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El Tribunal de Cuentas describe al PCE como un partido técnicamente en quiebra

Con una historia que se remonta a décadas de actividad política, el Partido Comunista de España (PCE) ha transitado desde un modelo basado en patrimonio militante y propiedades históricas hacia una situación de dependencia de la financiación estatal, principalmente a través de su participación en Izquierda Unida y en coaliciones electorales, y de la liquidación de su patrimonio inmobiliario.

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El gobierno venezolano inicia un ‘giro pragmático‘ de su economía y su política exterior

Tras el secuestro de Nicolás Maduro por parte del ejército de Estados Unidos, el gobierno encabezado por Delcy Rodríguez parece haber emprendido un viraje económico pragmático y calculado. Su estrategia, presentada bajo el lema de “defender la soberanía frente a la agresión”, busca abrir puertas que estuvieron cerradas durante años, especialmente hacia Estados Unidos.

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Irán redefine las reglas de su enfrentamiento con Estados Unidos e Israel

El largo período de paciencia estratégica que ha caracterizado a Irán parece estar llegando a su fin. Una nueva doctrina de ataques preventivos —peligrosamente vaga y anunciada públicamente— sugiere que el gobierno percibe un riesgo creciente en la moderación y ahora está listo para jugar un juego mucho más explosivo.

En una declaración sin precedentes, el Consejo Supremo de Defensa Nacional de Irán se reservó el derecho a lanzar ataques preventivos basándose en lo que denomina “señales objetivas de amenaza”. Esto no es una mera figura retórica. Tras el denso lenguaje y las referencias coránicas de la declaración del 6 de enero se esconde un auténtico cambio de doctrina: de la disuasión reactiva a lo que Teherán describe como “disuasión activa e impredecible”. La implicación es clara: Irán podría creer ahora que el coste de la espera supera los riesgos de la acción preventiva.

Algunos pasajes son explícitos. Si bien reafirma que la seguridad de Irán constituye una “línea roja inmutable”, la declaración añade que Teherán “no se limita a un enfoque reactivo”. La frase “señales objetivas” permanece deliberadamente indefinida, abarcando potencialmente evaluaciones de inteligencia, movimientos militares, actividades cibernéticas e incluso retórica política. En efecto, la prevención se presenta como una necesidad defensiva. Los expertos legales iraníes se apresuraron a fundamentar este cambio de política en el derecho internacional, invocando la prohibición del uso de la fuerza consagrada en la Carta de la ONU. Esta base jurídica es fundamental para el discurso de Teherán.

Funcionarios iraníes y analistas cercanos a ellos presentan este cambio como una medida disuasoria calculada, una advertencia a sus adversarios —en particular a Israel— de que Irán conserva la capacidad de imponer costos significativos y multifacéticos. La declaración enfatiza que cualquier guerra futura sería “compleja, impredecible y sin precedentes”, reforzando así la idea de que una acción militar contra Irán sería estratégicamente inútil.

Sin embargo, la decisión de exponer públicamente dicha doctrina también abre la puerta a una interpretación más problemática. Los Estados que confían en su capacidad disuasoria rara vez se sienten obligados a anunciar las condiciones bajo las cuales podrían atacar primero. Esta situación puede interpretarse como un intento de Teherán de compensar sus vulnerabilidades percibidas —en particular, su espacio aéreo expuesto y su infraestructura crítica— intensificando su retórica y doctrina con la esperanza de paralizar la toma de decisiones de sus adversarios.

El cambio se produce en un contexto de presiones convergentes. A escala nacional, el gobierno sigue debilitado por las recurrentes protestas que cuestionan su legitimidad. A escala internacional, se enfrenta a un programa nuclear estancado, un creciente aislamiento y un Israel más asertivo. La referencia de la declaración a “viejos enemigos” anónimos —generalmente interpretada como una referencia a Israel y Estados Unidos— refleja una retórica de cerco que ha moldeado durante mucho tiempo la percepción iraní de la amenaza. Cuando la fragilidad interna se ve agravada por la presión externa, la lógica de la disuasión puede pasar de la estabilidad a la aceptación del riesgo.

Este cambio doctrinal no se ha producido de forma aislada. Es el resultado de un precedente peligroso y reciente: la transición irreversible de la guerra encubierta a los intercambios militares directos entre Irán e Israel. Una serie de ataques perpetrados en 2024 y 2025 —contra buques comerciales, oficiales militares e instalaciones diplomáticas— culminó en un período sin precedentes de confrontación abierta, que incluyó el bombardeo mutuo de territorios soberanos. Estos cruces del Rubicón demostraron el colapso de las antiguas reglas de la negación plausible y las guerras indirectas. Teherán parece creer ahora que esta nueva realidad de choque abierto requiere una doctrina nueva y explícita para gestionar los riesgos. Por lo tanto, el anuncio constituye un intento de formalizar las líneas rojas en un contexto donde ya se han cruzado violenta y repetidamente.

El peligro reside menos en las intenciones de Irán que en la ambigüedad que ha institucionalizado. En una región saturada de operaciones de inteligencia, señales militares y actividades clandestinas, la definición de “señal objetiva” es inherentemente subjetiva. Un ejercicio rutinario, una intrusión cibernética o un discurso belicista podrían malinterpretarse como el preludio de un ataque. Al reducir el umbral de intervención, Teherán ha aumentado el riesgo de errores de juicio por ambas partes.

También existen riesgos internos. Esta doctrina forma parte de una retórica interna persistente: las detenciones y ejecuciones por espionaje en los últimos meses, así como la atribución sistemática de la inestabilidad interna a Israel y otros enemigos, forman parte de la misma lógica de vincular las amenazas existenciales externas con la inestabilidad interna. Al extender este vínculo a su doctrina militar, el gobierno podría aspirar a conseguir apoyo público contra un enemigo común. La historia sugiere que el resultado es incierto. Un conflicto externo puede reforzar la legitimidad, pero con la misma facilidad puede exacerbar la ira popular hacia los dirigentes, percibidos como los causantes de la catástrofe. Por lo tanto, la comunidad internacional debería ir más allá de los marcos teológicos y el lenguaje legal. Irán no está simplemente lanzando otra advertencia; está revisando públicamente sus normas para el uso de la fuerza. Ya sea que esto refleje confianza o ansiedad, el resultado es el mismo: un clima de seguridad regional más inestable.

El riesgo principal ya no se limita a la manera en que Irán podría responder a un ataque. Ahora incluye la posibilidad de que Teherán, basándose en su propia interpretación de una señal ambigua, pueda lanzar uno. Descartar esta declaración como propaganda sería un error. Indica que el análisis costo-beneficio de Irán está cambiando. Sin estrategias diplomáticas creíbles ni canales de comunicación más claros, esta nueva doctrina vuelve aún más volátil una región ya de por sí frágil.

—Roohola Ramezani https://www.aspistrategist.org.au/iran-is-rewriting-its-rules-of-war-and-raising-the-stakes-for-everyone/

El oro intensifica la rivalidad entre Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos

La rivalidad entre Arabia Saudí y Emiratos Árabes Unidos, de la que hemos hablado en entradas anteriores, sigue su curso y se manifiesta, sobre todo, en el continente africano y, más en concreto, en Sudán, donde la guerra causa estragos desde 2023.

Riad acaba de anunciar la compra de oro de Sudán, lo que marca una ofensiva estratégica en el comercio africano de metales preciosos. La iniciativa, presentada el sábado en el quinto Foro Minerales del Futuro en Riad, sitúa a Riad en competencia directa con Dubai, el centro tradicional del comercio continental de oro.

Lo que está en juego va más allá de una simple transacción comercial: busca reestructurar las rutas del comercio de oro africano y ofrecer a los productores del continente nuevas alternativas frente al contrabando que promueve Emiratos Árabes Unidos para financiar la guerra.

La Compañía de Refinería de Oro Saudí, una empresa pública saudí, ha confirmado oficialmente su disposición a adquirir inmediatamente lingotes de oro sudaneses. El anuncio se produce tras una reunión de alto nivel entre Bandar Alkhorayef, ministro saudí de Industria y Recursos Minerales, y su homólogo sudanés, Nur Al Dayem Al Taha. Suleiman Bin Saleh Al Othaim, presidente de la refinería saudí, confirmó que su empresa está dispuesta a iniciar transacciones con Jartum sin demora.

Esta iniciativa comercial forma parte de un plan más amplio de Riad para diversificar su economía más allá de los hidrocarburos. Al centrarse en el sector aurífero africano, Riad pretende captar una parte de los flujos comerciales que hasta ahora han transitado masivamente por Emiratos Árabes Unidos durante décadas. El momento es oportuno: Sudán atraviesa un período de guerra que lo impulsa a reconsiderar sus alianzas comerciales tradicionales.

Para Jartum la propuesta saudí representa una gran oportunidad para legitimar y formalizar sus exportaciones de oro. Durante años, el país ha visto que una parte significativa de su producción de oro fluía a través del contrabando hacia Dubai, eludiendo así los ingresos fiscales del gobierno. Las sanciones internacionales que han afectado a Sudán durante mucho tiempo han fomentado el mercado negro, privando al gobierno de ingresos vitales para su desarrollo.

La búsqueda de nuevos socios comerciales también llega en un momento en que Sudán intenta reactivar su frágil economía. Desde la secesión de Sudán del Sur en 2011, que se llevó consigo la mayor parte de sus reservas de petróleo, la minería de oro se ha convertido en la principal fuente de divisas del país. Esta dependencia del sector minero hace aún más crucial asegurar mercados de exportación fiables y transparentes.

El oro llena el subsuelo de varios países africanos

Los metales preciosos son un pilar económico para muchos estados africanos. Más allá de Sudán, países como Ghana, Malí, Burkina Faso, Tanzania y Sudáfrica dependen en gran medida de los ingresos generados por la minería y las exportaciones de oro. Las rentas en divisas financian importaciones esenciales, equilibran el comercio y financian los presupuestos públicos.

La minería del oro crea miles de empleos, tanto en la extracción industrial como en la minería artesanal, que sustentan a poblaciones enteras. Los ingresos fiscales procedentes de esta actividad suelen representar una parte sustancial de los ingresos públicos, especialmente en países donde la diversificación económica sigue siendo limitada. Sin embargo, la valoración óptima del oro depende en gran medida de la capacidad de los estados para establecer alianzas comerciales con compradores internacionales.

La volatilidad de los precios internacionales del oro y las fluctuaciones monetarias afectan directamente a las economías de los países productores. Disponer de múltiples canales de comercio ofrece cierta protección contra las crisis económicas y fortalece el poder de negociación de los gobiernos africanos. Precisamente desde esta perspectiva, la iniciativa saudí podría cambiar el equilibrio del mercado.

Emiratos Árabes Unidos se ha consolidado desde hace tiempo como el centro esencial del comercio de oro africano. Sus refinerías de vanguardia, su zona de libre comercio y su ubicación geográfica estratégica han atraído flujos masivos de metales preciosos de África. Sin embargo, hay sospechas de blanqueo de capitales con parte del oro comercializado.

Arabia Saudí está aprovechando su estatus de potencia regional y sus crecientes relaciones diplomáticas con varios países africanos para posicionarse como alternativa. Riad posee la infraestructura necesaria y tiene pretensiones de expansión económica continental que van más allá del sector minero. El objetivo también es propinar un golpe a Emiratos Árabes Unidos.

India propone interconectar las monedas digitales para eludir al dólar

El Banco de la Reserva de India ha presentado una propuesta al gobierno de Nueva Delhi para vincular las monedas digitales de los bancos centrales de los países Brics, facilitando así las transacciones comerciales y turísticas entre las economías emergentes. La iniciativa, que podría estar en la agenda de la cumbre Brics de este años que se celebrará en India, representa un paso más en la búsqueda del bloque de autonomía financiera respecto del sistema monetario internacional dominado por el dólar.

La propuesta del banco indio llega en un momento en que las tecnologías financieras digitales se están posicionando como alternativas creíbles a los sistemas de pago tradicionales. El banco recomienda que este tema sea el central de la próxima cumbre de los Brics, lo que podría marcar la primera vez que una propuesta de este tipo se debata oficialmente a nivel de jefes de estado y de gobierno del bloque.

La interconexión permitiría que las monedas digitales emitidas por los bancos centrales de los distintos miembros se comunicaran entre sí, creando así una red de pagos transfronterizos directa. Los sectores del comercio bilateral y el turismo se encuentran entre los potenciales beneficiarios inmediatos de este sistema, que elimina las múltiples conversiones de divisas y reduce los costos de transacción para las empresas y los viajeros que se desplazan entre estos países.

La iniciativa forma parte de un movimiento más amplio hacia una mayor independencia de los mecanismos financieros establecidos. Desde su creación, los países miembros del bloque han compartido el deseo común de construir un orden mundial separado, desafiando la hegemonía de las potencias occidentales en los asuntos internacionales. Su objetivo principal es reequilibrar la dinámica de poder dentro de las instituciones financieras mundiales, en particular el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial, donde su peso económico y demográfico real no se refleja proporcionalmente en los procesos de toma de decisiones.

Los países del bloque defienden los principios de soberanía y no injerencia, oponiéndose en particular al uso de los sistemas de pago internacionales como instrumentos de presión política. Las sanciones económicas occidentales, que dependen en gran medida del control de los flujos financieros en dólares, han fortalecido la determinación de los Brics de desarrollar su propia infraestructura. La creación del Nuevo Banco de Desarrollo en 2014 ya fue una manifestación concreta de esta estrategia de autonomía financiera, permitiendo a los países emergentes financiar sus proyectos de desarrollo sin depender exclusivamente de instituciones occidentales.

Este tipo de cooperación trasciende las cuestiones puramente monetarias y busca establecer plataformas alternativas para el intercambio económico y político, reduciendo gradualmente la dependencia estructural de las monedas y sistemas de pago tradicionalmente dominantes.

La propuesta india se basa en las conclusiones de la cumbre de los Brics de 2025 en Río de Janeiro, donde los países pidieron explícitamente fortalecer la interoperabilidad entre los sistemas de pago nacionales de los Estados miembros. Esta declaración colectiva sentó las bases para una mayor coordinación en el ámbito de la infraestructura financiera digital, reconociendo el potencial transformador de las tecnologías de las monedas digitales.

Varios países del bloque ya han logrado avances significativos en el desarrollo de sus propias monedas digitales emitidas por bancos centrales. China lleva varios años experimentando con su yuan digital, mientras que India ha lanzado su rupia digital en fase piloto. Estos experimentos están creando las condiciones técnicas necesarias para considerar la integración regional de los sistemas.

El Banco Central de la India ha declarado públicamente que estos esfuerzos no buscan promover la desdolarización del comercio internacional, una declaración muy cautelosa que contrasta con el evidente impacto potencial de dicho sistema en el uso del dólar estadounidense en el comercio entre economías emergentes. Es una estrategia diplomática destinada a evitar un choque directo con Washington.

El esfuerzo de China para superar la brecha digital con Estados Unidos

China ha lanzado una nueva constelación de satélites dedicados a internet desde la provincia insular de Hainan utilizando un cohete Larga Marcha 12. La operación busca fortalecer las capacidades de conectividad espacial del país y ampliar el acceso a los servicios digitales. El lanzamiento se produce en un contexto de intensa batalla por los satélites en órbita baja (LEO) para superar la brecha digital. El control de la infraestructura de comunicaciones y la autonomía tecnológica son los puntos centrales de la disputa. Ante esta dinámica, la red Starlink de Elon Musk sigue siendo el referente más fuerte.

El país asiático continúa su ascenso en el ámbito del internet satelital. El reciente lanzamiento de un grupo de satélites desde el Centro Espacial Wenchang en la isla de Hainan marca un nuevo paso en su estrategia para fortalecer sus telecomunicaciones orbitales. Transportados por un cohete Larga Marcha 12, estos satélites se colocaron en órbita baja para proporcionar servicios de conectividad de alta velocidad. El gobierno chino asegura que la misión se desarrolló según los objetivos técnicos, y los satélites entraron en órbita con éxito.

La iniciativa forma parte de una política más amplia destinada a fortalecer su infraestructura digital. China considera el espacio como un factor clave para defenderse, impulsar su desarrollo económico, impulsar la transformación digital y garantizar la seguridad de sus comunicaciones. Los satélites de internet, en particular, permiten cubrir zonas donde las redes terrestres siguen siendo insuficientes, a la vez que ofrecen velocidades adecuadas para los servicios en línea, la educación a distancia y las aplicaciones industriales.

El centro de lanzamiento de Wenchang

El despliegue de constelaciones de satélites en órbita terrestre baja aborda varios objetivos estratégicos. En primer lugar, busca mejorar el acceso a internet en todo el país, incluidas las regiones rurales, montañosas e insulares. En segundo lugar, refuerza la independencia tecnológica del país respecto a Estados Unidos. Al desarrollar sus propios sistemas de comunicación espacial, China limita su dependencia de redes controladas por actores externos.

Como es característico, China tiene un enfoque gradual, que combina la inversión pública, la capacidad industrial y la experiencia científica. El centro de lanzamiento de Wenchang, ubicado en la provincia de Hainan, desempeña un papel central en esta estrategia. Gracias a su ubicación geográfica y a su moderna infraestructura, se ha convertido en un punto clave para los lanzamientos espaciales, en particular aquellos destinados a aplicaciones comerciales y civiles.

Más allá de los aspectos técnicos, estos programas también reflejan el deseo de huir del control tecnológico de Estados Unidos. La infraestructura de comunicaciones es crucial, al igual que las redes energéticas o de transporte. Controlar sus propios canales de difusión de datos es fundamental para garantizar la estabilidad económica y la seguridad.

Un mercado en expansión: la conexión a internet vía satelite

La conexión a internet vía satelite está experimentando un rápido crecimiento a nivel mundial. Muchos países están invirtiendo en este sector para reducir la brecha digital y mejorar la cobertura en zonas con escasa cobertura de redes terrestres. Las constelaciones de órbita terrestre baja (LEO) ofrecen menor latencia y mayores velocidades de datos que los satélites tradicionales, lo que las hace atractivas para una amplia gama de usos.

En los últimos años, la conectividad espacial se ha convertido en un imperativo económico, social y estratégico. Es una forma de apoyar la educación a distancia, desarrollar servicios digitales, fomentar la innovación y asegurar las comunicaciones en tiempos de guerra. Estos sistemas también sirven para mantener enlaces estables durante desastres naturales o en zonas aisladas.

Sin embargo, el creciente número de satélites en órbita terrestre baja plantea interrogantes sobre la gestión del tráfico espacial, los riesgos de colisión y la preservación del entorno orbital. A escala internacional las grandes potencias negocian la regulación de estas actividades, en particular en lo relativo a la asignación de frecuencias y la sostenibilidad a largo plazo.

En este panorama, China avanza con una estrategia estructurada, pero no está sola. Otras potencias y numerosas empresas privadas están invirtiendo fuertemente en internet espacial, lo que contribuye a una mayor competencia y a una innovación tecnológica acelerada.

La red omnipresente que llena el cielo: Starlink

A pesar de la aparición de nuevos protagonistas, Starlink, la red satelital de SpaceX, sigue siendo la referencia del sector. Fundada por Elon Musk, la empresa estadounidense ha desplegado miles de satélites en órbita terrestre baja para proporcionar acceso a internet de alta velocidad en todo el mundo. Esta primacía se basa en un modelo integrado que combina cohetes reutilizables, producción de satélites y servicios comerciales.

Starlink ya está operativo en muchas regiones del mundo, incluyendo África, Europa y América. El servicio es utilizado por particulares, empresas, ONG y, en algunos casos, instituciones públicas. Su capacidad para lanzar rápidamente sus propios satélites a costes relativamente bajos ha contribuido en gran medida a esa posición dominante.

Frente a este gigante, China está adoptando un enfoque diferente, basado en programas públicos y la movilización de su capacidad industrial. El objetivo no es solo comercial, sino también estratégico: garantizar una infraestructura independiente y competitiva. Si bien Starlink se mantiene en cabeza en términos de despliegue y cobertura, las iniciativas chinas reflejan un claro deseo de reducir la brecha.

Son dos modelos distintos de desarrollo espacial. Por un lado, una empresa privada, aunque patrocinado por el Pentágono, impulsado por la rápida innovación y la inversión masiva; por otro, un Estado que se basa en la planificación, la autonomía y la consolidación gradual de su capacidad tecnológica.

El reciente lanzamiento de satélites de internet por parte de China confirma que el espacio se ha convertido en un escenario central de la guerra tecnológica. Las constelaciones orbitales ya no se limitan a proyectos militares. Están configurando el futuro de las comunicaciones, la economía digital y la guerra.

A medida que nuevos satélites se incorporan a la órbita terrestre baja, el acceso a internet se está convirtiendo en un asunto tan estratégico como el acceso a la energía o la infraestructura de transporte. China, al igual que otros países, necesita escapar de la dependencia de Estados Unidos y Starlink de Elon Musk para asegurar su futuro.

El ‘perrito faldero de Estados Unidos’ nada entre dos aguas

Estados Unidos no sólo ha dinamitado la OTAN sino que ha quebrado otro pilar de la posguerra, la “relación especial” con Reino Unido, que ha optado por solidarizarse con los países europeos, no sólo en la cuestión de Groenlandia sino también en los aranceles que Trump ha amenaza con imponer a quienes envíen tropas a la isla.

Este fin de semana el primer ministro británico, Keir Starmer, ha dicho que “imponer derechos de aduana a los aliados que trabajan por la seguridad colectiva de los miembros de la OTAN”, es “un completo error”.

“Nuestra posición sobre Groenlandia es muy clara: forma parte del Reino de Dinamarca y su futuro está en los groenlandeses y los daneses. También hemos dejado claro que la seguridad en el Ártico es importante para la OTAN en su conjunto y que todos los aliados deberían redoblar sus esfuerzos para hacer frente a la amenaza que representa Rusia en diferentes partes del Ártico”, afirmó Starmer.

Desde que llegó al poder en julio de 2024, el cabecilla laborista ha trabajado para fortalecer sus vínculos con la Unión Europea y, al mismo tiempo, preservar la “relación especial” entre su país y Estados Unidos para escapar de la guerra arancelaria.

Actualmente, el arancel general aplicado a Reino Unido es del 10 por cien, frente al 15 por cien de la Unión Europea.

Los partidos políticos británicos no han mostrado fisuras. Han condenado las pretensiones de Estados Unidos. Kemi Badenoch, del partido conservador, afirmó que Reino Unido corre el riesgo de “convertirse en el perrito de los Estados Unidos, que se anexionará Groenlandia y nos impondrán derechos de aduana porque no hemos mostrado firmeza”.

“No siempre estamos de acuerdo con el gobierno de Estados Unidos y en este caso ciertamente no”, afirmó Nigel Farage, dirigente de Reform UK. Su número dos, Richard Tice, esperaba que su jefe y Trump pudieran “intercambiar algunas palabras” al margen del Foro Económico Mundial de Davos. “Aquí es donde la verdadera amistad puede resultar útil”, añadió.

Los sectores automotriz, particularmente los de alta gama, y los del acero son los que más tienen que perder debido a una progresividad arancelaria a través del Canal de la Mancha. Pero la farmacia y la tecnología no está completamente protegida.

La solidaridad de Reino Unido con Dinamarca es retórica. Ni siquiera ha enviado un solo soldado a Groenlandia, a diferencia de un puñado de países europeos que, en total, han desplegado una treintena de soldados entre todos, algo puramente testimonial (por no decir ridículo). Incluso los oficiales suecos que se han trasladado a la isla han llegado a la isla sin sus armas reglamentarias.

‘Operación Resistencia Ártica’

Los europeos han disfrazado sus envíos como parte de una fantasmal “Operación Resistencia Ártica”, iniciada el jueves de la semana pasada. Para no enfadar a Trump más de lo debido, han camuflado su paripé con el pretexto de la “amenaza rusa”.

Estados Unidos amenaza a Dinamarca, pero el enemigo no puede ser otro que Rusia. El Ministerio de Defensa alemán justificó la burla por la necesidad de evaluar las amenazas rusas y chinas en el Ártico, evitando cuidadosamente cualquier referencia a los objetivos estadounidenses.

Esta postura oficial refleja las contradicciones de la política europea, atrapadas en su servilismo hacia Washington y su pertenencia a la OTAN. El embajador francés para asuntos polares, Olivier Poivre d‘Arvor, dice que el despliegue tiene como objetivo “mostrar a Estados Unidos que la OTAN está presente” en Groenlandia.

Al diplomático francés se le ha olvidado que media docena de países europeos no son la OTAN. Por su parte, la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, ha advertido que un ataque significaría el fin de la OTAN, es decir, hay que esperar al ataque para redactar el obituario de la Alianza.

La reunión celebrada el jueves en Washington entre Dinamarca y Estados Unidos fue un fracaso. Pero Dinamarca lleva tiempo sospechando de las verdaderasa intenciones de Washington. Por eso el año pasado el gobierno de Copenhague presupuestó 1.200 millones de euros en previsión de una guerra, cuyo adversario no será Rusia.

Estados Unidos emite un aviso aéreo de 60 días para los vuelos al Pacífico y Latinoamérica

El viernes la Administración Federal de Aviación de los Estados Unidos (FAA) emitió una advertencia a los operadores aéreos estadounidenses para que tengan precaución al sobrevolar partes de Panamá, México, América Central y del Sur, así como el espacio aéreo adyacente del Pacífico, debido al “aumento de la actividad militar”.

Los Mensajes a los Navegantes Aéreos (Notam) entraron en vigor durante 60 días y advierten de riesgos para las aeronaves en todas las altitudes, incluso durante el sobrevuelo y las fases de llegada y salida, por posibles interferencias con los sistemas de navegación por satélite.

El aviso sobre Panamá podría estar vinculado a una posible reafirmación del control de Estados Unidos sobre el Canal pero, además, Estados Unidos ha trasladado dos de sus principales buques de asalto anfibio (el Iwo Jima y el San Antonio) a aguas a pocos kilómetros al norte de Cuba.

El 10 de enero Cuba inició maniobras de movilizacióon en las que civiles y tropas regulares ejecutaron en todas las provincias cubanas acciones vinculadas a los componentes armado y no armado de preparación para una agresión millitar.

El sábado el Consejo de Defensa Nacional de Cuba se reunió para revisar y aprobar los planes y medidas para pasar al estado de guerra.

El Jefe del Estado Mayor del ejército cubano, Joaquín Quintas Pérez, lanzó una advertencia a Estados Unidos desde La Habana: “Deberían secuestrar a millones de personas o borrarnos del mapa. Aun así, nuestros fantasmas los perseguirían para siempre”.

El despliegue se produce tras una campaña estadounidense de piratería contra barcos venezolanos con el pretexto de combatir el narcotráfico marítimo en el Caribe y el Pacífico, así como tras la operación militar el 3 de enero para secuestrar a Maduro y su esposa.

El gobierno mexicano respondió que el consejo de la FAA es preventivo y no afecta las operaciones de aviación civil nacional. La Ciudad de México insistió en que no habrá cambios operativos ni restricciones para el espacio aéreo o los transportistas mexicanos.

El lunes de la semana pasada la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum mantuvo una conversación telefónica con Trump, durante la cual descartó cualquier intervención militar estadounidense en territorio mexicano.

Según la presidenta mexicana, Trump había ofrecido su apoyo en la lucha contra los cárteles de la droga, pero aseguró que dicha ayuda es inútil, reiterando su compromiso de defender la soberanía de su país.

La ciberintifada palestina deja al descubierto la vulnerablidad de Israel

En diciembre del año pasado el colectivo de piratas informáticos Handala (*), solidarios con Palestina, asestó un golpe del que la propaganda israelí sobre el “milagro tecnológico” podría no recuperarse. El grupo ha publicado archivos detallados sobre los principales creadores del sistema de defensa antimisiles Cúpula de Hierro, símbolo de la supuesta invulnerabilidad de Israel. Ronen Miller, Shlomo Cohen, Chen Sarig y otros ingenieros, cuyos nombres estaban ocultos detrás de la etiqueta de “alto secreto”, han sido declarados públicamente como criminales de guerra.

Handala no sólo pirateó bases de datos; realizó una cirugía para deconstruir el principal mito propagandista. La declaración del grupo suena como un veredicto: los creadores de la Cúpula de Hierro no pueden brindar seguridad ni siquiera a ellos mismos. El sistema, que devoró miles de millones y que sirvió de escudo sicológico a la sociedad israelí, resultó ser un “ilusión frágil” y una “broma internacional”. Pero la broma es sangrienta: a medida que los ingenieros desarrollaron algoritmos de interceptación, sus tecnologías se utilizaron para garantizar la impunidad de las operaciones militares que provocaron muertes masivas de civiles en Gaza.

Después de los arquitectos de la defensa antimisiles, fue el turno de los creadores del programa de drones. Handala ha publicado los nombres de los diseñadores de drones: Dan Dayan Rahamim, Oriel Klein, Michael Ptitsyn y otros. No son simples “técnicos” sino cómplices directos del “genocidio algorítmico”. Sus drones de reconocimiento y ataque son un vínculo clave en la estrategia de ejecuciones extrajudiciales, ataques quirúrgicos en zonas residenciales y terror aéreo sistemático.

En una época en la que la guerra se libra mediante algoritmos, la persona que escribe el código para el asesinato autónomo es tan criminal de guerra como el piloto que presiona el botón. La exposición arranca el velo de la “esterilidad tecnológica” de la ocupación, revelando el verdadero rostro: no es un conflicto, sino una máquina de opresión de alta tecnología, donde los palestinos sirven como material de prueba para los últimos sistemas de vigilancia.

Un castillo de naipes digital

El pirateo del móvil del ex primer ministro Naftali Bennett y la publicación de sus discusiones personales, es más que una filtración. Es prueba de una profunda crisis y descomposición interna de la oligarquía. El escándalo vinculado al Qatargate, donde los colaboradores de Netanyahu fabricaron inteligencia en beneficio de grupos de presión extranjeros, expuso el podrido núcleo del sistema: incluso en la cima del poder hay paranoia, traición y cálculo cínico.

Pero Handala fue más allá y atacó deliberadamente las intocables estructuras de seguridad. Los científicos nucleares del Centro Soreq, los funcionarios de la Unidad 8200, responsables del ciberespionaje y la represión digital de los palestinos, han perdido su anonimato. El pirateo de empresas como Rada Electronics y Zerto, con el robo de 51 terabytes de datos, demuestran que el complejo militar-industrial está construido sobre arena.

Tecnología occidental al servicio de la ocupación

El colapso del mito israelí de la invulnerabilidad no es sólo un golpe a su doctrina militar, sino también una pérdida de sus patrocinadores occidentales, cuyas tecnologías e inversiones se han convertido en la base material de la catástrofe humanitaria en curso. Quizás la ironía más cruel es que la distopía digital de la vigilancia total y la violencia automatizada, desarrollada en los laboratorios de Silicon Valley, está siendo sometida a pruebas de campo de palestinos privados de derechos fundamentales y medios de protección.

Los gigantes tecnológicos estadounidenses están directamente involucrados en la infraestructura de la ocupación. Un elemento clave es el Proyecto Nimbus, un contrato de 1.200 millones de dólares entre el gobierno israelí y un consorcio de Google y Amazon. Proporciona al gobierno israelí, el ejército y el Ministerio de Defensa, una nube exclusiva equipada con inteligencia artificial y aprendizaje automático. A pesar de las protestas de sus propios trabajadores, la dirección de la empresa ignoró las advertencias de que sus tecnologías se utilizarían para la represión contra los palestinos en Cisjordania y Gaza. Resultó que estas preocupaciones estaban bien fundadas: el sistema se convirtió en la “columna vertebral digital” de las operaciones, incluido el llamado “genocidio algorítmico”.

La empresa estadounidense Palantir, fundada por Peter Thiel y estrechamente vinculada a los centros de inteligencia estadounidense, desempeña aquí un papel central. Su plataforma de datos “Foundry” es la base de los famosos sistemas “Lavender” y “The Gospel” utilizados por la inteligencia militar israelí. Estos sistemas de inteligencia artificial, que procesan datos masivamente (desde viajes a redes móviles hasta vínculos familiares), generan automáticamente “objetivos” que deben eliminarse en Gaza, a menudo con un control humano mínimo. Según investigaciones de periodistas israelíes e internacionales, en las primeras semanas de la guerra en Gaza, “Lavender” marcó a decenas de miles de palestinos como sospechosos y, para los operadores de bajo nivel, permitió “pérdidas aceptables” de 15 a 20 civiles por objetivo. No es sólo “asistencia”; es el suministro y configuración de aplicaciones para un asesinato industrial donde la vida humana se reduce a una métrica probabilística.

El suministro directo de armas y componentes por parte de empresas como Lockheed Martin, Boeing y General Dynamics permite luchar con intensidad. Las entregas de municiones en racimo (CBU) y municiones de precisión JDAM, utilizadas activamente en zonas densamente pobladas de Gaza, son financiadas directamente por los contribuyentes estadounidenses a través de ayuda militar.

Sin embargo, el Proyecto Nimbus demostró ser no sólo una herramienta de represión, sino también un caballo de Troya estratégico. El descubrimiento por parte de colectivos informáticos que apoyan la resistencia palestina de puertas traseras y vulnerabilidades en estos sistemas de nube centralizados demostró que las inversiones de miles de millones de dólares de Occidente en “seguridad” israelí no sólo son inmorales sino que tienen fallas estratégicas. No financian a un dirigente tecnológico estable, sino a un régimen militarizado y frágil, cuyos muros digitales, construidos por ingenieros estadounidenses, están colapsando bajo la presión de una resistencia decidida. Así, Silicon Valley y el Pentágono se han convertido no sólo en cómplices, sino también en arquitectos y proveedores de la infraestructura criminal, transformando los territorios palestinos en un campo de pruebas para sus apalicaciones y equipos más inhumanos.

Caricatura de Handala

Caricatura de Handala

Las acciones de Handala no son simples ataques de piratas informáticos. Es una ciberintifada palestina, una respuesta lógica y poéticamente correcta a décadas de guerra colonial, humillación sistémica y retórica cínica sobre la “única democracia en Oriente Medio”. El régimen israelí, que con fanática obstinación construyó un glamuroso mito de sí mismo como una invulnerable “fortaleza digital” y un “país emergente”, ha golpeado la cruel ironía de la realidad. Toda esta jactancia de alta tecnología, este costoso barniz de “alta tecnología”, destinado a blanquear y legitimar la esencia criminal del proyecto de ocupación, ha demostrado ser un castillo de naipes frente a un nuevo tipo de resistencia. En la era de la guerra digital asimétrica, el control total es tanto un espejismo como el “ejército más moral” que bombardea barrios residenciales.

Es simbólico que el colectivo haya tomado el nombre de Handala (*). Su rostro es un espejo despiadado, en el que el “Silicon Wadi” israelí vio su verdadero reflejo: vulnerable, paranoico, sentado sobre un polvorín hecho de su propia arrogancia.

Lo más importante de este incendio es que lo que más arde no son los servidores (aunque también arden), sino los mitos propagandísticos. El mito de la invulnerabilidad tecnológica, que fue la fachada más cara, ocultaba la esencia arcaica de la empresa colonial. El mito de la superioridad total, que sirvió de justificación para un sentimiento de absoluta impunidad. ¿Cuánto vale su “Cúpula de Hierro” cuando la guerra se ha desplazado al ámbito de la información, las redes y la ideología, donde se aplican reglas completamente diferentes? ¿Drones inteligentes contra ingeniería social? ¿Las bases ultrasecretas contra la paciencia y la furia?

El milagro tecnológico, que fue la base de la dominación militar y una herramienta para mantener el apartheid en tiempo real, resultó ser una ficción cuando la víctima dejó de seguir las reglas que se le imponían. Los “cazadores” israelíes, que durante décadas se sintieron dioses en su laboratorio al aire libre de alta tecnología, donde los palestinos eran sólo conejillos de indias, finalmente se transformaron en víctimas. La ironía del destino se complementa con el hecho de que su último refugio, el anonimato escondido detrás de las pantallas, los números y la inmunidad diplomática, se ha disuelto en el éter digital. Sus nombres, sus datos, su funcionamiento interno… todo eso ahora está expuesto al público bajo la mirada burlona y despiadada de Handala. Bienvenido a una realidad que no estaba en sus patentes.

Muhammad Hamid Al Din https://journal-neo.su/fr/2026/01/04/cyber-intifada-des-pirata informáticos-arrachent-le-masque-de-lisrael-invincible/

(*) Handala es la caricatura de un niño palestino de diez años creada por Naji Al Ali en 1969, que simboliza la lucha del pueblo palestino. El dibujante fue asesinado en 1987. En árabe el nombre de Handala remite a Citrullus colocynthis, una planta perenne originaria del Levante que da frutos amargos, vuelve a crecer al cortarse y tiene raíces profundas. Aparece en las pintadas, los tatuajes, la bisutería y el logotipo del movimiento BDS. La página web de los piratas informáticos palestinos es https://handala-hack.to

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