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El gas siberiano consolida la alianza estratégica entre Rusia y China

Hace un mes Gazprom anunció la finalización de varios tramos del gasoducto “Fuerza Siberiana”, también conocido como “Ruta Oriental”. Con más de 3.000 kilómetros de longitud, ya enlaza varios yacimientos de gas rusos desde Yakutia hasta el noreste de China.

El proyecto nació en 2014 tras el histórico acuerdo firmado entre Gazprom y la CNPC (China National Petroleum Corporation), un contrato, calificado como “el acuerdo del siglo”, que asciende a 400.000 millones de dólares en 30 años, para el suministro anual de 38.000 millones de metros cúbicos de gas ruso a China.

El acercamiento chino-ruso se debe en gran medida al difícil contexto político entre Moscú y los europeos de los últimos diez años. De hecho, antes de 2010 Rusia era un proveedor menor de hidrocarburos a China. Hoy en día, se está convirtiendo en el más importante de ellos.

Tras la caída de la URSS, el alineamiento de Rusia ha cambiado no por una decisión meditada por nadie sino por un fracaso histórico de quienes se pusieron entonces al frente de la nueva Rusia capitalista. Con el final de la Guerra Fría Moscú pretendió la integración rusa en el mundo occidental, pero le cerraron las puertas y tuvo que mirar al otro lado: a China.

En 2000 se redistribuyeron las cartas. Los rusos y los chinos necesitaron aliarse para contrarrestar a Estados Unidos en Europa y Oriente Medio (para Rusia) y Asia (para China) y la alianza ha acabado convirtiéndose en una asociación estratégica.

El año en que se firmó el contrato entre Gazprom y la CNPC no fue una coincidencia. En 2014 llegó el golpe de Estado en Ucrania que rompió la baraja defiitivamente. Rusia se anexionó Crimea y del otro lado respondieron con las primeras sanciones económicas.

Rusia y China estaban condenados a entenderse y el primer paso fue la asociación energética, las relaciones petroleras entre los dos países no son nuevas. Entre 2010 y 2016, Rusia entregó más de 100 millones de crudo a China.

Rusia es el mayor exportador de petróleo y gas, mientras que China es el mayor importador de petróleo y el cuarto mayor importador de gas. Desde 2016, los rusos han superado a los saudíes para convertirse en el mayor proveedor de petróleo crudo a los chinos. En ese año, las entregas aumentaron casi un cuarto en comparación con 2015.

Las ventas de gas y petróleo a China permiten que Rusia esquive su excesiva dependencia financiera de Europa, con el riesgo de trasladar esta dependencia a China, naturalmente. Lo que se ha entablado entre ambos países es una interdependencia energética. Si Rusia depende de la financiación de China, China también depende de Rusia.

Mientras, los europeos están obligados a limitar sus sanciones contra Rusia por su dependencia del gas ruso.

La diversificación de los clientes beneficia a Rusia, que seguirá dependiendo de los europeos y de los chinos, pero no exclusivamente de una de esas dos partes. La situación también beneficia a China, que antes dependía mucho más del petróleo saudí, un aliado geopolítico de Estados Unidos. Al apostar por Rusia, los chinos se liberan de una posible presión de Washington.

En lo que respecta al gas, la relación comercial chino-rusa no tiene las mismas restricciones. Antes de 2016 las importaciones de gas ruso eran anecdóticas para China. A partir del año que viene la “Fuerza Siberiana” convertirá a Moscú en uno de los dos principales proveedores de Pekín.

No obstante, en materia de gas Rusia se enfrenta a la competencia de Turkmenistán, que es hoy el mayor proveedor de gas. En toda Asia central el proyecto “Nueva Ruta de la Seda” hará que ese vínculo con Pekín no se rompa.

A pesar de todo esto, Rusia no renuncia a mejorar sus relaciones con Europa, como lo demuestra el proyecto de gasoducto Nord Stream 2, sobre todo porque es una cuña introducida entre los europeos y los estadounidenses.

Pero ahora mismo Europa tiene más interés en atraer a Rusia que al contrario, porque el interés ruso sigue siendo el mismo: jugar con las dos barajas: en oriente y en occidente.

En Washington están preparados para implementar en Irán el modelo sirio de desestabilización

A finales de diciembre y enero, en unas 75 ciudades de Irán las reivindicaciones sociales se convirtieron rápidamente en protestas generalizadas contra el régimen porque el Departamento de Estado ha lanzado una audaz retórica a favor de la revolución llamando a un gobierno de transición, según palabras de la portavoz Heather Nauert, haciéndose eco de declaraciones anteriores del entonces Secretario de Estado Rex Tillerson.

Estados Unidos e Israel han creado un grupo de trabajo que lleva varios meses reuniéndose con ese objetivo, según han informado periodistas israelíes. El equipo se formó sobre la base del documento marco de Estados Unidos e Israel de 2015 para la guerra contra Irán (Joint Comprehensive Plan Of Action) y está supervisado por John Bolton y su homólogo israelí Meir Ben-Shabbat.

