
En 2006, Luigi Cascioli, nacido en 1934, ex-seminarista, agrónomo, interpuso una demanda en Italia poniendo en tela de juicio la existencia de Jesús, de Jesucristo. Escribió un libro –«La fábula de Cristo»– donde defiende la tesis de que Jesús no existió y, por lo tanto, la teología se derrumba amén del pecado original, la eucaristía, etc. Otrosí: la Iglesia se basa en nada. La demanda la puso contra un sencillo párroco de su pueblo y no contra el Papa (que goza de inmunidad como Jefe del Estado Vaticano que es). No se la admitieron (la demanda), apeló y un tribunal superior hizo comparecer al cura -Enrico Righi se llamaba- para probar la existencia histórica de Jesucristo. Este cura sermoneaba a sus parroquianos sobre Jesús como hijo de José y María, y Cascioli lo demandó (no tanto a la persona como a la carga religiosa de la frase) porque en Italia la Constitución pena abusar de la creencia popular e inventarse cosas para hacerlas pasar como hechos reales. O sea, igual que aquí, claro que allí el fascismo fue derrotado y aquí, pues… mire usted…
Descubre más desde mpr21
Suscríbete y recibe las últimas entradas en tu correo electrónico.