9%87-%D8%A2%D9%85%D8%B1%DB%8C%DA%A9%D8%A7-%DA%A9%D8%B4%D8%AA%D9%87-%D8%B4%D8%AF

El científico que puso las nuevas formas de tortura a disposición de la CIA: Sidney Gottlieb

“Todavía estoy en estado de shock”, dice el escritor Stephen Kinzer por lo que ha sabido de los experimentos realizados por un científico del gobierno de Estados Unidos que pocos conocen por su nombre: Sidney Gottlieb.

“No puedo creer que esto haya sucedido”, relata tras publicarse un libro suyo con el sugerente título “Envenenador en jefe: Sidney Gottlieb y las investigaciones de la CIA sobre control mental” (1). Es una historia de la carrera de 22 años de Gottlieb, el químico que ejecutaba proyectos de control mental que tenían como objetivo ayudar a Estados Unidos en su lucha contra el comunismo desde la década de 1950 hasta la década de 1970.

Las investigaciones sobre los efectos de las drogas sobre el control del yo y las actividades volitivas respondían a una pregunta: ¿se puede obtener información gracias a las drogas que afectan al sistema nervioso superior? Si es así, ¿qué agentes son los mejores para ese propósito?”.

Kinzer cita un memorando de la CIA sobre el proyecto, posteriormente llamado Alcachofa (Artichoke). En los años 50 y 60 Gottlieb “dirigió la aplicación de cantidades y variedades de drogas desconocidas en muchas personas mientras buscaba la receta más adecuada para alterar la conciencia para moldear efectivamente los pensamientos y comportamientos de los sujetos”.

Gottlieb realizó pruebas de LSD en prisioneros, funcionarios del gobierno y pacientes de hospitales y a muchos no les informaron de que estaban experimentando en ellos con narcóticos.

Uno de los ejemplos citados es el caso letal de un oficial de la CIA que murió de una manera altamente sospechosa después de que Gottlieb supuestamente mezclara su bebida con LSD.

Más tarde diseñó venenos a medida cuando sus jefes plantearon la cuestión de “tratar” con un dirigente extranjero, con el siniestro médico finalmente interpretado por el actor Tim Blake Nelson, en la serie de Netflix “Wormwood” de la que ya hemos hablado aquí en otra entrada (2).

Kinzer esboza bastantes detalles nuevos en su libro, la primera biografía del científico. Por ejemplo, “Envenenador en jefe” describe la forma en que Gottlieb participó en sesiones de tortura en bases militares estadounidenses y permitió que su colega, un médico, le diera LSD a niños.

El libro señala que cuando “los científicos de [la Operación] Alcachofa ideaban un nuevo fármaco u otra técnica que querían probar […] le pedían a la estación de la CIA en Corea del sur que suministrara un lote [de] ‘sujetos prescindibles’”.

Un memorando de la CIA sugirió que esos sujetos eran necesarios para la prueba de una “nueva técnica importante” que no tenía nombre, pero agregaba: “la técnica no tiene problemas de eliminación después de la aplicación”.

El proyecto de Gottlieb involucró a jefes de estado extranjeros que pertenecían al campo antimperialista. Según los colegas citados por Kinzer, preparó “un tubo de pasta de dientes previamente envenenado” destinado al primer ministro congoleño Patrice Lumumba, aunque nunca se usó.

También dirigió un equipo científico que trabajaba en un extraño complot para deshonrar a Fidel Castro: creyendo que su fuerza se acumulaba en su barba, Gottlieb propuso que se rociaran sales de talio en sus botas para que se le cayera el pelo de la barba, “dejándolo abierto a ridiculizar y derrocar”.

Kinzer cree que sus 22 años con la agencia dejaron una huella significativa en la CIA como lo es hoy: dice que hay “una línea recta entre el trabajo y las técnicas de Sidney Gottlieb que los agentes estadounidenses enseñaron a los servicios de seguridad latinoamericanos en los años 60 y 70”.

“Estas técnicas también se usaron en Vietnam, y luego las técnicas de tortura y los llamados interrogatorios extremos que se usaron en Abu Ghraib y Guantánamo”, agregó Kinzer. Dado un “suministro efectivamente ilimitado” de LSD suministrado por la empresa farmacéutica Eli Lilly a la CIA, Gottlieb se convirtió quizás en “el estadounidense desconocido más poderoso del siglo XX”, afirma Kinzer.

Después de la CIA, el padre de cuatro hijos trató de reinventarse, trabajando con niños con problemas del habla. “Nadie tenía idea de lo que había hecho en el pasado, pero quedó atormentado por aquello”. Kinzer asume que cuando falleció en 1999 no se anunció oficialmente ninguna causa de muerte.

(1) https://www.amazon.com/Poisoner-Chief-Sidney-Gottlieb-Control/dp/1250140439/ref=sr_1_1?keywords=kinzer&qid=1573676166&s=books&sr=1-
(2) https://mpr21.info/2017/12/frank-olson-el-caso-del-asesino.html

Más información:

– Ewen Cameron, la ciencia al servicio de la tortura
– Frank Olson: el caso del asesino asesinado por sus iguales
– Guía práctica del perfecto criminal
– Las secuelas psíquicas de los lavados de cerebro financiados por la CIA en Canadá
– 13 experimentos macabros con seres humanos perpetrados por Estados Unidos

‘Si la tortura funciona, ¿hace falta practicarla 183 veces en un mismo prisionero?’

Durante siete años, un investigador del Senado estadounidense, Daniel J. Jones, trabajó en un informe acerca de los métodos para interrogar prisioneros que la CIA implementó tras el 11 de septiembre de 2001. El resultado fueron 6.700 páginas que demostraron que los espías torturaban, ocultaban esas prácticas y, además, no obtenían ninguno de los resultados que buscaban con esas prácticas aberrantes.

“Si la tortura funciona, ¿hace falta practicarla 183 veces en un mismo prisionero?”, pregunta un verdugo de la CIA en la película “The Report”, dirigida por Scott Z. Burns, un especialista en escribir guiones basados total o parcialmente en investigaciones, como El desinformante o La lavandería. Ahora, a cargo tanto del guion como de la dirección, se enfrentaba al desafío de convertir un mamotreto árido y farragoso en una ficción atractiva. Lo logra sólo a medias: “The Report” no es tanto una película de suspense como una lección sobre el funcionamiento de la burocracia estadounidense.

Burns muestra todo el proceso de realización del informe de Jones y se las ingenia para sacar agua de las piedras, explotando al máximo el escaso material dramático que puede proveer una tarea burocrática. Porque la mayor parte de esos siete años, Jones se los pasó encerrado en un sótano sin luz natural revisando correos electrónicos, memorandos y otros documentos internos de la CIA. Era todo lo que el acuerdo entre la agencia y el Senado le permitía: no podía entrevistar agentes.

Aun así, su obsesión por el trabajo le permitió llegar a conclusiones lapidarias y sólidamente fundadas. Para amenizar la lectura de esos papeles, tan apasionantes como una escritura inmobiliaria, hay “flashbacks” que recrean las prácticas de los torturadores de la CIA que aplicaron “técnicas de interrogatorio mejoradas”, un eufemismo para evitar la palabra “tortura”. Las famosas fotos de la cárcel de Abu Ghraib parecen un juego en comparación a lo que se muestra la película.

En paralelo están las intrigas palaciegas, las presiones políticas por las consecuencias que traería la publicación del informe. Con constantes diálogos explicativos, la película mantiene el tono didáctico para evitar que nos perdamos lo menos posible en los pasillos de la burocracia estadounidense y poder transmitir un mensaje propagandístico de n¡buena esperanza: a pesar de todo la democracia estadounidense goza de buena salud.

Democracia significa que haya al menos dos partidos y circos electorales cada cierto tiempo. Lo demás no importa, no tiene que ver con la democracia. No importa la salud, ni la vivienda, ni la educación, ni el paro, ni la guerra… Nada de nada.

Una ‘espía rusa’ encarcelada en Estados Unidos sale en libertad

María Butina saldrá mañana de la cárcel de Florida, Estados Unidos, en la que entró condenada por el crimen de “promover los intereses de Rusia”.

La siberiana, de 30 años de edad, fue detenida en julio del año pasado y condenada a 18 meses de prisión en abril, una condena excesivamente benigna como para sostener los titulares de la prensa estadounidense, que la califican como “espía” responsable de la injerencia en los asuntos internos del Tío Sam.

El tribunal falló que Butina carecía de vínculos con el servicio de inteligencia ruso, pero a los intoxicadores de El País eso les importa un bledo y sostienen lo contrario (*).

La fiscalía calificó su actividad como un “espionaje liviano” después de que ella misma se pusiera la soga al cuello y confesara algo que, a todas luces, no tiene ni pies ni cabeza. En diciembre se declaró culpable de actuar como agente de un país extranjero sin notificárselo formalmente al gobierno de Washington, una confesión forzada para que la condena fuera benigna.

Su juicio fue un montaje en toda regla. La detuvieron un día antes de que Trump se reuniera con Putin en Helsinki para socavar la cumbre entre ambos.

La acusaron de “conspirar” para “promover los intereses de Rusia” y tenemos dudas si en Estados Unidos también es delito promover los intereses de Suecia, o de Paraguay, o de Tanzania. ¿O sólo es delito promover los de Rusia?

Otra duda que nos queda es si en Rusia será delito promover los intereses de Estados Unidos…

Butina era una estudiante de la Universidad de Washington, donde vivía con un dirigente del partido republicano. También mantenía lazos con la NRA, la Asociación Nacional del Rifle, el grupo de presión que defiende el derecho a portar armas.

Como buena siberiana era cazadora y miembro de “Pravo na oruzhiye” (Derecho a las armas), una organización rusa partidaria del derecho a portar armas de fuego.

(*) https://elpais.com/internacional/2019/04/26/estados_unidos/1556297289_553187.html

Los imperialistas bombardean sus instalaciones en Siria para borrar las huellas del crimen

La aviación estadounidense está llevando a cabo devastadores ataques aéreos sobre lo que hasta ahora han sido sus propias bases militares en el nordeste de Siria. Dos F-16 estadounidenses atacaron la base que tenían en Kobane (Ain Al-Arab), coincidiendo con la llegada de los primeros contingentes del ejército sirio a la ciudad. Justo antes, el Pentágono había evacuado su arsenal de la base de Tall Arqam en Ras Al-Ain y de otros dos bases militares estadounidenses en Tall Abyad y Ras Al-Ain.

Tras ocho años de crímenes cometidos bajo las falsas identidades de Al-Qaeda, Frente Al-Nosra, Ahrar Al-Shaam o el Califato Islámico, invenciones de los servicios secretos estadounidenses, de la OTAN y otros, las potencias occidentales están borrando sus huellas del escenario del crimen.

Hasta ahora Estados Unidos tenía 19 bases (26 según algunas fuentes) en Siria, principalmente en el nordeste y el este del país, en las zonas operativas del Califato Islámico.

Trump dice que quiere repatriar a los 6.000 a 7.000 soldados estadounidenses en Siria a Irak, Kuwait y Jordania, lo que obviamente no se podría hacer sin borrar la vergonzosa evidencia.

El 16 de octubre Francia hizo lo propio: quemó la fábrica de Lafarge en Jalabiyeh (en la frontera turca, al norte de Alepo), antes de que el ejército sirio tomara posesión de ella.

La fábrica suministró unos 6 millones de toneladas de cemento a lo largo de la guerra a los yihadistas del Califato Islámico y el Frente Al-Nosra que, además de subvencionales, les permitieron construir fortificaciones y túneles subterráneos.

El objetivo de los imperialistas era iniciar en Siria una guerra de posiciones que se eternizara, de la la manera descrita por Abu Mussab en su libro “La gestión de la barbarie”.

Luego la fábrica se convirtió en la base de las fuerzas especiales noruegas y francesas, que le prendieron fuego antes de huir.

Así desaparecen los rastros de una operación secreta de primer orden. En 2016 Zaman Al-Wasl publicó correos electrónicos de ejecutivos de Lafarge en los que se afirmaba que la multinacional tenía vínculos con el Califato Islámico. El escándalo llevó a Francia, cuyos vínculos con los yihadistas salieron a la luz, a abrir una investigación a petición de trabajadores sirios que se consideraron perjudicados.

El diario Le Monde ha reconocido que la multinacional francesa estuvo ligada a la CIA en diversas operaciones, incluido el transporte de armas durante la guerra contra Irak. También estuvo vinculada a la Secretaria de Estado estadounidense Hillary Clinton, que fue directora de la empresa, con la DGSE, el espionaje exterior francés, durante la guerra contra Siria y la construcción de infraestructuras yihadistas en Siria.

Si la destrucción de la fábrica de Lafarge permite destruir las pruebas de la culpabilidad de Francia en una de las guerras más devastadoras y mortales del nuevo siglo, ¿qué pasa con los yihadistas franceses que los kurdos siguen reteniendo, pero que pronto caerán en manos del ejército sirio?

Mientras que Estados Unidos ha evacuado a sus propios yihadistas a Irak y Gran Bretaña planea hacer lo mismo, Francia no se da por enterada. Es posible que tengan orden de asesinarlos  sobre el terreno para seguir eliminando pruebas.

Más información:
— ¿Mantuvo el espionaje francés a la multinacional Lafarge en Siria para financiar a los yihadistas?
— La multinacional francesa Lafarge financió al Califato Islámico para continuar su negocio en Siria
— Lafarge trabajaba en Siria para los servicios secretos de Francia
— La multinacional Lafarge-Holcim confiesa que financió al terrorismo en Siria
— Francia pidió a Estados Unidos que no bombardeara a la empresa que financiaba al yihadismo en Siria

La CIA adiestró animales para realizar tareas de espionaje: gatos, perros, delfines y todo tipo de aves

A principios de 1974, el cuervo Do Da fue el primer espía de su clase, listo para convertirse en un agente de la CIA de altos vuelos: su eficacia era mayor cuando estaba bajo presión, podía llevar más peso que otros y despistar a los que lo atacaban.

Pero durante la prueba más difícil de su entrenamiento, desapareció, derrotado por otros dos especímenes de su misma especie.

Las aves han sido durante mucho tiempo una figura central en un programa de la CIA para entrenar animales para ayudar al imperialismo a derrotar a la Unión Soviética durante la Guerra Fría.

El jueves, la poderosa agencia de inteligencia publicó docenas de archivos sobre estas pruebas, que duraron una década y en las que participaron gatos, perros, delfines y todo tipo de aves.

La CIA estudió cómo se podían utilizar los gatos como herramientas de escucha móviles: vvehículos de vigilancia por audio”. También trató de colocar implantes en los cerebros de los perros para ver si podían ser controlados remotamente.

Ninguno de esos intentos llegó muy lejos.

Se intensificaron aún más los esfuerzos con respecto a los delfines, entrenados para convertirse en potenciales saboteadores y espiar el desarrollo soviético de una flota de submarinos nucleares, quizás la mayor amenaza para el poderío estadounidense a mediados de la década de los sesenta.

Los proyectos Oxygas y Chirilogy buscaban determinar si los delfines podían reemplazar a los buzos humanos y colocar explosivos en barcos amarrados o en movimiento, colarse en puertos soviéticos para dejar balizas acústicas o herramientas de detección de misiles, o nadar junto a submarinos para registrar su sello acústico.

Estos programas también han sido abandonados. Pero la imaginación de los espías se ha despertado por las posibilidades que ofrecen las aves: palomas, halcones, búhos, cuervos e incluso algunas aves migratorias.

Para esto último, la CIA reclutó ornitólogos para determinar qué aves pasaban regularmente parte del año en una zona al sureste de Moscú, alrededor de la ciudad de Chikhany, donde los soviéticos poseían fábricas de armamento.

Los espías estdounidenses veían a las aves como “sensores vivientes” que, gracias a la comida ingerida, revelaban en su carne qué sustancias estaban probando los rusos.

A principios de la década de los setenta, la CIA recurrió a rapaces y cuervos con la esperanza de que pudieran ser entrenados para misiones como la colocación de una micrograbadora en el alféizar de una ventana.

Para un proyecto llamado Axiolite, entrenadores con base en una isla en el sur de California enseñaron a las aves a volar durante millas encima del agua.

Si un candidato lo hacía bien, era elegido para ser introducido de contrabando en territorio soviético, liberado discretamente con una cámara adosada para grabar imágenes, y regresaba.

Una misión complicada. Las cacatúas eran inteligentes, pero demasiado lentas para evitar los ataques de otras aves. Dos halcones murieron de enfermedades.

El más prometedor era Do Da, el cuervo. Muy duradero, fue la estrella del proyecto, según los escritos de un científico. Capaz de determinar la altitud y los vientos adecuados, era lo suficientemente inteligente como para evitar los ataques de sus compañeros.

Pero el 19 de junio de 1974 su sesión de entrenamiento salió mal. Fue atacado por otros cuervos, y nunca lo volvió a aparecer. Para desgracia de los científicos.

Otra parte importante del programa fueron las palomas, utilizadas durante dos milenios como mensajeras y luego, durante la Primera Guerra Mundial, para tomar fotografías.

El reto para esta especie es que trabaja desde un gallinero o perca familiar.

La CIA era propietaria de cientos de palomas, que probó en territorio estadounidense equipándolas con cámaras.

Pronto se determinó el objetivo: los astilleros de Leningrado, donde los soviéticos construían submarinos nucleares.

Pero los resultados de la capacitación fueron variados: algunas palomas huyeron con cámaras muy costosas y nunca regresaron.

Los documentos publicados no indican si la operación de Leningrado se intentó realmente. Pero un informe de la CIA de 1978 indicaba claramente que se hacían demasiadas preguntas sobre la fiabilidad de las aves.

Asymmetrica: el largo brazo del Pentágono para las guerras de última generación

Neumann, embajadora de Guaidó en Londres
La «seudoembajadora» de Juan Guaidó en Reino Unido y operadora política de Estados Unidos, Vanessa Neumann, es la presidenta de Asymmetrica, una empresa que está especializada en “defensa, operaciones especiales e inteligencia”.

Sin embargo, una búsqueda de datos de la firma arroja conexiones que, al menos, pueden calificarse como sorprendentes.

Neumann ha reconocido en su propio perfil que ha trabajado para Asymmetric War Group (Grupo de Guerra Asimétrica), que es una unidad muy llamativa del ejército de Estados Unidos, la cual fue creada en 2006 en el contexto de la «Guerra contra el terrorismo».

Ambas organizaciones tienen en común que su misión es realizar análisis estratégicos, en especial de recursos naturales como petróleo y gas; así como de las finanzas y los bienes de consumo.

Por ello no es poca cosa destacar que la empresa de Neumann sea especialista en “América Latina, Medio Oriente y África”; zonas geográficas que concentran muchas de estos tesoros apetecibles para las grandes corporaciones, en especial las estadounidenses.

Neumann ha reconocido en su propio perfil que ha trabajado para Asymmetric War Group (Grupo de Guerra Asimétrica), que es una unidad muy llamativa del ejército de Estados Unidos, la cual fue creada en 2006 en el contexto de la «Guerra contra el terrorismo».

Ambas organizaciones tienen en común que su misión es realizar análisis estratégicos, en especial de recursos naturales como petróleo y gas; así como de las finanzas y los bienes de consumo.

Por ello no es poca cosa destacar que la empresa de Neumann sea especialista en “América Latina, Medio Oriente y África”; zonas geográficas que concentran muchas de estos tesoros apetecibles para las grandes corporaciones, en especial las estadounidenses.

Asymmetrica, según su página web, asegura que “es miembro de la red de investigación de la Dirección Ejecutiva del Comité contra el Terrorismo del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (CTED)”.

Los datos de inscripción de la compañía refieren que fue realizada en Delaware (que es una especie de paraíso fiscal). También hay gestiones de registro con el mismo nombre y con Neumann como directiva en otras localidades de EEUU.

Pero lo mas llamativo es que en un registro de marca realizado en Florida, la operación no la hizo sólo con su nombre, sino que en el mismo figuran como socios los nombres de Alec Bierbauer y Michael Marks.

Estos dos personajes están muy ligados al desarrollo de proyectos militares en Estados Unidos, como el uso de aviones no tripulados para ataques a objetivos en zonas de guerra no convencional.

Vale mencionar que en el home de la página web de la compañía de Neumann la imagen usada es la de uno de estos drones.

La historia sobre el desarrollo de éste sistema bélico (usado ampliamente en Afganistan, entre otros escenarios de guerra) se puede leer en su libro: “Predator Rising: How a Team of Renegades Broke Rules, Shattered Barriers, and Launched a Drone Warfare Revolution”.

Según la información que provee el texto sobre los autores, Bierbauer, quien actualmente reside en Huntsville, Alabama, “ha pasado toda su vida realizando operaciones de lucha contra el terrorismo y contrainteligencia” en lugares como Bosnia, Yemen y Afganistán. No es extraño que dichas zonas aún sigan en conflicto bélico.

Además, en esta biografía, lo describe como “hombre clave de la CIA (Agencia Central de Inteligencia de Estados Unidos) en el desarrollo del programa Predator”. Y si quieren un dato adicional, también es el Director Ejecutivo de una empresa de contraterrorismo llamada BlackRock Strategy.

Por su parte, Marks también lo definen en la publicación de la página estadounidense como un hombre que ha formado parte de la inteligencia y operaciones especiales de Estados Unidos; ha desarrollado sus “habilidades” en lugares como Nicaragaua y Afganistán. Según lo que se lee en su perfil sus publicaciones son utilizadas por el Buró de Inteligencia Federal de Estados Unidos (FBI) y el Grupo de Guerra Asimétrica del Ejército del país norteamericano.

Esto da una idea de cómo la empresa Asymmetrica, de la que tan orgullosa se siente Neumann en decir que es su “fundadora”, realmente sirve como fachada, para que el ejército y la inteligencia de Estados Unidos, desarrolle diversas operaciones enmarcadas en la guerra asimétrica para atacar a la Revolución Bolivariana, con apoyo financiero de las grandes corporaciones comerciales.

https://www.conelmazodando.com.ve/no-sorprende-asymmetrica-la-empresa-de-vanessa-neumann-es-un-apendice-del-ejercito-de-los-eeuu

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