El plan se empezó a ejecutar en tres fases. La primera ha sido la salida de Estados Unidos del acuerdo nuclear de la era Obama. La segunda es la imposición al país de severas sanciones económicas. La tercera es el aumento de la presión interna, al desestabilización, las algaradas callejeras extraídas del modelo “revoluciones de colorines”.

En Washington y Tel Aviv calculan que la presión interna podría tener una influencia positiva en el comportamiento local del gobierno de Teherán. Es la clave de las campañas de desestabilización patrocinadas por la CIA y el Mossad, que marcaron gran parte de la historia de los golpes de Estado del siglo XX en el Tercer Mundo y acabaron con el derrocamiento del Primer Ministro Mohammad Mossadegh en 1953.

En Washington ya lanzan las campanas al vuelo: “El próximo año en Teherán” y “El fin está cerca”, gritó Rudy Giuliani en una conferencia de la oposición iraní (tan moderada o más que la siria).

Hace años que las operaciones encubiertas comenzaron en Irán, probablemente durante el gobierno de Bush, aunque es ahora cuando ha alcanzado su apogeo. En las últimas semanas Israel y Estados Unidos han comenzado a utilizar las redes sociales para transmitir consignas contra el gobierno y Netanyahu publicó recientemente cuatro vídeos en Youtube, Facebook y Twitter traducidos al persa en los que se dirige al pueblo iraní y lo anima a protestar contra el gobierno.

El secretario de Estado Mike Pompeo escribió en Twitter una serie de mensajes apoyando a los manifestantes en Irán, criticando las detenciones masivas de manifestantes por parte de la policía iraní y destacando la financiación creciente de la Guardia Revolucionaria, a medida que se intensifica la controversia sobre el gasto interno de Irán.

En el gazpacho no podían faltar los Muyahidines del Pueblo (MEK), una organización seudomarxista que Obama eliminó del listado de grupos terroristas para presentarla en sociedad y para que John Bolton y algunos miembros del Congreso inflen sus cuentas corrientes.

Tanto Bush como Netanyahu utilizaron a los mujahidines en tareas de espionaje y para cometer asesinatos, pero nadie cree que puedan gobernar en Irán después de la próxima guerra… si la ganan.

A los muyahidines les acusan de haber asesinado a figuras iraníes de alto nivel, en particular científicos e ingenieros nucleares por cuenta del Mossad, que es quien les ha estado financiando hasta ahora. Al menos hasta 2012 está confirmada la intervención del Mossad en estos asesinatos.

En otros tiempos los muyahidines fueron muy diferentes. Durante la década de los setenta mataron a militares y civiles estadounidenses que trabajaban en proyectos de defensa en Teherán y apoyaron el asalto a la embajada de Estados Unidos en Teherán en 1979.

Luego las cosas cambiaron por completo. En 1981 detonaron bombas en la sede del Partido de la República Islámica y en la oficina del Primer Ministro, matando a unos 70 altos funcionarios iraníes, entre ellos el Presidente, el Primer Ministro y el Presidente del Tribunal Supremo del Irán.

En abril de 1992 llevaron a cabo ataques casi simultáneos contra embajadas e instalaciones iraníes en 13 países, lo que demuestra la capacidad del grupo para organizar operaciones a gran escala en el extranjero.

En abril de 1999 atacaron a oficiales militares clave y asesinaron al Jefe Adjunto de Estado Mayor de las Fuerzas Armadas iraníes.

En los planes del grupo de trabajo conjunto entre Estados Unidos e Israel los mujahidines forman parte de la presión interna y la desestabilización de la República Islámica.

Más información:

– Los muyahidines iraníes han colaborado con los yihadistas en los atentados de Teherán
– De la revolución a la traición: los Muyahidines del Pueblo de Irán

¿En qué consiste la doctrina de los Cinco Mares de Bashar Al-Assad?

Hubo una vez un tiempo en que Siria y Bashar Al-Assad no eran lo que hoy. Por ejemplo, en diciembre de 2010 el diario New Orient News publicó un artículo titulado “Bashar Al-Assad, personalidad árabe del año” (*). En Londres y París le condecoraron al Presidente sirio y le pusieron por las nubes como un político moderado, reformador… un modelo a seguir.

Fue pocos meses antes de que se convirtiera en un dictador sanguinario que masacraba a su propio pueblo. “Damasco es la sede principal de los movimientos de resistencia libaneses y palestinos, que han desempeñado un papel decisivo en el establecimiento de las nuevas relaciones de poder en los últimos años”, decía el New Orient News.

Mientras los países árabes “evolucionan en la órbita americana”, añadía, el modelo sirio está “marcado por dos constantes: la independencia y el realismo”, por una “visión estratégica” y un “feroz deseo de independencia y liberación”.

El periódico acababa afirmando lo siguiente: tras “varios años de amargas luchas dirigidas por Bashar Al-Assad”, Siria ha “consolidado alianzas con Turquía e Irán, fortalecido alianzas con el grupo de países independientes de América Latina y desarrollado la teoría de los Cinco Mares, con el objetivo de servir a los intereses árabes. Su visión se basa en la posición geográfica estratégica de Siria, que puede convertirse en el centro del transporte de energía a través de la construcción de redes de gasoductos y oleoductos, y comercial, a través de la construcción de ferrocarriles”.

¿A qué se refería Bashar Al-Assad con esa “teoría de los Cinco Mares”? A lo más básico: los países árabes no se ven a sí mismos como los vemos nostros y como los dibujamos en los mapas. Eso que nosotros llamamos “Oriente Medio” porque nos creemos Occidente, Bashar Al-Assad lo considera como una región del mundo comprendida entre cinco mares: el Mar Caspio, el Mar Negro, el Mar Mediterráneo, el Golfo Arábigo y el Mar Rojo.

Es una geografía distinta, que ni es “natural” ni tampoco llega impuesta por nadie desde fuera. Se trata de un espacio que reúne al Levante árabe (Irak, Siria, Líbano, Palestina, Jordania), Egipto, los países del Golfo, Rusia, Turquía, Irán, los países de la costa africana y los de la costa europea del Mediterráneo.

Esta doctrina, expuesta por Al-Assad en 2004, es lo que la guerra ha confirmado durante siete años. Primero, en ella han participado todos los países comprendidos dentro de los Cinco Mares. Segundo, Siria es el epicentro de esa región. Tercero, Rusia no ha desembarcado allá sino forma parte integrante de la región.

(*) http://www.neworientnews.com/archive1/news/fullnews.php?news_id=18975

La batalla del sur, ¿es la última de la Guerra de Siria?

La historia de la Segunda Guerra Mundial muestra que los imperialistas no pueden ser derrotados, sino aplastados. Como las lagartijas, no es suficiente con cortarles el rabo porque se reproducen. La Guerra de Siria va a demostrar de nuevo que la victoria no es suficiente.

Ya hemos explicado aquí que los altavoces de Estados Unidos e Israel no se resignan y su volumen es tan elevado que no dejan oir nada más que sus cantinelas: no hemos sido derrotados (ni nosotros ni los yihadistas) sino que hemos negociado la retirada, nos vamos porque nos da la gana…

¿Con quién han negociado? Con Rusia. ¿Qué han negociado? La protección de los intereses de Israel. ¿Qué creen que han conseguido? Que los iraníes se vayan de Siria, algo que es imposible porque nunca estuvieron allá… oficialmente. Luego no pueden escenificar una retirada sin contradecirse a sí mismos.

Lo mismo cabe decir de Hezbollah: estuvieron pero ya se han largado discretamente, lo cual para los israelíes es como una victoria o, al menos, el fin de una pesadilla: sólo el ejército sirio estará presente a una distancia de 40 kilómetros desde el límite de la parte ocupada del Golán.

Por eso los altavoces de Estados Unidos e Israel hablan de un golpe a Hezbolah e Irán. Simulan satisfacción a raudales.

Pero el plan israelí no era ese. Lo que pretendían era sustituir en la frontera del Golán al ejército sirio por las mesnadas yihadistas, es decir, acabar con el acuerdo de alto el fuego de 1974, firmado bajo la supervisión de las ONU y lo que han visto en estos años de guerra ha sido la posibilidad de que tener a sirios, iraníes y libanes junto a su frontera. Una auténtica pesadilla.

El fin de esa pesadilla es lo que en Washington y Tel Aviv interpretan como una victoria.

El ejército sirio ya no necesita refuerzos. El número de frentes abiertos se ha reducido considerablemente y ya no exigen una movilización a gran escala. Por eso Damasco ha reanudado los permisos a los soldados que se suspendieron en 2011 e incluso ha reducido su fuerza en 11.000 reservistas que recientemente regresaron a la vida civil.

La batalla del sur es, sin duda, la última gran confrontación, ya que el norte del país se liberará mediante negociaciones diplomáticas a gran escala en las que participarán los rusos y los turcos, además de los sirios y posiblemente los estadounidenses (que llevan un tiempo anunciado que se largan).

El ejército sirio ha preparado la batalla del sur separando la región de Deraa de la de Quneitra, a fin de impedir los contactos entre los mercenarios de las dos zonas y, sobre todo, neutralizando el riesgo de una intervención militar israelí en su ayuda.

Después de muchas vacilaciones, Jordania ha indicado que no tiene intención de abrir sus fronteras a los mercenarios ni a quienes les ayudan. El centro de mando de la OTAN cerca de Ammán, que estaba bajo la supervisión de oficiales del Pentágono y que ha dirigido gran parte de las batallas durante los últimos siete años, ya no es necesario y no ha intervenido en la batalla del sur, entre otros motivos porque las posiciones yihadistas eran militarmente insostenibles.

Abandonados a sus propias fuerzas, en los últimos días los mercenarios yihadistas han mostrado su enorme fragilidad.

La batalla del sur de Siria terminará, pues, con una victoria aplastante de las fuerzas de Damasco y sus aliados. A los estadounidenses e israelíes no les queda otra que disimular lo más posible con subterfugios, para lo cual cuentan con la ayuda de los plumíferos de los medios, encargados de poner el acento en que quienes se retiran del campo de batalla son iraníes y libaneses.

Siria en el orden del día de la cumbre entre Trump y Putin

Dos semanas antes de la cumbre entre Trump y Putin, los ojos están puestos, entre otros puntos, en la batalla que hay entablada en el sur de Siria.

La guerra de Siria empezó en Deraa y puede acabar en el mismo lugar. El ejército regular sirio avanza rápidamente y podría llegar al paso de Al-Nassib, fronterizo con Jordania, en los próximos días.

La prensa libanesa vendida al imperialismo asegura que dicho avance forma parte de un acuerdo negociado entre Trump y Putin que, además, toma en consideración los intereses israelíes en la región.

Ya saben: el imperialismo nunca reconoce una derrota, y menos del tamaño de la Guerra de Siria.

Más bien parece todo lo contrario: el fulgurante avance pretende impedir cualquier negociación sobre el sur de Siria y, desde luego marginar a Israel antes de la cumbre.

Los únicos que negocian son los representantes del llamado “ejército sirio libre”, para lo cual utilizan a Rusia. No tienen otra opción porque son montajes “de usar y tirar”. Han sido abandonados por Estados Unidos y la vecina Jordania, algo que no se esperaban.

Al “ejército sirio libre” la gasolina le ha durado tanto como las subvenciones procedentes de Washington, Bruselas, Riad y Ankara. La tropa que presentaron como el brazo armado de una rebelión popular contra un “régimen sanguinario” desapareció hace mucho tiempo y lo que quedaba de ella se integró en grupos yihadistas afiliados a Al-Qaeda, o se alió al Califato Islámico, o se puso bajo el paraguas de Turquía.

Como es costumbre, la prensa imperialista dice que la población huye en masa, aterrorizada ante el avance del ejército regular, algo que no hizo cuando estuvo bajo el terror yihadista.

Es al revés: los habitantes de Deraa celebran la llegada del ejército y reciben a los soldados con demostraciones de alegría.

Sutilmente las marionetas del imperialismo, incapaces de derrotar al gobierno por la fuerza, envían señales a Rusia, e incluso al propio Bashar Al-Assad, de que están dispuestos a participar en las conversaciones para alcanzar una solución política.

Ahora la contrapartida es que Damasco se distancie de Irán y no permita su presencia militar en una región, como el sur de Siria, que es muy sensible porque limita con Israel y Jordania.

Después de venderse al mejor postor, la oposición siria también se ha vuelto muy “nacionalista”.

Odio, discurso de odio, delito de odio, grupo de odio

El odio y sus conexos, como el llamado “discurso de odio”, son uno de los mejores ejemplos de la basurilla intelectual que fabrican las facultades de sociología de Estados Unidos, las ONG, los periodistas, los grupos reformistas y los movimientos LGTB, entre otros.

Lo políticamente correcto está de moda y el odio se ha quedado fuera. Le han dado sustantividad propia y lo han convertido en un delito por sí mismo. Hay fiscalías y grupos de la policía dedicados especialmente a perseguir este tipo de delitos. Cabe suponer que si los grupos de estupefacientes han erradicado las drogas, los grupos antiodio acabarán con el odio y el rencor, y harán realidad el mandato bíblico de “amaos los unos a los otros”.

Esta imbecilidad intelectual cumple numerosas funciones de control social, diversión ideológica y ataque a la libertad de expresión.

El recurso al odio es una explicación extremadamente subjetiva de un fenómeno social, de una conducta personal y de un delito del estilo que difunde la telebasura, como “mentes criminales”.

Te radicalizas porque lees páginas radicales en internet. De ese modo, tienes que tener cuidado porque puedes acabar en la extrema derecha o en la extrema izquierda. Así los “expertos” aseguran que los yihadistas cometen crímenes atroces porque leen ese tipo de propaganda y se “reconvierten”. Si leyeran a Bakunin pondrían en práctica la acción directa y si leyeran a Mao, la guerra popular prolongada.

Por eso es imprescindible acabar con el odio, el extremismo y las páginas extremistas en internet, que es su incubadora. “El discurso del odio invade la red”, decía el año pasado un informe del Ministerio del Interior (1).

Es la típica falsedad propagada al unísono desde un Ministerio tan propenso, como el de Interior, cuyas tonterías los medios jalean para crear una (falsa) alarma: internet es el moderno Sodoma y Gomorra, un ámbito especial de criminalidad repleto de piratería y pornografía.

Convierten a lo que es puramente virtual en real. Por ejemplo, es habitual el empleo de expresiones como “ataque” o “agresión” para referirse a mensajes aparecidos en las redes sociales. Alguien se ha debido quedar hipnotizado: un mensaje no es una paliza ni una cuchillada.

El segundo paso es convertir lo virtual en viral. Es otro vuelco de 180 grados. Quieren aparentar que un determinado mensaje se ha expandido por la red, cuando en realidad lo que expande el mensaje es la censura y la represión.

En fin, es una cadena que luego pasa de lo viral a lo “visible”, otra expresión absurda de la jerga moderna.

Un mensaje no es en sí mismo viral; lo viral es la represión. Los delitos cometidos en el ejercicio de la libertad de expresión, como el de enaltecimiento (artículo 578 del Código Penal), requieren publicidad. Pero un mensaje en Twitter no es público; alguien lo convierte en público. Quien ha elevado a Casandra Vera a los altares de la fama no es un chiste, sino la policía, los tribunales y los medios de comunicación.

Además de constituir un delito por sí mismo (artículo 510 del Código Penal), el odio es una circunstancia agravante (artículo 22.4 del Código Penal) en cualquier otro delito, como en el Caso Altsasu.

Por estúpida que resulte, la ideología dominante se propaga como la peste a golpe de subvenciones, ONG y prensa. En el caso del odio ha llegado al delirio, como se comprueba en la noticia del diario ecuatoriano “El Universo” de la semana pasada, donde se informa de que el actual Presidente de la República, Lenín Moreno, había denunciado por un delito de odio a su predecesor Correa porque le llamó “Efialtes” en su cuenta de Twitter (2).

Hay que recurrir a Herodoto para averiguar que Efialtes fue un ateniense de hace 2.500 años que, durante la batalla de las Termópilas, envió a los persas a masacrar a los espartanos que defendían el desfiladero. Es, pues, sinónimo de traidor, el Malinche azteca o el Caín bíblico.

La leyenda es común a muchos pueblos: los extranjeros no nos derrotaron porque fueran más valientes, sino porque uno de los nuestros nos traicionó…

Si dos políticos que ocupan los cargos de máximo relieve de un país, tienen que recurrir a los tribunales llevándoles este tipo de “delitos”, es porque estamos rodeados de gilipollas, y no se trata sólo de periodistas, sino de juristas (jueces, abogados, fiscales, profesores universitarios) y de todos esos colectivos seudoprogres.

A pesar de la represión, el odio aumenta a través de internet, que es su correa de transmisión. “Las redes sociales han permitido el aumento de los ataques y casos de odio en Estados Unidos”, asegura el SPLC (Southern Poverty Law Center).

Además internet pone en contacto a unos odiadores con otros, los recluta y los organiza, de tal modo que el referido SPLC ha registrado unos 900 grupos de odio en Estados Unidos, que Rick Halperin uno de esos “expertos” de pacotilla de una universidad metodista, atribuye a los mensajes de Trump: “Todo empieza con el Presidente”, sostiene Halperin. “Ha demostrado quién es: un intolerante, un mentiroso, una persona que odia”(3).

La conclusión es obvia: si todo empieza con Trump, para acabar con el odio primero deberíamos acabar con él… Pero no podemos. Lo que sí podemos hacer es censurar internet de manera que el odio, el racismo, el yihadismo y el extremismo no se propaguen.

Ahora bien, la censura está mal vista y es antipática si llega desde fuera, sobre todo desde el Estado y sus funcionarios. Lo mejor -y más barato- es que internet se autocensure: que los buscadores se autocensuren, poner a Facebook y Twitter a vigilar a sus usuarios, cerrar los servidores a saco…

(1) https://politica.elpais.com/politica/2017/06/08/actualidad/1496913111_575299.htm
(2) https://www.eluniverso.com/noticias/2018/06/20/nota/6821237/denuncian-rafael-correa-supuesto-delito-odio-tras-llamar-efialtes
(3) https://mundohispanico.com/noticias/aumenta-racismo-y-odio-en-redes-sociales-experto-lo-atribuye-a-trump-video

El gobierno sirio inicia negociaciones con los kurdos en Raqqa

El domingo el gobierno sirio envió una delegación oficial para reunirse con las Fuerzas Democráticas Sirias (FSD) apoyadas por Estados Unidos en Tabqa, una localidad al oeste de Raqqa.

La delegación del gobierno sirio ofreció a los dirigentes de FDS y PYD el mismo acuerdo que dieron para la administración de Hasakah. Consistía en lo siguiente:

– puntos de control comunes para la administración de Raqqa
– la policía militar siria se encargará de la seguridad de Raqqa
– el tiempo dedicado por las tropas de YPG/FDS contará como tiempo pasado en las filas del ejército regular sirio
– el ejército regular sirio abrirá oficinas de reclutamiento en Raqqa
– el ejército sirio y las tropas de las FDS/YPG unen sus fuerzas

A pesar de la oferta, las partes no han llegado a ningún acuerdo, aunque han avanzado hacia una solución política.

Las reuniones en Hasaka y Raqqa se han celebrado poco después de que el gobierno sirio enviara delegaciones de paz a Qamishli para reunirse con dirigentes kurdos.

Las reuniones de Qamishli fueron provechosas, ya que desde entonces el gobierno sirio y los dirigents kurdos se han reunido varias veces.

https://www.almasdarnews.com/article/exclusive-syrian-govt-meets-with-us-backed-forces-in-western-raqqa/

Los médicos de Estados Unidos llevaron la epidemia del Ebola a África occidental en 2014

Murciélagos: una tesis estúpida
Los periodistas liberianos llevan años estudiando si en 2014 el CDC (Centro para el Control de Epidemias de Estados Unidos) provocó el brote repentino del virus del Ébola en África occidental.

Hasta ahora han confirmado que durante al menos un año antes del brote del Ébola, el CDC controlaba un laboratorio de investigación que, en diferentes momentos, estaba estudiando muestras vivas del virus del Ébola.

En las instalaciones de investigación del CDC en Atlanta, los residuos sólidos del laboratorio se incineran en hornos de última generación y los residuos líquidos tienen su propia instalación de tratamiento.

Antes de la epidemia de Ébola no había nada de eso en Liberia. La investigación ha encontrado pruebas de que la eliminación de residuos sólidos del CDC fue tratada fuera del sitio por contratistas privados que quemaron todo en un incinerador cerrado.

Pero la investigación ha revelado que, además, en Liberia los residuos sólidos, incluidos los objetos punzantes, también fueron arrojados en vertederos a lo largo de Monrovia, la capital de Liberia.

Con cientos, si no miles, de liberianos se ganan la vida recogiendo los montones de basura, por lo que sólo era cuestión de tiempo que alguien fuera atrapado con una aguja hipodérmica del Ébola, lo que ha causado una epidemia de un virus mortal como nunca antes se había encontrado en África occidental.

Puede que no sean los residuos sólidos del laboratorio de investigación del CDC, sino también los residuos líquidos generados allí. La investigación revela que los desagües de los laboratorios del CDC no eran realmente diferentes de los del resto de Liberia, un país donde la capital no tenía electricidad, y mucho menos agua corriente.

Desde tuberías de laboratorio hasta zanjas, pasando por un arroyo donde la gente se bañaba, lavaba sus platos y ropa e incluso tomaba agua potable… no había un sistema moderno de contención de desechos líquidos, por no mencionar el tratamiento de lo que se desechaba mediante la mortífera investigación que llevaba a cabo el CDC en Liberia.

A la Organización Mundial de la Salud y otros colegas del CDC sólo se les ocurrió la ridícula “explicación” de que los africanos comían murciélagos infectados, del mismo modo que en los ochenta lanzaron la estupidez de que comían monos, para explicar la propagación del SIDA. Pero nadie ha explicado cómo los murciélagos viajaron 600 kilómetros entre el Congo y África occidental por primera vez en la historia.

Del mismo modo, fue la ONU quien llevó el cólera a Haití.

Los periodistas liberianos han descubierto que fue el CDC quien llevó el virus del Ébola vivo a Liberia para estudiarlo por lo menos un año antes del brote y no se molestó en traer sistemas modernos de saneamiento para evitar su propagación.

En el actual sistema sanitario mundial, ejemplo palmario de colonialismo, los africanos son los conejillos de Indias, el campo de experimentación para probar vacunas y todos tipo de fármacos. Para ello cuentan con el apoyo de las ONG sanitarias

El colmo es cuando todo ese tipo de organismos seudomédicos (OMS, CDC y otros) vuelven a sus países con la sonrisa bajo el brazo: la farmacopea moderna ha vuelto a triunfar; el hombre vence a la enfermedad; la epidemia del Ébola ha sido derrotada en África…

https://ahtribune.com/world/africa/2315-cdc-ebola.html

¿Quién mueve los hilos de la desestabilización en Nicaragua?

Desde el 18 de abril los altercados de grupos desestabililzadores ha dejado decenas de muertos y heridos en Nicaragua, pero no hay una insurrección popular contra el Gobierno, sino, por el contrario, la resistencia de todo el pueblo sandinista y no sandinista, contra Estados Unidos y la Unión Europea.

Desde hace décadas la Agencia Sueca Internacional de Cooperación al Desarrollo financia las redes antisandinistas en Nicaragua.

El imperialismo interviene en las protestas del lumpen, dada posición geoestratégica del país, que une América del Norte con América del Sur y permite el paso del Mar Caribe al Océano Pacífico. Para controlar a Centroamérica, tienen que mantener a Nicaragua como a Afganistán: en un estado de guerra permanente.
El año pasado la cámara baja del Congreso de Estados Unidos aprobó la ley “Nica Act” para bloquear los préstamos de instituciones financieras internacionales al gobierno de Nicaragua.

La Nica Act se aprobó cuando el presidente Ortega exigió a Washington el pago la indemnización de 17.000 millones de dólares sentenciada por la Corte Internacional de Justicia de La Haya en 1986, por el papel de la nación norteamericana en actividades militares y paramilitares contra Nicaragua.

La exigencia de Ortega ante Estados Unidos y su rechazo a la injerencia pone en riesgo los intereses de la oligarquía de Nicaragua: perder sus fuentes internacionales de financiación.

En Nicaragua la oligarquía capitalista se compone de una alta burguesía vinculada a las finanzas internacionales y las empresas multinacionales.

Michael Healey, actual portavoz del levantamiento es un simple empleado de una fábrica propiedad de capitales colombianos. Asimismo, José Adán Aguerri, presidente de la patronal COSEP (Consejo Superior de la Empresa Privada) no posee empresa alguna aparte del propio COSEP. La familia Pellas, que durante la Revolución de los ochenta declaró la huelga económica al Gobierno Sandinista y trasladó todo su dinero a los paraísos fiscales desde los que se dedicó a la especulación financiera, vio aumentar su poder e influencia con la guerra que desangró al país.

Precarización y derecho a huelga en el sindicato más grande de Argentina

Juana Galarraga y
Matthias Flammenman

La alteración de la normalidad cotidiana con la huelga, es una forma en que la clase trabajadora hace pesar el lugar que ocupa, la imposibilidad de que el sistema funcione sin sus manos, pies y cerebros puestos a trabajar.

La foto de la 9 de Julio vacía, sin transporte público, sin el embotellamiento de la hora pico cuando miles de almas se disponen a ingresar a sus puestos de trabajo, condensa la potencia de esa fuerza social que la CGT llamó a parar este 25J, pero a quedarse en su casa.

A pesar de los límites que las direcciones sindicales impusieron a la medida, la cotidianidad capitalista se vio interrumpida y la clase obrera se expresó como poder social de peso.

Mucho más potente hubiese sido la postal si esas miles de almas hubiesen salido a poblar el país de piquetes y movilizaciones, tal como hizo el sindicalismo combativo y la izquierda en la 9 de Julio y en varias grandes ciudades del interior. Mucho más potente hubiera sido la medida si la totalidad de la clase obrera hubiera podido sumarse a la huelga.

¿Por qué pudo comprar puchos en el kiosco el día del paro? También pudo ir a Mc Donald’s en vez de cocinar. ¿Por qué atendió su teléfono a eso de las 20 horas y una vocecita le comunicó una nueva promoción de Cablevisión desde un punto remoto del país? El paro podría haber sido mucho más contundente. El 25J podría haber sido un día imposible para que cualquiera de estas cosas sucedieran.

Así como la huelga es una forma de expresar el poder social de la clase trabajadora sindicalizada, afectando la normalidad de la vida cotidiana, aquellos sectores de la economía que se desarrollan en medio de una huelga como si nada, permiten ver cuál es el alcance de la precarización.

Un ejemplo claro son los comercios. El Sindicato de Empleados de Comercio (SEC) nuclea a alrededor de 1.200.000 personas. ¿Cuántas habrán tenido que asistir obligadas a sus trabajos? ¿Cuántos empleados de comercio ni siquiera están registrados?

El paro general es una buena oportunidad para echar luz sobre la situación de los miles de precarizados que no pudieron participar por ser contratados, por no tener representación sindical o estar en negro. Son quienes más sufren cuando hay ajuste. Los números muestran que las mujeres y los jóvenes menores de 30 años son el sector más afectado por la precarización, la informalidad y los bajos salarios.

Para miles, parar hubiera significado la pérdida del presentismo (en muchos lugares representa hasta un tercio del salario en mano) o peor aún, el despido. Aunque hayan tenido muchas razones para parar y sus condiciones laborales sean las peores, simplemente no pudieron hacerlo por temor a las represalias patronales.

Noelia trabaja en un call ubicado en el microcentro de la ciudad de Buenos Aires. Más de una vez se cruzó con gente del (SEC) repartiendo folletos en la puerta.

En una de sus primeras semanas de trabajo, mientras hablaba como autómata frente a la computadora con la vincha puesta, alguien tocó su hombro y la saludó. Noelia giró sobre su desvencijada silla. Sin poder sacarse la vincha y en los pocos segundos de “avail” (término con el que se conoce a los segundos o minutos de espera entre un llamado y otro), conoció a un joven y a una chica que le dijeron “hola, somos los delegados de la empresa”.

La escueta presentación se vio truncada por un llamado que cayó y Noelia tuvo que atender. El delegado le siguió hablando mientras ella dialogaba con una clienta al teléfono. Le extendió una planilla para que Noelia les pasara su mail. “Por cualquier duda que tengas con tu recibo de sueldo o lo que sea, nuestra oficina está al lado de la puerta o mandanos un mail”. La delegada apenas unos años mayor que ella le dejó en el box una serie de folletos del SEC.

Fue la única vez que Noelia vio las caras de los delegados en casi tres meses de trabajo. El sindicato que comanda el octogenario Armando Cavalieri adhirió al paro de la CGT. Sin embargo en el call donde ella trabaja, los delegados no dijeron nada al respecto ni enviaron un mail. Los encargados de comentar cómo se trabajaría ese día fueron los team leaders.

Días antes, box por box, cada uno de ellos pasó a preguntarles a los operadores de su equipo dónde vivían para evaluar la posibilidad de que se presentaran de todos modos, aunque no hubiera transporte público. La empresa depositaría plata en sus cuentas sueldo para “ayudarlos” con el costo del remise.

El ejemplo anterior muestra una de las formas en que la patronal presiona individualmente para que su personal no pueda parar. El sindicato que debería garantizar la efectividad de la huelga brilla por su ausencia.

Otra apretada fuerte se vivió en las sucursales del supermercado Coto. Sus trabajadores y trabajadoras denunciaron que la patronal amenazó con suspensiones y despidos a quienes adhirieran a la medida.

En este caso la suerte del personal de Coto también está atada al rol del SEC. En el país se garantizó que algunas sucursales mantuvieran bajas sus persianas, no así en todas. En Santa Fe, por ejemplo, el acatamiento al paro en las grandes cadenas de supermercados fue dispar. Walmart cerró sus puertas, pero Coto se mantuvo abierto.

En la Ciudad de Buenos Aires los comercios de Alfredo Coto abrieron durante el paro general. El referente gremial de las sucursales porteñas es Ramón Muerza, quien disputa la conducción del sindicato al histórico Armando Cavalieri.

Se sabe que Muerza es amigo del empresario Alfredo Coto, el hombre que atraviesa una causa judicial por tener un verdadero arsenal de armas escondido en un depósito de uno de sus hipermercados. Muerza, de hecho, se encuentra salpicado por esa denuncia.

De apretados y apretadores

El día del paro el empresario propietario de los supermercados “El Abastecedor”, se mostró durante todo el día como una gran víctima de la jornada. Jorge Munua denunció aprietes por parte de los delegados del SEC zona Oeste, para que no abriera su local en la localidad de Ituzaingó.

TN y otros noticieros tomaron el caso del señor y lo replicaron hasta el hartazgo para demonizar la medida de lucha de los trabajadores. Es que en la concepción del Gobierno, sus medios afines y los empresarios, el ejercicio del derecho a huelga es una actitud “extorsiva”.

Según respondió el sindicato en un comunicado, “El Abastecedor resistió durante años la participación sindical en la empresa, e hizo todo lo que tuvo a su alcance, incluidos despidos de compañeros, para evitar que sus trabajadores tuvieran un delegado gremial que defendiera sus derechos”. El mismo empresario admitió que el sindicato llegó hace poco a su establecimiento.

El SEC denuncia además que el empresario es “un negrero” y que las condiciones de trabajo del personal son muy irregulares.

Evidentemente la relación de este hombre de negocios y los delegados no es tan amigable como la de Muerza y Coto. Esto no redunda en la defensa irrestricta de las condiciones de trabajo del personal por parte de un sindicato altamente burocrático. De hecho el dueño del súper se encargó de remarcar cómo los delegados le pedían que “limpiara” gente que no respondía directamente a ellos. No se puede garantizar la veracidad de esta afirmación. Sin embargo, como bien saben trabajadores de otros lugares, la organización independiente y antiburocrática en Comercio es muy difícil.

Es una conducta común por parte de las conducciones burocráticas “sacar del medio” a los activistas que intentan organizarse por fuera de sus lineamientos y en esto comulgan con las patronales.

Las empresas de medios no hablan de quiénes son los que sufrieron la apretada más grande el día del paro. Como muestran los ejemplos, los sectores más precarizados fundamentalmente de los comercios, con o sin representación sindical, fueron presionados por la patronal y librados a su suerte por el sindicato.

Recuperar los sindicatos

La política que divide a los trabajadores entre quienes cuentan con derechos elementales y los que no, no es casualidad. La burocracia sindical la mantiene y alienta para restarle fuerzas a la clase obrera. Y esto favorece a los empresarios y a los burócratas sindicales que viven como ellos.

Manteniendo al 30 por ciento de la fuerza laboral en negro, la precarización y la tercerización laboral, las empresas se ahorran millones.

El paro fue contundente, pero faltó que pudieran expresarse cientos de miles que trabajan en condiciones precarias, bajo contrato o en negro. Para que la fuerza de la totalidad de la clase obrera se ponga en movimiento es imprescindible echar a la burocracia sindical que divide las filas obreras.

Hay que recuperar los sindicatos para que se pongan al frente de las demandas del conjunto de los explotados. Que luchen por terminar con la precarización, para que las mujeres cobren el mismo salario que los hombres por el mismo trabajo y para que peleen por el derecho al aborto.

Si el total de los 30 millones de trabajadores se unieran, no solo derrotarían el ajuste macrista, sino que podrían dar una solución de fondo a la crisis nacional.

http://laizquierdadiario.com/Comercio-precarizacion-y-derecho-a-huelga-en-el-sindicato-mas-grande-del-pais

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