mpr21

La web más censurada en internet

Archivos (página 577 de 1516)

China prohíbe las transacciones en criptodivisas

En un momento de intensa crisis financiera, el Banco Central chino acaba de prohibir las transacciones en criptodivisas, que en apenas unas horas han visto caer sus cotizaciones, especialmente el bitcoin.

El aumento de la circulación de las criptomonedas ha provocado el blanqueo de capitales, la recaudación ilegal de fondos, el fraude, las estafas piramidales y otras actividades ilegales y delictivas, dice el comunicado oficial.

En mayo el gobierno chino prometió tomar medidas enérgicas contra la minería y el comercio de bitcoins como parte de los esfuerzos para frenar la crisis financiera, lo que provocó una importante venta de criptodivisas. El bitcoin, la mayor criptodivisa del mundo, cayó más de un 6 por ciento, hasta los 42.2167 dólares. Las monedas más pequeñas, que normalmente suben y bajan junto con el bitcoin, también cayeron.

La prohibición afectó a las acciones relacionadas con las criptomonedas y el “blockchain”. Los mineros que cotizan en Estados Unidos, Riot Blockchain, Marathon Digital y Bit Digital, cayeron entre un 6,3 por ciento y un 7,5 por ciento respectivamente en las operaciones previas al mercado.

Para tapar la verdadera situación económica, el máximo organismo de planificación, la NDRC, ha publicado un comunicado asegurando que el objetivo de la prohibición es lograr la “neutralidad” en las emisiones de carbono de China, ya que la minería de criptomonedas consume una gran cantidad de electricidad.

La explicación es inverosímil, aunque es cierto que China alberga la mayor concentración de mineros de criptomonedas del mundo, junto a otros países, como Abjasia, donde el precio de la electricidad es muy reducido. Además del freno a la especulación, el objetivo de China es reducir el consumo eléctrico y, por lo tanto, la dependencia del exterior.

Hasta abril China tenía una cuota del 46 por ciento de la tasa de extracción mundial, una medida de la potencia de cálculo utilizada en la minería y el procesamiento.

Los gobiernos locales deben tomar medidas drásticas contra las actividades de minería y prescribe su eliminación gradual. La minería se considera una industria “obsoleta”. No se permitirán nuevos proyectos y a los existentes se les dará tiempo para cerrar.

Los antivacunas rusas del Consejo de Europa

Hay varias corrientes entre los antivacunas. Una de ellas es la que se opone sólo a la vacuna rusa porque es rusa, como la Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa o la OMS. En consecuencia, no hay opción: no sólo las vacunas contra el coronavirus son obligatorias en la práctica sino que, además, la obligación llega hasta la imposibilidad de elegir la vacuna con la que alguien se puede incular.

Los que se han vacunado con la vacuna rusa es como si no se hubieran vacunado. Por lo tanto, no pueden obtener su pasaporte sanitario y, en consecuencia, no pueden trar a nigún local. Para conseguir su pasaporte deberán vacunarse por segunda vez, con consecuencias médicas insospechadas.

Hace unos días les comunicaron a los miembros de la delegación rusa del Consejo de Europa que no pueden viajar por Francia. Se les ha negado el acceso a la sesión que se ha inaugurado esta semana. Tampoco pueden caminar libremente por Estrasburgo. No pueden ir y venir del hotel a la sede del edificio. A los empresarios rusos les ocurrirá lo mismo, y a los deportistas rusos, etc. En resumen, se trata de hacer la vida imposible en Europa para los rusos.

Por lo tanto, Rusia se tendrá que replantear su pertenencia al Consejo de Europa y a otras instituciones internacionales que tengan su sede en los paíes miembros. El presidente de la cámara baja del Parlamento ruso, Viacheslav Volodin, ya lo ha dejado caer.

El Consejo de Europa es el típico organismo creado por Estados Unidos durante la Guerra Fría para estrechar el bloqueo en torno a la URSS, y nunca ha sabido suavizar su marchamo originario. Hoy es el foro por antonomasia de la rusofobia en Europa.

¿Qué pinta Rusia en un circo de ese tipo? Algunos proponen que la delegación rusa participe a distancia. Incluso podrían quedarse en Moscú y seguir desde allá las sesiones… De esa manera se consolida la discriminación: unos actúan presencialmente, mientras los rusos a través de una pantalla de plasma.

Rusia se ha visto sorprendida en sus propias trampas. No ha querido mantener una postura independiente, ni en cuanto a su participación en el Consejo de Europa, ni en cuanto a la pandemia.

La Unión Europea se dispone a legalizar el reconocimiento facial policial masivo

En abril la Comisión Europea presentó un proyecto de reglamento sobre inteligencia artificial con el pretexto de proponer “un marco jurídico para una inteligencia artificial de confianza”, aunque lo que pretende es autorizar algunas prácticas hasta ahora prohibidas, entre las que destaca el reconocimiento facial policial masivo.

Desde 2016 la normativa europea prohíbe a los Estados miembros analizar los datos biométricos con fines policiales, excepto “en casos de absoluta necesidad”, es decir, cuando la policía no tiene otros medios para esclarecer un delito. Sin embargo, la policía nunca ha demostrado esa “necesidad absoluta”. Aunque a veces sea útil, el reconocimiento facial nunca es “esencial” para el trabajo policial.

El artículo 5 del reglamento que quiere aprobar la Comisión Europea legaliza determinados usos de la inteligencia artificial, incluidos los “sistemas de identificación biométrica a distancia” en tiempo real “en zonas de acceso público con fines policiales”.

La antigua condición de “necesidad absoluta” desaparece y concede manga ancha a la policía. Llega una nueva “patada en la puerta”. Hasta ahora la carga de la prueba recaía en la policía. Tenía que demostrar, caso por caso, que le resultaba materialmente imposible trabajar sin el reconocimiento facial.

Por otro lado, las personas vigiladas se beneficiaban de una presunción legal. No tenían que demostrar que la vigilancia les causaba un daño concreto, porque dicha vigilancia se consideraba intrínsecamente contraria a las libertades fundamentales.

Es lo que recordaron las agencias europeas de protección de datos cuando se reunieron en diciembre del año pasado: “La identificación biométrica a distancia llevada a cabo en el contexto de las manifestaciones políticas puede tener un importante efecto disuasorio sobre el ejercicio de los derechos y libertades fundamentales, como las libertades de reunión y asociación y, más generalmente, el principio fundador de la democracia […] Sus efectos graves e irreversibles sobre las expectativas (razonables) de la población de ser anónima en el espacio público socavarían directamente el ejercicio de la libertad de expresión, reunión, asociación y circulación”.

El futuro reglamento sobre inteligencia artificial elimina esta presunción y hay que prepararse para que la policía lance sus acostumbradas alarmas sobre crímenes y criminales para que el reconocimiento facial sea plenamente legal.

En lo sucesivo se invertirá la carga de la prueba y las afirmciones de la policía ganarán otra vez presunción de veracidad, como en la ley mordaza española. El funcionamieto policial siempre es correcto. Si alguien considera que un reconocimiento facial masivo vulnera los derechos fundamentales, deberá demostrarlo.

¿Dónde estás Alberto?

La llegada al gobierno de los ministros de Podemos encendió numerosas esperanzas de cambio. La reforma laboral, la Ley Mordaza, el abaratamiento de la factura de la luz o el IMV fueron promesas que, casi dos años después, ninguna de ellas se ha materializado.

El Ejecutivo de Unidas Podemos y el PSOE cumple casi dos años sin cumplir más de las tres cuartas partes del programa electoral por las que su electorado lo votó. Recientemente ha saltado a la palestra uno de los temas que más había sacado a relucir la coalición de gobierno cuando estaba en la oposición contra Rajoy: el precio de la factura de la luz.

Desde julio, las eléctricas que comercializan su energía en este país han multiplicado sus ingresos gracias a la liberalización del precio del megavatio. Todos los días España se levanta con una noticia de: «Nuevo récord de la luz que alcanza los… €/MWh». Cada día se cumplen récords. La tensión ha ido in crescendo cuando los consumidores han recibido el batacazo en sus facturas de la luz.

Pero la situación no se queda ahí. Iberdrola ha vaciado los embalses de Ricobayo (Zamora) y Valdecañas (Cáceres) con el fin de aumentar los suculentos beneficios que está adquiriendo. Comarcas que se pueden quedar sin suministro de agua potable, flora y fauna devastada, paisaje y clima radicalmente modificados, etc.

Y es que existen dos ministerios competentes en esta materia: el ministerio de Transición Ecológica y el Ministerio de Consumo (del PSOE y UP, respectivamente).

El ministerio de Teresa Ribera (PSOE) ha sido claro: no van a intervenir el precio de la luz, todo lo que no ganen ahora las eléctricas lo pagaremos más adelante. Pero del que no se sabe nada es del Ministro de Consumo Alberto Garzón, que se ha mantenido callado desde enero de este año, cuando los cortes de luz en la Cañada Real dejaron sin luz a más de 7000 personas en medio del temporal Filomena con temperaturas de -15ºC.

«Miles de familias no podrán mantener sus casas a temperaturas adecuadas, lo que repercutirá gravemente en la salud de los que menos tienen. Ningún Gobierno decente debería tolerarlo» escribía Garzón en su cuenta de Twitter  el 1 de diciembre de 2017.

El RD 495/2020, de 28 de abril por el que se desarrolla la estructura del Ministerio de Consumo establece las funciones de los órganos que tiene bajo su mando. En el caso que respecta, interesan la Secretaría de Consumo y Juego y la Dirección General de Consumo.

Entre las atribuciones que tiene la Secretaría de Consumo que depende del ministerio de Garzón están «h) La garantía e impulso de los derechos de las personas consumidoras, en especial, de aquellas que puedan encontrarse en situación de vulnerabilidad».

Pero también es competente otro de los organismos sobre los que Garzón tiene mano: la Dirección General de Consumo. Las funciones de este último organismo van más allá y preveen…«h) La preparación de acciones judiciales en representación de los intereses colectivos de los consumidores, de conformidad con lo previsto en la legislación vigente».

Que la ministra Teresa Ribera (PSOE) emplace a la «empatía social» de las eléctricas para que bajen el precio de la luz es lógico, porque muchos de los ministros socialistas trabajan o han trabajado en los consejos de administración de las eléctricas del IBEX35.

Pero si uno escucha que en España tenemos un ministro de Consumo, afiliado al Partido Comunista de España y con competencias para intervenir el mercado eléctrico, lo lógico es que piense que las continuas subidas en la factura de la luz tienen corto recorrido porque este señor lo va a impedir.

Desde aquí no sabemos cuánto recorrido va a tener, lo que sí sabemos es que la Cañada Real ha pasado lo peor del invierno sin luz, ha muerto una persona de frío, hay niños estudiando entre velas, llevamos casi tres meses de subidas de luz, se han vaciado dos pantanos, se ha amenazado con paralizar infraestructuras críticas como son centrales nucleares, etc.; y el ministro «comunista» Garzón sigue desaparecido teniendo herramientas para cortar esta situación.

¿Estás ahí Alberto?

La pandemia ha permitido las devoluciones en caliente en la frontera entre México y Estados Unidos

Hasta 15.000 migrantes, en su mayoría haitianos, llegaron a hacinarse el fin de semana en un campamento improvisado bajo el puente internacional que une Ciudad Acuña (México) y Del Río (Estados Unidos), una remota ciudad tejana de 36.000 habitantes desbordada por la situación.

Tras días de tensión, agentes de la Patrulla Fronteriza a caballo reprimieron violentamente ante las cámaras nuevos intentos de cruzar el río. Las imágenes dan a entender que usaron fustas y bridas contra los migrantes en una especie de rodeo trágico para impedir a familias que huyeron del país más pobre de América pisar terreno estadounidense. Algunos llevaban niños en brazos.

“Horribles las imágenes de este lunes», aseveró la secretaria de prensa de la Casa Blanca, Jen Psaki, quien expresó que están muy preocupados por el hecho de que los haitianos estén tomando este camino de emigración irregular.

La directora del Observatorio de Derechos Humanos, Alison Parker, manifestó que “el gobierno de Estados Unidos mostró un total desprecio por el derecho a solicitar asilo cuando envió agentes a caballo con las riendas agitando para controlar y disuadir a esta población migrante mayoritariamente negra”.

“Este tratamiento violento de los haitianos en la frontera es sólo el último ejemplo de políticas fronterizas estadounidenses discriminatorias, abusivas e ilegales que están devolviendo a las personas al daño y al desastre humanitario”, añadió.

Las brutalidad de la Patrulla Fronteriza hacia los emigrantes haitianos mancha severamente las promesas de cambio de la actual Casa Blanca respecto a la gestión de la inmigración irregular, frente a la crueldad inaudita que practicaron sus antecesores. Estados Unidos sigue dando la imagen de país hostil. La indignación de Washington no es suficiente. La Patrulla Fronteriza es un cuerpo federal. Ya no pueden culpar a los republicanos. La anunciada investigación de los hechos debe desembocar en una reforma de una fuerza policial que opera con un inaceptable margen de discreción y falta de supervisión.

Las expresiones de condena no se han traducido en compasión hacia los haitianos. Estados Unidos ha iniciado vuelos de deportación de Texas a Haití, un país que solo ofrece miseria y violencia. Hasta el martes, 523 migrantes habían sido deportados en avión y las autoridades han confirmado que seguirán más vuelos. Estas devoluciones en caliente antes de que los migrantes pidan asilo se hacen por medio de una excusa legal instaurada por Donald Trump que, a raíz de la pandemia, permite rechazar en frontera por riesgo sanitario. Biden la sigue usando.

Cerca de 14.000 migrantes haitianos pueden ser deportados a su país en las próximas tres semanas. Pero deportar familias a un país como Haití “desafía el sentido común y la decencia”, criticó con acierto el demócrata Chuck Schumer. El legítimo objetivo de disuadir la inmigración irregular no se puede perseguir castigando a quienes llegan al final del viaje.

No será la última crisis humanitaria en una frontera que no entiende de presidentes. Ni siquiera es la primera protagonizada por haitianos. Las ciudades fronterizas al norte y al sur de México se están convirtiendo en cárceles al aire libre.

—https://elpais.com/opinion/2021-09-23/brutalidad-fronteriza-en-texas.html

La industria de la guerra en Colombia, su privatización y la contratación de mercenarios

La vicepresidenta de Colombia, Marta Lucía Ramírez, se quejó recientemente de que su país “no debe ser noticia internacional por un grupo de delincuentes y sicarios”. Respondía así a las recientes revelaciones de que, de los veintiocho asesinos directamente implicados en el asesinato del presidente haitiano Jovenel Moïse, veintiséis eran colombianos, producto de la próspera industria de asesinos mercenarios patrocinados por el Estado.

Los militares colombianos están entrenados por los mejores elementos de las fuerzas armadas estadounidenses y a menudo son contratados para proteger la propiedad privada de las empresas multinacionales, realizar misiones de contrainsurgencia y llevar a cabo operaciones sobre objetivos de alto valor. Estas oportunidades dan a los colombianos una ventaja en el mercado internacional de mercenarios.

Como en el caso del asesinato del presidente haitiano, muchos mercenarios colombianos -a veces llamados “paramilitares”- son miembros retirados de las fuerzas armadas colombianas y a menudo han sido entrenados en Estados Unidos, probados en entornos de combate difíciles como la selva para luchar contra los rebeldes, y han sido previamente miembros de escuadrones de la muerte. No sólo están altamente entrenados en técnicas de asesinato y acostumbrados al terreno abrupto, sino que además suelen ser mucho más baratos que sus competidores mercenarios de otros países.

De los veintiséis colombianos identificados como implicados en el asesinato del presidente haitiano, al menos trece eran ex soldados del ejército colombiano y dos estaban siendo investigados por su participación en crímenes de guerra. Al menos siete de ellos recibieron entrenamiento directo de Estados Unidos, aunque el Departamento de Estado ha sido muy ambiguo sobre lo que se les enseñó exactamente. Varios de ellos tienen vínculos con los servicios de inteligencia de Estados Unidos, incluido al menos uno estrechamente relacionado con la DEA. Uno de los mercenarios capturados, Manuel Antonio Grosso Guarín, era hasta hace dos años un soldado colombiano, y era un comando experto en operaciones especiales y asignado a realizar operaciones de alto valor estratégico, incluyendo asesinatos.

La empresa que reclutó a estos mercenarios colombianos, CTU Security, con sede en Miami, es propiedad de un empresario venezolano, Tony Intriago, vinculado al presidente colombiano Iván Duque. Intriago ayudó a organizar el “concierto de ayuda” de febrero de 2019 en Cúcuta, en la frontera entre Colombia y Venezuela, con el objetivo de socavar al gobierno venezolano.

Mercenarios colombianos han participado directamente en operaciones en Irak, Afganistán y Venezuela. Decenas de empresas mercenarias con sede en Colombia han sido contratadas por Arabia Saudí para luchar en Yemen. También se exportaron mercenarios colombianos a Honduras para defender los intereses de la tierra y más tarde se descubrió que estaban involucrados en el golpe de Estado de 2009 contra Manuel Zelaya. De los 3.100 millones de dólares que Estados Unidos gastó entre 2005 y 2009 en operaciones de contrainsurgencia y lucha contra el narcotráfico contratadas de forma privada, las empresas colombianas fueron las principales beneficiarias. Si necesita mercenarios para hacer el trabajo sucio, especialmente de carácter reaccionario, los colombianos son una buena inversión.

La privatización de la guerra

El mercado de mercenarios se desarrolló por primera vez en el marco de la guerra de medio siglo del Estado colombiano contra los insurgentes de izquierda y los activistas sociales. Pero, como reveló el asesinato en Haití, el mercado de comandos mercenarios ha crecido considerablemente en los últimos años. El comandante de las fuerzas armadas colombianas, el general Luis Fernando Navarro, declaró a la prensa al día siguiente del asesinato de Moïse que “no hay normas que impidan el reclutamiento” de mercenarios en el extranjero.

Alentada por la Doctrina de Seguridad Nacional de 2003, Colombia ya había legalizado y apoyado el desarrollo de actores armados no estatales, generalmente controlados por élites económicas como terratenientes, industriales y narcotraficantes. El crecimiento de la industria mercenaria en Colombia coincidió con el crecimiento de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en la década de 1990, cuando el gobierno legalizó y luego amplió el Sistema Convivir, una reforma que permitió la creación de fuerzas mercenarias, controladas por las élites económicas y que trabajaban junto a los funcionarios del gobierno, los militares y las unidades de inteligencia.

Los paramilitares mercenarios han sido incluso patrocinados por empresas multinacionales, como Chiquita (antes United Fruit Company), Drummond y Coca-Cola. Hoy en día, los mercenarios participan en la protección de la acumulación capitalista en todo el país, especialmente para las multinacionales del petróleo, el gas y el carbón.

Es bien sabido que los funcionarios del Estado colombiano tienen fuertes relaciones con los grupos mercenarios paramilitares. Se sabe que miles de funcionarios policiales y militares colombianos, así como sesenta miembros del Congreso y siete gobernadores, han apoyado a entidades paramilitares de derecha, y un manual secreto de las Fuerzas Especiales de Estados Unidos filtrado por Wikileaks en 2014 muestra un importante apoyo de Estados Unidos a comandos paramilitares altamente entrenados para llevar a cabo operaciones tácticas y militares (además de otras tácticas como la censura, las operaciones psicológicas y el uso de recompensas en “operaciones dirigidas a objetivos de alto valor”).

La expansión global de los mercenarios colombianos forma parte de la progresiva privatización de la guerra a escala internacional, de la que Colombia es cabcera en el mundo. En 2014 había aproximadamente 740 empresas de defensa en el país, y en 2018 (tras el acuerdo de paz de 2016) el mercado de defensa estaba valorado en 11.100 millones de dólares, y se espera que alcance los 47.200 millones de dólares en 2024.

Además del apoyo legal y logístico, el Estado colombiano ha alimentado intencionadamente una próspera industria de mercenarios ofreciendo sistemáticamente recompensas por las cabezas de los insurgentes. Las personas que atraviesan los territorios en disputa en las zonas de conflicto son recibidas regularmente por soldados que les ofrecen folletos con los nombres y rostros de presuntos militantes, así como detalles de la recompensa ofrecida por información para “neutralizarlos”.

El uso de recompensas monetarias en la guerra ha sido sistemático durante años, y se intensificó bajo el mandato del ex presidente Álvaro Uribe (2002-2010), quien se dice que reclutó a cientos de miles de informantes pagados como parte de una red de inteligencia controlada por el Estado. Uribe, que procede de una rica familia de terratenientes y sigue siendo el político más influyente de Colombia, fue también uno de los más firmes defensores del uso de mercenarios: su presidencia estuvo marcada por el apoyo a los escuadrones de la muerte, en los que participaron desde miembros de su familia hasta altos cargos de los servicios de inteligencia, la policía y el ejército.

Los incentivos económicos forman parte desde hace tiempo de la estrategia militar del Estado. En un trágico escándalo conocido como “falsos positivos“, se ofrecía dinero y ascensos laborales a soldados y mercenarios que decían haber matado a rebeldes. Se sabe que a veces los soldados han dado estos “falsos positivos” a los mercenarios.

El énfasis en ofrecer recompensas monetarias para aumentar el número de personas asesinadas ha dado lugar a una cultura de abuso dentro del ejército colombiano. Según la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) de Colombia, unos 6.400 civiles han sido disfrazados de guerrilleros y acusados falsamente de ser insurgentes comunistas por soldados que esperan beneficiarse del sistema de recompensas. Al menos dos mercenarios implicados en el asesinato del presidente haitiano estaban supuestamente implicados en el escándalo de los falsos positivos como antiguos militares.

El asesinato de Jesús Santrich

En mayo, Jesús Santrich, dirigente de las FARC considerado el insurgente más carismático de Colombia, fue asesinado en territorio venezolano, ya sea por fuerzas oficiales del Estado colombiano o por mercenarios que actúan en nombre del Estado. La cabeza de Santrich tenía un precio de 10 millones de dólares y una recompensa ofrecida por el Estado colombiano. Al anunciar la muerte de Santrich, las FARC publicaron una foto de la mano ensangrentada de Santrich, con el dedo meñique cortado, lo que sugiere que probablemente fue asesinado por mercenarios que esperaban cobrar una recompensa.

Sobre el asesinato de Santrich, un ex militar colombiano convertido en mercenario explicó que incluso antes del anuncio de las FARC-Segunda Marquetalia (grupo de combatientes de las FARC que se negó a desmilitarizarse tras los acuerdos de paz de Colombia de 2016), sus fuentes en las fuerzas armadas nacionales ya le habían confirmado personalmente que Santrich había sido asesinado. Aunque el mercenario colombiano no sabía exactamente quién estaba detrás del asesinato, una explicación probable era que los mercenarios llevaron a cabo el asesinato para cobrar la recompensa por la cabeza de Santrich, ya que la recompensa era muy lucrativa.

Los militares colombianos y los actores mercenarios tienen una relación estrecha y continua, mientras que el uso de mercenarios en el contexto del conflicto armado se ve facilitado por el apoyo y la colaboración del Estado con las fuerzas mercenarias.

El hecho de que recientemente se hayan vuelto a emplear mercenarios en Venezuela tampoco es una sorpresa. Los mercenarios colombianos han sido utilizados durante mucho tiempo en territorio venezolano para socavar los gobiernos de Chávez y Maduro. En 2004, un grupo de 153 paramilitares colombianos fue detenido en una operación acusada de conspirar para asesinar a Hugo Chávez.

Al igual que la empresa con sede en Miami que contrató a los mercenarios colombianos para la operación de Haití, otra empresa con sede en Miami, Silvercorp, fue utilizada en el intento de asesinato del presidente venezolano Nicolás Maduro en 2020. Para esta operación fallida, bautizada como Operación Gedeón, se utilizó el territorio colombiano como base de operaciones y ruta de preparación. Situados en el norte del país, donde han abundado los paramilitares patrocinados por el Estado, estos mercenarios situaron sus campos de entrenamiento cerca de las bases militares colombianas y estadounidenses, y luego lanzaron su operación desde pistas de aterrizaje, ríos y costas colombianas.

Después de haber observado y entrevistado a los rebeldes colombianos en sus territorios rurales y montañosos, me parece inconcebible que un grupo armado pueda establecer campos de entrenamiento de mercenarios durante un largo periodo de tiempo y luego planear el asesinato de un presidente extranjero sin la aceptación o el apoyo de las instituciones del Estado.

Todo por la pasta

Colombia ha sido ampliamente condenada internacionalmente tras invadir abiertamente el territorio ecuatoriano en 2008 para asesinar al dirigente de las FARC, Raúl Reyes, operación en la que participó uno de los mercenarios de Haití. Tratando de evitar las repercusiones de tales intervenciones militares, Colombia ha tendido desde entonces -como en el caso del asesinato de Santrich- a utilizar mercenarios como apoderados para dar a la agresión militar la cobertura de una negación plausible.

Los exmilitares colombianos no sólo son empleados como mercenarios por su amplia formación y experiencia en combate, sino que también hay un motivo económico subyacente. El reclutamiento forzoso de colombianos pobres y una fuerza militar activa de casi trescientos mil hombres crea un suministro constante de soldados retirados desesperados que luchan por encontrar un empleo con escasas o nulas habilidades transferibles en la precaria economía colombiana (cerca de la mitad de la mano de obra colombiana tiene un empleo informal). Entre diez y quince mil militares se retiran cada año, lo que hace de estos veteranos “un mundo muy difícil de controlar“, según el coronel John Marulanda, presidente de una asociación colombiana de militares retirados.

Con sueldos de sólo unos 200 dólares al mes, los soldados colombianos pueden ganar mucho más trabajando como mercenarios para el sector privado, mientras que la desesperación de los veteranos colombianos altamente capacitados permite a los contratistas ofrecer sueldos más bajos que los mercenarios de formación similar en países como Estados Unidos. Según el New York Times, los contratistas militares privados se dirigen explícitamente a los antiguos soldados en Colombia, y las “grandes ofertas, con buenos salarios y seguros, han llamado la atención de nuestros mejores soldados“, animando a muchos a dejar el ejército, según Jaime Ruiz, presidente de la Asociación de Funcionarios Retirados de las Fuerzas Armadas de Colombia.

Como a los soldados colombianos se les encarga habitualmente la protección de la propiedad privada como parte de sus responsabilidades oficiales, los soldados retirados también tienen la ventaja de haber trabajado ya estrechamente con empresas privadas y con el tipo de intereses que conforman el sector militar privado. Los grupos de trabajo militares han sido diseñados y dedicados exclusivamente a la protección de las multinacionales del petróleo y el carbón, y los altos cargos que dirigen estas operaciones han sido acusados formalmente de subcontratar asesinatos a paramilitares mercenarios, algunas de estas acusaciones proceden incluso del propio ejército.

También siguen existiendo estrechas relaciones entre las empresas, las asociaciones empresariales y el Ministerio de Defensa Nacional, como se desprende de las entrevistas con los dirigentes empresariales. Por ejemplo, gracias a la colaboración con las empresas de autobuses colombianas, el ejército nacional puede identificar los movimientos de cada persona en el país y los lugares y horas de salida y llegada, lo que obliga a los guerrilleros urbanos a viajar con identidades falsas.

Los mercenarios colombianos, y no el Estado colombiano, pueden haber estado directamente implicados en el asesinato del presidente haitiano. Pero el desarrollo de la industria mercenaria del país sólo puede entenderse como íntimamente ligado al apoyo político del Estado a los actores paramilitares y mercenarios. El asesinato del presidente haitiano está inextricablemente ligado a una historia mucho más profunda de privatización de la guerra en Colombia. En Haití y en todo el mundo, estamos viendo ahora los amargos frutos de esta exportación patrocinada por el Estado.

<p style=»font-size: x-small;»>Oliver Dodd https://jacobinmag.com/2021/07/colombia-mercenary-industry-haitian-coup-assassination-president-jovenel-moise-right-wing-paramilitaries-retired-armed-forces</p>

‘Con las vacunas estamos matando a dos personas para salvar una vida’, confirma una audiencia de la FDA

El viernes de la semana pasada, la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA) convocó una audiencia sobre las vacunas para conocer la opinión de varios médicos. Tras ocho horas de testimonios, el Comité Asesor sobre Vacunas y Productos Biológicos Relacionados de la FDA votó por 16 contra 2 en contra del programa de refuerzo de la vacunas propuesto por Biden.

Durante la audiencia, el doctor Steve Kirsch, director del Fondo de Tratamiento Precoz del coronavirus, dijo que las vacunas matan a más personas de las que ayudan. “Voy a centrar mis observaciones de hoy en el elefante de la habitación del que a nadie le gusta hablar: las vacunas matan a más personas de las que salvan”, dijo Kirsch por teleconferencia.

Fue una intervención explosiva, capaz de sacudir el estupor del más atrofiado. El médico afirmó que los datos sobre muertes en los asilos de ancianos mostraban que aproximadamente la mitad de los vacunados murieron, mientras que ninguno de los no vacunados murió.

“Hoy en día, nos centramos casi exclusivamente en las muertes por covid y en la eficacia de las vacunas porque nos han hecho creer que las vacunas son perfectamente seguras. Pero esto no es cierto”, añadió Kirsch.

“En el informe del ensayo de 6 meses de Pfizer hay cuatro veces más ataques cardíacos en el brazo de tratamiento”, continuó Kirsch. “Esto no es mala suerte. El Vaers muestra que los ataques al corazón se producen 71 veces más a menudo después de estas vacunas en comparación con cualquier otra vacuna”.

En total, han muerto 20 personas que recibieron el fármaco y 14 que recibieron el placebo. “Poca gente se dio cuenta”, continuó exponiendo Kirsch. “Incluso si las vacunas tuvieran un 100 por cien de protección, eso significa que matamos a dos personas para salvar una vida”, añadió.

La doctora Jessica Rose, inmunóloga y bióloga viral, señaló que, según los datos del Vaers, los riesgos de la vacuna superan a los beneficios en los jóvenes, especialmente en los niños, y señaló que las reacciones adversas a la inyección se han multiplicado por mil este año en comparación con la última década. “Hay un aumento de más del 1.000 por cien en el número total de efectos adversos para este año y el año aún no ha terminado”, dijo Rose.

La doctora también dijo que los datos sugieren que las vacunas contra el coronavirus están impulsando el aumento de las mutaciones del coronavirus, como las variantes alfa y delta. “La aparición de estas dos variantes y su posterior agrupación se produjeron en estrecha proximidad temporal con el lanzamiento de los productos covid en Israel”, añadió.

“Israel es uno de los países que más se inyecta, y de estos datos se desprende que estos productos no han logrado conferir inmunidad protectora contra las variantes emergentes ni prevenir la transmisión”, sentenció.

Un médico de urgencias de Nueva Orleans, el doctor Joseph Fraiman, señaló que no hay suficientes datos de ensayos clínicos a gran escala para asegurar a los estadounidenses no vacunados y bien informados que el riesgo de experimentar efectos secundarios de una vacuna es menor que el riesgo de ser hospitalizado.

Hay que “exigir que los ensayos de refuerzo sean lo suficientemente grandes como para encontrar una reducción de las hospitalizaciones”, dijo Fraiman en su intervención. “Sin esos datos, en la profesión médica no podemos desafiar con confianza a los activistas anti-covid que afirman públicamente que las vacunas perjudican más de lo que salvan, especialmente en personas jóvenes y sanas”, añadió.

El voto del comité de la FDA en contra del programa de refuerzo vacunal es un golpe para el gobierno de Biden, que anunció en agosto planes para poner en marcha refuerzos para los estadounidenses que ya han tomado dos dosis de la vacuna.

—https://www.cnbc.com/2021/09/17/fda-panel-begins-voting-on-pfizers-covid-booster-doses-rejecting-shots-for-general-public.html

El confinamiento provocó un empeoramiento de las condiciones de trabajo hasta límites nunca antes alcanzados

Ayer se presentó en Madrid la encuesta COTS2, la segunda que se lleva a cabo sobre condiciones de trabajo, inseguridad y salud durante la pandemia. El estudio ha vuelto a demostrar que los confinamientos y demás medidas restrictivas han provocado un empeoramiento generalizado de las condiciones de trabajo y de salud laboral hasta límites nunca antes alcanzados (1).

El dilema de “la salud está por encima de la economía” es falso y que las restricciones aprobadas por el gobierno del PSOE y Podemos han incrementado la precariedad y los accidentes de trabajo mortales, lo cual pone de relieve otra falsedad, por cuanto las empresas no cerraron, incluidas las calificadas como “no esenciales”, sino que recurrieron al trabajo negro.

Durante el confinamiento, los trabajadores no sólo tuvieron que acudir a su puesto de trabajo, sino que muchos de ellos lo tuvieron que hacer a pesar de tener test positivo al coronavirus, en un momento en el cual no existían mascarillas, ni hidrogel, ni distancia social, ni ninguna clase de equipos de protección. Si el contagio fuera cierto, los índices de mortalidad entre los trabajadores habrían sido espectaculares.

En medio de la histeria, los trabajadores han tenido que acudir a su puesto en condiciones de “máxima presión”, lo que ha provocado un deterioro de su salud mental y un aumento del consumo de psicofármacos, alcohol y drogas.

Como consecuencia de las restricciones, los trabajadores se tuvieron que enfrentar en todo el mundo a situaciones extremas de explotación, aumento de la carga de trabajo, prolongación de la jornada laboral y la reducción de los periodos de descanso (2).

Las empresas industriales no sólo no cerraron sino que tuvieron un “exceso de actividad”, dice el Faro de Vigo, y en la comarca de Arousa se siguen produciendo tres accidentes laborales diarios, un promedio que no cambió durante el estado de alarma (3).

“La siniestralidad laboral se desboca en Castellón con el peor dato de la década”, titula El Mundo, con 7.662 accidentes en un año, cerca de 50 ellos graves y 11 trabajadores muertos (4).

La mayor parte de los accidentes laborales no son tales, sino delitos, y a veces la Fiscalía toma cartas en el asunto. A pesar de la pandemia, el año pasado investigó seis muertes más por homicidio imprudente en Barcelona como consecuencia de los trabajadores muertos durante la jornada laboral (5).

En Andalucía muere un trabajador por accidente laboral cada 60 horas, sobre todo en el sector de la construcción. La senda ascendente de muertes obreras se refleja también en el aumento de los accidentes graves, con una subida de más de un 12 por ciento (6).

(1) https://www.ccoo.es/b4ee9ad0c1c78c152ea5d609ce5a08da000001.pdf
(2) https://mpr21.info/los-accidentes-de-trabajo-mataron-mas-que-el-coronavirus-el-ano-pasado/
(3) https://www.farodevigo.es/arousa/2021/09/21/siniestralidad-laboral-pandemia-arousa-registra-57497921.html
(4) https://www.elmundo.es/comunidad-valenciana/castellon/2021/09/19/614626e5fc6c83811c8b458c.html
(5) https://www.msn.com/es-es/noticias/espana/fiscal
(6) https://www.lavozdelsur.es/actualidad/sociedad/trabajador-accidente-laboral-60-horas-andalucia-ugt-siniestralidad_265287_102.html

Las dos caras de la precariedad laboral

La acumulación de la riqueza y el poder lleva a condiciones desfavorables a los trabajadores, pues mina la capacidad de negociación y conduce a los bajos salarios. A su vez, las medidas de austeridad afectan la capacidad adquisitiva de los empleados, limitan las plantas de personal, restringen bienes y servicios, aumentan el ahorro en el gasto público para resolver la crisis, conducen al despojo de los de abajo y al enriquecimiento de los de arriba.

Una de las causas del aumento de la desigualdad ha sido las condiciones para poder trabajar, como es la “falta de experiencia en los jóvenes”; al mismo tiempo, limitaciones para hombres y mujeres “por edad”, las desventajas de tener títulos, pues las empresas “no están en capacidad de responder salarialmente”, además, la informalidad que crece de manera exponencial. Se suele atribuir el desempleo a la tecnología y a la globalización, pero se olvida que la mejora en la tecnología no fija el reparto de los beneficios. Tampoco es atribuir la escasez de trabajo a la globalización, pues se ocultan los aspectos políticos del problema, como es el hecho de importación de productos porque son más baratos, en desventaja de la producción local.

Hay un retroceso que hace que los trabajadores queden indefensos, obligados a un trabajo escaso, sin horas extras que según la legislación no se pagan. Hay que añadir la patraña: los ricos no pagan impuestos, ya que tal medida contribuye al aumento de trabajo. Existen factores que han llevado a las degradaciones de las condiciones del trabajo y, en concreto, ha sido la desaparición del modelo que trajo la flexibilización laboral. El trabajo informal, los contratos a corto plazo, los horarios irregulares, el pago por horas, la disminución del trabajo asalariado. De esta manera, los trabajadores se han vuelto vulnerables, con el riesgo de no tener ingresos y, mucho menos, el derecho a una pensión, salud ni educación.

Perder el trabajo significa el camino a un largo calvario, pero tener un empleo no significa una mejor existencia, dado que el salario mínimo no permite cubrir los costos de las necesidades elementales, como son alimento, vestido y vivienda. Pero la degradación de las condiciones de vida de la mayoría está afectando al sistema. Son muchos los que temen que el crecimiento de la desigualdad, y con ello el empobrecimiento, erosiona y lleva a un malestar que cabe temer que la situación desemboque en envidia, odio y guerra social. Ante esto, se recurre al aumento de la fuerza pública y el ejército en las calles.

Y, se vuelve al mundo feudal, pues los ricos viven en sus “castillos” con vallados, hombres vigilantes, perros electrónicos, servicios de seguridad, visitas a los paraísos fiscales, mientras que los gobiernos con sus decisiones llevan a cabo las “reformas laborales y la legislación fiscal” que impulsan la desigualdad económica.

Silvio E. Avendaño https://www.las2orillas.co/las-dos-caras-de-la-precariedad-laboral/

La Fiscalía se opone al indulto de Pablo Hasel

Recientemente hemos sabido que la Fiscalía se ha posicionado en contra del indulto que el músico Gerard Quintana y la Academia Catalana de la Música habían solicitado para Pablo Hasél. Es por ello que, tras haber leído el documento en que se propone este rechazo, desde la Plataforma queremos remarcar:

  1. Nosotros no estamos de acuerdo con los indultos, por ello ni Pablo ni su defensa lo han solicitado, ya que normalmente van aparejados a pedir perdón (de forma más o menos explícita) y a la renuncia de nuestras ideas y principios revolucionarios. Eso es lo que ha sucedido con los políticos del procés quienes, para lograr su libertad individual, pretenden condenar al pueblo catalán a la sumisión más absoluta con su rendición. No obstante, si en algún momento, alguien pide un indulto para Pablo y le abren las puertas de la cárcel sin tener que arrepentirse de nada, no lo va a rechazar como es lógico.

  2. Queremos denunciar que la Fiscalía, controlada por el Gobierno de PSOE-UP, se ha mostrado contraria a conceder el indulto. En la enésima muestra de cinismo, los mismos que los días previos y posteriores al encarcelamiento de Pablo dijeron que iban a reformar el CP, hoy piden que se mantenga en prisión a Pablo.

  3. A pesar de que UP fue el primero en anunciar la presentación de la petición de indulto para Pablo, a día de hoy no tenemos noticias de que se esté tramitando, lo cual nos induce a sospechar que nunca se presentó tal solicitud.

Finalmente decir que este ensañamiento contra nuestro compañero es por ser comunista y consecuentemente denunciar en sus canciones y tuits las miserias de este Régimen y llevar su militancia a las calles, más allá del micrófono. De ahí la Operación de Estado orquestada para condenarle el mayor tiempo posible. Pablo no pasa por el aro de la rendición. Pablo no cede a sus chantajes para salir antes de la cárcel, sigue denunciando al Estado desde esta trinchera y eso no se lo perdonan. Es por eso que sólo nos queda apretar más y fortalecer la lucha en las calles para conquistar la libertad de nuestro compañero y la del resto de presos políticos.

¡Organicemos la slidaridad!
¡Amnistía total!
¡Aabajo todas las leyes represivas!

Plataforma Llibertat Pablo Hasel

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies