Desde el inicio de la Guerra de Ucrania en febrero de 2022, los drones se han convertido en un componente esencial del arsenal de Moscú. Los dispositivos han permitido al ejército ruso atacar la infraestructura energética ucraniana a un menor coste, sorteando las defensas antiaéreas de Kiev.
Esta creciente dependencia de los drones ha llevado a Rusia a buscar maneras de ampliar su alcance y precisión. El domingo Elon Musk anunció que SpaceX ha logrado evitar que los rusos pudieran utilizar la red Starlink sin su autorización.