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Rusia paralizó el plan para crear una zona de exclusión aérea

Últimamente algunos van de mal en peor; todo son malas noticias para ellos. Según el “Financial Times”, la intervención rusa en Siria ha paralizado los planes imperialistas para imponer una zona de exclusión aérea igual a la que habían impuesto en Irak y en Libia.

En una reunión mantenido en Washington la semana pasada, la “coalición internacional” había ultimado los preparativos para crear en Siria una zona de exclusión aérea. Los vuelos de los aviones rusos lo han impedido.

Con la zona de exclusión aérea la “coalición” trataba de impedir los bombardeos de la aviación siria sobre las posiciones yihadistas. Según el periódico británico, el motivo de la intervención rusa en Siria fue precisamente ese: continuar con los bombardeos en las líneas del frente y las rutas de abastecimiento del Califato Islámico y el Frente Al-Nosra.

Tanto en Irak como en Libia, las zonas de exclusión aérea impidieron aplastar a los yihadistas, sumiendo a ambos países, especialmente a Libia, en el caos.

Aunque los imperialistas justificaron el cierre del espacio aéreo de Irak en la Resolución 688 del Consejo de Seguridad de la ONU, dicha resolución no lo autorizó. Incluso el secretario general de la ONU en el momento en que la resolución fue aprobada, Butros-Ghali, las calificó de “ilegales”.

Las zonas de exclusión aérea favorecieron la partición de hecho de Irak y Libia, ya que las regiones protegidas se han convertido en feudos de los kurdos, en el caso de norte de Irak, o de los grupos yihadistas, en el caso de Libia.

En sus declaraciones públicas Putin ha insistido en que el yihadismo jamás podrá ser erradicado de Siria sin el concurso de las fuerzas armadas regulares, de las que la aviación rusa es un mero auxiliar, por importante que sea su papel.

Sin Al-Assad todo Siria caería en manos del Califato Islámico

El 16 del pasado mes de setiembre la radio pública alemana Deutschland Funk entrevistó al antiguo presidente del comité militar de la OTAN entre 2002 y 2005, el general Harald Kujat. En referencia a la situación de Siria respondió: “No podemos dejar de pensar en términos de intervenciones militares, pero primero siempre tenemos que pensar sobre lo que podemos hacer políticamente, ¿qué objetivos políticos queremos lograr? Este es el caso en Siria. Si empezamos a pensar sólo en operaciones militares en este momento, no va a ser productivo, como se dice; en vez de esto tenemos que buscar soluciones políticas, y eso, solo lo podemos lograr con Rusia”.

Si se desploma el gobierno de Al-Assad, añadió Kujat, “el Califato Islámico va a tomar el control de Siria” pero esto no se va a poder evitar solo con ataques aéreos.

Entonces los periodistas le preguntaron por la intervención de tropas de infantería, a lo que el general respondió: “Sí, las tropas de infantería ya están ahí. Son las del ejército sirio. Los rusos están ayudando a mantenerlas intactas bajo circunstancias difíciles. Usemos lo que está haciendo Rusia por un período de transición y trabajemos hacia un objetivo común”, dijo.

En otro encuentro celebrado ayer con la prensa, Kujat calificó de crítica” la situación de la OTAN en Afganistán, añadiendo que toda operación militar de la alianza imperialista en el país centroasiático está condenada inevitablemente al fracaso.

El general alemán realizó las declaraciones en relación con la reciente caída de Kunduz en manos de los talibanes. Kujat asegura que toda la misión internacional ha fracasado, tanto en el terreno militar como en el político.

“No podemos ignorar a los talibanes y tampoco podemos bloquear su progresión. En Afganistán las condiciones son cada vez más tensas”, añadió.

“Sabemos que el Califato Islámico interviene activamente en el este de Afganistán y creo que un número mayor de organizaciones terroristas se infiltrarán en la región”, indicó.

“Lo que ha pasado en Kunduz es un síntoma alarmante. Lo que es posible en Kunduz también será posible en otras regiones de Afganistán”, concluyó.

Estados Unidos falsea el GPS para sabotear los bombardeos rusos

Un alto mando de la Fuerza Aérea rusa declaró ayer que Rusia dejará de utilizar el sistema GPS de Estados Unidos para bombardear las posiciones de los terroristas en Siria, a causa de los obstáculos intencionales y de las informaciones falsificadas que suministran los satélites de posicionamiento.

“Estados Unidos manipula las informaciones de su sistema GPS, desorientando los sistemas de transportes mundiales”, manifestó el general Anatoli Nistchuk, comandante de la 15 Base de la Fuerza Aérea rusa a un grupo de periodistas.

“En varias ocasiones Estados Unidos ha utilizado este método. Es la razón por la cual Rusia ha perdido la confianza en ese sistema y prefiere servirse de los datos de sus propio satélites”, dijo el general ruso.

“Rusia utilizará su sistema Glonass, que asegura un cobertura total del mundo: los análisis efectuados muestran que el rival manipula las informaciones para el logro de sus propios objetivos”, concluyó el militar ruso.

Desde la guerra de Ucrania los sistemas de posicionamiento vía satélite GPS y Glonass han entrado en una dura pugna militar y técnica, formando parte del bloqueo y las sanciones imperialistas contra Rusia.

El año pasado Estados Unidos no permitió que Rusia instalase sobre su territorio estaciones para su sistema Glonass, lo que dio lugar a las represalias correspondientes por parte de los rusos contra el sistema GPS sobre su territorio.

Originalmente llamado Sistema de Posicionamiento Global Navstar, el actual GPS lo diseñó el Pentágono en 1973 para uso militar y costó 12.000 millones de dólares. Las pruebas comenzaron el año siguiente, pero el primer satélite GPS operativo no se lanzó hasta 1978.

Lo mismo que la informática o internet, el GPS es una tecnología que tiene su origen en la Guerra Fría y está sometida a los mismos principios imperialistas de vigilancia y control.

El Pentágono tiene una política conocida como disponibilidad selectiva, por la que las señales de mayor precisión emitidas por los satélites del GPS quedan estrictamente reservadas para militares. En la actualidad, los satélites GPS emiten dos tipos de señales: una señal civil, con una precisión de hasta 30 metros, y una segunda señal que únicamente pueden descifrar los militares y que tiene una precisión de 18 metros.

Además, el Pentágono se reserva el derecho a falsificar los datos de posicionamiento, introduciendo errores en cualquier momento en la señal civil para reducir su precisión a unos 90 metros. Es lo que han intentado hacer con los aviones rusos para inducirles a cometer errores, que les conduzcan a bombardear objetivos civiles y matar a inocentes.

A los niños con enfermedades síquicas los encierran en los calabozos

A causa de la falta de camas en los hospitales, la policía británica encierra en los calabozos de las comisarías a un promedio de tres niños con enfermedades mentales a la semana. En un año, un total de 161 menores de 18 años fueron entregados a la policía tras ser ordenado su internamiento en virtud de la Ley de Salud Mental.

Esta aberración es consecuencia de los recortes en gastos sociales. Desde 2009 hasta 2014 el gobierno de Cameron ha reducido en más de 68 millones de euros las dotaciones de salud mental infantil y ha recortado un 8 por ciento desde 2010 el gasto en salud mental de la sanidad pública.

Además, unos 18.000 discapacitados han perdido sus ayudas y 1 millón de personas entre 65 y 89 años que recibían ayuda domiciliaria para higienizarse, desplazamientos, compras, subir escaleras, etc. han sido abandonados sin ninguna asistencia.

Los recortes se llevan a cabo a pesar de que las necesidades aumentan a causa de la crisis del capitalismo. Las episodios agudos de los enfermos psiquiátricos han crecido un 20 por ciento.

Las celdas de una comisaria no son el lugar adecuado para tratar a los enfermos, sobre todo si son niños. Tras el escándalo Theresa May, ministra del Interior, se rasga las vestiduras. Se ha comprometido a erradicar esta práctica el año pasado después de que una niña enferma síquica de 16 años de edad, estuvo los calabozos de una comisaría en Torquay durante dos días. El caso causó un gran revuelo después de que se denunciara públicamente.

Paul Netherton, policía de Devon-Cornwall, denunció en noviembre que la chica estaba recluida en una celda policial. “No hay camas disponibles en el Reino Unido!… La comisaría en una noche de viernes y sábado no es lugar para un niño que sufre problemas de salud mental. ¡¡Que envíen enfermeras para cuidar de ella en el calabozo!!”

La policía ha introducido protocolos para evitar el ingreso de menores de 18 años en los calabozos y los adultos (enfermos mentales) sólo ocasionalmente, pero esta semana denunció: “Una vez más el Ministro de Salud mantiene pacientes en celdas policiales porque no hay camas disponibles en Devon-Cornwall. La Sanidad Pública está proporcionando enfermeras para ayudar, pero aún no hay plazas en los hospitales. Es inaceptable”.

Según el Consejo Nacional de Jefes de Policía, 161 niños con problemas de salud mental fueron internados en comisarías en Inglaterra y Gales en los últimos 12 meses. Las comisarías de Devon-Cornwall y Sussex recibieron el mayor número de niños con enfermedades mentales enviados a las celdas, con 25 cada comisaría.

Durante ese período 947 niños fueron internados, lo que significa que más del 15 por ciento de los internados se enviaron a las comisarías. El resto fue ingresado en un “lugar seguro basado en la salud”, como un hospital o en casa.

Christine Jones, comandante de la Policía Metropolitana y oficial superior responsable de los casos de salud mental, dijo que los funcionarios se vieron obligados a colocar a niños “muy vulnerables” en las celdas, porque los servicios de salud y los departamentos de accidentes y emergencias no tenían instalaciones para los pacientes de salud mental. Jones señaló que las celdas no son el lugar para un enfermo mental.

Lord Adebowale, dirigente de Turning Point, una organización benéfica que apoya a las personas con problemas de salud mental, dijo que ingresar a un enfermo en una comisaría no debería ser nunca una opción. En una carta al diario The Times, ha escrito: “Tenemos un sistema que está fallando a la gente […] por no disponer de personal capacitado en salud mental; y muy pocas camas en la sanidad pública. Es evidente que necesitamos más centros sanitarios seguros [para enfermos síquicos]”.

La investigación realizada por la Escuela Superior de Policía ha demostrado que entre el 12 y el 15 por ciento de los incidentes policiales están relacionados con problemas de salud mental. La comandante Jones, de la Policía Metropolitana, ha puesto en marcha una comisión conjunta con sanidad pública y los servicios de salud mental para tratar de reducir la presión sobre el sistema policial. Se ha indicado a los funcionarios de la policía que informen de los casos de personas mentalmente vulnerables, para que puedan recibir apoyo de salud mental antes.

En 2013, tras la muerte de miles de enfermos en 5 hospitales británicos, se descubrió que gran parte del tratamiento hospitalario está en manos exclusivamente del personal auxiliar, es decir, trabajadores por debajo del nivel de enfermería. Los auxiliares del sector sanitario en el Reino Unido no tienen que someterse a ninguna prueba para ser contratados. No se regula a este sector del personal porque perciben muy bajos salarios y si se les exigiera cualificación profesional –como ocurre en España- se dispararían los costes salariales.

Fuente: http://www.thetimes.co.uk/tto/public/article4537342.ece

Graves incidentes aéreos de Rusia con Turquía e Israel

El sábado un avión de combate ruso, posiblemente de tipo Su-30 SM, sobrevoló el espacio aéreo turco al sur de la localidad de Yayladag, situado en la provincia de Hatay, cerca de la frontera siria, cuando participaba en un bombardeo contra las posiciones del Califato Islámico.

Dos cazas F-16 turcos que patrullaban el sector interceptaron el aparato obligándole a abandonar su ruta, según ha informado un diplomático turco.

Otro incidente parecido se produjo al día siguiente. En ambos casos los turcos aluden a aparatos “no identificados” porque los aviones rusos están volando sin distintivos.

No obstante, en el segundo incidente, el aparato fue identificado como un MiG-29, por lo que tiene que ser sirio, ya que Rusia no tiene ese tipo de aviones fuera de su país, mientras Siria dispone de 60 de ellos.

El embajador ruso en Ankara ha sido convocado por el gobierno de Erdogan a fin de transmitirle la correspondiente protesta y han pedido que el incidente no se repita. En otro caso tendrían a Rusia por responsable de cualquier acontecimiento indeseado que se pueda producir.

El ministro turco de Asuntos Exteriores, Feridun Sinirlioglu, ha llamado a su homólogo ruso, Serguei Lavrov, para transmitirle las prrotestas del gobierno de Erdogan.

Próximamente Turquía celebrará consultas con Jens Stoltenberg, el secretario general de la OTAN, sobre este incidente. Es importaante tener en cuenta que Turquía es miembro de la OTAN, por lo que cualquier agresión al país obligaría a los imperiialistas a intervenir colectivamente.

No son los primeros incidentes que se producen entre Turquía y Siria, desde que un F-4 Phantom de las fuerzas aéreas turcas fuera derribado por la defensa antiaérea siria en junio de 2012.

En marzo de 2014 un MiG-23 sirio fue obligado a descender por una patrullla de F-16 turcos, lo que dio lugar a una respuesta amenazante por parte del gobierno de Erdogan.

Turquía no quiere que Rusia aplaste a los yihadistas en Siria y busca excusas. Erdogan ha criticado la intervención aérea, calificándola de “inaceptable” y “grave error”.

Además, ha emprendido una feroz persecución contra los otros enemigos del yihadismo: los combatientes del PKK (Partido de los Trabajadores de Kurdistán) replegados en el norte de Siria.

Tampoco es casualidad que otro aliado del yihadismo, el Estado de Israel, denunciara el viernes otro incidente parecido cerca de Latakia. Los aviones de combate israelíes violaron -como acostumbran- el espacio aéreo libanés para penetrar en el espacio aéreo sirio, donde fueron repelidos por los rusos.

Este tipo de incidentes, que se multiplicarán en el futuro, además de obstaculizar las operaciones aéreas rusas, muestran que el enemigo de ambos no son los yihadistas. No deja de ser curioso que ninguno de ellos haya denunciado incidentes parecidos con aviones de la “coalición internacional”.

Diario de un embajador bolchevique en Londres

Iván Maiski
Ivan Maiski fue embajador de la URSS en Londres en los años cruciales de 1932 a 1943 en los que se gestó la Segunda Guerra Mundial. Durante dicha etapa escribió un diario que este año se ha traducido al inglés y publicado por Universidad de Yale. Algunos extractos los ha reproducido “Le Monde Diplomatique” en francés en la edición de este mes.

La anotación correspondiente al 16 de noviembre de 1937 relata una cena de gala de Jorge VI, el rey de Inglaterra, en honor del rey Leopoldo de Bélgica, que estaba de visita en Londres. Estaban presentes unos 80 invitados, cuenta Maiski, con la familia real al completo, ministros, diplomáticos y los más destacados políticos ingleses de la época.

Los platos eran de oro y los cubiertos también. La comida no era tan mala como de costumbre porque -según se rumoreaba- el cocinero del rey era francés. Durante la cena aparecieron una docena de músicos escoceses para amenizar la velada y después los corrillos llenaron el salón del Palacio. Todos comenzaron a charlar animadamente, aunque nadie quiso hablar con el embajador bolchevique y su esposa, que se aburrían en una esquina. En otra Yoshida, el embajador de Japón, que había invadido China, estaba en las mismas condiciones.

Maiski y su mujer empezaron a cavilar una manera honrosa de evadirse de aquella situación discretamente, cuando de repente se escuchó un estrépito. Había entrado Churchill en la estancia y en cuanto vio al diplomático soviético en el rincón se fue hacia él. Entonces Churchill estaba fuera del gobierno. No era más que un dirigente del partido conservador con las ideas muy claras.

Al llegar ante Maiski le estrecha las manos efusivamente ante las miradas furtivas de los asistentes. ¿Qué era aquello? El rey de Inglaterra se creyó obligado a rescatar a Churchill de la peste bolchevique con una llamada aparte. Pero fue Churchill quien se sacudió de encima al monarca y reanudó la conversación con Maiski, siempre ante la curiosa mirada de la diplomacia mundial.

Churchill nunca se anduvo por las ramas con nadie, lo cual es extraño en un político, sobre todo si es británico. Se cumplía el primer aniversario del Pacto Anti-Komintern firmado entre la Alemania nazi y Japón para combatir a la URSS y Churchill lo tenía claro:

“El pacto anti-comunista es una maniobra dirigida en primer lugar contra el Imperio británico y en segundo lugar, pero sólo en el segundo lugar, contra la Unión Soviética”, le dice Churchill a Maiski con rotundidad

Era extraño que un acuerdo tan ideológico que llevaba el lema del anticomunismo estuviera enfilado contra Gran Bretaña, pero a Churchill le sobraba instinto.

Además, Alemania es “el enemigo principal para todos los que defendemos la paz”, continúa Churchill, por lo que “debemos mantenernos juntos”, le confía al diplomático soviético. “De lo contrario todos estaríamos perdidos”.

Al cabo de los años Churchill había llegado a convencerse, por fin, de que una Rusia débil constituía un inmenso peligro para la causa de la paz mundial. Pero nadie se había esforzado tanto como Gran Bretaña por debilitar a la URSS, especialmente él: Churchill. Al cabo de 20 años no sólo reconocía su error sino, además, su fracaso. “Tenemos necesidad de una Rusia fuerte, muy fuerte”, insistió Churchill.

Luego bajó la voz y siguió en un tono aún más confidencial: “¿Qué está pasando en la URSS?” La reciente depuración del ejército, ¿lo había debilitado?, ¿había reducido su capacidad para enfrentarse a las presiones de Japón y Alemania?

“¿Puedo responderle con otra pregunta?”, inquirió el embajador soviético. “Si un general traidor que dirige un cuerpo de ejército es reemplazado por otro general honesto y fiable, ¿se debilita el ejército? Si el director de una fábrica de armamento convicto de sabotaje es reemplazado por un director honesto y fiable, ¿se debilita o se refuerza nuestra industria militar?”

Era evidente que Churchill no necesitaba la respuesta de Maiski. Simplemente quería reafirmarse en lo que el soviético califica como “cuentos para niños” que circulaban en los países imperialistas acerca de la debilidad soviética como consecuencia de las depuraciones de los años treinta.

Cuando el embajador terminó de exponer su punto de vista, Churchill se confesó aliviado. “Es reconfortante escuchar todo eso”, dijo. “Si Rusia se fortalece en lugar de debilitarse, todo va bien”, repite. No sólo Gran Bretaña; Churchill podía haber reconocido que todo el mundo necesitaba una URSS fuerte.

La conversación entre ambos acabó con una última confesión: “Ese Trotski es un perfecto diablo, una fuerza destructora y no creadora. Estoy completamente de acuerdo con Stalin”, dijo el dirigente conservador.

Viniendo de Churchill es discutible que se pueda considerar como un halago hacia Stalin…

Los jubilados tienen que seguir trabajando para subsistir

En Alemania los jubilados tienen que seguir trabajando porque la pensión no les permite llegar a fin de mes. Según datos de la Oficina Federal de Estadística (Destatis), en 2012 casi 800.000 jubilados trabajan repartiendo periódicos o reponiendo estanterías en supermercados, en los llamados “miniempleos” de 400 euros mensuales. De esa cifra 120.000 ancianos eran mayores de 75 años.

En Alemania uno de cada 7 ancianos entre los 65 y los 69 años tiene que trabajar. En 2005 la proporción era de uno por cada 10 y las cifras seguirán en aumento a causa de la reducción progresiva de la cuantía de las pensiones. Unas pensiones reducidas ayudan, pues, a reducir los salarios.

La multinacional Daimler ya ha reincorporado a sus filas a 600 antiguos trabajadores que estaban jubilados. Otras grandes empresas, como Bosch, llevan años reincorporando a sus jubilados a los talleres y oficinas. En total ya tiene a unos 1.600 ancianos trabajando. El gigante de venta por internet Otto lazó su propio programa en 2012. En la actualidad tiene en nómina a unos 50 ancianos. Incluso se ha creado un programa “Space Cowboy” para que los jubilados acudan tres días a la semana a las fábricas.

Como los demás países capitalistas, Alemania ha ido reduciendo progresivamente la cuantía de las pensiones. Quienes se han jubilado a partir de 2000 con todos los años de vida laboral estipulados, cobraban una pensión media de alrededor de 1.000 euros. En 2011 esta cantidad se rebajó a poco más de 900. Actualmente el 30 por ciento de los jubilados alemanes cobra poco menos de 700 euros al mes.

Este año la renta límite de la pobreza en Alemania se ha fijado en 892
euros por persona. Con este umbral, el 15,5 por ciento de la población
vive en la pobreza. Hay, pues, más de 12 millones de alemanes
oficialmente pobres.

Pero el fenómeno no es exclusivo de Alemania. En Europa un promedio del 11,5 por ciento de los ancianos entre 65 y 69 años tienen que seguir en activo para poder subsistir. Las jubilaciones son cosa del pasado. Los ancianos tendrán que seguir trabajando toda su vida, estén sanos o incluso enfermos, o rebuscar en medio de las basuras.

600 miembros del Califato Islámico ya han abandonado sus posiciones en el frente

Esta mañana el general Andrei Kartapolov, un alto responsable del Estado Mayor ruso, ha afirmado que los bombardeos de la aviación en Siria han sembrado el pánico en las filas del Califato Islámico, forzando a 600 de sus miembros a abandonar sus posiciones en el frente.

“Hemos logrado reducir significativamente el potencial militar de los terroristas […] El pánico y la deserción han comenzado en sus filas”, ha afirmado Kartapolov, añadiendo que 600 miembros del Califato Islámico han abandonado el frente y tratan de huir hacia Europa.

Hasta el momento los ataques aéreos rusos en Siria se han concentrado en una zona de unos 50 kilómetros alrededor de la ciudad de Jableh, en la provincia de Latakia, donde está la base aérea rusa.

Los objetivos han sido columnas de vehículos, blindados o no, depósitos de combustible (para limitar su capacidad de movimiento), depósitos de municiones (para limitar su potencia de fuego) y los centros de mando y comunicación (para limitar la coordinación).

Tras los primeros bombardeos aéreos, cabe esperar una inminente ofensiva de las fuerzas terrestres sirias en Idlib, Hama y Homs. Para que resulte efectiva, Rusia deberá incrementar su aprovisionamiento de municiones, especialmente de artillería guiada por láser y sistemas de misiles anticarro.

Para coordinar la aviación rusa con las fuerzas sirias en tierra, los vuelos deben descender por debajo de los 5.000 metros, donde tanto aviones como helicópteros pueden ser alcanzados por los misiles del Califato Islámico. Por debajo de 3.000 metros estarán al alcance de los cañones de 23 y 30 milímetros de los yihadistas.

Este tipo de armas tienen que ser destruidas, lo cual supone multiplicar los objetivos militares y, por consiguiente, multiplicar los bombardeos. Sin embargo, la aviación rusa desplegada en Siria (entre 34 y 40 aviones y 34 helicópteros) es insuficiente para llevar a cabo esta tarea y llevar más aviones no es posible disponiendo sólo de una base aérea: la de Latakia.

Aunque los bombardeos rusos son muy precisos, entre otros motivos porque disponen de la información que les suministra el ejército sirio, deberán multiplicar considerablemente el esfuerzo militar.

La CIA prepara las maletas para largarse de Siria

Los agentes de los servicios secretos de Estados Unidos que cumplen misiones en Siria recibieron la orden de «comenzar a suspender sus actividades entre fuerzas opositoras y estar listos para abandonar el territorio de este país», publicó ayer el diario ruso Nezavisimaya Gazeta.

La orden se recibió hace una semana, cuando «se hizo inminente la participación de Rusia en las acciones bélicas contra grupos yihadistas», escribe el diario.

Desde hace tiempo el centro antiterrorista de la CIA y el mando de operaciones especiales de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos llevan a cabo en Siria una operación secreta al margen de la “coalición internacional” dirigida desde Washington.

Las fuentes que cita el periódico desconfían de las informaciones sobre el supuesto fracaso del programa de Estados Unidos para entrenar a combatientes de la oposición moderada siria.

El principal objetivo de la CIA en Siria es la caída del régimen de Bashar Asad y no la lucha contra el Califato Islámico, sostienen los interlocutores de Nezavisimaya Gazeta.

Los casi 2.500 grupos armados suníes que con el apoyo de Estados Unidos, Turquía y las autocracias del Golfo combaten contra el ejército regular sirio suman en sus filas cerca de 70.000 hombres, mientras que el Califato Islámico tiene en Siria entre 25.000 y 30.000 combatientes.

El racismo y el fascismo se han convertido en una plaga en Suecia

Un artículo publicado por el diario británico The Guardian narra el incidente padecido por Kyle James, un afroamericano que fue expulsado en julio de un club de Estocolmo por dos vigilantes jurados, que le golpearon y le agredieron con gas pimienta.

Posteriormente, la policía sueca detuvo a James, que fue acusado de haber golpeado a uno de los agentes de seguridad, y tras obligarle a despojarse de su ropa, fue encerrado en una celda desnudo durante horas. Según James, «fue una de las experiencias más humillantes de mi vida».

«Siempre tuve la percepción de que la gente era liberal y de mente abierta en Escandinavia, pero ni siquiera un animal debería ser tratado así», relató el afectado.

The Guardian recuerda que, según un informe de la ONU presentado el pasado lunes al Consejo de Derechos Humanos de la ONU, el aumento de la violencia racista en Suecia, particularmente contra los ciudadanos procedentes de África, es «un problema social».

Los crímenes racistas hacia los suecos de origen africano se incrementaron más de un 40 por ciento entre 2008 y 2014, según cifras oficiales del Consejo Nacional de Prevención del Crimen de Suecia.

Christer Mattson, director del Instituto Segerstedt –un observatorio del fascismo dependiente de la Universidad de Gotemburgo– denuncia a The Guardian la situación, agregando que Suecia no ha debatido suficientemente su pasado racista.

Lo mismo que en el III Reich, en Suecia se aprobaron leyes eugenésicas que permitían esterilizar a la población por motivos raciales. Pero si en Alemania cayó el III Reich, en Suecia no. Las leyes racistas estuvieron vigentes hasta los años sesenta. En 1996 los socialdemócratas se opusieron a una ley para indemnizar a las víctimas de la eugenesia, que no se pudo aprobar hasta 1999.

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