La web más censurada en internet

Etiqueta: Crímenes del capitalismo (página 47 de 85)

El dinero negro procedente de la ‘mafia rusa’ ¿elude el bloqueo económico y se lava en Gran Bretaña?

Como ya anunciamos, el 20 de marzo de este año el diario británico The Guardian publicó una extraña información sobre un amplio dispositivo de blanqueo de dinero procedente de Rusia y destinado a los países occidentales. Era extraño porque Rusia es objeto de un estrecho bloqueo económico que hubiera debido impedir el lavado, sobre todo si las cifras a las que se refería el The Guardian eran aproximadas: entre 20.000 y 80.000 millones de dólares habían salido de las cajas fuertes de los bancos rusos.

O el bloqueo es una comedia, o la noticia del The Guardian es falsa.

Antes de llegar a occidente, según la noticia, ese dinero circuló por los viejos países de la URSS, sobre todo Moldavia y Letonia, saltando por sociedades pantalla domiciliadas en países en los que impera el secreto bancario, como Chipre, lo que ya es conocido, y luego por Escocia, lo que sorprende bastante más.

Otro elemento extraño es que la publicación del artículo coincidía con el primer aniversario de la aparición de los Papeles de Panamá, de los que ya nadie se acuerda, en los que figuraban 214.000 sociedades ficticias con un despacho de abogados por medio, que siempre era el mismo.

El artículo de The Guardian veía a decir que “en todas partes cuecen habas”. Si Rusia es un país capitalista y corrupto, a nadie podía extrañar que también tuviera una lavadora de dinero negro, como cualquier otro.

El firmante del artículo era Luke Harding, el antiguo corresponsal de The Guardian en Moscú que, además, ha publicado varios libros sobre la trastienda de las instituciones públicas dependientes del Kremlin, por lo que fue expulsado en 2011. Los libros llevaban título tan tópicos y poco imaginativos como “El Estado mafioso”.

El artículo de Harding no mencionaba ninguna fuente, algo que también es típico: cuando se trata de periódicos (des)“prestigiados” como The Guardian, las fuentes no son necesarias; se suponen por le hecho mismo de su (des)“prestigio”.

Era un intento de involucrar a Putin con los grandes grupos monopolistas rusos a los que, a diferencia de otros países capitalistas, se les califica como “mafias”, como si fuera necesario cargar las tintas un poco más. Por eso el periodista británico mencionaba a Igor Putin, el primo del Presidente, que se sentaba en el consejo de administración de uno de los numerosos bancos participantes en el blanqueo.

Como dijimos en marzo, el artículo se apoya única y exclusivamente en un informe del año pasado de un organismo anticorrupción, la OCCRP (Organized Crime and Corruption Reporting Project), que durante dos años llevó a cabo una investigación con el diario “Novaia Gaceta”, uno de los mayores enemigos de Putin, el mismo que ha levantado la campaña contra el gulag de los homosexuales en Chechenia.

A su vez, la OCCRP es un grupo de periodistas especializados en la investigación de eso que las películas de Hollywood llaman “crimen organizado”, con el matiz de que lo que les preocupa es única y exclusivamente el crimen organizado en Europa del este. Tiene su sede en Sarajevo, Bosnia, lo que ya empieza a oler a podrido y si seguimos afinando el microscopio veremos que es una filial del Journalism Development Network, que tiene su sede en… Washington.

A partir de ahí empiezan a encenderse las alarmas y el tufo a Soros se confirma, una vez más, lo mismo que la financiación de la USAID y el Departamento de Estado, es decir, los mismos de siempre que, bajo la apariencia de organizaciones sociales y privadas, siempre encubren tinglados políticos de las grandes potencias.

Es un montaje paralelo al de los Papeles de Panamá, cuando La Sexta nos quiso hacer creer que todo procedía de otro grupo de periodistas de investigación, el International Consortium for Investigative Journalism, también con sede en Washington, también con dinero de dos fundaciones manejadas por Soros.

De cualquier manera, si la información de The Guardian es buena, lo que no nos explica es el por qué y el cómo los bancos escoceses eluden el bloque económico y el motivo por el cual dichas cuentas, procedentes de “la mafia rusa”, no han sido embargadas, a pesar de tener su origen en el crimen.


En las orgías del Partido Popular en Mallorca drogaban y golpeaban a las mujeres

El expresidente del PP de Palma de Mallorca, José María Rodríguez, y el diputado autonómico Álvaro Gijón, asistían a fiestas con droga y sexo en una finca propiedad de Cursach o en prostíbulos de las islas.

El juez de Instrucción 12 de Palma de Mallorca, Manuel Penalva, ha levantado el secreto del sumario y la mierda ha empezado a salir a flote. Cada lunes se organizaban partidas de póker en la finca Puntiró, propiedad del empresario Bartolomé Cursach, y cuando concluía la partida “había auténticas bacanales”.

En estas fiestas drogaban a las chicas con cocaína. Las chicas “cobraban muy bien”, pero “tenían que someterse a vejaciones como palizas, sobredosis de drogas y a prácticas sexuales violentas” en las que empleaban “juguetes eróticos” o las ataban y mantenían sexo con varios hombres a la vez.

