La policía británica destruye los archivos sobre su infiltración en los movimientos políticos

Durante décadas la policía británica antidisturbios espió a los manifestantes de manera encubierta. El caso se destapó cuando se reveló que también habían vigilado a la familia de Stephen Lawrence, un joven negro de 18 años apuñalado en Londres en 1993 por una banda de racistas cuando esperaba en una parada de autobús.