La web más censurada en internet

Categoría: informatica (página 6 de 14)

Trump pone en marcha un proyecto gigantesco de inteligencia artificial

Ayer Trump anunció la puesta en marcha del proyecto “Stargate” de inteligencia artificial a una escala sin precedentes, que prevé inversiones de 500.000 millones de dólares en cuatro años.

El anuncio tuvo lugar en la Casa Blanca en presencia de las empresas que van a encabezar el proyecto: Oracle, SoftBank y OpenAI.

Es sorprendente para alguien, como Trump, al que califican de “neoliberal” y que habla de reducir el déficit público. El día anterior el nuevo Presidente rescindió una orden de Biden sobre la seguridad de la inteligencia artificial.

El director de SoftBank, Masayoshi Son, dijo que el proyecto comenzará con un desembolso inicial de 100.000 millones de dólares y el entusiasmo se notó inmediatamente en las bolsas. En Tokio las acciones de SoftBank han subido un 8,45 por cien esta mañana.

El cofundador de Oracle, Larry Ellison, dice que el proyecto se centrará en la construcción de centros de datos que son esenciales para el desarrollo de la nube y la inteligencia artificial generativa. Los primeros centros de datos ya están en construcción en Abilene, Texas.

Por su parte, Sam Altman, responsable de OpenAI, saludó una iniciativa que permitirá a su empresa depender menos de Microsoft, al tiempo que confirmó la continuación de la asociación. “Stargate representa un punto de inflexión importante para nuestra empresa, fortaleciendo nuestra capacidad de construir nuestra propia infraestructura”, explicó.

El fondo buitre MGX, respaldado por Emiratos Árabes Unidos, brinda apoyo financiero a la iniciativa. Nvidia, empresa cabecera en semiconductores, también se ha unido al proyecto como socio clave.

Trump destacó que estas inversiones “eran dinero que normalmente habría ido a China u otros países”. Al reasignar estos fondos, Estados Unidos busca contrarrestar el dominio chino en tecnologías de vanguardia. También pretende crear un ecosistema completo alrededor de la infraestructura de los centros de datos, incluyendo la construcción, las empresas inmobiliarias, el suministro de energía y el equipamiento.

El Presidente también dijo que Stargate creará casi inmediatamente más de 100.000 puestos de trabajo.

Rusia colaborará con China para superar las sanciones occidentales en inteligencia artificial

Rusia se va a asociar con China para superar las sanciones occidentales, desarrollar la inteligencia artificial y romper el dominio de Estados Unidos en innovación tecnológica.

China y Estados Unidos están a la vanguardia del desarrollo de la inteligencia artificial. Rusia también aspira a convertirse en una potencia en este terreno, pero sus esfuerzos se han visto obstaculizados por las sanciones y la Guerra de Ucrania, que han obstaculizado las importaciones de productos de alta tecnología. Además, muchos especialistas han abandonado Rusia.

En noviembre Putin dijo que no se debía permitir que Occidente creara un monopolio en el campo de la inteligencia artificial y declaró que pronto se aprobaría una estrategia para desarrollar esta tecnología.

Recientemente, pidió al gobierno y al Sberbank, el banco más grande del país e innovador en nuevas tecnologías, que se asocien con China para desarrollar la inteligencia artificial. Finalmente, encargó al primer ministro Mijail Mishustin y al director de Sberbank, Herman Gref, encabezar la iniciativa.

Del 11 al 13 de diciembre se celebró en Moscú una conferencia internacional sobre inteligencia artificial, donde Putin enfatizó la necesidad de desarrollar la inteligencia artificial.

Además de fortalecer la cooperación con China en el campo de la inteligencia artificial, Putin también quiere integrar la inteligencia artificial en los sistemas gubernamentales, el desarrollo de la educación y la capacitación en inteligencia artificial, la organización de conferencias internacionales sobre el tema, la publicación de revistas internacionales sobre tecnología de inteligencia artificial y la creación de una plataforma en Moscú para presentar los logros en este campo.

Liu Wei, director del Laboratorio de Ingeniería Cognitiva e Interacción Humano-Computadora de la Universidad de Correos y Telecomunicaciones de Pekín, cree que el potencial de cooperación entre China y Rusia en el campo de la inteligencia artificial es inmenso. Ambas partes pueden aprovechar al máximo las fortalezas de cada una, particularmente en áreas como finanzas, manufactura, transporte y computación cuántica. A través de esta colaboración, los dos países impulsarán la innovación y la aplicación de la tecnología de la inteligencia artificial a nivel mundial.

Liu señaló que las ventajas complementarias de China y Rusia en la cooperación en inteligencia artificial se reflejan particularmente en la complementariedad de la investigación e innovación tecnológicas, así como en la complementariedad de las aplicaciones y mercados industriales.

Por un lado, las capacidades de aplicación, los recursos de datos y la base tecnológica de China pueden proporcionar escenarios de aplicación práctica para la investigación teórica de Rusia, mientras que las ventajas de Rusia en algoritmos de inteligencia artificial y teorías fundamentales pueden ayudar a China a lograr mayores avances en la investigación en este terreno. La cooperación entre los dos países en utilización de datos, optimización de algoritmos e innovación de aplicaciones tiene un gran potencial, afirmó Liu.

Por otro lado, el mercado y las aplicaciones industriales de China pueden impulsar la comercialización de las tecnologías de inteligencia artificial rusas, mientras que la experiencia de Rusia en industrias de alta tecnología puede proporcionar a China escenarios de aplicación avanzados para estas tecnologías, especialmente en áreas como la energía, el espacio aeroespacial, el ejército y la industria, señaló Liu.

No es la primera vez que Putin anuncia medidas en el ámbito tecnológico. En marzo del año pasado quería que Rusia creara consolas de videojuegos, servicios de juegos en la nube y sistemas operativos propios. La iniciativa se produce en el contexto de las sanciones contra Rusia. El objetivo de Rusia es acelerar la independencia de Rusia de los países occidentales y evitar que las sanciones paralicen la industria tecnológica rusa.

La burbuja de la inteligencia artificial está fuera de control

La burbuja de la inteligencia artificial está fuera de control, reconoce la agencia Bloomberg. Las empresas tecnológicas son un pozo sin fondo. Una carrera loca ha llevado al capital a gastar miles de millones sin que los beneficios, presentes o futuros, aparezcan por ninguna parte.

El nuevo proyecto de inteligencia artificial de OpenAI, oficialmente llamado GPT-5 y en clave “Orion”, pretendia ser un gran avance tecnológico y salir al mercado a mediados de este año, pero lleva más de 18 meses paralizado.

Genera unos gastos gigantescos y nadie sabe cuándo funcionará o si funcionará. Puede que no haya suficientes datos en el mundo para que sea lo “suficientemente inteligente”.

OpenAI ha llevado a cabo al menos dos grandes rondas digestivas, cada una de las cuales implicó meses de procesamiento de enormes cantidades de datos. Cada vez surgieron nuevos problemas y el programa no entregó los resultados que los “expertos” esperaban. Los datos son indigestos.

Según dicen, en el mejor de los casos “Orion” funciona mejor que las ofertas actuales de OpenAI, pero no ha progresado lo suficiente como para justificar el enorme costo de mantener el nuevo modelo en funcionamiento. Una digestión de datos de seis meses puede costar alrededor de 500 millones de dólares sólo en costos informáticos.

La inteligencia artificial requiere instalaciones, maquinaria y energía, y todo eso, a su vez, ha impulsado el gasto en la compra de grandes extensiones de terreno, materiales de construcción y semiconductores. Hay países que ya no admiten la construcción de nuevos centros de datos, sobre todo por el gigantesco consumo de agua y energía. Este año el Ayuntamiento de Lleida ha rechazado la construcción de dos megacentros de datos en la ciudad. Sólo son “cajas de zapatos”, dijo el alcalde (*).

Las empresas estadounidenses están dejando de devolver los préstamos de alto rendimiento al ritmo más rápido en cuatro años, mientras intentan refinanciar la ola de préstamos baratos que siguió a la pandemia. Los impagos en el mercado mundial de préstamos apalancados –la mayor parte del cual se encuentra en Estados Unidos– superaron el 7 por cien en los 12 meses hasta octubre. Es la tasa más alta desde finales de 2020.

Las empresas se endeudaron durante la pandemia, cuando los tipos de interés eran extremadamente bajos, pero luego el mercado cambió y ahora se enfrentan a altas cargas financieras.

(*) https://cadenaser.com/cataluna/2024/12/13/lleida-rechaza-la-construccion-de-dos-centros-de-datos-no-aportan-nada-a-la-economia-local-sercat/

La complicidad de Google con los crímenes contra la humanidad cometidos por Israel en Gaza

Nuevos documentos muestran que el Proyecto Nimbus, del que hablamos en otras entradas, no está cubierto por las condiciones generales de servicio de Google. Cuando le preguntaron por el contrato de servicio en la nube con el gobierno israelí, Google afirmó que el Proyecto Nimbus está sometido a la política general de condiciones de servicio de la empresa.

Esas condiciones prohiben los usos que conduzcan a privaciones de derechos, lesiones o muerte u otros daños. No obstante, los documentos internos muestran que el contrato firmado entre Google y el gobierno de Israel no opera bajo las condiciones generales de servicio de la empresa. Nimbus está sujeto a una política “ad hoc” redactada por ambas partes.

El contrato de 1.200 millones de dólares que Google y Amazon han firmado proporciona al gobierno israelí, incluido su ejército, acceso a herramientas de inteligencia artificial y computación en la nube de última generación. Eso ha convertido al Proyecto Nimbus en una fuente constante de protestas dentro y fuera de Google, incluso antes de las matanzas de Israel en Gaza.

Si bien Amazon ha permanecido en gran medida en silencio ante las protestas de sus trabajadores y el escrutinio externo, Google minimiza o niega sistemáticamente el alcance militar del Proyecto Nimbus, a pesar del anuncio del Ministerio de Finanzas israelí en 2021 de que el acuerdo beneficiaría al ejército sionista.

Google ha tratado de tranquilizar a quienes se sienten preocupados por su relación con un gobierno cuyos miembros están siendo investigados por el Tribunal Penal Internacional por crímenes contra la humanidad al afirmar que Nimbus está limitado por las normas y regulaciones generales de la empresa.

Los términos de servicio de Google Cloud prohíben, entre otras cosas, usos que “violen o fomenten la violación de los derechos legales de otros”, cualquier propósito “invasivo” o cualquier cosa “que pueda causar muerte, daño grave o lesiones a individuos o grupos de individuos”.

El 10 de diciembre de 2020, antes de que el gigante tecnológico firmara el contrato, el abogado de Google, Edward du Boulay, escribió a los cabecillas de la empresa que “Google Cloud se ha estado preparando para presentar una oferta para el Proyecto Nimbus (código interno ‘Selenite’), una licitación competitiva para proporcionar servicios de nube al gobierno israelí. La empresa cree que esta es actualmente la mayor contratación pública de nube pública a escala mundial”.

Du Boulay señalaba que “si Google gana la competencia, tendremos que aceptar un contrato no negociable en términos favorables para el gobierno” y “dado el valor y la naturaleza estratégica de este proyecto, conlleva riesgos y recompensas potenciales que son significativos si ganamos”. Entre las preocupaciones de Du Boulay está el hecho de que el “gobierno israelí tiene el derecho unilateral de imponer cambios en el contrato”, advirtió el abogado. Si el contrato se firma, Google no conservaría “casi ninguna capacidad para demandar [a Israel] por daños” derivados de “usos permitidos e infracciones”.

Los documentos contractuales del gobierno israelí establecen que los términos de servicio estándar de la empresa no se aplican, sino que está en vigor un documento de términos de servicio acordado “ad hoc”.

“El licitador [Israel] ha ajustado el acuerdo de servicio de los proveedores ganadores [Google y Amazon] para cada uno de los servicios suministrados en el marco de este contrato”, según una descripción general de 63 páginas del contrato de Nimbus. “Los Términos de Servicio Ajustados son los únicos términos que se aplicarán a los servicios en la nube consumidos en la infraestructura en la nube de los licitadores ganadores”.

El lenguaje sobre los términos de servicio “ad hoc” contradice no solo las afirmaciones públicas de Google sobre el contrato, sino también la forma en que ha presentado a Nimbus a su propio plantilla. Durante una sesión de preguntas y respuestas de los trabajadores el 30 de octubre, le preguntaron a Kent Walker, uno de los cabecillas de la tecnológica, cómo garantiza que su trabajo con Nimbus sea coherente con su documento de “Principios de Inteligencia Artificial”, que prohíbe los usos “que causen o puedan causar daño general”, incluida la vigilancia, las armas o cualquier cosa “cuyo propósito contravenga los principios ampliamente aceptados del derecho internacional y los derechos humanos”.

Walker respondió que Nimbus está sujeto a los propios términos de Google: “En lo que respecta al contrato de Nimbus, en particular, este es un contrato que está diseñado y dirigido a nuestro trabajo en la nube pública, no a información confidencial clasificada militar específica. No está diseñado para eso. Y todo lo que está en nuestra nube, nuestra nube pública, está sujeto a nuestra Política de uso aceptable y nuestros Términos de servicio. Así que, ya saben, puedo asegurarles que nos tomamos todo esto en serio”.

El documento del contrato israelí también contradice otra defensa habitual del contrato por parte de Google, de la que se hace eco Walker, según la cual Nimbus “no está dirigido a cargas de trabajo altamente sensibles, clasificadas o militares relacionadas con armas o servicios de inteligencia”. Según el documento del contrato israelí, el gobierno “puede hacer cualquier uso de cualquier servicio incluido en el catálogo de servicios del proveedor”.

Un documento independiente relativo al “Mercado Digital” de Nimbus, un conjunto de aplicaciones informáticas de terceros alojado por Google y puesto a disposición de los usuarios de Nimbus en el gobierno israelí, ofrece otra aparente contradicción: “No habrá restricciones por parte del Proveedor en cuanto al tipo de sistema e información que los Clientes pueden migrar al servicio, incluidos los sistemas vitales de alto nivel de sensibilidad”. Este segundo documento estipula que el gobierno israelí “puede hacer cualquier uso del servicio dentro del desempeño de su función y propósito como servicio público para el Estado de Israel y sus ciudadanos”, y que “no habrá ninguna restricción de ningún tipo, incluidas las reglas de ‘uso permitido’ para un servicio que se ofrece en el mercado digital gubernamental”.

Si Google no tuviera ningún control significativo sobre Nimbus, la empresa podría enfrentarse a consecuencias que irían más allá de las relaciones públicas o las protestas de los trabajadores. En octubre el Relator de la ONU sobre el territorio palestino ocupado hizo un llamamiento público para obtener información relativa a la participación del sector privado en la comisión de crímenes internacionales relacionados con la ocupación ilegal de Israel, la segregación racial y el régimen de apartheid.

“La prestación de servicios tecnológicos avanzados por parte de Google y Amazon Web Services al gobierno israelí a través del Proyecto Nimbus, por su propia naturaleza, viola los compromisos de cada empresa con las obligaciones de diligencia debida en materia de derechos humanos”, según el abogado Sadaf Doost, miembro del Abolitionist Law Center. “Esto se demuestra de forma más evidente por el hecho de que el propio contrato del Proyecto Nimbus incluye una cláusula que otorga autoridad a los dirigentes israelíes para modificar los acuerdos de términos de uso estándar de las empresas de formas que no se han hecho claras al público”.

—https://theintercept.com/2024/12/02/google-project-nimbus-ai-israel/

Francia despliega el pasaporte biométrico en los municipios del país

Creada por decreto en octubre de 2016, en medio del estado de emergencia, la base de datos de títulos electrónicos seguros (TES) hizo realidad un proyecto de informatización de los datos biométricos de toda la población francesa. Es la fusión del pasaporte y del documento de identidad, y también podría contener los datos bancarios y sanitarios, así como una moneda digital.

El registro biométrico se suma a la vigilancia masiva mediante cámaras que se instalarán en los municipios y cuya dotación supondrá 100 millones de euros para el año que viene. Este registro generalizado permite la identificación de cada individuo en un punto y a una hora determinada.

La identidad digital llegó una semana después de la elección de Macron en 2022. El decreto aprobado autoriza la creación de un medio de identificación electrónica denominado “Servicio de Garantía de Identidad Digital” (SGIN) y deroga otro anterior de 2019 que autorizaba un medio de identificación electrónica llamado “Autenticación certificada en línea en dispositivos móviles”.

Este dispositivo es el punto de partida de la “Smart City Tecnopolice”, una ciudad conectada que vigila las 24 horas del día con desvíos de seguridad debido a la multiplicación de sensores, cámaras y terminales.

Todas estas técnicas se probaron de forma irregular con reconocimiento facial en Niza, ciudad piloto de las futuras ciudades inteligentes. Hoy la vigilancia generalizada se extiende a 3.460 municipios franceses.

El gobierno ha publicado las subvenciones para títulos seguros (DTS) pagadas a los 3.460 municipios equipados con un dispositivo de recogida de huellas dactilares. La subvención oscila, según el municipio, entre nueve mil y tres millones de euros.

La subvención se concede a todos los municipios equipados con un DR (dispositivo de recogida de huellas dactilares) instalado el 1 de enero de este año. Su importe total es de 100 millones de euros. Es un incentivo financiero para los municipios que ofrezcan la certificación de la identidad digital.

La fragmentación de Google pone en riesgo la hegemonía tecnológica de Estados Unidos

Antes de ceder el asiento, el gobierno de Biden ha asestado un golpe a Google por prácticas monopolistas y propone sacar al navegador Chrome, que posee el 67 pr cien de la cuota de mercado, del holding.

La venta está valorada en 20.000 millones de dólares y marcaría un punto de inflexión en internet. El Departamento de Justicia también menciona una posible venta de Android, el sistema operativo para móviles, si Google no respeta la obligación de dejar de promocionar allí sus propios servicios.

Pero el Ministerio de Justicia va aún más allá: “Es esencial que cualquier medida correctiva tenga en cuenta cuidadosamente las realidades pasadas, presentes y de los mercados emergentes para garantizar una competencia sólida”, decía un documento publicado en agosto pasado.

Bajo el escrutinio está, pues, el mercado de la inteligencia artificial generativa. De hecho, esta tecnología se está convirtiendo en una característica importante en el campo de búsqueda tradicional. Así, Google ha integrado en su motor de búsqueda en un centenar de países una función denominada “AI Overviews”, que permite generar resúmenes de consultas. Bing de Microsoft ha emprendido un cambio similar al integrar el modelo OpenAI.

“El daño causado por el comportamiento de Google también se extiende a la generación y visualización de nuevas funciones de búsqueda, como la inteligencia artificial generativa. Estas funciones a menudo dependen de sitios web y otros contenidos creados por terceros, que tienen poco o ningún poder de negociación contra el monopolio de Google y no pueden correr el riesgo de sufrir represalias o exclusión”.

Para el Departamento de Justicia, la capacidad de Google de aprovechar su posición monopolista para potenciar las funcionalidades de inteligencia artificial constituye un nuevo obstáculo a la competencia y corre el riesgo de consolidar aún más su posición dominante en el mercado.

Con el fin de evitar el abuso de la inteligencia artificial, el Departamento de Justicia pidió al tribunal que permitiera a los editores de sitios web negarse a que sus datos se utilizaran para entrenar los modelos de inteligencia artificial de Google.

El gigante de las búsquedas también podría verse obligado a pagar a los editores por utilizar sus datos. Además, el Departamento de Justicia quiere obligar a Google a poner sus datos de indexación web, es decir, la gran biblioteca de páginas web clasificadas en categorías que impulsa su motor de búsqueda, a disposición de sus competidores a un coste menor.

Otro medida más: obligar a Google a pagar a los editores por el uso de sus datos. Esta medida garantizaría una compensación a los creadores de contenidos cuyo trabajo contribuya al desarrollo de la inteligencia artificial.

La respuesta de Google ha consistido en enfundarse en la bandera y asimilarse a Estados Unidos. Las medidas amenzan “la supremacía mundial de Estados Unidos en tecnología”, ha dicho Kent Walker, uno de los cabecillas de Google.

La batalla legal está lejos de terminar. En abril se abrirá un nuevo juicio para decidir las sanciones contra el abuso de posición dominante de Google. Se espera que la decisión se tome en agosto de 2025, pero Google podría apelar.

Queda por ver qué dirección dará Trump en el futuro. En su primer gobierno, fue Trump quien inició en 2020 el juicio contra Google. Sin embargo, hace un mes dijo en una entrevista con Bloomberg que temía que la fragmentación destruyera a Google… en beneficio de China.

El gobierno estadounidense exige a Google que se desprenda de Chrome

Un terremoto para Google. El gobierno estadounidense pedirá a un juez que obligue a la tecnológica a vender su navegador Chrome. Una sanción de este tipo contra el gigante tecnológico, declarado culpable de prácticas monopolistas en la gestión de su motor de búsqueda, sería histórica.

Chrome es el navegador de internet más utilizado en el mundo y, por lo tanto, un importante punto de acceso al motor de búsqueda. En septiembre Google representaba el 90 por cien del mercado mundial de búsquedas en línea y el 94 por ciento en los móviles.

El verano pasado el monopolio fue declarado culpable de prácticas ilegales para establecer y mantener su monopolio en las búsquedas en línea por un juez federal en Washington. Este último podría decidir sobre la sentencia en agosto del año que viene, después de recibir la solicitud oficial del gobierno en noviembre y escuchar a ambas partes durante una audiencia especial en abril.

La posibilidad de exigir una división de Google marca un cambio profundo por parte de los reguladores de competencia estadounidenses, que han consentido que los gigantes tecnológicos devoren el mercado desde que no lograron dividir a Microsoft hace dos décadas.

Se espera que las instituciones antimonopolio propongan que Google separe Android de sus otros productos, incluida la tienda de aplicaciones Google Play.

El gobierno también quiere actuar sobre los resultados de la investigación formulados por la inteligencia artificial generativa, los “AI Overviews” que responden directamente a las preguntas de los usuarios, sin tener que pulsar en los enlaces. Muchos sitios web se quejan de una caída del tráfico y los rivales de Google en las búsquedas en línea creen que este nuevo formato no les da ninguna posibilidad de prosperar.

Las diez semanas de prueba revelaron los grandes sobornos pagados por Alphabet para garantizar la instalación predeterminada de Google en las búsquedas, especialmente en los móviles fabricados por Apple y Samsung. Si el juez acepta las propuestas de los reguladores, podrían remodelar el mercado de las búsquedas en línea y la creciente industria de la inteligencia artificial generativa. Pero los cambios, si ocurren,tardarán años, y Google está dipuesto a apelar.

La verdadera amenaza no es Elon Musk sino Peter Thiel

Cuando Trump se siente en el despacho oval, la verdadera amenaza no será Elon Musk, sino Peter Thiel, que no es el típico magnate de las nuevas tecnologías, sino un sionista rabioso. Durante años, su imperio, en particular Palantir, ha estado a la vanguardia de la fusión de la destreza tecnológica de Silicon Valley con los servicios seceretos, alimentando las redes de inteligencia estadounidenses e israelíes con nuevas técnicas de vigilancia de masas.

Como hemos relatado en varias entradas, la última de ellas ayer, Palantir fue diseñado desde sus inicios como una herramienta de vigilancia estrechamente alineada con el sionismo. En Israel, la tecnología de Thiel se utilizó para vigilar a las poblaciones palestinas, imponiendo una ocupación brutal.

La influencia de Thiel no termina ahí. Está profundamente arraigado en el complejo militar-industrial estadounidense y se volvió cercano a la CIA a través de su inversión inicial en In-Q-Tel, el brazo de capital de riesgo de la CIA. Desde el principio, Palantir estuvo integrado en el tejido de la infraestructura de inteligencia de Estados Unidos, vendido como una herramienta de defensa, mientras desarrollaba discretamente un aparato de vigilancia en todo el mundo, desde los territorios ocupados hasta los centros urbanos de las ciudades.

La visión sionista de control y vigilancia ha encontrado su herramienta definitiva en el imperio de Thiel: un caballo de Troya que ha inyectado discretamente mucho dinero en iniciativas que alimentan la guerra cultural en Estados Unidos.

Es una antigua estrategia imperialista: mantener a las masas entretenidas con batallas ideológicas mientras el orden del día real fortalece los intereses de Israel y consolida un sistema de vigilancia digital.

Algunos aún no han entendido bien lo que es un magnate: en 2011 a Thiel le concedieron la ciudadanía neozelandesa, a pesar de que sólo ha visitado el país un puñado de veces, acumulando sólo 12 días en las islas el momento de presentar su solicitud.

Normalmente, alguien que vive de manera permanente en Nueva Zelanda tiene que residir más del 70 por ciento de su tiempo en las islas durante cinco años antes de poder solicitar la ciudadanía.

Entre otras muchas cosas, Thiel es un perturbado mental que se inyecta sangre de personas jóvenes para no envejecer. También pertenece a un grupo de tarados “supervivencialistas” que se prepararan para un colapso mundial inminente.

Estos descerebrados creen que Nueva Zelanda es un refugio privilegiado en caso de un cataclismo y han comprado propiedades para refugiarse cuando llegue el dia del juicio final.

Los superbots israelíes inundan las redes sociales

Israel está desplegando inteligencia artificial no solo en el campo de batalla en Gaza sino también en línea. El objetivo es influir en la opinión pública a través de superbots dopados con inteligencia artificial que inundan las redes sociales con propaganda sionista.

Israel tiene una larga historia de uso de las redes sociales para la propaganda, ya sea trabajando con empresas de tecnología para marcar los contenidos favorables a Palestina, o movilizando ejércitos de trolls para difundir sus bulos. Con el advenimiento de la inteligencia artificial, el gobierno de Tel Aviv ha encontrado nuevos métodos para atraer a los usuarios a su favor, empleando cuentas de redes sociales impulsadas por inteligencia artificial para desacreditar a los medios de información alternativos.

Las versiones anteriores de los bots en línea eran mucho más rudimentarias, con habilidades lingüísticas limitadas y solo podían responder a comandos predeterminados. Los bots de internet de antes, especialmente a mediados de la década de 2010 regurgitaban el mismo texto una y otra vez.

Impulsados ​​por inteligencia artificial, los superbots pueden producir respuestas más afinadas, más rápidas y, lo que es más importante, más parecidas a las humanas. Estos superbots no solo se han desplegado de forma encubierta en las redes sociales. La propaganda sionista también ha reunido ejércitos de trolls impulsados ​​por inteligencia artificial para reforzar sus mensajes.

La propaganda sionista es una industria

En octubre del año pasado, cuando Israel lanzó su campaña genocida en Gaza, Zachary Bamberger, un estudiante de posgrado de la Universidad Technion de Israel, creó un lenguaje diseñado específicamente para contrarrestar los contenidos antisionistas y amplificar las publicaciones a favor de Israel en las plataformas en línea.

La empresa de Bamberger, Rhetoric AI, genera traducciones de contenido de redes sociales en árabe y hebreo, evalúa si las publicaciones violan los términos de servicio de la plataforma y denuncia cualquier infracción. Para las publicaciones que no violan los términos, la herramienta genera lo que considera la réplica más eficaz.

El objetivo es cambiar el flujo de contenidos y eliminar la ventaja numérica de quienes critican los crímenes de los sionistas.

Para impulsar Rhetoric AI, Bamberger contó con la ayuda de 40 estudiantes de doctorado, y la empresa ahora colabora con Google y Microsoft.

Otra plataforma, AI4Israel, también aprovecha la inteligencia artificial para elaborar réplicas en las redes sociales. Fundada por el científico de datos israelí-estadounidense Amir Giveon, la herramienta forma parte de un proyecto basado en voluntarios.

AI4Israel examina las reclamaciones entrantes y las compara con una base de datos preexistente. Si se ha encontrado una reclamación antes, la herramienta recupera una respuesta almacenada. Si se trata de una reclamación nueva, la herramienta genera una respuesta utilizando un modelo de recuperación-generación aumentada (RAG), que se basa en un vasto corpus de datos.

El sionista destaca el papel de los voluntarios en la mejora de la eficacia de AI4Israel porque priorizan las reclamaciones en función de la frecuencia y refinan las respuestas, asegurando la relevancia y la precisión. También identifican lagunas en los conocimientos, enriqueciéndola constantemente, especialmente en respuesta a los acontecimientos actuales.

Primer tratado internacional sobre inteligencia artificial

En septiembre Israel se unió al primer tratado internacional sobre inteligencia artificial (*), redactado para que las grandes potencias regulen el flujo de la información en línea. El tratado se realiza en cooperación con Estados Unidos, Reino Unido, la Unión Europea y otros países, y la participación de Israel fue recibida con reacciones negativas, especialmente dada la utilización de la inteligencia artificial como arma por parte de Israel para llevar a cabo su campaña genocida en Gaza.

Sin embargo, los avances de la inteligencia artificial de Israel en el campo de batalla y en línea sólo pueden intensificarse. Además de unirse al tratado internacional, Israel anunció la segunda fase de su Programa de Inteligencia Artificial, que se extenderá hasta 2027 con un presupuesto superior a los 130 millones de dólares.

Las cuentas falsas creadas por bots israelíes difunden la intoxicación sionista y funcionan como trolls digitales, tratando de desacreditar evidencia bien documentada del genocidio en Gaza, respaldada por pruebas de audio y video, o distorsionar los hechos por completo.

El número es importante, tanto en cuentas como en mensajes, porque crean un efecto de arrastre, eliminan la imagen de aislamientoy convierten el contenido en un canon. Los alternativos siempre son pocos. Los bots pertenden desacreditar la información que retrata a Israel de una manera negativa. Lo hacen respondiendo a artículos de noticias o portavoces propalestinos, o creando publicaciones que supuestamente refutan los informes sobre los asesinatos de civiles y trabajadores humanitarios palestinos por parte de Israel, así como otros actos de terrorismo de Estado. Sin embargo, las supuestas aclaraciones se leen como si fueran la transcripción de un portavoz militar, que a menudo justifica los ataques, como el asesinato selectivo de personas.

Un ejército virtual

En las redes sociales se han identificado numerosas cuentas que operan bajo nombres como Fact Finder (@FactFinder_AI), X Truth Bot (@XTruth_bot y @xTruth_zzz), Europe Invasion (@EuropeInvasionn), Robin (@Robiiin_Hoodx), Eli Afriat (@EliAfriatISR), AMIRAN (@Amiran_Zizovi) y Adel Mnasa (@AdelMnasa96892). Cada cuenta está diseñada para desacreditar las críticas y difundir la intoxicación israelí simplificada.

Esas cuentas son bots de inteligencia artificial israelíes. Las tres primeras no mencionan a Israel en sus descripciones, pero la mayoría de sus publicaciones muestran signos claros de propaganda sionista.

El lema de Fact Finder dice: “Empoderando conversaciones inteligentes con hechos impulsados ​​por inteligencia artificial. Contrarrestando la desinformación con conocimiento, no con censura”.

Truth Bot opera bajo dos perfiles: @XTruth_bot, creado en agosto, y @xTruth_zzz, creado en enero. Ambas cuentas son administradas por el usuario Vodka & Seledka (@seledka_vodka), un bloguero británico-ruso. Promocionan un bot de Telegram que afirma utilizar la búsqueda de Google para verificar las declaraciones hechas en X/Twitter, que Vodka & Seledka afirma haber desarrollado. Cabe destacar que Vodka & Seledka sigue varias cuentas pro israelíes y comparte propaganda sionista.

Anteriormente Europe Invasion era una cuenta de criptomonedas con el nombre de usuario @makcanerkripto. Se centra principalmente en contenido xenófobo dirigido contra inmigrantes, en particular musulmanes. La cuenta establece con frecuencia conexiones entre manifestantes propalestinos y partidarios de Hamas, equiparando a ambos en sus publicaciones.

