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El ejército ruso se prepara para la guerra de las galaxias

Rusia ha comenzado a preparar a sus fuerzas armadas para librar una guerra en el espacio exterior, según ha admitido el senador Viktor Bondarev, presidente del comité de defensa en la cámara alta del parlamento ruso y ex comandante de la fuerza aérea.

La guerra de Rusia en Siria ha demostrado la creciente importancia de la tecnología aeroespacial y del espacio exterior en los combates.

Bondarev dijo que el uso de reconocimiento por parte de los militares rusos y los objetivos avanzados de misiles de crucero han ampliado el campo de batalla tradicional más allá de la atmósfera de la Tierra.

“En los últimos dos años dominamos la habilidad de combatir las guerras de una manera nueva. La campaña siria indica que todas las guerras futuras se librarán no solo en el aire, sino también en el espacio. El brazo o servicio correspondiente de las Fuerzas Armadas tendrá prioridad”, dijo Bondarev, según la agencia Tass.

“Será una guerra de alta tecnología. Ya está claro que resistir los medios de la guerra moderna con solo rifles y ametralladoras será prácticamente imposible”, agregó.

Rusia ha utilizado la campaña de Siria como una oportunidad para probar algunas de sus últimas armas de alta tecnología. El viceministro de Defensa ruso, Yury Borisov, dijo en agosto que el ejército ruso ha probado más de 600 nuevas armas y otros tipos de equipamiento militar en Siria.

Estos incluyen la última generación de la armadura corporal futurista Ratnik, que recientemente recibió un reloj resistente a las armas nucleares, y el transportador personal blindado BMPT-2, también conocido como “Terminator”.

Los últimos modelos del creciente arsenal de misiles de crucero balísticos de Rusia también han presentado en la guerra de Siria. El ejército ruso ha atacado las posiciones yihadistas en Siria con misiles de crucero supersónicos 3M-54 Kalibr lanzados desde submarinos en los mares Mediterráneo o Caspio.

Atacó al Califato Islámico desde Rusia utilizando misiles de crucero de largo alcance Kh-101 transportados por Tu-95MS, bombarderos estratégicos que parten de la ciudad caucásica de Engels.

Estos misiles están guiados por una sofisticada red satelital conocida como Glonass, esencialmente la réplica de Rusia al GPS de los Estados Unidos.

http://www.newsweek.com/russia-prepares-war-outer-space-fighting-syria-lawmaker-says-699115

Los jueces no encuentran pruebas de la ‘trama rusa’ que interfirió en las elecciones de 2016

Paul Manafort, jefe de campaña de Trump
Hace unos días la CNN aseguraba que el fiscal especial sobre el “candidato manchú”, Robert Muller, estaba a puntito de acusar a los responsables de la campaña electoral de Trump y que las pruebas eran secretas, lo mismo que los nombres implicados en esa gran conspiración rusa.

La política moderna se teje con ese tipo de filtraciones, que no son otra cosa que insinuaciones y, en el mejor de los casos, rumores, casi siempre sucios, ya que la prensa está por medio, que no es cualquier clase de farsante sino medios de esta catadura:

– Injerencia rusa en elecciones presidenciales es ‘guerra’ (El Sol de Toluca)

– Rusia interfirió ‘descaradamente’ en las elecciones de EEUU, según el ex jefe de la CIA (El Mundo)
– Rusia interfirió en las elecciones de Estados Unidos para ayudar a Donald Trump, dice FBI (Nación)
– Cómo fue el ‘hackeo’ de piratas informáticos de Rusia durante las elecciones de Estados Unidos (BBC)
– La propaganda de la trama rusa llegó a 10 millones de perfiles en Facebook (El País)

Antiguamente a los juristas ese tipo de disquisiciones solía sorprenderles porque, puestos a buscar hechos, lo que aparece es el vacío absoluto. No hay más que informes, todos ellos procedentes de las fuentes más solventes que uno pueda imaginar, tanto más solventes cuanto más arriba se encuentran en la escala de mando.

Un informe no prueba nada, y menos en un juicio, donde hacen falta pruebas. Luego nos enteramos que, además, esos informes habían sido encargados y pagados por el Partido Demócrata, convertido en “juez y parte”.

Uno de los acusados es Paul Manafort, el jefe de campaña de Trump, que tras la acusación formal se entregó al juez voluntariamente. El New York Times publica íntegramente el acta de inculpación, en la que sobre todo se habla de malversación de fondos y fraude fiscal (*). Según el juez, Manafort recibió dinero procedente “de Europa del este”.

En un registro que llevó a cabo en julio el FBI en su vivienda, aparece que Manafort era un lobista no declarado y un consultor del antiguo Presidente de Ucrania Viktor Ianukovich que padeció un golpe de Estado fascista en 2014 porque le acusaban de ser demasiado pro-ruso.

La primera en la frente: los hechos que se le imputan a Manafort no sólo son anteriores a la campaña electoral de Trump, sino anteriores a dicho golpe de Estado. Por supuesto, son absolutamente ajenos a Rusia, al Kremlin y a Putin.

Otro de los acusados es George Papadopoulos, que ha colaborado lealmente con el FBI en la investigación, es decir, que está jugando el papel de chivato para salvar su propio pellejo involucrando a los demás, lo cual sería suficiente para estimar que su testimonio no se puede considerar como prueba válida.

Pero veamos lo que dice el soplón. Asegura que estaba en contacto con el Ministerio ruso de Asuntos Exteriores y la embajada rusa en Londres para organizar contactos con el equipo de Trump si éste ganaba las elecciones, algo que, por cierto, ha ocurrido en todas las elecciones presidenciales de Estados Unidos desde 1945, al menos.

Pero prosigamos: a Papadopopulos no le acusan de eso sino haber mentido al FBI y perjudicar la investigación. No había sido miembro del equipo de campaña sino que era un voluntario que no cobraba por echar una mano, por lo que su papel era insignificante.

Ítem plus: de los documentos aportados por el FBI se desprende que los contactos de Papadopoulos con funcionarios rusos no eran directos. Lo que hizo fue utilizar a un amigo que vivía en Londres, un profesor que tenía “vínculos” con algún miembro de la embajada rusa en Londres para organizar el referido encuentro que, por cierto, nunca se produjo.

Dice Papadopoulos que le presentaron a una sobrina de Putin, de cuya existencia o inexistencia nada más se sabe…

La guerra sicológica sin cuartel que ha empredido la prensa estadounidense sobre la “trama rusa” nada en el vacío más absoluto.
No se corten Ustedes. En lugar de la basura periodística, echen un vistazo al acta judicial a ver si a nosotros se nos ha escapado algo que demuestre esa patética infiltración rusa en la Casa Blanca que llena las primeras planas y abre los informativos de la tele.

(*) https://www.nytimes.com/interactive/2017/10/30/us/politics/document-paul-manafort-rick-gates-indictment.html

El Pentágono quiere llevar tropas al Donbás con el aval de la ONU

Tras su encuentro con Poroshenko, Kurt Volker, el enviado especial de la Casa Blanca, delaró que antes de finales de este año Washington va a presentar una resolución a la ONU para introducir “tropas de mantenimiento de la paz” en el Donbas. Por si alguien tiene dudas, Volker aclaró que dichas tropas irań armadas, se desplegarán en las zonas de combate y deberán controlar la frontera ruso-ucraniana.

Sin ningún género de dudas, Rusia bloqueará la decisión del Consejo de Seguridad si el control de la frontera se entrega a esas “tropas de la paz”, lo que no es otra cosa que un bloqueo del Donbás que conducirá a que el ejército ucraniano invada las dos repúblicas de Lugansk y Donetsk y provoque una matanza a gran escala.

El Kremlin se ha reafirmado en su apoyo a los acuerdos firmados en Minsk.

Volker aseguró también que Estados Unidos quiere suministrar armas al gobierno de Kiev, lo que es otra provocación más que descarada. Putin ha dejado bien claro en repetidas ocasiones que esa es una linea roja que dará lugar a una respuesta por parte de Moscú.

¿Qué tipo respuesta? Una de ellas es que el gobierno ruso entregue pasaportes de forma masiva a la población de ambas repúblicas, lo que otorga al ejército ruso el derecho a utilizar la fuerza para proteger a sus ciudadanos en el Donbás.

La otra es el reconocimiento diplomático de las repúblicas, una medida que cada vez es más invocada en los altos funcionarios y medios rusos. Dicha medida iría vinculada a la renuncia definitiva a los Acuerdos de Minsk y se podría aprobar este mismo otoño.

Si Estados Unidos entrega armamento a Kiev, Rusia hará lo propio con las milicias del Donbás.

Hasta la fecha, Estados Unidos ha vendido armamento “defensivo” al gobierno de Ucrania y el Congreso presiona a Trump para que no lo hata con armas “letales”.

En realidad, en los últimos días de su gobierno, Obama firmó un contrato con la empresa AirTronic para que suministrara armamento al ejército ucraniano. Bajo cuerda las entregas de armas comenzaron entonces. Hace algunas semanas llegaron 100 lanzagranadas antitanque PSRL-1 a manos de la Guardia Nacional y del Batallón nazi Azov.

El gobierno de Colombia autoriza los bombardeos aéreos contra disidentes de las FARC

El ministro de Defensa de Colombia ha promulgado una directiva que autoriza al ejército a bombardear a las columnas formadas por guerrilleros de las FARC que se oponen a los acuerdos con el gobierno, según informó ayer el diario El Tiempo.

Se acaba la política y empieza la guerra. En contra de la retórica oficial, la Directiva 37 no considera a las unidades disidentes de las FARC como “delincuentes comunes” sino como “una amenaza para la seguridad nacional”.

El ejército y las fuerzas de seguridad solo están autorizados a utilizar fuerzas letales contra un número limitado de columnas armadas, a las que califica como GOA (grupos armados organizados). Con la excepción del ELN, el ejército califica de esa manera a las unidades formadas durante otros procesos de negociación con movimientos guerrilleros, como el EPL, que se desmovilizó en 1991.

Las unidades guerrilleras más pequeñas se consideran como “organizaciones delictivas comunes” que son el blanco de la Policía Nacional, no de los militares.

Tras un proceso de negociación con las FARC, el gobierno ha identificado más de una docena de facciones disidentes formadas por entre 500 y 1.000 miembros de las FARC que continúan la lucha. Si bien la mayoría de estas unidades son pequeñas, la más grande tiene aproximadamente 350 combatientes.

La directiva brinda el respaldo legal necesario para que el ejército pueda usar incluso las “operaciones beta”, es decir, bombardeos aéreos para evitar una nueva expansión de la organización guerrillera, ha dicho a El Tiempo un oficial del ejército.

Las unidades disidentes de las FARC permanecen activas principalmente en el sur de Colombia, donde no hay presencia del Estado y donde durante décadas la guerrilla ha ejercido las tareas de gobierno.

La mayor de estas columnas, dirigida por los comandantes de las FARC “Gentil Duarte” y “Jhon 40”, está activa en las zonas de Meta, Guaviare y Caquetá. El gobierno acusa a esta unidad de secuestrar a un trabajador de la ONU a principios de este año.

Mediante el recurso a los medios militares extremos, al no poder acabar con ninguno de los movimientos guerrilleros ya existentes, el gobierno colombiano trata de evitar al menos su expansión.

La Marina de Estados Unidos hundió a uno de sus buques en 1967, matando a 300 tripulantes

Hace 50 años, para justificar su apoyo a la agresión israelí contra los países árabes, la Casa Blanca orquestó una farsa que luego se convirtió en tópica, uno de esos ataques que ahora se llaman “de falsa bandera” contra el buque USS Liberty en el que murieron casi 300 de sus propios marineros.

Estados Unidos siempre necesita algo así, parecer los agredidos y no los agresores, para embarcarse en toda suerte de guerras. Hasta ahora los más osados aseguraban que había sido Israel quien había atacado al navío, simulando que eran aviones egipcios. Ahora el asunto es aún peor: Estados Unidos se atacó a sí mismo.

La destrucción del Liberty se llamó Operación Cianuro. Formaba parte del ataque a Egipto, la llamada “Guerra de los Seis Días”, cuyo nombre en clave era Frontlet 615.

Así lo asegura un libro publicado recientemente (1), del que S.T.Patrick extrae algunas conclusiones significativas (2) sobre aquella “traición en alta mar”, a la que también se la califica como “la mayor atrocidad cometida por las fuerzas militares israelíes contra los intereses estadounidenses”.

El enmascaramiento se copió del “incidente del Golfo de Tonkín” con el que Estados Unidos justificó en 1964 la escalada bélica en Vietnam, cuando otro buque estadounidense, el USS Maddox, también fue hundido por un ataque fingido de torpederas enviadas por el gobierno de Hanoi.

En medio del escenario aparecen el entonces Presidente, Lyndon B.Johnson, y el almirante John McCain, que disimularon la intervención israelí y ordenaron un estricto silencio a los supervivientes, con la amenaza de perder sus pensiones e ir a la cárcel.

Fue la aviación israelí quien atacó materialmente el navío, aunque por sugerencia de Johnson. El barco y sus 300 marinos fueron el sacrificio ofrendado para justificar la agresión contra Egipto.

Hay quien añade que, además, el submarino USS Amberjack lanzó al menos un torpedo contra el Liberty, también siguiendo órdenes del Presidente Johnson (3).

El Liberty, que estaba en aguas internacionales, no era un buque de combate sino de vigilancia electrónica. Lo dejaron tirado y desamparado como una colilla, lo cual contradice las reglas más elementales de la guerra naval. A un portaviones le impidieron enviar aviones de protección en los 10 minutos siguientes al ataque, un tiempo más que suficiente para abortarlo y destruir los aviones y buques israelíes que formaban parte de la expedición.

Hubo un piloto israelí que se negó a atacar a un buque con pabellón estadounidense, lo que también ha estado oculto durante estos 50 años (4). No murieron sólo 34 tripulantes, no se confundieron de buque, ni se trató de un desafortunado “error” israelí, como asegura la Wikipedia (5). Fue algo total y absolutamente deliberado.

Es una ley de la historia que se repite siempre, inexorablemente: todas las guerras en las que ha participado Estados Unidos empiezan con una mentira, desde la guerra contra México hace 150 años y acabando por la de Irak de ahora mismo. Alguno se consolará pensando que no sólo las guerras empiezan con mentiras, sino que las mentiras acompañan necesariamente a las guerras a lo largo de todo su recorrido. Otro más añadiría que en las guerras todos mienten, no sólo Estados Unidos. Ya saben eso de “son todos iguales”, “los unos y los otros”, “si unos son malos los otros son aún peores”, etc. Si la culpa se reparte entre todos, a cada uno le toca un pedazo más pequeño, y así se consuelan.

(1) Phillip F. Nelson y otros: Remember the Liberty!: Almost Sunk by Treason on the High Seas, Trine Day, 2017
(2) S. T. Patrick: Top-Tier Treason and the USS Liberty, 24 octobre 2017, http://americanfreepress.net/top-tier-treason-and-the-uss-liberty/
(3) Ray Songtree: 1967: USS Liberty attacked by submarine USS Amberjack. Crew member blows whistle, Kauai Transparency Initiative, 15 de junio de 2015
(4) Ofer Adaret: But Sir, It’s an American Ship. ‘Never Mind, Hit Her!’ When Israel Attacked USS Liberty, Haaretz, 11 de julio de 2011
(5) https://es.wikipedia.org/wiki/USS_Liberty_(AGTR-5)

Más sobre beneficios penitenciarios y peajes políticos

Jon Iurrebaso Atutxa
expreso político de ETA

En nuestro último artículo (*) describimos lo que un preso vasco, encarcelado en calidad de miembro de ETA, dijo e hizo (entre otras cosas) para conseguir 6 días de permiso penitenciario. Y decíamos que eso y más les exigen hoy en día a los presos políticos vascos. Hoy pondremos la otra cara de la moneda que se oculta con predeterminación pero que finalmente sale a la luz.

La dirección de la cárcel le exige a una presa política vasca que acepte el destino de limpiar los váteres. La presa política vasca se niega y ésta se encuentra en aislamiento desde hace meses. Los y las militantes pro amnistía de su comarca entienden lúcidamente la contradicción que se plantea.

Esto es ¿cómo es posible que una presa política vasca, que reivindica el estatus político correspondiente a su condición, sea conminada por parte de los carceleros a realizar un trabajo que voluntariamente rechaza? En todo caso ¿a cuenta de qué se deja de reivindicar el reconocimiento del estatus político para nuestros prisioneros?

Precisamente eso es lo que no explica la vía Sortu.  Se plantea aceptar la vía política del enemigo con el objeto de acompañar y contribuir en el camino hacia la independencia.  Pero no se dice lo que ello supone. Y si no se dice premeditadamente, eso quiere decir que se oculta.

Es decir, hay quienes pretenden hacernos creer que han descubierto la panacea para solucionar los problemas de Euskal Herria. Y este cuento consiste en desarrollar líneas de intervención “efectivas” y unilaterales. Pretenden meternos en la sangre que lo efectivo es no luchar. Y los más incautos saben que sin lucha no hay otra cosa que la sumisión. Admitir lo que el enemigo nos exige para poder respirar, no más. Y lo unilateral tiene que ver con la rendición. Efectivamente, unilateralmente tomo la iniciativa de rendirme.

Después de ver que hay una masa de gente que se ha dado cuenta de que lo de la unilateralidad no es más que una simple rendición, argumentan que realmente la bilateralidad solo se puede dar entre estados. Y se quedan tan panchos. Siguen mintiendo y vale decir cualquier insensatez. También es cosa de párvulos el hecho de afirmar que no existe bilateralidad en un conflicto si no es entre estados por muchas razones de índole político, económico, militar, etc.

Lo mismo que nos exigen aceptar un destino de trabajo para comprobar nuestra sumisión, nos obligarán, entre otro montón de humillaciones, a aceptar como delitos nuestras propias acciones y posiciones políticas.

Esta última cuestión no es banal. No lo es porque conlleva o supone cuestiones importantes y graves. Si acepto que las acciones que he cometido son delitos, esto supone que aceptamos las condenas que nos han impuesto y por lo tanto reconocemos nuestras declaraciones policiales y judiciales. En este baile la música y la letra la pone el enemigo. Y éste obliga a que reconozcamos todo, desde el principio hasta el final.

Y la cosa no acaba ahí. Porque declaraciones (nombres, etc.) y acusaciones sobre segundos y terceros arrancadas sometiendo la voluntad del detenido bajo la presión, maltrato o tortura, cobran validez. Si aceptamos su vía aceptamos que nosotros mismos estamos condenando a otros sin realmente pretenderlo. Nos torturan, nos arrancan nombres o se los inventan y, en cualquier caso, si lo aceptamos estamos condenando a otros. No lo pretendemos pero eso es lo que supone aceptar esa vía. ¿Les bastará esa “delación” no pretendida o exigirán más?

Los estados fascistas son crueles hasta el extremo. Pretenden llevar a sus enemigos a la total sumisión. Que sepan las nuevas generaciones que si quieren luchar van a sufrir y mucho pues el que se somete se autodestruye de alguna manera. Y el que resiste sufre.

Es así, luchando, como hemos llegado a sobrevivir como pueblo trabajador vasco. Aurrera beti.

(*) Este artículo es continuación de estos tres anteriores: “Sobre la pérdida del carácter político. Sobre el arrepentimiento. En términos políticos y sin acritud”, “Sobre el arrepentimiento*” y “Exigencias, beneficios y peajes de la vía penitenciaria”.

‘Tenemos que convencer al público de que Oswald es el verdadero asesino de Kennedy’

50 años después, Trump ha desclasificado una parte de los documentos sobre el asesinato de Kennedy que estaban clasificados como secretos. No hay gran cosa que sorprenda, salvo volver a constatar que en el mundo moderno las versiones oficiales son (casi) siempre mentira.

Los documentos abundan en lo más típico de la política de Washington, donde siempre aparecen entremezclados eso que aquí llamamos las cloacas y que allí forman la CIA, el FBI, la mafia y la gusanería cubana, involucrados en toda clase de crímenes políticos en nombre de su “libertad”.

No obstante, algunas notas son ciertamente curiosas porque muestran que la preocupación del FBI no era la investigación de lo ocurrido, porque eso ya lo sabían, sino qué es lo que “el público” debía creer al respecto. ¿De qué había que convencer a los estadounidenses en 1963? Esa es la nueva y más importante tarea de la policía: redactar los comunicados oficiales y notas para la prensa.

Un mensaje dirigido al director, J. Edgar Hoover, el 24 de noviembre, el día en que Jack Ruby asesinó al “asesino oficial”, Lee Harvey Oswald, decía: “Tenemos que convencer al público de que Oswald es el verdadero asesino”.

Otras notas del propio Hoover iban más allá: el verdadero núcleo del asunto era convencer de que Oswald era el único asesino, que no había ninguna conspiración: “Sobre el caso Oswald no hay otra cosa que su muerte”, decía una de esas notas.

Ante la Comisión Warren, el director del FBI fue muy tajante cuando aseguró que no había visto “ni un céntimo de prueba” de ninguna conspiración, algo que repitió posteriormente muchas veces.

La preocupación de Hoover por tapar la conspiración desde el primer momento es muy significativa porque normalmente la policía siempre empieza diciendo que no puede descartar ninguna hipótesis. En el caso de Kennedy sí lo hizo y se esforzaron para que todo el mundo descartara esa hipótesis precisamente, la de la conspiración.

Ese mismo interés de Hoover era compartido por el subdirector de la fiscalía, Nicholas Katzenbach, del que aparecen varias notas tratando de impedir, de todas las maneras posibles, que se difundiera la hipótesis de que el magnicidio era obra de varios autores.

“Habrá elementos de nuestra sociedad que gritarán alto y claro que sus derechos civiles han sido violados, como en efecto ha ocurrido”, admite el fiscal.

50 años después esos derechos civiles siguen violados y lo serán hasta que toda la documentación no sea revelada y el Estado admita lo obvio: que el asesinato fue un “trabajo interior” en el que participaron sus más altas instancias, empezando por el vicepresidente Lyndon B.Johnson.

Serie completa: El asesinato de Kennedy 50 años después

— El club de los hijos de puta (1)
— De la alta sociedad a los bajos fondos (2)
— El escenario del crimen: Dallas (3)
— Operación Paperclip (4)
— La aristocracia del espionaje nazi en Estados Unidos (5)
— La camarilla nazi-zarista de Dallas (6)
— El chivo expiatorio: Lee Harvey Oswald (7)
— La infiltración de Oswald en los medios progresistas (8)
— Todos los hilos conducen al mismo sitio (9)
— El asesinato del asesino (10)
— Epílogo para un crimen perfecto (y 11)

El rap se sienta en el banquillo de la Audiencia Nacional

Grup de Suport Elgio

[…] La libertad de expresión es decir lo que aquella minoría que posee el poder no quiere escuchar. Son estos mismos que no quieren escucharlo, los que nos han privado de hablar y difundir ideas en libertad.

A día de hoy, nuestro compañero Elgio -Alex Nicolaev- se enfrenta a la crueldad de intentar subvertir esta realidad, del mismo modo que lo hacen 11 miembros del colectivo de rap del que formaba parte, La Insurgencia.

Las consecuencias de intentar hacer uso de un derecho legítimo que no poseemos: 2 años y un día por cantar, también 4.800 euros de multa y 9 años de inhabilitación.

Esta es la pena que pide la fiscalía de la Audiencia Nacional acusándolos de enaltecimiento del terrorismo, esta es la injusticia por la que han sido citados los días 2 y 3 de noviembre en Madrid para declarar, o como dice nuestro compañero “para que sigan aplastando nuestros derechos y libertades”.

Sin embargo no se persigue y reprime cualquier tipo de expresión. La Audiencia Nacional y el resto de instituciones del Estado español -que son herederas del franquismo- aplacan y silencian toda aquella disidencia que intenta generar una alternativa o, simplemente, cuestiona su modelo de sociedad que sólo genera miseria para la clase trabajadora y que sustenta los privilegios de los enemigos del pueblo.

En cambio aquellos que enaltecen el racismo, el fascismo o el machismo lo hacen con total impunidad incluso con la complicidad del Estado. Hacer canciones de rap reivindicativo es tachado, por estas instituciones fascistas, como “enaltecimiento del terrorismo” -generando rechazo en la gente- porque temen la peligrosidad de que muchas más personas compartan estas ideas y quieran generar un cambio. Temen un pueblo que piense y que pierda el miedo. Es por ello que el Estado español fascista cae en el absurdo de encausar artistas, titiriteros, más de 20 raperos, a personas para hacer un tuit, y un largo etcétera, demostrando la más que evidente falta de separación de poderes y el temor de que la disidencia crezca.

El mismo estado que acumula cientos de presos políticos en sus cárceles; como los Jordis, defensores de la autodeterminación del pueblo catalán -presos por sentencia de Carmen Lamela, la misma jueza que lleva el caso de los jóvenes raperos-, pero también muchos otros: militantes de la Izquierda abertzale, anarquistas, militantes del PCE(r) o de la Izquierda Independentista. La existencia de presos políticos no es ni mucho menos algo nuevo que nazca del Proceso Soberanista.

Ante esta situación no nos queda más que tener claro que cuando privan de la libertad de expresión a una sola persona están privando de este derecho a todo el pueblo. Porque buscan que tengamos miedo de coger un lápiz, una cámara, un micro o de salir a manifestarnos, buscan que tengamos miedo a ser los siguientes en ser reprimidos. La defensa ante esta situación de opresión y de persecución de nuestros derechos y libertades es la organización antirepressiva, basada en la ternura de la solidaridad. Por eso pedimos a todas y todos aquellos que creen en la libertad de expresión y que tiene la voluntad de construir un mundo mejor que os suméis a esta lucha. En primera instancia difundamos y denunciemos los ataques del Estado español y de todos aquellos que temen perder su privilegios y en segundo lugar organizamos juntas la respuesta, que les salga muy caro reprimirnos y que teman seguir con su opresión.

Demostremos que somos muchas más que ellos y que les venceremos. Comparte este comunicado e imágenes en solidaridad con los jóvenes raperos bajo el hashtag #2AñosY1DíaPorCantar como muestra de que sabemos que este es un ataque a los derechos y libertades de todas y todos y que exigimos la absolución de los encausados y la amnistía de todos los presos políticos. ¡Si nos tocan a una nos tocan a todas!

http://latraka.es/dos-anos-y-un-dia-por-cantar-4-800-euros-de-multa-y-9-anos-de-inhabilitacion/

Catalunya: una crisis del Estado y del estado de las autonomías

Catalunya, aparta de mí este cáliz (2)

La crisis de Catalunya es la crisis del Estado centralista remozado en 1978, la del Estado de las Autonomías, que fue la reforma más importante realizada durante la transición del viejo Estado que los fascistas habían levantado en 1938 sobre miles de cadáveres, presos y exiliados.

Hace tiempo que dicho Estado ha entrado en una crisis irreversible, que no puede contar ya con los apoyos que tuvo en 1978, entre ellos los de “la izquierda” domesticada, que se prestó a colaborar en el cambio de fachada para echarle un capote a los fascistas.

La crisis es total por varias razones que es necesario poner de manifiesto. No es sólo una crisis económica, ni sectorial, ni del bipartidismo, ni de gobierno. Es todo eso y mucho más. Es una crisis del cambio y del recambio que no deja alternativa ni margen de maniobra a la clase dominante. Ya pueden convocar elecciones todos los meses que no van a encontrar ninguna solución, ni en las papeletas ni en las urnas.

En su caída, los fascistas no tienen asidero alguno al que aferrarse. La crisis es internacional, empezando por la Unión Europea. Los medios de intoxicación, que en 1978 también echaron un capote, ahora ya no pueden hacerlo porque, a su vez, también están en crisis. La crisis alcanza a los reformistas, incapaces de embaucar ni siquiera a sus votantes. La crisis es constitucional, de las viejas y nuevas instituciones públicas, empezado por la monarquía y acabando por los ayuntamientos…

En cualquier lugar que uno mire, lo que aparece es un estado de ruina inminente, una situación ya conocida en 1978 que entonces pudieron superar porque -entre otras- contaban con dos buenas cartas para jugar, la de los reformistas y la de los “nacionalistas”. Normalmente se habla mucho de los primeros, de su “traición”, pero nada de los segundos, de sujetos como Josep Tarradellas, Jordi Pujol y otros (catalanes, gallegos y vascos) de la misma catadura que entonces se embarcaron a sostener el Estado fascista en crisis.

Ahora ya nadie habla de ellos, de los “nacionalistas”, como solución sino como problema, e incluso más: como causa del problema. Entonces los centralistas tuvieron que hacer concesiones, muy importantes para ellos y su querida “unidad de la patria”. Es importante recordar un dato capital del que nadie se acuerda: de los viejos partidos institucionales que han sometido a España desde la transición, sólo el PP se negó a votar a favor de la Constitución, mientras que ahora la tienen cada día en la punta de la lengua y se envuelven con ella tanto como con su asquerosa bandera.

A ese dato interesante hay que añadirle su complemento, que es aún más revelador: el PP (entonces AP) se negó a votar a favor de la Constitución porque estaba en contra del Estado de las Autonomías. Por el contrario, ahora el PP se ha convertido en el mayor defensor del sistema autonómico, por no decir el único, justo cuando los demás quieren reformarlo o, simplemente, ya no lo quieren.

Uno de los mayores ineptos que ha pasado por el gobierno, el ministro de Asuntos Exteriores, Alfonso Dastis, expresó un punto de vista muy extendido en Madrid: España es uno de los países que más concesiones otorga a las autonomías, más que Alemania, por ejemplo, que es un Estado federal. ¿Qué más quieren esos catalanes? Son voraces, su apetito es insaciable…

No les faltan razones a quienes quieren congelar el reloj en la radiografía de la Constitución y de la correlación de fuerzas que entonces prevalecía y que ahora ha cambiado. Son como el padre amoroso que autoriza a sus hijos adolescentes que salgan de noche, siempre que lleguen antes de las 10 y luego -cuando no queda otro remedio- les amplía el horario a las 11, las 12… ¡Qué más quieren estos jóvenes! El problema inevitable es que, con el transcurso del tiempo, los adolescentes se hacen mayores de edad y, en efecto, lo quieren todo, quieren sacudirse de encima la tutela vigilante de papá.

Ni en 1978 ni después, los fascistas han considerado que las nacionalidades (Catalunya, Galiza, Euskadi) tengan derechos que les corresponden como tales. Por eso metieron en el Estado de las Autonomías el “café para todos”, donde Murcia es otra región igual a Catalunya. Los fascistas no reconocen derechos a nadie; hacen concesiones, que no es lo mismo, y lo hacen, además, forzados por las circunstancias políticas, por la crisis y por el empuje de las movilizaciones. Con ellos las cosas no funcionan de otra manera.

Si en 1978 cedieron a regañadientes, ahora no lo van a hacer. Los “nacionalistas” ya no son una tabla de salvación como entonces. Lo poco más que les podrían dar, éstos ya no lo quieren. Como pronosticó Lenin, bajo el imperialismo se agudiza “el yugo nacional”. Las contradicciones nacionales no se pueden solventar ni con represión, ni con migajas, ni metiendo la cabeza debajo del ala. Para ello es necesario cambiar de Estado y reconocer que las naciones tiene derecho a decidir su futuro por sí mismas.

El gobierno fascista ucraniano conduce a su país a la desintegración total

El gobierno fascista ucraniano conduce a su país a la desintegración total. Acabarán siendo como Sudán del sur y no podrán echar la culpa ni a los rusos ni a los prorrusos del Donbás. Es difícil demostrar más torpeza e ineptitud que el gobierno de Ucrania.

En otra entrada ya hablamos de la ley que pretendían aprobar sobre la enseñanza de los idiomas maternos en la escuela que, con la excusa del ruso, ha levantado las iras de Rumanía, Hungría e incluso Bulgaria, cuyos idiomas también se hablan en Ucrania.

Lo que los fascistas ucranianos pretendían era prohibir el idioma ruso, pero no lo podían decir claramente, por lo que entraron a saco y atacaron a todas las minorías lingüísticas.

Los húngaros se lanzaron entonces a torpedear los esfuerzos de Ucrania para acercarse a la Unión Europea y, sobre todo, a la OTAN, que en diciembre tenía prevista una cumbre con el gobierno ucraniano, con tan mala fortuna que se requería unanimidad de los países miembros y Hungría ha impuesto su veto. La OTAN no podrá celebrar una cumbre con Ucrania y no será por culpa de Rusia.

“Hungría no puede apoyar la aspiración de Ucrania a la integración y por ello ha impuesto el veto a la convocatoria de una cumbre Ucrania-OTAN en diciembre”, ha dicho el ministro de Asuntos Exteriores magiar, Peter Siyarto, en la página web oficial del Ministerio.

Ante esta situación, los fascistas empiezan a recular porque están empeñados en meter al país en la OTAN a costa de lo que sea. Es entonces cuando se quedan con el culo al aire: la ley no se aplicará a las minorías lingüísticas rumana, húngara y posiblemente tampoco a la búlgara. En otras palabras: sólo quieren agredir a los niños rusófonos.

Se pone así de manifiesto que la ley es una completa arbitrariedad, antes y ahora. No tiene nada que ver con la educación ni con la pedagogía sino con los intereses geopolíticos del gobierno, que utiliza a los niños como un puro instrumento.

El ruso puede ser marginado en Ucrania porque, a diferencia de Rumanía, Hungría y Bulgaria, Rusia no puede presionar a los ucranianos para defender su idioma.

Ucrania ya negocia con el gobierno de Varsovia un anexo a la ley para que el idioma polaco también quede fuera de la prohibición. Es posible que haga lo mismo con los demás países vecinos… siempre con la excepción de Rusia, a pesar de que el ruso en Ucrania está muy lejos de ser precisamente un idioma minoritario.

Kiev se enreda con sus propios calcetines. Interpuso una denuncia contra Rusia ante el Tribunal Internacional de Justicia porque Moscú discrimina a los tártaros de Crimea cuyos niños, sin embargo, se educan en su lengua materna gracias -precisamente- a que abandonaron Ucrania y se integraron en Rusia.

Suponemos que en Lugansk y Donetsk la población asiste atónita a este espectáculo y su voluntad de resistencia se habrá multiplicado ante los desmanes del gobierno ucraniano que, por cierto, demuestra otra vez más que para él los Acuerdos de Minsk, que obligan a federar el país, son papel mojado.

Si alguien aún vislumbraba una remota posibilidad de que el Donbás retornara al redil ucraniano, habrá visto esfumarse sus esperanzas. Más bien al contrario. Bogdan Bezpalko, que es miembro del Consejo interétnico en el Kremlin, ya ha dejado caer que Moscú podría reconocer a las Repúblicas Populares de Lugansk y Donetsk y firmar con ellas tratados de mutua asistencia militar.

Más información:
– El gobierno fascista ucraniano impone la uniformidad lingüística en las escuelas
– ¿Próxima parada?, ¿cómo?, ¿qué ha dicho? No le he entendido…

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