La web más censurada en internet

Etiqueta: Coronavirus (página 28 de 108)

Amnistía Internacional pide al gobierno tunecino que permita a los médicos expresarse libremente sobre la pandemia

Una de la secuelas más absurdas que acompañan a la pandemia es la de quienes suponen que todos los médicos mantienen el mismo criterio terapéutico. Algunos creen que eso incluso se puede decir de todos los médicos del mundo. Otros creen que esa opinión uniforme se extiende a todos los médicos de un determinado país, como los españoles, los chinos o los indonesios.

Buena prueba de que no es así, son las represalias impuestas en España contra los díscolos, que vienen sufriendo toda clase de insultos y sanciones, incluidas las de sus propios colegas, en un ataque inquisitorial sin precedentes. En España ese siniestro papel censor ha procedido de los Colegios de Médicos, que han emprendido una verdadera caza de brujas contra algunos de sus miembros. En otros casos, como en Túnez, los ataques proceden del propio gobierno.

El 16 de abril el Ministerio de Sanidad tunecino publicó una lista de médicos y funcionarios sanitarios autorizados a hacer declaraciones a los medios de comunicación o en las redes sociales sobre la pandemia. Los demás se exponen a sanciones si se expresan sin el acuerdo de las autoridades.

El gobierno decide los que pueden hablar y los que no. Los que pueden hablar es para apoyar las medidas represivas del gobierno. Los que no pueden hacerlo es porque son capaces de expresar una voz crítica.

Afortunadamente se han producido reacciones contrarias a dicha imposición. Amnistía Internacional y el Colegio de Médicos de Túnez han pedido al gobierno que permita a los médicos expresarse libremente sobre la pandemia.

El martes Amnistía Internacional criticó la medida como “desproporcionada” y un “grave ataquen a la libertad de expresión. Es “un claro intento de censurar a los trabajadores de la salud”, dijo Amna Guellali, portavoz de la organización en un comunicado público.

Por su parte, en otro comunicado el Colegio de Médicos ha adoptado una postura bien diferente de sus colegas españoles, reafirmando “el derecho de los médicos a expresar sus opiniones en su campo de especialización y de acuerdo con los datos científicamente establecidos”.

El Golpe de Estado sanitario

El equipo de 70 expertos que asesora al gobierno suizo desde el origen de la pandemia lleva un título militar, “task force”, como si fuera una unidad de choque. Lo mismo que en otros países, su campo de acción no es sólo la enfermedad, ni la ciencia, sino los hábitos de comportamiento de las personas, es decir, que han puesto en práctica un experimento de ingeniería social.

El reglamento interno del equipo establece que sus miembros no deben comunicarse directamente con los medios de comunicación. Sólo su presidente está facultado para ello, y si la comunicación se refiere a nuevas medidas, debe hacerlo después de que se hayan hecho públicas por el gobierno.

Los miembros del equipo se han saltado a la torera estas disposiciones, participando regularmente en los medios de comunicación, que los han elevado a los altares: sólo lo que ellos afirman es ciencia. La televisión, la radio y los periódicos han convertido a unos desconocidos en auténticas estrellas de la sociedad del espectáculo (*).

Hace un año nadie conocía a Fernando Simón en España y lo mismo ocurría con Martin Ackerman, su homólogo en Suiza, que aparece en la foto de portada. Hoy no hay nadie que no los conozca en sus respectivos países. En un año, los periódicos han dedicado miles de portadas y primeras planas a estas nuevas figuras del famoseo, un fenómeno que jamás había ocurrido antes, ni siquiera con el deporte, la música o cualquier otro espectáculo de masas. Antes los periodistas eran altavoces de los políticos y ahora de los científicos.

Naturalmente, el equipo científico no se limita a aconsejar. Está creando un nuevo tipo de sociedad, de relaciones personales, de comportamientos públicos y privados.

Las armas de estos expertos son muy simples. Se componen de amenazas, miedo y falsedades. Si el gobierno (y la sociedad) no hacen lo que ellos dicen, llegará la hecatombe. Cuando el gobierno decide no seguir sus recomendaciones, los expertos se salen con la suya acudiendo a los medios, porque los periodistas, como la sociedad, siempre cree más a un científico que a un político. El científico sabe; el político sólo opina.

Así ocurrió en Suiza con el uso obligatorio de mascarillas en el transporte público, o el cierre de restaurantes, bares y discotecas.

El equipo científico es ahora uno de los organismos más influyentes de Suiza y a nadie parece importarle que no los haya elegido nadie, que no representen a nadie y no sean responsables ante nadie. Sus miembros son cooptados. Se han elegido a sí mismos. No existe ningún reglamento que establezca los criterios de elección o de destitución. En marzo del año pasado invitaron a incorporarse a Pietro Vernazza, médico jefe del Departamento de Enfermedades Infecciosas de un Hospital Cantonal y a continuación le despidieron sin ninguna explicación. ¿Por qué? No se sabe…

Además de la falta de legitimidad democrática, el funcionamiento de los equipos es totalmente opaco.

¿Al servicio de quién están los expertos? Ni siquiera en Suiza hay transparencia sobre los conflictos de interés de los asesores científicos del gobierno. Hasta junio del año pasado los expertos suizos no hicieron declaraciones de interés. Sin embargo, sigue pendiente la comprobación de su exactitud.

¿Cómo toman sus decisiones?, ¿por mayoría?, ¿por unanimidad?, ¿se lo juegan al mus? Nadie lo sabe.

¿Llevan actas? En caso afirmativo, ¿se darán a conocer algún día o serán secretas?

¿Cuánto tiempo estarán en su cargo, tomando decisiones que comprometen la vida y los derechos de las personas?, ¿hasta que ellos mismos decidan? Tampoco se sabe.

En Suiza dicen que los expertos no están cobrando por su asesoramiento, lo cual no hay quien se lo crea. En España parece que son de pago, pero ¿cuánto han cobrado en lo que llevamos de pandemia?, ¿han cobrado las horas extra o no?

En Suiza saben quiénes son los expertos, pero en España no. Los expertos son fantasmas (en el más amplio sentido de la palabra). ¿Qué papel están jugando los sicarios de IS Global en el equipo que asesora al gobierno español?, ¿a quién deben su lealtad?, ¿al gobierno o a La Caixa que los financia?

Por cierto, el Vicepresidente de IS Global no es otro que Javier Solana, antiguo secretario general de la OTAN.

(*) https://www.foeg.uzh.ch/dam/jcr:13f6efc8-f9c4-45dd-816c-b6a8356edfe6/2020_Gesamtausgabe.pdf

Pfizer sube un 50 por ciento el precio de las vacunas que suministra a la Unión Europea

La Unión Europea negocia con Pfizer el mayor contrato de la historia para suministrar vacunas. Se trata de comprar 1.800 millones de dosis, una cifra astronómica que representa cuatro veces la población de los 27 Estados miembros y el 23 por ciento de la población mundial.

Con motivo del nuevo pedido, que suma 41.000 millones de dólares, la multinacional ha aumentado su precio en más de un 50 por ciento, de 12 a 19,50 euros, según el Primer Ministro búlgaro, Boiko Borissov.

“Hay una terrible guerra comercial que está inflando los precios con fuerza”, dice Borissov en un vídeo difundido en Facebook.

“Pfizer estaba a 12 euros, luego pasó a 15,50 euros. Y ahora están firmando contratos por 900 millones de vacunas a 19,50 euros”, dijo el primer ministro búlgaro. “Son 18.000 millones de euros. ¡Aparecerán muchas variantes, y así tendremos una primera inyección, una segunda, luego una tercera y una cuarta! Esto repercutirá en los presupuestos de los próximos años”, añadió Borissov.

Actualmente la Comisión Europea se encuentra en conversaciones con Pfizer para cerrar el suministro de vacunas para 2022 y 2023, y uno de los factores de la negociación son unos precios al alza.

La Comisión Europea se ha negado hasta ahora a revelar el precio de las vacunas. Sin embargo, el pasado mes de diciembre la secretaria de Estado belga, Eva De Bleeker, compartió el coste de las vacunas negociados por la Comisión, así como la cantidad de dosis compradas por su gobierno. Luego, se supo que la dosis de AstraZeneca cuesta 1,78 euros en comparación con los 12 euros de Pfizer.

Recientemente la RAI italiana ha publicado los contratos firmados por la Unión Europea con Pfizer (1) y Moderna (2) para el suministro de vacunas y que Bruselas ha tratado de mantener en secreto hasta ahora.

La demanda y los precios actuales de las vacunas “no están determinados por las condiciones normales del mercado”, dice Frank D’Amelio, director financiero y vicepresidente de Pfizer. “Están impulsados por la situación de pandemia en la que nos encontramos y la necesidad de los gobiernos de adquirir dosis de varios proveedores de vacunas”, dijo el directivo. 

“Lo que creemos es que las fuerzas normales del mercado entrarán pronto en acción. Factores como la eficacia, la capacidad de potenciar la inmunidad, serán aún más críticos, y lo vemos como una gran oportunidad para la demanda de nuestra vacuna y para el precio. Así que, en resumen, hay mucho por venir”, añadió.

(1) https://www.rai.it/dl/doc/2021/04/17/1618676600910_APA%20BioNTech%20Pfizer__.pdf
(2) https://www.rai.it/dl/doc/2021/04/17/1618676613043_APA%20Moderna__.pdf

El exceso de mortalidad supera los 100.000 fallecimientos durante la pandemia en Francia

Esta semana Francia ha superado oficialmente la marca de las 100.000 víctimas del “covid” lo que, en términos relativos, supone un incremento del 16 por ciento respecto al año anterior, un porcentaje inferior al de España.

Como cualquier dato que procede de fuentes públicas, la cifra es falsa sin ningún género de dudas, aunque son aún más falsas las predicciones que se emitieron al inicio de la pandemia para justificar el confinamiento. Macron habló de 400.000 muertos.

No hay alarma sin exageración. Como los datos no cuadran, los medios que a lo largo de la pandemia han ido fabricando histeria, como Le Monde, aseguran que la cifra oficial es inferior a la real.

La realidad es que la cifra es falsa porque los números se han inflado y así lo han admitido algunas instituciones públicas. Se han imputado al fantasma “covid” muertos que no tenían ni la más remota relación con ningún virus. Así lo han asegurado varias familias, cuyos allegados sufrían patologías previas muy graves.

Lo mismo que en España, la contabilidad se apoya sobre los certificados extendidos por los médicos, cuya fiabilidad es cero. Incluso ha bastado la más insignificante alusión al “covid” para ponerla en primer plano, por encima de cualquier otra patología.

La edad media de los fallecidos “por covid” en Francia es de 85 años y las comorbilidades sólo se mencionan en el 65 por ciento de los informes, según datos del 6 de abril de este año, lo cual es una auténtica vergüenza (y no sólo para los médicos franceses).

En Italia las cifras oficiales son aún más contundentes: no ha existido ningún exceso de mortalidad en la población por debajo de los 50 años, sino todo lo contrario; la mortalidad es inferior a la de años anteriores (1).

Según las cifras del Insee, el instituto francés de estadística, el año pasado el exceso de mortalidad con respecto al anterior es de 55.000, aunque la reserva es idéntica: aún suponiendo que dicha cifra sea real, de ninguna manera se puede aseverar que las muertes se puedan atribuir al “covid”.

Si se analiza el exceso de mortalidad por tramos de edad, la conclusión para Francia es la misma que en Italia: no se ha producido ningún exceso de mortalidad entre la población con menos de 65 años.

“La epidemia que afectó a Francia en 2020, muestra un exceso de mortalidad nulo para los menores de 65 años (es decir, el 80 por ciento de la población) y un exceso muy bajo para los mayores de 65 años (máximo del 3,34 por ciento para este grupo de edad). Este resultado está muy lejos de la hecatombe anunciada y para la que se han aplicado medidas sanitarias desproporcionadas”, según un estudio científico dirigido por Laurent Toubiana (2).

Por lo tanto, cuando aparece un exceso de mortalidad sólo entre los ancianos, las causas no hay que buscarlas en el “covid” sino en otros lugares, como las restricciones sanitarias, el aplazamiento de operaciones urgentes, el aislamiento de los ancianos, el aumento del número de suicidios o el mayor consumo de antidepresivos, como el rivotril.

Me gustaría llamar la atención sobre este último punto, que también es parecido al caso español. El 28 de marzo del año pasado un decreto del gobierno francés autorizó el uso de ese fármaco en caso de “infección por coronavirus” (3).

El rivotril es la marca comercial del clonazepam, un ansiolítico de la familia de las benzodiacepinas que comercializa la multinacional Roche. Los médicos prescriben su uso en casos de epilepsia, depresión y otros. Además, se suele recetar en los asilos para que los ancianos tengan una “muerte dulce”. La prensa francesa asegura que durante la pandemia los médicos han recetado rivotril a los ancianos como una forma de eutanasia (4).

No les falta razón; basta leer las contraindicaciones en letra pequeña: no se puede recetar rivotril a quienes padecen una insuficiencia respiratoria severa (5), que es el síntoma más característico de eso que llaman “covid”. Por lo tanto, ¿cómo es posible que el gobierno francés haya autorizado un medicamento contraindicado en casos de dificultad respiratoria?

Blanco y en botella: lo mismo que en España, el exceso de mortalidad sólo aparece en Francia entre la población de edad avanzada, la cual no ha fallecido por ningún “covid” fantasmal, sino por abandono e ingesta de tranquilizantes. No han muerto; los han matado.

(1) https://www.istat.it/it/files//2021/03/Report_ISS_Istat_2020_5_marzo.pdf
(2) https://recherche.irsan.fr/fr/documentation/index/voir/154-
(3) https://www.legifrance.gouv.fr/affichTexte.do?cidTexte=JORFTEXT000041763328&categorieLien=id
(4) https://www.theprairie.fr/rivotril-la-france-facilite-t-elle-leuthanasie-dans-les-ehpad/
(5) https://base-donnees-publique.medicaments.gouv.fr/affichageDoc.php?specid=68429141&typedoc=N

Más información:
— La pandemia en España: ¿cuántos han muerto y a cuántos han dejado morir
— El exceso de mortalidad en España durante la pandemia
— El exceso de mortalidad en España tampoco ha sido consecuencia de la pandemia exclusivamente

La oferta de vacunas supera rápidamente a la demanda en Estados Unidos

La oferta de vacunas está empezando a superar rápidamente la demanda en Estados Unidos. Las cobayas no acuden a las citas y los gobiernos están implementando diversas formas de incentivarlas.

Hasta el viernes, el 49 por ciento de los adultos estadounidenses había recibido al menos una dosis de la vacuna.

Una encuesta reciente reveló que sólo el 61 por ciento de los adultos dice haber recibido la vacuna o quiere hacerlo cuanto antes, un 13 por ciento dice que “definitivamente” no se vacunará y el 7 por ciento dijo que sólo se vacunaría si fuera necesario.

Las autoridades sanitarias afirman que el país necesita alcanzar una tasa de vacunación de entre el 70 por ciento y el 90 por ciento para lograr eso que los “expertos” llaman “inmunidad de rebaño”.

El viernes el gobernador de Pensilvania, Tom Wolf, hizo un llamamiento para que los residentes se vacunen, ya que las clínicas de todo el estado informaron de que cada día cientos, si no miles, de citas estaban quedando disponibles.

Casi la mitad de los trabajadores de los asilos de Pensilvania han rechazado la vacuna, una prueba más de “lo difícil que será superar la reticencia a vacunarse en un futuro próximo”.

En algunos Estados las tasas de vacunación son tan bajas que sus dirigentes están estudiando diversas formas de incentivarlas.

Luisiana ha recurrido a las bandas de música tocando en los puestos de vacunación que funcionan las 24 horas diarias y con dosis entregadas a los pescadores comerciales a pocos minutos de los muelles.

El Departamento de Salud de Alaska está estudiando la posibilidad de crear clínicas de vacunación en los aeropuertos.

El instituto sanitario de Ohio ha pedido a los proveedores de vacunas que establezcan lugares cerca de las paradas de autobús y que consideren la posibilidad de ofrecer servicios de vacunación móviles.

En Connecticut, el departamento de salud ha puesto en marcha una iniciativa para llamar directamente a los residentes para concertar citas.

Mississippi trabaja con organizaciones locales para llevar las vacunas directamente a las viviendas de los ancianos.

La agencia sanitaria de Alabama ha estudiado la reticencia a las vacunas para elaborar mensajes que acaben con las dudas sobre las mismas.

—https://www.dailymail.co.uk/news/article-9482291/America-hits-vaccine-wall-Thousands-appointments-unfilled.html

Imperialismo y vacunas

Lo mismo que la declaración de pandemia, las vacunas expresan las contradicciones entre las grandes potencias y cada país sigue la política que le imponen dichas potencias, sin que tengan margen para añadir o quitar.

Al mismo tiempo, las opiniones que se difunden son consecuencia de lo mismo y, en el caso de España, siguen a la Unión Europea, que también carece de margen de maniobra porque ni siquiera ha sido capaz de fabricar una vacuna propia.

Un pequeño grupo de potencias marca la pauta: “El principal asesor de la Casa Blanca para el Hemisferio Occidental en materia de seguridad, Juan González, alertó en Buenos Aires sobre la estrategia que mantienen Rusia y China respecto de la venta y distribución de vacunas al mundo y advirtió que sólo Estados Unidos cuenta con un plan global de recuperación pospandemia” (1).

La traducción al román paladino es la siguiente: las vacunas no son un instrumento de salud pública sino de hegemonía. Sólo las multinacionales ligadas al imperialismo pueden distribuirlas, y si alguien no obedece, no tendrá dinero para salir de la pandemia, o sea, de la bancarrota económica.

El seguidismo es la otra cara de la hegemonía. La mayoría de los países se limitan a seguir la corriente de las grandes potencias y no tienen que plantearse grandes interrogantes, que les llegan resueltos de fábrica. No obstante, al salir del rebufo, las cosas se ven de una manera muy distinta y, desde luego, mucho más diversa y, por lo tanto, compleja.

La perspectiva empieza a desconcertar desde el momento en el que se empiezan a conocer determinadas claves, como que la vacuna rusa Sputnik fue la primera que se elaboró en el mundo y que los primeros ensayos de vacunas comenzaron en agosto del año pasado, solo cinco meses después de que se declarase la pandemia a escala mundial (2).

Ahora bien, como los asuntos sanitarios no son políticos por sí mismos, alguien los “politiza” y, ese naturalmente, sólo puede ser el Kremlin: “Moscú reclamó victoria en la carrera por la vacuna, como hizo décadas atrás en la carrera espacial al lanzar el satélite Sputnik […] Su despliegue politizado solo sirvió para profundizar el escepticismo en torno a ella”, sentenció el New York Times (3). El 3 de febrero The Lancet había santificado a la vacuna rusa, pero una revista médica no puede cambiar un dogma ideológico que —como todo lo demás— también viene de fábrica.

Sputnik es la segunda vacuna más utilizada en el mundo. Hay 60 países con una población total de más de 3.000 millones de personas que se están vacunando con ella.

Algunos países la combinan con alguna de las vacunas chinas, que se utilizan en 45 países con una población de otros 3.000 millones de personas.

La vacuna rusa está siendo utilizada en los grandes países asiáticos (India, Pakistán, Irán, Filipinas) y en el norte de África (Argelia, Túnez, Marruecos, Libia, Egipto). Es un interesante indicador de su confianza en Rusia.

La penetración de las vacunas rusas también es muy elevada en los países más grandes y poblados de América Latina, como Brasil y Argentina. En México la naturaleza política de las vacuna conduce a titulares periodísticos de tipo “México fue una potencia en vacunas”, pero ahora espera la del coronavirus “mirando al exterior” (4).

Como tantas otras mercancías, las vacunas son un vector de influencia mundial, es decir, que una potencia puede medir su radio de acción en función de los países que distribuyen su vacuna. Por lo tanto, no puede extrañar que Estados Unidos ponga reparos a la aprobación de la vacuna rusa por razones que —obviamente— no son sanitarias.

Para muchos países las vacunas son “la solución” a la pandemia sólo si no son rusas, ni chinas, ni cubanas, de manera que antes dejarían morir a su población que vacunarla con ellas y, en consecuencia, reconocer que han tenido que recurrir a esos países para que les solucionen sus problemas sanitarios, tanto si son reales como si son ficticios.

En varios países los movimientos contra las vacunas no proliferan por sus secuelas adversas sobre la salud sino por motivos claramente políticos, que tienen su origen en la procedencia de la vacuna de países, como China, por ejemplo.

Hay periódicos que sólo hablan de los efectos adversos de las vacunas en países donde la vacuna procede de Rusia o China. Entonces menudean titulares como “Argentina reporta 317 casos adversos tras suministrar la vacuna rusa”, a pesar de que sólo llevaban dos días poniendo inyecciones (5).

Los organismos reguladores, como la FDA en Estados Unidos o la EMA en Europa, no pueden aprobar ese tipo de vacunas porque en la medida en que las vacunas rusas (o chinas, o cubanas) se difunden, el mercado se estrecha para las grandes multinacionales farmacéuticas. Por ejemplo, si la EMA aprobara la Sputnik, Rusia quedaría como el baluarte más importante de la sanidad mundial, lo cual no puede ocurrir bajo ninguna circunstancia. De ahí que la EMA haga lo que le dicten las multinacionales farmacéuticas (por motivos económicos) y los Estados europeos más fuertes (por motivos estratégicos).

Lo estamos comprobando dentro de la Unión Europea, donde tres países miembros, como Hungría, han prescindido de la Unión Europea y están distribuyendo vacunas rusas, chinas e incluso la india (6). También Eslovaquia comenzó a distribuir la vacuna rusa, sin tener en cuenta los criterios de la Unión Europea.

(1) http://www.surysur.net/estados-unidos-advierte-a-la-argentina-sobre-sus-relaciones-con-rusia-y-china/
(2) https://www.abc.es/sociedad/abci-vacuna-sputnik-v-que-paises-la-tienen-nsv-202104151047_noticia.html
(3) https://www.nytimes.com/es/2021/02/03/espanol/vacuna-sputnik.html
(4) https://elpais.com/sociedad/2020-06-10/mexico-fue-una-potencia-en-vacunas-ahora-espera-la-de-la-covid-19-mirando-al-exterior.html
(5) https://www.vozpopuli.com/internacional/argentina-vacuna-rusa-sputnik-efectos-adversos_0_1424857743.html
(6) https://www.elperiodico.com/es/internacional/20210322/hungria-aprueba-nuevas-vacunas-combatir-11599175

Sigue la corrupción en la OMS, cuyos informes seudocientíficos aparecen y desaparecen a la medida

Hace un año, cuando la primera oleada de la pandemia llegó a Italia, el gobierno presionó a la OMS para desestimar un informe crítico sobre la gestión política de la misma. Posteriormente, para limpiar su imagen, la OMS presionó al epidemiólogo encargado del informe para que silenciara el asunto.

El personaje de la foto de portada, Ranieri Guerra, subdirector de la OMS, presionó con amenazas, algunas de ellas de tipo econnómico, para encubrir la responsabilidad del gobierno italiano en la primera ola de la pandemia y, por lo tanto, de él mismo como responsable de los planes de prevención de epidemias.

Los hechos se remontan al 13 mayo del año pasado. La OMS publicó un informe crítico hacia el gobierno italiano titulado “Un desafío sin precedentes, la primera respuesta de Italia al Covid-19” y lo borró veinticuatro horas después. Tiempo atrás, Italia había hecho una contribución económica de 10 millones de dólares a la OMS.

Los tribunales italianos investigan si Guerra amenazó con retirar la subvención a la OMS para que olvidara el informe crítico, aprovechando su doble condición: tenía un pie en la OMS y el otro en el Ministerio de Sanidad italiano.

Guerra era juez y parte y estaba directamente implicado en el informe. La OMS se ha apartado de Guerra y afirma que el documento no se convalidó antes de su publicación. Pero, como cualquier organismo corrupto, la OMS miente más que habla: los fiscales de Bérgamo han descubierto que el informe sí había sido convalidado por la OMS.

Es más, el máximo responsable de la OMS intentó convencer al epidemiólogo Francesco Zambon de que falsificara el informe. Zambon era el encargado de dirigirlo y dimitió el 11 de abril, en cuanto todo empezó a oler a podrido. Le empezaron a llover citaciones, tanto de la OMS como de los tribunales italianos.

La OMS le ordenó a Zambon no declarar, para lo cual debía invocar su inmunidad diplomática.

Es otro ejemplo de que la OMS no es nada distinto de sus Estados miembros y, en consecuencia, sus resoluciones no tienen nada que ver con la ciencia. Sus informes aparecen y desaparecen como por ensalmo.

En diciembre del año pasado, el periódico The Guardian habló abiertamente de “conspiración entre la OMS y el gobierno italiano para eliminar de la web el informe”.

—https://www.ilgazzettino.it/nordest/venezia/ranieri_guerra_oms_indagato_denuncia_francesco_zambon-5889728.html

Rechazo masivo a las vacunas entre el cuerpo de marines de Estados Unidos

El rechazo masivo de las vacunas contra el coronavirus entre los marines está provocando un escándalo en Estados Unidos. Casi el 40 por ciento del cuerpo de élite ha dicho que no se vacunará contra el coronavirus, con porcentajes muy elevados de negativas en algunas bases.

La actitud de los militares estadounidenses hacia las vacunas ha cambiado en sólo unos meses. La aceptación de la vacuna por parte de las tropas era mayor que la de la población estadounidense en general. Hasta ahora, el coronavirus ha infectado a 273.503 fucionarios del Departamento de Defensa.

Alrededor de 48.000 infantes de marina, es decir, el 40 por ciento del personal, se han negado a recibir la vacuna, mientras que 75.500 han recibido al menos una dosis. Sin embargo, en la base militar de Camp Lejeune, en Carolina del Norte, el porcentaje de marines que la han rechazado fue del 57 por ciento. A otros 102.000 marines aún no les han preguntado si tienen intención de vacunarse.

Después de que estos porcentajes fueran revelados por el periódico Barras y Estrellas, del Cuerpo de Marines, la dirección de la unidad emitió un declaración destinada a salvaguardar la imagen de la institución. La tarea de abordar el escándalo en cuestión recayó en la portavoz del Cuerpo de Marines, Kelly Fruschour, que intentó reducir la controversia sobre los porcentajes, declarando: “Entendemos perfectamente que la aceptación generalizada de la vacuna Covid-19 nos da la mejor oportunidad de derrotar la ‘pandemia’. La clave para vencer la ‘pandemia’ es crear confianza en las vacunas”.

La portavoz trató de dar a la prensa y a las cadenas de televisión una explicación para el elevado número de marines que se oponen a la vacuna, especulando, en primer lugar, que los soldados podrían preferir que otros tuvieran prioridad en la vacunación o, en segundo lugar, que preferirían esperar hasta que las inoculaciones fueran obligatorias por ley.

La última hipótesis de Fruschour es que los marines que se oponen a la vacunación pueden ser alérgicos a las vacunas o haber obtenido ya una vacuna por otras vías. Sin embargo, la portavoz aseguró que “los miembros del servicio que se nieguen un día pueden cambiar de opinión y vacunarse cuando surja la siguiente oportunidad”. El Pentágono se ha comprometido a “fomentar la confianza” de los soldados en las vacunas existentes.

—https://www.ilgiornale.it/news/mondo/bufera-sui-marines-usa-40-loro-rifiuta-vaccino-1938097.html

Los ancianos que residen en los asilos británicos no podrán votar presencialmente en las elecciones

Los ancianos que residen en los asilos británicos no podrán votar presencialmente en las elecciones municipales del 6 de mayo a causa de un reglamento que les obliga a aislarse durante 14 días después de salir del asilo.

Las directrices del Departamento británico de Salud y Asistencia Social (DHSC) recurren siempre al mismo pretexto sanitario: de ese modo garantizan que los ancianos que estén infectados sin saberlo transmitan el coronavirus a otros ancianos y a los trabajadores.

Si algo ha dejado claro esta pandemia es que en las sociedades capitalistas más “desarrolladas”, los ancianos son prescindibles y con ellos se puede hacer cualquier cosa. El Foro de Asistencia Social ha calificado como un “escándalo nacional” las restricciones de acceso a a los ancianos a los colegios electorales.

Los ancianos sentirán que su voz y sus opiniones son “menos válidas y menos importantes que las del resto de la población”, dijo el Foro, un organismo que representa a los suministradores de servicios sin ánimo de lucro.

Su directora, Vic Rayner, declaró: “Para la mayoría de las personas que viven en residencias, la experiencia de votar ha sido en persona, a menudo durante muchos años, en el mismo colegio electoral, siguiendo los pasos de una forma que les resulta familiar y les conecta con la sociedad en general. El voto presencial es un rito y perder el derecho al voto presencial es un escándalo nacional”.

Los ancianos que vivan en residencias podrán inscribirse para votar por correo o para que un apoderado vote en su nombre. Según Rayner eso debería ser una opción, que no debe eliminar a las otra opciones.

“Tan pronto como se hizo evidente que no todo el mundo podría compartir el pleno acceso a las opciones de voto, la elección debería haber sido suspendida, o deberíamos haber encontrado una manera de igualar las oportunidades de voto para todos”, añadió.

“No es aceptable” que los ancianos no puedan votar en su colegio electoral local sin tener que aislarse durante 14 días, mientras el resto de la población sale a los bares, a comprar, e incluso a pasear por los jardines”.

Una versión anterior de las directrices de la DHSC, introducida el 8 de marzo, restringía las visitas fuera de los asilos a los residentes en edad laboral. Se actualizó la semana pasada, eliminando las restricciones que impedían a los mayores de 65 años salir de casa.

La decisión se produjo tras una demanda judicial del grupo John’s Campaign, que consideraba que el gobierno estaba actuando ilegalmente al imponer una prohibición general, independientemente de la salud del individuo.

El grupo dijo entonces que quería que se modificara el requisito de autoaislamiento de 14 días.

—https://www.telegraph.co.uk/news/2021/04/13/care-home-residents-barred-voting-local-elections-covid-rules/

Los viejos rockeros nunca mueren: Mike Jagger contra la nueva normalidad

El cantante de los Rolling Stones, Mick Jagger, acaba de publicar una canción, títulada “Eazy Sleazy”, contra el confinamiento impuesto por el gobierno de Boris Johnson, uniéndose a Van Morrison, Eric Clapton y otros artistas. La letra no tiene desperdicio:

Nos lo tomamos al pie de la letra
Los números eran tan sombríos…
Mangoneados por imbéciles
de rígidos labios superiores
Caminando por el patio
Intentas tomártelo a cachondeo
Debes pensar que yo soy muy espeso

Estudiando las cifras con una lupa
Se cancelan todas las giras
En el fútbol se ponen aplausos falsos
No más folletos de viaje
Estrenos virtuales
No me queda nada que ponerme

Mirando desde los muros de esta prisión
Tienes que robarle a Peter si vas a pagar a Paul.
Pero es fácil, fácil
Todo se va a tornar muy raro
Pero bien por la noche
Pronto será un recuerdo
que intentarás recordar para olvidar.

Bonita mascarilla
Pero no te arriesgues nunca
Estúpido baile Tik Tok
Tomé una clase de samba
Me caí de culo
Intento escribir una canción
Será mejor que te pongas en contacto por Zoom
Reviso mis libros pedantes
Aprendo a cocinar
Demasiada televisión
me está lobotomizando
Creo que he ganado peso
Voy a buscar otro trago
Luego limpiaré el fregadero

Escapamos de los muros de esta prisión.
Abrimos las ventanas y abrimos las puertas

Pero es fácil, fácil
Todo se va a poner de miedo.
Bien por la noche
Será un jardín de delicias terrenales
Fácil, sórdido
Todo va a ser suave y grasiento

Fácil, créedme
Sólo será un recuerdo
que intentas recordar para olvidar.

Inyección de vacuna
Llevo a Bill Gates en la sangre
Se trata de control mental
La tierra es plana y fría
Nunca se va a calentar
El Ártico se ha convertido en aguanieve
La segunda llega con retraso
y hay extraterrestres en el Estado profundo.

Hemos escapado de los muros de esta prisión
Ahora estamos fuera de los muros de esta prisión
Tienes que pagar a Peter si le estás robando a Paul
Pero es fácil, fácil
Todo va a ser muy raro
Bien por la noche
Nos llevan de vuelta al paraíso
Sí, fácil, creedme
Sólo será un recuerdo
que intentas recordar para olvidar.
Fácil y con queso
Todo el mundo cantará Please please me
Sólo será un recuerdo
que intentas recordar para olvidar.

Mick Jagger no se olvida de ninguno de los tópicos absurdos que las televisiones han ido fraguando en torno a la pandemia. No deja títere con cabeza. Al final se adelanta a los acontecimientos y a las acusaciones que le llegarán por parte de los “expertos” de pacotilla: conspiranoico, terraplanista… No se olvida de ninguna gilipollez.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies