El pasado 31 de diciembre, la plataforma de mercados de predicción Polymarket* lanzaba la apuesta: ¿Pedro Sánchez convocará elecciones antes del 30 de junio? Paralelamente se lanzó otra: ¿Sánchez dimitirá antes del 30 de junio o antes del 31 de diciembre de 2026?
Quien maneja estas apuestas cuenta con información privilegiada. No obstante, diversos medios ya señalan la posibilidad de elecciones generales anticipadas. Esta convocatoria coincidiría con las elecciones en Catalunya y Andalucía, en lo que sería un “superdomingo”. En estos tres escenarios, el PSOE se enfrenta a una más que probable derrota.
Andalucía y Catalunya: el PSOE se enfrenta a una gran derrota.
En Catalunya, el gobierno de Salvador Illa (PSOE) no cuenta con votos suficientes para aprobar los presupuestos. Llevan prorrogándolos tres años. Aunque desde la Generalitat niegan la convocatoria, la derecha catalana pide nuevas elecciones y queda a la espera de que haga lo mismo Esquerra Republicana de Catalunya (ERC): que apoya al gobierno en Madrid.
Entre otras cosas, la oposición señala que los presupuestos no son suficientes ante la subida de los precios provocada por el conflicto en Oriente Medio entre Israel y EEUU e Irán. Es decir, el escenario internacional puede ser el golpe final para que termine la legislatura de Salvador Illa. El plazo para aprobar los presupuestos termina el 20 de marzo.
Por otro lado, es conveniente ver quiénes son las bases políticas de los socialistas en Catalunya. Si en otro tiempo, el Partido Socialista tenía una bases escoradas hacia un entendimiento con el independentismo y la izquierda: esta tendencia ha terminado. Después de las elecciones catalanas donde Ciudadanos aglutinó todo el voto del españolismo, el Partido Socialista ha cumplido la misma función: aglutinar el voto “unionista”.
La diferencia radica en que ahora tienen competidores. El surgimiento de Aliança Catalana con Silvia Orriols haría que ese electorado de derechas y españolista que votó a Salvador Illa se divida y haga perder el gobierno al PSOE en Catalunya.
En el caso andaluz, las encuestas muestran que el Partido Popular va a revalidar su mandato rozando la mayoría absoluta. VOX arrebataría la segunda posición a un PSOE que ha estado gobernando Andalucía durante 36 años de forma ininterrumpida, lo que sería un gran golpe para los socialistas. Aunque el PSOE presentará a la vicepresidenta del Gobierno como candidata, esto no parece frenar una tendencia -cada vez más acusada- de que los socialistas van perdiendo cada vez más terreno.
En este contexto, hay que echar un vistazo a la “refundación” de la izquierda. Una coalición donde todos sus miembros no se ponen de acuerdo para liderar la formación que ocupará el “lado izquierdo” del socialismo. Una coalición que apoyaría, por supuesto, un nuevo gobierno de Pedro Sánchez en el caso de elecciones generales anticipadas.
Washington y Tel Aviv marcan la línea
En esta línea, no son casuales las declaraciones altisonantes de un Pedro Sánchez que se postula contra la guerra, “por la soberanía” del país o aparentemente contrario a Donald Trump. En el PSOE saben que un discurso así les hará recibir más votos de una supuesta “coalición de izquierdas” que todavía no tiene forma. Es decir, el gobierno español dice lo que, en otro tiempo, diría el espacio “a la izquierda” del PSOE.
Pero no olvidemos tampoco que estas declaraciones son sólo eso: declaraciones. Al día siguiente del famoso “No a la guerra”, Amazon informaba de un acuerdo con el gobierno español para ampliar sus centros de datos en el país. Amazon provee de servicios al Pentágono estadounidense. Es decir, mientras se lanza al aire un mensaje con el que gran parte del país está de acuerdo: se hacen otros acuerdos bajo la mesa.
Es posible que en Washington consideren que Pedro Sánchez no es un aliado “fiable”. A pesar de que en el último momento ha aceptado el envío de una fragata para apoyar las operaciones contra Irán en el Mediterráneo. En definitiva, el gobierno español no ha respondido de la forma que esperaban en un primer momento desde la Casa Blanca.
Este escenario añade más variantes al cambio en Moncloa. Por tanto, la convocatoria de elecciones anticipadas no sólo se daría por la falta de apoyos del gobierno español sino, también, por factores internacionales y geopolíticos interesados en el cambio del Ejecutivo en Madrid.
A este escenario cabe señalar un último factor que precipite el hundimiento del PSOE como fuerza de gobierno. Este factor debe ser, necesariamente, un hecho de gravedad.
Hace unos días, el medio digital El Confidencial entrevistaba al ex-ministro de Asuntos Exteriores del PP José Manuel García-Margallo. El ex-ministro señalaba que la posición del gobierno español respecto a Irán desencadenaría represalias por parte de EEUU (e Israel), sobre la posición española en Ceuta y Melilla. Es decir, una posible ocupación de las dos ciudades por parte de Marruecos. Un hecho que se daría en un escenario internacional donde la OTAN no intervendría y Washington apoyaría a Rabat. No son movimientos aislados. La Casa Blanca ya está analizando trasladar las bases de Rota y Morón a territorio marroquí.
En cambio, otro escenario que podría precipitar al electorado español a votar por un cambio de gobierno sería el de un atentado terrorista. En este aspecto, no sería la primera vez que esto ocurre. El atentado del 11-M precipitó la llegada de José Luis Rodríguez Zapatero a la Moncloa en 2004, cuando las encuestas no le daban como ganador hasta pocas horas antes.
Tal vez sea necesario recordar las declaraciones del ministro de Asuntos Exteriores israelí Israel Katz tras el reconocimiento del Estado de Palestina por el gobierno español: “a aquellos que nos hacen daño, nosotros les haremos daño en respuesta”.
*La plataforma Polymarket es una plataforma de apuestas donde se trafica con información sensible, en el que es posible hacer cualquier tipo de apuesta: desde deportes a geopolítica. Es decir, un mercado donde la información cobra un gran valor económico. El CEO de la plataforma es Shayne Coplan al que Trump ha elogiado públicamente. En el consejo de administración de la compañía se encuentra Barron Trump: el hijo del presidente estadounidense.