mpr21

La web más censurada en internet

Archivos (página 1223 de 1509)

Los vínculos criminales de Felipe González llegan hasta Venezuela

Los diputados del Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV) Darío Vivas, Gladys Requena y Adel El Zabayar han criticado este martes [2015] al expresidente español Felipe González por presentarse como “suprajuez” en Venezuela cuando, en realidad, está defendiendo “la corrupción, la violencia y el terrorismo de Estado” que ha sufrido el país sudamericano.

De este modo, los diputados, que forman la delegación venezolana que participará en la próxima reunión de la Unión Interparlamentaria (UIP), han vinculado la postura del ex presidente González  con su relación con el ex presidente venezolano Carlos Andrés Pérez. “Es público y notorio la relación personal entre ambos”, ha declarado Vivas, al tiempo que ha asegurado no entender porque razón se hizo “pana” (amigo) de Pérez, el padrino político de Antonio Ledezma.

Por ello, los parlamentarios del PSUV, el partido del presidente venezolano, Nicolás Maduro, han asegurado que no ven honesta la decisión de González de ofrecerse como abogado defensor de los opositores encarcelados Leopoldo López y Antonio Ledezma.

Así, Vivas ha asegurado que el pueblo de Venezuela no quiere ni necesita que nadie se ubique por encima de las instituciones del estado. “No necesitamos un suprajuez y creo que Felipe González pretende ser eso, para defender la corrupción, la violencia y el terrorismo de Estado, ha argumentado el parlamentario venezolano, al tiempo que ha defendido el proceso judicial abierto en Venezuela “contra delincuentes de la política” por estimar que es acorde a la Constitución y los instrumentos legales.

Los miembros del PSUV han tachado de “grosería” la posición de González y han afirmado que “no tiene moral desde el punto de vista ético político”. En particular, la diputada Requena ha vinculado el terrorismo de estado en Venezuela perpetrado en la década de los 60 con los valores de González, a quién ha calificado de “lobbista de las transnacionales”.

“Se identifica con esos métodos, y con el hijo predilecto de Pérez que es Ledezma un golpista, fascista y represor (…) González pretende restaurar la antigua república que permite concretar sus negociados”, ha denunciado Requena, que es delegada permanente de Venezuela ante la UIP.

Los diputados venezolanos han identificado la agresión directa de Estados Unidos contra la soberanía nacional de Venezuela como un hecho insólito y han denunciado las injerencias norteamericanas, “cuyo Congreso pretende que legisle para el mundo”, han asegurado. Así, han mostrado su oposición radical al acatamiento y vinculación de las resoluciones de las instituciones estadounidenses.

Además, la delegación ha defendido la detención de los opositores Leopoldo López y Antonio Ledezma, a quienes han acusado de ser los autores intelectuales de la oleada de violencia que sacudió el país en febrero de 2014 y han querido poner el acento en la violencia de guarimbas, cables situados a media altura en zonas concurridas por motoristas que causaron al menos siete muertes en los altercados.

Este colectivo que, según los miembros del PSUV, ha sido desoído cuando varios de sus representantes visitaron España, a diferencia de lo sucedido con los líderes de la oposición, que “peregrinan como si fueran activistas de la paz”.

Los diputados venezolanos han realizado estas declaraciones en un acto celebrado en Madrid, desde donde se desplazarán el próximo día 29 a Hanoi, la capital de Vietnam, para participar en la reunión de la Unión Interparlamentaria (UIP), un foro en el que están representados los parlamentos de más de un centenar de países del mundo y que mantiene relaciones directas con Naciones Unidas. Venezuela ejercerá la vicepresidencia de la próxima Conferencia de la UIP y pretende que en la asamblea se fije una posición sobre la situación de injerencia estadounidense que vive Venezuela.

Fuente: http://www.diariocritico.com/nacional/felipe-gonzalez/venezuela/antonio-ledezma/475333

La banca espera un hundimiento inminente de la bolsa

El 11 de octubre el director de análisis del banco HSBC, Murray Gunn, envió una nota a sus clientes advirtiendo de un inminente hundimiento de la bolsa a causa de la liquidación masiva de activos causada por los rumores de guerra nuclear, el endeudamiento y las inminentes elecciones estadounidenses.

La nota se fundamenta en el precedente del lunes negro de octubre de 1987, que supuso en mayor desplome bursátil de la historia del capitalismo en una sola jornada.

Este mes se cumplen precisamente 29 años de aquella crisis bursátil de 19 de octubre, cuando el índice industrial Dow Jones que comprende a las 30 mayores empresas cotizadas en la bolsa de Nueva York, perdió el 23 por ciento de su valor, un retroceso aún mayor de los que experimentó durante la crisis de 1929, cuando el descenso máximo diario se quedó en el 13,5 por ciento. En 1987 los especuladores perdieron 550.000 millones de dólares de la época.

Durante el lunes negro de 1987 la bolsa en España cayó un 31 por ciento, a pesar de que Madrid ya había cerrado las puertas cuando Wall Street se hundió.

Otras caídas históricas ocurrieron el 12 de diciembre de 1914 (cuando el Dow Jones cayó un 24 al cierre del último cuatrimestre a consecuencia del estallido de la Primera Guerra Mundial) y el lunes 17 de septiembre de 2001, el primer día de apertura de las bolsas tras los atentados del 11 de septiembre de 2001 contra las Torres Gemelas.

Tanto los desplomes bursátiles como los anuncios de los mismos indican la extraordinaria debilidad de capital financiero a escala mundial, que es imposible de afianzar a pesar de las numerosas medidas de control y vigilancia que las bolsas y los bancos centrales han impuesto desde hace décadas.

En 1987 el Banco de la Reserva Federal tuvo que emplearse a fondo para salir del hundimiento, así como numerosos monopolios, que anunciaron programas de recompra masiva de acciones para apoyar la cotización de los títulos.

Unos días antes de la caída la revista Time llevó a su portada el augurio: “Masacre de octubre en Wall Street”. Todos esperaban lo peor pero no podían hacer nada. Alan Greenspan acababa de tomar posesión de su cargo como presidente del Banco de la Reserva Federal y también sabía que se avecinaban tiempos difíciles. Como reconoció luego en su libro La era de las turbulencias, “Wall Street atravesaba un episodio especulativo”.

También lo había advertido unos meses antes el economista John Kenneth
Galbraith  en un artículo publicado en la revista The
Atlantic: “Llegará el día de rendir cuentas, cuando el mercado descienda como si nunca fuera a detenerse”.

Fuentes: https://www.cnbc.com/2016/10/13/red-alert-for-us-stocks-with-very-high-chance-of-severe-fall-warns-hsbc.html,
https://investmentwatchblog.com/hsbc-red-alert-get-ready-for-severe-fall-in-stock-market-the-unavoidable-crash-is-coming/

El hemicirco y la naturaleza cipaya del gobierno español

Darío Herchhoren

Hace apenas dos días asistimos a uno de los espectáculos más miserables de la historia reciente de España. Se trata de la elección del nuevo/viejo primer ministro español Mariano Rajoy Brey.

El hemiciclo al que llamaremos hemicirco se pobló de toda la inmundicia parlamentaria que no defraudó. El PSOE con su voto vergonzante de abstención produjo el mismo resultado que si hubiera votado sí a Rajoy, pero por un mínimo de vergüenza no se animó a tanto y se abstuvo.

El PP, (partido podrido) hizo su papel y con su habitual chulería amenazó a sus vasallos con llamar a prontas elecciones si no secundaban su política. Unidos Podemos, afeó al partido podrido sus políticas de austeridad, su corrupción y su falta de sensibilidad humana ante las tragedias que traen sus políticas.

Pero sin duda faltó una voz que representara a la clase obrera. Una voz que explique que las políticas del partido podrido traerán empleos basura, descomposición social, y sobre todo represión. No hubo alguien que explicara que una política como esa solo se puede imponer a palos. Y sin duda los habrá, ya que aquellos que nada tienen que perder se movilizarán en contra de ellas y serán reprimidos.

Para ello el estado y más que el estado el sistema cuenta con la guardia civil, la policía, los jueces y la Audiencia Nacional que no es otra cosa que el franquista y fascista Tribunal de Orden Público, que ahora se travistió de “democrático”.

Faltó también alguien que reivindicara la soberanía nacional. Que defendiera el trabajo de los españoles, sus industrias, sus fábricas, sus explotaciones agrícolas, su comercio exterior, sus intereses en general.

Y todo esto casi al mismo tiempo que el gobierno español tal riguroso con los pobres y los marginados, negaba la posibilidad de que buques rusos se aprovisionaran de combustible en el puerto de Ceuta, en su marcha a puertos sirios para enfrentar al Estado Islámico.

Este episodio muestra de cuerpo entero la naturaleza cipaya del gobierno español. La soberanía que es algo a lo que ningún gobierno que se precie puede renunciar, está tan adelgazada en el accionar del gobierno español, que ni siquiera es libre de vender unas toneladas de fuel a los buques rusos.

Un gobierno así es sin duda un lacayo del imperio. Hoy día España es un protectorado de la OTAN y de la UE. El grado de sometimiento de los gobiernos españoles es algo llamativo. Hace pocos años se habló de que una empresa rusa de electricidad estaba interesada en comprar acciones de ENDESA, y solo el enunciar esa posibilidad significó que salieran ronchas en la fina piel de algunos ministros del gobierno español.

Lo curioso de todo esto, es que el gobierno español, que dice “luchar” contra el terrorismo no tiene el menor empacho en negar a los buques rusos la posibilidad de que estos se reabastezcan en un puerto español, siendo que van a Siria a luchar; pero en serio contra ese terrorismo que dicen combatir.

Lo que pasa realmente es que la servidumbre hacia el imperio es de tal grosor que lleva a considerar que lo que hace el imperio no es terrorismo, cuando es el imperio el más cruel de los terrorismos.

Se trata de la propia índole, de la propia naturaleza imperialista. No puede haber imperialismo sin terrorismo y sin guerra. La guerra imperialista es por su propia naturaleza terrorista. Todo imperio se expande por la guerra, la rapiña y el terrorismo, y el imperio USA, cumple todos los requisitos para que lo llamemos terrorista, y a aquellos que le sirven también.

Los últimos episodios tanto en el hemicirco como en la venta de fuel son reveladores de la clase de gobierno que salió del Congreso de los Diputados. Como explicó brillantemente Carlos Marx en el 18 Brumario de Luis Bonaparte, la historia se escribe dos veces: una vez como tragedia (La guerra civil); y otra vez como farsa (lo que se llamó la transición/transacción, y todo lo que vino después). Sólo nos queda seguir peleando.

La amenaza del Pentágono de un ataque nuclear contra Rusia

El jefe del Pentágono, Ashton Carter, ha pronunciado un discurso en la base del Global Strike Command (Centro de Mando de Ataques Mundiales) en Minot, en Dakota del Sur el pasado lunes, defendiendo la modernización masiva del arsenal nuclear americano y emitiendo belicosas amenazas contra Rusia.

El viaje de Carter a Minot ha sido el primero que ha realizado a una base de misiles nucleares desde que llegó al cargo en febrero de 2015. Ha coincidido con la constante escalada de conflictos que enfrenta a Estados Unidos con Rusia y China, ambos dotados con armas nucleares.

El eje principal del discurso de Carter era la defensa de la proposición del plan del Pentágono, de 34.000 millones de dólares para reconstruir la “tríada” nuclear de Washington de bombardeos estratégicos, misiles y submarinos. Se estima que en un período de 30 años este reforzamiento nuclear extraerá la cantidad de un billón de dólares de la economía norteamericana.

El discurso lo pronunció ante los oficiales y soldados profesionales encargados de lanzar misiles balísticos intercontinentales Minuteman III, llevando cada uno cabezas que multiplican por 60 la capacidad de destrucción de las bombas arrojadas sobre Hiroshima y Nagasaki en 1945.

Esta enorme máquina de muerte, ha insistido Carter, proporcionaría “el fundamento de la seguridad” que “ha permitido a millones y millones levantarse por la mañana para ir al colegio, a trabajar, a vivir su vida, soñar sus sueños y dar a sus hijos un porvenir mejor”.

Continuó aventurando que “teniendo en cuenta lo que vemos en el entorno de seguridad de hoy, es igualmente probable que nuestros hijos y sus hijos deben probablemente vivir en un mundo en donde hay armas nucleares”. En realidad, suponiendo, la continuidad del “entorno de seguridad” actual y la existencia continua de armas nucleares existen buenas razones para temer que el mundo arderá en vida de “nuestros hijos y sus hijos”. Recurrió a la anodina jerga del Pentágono, utilizando el término “nuestra empresa nuclear” para designar al arsenal norteamericano de guerra nuclear.

Advirtió que si “en el curso de más de siete décadas desde 1945 las armas nucleares no han sido aun empleadas en la guerra, esto no es algo que vaya a suceder siempre”. Y añadió: “En el contexto del entorno de seguridad actual, radicalmente diferente del de la anterior generación y más de la generación anterior a esa, nos enfrentamos a un paisaje nuclear que continua planteando desafíos […] que siguen evolucionando, en ciertos aspectos, de manera menos previsible que en la Guerra Fría, a pesar de que mucha gente en el mundo e incluso en Estados Unidos siguen anclados en sus concepciones herederas de aquella Guerra Fría”.

Lo que ha cambiado en la estela dejada por la Guerra Fría y la disolución de la Unión Soviética en 1991 es la erupción del militarismo norteamericano, fundamentado en la convicción del establishment yanqui según la que, con la desaparición de la URSS, podría libremente emplear su potencia militar con el fin de afirmar su hegemonía mundial, invirtiendo el declive económico mundial del capitalismo estadounidense.

Las guerras del último cuarto de siglo, en particular en Oriente Medio, han producido una serie de debacles y una catástrofe histórica mundial para los pueblo de aquella región. Al mismo tiempo han metastatizado en conflictos más amplios que enfrentan a Estados Unidos con Rusia y con China de manera cada vez más directa.

En una conferencia de prensa tras su discurso, Carter dio libre curso a la creciente frustración de Washington sobre el fracaso de su guerra por delegación en Siria, desde hace cinco años para el cambio de régimen. Esa frustración toma la forma de denuncias cada vez más histéricas contra Rusia por “crímenes de guerra”, y ello por parte de un gobierno responsable de más de un millón de muertos en la región.

“Lo que sucede en Rusia es trágico, odioso, evitable y, como todo el mundo ha señalado durante el fin de semana, Rusia y el régimen sirio tienen la responsabilidad de la violencia, especialmente contra los civiles”, ha declarado Carter a los medios.

La verdadera preocupación de Washington no es la pérdida de vidas civiles, sino más bien la perspectiva de que el gobierno sirio, apoyado por la fuerza aérea rusa, está a punto de retomar el este de Alepo, una de los últimos bastiones de las milicias asociadas a Al Qaeda que constituyen la principal fuerza de combate principal en la guerra norteamericana orquestada para cambiar el régimen.

Atacando a Rusia en su discurso, Carter ha declarado: “Las fanfarronadas recientes y la construcción de nuevos sistemas de armas nucleares de Moscú plantean serias preguntas en cuanto al compromiso de sus dirigentes con la estabilidad estratégica, su respeto por el horror profundamente establecido ante el uso de armas nucleares y su respeto de la profunda prudencia que los dirigentes de la época de la guerra fría habían mostrado en relación con la amenazante escalada de armas nucleares”.

El gobierno Obama, que recientemente ha señalado su decisión de abandonar incluso la pretensión del presidente demócrata de renunciar a dar “el primer golpe” como política oficial de los Estados Unidos, ha intentado presentar a Rusia como responsable de desencadenar una nueva carrera de armamento nuclear. Dado que el presupuesto militar ruso es un poco más de la décima parte del de Estados Unidos e inferior al del más próximo aliado árabe de Washington, Arabia Saudita, esto se revela como un pretexto absurdo. Las fanfarronadas nucleares proceden del gobierno estadounidense, y el viaje de Carter a Minot forma parte de ellas.

El ministro de Defensa ha definido los bombarderos y misiles nucleares como una fuerza que ha servido para “permitir” a las tropas norteamericanas “cumplir sus misiones convencionales en el mundo entero”.

“Como saben, están junto a nuestros aliados de la OTAN y se enfrentan a la agresión de Rusia en Europa”, ha dicho, refiriéndose igualmente a las operaciones norteamericanas en “la vital región de Asia-Pacífico”, “disuadiendo las provocaciones de Corea del Norte” y “oponiéndose la actitudes malintencionadas de Irán en Oriente Medio”.

Refiriéndose al refuerzo militar constante de Estados Unidos y la OTAN contra Rusia, Carter ha declarado: “Del otro lado del Atlántico, actualizamos el manual de estrategias nucleares de la OTAN a fin de organizar mejor la disuasión convencional y nuclear que nos permite entrenarnos y planificar cómo se produciría el combate y de disuadir a Rusia la simple suposición de que pueda beneficiarse del uso de armas nucleares en un conflicto con la OTAN y, en lugar de hacer subir la presión, disminuirla, como algunos dicen por allá”.

Estados Unidos y sus aliados de la OTAN están desplegando millares de soldados en la frontera occidental de Rusia, y han creado una fuerza de reacción rápida de 40.000 soldados como preparación para la guerra. La semana pasada la agencia de prensa rusa Tass ha citado al comandante de la fuerza de misiles estratégicos de Rusia, Sergei Karakayev, indicando que los sistemas de misiles balísticos móviles más recientes, los “Yars”, están desplegados en la región de Tver, el mando de mando de ICMB (Misiles Balísticos Intercontinentales) más al oeste del país. Moscú efectúa este despliegue como respuesta a la instalación por Washington de un sistema de defensa antimisil en Rumania, que prevé instalar baterías similares en Polonia.

Mientras que el pretexto de Estados Unidos es que estos sistemas están dirigidos contra Irán, que no tiene armas nucleares, Moscú ven los despliegues como un intento de hacer más factible un primer golpe contra Rusia. Moscú afirma también que los sistemas ABM pueden fácilmente convertirse en disparadores de misiles nucleares de mediano y largo alcance.

En su discurso del lunes, Carter también hizo una breve referencia a un esfuerzo del Pentágono para estimular la moral de los militares destinados al lanzamiento de una guerra nuclear, diciendo que “aportaba sus frutos”. En 2013 y 2014 más de 100 oficiales y personal de las bases nucleares han estado implicados en un escándalo de toxicomanías, de falseamiento de tests de habilidades y de violaciones de las reglas de seguridad. En el centro de mando de la guerra nuclear una serie de altos oficiales se han visto igualmente despedidos de sus puestos.

La afirmación de que la moral se ha visto mejorado posteriormente ha sido puesta en cuestión, cuando un tribunal militar ha inculpado en junio de este año a un miembro de las fuerzas de seguridad en la base de misiles nucleares “F.E.Warren” de Wyoming por haber consumido y distribuido L.S.D. Otros catorce miembros del personal del ejército del Aire han sido destituidos por la sospecha del usar esta droga.

GAL: el reguero de sangre del PSOE no se limpiará nunca

Una vez más, y son ya incontables, el expolicía José Amedo volvió ayer [2011] por sus fueros. Se trataba, en esta ocasión, del juicio contra el que fuera jefe superior de Policía de Bilbao Miguel Planchuelo, acusado de haber financiado en 1986 los ametrallamientos de los bares Batxoki y La Consolation, en el sur de Francia, en los que se produjeron seis heridos graves, los mismos atentados de los GAL por los que Amedo y Domínguez fueron condenados en 1991 a 108 años de prisión. El fiscal pide su absolución, pero la acción popular reclama 114 años de prisión por seis asesinatos frustrados, entre otros delitos.

Este caso fue reabierto por el juez Garzón a raíz de una declaración de Amedo en diciembre de 1994 en la que acusaba a Planchuelo -su jefe directo- de haber pagado los gastos de su viaje a Portugal para reclutar a los tres mercenarios portugueses -Antonio Jorge Ferreira Cisneros, Paulo Figueredo Fontes y Rogerio Carvalho da Silva- que realizaron los ametrallamientos.

Ayer, Amedo, sin embargo, hizo todo lo posible para que Planchuelo sea absuelto. Insistió varias veces en que su antiguo jefe nunca tuvo conocimiento de los atentados contra los dos bares franceses y -en contra lo que había declarado anteriormente- aseguró que tampoco financió su viaje a Lisboa para captar a los portugueses ni aportó el dinero que estos recibieron por su participación. Aseguró que el dinero venía de Madrid.

Defendió que su viaje a Lisboa tenía como finalidad crear una red de información en Portugal porque ETA pretendía constituir allí una base logística. Sin embargo, luego indicó que se trajo a los tres mercenarios portugueses para formar una red de información en Francia, pero que por instrucciones desde Madrid emplearon a los portugueses para realizar atentados.

Preguntado si en otoño de 1983 planearon crear los GAL, Amedo contestó: “Ningún mando policial se hubiese metido si no hubiésemos tenido la certeza de que fue una decisión de Felipe González [entonces presidente del Gobierno], del ministro Barrionuevo y del señor Sancristóbal [director de la Seguridad del Estado], con la anuencia y el consentimiento de cargos políticos del PSOE como el señor Damborenea, Txiki Benegas y Ramón Jáuregui [actual ministro de Presidencia]”.

Amedo, con los ademanes chulescos que le han hecho célebre, llegó a decir que su declaración de 1994 -cuando se autoinculpó del secuestro de Segundo Marey, acusó a la cúpula del Ministerio del Interior de estar detrás de los GAL y a Planchuelo de la financiación de los atentados en los bares Batxoki y La Consolation- no fue voluntaria. Indicó que Michel Domínguez y él fueron presionados por el juez Garzón, que quería ajustar cuentas por no haber sido nombrado ministro. Explicó que, reunidos en el hotel Eurobuilding con el juez y el director de El Mundo, Pedro J.Ramírez, se les dijo que si no colaboraban y denunciaban a sus jefes, Garzón metería en la cárcel a las esposas de ambos por los 200 millones de las antiguas pesetas que se les había pagado por su silencio desde [el Ministerio de] Interior, con fondos reservados, y ellas habían ingresado en Suiza.

Planchuelo mantuvo un perfil bajo en su declaración y aseguró que conoció “por la prensa” los atentados del Batxoki y La Consolation y negó haberlos financiado. Y no los investigó porque ocurrieron en Francia. Lo único que reconoció fue su participación en el secuestro de Segundo Marey (1983), caso por el que ya fue condenado a nueve años de prisión en el Tribunal Supremo, al igual que la cúpula del Ministerio del Interior. Señaló que el País Vasco “era un caos” por aquellas fechas, “con un muerto hoy y otro mañana”. Estaba secuestrado el capitán de Farmacia José Luis Martín Barrios y por eso el Gobierno autorizó que los GEO realizaran un secuestro -el del etarra Larretxea- para intentar canjearlo y salvar la vida de Martín Barrios. “Aquello no fue posible y nos quedamos con Marey”, concluyó Planchuelo. Este insistió en que nunca autorizó la contratación de mercenarios, sino que fue una decisión de la Dirección General de Policía, a cuyo frente estaba Rafael del Río.

Preguntado si había proporcionado dinero a Amedo para financiar a los mercenarios, Planchuelo respondió: “En absoluto”. Y explicó que el entonces subcomisario había recibido tres paquetes con dinero desde Madrid para ese fin.

Tanto Sancristóbal, como Francisco Álvarez, ex jefe policial de la lucha antiterrorista, y Ricardo García Damborenea, que declararon como testigos, exculparon a Planchuelo de toda relación con los atentados o su financiación.

Fuente: El País, 5 de abril de 2011

El futbolista que trató de asesinar a Lenin

El fútbol llegó a Moscú a principios del siglo XX y a través de las fábricas. Los grandes empresarios, con los ricos Morozov a la cabeza, encontraron en el balón una forma de alejar a sus trabajadores del vodka y las revueltas políticas.

El primer campeonato en la capital rusa se organizó en 1910 con nueve equipos, entre ellos el Orechovo-Zuevo, propiedad de los Morozov. Popularmente conocido como OKS desde 1906 y germen del futuro equipo de la Policía (el Dinamo de Moscú) fue el campeón entre 1910 y 1914. Los dueños de la empresa ubicada en los suburbios de Moscú llenaron los periódicos de anuncios en los que reclamaban “ingenieros, empleados y obreros especializados que supieran jugar al fútbol”. Así formaron un equipo que mezclaba británicos que trabajaban en Moscú (McDonald, Grennwood y, sobre todo, los excelentes hermanos Charnock) con buenos jugadores locales.

En ese escenario apareció una figura esencial para entender las relaciones diplomáticas entre Londres y Moscú: el escocés Robert Bruce Lockhart. Nacido en 1887 fue reclutado con apenas 20 años por el Foreing Office. En 1912 fue enviado a Moscú como vicecónsul y con la tarea de modernizar la inteligencia británica en un país que amenazaba con explotar.

La llegada de Lockhart fue recogida por la prensa rusa y los círculos británicos dando la bienvenida al político… y a una gran futbolista. Era un error porque el deportista de élite de la familia era su hermano John, gran jugador de cricket en Cambridge e internacional con Escocia en rugby. Nadie supo eso en Moscú y la familia Morozov, a través de los Charnock, llamó a su puerta para que formara parte del equipo de fútbol de su fábrica textil situada a unos 40 kilómetros al este de la capital. Robert no tenía el potencial de su hermano, pero sí ciertas habilidades con el balón y el deporte en la sangre porque ya su padre había sido jugador de fútbol.

Con cinco británicos más en sus filas, entre ellos el general Archivald Wavell (mariscal de campo británico en la campaña de África en la II Guerra Mundial y penúltimo virrey de la India) el OKS ganó el título. La medalla de ese torneo de Robert Bruce Lockhart la pueden ver quienes visiten en Edimburgo la Biblioteca Nacional de Escocia.

Lector voraz (aseguraba leer seis libros a la vez), mujeriego y de una inteligencia deslumbrante, R.B. Lockhart cuenta en su obra “Memorias de una agente británico” (1932) sus andanzas en el naciente fútbol ruso. Reacio al principio, la experiencia de jugar en un equipo mitad británico mitad proletariado ruso acabo siendo una enorme experiencia vital y profesional para el diplomático británico. Casi invencibles en el torneo local, el OKS comenzó a enfrentarse con clubes de otros países. De esos partidos narra R.B. Lockhart el choque en Moscú contra un equipo al que llama “los campeones de Alemania”. Como gesto de cordialidad, la Unión Rusa de Fútbol (nació en 1912) eligió un árbitro alemán. Harto de la dureza de los germanos, sobre todo del interior derecho, Lockhart se encaró con él “usando palabras que jamás hubiera utilizado en Inglaterra”. El árbitro se fue a por el “ruso”: “Tenga cuidado. Oí lo que dijo. Si vuelve a usar ese lenguaje le expulso”. El diplomático escocés narra en el libro que por un momento vio los titulares del día siguiente en la prensa moscovita: “El vicecónsul británico, expulsado por su lenguaje soez. Se dirigió al árbitro, pidió perdón por reclamar a Dios que acabara con el alemán y pudo seguir jugando”.

Con un excelente ruso, la figura de R.B. fue creciendo en el seno de la delegación británica en Rusia y el Foreing Office reclamó sus servicios en la embajada de Petrogrado. Una vez acabada la I Guerra Mundial fue enviado de nuevo a Rusia y suyos fueron los informes en los que iba detallando qué pasaba en el país del zar Nicolás II y el auge de los bolcheviques.

En enero de 1918 fue nombrado primera espada de la delegación británica en un Moscú ya soviético. Su figura comenzó a ser habitual en actos en los que aparecían líderes soviéticos de primer nivel: Lenin, Trotsky, Dzerhinsky… La capital soviética era un hervidero de intrigas. El 31 de agosto de 1918, Fanya Kaplan trató de asesinar a Lenin. El 2 de septiembre, Pravda denunciaba un complot franco-británico que tenía como fin la muerte de Lenin. El nombre de R.B.Lockhart aparecía en la información. Fue detenido y enviado a la temida Lubianka, donde fue interrogado directamente por Felix Dzerhinsky (creador de la Cheka, origen del KGB).

El 2 de octubre, viendo que el proceso se encaminaba a una pena de muerte segura y que existían motivos para relacionar a Kaplan con su hombre, Londres propuso a Moscú un intercambio por Maxim Litvinov, el representante soviético elegido por Lenin en Gran Bretaña y que había sido detenido con el único objeto de ser moneda de cambio en esa operación. Lockhart fue liberado, pero la sentencia, que fue de muerte para todos los acusados, explicaba que si pisaba de nuevo territorio soviético sería ejecutado de manera inmediata. Ya fuera de Moscú trabajó para que Trotski y sus seguidores pudieran encontrar lugares seguros cuando se desató la persecución al trotskismo en la Unión Soviética.

Durante la II Guerra Mundial, R.B. Lockhart se convirtió en una figura importante en los trabajos de propaganda británica, además de ser el enlace en Londres entre su gobierno y el exiliado de Checoslovaquia encabezado por Edvard Benes. Calladas las armas regresó a sus libros (su autobiografía “El As de los Espías” fue llevada a la televisión), tuvo un programa semanal en la BBC Radio para Checoslovaquia. El 27 de febrero de 1970, con 83 años, se apagó la vida de este Sir británico, diplomático, espía, mujeriego y futbolista.

Fuente: http://www.marca.com/futbol/2016/10/30/5816666dca4741ee5a8b4572.html

De la ‘opinión pública’ al lavado de cerebro

La idea de que los medios de comunicación tienen que cumplir una función de propaganda y de control de la opinión pública forma parte del acervo cultural popular y de los pensadores democráticos occidentales, y de las prácticas corrientes de los gobiernos parlamentarios y democráticos. Las instituciones se mantienen cercanas a estas empresas.

Hay quien afirma que los medios de comunicación influyen en la opinión pública para que ésta acepte los puntos de vista que convienen a cierta élite económica. Ya en la que se considera la primera gran revolución popular democrática de Occidente, la Guerra Civil inglesa de 1640, señalaba el historiador Walter Clements en 1661: la revolución ha vuelto a la gente “tan arrogante que nunca tendrá la humildad necesaria para someterse a una ley civil”.

Pero la definitiva institucionalización de la propaganda como modo de controlar la opinión en las sociedades democráticas se produce el 13 de abril de 1917 con la creación, en Estados Unidos, del Comité de Información Pública o Comisión Creel. Siete días antes el presidente Wilson, reelegido el mes anterior sobre la base de un programa que preconizaba la neutralidad de los Estados Unidos en la I Guerra Mundial, había declarado la guerra a Alemania.

El objetivo de la Comisión Creel fue cambiar la percepción de la opinión pública, mayoritariamente en contra, sobre la guerra. Esto se consigue en tal sólo seis meses de intensa actividad propagandística. El éxito de las nuevas técnicas empleadas-parcialidad, ocultación, omnipresencia del mensaje y rápido flujo de informaciones– no pasa desapercibido ni al gobierno ni a las empresas.

Entre los miembros de dicha comisión se encuentran Walter Lippman y Edward Berneys. El primero se convertirá en uno de los periodistas más influyentes de Estados Unidos y a través de libros como “Public Opinion” o “The Phantom Public”, desarrollará la idea según la cual el interés común escapa en gran parte a la opinión pública y sólo puede ser comprendido por “una clase especializada cuyos intereses personales trasciendan lo meramente local”.

Hay por lo tanto que conseguir que el grueso de la población se contente con elegir, entre los miembros de la “clase especializada”, a los hombres responsables a los que corresponderá proteger la riqueza de la nación. Para que la masa se contente con esto habrá que hacer lo que Lippmann describe como una “revolución en la práctica de la democracia”, es decir, la manipulación de la opinión y la “fabricación del consentimiento”, medios indispensables para gobernar al pueblo. “El público tiene que ser puesto en su lugar”, escribe, “con el fin de que los hombres responsables puedan vivir sin miedo de ser pisoteados por el rebaño de bestias salvajes”.

Por su parte, Edward Berneys, sobrino de Freud, fundará en 1920 el primer despacho que ofrecerá a las empresas técnicas de propaganda, término que al tener en Estados Unidos una connotación negativa, cambiará por “consejero de relaciones públicas”. Se convierte así en el padre de la moderna industria de las relaciones públicas que han cultivado a partir de entonces tanto empresas como gobiernos. En su libro “Propaganda” escribirá:

“La manipulación consciente, inteligente, de las opiniones y de las costumbres organizadas de la masa juega un papel importante en la sociedad democrática. Los que manipulan este mecanismo social imperceptible forman un gobierno invisible que dirige verdaderamente el país […] La minoría ha descubierto que podía influenciar a la mayoría según sus propios intereses.

Ahora ya es posible modelar la opinión de las masas para convencerlas de que apliquen sus fuerzas en la dirección deseada. Dada la estructura actual de la sociedad, esta práctica es inevitable. En nuestros días la propaganda interviene necesariamente en todo lo que tiene algo de importancia en el plano social, ya sea en el ámbito de la política o de las finanzas, de la industria, de la agricultura, de la caridad o de la enseñanza. La propaganda es el órgano ejecutivo del gobierno invisible”.

Al parecer el alcance de este tipo de opiniones se le escapaba porque, gracias a sus memorias, sabemos cuál fue su estupefacción cuando supo, en 1933, por boca de Karl von Weigan, periodista americano instalado en Alemania, que cuando Goebbels le mostró su biblioteca con obras consagradas a la propaganda, entre ellas se encontraba su libro “Cristalizing Public Opinion”.

La campaña de relaciones públicas para el golpe de estado en 1954 en Guatemala fue coordinada por Edward Bernays.

Martín León Barreto http://diagonalperiodico.net/spip.php?article7082

Risas y chuflas en el ‘hemicirco’

Bianchi

Sometido por prescripción facultativa a severas dosis de masoquismo, he visto la sesión de investidura, jueves a la mañana, de la que haré muy breves pinceladas sin sacar ninguna conclusión pues ya va en el título.

Se ha visto a un Rajoy pelín inusual y hasta sobrado sabedor de que la partida la tiene ganada y el árbitro está comprado, y de ahí que se ha permitido el lujo de emplear sorna e ironías, limitadísimas ambas, no hay categoría, que ha reído su bancada, pero también a quien iban dirigidas: Pablo Iglesias, que también reía, ya digo, que no se diga que carece de sentido del humor, síntoma de inteligencia. Podía haber dicho: “mire usted, señor Rajoy, no he venido aquí para reír gracietas, pero encajo sus sarcasmos porque soy un tío inteligente”, pero no dijo esto porque está en el Parlamento español (dos o tres veces hizo alusión a su fe patriótica y orgullo de ser español, por si había alguna duda de que, primero, español, y luego, de izquierdas y tal y tal…) Y como se supone que es de “izquierdas”, ¿pues qué hace o dice? Reinventar continuamente la “democracia” recordando -como si hubiera muchas dudas o temeroso de que la gente se chotee- las libertades de manifestación, expresión (iba por el “Rodead el Congreso” del sábado -día de la investidura definitiva- que no paran de decir que no lo han organizado ellos, pero que les parece un “sano ejercicio de libertad”, o sea, reinventando la democracia esta de pacotilla, como digo, o como dijera aquel “qué tiempos estos en que hay que recordar lo evidente”, que vivimos en democracia y en un Estado de Derecho y blablablá…) y, claro, queda como dios, como el campeón de las libertades y medio caudillo del pueblo, perdón, “la gente”.  Estos “crisóstomos” (“picos de oro” en griego) son buenos en estos lances, como lo era Trotsky arengando a las masas y por eso le quería Lenin hasta que le mandó a tomar por el orto y Stalin por el saco.

En un momento dado, lo que demostraría la solidez de esta democracia, Iglesias le dice a Mariano: “podría darse el caso de que un día, usted, señor Rajoy, perdiera las elecciones generales y las ganáramos nosotros… ¡¡¡ “Y NO PASARÍA NADA” !!! (admirativas, comillas, mayúsculas y negrita mías). Y si pasa, se le saluda, añado yo. Aquí la clave de bóveda. ¿Que es una forma de hablar, me dirán? Hummmm, no sé, no sé… Acabo con dos codas: el “chou” (show) ha sido protagonizado por dos “starrings” zurrándose unos “zascas”, como se dice ahora, pero con risas, colegueo casi, y muy deportivamente, que diría Ortega y Gasset. Protagonismo, pues, de ambos “toreros” merendándose y pasando por encima de la patética intervención del psoísta “Judas” Hernando, hasta ayer adalid del “no es no”, señor Rajoy, y hoy liderando la abstención que permite a Mariano gobernar. “Judas” decimos respecto a Pedro Sánchez -o Bruto apuñalando, no sólo él, a Julio César, pero ya quisieran estos liliputienses llegar a la suela de la sandalia de esos egregios romanos- que no ha aplaudido en ningún momento -cada cinco minutos la bancada psoecialista interrumpía el cante en el ansia de Hernando- al portavoz del PsoE. Sólo lo hizo -aplaudir- al final de su intervención, levantándose dos segundos de su escaño y volver a sentarse para anotar algo en su libreta que le servía para hacerse el loco.  Un detalle significativo -el no aplaudir mientras un Madina, por ejemplo, se desgañitaba- que nos hace apostar -después de su enigmático “el sábado será otro día”– porque Sánchez volvió a decir “no” por segunda vez el sábado. Morir matando, y es que, haga lo que haga, le van a moler igual desde todos los sitios, ángulos y antenas. Aunque igual es masoca como yo y se abstiene gozando con la azotaina por haber sido un niño malo y travieso.

Buenas tardes.

La Batalla de Mossul abre el camino a la independencia del Kurdistán irakí

El dirigente kurdo Masud Barzani
Uno de los objetivos no confesados de la batalla para arrojar a las fuerzas del Califato Islámico de la ciudad irakí de Mossul es abrir al camino a la independencia del Kurdistán irakí. Se trata del proyecto estelar del Plan Yinon por el cual el imperialismo invadió Irak en 2003.

Así lo ha reconocido el Primer Ministro de la región autónoma de Kurdistán, Nechirvan Barzani, durante una entrevista al diario alemán Bild. “Hace tiempo que las cosas están maduras” para la independencia, “aunque por el momento nos concentramos en la Batalla de Mosssul”.

Las fuerzas peshmergas del gobierno autónomo de Kurdistán participan en la referida batalla junto a las del gobierno central, aunque las relaciones entre ambos son tan malas que sólo la intervención del imperialismo asegura una mínima coordinación militar.

Barzani asegura al diario alemán que en cuanto finalice la batalla, se reunirán con el gobierno central de Bagdad “para hablar de nuestra independencia”. Desde que en 2003 cayó Saddam Hussein, “llevamos esperando un Kurdistán democrático, pero ese Irak ha fracasado”, añade Barzani. Los kurdos no son árabes, sino una nación que la “comunidad internacional” debe tener en cuenta “de manera realista”.

En el Kurdistán irakí no hay ejército irakí ni policía irakí, dice Barzani. “En un momento determinado habrá un referéndum de autodeterminación sobre la independencia de Kurdistán. Dejemos que la gente decida entonces”, concluye el dirigente kurdo.

Esta semana el secretario de Defensa de Estados Unidos, Ashton Carter, ha visitado al jefe del clan de los Barzani, Masoud, presidente del gobierno regional del Kurdistán. Entre los miembros de la delegación del Pentágono estaba Brett McGurk, el enviado especial presidencial para la coalición contra el Califato Islámico.

Durante el encuentro Barzani expresó su agradecimiento hacia el imperialismo por su intervención militar en Oriente Medio. El gobierno regional kurdo juega con todas las barajas, ya que también mantiene excelentes relaciones con el gobierno turco, según descubrieron los correos capturados y publicados por Wikileaks al AKP el pasado mes de julio, muy pocos días antes del golpe de Estado.

Uno de los correos muestra el compromiso del KDP de Barzani con las fuerzas especiales turcas para eliminar al PKK, una especie de guerra civil interna entre las distintas organizaciones kurdas. Dicho compromiso no era desinteresado porque otro correo menciona una ayuda financiera de 200 millones de dólares del AKP de Erdogan a “las áreas bajo control de los peshmergas”. Esta subvención era la respuesta a una petición de ayuda del gobierno kurdo al AKP para pagar a sus tropas, que llevaba varios meses sin cobrar sus salarios.

En agosto Erdogan y Barzani se reunieron en Ankara para discutir la estrategia común contra el PKK, según informó el portal kurdo Rudaw.

Los países africanos abandonan el neocolonalismo travestido con toga

La Presidenta Fernández de Gurmendi
El martes el ministro de Información de Gambia, Sheriff Bojang, anunció ante una cadena de televisión de su país que el gobierno había iniciado los trámites para abandonar el Tribunal Penal Internacional, al que acusó públicamente de “persecución contra los africanos” cuando “al menos 30 países occidentales han cometido crímenes de guerra” desde la creación de la nueva jurisdicción sin que hayan sido inquietados en ningún momento.

En 2013 la Unión Africana ya se posicionó contra este Tribunal, que tiene su sede en La Haya, a pesar de que todos sus juicios son contra africanos. Además Burundi y África del sur ya ha lo abandonaron anteriormente.

En medio de una gran controversia interna, el gobierno de Sudáfrica habló de nuevo colonialismo y denunció que el Tribunal Penal Internacional debería juzgar a los dirigentes franceses Sarkozy y Hollande por el asesinato de Gadafi y otros crímenes cometidos durante la invasión de Libia en 2011.

El Tribunal Penal Internacional “no es ya un lugar para la justicia sino el juguete de los poderes imperialistas en declive”, dijo hace unos años Uhuru Kenyatta, Presidente de Kenya y uno de los perseguidos, desde la Tribuna de la Unidad Africana. “Este Tribunal actúa a petición de los gobiernos europeo y americano, contra la soberanía de los Estados y pueblos africanos […] La gente califica esta situación de caza racial”, añadió.

El caso de Kenyatta es pintoresco. Tanto a él como a su antiguo oponente William Ruto, el Tribunal les acusa desde 2011 por crímenes contra la humanidad por unos disturbios causados durante las elecciones de 2007 en la que los partidarios de ambos se enfrentaron en la calle y que causaron 1.000 muertes. Pero en 2013 se pusieron de acuerdo para presentarse juntos a las elecciones.

34 países africanos firmaron en 1998 el Estatuto de Roma que creó este tinglado. Desde su entrada en funcionamiento en 2002 ha acusado a más de 30 dirigentes de ocho países africanos de los más horrendos crímenes que cabe imaginar, normalmente a petición de los gobiernos que tienen enchufe ante las grandes potencias y quieren desembarazarse de una oposición política molesta, como en Costa de Marfil. Los jueces son tan vagos que en 14 años sólo han realizado cuatro juicios… Afortunadamente trabajaban aún menos que el Tribunal Constitucional español. Actualmente su presidenta es la argentina Silvia Fernández de Gurmendi.

Mientras tanto, la ONU se sacude la caspa de los hombros: todas las tropas que ha enviado a África han sido acusadas de graves crímenes, asesinatos y violaciones en masa, que se han saldado con otros tantos carpetazos y pelillos a la mar. No hay pruebas (ni las habrá). La ONU se ha creado para salvar a lo humanidad de los crímenes, no para cometerlos.

En África sólo se ha cometido un verdadero crimen contra la humanidad: el colonialismo en todas sus formas.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies