Las normas represivas siempre llegan para quedarse. El FBI creó Cointelpro para luchar contra los comunistas, luego se aplicó también a los negros y finalmente a todos los que quedaban en pie, como en el poema de Bertolt Brecht.
Las normas represivas siempre llegan para quedarse. El FBI creó Cointelpro para luchar contra los comunistas, luego se aplicó también a los negros y finalmente a todos los que quedaban en pie, como en el poema de Bertolt Brecht.
Costa Rica encerró a los primeros 123 reclusos en una nueva supercárcel, construida con la ayuda del gobierno salvadoreño en las afueras de la capital, San José. El Ministerio de Justicia difundió imágenes que muestran filas de reclusos vestidos de naranja, sentados con cabezas rapadas inclinadas y sus manos detrás de sus cuellos.
Existen informes de organizaciones, observatorios ciudadanos y vídeos difundidos en lasa redes sociales que demuestran que policías infiltrados incitaron a los saqueos y destrozos en las recientes movilizaciones en Francia.
Tras las manifestaciones del 17 de octubre, el ministro francés de Interior, Laurent Nuñez, habla de censurar las redes sociales para impedir las convocatorias. En el Senado, amenazó con una escalada represiva, la prohibición de las manifestaciones y los refuerzos policiales en las calles.
El pasado 17 de octubre, la policía autónoma vasca (Ertzaintza) detuvo a dos militantes de la organización independentista Jardun, acusadas de delitos de terrorismo y cuya instrucción ha sido encomendada al Tribunal Central de Instancia (antigua Audiencia Nacional). La información proporcionada hasta el momento evidencia todos los tintes de un montaje policial de lo más cutre, pero con el fin de abrir la veda a la detención masiva de militantes independentistas.
En la mayor parte de las ciudades del mundo, las manifestaciones siempre recorren determinados lugares característicos. En Nueva Delhi se convocan, desde hace más de tres décadas, en Jantar Mantar, una calle del centro de la capital de 1,6 kilómetros de longitud, donde se encuentra el parlamento, un observatorio icónico y las oficinas de negocios.
Los países de la Unión Europea mantienen 3.000 rehenes a los que acusan de ser rusos y “cercanos” a Putin. Lo mismo que a otros, las sanciones les han condenado a una “muerte civil” que les impide realizar cualquier movimiento.
En los últimos cinco años, más de 62.000 personas han sido detenidas en Reino Unido por introducir determinados contenidos en las redes sociales, según un informe de Big Brother Watch (*). Las detenciones dieron lugar a 18.510 acusaciones y 12.292 condenas.
En los ochenta los objetores de conciencia eran alabados como los paladines del pacifismo, pero ahora las tornas han cambiado: el gobierno británico ya habla de “penas duras” contra ellos. El militarismo se impone en Europa.
El organismo de control del Departamento de Justicia investiga a los policías de la DEA que permitieron que los envíos de fentanilo llegaran a las calles de Estados Unidos en lugar de confiscarlos.