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El agente naranja sigue matando vietnamitas 40 años después del fin de la guerra

El 30 de abril se cumplieron 40 años de la caída de Saigón, lo que supuso el fin de la guerra de Vietnam y la derrota de los EEUU. Pero continúan los efectos del Agente Naranja, uno de los herbicidas y defoliantes lanzados por EEUU.

El agente, fabricado por Monsanto y Dow Chemical, es la mezcla dos herbicidas hormonales con combustible de aviones. EEUU lanzó 76 millones de litros sobre Vietnam, el Este de Laos y zonas de Camboya. El objetivo del programa de guerra química, llamada Operación Ranch Hand, era defoliar la selva para dejar sin cobertura al Vietcong y destruir las tierras de cultivo para obligar a los campesinos a huir a las ciudades controladas por los EEUU, dejando a la guerrilla sin apoyos y sin suministro de alimentos. EEUU utilizó además otros agentes químicos, el Agente Blanco y el Agente Azul. El 42% de todas las fumigaciones fueron dirigidas a los cultivos de alimentos. El 12% de la superficie de Vietnam fue rociada con estos agentes, a una concentración 13 veces superior a la dosis recomendada. Fueron destruidas 10 millones de hectáreas de tierra agrícola.

Como resultado 400.000 personas murieron o resultaron mutiladas y han nacido ya 500.000 niños con malformaciones. La Cruz Roja cifra en 1 millón de personas los discapacitados o enfermos a causa de este agente tóxico.

EEUU hasta el presente no acepta ninguna responsabilidad y Monsanto declara que creó el Agente Naranja “para salvar vidas de norteamericanos”. En 1966 etiquetaban el producto con la leyenda “este defoliante no es tóxico para la vida humana o animal” aunque conocían sus devastadores efectos desde 1949. Miles de veteranos estadounidenses regresaron con secuelas y tuvieron hijos con malformaciones, pero los fabricantes atribuyeron el problema a causas psicológicas, el llamado Síndrome Vietnam.

Se estima en unos 500.000 casos la cifra de niños afectados por el Agente Naranja en Vietnam. Más de cuarenta millones de litros de Agente Naranja se irrigaron sobre los bosques del país asiático entre 1962 y 1970 desde aviones estadounidenses. Vietnam no ha recibido ninguna compensación económica por parte de EEUU.

Phuong, una niña de unos ocho años, delgadita como casi todas las vietnamitas, no deja de abrazar al periodista. Es alegre y parlanchina y parece sufrir un síndrome muy similar al de Down. Pero puede decirse sin temor a equivocarse que es la más afortunada de estas varias docenas de criaturas que son atendidas en un ala especial del hospital Tû Dû de Ho Chi Minh City, la antigua Saigón.

En este pabellón situado junto a la cantina del centro médico viven grupos de niños afectados gravemente por el terrible legado del Agente Naranja, el defoliante utilizado por Estados Unidos durante la Guerra de Vietnam –que terminó ayer hace 40 años- para destruir la jungla y dejar a los guerrilleros Vietcong sin posibilidad de camuflaje.

Cuatro décadas después del fin del conflicto aún siguen naciendo criaturas con deformidades terribles. “No podemos estar seguro todavía del tiempo durante el que se extenderán sus efectos, pero muchos científicos ya lo estiman en tres generaciones”, dice la doctora Lanh.

En la misma habitación donde vive Phuong, hay varias cunas en las que vegetan críos que nunca podrán levantarse. Algunos tienen una cabeza hasta seis veces mayor de lo normal y aplanada, otros enormes ojos de pez… Un pobre adolescente muestra toda la piel de su cuerpo como si estuviera rayada y además padece un síndrome nervioso extremo que obliga a sus cuidadores a esposarlo a los barrotes de una cama para no autolesionarse. No cesa de llorar y gritar histérico.

Hay 120 niños y 60 veteranos de guerra en este centro. “No es fácil asegurar la cifra de niños afectados por el Agente Naranja en Vietnam, pero se estima en unos 500.000 los casos que podría haber en los hospitales de todo el país y en muchas aldeas donde sobreviven con sus familias”, declara la enfermera Kim Hoa.

El Agente Naranja, del que se irrigaron más de cuarenta millones de litros entre 1962 y 1970 desde aviones estadounidenses sobre los bosques de Vietnam era un poderoso herbicida compuesto por una mezcla de dos productos químicos: el 2,4,5-T y el 2,4-D. El primero de ellos provoca la aparición de minúsculas cantidades de dioxina conocida como TCDD, el veneno más tóxico de los elaborados por el hombre, que en tiempos de la guerra nadie se preocupó de depurar.

El defoliante destruía la foresta prácticamente en 24 horas, pero sus efectos iban a perpetuarse mucho más allá de que en esos terrenos no volviera a formarse una jungla. En los primeros años de la posguerra se dieron la aparición de un número inusual de tumores raros de cáncer en las zonas donde se había irrigado con el herbicida. Paralelamente se dispararon los casos de bebés nacidos con malformaciones muy graves: cabezas enormes, brazos que eran muñones terminados en dos o tres dedos, bocas sin paladar, ojos ciegos, síndromes nerviosos, parálisis, etcétera. Y también se multiplicaron los inusuales nacimientos de siameses. En muchos casos, los padres no habían padecido ni un dolor de cabeza, pero su ADN había sido dañado por la dioxina, un veneno del que basta un microgramo ingerido directamente para causar la muerte.

Al mismo tiempo, miles de veteranos estadounidenses, australianos o neozelandeses también empezaron a sufrir a dolencias idénticas a los de sus antiguos enemigos. Y también tuvieron una tasa disparatada de nacimientos de niños con minusvalías, efectos coincidentes con los que se se habían dado entre las víctimas del escape de dioxina en Seveso (Italia) en 1976.

Más de 230.000 veteranos de guerra reclamaron indemnizaciones a siete compañías químicas productoras del Agente Naranja –una ley norteamericana prohíbe querellarse contra el Gobierno por acciones de guerra- y Víctor Yanacone, el abogado principal del consorcio de firmas que representaba a los veteranos, expuso ante los jueces una realidad incuestionable: durante la guerra las compañías Dow Chemical y Monsanto produjeron grandes cantidades del herbicida sin preocuparse por eliminar la dioxina; la Fuerza Aérea estaba pidiendo cantidad y no calidad.

Los ejecutivos de las compañías rechazaron cualquier conexión de su producto con el problema, que atribuyeron a causas psicológicas, el llamado síndrome Vietnam -que afectaba a miles de jóvenes que volvían derrotados y rechazados por su propia sociedad-, hasta que el número de afectados fue tan alto que hizo absurdas sus alegaciones.

Los directivos de la Dow alegaron que las autoridades se negaron a aceptar los peligros que corrían con su empleo. “Pero nos prohibieron hasta que etiquetáramos el producto con señales de advertencia”, declaró un directivo de la compañía. Así, una hoja de instrucciones entregada en 1966 a las tripulaciones de los aviones encargados de fumigar la selva se afirmaba que “este defoliante no es tóxico para la vida humana o animal”.

Sin embargo, los efectos letales de la dioxina ya eran conocidas para la Administración estadounidense. Una explosión en la fábrica de herbicidas de la compañía Monsanto en 1949 en Virginia (EEUU) y un escape en 1964 durante su producción en una planta de la Dow Chemical habían mostrado las fatales consecuencias entre sus trabajadores.

En 1984 las siete compañías productoras del herbicida -Dow Chemical, Monsanto, Diamond, Uniroyal, TH, Hercules y Thompson- aceptaron en un tribunal de Nueva York la creación de un fondo de más de 162 millones de euros para cubrir los gastos médicos que requirieran las víctimas y sus hijos durante un período de 25 años.

Pero, aunque Vietnam también se ha querellado contra estas empresas químicas, sus alegaciones se han desestimado. Monsanto aduce en su página web que “crearon el Agente Naranja para salvar vidas de norteamericanos” y que es una cuestión “que corresponde debatir entre los gobiernos”.

Los vietnamitas no recibirán ni un dólar de compensación. Por su parte, el Gobierno de EEUU exige con presteza pagos por reparaciones de guerra cuando gana una contienda, pero no concede indemnizaciones si la pierde, como sucedió en Vietnam, de donde se retiró en 1973 con 58.000 de sus militares muertos y muchos más con graves secuelas.

Ni siquiera acepta pagos cuando ha cometido un error, o que se lo pregunten a las familias de los 290 pasajeros y tripulantes del avión comercial iraní abatido en 1988 por un misil de un buque estadounidense en el Golfo Pérsico, al confundirlo con un caza iraquí.

Además del Agente Naranja, EE UU fumigó las selvas de Vietnam con unos 30 millones de litros de otros defoliantes de efectos dañinos: el Agente Blanco y Agente Azul. Todo un arsenal de armas químicas que acompañaron al tristemente célebre napalm que dejó a miles de víctimas con gravísimas quemaduras en las aldeas de este hermoso país.

Al abandonar el hospital Tû Dû, que ya visité en 1995 con motivo del veinte aniversario del fin de la guerra, me despido de Nhung, un chico de unos catorce años cuyas piernas terminan abruptamente en las rodillas y su cabeza en pico. Me sonríe tristemente e intenta darme la mano con dificultad, porque tiene los dedos unidos por membranas.

En la calle, los vietnamitas se preparan para celebrar los festejos de los 40 años del fin de la guerra contra Vietnam del Sur, una república títere de EEUU. Y Minh Quân, un veterano del Vietcong, que regenta un puesto de frutas tropicales cerca del hospital, me recuerda orgulloso que su ejército ha vencido en todas las guerras a las que se ha enfrentado en el siglo XX: a Francia, EEUU y hasta a los chinos que invadieron brevemente el norte del país en represalia a la victoria vietnamita sobre la Camboya de Pol Pot.

Pero hoy, Vietnam pasa casi por primera vez en su historia por un largo período de paz. Aunque los causantes del “síndrome naranja” no ayuden a las víctimas, varias asociaciones de otros países sí lo están haciendo, y EEUU, al menos, ha comenzado recientemente a colaborar con la descontaminación de amplias zonas de terreno destruido por sus armas químicas.

Montserrat Mestre http://www.eldiario.es/internacional/Agente-Naranja_0_383212103.html

13.000 detenidos por corrupción en dos años

Según el director general de la Policía, Ignacio Cosidó, de 2012 a 2014 la policía ha detenido a 13.000 corruptos, sumando el saqueo económico de todos ellos la escalofriante cifra de 3.000 millones de euros. En la estadística no se cuentan los desfalcos de los delincuentes que, como Rodrigo Rato, no han sido detenidos.

El director general de la Policía expuso las estadísticas en la inauguración de un seminario en Sevilla sobre «La lucha contra la delincuencia económica en un mundo global», en el que sobre todo asistieron miembros de la Policía Nacional. El secretario de Estado de Seguridad, Francisco Martínez, también interveno en la inauguración.

A pesar de la separación de poderes, estaban presentes los habituales en ese tipo de saraos, como el magistrado de la Audiencia Nacional Eloy Velasco y el fiscal Anticorrupción de Sevilla, Fernando Soto, además de otros jueces y fiscales.

Cosidó añadió que en esos dos años se han bloqueado más de 1.700 cuentas bancarias, se han confiscado 750 inmuebles y 28 millones de euros han quedado incautados en efectivo.

El director de la Policía destacó que casi el 40 por ciento de todas las investigaciones activas en 2014 por delitos económicos estaba relacionada con el blanqueo de capitales.

Desde 2012 a 2014 se contabilizan unas 5.000 investigaciones abiertas relacionadas con delitos económicos y de corrupción y más de 30.000 personas investigadas, de las que una cuarta parte se concentran en Andalucía.

En esos dos años se ha duplicado el número de capitalistas y empresas involucradas en delitos económicos, hasta sumar más de 15.000.

En los últimos tres años se han iniciado 200 investigaciones por delitos de corrupción, principalmente por cohecho, malversación, prevaricación administrativa y tráfico de influencias.

En el primer trimestre de 2015 se han iniciado en España 22 investigaciones por corrupción, un 57 por ciento más que en el mismo período del año anterior, y hasta la fecha hay activas 117, de las que una cuarta parte están relacionadas con Andalucía.

El resultado de estas investigaciones es un balance de más de 800 detenidos entre 2012 y 2014 por delitos de corrupción, y la cifra se eleva a más de 250 entre enero y marzo de este año.

5 policías acusados de violar a las extranjeras en el CIE de Málaga

El viernes la Audiencia Provincial de Málaga dejó visto para sentencia el juicio contra cinco policías nacionales acusados de violar a varias mujeres en el Centro de Internamiento de Extranjeros de la ciudad. Las partes defendieron sus conclusiones finales.

La sesión comenzó con la lectura de las declaraciones de varias mujeres extranjeras que declararon como testigos protegidas, tomadas al principio de la instrucción. Tras esto, tanto las acusaciones como las defensas presentaron sus conclusiones definitivas.

Es el final de un largo juicio que se inició en octubre de 2013. Desde entonces han declarado los acusados, investigadores y algunas testigos. Además, la Audiencia Provincial ha intentado en varias ocasiones localizar a algunas de las mujeres internadas, víctimas de las violaciones, que son de diferentes nacionalidades.

Los hechos investigados sucedieron entre junio y julio de 2006. El fiscal pidió inicialmente en total 27 años de prisión para los cinco policías. Según su escrito provisional, los acusados organizaron en el Centro de Internamiento de Extranjeros en los turnos de trabajo de madrugada «cenas fuera de las habitaciones con las internas en las que bebían bebidas alcohólicas que facilitaban los policías».

Asimismo, el fiscal asegura en su escrito que «se intimaba con las internas, a las que se les invitaba a asistir a cambio de comida, bebida, tabaco, regalos o usar el móvil», al tiempo que se indica que se creaba un «ambiente relajado de disciplina» que «los procesados buscaban para luego, si llegaba el caso, satisfacer su ánimo libidinoso con las internas».

En este ambiente, señala el ministerio público, en algunas ocasiones las fiestas acabaron en relaciones sexuales. Se considera que los acusados actuaron «prevaliéndose de su condición de policía» y se pone de manifiesto que se ha acreditado la existencia de ocho violaciones.

Los policías se dirigieron a las mujeres internadas y «se les insinuaron sexualmente», con caricias, rechazando siempre éstas la situación, según se precisa en el escrito del fiscal. Otras veces, llegaron a violar a mujeres que dieron «su consentimiento por la condición de autoridad» de los policías.

La Fiscalía de Málaga acusa a los procesados de delitos de violación, en dos de los casos con acceso carnal, y solicita para ellos diferentes penas de prisión, según la participación que tuvieron en los hechos, que oscilan entre los dos y los 10 años de cárcel.

Además del fiscal hay otras acusaciones, dos que representan a varias de las víctimas y la del colectivo Andalucía Acoge.

4 marines británicos acusados de agresión sexual en Canadá

La violación es parte de una dominación, de una superioridad que se manifiesta en el hombre hacia la mujer y en el adulto hacia el niño. Por eso el colonialismo y el imperialismo y sus ejércitos han acarreado siempre violaciones sobre las poblaciones sometidas.

Hace poco se denunció el caso de Francia con los niños de la República Centroafricana. Ahora le toca el turno a la Marina de Guerra británica, cuyas tropas violaron a un mujer de 20 años en Canadá, una vieja colonia en la que siguen manteniendo contingentes militares.

El 18 de abril cuatro miembros de la Marina Real Británica fueron detenidos y acusados de la violación de una mujer en una base militar de la provincia canadiense de Nueva Escocia que es la base atlántica de la Flota Canadiense. Se trata de Craig Stoner, de 24 años de edad, Darren Smalley, de 35, Joshua Finbow, de 23, y Simon Radford, de 31, aunque el juez no descarta que haya más marinos implicados en la violación.

El fiscal Scott Morrison ha explicado que los cuatro británicos han sido acusados de participar en una “agresión sexual en grupo” contra una civil en los barracones de la base militar de Halifax en la madrugada del 10 de abril. Al día siguiente la mujer agredida tuvo que acudir a un hospital local, donde fue atendida.

La policía militar canadiense ha incautado ropa y sábanas, así como teléfonos móviles y ordenadores portátiles.

Los marines estaban en Nueva Escocia para participar en un torneo de hockey con personal de las Fuerzas Armadas Canadienses. El comandante del Servicio Nacional de Investigación de las Fuerzas Canadienses (CFNIS), el teniente coronel Francis Bolduc, ha calificado el caso de “perturbador”.

Los cuatro hombres han comparecido ante los tribunales canadienses y permanecen recluidos en prisión preventiva. A todos ellos se les ha retirado el pasaporte. Los acusados pueden ser condenados a 14 años de cárcel.

Un portavoz británico del Ministerio de Defensa ha dicho que no se trata sólo de un asunto estrictamente judicial, sino que puede tener repercusiones de mayor alcance que no conviene ni comentar.

El ejército francés viola a los niños en centroáfrica

El diario británico The Guardian acaba de publicar un informe confidencial de la ONU dirigido al gobierno francés en el que relata de manera pormenorizada las violaciones de niños centroafricanos de 7 a 9 años de edad en Bangui, la capital del país invadido por el imperialismo desde 2013.

El informe refiere los abusos sexuales y “sodomía” cometidos por la soldadesca gala contra niños a los que califica como “hambrientos y abandonados”. Las violaciones se cometieron en un centro de acogida de la capital africana en el que se refugian los niños que huyen de las zonas de guerra.

Los hechos consignados por la ONU y la UNICEF se cometieron el año pasado. A cambio de los contactos sexuales, los soldados franceses ofrecían alimentos a los niños. El periódico británico narra el horror imperialista con relatos de los propios niños a la ONU y la UNICEF.

“Los niños pudieron suministrar una buena descripción de los soldados implicados”, dice The Guardian. “Un niño de 11 años dice haber sido violado mientras salía en busca de alimento. Otro de 9 años describe una agresión sexual cometida contra uno de sus amigos por dos soldados franceses en el campo de refugiados mientras regresaban de un puesto de control para encontrar algo para comer”.

La revelación del informe confidencial ha supuesto la destitución hace unos días de Anders Kompass, un alto dirigente de la ONU. Según The Guardian fue la persona que filtró el informe al gobierno francés. Su objetivo era involucrarles en los hechos, ya que la ONU ha reconocido que es incapaz de detener estos graves crímenes contra la infancia.

Parece ser que el gobierno francés ha iniciado una investigación interna y reservada.

La presencia del ejército francés en la República Centroafricana se remonta a diciembre de 2013 y lleva el nombre de Operación Sangaris. Tenía por objeto desencadenar un golpe de Estado que desalojara del poder al anterior gobierno, que mantenía buenas relaciones con Gadafi y había firmado un acuerdo económico con China. Constituye la séptima intervención militar directa en el aquel país desde que en 1960 obtuvo la independencia por vez primera.

Fuente: UN aid worker suspended for leaking report on child abuse by French troops, http://www.theguardian.com/world/2015/apr/29/un-aid-worker-suspended-leaking-report-child-abuse-french-troops-car

El FBI falsifica las pruebas para llevar a los presos al corredor de la muerte

¿Ven Ustedes habitualmente las películas del CSI?, ¿han oído hablar de peritos?, ¿de huellas dactilares?, ¿de autopsias?, ¿de ADN?, ¿creen que la policía tiene algo que ver con la ciencia? En Estados Unidos un informe gubernamental ha tirado por los suelos todos esos fantasmas. Para elaborar el informe los investigadores estudiaron los informes periciales aportados por el FBI en 268 juicios celebrados entre 1980 y 2000 y su conclusión es que la policía falsificó los resultados de las pruebas, lo cual tuvo como consecuencia que unos inocentes fueron condenados a penas de cárcel y otros enviados al corredor de la muerte.

Nadie esperaba que el resultado fuese tan contundente, pero el Ministerio de Justicia lo ha reconocido formalmente: casi la totalidad de los médicos forenses de una unidad de élite del FBI prestaron un testimonio sesgado en casi todos los juicios que fueron revisados. Dado que sólo se han analizado 268 de ellos, una ínfima cantidad, podría tratarse del comienzo de algo mucho más serio, capaz de acabar con la credibilidad de los juicios penales, si es que alguna vez tuvieron alguna.

El Washington Post reconoce que decenas de ciudadanos fueron injustamente encarcelados y ejecutados entre 1980 y 2000 a causa de las falsificaciones de la policía en los análisis capilares al microscopio. De los 28 peritos de la unidad de élite del FBI, 26 exageraron sus conclusiones para favorecer las acusaciones de los fiscales en un 95 por ciento de los 268 juicios revisados hasta el momento.

En los juicios sometidos a revisión, 32 acusados fueron condenados a muerte y de ellos 14 fueron asesinados legalmente en prisión por las falsas pruebas aportadas por el FBI.

Los peritos del FBI testimoniaron su certidumbre “casi total” sobre los resultados de sus análisis del cabello en la escena del crimen, reforzando sus datos dudosos con estadísticas “incompletas o engañosas extraídas de su experiencia en casos individuales”. Hoy no hay manera de afirmar con seguridad la probabilidad de que el pelo de dos personas diferentes sea idéntico. Incluso los peritos del laboratorio del FBI que fueron sometidos a escrutinio tuvieron que cambiar sus técnicas de análisis a partir de esta investigación.

Ha sido una tarea asumida por la Asociación Nacional de Abogados Penalistas y el Proyecto Inocencia, una asociación que lucha contra los errores judiciales que ayudan al gobierno de Estados Unidos en lo que ha sido calificada como la mayor revisión de pruebas médico-legales tras la condena que se ha emprendido en aquel país.

Estamos ante uno de los mayores escándalos de la historia de la medicina legal. Cuatro inocentes recluidos en los penales ya han podido recuperar su libertad. Las conclusiones del informe ya se han remitido a 46 Estados a fin de que tomen las medidas oportunas para proceder a revisar condenas y evitar que en lo sucesivo se reproduzcan las falsificaciones policiales en los juicios.

Una investigación interna del FBI ha detectado que en 2.500 casos su laboratorio de análisis ha afirmado una identificación de los acusados basándose en el cabello. Todos ellos van a ser minuciosamente revisados.

El Gobierno indulta por Semana Santa a un funcionario que facilitó datos personales a la policía

El BOE de hoy recoge los 11 indultos aprobados el pasado viernes por el Consejo de Ministros con ocasión de la Semana Santa. Seis de ellos han ido a parar a condenados por delitos contra la salud pública, dos por robo con violencia, uno por atentado a la autoridad, otro por tráfico de drogas y otro por revelación de secretos.
Este último, cuyo perdón fue solicitado por la Cofradía Penitencial de Nuestra Señora de la Piedad de Valladolid, fue sentenciado el pasado mes de junio por facilitar miles de datos personales de los archivos de la Seguridad Social, donde trabajaba como funcionario, a agentes de la Guardia Civil y Policía Nacional y al jefe de seguridad de El Corte Inglés, “con los que tenía relación personal”, así como a mutuas laborales.
Según narra la sentencia, Francisco José García Padilla era Jefe de Negociado de Inscripción de Empresa, Afiliación, Altas y Bajas y Variaciones de Datos de los trabajadores en la sede del organismo público en Valladolid. En un primer momento, la Audiencia Provincial de Valladolid le absolvió del delito de revelación de secretos, ya que consideró que tenía autorización para acceder a la base de datos porque formaba parte de su trabajo. Y que, en todo caso, podría haber sido acusado de un delito distinto: uso indebido de información pública.
Pero el Tribunal Supremo, tras aceptar el recurso de casación del Ministerio Fiscal y la Tesorería General de la Seguridad Social, considera que “estaba justificado el acceso que exigía su actuación como funcionario, pero no otros, ni en estas bases, y aun menos en otras como aquellas de las que extrajo los datos que transmitió a terceros”. Además, argumenta, “no estaba autorizado para consultar las 8.936 veces que lo hizo, los datos de trabajadores, empresas, vida laboral, prestaciones y certificados de situación de cotización, que posteriormente trasmitió”. Lo hizo entre agosto de 2008 y principios de julio de 2009.
Así, aunque aclara que no se ha podido acreditar que la entrega de estos miles de datos se realizara a cambio de dinero, el Tribunal Supremo le condenó a tres años y seis meses de prisión, multa e inhabilitación para su cargo durante seis años, con lo que pierde su plaza como funcionario. Además, la sentencia no aplicó agravantes ni atenuantes a la pena.
Gracias al indulto concedido el viernes, su condena pasa a ser de dos años por lo que, si el tribunal responsable así lo considera, podrá evitar el ingreso en prisión. La Cofradía de Nuestra Señora de la Piedad de Valladolid es la misma que, hace un año, solicitó y consiguió el perdón para un director de oficina bancaria que robó 30.000 euros a un cliente.
Entre los indultos solicitados por la Cofradía este año también se encuentra el de Ángeles Martínez, una mujer condenada a ocho años de cárcel en 2010 en Venezuela. Los agentes de la autoridad del Aeropuerto Simón Bolívar encontraron más de 12 kilos de cocaína líquida en sus maletas, aunque ella alegó que la habían engañado.
El año pasado, el Gobierno concedió 21 medidas de gracia a petición de las distintas cofradías del país, una más de las tradiciones religiosas de estas fechas. Aunque el Gobierno argumenta que los reos indultados con motivo de la Semana Santa cumplen los mismos requisitos de cualquier indultado ordinario, uno de los 11 concedidos este año recuerda que la medida de gracia a la Cofradía Nuestro Padre Jesús el Rico, de Málaga, se concede ”en virtud de exposición elevada en cumplimiento del privilegio otorgado por el Rey Carlos III” a esta entidad.
Fuente: http://www.larepublica.es/2015/04/el-gobierno-indulta-por-semana-santa-a-un-funcionario-que-facilito-miles-de-datos-personales-a-policias/

La muñeca Barbie quiere espiar a los niños

Julio Valdeón Blanco
Una terrible rival amenaza ensombrecer a las célebres chicas de James Bond, tanto por su fama y belleza como por su capacidad de espiarnos desde la infancia más temprana. La futura agente es conocida por todos. Su nombre es Barbie.
Edward Snowden advirtió en su momento de que un niño que nace hoy «crecerá sin ningún concepto de la privacidad y nunca sabrá lo que significa tener un momento privado para sí mismo, un pensamiento que no fue grabado o analizado». Desde que el ex-analista de la Agencia de Seguridad Nacional, revelara el verdadero alcance del espionaje electrónico de Estados Unidos, los activistas de derechos humanos no han dejado de denunciar los peligros que plantea la pérdida de privacidad. Sus advertencias amenazan plasmarse realidad ya a partir de la infancia, y ya desde el próximo otoño.
La organización Campaign for Commercial-Free Childhood (CCFC) ha lanzado una estruendosa campaña contra la llamada Hello Barbie, la muñeca de Mattel con micrófono y conexión Wireless a internet, a la venta a partir del otoño.
El juguete grabará a los niños, enviará sus voces a la nube, reconocerá sus voces mediante un programa informático, guardará la información y responderá a cada infante de forma individualizada.
Para Susan Linn, fundadora de CCFC, psicóloga y profesora de la universidad de Harvard, «la muñeca conocerá todo lo que le gusta y no les gusta a los niños, y esto no lo digo yo, sino la propia Mattel».
Esto es, el departamento de marketing de la compañía tendrá un acceso sin precedentes a la psique infantil, a sus filias y fobias, y a sus conversaciones.
Otro asunto que preocupa a la doctora Linn es el hecho de que «la muñeca escuchará no solo a los niños, sino todo lo que suceda alrededor de ellos, así que no exageramos al decir que las familias permitirán ser vigiladas por una corporación en sus propias casas».
«¿Qué sucederá», se pregunta, «si el niño hace o dice algo que no guste a sus padres?» Peor aún: «¿Y si el niño es objeto de abusos y estos son grabados por la muñeca?» En Estados Unidos la ley obliga a denunciar a cualquiera que tenga conocimiento de los abusos contra un niño. ¿Qué protocolos seguirá Mattel al respecto?
Por otro lado, «los niños no juegan con los aparatos electrónicos como con las muñecas, porque con estas crean lazos afectivos, y con la nueva Barbie, de alguna forma estarán creándolos con una empresa». Está por ver si Mattel, incluida en la lista Forbes como una de las 500 empresas más ricas del mundo, escuchará las denuncias de CCFC.
«Aunque hemos tenido grandes éxitos en el pasado dependerá en buena medida de si hay suficiente gente dispuesta a protestar», reconoce Linn.
De fondo surgen interrogantes como el derecho a la privacidad del niño y los límites que nuestras sociedades establecen al escrutinio de las grandes corporaciones en la esfera privada del ciudadano.
Fuente: http://mundo.sputniknews.com/reportajes/20150313/1035343667.html

Se publica el manual de torturas de la CIA

A pesar de las presiones de la CIA, una comisión del Senado ha publicado una mínima parte de su informe sobre las torturas practicadas por los espías de la Agencia a los detenidos, lo que ha orquestado el consabido «escándalo», que ha servido para que los fariseos de siempre se rasguen las vestiduras.

Una lectura apresurada del largo documento (1) demuestra que se trata de otra cortina de humo: las torturas no iban asociadas al objetivo que hasta ahora se suponía en ese tipo de prácticas, es decir, a obtener información por medio de un interrogatorio del acusado.

Se trata de algo distinto: una política de condicionamiento del comportamiento del detenido, de obtener falsas confesiones a efectos propagandísticos, es decir, para poder ser utilizados en los medios de comunicación al servicio de la política imperialista de la Casa Blanca.

Por eso la investigación del Senado no se dirige a los interrogadores sino a los sicólogos que trataban a los detenidos, como Martin Seligman, autor del método de tortura, Bruce Jessen y James Mitchell, que estaban presentes en el momento de las torturas.

Aunque el Senado se ha limitado a estudiar sólo a 119 cobayas humanas recluidas en campos de concentración como Guantánamo, era una operación mucho más amplia, pues las cifras de detenidos en la «guerra contra el terrorismo» rondan los 80.000, la mayor parte de ellos recluidos por todo el mundo en cárceles secretas, o bien en 17 buques anclados en aguas internacionales.

A la CIA no le interesaba interrogar a nadie, no se trataba de obtener una confesión, verdadera o falsa, para utilizarla en un juicio, no le interesaba tampoco averiguar la verdad, seguramente porque ya la sabían. No buscaba pruebas: las fabricaba. La CIA sigue fiel a sus orígenes, persigue otra cosa diferente: lo que le interesa es la falsedad, el efecto propagandístico.

No es que a la CIA no le interesara conocer el pasado sino que tampoco le intesaba el futuro, es decir, que el manual de torturas de la CIA no pretende evitar la comisión de futuras acciones terroristas del estilo del 11-S u otras cualesquiera. Al ser falsas, las confesiones no pueden evitar futuros crímenes y hay algo que el Senado deja meridianamente claro: las confesiones de los detenidos eran falsas. Es más: todo era falso.

Para demostrarlo, como dice Meyssan (2), no hay mejor ejemplo que las páginas que el Senado dedica al 11-S: a la CIA no le interesaba saber quiénes, cómo y por qué cometieron los atentados, sino fabricar confesiones falsas y el propio reconocimiento de su falsedad por el Senado demuestra que no fue Al-Qaeda quien cometió dichos atentados.

Además, la falsedad alcanza a la comisión de investigación creada por la Casa Blanca tras el 11-S: los testimonios recogidos por ella también son falsos. No se trata sólo de que Al-Qaeda no los cometiera sino que ninguna otra organización fuera de los Estados Unidos, es responsable del crimen del 11-S.

Más falsedades: no hay ninguna prueba de que los 19 acusados de secuestrar los aviones estuvieran en el interior de alguno de ellos.

Ninguno de los comunicados de Al-Qaeda reivindicando la acción son auténticos.

Al fabricar pruebas falsas, la CIA encubre a los verdaderos autores de ese y de otros crímenes parecidos. Pero, ¿a quién está protegiendo la CIA?

Apresuradamente Obama ya ha anunciado que no va a perseguir a ninguno los responsables de las torturas. Por supuesto que tampoco va a restituir la verdad en medio de las cortinas de humo tendias por la CIA a los largo de todos estos años de «guerra contra el terrorismo».

En resumen: los terroristas son ellos mismos.

(1) US Senate Select Committee on Intelligence, 9 de diciembre de 2014, http://www.intelligence.senate.gov/study2014/sscistudy1.pdf

(2) El informe senatorial sobre la tortura confirma que al-Qaeda no está implicada en los atentados del 11 de Septiembre, http://www.voltairenet.org/article186200.html

32 personas mueren diariamente en Estados Unidos por disparos

Chicago es conocida por sus celebraciones del Día de San Patricio, pero vivió una escalada de violencia la víspera de la celebración. Cinco personas murieron y al menos 15 resultaron heridas en tiroteos desde la madrugada del domingo, informó el Chicago Tribune. Por su parte, The Sun Times reportó 24 al finalizar la semana.
El último incidente involucró a tres hombres en el Dolphin Club de Bucktown este lunes. Dos personas murieron y una resultó herida después en una pelea dentro del club. Elías Moore, de 41 años de edad, recibió un disparo en el pecho y Deonte Jackson, de 34, sufrió heridas de bala. La policía anunció la muerte de ambos en el propio acto.
En otro  incidente durante la tarde del domingo, dos hombres fueron asesinados a tiros en el barrio norte de Austin. Carey Hollis, de 28 años de edad, y Andrew Chatman, de 23, conducían cuando un segundo coche se detuvo junto a ellos y el conductor disparó hiriendo a ambos, informó el Tribune.
Asimismo, Giovanni Matos, de 16 años de edad, fue llevado al Advocate Illinois Masonic Medical Center después de recibir un disparo. La policía cree que fue realizado por un miembro de una banda desde un vehículo de motor. Más tarde el joven fue declarado muerto.
Al menos dos docenas de las víctimas del tiroteo del fin de semana se encuentran en condición estable desde la tarde de hoy.
A finales del año pasado la policía de Chicago advirtió que la violencia armada había aumentado del 13 por ciento al 14 por ciento en comparación con el año anterior, indicó el Tribune.
Según la organización sin ánimo de lucro, Campaña Brady para la prevención de la violencia armada, 32 personas mueren diariamente en Estados Unidos por armas de fuego y 140 son tratadas cada día en salas de emergencia por asalto con pistola.

Fuente: http://antorchae.blogspot.com.es/2015/03/eeuu-32-personas-mueren-diariamente-por.html

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