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¿Por qué no aparecen estadounidenses en los ‘Papeles de Panamá’?

Farhad Azima, agente de la CIA
Según el Senado, las arcas públicas de Estados Unidos pierden 150.000 millones de dólares de ingresos tributarios al año por fugas de capital hacia paraísos fiscales.

Entonces, ¿cómo es posible que no aparezcan ciudadanos de nacionalidad estadounidense en los “Papeles de Panamá”?

Son muchos los que se han hecho esta misma pregunta, entre ellos los periodistas de Fusión.net que han contactado con expertos en evasión fiscal para preguntarles por la ausencia de estadounidenses en los listados.

La respuestas son muy variadas.

El economista James Henry afirma a Fusión que “los norteamericanos usan ‘offshore’ todo el tiempo. Podría decirse que son los primeros usuarios. En la década del 70, hubo una financiera llamada Castle Blank & Trust Case en Bahamas que tenía a 200 personalidades estadounidenses que realizaban actividades de este tipo. Entre ellos había rockeros de la banda Creedence Clearwater Revival, dueños de la cadena de hoteles Hyatt y hasta la mafia de Cleveland”.

Según Don Semensky, antiguo jefe de la Oficina de Operaciones Financieras de la Agencia de Control de Drogas, es probable que aparezcan estadounidenses en las listas, pero con otros nombres y nacionalidades para cubrir de manera más efectiva sus actividades ilegales, incluso a través de empresas de distintos países.

¿Por qué a los amigos de Putin no se les ocurrió esta manera de tapar sus chanchullos?

La profesora de la Universidad de Utah Shima Baradaran Baughman sostiene que en los estados de Estados Unidos, como Wyoming, Delaware y Nevada también se pueden formar empresas “fantasma” y que por tal motivo para los norteamericanos no es necesario ir a Panamá para esconder sus actividades ilícitas.

La profesora Baughman dice que es posible “formar empresas fantasma en casi cualquier país del mundo, esas transacciones se hacen fácilmente de manera online” y que lo demostró en una investigación que llevó a cabo.

“Cada año, década a década, descubrimos variaciones en el mismo tema”, afirma el economista James Henry, quien cuenta que “los norteamericanos utilizan los grandes bancos suizos desde hace cuatro años” con movimientos constantes de miles de millones de dólares.


No obstante, en los “papeles” sí aparecen algunas personas domiciliadas en Estados Unidos. Concretamente han identificado a 211 de los que Fusión.net da algunos nombres (*). Entre ellos no está Farhad Azima, quizá porque no es precisamente estadounidense sino más bien iraní. Se trata de un ejecutivo de una empresa de aviación que donó enormes cantidades de dinero tanto al Partido Demócrata como al Republicano durante los años 80 y 90.

Pero la información no procede exactamente de los “papeles” incautados sino de datos obtenidos por otros medios.

La explicación es la siguiente: una parte de las empresas ficticias creadas por los abogados panameños tenía como objetivo ayudar a los espías y colaboradores de la CIA a pagar asesinatos, traficar con armas, promover el terrorismo, golpes y todo tipo de actividades sucias de los imperialistas a lo largo del mundo.

Los nombres usados para estas empresas criminales son tan poco ingeniosos como Octopussy, Goldfinger, SkyFall, GoldenEye o Moonraker. Esa información nunca la van a divulgar o, al menos, van a tratar de que permanezca en secreto, o nunca la van a relacionar con las actividades terroristas de Estados Unidos y sus organismos de inteligencia, especialmente la CIA.

Así, por ejemplo, el estadounidense descubierto por los papeles, al que ya hemos mencionado, el iraní Farhad Azima, es agente de la CIA.

Pero no todos los espías de la CIA tienen esa nacionalidad. Otro de los que ha quedado con el culo al aire es Loftur Johannesson, conectado con, al menos, cuatro empresas “offshore” en las Islas Vírgenes Británicas y Panamá.

El jefe de la inteligencia de Arabia saudí, Sheikh Kamal Adham, al quien el Senado de Estados Unidos describió como “la principal conexión con Oriente Medio desde mediados de la década de 1960 hasta 1979” y que “controló empresas ‘offshore’ que más tarde se vieron envueltas en un escándalo bancario en Estados Unidos”.

(*) http://fusion.net/story/287775/panama-papers-leak-american-lawsuits/

Los ‘Papeles de Panamá’ despiertan el fantasma de los GAL

Uno de los españoles que aparece en los “Papeles de Panamá” es el espía de los servicios secretos españoles y mercenario de los GAL Francisco Paesa Sánchez.

Paesa creó una empresa “offshore” a través del bufete panameño en el verano de 1998, dos semanas después de fingir su propia muerte.

En 1995 Paesa vendió a Luis Roldán, director de la Guardia Civil y prófugo por quedarse con dinero de los fondos reservados con los que el gobierno del PSOE financiaba el terrorismo de los GAL.

El espía se quedó con el dinero que Roldań había robado y, además, el gobierno del PSOE le recompensó con otros 300 millones de pesetas de la época.

Tras ello, en julio de 1998 fingió su muerte e incineración en Bangkok, la capital tailandesa. Incluso publicó su propia esquela y encargó 30 misas gregorianas por su alma en un convento de Burgos.

Dos semanas después de su muerte, a través de Mossack Fonseca, Paesa registró en las Islas Vírgenes Británicas la empresa Regus Assets, en la que figuraba como único director con el nombre de Francisco P. Sánchez.

En menos de un año y medio, el espía había convertido las islas en su centro de negocios y, además, creó otras seis empresas más para operar en los sectores inmobiliarios y de las comunicaciones en Marruecos.

Pero seis años después, en 2004, el periodista Antonio Rubio le “resucitó” por vez primera (*). En realidad, Paesa había residido durante todo ese tiempo en Luxemburgo junto a su sobrina Beatriz García Paesa, encargada de administrar las sociedades “offshore”. Utilizaba un pasaporte argentino a nombre de Francisco Pando Sánchez.

Paesa empezó su carrera en el espionaje en Guinea Ecuatorial, que entonces iniciaba su etapa neocolonial. Para eludir sospechas, el espionaje español, entonces en las manos del almirante Carrero, manejaba su dinero desde la antigua colonia africana.

En 1976 fue detenido por la Interpol en Bélgica, encarcelado en Suiza y a su salida le encargaron misiones de guerra sucia contra las organizaciones antifascistas, que luego el PSOE reconvirtió en los GAL.

Se hizo pasar por un traficante de armas para vender dos misiles antiaéreos a ETA. Era una trampa. Los misiles llevaban un geolocalizador y el vendedor era otro colaborador del
servicio secreto.

La operación sirvió para localizar, por primera vez, un importante zulo en Sokoa, el País Vasco francés, donde ETA almacenaba gran cantidad de armamento y documentación.

Para tapar aquella y otras turbias historias, el juez Garzón le dió una vuelta de 180 grados a la realidad y en 1988 procesó a Paesa por colaboración con… ETA, nada menos.

(*) http://www.elmundo.es/nacional/gal/investigacion/paesa.html

De los ‘Papeles del Pentágono’ a los ‘Papeles de Panamá’

Los “Papeles del Pentágono”, la primera filtración del periodismo moderno, se llevaron al New York Times en 1971. El entonces héroe del periodismo de investigación Daniel Ellsberg tuvo que fotocopiar 7.000 páginas clasificadas sobre la Guerra de Vietnam.

Desde entonces se saben dos cosas que sólo recordarlas resulta pueril: que lo que dicen los gobiernos es mentira y que quien filtra una noticia (“garganta profunda”) tiene una cuota de poder y algún conflicto con otro poder.

Los héroes de la película, los periodistas de investigación no existen desde hace años. Los reporteros como Ellsberg, Woodward, Bernstein y tantos otros, son instrumentos útiles en una lucha de camarillas que hay entablada en las alturas y las grandes instituciones.

En 1971 no había llegado aún la era digital y los “Papeles del Pentágono” eran papeles de verdad. A un promedio de un grueso libro de 700 páginas, la filtración equivalía a una pequeña biblioteca compuesta por sólo 10 libros.

La siguiente corresponde a la era digital. En 2010 WikiLeaks publicó una filtración de 1,73 GB (“gigas”) de documentos clasificados del Departamento de Estado. Este volumen de información era unas cien veces mayor que el de los “Papeles del Pentágono”.

La filtración de los “Papeles de Panamá” ocupa 2.600 GB en términos digitales, un tamaño mil veces mayor que el de WikiLeaks: equivalente a un millón de libros de los “Papeles del Pentágono”.

Ese volumen de información no se puede enviar por correo electrónico. Si, como promedio, el disco duro de un ordenador doméstico puede tener unos 200 GB, el supuesto pirata habrá utilizado unos 10 de ellos para guardar la información.

Antes habrá tenido que encontrar la clave y descifrar el contenido de los datos almacenados.

El periodista del Suddeutsche Zeitung Bastian Obermayer que recibió la información dice que la fuente nunca quiso revelar su identidad, aceptar llamadas telefónicas o encontrarse con él en persona.

Los medios dicen que para comunicarse utilizaron aplicaciones de chat cifradas, de las que borraban el historial cuando terminaban de hablar. Estas aplicaciones cambiaban de forma frecuente para dificultar el rastreo o que se rompiese el cifrado de las comunicaciones. Obermayer hace referencia a programas informáticos como Signal o Threema y a clientes de correo electrónico cifrados con PGP.

Pero si bien es posible que se comunicara con su fuente por correo electrónico, no aclara cómo le envió los documentos exactamente. ¿Dejó en la nube 2.600 GB de datos?, ¿cifrados?, ¿le envió los discos duros a través de un mensajero con moto?, ¿los troceó antes de enviarlos?, ¿por P2P?

Toda esta comedia es mentira desde el principio por una razón muy sencilla que, al mismo tiempo explica los motivos por los cuales en el listado no hay ciudadanos de nacionalidad estadounidense: en 2010 Estados Unidos firmó un acuerdo con Panamá por el cual los datos comerciales reservados no lo eran para Estados Unidos.

Pero aquello también fue otra comedia: Estados Unidos está al corriente de cada céntimo que se mueve en paraísos fiscales, cuentas opacas, testaferros, clientes “offshore” y demás chanchullos de ingeniería financiera.

Los abogados panameños no pueden contar nada a Estados Unidos que la Agencia Nacional de Seguridad no conociera de antemano. Son ellos quienes han filtrado las informaciones.

Del Canal de Panamá al Canal de Nicaragua

Es imposible desvincular los Papeles de Panamá de la protección del gobierno ruso a Edward Snowden, quien divulgó el espionaje masivo en el mundo de la Agencia de Seguridad Nacional, que es el golpe político más severo que haya recibido el gobierno de Estados Unidos.

¿Qué hay detrás de los Papeles de Panamá? Un trasfondo geopolítico. Dentro de esta línea de pensamiento se puede ubicar a México y Centroamérica. Hay un vaso comunicante en la región con Rusia y China. Los países de América Latina iniciaron hace poco más de un lustro un acercamiento a Rusia y China, enfocado últimamente en la financiación del Canal de Nicaragua, un proyecto de 40.000 millones de dólares que concesionó el gobierno de Daniel Ortega –cercano a Moscú– a China por 50 años, que uniría por mar y tierra a los océanos Pacífico y Atlántico, y tendría ferrocarril, oleoductos y dos aeropuertos, que aplastaría la infraestructura del Canal de Panamá.

El Canal de Nicaragua convertiría en realidad un viejo sueño americano que lo pensó originalmente en el Istmo de Tehuantepec. Estados Unidos acariciaba desde finales del siglo XIX controlar esa ruta y estuvo dispuesto a pagar 15  millones de dólares por la tierra entre los puertos de Salina Cruz y Coatzacoalcos. Casi 80 años después, el presidente José López Portillo impulsó el Proyecto Alfa-Omega que los conectaría, pero nunca se inició la construcción del nuevo canal. En el gobierno de Vicente Fox hubo otro intento, pero varios gobiernos en el sur se opusieron porque, alegaron, de abrirse esa ruta marítima, el país quedaría partido, y los estados más pobres para siempre condenados al abandono.

Nicaragua fue la alternativa a Panamá, pero no bajo control estadounidense sino chino y con capitales rusos, prometidos por Putin a Ortega junto con armas y equipo militar para proteger la obra. Putin fue uno de los principales objetivos de la filtración de evasión fiscal, pero estuvo acompañado. Deng Jiagui, cuñado del presidente de China, Xi Jinping, y varios miembros de su familia fueron señalados de haber establecido empresas en paraísos fiscales vía Panamá, donde se han establecido los apalancamientos financieros para el Canal de Nicaragua, que ha sido visto negativamente por Estados Unidos, que ha venido reaccionando ante la expansión china y la creciente presencia rusa en la región.

Una expresión de su respuesta fue en México. Los únicos tres proyectos multimillonarios que no han podido cuajar en el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto por las presiones de Washington, fueron el macrodesarrollo turístico y de infraestructura en Cabo Pulmo, Baja California Sur; el megacentro comercial Dragon Mart en Cancún, y el tren rápido México-Querétaro, donde el dueño de la constructora Higa, Juan Armando Hinojosa, muy cercano al Presidente, armó un grupo con empresas chinas para construirlo. Hinojosa, de los mexicanos mencionados en la investigación, es a quien más atención pusieron.

En un artículo publicado en la edición de invierno en la revista Americas Quarterly, en diciembre de 2015, sobre el declive del poder de Estados Unidos, la experta en la Guerra Fría, Diana Villiers Negroponte, esposa del influyente exembajador John Negroponte, alertó sobre la presencia china y rusa en la región. “Diseñar sanciones estadounidenses sobre la banca rusa hará que las instituciones financieras en Sur y Centroamérica duden de entrar en inversiones conjuntas con bancos rusos por temor de ser sujetas a penalidades del Departamento del Tesoro”, sugirió. En el caso de China y el Canal de Nicaragua, afirmó: “Hacerle sombra al Canal de Panamá que construyó Estados Unidos, desafiaría significativamente la hegemonía estadounidense en Latinoamérica. También le darían a China una base militar de facto muy cerca de Estados Unidos”.

Eso no lo pueden permitir. El escándalo sobre inversiones en paraísos fiscales para evadir impuestos beneficia a Estados Unidos, al ser puestos sus rivales a la defensiva y poner a pensar a sus potenciales aliados. Esto, claro, dentro de una hipótesis de trabajo sobre la guerra por el control regional, que puede no ser bélico, pero sigue siendo muy violento.

Fuente: http://www.elfinanciero.com.mx/opinion/detras-de-los-panama-papers.html

‘Calumnia que algo queda’

Ferdinand de Lesseps
Panamá es un Estado artificial creado por el imperialismo y en cuyo nacimiento Estados Unidos tuvo un papel destacado. Se desgajó de Colombia por la típica política imperialista de “divide y vencerás” para crear minifundios internacionales, más manejables que los grandes Estados, como Rusia, o China, o India.

En el caso de Panamá, el troceamiento se produjo como consecuencia de la construcción del Canal, una de las arterias fundamentales del comercio mundial que durante un siglo entero estuvo sustraído a la soberanía panameña.

El canal ha sido pues un trozo desgajado de otro trozo un poco mayor. Lo excavó a finales del siglo XIX una gran empresa internacional formada por Ferdinand de Lesseps, el mismo que también excavó el de Suez.

La gran empresa fue uno de los primeros ejemplos de concentración monopolista de capitales. Quebró en 1888, saliendo a la luz toda la basura escondida bajo las alfombras. Fue como la salida a bolsa de Bankia pero un siglo antes. Los tiburones de la ingeniería financiera engañaron a los pequeños accionistas y les robaron 300 millones de dólares de aquellos tiempos, una cantidad fabulosa.

Durante el juicio, que se celebró en París, salieron a relucir los pormenores del atraco, en el que no sólo estaban los ingenieros, como Lesseps, sino los capitalistas y los políticos, es decir, parlamentarios y ministros.

Fue un manual de capitalismo monopolista de Estado en el que aparecían los tres pilares, el técnico, el económico y el político. Como en las misas católicas, era la Santísima Trinidad del mercado moderno: tres personas distintas y un solo dios verdadero.

No vayan a creer que aquello fue cualquier cosa: en la estafa estaban involucrados 150 miembros del Parlamento francés de la III República, incluso Gustave Eiffel, el de la Torre Eiffel: el emblema mismo de París es la corrupción.

Casi todos los periódicos formaban parte de la trama del fraude. En realidad, la Santísima Trinidad capitalista son cuatro, como los jinetes del Apocalipsis. Nunca se puede olvidar a la prensa.

Como se demostró en el juicio, los periódicos habían sido sobornados espléndidamente por la constructora Lesseps para alimentar la burbuja especulativa de un canal que se había construido a miles de kilómetros de distancia de París y costó miles de vidas humanas de las que nadie se acuerda.

El quinto jinete de la Santísima Trinidad capitalista son los jueces que revisaron la legalidad de aquel saqueo millonario. Finalmente sólo una persona fue condenada y, ¿saben Ustedes quién fue? Reflexionen un poco y acertarán: pues fue el único político semi-honesto.

Si, en efecto. Había un político casi honesto, Charles Baïhaut, antiguo ministro de Obras Públicas, condenado a cinco años de cárcel, que confesó que durante un tiempo no lo había sido tanto. Deduzcan de aquí la oportuna moraleja: la mafia no admite la ruptura de la “omertá”, el pacto de silencio y le condenaron por soltar la lengua.

En Francia los chorizos de los bajos fondos tienen un lema que procede de los viejos tiempos de la Revolución de 1789: si no quieres acabar en la guillotina, no confieses jamás tus pecados ante el juez. Es mucho peor.

En la jerga francesa la palabra “panamá” tiene un segundo significado como pelotazo, bastante cercano al castellano “estraperlo”, que procede de los tiempos de Segunda República.

De los tiempos del fraude del canal de Panamá procede otra frase conocida que pronunció el Primer Ministro francés Georges Clemenceau: “Calumnia que algo queda”, cuyo origen se remonta a los tiempos del Imperio Romano: “Calumniare fortiter aliquid adhaerebit”.

El aluvión desinformativo que nos espera es de tal magnitud que jamás llegaremos a saber la verdad… ni falta que hace, porque sabemos de sobra qué clase de gentuza lleva las riendas de este mundo.

Ningún periodista del mundo había oído hablar nunca hasta ahora del famoso “Consorcio” de periodistas “de investigación”, creado “ex professo” para dar cobertura a este montaje intoxicador. ¿Se han parado a pensar por qué los papeles han ido a parar a grandes medios de comunicación internacionales y no a medios de internet, como Wikileaks?, ¿por qué no los podemos consultar directamente en internet sin pasar por los filtros de esos periodistas “de investigación”?

La calunnia è un venticello,
un’auretta assai gentile
che insensibile, sottile,
leggermente, dolcemente
incomincia a sussurrar

(Gioachino Rossini, de la ópera “El barbero de Sevilla”)

Los imperialistas se han llevado 70.000 millones de dólares de Libia

Shukri Ghanem
Ian Hamel

El grueso de la fortuna mantenida por el fondo soberano libio, la Libyan Investment Authority (LIA) nunca fue devuelto al país.

Shukri Ghanem, nacido en 1942 en Trípoli, era uno de los guardianes de los secretos del régimen libio en los tiempos de Gadafi. Consecutivamente ministro de Petróleo y presidente de la National Oil Corporation, desertó en junio de 2011, cuando la primavera árabe se precipita en Libia, refugiándose en Viena, capital que conocía bien por haber representado a Trípoli ante la OPEP.

Allí es donde trabó confianza con Saif al-Islam Gadafi, segundo hijo del “Guía”, estudiante entonces en la capital austriaca. En cuanto a las operaciones financieras, continuó efectuándolas a través de Suiza, principalmente por Ginebra y Bale, mediante su hijo, Mohamed Ghanem, actualmente directivo del banco bareiní First Energy Bank.

El 29 de abril de 2012, Shukri Ghanem tuvo la desgraciada idea de zambullirse en las aguas negras del Danubio vestido, cuando no sabía nadar. ¡Curiosamente, la justicia austriaca descartó rápidamente la pista criminal, acreditando la tesis de accidente! […] Las autoridades austríacas prefirieron cerrar los ojos, al estar Trípoli financiando desde antiguo una de las formaciones políticas locales. Más claramente, según el diario Die Presse, se trataba del Partido Austriaco de la Libertad, una organización de extrema derecha.

“Para mí no existe sombra de duda. Shukri Ghanem, a quien yo apreciaba mucho, fue asesinado. Pero los austríacos no han sido claros en esta sucia historia”, se lamenta el asesor Pierre Bonard, que viene trabajando desde hace tiempo con los cercanos a Gadafi, antes de establecer contacto con el gobierno de Tobruk.

Una historia de familia

Justo antes de la sospechosa muerte de Shukri Ghanem, la justicia suiza se puso sobre la pista de sus múltiples transacciones financieras. Una investigación sobre su hijo, Mohamed, fue abierta el 30 de marzo de 2012 por “blanqueo de dinero” y “corrupción de funcionario público”. Comenzó con el bloqueo de la cuenta en la entidad UBS de la sociedad Goldent Petal, domiciliada en las islas Vírgenes a nombre de Mohamed Ghanem. Suiza, en colaboración con Noruega, descubrió un número incalculable de posibles evaporaciones bancarias.

El pasado septiembre, el periodista del cantón de Tessin Federico Franchini, en el mensual suizo La Cité, enumeró minuciosamente en un espeso dossier, todas estas conexiones libias. Retengamos solamente que las transferencias de Mohamed Ghanem pasan por la sociedad neerlandesa Palladyne, implantada en Países Bajos y administrada por Ismael Abudher, marido de Ghada Ghanem, hermana de Mohamed. ¡Una historia familiar!

Ismael Abudher es también sospechoso de cobros ilegales de intereses cometidos durante la entrada de la Banca Central libia y la Libyan Investment Authority en el capital de sociedades italianas.

La estampida hacia los petrodólares

Si Shukri Ghanem y su familia parecer estar felizmente forrados, lo más grave no es eso. También los bancos y las multinacionales se han aprovechado de las gangas. Remontémonos a 2004. Muamar Gadafi, que había recuperado contactos con los norteamericanos y recibido a Jacques Chirac, abandona definitivamente su rol de terrorista. Libia interrumpe los contactos que había establecido con Pakistán, a través de intermediarios suizos para conseguir la bomba atómica.

El dictador libio es acogido con los brazos abiertos en la comunidad internacional, tanto más cuando puede invertir miles de millones de dólares. Este maná pasa por dos fondos, la Libyan Investment Authority, que dispone de 70.000 millones de dólares y, en menor medida, la Libyan Africa Portfolio (LAP), dotada con 8.000 millones de dólares. La LAP, con sede en Ginebra, es presidida por Bachir Saleh Bachir, nacido en 1946, jefe de gabinete de Gadafi. Este francófono, dueño de una villa justo al lado del aeropuerto de Ginebra pero en el lado francés de Prévessin-Möens, es el hombre clave de las relaciones franco-libias.

El problema es que el entorno de Gadafi, considerado como pestífero, no conocía nada de las finanzas internacionales. Y cuando se lanza brutalmente el agua en 2006 para invertir petrodólares, les tomaron el pelo.

Los millones en sobornos

Entre los bancos que ofrecen sus servicios tenemos a Goldman Sachs y la Societé Generale. En mayo de 2015, el corresponsal en Londres de Le Monde escribía que estos dos establecimientos financieros “vendieron a la LIA muchos miles de millones de dólares de productos financieros, recogiendo unas comisiones muy jugosas. Pero con la crisis financiera estas inversiones se revelaron catastróficas”. Más grave aún, en el caso de Goldman Sachs se habla de fiestas sofisticadas en Marruecos, a gastos pagados, destinadas “a convencer a los empleados libios del interés de los productos financieros propuestos”.

Un boletín de información, Maghreb Confidential, comenta también los “muchos millones de inversiones confiados a Goldman Sachs y a la Societé Generale entre 2007 y 2009, y que se volatilizaron. Anas Buhadi, antiguo “Senior Investment Office” del fondo soberano libio, sería uno de los beneficiarios de esos atractivos viajes a Marruecos.

El mundo es pequeño. El hermano limpio de Anas, Hassan Ahmed Buhadi, es el actual presidente del consejo de la LIA, nombrado por el gobierno de Tobruk. Esperemos que saque a su hermano de este mal paso.

El error de los occidentales

La Libyan Investment Authority (LAP) también invirtió en minas en Jordania, finanzas en Argelia, petroquímica en Egipto, inmobiliarias en Italia y en el Reino Unido, así como en multinacionales como Lafarge y Orange en Francia, Siemens y Allianz en Alemania, Unicredit, ENI y Finmeccanica en Italia. Son fondos bloqueados, lo cual es grave. Para deponer las armas, los combatientes de las múltiples milicias con que cuenta hoy el país exigen ser indemnizadas, algo que no puede hacer el (o los) gobierno(s) libio(s), a falta de fondos financieros.

Las víctimas de los bombardeos occidente no han sido compensadas, y no reclaman globalmente más que 4.000 millones de euros. Como resultado, “sin este dinero, los combates no cesaron después de la caída de Gadafi”, denuncia el consultor francés Pierre Bonard. Sin indemnización, cada uno ha buscado cobrarse “en especie”, esta vez acaparando los pozos de petróleo.

De repente, el caos libio tiene un brillante futuro por delante.

Fuente: http://www.mondafrique.com/70-milliards-de-dollars-loccident-na-rendus-a-libye/

Lumpen de guante blanco

Bianchi

De las cuentas opacas en sociedades-pantalla sitas en «paraísos fiscales» por políticos, potentados, gentecillas del famoseo, futbolistas, etc. se dice que no tienen por qué ser delito salvo que no se declaren al Fisco del país de origen, aparte de la ética personal (como si tuvieran alguna) de estas personas, lo primero que me choca es el origen de esos dineros no declarados y, sobre todo, que esas inmensas sumas y montos pecuniarios ya en sí mismas son «delito», pues no existe fortuna adquirida honradamente, como dijera Balzac («detrás de cada gran fortuna hay un crimen»), y menos en el capitalismo, un sistema depredador y salvaje donde impera la jungla de asfalto y la ley del más fuerte.

Resulta irónico exonerar capitales inmensos si se declaran en el país propio cuando son precisamente bancos «nativos» quienes operan como intermediarios entre la firma consultora Mossack-Fonseca, en este caso, y sus clientes en el llamado «Panamá Papers». Y ya resulta casi hasta cómico si no fuera por lo sangrante pretender la licitud de un dinero colocado en un paraíso fiscal con la clara y exclusiva finalidad de eludir a la Hacienda propia, es decir, evadir el pago de impuestos. Incluso aunque los declararan no dejarían de ser unos ladrones como cualquier mafioso ruso.

No se diferencian estos delincuentes de los piratas que, al menos, tenían un aura romántica y novelesca. Estos buscaban islas donde esconder los tesoros robados a galeones de cualquier bandera ya que no tenían domicilio fijo, particular o social. Las islas actuales de los piratas modernos son los paraísos fiscales donde crean sociedades offshore (empresas puramente instrumentales sin ninguna actividad económica). Les une a ambos la improductividad de un tesoro acumulado pero inamovible -un «thesaurus»– y un capital pensado para el lujo improductivo. Otra cosa es blanquear dinero negro y la economía sumergida.

Un hacker informático, probablemente, ha podido entrar en las cuentas del despacho de abogados Mossack-Fonseca, que se dedica a la creación de empresas offshore para gente y firmas con mucho dinero y con la deliberada y expresa intención de no pagar impuestos, y ha sacado a relucir la información de todos los clientes -habrá más que saldrán a la palestra- que llevaba.

Estas empresas se constituyen fuera del país de residencia en paraísos fiscales justamente para no pagar impuestos, o sea, robar al pueblo, al erario público, algo que en la Roma imperial te costaba la vida. O en la China actual.

O como los futbolistas extranjeros de la Real Sociedad en el 2000 que el club paga un sueldo a un jugador a una offshore domiciliada en un paraíso fiscal, el 90% de la ficha y siempre sin la firma del jugador, y otro contrato, esta vez con la firma del jugador, donde consta la soldada del futbolista legal a todos los efectos de cara a la Federación local de fútbol y la Hacienda estatal. Como diría Piterman (un presidente semimafioso que tuvo el Alavés), «todo legal».

Lo tragicómico de estas actividades lumpenburguesas es que quien se ve perseguido es el denunciante que saca trapos sucios de esta gentuza, véase, Falciani y su denuncia de cuentas secretas suizas, y donde nunca aparece el dinero defraudado y ni dios va al trullo o no se interceptan las cuentas corrientes materiales.

Cuando de vez en cuando sale algo, escarmientan y aprenden a hacerlo mejor la próxima vez. Es la naturaleza del sistema capitalista.

Buenos días.

Los ‘Papeles de Panamá’ forman parte del golpe de Estado judicial (3)

Los “Papeles de Panamá”, la filtración de once millones de documentos reservados, la mayor de la historia del periodismo, forman parte del golpe de Estado judicial en curso en varios países, incluidos Brasil, Venezuela, Siria y, naturalmente, Rusia.Lo mismo que las últimas maniobras desestabilizadoras que se han producido en el mundo, como las “revoluciones” de colores o la Primavera Árabe, detrás está la mano de Estados Unidos. Los medios de comunicación que trabajan con el imperialismo en la desestabilización son uno de sus largos tentáculos.

Los periodistas se rasgan las vestimentas como buenos fariseos. Los hechos ni siquiera son nuevos. Hace ya tiempo que Yves Smith publicó (1) varios reportajes sobre el bufete panameño Mossak Fonseca. En diciembre de 2014 Ken Silverstein publicó otro en la revista Vice (2). Entonces la revista “Intercept” de Pierre Omidyar, rechazó la publicación.

En aquel momento el malo de la película se llamaba Bashar Al-Assad y lo que Silverstein quería contar era que un primo suyo millonario, Rami Makhlouf, tenía dinero escondido en el bufete panameño. Naturalmente se trataba de un testaferro de Al-Assad… Es “casi” seguro.

Hay que empezar todo este asunto, como dice el diario “Moon of Alabama” (3), preguntando por lo que no aparece entre las toneladas de papeles. ¿No hay bancos implicados?, ¿no hay fondos buitre?, ¿no hay grandes multinacionales?, ¿no hay senadores y congresistas de Estados Unidos? Los abogados panameños, titula la web “ZeroHedge”, tenían 441 clientes estadounidenses (4), ¿dónde están?

No, la pieza maestra de la corrupción mundial es el Primer Ministro… de Islandia.

No cabe duda: además de quitarse de encima a sujetos incómodos para Estados Unidos, en el listado de los 14.000 clientes sólo hay hombres de paja destinados a alimentar el morbo y el cotilleo de los medios de comunicación, empezando por Almodóvar y siguiendo por Messi, en el caso de España, aunque naturalmente al poner en marcha el ventilador la mierda pueda ir un poco más allá. Pero merece la pena correr algún riesgo.

Sin embargo, como ha reconocido el periódico británico The Guardian, “la parte más sustancial de las informaciones capturadas jamás se divulgará”. Ya nos vamos enterando de que la tarea de la prensa imperialista no es publicar lo que sabe sino callar la mayor parte de la información. Pues a mí personalmente lo que me gustaría saber no es lo que cuentan sino lo que callan…

El segundo pilar de las filtraciones, el “Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación”, es una organización creada y financiada por el llamado “Centro de Estados Unidos para la integridad pública”, a su vez creado y financiado por la Fundación Ford, la Fundación Carnegie, la Fundación Rockefeller, la Fundación W.K.Kellogg y la Fundación para una sociedad abierta, o sea, el especulador internacional George Soros, que de paraísos fiscales sabe bastante.

A través de la USAID, que doy por conocida, el referido “Consorcio” forma parte de un proyecto más amplio del imperialismo de control de lo que califican como crimen organizado y corrupción (OCCRP, Organized Crime and Corruption Reporting Project) pero que, en realidad, vigila a la mafia… rusa, es decir, vigila a Rusia con la disculpa de la mafia, tal y como muestran las últimas películas fabricadas en Hollywood.

La foto que encabeza este artículo está tomada en la sede del despacho de abogados de Panamá; pero si alguien ha creído ver ahí el emblema de la OTAN, ha padecido un espejismo. Sólo se parecen, y además eso no significa nada.

Lo que no es ningún espejismo es que la fuga no procede de ese bufete sino de los organismos de inteligencia de Estados Unidos y la filtración se irá dosificando a los medios internacionales en función de los intereses políticos y económicos de Estados Unidos.

La manera en que se va a divulgar la información gota a gota es un instrumento descarado de chantaje por parte del imperialismo, que filtrará unos datos y callará otros en función de la sumisión del hombre de paja correspondiente en algún remoto país.

(1) http://www.nakedcapitalism.com/?s=Mossack+Fonseca+
(2) http://www.vice.com/read/evil-llc-0000524-v21n12
(3) http://www.moonofalabama.org/2016/04/selected-leak-of-the-panamapapers-creates-huge-blackmail-potential.html
(4) http://www.zerohedge.com/news/2016-04-04/mossack-fonseca-has-441-us-clients-who-are-they

Más información:
— El golpe de Estado judicial. Primera parte
— Del árbol caído todos hacen leña

El feminismo según una negra… musulmana

Ndella Paye
Ndella Paye

Hace algunos días, una compañera en clase de inglés, en Londres, respondía a la pregunta: “Si tuvieras una varita mágica, ¿qué te gustaría ser?” Respuesta: “Un hombre”. Porque, nos ha dicho, los hombres tienen una vida mucho más fácil…

Me he preguntado mucho por qué no está orgullosa de ser mujer. He terminado por comprender que no era cuestión de orgullo, sino solamente un deseo de tener una vida más apacible, un poco de descanso en un mundo sin reposo para las mujeres que somos. Hace años que lucho por la igualdad hombre/mujer, a todos los niveles de lo que me caracteriza; lo primero, en tanto que mujer en un mundo patriarcal, dominado por los hombres. Siempre he estado orgullosa de ser mujer, y nunca he querido ser un hombre por nada del mundo, ni siquiera por un poco de reposo, pero si que comprendo que una mujer pueda estar tan fatigada de su vida y de su condición de mujer que pueda llegar a desear ser un hombre.

Yo me definía en 2003 como feminista a secas, sin adjetivo: estamos dominadas por todos los hombres sin distinción, cualesquiera que sean las creencias o el color de piel. Pero rápidamente me di cuenta de que ser feminista a secas podía fácilmente llegar a fundamentarse en el “universalismo” del feminismo blanco. Como mucho, se daba garantía a sus aberraciones negativas de nuestras especificidades, y puestos en lo peor, nos alienábamos. De todas maneras, desde 2004, basta ser visiblemente musulmana para quedar excluida de oficio del feminismo “tout court”. Para estas feministas a secas, o “feministas universales”, ser visiblemente musulmana significa ser sumisa a un hombre por lo menos, y cuando una mujer que lleva el velo está sometida a un hombre, no tiene el derecho de participar en la lucha por la liberación. Hay que dar la vuelta a su sumisión y librarse de ella a lo grande: ninguna solidaridad con las que se definen como sumisas, solamente desprecio, condescendencia, rechazo.

Por lo tanto tuve que añadir un adjetivo a mi feminismo, definiéndome ahora como feminista islámica. Porque me he dado cuenta de que en el interior del Islam los hombres musulmanes dominan a las mujeres justificando su dominación en el Corán. Ha sido necesario emplear otra estrategia; seleccionar textos de las escrituras se convertía en algo esencial para reivindicar la igualdad hombre/mujer. Era urgente armarse teológicamente para usar las mismas armas y poder al menos debatir, ser escuchada. Me oía a mí misma decir que más que iguales éramos complementarias. Era la misma complementariedad esgrimida en otros lugares, entre ellos otros lugares sexistas, no musulmanes, y que consistía en asignar bizarramente a las mujeres los mismos papeles inmutables y exclusivos de esposas y de madres. Claro, no estamos en la misma categoría deportiva en los Juegos Olímpicos. Si quieres igualdad, me decían, corre como los hombres.

Déjenme recordar de pasada que los hombres que me salían con esto no corrían como los atletas de los JO.OO. Comprendí rápidamente que el que quiere dominar encuentra siempre un texto en algún sitio, en la religión o en otra temática (ciencias naturales, textos legales) para justificar su necesidad de estar por encima, de ser venerado, porque está detrás de dios, o casi a su nivel. Lo cual, desde mi punto de vista de feminista islámica, vuelve a ofrecer al dios verdadero su status de Ser único digno de adorar, cayendo en el pecado del asociacionismo (consistente en asociar el hombre a dios), el más grave de los pecados, el único que dios no perdona. En resumen, como escribía Simone de Beauvoir en otro contexto (también sexista), las mujeres deben construirse y evolucionarían lastradas por estos “dioses con rostro humano” que son… ¡los hombres!

En fin, tras algunos años, me he definido más bien como afro-feminista, porque siendo negra y marchando junto a mujeres negras como yo, he comprendido que me situaba en el cruce de muchas dominaciones, sin por ello abandonar mi feminismo islámico. Ahora, las dominaciones y las discriminaciones que he sufrido a causa del color de mi piel se contemplan teniendo en cuenta mi análisis del sistema patriarcal. En mi comunidad musulmana se me repetía sin cesar que el color de piel no era importante, porque el día del juicio final, dios solamente mirará los corazones. Salvo que aquí abajo, los hombres y las mujeres ven los colores muy claramente, y actúan en función de ellos. Por lo tanto, tuve que resistir y no negar lo que yo era: una mujer negra musulmana.

Estructurar no es simple ni cuando no hay más que dos cosas que cuadrar. Pero ¿cómo llegar a ello cuando hay multitud de conexiones que hacer? Tengo que combatir el sexismo de los hombres blancos y la islamofobia de los hombres y mujeres blancos y blancas. ¡También tengo que luchar contra el sexismo de los hombres musulmanes, y contra la “negrofobia” de los hombres y mujeres árabe-musulmanes y de los blancos! Al mismo tiempo, lucho contra la jerarquía de colores, el colorismo, en el interior de mi comunidad negra porque yo soy oscura, y contra la “misoginegra”, misoginia que sufrimos en tanto que mujeres negras por parte de los hombres blancos, pero también de los hombres negros. En resumen, nuestras vidas de mujeres comprometidas son políticas y no tienen descanso. No se nos evita nada, y comprobarán que no he tocado la violencia de clase, la pobreza material, que puede hacer de nuestras vidas realmente un infierno.

Lo mejor para el final. Siendo los musulmanes los chivos expiatorios del momento, y especialmente las mujeres musulmanas en particular, puede añadirse a la “misoginegra” y a otras agresiones, lo que yo llamaría la “misoginoislamofobia”. La palabra aún no existe pero nada me impide inventarla para definir el desprecio y el odio hacia las mujeres musulmanas en general, especialmente cuando lo son de manera ostensible, como se dice.


Es cierto que el desprecio por las mujeres musulmanas que llevan el velo no es un dominio reservado solo a los hombres. Este odio puede incluso ser más virulento cuando procede de las feministas a secas, y se sufre mucho más dolorosamente, créanme, porque se espera una solidaridad de género. Cuando la misoginia es reforzada y apoyada por mujeres (mejor dicho, por feministas), es mucho más violento.

Tengo, pues, la impresión de que el 8 de marzo no consigue aflorar toda esta complejidad de mi vida de mujer negra visiblemente musulmana. Tengo la impresión que hace falta que me divida en 1000 pedazos para conseguir luchar contra todas estas violencias, discriminaciones, dominaciones, fragilidades. Peor aún, no consigo encontrar un lugar adecuado en donde llevar todas estas luchas, todas igual de importantes para mí. Me queda la pluma para expresar lo que padezco, mi sufrimiento. Tendrá el mérito de permitirme vaciar mi carga y también dejar pistas, y, quien sabe, hacer reflexionar y al mismo tiempo reconfortar a todas aquellas que se reconozcan en estas palabras.

No os equivoquéis: esto no es un abandono de la lucha, ni siquiera una queja, aunque tenga todo derecho a ello. Christine Delphy lo decía un día: “Nunca he creído que el feminismo fuera a cambiar mi vida, me ha permitido darle un sentido”. Estas palabras de Christine me han ayudado a superar las pretensiones y esperanzas un poco desmesuradas de que mi vida, o incluso la de mis hijas, se vea revolucionada por mis combates, y a comprender que estos combates tienen por sí mismos el mérito de dar sentido a mi vida. Lo que, a la vista del violento sistema al que debo enfrentarme, no está tan mal.

No podría acabar sin aportar todo mi apoyo a mis compañeras y hermanas de lucha Rokhaya Diallo, Sylvie Tissot (de Les Mots Sont Importants) y Sarah Benichou (por el Colectivo 8 mars pour toutes), atacadas judicialmente por la actual alcaldesa del distrito XX de París, ¡que quiso “apagar” el 8 de marzo anterior desprogramando debates organizados en torno a la película “Je ne suis pas feministe, mais…”, de los hermanos Tissot, debates en los que yo debía participar! La señora Calandra (nombre de la alcaldesa) formó parte de los que colgaron el “Je suis Charlie” en la fachada de la alcaldía, invocando a pleno pulmón la “libertad de expresión” frente a los “extremistas”, pero no ha dudado en censurar un debate feminista sobre el 8 de marzo. Ah si, parece incluso que los gastos judiciales pueden ser pagados por los contribuyentes, si Su Alteza Calandra tiene la impudicia de hacer votar su acusación en el consejo de París… Pero la movilización comienza a dar frutos, y los electos parisinos se han comprometido a oponerse.

¡Feliz 8 de marzo, y viva la libertad de expresión en el país de Charlie!

Fuente: http://lmsi.net/misogynislamophobie

Un candidato pro-ruso vence en las elecciones ucranianas

Yuri Vilkul
El 27 de marzo se celebraron elecciones municipales en Kryvyi Rih (Krivoy Rog en ruso), una ciudad de 700.000 habitantes situada en la región de Dniepropetrovsk, en la parte centro-oriental de Ucrania,.

El vencedor fue el candidato del partido pro-ruso Yuri Vilkul con una aplastante mayoría de votos, superior al 70 por ciento, frente a sólo un 11 por ciento del candidato favorable al gobierno golpista de Kiev.

El tercer candidato era -nada más y nada menos- que el nazi-israelí Igor Kolomoiski, que no ha obtenido ni el 7 por ciento de los apoyos, a pesar de que es el antiguo gobernador de la región con importantes conexiones caciquiles.

Es la segunda vez que se celebran elecciones en la localidad. Las anteriores tuvieron lugar a finales del año pasado y también las ganó Vilkul, en aquella ocasión en competición con el diputado de la Cámara Baja Semion Semiontchenko.

Los que no saben perder lanzaron acusaciones de fraude contra Vilkul y lograron que el gobernador anulara los comicios, en un intento a la desesperada de disfrutar de una segunda oportunidad.

Ahora la ventaja de Vilkul sobre el segundo candidato ha sido mayor que hace unos meses e ilustra claramente con quién está la población ucraniana.

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