La declarante afirma que sabe por sus compañeras que Rodríguez “pasaba tardes enteras” en un prostíbulo de Palma, donde consumía “botellas caras” y “constantemente iba seleccionando chicas para mantener sexo”, con las que “se encerraba”.

Las chicas se negaban a mantener sexo con él porque tenía “unos gustos extraños y peligrosos” por lo que Rodríguez “mandaba traer chicas de la calle e incluso chicos” para presenciar cómo tenían sexo entre ellos o con las chicas. En este sentido, precisa la testigo que “Gijón también iba a este piso” aunque “de forma más esporádica” que Rodríguez.

Asimismo, manifiesta que vio “en numerosas ocasiones” a Rodríguez saliendo del piso “en un estado lamentable” y “totalmente pasado de cocaína y alcohol”, mientras que Gijón se iba “en coche oficial” también en un estado “deplorable”.

La testigo también ha afirmado ante el juez que Gijón y Rodríguez no pagaban a las chicas sino que “quien pagaba era la casa”; además, en el piso no se vendía cocaína pero los dos políticos “llamaban a no se sabe quién y la traían hasta el piso” para invitar a las chicas a la droga.

Gijón “seleccionaba a las chicas” y exigía que tomaran cocaína, y que quien se negara “no entraba con él”. Las que lo hacían estaban “días enteros sin salir del piso”, mientras que Gijón “alguna reunión de la policía la hacía por teléfono desde la casa” y cuando se cansaba “llamaba al chófer y se iba”.

Una testigo asegura que en otra fiesta, organizada en Mega, Gijón le ordenó ir a “buscar más cocaína” al haberse acabado la que tenían y que quien le pagó por la droga -500 euros- fue el actual abogado defensor de Gijón en el caso, José Ramón Orta, que entonces trabajaba en el área de Seguridad Ciudadana.

La mujer sostiene que en una de estas fiestas, en la que estaba presente Rodríguez, a una amiga suya le acabaron rompiendo el brazo y fue conducida por la dueña de la casa de citas a Son Dureta echando “sangre por la boca y la vagina”. La describe como una chica “mulata, brasileña y muy guapa”.

La testigo fue a visitarla a Son Dureta y más tarde esta chica “desapareció del mapa” después de que, según confesó a la declarante, Cursach “le dio mucho dinero para que se marchara a Brasil”.

http://www.20minutos.es/noticia/3062944/0/testigo-caso-cursach-asegura-que-gijon-rodriguez-asistian-fiestas-con-sexo-drogas/

Más información:
— Los capitalistas y los policías locales a su servicio forman una mafia en Mallorca

Jose María Rodríguez, aficionado al PP, la cocaína y las palizas a las mujeres

Las confesiones de un mercenario de la CIA entrenado para matar a Fidel Castro

Veciana, el espía entrenado para matar
Un agente de la CIA entrenado para asesinar al fallecido dirigente cubano, Fidel Castro, reconoce que Washington no trata de ayudar al pueblo cubano. “Yo era un terrorista improbable. Era delgado, asmático y estaba lleno de inseguridades”, dice Antonio Veciana en su libro “Trained To Kill” (Entrenado para matar), coescrito con el periodista Carlos Harrison y publicado por Skyhorse Publishing.

El cubano Antonio Veciana era un espía de la Central de Inteligencia de Estados Unidos que dedicó su vida a intentar matar a Fidel Castro y desestabilizar al gobierno de Cuba. A sus 88 años, dice que la suya “es la historia de un fracaso”.

Veciana ha confesado que lo que hacía “es lo que hacen los terroristas” y cuenta cómo el agente de la CIA David Atlee Phillips (a quien él conocía como “Bishop”) lo reclutó en 1959 y lo entrenó en La Habana, capital cubana, para matar a Castro.

El exagente relata que “al principio, la idea era desestabilizar” el país creando rumores, y el más sonado fue un supuesto proyecto de ley según el cual el gobierno quitaría a los padres la patria potestad de sus hijos: provocó la separación de miles de familias. “Entonces los padres mandaron a cerca de 14.000 personas aquí”, a Estados Unidos. “Muchos se reunieron después con sus hijos, pero otros no pudieron volver a verlos, porque murieron o no pudieron salir del país”.

Este éxodo pasó a la historia como la “Operación Pedro Pan”. Entre 1960 y 1962, los padres sacaron a sus hijos de Cuba a través de los oficios de la Iglesia Católica. Los niños sin acompañantes adultos eran recibidos en campamentos en Florida.

Veciana se exilió en Estados Unidos en 1961 debido a un fallido atentado contra Castro. Un siguiente intento de matar a Castro en Santiago de Chile también falló. Años después, Veciana tuvo que abandonar otro atentado. Su esfuerzo por desprestigiar a Ernesto “Che” Guevara después de su muerte en Bolivia tampoco resultó. La leyenda del revolucionario argentino se le escapó a la CIA de las manos.

“Realmente trato de no pensar mucho en eso, porque la mía es la historia de un fracaso. Cuando uno fracasa por diferentes circunstancias siente que no hizo lo correcto, o que la suerte no le ayudó, pero se siente fracasado”, explica.

Mucha historia secreta se llevará a la tumba Antonio Veciana, terrorista y criminal, participante activo en la Operación Cóndor y agente de la CIA, quien intentó varias veces asesinar a Fidel Castro y fracasó en su empeño.

http://www.es.awdnews.com/sociedad/esp%C3%ADa-de-cia-cuenta-c%C3%B3mo-lo-entrenaron-para-matar-a-fidel-castro

La falsificación de los informes sobre el empleo de armas químicas por el ejército sirio

El 4 de abril se produjo un ataque con armas químicas en Jay Sheyjun que, al ser imputado falsamente al gobierno de Bashar Al-Assad, sirvió como excusa perfecta para desencadenar un ataque de la aviación estadounidense contra un aeródromo militar sirio.

La situación es típica para unos ejércitos imperialistas metidos en faenas propias de la policía: primero le detenemos y luego ya veremos de qué le acusamos.

En efecto, fue después de la agresión de Estados Unidos contra Siria, no antes, cuando los imperialistas se volcaron en tratar de mostrar algunas pruebas para justificar lo que no fue otra cosa que una declaración de guerra, o sea, otra más.

En auxilio de Estados Unidos acudieron los demás países satélites que recurren a informes del espionaje y demás servicios que ya no son tan “secretos” como antes. Ahora los espías son los mejores periodistas: trabajan para los medios de comunicación y, además, lo hacen gratis. Es el periodismo de “filtración” (que en todos los países es un delito).

Uno de esos servicios “secretos” son los franceses, cuyo informe lo publicaron medios como Huffington Post (1) y, lo mismo que las armas de destrucción masiva en Irak, no deja lugar a ningún género de dudas: el ataque fue dirigido por el ejército regular sirio que, por lo visto, no destruyó sus arsenales químicos, como se certificó en su momento.

El gobierno sirio reaccionó airadamente (2), como es lógico, pero el desmentido no trascendió a nadie; los comunicados de los imperialistas nos los tenemos que tragar uno por uno, pero los del gobierno sirio no tienen credibilidad… ¿Por qué? Entre otras cosas porque el comunicado oficial del Ministerio francés de Asuntos Exteriores se emitía poco antes de la primera vuelta de las elecciones presidenciales.

En 2014 se publicó un libro en Francia, titulado “Los caminos de Damasco”, sobre la manera en la que los servicios “secretos” redactan sus informes sobre Siria sin haber podido verificar ningún extremo sobre aquello acerca de lo que se pronuncian. Dada la fecha de la publicación, la obra no puede aludir a ataque a Jay Sheyjun, pero expone una forma de funcionamiento que, en esencia, se reduce simplmente a respaldar una decisión política ya adoptada de antemano por los responsables políticos y diplomáticos: Siria siempre es culpable.

Los documentos de la inteligencia militar no son otra cosa que borradores, cuyos textos originales son tuneados para la ocasión, antes de que los jefes los firmen oficialmente para respaldar a los ministros y miembros del gobierno que deben dar la cara ante los periodistas. Por lo tanto, ningún gobierno se apoya en informes de inteligencia, sino al revés: los informes de inteligencia se redactan de manera tal que apoyen las decisiones tomadas por el gobierno.

En 2013 los informes sobre armas químicas se apañaron para derrocar a Al-Assad y los de 2017 para justificar una agresión militar previa. Todos ellos, tanto los franceses, como los británicos, como los israelíes, fueron elaborados en comandita y colectivamente, como ya explicó el diario Le Monde en marzo de este año en referencia a la Operación Ratafia. Todos ellos son igual y absolutamente falsos.

En su momento, la falsedad de los informes del espionaje estadounidense de 2013 sobre el ataque químico en la Ghouta oriental ya fue puesta de manifiesto por Theodore Postol, profesor del MIT (3). En 2014 ocurrió algo parecido con motivo de otro ataque de la misma naturaleza (4) y lo mismo ha ocurrido con el informe del espionaje francés (5).

Los de la OIAC, como todos los organismos internacionales, es punto y aparte. Sometido a una fuerte presión (por parte de quien puede presionar, los imperialistas) hizo lo mismo que quienes le presionan: sin enviar a ningún delegado sobre el tereno, publicó un informe en el que no informaba de nada: un arma química ha explotado en Jay Sheyjun y es posible que se trate de gas sarín.

En contra de lo que dijo la prensa, la OIAC no imputaba el hecho al gobierno de Siria. A fecha de hoy, a pesar de las insistentes peticiones de Rusia, aún no ha enviado a nadie a Siria a inspeccionar los restos y para cuando lo envíe a alguien, el viaje será en vano; no servirá para nada; no habrá nada que investigar y ya nadie se acordará del fraude.

(1) http://www.huffingtonpost.fr/2017/04/26/ayrault-presente-les-preuves-de-la-responsabilite-de-damas-dans_a_22056118/
(2) http://www.lexpress.fr/actualite/monde/proche-moyen-orient/attaque-chimique-le-regime-syrien-rejette-les-accusations-de-la-france_1902949.html
(3) http://www.globalresearch.ca/assessment-of-white-house-intelligence-report-about-nerve-agent-attack-in-khan-shaykhun-syria/5584867
(4) http://www.voltairenet.org/IMG/pdf/possible-implications-of-bad-intelligence.pdf
(5) http://www.washingtonsblog.com/2017/05/flawed-chemical-analysis-french-intelligence-report-april-26-2017-alleging-syrian-government-sarin-nerve-agent-attack-khan-sheikhoun-april-4-2017.html

28 policías y 85 guardias civiles han sido detenidos y acusados de narcotráfico desde 1990

Esta es la historia del “atrapador atrapado”. Del que dice luchar contra las drogas y comercializa con ellas, o del que asegura perseguir a los malos… para acabar quedándose con su botín. Según datos del ministerio de Interior, entre 1990 y 2016 fueron detenidos 85 miembros de la Guardia Civil por “delitos relacionados con el tráfico de drogas”. Sólo el año pasado se produjeron nueve detenciones, alcanzando el mismo récord anual que en 2004 y 2010. Málaga, Almería y Algeciras son los destinos que más se reiteran en este listado.

A lo largo de esos años hubo detenciones de guardias civiles en 22 provincias, así como en las ciudades de Ceuta y Melilla. A principios de este año en el cuartel de la Guardia Civil de Isla Mayor (Sevilla) detuvieron a la mitad de la plantilla del cuartel de la Guardia Civil “como presuntos autores de un delito de narcotráfico”.

El informe no habla de condenas, pero alcanza con repasar la hemeroteca para encontrar varios casos de integrantes de la Guardia Civil que recibieron sentencia firme por su vinculación con el narcotráfico. Uno de los últimos –y más escandalosos— ocurrió en Málaga, donde en octubre fue condenado el exjefe del Equipo de Delincuencia Organizada y Antidroga (EDOA) de la Guardia Civil de esa ciudad, Valentín Fernández, por varios delitos contra la salud pública y falsedad.

En el caso de la Policía Nacional, el gobierno señala que “solo se dispone de datos a partir de la fecha en la que tal información es registrada y debidamente auditada conforme a los criterios del Sistema Estadístico de Criminalidad”. De esta manera, el periodo sobre el que se ofrece información arranca en 2011 y concluye en 2016. A lo largo de esos años se produjeron 28 detenciones de funcionarios del Cuerpo Nacional de Policía. Del periodo analizado resalta la cifra registrada en 2015, con nueve detenciones –dos en Madrid, otras dos en Ourense y una en Málaga, Sevilla, Murcia, Valencia y Melilla respectivamente—. El año pasado hubo cinco casos, de los cuales dos se registraron en Barcelona. Los restantes, según datos de Interior, fueron en Cantabria, Ceuta y Sevilla.

Entre 2011 y 2016 hubo 48 casos “en los que se ha sustraído drogas en dependencias policiales” (o sea, que roban a la policía o la policía se deja robar). La provincia en la que se produjo el mayor número de “sustracciones” ha sido Madrid, con ocho episodios. Le sigue Cádiz, con seis. El resto de casos se reparte por distintas zonas de la geografía española a norte, sur, este y oeste. En ese contexto, el Ejecutivo informa también que “la Guardia Civil tiene conocimiento de un caso de desaparición de drogas en sus dependencias oficiales en Granada, en el año 2016”.

En 2014 se registró en Ávila un caso de “extravío de drogas en dependencias policiales”, mientras que dos años más tarde ocurrió lo mismo en un juzgado de Córdoba. El informe no menciona el desenlace de tales “extravíos”.

http://www.publico.es/politica/cerca-centenar-guardias-civiles-detenidos.html

El mito del CSI: el FBI ha condenado a 60 inocentes por chapuzas en las pruebas de ADN

Es algo que no verás en ninguna serie de CSI en la tele, pero el 19 de abril de 2015 el FBI entonó un “mea culpa” más que justificado por llevar a 60 acusados a la cárcel con pruebas erróneas de ADN. Tres de ellos fueron ejecutados y el resto pasó largos años en el corredor de la muerte.

La manera en que los forenses practican las pruebas en los juicios son una chapuza. Una inspección interna del organismo detectó errores en los análisis de ADN y posteriormente la central de policía publicó un comunicado en el que calculaba en unos 60 los condenados a muerte con dichas pruebas y testimonios calificados como “dudosos”.

El FBI admitió errores en el análisis del cabello al microscopio y en informes de los laboratorios presentados en jucios criminales, lo cual ya no sucede —asegura la policía— porque, además del cabello, se analiza también el ADN mitocondrial.

Una vez que han hecho correr la sangre, el FBI prometieron que tales errores no volverían a ocurrir porque a partir de entonces iban a analizar los restos “con el máximo rigor” y para ello dispondrán de más medios.

El Ministerio de “Justicia” también se comprometió a informar de los errores a los afectados para que los tribunales rectificaran las condenas emitidas en base a tales fallos.

Será un poco difícil que le puedan informar a uno de esos afectados porque le ejecutaron en Texas en 1997 en base a dichos errores. Otro afectado se pasó 27 años encerrado por culpa del FBI y nunca le devolverán la vida que le arrebataron, ni los carceleros, ni los jueces, ni los fiscales, ni los policías… ni el mismísimo dios.

La inspección del FBI ha redactado un listado de sugerencias para que en el futuro los analistas “científicos” las tomen en consideración. Recomiendan revisar las piezas de convicción y alertar a los acusados de que sus condenas se han podido dictar en base a análisis y testimonios poco fiables.

No es un asunto nuevo. En 1997 otra inspección ya apuntó importantes irregularidades cometidas por 13 analistas del laboratorio del FBI de Quantico, en Virginia. Para los que nos piden las fuentes de nuestras informaciones, aquí les dejamos una muestra de lo que The Guardian calificó como un “desastre masivo”:

Thirty years in jail for a single hair: the FBI’s ‘mass disaster’ of false conviction
— https://www.theguardian.com/us-news/2015/apr/21/fbi-jail-hair-mass-disaster-false-conviction
The FBI Laboratory’s Latest Scandal
— https://www.theatlantic.com/politics/archive/2015/04/csi-is-a-lie/390897/

Después de aquel primer “escándalo” han pasado 20 años y las recomandaciones no han servido para nada. Al FBI no le importa seguir admitiendo irregularidades y errores, lo que debería ser preocupante, sobre todo en un país, como Estados Unidos, donde la pena de muerte es el deporte nacional.

Las pruebas forenses de ADN son una comedia. En muchos países se
comercializa ADN falso para dejar en el escenario del crimen y despistar
a los sabuesos de las películas de policías. Ya lo llaman “robo de identidad genética”. Lean lo siguiente, que es una noticia de 2009 sobre los “mitos” del CSI que embaucan a los telespectadores:

CSI Myths: The Shaky Science Behind Forensics
— https://www.popularmechanics.com/science/health/a4535/4325774/

Los análisis informáticos del FBI, como los que acusan a Rusia de piratear los servidores del partido demócrata, son una risa, o mejor dicho, son hilarantes, para jugar con el nombre de Hillary (Hilaria en castellano, que produce risa):

Let’s Call Out CSI: Cyber’s Hilariously Absurd Technobabble
— https://www.wired.com/2015/05/csi-cyber-tech-talk/

Los forenses se sienten comprometidos por las series de la tele y han enumerado seis razones por las cuales son absurdas:

The CSI Effect: 6 Reasons Why TV Crime Shows are Patently Absurd
— http://forensicoutreach.com/library/the-csi-effect-6-reasons-why-tv-crime-shows-are-patently-absurd/

Un estudio australiano ha demostrado que los perros-policía que detectan los alijos de droga por el olfato se equivocan en el 74 por ciento de los casos.

Por el contrario, nadie ha demostrado nunca que las huellas dactilares sean únicas para cada persona. Una huella no demuestra nada; a lo máximo es un indicio o una presunción, no una prueba. En 2006 la Universidad de Southampton pidió a seis “expertos” famosos y reconocidos especialistas en Dactiloscopia, que volvieran a examinar las huellas dactilares que ya habían analizado con anterioridad. Sólo dos de ellos llegaron a las mismas conclusiones.

En febrero de 2009 un informe de la Academia de Ciencias de Estados Unidos ya explicó que creer en las pruebas forenses es como como creer en el milagro de los panes y peces del que habla la Biblia: “Con excepción del análisis del ADN, ninguno de los métodos utilizados en materia de policía científica y técnica ha demostrado de manera rigurosa que tenía la capacidad, de manera permanente y con un algún grado de certidumbre, de demostrar un lazo entre un resto y un individuo o una fuente específica. Aunque se hayan emprendido investigaciones en ciertas disciplinas, existe una falta notable de apoyo por los pares y estudios públicos que establezcan las bases científicas y la validez de numerosos métodos de política científica y técnica”.

En 2004 un joven de 23 años, Todd Willingham, fue ejecutado por el asesinato de sus tres hijos pequeños mediante el incendio de su vivienda. Tras la ejecución, un contra-análisis del New Yorker demostró todo lo contrario: el incendio no fue intencionado:

http://www.newyorker.com/reporting/2009/09/07/090907fa_fact_grann

Ya saben: al juicio no faltó ninguno de esos “expertos” de pacotilla que es a quien habría que poner entre rejas. Uno de ellos fue un siquiatra que calificó a Willingham como un “sociópata muy peligroso”.

La “sociopatía” es la típica estupidez inventada en las universidades de Estados Unidos para que los policías y los foreses cometan sus crímenes con absoluta impunidad.

Las personas como Willingham son asesinados legalmente por una única razón: son pobres y no tienen dinero para pagarse un abogado que trabaje en su defensa con un mínimo de decencia profesional.

En Estados Unidos hay una fundación, Innocence Project, que ha logrado liberar de la cárcel a 242 personas encerradas a pesar de ser inocentes; la mitad de ellos habían sido condenados gracias a “pruebas científicas”.

Los agrotóxicos matan a 1,7 millones de niños al año

Graciela Vizcay Gomez
Dos nuevos informes publicados en las últimas semanas agregan a la ya grande y convincente evidencia acumulada durante más de medio siglo de que los pesticidas agrícolas y otros productos químicos tóxicos nos están envenenando.

Ambos informes emiten acusaciones mordaces de los sistemas de regulación estadounidenses y globales que coluden con las compañías químicas para esconder la verdad del público, mientras que llenan sus arcas con ganancias mal recibidas.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), cuyo informe se centra en una serie de riesgos ambientales, el costo de un medio ambiente contaminado se suma a la muerte de 1,7 millones de niños cada año.

Un informe del Relator Especial sobre el Derecho a la Alimentación, presentado al Consejo de Derechos Humanos de las Naciones Unidas, se centró más estrechamente en los productos químicos agrícolas. El informe de la ONU afirma inequívocamente que el argumento perpetuado por compañías como Monsanto, la que dice que necesitamos pesticidas para alimentar al mundo, es un mito. Y es catastrófica en eso.

El hecho de que ambos informes fueran titulares, en puntos de venta como el Washington Post y el Guardian, es por un lado una buena noticia. Por otro lado, es un comentario triste y desalentador sobre nuestra incapacidad de controlar la codicia corporativa.

En el diario Guardian manifiestan que “un nuevo informe, presentado el miércoles ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, es muy crítico con las corporaciones globales que fabrican plaguicidas, acusándolas de “negación sistemática de los daños”, “tácticas de marketing agresivas y poco éticas”. Ha “obstruido las reformas y ha paralizado las restricciones mundiales de plaguicidas”.

El informe dice que los pesticidas tienen “impactos catastróficos en el medio ambiente, la salud humana y la sociedad en su conjunto”, incluyendo unas 200.000 muertes anuales por intoxicación aguda. Sus autores dijeron: “Es hora de crear un proceso global para la transición hacia alimentos más seguros y saludables y la producción agrícola”.

El informe de la ONU fue redactado por Hilal Elver, relatora especial sobre el derecho a la alimentación y Baskut Tuncak, relator especial sobre los tóxicos. El informe indicó que la exposición crónica a los plaguicidas se ha relacionado con el cáncer, las enfermedades de Alzheimer y Parkinson, la alteración hormonal, los trastornos del desarrollo y la esterilidad. Dijo que las poblaciones más expuestas son los agricultores y los trabajadores agrícolas, las comunidades que viven cerca de las plantaciones, las comunidades indígenas y las mujeres embarazadas y los niños, que son especialmente vulnerables a la exposición a los pesticidas y requieren protecciones especiales.

La Asociación de Protección de Cultivos (Crop Protection Association), un grupo de presión que representa a la industria agroquímica , devolvió el informe con su afirmación falsa estándar de que los pesticidas “desempeñan un papel clave para asegurar que tengamos acceso a un suministro saludable de alimentos”. Pero Elver le dijo al Guardián: “Es un mito. El uso de más plaguicidas no tiene nada que ver con la eliminación del hambre”.

Ha sido el mayordomo

B.

Ya ni siquiera la presunción de inocencia, pensada para los delitos de guante blanco, se les aplica a la «gentry» o «beautiful people» y vemos cómo se les humilla con la llamada «pena del telediario» y, no contentos con esa pena sin gloria, nos desayunamos viendo el desfile de honorables personas camino del trullo con una «nube de periodistas», que diría el clásico carca desfasado, lo mismo en la puerta de la cárcel que en el portal de la vivienda del reo. Y todavía más por si el patetismo se resintiera: ¡nos cuentan los días que lleva Don Fulánez -I.González, verbigracia- en la trena: «hoy se cumplen seis días de la estancia en el centro penitenciario de Soto del Real de Mengánez», nos dice el locutorcito.

No sé si con ello se pretende que el espectáculotariado se relama viendo cómo los ricos también dan con sus huesos en la cárcel, compensando carencias psicoanalíticas, o hacer ver -versión por la que me inclino- al vulgo, a la chusma, que por eso nos tienen, salvo cuando les interesa pasarnos la mano por el lomo que no nos frotemos los ojos, que, efectivamente, también los peces gordos, al menos algunos, van al mako, que, por lo tanto, hay justicia y Estado de Derecho -el Estado de Izquierdo tendrá que esperar-, que consolémonos, vean, repetimos las imágenes, la jugada, ahí se le puede ver, ¿qué lleva?, parece una chamarra de pluma, una semana ya en la cárcel, es para empezar a creérselo, creerse que, por fin, se hace justicia en este país ¡¡¡ llamado España !!! ¡¡¡¡¡ Aleluya, hermanos !!!!! ¿Y la guita?
 
Buongiorno.

(*) Como estos pájaros no reconocen nada, no saben nada, o fue la herencia de un padre, o la confianza en el esposo, al final, como en las novelas de Agatha Christie, la culpa ha sido del mayordomo…¡ o de usted que está mirando y pasaba por ahí ! Un esperpento, ya lo vio el gran Valle-Inclán.

El gobierno sólo excacelará a los presos para que agonicen en la calle

El gobierno afirma que para poder excarcelar a presos muy enfermos la “razonable certeza de fallecimiento del interno” debe situarse en un plazo inferior a los dos meses de vida. Así figura en una respuesta por escrito enviada por el gobierno al senador de EHBildu Jon Iñarritu, que hizo pública ayer domingo.

Iñarritu había preguntado al gobierno por una instrucción de Instituciones Penitenciarias de febrero, en la que se fijaba que los internos enfermos —todos, sin referencias explícitas a los presos políticos— sólo podrían ser excarcelados “si su fallecimiento se prevé con razonable certeza a muy corto plazo, o bien si cumplen los requisitos para acceder al tercer grado o la libertad condicional”.

El senador pidió al gobierno que se precisara esta instrucción, y el ejecutivo, en una respuesta enviada esta pasada semana, ha explicado que la instrucción trata de adaptarse a la nueva regulación del Código penal, que fija que “aquellos penados cuya enfermedad sea un peligro patente para su vida salgan de la cárcel de forma inmediata, a través de una decisión judicial adoptada a la vista de los informes médicos”.

Para adaptarse al Código, el gobierno ha fijado que “en el supuesto de penados en los que la enfermedad o la avanzada edad constituya un peligro patente para la vida, bastarían los informes médicos correspondientes y una valoración de la falta de peligrosidad”, además de la autorización judicial.

A continuación precisa que “cabe indicar que existe peligro patente para la vida cuando la razonable certeza de fallecimiento del interno es de un plazo inferior a los dos meses”.

El gobierno también recuerda en su respuesta que “las circunstancias de cada penado se tratan, en todo momento, de forma individualizada” y que los criterios que se aplican a los enfermos se basan en certificados médicos, y “en ningún caso, en criterios subjetivos”.

Tras recibir la respuesta, el senador de EHBildu ha criticado la fijación de un plazo de dos meses de vida calificándolo de “sadismo”. Es cierto, pero hay algo más. Lo que el gobierno ordena es ilegal ya que la ley pentenciaria le obliga a excarcelar a todo aquel preso que padezca enfermedades “graves e incurables”.

Es una pena que el gobierno no haya cometido esta ilegalidad con los  militares que dieron el golpe de Estado el 23 de febrero de 1981 o con los terorristas de los GAL, que entraron por una puerta y salieron por la otra porque estaban “muy malitos”.

Sacar a los presos a la calle moribundos, reduce las espantosas cifras de muertes en prisión, que el gobierno mantiene en secreto. Las largas condenas que existen en España hace que, a causa de las pésimas condiciones de salubridad, muchos presos se mueran en las cárceles. Son la mejor demostración de que la pena de muerte sigue vigente en España; aquí a los presos se les condena a morir entre barrotes. Hay que dejarlo claro de una vez.

La exigencia de libertad para los presos enfermos es una consigna que debe extenderse entre todos los movimientos sociales.

http://www.20minutos.es/noticia/3025573/0/gobierno-no-excarcelara-presos-enfermos-hasta-dos-meses-de-vida/

La ceguera selectiva de Amnistía Internacional en Siria

Después de 5 años de guerra imperialista contra Siria, Amnistía Internacional (AI) reconoce en un informe que en “Alepo, Idlib y zonascircundantes del norte de Siria” se están cometiendo “secuestros, tortura y ejecuciones sumarias” por parte de los “grupos armados” que allí “gobiernan”. Pongan especial atención a la semántica que utilizan en el artículo de su página web donde nos presentan dicho informe: Siria: secuestros, tortura y ejecuciones sumarias a manos de grupos armados (5 de julio de 2016).

Han necesitado nada más y nada menos que 5 años para reconocer a regañadientes lo que tantos medios independientes y tantos académicos, activistas, analistas internacionales y gobiernos implicados vienen señalando y denunciando desde 2011 con el más absoluto de los silencios por parte de Occidente y los grandes medios corporativos. ¿Por qué tanto tiempo? ¿Por qué esa ceguera ante lo evidente? La respuesta nos la dio hace tiempo uno de sus ex directivos más destacados, Francis Boyle, quien acusó a AI de estar financiada y, por lo tanto, al servicio de la política exterior de EE.UU. y Reino Unido, así como de preocuparse más por el dinero y la publicidad que por defender los Derechos Humanos. El sicario financiero y golpista en la sombra George Soros también se encuentra entre uno de sus patrocinadores más destacados. Francis Boyle, quien fue miembro del consejo de Amnistía Internacional USA en los años 80 y 90, informó a Covert Action Quarterly que la organización llevaba tiempo siendo más entusiasta en la denuncia de violaciones de derechos humanos entre los objetivos del imperialismo estadounidense. Si, por el contrario, “se trata de violaciones de derechos humanos por parte de USA, Reino Unido o Israel, entonces denunciarlos costaba tanto como sacarles una muela. Quizá lo hicieran, pero a regañadientes y después de muchas batallas y presiones internas. No estaban estos países en la lista oficial de enemigos”.

A pesar de este raquítico reconocimiento  de una realidad negada durante 5 años, en este informe sólo se describen 24 casos de secuestro de activistas en Alepo e Idlib entre los años 2012 y 2016. Esto quiere decir que para AI los miles de ciudadanos sirios utilizados como escudos humanos por parte de los grupos terroristas, como ocurre por ejemplo en Madaya, no son considerados como secuestrados y víctimas de los terroristas, sino que al parecer son sirios que están siendo “gobernados” por estos “grupos armados”, y siguen culpando al “régimen de Al-Assad” de su dramática situación humanitaria.

Ni que decir tiene que tampoco consideran como víctimas a los miles de ciudadanos, soldados y funcionarios de la República Árabe Siria torturados y asesinados durante los últimos 5 años por parte de estos “grupos armados de la oposición” que ahora mencionan cínicamente en su informe. Todo esto evidencia una torticera interpretación de los hechos que ha servido durante estos años para lanzar frecuentes campañas mediáticas contra el legítimo gobierno de Siria, apoyadas muchas veces, por cierto, por amplios sectores de la sociedad y de la izquierda que han hecho suya la bandera de las “primaveras árabes”, que no es sino el último plan imperialista de EE.UU. que busca colocar en el poder a los Hermanos Musulmanes, “aliados” de EE.UU., en todo Oriente Medio y norte de África.

Cuando me hallaba en Libia, durante la agresión “occidental”, tuve la oportunidad de consultar un informe de la inteligencia exterior. El informe decía que el 4 de febrero de 2011 la OTAN había organizado en El Cairo una reunión para iniciar la “primavera árabe” en Libia y Siria. Según el informe, John McCain había presidido la reunión.

En su artículo sobre el informe AI no pronuncia las palabras “terrorismo” ni “terroristas” para referirse a los culpables de estos hechos que denuncia. Desde 2011 los gobiernos, ONGs y la prensa occidental prefieren definirlos como “rebeldes”, “oposición moderada”, “luchadores por la libertad”, “grupos armados” y otros eufemismos para evitar llamarlos por su verdadero nombre: terroristas y mercenarios sanguinarios financiados y apoyados por EE.UU-OTAN y sus regímenes aliados. Estos grupos armados de los que AI habla en el informe, muy específicos y muy delimitados geográficamente, y que ahora acusa de cometer “crímenes contra la humanidad” son los mismos terroristas que esta organización lleva defendiendo desde el inicio de la ficticia “revolución popular” de 2011 y definiendo como “rebeldes sirios”. AI sigue manteniendo el mismo relato manipulado de los hechos y continúa ejerciendo un papel imprescindible para seguir justificando la guerra de invasión contra Siria bajo el argumento de la “ayuda humanitaria” y de proteger a los civiles sirios del “régimen de Al Assad”, asumiendo como propia la “doctrina Responsabilidad Para Proteger” (R2P), que se puede definir como la versión “humanitaria” de la “doctrina Bush” o guerra preventiva que instauró el genocida George W. Bush tras el 11 de septiembre de 2001. AI ejerce de facto como un agente de propaganda del Departamento de Estado, tal y como lo definió el investigador Toni Cartalucci en uno de sus artículos (Amnesty Internationalis US State Department Propaganda).

Esta organización pro-imperialista lleva 5 años mintiendo sobre Siria, siguiendo la agenda imperialista de sus patrocinadores de la OTAN, como hicieron por ejemplo de forma escandalosa con los ataques con gas sarín en La Goutha en Damasco en el año 2013, cuando culparon de ello al gobierno de Al Assad manipulando pruebas e imágenes que fueron ampliamente difundidas en los grandes medios corporativos y las redes sociales. En otras muchas ocasiones repitieron este tipo de maniobras apoyándose en fuentes tan “fiables” como el Observatorio Sirio de Derechos Humanos o los llamados Cascos Blancos que son financiados principalmente por EE.UU. y Reino Unido, entre otros muchos grupos y fundaciones vinculados a gobiernos y grandes empresas occidentales. El historial de manipulaciones de AI (así como el de otras famosas “organizaciones no gubernamentales” como Médicos Sin Fronteras o Human Rights Wacth) es muy amplio y está muy documentado.

Ni siquiera cuando esta organización intenta parecer –aunque sea tarde y mal– un poquito ecuánime e imparcial en su cobertura de los hechos, puede disimular su sesgo favorable a las grandes corporaciones y gobiernos occidentales que la patrocinan y que están financiando la guerra terrorista y causando la muerte de miles de inocentes en Siria.

http://sirioandaluz.blogspot.com.es/2017/02/la-ceguera-selectiva-de-amnistia.html

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies