mpr21

La web más censurada en internet

Archivos (página 736 de 1513)

Las grandes cadenas de comunicación se pasan al campo de los antivacunas… si proceden de Rusia

Lo venimos viendo desde el principio de la pandemia: en esta marea de locura que han desencadenado no hay ciencia, ni medicina, sino política (en el peor sentido de la palabra).El mundo suspira por una vacuna como si fuera su última esperanza, pero nunca imaginó que la primera procediera de Rusia, es decir, nunca imaginó que Rusia pudiera ser la primera en nada.

Todo lo que procede de Rusia y otros países del Eje del Mal es sospechoso y la vacuna no podía ser una excepción. El principio de precaución que rige la medicina no enciende las alarmas por la vacuna sino por su pasaporte. No hubiera ocurrido lo mismo si procediera de Estados Unidos o de una multinacional farmacéutica.

El pasaporte ha dado un giro completo a los discursos oficiales, que se han convertido en antivacunas rusas, o sea, están en el campo de los terraplanistas, conspiranoicos, negacionistas y demás.

El martes Putin anunció la primera vacuna diciendo a los periodistas que había vacunado a su propia hija. Los médicos y profesores serán los primeros en ser vacunados en Rusia y en enero del año que viene se extenderá a toda la población.

Las pruebas no se han completado, pero eso ya no es ninguna novedad. Estamos ante una carrera, casi una campaña electoral, donde todo son palabras y todo es publicidad, un coto en el que las cadenas de intoxicación se mueven como pez en el agua.

Pero la intoxicación no es la suya, sino la de Putin. El New York Times acusa al Kremlin de manipular las pruebas clínicas para hacer propaganda (1). El contraste con la doctrina previa es llamativo: “Las vacunas salvan vidas, protegen a nuestros hijos y son uno de nuestros mayores logros en salud pública”, dijo un editorial del New York Times en marzo de este año. “La desconfianza en una vacuna contra el coronavirus”, escribió el periódico en julio, “podría poner en peligro la extensión de la inmunidad”.

Hace unas semanas había muchas prisas. El New York Times atacó a Trump porque era necesaria una vacuna lo más rápidamente posible, la única esperanza en medio de una pandemia atroz.

Las prisas sólo son buenas si no proceden de Rusia, ha dicho el gran padrino Fauci.

The Guardian advierte que “las vacunas pueden ser sólo parcialmente efectivas” incluso después de estrictos ensayos clínicos. Incluso las más rigurosamente probadas pueden ser ineficaces en el mejor de los casos, o en el peor de los casos tienen horribles efectos secundarios (2).

Sin embargo, la semana pasada ese mismo periódico se burlaba de las madres antivacunas que creen en las teorías de la conspiración. Incluso estaban dispuestos a considerar como un éxito una vacuna “imperfecta”.

El Washington Post señala que “las vacunas podrían ser perjudiciales o dar a la gente una falsa sensación de seguridad sobre su inmunidad” (3).

Una portavoz del Ministerio alemán de Salud recuerda algo que no sabíamos: en Europa la autorización de una vacuna presupone, además de la prueba de su calidad, que sea segura y eficaz.

“Una vacuna suele tardar unos diez años en desarrollarse”, asegura 20 minutos.

Los expertos de pacotilla se suben al carro de los “nuevos antivacunas”. François Balloux, investigador del Instituto de Genética del University College de Londres, califica el anuncio de Putin como “inconsciente y sin sentido”, argumentando que una vacuna que no ha sido “debidamente probada” podría tener consecuencias desastrosas.

En Rusia la ciencia es diferente que en el resto del mundo. La investigación biomédica no se ha destacado en Rusia en los últimos años… Los científicos rusos no han seguido todos los pasos para validar su vacuna internacionalmente… Han barrido con todos los usos médicos aceptados…

Si por casualidad el resultado es positivo, el proceso para lograrlo pone fin a un consenso médico, histórico, centenario y aceptado por la comunidad científica, que requiere transparencia y el cumplimiento de un protocolo muy estricto.

Se están llenando la boca de adjetivos, algunos de los cuales nos suenan mucho: una decisión irresponsable, tonta y, sobre todo, peligrosa, no es fiable, una apuesta loca, demagógica, una caja de Pandora, un truco de propaganda, es posible que los rusos hayan manipulado los datos…

“La vacuna rusa llega envuelta en escepticismo”, dice La Vanguardia (4), de donde aprendemos que las vacunas tienen nacionalidad: pueden ser canadienses, peruanas, camboyanas o gallegas.

La eficacia de una vacuna depende, pues, de su origen. A partir de hoy empezaremos a leer este tipo de basura en las televisiones y la prensa española.

(1) https://www.nytimes.com/2020/08/11/world/europe/russia-coronavirus-vaccine.html
(2) https://www.theguardian.com/world/2020/aug/11/russia-approves-coronavirus-vaccine-despite-testing-safety-concerns-vladimir-putin
(3) https://www.washingtonpost.com/world/russia-unveils-coronavirus-vaccine-claiming-victory-in-global-race-before-final-testing-is-complete/2020/08/11/792f8a54-d813-11ea-a788-2ce86ce81129_story.html

(4) https://www.lavanguardia.com/ciencia/20200811/482788453551/vacuna-rusa-coronavirus-escepticismo-eficacia.html 

Más información:
– Dossier coronavirus
 

 

España, motor industrial de Europa

Bianchi

¡Amemus patriam! Serventesio patafísico a lo Jarry (II)


¡Y nosotros sin saberlo! ¡Inaudito! Tuvo que ser el propio Guicciardini, poco amigo de España, el que declarara que de nuestros puertos se exportaban lanas y sedas magníficas. En 1311 se constituye en Barcelona el gremio de curtidos -en París tres siglos después, para que se chinchen-; los cueros de Córdoba inician los famosos cordobanes. Plinio ensalzó ya nuestra tintorería con almagro, cochinilla, campeche y añil. La glíptica se conocía aquí seis siglos antes de Jesucristo sobre ágata, azurita o serpentina. ¿Mencionaré las ingeniosas máquinas ideadas por Juanelo Turriano? El alfabeto se inventó por Argantonio, monarca de los tartesios o turdetanos 650 años antes de Cristo. San José de Calasanz establece en el mundo la enseñanza primaria gratuita en 1550 al fundar el Colegio Mayor de la Presentación, trece años antes de que el Concilio de Trento acordase la creación de seminarios para estudiantes pobres. Los capellanes castrenses dirigen las Escuelas de analfabetos en los distintos Cuerpos del Ejército. Francisco de P. Martí, natural de Játiva, idea la taquigrafía española. ¿Quién enseña a los sordomudos en el siglo XVI sino fray Pedro Ponce? ¿Y a los ciegos? Alejo de Venegas.

Imaginaros por un instante que estáis en un concurso televisivo, y en lugar de preguntaros de qué color es el caballo blanco de Santiago, os dicen ¿no es cierto que Torres Naharro inventó 150 años antes que Boileau los preceptos poéticos? Y vosotros contestaréis que sí, que por supuesto, que faltaría más. Y acertaréis. ¿Hablamos de prosistas? Sería abusar, pero ¿se sabe que fue el cerebro pujante de Hervás y Panduro de dónde salió la filología comparada al establecer la familia de lenguas malayas y polinesias, mucho antes de Guillermo de Humboldt? Eso por no recordar que la crítica literaria nace y descuella con Vives, Fox Morcillo, Larra, y la histórica con Menéndez Pelayo quien, a todo esto, no le hacía ascos a pavonearse entre salones regios y aristócratas y otros de más bajo jaez. ¿Acaso se sabe algo de nuestra riqueza paremiológica (refranes, adagios) reproducida por Sbarbi y Haller? ¿Y qué me decís de la literatura enigmística cifrada en acertijos y adivinanzas? ¿Hablaré de la numismática de Antonio Agustino, del siglo XVI, cuyo libro aún pagaban los ingleses a peso de oro hace cien años?

Antes de pasar a otro interesantísimo capítulo de esta apasionante historia que humildemente redacto en provecho de los jóvenes -y jóvenas-, pido perdón por dejarme en el tintero los discursos del divino Arguelles, que superó a Mirabeau; de Donoso Cortés, que elegiría -decía-  a la noble dictadura del sable antes que a la del plebeyo puñal, y Ríos Rosas, de los Olózaga, Nocedal, Aparisi Guijarro, de un Castelar o Pidal, Moreto, Vázquez de Mella, de Martos, Cánovas, Silvela, Maura, Canalejas, pura escuela de Areópago. Por no remontarme a los españolísimos oradores Osio, Séneca o Quintiliano.

A riesgo de cansar al amable lector, pero honesto con él, no puedo dejar de decir que antes del siglo XII era ya famoso el Colegio de Música de Montserrat, modelo reproducido luego fuera de la Península. La cátedra salmantina daba profesores al extranjero y es aquí, en España, donde se idearon diversos instrumentos músicos o musicales. Por ejemplo, la guitarra, típica de los moros cordobeses, y que los latinos llamaran cítara hispana. El tambor es usado desde el siglo X, del árabe «al-tambor». La gaita, la dulzaina. El acordeón-clarinete fue tomado por los españoles de Manila. La chirimía es antiquísima.

Me salto, por obvio, la pintura y la escultura española para detenerse en la arquitectura y recordar que fue Cerdá quien motivara con su «Teoría general de la urbanización» la Ley de Ensanches de 1864. Fue de España, cómo no, que aprendieron Francia, Alemania, Inglaterra, Italia el empedrado de las calles, su vigilancia y limpieza, darles nombre, las chimeneas, acristalamiento de ventanas y canalones en los aleros. Ya Felipe II estableció el servicio de incendios, Carlos III, que pasa, y es verdad, por ser el modernizador de Madrid, el alumbrado público. También se inauguran las «ciudades-jardines». Y mientras, señores, Europa, en bragas. ¡Así se escribe la historia!

81.500 personas morirán en los próximos 50 años en Gran Bretaña como consecuencia del confinamiento (no del virus)

16.000 personas murieron en Gran Bretaña por falta atención médica del 23 de marzo al 1 de mayo, es decir, durante la etapa más cruda de confinamiento.

De ese total, 6.000 eran enfermos que estaban tan atemorizados que no se atrevieron a acudir a los servicios de urgencias. Hace pocas semanas la Universidad de Oxford descubrió que 5.000 pacientes con ataques cardíacos habían dejado de acudir al hospital entre los meses de marzo y mayo.

Las estimaciones son que 81.500 personas mueran en los próximos 50 años como consecuencia del confinamiento.

Son cifras oficiales. Han sido elaboradas por el Departamento de Salud, la Oficina de Estadísticas Nacionales (ONS), el Departamento de Actuarios del Gobierno y el Ministerio del Interior y se presentaron al Grupo de Asesores Científicos para Emergencias (SAGE) del gobierno a mediados de julio.

Los cálculos estiman, además, que 10.000 ancianos han muerto en los asilos después de un alta hospitalaria temprana y falta de acceso a la atención médica.

Otras 26.000 personas podrían morir dentro de un mes debido a las largas listas de espera para la atención médica no urgente causada por el confinamiento y el impacto de la recesión económica.

Otro informe del gobierno elaborado en abril, pero no conocido hasta ahora, abundaba en el mismo pronóstico.

En los próximos cinco años, 1.400 británicos podrían morir de cáncer a causa de un diagnóstico tardío.

Una trabajadora sanitaria advierte que los enfermos con cánceres tratables morirán a causa del “alarmismo” y de la reducción de los servicios de salud al tratamiento del coronavirus casi en exclusiva.

Varias organizaciones médicas vienen advirtiendo de los peligros a largo plazo del confinamiento y de la obsesiva dedicación del sistema de salud al coronavirus. Por su parte, el informe del gobierno afirma que cuanto más tiempo se desvíen las prioridades de los servicios médicos, mayor será el impacto que tendrá en la salud de la población.

El informe anterior del mismo equipo calculó que las muertes causadas por el retraso en la atención médica por el confinamiento podrían llegar a las 185.000.

https://www.dailymail.co.uk/news/article-8605885/Lockdown-killed-two-people-three-died-coronavirus.html

La guerra mediática y psicológica contra los bloqueos en Bolivia

Verónica Zapata

El lunes 3 de agosto se inició el paro indefinido con bloqueos en Bolivia y se desató una feroz guerra mediática, como cuando se concretó el golpe el 2019. La TV, diarios, radios y redes sociales públicos como privados, funcionales al golpismo, se dedican a deslegitimizar y desvirtuar los bloqueos, también a demonizar a los dirigentes, candidatos del M.A.S. y a Morales.

Se manipula a un sector de la sociedad psicológicamente para enfrentarlos con quienes luchan por el derecho a vivir en democracia, a votar y elegir libremente a los gobernantes, a la salud, educación y trabajo. Los medios funcionan como operadores políticos, pero se presentan como “independientes” y “neutrales”. Fabrican “matrices de opinión falsas” para deslegitimizar a quienes resisten el golpe. Las siguientes son las mentiras que sostienen los medios:

1. Los bloqueos son del M.A.S.: El paro indefinido con bloqueos es parte de la lucha del pueblo boliviano, no del M.A.S., esta lucha excede y rebasa al M.A.S. Hay apoyo de toda la sociedad Bolivia. Felipe Quispe, el Mallku crítico al M.A.S., lidera y participa de los bloqueos.

2. Las organizaciones sociales rechazan la fecha electoral por capricho. Se rechaza porque la decisión fue tomada por el Tribunal Supremo Electoral T.S.E. de forma unilateral, inconstitucional e ilegal mediante una resolución pasando por encima de la ley N° 1297 y N° 1304 que convoca a elecciones, avasallando la constitución política de Estado (C.P.E.) y a la asamblea legislativa. La ley N° 1297 de Postergación de las Elecciones Generales refiere que las elecciones se realizaran en un plazo máximo de 127 días computables a partir del 3 de mayo, es decir hasta el 6 de septiembre como sugirió el TSE.

Una resolución no puede pasar por encima de una ley, por lo que la elección del 18 de octubre sería un acto nulo de pleno derecho, que a futuro Áñez podría no reconocer. Por tal motivo, los candidatos del M.A.S. condicionaron un acuerdo de una nueva fecha electoral a que se establezca mediante una ley y no por una resolución con el fin de ingresar al marco jurídico constitucional y tenga validez legal.

Ahora bien, Salvador Romero presidente del T.S.E. tiene conocimiento de esto. ¿A qué juega? Salvador Romero aparece en los cables revelados por WikiLeaks que demuestran su vínculo con el Departamento de Estado norteamericano y con la Agencia de Estado Unidos para el desarrollo Internacional USAID. A través de la USAID, la Agencia Central de Inteligencia (CIA) canaliza fondos para operaciones políticas contra gobiernos y líderes no alineados a EU.

La elección debía ser el 22 de enero cuando se venció el mandato de Evo Morales, se postergó para el 3 de mayo, luego debía ser el 2 de agosto, pero se acordó para el 6 de septiembre con la excusa de que el pico de contagio coincidiría con estas fechas. Se cambió para el 18 octubre y se empezó a sostener que el pico de contagios será en octubre y noviembre.

3. La gente se está muriendo por falta de oxígeno debido a los bloqueos. Antes de los bloqueos Bolivia sufría de desabastecimiento de oxígeno y la gente se moría en las calles, lo que se publicó en diversos medios internacionales. No es verdad que las cisternas con oxígeno estarían varados en los puntos de bloqueos Se pueden observar vídeos desde los puntos de bloqueos mostrando cómo dejan pasar a las ambulancias, cisternas de oxígeno y lo relacionado a insumos de salud, medida que se determinó desde la central obrera boliviana (C.O.B.). Se publicó fotos de bebés, con el falso mensaje de que estarían muriendo por falta de oxígeno. Áñez, recién el 31 de julio, inició los trámites para importar oxigeno medicinal desde Uruguay y EU debido a su carencia por la alta demanda.

4. El M.A.S. y/o los que bloquean quiere fomentar el contagio de Covid-19. Esta acusación la realiza el mismo gobierno de facto que no abasteció a los hospitales durante la cuarentena de equipos de salud e insumos, etc. Debido a ello, en Bolivia colapsó el sistema de salud público y privado, crematorios, cementerios, laboratorios, compraron respiradores con sobreprecios, impidieron la entrada de médicos cubanos, prohibieron la importación de la medicina cubana Interferón alfa 2b, etc. Bolivia ocupa el 7° lugar del mundo con más muertes por Covid-19 por cada 100.000 habitantes con un porcentaje de 24,73%, según la Universidad de Johns Hopkins. Tiene 298 muertos por millón de habitantes y Argentina 100, pese a que Argentina cuadriplica la cantidad de habitantes que Bolivia. Actualmente los grupos paramilitares se manejan en grupo en las ciudades golpeando a quienes bloquean carreteras, se olvidaron de la pandemia.

5. Demonización de dirigentes indígenas. Se los acusa de “terroristas”, “narcotráficos”, “sediciosos”, “violentos”, que “quieren muertos” etc. Circulan audios falsos de Andrónico Rodríguez llamando a la violencia, así como fotos manipuladas, etc. Lo mismo sucede con Leonardo Loza, etc. A Orlando Gutiérrez ejecutivo de F.S.T.M.B., llaman “minero disfrazado”.

6. En los bloqueos tienen pólvora y armas. El periodista español Estrambasaguas de la derecha fascista de España, sostuvo en redes que “los que bloquean tienen pólvora”. Es retuiteado por cuentas fantasmas como sostiene el español Julián Masias Tovar especialista en redes, en su mayoría creadas recientemente o durante el golpe de estado del 2019 con 8 números en el nombre, geolocalizadas en otros países.

7. Los camiones son asaltados o saqueados en los bloqueos. Javier Robles transportista de pollo viralizó un vídeo donde relató que quedó varado en un bloqueo y que no lo saquearon, sino que vendió su pollo a los comunarios para que no se descompusiera.

8. Feroz campaña contra la imagen de de Evo Morales. Se viralizaron fotos del ex mandatario acompañado de una mujer y vídeos con audios montados para reactivar las acusaciones de  “tener un harén de mujeres”, “salir con jovencitas”, “ser parte de orgías” “ser machista”, “caudillo”, “patriarca”, etc. Por otro lado, también lo acusan de llevar una vida de “jeque árabe” en Argentina. Publican fotos de yates, palacios, autos de lujo, mansiones, etc., adjudicándoselas al ex mandatario. Estrambasaguas, difundió en sus redes sociales fotos de yates lujosos adjudicándoselas a Morales.

Estas acusaciones relacionadas con la temática de género, se inició con el face news del “Caso Zapata”, inventándole un hijo a Morales que desencadenó en la derrota del referéndum del 2.016, punta de lanza del golpe del 2019.

Carmen E. Gonzales, senadora golpista de Pando y que en su Twitter se jacta de luchar contra la “dictadura” de Morales, el 7 de agosto del 2.020 escribió: “Me dicen que hay fotos de pedofilia del narco @evoespueblo Mándenlas por aquí. Que el mundo sepa de este socialista delincuente”. Por otro lado, Gabina Condori Nina, una supuesta “líder indígena” acusó de “violaciones” al ex mandatario durante el golpe del 2019, luego asumió como viceministra de educación de Áñez.

Esta estrategia aprovechando el auge feminista, se repite siempre con líderes, dirigentes, periodistas y presidentes populares y/o que no se alinean con la política de EU. Un caso emblemático fue el de Julián Assange acusado de violación, luego de revelar documentos de la C.I.A.

La campaña mediática con Morales tinte racista, debido a su ascendencia indígena y lo llaman “cacique”. En su gestión, las mujeres, especialmente indígenas, ingresaron masivamente a la política y fueron parte de la redistribución de la pobreza, por primera vez en la historia de Bolivia. El 53 % de parlamento boliviano está compuesto por mujeres, el segundo porcentaje más alto del mundo.

Esta campaña es apoyada por un sector del feminismo financiado por O.N.G. relacionadas a EU. Incluso “progresistas” despistas o del feminismo blanco se subieron a esta campaña, algunas pusieron en duda el golpe del 2019 que llamó a golpear mujeres indígenas.

https://contrahegemoniaweb.com.ar/2020/08/12/la-guerra-mediatica-y-psicologica-contra-los-bloqueos-en-bolivia-politicaypoder/

Más información
– Los manifestantes bloquean al gobierno golpista de Bolivia con 70 barricadas en las principales carreteras
 

Italia está abocada al rescate de la Unión Europea en otoño

Roberto Gualtieri, ministro italiano de Finanzas
Italia está en quiebra; necesita dinero ya y sólo puede llegar de Bruselas. El Fondo de Rescate de 750.000 millones de euros probado por la Unión Europea no va a llegar a tiempo.

Lo ha reconocido Roberto Gualtieri, ministro de Finanzas, en una reunión a puerta cerrada con los partidos de la coalición de gobierno.

El Tesoro no tiene dinero para hacer frente a un déficit presupuestario cercano al 12 por ciento del PIB, como a una montaña de viejas deudas que están a punto de vencer.

La pasta no puede esperar. El mes que viene tienen que pagar 39.000 millones de euros de préstamos inmediatos, en octubre otro tanto y en noviembre 42.000 millones.

Cuando Bruselas aprobó el rescate, en Italia los partidos se frotaron las manos. Ahora ya no lo tienen tan claro y es posible que salten rencillas entre los socios de gobierno.

La Unión Europea no tiene intención de entregar la pasta hasta junio del año que viene. Es posible que de un adelanto, pero a costa de intereses leoninos. Los baratos sólo llegarán en 2024. Es demasiado esperar.

Mientras, el Banco Central Europeo está absorbiendo una parte de la deuda italiana, pero tiene que aguardar al mercado secundario y el Tesoro tiene dificultades para vender unos papeles que no valen nada.

En mayo el fallo del Tribunal Constitucional alemán le ha creado muchos problemas al Banco Central Europeo, empeñado en rescatar del naufragio a países insolventes, como Italia o la propia España.

Alemania ya no sabe qué inventar para evitar que los países del sur de Europa salgan del euro. Hasta el mes pasado el Bundesbank aportó un billón de euros, pero la solución se le puede volver en contra, provocando una seria crisis política, como ya ocurrió en mayo.

Italia está abocada a un rescate sin paliativos, draconiano. La Unión Europea va a intervenir la economía de una manera totral y centralizada directamente desde Bruselas, lo que significa lo mismo que en Grecia: reducción del gasto público, de las pensiones y aumento de los impuestos.

El Movimiento 5 Estrellas, socio de gobierno, está tragando sapos y culebras, y no ha hecho más que empezar. Su “antieuropeísmo” es tan absurdo como el “europeísmo” de los demás.

“La deriva nacionalista de Italia ha terminado”, dice el antiguo Primer Ministro Matteo Renzi. Italia hará lo que diga Alemania y los demás países del sur de Europa también.

Los CDC admiten oficialmente la falsificación de las cifras de muertes por coronavirus en Estados Unidos

El diputado Blaine Luetkemeyer
El viernes pasado un diputado de la Cámara de Representantes, Blaine Luetkemeyer, le remitió una pregunta al director de los CDC, Robert Redfield, del que ya hablamos ayer: ¿existe algún incentivo para inflar artificialmente las muertes atribuidas al coronavirus?

La respuesta de Redfield también fue muy directa y clara: hay un incentivo económico, que calificó de “perverso”, para que los hospitales inflen las muertes por coronavirus y no es el único caso, sino que también ha ocurrido en epidemias anteriores.

Esta es la respuesta exacta que dio Redfield: “Creo que [Luetkemeyer] tiene razón, en el sentido de que hemos visto esto también en otros procesos de enfermedad. Realmente en la epidemia de VIH, alguien puede tener un ataque al corazón, pero también puede tener el VIH y el hospital prefiere la [clasificación] por VIH porque hay un mayor reembolso”, respondió.

Como ya hemos explicado en entradas anteriores, debido a la ley Cares aprobada por el Congreso en marzo, los hospitales reciben una prima del 20 por ciento cuando piden que se les pague por los pacientes de Medicare que supuestamente han muerto de coronavirus.

“Así que creo que hay algo de realidad en eso. Pero al final del día, es como el médico lo define en el certificado de defunción y […] todos consultamos esos certificados de defunción”, dijo Redfield.

“Así que creo que es probablemente menos operativo en cuanto a la causa de la muerte, aunque no diría que no hay algunos casos. Pero creo que cuando se trata del reembolso al hospital o a las personas que son dadas de alta, ciertamente podría jugar un papel”.

Uno de los primeros en denunciar la manipulación de las cifras fue el doctor Scott Jensen, miembro del Senado de Minnesota. En una entrevista publicada en abril reveló que había recibido instrucciones del Sistema Nacional de Estadísticas Vitales de los CDC instándole a clasificar las muertes no relacionadas con el coronavirus como si lo fueran.

La Inquisición se le echó encima, y no fue de tipo político sino de sus colegas del Colegio de Médicos de Minnesota, donde ejerce. A la burocracia sanitaria le interesa tapar las verdaderas causas de la muerte de las personas.

Más información:
– Dossier coronavirus
– Si no hay pandemia los capitalistas se encargarán de inventarla
– Cómo se están falsificando los certificados de defunción en Estados Unidos sobre la marcha

¡Amemus patriam! Serventesio patafísico a lo Jarry (I)

Bianchi

A Darío Herchhoren

Todavía causa sonrojo aquella frase salida de pusilánimes intelectuales y «progres» descastados que rezaba «África empieza en los Pirineos», dicterio inicuo contra el cual ya protestaba el P. Feijóo (demasiado ilustrado para nuestros gustos, pero viene a cuento de  nuestras porfías). Pero, como dijera un edil del PP, hace ya muchos años, del asturiano pueblo de Luarca, «no ofende quien quiere sino quien puede y a palabras emitidas por laringes inconscientes, trompas de Eustaquio en estado letárgico; o lo que es lo mismo: a palabras húmedas, oídos impermeables». En roman paladino: a palabras necias, oídos sordos. Ahí queda eso.

Pero ni uno está sordo ni quiere que los lectores de este blog, o como se diga, alternativo se queden sin saber ni oír LO QUE DEBE A ESPAÑA LA CULTURA MUNDIAL. Sea, pues, y a ello me apresto en estos tiempos de molicie y pandemias por bien de nuestra juventud. ¡Qué sepa nuestro divino tesoro lo que fueron capaces de hacer e inventar nuestros bienaventurados antepasados y cognados! ¡Y ello dejándome en el tintero gran número de eméritos e ilustres!

¡Ah, la Patria! ¿Seré yo un desmochado anarquista y renegaré de las patrias? ¿O un degenerado marxista que propala que la clase obrera no tiene patria? O Stalin, ese abominable dictador bolchevique, que dijera que la patria de la burguesía radica y/o se ubica en el bolsillo. Hagamos, amigos, una somera historia de NUESTRA PATRIA. La idea de patria brota en la Edad Media porque en tiempos de Virgilio sólo en el país, comarca o región, se empleó en nuestro siglo de oro por los clásicos españoles. La nuestra, Hesperia o poética región del ocaso para los griegos. Iberia o bañada por el Iberus o Ebro, Hispalis de los romanos o Sevilla donde Escipión fijó su gobierno al expulsar a los cartagineses, Spanis o Spann de los celtas y España de los expedicionarios fenicios mencionados en la Biblia (¡?). Al principio de nuestra era ya éramos, y perdonen la licencia, los putos amos. Los tartesios (o turdetanos) eran los más sabios de Occidente en literatura, historia, leyes, herederos de la sabiduría de los atlantes, según San Agustín. Vegetarianos, más longevos que los otros europeos (Filostrato); raza distinta a la de todos los pueblos de Europa, distinguíanse los antiguos iberos, como nuestro Jabato, por su resistencia física, valor heroico, amor a la libertad, respetuosos para mujeres y ancianos y niños y una fidelidad llevada hasta la muerte.

España va bien. España no termina en los Pirineos sino en la Tierra de Fuego, siendo América y Oceanía espejos en que se refleja. ¡Amemos, sí, a la Patria! Amor que, decía el gran Napoleón, es la primera y más preciosa virtud del hombre civilizado; el amor patrio, según la brutal sentencia de Esquilo, está aún por encima de los deberes de la humanidad. Amantes cual ninguno de sus respectivas regiones fueron cuantos laboraron por la España indivisible, alentadores del genio hispano como Pérez Galdós, el gallego Brañas, el leonés Picavea, el aragonés Costa, el granadino Ganivet (quien propugnara la «africanización» de España y no la europeización, pero ya sabemos que estaba como una chota). O el valenciano Llorente que quería que «seamos muy valencianos para ser muy españoles».

Lo que debe a España el mundo mundial

Falange (no la del «Ausente») apestosa la de esos que suelen aplicarse el vidrio de aumento y nos miran con espejo cóncavo para enanizarnos caricaturescamente, cual quasimodos de la civilización o «meninos» velazquianos. Picard osó escribir que cuando comen los vascos parecen porcinos, y si hablan, canes. Popielovo -que nadie sabe quién es-, que gallegos y andaluces viven como brutos; el grosero Danzat, que los españoles parecen paquidermos; nos satiriza Shakespeare; búrlase de nosotros el pedante Montesquieu, tan tolerante para las bromas de Federico de Prusia, y hasta Voltaire se desata en improperios contra España. Byron supone que todos los españoles son livianos; Víctor Hugo en sus «Orientales» y «Hernani», o Musset en sus «Cuentos de España», nos consagran también sus zarpazos; y así, Dumas y Merimée, que sólo tropezaron aquí con bailarinas y criminales, toreros y mendigos. En fin, disparates repetidos hasta el fastidio por gentes que hoy son pasto del olvido como Delabord, Robertson, Prescot, Weiss, Diercks, Bradford, Salvandy, creyéndonos Custin casi antropófagos insistiendo, otros, en que el español se reduce a mendigar la sopa de los conventos. En una palabra, que somos semibárbaros, injerto de holgazanes y de fanáticos, con instintos feroces. De poco sirvieron las protestas de Quevedo o Morel Fatio, de Cavanilles y Tromer, Lampilles, Masdeu, Foix, Duque de Rivas, Núñez de Arce, Echegaray, Castelar, Valera, Vidart, Lacerda, Menéndez Pelayo… ni la viva simpatía de nuestros admiradores Schopenhauer, Edmundo de Amicis o Fitzmaurice Kelly.

Pero, con todo, producen dolor más acerbo algunos hijos de la patria, mal nacidos por ingratos, repetidores sempiternos de que hemos de regenerarnos, pues, como escribía Mariano de Cavia (profiláctico protoperiodista de pro y más «pro»), «cuanto fuera de España se diga de nosotros, no es más que repetición de cosas que ya se nos han dicho por españoles». Un ex-primate afirmó que «España es una caricatura de nación». No faltan sinvergüenzas que esputan un «me avergüenzo de ser español» y tampoco quienes abusan de la frase hecha «los españoles somos así», o sea, como si no sirviéramos para nada. Hay que refrescar la memoria de quienes repiten aquellas necias preguntas de Masson de Morvilliers, enciclopedista él: «¿qué se debe a España?»

El español, que dista de ser bilioso o antro de rencores y envidias, cual dijo Fouilée, con gran amor propio, inhumano, poco sociable, sin culto para la mujer aunque sensualista, ¡no, no y mil veces no! Muy al contrario, esos caballeros de la triste figura que estereotipó Cervantes fueron justamente alabados desde antiguo: Ortelio les atribuye (no a los hispanorromanos o los visigodos o a los celtíberos, no, ¡sino a los españoles!), entre otras excelencias, ser liberales, benignos, obsequiosos; Mesala celebró nuestra integridad y amor a la justicia; Justino la honradez y fiel custodia de los secretos. No seguiré por pudor.

Con semejantes virtudes no es extraño que en este feraz suelo naciesen innumerables varones con un colmo de perfección y mártires altruistas que derramaron su sangre, generosa, en provecho de la Patria y la Humanidad:infinitos Santos, cuatro Papas españoles (sin contar el antipapa Luna), muchos cardenales, el obispo Osio que presidió el Concilio de Nicea (que condenara el arrianismo), incontables teólogos, amén de reyes y caudillos que se dió a Roma.

(Continuará)

Al menos el 20 por ciento de los establecimientos de hostelería desaparecerán antes de que acabe el año

La nueva normalidad no será la misma de antes. Cuando acabe este año habrá 65.000 bares menos, según la patronal del sector de hostelería, aunque la cifra podría alcanzar hasta los 85.000 establecimientos.

El número de trabajadores despedidos alzará el millón, a los que habrá que sumar un gran númdro de autónomos que jamás podrán recuperar su medio de vida.

Tras el cierre, los bares donde ahora sirven vino con una ración de oreja a la plancha, serán sustituidos por cadenas de comida rápida: Coca-Cola con hamburguesa.

No hay rescate posible. Hasta ahora 40.000 negocios ya han cerrado y la facturación caerá a la mitad cuando finalice el año, según el INE, lo que supondría una pérdida de en torno a los 67.000 millones de euros.

La ola de histeria que desatan las cadenas de televisión está atacando con saña a la hostelería, el ocio y todo lo que permita superar la etapa de encierro.

La población sigue aterrorizada, literalmente. Un 45 por ciento de los españoles no se atreven a consumir fuera de su vivienda, según han confesado en una encuesta.

Los hosteleros sólo han conseguido que la mitad de los consumidores españoles vuelva a los establecimientos, pero en el fin de semana del 17 al 19 de julio, la asistencia a bares y restaurantes cayó un 80 por ciento.

Pero el sector no sólo se reducirá por el lado de la oferta, sino porque los “expertos” han fabricado una sociedad que considera que lo normal es ponerse un bozal en la cara, incluso para comer, beber, hablar y bailar.

A esa sociedad normal las medidas sanitarias y de higiene que están vigentes les parecen insuficientes. Quieren más, aunque no sirva para nada. El 89 por ciento de los encuestados quiere la desinfección de las mesas antes de sentarse.

Ese mismo porcentaje considera también imprescindible la distancia entre mesas.

El 87 por ciento quiere que haya artículos de desinfección y limpieza en los baños.

Asimismo, el 83 por ciento exige que los trabajadores utilicen guantes y mascarilla.

Es lógico que los locales pongan a los camareros a la entrada, como si se trarara de un control policial, tomando nota del DNI de los clientes, de sus acompañantes, de la hora, del importe de la cuenta… y quizá hasta del menú que han comido.

¿Por qué Grecia ha tenido una de las tasas de mortalidad más bajas por coronavirus?

Con una población que no llega a los 11 millones de habitantes, en Grecia el número de muertes atribuida al coronavirus ascendía ayer a 213 personas, una cifra que no permite hablar de pandemia.

En términos relativos, España debería haber tenido menos de mil muertes proporcionalmente. En los Balcanes, en general, y en Grecia, en particular, las cifras de la pandemia son insignificantes.

Como es habitual en esta pandemia, los datos nunca cuadran porque Grecia tiene una de las poblaciones más envejecidas del continente. Los ancianos de más de 65 años suponen casi el 22 por ciento de la población.

El sistema griego de salud pública ha sido, además, literalmente arrasado por los recortes presupuestarios. Desde hace 10 años el número de médicos que ha abandonado el país es de unos 20.000.

Con el viento en contra, el gobierno de de Kyriakos Mitsotakis ha sacado pecho: la pandemia no ha causado estragos gracias a las medidas que adoptaron desde el primer momento: cierre de fronteras, confinamiento estricto…

Pero dichas medidas no son diferentes de las de otros países y no se adoptaron de manera inmediata. Por ejemplo, el confinamiento empezó el 23 de marzo, 11 días después de España.

Antes de que el gobierno anunciara el confinamiento, la Iglesia Ortodoxa avisó que no obedecería la orden y siguió celebrando los ritos religiosos, sin ninguna medida de protección. Los obispos recomendaron a sus fieles que respetaran al gobierno sólo fuera de las iglesias y los ritos religiosos porque es imposible que la adoración de dios transmita ninguna enfermedad.

En Grecia hay otro factor diferencial, que convierte a las cifras en algo aún más sorprendente: las decenas de miles de refugiados que sobreviven hacinados en campos sin ninguna distancia social, sin agua, ni higiene, ni atención médica adecuada.

El 30 de julio a Médicos Sin Fronteras les obligaron a cerrar un centro de aislamiento que habían abierto para prevenir la expansión del coronavirus en la isla griega de Lesbos. Les amenazaron con imponerles multas, e incluso con acusarles de un delito por incumplimiento de las “normas de urbanismo”.

El centro de Moria pretendía atender a unos 16.000 refugiados. Hay otros parecidos en los que, hasta ahora, no se han detectado ningún “caso” de coronavirus. No hay contagios. Para que aparezcan es necesario que haya médicos, que se pongan a realizar pruebas a fin de encontrar lo que buscan.

En Grecia, donde el gobierno lo ha hecho todo muy bien, hay algo en lo que se ha salido del carril marcado por la OMS: apenas realiza pruebas, ni entre los refugiados, ni entre la población. De ahí que el número de contagiados también sea insignificante: menos de 6.000.

Otro factor diferenciador de Grecia es que, a pesar del importante porcentaje de ancianos, apenas hay asilos porque las familias conviven con ellos en el mismo domicilio. Cuando en todo el mundo occidental, los asilos han sumado entre un 60 a un 70 por ciento de las muertes atribuidas al coronavirus, Grecia ha escapado esa carnicería.

El país no tiene nada que agradecer a las medidas aprobadas por el gobierno o por sus “expertos”, que no han servido absolutamente para nada.

Para un experto no hay nada mejor que una pandemia para trepar, ganar mucho dinero y tener importantes enchufes

Redfield en la Casa Blanca
El actual director de los CDC, el coronel Robert R. Redfield, que está a cargo del desarrollo de la vacuna contra el coronavirus y encabeza el equipo sobre la pandemia de la Casa Blanca, falsificó datos científicos sobre una vacuna contra el SIDA (1).

En la falsificación científica está involucrada su ayudante Deborah Birx, que también forma parte del equipo de expertos de la Casa Blanca que coordina la actual “lucha contra la pandemia”.

El fraude se publicó en junio de 1991 en la revista científica New England Journal of Medicine (2) y pretendía demostrar la eficacia de la vacuna GP160 para prevenir la propagación del SIDA, que entonces era la pandemia de moda. Como suele ocurrir en materia científica, el engaño corrió como la pólvora, apareciendo en el Journal AIDS Research and Human Retroviruses en junio del siguiente año y en la Conferencia Internacional sobre el SIDA que se celebra anualmente en Amsterdam, donde intervino el propio Redfield en julio para promocionar su vacuna.

Redfield es uno de los médicos más influyentes de Estados Unidos y, por lo tanto, del mundo. Es coronel del ejército y en 2018 fue nombrado por Trump para dirigir los CDC (Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades).

También encabeza la Agencia de Sustancias Tóxicas y el Registro de Enfermedades, lo que le coloca en una posición privilegiada a la hora de evaluar los medicamentos y vacunas, incluida la del coronavirus.

El descubrimiento de la vacuna GP160 contra el SIDA se llevó a cabo en el Instituto de Investigación del Ejército Walter Reed (WRAIR) que dirigía Redfield, que entonces ostentaba la graduación de teniente coronel.

Por 20 millones de dólares, la Fuerza Aérea subcontrató la fabricación de la vacuna con una empresa privada, MicroGenesys, sobre la base del estudio fraudulento de Redfield. En noviembre de 1992 la revista Science destapó la adjudicación del contrato, calificándolo como “un flagrante intento de eludir la revisión por los pares” (3). El artículo mencionaba a Fauci, que ya entonces era uno de los capos de la “lucha contra el SIDA”.

El engaño era ampliamente conocido, tanto entre los diputados, como en el Pentágono. Los únicos que se lo tragaron fueron algunos científicos y médicos, incapaces de pensar por sí mismos.

El fraude se conoció muy pronto dentro del propio ejército. En audiencias
internas del Pentágono, el propio Redfield admitió al menos en tres
ocasiones que sus análisis eran “erróneos”.En octubre de 1992 dos oficiales de la Fuerza Aérea enviaron un memorándum al supervisor inmediato de Redfield, el coronel Donald Burke, denunciando el engaño y recomendando que se tomaran medidas para evitar la circulación de un artículo científico fraudulento entre los médicos civiles.El Pentágono abrió una investigación pero no tomó ninguna medida porque no había existido una “mala conducta científica”. Durante meses las denuncias siguieron circulando de mano en mano entre los miembros del comité de investigación de la Cámara de Representantes. Cuando después de presionar se difundió públicamente la investigación interna del Pentágono sobre la vacuna, los comentarios negativos sobre Redfield aparecieron borrados.

El coronel siguió trabajando en su vacuna GP160 y utilizando a cientos de “enfermos de SIDA” como cobayas humanas en el WRAIR (Instituto de Investigación del Ejército Walter Reed), así como en Massachusetts, Connecticut, Nueva York, Montreal y Suecia. No sólo sabían que la vacuna no servía para nada sino que seguían gastando dinero que podría ir dirigido a fines realmente médicos.

En lugar de ser encarcelado y destituido, el Pentágono ascendió a Redfield, lo cual indica que para un experto no hay nada mejor que una pandemia para trepar, ganar mucho dinero y tener importantes enchufes en las altas esferas políticas, económicas y militares. Redfield inició su carrera en la “lucha contra el SIDA” y ahora mismo está en la cumbre de su gloria: la Casa Blanca. Todo gracias a un fraude.

(1) https://degraw.substack.com/p/us-national-security-alert-military
(2) https://www.nejm.org/doi/full/10.1056/NEJM199106133242401
(3) https://science.sciencemag.org/content/258/5085/1079

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies