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La ‘nueva subnormalidad’ nos ha convertido en piezas de recambio de un taller de desguace

A partir del jueves de esta semana y durante 28 días al menos, los vecinos de las zonas de Canadá clasificadas como “rojas”, que incluyen las regiones de Montreal y Quebec ya no pueden recibir invitados en sus casas.

La policía podrá entrar en sus viviendas para verificar que respetan la norma.

Contrariamente a lo que dijo la semana pasada el doctor Horacio Arruda, director nacional de salud pública de Quebec, la policía no podrá entrar en las residencias privadas sin una orden judicial.

“La policía no empezará a golpear cada puerta de Quebec al azar. No habrá caza de brujas”, aseguró el primer ministro de Quebec, François Legault, en una conferencia de prensa la semana pasada.

Si la policía sospecha que se trata de una “reunión ilegal”, podrá obtener rápidamente una orden electrónica de un juez, que le permitirá entrar en el domicilio sin el consentimiento de sus titulares. Si los ocupantes cooperan, la orden no será necesaria.

En el caso de una infracción sanitaria, la policía podrá expedir inmediatamente “multas portátiles”, similares a las utilizadas para las infracciones de tráfico. Los participantes en una reunión privada ilegal -pero también en una reunión al aire libre, ahora prohibida en las “zonas rojas”- están sujetos a una multa de 1.000 dólares canadienses (640 euros).

El gobierno de Quebec se centra en las reuniones privadas es porque cree que son la causa del aumento de “brotes” que se ha observado en los últimos días. El miércoles de la semana pasada la provincia canadiense de 8,5 millones de personas detectó 838 nuevos “casos”.

Son los estragos sociales del estado de guerra, que se extienden por el mundo entero. Están culpabilizando a las personas por su vida social, por relacionarse, por divertirse, por querer estar con sus amigos, con sus familiares, por querer consuelo, compartir y ayudarse.

En la “nueva subnormalidad” nada de eso volverá a ser posible. No debenmos comunicarnos, intercambiar, tocarnos, besarnos y sentirnos acompañados. Nos han convertido en piezas de recambio de un taller de desguace.

Los ancianos también fallecieron por abandono en los asilos británicos, según Amnistía Internacional

Ayer Amnistía Internacional denunció la vulneración sistemática de los derechos fundamentales de miles de ancianos en los asilos de Reino Unido durante los primeros meses de la pandemia y exigió “una investigación completa, pública e independiente” para aclarar lo sucedido.

El informe pide también poner fin a las limitaciones a las visitas y explica que una serie de errores provocó que en los primeros momentos de la pandemia se abandonara a estas personas a su suerte en residencias de la tercera edad.

Entre otros fallos, critica que se tomó la decisión de trasladar a miles de pacientes de hospitales a residencias de la tercera edad sin someterlos a pruebas de diagnóstico y que se impusieron órdenes generales de no reanimar a estos pacientes. Entre marzo y junio, las residencias registraron un exceso de mortalidad de 28.186 muertes, con la confirmación de más de 18.500 fallecimientos por coronavirus en estos centros durante ese periodo.

Directores y trabajadores describieron a Amnistía Internacional un “colapso total” de los sistemas durante las primeras seis semanas de respuesta a la pandemia, con esperas para recibir instrucciones, carencia de equipos de protección individual y falta de acceso a pruebas de diagnóstico.

Según la organización, esta situación se complicó porque, “de manera increíble”, el 17 de marzo el Gobierno ordenó trasladar a 25.000 pacientes de hospitales a residencias de la tercera edad, incluidas personas infectadas por coronavirus o sospechosas de estarlo .

El 2 de abril, el mismo día en que la Organización Mundial de la Salud confirmó la existencia de casos de transmisión presintomática de coronavirus, el gobierno insistió en que “no se necesitaban pruebas de resultado negativo para ingresar a personas en residencias o trasladarlas allí” desde hospitales. De hecho, varios responsables de residencias contaron a Amnistía Internacional que no habían tenido casos de coronavirus en sus centros hasta que recibieron pacientes desde los hospitales.

Para Kate Allen, directora de Amnistía Internacional en Reino Unido, “la demoledora cifra de muertes fue totalmente evitable. Es un escándalo de proporciones monumentales”.

“Cuando el país se enfrenta a una segunda ola de coronavirus, urge llevar a cabo una investigación completa, pública e independiente sobre el escándalo de las residencias de mayores, para aprender de la experiencia y proteger a la población residente de estos centros antes de que se pierdan más vidas”, reclamó. Por ello, Amnistía Internacional ha lanzado una campaña para pedir la apertura inmediata de dicha investigación.

http://www.diariosigloxxi.com/texto-s/mostrar/382079/amnistia-denuncia-fallos-abandono-miles-personas-residencias-mayores-reino-unido-durante-primeros-meses-pandemia

El nuevo formato del consultorio radiofónico franquista: Maldita y su interpretación ‘auténtica’ de la pandemia

En 1947 la radio franquista inauguró uno de los programas de más éxito de su historia: el consultorio de Elena Francis. Las oyentes preguntaban por carta y el franquismo respondía a través de Radio Barcelona. En aquellos años las radios eran como hoy las redes sociales y, como vemos, eran más interactivas de lo cabía sospechar.

También era un proyecto más comercial de lo que aparentaba, porque trataba de publicitar de manera encubierta una marca de cosméticos. A lo largo de todo el franquismo los temas se ampliaron luego con los maridos, los niños, la decoración del hogar, las manchas de la ropa y cosas por el estilo. Muchos se criaron creyendo que en la radio había alguien llamada Elena Francis que respondía a sus preguntas sobre belleza. Pero se trataba de un equipo compuesto por siete guionistas. Uno de ellos fue Ángela Castells, miembro de la sección femenina de la Falange. El periodista Juan Soto Viñolo, que se hizo cargo del programa desde 1966, confesó que no sólo se inventó las respuestas, sino también las preguntas. Era publicidad. Se trataba de subir los índices de audiencia.

Con el éxito del programa, la radio buscó nuevos guionistas, cuyas respuestas eran supervisadas por un equipo de sacerdotes antes de emitirse en abierto. El consultorio de Elena Francis fue un gran engaño, tan grande como la transición, por lo menos, y acabó en 1984. Ya no tenía oyentes, pero cuando los autores del fraude lo confesaron, resultó una enorme decepción para sus seguidores.

Hoy los inquisidores de Maldita han renovado el formato del consultorio radiofónico franquista. Los lectores preguntan y Maldita responde. Lo mismo que la radio franquista, responde incluso antes de que nadie le pregunte nada. Los fraudes mediáticos no acabaron en la transición, porque son consustanciales a los altavoces de una clase social explotadora y dominante.

Las respuestas de Maldita también son guiones periodísticos revisados por un Sumo Sacerdote antes de salir a la luz pública para impedir que se filtren herejías. Es un refuerzo de la ideología dominante, a la que no le basta con dominar, como en tiempos de Marx y Engels: aspira a ser un canon, una ideología uniforme y única que se expresa a través de un único portavoz.

Maldita no trata de demostrar la naturaleza falaz de un bulo sino que aspira a convertirse en intérprete de la realidad. Si The Lancet afirma por dos veces que covid-19 no es una pandemia (1), Maldita expone lo que realmente quiere decir la revista, que es muy diferente a lo que hemos leído con nuestros propios ojos.

Sí, no sabemos leer. Hemos sacado el título de contexto, a diferencia de Maldita, que hace equilibrios en el alambre para darle la vuelta a un asunto que no tiene vuelta de hoja (2). No hace falta ninguna interpretación de una frase repetida dos veces que, por su simplicidad, no tiene otra interpretación posible que sus propios términos.

Desde luego que si cupiera alguna interpretación, no le corresponde realizarla a la Maldita Inquisición, que justifica su existencia por desmentir bulos, no por interpretar textos redactados por terceros.

El artículo de The Lancet es un ataque nada disimulado a la OMS, no sólo por su actitud reduccionista, típica de las corrientes dominantes de la microbiología, sino por su retorno a un concepto trasnochado, el de “pandemia”, que quiso abandonar el 31 de enero y no pudo por las presiones a las que está sometida.

Es evidente que si el 11 de marzo la OMS declaró una pandemia con poco más de 4.000 muertos en todo el mundo, hay muchísimas enfermedades que matan más y merecen el mismo calificativo, por lo menos. Pero, como se está demostrando a cada paso, se trata de imponer a los países una política sanitaria uniforme que no disperse su atención en múltiples enfermedades al mismo tiempo. Lo que se les pide es que sólo atiendan a una de ellas.

Una vez que la política sanitaria fija su atención en una parcela muy reducida de la realidad, cualquier desastre es posible, como el de los asilos. Pero esa manera de proceder es imprescindible para justificar la propia realidad de una pandemia, de tal manera que todo el exceso de mortalidad que se está produciendo, especialmente en España, se atribuye a un único motivo.

Hace un par de días OKDiario lo expresó muy claramente: “El exceso de muertes con respecto al mismo periodo del año pasado se eleva hasta esos 56.110 muertos [en España]. Puesto que la única causa extra de mortalidad en esos meses es el coronavirus, la práctica totalidad de esas muertes corresponden, por pura lógica, al Covid” (3).

Las pandemias son así “lógica pura”, o quizá peor: tautologías. Están al principio y al final de la argumentación. Es una profecía que se cumple por sí misma.

No es algo propio sólo de la actualidad. Cuando los historiadores se refieren a las epidemias pasadas, como la “gripe española” de 1918, mezclan patologías muy distintas en el mismo saco y, lo que es peor, suponen que todas ellas tienen una misma causa (4), cualquiera que sea el lugar en el que se produzcan, independientemente de las circunstancias.

Hay que agradecer que, siete meses después, The Lancet se baje del burro y no sólo se refiera a la presencia de enfermedades “no contagiosas” en medio de una delirio de contagios, sino que ponga encima de la mesa los factores sociológicos de las mismas o, en otras palabras, que las enfermedades y las muertes no son sólo fenómenos “naturales” sino que son evitables, al menos en parte, y que quienes no las evitan son responsables de ellas. La lucha de clases tiene, en efecto, este tipo de consecuencias, aunque la izquierda domesticada no quiera hacerse cargo de las mismas.

El artículo de la revista es, pues, un intento desesperado para que la medicina moderna no siga haciendo el ridículo en este punto. Bienvenido sea.

(1) https://mpr21.info/covid-19-no-es-una-pandemia-admite-por-fin-la-revista-medica-the-lancet/
(2) https://maldita.es/malditaciencia/2020/10/05/the-lancet-no-niega-existencia-covid19-no-conspiracionista-cambio-pandemia-sindemia-factores/
(3) https://okdiario.com/espana/datos-del-ine-dejan-evidencia-sanchez-espana-supera-56-000-muertos-coronavirus-6226167
(4) https://mpr21.info/ciencia-e-ideologia-la-arqueologia/

La guerra del imperialismo contra la RDA. La subversión terrorista organizada por Estados Unidos y Alemania Federal

El intento persistente y malintencionado de Occidente de reinterpretar la historia de la República Democrática Alemana (RDA), en su contexto internacional, y difamar su política de seguridad solo puede estar condenado al fracaso, especialmente si oponemos con vehemencia la verdad sobre la base de hechos históricos. Aquí vamos a ir desarrollando algunos de esos hechos que confrontan radicalmente las falsedades difundidas masivamente durante las últimas décadas por historiadores y oligarquías mediáticas que sirven a los intereses de la guerra sucia capitalista.

Los pioneros del anticomunismo ocultan diligentemente las causas reales de las medidas de seguridad fronteriza de la RDA e hipócrita y demagógicamente solo cuentan sus consecuencias y eventos trágicos (víctimas del “Muro”). No dicen una sola palabra sobre los antecedentes políticos y las actividades subversivas controladas por agencias occidentales y organizadas por varios servicios secretos que fueron decisivamente responsables a la hora de sellar la frontera estatal de la RDA (no solo el “Muro”).

Terminada la II Guerra mundial en 1945 y tras la división de Berlín en cuatro sectores, uno soviético y el resto de EEUU, Reino Unido y Francia, Berlín Occidental pasó a convertirse, dentro del propio territorio de la RDA, en el mayor portaaviones de espionaje del mundo con más de 80 agencias de inteligencia occidentales dispuestas a planificar sabotajes, provocaciones, actos terroristas e intentos de golpes de Estado contra la RDA y, por extensión, desencadenar el debilitamiento del Pacto de Varsovia.

Solo en Berlín Occidental, desde 1945, había 117 organizaciones militares alemanas, la mayoría compuestas por antiguos oficiales nazis de la Wehrmacht y las SS, como el “Stahlhelm”, el “Kyffhäuser-Bund”, la “Asociación de Soldados Alemanes”, el “Bund Deutscher Fallschirmjäger” y diversas asociaciones de artilleros. Ex miembros de las SS hitlerianas seguían estando muy activos en Berlín Oeste.

Antes de la construcción del “Muro” antifascista de Berlín, EEUU llevó a cabo el entrenamiento y financiación de grupos criminales compuestos por ex nazis para perpetrar atentados y sabotajes en el interior de la RDA, aprovechando que no había restricciones fronterizas hacia Berlín Este. La relación de actos criminales de la República Federal Alemana (RFA) y EEUU contra la RDA permanecen totalmente ocultos en los libros de historia pero fueron documentados minuciosamente por los órganos de seguridad del Estado de la RDA.

No fue hasta mucho después que se supo que todos esos grupos, capacitados militarmente por Occidente, formaban parte de un complejo entramado de organizaciones “stay behind” (retaguardia) de la conocida red Gladio que diseñaron la CIA, el BND (inteligencia de la RFA) y la OTAN, y que incluso algunas operaban en el territorio de la RDA o desde Berlín Occidental.

Los criminales de guerra nazis buscaron su salvación en Occidente y muchos ciudadanos de la zona de ocupación soviética trasladaron su residencia a Alemania Occidental ya que no encajaban con el desarrollo sociopolítico en el Este. Se trataba, fundamentalmente, de propietarios individuales y corporativos, expropiados y otras fuerzas reaccionarias que organizaron sistemáticamente el robo de materias primas y maquinaria valiosa para llevarla a la zona occidental de Alemania, con la ayuda de EEUU. Esta actividad ilegal se benefició del hecho de que la línea de demarcación, la frontera con las zonas occidentales y Berlín Occidental, constituía una frontera abierta.

Salvo algunas barreras improvisadas y trincheras elevadas, que eran fáciles de sortear, no había un sistema de seguridad tan denso en esta línea que proporcionara un control y protección completos de la frontera. Desde junio de 1948 hasta julio de 1949, soldados soviéticos y policías alemanes de la frontera (de la futura RDA) arrestaron a 214 personas sospechosas de espionaje y sabotaje, así como a 2.418 criminales y confiscaron decenas de toneladas de alimentos y bienes industriales valiosos.

Desde el principio, Alemania Federal, que había sido fundada en mayo de 1949, en violación de los acuerdos de Potsdam, se conjuró para liquidar a cualquier precio el segundo estado alemán, la RDA, creado el 7 de octubre de ese año en respuesta a la provocación alemana occidental. El KgU (Kampfgruppe gegen Unmenschlichkeit o Grupo de Combate contra la Inhumanidad), fue la banda terrorista más activa que se creó Berlín Oeste en 1949 para actuar contra la RDA. El KgU recibió mensualmente 220.000 Marcos de la RFA, 1.000.000 de marcos en moneda de la RDA.

Igualmente, el llamado Servicio Técnico de la Federación Alemana de la Juventud, fue la contracubierta terrorista del KgU. El “Servicio Técnico” estaba compuesto por al menos 2.000 mercenarios, ex oficiales de la Luftwaffe, la Wehmacht y las SS. Sus integrantes recibieron, durante más de un año, y en pequeños grupos, entrenamiento en una base militar de Estados Unidos en Alemania, adiestrándolos en el manejo de armas y explosivos, así como en “instrucción política”.

El Ministro federal para el Estado de Hesse (RFA), el socialdemócrata Georg August Zinn, en 1952, tras descubrirse la organización y los objetivos del “Servicio Técnico” (que incluía una lista negra de políticos de la RFA potencialmente “asesinables”), ordenó la disolución y detención de sus miembros.

Según la manipulable Wikipedia, el KgU se formó con el objetivo de “interrumpir la actividad comunista en la RDA”. Supongo que esta “apreciación” tan “sui generis” fue hecha por algún simpatizante del III Reich. Para “detener el comunismo en la RDA” se utilizó, del mismo modo, la muy influyente estación de radio norteamericana RIAS (Rundfunk im amerikanischen Sektor), como instrumento de guerra psicológica (se instaba a los ciudadanos de la RDA a abandonar el país). Ambos, fueron la puesta a punto de la ofensiva subversiva de Occidente contra la RDA y sus incipientes logros.

Las agencias militares de inteligencia de EEUU, el CIC (Counterintelligence Corps) y el MID (Military Intelligency Division) más la conocida Fundación Ford (una de las fuentes de financiación del feminismo norteamericano y el movimiento LGBTI) fueron las encargadas de ayudar económicamente al KgU para la práctica de sus actividades criminales. Gracias al exitoso trabajo de las fuerzas de seguridad de la RDA (el MfS-“Stasi”) se logró divulgar la misión del KgU y sus prácticas y, lo que es más importante, frustrar muchas de las acciones terroristas que tenían planificadas.

La relación de actos de sabotaje y terrorismo contra la RDA comenzaron nada más constituirse como estado, especialmente en los primeros años de la década de 1950. En 1949, en un momento en que el hambre todavía era omnipresente en todas partes de Alemania, se enviaban trenes enteros con alimentos perecederos hacia la RDA y luego llegaban a la estación de destino con la carga deteriorada. No se puede medir la cantidad de vidas que esto costó a una población hambrienta.

En septiembre de 1951, comenzó la cadena de arrestos en la RDA contra el KgU. Alrededor de 200 miembros de esta organización criminal fueron condenados por espionaje al servicio de la CIA. Diez de ellos habían abandonado la RDA y estaban vinculados a la Universidad Libre de Berlín (Oeste), fundada en 1948 por estudiantes y profesores anticomunistas, muchos de ellos ex nazis.

Del 4 al 8 de septiembre de 1951, el KgU utilizó la táctica de los incendios para cometer sus actos delictivos, como ocurrió en los grandes almacenes de Leipzig donde se utilizaron ampollas de fósforo, incluso en horario de apertura. Muchos de los incendios fueron descubiertos y se apagaron a tiempo.

Un informe capturado al KgU, sobre el intento de quema de un kiosco, decía lo siguiente: “El 22/9/51 alrededor de las 9:00 a.m, el quiosco de periódicos situado entre Bernauerstrasse y Brunnenstrasse detrás del retén de la zona este […] fue incendiado arrojando una ampolla de fósforo. Lamentablemente, el quiosco no se quemó por completo, ya que los bomberos llegaron después de unos 10 minutos con 2 coches. El motivo del ataque: el propietario era “un bolchevique convencido”.

A finales de noviembre de 1951, los tribunales militares soviéticos impusieron la pena de muerte a varios agentes terroristas en 42 juicios secretos y los restantes acusados fueron condenados a entre diez y 25 años en el campo. Las condenas a muerte se llevaron a cabo en Moscú. La captura masiva de terroristas provenientes de Alemania Federal y su posterior ejecución no disuadió a Occidente de persistir en sus actos criminales contra la RDA, a través de la organización KgU.

En mayo de 1952, se planeó volar un puente ferroviario sobre la autopista cerca de Erkner, en Spindlersfeld. Este ataque tenía como objetivo un tren expreso que circulaba en la ruta Berlín-Moscú, que era utilizado por personal militar soviético. Los explosivos fueron entregados al KgU y su origen provenía, con toda seguridad, de los destacamentos militares norteamericanos en Berlín Occidental, a través de la CIA. Fue impedido por miembros de la Volkspolizei de la RDA.

La seguridad del Estado de la RDA (la “malvada” Stasi) descubrió que el KgU, a mediados de diciembre de 1952, también tenía la intención de paralizar la red eléctrica de la RDA mediante la explosión de torres de alta tensión. Obviamente, a los terroristas no les importaba cuántas personas podrían haber muerto congeladas debido a las bajas temperaturas. Otros intentos de atentado terrorista de la época fueron la central eléctrica de Berlín Klingenberg y la prensa de forja de 3.000 toneladas de la fábrica Ernst Thälmann, de Magdeburgo. Ambos sabotajes fueron detenidos a tiempo.

Los actos terroristas fallidos o ejecutados contra la RDA también los detalla el ex funcionario del Departamento de Estado de EEUU, William Blum (1933-2018), en su excelente libro Killing Hope (Matar la esperanza), Alemania años 50, capítulo 8, que resumo brevemente ”los actos criminales iban desde la utilización de explosivos para dañar centrales eléctricas, edificios públicos, astilleros, transporte público o puentes hasta quemar fábricas de azulejos, utilizar venenos como la cantaridina, envenenar animales en cooperativas lácteas (mataron a 7 mil vacas) o añadir jabón a leche en polvo destinada a las escuelas infantiles de la RDA”.

En el matadero de Leipzig, por ejemplo, se frustró lo que debería haber sido uno de los crímenes más espantosos del KgU. Superando el envenenamiento medieval de los Medici y anticipándose a la guerra tóxica estadounidense contra mujeres y niños en Corea y Vietnam, el servicio secreto de los Estados Unidos, el CIC, envenenó ingentes cantidades de carne que estaban destinadas a matar a miles de personas de la ciudad de Leipzig. Pero el culpable pudo ser atrapado y el asesinato en masa ya preparado pudo prevenirse a tiempo.

Otras técnicas empleadas por los terroristas del KgU incluyeron la redacción de falsas instrucciones gubernamentales, operaciones bancarias simuladas y tarjetas de alimentos falsificadas, sin ningún éxito notable ya que fueron abortadas a tiempo por la seguridad del Estado, el MfS-Stasi. Mientras tanto, los preparativos de las organizaciones de inteligencia occidentales y sus agentes diseñaban la guerra radioeléctrica intentando cubrir toda la RDA con una red de radio para facilitar y dirigir las operaciones de ataque contra el Estado socialista.

Una directiva del Partido socialista unificado de la RDA, el SED, de 30 de noviembre de 1956 estableció que la Policía de Fronteras de la RDA (Grenztruppen) tenía la misión de realizar dos tareas: “garantizar la seguridad de la frontera en situaciones convencionales y estar preparados para realizar operaciones de combate en defensa de la frontera estatal”.

La Policía Federal de Fronteras, la Policía de Fronteras de Baviera, el Servicio de Aduanas de Fronteras y la policía de Berlín Occidental a menudo brindaron apoyo adicional (a las agencias de inteligencia) a quienes pusieran a prueba la estabilidad de la frontera estatal de la RDA.

Tres años antes de la construcción del “Muro” (1961) se incrementaron notablemente las actividades criminales de Occidente contra el Estado socialista alemán. Veamos algunos datos reveladores, antes de entrar (en la siguiente entrada) con los nombres y apellidos:

En 1958, se cometieron hasta 804 provocaciones contra la frontera de la RDA y sus órganos de seguridad desde el territorio de la RFA.

Para 1959, ya había se habían contabilizado 1.425 casos en los primeros tres trimestres. Entre ellos se encontraba la grave provocación del 21 de agosto de 1959, cuando fuerzas motorizadas de la Policía Federal de Fronteras (BGS, Bundesgrenzschutz) en Klettenberg invadieron el territorio de la RDA y destruyeron los sistemas de seguridad fronteriza.

El 12 de marzo de 1960, dos oficiales de aduanas occidentales prendieron fuego a la frontera cerca de Ahrenshausen, distrito de Heiligenstadt, destruyendo las marcas fronterizas.

El 17 de marzo de 1960, miembros de la BGS desplegados en Zugstärke en el área cerca de Salzwedel amenazaron con disparar a una patrulla fronteriza en la RDA.

El 19 de marzo de 1960, miembros de la policía fronteriza de la RDA, en Oschersleben, fueron disparados desde la RFA.

El 22 de marzo de 1960, el barco de aduanas “Lave” de la RFA, en el km. 491 del río Elba, trató de embestir a un barco de la policía fronteriza de la RDA.

El 23 de marzo de 1960 varios miembros de la BGS, en la sección del puente de en Schoenberg, dispararon desde un jeep con una ametralladora en dirección a la frontera estatal de la RDA.

En 1960, hubo más de 500 provocaciones, solo en el primer trimestre.

En una reunión de comandantes de las tropas fronterizas el 20 de noviembre de 1964, el ministro de Defensa Nacional de la RDA, general del ejército Heinz Hoffmann, habló sobre la situación político-militar tras la construcción de la barrera defensiva de Berlín.

“Es novedoso para nosotros el comprobar que hay una forma de guerra que se encuentra entre el límite superior de la Guerra Fría y el límite inferior de la guerra convencional, cuyo objetivo principal es la infiltración de comandos en el interior del país para crear bandas de delincuentes entre la población, formar grupos de subversión y propagar el pánico mediante ataques con explosivos a puestos de mando, enlaces de comunicaciones, etc.”

Por tanto, se ordenó a las tropas fronterizas la exigencia inequívoca de que “liquiden todas las acciones de combate encubierto en el área fronteriza y en provocaciones militares o agresiones para garantizar la inviolabilidad de la frontera estatal de la RDA”.

La pregunta es ¿dónde están los archivos que obraban en poder de la Seguridad del Estado de la RDA, que incriminaban a Occidente y sus agencias de inteligencia en todas las anteriores actividades delictivas, y que no salieron a la luz tras la anexión de la RDA por la RFA?  La respuesta no es tan difícil de encontrarla: por una parte, Occidente tenía que ocultar sus crímenes de guerra encubierta contra la RDA y, por otra, había que construir un relato convincente, fuertemente ideologizado y anticomunista, utilizando técnicas de propaganda y falsedades sobre el justificado espionaje de la “Stasi”, con el fin de borrar de la memoria histórica los logros de la RDA.

Toda la información comprometedora para las agencias de inteligencia occidentales se trasladó a EEUU y sus huellas fueron desdibujadas, mientras que el resto permanece censurado (o ha desaparecido) y está en manos de las autoridades del BstU, el comisionado alemán encargado de  gestionar los archivos de la “Stasi”. Los únicos archivos que permanecen abiertos selectivamente son los que tratan del nunca probado “espionaje masivo” de la “Stasi” a sus ciudadanos”. ¿Para cuándo la apertura de los archivos del BND y la exposición de sus múltiples delitos?

En todos los 40 años de existencia de la línea de demarcación y la frontera estatal de la RDA con la RFA (especialmente hasta la construcción del “Muro de Berlín”, en el año 1961), hubo miles de provocaciones, ataques, violaciones fronterizas e invasiones desde el lado occidental, ya fuese desde la RFA o desde Berlín Occidental, incluida la línea de comunicaciones BASA y un túnel con una compleja red de transmisiones (de estos dos hechos se hablará en la tercera parte)

¿Qué país podría soportar todo esto sin defenderse con todos los medios posibles a su alcance, incluido el crear un contundente aparato de vigilancia y construir una frontera militarizada, como fue el caso del mal llamado “Muro de Berlín”?

https://berlinconfidencial.com/2020/08/12/la-guerra-de-occidente-contra-la-rda-1-la-subversion-terrorista-organizada-por-eeuu-y-alemania-federal/

Interpol rechaza una orden de detención contra Evo Morales por sus connotaciones políticas

El jueves Interpol rechazó una solicitud de detención formulada por el gobierno golpista boliviano contra el Presidente de Bolivia, Evo Morales, al considerar que los delitos de sedición y terrorismo tienen una connotación política.

La información fue confirmada por el fiscal General de Bolivia, Juan Lanchipa, durante una conferencia de prensa, en la que comunicó que la Interpol no activará la alerta roja que permite la detención y extradición de Morales.

“Cuando se incorpora la figura de sedición, como en este caso, Interpol interpreta que el delito es considerado de orden político, y nos hizo conocer que no van a poder llevar adelante la detención en tanto no se levante la tipificación de ese delito”, explicó el fiscal.

La acusación emitida por el gobierno golpista busca vincular a Morales con delitos de terrorismo, financiación del terrorismo y sedición, por haber planificado presuntamente el bloqueo de ciudades mediante movilizaciones populares.

La denuncia se basa en un video que le atribuye a Morales haber incitado bloqueos de ciudades en Bolivia.

Es la segunda vez que la organización internacional rechaza la solicitud de los golpistas para detener al Presidente derrocado, quien se encuentra refugiado en Argentina desde diciembre del año pasado.

En noviembre el Ministerio de Gobierno (Interior) de Bolivia realizó otra denuncia contra Morales, poco tiempo después de que Jeanine Áñez asumiera como Presidenta de facto. En aquella oportunidad Morales estaba en México.

https://telesurtv.net/news/interpol-rechaza-detencion-expresidente-evo-morales–20201001-0059.html

La falsificación de los ataques químicos en Siria en 2018 llega al Consejo de Seguridad de la ONU

Ante el fraude organizado por la OPAQ sobre los ataques químicos en Siria en abril de 2018, el Consejo de Seguridad de la ONU organizó el 28 de setiembre una sesión abierta que fue grabada y que se puede consultar en internet (*).

La OPAQ es el organismo internacional que se encarga de vigilar el empleo de armas químicas prohibidas por el derecho internacional y el año pasado falsificó las evidencias para imputar al gobierno de Damasco el ataque contra el barrio de Duma en 2018 y justificar de esa manera el bombardeo posterior de Estados Unidos, Gran Bretaña y Francia contra infraestructuras sirias.

Dicho ataque fue un montaje del que son responsables Estados Unidos y sus peones yihadistas sobre el terreno. La OPAQ se encargó de encubrirlo, manipulando el informe original redactado por los inspectores que acudieron al lugar de los hechos.

Si la OMS quedó gravemente comprometida con sus pandemias ficticias, la OPAQ también ha quedado en evidencia y son sus propios miembros los que han comparecido para denunciarlo ante la ONU.

El principal testigo ha sido Ian Henderson, miembro del equipo que investigó en Duma, asistido por el físico Ted Postol, profesor emérito del MIT y antiguo asesor del Pentágono. Se trata de científicos con más de 25 años de experiencia en la OPAQ.

Además de inspeccionar el lugar del supuesto ataque, Henderson entrevistó a docenas de testigos, hizo mediciones, examinó los cilindros de gas encontrados, tomó muestras y cientos de fotografías.

A su regreso de Siria, el equipo redactó un informe exhaustivo de sus hallazgos que exculpaba al gobierno de Siria.

Dicho informe fue modificado en secreto para alterar las conclusiones, con tan mala fortuna que ambas versiones, la original y la manipulada, fueron publicadas por Wikileaks.

El informe original no concluía que se hubiera producido un ataque químico y presentó la posibilidad de que las víctimas de Duma hubieran muerto en un incidente “no químico”.

Cuatro expertos de un Estado miembro de la OPAQ y la OTAN realizaron un examen toxicológico y concluyeron que los síntomas observados entre las víctimas de la Duma “eran incompatibles con la exposición al cloro, y no se pudo identificar ninguna otra sustancia química conocida que causara los síntomas”.

Las pruebas químicas sobre las muestras tomadas en el lugar indicaron que, en efecto, se habían detectado compuestos clorados en un rango de partes por billón. La mayoría, si no todos, podían ser el resultado del contacto con productos domésticos corrientes, como la lejía, o del agua clorada o los conservantes de la madera.

Las muestras de control tomadas por los inspectores para contextualizar los resultados del análisis nunca fueron analizadas.

Los inspectores que viajaron a Siria y redactaron el informe original protestaron ante los jefes de la OPAQ por la alteración del informe y denunciaron que antes de la publicación del informe falsificado, una delegación de Estados Unidos visitó la OPAQ a fin de que dejara claro que el gobierno de Damasco había atacado Duma con gases de cloro.

La visita de dicha delegación se produjo antes de que las conclusiones se hubieran publicado, por lo que se suponía que nadie tenía conocimiento de su contenido. Por lo tanto, se había producido una filtración de la OPAQ a Estados Unidos.

En virtud de la Convención Internacional de Prohibición de Armas Químicas, los Estados firmantes se comprometen a respetar la imparcialidad del organismo, lo cual no se ha respetado.

Tras las presiones llegaron las destituciones. Si unos expertos no dicen lo que los imperialistas quieren oír, recurren a otros. El equipo cambió y nombraron otro para falsificar el informe que se hizo público el año pasado. En dicho equipo no había nadie que hubiera viajado a Siria, con excepción del conductor de la ambulancia.

La OPAQ, capitaneada por el pelele español Fernando Arias que aparece en la foto de portada, publicó el informe falso en marzo del año pasado, con conclusiones diametralmente opuestas al anterior: había “motivos razonables” para creer que se había producido un ataque con armas químicas en Duma y que “el producto químico tóxico era probablemente el cloro molecular”.

Los medios del mundo entero acogieron la falsificación en un lugar destacado de sus noticiarios.

Ni los cazadores de bulos, ni Maldita, ni Newtral, han denunciado el fraude.

Todo lo contrario. Tras un fraude hay que “matar al mensajero”, hay que pasar a atacar al que lo denuncia. Desde su sillón, el pelele Arias comenzó una campaña contra Henderson y otro de los inspectores que redactaron el primer informe.

(*) http://webtv.un.org/search/security-council-arria-formula-meeting-syria-chemical-weapons/6195494067001/

“Hay que martillear la verdad con constancia porque la falsedad sigue difundiéndose, no sólo entre algunos sino entre una multitud de personas. En la prensa y en los diccionarios, en las escuelas y universidades, por todas partes la falsedad impera, muy cómoda y feliz de saber que la mayoría está con ella” (Goethe)

Las tropas de Estados Unidos operan en secreto en la mitad de África

Las Fuerzas de Operaciones Especiales de Estados Unidos operan en secreto en la mitad del continente africano con el terrorismo como pretexto y el acuerdo de los gobiernos anfitriones.

Los ciudadanos de cada uno de los países del Continente rara vez son informados del alcance de estas operaciones militares. Incluso la información más básica, como la ubicación y el alcance de los despliegues de tropas y los combates clandestinos se ocultan en toda África.

Los comandos estadounidenses, que incluyen a los SEAL de la Marina, los Boinas Verdes del Ejército y los “raiders” del Cuerpo de Marines, se han especializado en el combate contra la insurgencia, entre otras misiones.

El año pasado se desplegaron oficialmente fuerzas de Estados Unidos en 22 países africanos: Argelia, Botswana, Burkina Faso, Cabo Verde, Camerún, Chad, Costa de Marfil, Djibouti, Egipto, Etiopía, Ghana, Kenya, Libia, Madagascar, Malí, Mauritania, Níger, Nigeria, Senegal, Somalia, Tanzania y Túnez.

Representa una porción significativa de la actividad mundial de las Fuerzas de Operaciones Especiales de Estados Unidos: el año pasado más del 14 por ciento de los comandos estadounidenses desplegados en el extranjero fueron enviados a África, el porcentaje más alto de cualquier región del mundo excepto Oriente Medio.

En 2017 las fuerzas de operaciones especiales de Estados Unidos participaron en combates en 13 países africanos. El año pasado las tropas estadounidenses de élite seguían activas en 10 de esos países: Burkina Faso, Camerún, Chad, Kenia, Libia, Mali, Mauritania, Níger, Somalia y Túnez.

La huella militar de Estados Unidos en África es considerable. Hay 29 bases militares ubicadas en 15 países o territorios diferentes, con las mayores concentraciones en el Sahel y el Cuerno de África.

Las operaciones también son secretas. Su presencia en los países africanos rara vez se reconoce públicamente, ni por Estados Unidos ni por los países anfitriones; no se informa a los ciudadanos de la presencia o la acción de estas tropas de élite en su territorio.

El ejército estadounidense no sabe exactamente lo que sus fuerzas de élite están haciendo en cada país, aunque llevan mucho tiempo realizando misiones que van desde incursiones de comandos para capturar o matar, hasta misiones de entrenamiento.

Algunas operaciones se llevan a cabo bajo los auspicios de los llamados programas de la Sección 127, que llevan el nombre de una autoridad presupuestaria que permite a las Fuerzas Armadas de Estados Unidos utilizar unidades militares locales como sustitutos en misiones “antiterroristas”.

En los últimos años Estados Unidos han llevado a cabo al menos ocho programas de la Sección 127 en África, la mayoría de ellos en Somalia. Esas actividades se llevaron a cabo bajo los nombres clave de Cazador en el exilio, Cazador Kodiak, Cazador de mangostas, Cazador de paladines y Cazador definitivo, y en ellas los comandos estadounidenses entrenaron y equiparon a tropas de Etiopía, Kenya, Somalia y Uganda en la lucha contra Al-Shabab.

Nunca antes se había revelado el número de misiones terrestres llevadas a cabo por los comandos estadounidenses en Somalia, pero los documentos de 449 Grupo Expedicionario la Fuerza Aérea de Estados Unidos, con sede en el Campamento Lemonnier de Yibuti, muestran que llevaron a cabo más de 200 misiones terrestres contra Al-Shabab entre 2017 y 2018.

No son cifras extraordinarias. Más o menos es el promedio anual de años anteriores.

Africom, el Mando continental del ejército de Estados Unidos, las designa como misiones AAA (Asesoramiento, Asistencia y Acompañamiento) (1), pero no se diferencian del combate armado. Por ejemplo, en 2017 durante una misión AAA, el SEAL de la Marina Kyle Milliken, un suboficial jefe de 38 años, murió y otros dos estadounidenses resultaron heridos durante una incursión en un campamento de Al-Shabab a unos 65 kilómetros al oeste de Mogadiscio, la capital de Somalia (2).

El Mando continental africano reconoció 70 misiones de este tipo en África oriental en 2018, 46 en 2019 y 7 a principios de junio de este año.

Otras operaciones especiales que seguían activas en la región en febrero de este año son “Oblique Pillar”, una operación que presta apoyo con helicópteros contratados privadamente a los SEAL de la Armada y a las unidades del Ejército Nacional de Somalia a las que asesoran; “Octave Anchor”, una operación psicológica sigilosa centrada en Somalia; y “Rainmaker”, una operación de inteligencia de señales altamente clasificada.

El noroeste de África es otro importante teatro de operaciones especiales de Estados Unidos. En 2017 el Califato Islámico tendió una emboscada a las tropas estadounidenses cerca de Tongo, en Níger, matando a cuatro soldados estadounidenses, dos de los cuales eran Boinas Verdes. Estas tropas formaban parte del Destacamento de la Fuerza de Tareas Alfa 3212 (3), una unidad de 11 hombres que trabajaba con una fuerza nigeriana bajo el nombre de “Juniper Shield” (4).

“Juniper Shield” es el principal despliegue del Pentágono en el noroeste de África, en el que participan 11 países: Argelia, Burkina Faso y Camerún, Chad, Malí, Marruecos, Mauritania, Níger, Nigeria, Senegal y Túnez, donde las Fuerzas de Operaciones Especiales entrenan, asesoran y acompañan a los ejércitos locales que llevan a cabo misiones contra grupos terroristas, incluyendo a Al Qaeda y sus afiliados, Boko Haram y Califato Islámico. El despliegue, según los documentos de Africom, está en marcha desde febrero de este año.

(1) https://www.govinfo.gov/content/pkg/CHRG-115shrg39567/html/CHRG-115shrg39567.htm
(2) https://www.nytimes.com/2017/05/09/world/africa/somalia-navy-seal-kyle-milliken.html
(3) https://www.nytimes.com/2018/03/19/world/africa/niger-ambush-defense-department-report.html
(4) http://www.thedrive.com/the-war-zone/14923/what-you-need-to-know-about-why-u-s-special-operations-forces-are-in-niger

Más información:
– 10 años de expansión militar del imperialismo en África
– El Pentágono extiende su presencia militar en África con el pretexto de la ‘lucha contra el terrorismo’
– Los bombardeos de la aviación estadounidense en Somalia son crímenes de guerra
– La base militar más grande que el Pentágono tiene en el extranjero está en el Sahel
– Túnez vende su suelo a Estados Unidos a cambio de material de guerra

Los estudiantes protestan en Haití por el asesinato de un alumno por disparos de la policía

Estudiantes de la Escuela Normal Superior de Haití se manifestaron el sábado debido al asesinato de su compañero Grégory Saint-Hilaire por disparos de la policía.

El viernes los alumnos de la universidad pública realizaron una protesta por cuestiones políticas y educativas y un agente de la Unidad de Seguridad General del Palacio Nacional disparó en contra de uno de los jóvenes para asesinarle.

Debido a ello, el sábado los alumnos se manifestaron en frente del Palacio Nacional, levantando barricadas con fuego y arrojaron piedras a los antidisturbios, que reaccionaron lanzando gases lacrimógenos.

Por su parte, la Asociación de Profesores de la Universidad del Estado de Haití condenó el asesinato y le atribuyó la responsabilidad al Gobierno, destacando que no es la primera vez que la policía dispara en contra de los protestantes.

La policía indicó que se iba a abrir una investigación para esclarecer los hechos que acabaron con la vida del estudiante.

https://www.elperiodico.com/es/internacional/20201004/estudiantes-protestan-haiti-tras-muerte-alumno-por-policia-8140590

‘Covid-19 no es una pandemia’, admite por fin la revista médica The Lancet

A medida que el mundo se acerca al millón de muertes por Covid-19, debemos afrontar el hecho de que estamos adoptando un enfoque demasiado estrecho para gestionar este brote de un nuevo coronavirus. Hemos visto la causa de esta crisis como una enfermedad infecciosa. Todas nuestras intervenciones se han centrado en cortar las líneas de transmisión viral, controlando así la propagación del patógeno.

La “ciencia” que ha guiado a los gobiernos ha sido impulsada principalmente por los modeladores de epidemias y los especialistas en enfermedades infecciosas, que comprensiblemente enmarcan la actual emergencia sanitaria en términos de plaga centenaria.

Pero lo que hemos aprendido hasta ahora nos dice que la historia de Covid-19 no es tan simple. Dos categorías de enfermedades están interactuando dentro de poblaciones específicas: la infección por el coronavirus 2 del síndrome respiratorio agudo severo (Sars-CoV-2) y una serie de enfermedades no transmisibles (ENT). Estas condiciones se están agrupando dentro de grupos sociales según patrones de desigualdad profundamente arraigados en nuestras sociedades. La agregación de estas enfermedades en un contexto de disparidad social y económica exacerba los efectos adversos de cada una de ellas.

Covid-19 no es una pandemia. Es una sindemia. La naturaleza sindémica de la amenaza que enfrentamos significa que se necesita un enfoque más matizado si queremos proteger la salud de nuestras comunidades.

La noción de sindicación fue concebida por primera vez por Merrill Singer, un antropólogo médico estadounidense, en el decenio de 1990. Escribiendo en The Lancet en 2017, junto con Emily Mendenhall y sus colegas, Singer argumentó que un enfoque sindémico revela interacciones biológicas y sociales que son importantes para el pronóstico, el tratamiento y la política de salud.

Limitar el daño causado por el Sars-CoV-2 exigirá prestar mucha más atención a las enfermedades no transmisibles y a la desigualdad socioeconómica de la que se ha admitido hasta ahora.

Una sindemia no es simplemente una comorbilidad. Los síndemias se caracterizan por las interacciones biológicas y sociales entre las afecciones y los estados, interacciones que aumentan la susceptibilidad de una persona a sufrir daños o empeoran sus resultados en materia de salud.

En el caso de Covid-19, atacar las ENT será un requisito previo para una contención exitosa. Como mostró nuestra recientemente publicada Cuenta atrás de las ENT 2030, aunque la mortalidad prematura por ENT está disminuyendo, el ritmo de cambio es demasiado lento.

El número total de personas que viven con enfermedades crónicas está creciendo. Abordar Covid-19 significa abordar la hipertensión, la obesidad, la diabetes, las enfermedades cardiovasculares y respiratorias crónicas, y el cáncer. Prestar mayor atención a las enfermedades no transmisibles no es una agenda sólo para las naciones más ricas. Las enfermedades no transmisibles son también una causa descuidada de mala salud en los países más pobres.

En su Comisión Lancet, publicada la semana pasada, Gene Bukhman y Ana Mocumbi describieron una entidad a la que llamaron Pobreza ENTI, agregando lesiones a una gama de condiciones ENT como mordeduras de serpientes, epilepsia, enfermedad renal y anemia drepanocítica.

Para los mil millones de personas más pobres del mundo de hoy, las enfermedades no transmisibles constituyen más de un tercio de su carga de morbilidad. La Comisión describió cómo la disponibilidad de intervenciones asequibles y eficaces en función de los costos durante el próximo decenio podría evitar casi 5 millones de muertes entre las personas más pobres del mundo. Y eso sin considerar la reducción de los riesgos de morir por Covid-19.

La consecuencia más importante de ver a Covid-19 como una sindicación es subrayar sus orígenes sociales. La vulnerabilidad de los ciudadanos de más edad, las comunidades negras, asiáticas y de minorías étnicas, y los trabajadores clave, que suelen estar mal pagados y cuentan con menos protección social, apunta a una verdad que hasta ahora apenas se ha reconocido, a saber, que por muy eficaz que sea un tratamiento o una vacuna protectora, la búsqueda de una solución puramente biomédica para Covid-19 fracasará.

A menos que los gobiernos conciban políticas y programas para invertir las profundas disparidades, nuestras sociedades nunca estarán verdaderamente seguras con Covid-19. Como escribieron Singer y sus colegas en 2017, “un enfoque sindémico proporciona una orientación muy diferente a la medicina clínica y a la salud pública al mostrar cómo un enfoque integrado para comprender y tratar las enfermedades puede tener mucho más éxito que el simple control de las enfermedades epidémicas o el tratamiento de pacientes individuales”.

Yo añadiría una ventaja más. Nuestras sociedades necesitan esperanza. La crisis económica que avanza hacia nosotros no se resolverá con una droga o una vacuna. Se necesita nada menos que un renacimiento nacional. Acercarse a Covid-19 como una sindemia invitará a una visión más amplia, una que abarque la educación, el empleo, la vivienda, la alimentación y el medio ambiente. Ver Covid-19 sólo como una pandemia excluye un prospecto más amplio pero necesario.

https://www.thelancet.com/journals/lancet/article/PIIS0140-6736(20)32000-6/fulltext

Más información:
– El nuevo formato del consultorio radiofónico franquista: Maldita y su interpretación auténtica de la pandemia

Un ejercicio militar con enfermedades ficticias y pandemias ficticias, pero que matan una barbaridad

En 2018 la Universidad John Hopkins se inventó una enfermedad y una pandemia, y realizó uno de esos simulacros de estilo militar. La enfermedad se llamaba “Clade X” y se contagiaba por la tos, con consecuencias parecidas a la gripe (1).

Pero el objeto del estudio, que se publicó en Youtube (2) como si fuera un videojuego, no era la pandemia sino la reacción política del mundo ante ella.

Naturalmente, no se ensayan simulacros con enfermedades leves de las que uno se cura quedándose en la cama y tomando infusiones de tomillo. Clade X era catastrófica porque no había vacuna para remediarlo. Era una de esas enfermedades “emergentes”, nuevas, de las que se desconoce casi todo.

No obstante, el modelo no era tan nuevo, ya que se basaba en el SARS de 2003, aunque llevado al paroxismo. Si al SARS sólo le imputaron 765 muertos, por lo que pasó muy desapercibido, salvo entre los especialistas, Clade X tenía que causar la muerte del 10 por ciento de la población mundial: 900 millones de personas.

“Los peores escenarios presentados en la ficción científica pueden quedarse cortos”, dijo El Confidencial entonces. Ante la magnitud de la catástrofe, el ejército estadounidense quedaba encargado de “reaccionar frente a la expansión de Clade X por todo el mundo”. Pero, ¿qué hará si Venezuela les pide ayuda?, preguntaba el periódico (3).

Este tipo de previsiones biopolíticas muestran, una vez más, que las universidades que llevan a cabo estas simulaciones no son otra cosa que fachadas del Pentágono e institutos de seguridad militar, por lo que todo el simulacro era una paranoia total, empezando por un virus fabricado por un grupo terrorista (4). ¿Se referían los universitarios a sí mismos?

Una simulación es mejor cuanto más se aproxima a la realidad y a veces son tan buenas que parecen reales. Ni siquiera los “expertos” de pacotilla son capaces de diferenciar la realidad de la ficción. Por eso Eric Toner, que trabajó en el ejercicio, dijo: “Va a suceder, pero no sé cuándo” (5).

Son palabras difíciles de interpretar. Es posible que, tratándose de un “experto”, sean una gilipollez. ¿Cómo podría expandirse una enfermedad ficticia? No obstante, es posible que hiciera alusión a otra enfermedad real, parecida al SARS, como el covid, por poner un ejemplo.

De esa manera los “expertos” demuestran sus dotes proféticas. Los sueños se hacen realidad. La vida es sueño. No hay diferencia entre la realidad y la ficción porque hay quien es capaz de hacer realidad sus sueños, e incluso sus peores pesadillas. “No han exagerado ni un pelo”, advirtió El Confidencial.

Desde hace al menos dos años ya se sabía que el mundo no estaba preparado para una pandemia parecida al SARS que estaba destinada inexorablemente a llevarse por delante a 900 millones de personas y, sin embargo, nadie se quiso dar por enterado. No sabe, no contesta.

Ante las mortíferas previsiones, los autores de la simulación recomendaron fortalecer los sistemas de salud, a pesar de lo cual todos los países siguieron haciendo lo contrario: imponer recortes presupuestarios en sanidad.

Por lo tanto, los gobiernos no siguen el consejo de los “expertos”, o sólo lo hacen cuando les conviene. En cualquier caso, la salud no les preocupa nada. Si han adoptado medidas draconianas durante esta pandemia no habrá sido por motivos de salud. Entonces, ¿cuál es el verdadero motivo?

(1) http://www.centerforhealthsecurity.org/our-work/events/2018_clade_x_exercise/index.html
(2) https://www.youtube.com/watch?time_continue=15&v=sJ1x8SlNxj0
(3) https://www.elconfidencial.com/alma-corazon-vida/2018-08-02/pandemia-virus-muertes-clade-x_1600676/
(4) https://www.businessinsider.com/pandemic-virus-simulation-johns-hopkins-shows-vulnerability-2018-7
(5) https://www.publimetro.cl/cl/social/2018/08/01/cladex-enfermedad-epidemia-gripe.html

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