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Los archivos del ‘gulag’ sorprenden a los propios descendientes de los perseguidos

Tras la caída de la URSS en 1991, numerosos familiares y descendientes de aquellos que fueron perseguidos, detenidos o encarcelados, sobre todo en tiempos de Stalin, acudieron al gobierno para pedir explicaciones e indemnizaciones.

El bombardeo publicitario, al que se unió la “nueva Rusia”, les hizo suponer que sus allegados habían sido perseguidos injustamente, e incluso gratuitamente. Eso es lo que les estaban contando, al menos.

Algunas de aquellas peticiones pasaron a Vladimir Startsev, Fiscal de Distrito de Leningrado, quien volvió a revisar de nuevo los archivos de la policía soviética, redactando en 2000 un informe oficial con sus conclusiones que ahora han salido a la luz. El fiscal no puede ser más claro y concluyente, por lo que transcribimos el informe en su integridad:

“En los últimos años, hemos recibido muchos formularios de solicitud de los hijos y nietos de las víctimas de la represión política de Stalin. Quieren que encontremos documentos que rehabiliten legalmente a sus padres, ya que sus familias tendrían derecho a recibir pagos de reparación de hasta 800 rublos al mes. Hemos recuperado viejos archivos del gobierno y a menudo resulta que los que fueron enviados a campos de trabajo o condenados a muerte por fusilamiento no eran víctimas inocentes en absoluto. Algunos habían sido procesados por robo o hurto, otros por colaborar con los ocupantes alemanes. Sus hijos se sorprendieron al saber la verdad”.

“Personalmente tuve cuatro casos cuando ayudé a las familias a descubrir información sobre sus padres víctimas. Estas personas dedicaron un tiempo considerable (y, en algunos casos, dinero) a la búsqueda en varios archivos del gobierno”.

“Al final, uno de ellos descubrió que su abuela no había sido enviada a prisión porque era ‘hija de un militar zarista’, sino porque había malversado dinero de una fábrica en la que trabajaba como contable, y luego lo usó para comprar un abrigo de invierno de lujo”.

“Otro tipo se sorprendió al enterarse de que su abuelo había sido condenado a prisión, no porque hubiera ‘contado un chiste sobre Stalin’, sino porque era el autor de una violación en grupo”.

“Luego otro descubrió que su abuelo no había sido ‘un inocente kulak injustamente perseguido’, sino un criminal reincidente condenado a muerte por asesinar a toda una familia (marido, mujer y dos adolescentes)”.

“Sólo había uno cuyo abuelo había sido realmente reprimido por razones políticas. Pero, de nuevo, no fue porque había ‘contado un chiste sobre Stalin’. Resultó que estaba ayudando a los alemanes a controlar la población de los territorios ocupados durante la guerra”.

https://www.fort-russ.com/2018/11/archives-revealed-stalins-great-purge-victims-werent-always-innocent/

¿Quién financia el famoso ‘auge de la ultraderecha’ en Europa?

La neonazi alemana Alice Weidel
Los neonazis alemanes de AfD (Alternativa para Alemania) ya tienen su propio Caso Bárcenas: han aparecido subvenciones en negro de una multinacional farmacéutica suiza por valor de 130.000 euros y otros 180.000 a través de una fundación holandesa.

Para tener más votos hay que tener más dinero, pero nadie habla de quién pone la pasta para financiar el famoso “auge de la ultraderecha” en Europa.

La Fiscalía ha abierto una investigación contra el partido fascista por la violación de las normas de financiación de las campañas electorales, según ha informado este miércoles un portavoz del Ministerio Público en la ciudad alemana de Constanza.

En Alemania las donaciones que se hacen desde países que no pertenecen a la Unión Europea están prohibidas, según la ley de financiación de partidos.

La donación procedente de Holanda corresponde a la Fundación Identidad Europea y los neonazis tendrían que haber comunicado de inmediato al Bundestag la llegada de ese dinero, lo que no hicieron.

Además, AfD mantiene en el anonimato el nombre y apellidos de la persona que, en concreto, aportó ese dinero pero, según la ley de financiación de partidos, las donaciones no pueden ser anónimas.

La investigación se dirige contra la dirigente fascista Alice Weidel, que es diputada federal, por lo que está amparada por la inmunidad parlamentaria.

Esta mañana Weidel ha reconocido en el Bundestag que han cometido “errores” en la gestión de las donaciones, aunque ha asegurado que devolvió todo el dinero a la famacéutica suiza.

Pero los neonazis no sólo han cometido “errores”, sino también han contado mentiras. “Ayúdenos a tener más éxito”, pedía Weidel en las redes sociales antes de las últimas elecciones. “A diferencia de otros grandes partidos, nosotros no tenemos grandes donaciones”, añadió.

Además, los neonazis alemanes se han beneficiado de bocados mucho más suculentos que los que investiga la Fiscalía: la Asociación por la Preservación del Estado de Derecho y las Libertades Civiles les entregó un sobre con más de 10 millones de euros porque no hay nadie mejor que los nazis para defender las libertades.

En fin, no es posible saber los motivos por los cuales algunos califican de “antisistema” a los nazis, cuando son la perfecta encarnación del sistema capitalista, del sistema electoral, del sistema de partidos, de la corrupción…

Tampoco es posible saber de qué se escandalizan: es imposible que un partido como AfD fundado en 2013 haya conseguido representación en todos los parlamentos regionales en apenas cinco años sin disponer de dinero en abundancia.

La Nueva Ruta de la Seda cumple 5 años en medio de buenas expectativas, sospechas y desconfianza

Han transcurrido cinco años desde octubre de 2013, cuando China dio a conocer su vasto proyecto de la Nueva Ruta de la Seda, que prometía muchos beneficios a sus numerosos participantes en términos de lazos comerciales y económicos mutuos, centros financieros, infraestructuras (construcción de puertos, autopistas y trenes de alta velocidad, gasoductos), centros turísticos, etc. Ahora parece posible resumir al menos los resultados intermedios: ¿qué se ha logrado con éxito y qué obstáculos han surgido durante su aplicación?  Por último, ¿cuál ha sido la reacción de los participantes ante los costes que, naturalmente, son el fardo de unos proyectos tan grandes, sin precedentes, y que, naturalmente, generan (por no decir otra cosa) insatisfacción por parte de algunos?No nos detendremos en los éxitos; en Pekín son aclamados alto y claro por parte de los organismos oficiales, los medios de comunicación, los expertos y otros.

Como resultado, se han acumulado una serie de críticas y peticiones para reevaluar el estado de algunos proyectos a lo largo de las rutas terrestres y marítimas de esta Ruta de la Seda. Quedó claro que, además de los aspectos positivos, durante la ejecución del proyecto en varios países surgieron toneladas de riesgos y consecuencias negativas. Esto incluye un análisis insuficiente de la rentabilidad futura de las inversiones, así como la incertidumbre y la falta de transparencia de muchos aspectos políticos, económicos y reglamentarios de los proyectos. Los créditos chinos baratos a menudo se convierten en pozos de deuda, por ejemplo para Sri Lanka, Pakistán, Maldivas, etc. Por un lado, los créditos causan millones de dólares en pérdidas de los ahorros debido a tasas de interés depredadoras. Por otro lado, existe el riesgo de que Pekín se niegue a reevaluarlas, como se ha hecho anteriormente, especialmente en África, a pesar de que China tiene 3 billones de dólares en reservas financieras. La generosidad no es infinita. Los chinos saben contar, tanto en yuan como en dólares.

La gran cantidad de equipos y materiales utilizados (acero, hormigón y madera, necesarios para el suministro de los proyectos) ofrece muchas oportunidades de expolio y otros abusos. El débil entorno regulatorio y legal en algunos de los países que participan en este proyecto crea un terreno fértil para la corrupción entre las empresas chinas, que pagan sobornos como medio para apoyar sus actividades. Sabemos que durante mucho tiempo, y no siempre con éxito, la propia China ha estado luchando contra este flagelo.

Se ha criticado el incumplimiento de las normas de seguridad en la construcción de una obra, la utilización de materiales y equipos reciclados o de baja calidad y la construcción de proyectos peligrosos para el medio ambiente (presas o centrales hidroeléctricas, centrales térmicas de carbón, etc.). Las autoridades de Laos, Camboya y varios otros países han informado de daños en el medio ambiente y del inicio de la sequía debido a los proyectos hidroeléctricos chinos a lo largo del río Mekong. Indonesia expresó su preocupación por el exceso de gastos de una central eléctrica de carbón y por las deficiencias de un proyecto ferroviario de alta velocidad. Las autoridades de Myanmar han expresado su preocupación por la deforestación total de algunas zonas y están tratando de cambiar las condiciones del proyecto portuario de 10.000 millones de dólares.

En noviembre del año pasado, Nepal suspendió los proyectos financiados por China para construir dos presas para una central hidroeléctrica. En agosto de 2018 el primer ministro malasio Mahathir bin Mohamad, reelegido, anunció que rechazaba la construcción de enlaces ferroviarios y dos oleoductos en el país, financiados con 22.000 millones de dólares por China, a menos que se reevaluaran los términos del acuerdo. Pakistán debe a China más de 16.000 millones de dólares y ha intentado iniciar negociaciones para modificar una serie de condiciones para la aplicación del Corredor Económico China-Pakistán (CPEC). Sri Lanka ha transferido casi todo el control del puerto de Hambantota a empresas chinas debido a la enorme deuda que había contraído con Pekín en el marco de otros proyectos, incluida la Ruta 21 del Mar de la Seda (SSM-21).

No es de extrañar que se esté desarrollando un movimiento de protesta como resultado de estas circunstancias negativas. Por ejemplo, en Pakistán, los ataques en Baluchistán contra los obreros chinos de la construcción se han hecho más frecuentes, al igual que las manifestaciones de los estibadores en Sri Lanka, el puerto de Hambantota, etc.

Por supuesto, estos gastos y los justificados temores de un aspecto militar y estratégico contenido en este proyecto, así como otros factores, llevaron a India, el único país importante, a boicotearlo abiertamente, ya que Delhi había intentado repetidamente encontrar explicaciones razonables para la prolongada negativa de Pekín a responder a las peticiones de consultas para aclarar ciertas cuestiones.

Pero la India no está sola en su aversión a la falta de transparencia y al engaño de los métodos chinos y al lado visible de los objetivos militares y estratégicos subyacentes al proyecto, en particular en el Océano Índico y en la zona del Mar de China.

A finales de octubre de 2017, Japón propuso a India, Estados Unidos y Australia construir conjuntamente puertos y una red de carreteras de alta velocidad en Asia y África. Este proyecto podría convertirse no sólo en una alternativa al proyecto chino, sino también en un fuerte refuerzo de los planes promovidos por India y Japón para la creación de un Corredor de Crecimiento Asia-África 2016.

El Ministerio de Relaciones Exteriores del Japón ha proporcionado información sobre su plan a los Ministros de Relaciones Exteriores de Gran Bretaña y Francia con la esperanza de atraer también a sus países a su aplicación. Esta prometedora oferta es similar a la idea que expresó el Secretario de Estado de Estados Unidos, Rex Tillerson, a principios de octubre de 2017 durante su visita a Delhi. Como alternativa a las iniciativas chinas, se debatió la posibilidad de construir conjuntamente carreteras y puertos en el sur de Asia hasta la región de Asia y el Pacífico (APR).

Mientras tanto, en interés de la Ruta de la Seda, China sigue fortaleciendo a los pequeños países vecinos. Los primeros préstamos BRI (Basic Rate Interface) se lanzaron en enero de 2018, financiados por Pekín, y proporcionan dos canales digitales a los usuarios nepalíes. Se propuso un proyecto similar a India, al igual que otros proyectos anteriores, pero fue rechazado de nuevo. En abril de 2018 los chinos reflejaron las alternativas mencionadas proponiendo a Nepal la creación de un corredor como parte de la Ruta de la Seda que conectaría a ese país sin litoral con China e India, si este último país estuviera de acuerdo. Este proyecto sería extremadamente beneficioso para Katmandú, que hasta 2015 estaba más en el área de influencia de India, pero que intentaba mantener un equilibrio entre los dos gigantes. En los últimos dos años, China ha superado con creces a la India, con la intención de construir un enlace ferroviario entre Katmandú y Lhasa, en la Región Autónoma del Tíbet, mediante la perforación del Everest. Así, el péndulo de los intereses de Nepal se ha desplazado significativamente hacia China.

Con respecto a este corredor, Pekín cree que a Delhi le interesaría volver a considerar este proyecto. La participación de India podría, de una forma u otra, apoyar sus intereses en Nepal. El corredor no atravesará territorios que atenten contra la soberanía de India, como es el caso del Corredor Económico China-Pakistán (CPEC). Esto significa que no hay politización y sería más aceptable.

Las autoridades chinas no se han limitado a estos escasos signos de atención al “cortejo” de India para este propósito específico: atraerla como participante en la Ruta de la Seda. A este respecto, Pekín es consciente de los planes de India de construir más de 100 aeropuertos modernos en los próximos 10 a 15 años, habiendo asignado casi 60.000 millones de dólares para duplicar su número actual (120) y crear varios millones de puestos de trabajo. Los principales expertos y analistas de las principales universidades de China, al evaluar los planes de India, exageraron abiertamente las dificultades de India para encontrar los fondos adicionales necesarios para un proyecto tan formidable, principalmente a través de fuentes externas. Su veredicto llamó la atención de las estructuras de poder en Pekín. Luego emitieron un mensaje inequívoco a India: China puede convertirse en una fuente de financiación para resolver los problemas del creciente flujo de tráfico aéreo en India: hasta 520 millones de pasajeros en la década de 2030, o el tercer lugar en el mundo (como parte de la Ruta de la Seda, China ya ha construido aeropuertos modernos en Togo y Pokhara en Nepal).

El mensaje de China a India parece simple, pero directo: ¡si te unes a la Ruta de la Seda tendrás 100 aeropuertos!

Pero mientras las capitales de los países que han desarrollado iniciativas para nuevos proyectos de infraestructura alternativa, como contrapeso a la Ruta de la Seda, evalúan los riesgos y beneficios y debaten perezosamente con más retórica que detalles reales, la caravana china, cargada de “paquetes de éxitos, gastos y problemas”, continúa su avance en la Ruta de la Seda.

Nina Lebedeva https://journal-neo.org/2018/11/07/one-belt-one-road-obor-five-years-later-some-results-and-new-alternatives/

Fascismo e imperialismo: el mito de la ‘autarquía’ del III Reich

En su etapa actual, el capitalismo es un modo de producción dominado tanto por los monopolios como por las finanzas, que no son más que dos caras de la misma moneda, a las que hay que añadir el protagonismo del Estado, que antes no tenía la misma intensidad, más la concurrencia por los mercados internacionales entre las grandes potencias imperialistas.

Una definición del fascismo que no tenga en cuenta esos cuatro ejes al mismo tiempo es, pues, absurda y no conduce a ninguna parte. A ellos hay que añadir otros dos más, que no son los menos importantes: el desafío del movimiento obrero y la aparición de la URSS. No es ninguna casualidad que el modelo más feroz del fascismo aparezca en Alemania que, después de Rusia, tenía las mayores y mejores fuerzas proletarias organizadas.

La nueva etapa del capitalismo se inicia con la Primera Guerra Mundial, que pone en funcionamiento los cuatro pilares del monopolismo al mismo tiempo: la difusión de una moneda fiduciaria, descomunales presupuestos de guerra, pillaje del oro, créditos, endeudamiento, inflación y, para colmar el vaso, reparaciones económicas a los países derrotados, empezando por Alemania.

En 1917 la Revolución de Octubre salvó a Alemania de convertirse en un país paria, sometido a las demás potencias. El papel que los demás imperialistas le tenían reservado era el de constituir un baluarte frente a la URSS y al movimiento obrero, que en la posguerra inició tres insurrecciones sucesivas.

Ese -y no otro- es el marco de Alemania en tiempos de la República de Weimar (1919-1933) y en del surgimiento del nazismo, llamado primero a ser una batallón de choque contra los trabajadores y los comunistas y luego, una vez que el terreno quedara diáfano, tomar el poder e intensificar la explotación de la fuerza de trabajo hasta los límites que conocemos.

El III Reich no surgió de la nada, ni contra los planes de las potencias occidentales, o sin contar con ellas, sino que fue diseñado por ellas. En Alemania nunca hubo autarquía. Los vencedores de la guerra mundial tenían que apretar a Alemania sin ahogarla. Negociaban, sobornaban y chantajeaban a unos y a otros. Presionaban por un costado para aflojar en el otro. Antes y después de 1933 los imperialistas negociaron con los nazis, lo cual no significa que estos siguieran las pautas que les indicaban en Londres o París (y de ahí el estallido de otra guerra en 1939).

En 1921 fijaron la cuantía de las reparaciones económicas, pero no lo hicieron los alemanes, como es obvio, sino sus rivales imperialistas. Ascendían a 6.600 millones de libras pagaderas en 30 años y en especie, sobre todo en carbón, o sea, un expolio. La ocupación del Ruhr, donde estaba el 80 por ciento de las minas alemanas de carbón, obligó a los alemanes a aceptar lo que los imperialistas les pusieron encima de la mesa.Era imposible pagar y todos (acreedores y deudores) lo sabían. Pero no se trataba de cobrar sino de someter. Alemania era un país cuyo destino debía ser el de cualquier deudor moroso, sometido a la mendicidad y al dictado de los bancos británicos, franceses, suizos y estadounidenses.

La maquinaria productiva de Alemania se había parado al final de la guerra y, además, aparecieron unas cifras de inflación que la historia nunca había conocido. En 1920 se cambiaban 20 marcos por cada libra; un año y medio después se necesitaban 1.000 marcos, luego 35.000 y así sucesivamente, hasta los 500.000 millones.

Fue otro gigantesco expolio. Con el dinero prestado por el Banco Central, los capitalistas especulaban con el valor de su propia divisa, al más puro estilo “nacionalista”. Los impuestos se pagaban con una moneda que no valía nada, lo mismo que los salarios o las deudas. Como el marco no valía nada, se podía pagar cualquier cosa… excepto las reparaciones.

Fue, pues, una ruina calculada que obligó a reaccionar a los imperialistas que pusieron al frente de la oficina de cobro a Dawes, un general del ejército estadounidense, como quien manda a un matón de la mafia a asustar a un deudor esquivo.

En torno al matón se formó un comité que recibió su nombre y celebró la primera reunión en París en 1924, ordenando la creación de una nueva moneda alemana. Creo que no hace falta enfatizar en que los asuntos económicos de Alemania no eran competencia de los alemanes sino de los imperialistas, pero a muchos se les olvidan estas cosas al hablar de que el fascismo tiene algo que ver con el “nacionalismo” (e incluso con la autarquía).

Es más, lo que el gobierno alemán quería era crear un nuevo marco, al que llamó Rentenmark con la misma paridad que tenía con la libra, es decir, 20 marcos por libra. Pero los imperialistas no apoyaron este plan de la única manera que era posible, con oro y divisas extranjeras.

Entonces los matones impusieron su nueva moneda, el Reichmark, con la misma cotización frente a la libra esterlina de 20 a 1, pero bajo el control de los imperialistas occidentales a través de un banco emisor independiente del gobierno alemán: el Reichsbank, modelo del luego famoso Bundesbank y demás bancos centrales “independientes”, o sea, dependientes del capital financiero internacional.

Además, Alemania debía pedir un préstamo para pagar la primera cuota de las reparaciones de guerra. Es un precedente del “estilo griego” de hace unos pocos años: un país arruinado que pide un préstamo y contrae deudas para pagar otras deudas anteriores…

Asi es como la inflación llegó a su fin en Alemania, pero no fue gracias a Alemania sino a sus rivales, que cada vez eran menos rivales porque la revolución socialista estaba a las puertas de toda Europa central. Alemania era el modelo; había que apoyar a Alemania; eran necesarios más préstamos.

Comenzó una orgía de créditos públicos y privados. En términos marxistas se llama importación de capital y tiene muy poco que ver con el “nacionalismo” y la autarquía. En 1925 la afluencia de capitales extranjeros provocó una reactivación de la economía alemana. Las exportaciones alemanas aumentaron y en 1927 alcanzaron el nivel de 1913.

La reactivación dio a Alemania la oportunidad de reembolsar el préstamo de Dawes sin tener que utilizar sus propios recursos. Los extranjeros pagaron las deudas extranjeras. El ministerio alemán de Asuntos Exteriores lo explicó así: “Cuanto más nos endeudemos en el extrajero, menos tendremos que pagar en concepto de reparaciones”. Para que Alemania no quebrara quienes debían preocuparse de las reparaciones eran los acreedores extranjeros.

Entre 1921 y 1931 Alemania pagó 19.100 millones de marcos en concepto de reparaciones, mientras que contrajo 27.000 millones de marcos de deudas, lo que en otras palabras significa que el apoyo exterior a Alemania fue mucho más allá de las reparaciones de guerra y sólo se explica por la necesidad de hacer frente a la URSS y al movimiento revolucionario en Europa.

Como buenos “nacionalistas”, los demagogos nazis se lamentaban de que las desgracias de Alemania procedían “de fuera”; lo que no decían es que los remedios procedieron el mismo lugar que, además, era muy cercano: bastaba cruzar la frontera con Suiza, el país que siempre lava más blanco.

Es muy extraño leer historias de aquella época en las que se habla de la “autarquía” y el “aislamiento” de los regímenes fascistas como el de Hitler o el de Franco. El objetivo de esas concepciones es blanquear el papel de los imperialistas occidentales y, especialmente, el de Estados Unidos, en la Segunda Guerra Mundial.

Una parte de las exportaciones de capital enviadas por Estados Unidos a los nazis no eran transacciones comerciales corrientes sino flujos que pasaban por las manos del espionaje. Demuestran un compromiso político, y no sólo económico, con el nazismo. Por ese motivo Roosvelt envió a Suiza a Allen Dulles. Quien luego fuera conocido por dirigir a la CIA no sólo era un espía sino un abogado de los monopolistas de Wall Street que vigilaba sus inversiones en el III Reich. El lema del imperialismo se puede resumir en vigilar y negociar.

El flujo clandestino de dinero significa también que la cuantía de las exportaciones de capital están infravaloradas. De 1924 a 1929 se estiman oficialmente en 15.000 millones de marcos en inversiones a largo plazo y otros 6.000 millones de marcos en inversiones a corto plazo.

El 70 por ciento de las primeras (préstamos a largo plazo) era capital estadounidense y propiciaron el rearme alemán: siderurgia, petróleo, nitrato, caucho… A comienzos de la Segunda Guerra Mundial las inversiones de los grandes monopolios estadounidenses en sus filiales alemanas sumaban 800 millones de dólares, de las que 17,5 correspondian a Ford.

Varios monopolios que se consideran “alemanes”, como es el caso de IG Farben, estaban en poder de accionistas extranjeros.

La mayor parte de la financiación del partido nazi procedía del extranjero y sus funcionarios cobraban en moneda extranjera, sin que su “nacionalismo exacerbado” supusiera ningún obstáculo.

Los únicos apellidos que hoy asociamos a los nazis son Goebbels, Goering, Himmler, Keitel, Rommel, Hess… Pero no son todos; ni siquiera son los más importantes. Esos eran los que cobraban, pero ¿quién puso el dinero para pagarles a ellos?

Los nazis que en 1939 desataron la Segunda Guerra Mundial tienen apellidos alemanes tanto como estadounidenses. Eran financieros como Du Pont, Morgan, Rockefeller, Lamont y otros. A ellos se les podían añadir los nombres de los industriales, como Henri Ford, condecorado por Hitler, así como los suizos, que cumplieron un papel propio tanto como intermediario.

Lo que acabamos de decir del Plan Dawes se puede reproducir de su continuador, el Plan Young.

La burguesía ha llenado de anécdotas la historia del fascismo para ocultar las cuestiones de fondo y sus protagonistas. Por eso nadie investiga el viaje de Hitler a Zurich en 1923 y el dinero que allí le entregaron (posiblemente Henry Deterding, el patrón de la petrolera Shell) para dar el Golpe de Estado de aquel año.

Tampoco pregunta nadie por la entrevista entre Hitler y el financiero británico Norman Montagu un año antes de llegar a la Cancillería.

A nadie le suena el nombre de Wilhelm Gustloff, un banquero suizo que, a la vez, era dirigente de primera hora del aparato nazi en el exterior.

Tampoco suena el nombre de Max Warburg, director de IG Farben, cuyo hermano era el directeur del Banco de Reserva Federal de Nueva York, Paul Warburg.

Israel pierde la guerra en los dos frentes que tiene abiertos

Ramzy Baroud

El 12 de noviembre el fracaso de la operación militar de Israel en la Franja de Gaza puso de manifiesto que Tel Aviv no pudo utilizar su ejército como herramienta para obtener concesiones políticas palestinas.

Ahora que la resistencia popular palestina se ha generalizado gracias al aumento exponencial y al éxito creciente del movimiento de Boicot, Desinversión y Sanción (BDS), el gobierno israelí está librando dos guerras desesperadas.

Tras el ataque a Gaza, los palestinos respondieron lanzando cohetes a través de la frontera sur de Israel y llevaron a cabo una operación específica contra un autobús del ejército israelí. Mientras los palestinos marchaban para celebrar la salida del ejército israelí de su enclave asediado, el frágil orden político de Israel -dirigido durante mucho tiempo por el Primer Ministro israelí Benjamín Netanyahu- se derrumbó rápidamente.

Dos días después del ataque israelí contra Gaza, el ministro de Defensa Avigdor Lieberman renunció para protestar contra la “rendición” de Netanyahu a la resistencia palestina. Los dirigentes israelíes se encuentran en una situación precaria. La violencia salvaje va acompañada de una condena internacional y de una respuesta palestina cada vez más audaz y estratégica. Sin embargo, no dar a Gaza su proverbial “lección” los políticos oportunistas israelíes lo consideran como un acto de abandono.

Mientras Israel conoce límites en el campo de batalla tradicional, que antes dominaba completamente, su guerra contra el movimiento mundial BDS es, sin duda, una batalla perdida. Israel tiene un mal historial de participación de la sociedad civil. A pesar de la vulnerabilidad de los palestinos que viven bajo la ocupación, el gobierno y el ejército israelíes tardaron siete largos años en pacificar la intifada, el levantamiento popular de 1987. Aún así, el jurado no ha decidido qué es lo que realmente puso fin a la revuelta popular.

Por supuesto, hay que admitir que una intifada mundial es mucho más difícil de reprimir o incluso de contener. Sin embargo, cuando Israel comenzó a sentir el creciente peligro del BDS -que fue lanzada oficialmente por la sociedad civil palestina en 2005- reaccionó con el mismo patrón superfluo y predecible: detenciones, violencia y un torrente de leyes que criminalizan la disidencia en el país, al tiempo que desencadenaba una campaña internacional de intimidación y secuestros de los defensores y las organizaciones del boicot.

Este enfoque ha tenido poco éxito, excepto para atraer más atención del BDS y aumentar la solidaridad internacional. Sin embargo, la guerra de Israel contra el movimiento dio un giro serio el año pasado cuando el gobierno de Netanyahu gastó alrededor de 72 millones de dólares para derrotar la campaña de la sociedad civil.

Utilizando al gobierno de Estados Unidos para fortalecer sus tácticas contra els BDS, Tel Aviv confía en que sus esfuerzos para combatirlo en Estados Unidos están empezando a dar sus frutos. Sin embargo, sólo recientemente Israel ha comenzado a formular el componente europeo más amplio de su estrategia general.

En una conferencia de dos días en Bruselas a principios de este mes, funcionarios israelíes y sus partidarios europeos lanzaron su campaña europea contra el BDS. Organizada por la Asociación Judía Europea (EJA) y el Grupo de Asuntos Públicos Europa-Israel (EIPA), la conferencia contó con el pleno apoyo del gobierno israelí y contó con la presencia del ministro israelí de Asuntos de Jerusalén, Zeev Elkin.

Con el pretexto habitual de abordar el peligro del antisemitismo en Europa, los participantes confundieron deliberadamente el racismo con cualquier crítica a Israel, su ocupación militar y la colonización del territorio palestino. La conferencia anual de la EYPA llevó la manipulación por parte de Israel del término “antisemitismo” a un nivel completamente nuevo, ya que redactó un texto que supuestamente será presentado a los futuros miembros del Parlamento Europeo, exigiendo su firma antes de las elecciones del próximo mayo. Quienes se nieguen a firmar -o, peor aún, rechacen la iniciativa israelí- probablemente se enfrentarán a acusaciones de racismo y antisemitismo.

Pero ciertamente no fue la primera conferencia de este tipo. La euforia contra el BDS que ha arrasado Israel en los últimos años ha dado lugar a varias conferencias animadas y apasionadas en hoteles de lujo, en las que funcionarios israelíes han amenazado abiertamente a activistas del BDS como Omar Barghouti. Barghouti fue advertido por un alto funcionario israelí en una conferencia en Jerusalén en 2016 contra un “asesinato de civiles” por su papel en la organización del movimiento.

En marzo de 2017 el Knesset israelí adoptó la prohibición de viajar contra el BDS, que obliga al Ministro del Interior a negar la entrada en el país a cualquier extranjero que “a sabiendas haya hecho un llamamiento público para boicotear el Estado de Israel”. Desde que la prohibición entró en vigor, muchos partidarios del BDS han sido detenidos, extraditados y se les ha prohibido la entrada en el país.

Aunque Israel ha demostrado su capacidad de galvanizar a políticos estadounidenses y europeos egoístas para que apoyen su causa, no hay pruebas de que el movimiento BDS esté siendo reprimido o debilitado de ninguna manera. Por el contrario, la estrategia de Israel ha enfurecido a muchos militantes, a la sociedad civil y a grupos de derechos humanos que están indignados por su intento de subvertir la libertad de expresión en los países occidentales.

Más recientemente, la Universidad de Leeds en el Reino Unido se ha unido a muchos otros campus en todo el mundo para despojarse de Israel. Las cosas están cambiando.

Décadas de adoctrinamiento sionista han fracasado, no sólo al cambiar radicalmente la opinión pública sobre la lucha palestina por la libertad y los derechos, sino incluso al preservar el sentimiento pro israelí de los jóvenes judíos, particularmente en Estados Unidos. Para los partidarios del BDS, sin embargo, cada estrategia israelí ofrece una oportunidad para crear conciencia sobre los derechos de los palestinos y movilizar a la sociedad civil de todo el mundo contra la ocupación israelí y el racismo.

El éxito del BDS se atribuye a la razón misma por la que Israel no contrarresta sus esfuerzos: es un modelo disciplinado de resistencia popular y civil basado en el compromiso, el debate abierto y las opciones democráticas, al tiempo que se basa en el derecho internacional y humanitario.

El “cofre de guerra” de Israel acabará por secarse, porque ninguna cantidad de dinero podría haber salvado al régimen racista y de apartheid de Sudáfrica cuando se derrumbó hace décadas. Huelga decir que 72 millones de dólares no cambiarán el acuerdo para el apartheid israelí, ni cambiarán el curso de la historia, que sólo puede pertenecer a aquellos que son implacables en la consecución de su codiciada libertad.

https://www.middleeastmonitor.com/20181119-the-tide-is-turning-israel-is-losing-on-two-war-fronts/

Los 17 instantes de una primavera


En 1973 la televisión
soviética estrenó una extraordinaria serie de intriga, “Los 17
instantes de una primavera”, de la directora Tatiana Lioznova. Son doce
trepidantes capítulos de 70 minutos cada uno.

Aunque está basada
en una novela de Julian Semionov, los hechos que relata forman parte de
una historia muy poco conocida: la Operación Sunrise (Estados Unidos) o
Crossword (Gren Bretaña) sobre las negociaciones de los nazis con los
aliados en Suiza al finalizar la Segunda Guerra Mundial.

Cuando
el III Reich se vió derrotado, el general de las SS Karl Wolff buscó un
acercamiento con Estados Unidos a través de Allen W. Dulles, que
entonces dirigía el espionaje desde Suiza y luego dirigió al CIA.

Se
trataba de romper la coalición con la URSS y, en definitiva, la unidad
de los imperialistas para lanzar un ataque conjunto en el frente
oriental, lo que no era más que una traición por parte de Estados
Unidos.

La Segunda Guerra Mundial acababa, pues, como había
empezado. El verdadero enemigo de unos y otros era la URSS y se trataba
de saber si serían capaces de ponerse de acuerdo para derrotar al poder
soviético.

La película relata que desde los años treinta el
espionaje soviético tenía infiltrado a un personaje de ficción, el
coronel Maxim Isaiev, en la SD, la inteligencia alemana. En marzo de
1945 el coronel recibe la orden de descubrir dentro de los dirigentes
del III Reich a los partidarios de la negociación con Dulles y
naturalmente abortar la traición.

La realidad es aún más
apasionante, ya que el general Wolff, brazo derecho de Himmler,
participó en la entrevista de Hendaya en octubre de 1940, entre Hitler y
Franco.

Este criminal de guerra se libró de los juicios de
Nuremberg gracias a los “buenos oficios” de Dulles y, aunque le
condenaron a cuatro años de cárcel, salió a las pocas semanas.

Pero
en 1962 le volvieron a juzgar, condenándole por la deportación de
300.000 polacos al campo de exterminio de Treblinka. Le condenaron a 15
años de cárcel, que no acabó de cumplir.

El ejército de Corea de norte asesora a Siria para el ataque a Idlib

El jueves una unidad de ingenieros de artillería del ejército de Corea del norte inspeccionó, a petición del gobierno sirio, la zona alrededor de la línea entre el último puesto de observación militar sirio y la zona desmilitarizada de Idlib, donde los yihadistas esperan un ataque inminente.

El ejército sirio prepara una operación militar en el sudeste de la provincia y los artilleros norcoreanos se han encargado del plan de ataque a las posiciones yihadistas a fin de destruir el armamento pesado de Al-Qaeda.

Los militares norcoreanos estuvieron acompañados por miembros de la Guardia Republicana Siria y artilleros experimentados. La operación estará dirigida por las Fuerzas Tigre, una unidad de élite del ejército sirio, actualmente desplegada en el Aeropuerto Militar de Abu Dhuhur, al sureste de Idlib.

Damasco se enfrenta actualmente a dos grandes retos, de los que el enclave yihadista de Idlib es el primero. El otro son los campamentos militares de la Marina estadounidense, pero también de las fuerzas especiales francesas, italianas y británicas en las costas septentrionales del Éufrates hasta las fronteras sirio-jordanas e irakíes.

De estos campos, dos representan una amenaza directa para Siria. Uno es Al-Rokab, disfrazado de campo de refugiados en la frontera jordana y utilizado para reclutar, entrenar y lanzar nuevas oleadas de yihadistas.

El otro es la base de Al-Tanf, donde las fuerzas estadounidenses e israelíes se han agrupado bajo la protección del aparato militar que los imperialistas tienen en Irak y Jordania.

Esta base está rodeada por todas partes por milicias sirias e iraníes, que no se acercan a menos de 70 kilómetros de ella. Todos los intentos de aproximación anteriores han dado como resultado una fuerte respuesta aérea en un entorno desértico abierto, lo que deja muy pocas posibilidades para los atacantes.

Los campos del extremo norte no representan un peligro para Damasco porque forman parte del futuro de la cuestión kurda, que quedará como una de las cartas de la posguerra con la que Damasco tendrá que lidiar.

El problema inminente es Idlib, donde los yihadistas no han abandonado su armamento pesado y han aprovechado la tregua para consolidar y reforzar sus fortificaciones con la ayuda de los asesores militares de la OTAN.

El ejército sirio ha cerrado el puente Morek después de que los yihadistas atacaran sus posiciones para provocar un contrataque y justificar la ruptura de los Acuerdos de Sochi de setiembre.

Al mismo tiempos, el bloqueo del puente Morek es también una medida para preparar la próxima operación de seguridad en el sudeste de Idlib.

De héroe a criminal de guerra, en Irak como en el ‘salvaje oeste’

El pistolero Gallagher en Irak
El Jefe de Operaciones Especiales de Estados Unidos, Edward Gallagher, médico y francotirador condecorado por la Marina de Estados Unidos, está siendo investigado por crímenes de guerra en Irak.

Gallagher disparó contra civiles durante la Guerra de Irak y posó con el cuerpo de un joven miembro del Califato Islámico apuñalado hasta la muerte.

Mientras estaba en una misión en Irak, Gallagher disparó a una niña que caminaba por la orilla de un río y disparó a un anciano, amenazando con matar a sus camaradas si lo denunciaban.

El antiguo héroe está acusado de asesinato premeditado, de desacreditar al ejército y obstruir a la justicia, así como de otros cargos, por los que puede ser condenado a cadena perpetua.

El caso ya ha dañado la reputación que trata de cultivar la Marina de Estados Unidos, implicando a otros, incluyendo a un teniente acusado de hacer la vista gorda ante los crímenes de guerra de Gallagher.

Una audiencia preliminar de dos días, celebrada en la Base Naval de San Diego y que terminó el jueves, reunió el testimonio de otros miembros de su unidad, que describieron a Gallagher como imprudente y sangriento.

Joe Warpinski, del Departamento de Investigación Criminal de la Armada de Estados Unidos, informó que algunos miembros del personal de la Armada de Estados Unidos que sirvieron con Gallagher afirmaron haber pasado más tiempo protegiendo a los civiles de él que luchando contra el Califato Islámico.

‘Irán y Rusia han venido a Siria a defender el país, mientras que otros 180 países han venido a destruirlo’

El Gran Muftí sirio Ahmad Badreddin Hassun
En declaraciones al canal de televisión Al-Nujaba, el Gran Muftí sirio Ahmad Badreddin Hassun ha revelado su encuentro con Erdogan en 2011, justo antes del inicio de la Guerra de Siria, y la falsa promesa que le transmitió a Bashar Al-Assad.

Las revelaciones de Hassun (1) indican que en 2011 Turquía (y por extensión Qatar) fueron los primeros impulsores de un levantamiento inspirado por la Hermandad Musulmana, que más tarde fue seguido por Estados Unidos, Arabia saudí y otras potencias (regionales e internacionales) que apoyaron a unas u otras facciones yihadistas.

El Gran Muftí dice que en 2011 visitó Turquía y que durante una reunión con Erdogan después de la oración del viernes, le dijo que “la primavera árabe estaba en puertas” y que “si algo malo te pasaba [en Siria], nosotros [Turquía] estaremos allí para ayudarte”.

Después de su regreso a Siria el Gran Muftí informó a Assad y el Presidente sirio se rió: “No necesitamos la ayuda de Turquía, necesitamos que Turquía se deshaga del azote que nos está enviando”, es decir, de la Hermandad Musulmana.

Hassun confiesa que la respuesta le perturbó y le preguntó a Bashar Al-Assad: “¿Por qué dices eso? Erdogan es nuestro aliado, viene a Damasco con frecuencia”.

Assad le respondió: “Erdogan no vino aquí ni una sola vez sin pedirnos que permitiéramos que los grupos religiosos [la Hermandad Musulmana] volvieran a la vida política”.

Hassun concluye su entrevista afirmando que “los grupos gubernamentales [sirios] son políticos y nosotros [los musulmanes] no queremos introducir ninguna religión en la política”.

Oficialmente Turquía comenzó a apoyar a los grupos yihadistas sirios en 2012, aproximadamente un año después de los disturbios iniciales. Sin embargo, las pruebas demuestran que los servicios turcos de inteligencia estuvieron apoyando a los yihadistas desde el primer día de la guerra.

Hassun ha alabado repetidas veces el papel de Irán y Rusia en la Guerra de Siria: “Irán y Rusia han venido a Siria a defender el país, mientras que otros 180 países han venido a destruirlo”, dijo recientemente (2).

En los países musulmanes, un muftí es un jurisconsulto especialista en la interpretación de la ley islámica.

(1) https://en.muraselon.com/2018/11/erdogans-false-promise-assad-syrian-war-grand-mufti/
(2) http://theiranproject.com/blog/2016/12/03/syrian-grand-mufti-lauds-tehran-moscow-supporting-damascus/

Fascismo y prensa: las mil maneras de enterrar y resucitar el monigote de ‘la ultraderecha’

Tras la concentración de Vistalegre, de manera unánime las cadenas de prensa se han lanzado a despertar el monigote de “la ultraderecha” con el mismo ahínco que antes lo habían enterrado. Lo más sospechoso de todo, tanto como para pensar que estamos ante otro montaje al más puro estilo propagandístico, es precisamente esa unanimidad, a la que siguen otras dos, tambien características: la ‘ultraderecha’ es sólo Vox y no tiene relación con el franquismo.

Naturalmente, hay muchos más rasgos que llaman la atención, especialmente el que un colectivo tan insignificante sea capaz de levantar este revuelo. En 2016 Vox sólo cosechó 47.000 votos en toda España, una cifra ridícula en términos electorales.

También es ridículo en relación a los propios fascistas. Por ejemplo, en 1979 la Unión Nacional de Blas Piñar obtuvo casi 400.000 votos y nunca nadie le dio la más mínima importancia.

“Vox no tiene continuidad con el franquismo”, dice una supuesta experta a 20 Minutos. Es como si las organizaciones surgieran por generación espontánea, de la nada, lo cual es una verdadera estupidez que sirve para crear nuevos términos, como “ultraderecha”, que encubre a los verdaderos, como “fascismo”.

Por lo tanto, aseguran los “expertos” y los intoxicadores, el franquismo está tan muerto y enterrado como su fundador, lo cual suministra el título del artículo: “El franquismo en 2018: una ideología prácticamente muerta”. Podemos respirar tranquilos; no hay motivo de alarma. Así es como los “expertos” e intoxicadores encubren las evidencias más evidentes.

A continuación queda una tarea pendiente: la de encumbrar a esa “ultraderecha” que no es franquista y precisamente por ello mismo: porque no lo es.

Veamos la “noticia” del periódico “La Opinión de Zamora” que, de manera tópica, regala un espacio estelar a Vox, a pesar de que sólo tiene 60 afiliados en la provincia. El titular no puede ser más llamativo: “La ultraderecha se presenta. Vox prepara su desembarco en la provincia a finales de mes y organizará candidaturas para acceder a las instituciones”(2).

Asistimos al lanzamiento de un colectivo político insignificante exactamente igual que se si tratara del lanzamiento del último disco de David Bisbal. Se fabrican noticias donde no las hay, lo mismo que se fabrican partidos donde no los hay.

Cuando Vox aumente un poco más su recaudación de papeletas dirán que “la ultraderecha” crece en España, cuando lo cierto es que lo que crece es el cretinismo de las cadenas de prensa, que es donde está enquistado el fascismo más rancio.

(1) https://www.20minutos.es/noticia/3494793/0/franquismo-ideologia-muerta-segun-expertos/
(2) https://www.laopiniondezamora.es/zamora/2018/11/19/ultraderecha-presenta/1125176.html

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