No es la primera vez que nos ocupamos de la canadiense Chrystia Freeland, aunque antes era en su condición de vicepresidenta del gobierno de Otawa y nieta de exiliados nazis uranianos.
Ahora Zelensky le ha nombrado consejera de desarrollo económico del gobierno ucraniano. Decididamente, en Kiev no saben desprenderse de sus raíces nazis. Como ya avisamos, los nazis siempre viajan con un billete de vuelta.
“Ucrania está en el centro de la lucha mundial por la democracia, y me complace poder contribuir pro bono como asesora económica del presidente Zelensky. Al aceptar este cargo no remunerado, dejaré mi puesto como Representante Especial del Primer Ministro para la Reconstrucción de Ucrania. En las próximas semanas, también renunciaré a mi escaño en el Parlamento. Quisiera agradecer a mis electores su confianza a lo largo de los años. Estoy profundamente agradecida de haber sido su representante”, dijo Freeland.
“Hoy nombré a Chrystia Freeland asesora en desarrollo económico. Chrystia posee una amplia experiencia en este campo y en la atracción de inversiones y la implementación de transformaciones económicas. Ucrania debe fortalecer su resiliencia interna, tanto para facilitar su recuperación si la diplomacia da frutos rápidamente, como para reforzar su defensa si, debido a los retrasos de nuestros socios, se prolonga el fin de este conflicto. Agradezco a todos los que están dispuestos a apoyar a nuestro país y nuestro compromiso con nuestros socios”, anunció por su parte Zelensky.
Zelensky le ofreció el cargo durante su visita a Ucrania el 22 de diciembre y le gustaría que estableciera, entre otras cosas, un consejo asesor internacional para la reconstrucción del país.
Freeland procede de una familia de ucranianos refugiados en Canadá al finalizar la Segunda Guerra Mundial por su complicidad con el III Reich. Comenzó su carrera periodística en Kiev como corresponsal del Financial Times, el Washington Post y The Economist. De 1999 a 2001 fue subdirectora del Globe and Mail de Toronto.
Luego la nombraron ministra de Comercio Internacional y ministra de Asuntos Exteriores antes de convertirse en vicepresidenta y la primera mujer en ocupar el cargo de Ministra de Finanzas en Canadá.
Desde septiembre era la Representante Especial de Canadá para la Reconstrucción de Ucrania, después de haber ocupado varias carteras ministeriales en los últimos años.