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¿Corre Wall Street hacia su inminente desastre?

Si el “ladrillo” (especulación inmobiliaria) arrastró al capital financiero por los suelos, hay otro “ladrillo” mucho peor a la vuelta de la esquina y a punto de reventar: el de las acciones de los grandes monopolios internacionales.

La cotización en bolsa de las acciones de las grandes multinacionales no tiene nada que ver con sus beneficios reales; son precios absolutamente inflados por la especulación. Marx diría que su valor no tiene nada que ver con su precio (valor de mercado) y, coo siempre, se acabará imponiendo el primero sobre el segundo.

Desde que hay índices bursátiles se sabe que cada vez que la cotización se dispara, el desplome llega inmediatamente después. En Wall Street el índice S&P500 se ha multiplicado por 3,7 desde 2009, favorecido por una política monetaria de la Reserva Federal de bajos tipos de interés a largo plazo.

Las multinacionales incluídas en dicho índice cotizan a unos valores que multiplican por 15 los beneficios aproximadamente, lo que no parece excesivo a primera vista si no se tiene en cuenta que estamos hablando de un plazo de tiempo de 8 años.

La relación entre la cotización y los beneficios se mide por el índice PER, que es bastante engañoso. Para corregirlo, el Premio Nóbel de Economía Robert Shiller elaboró otro diferente que depende del ciclo económico, es decir, no tiene en cuenta tanto los beneficios anuales como la inflación y, sobre todo, el promedio de beneficio en los últimos diez años.

Pues bien, teniendo en cuenta la corrección de dicho índice, el desfase entre la cotización en bolsa de los grandes monopolios y sus beneficios se duplica, alcanzado un 30, lo que en el siglo pasado en Wall Street sólo se logró en dos ocasiones.

La primera fue en el famoso hundimiento de 1929 que marcó el inicio de la Gran Depresión y la segunda a finales de los noventa, cuando el PER corregido llegó hasta 44, su máximo registro histórico.

En el máximo de 1987 que precedió al “lunes negro” del mes de octubre, con una caída del 23 por ciento del Dow Jones, el PER corregido fue de sólo un 18, muy parecido al actual. La serie histórica se puede ver en el siguiente gráfico:

Los cinco pilares de la maquinaria de guerra del imperialismo

En la década de los años veinte del pasado siglo, el Presidente Calvin Coolidge dijo: “El negocio de Estados Unidos consiste en hacer negocios”. En la actualidad, puede decirse que la industria de armas y la guerra permanente se han convertido en una gran parte del negocio estadounidense, conformándose como una especie de filial de un complejo industrial militar bien arraigado. Anteriores hombres estadounidenses con visión de alcance hicieron advertencias contra esta deriva, hombres como el Presidente George Washington y el Presidente Dwight Eisenhower, al ser intrínsicamente contrapuesta a la democracia y la libertad. Sin embargo, en la actual administración Bush-Cheney sus principales miembros fueron parte de ellas y, precisamente, estuvieron muy ocupados promocionándolas.

Las guerras, especialmente las guerras electrónicas modernas, provocan unas masacres terribles, pero son también sinónimo de grandes contratos que suponen costes altísimos, grandes beneficios y grandes posibilidades de empleo para todos aquellos que conforman el necesario engranaje militar. Las guerras son el paraíso de los carroñeros.

Las guerras son también una vía para que políticos mediocres monopolicen las noticias y los medios de comunicación en su favor de forma partisana avivando el fervor patriótico y presionando por un nacionalismo de vía estrecha. Efectivamente, inflamar el patriotismo y el nacionalismo es un viejo truco demagógico que se utilizó siempre para dominar las naciones. Cuando eso sucede, hay un claro riesgo de que la democracia y la libertad se lleguen a erosionar, e incluso que desaparezcan si esos desarrollos conducen a una concentración exacerbada de poder y de corrupción política.

Los ataques terroristas del 11-S de 2001 supusieron una bonanza para el complejo industrial militar estadounidense. Fue un acontecimiento, un “Nuevo Pearl Harbor”, por el que algunos habían estado abiertamente esperando. ¿La razón? Esos ataques dieron el pretexto perfecto para desarrollar gastos militares, que se habían estado en gran medida anhelando tras la desaparición del antiguo Imperio Soviético. Y, además, proporcionaron el fundamento para aumentarlos de modo espectacular, sustituyendo la “guerra contra el comunismo” y la “Guerra Fría contra la URSS” por una “guerra antiterrorista” y una “guerra contra los islamistas”. En esta nueva perspectiva, las puertas del gasto militar podían abrirse y éste fluir de nuevo. El desarrollo del cada vez más sofisticado armamento podría continuar y miles de monopolios y cientos de distritos políticos podrían seguir llevándose los beneficios. Los costes serían asumidos por los contribuyentes, por los hombres y mujeres jóvenes que morirían en combate y por las remotas poblaciones que yacerían bajo la lluvia de bombas que caerían sobre ellos y sus hogares.

Efectivamente, en septiembre de 2000, cuando el Pentágono emitió su famoso documento estratégico titulado “Reconstruir la Defensa de Estados Unidos”, se expresaba la creencia en que el tipo de transformación militar que los planificadores estaban considerando requeriría de algún “suceso catastrófico y catalizador”, como un Nuevo Pearl Harbor, para que fuera posible venderle el plan al pueblo estadounidense. Fueron o intuitivos o afortunados porque, un año más tarde, ya tenían el “Nuevo Pearl Harbor” que estaban esperando.

El complejo industrial militar necesita guerras, muchas y sucesivas guerras, para prosperar. El equipamiento militar viejo tiene que ser reparado y reemplazado cada determinado tiempo si hay una guerra en marcha. Pero para justificar el enorme coste que supone tener que desarrollar armas cada vez más mortíferas, se necesita que haya un clima constante de temor y vulnerabilidad. Por ejemplo, durante el verano de 2006 los ataques israelíes contra el Líbano y Gaza facilitaron el uso de nuevas armas fabricadas en Estados Unidos. Esas armas incluían bombas de uranio empobrecido, armas de “energía directa” y armas nuevas químicas y biológicas. Estas armas no sólo logran que el acto de matar sea más fácil sino que también dejarán contaminado el medio ambiente con partículas de uranio empobrecido radioactivo durante las próximas décadas.

Pero, para construir un pacto suficientemente fuerte como para llevar a un país democrático por la senda de una permanente economía de guerra, se necesita una alianza de intereses entre militaristas, industriales, políticos, aduladores y propagandistas. Estos son los cinco pilares del complejo industrial militar que pueden encontrarse en los Estados Unidos.

El sistema militar estadounidense

En 1991, al final de la Guerra Fría, el presupuesto de defensa de Estados Unidos era de 298.900 millones de dólares. En 2006, ese presupuesto había aumentado hasta alcanzar la cifra de 447.400 millones de dólares, y esa cifra no incluía los 100.000 millones de más gastados en las guerras de Irak y Afganistán. Se ha estimado que los gastos militares estadounidenses, sin necesidad de exagerar, se aproximan a la mitad de los desembolsos militares mundiales (48 por ciento del total mundial en 2005, según cifras oficiales), a pesar de que la población estadounidense representa menos del 5 por ciento de la población mundial y alrededor del 25 por ciento de la producción mundial total. Como porcentaje, los gastos militares estadounidenses se engullen un mínimo de un 21 por ciento del presupuesto federal total estadounidense (2006 = 2.500 billones de dólares). Un presupuesto militar tal es mayor que el productor interior bruto (PIB) de algunos países, como Bélgica o Suecia. Es una especie de gobierno dentro de otro gobierno.

En 2006 el Departamento de Defensa de Estados Unidos empleó a 2.143.000 personas, mientras que los contratistas de defensa privada emplean a 3.600.000 trabajadores, lo que supone un total de 5.743.000 puestos de trabajo en Estados Unidos relacionados con el sector de la defensa, o el 3,8 por ciento del total de la fuerza laboral. Además, hay casi 25 millones de veteranos en Estados Unidos. Por tanto, se puede decir que más de 30 millones de estadounidenses reciben cheques que tienen su origen directa o indirectamente en el presupuesto militar de Estados Unidos. Suponiendo con cautela que sólo dos personas mayores de edad votan por hogar, esto se traduce en un bloque de unos 60 millones de votantes estadounidenses que tienen intereses financieros en el sistema militar estadounidense. Así pues, nos encontramos con el peligro de una sociedad militarizada que se perpetua a sí misma políticamente.

Los contratistas de la defensa privada

Los cinco contratistas más importnates de la Defensa estadounidense son Lockheed Martin, Boeing, Northrop Grumman, Raytheon y General Dynamics. Van seguidos de Honeywell, Halliburton, BAE System y miles de compañías y subcontratas de defensa más pequeñas. Algunas, como Lockeheed Martin en Bethesda (Maryland) y Raytheon en Waltham (Massachussets) obtienen cerca del 100 por ciento de sus negocios de los contratos de defensa. Otras, como Honeywell en Morristown (Nueva Jersey), tienen importantes divisiones de productos de consumo.

Sin embargo, todas están preparadas para sacar provecho en cuanto los gastos de suministros de armas aumentan. De hecho, los contratistas de defensa estadounidenses han estado disfrutando de los grandes presupuestos del Pentágono desde marzo de 2003, i.e., desde el comienzo de la guerra de Irak. Como consecuencia, han contabilizado aumentos considerables en los rendimientos totales de sus acciones, yendo desde el 68 por ciento (Northrop Grumman) hasta el 164 por ciento (General Dynamics) desde marzo de 2006 a septiembre de 2006.También se ha señalado que los contratistas de la defensa privada juegan otro papel social: son grandes empleadores de antiguos generales y antiguos almirantes del sistema militar de Estados Unidos.

El sistema político

En Estados Unidos, el Presidente George W. Bush, un antiguo petrolero, y el Vicepresidente Dick Cheney, como antiguo presidente y director ejecutivo de la gran compañía de servicios petrolíferos Halliburton en Houston (Texas), personifican la imagen de políticos consagrados al crecimiento y desarrollo del complejo industrial militar. Su administración ha extendido el sistema militar y ha adoptado una política exterior militarista a una escala nunca vista desde el final de la Guerra Fría e incluso desde el final de la II Guerra Mundial. Efectivamente, bajo la administración Bush-Cheney, la industria armamentística se ha vuelto extremadamente rentable. Contratos por miles de millones de dólares van a toda marcha vendiendo aviones y tanques a diversos países en un mundo que evoluciona cada vez más de espaldas al derecho. Casi las dos terceras partes de todas las armas exportadas en el mundo salen de Norteamérica.

El Congreso, por su parte, está en deuda con las monopolios de defensa que operan en las plantas militares existentes es cada uno de los distritos de los congresistas o en los estados de los senadores, además de ciertas gratitudes a los lobbys que les proporcionan fondos y apoyos en los medios en épocas electorales.

Los ‘think tanks’ del sistema

Los asesores y los aduladores que se hallan detrás de la economía orientada hacia la guerra forman un red entrelazada de los denominados “think tanks” con sede en Washington, financiados por ricas fundaciones que están exentas de impuestos y que tienen miles de millones de dólares de activos, como, por ejemplo, la Fundación John M. Olin, la Fundación Scaife o la Fundación Coors, etc.

Entre los “think tanks” más influyentes y representativos, cuya misión es orientar la política exterior estadounidense, se encuentra el American Enterprise Institute (AEI), la Heritage Fundation, el Middle East Media Research Institute, el neoconservador Washington Institute for Near Eastern Policy, el Center for Security Policy, el Jewish Institute for National Security Affaire, el Project for the New American Century (PNAC) y el Hudson Institute.

Todos esos “think tanks” sirven para un doble objetivo: proporcionan funcionarios gubernamentales para realizar informes políticos sobre diversos temas, normalmente con una visión muy conservadora; y sirven como incubadoras de los departamentos gubernamentales, suministrándoles personal que ya ha sido formado y proporcionando puestos de trabajo para funcionarios que están fuera del poder.Se observa que la misma puerta giratoria que existe entre el sistema militar y los contratistas de defensa, también se mueve entre los “think tank” con sede en Washington y los departamentos del gobierno de Estados Unidos.

El aparato de propaganda

Los propagandistas de la economía a favor de la guerra se pueden fundamentalmente encontrar en la derechista industria de los medios de comunicación estadounidenses. Esto se debe a que la venta de políticas orientadas hacia la guerra requiere la pericia que sólo una bien engrasada máquina de propaganda puede proporcionar.

La herramienta propagandística más potente es la televisión. Y ahí, la Red Fox de Noticias de Rupert Murdoch es invencible. No hay un medio de comunicación estadounidense más abiertamente devoto de la ideología neocon y más comprometido en el apoyo de las nuevas guerras estadounidenses que la Fox News. La CNN o la MSNBC pueden intentar algunas veces emularla, pero su profesionalismo les impide acercarse demasiado a Fox News, que está demasiado predispuesta a favor de la guerra y promueve sin pudor alguno la dominación global de Estados Unidos.

Los esfuerzos de propaganda de Fox están estrechamente coordinados con otro medio escrito propiedad de Murdoch, como es el Weekly Standard y el New York Post. El Washington Times, que está controlado por el Reverendo de la Iglesia de la Unificación Sun Myung Moon, el neoconservador New York Sun y otras publicaciones neocon, como el National Review, The New Republic, The American Spectator, the Wall Street Journal, completan la infraestructura más importante de propagandistas a favor de la guerra.

En conclusión, esa conjunción de cinco maquinarias para la guerra, i.e., el inflado aparato militar, la gran industria armamentística estadounidense, la administración neocon favorable a las guerras, con el Congreso de rodillas ante los lobbys militaristas, la red de “think tanks” favorables a la guerra y los belicosos propagandistas de los medios constituyen el marco del complejo industrial militar, del cual el Presidente Dwight Eisenhower, en 1961, hace ya 45 años, ya temía sabiamente que pudiera ejercer una influencia corrosiva sobre la sociedad estadounidense.

¿Quién está trasladando a los yihadistas del Califato Islámico hasta Afganistán?

Maria Zhajarova, la lúcida portavoz del Ministerio ruso de Asuntos Exteriores, no quiso ser muy explícita sobre el reciente desembarco de los mercenarios del Califato Islámico en el noreste de Afganistán. Tiró la piedra y escondió la mano. No explicó lo fundamental: quién traslada a los yihadistas hasta Afganistán.

Zhajarova se refería a sólo 50 terroristas que habían sido trasladados en helicóptero a la vista de todo el mundo a las grutas de Tora-Bora. Ha habido varios traslados más que fuentes locales han denunciado en repetidas ocasiones: no teníamos bastante con los talibanes y ahora llegan los del Califato Islámico…

El diputado provincial Zahir Kadyr fue más explícito que la rusa y da la respuesta que sospechábamos: han sido los gringos (1). Naturalmente: en Afganistán el espacio aéreo lo controla la OTAN. No se mueve una mosca sin que ellos dirijan el vuelo.

Desde mayo se han producido otros desplazamiento parecidos, de modo que al caos afgano hay que sumar ahora un tercero en discordia que se está implantando en las provincias septentrionales, fronterizas con Turkmenistán (Djaozdjan, Faryab y Sar-i-Poul).

Los helicópteros parten de la provincia de Nangarhar, donde los yihadistas están sólidamente implantados, pero también de otras zonas del sur, es decir, que se están concentrando en las regiones fronterizas del norte. Actualmente su fuerza se calcula en unos 5.000 milicianos y para tener una estimación más clara de lo que eso significa hay que decir que el ejército gubernamental cuenta con 8.000 efectivos.

La estrategia es la misma que en Oriente Medio: interponerse en las zonas fronterizas. Si en un caso fue entre Irak y Siria, ahora es entre Afganistán y Turkmenistán. El Califato Islámico ya controla en su totalidad la provincia de Djaozdjan, con excepción de la capital: Chibergan. Si esta ciudad cae sería la primera vez que el gobierno pierde una capital a manos de fuerzas que no son talibanes.

¿Por qué Estados Unidos recurre a una fuerza, como el Califato Islámico hostil a los talibanes? Porque hace tiempo que éstos han dejado de ser dóciles a las pretensiones del imperialismo y negocian en secreto con los rusos.

Afganistán es un país ubicado en el corazón del continente asiático, en
una posición estratégica que permite seguir de
cerca a todas las potencias nucleares de la región: China, Rusia, India y
Pakistán.

Es otro plan de desestabilización mundial que hasta el momento parece seguir varias finalidades.

La primera consiste en establecer una base de apoyo en la parte septentrional, poblada por habitantes que no son pastunes, el sostén fundamental de los talibanes.

La segunda consiste en desestabilizar Turkmenistán, con el objetivo de sabotear el gasoducto de Galkynych, explotado de manera conjunta con los chinos, que se encuentra a una decenas de kilómetros de la frontera común.

Desde la ocupación de Afganistán en 2001, los países de la OTAN han perforado, sólo en la cuenca del Amu Daria, 322 pozos en busca de petróleo, donde se estima que hay entre 500 y 2.000 millones de barriles de crudo.

La tercera consiste en desestabilizar Kirguistán, que celebra elecciones en octubre de este año, a través de los valles uzbekos de Kachka-Daria y de Surjan-Daria, con la posibilidad de controlar el valle de Fergana y una parte de Tayikistán.

La cuarta es completar el cerco de Irán (el “segundo frente” o frente oriental), país que en caso
de guerra con Estados Unidos, se enfrentaría a un ataque por lados opuestos: Irak y Afganistán (2).

La quinta es situarse a las espaldas de Rusia y China, boicotear la nueva Ruta de la Seda y la Organización de Cooperación de Shanghai, envolviendo a toda el Asia central en un estado de caos mayor al que ya padece.

El antiguo secretario de la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva, Nikolai Bordiuja, ya ha manifestado que los países vecinos están dispuestos a prestar asistencia militar a Turkmenistán para asegurar sus fronteras.

No obstante, la mayor parte de los comentaristas consideran que el verdadero objetivo
estadounidense en Afganistán es China, considerada por el Pentágono como la gran amenaza a su hegemonía.

(1) https://www.diploweb.com/Nouvelle-donne-en-Asie-centrale-l-Etat-islamique-face-a-l-Amou-Daria.html
(2) http://blogs.rediff.com/mkbhadrakumar/2017/08/20/afghanistan-is-ripe-for-proxy-war/

Las gravísimas contradicciones de la versión de los Mossos sobre el atentado de Barcelona

Resultado de imagen de Younes Aboyaaqoub abatidoDiego Herchhoren
La foto que ponemos a la derecha es supuestamente la de Younes Abbouyaaqoub, a quien los Mossos D’Esquadra han designado como autor del atentado de Barcelona. La información oficial es que fue “abatido” por una patrulla rural de la policía catalana. Sin embargo, la foto difundida es la de alguien que ha sido previamente golpeado antes de ser ejecutado. La fotografía de Younes presenta rasgos de torturas previas a su muerte, algo que de no haberse difundido esta imagen no hubiéramos podido saber de ninguna manera.
La versión oficial del atentado difundida por la Consejería de Interior del gobierno autónomo catalán es que el mismo se produjo el día 17 de agosto, cuando una furgoneta arrollaba a transeúntes que caminaban por las Ramblas de Barcelona. Sin embargo, un día antes había pasado inadvertida una explosión en el municipio de Alcanar donde fallecieron dos personas y fueron heridas seis.
Según el teletipo difundido por la agencia EFE y que todavía hoy se puede consultar en la web de Rtve, entre los heridos hay personas de varias nacionalidades: cuatro franceses, uno italiano, otro español y los dos fallecidos, de origen marroquí. 
Información difundida por la Agencia Efe
Sin embargo, una explosión de esa magnitud fue rápidamente atribuida a un escape de gas y probablemente el lector no encuentre referencia alguna a la pista que hace referencia a las nacionalidades de los heridos. Menos aún encontraremos explicación alguna, publicada por el diario El País dos días después del atentado, de los motivos por los cuales los Mossos D’Esquadra no avisaron del hecho ni a la Policía Nacional ni a la Guardia Civil, y menos aún al Centro Nacional de Coordinación Antiterrorista.

“Fuentes de la lucha antiterrorista aseguran que los Mossos no informaron ni a la Policía Nacional ni a la Guardia Civil de lo ocurrido, un día antes del doble ataque perpetrado en la Ciudad Condal,
en Alcanar, donde supuestamente empezó todo”.

Todo esto a pesar de que los testimonios de los vecinos habían advertido hacía tiempo que la vivienda estaba ocupada irregularmente por un gran número de árabes. Explosión, decenas de bombonas, vivienda ocupada y ciudadanos árabes. Si cualquier vendedor de hachís de cualquier parte de España es inmediatamente advertido por cualquier miembro de las fuerzas de seguridad, ¿por qué esto no?.

Sin embargo, fue ya a toro pasado cuando los Mossos D’Esquadra advierten que encontraron en la vivienda la conocida como «la Madre de Satán» (triperóxido de triacetona (TATP), más de 24 horas después de la explosión y después de que se provocara inclusive una segunda deflagración en el chalet. Hasta las 17:00 horas del mismo día 17 de agosto, los Mossos D’Esquadra seguían diciendo que era una acumulación de gas, según informó Efe.
Según un comunicado difundido por el  Colectivo Democrático de Policías y Guardias Civiles (CDPyGC), “dicha explosión, por las características de los escombros (derrumbados sobre sí mismos y sin cascotes a mucha distancia) no podía considerarse por ningún experto TEDAX como una explosión de gas. La identidad del herido rescatado, que estuvo sin seguridad en un hospital, y la aparición de hojas del Corán desperdigadas entre los escombros, debió alertar en la primera inspección ocular, que se retrasó sin ninguna razón conocida hasta la mañana del día 18”.

Atentado en las Ramblas al día siguiente

El diario La Vanguardia publicó que la Agencia Central de Inteligencia de EEUU (CIA) había alertado con dos meses de antelación a los Mossos D’Esquadra que se estaba preparando un atentado en Catalunya. 

Inclusive, el Ministerio del Interior español, a través del Cuerpo Nacional de Policía, envió una carta el pasado diciembre a todos los ayuntamientos “para ordenar que tomen medidas concretas para prevenir un posible atentado yihadista», como poner bolardos o maceteros para proteger aglomeraciones como las de Las Ramblas pero, según El Periódico de Catalunya, “los Mossos se desmarcan del Ministerio y no quieren barreras en todas las aglomeraciones”.

Tras el atentado, la policía autonómica coordina una “operación jaula” para evitar la huida del autor y posibles cómplices del arrollamiento. En ella, una agente de los Mossos resulta atropellada por un coche, y ante esto su compañero de patrulla abre fuego contra el vehículo que aparece abandonado en la localidad de Sant Just. 

El mayor de los Mossos D’Esquadra informó que el conductor ha sido abatido por los disparos del agente y que había muerto por impactos de bala, aunque luego se informaría que el difunto estaba sentado en el asiento del copiloto y que murió por apuñalamiento de arma blanca. El vehículo no tendrá ni un solo impacto de los diez tiros disparados. Después se supo que en el coche apareció el mismo ADN que en la furgoneta de Ramblas.

Un imán vinculado al 11-S sin vigilar

Días atrás reproducíamos en esta página un artículo del año 2011 publicado en La Vanguardia cuyo título era sorprendente: ¿Por qué Barcelona se ha convertido en un nido de espías de la CIA y del Mosad?.

En él se publicaba la enorme concentración en la capital catalana de agentes de servicios de inteligencia extranjeros precisamente interesados en el incremento de la actividad de grupos takfiríes.

Según la Guardia Civil, el imán marroquí Abdelbaqui Es Satti,
aparentemente fallecido en el chalet de Alcanar, tenía relación con
varios de los implicados en los atentados contra las torres gemelas y
aparentemente no tenía vigilancia ni seguimiento alguno.

Informaciones contradictorias, que sumadas una a una indican que la versión oficial no es real, y que hay actores interesados en que los derroteros del Daesh en España sigan siendo un sangriento circo.

‘Los yihadistas de Barcelona han realizado una operación contra un país de la coalición antiyihadista’

Asier Ubico

“Los ejecutores del ataque en Barcelona son soldados del Estado Islámico y han realizado una operación contra un país de la Coalición”, clamaba el comunicado difundido por la red mediática del ISIS en las redes sociales. Obviamente haciendo referencia a la llamada “Coalición Internacional Contra Estado Islámico” (CJTF-OIR, con sus siglas en ingles), que es el mando central militar creado y liderado por EEUU para frenar el avance del ISIS “de Irak, Siria y Levante”.

Cualquier lector que tuviese algo de memoria o cualquier joven con alrededor de 30 años podría preguntarse qué tiene que ver el estado español en esta Coalición: “¿Acaso Zapatero no retiró las tropas españolas de Irak? ¿Por qué el Estado español vuelve a ser el objetivo del extremismo islámico?”, podría preguntarse.

La realidad es que, con nuestro gobierno en minoría, España es uno de los 68 países que participa activamente de esta “Coalición”, aportando nada menos que 425 soldados, según informa “El País”. Y esto se lo tenemos que “agradecer” no solo al gobierno “de la minoría” de Rajoy sino también al PSOE de Pedro Sánchez que en enero de 2015 aprobaron en el Congreso de Diputados (con el rechazo de Unidos Podemos y ERC) volver a enviar tropas a la región.

A esto se le añade que a finales de 2016 la comisión de defensa del Congreso decidió volver a mandar aún más tropas con la excusa de ser esto “vital para nuestra seguridad”. Palabras que hoy aun resultan más cínicas e hipócritas. Es decir, más de diez años después de que el gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero ordenara la salida de las tropas de Irak en 2004 gracias a la movilización popular que se lo impuso, el ejército español sigue cumpliendo un papel en la coalición imperialista que bombardea Siria e Irak.

En la rueda de prensa donde compareció Mariano Rajoy con motivo del atentado en las Ramblas, el presidente de gobierno planteó que los españoles habíamos “superado momentos como este”, en una clara alusión al atentado de Al Qaeda que ocurrió el 11 de marzo en la estación de trenes de Atocha en 2004. Pero a Rajoy se le olvidó mencionar algunos detalles importantes de cómo se llegó a aquella situación.

Hacia el 2001 el gobierno de José María Aznar (PP) fue parte junto al primer ministro británico Tony Blair, y el presidente norteamericano George Bush de lo que se llamaría la “foto de las Azores”. La alianza, saltándose incluso todo protocolo internacional, invadió Irak con la excusa de la existencia de armas de destrucción masiva. La respuesta no se hizo esperar: miles y miles de jóvenes y trabajadores españoles inundamos las calles denunciando que el objetivo de la guerra era el control del petróleo y de la región para ponerlas en manos de las multinacionales americanas. Más tarde diferentes organismos (incluso americanos) demostrarían que la existencia de armas era mentira.

Como era de prever, mientras el gobierno del Partido Popular entraba en la guerra, los trabajadores españoles pusimos los muertos en Atocha. Entonces el gobierno se inventó burdamente la hipótesis de que habían sido miembros de ETA los causantes de la tragedia, pretendiendo ocultar de esa forma la relación evidente que existía entre la catástrofe y la guerra en Irak. Miles de personas y cientos de estudiantes en huelga volvimos a salir a las calles para denunciar la tremenda hipocresía del gobierno.

Fue en este contexto de fuerte movilización social que pocos días después el PP fue barrido y sustituido por el PSOE en el gobierno. Y con una rapidez sorprendente, a principios de abril la movilización popular no solo consiguió echar (aunque fuera electoralmente) al gobierno de la guerra petrolífera, sino que le impuso al social liberal Zapatero la retirada inmediata y total de las tropas de Irak, que en ese momento eran más de 2.300 soldados.

A día de hoy los responsables políticos de la invasión y la guerra de Irak no han sido juzgados ni castigados por los miles de muertes. La Corte Penal Internacional (CPI) que supuestamente juzga los crímenes de guerra y contra la humanidad declara, nada menos que casi 15 años después, que “no tiene competencias” para juzgar al que era presidente del gobierno del Partido Popular, ni tampoco a EEUU o el Reino Unido.

Pasados los años, no solo no se ha juzgado a ningún responsable político, sino que los mismos partidos responsables -entre ellos el Partido Popular- han vuelto a participar en la guerra con las consecuencias que implica, y esta vez, con la ayuda del PSOE. Como informa Europa Press, a los más de 400 soldados enviados recientemente a Irak hay que sumar el resto de los 2.100 militares y guardia civiles desplegados por Turquía, Líbano, Afganistán, la zona central de África, etcétera.

La única manera de superar el horror como el de los atentados de las Ramblas y del resto de las víctimas de la guerra es frenando esta guerra imperialista, y esto solo puede pasar por la retirada inmediata de las tropas españolas y de todas las tropas imperialistas. Algo que tenemos que reclamar, como en su momento, mediante la movilización popular.

http://www.laizquierdadiario.es/El-papel-del-ejercito-espanol-en-la-coalicion-imperialista-contra-el-Estado-islamico

En noviembre Estados Unidos dará los primeros pasos para un ataque militar a Venezuela

Manuel José Montáñez

Ha surgido una propuesta de maniobras militares conjuntas ordenada por el Pentágono al ilegítimo gobierno de Temer; donde el embajador norteamericano Peter McKinley, juega un rol preponderante; sin embargo y a los fines de formalizar públicamente esas operaciones, será o es, la parte brasileña quien invita oficialmente, al ejército norteamericano a participar. Es decir, los gringos ordenan, pero escurren el bulto, la responsabilidad y hacen aparecer como que son otros quienes los invitan.

Por el ejército norteamericano, participarían por lo menos, unos 800 hombres de las Fuerzas Especiales, denominados “Seal”, en las maniobras que financiará íntegramente Tío Sam, haciendo galas de su desprendimiento, lógicamente, siempre y cuando se trate de incrementar su control sobre la región.

En esta patraña, también participarán los ejércitos del Perú y Colombia. Es importante destacar y recordar, que Brasil, Colombia y Perú, tienen una frontera común, que en el mapa brasileño se conoce como “Cabeza de Perro”, una especie de zona de aliviadero (tierra de nadie), donde cohabitan grupos delincuenciales, narcotráfico, paramilitarismo e incluso, disidentes de la guerrilla colombiana que no se sumaron al “Proyecto de Pacificación” de Nariño, pues lo consideran es una patraña de Santos.

Para los Estados Unidos (léase las últimas declaraciones del asesor de seguridad Herbert McMaster), ellos no harían directamente la guerra al pueblo venezolano, dejando entrever que apoyarían cualquier iniciativa militar que surja contra la RBV por parte de terceras naciones, para “rescatar al pueblo venezolano”. De allí la conveniencia de que los protagonistas de estas maniobras sean tres países con quienes compartimos fronteras; en una coyuntura en la que gobiernos de la derecha desconocen y se han declarado abiertamente en contra de la voluntad popular del pueblo venezolano y su Constituyente, aprobada por más de ocho millones de voluntades.

Todo lo anterior forma parte de una estrategia conjunta, orquestada por los Estados Unidos y sus aliados de la OTAN, para derrocar al presidente Nicolás Maduro Moros.

Para noviembre (fecha en que se ejecutaría el ejercicio), ellos apuestan a que deberían acrecentarse las posiciones anti constituyente y lo más importante, que éstas se desarrollarán en el marco de las elecciones regionales tentativamente programadas por el CNE, para diciembre de 2017. Dos objetivos tácticos a perturbar.

Por eso, no hay que olvidar que la actuación de la ultraderecha en las elecciones a gobernadores, no implica que ellos abandonen sus pretensiones golpistas y desestabilizadoras. Así lo dejó entrever el diputado Freddy Guevara, en el sentido de que para ellos, su participación “es un movimiento táctico”.

Quedará de parte de la soberana ANC, legislar para que se normalice la situación política nacional y efectivamente, logremos la tan anhelada paz.

Aunque desde el punto de vista estratégico, estas maniobras no representan el inicio de una invasión militar, la realidad es que tras de ésta, se esconde un objetivo más perverso, geopolíticamente hablando. Es decir, se permitirán un “mejor estudio” del Teatro de Operaciones Sur Venezolano y a la vez, concretarán lo que sería su objetivo fundamental; valga decir, empujar hacia nuestro territorio, la mayor cantidad posible de fuerzas irregulares con las cuales acrecentarían el caos y profundizarían la crisis delincuencial en ese espacio geográfico, con la posibilidad de crear una especie de territorio sin autoridad (tesis separatista), desde donde operaría un conveniente “ejército difuso” con el cual atacarían al gobierno central venezolano. Es el mismo formato creado por ellos en el norte de África, contra Libia y Siria, actualmente sumidos en el caos.

A nuestros oídos llegó una especie (desde una fuente muy bien informada en Planalto), sobre una entrevista entre la estación CIA y el gabinete de seguridad institucional (GSI), donde se manejó la posibilidad de aprovechar las maniobras en la frontera con Venezuela, para entregar algunos suministros y pertrechos militares a la oposición antichavista y así materializar la promesa que le hiciera el embajador norteamericano a la Sra. Lilian Tintori de VP, a través del canciller brasileño, Marco Galvao, durante su visita a Itamaratí en mayo de este año 2017.

En ese sentido, el sátrapa de Temer, miente a su pueblo sobre lo que realmente ocurre en Planalto respecto del tema que nos ocupa y terminó cediendo (como un buen perrito echado en la alfombra), al chantaje del embajador yanqui para que aceptara y convocara las maniobras militares tripartitas a cambio de recibir apoyo político estadounidense a su usurpador gobierno; ayuda que requiere para sobrevivir pues se convirtió en el “presidente” más impopular de todos los tiempos en Brasil; disputándole el descrédito, a Macri de Argentina, Pedro Pablo Kuczynski del Perú y Santos de Colombia.

Conocimos también que el general Villas Boas (quebrantado de la salud), está en contra de las maniobras injerencistas, lo que ha obligado a la embajada del Tío Sam a disuadir al bandido de Temer a que le exija la renuncia al Sr. Gral. Vilas Boas, quien opina que “invitar al ejército norteamericano a hacer ejercicios conjuntos, es como, enseñar al enemigo como combatirles en la selva”.

Los actuales gobernantes (brasileño, colombiano y peruano), parecen haber olvidado las históricas y viejas pretensiones estadounidenses de apoderarse de nuestra Región Amazónica (estamos obligados a no olvidar), la más rica en biodiversidad y agua del planeta, la cual pretenden despojar bajo el eufemismo de convertirla en un “territorio bajo jurisdicción internacional”, con el argumento de que somos incapaces de preservarla. Para ellos no somos más que cifras; es decir, somos cerca de 500 millones de habitantes (compradores y consumidores), que le garantizarían la rentabilidad a la enferma economía norteamericana. Al salir huyendo, derrotados, de Euroasia, pretenden llegar acá, a los fines de retomar el control de lo que históricamente ellos nos han considerado, su “patio trasero”.

En su momento, el poeta y canta autor brasileño, Gilberto Passos Gil Moreira (Gilberto Gil), ex Ministro de la Cultura -hasta 2008- del compañero Lula, les respondió dignamente en la ONU, a los gringos y a sus socios Europeos: “A Amazônia é nossa”.

Es vergonzoso, pero hay que decirlo. Nos aseguran desde allá, que es tal la presión y la influencia del diplomático estadounidense en Brasilia, que por momentos pareciera que Temer no gobierna en la Patria de Anita de Garibaldi; asegurándonos en perfecto portugués:


“É incrível, mas todas as ordens do que o usurpador (ler ditador), executam, deixam a embaixada dos EUA”.
“Plateau perdeu sua majestade e foi transformado em uma pantomima”.

https://www.aporrea.org/oposicion/a250809.html

Ataques fascistas contra monumentos populares en plenas fiestas de Bilbao

Eusko Lurra Fundazioa y Herritar Oroimen Historikoa
Este año en la Aste Nagusia en Bilbo está siendo especialmente visible la presencia de grupos ultraderechistas. A destacar la provocación durante el chupinazo y en Begoña al colgar una bandera española de grandes dimensiones. El grupo “Falange Vasco-Navarra” reivindicó la provocación. Este mismo grupo ha amenazado a la comparsa libertaria “Hontzak” por sus críticas a la Iglesia Católica. Lo último ha sido el ataque en el monte Artxanda al monumento en memoria de los gudaris y milicianos que defendieron Bilbo en el 37 y que la asociación Aterpe colocó hace 10 años.

Estos ataques no son fruto de la casualidad ni de una mera “fiebre de verano”. Es notorio que en toda Euskal Herria y en especial alrededor del Gran Bilbao, en los últimos años, están proliferando grupos y elementos fascistas. Pintadas racistas y xenófobas. Ataques contra gentes de izquierdas y abertzales… No olvidamos como no hace muchos años el grupo “Falange y Tradición” protagonizó toda una serie de atentados contra monumentos a las víctimas del Genocidio Franquista y militantes abertzales. En aquel caso, esos mismos tribunales españoles que tan duros se muestran con militantes de izquieradas e independentistas sentenciaron una pena mínima para los fascistas. Algunos atentados, como por ejemplo el ametrallamiento de la estela que recuerda a los gudaris de EAE-ANV en Oiartzun, siguen sin aclararse… Si es que alguna vez han sido investigados.

La impunidad de los grupos ultradrechistas en Euskal Herria no es algo nuevo. Los años de la Reforma Política están llenos de actuaciones criminales de estos grupos. Ahora parece que de nuevo se están reforzando. Es especialmente denunciable las relacciones públicas que políticos del PP y UPN mantienen con estos grupos ultraderechistas. La última en fiestas de Leitza.

Las raíces de la derecha española son totalmente franquistas y fascistas. Esto no es un secreto para nadie. En el grupo fundador del PP hay un monton de altos cargos de la Dictadura Genocida Franquista. En la Reforma Política, por medio de la ley de autoamnistía de 1977, lograron su absoluta impunidad y que los aparatos militares, policiales y judiciales del Franquismo pasaran sin ninguna depuración a incrustarse en el nuevo régimen. Pero ante el auge en los últimos años del movimiento memorialista y sus acciones, la derecha española ha comenzado una verdadera ofensiva ideológica en defensa de los “valores” del Régimen Franquista e intentando justificar y quitarles hierro a los crímenes del Genocidio Franquista. Esta defensa se puede apreciar cada vez de una manera más clara en los medios de comunicación, en las ayudas a grupos y fundaciones de carácter franquista y fascista, en las instituciones y en actos públicos. Protagonizado todo ello en muchos casos por militantes del PP.

A consecuencia de todo ello los grupos fascistas que estaban apostados tras la pantalla de la derecha institucional se han visto lo suficientemente arropadaos para hacerse públicamente visibles. La inmigración y los ataques yihadistas son escusas para estos grupos para extender sus mensajes de odio y xenofobia. Todo aderezado y amaparado por el ultra-catolicismo y sus medios de comunicación.

A fín de cuentas los grupos de ultraderecha se están confirmando como una “vanguardia” de la derecha neofranquista mayoritaria y clásica. Asumiendo discursos y acciones xenófobos y totalitarias que pueden resultar demasiado radicales o “políticamente incorrectas” para ella.

Frente a todo esto es necesario desde la memoria histórica popular recuperar los valores rojos, revolucionarios, libertarios, laicos y comunistas que defendieros en la guerra del 36 los militantes libertarios, comunistas y los gudaris de izquierda abertzale encuadrados en EAE-ANV. El internacionalismo la fraternidad entre personas y pueblos y los valores de las libertades nacionales y sociales.

Siendo además el monumento a los combatienets de la batalla de Artxanda el que ha recivido el ataque, queremos recordar a los gudaris ekintzales, de izquierda abertzale, que murieron en Artxanda defendiendo Bilbo de los fascistas españoles, italianos y de los nazis. Unos 100 encuadrados en los batallones Eusko Indarra y el ANV (III).

Como recordaban en sus escritos en la guerra del 36 los gudaris de EAE-ANV, solamente cuando sean arrancados de nuestro País todo rastro de capitalismo y los valores de la España Eterna se conseguirá la verdadera Paz. Ya que ambos han sido en los últimos 80 años la fuente del genocidio y de todos los crímenes contra la humanidad y abusos cometidos.

¡ No a la xenofobia !
¡ No a la islamofobia !
¡ Autodefensa popular contra el fascismo español !

Gora Euskal Herria Antifaxista !
¡¡ No pasarán !!

http://herritarbatasuna.eus/es/comunicados/comunicados-2/387-el-ataque-fascista-contra-el-monumento-la-huella-en-artxanda-no-es-fruto-de-la-casualidad

Continúa la arremetida contra los miembros de las FARC

Desde que comenzó la implementación del Acuerdo de paz se han registrado 24 asesinatos entre integrantes de las FARC y sus familiares. A eso se le suman los homicidios de decenas de líderes sociales que se han registrado en lo corrido del año.

Aunque se ha publicitado por parte del Gobierno Nacional que es la hora de la paz, los hechos registran otra cosa. Los informes de la ONU, Marcha Patriótica y otros muestran cómo en lo corrido de este 2017 se ha incrementado la violencia por grupos al margen de la ley, que la institucionalidad insiste en llamar bandas criminales, pero son estructuras paramilitares.

Diversos voceros y líderes de la comunidad internacional han denunciado este hecho, como el representante en Colombia de la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, Todd Howland, así como Rémy Pagani, alcalde de Ginebra (Suiza), quien después de la visita hecha en el país manifestó en entrevista al Espectador que el Gobierno debe reconocer el paramilitarismo sin eufemismos, así como brindar protección a los líderes sociales y cumplir con el Acuerdo de paz.

Esta semana pasó un crudo balance para los miembros de las FARC, puesto que ya van varios miembros asesinados en momentos donde las ZVTN pasan hacer Espacios Territoriales de Capacitación y Reincorporación (http://prensarural.org/spip/spip.php?article21916).

Varios voceros de las FARC se han manifestado exigiendo cumplir con lo acordado. Pastor Alape dijo en redes sociales: “Trágica semana para la paz, 4 excombatientes de @FARC_EPueblo asesinados en 4 días. El miedo no cambiará nuestra voluntad de paz”. Al respecto, Pablo Catatumbo manifestó: “¿Hasta cuándo el odio? #PazSonGarantías”.

Son varias las voces que han criticado las salidas en falso del Gobierno frente a los acuerdos pues sus permanentes incumplimientos y la falta de voluntad política han sido permanentes. Mientras tanto, los excombatientes siguen cumpliendo y demandan mayor protección del Estado. Además exigen la salida de sus compañeros de las prisiones.

http://prensarural.org/spip/spip.php?article21931

 

La guerra comercial entre Estados Unidos y China es la antesala de la guerra de verdad

Para evitar una catástrofe económica sin parangón en la historia, a finales del mes que viene el Congreso de Estados Unidos deberá aprobar una ley para ampliar el techo de deuda pública. Si no se amplía, Estados Unidos no podría pagar sus gigantescas deudas; iría a la quiebra de manera inmediata y arrastraría consigo a una buena parte de las finanzas mundiales, el desplome de las bolsas…

Pero los diputados no se ponen de acuerdo. En la Casa Blanca son partidarios de una expansión neta de la deuda, es decir, una anulación -que califican de temporal- del techo de deuda; algunos congresistas se oponen y pretenden un alza del techo hasta un cierto nivel.

Son distintas formas de anunciar la quiebra y de disolver sus efectos en el tiempo. Trump ha cancelado sus vacaciones, pero no para enfrentarse al problema sino para abordar el verdadero problema de fondo, la guerra comercial con China, que asume distintos formatos según el momento.

Ahora el formato es que China roba (a Estados Unidos) los derechos de propiedad intelectual; China responde que eso no es más que un instrumento de presión para que ellos -a su vez- presionen a Corea del norte.

Según la explicación simplista de Trump, China fabrica mercancías (“reproduce” son sus palabras exactas) con técnicas industriales estadounidenses, y luego las revende en Estados Unidos a precios muy bajos. Las exportaciones “made in USA” se reducen y las importaciones aumentan, el déficit exterior crece…

Si la cosa se pone fea, Estados Unidos recurrirá a la guerra comercial y las barreras arancelarias causarán a China un perjuicio económico que en Washington estiman -muy alegremente- en 600.000 millones de dólares. Naturalmente, la cifra es muchísimo más elevada, indicador de una gran catástrofe que ni siquiera son capaces de imaginar en sus peores pesadillas.

La Comisión Americana sobre Robo de Propiedad Intelectual calcula que las pérdida a causa de las falsificaciones chinas, pirateo informático y robo de secretos industriales alcanzan cotas comprendidas entre los 225.000 y los 600.000 millones de dólares. Según dicen, China es responsable del 87 por ciento de las mercancías  pirateadas o falsificadas que llegan a Estados Unidos.

Lo de menos es si eso es cierto o algo parecido a las “armas de destrucción masiva”; tampoco interesa saber si los datos están inflados o no. En cualquier caso es capitalismo en su más puro estado, competencia, un terreno que Estados Unidos ha perdido desde hace tiempo. Ya no les interesa la “globalización”, ni el “neoliberalismo”, ni el libre mercado, ni la Organización Mundial de Comercio.

Si Estados Unidos inicia una guerra comercial con China, los mayores perjuicios serán para los grandes monopolios estadounidenses, como Apple, que ensamblan sus mercancías en China para venderlas en Estados Unidos. Pero hay otros capítulos muy alejados de las nuevas tecnología en los que China ha liquidado a la competencia mundial: la mitad de la soja que se consume en Estados Unidos procede de China.

Ante tal situación, en Pekín han quedado los últimos defensores del librecambismo y de los viejos principios de la Organización Mundial de Comercio. Pero si no es posible triunfar con el librecambismo, dicen en Pekín, triunfaremos con el proteccionismo exactamente igual; tomaremos contramedidas.

A la vista aparece el fantasma de una drástica reducción del comercio internacional, uno de los pilares que han fundamentado el raquítico crecimiento del capitalismo desde 1945 en todo el mundo. No hay más que analizar la situación económica de Japón, en otro tiempo paradigma de que el capitalismo podía obrar milagros. Desde finales de los ochenta es una foto fija, la del estancamiento y la del fracaso de todos los remedios puestos en funcionamiento para salir del atasco, el último de los cuales lo dice todo: el lanzamiento en cantidades infinitas de dinero fiduciario.

La guerra comercial es, por lo demás, la antesala del otro tipo de guerra, la de verdad. Por eso los chinos tienen razón cuando la relacionan con Corea del norte. Lo uno conduce a lo otro.

El imperialismo capitula en Siria: Estados Unidos quiere negociar

Según el diario libanés Al Ajbar, “Estados Unidos busca restablecer el contacto con Bashar Al-Assad a través de un tercer país, que sería el Sultanato de Omán”.

El periódico señala que “hay informes sobre los intentos de Washington de restablecer el contacto con el gobierno sirio, que se han producido supuestamente hace 15 días y que involucran al Sultanato de Omán, el mediador tradicional de las crisis regionales”.

Mascate habría intercambiado mensajes entre Damasco y Washington y los mensajes estadounidenses llaman a la celebración de reuniones en un tercer país.

Al Ajbar se refiere luego a la respuesta de Damasco a esta petición estadounidense indicando que el gobierno sirio han puesto una doble condición: “Cualquier reunión con representantes de Estados Unidos tendrá que tener lugar en Damasco, la capital siria. Y el contenido de las discusiones no debe estar sólo referido a la cuestión de la seguridad, sino que ha de abarcar tanto las cuestiones políticas como de seguridad, porque para Damasco estos dos temas están interrelacionados y son complementarios, y no se pueden abordar por separado”.

En cuanto a la delicada cuestión de la “reconstrucción”, Damasco ha insistido en que en ningún momento Siria se convertirá meramente en “una caja” donde “las partes ingresarán su ayuda pecuniaria”.

Los esfuerzos de mediación de Omán no han ido más allá de la etapa preliminar, pero que el hecho de que Estados Unidos busque ahora un contacto con el gobierno de Damasco representa, sin duda, una victoria para Siria.

Después de seis años de guerra y desestabilización, Estados Unidos renuncia al derrocamiento de Assad como una condición “sine qua non” para un arreglo de la crisis en Siria, del mismo modo que ha hecho Francia, que comienza también a volverse hacia Damasco. Todo ello supone una gran victoria para el pueblo de Siria y sus aliados.

En 2015 el entonces secretario de Estado estadounidense, John Kerry, ya admitió en una entrevista difundida en el canal CBS que Estados Unidos debía negociar con Bashar Al-Asad para poner fin a la guerra civil en ese país. “Al final tendremos que negociar”, afirmó Kerry entonces.

Hasta ahora los contactos entre Estados Unidos y Siria han sido indirectos, a través de terceros países y, especialmente, de Rusia. Sin embargo, el papel de Omán ya no es de intermediario sino que tiene por objeto abrir un canal entre ambos países.

Con el rabo entre las piernas, los países de la Unión Europea también preparan la reapertura de sus embajadas en Damasco.

http://spanish.almanar.com.lb/115278

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