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El ejército turco invade Kobane

Ayer el ejército turco entró y desplegó fuerzas militares en el cantón de Kobane, en Rojava (norte de Siria), auxiliado por grupos turcomanos afines. Las tropas se han instalado cerca de las aldeas de Bobene y Sifteke, al oeste del cantón.

Según fuentes kurdas, la aviación turca está bombardeando diferentes localidades del cantón.

Se han producido fuertes enfrentamientos entre YPG y los grupos aliados a Turquía en los frentes de Maranez, El Qamiye Vila Qadi, Ayn Daqna, y en los pueblos de Basemre, Basufane Iska, Hill Baz, Hill Barin y Hill Martyr Silan.

Los vecinos del lugar han declarado que los soldados turcos están plantando minas.

El ejército turco continúa reuniendo tropas y estacionando equipos de construcción a lo largo de la frontera entre Siria y Turquía.

A largo de hoy, la oficina de prensa de YPG ha emitido balances de los ataques del ejército turco y los grupos afines en Rojava durante la última semana.

Las fuerzas kurdas de YPG han advertido que tomarán represalias contra las tropas turcas en caso de que no se retiren del cantón.

Hace varias semanas el gobierno de Turquía inició la invasión militar de Rojava, que tuvo su inició en el cantón de Efrin y en la región de Shehba.

El gobierno turco argumenta que su avance militar tiene como objetivo la lucha contra el terrorismo, aunque desde la Operación Escudo del Éufrates que emprendió el año pasado, lo que trata de impedir es que YPG cree un corredor a lo largo de todo el norte de Siria desde las montañas Qandil, en Irak, hasta el cantón de Afrin en el oeste, a través de Shengal, y a los cantones de Yasira y Kobani.

La pasada semana YPG amenazó con suspender la operación militar contra Raqqa si el ejército turco no cesaba en sus ataques. El ejército turco lanzó 155 obuses sobre emplazamientos de YPG.

Las YPG respondieron al fuego con disparos de mortero de 81 milímetros contra las bases de los grupos afines a Turquía. El 30 de junio YPG publicó un comunicado amenazando a Turquía con un asalto en la zona entre Azaz y Jarablus.

Las sanciones económicas contra Rusia atacan los intereses monopolistas europeos

Estados Unidos ha aprobado nuevas sanciones económicas que, teóricamente, se dirigen contra Rusia, Irán y Corea del norte, aunque en realidad su radio de acción va mucho más allá y afectan a empresas europeas y, principalmente, alemanas.

Las sanciones atacan al sector de la energía y comprometen el trazado el gasoducto Nord Stream 2 que llega a Alemania procedente de Rusia a través del Mar Báltico con 55.000 millones de metros cúbicos anuales de gas.

Entre los monopolios europeos afectados están ENGIE, OMV, Shell, Uniper y Wintershall que a finales de abril firmaron acuerdos con Gazprom para financiar la mitad de la infraestructura cuyo valor asciende a 9.500 millones de euros.

Pero las sanciones afectan incluso a las que prestan servicios auxiliares, como los informáticos. El objetivo es que Estados Unidos quiere sustituir el gas ruso por el gas de esquisto de su propia producción, que es mucho más caro.

Alemania ha reaccionado de una manera más agresiva que la propia Rusia a las sanciones. En una entrevista al diario Der Spiegel el ministro de Asuntos Exteriores, Sigmar Gabriel, ha criticado la extraterritorialidad de las leyes estadounidenses.

Washington no encuentra solidaridad frente a Rusia; más bien parecen quedar aislados. Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea, ha afirmado que “‘EEUU primero’ no puede significar que los intereses de Europa sean lo último”, en clara alusión al “America first” de Trump.

Desde 2014 las sanciones económicas, que se iniciaron como consecuencia del golpe de Estado en Ucrania, han dado un giro de 180 grados: antes la Unión Europea secundaba las sanciones; ahora las sanciones van dirigidas contra los monopolistas europeos.

En respuesta a la expulsión de 35 diplomáticos a finales del año pasado, Rusia también ha expulsado a la mayor parte del personal diplomático estadounidense acreditado en Moscú, hasta reducirlo a 455, que es el mismo número de personal que tienen acreditado en Washington.

El expolio de los bienes de los republicanos fue planificado al detalle por el franquismo

Domingo Epalza pagó muy caro su compromiso con la libertad. Los franquistas no sólo le robaron el derecho a seguir soñando con una Euskadi libre, sino que también le arrebataron todas y cada una de sus pertenencias. Cuando este veterano nacionalista vasco ya había huido a Francia, los hombres de Franco en la pequeña localidad vizcaína de Orozko entraron a su casa y la vaciaron. En un detallado inventario, los verdugos apuntaron cada uno de los objetos apropiados. Las camas, las sillas, los espejos… Ya nada, absolutamente nada, volvería a ser suyo.

Fechada y sellada el 11 de julio de 1938, la detallada lista de los bienes robados a Epalza resume una de las prácticas favoritas del franquismo: la “incautación” de las pertenencias de sus “enemigos”, un concepto que el régimen utilizó de manera muy amplia. Así queda constatado en las órdenes elaboradas por la dictadura para perpetrar ese expolio contra un amplio sector de la población. Un robo de proporciones gigantescas que aún hoy, ochenta años después, continúa: los particulares expoliados por la dictadura nunca pudieron recuperar sus bienes.

El franquismo organizó meticulosamente este proceso. Las órdenes eran elaboradas desde altas instancias del régimen, y posteriormente llegaban a los municipios para que las “juntas locales de incautaciones” hicieran el trabajo sucio: serían sus miembros quienes se encargarían de decretar quiénes debían perderlo todo, e incluso cuál sería la dimensión de ese “todo”. El paripé dictatorial incluía un supuesto “juzgado especial de incautaciones” que jamás impartió justicia, sino que se limitó a coordinar el expolio para que se hiciera de manera ordenada.

De esta manera, las comisiones locales debían asumir la “realización de ficheros de presuntos responsables” y la “adopción de medidas precautorias para evitar la desaparición de los bienes abandonados por los rojos y separatistas, organizando la administración provisional de los mismos, así como preparándose para en su día poder administrar los bienes embargados”, tal como puede leerse en un documento de la Comisión Provincial de Incautación de Bienes de Bizkaia, en la que participaba el gobernador civil de turno y el abogado del Estado.

Siguiendo las directrices del régimen, las comisiones de incautación clasificaron a los “vecinos y afincados” de los municipios en tres grupos: “afectos al Movimiento Nacional, desafectos y dudosos”. “Se considerarán afectos los que por su actuación y patriotismo deban ser considerados como oro de ley”, señalaban. Por su parte, la categoría de “desafectos” abarcaba a “todos los que hayan incurrido en cualquiera de las causas de responsabilidad civil aunque tengan a su favor atenuantes o eximentes”, mientras que el término “dudosos” sería aplicado a “todos aquellos que no pueden ser incluidos en ninguno de los otros dos grupos, incluso los desconocidos si los hubiere”.

En ese documento también se detallaba quiénes serían identificados como “responsables políticos por su intervención en la preparación o desarrollo de la revolución rojo-separatista”. En primer lugar estarían todos aquellos que “acordaron levantase en armas contra el Ejército, hayan llevado o no a la práctica su proyecto”, así como “todos los que antes o después de haber estallado el Movimiento Nacional hayan hecho propaganda de cualquier clase en favor del Frente Popular o del Partido Nacionalista Vasco”, incluyendo a “los que formaron parte de dichos partidos políticos o hubiesen cedido u arrendado locales a dichas organizaciones”.

Del mismo modo, el régimen ordenaba expropiar “a todos los que por cualquier otro medio hayan colaborado con actos u omisiones que revelen su ánimo de favorecer el triunfo de la revolución rojo-separatista” o “hubieran servido u obtenido cargos o comisión en empresas comerciales o industrias que hayan trabajado para el Gobierno de Euzkadi o rojo (sic)”. Tampoco escaparían los que “a partir del movimiento revolucionario de octubre de 1934 hayan desempeñado cargos directos o de asesores políticos en los partidos que luego integraron el Frente Popular o el Nacionalismo Vasco o desempeñaron cargos similares en asociaciones inspiradas en dichos partidos o simplemente figuraron como afiliados de los mismos”. Ese último concepto, el de “afiliados de los mismos”, figura subrayado en rojo.

Tal como se detalla en uno de los documentos obtenidos por Público, el franquismo identificaba el robo de bienes como un asunto de “suma trascendencia, porque la Justicia de la Nueva España ha de administrase de arriba abajo, empezando por los grandes y poderosos plutócratas que aprovecharon sus pedestales de oro para manejos turbios en contubernio con los personajes rojo-separatistas”.

Asimismo, se dejaba claramente escrito cuáles serían las “medidas precautorias y de administración” sobre los bienes expoliados a las víctimas de la dictadura. “Tan pronto como la Junta tenga conocimiento de la existencia de bienes de cualquier clase que hayan sido abandonados, mereciendo por tal motivo la calificación de bienes presuntamente incautables, procederá con la mayor urgencia formar con los mismos un inventario y adoptar las medidas precautorias que estime la Junta Local necesarias para su conservación y mejor rentabilidad y evitar su desaparición”. En esa línea, ordenaba realizar “una exacta contabilidad de los ingresos que por tal concepto puedan obtenerse”.

De manera paralela, el régimen franquista fijó las bases para el denominado “servicio de recuperación de muebles y enseres”, dirigido a dar vía libre a todas aquellas personas afines a la dictadura que quisieran hacerse con los bienes de sus enemigos. Tal como se detallaba en una resolución del 3 de julio de 1937, alcanzaba con alegar que una pertenencia era de su propiedad para que un “español de bien” se hiciera con objetos de los denominados “rojo-separatistas”.

Esas órdenes estuvieron seguidas de las “investigaciones” efectuadas por los integrantes de las comisiones de “recuperación civil”, las cuales se encargarían de materializar este robo generalizado. En otras palabras, ya nadie podría escapar. “Esta comisión se propone practicar investigaciones domiciliarias por medio de sus agentes al objeto de la imposición de las severas sanciones que procedan”, advirtieron sus responsables en Bizkaia mediante una nota enviada a los ayuntamientos en julio de 1937. A partir de entonces, los grupos locales iniciaron sus tareas de “incautación”, lo que derivó en horrendos inventarios que detallaban los bienes robados. Las víctimas jamás recuperarían sus pertenencias ni serían recompensadas. No ocurriría durante el resto de la dictadura, pero tampoco en la presente democracia.
http://www.publico.es/politica/dictadura-franquista-robo-democracia-devolvio-planifico-expolio-franquista.html

Explotación, servidumbre y trata de seres humanos en el capitalismo actual

El sector rural y la industria textil son sectores habituales para la trata de personas, aún en 2017 en Argentina. “Trabajaba desde las siete hasta la una o dos de la mañana [entre 18 y 19 horas], de lunes a sábado”, comenta Olga Cruz Ortiz, una trabajadora boliviana de 40 años. Hace 20 años que vive en Argentina. Llegó sin documentos y eso le impidió conseguir un trabajo formal. Por la larga jornada, pensó que le pagarían el doble, pero eso nunca sucedió.

Al arribar al país con sus dos hijos, la contrató un pariente de su misma nacionalidad que tenía un “taller familiar” en la ciudad de Buenos Aires. Olga no pensaba que iba a ser esclavizada por su propio primo. En efecto, se desempeñó durante cinco meses en una casa que fue adaptada para realizar actividades textiles en una de sus habitaciones. “Como no sabía usar las máquinas de coser, cocinaba y limpiaba todo el tiempo, para la casa y el taller”, relata.

En el lugar trabajaban “unos 12 trabajadores que solo paraban para ir al baño”, comenta, y añade: “Nadie se despegaba de su máquina, incluso comían sobre ella”. En las pocas horas que tenían para descansar, intentaban dormir: “Éramos tres o cuatro familias en una pieza con cuchetas para compartir”, recuerda.

“Los que estaban hace mucho tal vez trabajaban con retiro, pero los que no conocíamos nada teníamos que estar con cama adentro”. Y comenta la decepción de aquel momento: “Era una migrante que venía con un montón de sueños, y de pronto me encontraba encerraba entre cuatro paredes, con música, hilo y ruidos de máquinas. Otra cosa no teníamos”, se lamenta.

El control de los obreros, y sobre todo, su manipulación sicológica, son fundamentales para el capitalista: “Podíamos salir los domingos, pero solo con el dueño y dejando nuestras cosas en el taller”, explica. Sobre ese punto añade: “Nos decían que no conocíamos a dónde ir, que nos contrataron para trabajar, no para pasear”. Y sentencia: “En general, el trabajo esclavo es así, nunca te sueltan.

Era una inmigrante ilegal y su jefe jugaba con esa desesperación: la trabajadora nunca denunciaría al explotador por miedo a sufrir una deportación. El capitalista también creía ser el dueño de su vida. A pesar de ello, Olga logró escapar: “Agarré a mis hijos y nunca más volví”. Luego hizo trabajos que no le requerían documentación, como limpieza de hogares, hasta que se unió a “La Alameda”, una cooperativa de trabajo textil que denuncia decenas de casos de explotación laboral. Actualmente trabaja en dos marcas de la organización, No Chains y Mundo Alameda, cuyo lema es: “Libre de trabajo esclavo”.

El caso más sonado acusa a los hermanos Daniel y Juliana Awada –actual esposa del Presidente Mauricio Macri–, por reducción a la servidumbre de costureros bolivianos en las reconocidas empresas Cheeky y Como Quieres que te Quiera. Fueron cuatro causas penales, pero a pesar de las cuantiosas pruebas, las archivaron. Todas comenzaron tiempo antes de que Awada se convirtiera en Primera Dama, pero perduraron en el tiempo.

Una de ellas, iniciada en 2007 junto al gobierno de la ciudad y la Defensoría del Pueblo, contó con el sobreseimiento de los acusados otorgado por el ex Juez Federal Guillermo Montenegro. Poco tiempo después, renunció a su cargo de magistrado y asumió el de ministro de Seguridad y Justicia de la ciudad, cuando Macri ganó las elecciones porteñas. Todo cuadra. Actualmente, Montenegro se postula a diputado nacional por la provincia de Buenos Aires.

El 80 por ciento de la ropa procedente de la industria textil es ilegal. Buena parte se produce en talleres clandestinos ubicados en la capital del país y provincia de Buenos Aires, con trabajadores de Bolivia y el norte de Argentina, para más de 110 marcas importantes. Solo en la ciudad más importante de Argentina hay 3.000 talleres textiles clandestinos, el gobierno porteño en 2015 registró 2.000 sin habilitar, pero se estima que son más, contando lo que no se han inspeccionado.

Hay un promedio de diez trabajadores por taller, por lo que se trata de 30.000 personas. Esto abarca a toda la industria, no solo a ferias populares. La trata termina en ventas de lugares de moda y grandes centros comerciales.

Lejos del ruido de las grandes ciudades, el panorama es todavía más complejo. Si bien es cierto que en la actualidad el Ministerio de Trabajo no brinda datos precisos, en 2014 –bajo el mandato de Cristina Kirchner– un informe sobre los asalariados agrarios expuso: “Solo un 36 por ciento terminó los estudios primarios”. En el documento también destaca los precarios sistemas de contratación, los bajos salarios, el escaso acceso a la salud y el desarraigo que padecen los trabajadores que abandonan sus comunidades. Incluso, muchos de ellos son empleados por temporadas específicas, produciendo aún más inestabilidad en su desarrollo personal.

Los altos índices de vulnerabilidad en el ámbito rural reflejan que este sector casi no tiene llegada a la Justicia para presentar demandas y lo que es peor: casi no conocen sus derechos laborales. El gobierno de Kirchner creó el Registro Nacional de Trabajadores y Empleadores Agrarios (RENATEA), con el supuesto fin de controlar las irregularidades. Cuando asumió la presidencia Mauricio Macri en 2015, se reemplazó –fallo judicial mediante– por el Registro Nacional de Trabajadores y Empleadores (RENATRE), y aunque el nombre suene casi igual, la diferencia es que el Estado dejó de estar a cargo de los controles.

Ahora, el organismo que debe regular el mercado laboral está conformado por asociaciones como la Sociedad Rural Argentina (SRA) –compuesta por grandes terratenientes y empresarios del sector agropecuario– y el sindicato Unión Argentina de Trabajadores Rurales y Estibadores (UATRE). El gremio está dirigido por la patronal al servicio de sus intereses. Ambas entidades se negaron a contestar preguntas sobre el trabajo esclavo en Argentina. ¿Qué ocultan? ¿Qué es más importante que defender a los trabajadores que ellos mismos representan?

El sometimiento a los capitalistas rurales está garantizado por el poder político. No es casualidad que una de las primeras medidas del gobierno de Macri haya sido eliminar impuestos de exportación para los grandes sectores agropecuarios, lo que implicó en diciembre de 2015 la suma de 26.000 millones de pesos (unos 1.500 millones de dólares) transferidos directamente al sector.

Junto al desmantelamiento del organismo que se encargaba de fiscalizar el trabajo rural en la Argentina, son dos caras de la misma moneda. El disciplinamiento social es clave para mantener la explotación laboral. Si bien es cierto que las medidas de Kirchner no lograron mejorar las condiciones de vida de estos sectores en el corto plazo, Macri debía borrar al RENATEA porque atentaba contra esas ganancias extraordinarias del trabajo esclavo. Entre 2011 y 2015 se rescataron aproximadamente 1.000 trabajadores, hombres y mujeres, incluso niños, como potenciales víctimas de trata laboral.

La función central del ente era hacer un seguimiento de los casos y efectuar las denuncias penales correspondientes. Desde que asumió Macri no hay denuncias por trata laboral. Un juez federal de una zona caliente de la provincia de Buenos Aires cuenta que ya no hay denuncias; el RENATRE dejó de hacerlo.

Muchos trabajadores vuelven a tener miedo de denunciar a sus patrones por estar en condiciones infrahumanas. Además, es difícil que un obrero que probablemente no terminó la primaria se presente solo ante un juez. Esa persona está sola, no cuenta con un sindicato ni con el Estado, que garantizan el manto de impunidad.

Buena parte de los miembros del gobierno actual se enriquecieron a costa del sudor y maltrato campesino. El actual embajador argentino en España, Ramón Puerta, tiene un terreno en Misiones con más de 1.000 hectáreas. Contaba con 60 trabajadores, de los cuales 40 estaban obligados a vivir allí, en carpas, que en realidad eran lonas con palos. Dormían en el piso, o donde podían.

No tenían luz, tomaban agua sucia de pozo que no era potable. A muchos les habían prometido una paga semanal, cuando llegaron les dijeron que era quincenal y eran obligados a comprar utensilios de trabajo, más la comida, en una despensa que pertenecía al principal socio de Puerta. El dinero nunca salía del predio.

Al final de la jornada de trabajo contaban por un lado la cantidad de yerba cosechada, a eso le descontaban los víveres, alimentos y utensilios de trabajo, entonces la paga terminaba siendo baja, incluso en algunos casos negativa. También hay menores de edad que cuentan esta situación de explotación.

El noroeste  provincias de Jujuy, Salta, Tucumán, Catamarca, La Rioja y Santiago del Estero– y nordeste argentino –principalmente Formosa, Chaco, Corrientes y Misiones– son los territorios más críticos en cuanto a este flagelo, sumados a sectores de la provincia de Buenos Aires.

Para reclutar fuerza de trabajo, los capitalistas suelen buscar obreros baratos en distintos barrios, de a más de 100 kilómetros, y luego se los llevan a los campos. Los trasladan en camiones como ganado y al estar lejos de sus domicilios no tienen más que quedarse en las plantaciones.

En los campos de tarefa –yerba– cuando llega el RENATEA los capataces obligan a los trabajadores a correr y esconderse en el monte durante días.

No se debe pensar que esto es como un caso de explotación del siglo XIX. La explotación tiene que ver con las circunstancias que rodean a las personas. Ya no son necesarios los látigos y las cadenas; el sometimiento se ha modernizado.

http://alwaght.com/es/news/105326
 

La injerencia rusa en las elecciones presidenciales es una patraña

Lo confesó el jueves el mismísimo Washington Post en un artículo titulado “La investigación para probar la colusión [de Trump con Rusia] se hunde” (*).

“Jamás existió”, dice el repugnante periódico estadounidense seis meses después de airear la campaña de intoxicación y de escuchar el testimonio de Jared Kushner ante el Senado, por lo que se ven obligados a emprender lo que ellos mismos califican como “retirada”.

Para desmentirse a sí mismos, tanto el partido demócrata como el periódico aprovecha la confusión que circula por los mentideros políticos de Washington tras los ataques de Trump contra su ministro de Justicia Jeff Sessions, de los que ya hemos hablado aquí.

Los farsantes se habían convencido de que Kushner podía aportarles, por fin, algo sobre lo que fundamentar su cuento de hadas. Ahora las grandes cadenas empiezan a reducir el tiempo que los “informativos” dedican cada día a envolver la patraña en papel de celofán.

El problema de las mentiras de los medios de intoxicación es siempre la misma: acaban convenciéndose de que sus falsedades son ciertas.

Hay un detalle curioso que Kushner ha contado a los senadores: cuando tras la victoria electoral, Putin le envió un telegrama de felicitación a Trump, Kushner ni siquiera sabía el nombre del embajador ruso en Estados Unidos para que pudiera confirmar que el mensaje era legítimo…

Toda esta comedia casi da más vergüenza que risa. Estados Unidos tiene un gobierno de auténtica opera bufa… y todavía hay quien confía en que el guión tiene algo que ver con la realidad.

(*) https://www.washingtonpost.com/blogs/post-partisan/wp/2017/07/27/the-quest-to-prove-collusion-is-crumbling/

‘Nos han traicionado, nos van a matar a todos’

En Siria las noticias que proceden de todos los frentes se expresan en los mismos términos: derrota, huida, desmoralización, traición…

En Deir Ezzor el ejército sirio ha aplastado una violenta ofensiva del Califato Islámico en el distrito de Muwadafeen, causando cuantiosas bajas a los yihadistas.

El jueves Abu Al-Hos, un conocido comandante yihadista del grupo Jaysh Mughawir al-Thurade al que Estados Unidos sostenía en la zona de Badiya, en la zona rural de Damasco, se ha rendido al ejército sirio con todos sus hombres y material militar.

Los yihadistas hablan de traición en las redes sociales, una palabra que también aparece en los muros de un barrio de las afueras de Hama que aún conservan en su poder: “Nos han traicionado, nos van a matar a todos”.

Los yihadistas son plenamente conscientes de los crímenes que han cometido y que, si los imperialistas no les libran del cadalso “por razones humanitarias”, les espera un final terrible.

Lo que es seguro es que el final no será tan terrible para quienes han apoyado a los yihadistas desde la retaguardia, aunque todos ellos se merecen la misma suerte, especialmente Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Israel, Turquía y los países del Golfo.

Estos países no sólo son responsables del desencadenamiento de la guerra sino de que la misma se haya mantenido durante seis largos años, con su secuela de sangre y destrucción.

El principio del fin de la contienda ha sido la derrota de los que la pusieron en marcha, seguida del resquebrajamiento de su alianza.

‘Nos han traicionado, nos van a matar a todos’
(pintada yihadista en un barrio de Hama, Siria)

Las guerras del capitalismo por las materias primas

Rafael Moreno

Desde los aviones más sofisticados hasta las consolas de videojuegos, todos los avances tecnológicos dependen de sólo un puñado de recursos naturales por los que se está pagando un alto precio. La tonelada de cobre y zinc se vende al doble que hace un año, es decir, unos 8.800 y 4.000 dólares (7.000 y 3.000 euros) respectivamente; el oro o la plata están por las nubes, con precios no vistos desde los 80, por no hablar de lo que cuesta hoy un barril de petróleo.

El índice Goldman Sachs, que mide la evolución de los 500 recursos naturales más solicitados, muestra que sus precios se han triplicado desde 1999. La gran demanda que ha provocado el crecimiento económico de China ha distorsionado en los últimos años el mercado mundial, aunque algunos expertos como Stephen Roach, de Morgan Stanley, estiman que esta tendencia no parece sostenible a largo plazo. Otros factores, como la oleada de populismo en Latinoamérica o conflictos bélicos en zonas de África, afectan también en gran medida al precio de algunas de estas materias, por encontrarse en esos lugares sus principales reservas conocidas.

En muchos casos, e incluso si se descubrieran nuevos y abundantes yacimientos, las inversiones que pudieran realizarse para reducir la dependencia de una materia tardarían una década en dar frutos. Quizá por ello los Estados frágiles o fallidos, como Sudán, Guinea Ecuatorial o la República Democrática del Congo, que han recibido el don de atesorar estas joyas de la economía mundial, son presas fáciles de la desestabilización y de los oscuros intereses.

China merece un capítulo aparte. No sólo por ser un consumidor insaciable, sino por haberse convertido, en un abrir y cerrar de ojos, en la más importante y, en muchos casos, única fuente de algunas de estos materiales tan deseados. Ya es el principal exportador de carbón, aluminio, manganeso, zinc y tungsteno, entre otros.

Coltán: una maldición para el Congo

El coltan es un superconductor con gran resistencia al calor y de significativas propiedades eléctricas. De él se extraen el tántalo y el niobio, vitales para la fabricación de microprocesadores, baterías, microcircuitos y condensadores. El niobio resulta clave en la aleación de acero de oleoductos y centrales nucleares y para el desarrollo de los trenes magnéticos. Por ello, de no valer casi nada pasó a ser extremadamente codiciado para la fabricación de componentes electrónicos avanzados como teléfonos móviles, satélites y ordenadores portátiles, con una gran demanda en el mundo más desarrollado.

Aunque está disponible en Brasil y Australia, el 80 por ciento de las reservas conocidas se encuentran en la República Democrática del Congo. La guerra civil en este país hace unos años, provocada para muchos por Ruanda para hacerse con su control, provocó graves problemas de suministro, hasta el extremo de que la multinacional japonesa Sony tuvo que retrasar el lanzamiento de uno de sus productos estrella, la videoconsola Playstation 2. Es el perfecto ejemplo de cómo una materia prima puede causar una guerra.

Diamantes: la joya de la construcción

Además de ser la piedra preciosa más famosa del mundo, el diamante es, probablemente, el material de ingeniería más versátil. Pocos conocen que el 80 por ciento de la producción mundial (unos 20.000 kilos anuales) se destina al uso industrial. Sus inmejorables características no se encuentran en ningún otro elemento terrestre, por lo que sin él muchas actividades industriales se verían seriamente afectadas.

Por su dureza se utiliza para fabricar troqueles y muelas para perforar pozos petroleros, y para cortar piedras o cementos en grandes proyectos de infraestructura y viviendas. Es muy demandado también para la elaboración de semiconductores de alto rendimiento.

La República Democrática del Congo es el máximo exportador, y cerca del 49 por ciento de los diamantes naturales se originan en el centro y sur de África, aunque existen yacimientos en Canadá, India, Rusia, Brasil y Australia. El constante incremento de su precio les ha convertido en causa y efecto de muchas guerras, como las de Angola y Sierra Leona. La ONU aprobó en 2001 un embargo sin precedentes contra Liberia por financiar a uno de los grupos rebeldes de Sierra Leona con el comercio ilícito de las gemas del país vecino.

Cobalto: el sueño aeroespacial

Su gran dureza le convierte en el objeto de deseo de industrias como la aeroespacial para crear superaleaciones usadas en las turbinas de gas que necesitan materiales resistentes a la corrosión, de gran resistencia mecánica, que soporten presiones y altas temperaturas. También se utiliza en ciertas fases del refino de petróleo, en la fabricación de diversos productos químicos y en la producción de herramientas para trabajar los diamantes.

Los principales productores son China, Zambia, Rusia y Australia. Les sigue Cuba con una producción cercana al 22 por ciento. Estados Unidos tiene especial interés en el cobalto por su gran dependencia exterior, ya que importa el 97 por ciento de sus necesidades.

Manganeso: más duro que el acero

Es el duodécimo elemento más frecuente en la Tierra y, sin embargo, el cuarto más demandado por su importancia en la fabricación de aceros. Desde 2003, debido a la insaciable demanda de los chinos, el mundo necesita un 15 por ciento más de manganeso: en total, unos 29 millones de toneladas anuales. El 90 por ciento de las exportaciones proceden de Australia, Brasil, Gabón y Suráfrica, y quien más lo demanda es Estados Unidos, que importa casi todo el que necesita.

Tiene numerosas aplicaciones con impacto directo en la vida cotidiana: es imprescindible para construir edificios, fabricar latas de refrescos, baterías portátiles de ordenadores y radios o en las aleaciones que evitan la corrosión de los tubos de las armas de fuego.

Aluminio: la revolución ‘sexy’

Llegó a costar más que el oro, porque no suele encontrarse puro. Esto se solucionó en 1888 al lograrse un sistema fácil de obtención partiendo de la bauxita. Ligero y blando pero resistente, es uno de los metales más sexys y fascinantes, quizá por su color. Lo tocamos todos los días sin darnos cuenta. En aleaciones, es componente principal de muchos elementos de aviones y cohetes, en los que el peso y la resistencia son esenciales.

Cada vez se utiliza más en los coches –desde que Jaguar fabricó en 2003 los primeros modelos con chasis de aluminio–, buques e, incluso, para tendidos eléctricos (en lugar del cobre) y para empaquetar alimentos. Algunos analistas relacionan su producción con la potencia del país. Pekín estará contento: si Alemania era el primer productor en 1937 y Estados Unidos lo fue a partir de 1942, hoy es China, con 7.200 millones de toneladas.

Cobre: el milagro económico de Chile

El 50 por ciento del consumo anual se emplea hoy en la galvanización del acero, pero no es menos importante su incorporación en baterías de plata-zinc para misiles y cápsulas espaciales. Su uso en la vida cotidiana es enorme: los centavos norteamericanos, medicinas, tendidos eléctricos, pinturas, aislante en sistemas de aire acondicionado e, incluso, en quirófanos y quillas de buques, porque impide el crecimiento de bacterias.

Los países con mayores reservas son Chile, Estados Unidos, Australia, Indonesia y Perú. El mayor yacimiento en explotación es la mina Grasberg (Indonesia), cuya producción se ha visto afectada por los problemas de seguridad en ese país, lo que ha impulsado al alza su precio. El principal exportador es la empresa pública chilena Codelco, cuyos ingentes beneficios –más de 1.680 millones de dólares en el primer trimestre de 2006– son parte del éxito económico de ese país.

Germanio: material del futuro

Entre los años 50 y 70, el germanio se convirtió en uno de los minerales más demandados por la industria electrónica por sus miles de aplicaciones, especialmente en transistores y fotodetectores. Ahora experimenta una demanda más fuerte aún como componente básico en la fabricación de fibra óptica y para los equipos de visión nocturna y detectores de infrarrojos, tanto para el mercado civil (automóviles de lujo) como militar. Ambos usos absorben el 85 por ciento del consumo mundial.

Algunos expertos piensan que será uno de los materiales cruciales en los próximos años por sus posibles usos en telefonía móvil y paneles  solares, cuya necesidad crecerá de forma notoria por la escasez de otras fuentes de energía. Se extrae sobre todo de la germanita, mineral descubierto en 1992 en las minas de Tsumeb (Namibia). Los principales exportadores son Canadá y China (29 por ciento y 27 por ciento respectivamente), aunque también hay importantes reservas en Argentina, la República Democrática del Congo, Rusia, Francia, Finlandia y Grecia.

Grafito: el híbrido industrial

De color negro y brillo metálico, es una de las formas elementales en las que se puede presentar el carbono. Flexible pero no elástico, el grafito tiene la peculiaridad de presentar características de metal y de no metal, por lo que es válido para muchas aplicaciones industriales.

Las propiedades metálicas le confieren conductibilidad eléctrica y térmica, y por ello se emplea para finalidades tan diversas como centrales nucleares, lubricantes de alta temperatura o motores eléctricos. Pero también se utiliza en las palas de paddle o los palos de golf. La fuerte demanda de este producto, relativamente escaso, ha provocado que China y México, sus principales productores, hayan incrementado bastante su precio y restringido sus exportaciones.

Cromo: esencial y poco explotado

Sigue siendo esencial para la fabricación de aceros de alto rendimiento y para la producción de superaleaciones, porque hasta la fecha no se conoce ningún sustituto de iguales cualidades. Por eso algunos le denominan el  “talón de Aquiles metalúrgico”. Se utiliza sobre todo para aportar resistencia a la corrosión y un acabado brillante a productos metalúrgicos, pero también para proteger otros materiales como la madera.

Su importancia no radica en su escasez, pues hay reservas para muchos siglos si continúa el ritmo de consumo actual, sino por lo poco que se ha invertido en la explotación de los yacimientos. Suráfrica produce el 48 por ciento, seguida de Kazajistán e India.

Níquel: la salvación de Castro

Tocamos níquel a cada minuto: desde las monedas de uno y dos euros hasta la mayoría de los aceros inoxidables de la cocina. Un total de 2,6 toneladas son necesarias para fabricar cada avión moderno. El 65 por ciento se emplea en la fabricación de acero inoxidable austenítico (no magnético), seguido de las aleaciones, como la de níquel-titanio (nitinol), empleada en la robótica por su memoria de forma y superplasticidad.

El mayor productor es Rusia (aunque consume la mayor parte) seguida de Australia y Canadá. El fuerte incremento de la demanda de China desde 2002 ha obligado a las autoridades de Pekín a buscar segundos proveedores y ha firmado acuerdos para reabrir minas en España y Cuba. En cierto sentido, ha sido la salvación económica de Fidel Castro, que ha triplicado las ventas al gigante asiático.

Grupo del platino: estratégico y escaso

El platino, el paladio, el rodio, el iridio, el osmio y el rutenio (conocidos como el grupo PMC) son esenciales en distintos procesos de refino de petróleo y para fertilizantes, así como para el tratamiento de numerosos componentes de la industria automotriz por su resistencia a la corrosión y a los ácidos. Se pueden emplear también para la fabricación de electrodos y distintos sistemas de telecomunicaciones. Son estratégicos por su escasez y porque sus yacimientos se concentran en pocos países. El 75 por ciento de la producción de platino la genera Suráfrica, seguida de Rusia (15 por ciento).

Titanio: el alma de los aviones

Está de moda. No empezó a producirse industrialmente hasta 1946. Desde entonces su implantación ha sido meteórica, especialmente en la industria aeroespacial. Aleado con vanadio –también cada vez más estratégico– se utiliza para fuselajes, trenes de aterrizaje y turbinas hidráulicas de todos los aviones actuales. Se calcula que un Airbus 380 requiere 77 toneladas y un Boeing 787, cerca de 90.

El proceso de modernización de las Fuerzas Armadas estadounidenses está basado en gran medida en este producto, al garantizar mayor protección y resistencia con menor peso. Por si fuera poco, la industria de consumo ha comenzado a incorporarlo en miles de productos, desde raquetas de tenis hasta bicicletas, pasando por ordenadores y monturas de gafas. La combinación de dureza, ligereza y buena resistencia a la fatiga, así como la protección a la corrosión y al agua le hacen un material muy demandado, aunque el coste de extracción y procesamiento sea seis veces más caro que el del aluminio.

Los principales productores son Australia, Suráfrica, Canadá y China, pero la extraordinaria demanda que existe ha provocado que estén en proceso de reapertura o explotación nuevas minas en Chile, Gambia, Kenia, Malaui, Mozambique, Senegal y Sierra Leona, entre otros países.

http://19neocolonialismo.blogspot.com.es/2009/12/62-la-guerra-por-las-materias-primas.html

¿Rusia y China devolverán el patrón oro al mundo?

Esta semana el banco más grande de Rusia, Sberbank, llevó a cabo su primera transacción de 200 kilos de oro en el mercado de Shanghai a través de una filial suiza.

En setiembre el banco ruso se afilió como miembro internacional del Shanghai Gold Exchange, lo mismo que el VTB, segundo banco ruso, y ambos han empezado a operar vendiendo oro en lingotes a bancos locales.

A lo largo de la segunda mitad del año el banco entregará en China entre 5 y 6 toneladas de oro para extender su presencia en el mercado de oro oriental.

En abril el banco ruso expresó su disposición para financiar las compras de oro por parte de India, otro país que forma parte de los Brics.

El creciente comercio bilateral entre Rusia y China se lleva a cabo en yuanes, lo que forma parte de un ambicioso plan, según Sputnik, de utilizar al oro en los mercados internacionales.

Ambos países ya son los más compradores de oro más activos, uno de cuyos objetivos es erradicar al dólar del comercio internacional, uno de los pilares de la hegemonía mundial de Estados Unidos desde 1945.

El patrón oro desapareció -aparentemente- del comercio internacional como consecuencia de la entrada del capitalismo en su etapa imperialista. Fue uno de los mecanismos más importantes de financiación de la Primera Guerra Mundial.

Desde que en 1973 Nixon eliminó la convertibilidad del dólar con el oro, su precio en los mercados internacionales se ha disparado:

Rusia envía batallones musulmanes de su policía militar a Siria

Batallones de musulmanes rusos de policía militar patrullan en las fronteras de Siria con Jordania e Israel. La prensa sionista ha reaccionado airadamente no sólo por la presencia de policía militar rusa en los altos del Golán, sino porque se trata de unidades reclutadas en Igushetia, Chechenia y Daguestán, es decir, compuestas por musulmanes.

Aproximadamente unos 800 policías militares patrullan los altos del Golán y otros 400 más la frontera con Jordania desde primeros de julio. Estos últimos aseguran la zona de distensión del sur de Siria y cierran las puertas definitivamente a la penetración de yihadistas de refresco.

En Tel Aviv lamentan, además, que el despliegue ruso no supone el repliegue de Hezbollah, sino que se sumará al del movimiento libanés, que en Ersal acaba de obtener un victoria militar sin precedentes contra las fuerzas de Al-Qaeda.

En el sur de Siria se abrió una primera zona de distensión en Deraa y ahora una segunda en los altos del Golán, ocupados por Israel a Siria hace medio siglo, tras la guerra de 1967.

En aquel momento la URSS rompió relaciones diplomáticas con Israel, que sólo se restablecieron con la caída del Telón de Acero en 1991. Al menos un millón de israelíes son de origen ruso, cuyo idioma es el tercero más hablado en el país, tras el hebreo y el inglés.

A partir de la ocupación del Golán, Siria siempre ha estado en guerra con Israel, por lo que desde 2011 el gobierno de Tel Aviv apoyó a los grupos terroristas para derrocar a Bashar Al-Assad, su vecino más peligroso.

De esa manera, Israel quiso alejar a Irán y Hezbollah de sus fronteras y ahora los tiene más fuertes y mejor armados. Su única opción es negociar con Rusia para ejerza un papel de muro de contención en Siria.

En la inextricable red de acuerdos que se tienen que tejer ahora en Oriente Medio estará la ocupación del Golán. Israel contaba con que la partición de Siria dejaría definitivamente en sus manos los territorios anexionados bajo el simulacro de un “derecho de autodeterminación” de los drusos que los habitan.

Ahora sucederá al revés: los sionistas deberán realizar algún tipo de concesiones, incluida la retirada militar del Golán. De lo contrario, pueden ser considerados formalmente como una de las partes agresoras en la guerra.

Nueva agresión fascista en Elda

El colectivo antifascista “Para Todas” de Elda-Petrer ha denunciado una nueva agresión de miembros del colectivo neonazi “Lo Nuestro” a un joven. Hace poco más de un mes una voluntaria de una ONG de Elda (Alicante) también denunció haber sido agredida por los fascistas tras aprobarse en el pleno una moción consensuada por todos los grupos políticos contra el racismo, la intolerancia y la xenofobia.

La noche del miércoles 26 se produjo “otra agresión nazi en el barrio Las 300 (Elda): uno de los integrantes de la banda de criminales ‘Lo Nuestro’, acompañado por su padre, se acercó con actitud intimidatoria a tres jóvenes que charlaban en una plaza, amenazándolos mientras trataba de chocar su frente con la de uno de ellos. El padre, tras tratar de calmar a su propio hijo, se giró de sopetón para propinarle un puñetazo por sorpresa en la boca a uno de los jóvenes, que permanecía sentado en un banco, callado ante tan lamentable espectáculo”.

“La actitud extremadamente nerviosa y agresiva de ambos, padre e hijo, donde incluso se les trababa la lengua en cada insulto, es un claro indicador de la impotencia que les causa el hecho de que su campaña de atentados y amenazas para frenar la reorganización antifascista mediante el miedo tenga un efecto totalmente contrario al que esperaban”, añade “Para Todas”.

Este colectivo asegura que “es obvio que la policía y el aparato judicial están esperando a que en alguna de las continuas agresiones piquemos su anzuelo, es decir, que nos defendamos (algo completamente legítimo, faltaría más) para entonces reducir el problema a una ‘riña entre bandas extremas’, equiparando agredidos con agresores para criminalizarnos, y así cebarse con la represión al movimiento antifascista; no sería la primera vez que sucede: nazis impunes por asesinato, y antifascistas presos durante años por decir ‘basta’ y defenderse”.

El colectivo concluye: “Debemos, pues, hacer hincapié en la senda marcada, continuar tejiendo solidaridad y resistencia en cada barrio, aumentar el compromiso con el trabajo político antifascista que el Estado pretende frenar, alimentando a sus matones nazis y evitándoles consecuencias serias por sus actividades violentas, mientras nos pone policía a los antifascistas agredidos para intentar controlar nuestros movimientos”.

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