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Sabotajes contra las bases militares de Estados Unidos en Alemania

No sólo está ocurriendo en Oriente Medio, como ya anunciamos. Las tensiones internacionales han alcanzado un nuevo nivel con el fortalecimiento de las medidas de seguridad en la base aérea de la OTAN en Geilenkirchen, en el oeste de Alemania. Esta decisión, tomada sobre la base de información proporcionada por los servicios de inteligencia, subraya que el entorno de la OTAN es cada vez más inestable.

La base de Geilenkirchen, un eslabón vital en la potencia aérea de la OTAN, ha visto aumentado su nivel de seguridad en respuesta a una “amenaza potencial”. El mando tuvo que ordenar la evacuación del personal no esencial, garantizando la continuidad de las operaciones. Esta medida forma parte de una serie de hechos preocupantes que han sacudido a la región en las últimas semanas.

El incidente de Geilenkirchen no es un caso aislado. Recientemente, una base militar en Colonia fue cerrada temporalmente por sospechas de sabotaje en su suministro de agua. Aunque las pruebas finalmente descartaron cualquier peligro, el episodio puso de relieve la fragilidad de la infraestructura militar estadounidense en el mundo.

La base de Geilenkirchen ya fue objeto de un intento de intrusión. Relacionados o no, los acontecimientos demuestran una intensificación de las actividades hostiles dirigidas contra las instalaciones militares estadounidenses, que se enfrentan una variedad de ataques, desde sabotajes físicos hasta ciberataques.

La decisión de reforzar la seguridad en Geilenkirchen se produce en medio de crecientes tensiones entre la OTAN y Rusia, que ha advertido repetidamente sobre una campaña de actividades hostiles orquestadas por Moscú, incluidos actos de sabotaje y ciberataques en su territorio.

La reciente detención en Alemania de dos personas germano-rusas, sospechosas de planear acciones contra instalaciones militares estadounidenses, ilustra la extensión del pánico en los medios occidentales. Estos incidentes recuerdan que hoy las líneas de frente tradicionales han dado paso a un campo de batalla más difuso, donde no hay límites entre paz y la guerra.

Frente a las amenazas multifacéticas, la OTAN y sus miembros se enfrentan a un desafío importante: proteger una extensa infraestructura manteniendo al mismo tiempo sus actividades operativas.

El aumento del nivel de seguridad en Geilenkirchen es un síntoma de que las provocaciones se vuelven contra sus promotores.

Azerbaiyán se sube a lomos de gigantes

La semana pasada Putin llegó a Bakú, la capital de Azerbaiyán, para una visita de dos días que vuelve a demostrar, por si cabían dudas, que el presidente ruso no está tan aislado como le gustaría a los intoxicadores occidentales.

La visita es significativa porque Azerbaiyán fue uno de los primeros países que prometieron ayuda a Ucrania al comenzar la guerra contra Rusia en febrero de 2022.

La situación, pues, sigue cambiando en el Cáucaso. Azerbaiyán es un país estrechamente ligado a Turquía, pero también tiene sus propios intereses. Como ya explicamos en mayo, el gobierno francés denunció la intervención del gobierno de Bakú en Nueva Caledonia en apoyo al levantamiento independentista.

Francia desempeña un cierto papel protagonista en el Cáucaso, en países como Georgia, donde Saakashvili, el presidente pelele, tiene doble nacionalidad franco-georgiana y en sus tiempos fue el más fiel escudero de Estados Unidos.

Ahora Georgia bascula hacia un lado y Armenia, derrotada en una guerra reciente con Azerbaiyán, hacia el opuesto. En septiembre del año pasado Azerbaiyán recuperó por la fuerza el Alto Karrabaj, una región montañosa azerbaiyana poblada por armenios, que habían cultivado sus vínculos con Estados Unidos creyendo que así garantizaban su supervivencia.

Los países del Cáucaso y Asia central pudieron comprobar lo que pueden esperar de la tutela occidental.

Azerbayán es un importante proveedor de energía para los países occidentales. La Unión Europea ha recurrido a Bakú para sustituir el gas ruso y en noviembre acogerá la conferencia climática COP29.

También en este caso la visita de Putin se produce en el contexto de la expedición ucraniana contra Kursk, una ofensiva que parece atacar principalmente el centro de distribución de gas ruso de Souja, lo mismo que el sabotaje del North Stream.

En Bakú se tienen que sentir amenazados por la desestabilización occidental del mercado mundial de hidrocarburos.

Mientras Armenia se aleja de la OCS, Azerbaiyán pide el ingreso en los Brics, que es una manera de jugar a dos barajas, exactamente igual que su padrino turco: liberarse de sus lazos con occidente y acercarse a Rusia, China e Irán, su vecinos.

En Bakú quieren posicionarse como un puente entre Oriente y Occidente. El país aspira a convertirse en un vínculo comercial esencial, en particular perfilándose como una ruta preferida para el transporte ferroviario entre China y Europa. Esta pretensión va acompañada de un deseo de diversificar sus asociaciones, como lo demuestra su creciente papel como proveedor de gas para Europa.

India, que mantiene estrechas relaciones con Armenia, está por medio. La incorporación de Azerbaiyán a los Brics puede proporcionar a Bakú una plataforma para defender su caso ante el gobierno Nueva Delhi e influir en la posición de la India en la guerra permanente de Nagorno-Karabaj.

El atractivo de los Brics es evidente para muchos países del mundo, como Azerbaiyán. Los Brics les dan mucho sin privarles de nada.

¿Se sentarán también en el banquillo los cómplices de los genocidas?

Un alto funcionario del Ministerio de Asuntos Exteriores británico, Mark Smith, dimitió el viernes tras la concesión por parte del gobierno británico de licencias de exportación de armas a Israel.

“No hay justificación para que Reino Unido continue vendiendo armas a Israel y, sin embargo, de alguna manera continúa”, dijo Smith, cuyo trabajo consistía en evaluar las licencias de exportación de armas a Oriente Medio. Sus colegas han sido testigos de ejemplos “claros e indiscutibles” de crímenes de guerra en Gaza, dijo al programa Today de Radio 4.

“Cuando nos fijamos en lo que constituye un crimen de guerra, en realidad queda bastante claro, incluso por lo que se ve en fuentes abiertas en la televisión, que el Estado de Israel comete crímenes de guerra a la vista de todos”, manifestó.

Hay temores crecientes de que el gobierno británico, e incluso los ministros y funcionarios que trabajan para él, puedan ser considerados personalmente responsables mientras Israel continúa librando una guerra de diez meses contra la Franja de Gaza.

¿Qué posibilidades hay de que se responsabilice a determinadas personas ante los tribunales? Los picapleitos creen que se puede ganar en un litigio lo que no se gana con una guerra.

“El derecho internacional reconoce que los Estados y los individuos que cometen crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad y otros delitos a menudo no lo hacen solos”, dice Sam Fowles, abogado de Cornerstone Barristers. Los ministros y funcionarios británicos podrían ser considerados responsables.

“Cuando un Estado (o un individuo dentro de un Estado) proporciona conscientemente asistencia que facilita las fechorías de un tercero, ambos Estados pueden ser considerados responsables”.

“Aunque no sabemos con certeza el alcance de la ayuda de Reino Unido a Israel (ya que ambos estados aún mantienen mucha información en secreto), hay evidencia clara prima facie de que si Israel ha violado el derecho internacional, también lo ha hecho Reino Unido”.

“Existe una posibilidad real de que el Reino Unido y/o los afectados tuvieran conocimiento de los actos ilegales y posiblemente ilegales de Israel y fueran conscientes de que, en el curso normal de los acontecimientos, la ayuda y asistencia brindadas contribuirían a facilitar estos actos […] Por lo tanto, existe una posibilidad real de que Reino Unido y/o las personas involucradas hayan cometido violaciones del derecho internacional (a través de la responsabilidad indirecta)”.

Los abogados que intentan bloquear las licencias de exportación de armas a Israel presentaron denuncias por crímenes de guerra israelíes ante los tribunales. Varias ONG presentaron pruebas, entre ellas la organización de derechos palestinos Al Haq, la Red Mundial de Acción Legal (GLAN), Oxfam, Human Rights Watch y Amnistía Internacional.

La denuncia incluye pruebas de que los palestinos fueron torturados, dejados sin tratamiento en hospitales e incapaces de huir de los continuos bombardeos en Gaza.

Charlotte Andrews-Briscoe, abogada de GLAN, dijo: “Hemos presentado miles de páginas de pruebas que detallan los crímenes de guerra cometidos por Israel. ¿No es eso suficiente? ¿Qué más necesita el gobierno británico para suspender las licencias de armas a Israel?”

El profesor Gerhard Kemp, de la Facultad de Derecho de Bristol, dijo: “Es concebible que un funcionario del gobierno británico que sepa que se utilizarán armas para cometer crímenes de guerra en Gaza y luego autorice la entrega de esas armas pueda muy bien contribuir a facilitar la comisión de los crímenes de guerra”.

“Una posibilidad es considerar que el comportamiento de ciertos funcionarios británicos puede efectivamente contribuir sustancialmente o facilitar la comisión de crímenes internacionales en Gaza y los territorios palestinos ocupados (delitos como crímenes de guerra, crímenes contra la humanidad, tortura e incluso genocidio”.

“Desde una perspectiva penal, dichas contribuciones (si se hacen a sabiendas) bien pueden constituir complicidad en la comisión de crímenes internacionales y pueden ser procesadas en los tribunales penales de Reino Unido o en el Tribunal Penal Internacional, según sea el caso”.

“Para ser claros, esto siempre es difícil de probar, en particular la forma de intención requerida (es decir, la asistencia debe proporcionarse con el fin de facilitar crímenes de guerra; esta no es una prueba de mera negligencia o incluso imprudencia, debe tener la forma de intención”.

“Creo que, en vista de todas las pruebas, testimonios e informes de la ONU, ahora existe un riesgo claro de que un individuo que participa en el esfuerzo bélico israelí en Gaza en particular, se enfrente a una responsabilidad penal por ayudar e instigar al comisión de crímenes de guerra y otros crímenes internacionales graves.

El gobierno anterior se negó a suspender las licencias de exportación de armas a Israel y David Lammy, el actual ministro de Asuntos Exteriores, se ha resistido hasta ahora a publicar la opinión legal del gobierno sobre la venta de armas a Israel, diciendo que había iniciado un proceso para evaluar la legalidad de las ventas de armas.

El antiguo secretario de Asuntos Exteriores, Lord Cameron, dijo que las pruebas que había visto no justificaban la suspensión de las ventas de armas.

En abril, funcionarios del Departamento de Negocios y Comercio (DBT), que supervisan las exportaciones de armas a Israel, amenazaron con emprender acciones legales contra el gobierno, temiendo que enfrentarían un juicio culpable de violar el derecho internacional en el contexto de la guerra en Gaza.

Sara Razai, del Instituto Británico de Derecho Internacional y Comparado, asegura que “la continua venta de armas a Israel puede […] hacer que individuos dentro del gobierno sean responsables de ser procesados ​​por ayudar e incitar a la comisión de crímenes bajo el Estatuto de Roma del Tribunal Penal Internacional”.

“Los ciudadanos británicos responsables de ayudar e instigar crímenes internacionales, y aquellos que los cometen como autores principales, están sujetos a procesamiento en Reino Unido en virtud de los Convenios de Ginebra de 1957 y el Estatuto del Tribunal Penal Internacional de 2001.

“Los ciudadanos británicos también podrían ser procesados ​​ante el Tribunal Penal Internacional. No es improbable que personas sean juzgadas y procesadas en Reino Unido y en tribunales internacionales y espero que muchos más casos lleguen ante los tribunales de Reino Unido en un futuro próximo.

Un portavoz de la Oficina de Asuntos Exteriores, Commonwealth y Desarrollo de Reino Unido dijo que “el gobierno está comprometido a defender el derecho internacional. Hemos dejado claro que no exportaremos artículos que puedan utilizarse para cometer o facilitar una violación grave del derecho internacional humanitario”.

“Se está llevando a cabo un proceso de evaluación para determinar si Israel cumple con el derecho internacional humanitario, proceso que el Ministro de Asuntos Exteriores inició al asumir el cargo”.

Tim Bierley, miembro de Justicia Mundial Ahora, dice: “Las alarmas deberían sonar en todo Whitehall tras este consejo legal. El gobierno británico está exponiendo a sus propios ministros y funcionarios a acciones legales al continuar negándose a apoyar las acciones de Israel. Ya es hora de que Reino Unido ponga en práctica sus palabras suspendiendo inmediatamente la venta de armas, las negociaciones comerciales y toda otra ayuda y asistencia a Israel”.

Stephen Humphreys, profesor de derecho internacional en la Escuela de Economía de Londres, también manifestó: “La evidencia es muy sólida y continúa acumulándose, lo que demuestra que es probable que Israel esté violando muchas obligaciones del derecho internacional”, citando posibles violaciones de la Convención sobre el Genocidio de 1948.

Añadió que Reino Unido debería tomar medidas para “garantizar que no haya dudas de que podría ser cómplice de crímenes de guerra o genocidio, por ejemplo proporcionando piezas utilizadas en aviones y helicópteros militares israelíes. El gobierno británico no debería esperar una sentencia judicial antes de tomar medidas para garantizar que no es cómplice de los crímenes de guerra israelíes”.

—https://inews.co.uk/news/world/uk-officials-prosecuted-israel-arms-sales-3234766

‘Nos hundimos un poco más cada día’, reconoce un general israelí

A pesar del colapso de la economía, los llamamientos mundiales al boicot, los conflictos internos, la escasez de tropas y la guerra en múltiples frentes, el gobierno de Israel ha seguido saboteando las conversaciones de alto el fuego que podrían apaciguar las tensiones regionales.

El general de la reserva Isaak Brik, dice que su país “corre el riesgo de quiebra en menos de un año” si la guerra contra la resistencia palestina en Gaza y la resistencia libanesa en el norte continúa al ritmo actual.

En un artículo de opinión publicado por el periódico Haaretz el 21 de agosto, Brik afirma que el ministro de Defensa, Yoav Gallant, ha comenzado a “aterrizar”, señalando comentarios recientes de Gallant en los que calificó de “tonterías” las promesas de “victoria total” de Netanyahu en la Franja de Gaza.

“Gallant empezó a comprender que si estalla una guerra regional sin un acuerdo de alto el fuego, Israel corre un gran peligro”, dice Brik, y añade que “Gallant se dio cuenta de que la guerra ya no tiene ninguna razón de existir. Nos hundimos un poco más cada día, perdiendo soldados, con muchos heridos y sin la más mínima posibilidad de alcanzar el objetivo principal de la victoria total”.

“El país se dirige hacia la ruina. Si persiste la guerra de desgaste contra Hamas y Hezbolah, Israel colapsará en menos de un año”, afirma el general israelí.

Brik continúa enumerando las numerosas amenazas que enfrenta Israel diez meses después del inicio del genocidio de Gaza, incluida la intensificación de los ataques dentro de su territorio, una crisis de personal en el ejército debido a las grandes pérdidas, una economía en bancarrota agravada por los llamados mundiales al boicot del país, posibles embargos sobre las entregas de armas y “pérdida de cohesión social y odio entre diferentes sectores de la población, que pueden encender y causar el colapso del conflicto interno del país”.

Todos los caminos políticos y militares “llevan a Israel a la catástrofe… Israel ha entrado en una espiral existencial y pronto podría alcanzar un punto de no retorno”, concluye Brik.

Su advertencia se produce cuando el jueves fuentes políticas revelaron a los medios israelíes que Netanyahu no cedió ni un poco en los términos del alto el fuego en Gaza, después de hablar con Biden la noche anterior.

Se espera que las negociaciones de alto el fuego se reanuden en la capital egipcia en los próximos días sin la presencia de Hamas, ya que el movimiento de resistencia palestino rechazó una nueva propuesta respaldada por Estados Unidos y continuó exigiendo que Israel respete los términos de una propuesta anterior aceptada el 2 de julio, afirmando que las negociaciones unilaterales dan a Israel “más tiempo para prolongar el genocidio contra nuestro pueblo”.

La guerra económica de la Unión Europea contra China está condenada al fracaso

La guerra económica de la Unión Europea contra China se intensifica y el mercado de vehículos eléctricos es el principal campo de batalla. El sector cristaliza las tensiones económicas entre ambas partes. La Unión Europea ha perdido la apuesta y quiere proteger su propia industria, que huye a China, como es el caso reciente de Volkswagen.

La decisión de Bruselas de mantener durante cinco años los aranceles a los coches eléctricos importados de China ha agravado la situación. Los aranceles llegan hasta el 36 por cien del precio y no se limita a las marcas chinas, sino que también incluye a los vehículos producidos en China por fabricantes extranjeros, como Tesla, que tiene una gran fábrica en Shanghai.

La reacción de Pekín no se ha hecho esperar y las represalias van más allá de los coches eléctricos. El Ministerio de Comercio chino ha anunciado la apertura de una investigación antidumping sobre una amplia gama de productos lácteos europeos, desde queso fresco hasta cuajada y queso azul. Esta investigación, que podría durar hasta 18 meses, se centra en las subvenciones concedidas en el marco de la Política Agrícola Común (PAC) de la Unión Europea. Se trata de un duro golpe para la industria agroalimentaria europea, que ve amenazado uno de sus buques insignia en el creciente mercado chino.

La investigación sobre los productos lácteos es sólo la última de una serie de medidas de represalia chinas. Desde principios de año, Pekín ha iniciado investigaciones similares sobre el vino europeo, con especial atención al coñac francés, así como a las importaciones de carne de cerdo y productos derivados de varios países de la Unión Europea, incluidos España, Francia, Países Bajos y Dinamarca.

Esta multiplicación de frentes comerciales refleja una estrategia china destinada a ejercer la máxima presión sobre la Unión Europea. Al atacar productos emblemáticos de diferentes países miembros, China busca dividir el frente europeo y provocar debates internos sobre la relevancia de las medidas antichinas. Esta táctica podría resultar eficaz, dada la importancia de las exportaciones agroalimentarias para muchos países europeos.

La actual escalada plantea dudas sobre el futuro de las relaciones comerciales entre la Unión Europea y China. También para la Organización Mundial de Comercio (OMC). Está en juego la credibilidad de los órganos reguladores del comercio internacional.

Fue Estados Unidos quien abrió la veda en 2018 al imponer sanciones contra Huawei con pretextos ridículos. Luego Europa se alineó gradualmente con Washington, alimentando los bulos sobre la creciente influencia de China en sectores estratégicos.

Coche eléctrico: crónica de un fracaso europeo

La industria europea de coches eléctricos no levanta cabeza ni con los aranceles impuestos a China. El fabricante alemán Audi, filial del holding Volkswagen, va a cerrar su fábrica de coches eléctricos en Bruselas. Despedirá a más de 1.400 trabajadores antes de octubre y, si eso no fuera suficiente, irán a la calle otros 1.100 el año que viene.

La marca comercial ha indicado que está estudiando cerrar la producción de sus modelos SUV Q8 en la fábrica, que emplea a unos 3.000 trabajadores. La dirección discute posibles soluciones, que podrían incluir también un cierre si no encuentra ninguna otra alternativa, que es lo más probable.

Los vehículos eléctricos son un artículo de lujo, con precios prohibitivos, a pesar de las subvenciones. Audi menciona una disminución general de los pedidos de los clientes en el segmento de vehículos eléctricos de lujo para justificar la decisión. Después de grandes inversiones en vehículos eléctricos en los últimos años, los fabricantes de automóviles se han visto muy afectados porque la población no tiene dinero suficiente para pagar el precio que cuesta un coche eléctrico.

El holding Volkswagen -con diez marcas que también incluyen Porsche, Seat y Skoda- dijo que cerrar la planta de Bruselas, o buscar otras opciones para ella, así como otros gastos imprevistos, tendría un impacto de 2.000 millones de euros en este año fiscal. En consecuencia, el gigante automovilístico rebajó su previsión de beneficios.

En el primer trimestre Volkswagen informó una caída de más del 20 por ciento en sus ganancias debido a menores entregas de los modelos más caros, incluidos los Audi.

China construye las estaciones de repostaje en África

El mercado del automóvil eléctrico, que comenzó en los países industrializados, está extendiendo su influencia al continente africano. El panorama de la industria automotriz mundial se está remodelando. Desde los fabricantes tradicionales hasta los nuevos actores tecnológicos, todos se están sumando a la carrera por la innovación. Este profundo cambio no se limita a la simple sustitución del motor térmico por su equivalente eléctrico; abarca una revisión completa de la infraestructura viaria y los hábitos de conducción.

Kenia se perfila como un pionero africano en movilidad eléctrica. Acaba de confiar a la empresa china Moja EV Kenya la tarea de instalar 100 estaciones públicas de carga para vehículos eléctricos de aquí a finales de año. El proyecto, comparable a la electrificación rural en el último siglo, promete transformar el aspecto de las carreteras de Kenia.

Las nuevas estaciones de recarga, auténticos oasis energéticos, podrán devolver la vida a las baterías en un tiempo récord. Con una potencia de 80 KW DC, prometen recargar vehículos en tan solo 15 a 30 minutos. Es como pasar de llenar un tanque de agua por goteo a un sistema de riego de alta presión, reduciendo significativamente el tiempo de inactividad y aumentando la autonomía del conductor.

La iniciativa forma parte de una estrategia más amplia del gobierno de Kenia destinada a modernizar su flota de vehículos. Kenia ha puesto en marcha una serie de medidas incentivadoras: una tarifa especial para la movilidad eléctrica, una reducción drástica de los impuestos especiales sobre los vehículos eléctricos a sólo el 10 por cien, e incluso una exención total del IVA para Coches 100 por cien eléctricos. Estas medidas actúan como un imán, atrayendo a los consumidores adinerados a esta nueva tecnología.

Los resultados de esta política no se hicieron esperar. Entre julio y diciembre del año pasado, el país registró un espectacular salto en las matriculaciones de vehículos eléctricos, con 2.694 nuevos modelos puestos en circulación. Esta cifra eleva el total a 3.753 vehículos eléctricos, lo que representa ahora el 1,62 por cien del parque de vehículos de Kenia. Es como si toda una pequeña ciudad hubiera decidido de repente volverse eléctrica.

Sin embargo, el camino hacia una movilidad completamente eléctrica sigue plagado de obstáculos. El desarrollo de una red de carga lo suficientemente densa como para cubrir todo el territorio, la gestión del aumento de la demanda energética y la necesidad de formar mano de obra cualificada para el mantenimiento de estas nuevas tecnologías son desafíos que siguen pendientes, y no sólo en África.

Los gobiernos españoles siguen con sus fantasmadas en el Estrecho de Gibraltar

Hace unas pocas horas el gobierno español confirmó la presencia de la ministra de Defensa, Margarita Robles Fernández, en tres de las islas y peñascos que reclama Marruecos en el Estrecho de Gibraltar.

El pretexto oficial era absolutamente irrelevante para llevar a la ministra hasta allá: la patrullera “Isla Pinto”, amarrada en el puerto de Melilla, quedaba al mando del teniente de navío Manuel Ángel López.

Al tomar posesión del cargo, el comandante López resultó enfático y reiterativo: España le recuerda a Marruecos que ostenta la soberanía de las ciudades de Ceuta y Melilla, además de las islas y peñascos que reivindica la corona cherifiana.

Los territorios que España aún mantiene en África están rodeados de aguas jurisdiccionales, que también son españolas, por lo que el teniente de navío prometió velar especialmente por que los pesqueros marroquíes no entren en el territorio español, a menos que tengan las autorizaciones adecuadas.

Esas ciudades, islas y peñascos españoles tienen un interés estratégico, recordó López, reiterando que eran de gran importancia para asegurar la defensa de España, que no puede aceptar la más mínima falta de respeto hacia su soberanía.

Por lo tanto, la Marina española sigue dispuesta a ahuyentar a los pesqueros marroquíes que incursionen en sus aguas jurisdiccionales.

En 2002 Aznar y el gobierno del PP ya hicieron una bufonada con la isla de Perejil, un peñón deshabitado que está a sólo 200 metros de las costas marroquíes, pero bajo la siempre celosa soberanía española.

Pero, igual que Ceuta, Melilla y demás posesiones africanas, la OTAN no reconoce la titularidad española porque así lo firmó el gobierno de Madrid cuando se incorporó a la Alianza poco después del Golpe de Estado de 1981. Tenían tanta prisa que se pillaron los dedos.

Las repetidas peticiones formales para que Ceuta y Melilla se incorporen también a la OTAN, presentadas al Parlamento por la flor y nata de la reacción española (UPyD, PP, Vox), no han prosperado nunca. Para la OTAN un ataque a los enclaves africanos no es un ataque a España.

Las ostentosas declaraciones oficiales acerca de Ceuta y Melilla son papel mojado. A los políticos de Madrid les entusiasma hablar de la soberanía, pero lo mismo ocurría en 1975, cuando el Sáhara era español. En Rabat saben que si entonces cedieron, los españoles también acabarán cediendo en los enclaves africanos bajo soberanía española.

En la península se llevarán un disgusto tan grande como el de 1898, cuando perdieron Cuba.

Si no queda satisfecho no le devolvemos su dinero: el programa Covax

La OMS se financia a través de contribuciones periódicas de los Estados miembros (que representan el 20 por cien de su financiación) y de las partes interesadas privadas (que constituyen el 80 por cien restante y, por tanto, la mayor parte de sus finanzas). La abrumadora dependencia de la organización de la financiación privada la ha hecho vulnerable a una gran influencia de sus partes interesadas, lo que ha proporcionado una vía para que los actores privados dicten la política de la OMS, formen parte de comités cruciales, dirijan programas de distribución completos e incluso ocupen puestos burocráticos de alto nivel.

La influencia del sector privado en la OMS se materializó de forma más tangible y consecuente durante la pandemia de “covid”, cuando los objetivos prepandémicos de los socios público-privados de la OMS, como la Coalición para las Innovaciones en Preparación para Epidemias (CEPI), financiada por Gates, de “acelerar el desarrollo de vacunas” y Bill Gates (que abogaba por desarrollar vacunas en 90 días o menos), influyeron enormemente en la respuesta mundial a la pandemia de los estados miembros de la OMS.

De manera similar, burócratas del sector público como el doctor Anthony Fauci, la ex comisionada de la FDA de Obama Margaret Hamburg y Rick Bright de BARDA y la Fundación Rockefeller, abogaron en un panel de octubre de 2019 por la creación de un nuevo sistema que enfatizara la “velocidad y la eficacia” y las vacunas “rápidas”. Fauci declaró la importancia de cambiar la percepción de la gente sobre la influenza como una enfermedad leve y hacerlo de “una manera disruptiva [e iterativa]” y, como señaló Whitney Webb en su artículo sobre Moderna, “[Bright] dijo que la mejor manera de ‘alterar’ el campo de las vacunas a favor de vacunas ‘más rápidas’ sería el surgimiento de ‘una entidad de entusiasmo que sea completamente disruptiva, que no esté sujeta a ataduras y procesos burocráticos’. Más tarde dijo muy directamente que con vacunas ‘más rápidas’ se refería a las vacunas de ARNm”.

Independientemente de que los Estados miembros tuvieran de la OMS o no leyes de autorización de uso de emergencia similares a las de Estados Unidos y Reino Unido, que permiten el desarrollo y la distribución acelerados de medicamentos experimentales no aprobados ante emergencias como pandemias, los países miembros las adoptaron universalmente para desarrollar y/o distribuir las vacunas contra el “covid”, una forma bastante “disruptiva” y “rápida” de llevar estas vacunas al mercado, que se hizo precisamente al no hacer que su desarrollo “no dependiera de trámites y procesos burocráticos”.

Antes de que se adoptara esta desregulación de emergencia, la OMS tuvo que otorgar legitimidad a este esfuerzo sin precedentes y a las vacunas no aprobadas a través de un Listado de Uso de Emergencia (EUL), que utiliza para “evaluar y enumerar” medicamentos no aprobados “con el objetivo final de acelerar la disponibilidad de estos productos para las personas afectadas por una emergencia de salud pública”.

Aunque oficialmente el EUL es una etiqueta consultiva destinada a ayudar a los Estados miembros a tomar sus propias decisiones, en realidad tiene consecuencias jurídicas de facto que influyen significativamente en la economía mundial, principalmente a través del papel que desempeña el EUL en el programa mundial de distribución de vacunas de la OMS, Covax. Según el sitio web de la OMS, los “programas de precalificación y EUL de Covax garantizaron una revisión y autorización armonizadas en todos los Estados miembros”, lo que destaca la influencia legal y regulatoria del EUL.

Si bien Covax funciona como un sistema crucial de distribución de productos médicos aprobados por la OMS durante las pandemias, también sirve como quizás el ejemplo más claro de la escala y el funcionamiento interno de la corrupción financiera en la OMS. Como muchas operaciones de la OMS, Covax es una asociación público-privada, o una colaboración a largo plazo entre la OMS y las empresas privadas.

Bill Gates, quien describió su inversión de 10.000 millones de dólares en vacunas que rindió un retorno de 200.000 millones de dólares como su “mejor inversión”, está profundamente enredado financieramente en el programa Covax. El objetivo declarado de Covax durante la pandemia de “covid” fue acelerar el desarrollo, la producción y el acceso equitativo a las pruebas, tratamientos y vacunas contra el “covid”. Fue codirigido por Gavi, fundada por Bill Gates, la OMS, CEPI y UNICEF, financiada por Gates. Gavi, CEPI, la Fundación Gates y UNICEF presionaron para acelerar el desarrollo de vacunas antes de la pandemia.

En particular, el objetivo declarado de Gavi es crear “mercados saludables” para las vacunas al “alentar a los fabricantes a reducir los precios de las vacunas para los países más pobres a cambio de una demanda a largo plazo, de gran volumen y predecible para esos países”.

La nueva farmacopea en la era del ‘covid’

Covax también desarrolló un “Programa de compensación sin culpa” que funcionó para reducir “el riesgo de litigio para los fabricantes [de vacunas]” al “indemnizar a los fabricantes por cualquier pérdida financiera que puedan sufrir por la distribución y el uso de estas vacunas”. En otras palabras, la OMS trabajó para exonerar a las grandes empresas farmacéuticas de toda responsabilidad legal y financiera por los efectos adversos producidos por sus vacunas contra el “covid” aprobadas rápidamente. De este modo, las grandes empresas farmacéuticas, con la ayuda de la OMS, no solo pudieron lanzar al mercado rápidamente mercancías problemáticas, sino que también lo hicieron con total impunidad por cualquier daño que esos productos pudieran causar.

Además, el fundador de la CEPI y exdirector de la farmacéutica Wellcome Trust (ambos grandes financiadores de la OMS), Jeremy Farrar, fue nombrado científico jefe de la OMS en diciembre de 2022, lo que afianzó aún más los objetivos de Gates y la CEPI en los programas políticos de la OMS.

Incluso trece de los quince miembros del Grupo de Expertos en Asesoramiento Estratégico sobre Inmunización (SAGE) de la OMS proceden directamente de carreras en empresas que son partes interesadas privadas de la OMS, la mayoría de las veces el Wellcome Trust u ONG e instituciones financiadas por Bill Gates o la Fundación Gates.

Las modificaciones en curso al RSI (Reglamento Sanitario Internacional) y la redacción del tratado de pandemias de la OMS reflejan el último esfuerzo de los socios público-privados de la OMS para consolidar su influencia mundial utilizando a la ONU como representante, codificando su programa político bajo los auspicios del organismo de salud internacional más conocido del mundo.

Si bien los tratados internacionales pretenden promover un supuesto interés internacional en la preparación para pandemias, las medidas que exigen (que ya demostraron que generaron máximos beneficios para las grandes farmacéuticas durante la pandemia de “covid” a pesar de no haber ningún beneficio real para la salud pública) consagrarían los desastres de la política de vacunas de la era del “covid” (productos farmacéuticos apresurados y poco probados impuestos a la población imperativamente) como la respuesta predeterminada a las preocupaciones de salud pública, ya sean consideradas más peligrosas o menores en comparación con el “covid”.

Objetivo: crear un mercado permanente para los nuevos fármacos

Las medidas políticas centrales de las enmiendas del RSI y el tratado internacional de pandemias crean un mercado financiero permanente centrado en la preparación y respuesta ante pandemias. La ideología central que recorre ambos tratados es el programa “Salud Única”.

Según el sitio web de la OMS, el enfoque de “Salud Única” para la preparación y respuesta a las pandemias planea vincular “a los humanos, los animales y el medio ambiente” con el fin de “abordar todo el espectro del control de enfermedades, desde la prevención hasta la detección, la preparación, la respuesta y la gestión, y contribuir a la seguridad sanitaria mundial”. En otras palabras, requiere una vigilancia a gran escala del entorno humano-animal, tanto antes de las pandemias, con fines de prevención y preparación, como durante las pandemias, con fines de respuesta. También es vital para el modelo Una Salud la interoperabilidad y la accesibilidad de los datos (recopilados mediante la vigilancia), o, como dice la OMS, “una gobernanza, comunicación, colaboración y coordinación compartidas y eficaces”.

Desde una perspectiva mercantil, el programa “Salud Única” creará un mercado cíclico construido sobre dos principios dominantes: la vigilancia constante de los patógenos con “potencial pandémico” y la I+D sobre contramedidas médicas para esos patógenos. Esta I+D luego llega al mercado mediante la implementación de políticas reguladoras del desarrollo y la distribución de productos médicos experimentales no aprobados.

Las enmiendas del RSI recientemente aprobadas ya han cimentado estos principios en el derecho internacional. La redacción continua del tratado de pandemias de la OMS persigue el mismo objetivo.

—https://unlimitedhangout.com/2024/07/investigative-reports/the-who-building-a-permanent-pandemic-market/

170 ataques contra las bases estadounidenses en Oriente Medio desde el comienzo de la Guerra de Gaza

Las tropas estadounidenses en Irak y Siria han sido objeto de repetidos ataques en las últimas semanas, incluido un ataque con cohetes a la base aérea de Al Asad en Irak el lunes que hirió a cinco militares y contratistas estadounidenses. Los nuevos ataques, que comenzaron en julio, marcan la reanudación de una guerra de bajo nivel entre Estados Unidos y los representantes de Irán en Oriente Medio, que había disminuido a principios de este año.

“Hubo un presunto ataque con cohetes el 5 de agosto contra las fuerzas estadounidenses y de la coalición en la base aérea de Al Asad, Irak”, dijo un portavoz del Comando Central de Estados Unidos (Centcom), la organización militar que supervisa Oriente Medio. “El personal de la base está realizando una evaluación de daños posterior al ataque”.

El último ataque plantea nuevas preguntas sobre la vulnerabilidad de las bases estadounidenses en la región. Desde que comenzó la guerra de Israel en Gaza en octubre pasado, los ataques de las fuerzas iraníes en estos sitios han matado o herido al menos a 145 efectivos estadounidenses en bases de Oriente Medio.

Las fuerzas estadounidenses y aliadas han sido atacadas más de 170 veces durante la guerra de Gaza: 102 veces en Siria, 70 en Irak y una vez en Jordania. El último ataque, en enero, desencadenó una ronda de contraataques estadounidenses en aumento contra aliados de Irán. A medida que Israel ha ampliado la guerra de Gaza en las últimas semanas, con ataques más provocadores en Líbano, Irán y Yemen, los socios de Irán han reanudado los ataques contra los puestos avanzados estadounidenses en toda la región.

Si bien los enemigos de Estados Unidos han demostrado, con efectos letales, su conocimiento de las ubicaciones de las bases estadounidenses en la región, la oficina de asuntos públicos del Pentágono afirma no tener una lista de dichos puestos avanzados. El Centcom se niega a hacer comentarios sobre la ubicación de sus bases, citando varias razones, incluida la renuencia de los socios a admitir la presencia de tropas estadounidenses en sus países. “Nuestra relación con las naciones anfitrionas es una de las razones por las que esta información no se hace pública”, dijo el portavoz del Centcom, Vail A. Forbeck.

The Intercept ha elaborado ​​una lista de más de 60 bases, guarniciones o instalaciones extranjeras compartidas de Estados Unidos en Oriente Medio. Estos sitios van desde pequeños puestos de combate hasta enormes bases aéreas en 13 países: Bahrein, Egipto, Irak, Israel, Jordania, Kuwait, Líbano, Omán, Qatar, Arabia saudí, Siria, Emiratos Árabes Unidos y Yemen.

Al menos 14 de esas bases han sido atacadas en los últimos años. Solo desde el 17 de octubre del año pasado, una combinación de ataques con drones, cohetes, morteros y misiles balísticos de corto alcance han provocado al menos 145 bajas estadounidenses (soldados y contratistas) en puestos de avanzada regionales, incluidos tres militares muertos en un ataque con drones en enero contra la Torre 22, una instalación en Jordania.

Estados Unidos ha justificado regularmente el mantenimiento del secreto sobre las bases afirmando que, como dijo el Centcom el año pasado, “para proteger a nuestras fuerzas y mantener la seguridad operativa, no confirmaremos la ubicación de las bases estadounidenses”.

Pero los enemigos de Estados Unidos, específicamente las milicias respaldadas por Irán, no han tenido problemas para encontrar y atacar bases estadounidenses desde finales de la década de 2010.

Los ataques regulares de ojo por ojo comenzaron en enero de 2020 cuando el general iraní Qassim Suleimani fue asesinado cerca del aeropuerto de Bagdad en un ataque con drones estadounidenses autorizado por Trump. Trump dijo que Estados Unidos estaba “totalmente preparado” para que Irán tomara represalias, lo que hizo disparando 22 misiles balísticos contra dos bases estadounidenses en Irak. “¡Todo está bien!”, proclamó Trump tras el ataque, mientras Estados Unidos afirmaba que no había soldados estadounidenses muertos ni heridos.

Semanas después, el Pentágono admitió que en realidad hubo 109 bajas estadounidenses.

—https://theintercept.com/2024/08/06/secret-military-bases-middle-east-attacks/

La OMS garantiza un mercado permanente a los nuevos fármacos de biotecnología

Las grandes farmacéuticas deben enfrentarse pronto a un peligro que afecta a toda la industria y que alcanza magnitudes mucho mayores que las preocupaciones típicas de los márgenes de beneficios empresariales. A lo largo de años de consolidación de la industria, se han convertido esencialmente en “demasiado grandes para quebrar”. Sólo que ahora, el modelo en el que nunca podían fracasar, es decir, la práctica de obtener la exclusividad de patentes sobre medicamentos que se aprueban mediante ensayos clínicos y regulaciones, se ha vuelto obsoleto, incluso imposible, en las condiciones actuales del mercado.

En este nuevo escenario, las pruebas y regulaciones que las grandes farmacéuticas alguna vez sortearon con éxito pueden muy bien conducir a su desaparición total. Sin embargo, el sector farmacéutico ha puesto sus ojos en la única solución que puede mantener intactos su dinero y su poder: la toma de control total del sector público, específicamente la Organización Mundial de la Salud (OMS), y el sistema regulatorio que ahora tiene a todo el mercado como rehén.

El problema comienza con la amenaza financiera inminente que enfrentan las 20 principales grandes farmacéuticas: de hoy a 2030 están en juego 180.000 millones de dólares en ventas. Esta amenaza, llamada el abismo de patentes”, es un problema que se presenta con regularidad en la industria farmacéutica. Las grandes farmacéuticas han ganado dinero durante mucho tiempo al obtener la exclusividad de patentes de ciertos medicamentos, monopolizando así todos los beneficios obtenidos con ellos durante un cierto tiempo. Cuando la exclusividad de las patentes termina, el medicamento se precipita hacia un abismo y se ponen en riesgo decenas de miles de millones de dólares en ingresos.

Normalmente, las empresas abordan el abismo mediante fusiones y adquisiciones de otras empresas farmacéuticas, a menudo más pequeñas, que producen productos con potencial de mercado. Sin embargo, después de años de consolidación de la industria, no quedan muchas grandes farmacéuticas como objetivos atractivos para fusiones. Las grandes farmacéuticas se han vuelto “demasiado grandes para quebrar” y en los próximos seis años se enfrentarán a una nueva ronda de abismo de patentes potencialmente desastroso. Además, ya existen medicamentos químicos tradicionales para muchas enfermedades y los reguladores han aumentado los criterios de aprobación, lo que retrasa el momento en que los nuevos productos obtenidos a partir de fusiones y adquisiciones pueden comercializarse.

Como consecuencia de ello, las empresas que se enfrentan a un abismo de patentes han orientado sus esfuerzos hacia la adquisición de empresas biotecnológicas que producen mercancías que, en comparación con sus homólogos más típicos basados ​​en productos químicos, son más complejos, impredecibles, difíciles y costosos de fabricar. Por lo tanto, la carrera por los futuros medicamentos de gran éxito se llevará a cabo en los laboratorios de las grandes farmacéuticas o en los de las empresas biotecnológicas más pequeñas”, en lugar de fusiones con otras grandes corporaciones.

Las mercancías biológicas son complejas e impredecibles por su enorme diferencia en función y origen en comparación con los medicamentos basados ​​en productos químicos. Las mercancías biológicas se obtienen de diferentes fuentes naturales, como humanos, animales o microorganismos, y pueden producirse mediante biotecnología y otras tecnologías de vanguardia. Mientras los medicamentos químicos activan todo el sistema inmunológico de una manera general, los productos biológicos se dirigen a “determinadas proteínas o células del sistema inmunológico para crear respuestas específicas, de ahí el uso de tecnología de vanguardia para lograr estos objetivos médicos más específicos.

Las mercancías biológicas no se pueden replicar

Hay múltiples razones por las que las empresas farmacéuticas están interesadas en la biotecnología, pero tres son claras desde una perspectiva de mercado. La naturaleza compleja de las mercancías biológicas hace que sea imposible replicarlas de la misma manera que un medicamento químico típico, lo que obliga a las empresas a fabricar versiones “biosimilares” de los medicamentos en lugar de genéricos. Las versiones biosimilares de los productos biológicos no se pueden intercambiar sin consecuencias durante el tratamiento de un paciente de la misma manera que podría hacerse con un genérico, por ejemplo. Su costoso desarrollo también hace que sus contrapartes fuera de etiqueta sean más difíciles de vender con descuentos significativos, lo que hace que los biosimilares no sean tan atractivos financieramente para los consumidores como los medicamentos genéricos. También existen obstáculos regulatorios complejos para llevar los biosimilares al mercado, incluso después de que sean aprobados por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA). Estas características han hecho que la biotecnología sea la solución esperanzadora del inminente abismo de patentes que les espera a las grandes empresas farmacéuticas, con una serie de importantes corporaciones adquiriendo empresas de edición genética, conjugados anticuerpo-fármaco y otras empresas biotecnológicas para compensar sus posibles pérdidas.

La inversión en productos biológicos parece una respuesta típica a la crisis de patentes: comprar nuevas empresas que produzcan medicamentos con potencial de éxito de ventas y esperar que alivien las pérdidas que se avecinan. Sin embargo, existen obstáculos significativos que enfrentan los productos biotecnológicos y biológicos desde una perspectiva de mercado que hacen que la inversión de la industria farmacéutica en ellos sea un cambio significativo en el mercado: se ha demostrado que la imprevisibilidad de los productos biológicos los hace sistemáticamente inseguros.

Las vacunas de ARNm contra el “covid”, que eran medicamentos biológicos, se asocian con un riesgo excesivo de efectos adversos graves y pueden causar miocarditis fatales. A menudo la técnica de edición genética más utilizada, Crispr, silencia y activa genes que no están destinados a activar, lo que provoca efectos adversos, como el cáncer. Los conjugados anticuerpo-fármaco inducen eventos adversos graves el 46,1 por cien de las veces y están significativamente asociados con la sepsis en pacientes con cáncer, lo que aumenta la mortalidad.

Estas características poco atractivas hacen que sea más difícil que los productos biológicos y biotecnológicos tengan éxito dentro del marco regulatorio convencional bajo el cual operan actualmente la mayoría de los medicamentos. Convencer a los consumidores de que un medicamento impredecible y altamente técnico es seguro y eficaz también es difícil. Afortunadamente para las grandes farmacéuticas, la Organización Mundial de la Salud y sus socios público-privados, con enormes fondos, están llevando a cabo un proceso legal sin precedentes que consolidaría las lagunas que podrían resolver los importantes desafíos de mercado de las biotecnologías, y que ya generó ganancias máximas para las grandes farmacéuticas durante la pandemia de “covid”, cuando se eliminaron los obstáculos regulatorios habituales.

La mayor venta de la historia de las grandes farmacéuticas

Las vacunas de ARNm contra el “covid” se convirtieron rápidamente en el éxito de mercado anual de mayor venta de la historia de las grandes farmacéuticas. Como resultado de las vacunas contra la “covid”, Pfizer ganó 35.000 millones de dólares, mientras que sus competidores BioNTech y Moderna recaudaron 20.000 millones de dólares cada uno en 2021 y 2022. Bill Gates convirtió su inversión de 55 millones de dólares en BioNTech en 550 millones de dólares. El 70 por cien de la población de Estados Unidos está ahora completamente vacunada, así como el 70 por cien de la población mundial. Esto no se podría haber logrado sin el desarrollo acelerado y desregulado y el consumo obligatorio de los medicamentos experimentales, un plan que, en lo que respecta al desarrollo acelerado, se describió en la Operación Warp Speed ​​dirigida por el Pentágono y fue autorizado legalmente como una emergencia por la FDA y la OMS.

La etiqueta de “emergencia” permitió a las empresas farmacéuticas pasar por alto los estándares que se asocian regularmente con el tenue proceso de lograr que un medicamento pase por largos ensayos clínicos, que anteriormente casi provocó el colapso de la empresa de biotecnología Moderna antes de la pandemia, una historia que demuestra perfectamente la necesidad urgente de que las empresas de biotecnología eliminen los estándares regulatorios que generalmente se requieren para los productos médicos, y el precedente que estableció el sector público al proporcionar un camino para esta ofuscación regulatoria.

Fundada aproximadamente diez años antes de la pandemia, Moderna, que durante muchos años fue muy valorada por su promesa de producir productos para enfermedades raras que requerían múltiples dosis a lo largo de la vida del paciente, no había logrado vender ningún producto a principios de 2020. Ni siquiera había podido demostrar en ensayos clínicos que podía producir productos de ARNm seguros y efectivos.

Sus tecnologías de medicamentos supuestamente revolucionarias estaban plagadas de problemas de toxicidad cuando se dosificaban en cantidades efectivas, y eran ineficaces cuando se dosificaban en cantidades seguras. Los problemas de seguridad eran tan graves que Moderna se vio obligada a abandonar su tratamiento biológico clave basado en ARNm que había utilizado para recaudar la mayor parte de su capital y que justificaba la alta valoración de la empresa después de que los denunciantes arrojaran luz sobre el hecho de que ni siquiera pudo llegar a los ensayos en humanos.

Estos problemas de seguridad, entre otros de carácter político, prepararon a Moderna para un colapso inminente justo antes de la pandemia, cuando la financiación se agotó y la empresa recibió instrucciones de estirar cada dólar y reducir los gastos, además de una caída del precio de las acciones que se combinó con la salida de ejecutivos clave de la empresa en coyunturas críticas en el período previo a 2020.

Pero cuando a finales de 2019 surgieron noticias de un virus procedente de Wuhan, mientras muchos temían una pandemia inminente, el director de Moderna, Stephane Bancel, tuvo una oportunidad de oro en el regazo de su empresa en crisis. El subdirector del Centro de Investigación de Vacunas de los Institutos Nacionales de Salud, Barney Graham, ya estaba preparando al NIH para desarrollar vacunas candidatas para el virus que se avecinaba.

Para alivio de Moderna, la empresa ya había estado trabajando en llevar al mercado una nueva clase de vacunas en los años previos a la pandemia. Esta relación finalmente llevó a Graham a proponerle al director la oportunidad de usar el virus pandémico que se avecinaba “para probar las capacidades aceleradas de fabricación de vacunas de la empresa”, antes de que ningún experto hubiera declarado oficialmente que una vacuna era la solución a la pandemia.

Quienes analizan la crisis del “covid” y sus efectos se han centrado principalmente en cómo su naturaleza disruptiva ha llevado a grandes cambios y recalibraciones en toda la sociedad y la economía. Dicha disrupción también se ha prestado a una variedad de agendas que habían requerido un evento de potencial de “reinicio” para poder realizarse.

Este acuerdo, que se manifestaría en los próximos meses, puso a Moderna en la primera línea del programa acelerado de vacunas del gobierno de Estados Unidos, la Operación Warp Speed, y recompensó a Moderna con su primer y único producto: las vacunas de ARNm contra la “covid”, que generaron miles de millones de dólares en beneficios, han sido un éxito. Cabe destacar que la empresa, que hasta entonces estaba en crisis y se encontraba estancada, sólo pudo lanzar este producto gracias a la eliminación “de emergencia” de los mismos obstáculos regulatorios que habían impedido anteriormente que Moderna llevara al mercado cualquiera de sus fármacos candidatos.

Las vacunas de última tecnología se aprobaron aceleradamente

Por lo tanto, las vacunas contra la “covid” salieron al mercado en tan sólo 326 días, una fracción de los 10 a 15 años que suelen tardar las vacunas en salir al mercado. Fue fundamental para el objetivo de la Operación Warp Speed ​​de vacunar a toda la población estadounidense: lanzar la vacuna en pleno calor de la pandemia, antes de que terminaran los confinamientos y las restricciones sociales, hizo que la gente se preocupara más por acabar con la pandemia que por el criterio regulatorio del fármaco. Como resultado, ya fuera por mandato estatal en países como Austria o por dependencia del empleo en Estados Unidos, muchas personas aceptaron las órdenes de vacunación sin cuestionarlas para un fármaco que se lanzó al mercado a toda prisa.

El rápido desarrollo y el consumo obligatorio de medicamentos experimentales, una estrategia que fue adoptada primero por los militares para responder a los ataques con armas biológicas, ha sido ahora legitimada internacionalmente por la OMS, que recientemente aprobó revisiones críticas del Reglamento Sanitario Internacional y continúa redactando su tratado sobre pandemias, recientemente archivado.

Si bien la OMS ha afirmado que estas convenciones se están redactando para preparar a la población mundial para un futuro con una incidencia cada vez mayor de pandemias mortales, las políticas centrales de estos documentos, impulsadas por la ideología de la doctrina de la Seguridad Sanitaria Mundial y el plan “Salud Única”, codificaron aún más las medidas de desregulación de emergencia y de vigilancia intensa que deben crear un mercado muy rentable y permanente para ciertos productos del nuevo arsenal biotecnológico de las grandes farmacéuticas.

Al igual que durante la Operación Warp Speed, Estados Unidos sigue en la línea del esfuerzo por acelerar el proceso de llevar medicamentos biológicos al mercado bajo el disfraz de la preparación para pandemias. En julio la Autoridad de Investigación y Desarrollo Avanzado Biomédico (BARDA) del Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos (HHS), que tiene como objetivo “responder a las amenazas a la seguridad sanitaria del siglo XXI”, otorgó 176 millones de dólares a Moderna para “acelerar el desarrollo de una vacuna contra la gripe pandémica que podría usarse para tratar la gripe aviar en personas, a medida que aumenta la preocupación por los casos en vacas lecheras en todo el país”.

Es el primer contrato gubernamental otorgado a una empresa de biotecnología desde la pandemia de “covid” con la intención específica de acelerar el desarrollo de una vacuna contra un virus pandémico supuestamente inminente. Sin embargo, otras empresas de biotecnología han recibido contratos para la preparación ante pandemias. El desarrollo preventivo de medicamentos pandémicos y su camino acelerado hacia el mercado es un componente clave de las nuevas convenciones de la OMS y un factor esencial en la viabilidad del mercado de biotecnología para pandemias, y ahora puede proporcionar a Moderna su segunda mercancía de la historia.

El mercado de la biotecnología en tiempos de pandemia no dependerá de la libre voluntad de los consumidores para aceptar o rechazar mercancías, sino que se apoyará en tácticas de consumo forzado y manipulación de paradigmas regulatorios. A la vanguardia de este impulso están los socios públicos y privados de la OMS y las partes interesadas privadas, que dan forma y se benefician directamente de esta política. Su influencia ha convertido a la OMS en un brazo de las grandes farmacéuticas, tan poderoso que ya demostró su capacidad para transformar todo el proceso regulatorio internacional en beneficio de la industria farmacéutica durante la pandemia de “covid”. Estas nuevas leyes consolidarán aún más esa influencia y vincularán legalmente a toda el mundo al mercado pandémico permanente que se está construyendo en nombre de las grandes farmacéuticas.

—https://unlimitedhangout.com/2024/07/investigative-reports/the-who-building-a-permanent-pandemic-market/</

Turquía compite con Estados Unidos en las costas del Cuerno de África

Turquía, una potencia emergente en el escenario internacional, está ampliando su presencia en África con notable determinación. Durante más de una década, Ankara ha seguido una política de expansión estratégica en el continente, combinando diplomacia, ayuda al desarrollo e inversiones. Este enfoque multidimensional tiene como objetivo posicionar a Turquía como un actor clave en la región.

Recientemente ha firmado de un acuerdo de exploración de los fondos marinos con Somalia que marca una nueva etapa en esta estrategia de influencia, revelando las ambiciones turcas en el campo energético y político en África oriental.

El 18 de agosto, Turquía y Somalia alcanzaron un acuerdo para la exploración de recursos submarinos en el Cuerno de África. Su objetivo es explotar las vastas reservas de gas y petróleo estimadas en 30.000 millones de barriles, un tesoro potencial capaz de transformar la economía somalí. Para llevar a cabo la exploración, Ankara desplegará el Oruç Reis, un sofisticado buque de investigación sísmica de 86 metros de eslora, símbolo del desarrollo tecnológico turco. Este buque, ya utilizado en el Mediterráneo y el Mar Negro, encarna la presencia turca en las aguas del Cuerno de África.

La participación turca en Somalia no es nueva. Desde la visita diplomática de Erdogan en 2011, Turquía ha tejido una densa red de contactos en el país. Grandes inversiones en los sectores de salud, educación y defensa han consolidado la posición de Ankara como socio privilegiado de Mogadiscio. La construcción de la mayor base militar turca en el extranjero, en la capital somalí, demuestra la importancia de esta colaboración.

Este plantemiento general, que combina ayuda económica y presencia militar, permite a Turquía establecerse de manera sostenible en una región crucial para el control de las rutas marítimas y el acceso a los recursos naturales.

El acuerdo turco-somalí se produce en un contexto de creciente rivalidad internacional por la influencia en África Oriental. Estados Unidos, consciente de los problemas, también concluyó el pasado mes de marzo un acuerdo similar con Somalia, a través de la empresa Liberty Petroleum. Esta competencia ilustra la importancia estratégica de la región, tanto económica como políticamente.

Turquía, firme en su compromiso de larga data y su conocimiento del terreno, quiere destacar proponiendo una asociación más general, aprovechando los vínculos históricos y culturales con Somalia. Su enfoque podría darle una ventaja significativa en la explotación de recursos marinos, al tiempo que fortalecería su estatuto de potencia regional.

El acuerdo de exploración marítima entre Turquía y Somalia representa mucho más que una simple colaboración económica. Simboliza la ambición de Turquía de afirmarse como un protagonista importante en África, capaz de competir con las grandes potencias tradicionales. Al combinar experiencia técnica, apoyo al desarrollo y presencia militar, Ankara despliega una estrategia sofisticada destinada a asegurar sus intereses a largo plazo.

Para Somalia, esta asociación ofrece una oportunidad de diversificar sus alianzas y acceder a recursos cruciales para su desarrollo. Sin embargo, aún queda por seguir el delicado equilibrio entre los diferentes actores internacionales en el Cuerno de África, ya que podría rediseñar los contornos geopolíticos de esta región estratégica en los próximos años.

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