Desde su regreso a la Casa Blanca el año pasado, Trump ha adecuado la estrategia militar de Estados Unidos a la crisis económica. Intervención exterior, comercio, inmigración, defensa… están reajustando varios ámbitos se han bajo el mismo principio rector, centrado en la protección de sus propios intereses y la reducción de aquellos compromisos que son imposibles de seguir pagando.