Los aparatos ideológicos tradicionales padecen una crisis terminal, tanto por la proliferación de los medios digitales, como por las nuevas plataformas en línea, cuyo buque insignia es Netflix. Los jóvenes devoran a los viejos.

El Washington Post está sumido en una reorganización que amenaza con acabar con uno de los portavoces más acrisolados de los aparatos de seguridad, como la CIA, con larga tradición en engaños y manipulaciones de todos los colores.

Los cambios en las fuerzas productivas amenazan con devorar a los viejos dinosaurios de Hollywood. Como ya explicamos, los míticos estudios cinematográficos Warner han sido el manjar más codiciado entre Paramount y Netflix, que al final ha perdido la batalla.

Trump no ocultó su preferencia por Paramount. No ha necesitado oponerse a la adquisición propuesta por Netflix empujando al estudio de cine a los brazos del grupo controlado por David Ellison, hijo del multimillonario Larry Ellison, el furibundo sionista, fundador de Oracle y estrecho aliado de Trump.

De rebote, la reorganización de los aparatos ideológicos puede acabar con la CNN, unan cadena muy desacreditada en los últimos tiempos. La filial de Warner se prepara para unirse a CBS News, en el redil de Paramount.

En un informe transmitido a los trabajadores del canal de noticias, el director de la CNN, Mark Thompson, dice: “Continuemos nuestros esfuerzos para producir el mejor periodismo posible para los millones de personas que dependen de nosotros en todo el mundo”.

David Ellison, que el martes asistió al discurso sobre el Estado de la Unión de Trump, aseguró a la Casa Blanca en diciembre pasado que estaba dispuesto a implementar cambios drásticos dentro del canal.

“Es imperativo que se venda CNN”, insistió el presidente unos días después, mientras que la operación propuesta por Netflix no concernía al canal.

Una sionista desquiciada

Los periodistas de CNN temen que su canal siga el mismo camino que CBS News. David Ellison impuso a Bari Weiss al frente del conglomerado mediático, una periodista conocida por sus posiciones reaccionarias.

La operación forma parte de la campaña de lavado de cara de Israel. Tres sionistas están ahora a la cabeza de la fábrica de propaganda: los Ellison, padre e hijo, y su pupila Weiss.

Ya hemos explicado el papel de los Ellison en los grupos de presión israelíes en Estados Unidos. Weiss es su perro guardián, con amplia experiencia en medios como el Wall Street Journal, el New York Times, el Die Welt alemán o el Haaretz israelí.

En enero de 2021 Weiss creó un boletín informativo en Substack titulado Common Sense. Posteriormente, el nombre se cambió a The Free Press, que se convirtió en una empresa de medios con el mismo nombre.

En octubre del año pasado Paramount Skydance, es decir, los Ellison, compró The Free Press por 150 millones de dólares y nombró a Weiss editora jefe de CBS News.

Los despidos no tardaron en llegar y alcanzaron el centenar. Según un antiguo productor del canal, se dirigieron principalmente a minorías raciales, mientras que los blancos fueron trasladados a otros puestos.

En una redacción periódística, los despidos y traslados suelen ser sinónimos de censura. A los despedidos les suceden los esquiroles, más dóciles a la nueva jefatura.

Hasta 2024 Weiss había visitado Israel más de 15 veces. En sus columnas siempre ha expresado su apoyo a Israel y al sionismo. Cuando el escritor Andrew Sullivan la describió como una “sionista desquiciada”, se declaró “culpable con alegría”.

Por ejemplo, en 2018 Weiss declaró que las acusaciones de agresión sexual contra el candidato a juez del Tribunal Supremo de Estados Unidos, Brett Kavanaugh, no le impedían ocupar su cargo, ya que solo tenía 17 años cuando violó a su víctima.

En 2019 el periódico israelí Jerusalem Post nombró a Weiss la séptima judía más influyente del mundo.