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El gobierno italiano entrega 20.000 millones de euros a la banca en quiebra

Ayer el gobierno italiano aprobó un decreto para rescatar con dinero público al banco Monte dei Paschi di Siena, el tercer mayor banco del país con 20.000 millones de euros.

El decreto fue presentado a medianoche y ese regalo de 20.000 millones de euros permitirá reforzar la posición patrimonial del capital financiero y mejorar la liquidez de los bancos quebrados.

Una situación similar se produjo en mayo de 2012, cuando el gobierno español regaló 23.465 millones a Bankia para sanear las cuentas de la entidad.

Según el comunicado del gobierno italiano, con el regalo el Tesoro italiano adquirirá acciones de un banco interesado en una recapitalización “como precaución”. El Ministerio de Economía y Finanzas ya posee un 4 por ciento y ahora podría convertirse en accionista mayoritario.

La decisión ha sido aprobada en una reunión extraordinaria de ministros, convocada tras el anuncio de la entidad bancaria, de la que el Tesoro ha pasado a ser principal accionista.

El diario italiano Il Sole 24 Ore informaba de que el previsible rescate público de la entidad toscana se desarrollará en varias fases a lo largo de 2 ó 3 meses.

Previamente, el consejo de administración del Monte dei Paschi había solicitado un rescate público que garantizara la viabilidad de la entidad, tras el fracaso de su ampliación de capital por 5.000 millones, integrado en sus planes de saneamiento.

La entidad, que ha sufrido continuas crisis en los últimos quince años, padece acuciantes problemas de liquidez. En un informe publicado recientemente asegura que, de no lograr su objetivo de ampliar su capital gracias al mercado, entraría en números rojos en cuatro meses y no en once como había comunicado el pasado 16 de diciembre.

Los Cascos Blancos están dirigidos por espías británicos

En un informe el diario ruso Vzglyad señala que la organización de los Cascos Blancos está detrás de los informes falsos sobre los ataques aéreos de Rusia en Siria, y añade que la organización está dirigida por agentes de inteligencia británicos.

Vzglyad dice que hay razones para creer que la organización está supervisada por el servicio de inteligencia británico y el Fondo Soros.

“El Gobierno del Reino Unido asignó alrededor de 32 millones de libras para las necesidades de los Cascos Blancos en 2013, mientras que otros 12,5 millones de libras fueron pagados a la organización en el año 2016”, dijo una fuente cercana a la organización a la agencia de noticias Tass.

Los Cascos Blancos también han recibido 13 millones adicionales de dólares de Estados Unidos y el Reino Unido, incluyendo de compañías asociadas con el multimillonario George Soros, agregó. El grupo también ha recibido 23 millones de dólares de la USAID (la Agencia de Estados Unidos para el Desarrollo Internacional).

La fuente también dijo que uno de los líderes de los Cascos Blancos, Mosab Obeidat, ha jugado un papel en la financiación de los grupos terroristas.

Según algunos informes, Obeidat desempeñó el papel de mediador en un trato de suministro de armas a los militantes sirios por valor de 2,2 millones de dólares.

Hablando sobre el fundador de Cascos Blancos, James Le Mesurier, la fuente señaló que “es un graduado de la Real Academia Militar de Sandhurst, que hasta el día de hoy está al servicio de Su Majestad (la Reina Británica) y de la Inteligencia militar británica”.

Anton Mardasov, un experto en el Instituto de Desarrollo Innovador, dijo que los Cascos Blancos han difundido noticias falsas que tratan de implicar a Rusia o Siria en ataques contra hospitales, escuelas etc, pero luego tales noticias resultaron ser falsas cuando los periodistas han logrado visitar dichos lugares. Pese a ello, estas informaciones son reproducidas sin ningún cuestionamiento por los medios occidentales.

Fuente: http://spanish.almanar.com.lb/41699

En Libia también ha triunfado la estrategia mediterránea de Rusia y China

El general Jalifa Haftar
Así de claro lo admite el general del ejército francés Jean Bernard Pinatel en un reciente artículo (*). La Batalla de Alepo ha tapado los importantes cambios que se han producido en Libia en un año, donde los imperialistas han vuelto a fracasar estrepitosamente. Obama ha reconocido abiertamente que Libia ha sido el “mayor error” de sus ocho años de mandato. El acuerdo de Túnez firmado hace dos años bajo los auspicios de la ONU, es papel mojado. Pero esta vez los imperialistas no tienen nadie a quien echar las culpas.

