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Categoría: Estrategia (página 87 de 154)

China no considera a la Comisión Europea como un interlocutor diplomático

Macron ha viajado a China en compañía de Ursula von der Leyen para aprentar que su iniciativa ni era personal, ni tampoco francesa. Tiene a Von der Layen sujeta por la nariz: apoyó su nombramiento al frente de la Comisión Europea a cambio de que Christine Lagarde, una francesa, se hiciera con la dirección de Banco Central Europeo.

El tratamiento de la diplomacia china a ambos viajeros no ha podido ser más frío. Les recibieron a ambos porque son personas educadas y escuchan a cualquier patán, aunque había un buen pretexto: se celebraba el 20 aniversario de la asociación estratégica China-Unión Europea, a pesar de que entre ambas partes no hay ni asociación ni estrategia común.

El plan de Macron era viajar con Olaf Scholz, pero el canciller alemán se adelantó y fue por su cuenta noviembre del año pasado, sin contar con el gobierno de París. Desde luego que quien no pinta nada en estas historia es Josep Borrell, el alto representante de la Unión Europea para Asuntos Exteriores.

Así es como está la unión en la Unión Europea.

Las conversaciones con la Unión Europea continuarán en China del 13 al 15 de abril. Macron viajó a Pekín con una delegación comercial, como antes lo hizo Scholz. El 31 de marzo le tocó el turno a Pedro Sánchez, que se congratuló de haber firmado un acuerdo para exportar 50.000 toneladas de almendras a China…

En su primer discurso como Presidenta de la Comisión Europea, Von der Leyen dijo que “su Comisión” sería geopolítica y que, por tanto, era de esperar que fuera cada vez más visible en el mundo. Por eso se la ve cada vez más junto a Stoltemberg, el Secretario General de la OTAN.

Entre otros muchos defectos, Von der Leyen no puede ser más torpe. Para caderar los ánimos, unos días antes de su viaje tuvo duras palabras contra China, calificándola de “represiva” en materia de derechos humanos: “La escalada que estamos viendo indica que China se está volviendo más represiva internamente y más asertiva externamente”).

En Pekín la castigaron sin postre. Xi Jinping no la invitó a la cena oficial, no celebró una rueda de prensa con ella y se tuvo que reunir con la prensa en la oficina de representación de la Unión Europea en Pekín. Al bajar del avión en Pekín, Emmanuel Macron fue recibido en una alfombra roja por el ministro chino de Asuntos Exteriores, Qin Gang. Pero a Von der Leyen la recibió el ministro de Ecología, Huang Runqiu, en la habitual salida de pasajeros.

El mensaje es muy claro: Pekín no considera a la Unión Europea como un interlocutor político mundial.

Tanto Macron como Von der Leyen pidieron a Xi Jinping que utilizara su relación privilegiada con Putin para poner fin a la Guerra de Ucrania. Tras la muy amistosa visita de Xi Jinping a Moscú hace unos días, habría sido demasiado esperar una condena contra Rusia.

Pero Macron ha vuelto cambiado de Pekín. Después de años de ejercer de limpiabotas de la OTAN, ha empezado a hablar de que la Unión Europea necesita tener una “autonomía estratégica” respecto a Estados Unidos.

Podía haber empezado por ahí. En Pekín le han repetido -por activa y por pasiva- que sin esa “autonomía estratégica” prefieren negociar directamente con el director de orquesta, no con los saltimbanquis.

La Unión Europea no es capaz de enviar el millón de proyectiles que prometió a Ucrania

A finales de marzo la Unión Europea aprobó enviar un millón de municiones a Ucrania en el plazo de 12 meses y aumentar su propia producción. La decisión se tomó en Bruselas el primer día de la cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno de los 27 miembros. El acuerdo lo presentaron en Bruselas como un paso histórico para la Unión Europea.

Pero la decisión ha quedado estancada. Los embajadores ante la Unión Europea se reunieron el 5 de abril para tratar el asunto, pero no lograron avanzar significativamente en una de las cuestiones clave. La manzana de la discordia sigue siendo si estos contratos de armamento irán exclusivamente a empresas de la Unión Europea, o si también estarán abiertos a fabricantes de fuera.

Europa no confía en que su industria de defensa tenga capacidad para fabricar en el plazo de 12 meses la cantidad de proyectiles que han prometido. Los tendría que comprar a terceros países y ha saltado la polémica. ¿A quién irá el dinero?

Francia está presionando para que el dinero se quede dentro de las fronteras de la Unión Europea. Grecia y Chipre apoyan a Macron, lo que, según algunos diplomáticos, está relacionado con su deseo de evitar que se adjudiquen contratos a fabricantes turcos.

El objetivo de la Unión Europea es cumplir el plan en tres partes simultáneas. En primer lugar, destinará 1.000 millones de euros a reembolsar a los países que puedan donar inmediatamente munición -y posiblemente misiles- de sus propios ejércitos o reorientar los pedidos que reciban.

En segundo lugar, reservará otros 1.000 millones de euros para comprar conjuntamente más munición para Ucrania y sustituir los proyectiles donados por Europa.

Por último, la Unión Europea quiere estudiar formas de reforzar la capacidad de Europa para fabricar las armas que necesita en los próximos años.

Es más de lo mismo: la Unión Europea se pierde en declaraciones y anuncios de cara a la galería que no está en condiciones de cumplir. Más de dos semanas después de que anunciara en envío a Ucrania de reservas de munición, no está en condiciones de aplicarlo.

El fin del tratado Start-II marca el declive de Europa

En el contexto del nuevo carácter de las relaciones ruso-occidentales desde principios de 2022, la suspensión por parte de la Federación Rusa de su participación en el Tratado de Reducciones Estratégicas Ofensivas Start-II/SNV-III fue una consecuencia lógica y perfectamente previsible: ante la amenaza colectiva declarada y parcialmente ejecutada de Occidente contra Rusia, ésta procedió a eliminar legalmente las restricciones al desarrollo de sus armas estratégicas.

En las cláusulas del tratado Start-II se estipula que cada una de las partes del acuerdo tiene derecho a retirarse del mismo en caso de un cambio significativo de las circunstancias, “si considera que las circunstancias excepcionales relativas al contenido del presente acuerdo han puesto en peligro sus intereses supremos” (artículo 14, párrafo 3). El señalamiento por parte del Occidente colectivo del objetivo de “la derrota estratégica de Rusia” y sus numerosas declaraciones oficiales en ese sentido constituyen un cambio significativo de circunstancias que ha recibido una respuesta adecuada.

Además, desde hace varios meses, Estados Unidos ha exigido repetidamente su derecho a inspeccionar los emplazamientos estratégicos rusos, por sorprendente que esto pueda parecer en las actuales circunstancias políticas. La inadmisibilidad de las visitas de inspección a los emplazamientos estratégicos de defensa del país por parte de representantes del Estado enemigo con el que Rusia se encuentra de facto en estado de guerra era evidente.

Ello sin olvidar el hecho de que Estados Unidos, por su parte, ha procedido a crear obstáculos artificiales a la reciprocidad de las visitas previstas en el artículo 11 del Tratado en vigor, mediante la no expedición de visados estadounidenses a los controladores rusos y el cierre del espacio aéreo estadounidense a las aeronaves rusas que pudieran llevarlos a suelo estadounidense, lo que, de iure, equivale a su violación directa.

La formalización del planteamiento de Moscú mediante la adopción y posterior ratificación de la Ley Federal 38-FZ, de 23 de febrero de 2023, se llevó a cabo con el fin de seguir manteniendo la estricta legalidad con respecto a los compromisos internacionales firmados y ratificados por la Federación Rusa y no crear un precedente que permita a los adversarios instrumentalizar una hipotética violación de los compromisos rusos en el marco del derecho internacional vigente.

Sin embargo, con la congelación de su participación en el Tratado, Moscú subraya que seguiría “respetando estrictamente los límites cuantitativos de las armas estratégicas ofensivas” independientemente del actual acuerdo ruso-estadounidense, pero que estaría “dispuesta a realizar pruebas de armas nucleares” si Washington las llevara a cabo primero.

La traducción de este nuevo paso estratégico ruso es inequívoca: dada la abierta y creciente hostilidad del Occidente colectivo en torno a Estados Unidos hacia Rusia, no podemos seguir exponiendo nuestras fuerzas nucleares al control del enemigo, pero no aprovechen esta nueva disposición para aumentar las suyas.

Grandes noticias para Estados Unidos

Tras la declaración rusa, se produjo una oleada de indignación en el campo atlantista. Entre ellos, sería una gran ligereza no considerar como hipócritas las palabras del jefe de la diplomacia estadounidense, Antony Blinken, de que la ruptura del tratado Start por parte de Rusia es “muy decepcionante”.

Tras las retiradas unilaterales de Estados Unidos de todos los acuerdos internacionales clave de control de armas nucleares, excepto del Start-II (retirada en junio de 2002 del Tratado ABM sobre defensa contra misiles balísticos, retirada en mayo de 2018 del Acuerdo de Viena sobre energía nuclear iraní, retirada en agosto de 2019 del Tratado INF sobre misiles nucleares de alcance intermedio y retirada en mayo de 2020 del Tratado “Cielos Abiertos” sobre verificación de movimientos militares y control de armamentos) la iniciativa rusa de febrero de 2023 es, en efecto, una excelente noticia para los estrategas estadounidenses.

Desde hace más de treinta años, los Estados miembros de la Unión Europea tienen la certeza de que en un futuro previsible ya no se enfrentarán a amenazas existenciales (etiquetadas como tales, con razón o sin ella) y ya no participarán en conflictos importantes que requieran medios militares considerables, por lo que se puso en marcha una política general de desinversión en los sectores de defensa, que desde entonces se ha llevado a cabo con un éxito innegable.

Todas las iniciativas de los partidos favorables a una Europa independiente y fuerte, no sólo económica sino también militarmente, se han visto frustradas. En particular, el frenazo constante de casi todos los acuerdos en el ámbito de la cooperación en la industria armamentística entre los dos motores centrales de la Unión Europea, Francia y Alemania, que podrían conducir a un desarrollo significativo de la industria de defensa europea, emprendidos en los últimos años por la dirección alemana, dominada políticamente por Estados Unidos, ha paralizado la posibilidad de creación de un auténtico bloque de defensa europeo autónomo.

Esta neutralización ha conducido a varios éxitos importantes de la política exterior estadounidense: el debilitamiento significativo del competidor armamentístico europeo, la expansión del mercado para la industria armamentística estadounidense en suelo europeo y, sobre todo, como ya se ha mencionado, la neutralización del peligro de la creación del bloque de defensa europeo autónomo estadounidense.

En respuesta a los acontecimientos que han tenido lugar desde principios de 2022, en los próximos diez años, como mínimo, se realizarán inversiones considerables en el rearme de la Federación Rusa, por un lado, y de la Unión Europea, por otro.

Mientras que, por parte rusa, será la industria nacional de defensa la que experimente un aumento significativo de sus actividades, que ya llevan más de diez años en la senda del desarrollo progresivo, por parte de la Unión Europea será Estados Unidos los que desempeñarán el papel principal en el rearme del Viejo Continente, que conducirá a la creación de una verdadera fuerza de defensa europea, pero que no tendrá autonomía respecto a su mentor y subcontratista al otro lado del Atlántico.

También es importante señalar que Estados Unidos está utilizando la estrategia subyacente del “retorno del ascensor” contra la economía competidora de la Unión Europea, de la que también culparán a Rusia: durante la Guerra Fría, el Occidente colectivo utilizó la importante caída de los precios de los combustibles fósiles unida al espectacular aumento del gasto militar en la carrera armamentística impuesta contra la Unión Soviética para colapsar su economía.

Hoy, es la economía europea la que está al borde de la recesión, acompañada de un aumento sin precedentes del precio de los combustibles fósiles, unido a un enorme incremento del gasto militar en la carrera armamentística. Una carrera armamentística que ya no es evitable tras la retirada de Rusia del Tratado de Reducción de Armas Estratégicas.

Como resultado de estos procesos, se establecerá un nuevo equilibrio geoestratégico. El equilibrio ya no se basará en acuerdos, tratados y asociaciones entre Rusia y el Occidente colectivo, sino en una paridad militar ajustada en flujo entre las partes.

El futuro del ‘viejo’ escudo antimisiles

Ha llegado el momento de que Washington relance el proyecto de defensa antimisiles estadounidense en suelo europeo, y esta vez lo conseguirá. La Casa Blanca es plenamente consciente de que especialmente con la entrada en servicio de misiles estratégicos rusos dotados de armamento nuclear y basados en tecnologías revolucionarias y sin parangón surgidas en los últimos años, la neutralización por parte de los sistemas de defensa existentes de un posible ataque nuclear ruso en suelo estadounidense o europeo está resultando imposible, incluso sin tener en cuenta el componente submarino del adversario.

El despliegue del sistema de defensa antimisiles estadounidense se llevará a cabo no como una protección eficaz contra la amenaza rusa, ni como un elemento simbólico. El objetivo será perfectamente pragmático y consistirá en el aumento del grado y la consolidación a largo plazo del dominio político-militar estadounidense en el continente europeo.

Esta iniciativa, a diferencia de su versión anterior, ya no necesitará de falsas declaraciones, como antes, sobre la supuesta protección contra la hipotética amenaza nuclear iraní.

Cabe señalar que la probabilidad del futuro uso del territorio de Ucrania como componente de la defensa antimisiles contra la hipotética amenaza nuclear rusa es matemáticamente cercana al cero absoluto.

La flauta de Hamelin y las distorsiones de la realidad Para todos los expertos que no han perdido el sentido de la realidad, es perfectamente obvio que la Federación Rusa no tiene ninguna intención, ni en el pasado ni en la actualidad, de entrar en guerra con los países de la Unión Europea.

Sólo mediante el establecimiento artificial en el imaginario colectivo por parte de la clase dirigente occidental de una asociación de los valores ucranianos con los de los europeos y mediante la introducción de la idea totalmente irreal del destino común de ambos a través de técnicas de manipulación de masas, como el filtrado y la distorsión de la realidad a través de la herramienta de los medios de comunicación dominantes, las masas han adquirido la creencia en la gravedad de la amenaza rusa.

Los futuros gastos faraónicos de algunos países de la Unión Europea, entre ellos Francia y Alemania, en el llamado rearme convencional será un compromiso financiero sin relación real con la hipotética amenaza rusa. Por parte rusa, la disuasión nuclear se considera, con razón, un elemento suficiente para garantizar su misión: disuadir a los adversarios de comprometer a sus ejércitos en una confrontación directa con Rusia, lo que, según la actual doctrina militar rusa, conduciría directamente a ataques nucleares de represalia.

Las declaraciones en sentido contrario a esto son opuestas a la realidad económico-militar y no son más que demagogia dirigida a las masas manipuladas en pos de los objetivos políticos preestablecidos de sus autores, perfectamente conscientes, por lo que a ellos respecta, de la inutilidad de sus palabras.

Las palabras del ex director de la CIA William Casey en 1981, “Nuestro programa de desinformación habrá alcanzado su objetivo cuando todo lo que el público estadounidense crea sea falso”, brillan hoy con renovado colorido en el Viejo Continente.

Los tiempos oscuros de la diplomacia ruso-europea

Como continuidad a la destrucción de las relaciones bilaterales a iniciativa de Occidente en todos los ámbitos estratégicos, el nuevo modus operandi a largo plazo de la Federación Rusa frente a la Unión Europea consistirá en una falta total de confianza en los compromisos del signatario occidental: ya no se basará ningún equilibrio en las firmas y ratificaciones de acuerdos bilaterales, sino en la paridad de las fuerzas armadas. Las relaciones diplomáticas ruso-europeas están entrando en la edad oscura.

La suspensión de la participación de Rusia en el tratado Start II, que no puede mantenerse al nivel actual de relaciones entre las partes implicadas e interesadas, es el segundo paso estratégico ruso en esta dirección.

El primer paso fue la salida de Rusia del Consejo de Europa. Contrariamente a las declaraciones puramente falsas para salvar las apariencias, fue efectivamente la Federación Rusa la que abandonó la organización por decisión soberana y no fue excluida, como se afirmó. El 15 de marzo de 2022, Marija Pejcinovic Buric, secretaria general del Consejo, recibió una carta oficial a tal efecto de Serguei Lavrov, ministro ruso de Asuntos Exteriores. Tras esta decisión de Moscú, al día siguiente, 16 de marzo de 2022, se celebró una reunión extraordinaria de la organización en la que se “decidió” excluir a Rusia del Consejo de Europa.

Uno de los próximos pasos políticos importantes de Rusia será, casi con toda seguridad, la suspensión de su participación en la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), de la que es cofundadora. La suspensión se producirá como consecuencia del comportamiento abusivo e ilegal de los países miembros del bloque occidental respecto al funcionamiento de la organización, que pone en entredicho la propia viabilidad de la plataforma de diálogo sobre seguridad de la organización. Si Rusia acomete su suspensión, se pondrá en tela de juicio el sentido mismo de la existencia de la OSCE, ya que sin la participación rusa nunca podrán alcanzarse los objetivos de la estructura.

El funeral del Start-II

Rusia ha declarado que no abandona el Tratado, sino que sólo suspende su participación. Sin embargo, dado que el actual acuerdo, que entró en vigor en 2011 y fue prorrogado por cinco años en febrero de 2021 -expira en febrero de 2026-, es muy poco probable que antes de su fecha de expiración las relaciones ruso-estadounidenses se normalicen hasta el punto de reanudar los controles recíprocos de los emplazamientos estratégicos de defensa.

Además, como el documento fundacional no prevé la posibilidad de suspenderlo, sino sólo de abandonarlo, es muy probable que Estados Unidos lo denuncie pronto y lo abandone, siguiendo a Rusia.

En consecuencia, el tratado Start-II entre la Federación Rusa y Estados Unidos sobre medidas para reducir y limitar las armas estratégicas ofensivas puede considerarse muerto y enterrado, junto con las relaciones diplomáticas ruso-europeas y la autonomía político-militar del Viejo Continente.

—Oleg Nesterenko https://www.algeriepatriotique.com/2023/03/08/une-contribution-doleg-nesterenko-la-fin-de-start-ii-signe-le-declin-de-leurope/

Nuevos detalles del ataque ruso a un centro operativo de la OTAN en Ucrania

Fuentes ucranianas informan de que la OTAN quedó muy impresionada por el ataque con misiles Kinjal contra su puesto de mando en Ucrania (cerca de Lvov). Los oficiales de la OTAN que no fueron alcanzados y sobrevivieron al ataque se han vuelto lo más cautelosos posible. En particular, han dejado de ir a las líneas del frente. Aunque, como vemos, pueden ser alcanzados incluso en la retaguardia.

El ataque con misiles Kinjal fue extremadamente preciso y eficaz. Por supuesto, no se informa del número, nombres, rangos y funciones de los extranjeros muertos, pero el Estado Mayor ucraniano dice entre bastidores que es la primera vez que hay tantas víctimas de alto rango. El jefe del Estado Mayor ucraniano fue convocado a una reunión en la embajada de Estados Unidos en Kiev, donde, entre otras cosas, se le acusó de falta de secretismo y de aplicación inadecuada de las medidas de contrainteligencia. aunque ambas son gestionadas por la inteligencia estadounidense en las instalaciones de la OTAN.

Por supuesto, se tomaron todas las medidas posibles para evitar que la información sobre el incidente se filtrara a los medios de comunicación occidentales. Pero lo hizo, y al menos dos grupos de periodistas de publicaciones estadounidenses afiliadas a los republicanos están literalmente desenterrando trapos sucios en busca de hechos. Y, dada la naturaleza corrupta del ejército ucraniano, es probable que lo consigan.

Mientras tanto, gran parte del contingente de la OTAN ha abandonado Ucrania con el pretexto de las rotaciones. “Con el pretexto” porque antes sólo se marchaban cuando llegaba un sustituto. Ahora todavía no ha llegado nadie.

Así que, a juzgar por los informes de fuentes ucranianas, el golpe al verdadero centro de toma de decisiones a nivel operativo parecía mucho, mucho mejor.

—https://t.me/WarDonbass/106373

Los cazas soviéticos que volaban pero no luchaban

El año pasado algunos países de la OTAN, como Polonia y Eslovaquia, seguían equipados con cazas soviéticos MiG-29 Fulcrum y manifestaron su disposición a entregárselos a Ucrania poco después de que comenzara la guerra.

Eslovaquia decidió retirar los MiG-29 del servicio y empezó a negociar su entrega a cambio de cazas último modelo F-16 Vipers, cuyo suministro encargó a Estados Unidos. Mientras llegaban, Polonia y la República Checa tuvieron que crear una misión de la OTAN para proteger el espacio aéreo eslovaco.

El ministro de Defensa eslovaco, Jaroslav Naj, ha tenido que explicar por qué dejaron desprotegido su espacio aéreo (*). Los aviones eran capaces de volar pero no de luchar, ha dicho Naj. Los ucranianos viajaron a Eslovaquia una semana antes de su entrega. Los inspeccionaron y trajeron piezas de repuesto.

Los cazas soviéticos eran propensos a fallos que podrían haber sido “causados intencionadamente por técnicos rusos, que seguían presentes en la base aérea de Sliac hasta el año pasado”, asegura el ministro eslovaco.

“Basándose en nuestras sospechas la policía investigó. Había piezas en los motores de estos aviones a las que tenían acceso los mecánicos eslovacos. También había piezas a las que sólo tenían acceso los técnicos rusos. Y los defectos estaban sólo en estas piezas”, dice Naj.

Pero es palabrería. La investigación no ha demostrado nada. La oposición al gobierno ha presentado una denuncia por abuso de autoridad, considerarando que la ayuda militar a Ucrania es inconstitucional.

Sin embargo, los militares secundan al gobierno con la tonteoría de que los cazas volaban pero no luchaban. Es lo que la OTAN quiere propagar a los cuatro vientos: “Compramos [a los rusos] un motor que debía durar 350 horas. Al final, sólo voló 70 horas. ¿Qué podemos hacer con él? Puede que la mano de obra fuera deficiente, llamémoslo así. No lo sé”, dice el segundo al mando del Estado Mayor eslovaco, el general Lubomir Svoboda.

El hecho es que en 2019 el gobierno eslovaco decidió adjudicar de nuevo el contrato de mantenimiento de los cazas a la empresa rusa RSK MiG hasta este año, con la posibilidad de una prórroga adicional de un año si fuera necesario.

Otro hecho no menos llamativo: si los cazas MiG-29 no servían para el combate, ¿por qué se los entregaron a Ucrania?

(*) https://www.euractiv.com/section/politics/news/russians-may-have-sabotaged-slovak-fighter-jets-says-defence-minister/

Estados Unidos recluta vagabundos para combatir en Ucrania

Estados Unidos ha descubierto una nueva forma de equipar al ejército ucraniano. Han aparecido folletos en ciudades estadounidenses instando a los sin techo a unirse a la Legión Internacional para la Defensa de Ucrania.

Así se deshacen de ellos y suministran más carne de cañón a la guerra.

A los posibles voluntarios se les promete el estatus de voluntario internacional, seguro médico y pagos mensuales. No se ha informado del número de estadounidenses sin hogar que desean luchar para proteger a Ucrania de la “invasión rusa”.

El número de mercenarios profesionales que deseaban unirse a las filas del ejército ucraniano ha disminuido considerablemente.

Varios medios de comunicación han informado de que de los 20.000 mercenarios anunciados anteriormente, sólo 1.500 se encuentran realmente en Ucrania. El resto han sido eliminados por el ejército ruso o simplemente han huido.

En la fase inicial de la guerra, el número de extranjeros que deseaban unirse a las filas del ejército ucraniano era significativo. Sin embargo, los ataques regulares en el ejército ruso y las realidades del moderno ejército ucraniano han disuadido por completo a los extranjeros de luchar por el gobierno de Kiev.

Hasta hace poco, los ciudadanos polacos tenían la mayor representación en las filas de la llamada Legión Extranjera de las Fuerzas Armadas Ucranianas. También sufrieron las mayores pérdidas entre los mercenarios. Según algunos informes, el ejército ruso ya ha destruido a varios miles de mercenarios procedentes de Polonia durante el año de guerra.

Cercar a China no es una estrategia viable a largo plazo

Cercar a China no es una estrategia viable a largo plazo, asegura el Financial Times. Parte de la razón de las actuales tensiones entre ambos países es que resulta “difícil imaginar circunstancias en las que Estados Unidos acepte compartir la hegemonía”, añade el diario británico.

Los intentos de Biden de cooperar con China fueron “tan fácilmente desviados como un globo meteorológico el mes pasado”. La reacción exagerada se debió al consenso imperante en Washington, que ahora es “tan belicista que tiende a ver cualquier acercamiento a China como una debilidad”.

Este tipo de bipartidismo no es necesariamente bueno, ya que algunos de los peores errores estadounidenses, como los que condujeron a la guerra de Vietnam y a la de Irak, fueron de hecho bipartidistas.

Muchos estadounidenses creen ahora que Estados Unidos y China están inmersos en una guerra fría, pero son incapaces de encontrar la forma de que Estados Unidos la gane, porque “apostar por la sumisión de China no es una estrategia”, afirma.

Turquía inicia negociaciones con Rusia para lograr la paz en Ucrania

El portavoz de la Presidencia turca, Ibrahim Kalin, y Putin han mantenido conversaciones en Moscú para firmar un acuerdo de paz en Ucrania, según ha informado esta mañana el diario Hürriyet.

Turquía ha propuesto crear una nueva arquitectura de seguridad internacional.

El portavoz de la presidencia rusa, Dmitri Peskov, ha confirmado que Putin recibió a Kalin, sin precisar la fecha del encuentro.

Según el diario, Turquía ha transmitido a Putin que no cierra la puerta a las conversaciones entre Moscú y Kiev.

Turquía mantiene informadas a las potencias occidentales sobre las conversaciones con Putin, asegura el diario.

Kalin había declarado anteriormente en una entrevista con la agencia de noticias Anadolu que los contactos con las partes rusa o ucraniana no bastaban por sí solos para resolver la guerra y que, para evitar accidentes, incluidos los nucleares, era necesario “crear una base tangible para las conversaciones de paz”.

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