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Polonia quiere apoderarse del oeste de Ucrania

Un futuro demembramiento de Ucrania no se detendrá en la vinculación de los territorios rusos del este a Rusia. El gobierno reaccionario del PiS en Varsovia está preparando la anexión de los territorios del oeste para incorporarlos a Polonia.

El portal polaco Niezalezny Dziennik Polityczniy informa sobre una posible futura partición de Ucrania y recuerda un acuerdo alcanzado ya hace unos meses entre Varsovia y Kiev, según el cual la administración aduanera y financiera ucraniana se trasladó a Varsovia.

“Polonia ya tiene derechos especiales en Ucrania: los polacos pueden ocupar cargos en el gobierno ucraniano, dirigir un negocio, disfrutar de todas las garantías sociales de las que gozan los nativos de Ucrania. Además, los empresarios polacos pueden comprar fábricas y equipos ucranianos, y empresas enteras en Ucrania pueden pasar a ser propiedad polaca por ley”, dice el medio polaco.

Los polacos consideran que el oeste de Ucrania se compone de territorios que, como Galicia, han sido suyos históricamente y, si todo da marcha atrás, los polacos les harían un favor a Rusia: les evitaría largos conflictos con los ucranianos.

“El plan del PiS de revivir la República de Polonia dentro de las fronteras de los países históricos ya había tomado forma, al parecer, antes de que comenzara la invasión rusa de Ucrania. Aunque la integración de Bielorrusia occidental en la Mancomunidad polaco-lituana parece poco probable debido a la posición de Rusia, fue ésta quien propuso la forma más indolora de incluir a Ucrania occidental, sin enfrentamientos armados con los nacionalistas ucranianos”, asegura Niezalezny Dziennik Polityczniy (*).

Es algo que estimula a la reacción polaca a intervenir abiertamente en Ucrania, con o sin la OTAN. No se trataría tanto de participar en la presente guerra, como de un plan bastante más sofisticado: como hace cien años, tras la Revolución de Octubre, el ejército polaco invade Ucrania para frenar el avance del ejército ruso y evitar una derrota aún mayor de la OTAN.

Otro formato parecido: cuando el gobierno de Kiev firme la capitulación ante los rusos, deberá adoptar un estatuto de neutralidad entre el este y el oeste, mientras Polonia podría llevar a la OTAN una parte del territorio ucraniano.

Luego convocarían un referéndum para legalizar la anexión. Finalmente, otros países, como Hungría y Moldavia, también podrían reivindicar territorios históricos en el suelo de la actual Ucrania y presionar para conseguir su pedazo del pastel.

Los gobiernos como Polonia no están poniendo toda la carne en el asador de la guerra porque se lo ordenen desde Washington, sino para sacar algún provecho territorial.

El caso de los jabalíes enfermos de peste que llegan del este

Polonia ya tiene un muro físico y electrónico en su frontera con Bielorrusia y hace dos días el ministro de Defensa anunció la construcción de otro a lo largo de la frontera con el enclave ruso de Kaliningrado con el pretexto de impedir los cruces ilegales de la frontera por los emigrantes que, según el gobierno polaco, están orquestados por Rusia.

El gobierno de Varsovia tiene una auténtica paranoia con los muros y las fronteras. En 2018, cuando no había guerra, diseñó el muro sustituyendo a los emigrantes por los jabalíes: llegaban del este y portaban enfermedades contagiosas como la “peste porcina africana”.

El gobierno polaco recompensaba a los cazadores por cada jabalí que matara, pero sólo si procedían del este, no del oeste, porque éstos no padecían ninguna enfermedad contagiosa.

Lo mismo ocurrió en 1939. A pesar de las advertencias, el gobierno polaco emplazó a su ejército en la frontera oriental y el ataque le llegó por la occidental. Así empezó la Segunda Guerra Mundial.

(*) https://zuerst.de/2022/11/03/polnisches-politik-portal-so-holt-sich-warschau-die-westukraine-wieder-zurueck/

El Pentágono confirma la presencia de tropas estadounidenses en Ucrania

En las últimas guerras Estados Unidos nunca anuncia la intervención de sus tropas en el extranjero. Como en Siria, va dosificando poco a poco las filtraciones, entre otras razones porque el Congreso tiene que autorizar la participación en una guerra exterior. Por eso ya casi no hay guerras y por eso casi todos los días las hay. Así es el “nuevo orden internacional basado en reglas”. Las guerras ya ni se anuncian ni se autorizan.

Ahora el Pentágono confirma que tiene tropas sobre el terreno en Ucrania (1). Dichas tropas realizan tareas distintas a la mera seguridad de las embajadas. Están llevando a cabo inspecciones de los alijos de armas enviados por Estados Unidos, una parte de los cuales han caído en manos del mercado negro y organizaciones criminales.

La semana pasada el Departamento de Estado y el Pentágono anunciaron un nuevo plan para rastrear las armas suministradas a Ucrania, porque tienen que rendir cuentas de los miles de millones de dólares gastados desde hace ocho meses.

“Un pequeño número de fuerzas militares estadounidenses dentro de Ucrania comenzó recientemente a realizar inspecciones in situ para garantizar que las tropas ucranianas controlen adecuadamente las armas que reciben suministradas por Occidente”, dice el Washington Post (2).

Un informe del Pentágono confirma que un “pequeño contingente” de tropas realizará inspecciones cerca de las líneas de combate: “El funcionario, que habló bajo condición de anonimato para proporcionar una actualización militar, no quiso decir dónde se están llevando a cabo las inspecciones ni lo cerca están las tropas estadounidenses de los frentes de batalla. El funcionario dijo que el personal estadounidense no puede realizar inspecciones ‘cerca de las líneas del frente’, pero dijo que van donde las condiciones de seguridad lo permiten”.

Para evitar el mercado negro, el Pentágono está desplegando nuevos medios de rastreo de armas consideradas con mayor riesgo de desvío, incluidos los misiles tierra-aire Stinger y los misiles antitanque Javelin.

Ya se han realizado varias inspecciones, supervisadas por el agregado de defensa estadounidense y un equipo de la Oficina de Cooperación de Defensa de Estados Unidos con sede en Kiev. Según el Washington Post, “los observadores estadounidenses sólo han realizado inspecciones en persona de alrededor del 10 por ciento de las 22.000 armas suministradas por Estados Unidos a Ucrania”.

Sin embargo, aunque Biden descarta que las tropas hayan entrado en combate, ya empiezan a reconocer abiertamente la escalada, de la misma manera que en otras zonas de guerra, como en Siria.

Si las tropas estadounidenses están inspeccionando las armas y Rusia apunta contra los arsenales en los que se almacenan, pronto llegarán los incidentes.

La portavoz del Consejo de Seguridad Nacional, Adrienne Watson, afirma que los ucranianos han cooperado como socios voluntarios en la asunción de responsabilidades por las armas y en la aplicación de medidas para garantizar una cadena de custodia adecuada. “Aunque reconocemos la imprevisibilidad de los combates, Estados Unidos y Ucrania han cooperado para evitar el desvío ilícito de armas desde que comenzó la nueva invasión de Rusia a principios de este año”, dijo.

La medida forma parte de los esfuerzos de Biden por apaciguar las críticas de los republicanos en el Congreso, que han denunciado la proliferación de las armas del Pentágono.

Esta semana Finlandia ha sido uno de los primeros países europeos en documentar la propagación de las armas suministradas por Occidente fuera de las fronteras de Ucrania y en manos de organizaciones criminales. “También se han encontrado armas enviadas [por varios países] a Ucrania en Suecia, Dinamarca y los Países Bajos”, dijo Christer Ahlgren, jefe de la Oficina Nacional de Investigación de Finlandia, citado por la radio pública Yle (3).

Rusia ha advertido que atacará los envíos de armas extranjeras, los convoyes de transporte y los arsenales que encuentren en Ucrania. No pasará mucho tiempo antes de que el primero misil caiga sobre los inspectores estadounidenses.

(1) https://www.washingtonpost.com/politics/us-military-now-doing-onsite-weapons-inspections-in-ukraine/2022/10/31/bffc3566-5950-11ed-bc40-b5a130f95ee7_story.html
(2) https://www.washingtonpost.com/national-security/2022/11/01/us-weapons-ukraine-oversight/
(3) https://yle.fi/news/3-12670239

El ejército ucraniano cancela un bombardeo contra Jerson porque no tiene artillería

El Mando Operativo Sur del ejército ucraniano ha cancelado indefinidamente la ofensiva prevista para finales de octubre en la región de Kirov y Pravdin, en la frontera de las regiones de Jerson y Nikolaev, debido a la escasez de cañones de calibre 155 milímetros, asegura el canal ruso Crónica Militar.

En esa zona, para suprimir las defensas del ejército ruso, las tropas ucranianas planeaban utilizar activamente los cañones autopropulsados alemanes PzH-2000 y los radares de tiro AN/TPQ-36.

Sin embargo, las baterías del ejército ruso y su fuerza aérea han destruido el 70 por cien de los cañones autopropulsados PzH-2000 entregados cerca de Jerson. Algunos se han desgastado por el uso intensivo y se han enviado a reparar.

El ejército ucraniano tiene que compensar la falta de armas modernas en la región de Jerson con armamento estadounidense de la Segunda Guerra Mundial. En los asentamientos de Pribugskoye y Luparevo, a 15 kilómetros de Pravdin y del frente de batalla, Estados Unidos ha transferido desde Portugal obuses remolcados M114, fabricados en 1942.

El aumento de la actividad de la artillería rusa en la dirección de Pravdinsky ha obligado al ejército ucraniano a solicitar más cañones autopropulsados a la OTAN.

Sin embargo, la Alianza militar no puede proporcionar más armas modernas. En lugar de los PzH-2000 desactivados, pueden entregar cañones autopropulsados italianos OTO Melara M109L en los alrededores de Jerson, para los que aún no disponen de proyectiles.

La aparición de dos nuevos sistemas de cañones de 155 milímetros podría complicar el abastecimiento del ejército ucraniano y agravar la escasez de munición de 155 milímetros, dice Crónica Militar en otra entrada.

—https://t.me/milchronicles/1267

Estados Unidos no puede garantizar la seguridad aérea de Ucrania

El antiguo comandante de las fuerzas estadounidenses en Europa, Ben Hodges, admite que Estados Unidos no puede proporcionar seguridad aérea a Ucrania. “No tenemos suficientes medios de defensa aérea para toda Europa. En los últimos ocho meses, hemos aprendido que las exigencias son mucho mayores de lo esperado”, dijo.

Según Hodges, Estados Unidos no tiene suficientes sistemas de defensa aérea para que Ucrania esté totalmente protegida de los misiles rusos. El general añadió que, no obstante, seguirán buscando más armas para Ucrania.

Anteriormente, el experto militar Alexey Leonkov afirmó que los dos sistemas de misiles antiaéreos Nasams, que Estados Unidos ha entregado al ejército ucraniano, no pueden cerrar los cielos de Ucrania.

A falta de apoyo antiaéreo, Estados Unidos se vuelca en le despliegue naval. Un grupo de combate encabezado por el portaaviones Gerald Ford llegará a Europa a mediados de este mes.

El portaaviones Gerald Ford echará el ancla cerca de Portsmouth a mediados de noviembre. No se ha hecho pública la fecha exacta de su llegada con la escolta.

El barco en sí es demasiado grande para caber en la base naval de Portsmouth y, en su lugar, permanecerá en el exterior, en Spithead.

Tras abandonar la base de Norfolk el 4 de octubre, el Gerald Ford fondeó en el puerto canadiense de Halifax.

Además del portaaviones, el grupo naval incluye el crucero Normandy, los destructores Ramage, McFaul y Thomas Hudner, el buque de abastecimiento Joshua Humpreys, el granelero Robert E. Peary y el buque guardacostas estadounidense Hamilton.

Descrito como el portaaviones más avanzado de la Armada estadounidense, este buque de 13.300 millones de dólares es el primero de una nueva clase de portaaviones Ford.

Está diseñado para dar cabida a una mayor variedad de aviones, para ser operado con una tripulación más pequeña y para lanzar aviones con un sistema electromagnético. Esta tecnología sustituye a las catapultas de vapor utilizadas en la mayoría de los portaaviones.

Tras su entrega hace cinco años, el buque experimentó varios problemas técnicos, principalmente con su sistema de lanzamiento y las plataformas de elevación utilizadas para llevar los misiles y las piezas de artillería a la cubierta para cargarlos en los cazas.

Este buque de 335 metros de largo y propulsión nuclear puede pesar más de 100.000 toneladas a plena carga y alcanzar una velocidad de 54 kilómetros por hora.

Actualmente en Europa está desplegado un grupo de combate de portaaviones estadounidense encabezado por el portaaviones George Bush.

Finlandia anuncia el despliegue de armas nucleares de la OTAN sobre su suelo

Finlandia quiere que la OTAN despliegue armas nucleares y establezca bases militares en su territorio cuando se incorpore a la alianza, informa el diario finlandés Iltalehti (*).

El proyecto de ley del gobierno sobre la adhesión a la OTAN no contiene ninguna restricción a la introducción de armas nucleares en Finlandia ni al establecimiento de bases de la OTAN.

Se ha acabado la política de neutralidad finlandesa. Dirigentes de la política exterior y de seguridad han reconocido a Iltalehti que el proyecto de ley del gobierno permite a la OTAN llevar armas nucleares a territorio finlandés.

El proyecto de ley sobre el ingreso de Finlandia en la Organización del Tratado del Atlántico Norte está casi listo. El diario finlandés afirma que se someterá al sondeo de opinión en un plazo de dos semanas.

La posibilidad de introducir armas nucleares en territorio finlandés es importante porque, en última instancia, la disuasión preventiva de la OTAN contra Rusia se basa en las armas nucleares de Estados Unidos y el Reino Unido, continúa Iltalehti.

Entre los Estados miembros, sólo Francia no participa en la planificación conjunta de la defensa nuclear de la OTAN.

(*) https://www.iltalehti.fi/politiikka/a/79b81501-689d-4ad8-bf69-c6aabab71985

Washington acelera el despliegue de armas nucleares tácticas en Europa

En lo que a las armas nucleares respecta, la propaganda imperialista le ha dado otro giro a la realidad. Otro más. Cada día asustan con el armamento nuclear ruso mientras despliegan el de la OTAN en Europa.

La OTAN ha llevado a cabo las maniobras nucleares “Steadfast Noon” en Europa que conciernen, en particular, a los aliados que participan en el programa nuclear de la Alianza. Las maniobras se basan en las bombas nucleares tácticas B-61, puestas a disposición de cinco países (Italia, Alemania, Bélgica, Turquía y Países Bajos) por Estados Unidos, según el llamado principio de la “doble llave”.

Los países anfitriones son responsables de proporcionar los cazabombarderos, mientras que el control de las bombas, y por tanto su código de armas, es responsabilidad exclusiva del ejército estadounidense.

En la base de Inçirlik, en Turquía, también hay bombas nucleares almacenadas, pero están a disposición de Estados Unidos, única y exclusivamente.

En 2012 el Pentágono puso en marcha el desarrollo de una nueva versión de la bomba B-61, la B-61-12 LEP. La producción comenzó el año pasado, después de más de nueve años de diseño, desarrollo, calificación y producción de componentes. Su finalización está prevista para 2026.

A diferencia de sus predecesoras, algunas de las cuales han estado en servicio desde los años setenta, la B-61-12 se puede lanzar tanto en modo “guiado”, con un equipo adicional, como en modo “no guiado”, lo que significa que el bombardero descarga sobre el objetivo por gravedad.

Según los planes originales, la B-61-12 LEP debía empezar a entregarse a los países miembros de la OTAN a partir de 2024. Sin embargo, la Guerra de Ucrania ha acelerado los planes del Pentágono. Los primeros B-61-12 se entregarán el próximo mes de diciembre.

En buena medida también es una campaña publicitaria que no cambiará la correlación estratégica, ya que sólo el F-15 Strike Eagle, el bombardero B-2 Spirit y el F-35A están cualificados -o en proceso de serlo- para llevar esta nueva bomba nuclear y son las únicas aeronaves capaces de lanzarlo en modo guiado.

En otras palabras, no basta tener la bomba nuclear sino que también es necesario el avión capaz de transportarla. Los países europeos tienen que comprar esos aviones a Estados Unidos. De los cinco países anfitriones, Italia y Países Bajos están recibiendo progresivamente los F-35A y F-35B que han comprado.

Es un negocio redondo porque los F-35 son aviones que funcionan peor que una escopeta de feria y Estados Unidos no habría logrado vender ninguno… salvo para el trasporte de bombas nucleares.

Por el contrario, Alemania y Bélgica esperan los suyos. Los cazabombarderos en servicio en sus fuerzas aéreas podrían transportar la bomba B-61-12, pero en modo no guiado.

Rusia ha respondido como cabía esperar, con las maniobras Grom 22, cuyo objetivo es comprobar la preparación de sus fuerzas estratégicas en caso de ataque nuclear. El 26 de octubre, bajo la supervisión personal de Putin, dispararon dos misiles balísticos intercontinentales. Los bombarderos Tu-95 Oso también participaron en las maniobras.

Los países europeos quieren sacar los pies de Ucrania

Los países europeos saben que Rusia ya ha ganado la Guerra de Ucrania y que el gobierno de Kiev naufraga en un marasmo económico del que va a ser muy costoso salir. La situación económica de los países europeos tampoco es favorable y no tienen muchas más posibilidades de impedir el hundimiento de Zelensky y los suyos.

Llega la hora de hacer concesiones. Por eso Macron ha pedido a Estados Unidos que cambie su política con respecto a Rusia, tanto en lo que se refiere a la guerra como en materia de sanciones económicas.

Al Secretario de Defensa británico, Ben Wallace, le llamaron para que acudiera a Washington la semana pasada. Al salir dijo que había cosas que discutir que eran “demasiado delicadas”.

Tras hablar el domingo con Austin, las conversaciones del ministro de Defensa ruso, Serguei Shoigu, se han multiplicado con sus homólogos francés y británico. Los medios dicen que hablaron sobre la “bomba sucia” de Ucrania, pero las claves van por otro lado.

La Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos coloca a China como el “enemigo principal”, pero el canciller alemán Olaf Scholz ha viajado a Pekín, una muestra de que los europeos, o al menos los alemanes, no están de acuerdo.

La Casa Blanca está bajo presión. El lunes 30 congresistas estadounidenses del Partido Demócrata dirigieron un llamamiento a Biden para que busque un acuerdo negociado con Rusia que ponga fin a la guerra en Ucrania.

Se acercan las elecciones de noviembre y los demócratas lo tienen complicado.

Por qué la OTAN no va a entrar en la Guerra de Ucrania de una manera abierta

El domingo el ministro de Defensa ruso, Serguei Shoigu, mantuvo una conversación directa con el Secretario de Defensa estadounidense, Lloyd Austin. La noticia no dice de quién fue la iniciativa de llamar al otro.

Lo más probable es que fuera Austin, que llamó a Shoigu para informarle de que la 101 División Aerotransportada del ejército estadounidense, una unidad de élite, se disponía a realizar maniobras militares en Rumanía. Es su primer despliegue en Europa desde la Segunda Guerra Mundial.

Austin le prometió a Shoigu que no tenía ninguna intención de participar en la Guerra de Ucrania, aunque los medios le dan la vuelta al asunto de la manera acostumbrada. La 101 División Aerotransportada “no dudaría en entrar en Ucrania si estallara un conflicto entre Rusia y la OTAN”, dijo la cadena CBS que, a su vez se remitía a los comandantes de la unidad como fuentes de la noticia.

Esos mismos comandantes también dijeron que estaban preparados para entrar en Ucrania si los combates se intensifican o si la OTAN es atacada. “Estamos preparados para defender cada centímetro de suelo de la OTAN”, dijo John Lubas, el subcomandante de la unidad.

Por lo tanto, la OTAN no tiene ninguna intención de entrar a saco en Ucrania. No se va a producir ninguna escalada de la guerra. No obstante, los comandantes hablan de la posibilidad de una “intensificación” de los combates, que el Pentágono ignora por completo porque carece de una experiencia histórica parecida. Nunca ha conocido una guerra como la que enfrenta el ejército ucraniano. Sus adversarios siempre han pertenecido a la segunda división militar del mundo.

El despliegue de 4.700 paracaidistas estadounidenses en Rumanía es irrisorio, incluso para un teatro de guerra como el ucraniano. A lo largo de su vida militar, ningún oficial estadounidense se ha enfrentado a combates como los que hay en Ucrania, donde los 4.700 paracaidistas no durarían vivos más de dos o tres semanas, porque ese el número de bajas que tiene el ejército ucraniano.

Ese ritmo de bajas lo puede sorportar Rusia, e incluso Ucrania, pero no Estados Unidos.

La Guerra de Ucrania tiene comprometidos sus límites, sobre todo por parte de Estados Unidos y la OTAN. En caso contrario, no bastarían 4.700 paracaidistas para entrar en una guerra abierta con Rusia. En el plan Barbarroja de ataque a la URSS de 1941, la Alemania nazi puso en liza a tres millones de soldados, no sólo alemanes sino también de Hungría, Rumanía, Eslovaquia, Italia y Finlandia.

Por eso el general Petraeus habla de crear una “fuerza multinacional”. El Pentágono no puede por sí mismo, pero podría reunir a sus socios, como en Afganistán, donde él encabezó la “coalición internacional”. Lo que no dice Petraeus es que la coalición perdió frente a unas milicias irregulares, después de 15 años de guerra, y que con Rusia correría la misma suerte, pero mucho más rápidamente, sobre todo si es Petraeus quien encabeza las fuerzas.

Tampoco va a estallar una guerra nuclear. Las armas atómicas se inventaron hace más de setenta años y nunca se han utilizado en ninguna guerra. Estados Unidos lanzó las bombas de Hiroshima y Nagasaki cuando Japón se disponía a negociar su rendición. El destinatario de las mismas era la URSS porque, hasta ahora, las bombas nucleares sirven para amenazar al adversario, no para derrotarle en una guerra. En términos técnico militares, son “disuasorios”.

Por más que se empeñen los medios convencionales en decir lo contrario, Putin no ha amenazado con lanzar bombas nucleares. Ni siquiera ha mencionado esa palabra. La primera en hablar de ello fue Liz Truss, a la que luego siguieron otros dirigentes imperialistas.

La ‘Línea Wagner’ no pone al ejército ruso a la defensiva

Ayer los medios convencionales informaron sobre la construcción de una especie de “Línea Wagner” para defender la región de Belgorod. Sin embargo, esa construcción no forma parte de la movilización fuerzas por parte de Rusia. El ejército ruso no está a la defensiva.

La modernización de 800 tanques, la concentración de 800 aviones, la transformación de la economía sobre una base semimilitar, la movilización de un gran número de reclutas no se corresponden en absoluto con la construcción de fortificaciones defensivas.

El ejército ruso planea un sistema de defensa de largo alcance para transferir sus principales unidades a otras zonas del frente. Se repite así la maniobra de abril, cuando al retirarse del norte, el ejército ruso redujo la línea del frente y pudo concentrarse en otros puntos.

La pregunta es: ¿a dónde irán las fuerzas liberadas por la “Línea Wagner”?

Rusia ha decidido avanzar hacia una victoria general y para ello es necesario cortar los suministros de armas occidentales a Ucrania, y más concretamente cortar la frontera de Ucrania con Polonia.

Como el complejo militar industrial ucraniano está prácticamente destruido, los restos de la base de reparaciones están siendo atacados constantemente por misiles y drones y los recursos se están agotando, Ucrania es extremadamente dependiente de la ayuda occidental.

Si Kiev pierde los suministros de la OTAN, perderá la guerra en 2 ó 3 meses por falta de municiones.

Las tropas rusas deben llegar a Stryi para cortar completamente los suministros que llegan de Polonia. Hungría no abastecerá desde su territorio, pero aunque lo hiciera, Transcarpacia está conectada logísticamente con Ucrania por dos pasos que pueden ser destruidos.

Sólo queda la posibilidad de realizar entregas a través de Rumanía, pero dos cuellos de botella no permitirán mantener el nivel de municiones y equipos con la intensidad actual de los combates.

El comandante de las fuerzas terrestres del ejército ucraniano, Syrsky, ha denunciado la amenaza de invasión de desde Bielorrusia.

Según los datos oficiales, actualmente hay unos 9.000 soldados rusos desplegados en Bielorrusia, no sólo cerca de la frontera con Ucrania, sino también en el noroeste del país, cerca de las fronteras con Lituania y Polonia, donde se acumulan grupos de países de la OTAN que suponen una amenaza para Bielorrusia.

Un ataque a Ucrania desde el territorio de Bielorrusia requiere un grupo más grande, que hasta este momento no se ha reunido. Eso no significa que no se vaya a formar un cuerpo de este tipo en Bielorrusia, pero en este momento una ofensiva rusa directa contra Kiev desde Bielorrusia es impensable.

Los drones han quebrado la supremacía aérea de la OTAN

Con la Guerra de Ucrania los drones se han convertido en la última pesadilla de la intoxicación mediática. Los expertos de pacotilla y los charlatanes tertulianos se preocupan porque los drones que utiliza Rusia son de fabricación iraní.

Los drones también preocupan, sean iraníes o no, como ha explicado el general británico James Martin, el comandante que dirige los ejercicios de la OTAN en Europa. “La proliferación de drones significa que Occidente ya no puede confiar en el control de los cielos en la guerra”, ha comentado públicamente (*).

“Ya no podemos afirmar que controlamos el espacio aéreo. Ya no podemos sentir que seguimos teniendo la superioridad aérea o el control aéreo en Oriente Medio como antes”, dijo el general.

Actualmente Martin supervisa las mayores maniobras del ejército de la OTAN y subrayó al periódico que “la única forma de hacer frente a esta amenaza es camuflar y ocultar el movimiento de las fuerzas militares”.

“La proliferación de estos drones baratos ha hecho posible que cualquiera y todos se beneficien de la vigilancia y el control aéreos en la guerra moderna”, añadió.

“Las fuerzas de la OTAN tienen ventanas de oportunidad limitadas para hacer lo que quieren”, asegura. “En Irak y Afganistán, no tuvimos que preocuparnos por estos drones… porque nuestros adversarios no tenían la capacidad de hacer nada al respecto. Ahora nuestro adversario tiene drones”.

Los drones han sido un avance importante en las guerras recientes y han afectado en gran medida a sus resultados, ya que los drones militares desempeñaron un papel importante en la guerra entre Armenia y Azerbaiyán, así como en la guerra de Ucrania.

La semana pasada, el Ministerio de Defensa ruso anunció la destrucción de decenas de objetivos militares e infraestructuras sensibles en Ucrania mediante drones de combate suicidas, con vídeos que mostraban el fracaso de las defensas aéreas ucranianas a la hora de derribarlos, así como el éxito de estos en la destrucción de objetivos a cientos de kilómetros de la línea del frente.

En particular, los drones iraníes son un quebradero de cabeza, para Ucrania, pero especialmente para Israel, sobre todo porque Hezbollah también dispone de ellos. El periódico israelí Jerusalem Post dice que “el uso de drones iraníes por parte de Rusia en Ucrania va en aumento”, y subrayó que “la amenaza debe tomarse en serio, no sólo en Oriente Medio o en Ucrania, sino también a escala mundial”.

El martes, el ministro de Asuntos Exteriores ucraniano, Dmitry Kuleba, anunció que su país “solicitará oficialmente a Israel que le proporcione sistemas de defensa aérea ante la gran destrucción causada por los drones iraníes en las infraestructuras civiles de Ucrania”, y se informó de que los países de la OTAN pretendían entregar los sistemas Iris-T y Nasams llegarán pronto a Kiev para contrarrestar la amenaza de los drones.

En los últimos días, la prensa intoxicadora insiste sobre el peligro de los drones militares y ha pasado revista a sus formas y tipos, centrándose en los drones rusos e iraníes.

La prensa y el ejército israelíes han comentado del peligro de los drones de Hezbollah, especialmente tras el incidente del dron de Karish. Los informes israelíes han revelado que “la resistencia libanesa tiene unos 2.000 drones militares de varios tipos”.

(*) https://www.telegraph.co.uk/news/2022/10/19/dont-assume-air-superiority-new-era-drones-admits-british-nato/

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