En Libia, como en los demás países árabes a los que ha llegado la OTAN, el Califato Islámico intentó establecerse, e incluso estuvo a punto de hacerse con las riendas, aunque fracasó después de cuatro meses de dura batalla en Sirte, su feudo, con la milicia Misrata.

Aprovechando ese enfrentamiento, el general Haftar y sus aliados de la milicia Zintan se han apoderado del gas y el petróleo, lo que acabará poniendo a Misrata bajo la férula del general. Como estos milicianos son el apoyo más importante del gobierno de unidad nacional creado en 2014 en Túnez, lo que se ha arruinando es el propio acuerdo. El general Haftar está apoyado por Egipto, Rusia y China.

Para orientarse en el laberinto de destrucción que la OTAN ha dejado en Libia, hay que conocer a las fueras en presencia.

La primera de ellas es la milicia Misrata que, con 20.000 hombres, es la fuerza militar más importante, de la que tratan de apoderarse los Hermanos Musulmanes con el apoyo de la inteligencia militar turca, aunque el mismo tiempo también mantienen buenas relaciones con Italia, la antigua potencia colonial.

La segunda es la milicia Zintan, que controla el petróleo así como las fronteras y el gran sur desértico. Protege al hijo de Gadafi, Seif Al-Islam, al que se niega a entregar a los imperialistas para que organicen con él la correspondiente payasada de “juicio”.

La milicia del general Haftar, el Ejército Nacional Libio, reagrupa a los elementos de las antiguas fuerzas regulares que a lo largo del año ha logrado erradicar a los yihadistas de Bengasi y, de rebote, acabar con el gobierno de unidad nacional de Fayez Sarraj.

En Libia el Califato Islámico es un refrito de veteranos que han combatido en las guerra de Irak y Siria. Unos 2.000 ó 3.000 yihadistas se establecieron inicialmente en Derna en 2015 con el nombre de Wilaya Barqa, bajo el mando de Abu Al-Mughirah Al-Qahtani.

Los yihadistas locales, incluido Ansar Al-Sharia, la filial libia de Al-Qaeda, vieron a esta milicia como una fuerza “extranjera” y la expulsaron de Derna, desplazándose hacia Sirte. En el norte de África su influencia nunca ha sido la misma que en Irak o Siria.

En mayo los imperialistas desencadenaron la Operación Al-Bunyan Al-Marsus (Estructura Sólida) para desalojarles de Sirte, para lo cual contaron con Misrata, con algunas unidades bereberes, con la aviación estadounidense y los comandos especiales de Estados Unidos y Gran Bretaña.

Además de prolongada, la batalla de Sirte fue muy dura, palmo a palmo y una verdadera sangría para Misrata. Aprovechando su debilidad el general Haftar desata en setiembre una ofensiva en la que se apodera de los puertos de Ras Lanuf, Es Sider y Brega y, sobre todo, del petróleo.

De rebote el avance de Haftar es una derrota para el gobierno de unidad nacional, la apuesta de los imperialistas para Libia, huérfano de cualquier clase de apoyo porque las masas, cualquier que sea su origen tribal, repudian el imperialismo y los países que los representan. Consideran que el presidente de dicho gobierno, Fayez el-Sarraj, no es más que una marioneta cuya tarea es entregar el petróleo a las multinacionales del sector, incluidas las españolas, que son quienes le apoyan.

Como es tradicional en los últimos años, la ONU ha quedado en evidencia con sus condenas a Haftar, un viejo agente de la CIA que ahora a donde viaja es a Moscú y que ha cortado el suministro de gas que ENI llevaba a Italia.

En Libia quien tiene el fusil y tiene el petróleo, tiene también el poder, al que todos deben pleitesía, incluidas las milicias de Misrata, que han cambiado al gobierno de unidad por Haftar, arrastrando consigo a toda una coalición como Al Fajr Libya.

Como en todas las guerras emprendidas por el imperialismo en los últimos años, Libia es un país absolutamente arrasado. Desde 2011 no ha habido ni un minuto de paz, pero quien va ganando la guerra es quien ha roto todas las quinielas de las grandes potencias, el general Haftar, dos veces renegado. Primero traicionó a Gadafi por la CIA y ahora traiciona a la CIA por Moscú.

(*) http://www.geopolitique-geostrategie.fr/analyse-de-la-situation-en-libye-a-loree-de-2017-2017

La Unión Soviética ganó la carrera espacial a Estados Unidos

Serguei Pavlovich Korolev
Los verdaderos pioneros de la exploración espacial fueron los cosmonautas soviéticos y gran parte de los avances que hoy se usan en la Estación Espacial Internacional (EEI) se deben a los conocimientos y las innovaciones de la Unión Soviética. Es la conclusión del documental de la BBC «Cosmonautas: cómo Rusia ganó la carrera especial», que accedió a importantes documentos y entrevistó a los protagonistas de la extraordinaria puja entre soviéticos y estadounidenses por conquistar el Universo.

Al llevar al espacio el primer satélite, el primer ser humano y la primera estación orbital, la Unión Soviética logró vencer una y otra vez a Estados Unidos, cuyo programa espacial contaba con más fondos.

Los orígenes del programa espacial de la URSS se encuentran en las ruinas de la Segunda Guerra Mundial. En 1949 los soviéticos produjeron su propia bomba atómica. «Como era mucho más pesada que la estadounidense, debieron desarrollar un cohete más poderoso que la transportara, lo que terminó impactando en el programa espacial», explica Gerard de Groot, profesor de historia moderna de la Universidad de San Andrés, en Reino Unido.

La persona a la que le encargaron la tarea fue el ingeniero Serguei Pavlovich Korolev. «Korolev no era un científico, sino un genio de la gestión. Era un líder, una figura inspiradora, un político que sabía mover las palancas del poder y volver realidad las metas», dice el especialista en historia del espacio Asif Siddiqi, de la Universidad Fordham de Nueva York.

En la Unión Soviética lo consideraban tan importante desde el punto de vista estratégico que, para protegerlo de cualquier intento de asesinato, mantuvieron su identidad en secreto hasta sus últimos días. Se lo conocía simplemente como el «diseñador jefe».

En 1957 Korolev concluyó su obra maestra, el cohete R-7 Semyorka, que era nueve veces más poderoso que cualquier otro lanzador creado hasta ese momento. Después de varios intentos fallidos, el R-7 fue probado con éxito: logró volar 5.600 kilómetros hasta la península de Kamchatka. Fue el primer misil balístico intercontinental y, con él, Korolev convirtió a la Unión Soviética en una superpotencia mundial.

Sin embargo, el destino del R-7 no era convertirse en un arma. «Como misil era malo. Se demoraban mucho en prepararlo para el despegue. Mientras se desarrollaban otros cohetes más eficientes, el R-7 fue dedicado exclusivamente a la exploración espacial», cuenta el antiguo cosmonauta soviético Georgei Grechko.

El Sputnik y Laika

Una vez que contaba con un cohete apto, Korolev quería ser el primero en demostrar que los viajes espaciales eran posibles. Con ese objetivo, sus ingenieros desarrollaron un satélite simple, el Sputnik. Era apenas un transmisor de radio cubierto por una esfera de metal.

El 4 de octubre de 1957 el Sputnik fue colocado en órbita y comenzó a enviar señales de radio a la Tierra, un «bip» que los estadounidenses se esforzaron por decodificar pero que en realidad no contenía mensaje alguno. El mundo quedó fascinado. Entusiastas formaban largas filas ante los telescopios disponibles para poder ver la «segunda Luna» cruzando el firmamento.

El Sputnik fue una jugada maestra de propaganda y ahora el líder soviético Nikita Kruschev quería más: le pidió a Korolev otra gran misión espacial para las conmemoraciones del 7 de noviembre, el aniversario de la revolución bolchevique de 1917.

El plazo de alrededor de un mes parecía imposible. Con todo, el 3 de noviembre de 1957 la Unión Soviética envió al espacio otro satélite, pero esta vez con un pasajero a bordo: Laika, una perra callejera hallada en Moscú. Laika les dio a los soviéticos otra victoria propagandística y a los estadounidenses otro dolor de cabeza.

«En Estados Unidos creían que si la URSS había sido capaces de llevar a un animal al espacio, pronto estaría en condiciones de enviar a un ser humano a órbita», explica el historiador De Groot.

La sonrisa de Yuri Gagarin

A principios de la década de 1960, 20 potenciales cosmonautas se entrenaban en secreto en una zona rural de Rusia, entre ellos el joven Alexei Leonov. «Cada día corríamos 5 kilómetros y nadábamos 700 metros. También saltábamos en paracaídas; yo llegué a hacer unos 200 saltos», le cuenta Leonov a la BBC. Pero además del entrenamiento físico, los cosmonautas debían prepararse para los rigores del espacio.

Debían ser capaces de resistir la enorme fuerza del despegue y del aterrizaje. Se los encerraba durante días en salas a prueba de ruidos para experimentar el aislamiento psicológico. Y lo peor de todo era la preparación para la eventualidad de que la cápsula comenzara a girar sin control en el espacio. «Era algo muy difícil de aguantar», recuerda el ex cosmonauta Georgei Grechko. «Algunos se ponían pálidos, otros verdes. Y luego, como solíamos decir, les mostraban a los demás su cena: vomitaban».

La preselección del primer ser humano que iría al espacio quedó reducida a dos nombres: Yuri Gagarin y Guerman Titov. «Korolev terminó escogiendo al hijo de campesinos Gagarin», dice Grechko. «Nosotros pensábamos que el más listo y el mejor educado era Titov. Pero el jefe consideró aspectos en los que nosotros, como ingenieros, no habíamos pensado: cuán apuesto era el candidato, su sonrisa. Y tenía razón». El «ingeniero jefe» sabía que si la misión resultaba un éxito, el rostro de Gagarin estaría en las portadas de todos los periódicos del mundo.

El 12 de abril de 1961 Gagarin llegó donde ningún ser humano había llegado antes: la órbita de la Tierra. A bordo de la cápsula Vostok, dio una vuelta al plantea en una hora y 48 minutos. «Estoy mirando la Tierra», dijo al comunicarse con el centro de control. «Veo los colores del paisaje, bosques, ríos, nubes. Todo es tan bello».

Gagarin fue recibido como un héroe en la Unión Soviética y viajó por el mundo llevando su sonrisa triunfal. Era la encarnación del dominio de la Unión Soviética en la carrera espacial.

Seguidilla de hazañas

Con su economía en auge, Estados Unidos podía invertir grandes sumas de dinero en el desarrollo de un programa lunar. Por el contrario, en la URSS los dirigentes no estaban dispuestos a financiar ningún viaje a la Luna.

«Mi padre le dijo a Korolev que en la Unión Soviética había otras prioridades: producir más alimentos para acabar con la escasez y construir más viviendas», le dice a la BBC Sergei Kruschev, hijo del líder soviético Nikita Kruschev. En lugar de ello, Korolev lanzó una serie de misiones menos costosas a la órbita baja de la Tierra, cada una de las cuales reportó una victoria propagandística. Entre ellas se destacan dos de 1963: el vuelo orbital más largo hasta la fecha (cinco días) y la primera mujer en ir al espacio, Valentina Tereshkova.

El 18 de marzo de 1965 se sumaría otro hito: Alexei Leonov se convirtió en el primer ser humano en realizar una caminata espacial. «Korolev nos había dicho: ‘Así como un marino a bordo de un buque tiene que ser capaz de nadar en el océano, un cosmonauta debe saber flotar en el espacio», recuerda Leonov.

La estaciones espaciales

El 19 de abril de 1971 los soviéticos lanzaron a órbita Salyut 1, la primera estación espacial temporal de la historia. La ocuparon tres cosmonautas durante tres semanas. A esta le seguirían misiones y estancias cada vez más prolongadas.

El 20 de febrero de 1986, mientras los estadounidenses se concentraban en vuelos de corta duración con los transbordadores espaciales, los soviéticos colocaron en la órbita terrestre la primera estación permanente, la MIR, que fue completada a lo largo de una década.

Con 31 metros de ancho, 19 de largo y 27, 7 de alto, esta estructura se convirtió en un enorme laboratorio suspendido, con módulos separados para astrofísica, ciencia de los materiales y estudio la Tierra. Equipos de cosmonautas visitaban la estación por periodos de un año y se convirtieron en verdaderos expertos en la vida en el espacio.

A fines de 1991, mientras la MIR orbitaba el planeta, la Unión Soviética se disolvió. Cuando la MIR fue dada de baja y se desintegró al reingresar a la Tierra en 2001, su reemplazo, la Estación Espacial Internacional (EEI), ya estaba siendo ensamblada en órbita.

Era la primera aventura totalmente internacional en el cosmos: 15 agencias espaciales colaboraban para construir una estructura cuatro veces más grande que la MIR.

La Estación Espacial Internacional ha marcado una nueva era de exploración internacional. «Nosotros teníamos un gran conocimiento de las largas estancias en el espacio, de cómo afectaban a una persona. Así que nos unimos al proyecto y compartimos todo lo que sabíamos», le cuenta a la BBC el ex cosmonauta Alexander Lazutkin.

Ciertamente, la EEI es el testamento de los logros del programa espacial de la URSS durante 50 años de exploración del Universo. Su sistema de soporte vital está basado en los de las estaciones Salyut y MIR. Los trajes que se utilizan son «hechos en Rusia», versiones actualizadas del que empleó Alexei Leonov en la primera caminata espacial de la historia.

Desde 2011 la única manera de llegar a la EEI es por medio de una cápsula Soyuz montada en un cohete R-7, ambas tecnologías que, aunque modernizadas, diseñó Sergei Korolev hace medio siglo.

Se abre un restaurante en Moscú dedicado a Stalin

Buena noticia para los amantes de la gastronomía: acaba de abrir el restaurante “NKVD” en el número 8 de la calle Ostozhenka, a dos kilómetros del Kremlin. La decoración es el último grito en la moda de la restauración: sobre una chimenea cuelga un retrato de José Stalin con una guerrera blanca.

El menú es exquisito y la carta la decora la hoz y un martillo junto al nombre del restaurante, “NKVD”, las siglas de la policía política de la antigua URSS.

A los camareros, que visten el uniforme militar soviético, no les falta el mejor humor: ¿NKVD? Son las iniciales en ruso de una frase que se traduce como “Cocina Popular de una Gran Potencia”, responde el camarero con sorna en las mismas narices de un retrato sonriente del gran Félix Dzerzhinski, el primer Comisario del Pueblo para Asuntos Internos, el peor martillo que ha aplastado las cabezas de los contrarrevolucionarios.

Es un típico restaurante del centro de Moscú con enormes muebles de madera, ensalada César por 400 rublos (6,4 dólares) y en la carta una recomendación: “entrantes estilo Stalin”.

Con su uniforme militar el camarero advierte a los comensales: la transformación del antiguo restaurante, “Tierra y mar” no ha hecho más que empezar. En el futuro habrá más símbolos soviéticos. Cuando le preguntan para qué tipo de público está pensado, responde seguro: “para todos”.

Aquí no hacemos publicidad, pero ahora vamos a hacer una excepción: en su próximo viaje a Moscú incluyan una visita al restaurante NKVD. Ni Argiñano, ni pulpo a feira, ni pa amb tomàquet, ni morcillas de Burgos, ni bacalao al pil-pil, ni gazpacho, ni bocadillo de calamares, ni migas de Murcia… ¡NKVD!

¡ Menú del día, desayunos y cenas! ¡NKVD!

Las lecciones del asesinato del embajador ruso en Turquía

Andrei Karlov, embajador ruso asesinado
Si descartamos que el asesinato del embajador ruso en Turquía haya sido una casualidad o la obra de un “lobo solitario” es mucho más fácil entender algo de los graves sucesos que están ocurriendo en el mundo, sobre todo si concluimos calificando al imperialismo de “asesino”, porque debería servir para deslindar bastante bien los campos: donde hay un asesino hay alguien asesinado y, en este caso, el asesinado es un alto diplomático ruso.

Sin embargo, resulta que no es así porque hay quien -de manera sistemática- desempeña el mismo papel que Serrano Súñer en 1941, cuando el III Reich atacó a la URSS, y grita “¡Rusia es culpable!” Así es como la burguesía explica aquella historia: la URSS no fue agredida y atacada sino que se produjo un “choque” con Alemania. Ponen al mismo nivel a los asesinados con los asesinos. Los asesinados también son unos asesinos, es decir, que tienen -al menos- una parte de la culpa de su propia muerte y, por extensión, de todos los demás crímenes que están ocurriendo.

Este tipo de concepciones son intolerables, cualquiera que sea el crimen al que nos estemos refiriendo. Por ejemplo, podemos hablar de los seis años de crímenes en Libia, una catástrofe en la que nos gustaría que nos explicaran qué tipo de responsabilidad tiene el manido “bloque imperialista emergente” que -según esa corriente- componen Rusia y China.

El asesinato del embajador Karlov es una metáfora dramática de lo que está ocurriendo. Por nuestra parte estamos tratando de hacer memoria para recordar si ese “bloque imperialista emergente” ha cometido una fechoría parecida con el bloque contrario. ¿Ha muerto últimamente algún embajador de Estados Unidos, de Francia o de otra potencia imperialista “clásica”?

Lo mismo que en Libia o en Ucrania, en Siria no se ha producido ningún “choque” entre dos bloques imperialistas rivales, una afirmación que, además de servir para lavarse las manos, es una manera como cualquier otra de enmascarar los graves sucesos que están ocurriendo en el mundo.

El asesinato de Ankara lo ha reivindicado Jaish Al-Fatah, antes conocido como Frente Al-Nosra y antes como Al-Qaeda, un empeño de camuflaje tras el que no hay otro protagonista que el imperialismo estadounidense. Los mismos actores que desatan una guerra de agresión (no un “choque”) contra un país, como Siria, asesinan al embajador de otro país, Rusia, que acude en ayuda de los agredidos.

El momento del crimen tampoco se elige al azar sino justamente cuando en Moscú tres países (Turquía, Irán y Rusia) que están ayudando a Siria, a los agredidos, tratan de ponerse de acuerdo para lograr la paz, una maniobra evidente para sabotearla y que el crimen no acabe nunca.

Luego a un lado tenemos a los agredidos y los asesinados, y al otro tenemos a los agresores y los asesinos. No se puede llamar “choque” a un enfrentamiento entre ambas partes. Uno de ellos desata la guerra y quiere que no se acabe nunca. El otro se defiende, busca la paz y todos sus esfuerzos son saboteados a cada paso por los anteriores.

El que te llama asesino justo en el momento en que entierras a la víctima de un asesinato es que no se ha enterado de nada de lo que ha pasado. Debería hacérselo mirar.

La revista oficial del ejército promociona a la Fundación Francisco Franco

“La reconquista de España” es una obra en 34 tomos sobre la “cruzada” fascista realizada por la Fundación Francisco Franco en Maryna Ediciones. En su página 12 este mes la revista del Ejército de Tierra inserta publicidad gratuita de esa propaganda carvernaria.

Pero cuando el periodista Ildefonso González destapa el asunto en Twitter, el ejército trata de tapar sus vergüenzas y el anuncio desaparece de la web. Ahora el ejército fascista difunde una nueva versión donde una felicitación navideña sustituye a la publicidad fascista.

La obra que publicitaba la revista del ejército está escrita por Víctor Ruiz Albéniz, al que se presenta como un “cronista sin silencio de nuestra cruzada”, que es el término que se utiliza en el lenguaje fascista para aludir a la Guerra Civil.

El recopilatorio de 34 títulos –entre los que están La historia del Caudillo, Así empezó el movimiento salvador o Madrid en el cepo- presume de incluir en cada tomo “la firma de la duquesa de Franco” y “un sentido prólogo de D. José Utrera de Molina”, un destacado falangista que ocupó varios ministerios importantes en la dictadura, además de ser suegro de Alberto Ruiz-Gallardón, fue uno de los cargos franquistas contra quien se dictó orden de detención universal por parte de la jueza María Servini, que investigaba en Argentina los crímenes del franquismo.

La obra promocionada por la revista del Ejército de Tierra llevaba tiempo siendo publicitada por la Fundación Nacional Francisco Franco, organización que lo vende en su tienda en línea al precio de 200 euros, aunque antes se ofrecía por 500 euros.

A la oferta se ha sumado la publicación del Ministerio de Defensa que dirige María Dolores de Cospedal hasta que ha sido denunciado por el periodista Ildefonso González en Twitter.

Su primer tuit fue el 16 de diciembre, y en este tiempo, el Ejército español se ha esmerado para borrar la publicación de su web. Actualmente, es imposible encontrar la versión original en todos los enlaces que hay en la página del Ejército de Tierra y el contenido ha sido también eliminado de su Slideshare.

Desde que denunciara su publicación, Ildefonso González está sufriendo la ira de una cuenta anónima de Twitter, creada hace unos días, que
sólo se dedica a exigirle que borre las capturas de la versión antigua, bajo el argumento de que quiere hacer publicidad a la editorial responsable del
libro franquista y de que su denuncia es falsa.

Además, se ha difundido un nuevo ejemplar de la revista donde el anuncio franquista ha sido sustituido por una felicitación navideña de la redacción.

Fuente: http://www.elplural.com/politica/2016/12/21/el-ejercito-de-tierra-promociona-en-su-revista-oficial-un-libro-sobre-la-cruzada

Los vecinos de Alepo celebran la liberación de su ciudad de los terroristas por el ejército sirio

Cientos de residentes de Alepo y los estudiantes de la Universidad se han reunido en la “Sala de Al-Asad”, en el centro de la ciudad, con el fin de celebrar la liberación y el acercamiento a la hora de evacuación completa de los terroristas y hombres armados.

De acuerdo con la televisión siria, las últimas tandas de autobuses que se dedican a la evacuación de Alepo están saliendo de la ciudad.

Los participantes al agitar banderas de la República Árabe Siria cantaban el himno nacional sirio.


La celebración tiene lugar un día después de que los residentes de la ciudad recién liberada fueran testigos de una explosión en el barrio cristiano de Azizia, donde la gente se festejaba el triunfo del ejército frente al terrorismo.

Los residentes de la ciudad cristiana también decoraron el árbol de Navidad tras cuatro años de asedio, exclamando palabras de agradecimiento al presidente sirio Bashar Al-Asad.

Según medios locales la explosión que se produjo a unos 50 metros de la multitud no dejó víctimas. Las tropas sirias liberaron completamente la ciudad de Alepo que desde 2012, estaba dividida entre el Gobierno de Damasco y los grupos salafistas.

Fuente: http://alwaght.com/es/news/79131

En Alepo los sirios han vencido pero no han convencido

René Descartes (1596-1650)
En todas las culturas una larga tradición oral ha transmitido que son los vencedores los que cuentan la verdad de una guerra porque, en definitiva, la verdad o la mentira no son nada por sí mismas; dependen de la fuerza física de quien la cuente.

Es algo muy arraigado en las conciencias o, mejor dicho, en el subconsciente, que se ha cumplido siempre hasta ahora, hasta la batalla de Alepo, en la que los vencedores sólo se han impuesto en el campo de batalla, pero no en los discursos.

“Venceréis pero convenceréis”, le han dicho al gobierno de Siria y, como cabía esperar, sólo ha sido una victoria parcial lograda, además, en un terreno que para la guerra moderna es irrelevante, porque las auténticas armas de destrucción masiva son las televisiones, las radios, las redes sociales y no las municiones, los misiles y los tanques.

Las nuevas armas de destrucción masiva crean sujetos pasivos, planos y dóciles. Su intelecto ha sido cultivado durante años por un sistema “educativo”, además de familiar y mediático, que tiene la tarea de amaestrar y domesticar a los espíritus indóciles, propios de la juventud rebelde, crítica y espontánea.

La escuela y los medios de comunicación forjan a otro prototipo de persona, alguien aborregado que, como describiera Agustín de Hipona hace más de mil años, es “fuerte con el débil y débil con fuerte” o, dicho con otras palabras, al que sólo tiene coraje para enfrentarse con los de abajo, que siempre pide explicaciones a los humillados de los motivos de su protesta, el que no sólo te exige que tengas razón sino, además, que se la demuestres.

Más de cinco siglos después, el gran Descartes escribió una obra maestra del pensamiento, “El discurso del método”, del que pocos se acuerdan, y mucho menos los que se dedican a la “enseñanza” o al “periodismo”. El francés no sólo escribió un panfleto inigualable contra la autoridad y contra los poderosos, sino contra los “argumentos de autoridad”, es decir, contra la suposición -muy extendida- de que una afirmación es más verosímil si procede de alguien revestido de “prestigio”, como un ministro, un periódico, un universitario o alguien que muestra algún tipo de título.

En el discurso dominante, que es el que impone la clase dominante, los que se dedican al trabajo intelectual siempre tienen más y mejores argumentos que los que se dedican al trabajo manual, los peones, los jornaleros, los albañiles, los mineros… Con la batalla (ideológica) de Alepo nos han venido a la cabeza las sabias palabras de nuestro admirado Jean Paul Pougala, vendedor de mangos silvestres en un mercadillo de Dakar: “Hasta ahora, todo lo que se ha escrito sobre África es mentira” porque no lo han escrito los africanos, ni lo han escrito siquiera desde África. Nosotros decimos lo mismo de Alepo, de Siria, de Oriente Medio, del islam…

Una afirmación cualquiera no es verdad ni mentira porque haya muchos o pocos que crean en ella, como dijo también Descartes. No es cuestión de números. Sin embargo, para muchos lo más verosímil es lo que está más extendido, lo que se repite una y otra vez, en fin, lo que “todos” creen que es cierto, como si algo así se sometiera a votación y la verdad pudiera ganar por mayoría. “¿Dónde va Vicente? Donde va la gente”.

En este punto hay algunas reglas que nuestros lectores deberían tener en consideración siempre. La primera es que con el tiempo, la historia va poniendo las cosas en su lugar correspondiente. Si perseveran en la defensa de la verdad, las minorías se acaban convirtiendo en su contrario, en mayorías, y al revés.

Otra regla: en todos los avances que ha experimentado la humanidad en materia de conocimiento, ha sido siempre una minoría la que se ha visto obligada a luchar (porque se trata de eso, de una lucha) en contra de la mayoría, que sostenía criterios falsos o erróneos. Lo que triunfa en la historia no es sólo la fuerza ni la mayoría, sino la verdad, es decir, sólo triunfan aquellos que están defendiendo la verdad.

Una última regla: se trata de una lucha desigual, contra un enemigo muy superior en medios. Muchas veces es una lucha contra la persona más cercana a tí mismo, que se ha dejado arrastrar por la corriente porque eso es lo más fácil. La mentira te la venden en cualquier esquina envuelta en papel de celofán; la verdad te la tienes que buscar tú mismo y ya te decimos desde ahora que te costará trabajo encontrarla.

Tendrás que luchar contra tí mismo y serás despreciado e insultado. Si te empeñas en defender la verdad, es posible que acabes muriendo en el exilio, como Descartes.
Si estás convencido de algo que te ha sido muy fácil deducir, ten mucho cuidado; lo más probable es que no sea cierto. El método -decía Aristóteles- es una camino. Hay que recorrerlo, hay que caminar, esforzarse: nadie puede hacerlo por tí. Los demás sólo somos comadronas, decía Sócrates, podemos ayudar, echar una mano, hacerte pensar. El parto es cosa tuya y te va a doler.

Dos policías fascistas se dedican a amenazar a las prostitutas en Madrid

Las prostitutas del polígono Marconi de Villaverde (Madrid) aseguran que sufren tratos vejatorios e insultos por parte de un inspector de policía al que conocen como El Comisario, y otra policía, conocida como María.

“Te jodes, te voy a multar para que empieces bien el día de trabajo”, “no vamos a parar hasta echaros de aquí” o comentarios tránsfobos llenan las calles del polígono Marconi de Villaverde, donde muchas mujeres son prostituidas. Las asociaciones de prostitución aseguran que muchas de ellas, la mayoría identificadas como víctimas potenciales de trata, “sienten miedo, se encuentran desprotegidas y temen represalias” ante estos hechos.

Los abusos policiales que declaran las mujeres se producen desde 2013, pero aseguran que se han incrementado este último año, a raíz de la entrada en vigor de la Ley de Seguridad Ciudadana.

Las organizaciones que operan en las calles del polígono ofreciendo asistencia sanitaria y servicios sociales a las mujeres aseguran que las prostitutas no pueden confiar en el Comisario y ni en su colega María debido al trato vejatorio que emplean con ellas.

Las mujeres afirman sentirse desprotegidas ante las instituciones. No disponen de pruebas que demuestren que El Comisario comete estos tratos vejatorios, humillaciones, insultos y amenazas hacia las mujeres del polígono para presentar una denuncia formal: “Intentar grabar las actuaciones del inspector es peligroso, cuando nos ve con el teléfono nos dice que o colguemos, o nos detiene”, afirman las mujeres.

“El Comisario nos multa sin darnos explicaciones, tras entregar sin oponer resistencia nuestro DNI, y nos devuelve la documentación tirándola al suelo”, afirman varias mujeres de Villaverde. También han recibido amenazas por parte del inspector jefe como “la próxima vez os llevo presas” o incluso “os voy a pegar dos hostias”.

Una de las mujeres asegura que, mientras se encontraba haciendo cola en la comisaría de Aluche para renovar sus papeles, el inspector jefe se acercó a ella y le dijo alzando el tono: “Ya sé de qué te conozco, de trabajar de prostituta en el polígono. Luego iré a multarte a ti y a tus amigas”.

Las multas sin explicaciones son constantes. Una de las víctimas de estos tratos vejatorios por parte del llamado El Comisario asegura que le advirtió que “con tanta multa” no ganaría nada de dinero para comer, y él le respondió: “Estás muy gorda, no necesitas comer tanto”.

Los comentarios racistas y tránsfobos forman parte de su rutina: “Vete a zorrear a tu país”, “a limpiar escaleras”, “ojalá volvieran los tiempos de Franco para quitar a esta gente de aquí” o incidir en si las mujeres transexuales del polígono están operadas o no.

Diversas organizaciones dedicadas a proporcionar servicios sociales a las mujeres prostituidas (Médicos del Mundo, Hetaira y Mujeres en Zona de Conflicto, entre otras) han pedido que “se demuestre que estamos en un Estado de Derecho”.

Ante las denuncias que le han llegado, la Jefatura Superior de Policía de Madrid ha dicho que la actuación de los dos policías es correcta. Así es como hay que tratar a las personas: como tratarías a tu misma madre.
Fuente: http://www.publico.es/sociedad/inspector-jefe-policia-intimida-mujeres.html

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