La cuenta está operada por una pareja de empresarios turcos con sede en Dubai, que también está conectada a “Algorithm Coach” (@algorithmcoachX). A su vez ellos subcontrataron con una agencia de publicidad para impulsar su negocio. Ambas cuentas han sufrido múltiples cambios de marca.

Europe Invasion ha actualizado su perfil, afirmando que estaba gestionado por “Stefan”, un montenegrino de origen serbio. Sin embargo, cuando SVT, un medio sueco de investigación, se puso en contacto con la agencia de publicidad vinculada a la pareja turca que supuestamente está detrás de la cuenta, respondió una persona llamada “Stefan”, con una cuenta de correo electrónico configurada en turco.

Las siguientes tres cuentas de la lista, Robin (@Robiiin_Hoodx), Eli Afriat (@EliAfriatISR) y AMIRAN (@Amiran_Zizovi), hacen referencia explícita a Israel o al sionismo en sus perfiles. Robin, que se unió a X/Twitter en mayo, se describe a sí mismo como: “No pienso en nada más que en luchar. Orgulloso judío y orgulloso sionista”. Dos de estas cuentas utilizan fotos de perfil de soldados israelíes generadas por inteligencia artificial. Interactúan frecuentemente entre sí, respondiéndose y volviendo a publicar el contenido de los demás, y siguen varias cuentas partidarias de Israel.

Otras cuentas, entre ellas Mara Weiner (@MaraWeiner123), Sonny (@SONNY13432EEDW), Jack Carbon (@JaCar97642), Allison Wolpoff (@AllisonW90557) y Emily Weinberg (@EmilyWeinb23001), muestran un comportamiento similar al de un bot. Sus nombres de usuario incluyen números aleatorios y carecen de una foto de perfil o utilizan imágenes imprescisas. La mayoría se crearon después de octubre del año pasado, coincidiendo con el inicio de las acciones criminales de Israel en Gaza.

(*) https://www.gov.il/en/pages/ai2024

Estados Unidos quiere controlar la inteligencia artificial por razones de seguridad nacional

El asesor de seguridad nacional de Estados Unidos, Jake Sullivan, ha pronunciado un discurso de sobre las perspectivas de la inteligencia artificial en la Universidad de Defensa Nacional, el venero político que adiestra a los funcionarios públicos para mantener a Washington al frente de los asuntos mundiales.

Hay que tomar nota de que el mayor interés por la inteligencia artificial no procede de los informáticos, sino de los estrategas militares del imperialismo.

Sullivan abandona los eufemismos y no puede ser más claro: “El uso de la inteligencia artificial determinará el futuro, y nuestra nación debe desarrollar, como diría el general Eisenhower, una nueva doctrina para garantizar que la inteligencia artificial funcione para nosotros, nuestros intereses y nuestros valores, y no en nuestra contra”.

Aunque las empresas privadas son responsables de esta nueva tecnología, como hay riesgos para la seguridad nacional, el Estado debe intervenir para regular su expansión e imponer esa regulación a sus aliados.

La regulación no es una restricción, dice Sullivan, sino un medio para garantizar la supremacía tecnológica y “limitar la competencia hostil”.

Por el mismo motivo, las grandes empresas tecnológicas deben ser estadounidenses para seguir manteniendo el control, que debe ser “protegido y ampliado” con el apoyo público.

Las empresas tecnológicas deberían estar supervisadas por “comisionados” gubernamentales. “La gente en el gobierno debería trabajar en estrecha colaboración con los desarrolladores de la inteligencia artificial del sector privado para garantizar que tengan servicios oportunos de ciberseguridad y contrainteligencia para preservar su tecnología”.

Además, Estados Unidos debería “absorber” a los mejores técnicos y especialistas de todo el mundo. También debe fabricar los chips avanzados y controlar su distribución. A “la competencia hostil” se le deberían imponer restricciones, no sólo para que no logren fabricar chips, sino que tampoco tengan acceso a los medios de producción necesarios para fabricarlos.

La infraestructura necesaria para que funcione la inteligencia artificial moderna, añade Sullivan, se debería construir en suelo estadounidense, donde se podría beneficiar de la energía nuclear, que es barata.

El principal competidor es China, que la utilizará para “malos propósitos”: censura, propagación de noticias falsas, influencia en las elecciones de otros países, etc. Para impedirlo hay que obligar a la humanidad a utilizar únicamente la inteligencia artificial estadounidense.

El discurso de Sullivan es transparente: o con China o con nosotros, pero ni siquiera nuestros propios aliados (Europa, Japón, Taiwán) tienen voz. Se deben subordinar por completo a los intereses de Estados Unidos y sus monopolios tecnológicos.

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies