Los cazadores de bulos, como Viginum o NewsGuard, aseguran que los vínculos de Macron con Epstein son otras tantas falseadades inventadas por el Kremlin. Sin embargo, los documentos desclasificados en Estados Unidos muestran algo completamente diferente y vuelven a demostrar que son los inquisidores modernos los que mienten.
El nombre de Macron más de 200 veces en los documentos desclasificados, donde es evidente que las relaciones de Epstein no se limitaban al sexo, sino que las conexiones eran también políticas. Los cazadores de bulos ha aprovechado el carácter político de las menciones para afirmar que el Presidente francés no participó en “actividades sexuales ilícitas”.