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Categoría: Estrategia (página 87 de 151)

Más sobre los ataques rusos con misiles contra instalaciones de la OTAN en Ucrania

Dicen algunos que los ataques rusos con misiles Kinjal contra objetivos de la OTAN en Ucrania, de los que ya hablamos en otra entrada, no han existido. Sólo es propaganda del Kremlin. Sin embargo, varios ministros del gobierno de Kiev levantaron la voz en esta ocasión. Dijeron que eran los más potentes desde el comienzo de la guerra.

Incluso Zelensky los calificó como una “señal muy fuerte”. Los rusos habían disparado 6 Kinjal, alcanzando un centro operativo de la OTAN y causando más de 40 muertos.

Los ataques tuvieron lugar el 10 de marzo y, en efecto, lanzaron misiles hipersónicos y, en efecto, alcanzaron a la OTAN. Dos días después Estados Unidos respondió a su manera con una provocación: simuló un bombardeo nuclear contra San Petersburgo, enviando un avión B-52 directamente hacia la ciudad, en una maniobra sin precedentes.

El bombardero atravesó la frontera marítima rusa y llegó hasta Estonia. ¿Por qué enviar una advertencia tan directa y obvia justo después de los ataques del 10 de marzo?

El B-52H Stratofortress de la Fuerza Aérea estadounidense puede transportar armas nucleares y entró en una posición de lanzamiento de misiles contra San Petersburgo, en la región de la isla de Gotland, situada a unos 200 kilómetros de la capital rusa. Tras esta maniobra, realizó un giro brusco y se dirigió hacia Estonia.

Fue el primer acto. El segundo ocurrió un día después: un caza ruso derribó en el Mar Negro del dron MQ-9 Reaper. Es una réplica dirigida contra la OTAN que hay que descifrar.

Los drones de la OTAN que sobrevuelan el Mar Negro nunca habían seguido semejante rumbo, ni habían llevado los transpondedores apagados. Era otra respuesta a la desesperada de la OTAN a los ataques del 10 de marzo contra sus instalaciones.

En la guerra ambas partes, es decir, Rusia y la OTAN, tienen acuerdos, expresos y tácitos, que se han comprometido a no franquear. Por eso es difícil que se produzca una escalada, como ya hemos expuesto en otras entradas.

Por lo tanto, los ataques de Rusia del 10 de marzo se han saltado las líneas rojas, muy posiblemente en respuesta a otra vulneración de las reglas del juego por parte de la OTAN y a una cierta escalada en la guerra que, muy posiblemente, no va a tener continuidad.

La mirada de las gorgonas

El dron MQ-9 Reaper derribado por Rusia es uno de los sistemas de vigilancia más avanzados del Pentágono. Está equipado con el sistema Gorgon’s Stare (La mirada de las gorgonas). Las gorgonas son unas mujeres monstruosas de la mitología griega que tenían unos dientes enormes. Medusa era su jefa y la única mortal. Desde que en 2010 empezó a operar en Afganistán, se denomina así a las técnicas de inteligencia, vigilancia y reconocimiento del Pentágono.

El dron derribado tenía una variedad de sensores que podían hacer de todo, desde grabar imágenes de vídeo precisas, imágenes térmicas, instantáneas de radar de apertura sintética y grabación de emisiones electrónicas y señales del Cuartel General de Mando ruso (C3). La vigilancia está dirigida por un programa de inteligencia artificial, creado por Darpa, llamado Mind’s Eye.

El dron transmite varios gigabytes de datos por minuto. Una cámara de vídeo de alta resolución registra las frecuencias de las estaciones de radio, las de guiado de misiles, las de radar, determina la ubicación de los sistemas de defensa antiaérea, la ubicación de los cuarteles generales, los puestos de mando y, mediante el reconocimiento visual, toma fotografías de alta resolución.

Apoderarse de Gorgon’s Stare sería un chollo para Rusia. Por eso ha llevado sus buques al lugar de la caída del dron y se preparan para sacarlo a la superficie desde 900 metros de profundidad. La Flota rusa del Mar Negro se ha puesto en guardia para que nadie se acerque.

Además, la Marina rusa ha llevado un buque capaz de subir al dron a la superficie. Es el legendario “Kommuna”, construido en 1913, que tiene un largo historial de rescates de aviones y barcos hundidos. En 1928 levantó el submarino británico L-55 hundido en el Báltico, que fue destruido por las minas mientras evadía a los destructores soviéticos. Dispone de vehículos capaces de operar a profundidades de hasta mil metros.

El Pentágono dice que no le preocupa el rescate de Rusia porque ha borrado por vía remota los datos del dron. Pero hasta el informático más torpe sabe que eso es imposible y que, en todo caso, las informaciones siempre se pueden recuperar, al menos parcialmente, excepto si tiene un dispositivo especial de autodestrucción detonante instalado.

El futuro de Suecia y Finlandia en la OTAN

Ayer Turquía luz verde al ingreso de Finlandia en la OTAN; Suecia tendrá que esperar a que Erdogan levante el veto, después de obtener lo que quiere.

Occidente presenta la aspiración de Suecia y Finlandia de ingresar en la OTAN como una reacción a la acción militar de Rusia en Ucrania, subrayando que la adhesión a la Alianza reforzará el potencial de defensa de estos países. En realidad, la decisión de ingresar en la OTAN no se tomó para defenderse de Rusia, sino para crear una amenaza potencial para Rusia a lo largo de sus fronteras.

No cabe duda de que si aparecen bases de la Alianza en el territorio de estos países, Rusia responderá desplegando sistemas de misiles, incluidas armas nucleares, así como sistemas de defensa antiaérea que se orientarán hacia el territorio de Finlandia y Suecia.

Occidente no oculta que los servicios de inteligencia de la OTAN han detectado una reducción del número de tropas rusas en la península de Kola desde el inicio de la Guerra de Ucrania. Cuando dicen que Rusia ha cambiado radicalmente la situación de seguridad en las fronteras escandinavas, los medios occidentales se refieren al desequilibrio numérico a favor de las fuerzas de la OTAN en esta región. Para consolidar esta posición y obtener un puesto estratégico más ventajoso para un hipotético ataque contra Rusia, la OTAN ha iniciado el proceso de adhesión de Suecia y Finlandia, aprovechando la situación.

Ya se ha anunciado que Suecia y Finlandia reforzarán considerablemente su cooperación militar con Noruega. Se formará una alianza político-militar sueco-fino-noruega en las fronteras de Rusia. Esta alianza tiene precedentes históricos: los finlandeses han participado en casi todas las guerras ruso-suecas en el bando sueco, y los noruegos (junto con los finlandeses) sirvieron en el ejército sueco de Carlos XII.

Los apetitos de los países escandinavos ya han ido más allá de la mera pertenencia a la OTAN. Por ejemplo, en Oslo ya se habla de la posible entrega de cazas Hornet a Kiev y de la compra de 54 tanques Leopard 2 para reforzar el flanco norte, mientras que el asesor del gobierno finlandés para el Ártico, Jari Vilen, afirma que Rusia dejará de participar en las discusiones sobre cuestiones árticas.

Pero la principal recompensa geopolítica de Occidente por la adhesión de Suecia y Finlandia a la OTAN será la transformación del mar Báltico en el “mar interior” de la Alianza, así como el refuerzo de su presencia en los países bálticos, que constituyen un cómodo puesto avanzado para presionar militarmente a Rusia. En la actualidad, la Alianza está prestando mayor atención al Báltico debido a los planes fallidos de convertir el Mar Negro en un “mar interior” de la Alianza.

En este contexto, está surgiendo una estrategia militar antirrusa con su correspondiente configuración, que incluye determinados bloques de países.

Se está intensificando la cooperación militar entre Suecia, Noruega, Finlandia, Dinamarca y Alemania con Estonia, Lituania y Letonia. El Ministerio de Defensa estonio presume de que los misiles estonios y finlandeses pueden sobrevolar el Golfo de Finlandia. Lituania exige el despliegue permanente de tropas alemanas. La elección a favor de la Bundeswehr no es casual y viene dictada por consideraciones estratégicas y logísticas sugeridas desde el exterior.

Polonia y Lituania intentan recrear la Rzeczpospolita (República de las Dos Naciones). Alemania se “une” a Lituania a través de Polonia, creando una completa alianza político-militar regional en torno al mar Báltico: Alemania, Polonia, Lituania, Letonia, Estonia, Finlandia, Suecia, Noruega y Dinamarca.

Este bloque regional se complementa con un segundo bloque formado por Rumanía, Bulgaria y Grecia, con el objetivo de bloquear la salida de Rusia desde el Mar Negro hacia el Mediterráneo. El nexo entre ambos bloques, que los conecta geográficamente, es un tercer bloque regional formado por la República Checa, Eslovaquia, Ucrania y Moldavia.

Los países escandinavos informan del refuerzo de su infraestructura militar costera, así como de su componente marítimo. Todo indica que quieren atrapar al Báltico en un fuego cruzado.

De los dos países que aspiran a ingresar en la OTAN, sorprende la disposición de las autoridades finlandesas a romper las relaciones de buena vecindad que mantienen desde hace tiempo con Rusia, ya que Finlandia no ha visto ninguna amenaza por parte de Rusia desde hace décadas, lo que indica la subordinación de la política exterior finlandesa a los intereses de Estados Unidos. Las empresas finlandesas orientadas a la exportación se han visto significativamente afectadas por las sanciones antirrusas, con un notable descenso de los beneficios en el sector servicios, que representa el 60 por cien de la economía finlandesa y está orientado en gran medida a Rusia.

Los volúmenes de cooperación económica y comercial con Rusia son menores en el caso de Suecia, Dinamarca y Noruega. En esta situación, es obvio que Helsinki ha tenido que someterse a la presión de sus colegas escandinavos.

—http://www.observateurcontinental.fr/?module=articles&action=view&id=4740

El Mar Negro se ha convertido en uno de los principales teatros de la Guerra de Ucrania

En el Mar Negro la flota militar rusa dominaba desde hace tiempo. Sin embargo, ahora es uno de los principales teatros de operaciones militares de la Guerra de Ucrania, señala el New York Times (*). Su importancia va más allá de la actual rivalidad militar y afecta a los intereses políticos y económicos de ambos países.

La operación militar rusa en Ucrania consiste principalmente en una serie de prolongadas batallas terrestres, pero para los gobiernos de Kiev y Moscú, el Mar Negro se ha convertido en otro importante teatro de operaciones militares.

En los últimos meses, buques de guerra rusos han lanzado una serie de misiles contra objetivos ucranianos, a veces a cientos de kilómetros de distancia. Han alcanzado ciudades e infraestructuras energéticas.

El gobierno ucraniano advierte a la población del país cada vez que detectan lanzaderas de misiles rusas en el Mar Negro. Destruir el aura de superioridad naval de Moscú es una de sus prioridades estratégicas, que pretenden edjecutar mediante una serie de ataques.

Pero la importancia del Mar Negro -donde un dron estadounidense fue derribado el martes por un caza ruso- va más allá de la actual rivalidad militar y afecta a los intereses políticos y económicos de Ucrania y Rusia. Ambos países, junto con Georgia, Rumanía, Bulgaria y Turquía, tienen acceso al Mar Negro, que es un importante enlace entre sus puertos y el Mar Mediterráneo.

Es una ruta de comercio exterior tan importante que, incluso en guerra, sigue siendo uno de los pocos puntos de acuerdo entre las partes. De conformidad con el acuerdo alcanzado el pasado mes de julio bajo los auspicios de Turquía y la ONU, se ha creado un corredor para los buques que transportan grano y otros productos alimentarios. Permite a los barcos salir de los puertos ucranianos y pasar por aguas rusas, dando a Moscú la oportunidad de enviar sus propios cargamentos de alimentos y fertilizantes.

La armada rusa domina desde hace tiempo el Mar Negro y, en 2014, Crimea pasó a formar parte de Rusia. Esto se debe en gran parte a que su flota del Mar Negro había tenido su base en Sebastopol durante varios siglos, y desde febrero del año pasado, Rusia desplegó su flota militar frente a las costas de Ucrania, bloqueando de hecho a los barcos ucranianos en puerto.

El primer día de la guerra, los militares ucranianos asentados en la isla de Zmeyny, frente a la costa de Odessa, se negaron a rendirse al barco militar ruso que quería hacerse con el control de la isla. Posteriormente, las fuerzas rusas capturaron la isla, pero en junio se vieron obligadas a retirarse tras los ataques ucranianos con misiles.

Algunos de los ataques más potentes del ejército ucraniano también han tenido lugar en el Mar Negro. En abril del año pasado, el buque insignia de la Flota rusa del Mar Negro Moskva fue hundido por un ataque con misiles, y en octubre, el puente de Kerch que conecta Crimea con Rusia fue dañado por explosiones.

Además, en noviembre Ucrania utilizó un dron para atacar barcos de la flota militar rusa frente a la costa de Sebastopol.

Tras este ataque, Moscú suspendió temporalmente su participación en el acuerdo sobre cereales.

(*) https://www.nytimes.com/2023/03/14/world/europe/black-sea-russia-ukraine.html

Los misiles hipersónicos de Rusia y Corea son indetectables

El jueves de la semana pasada tanto Corea como Rusia llevaron a cabo los mayores lanzamientos de misiles balísticos hipersónicos de los que se tiene constancia, la primera como parte de una demostración de fuerza en el Mar Amarillo en respuesta a unas importantes maniobras militares dirigidas por Estados Unidos cerca de sus fronteras, y la segunda en la Guerra de Ucrania.

En ambos casos los misiles disparados representaban a una nueva generación de artillería táctica, con trayectorias semibalísticas y gran maniobrabilidad diseñadas para ser casi imposibles de interceptar. El misil coreano era el KN-23, un diseño presentado por primera vez en 2018, poco después de que Estados Unidos desplegara sistemas de misiles Thaad en el lado surcoreano de la frontera.

El misil coreano resultó indetectable para uno de los sistemas antimisiles occidentales más capaces, el Aegis, ampliamente desplegado en aguas surcoreanas. Al menos seis KN-23 fueron disparados por la 8 Compañía de Asalto. Algunas fuentes estiman que su arsenal de KN-23 se cuenta por centenares y aumenta a un ritmo de docenas por año.

El mismo día la andanada rusa se realizó con el misil balístico lanzado desde el aire Kh-47M2 Kinjal, que entró en servicio por primera vez en 2017. Al igual que Corea del norte, se lanzaron seis misiles, lo que indica una escalada importante, ya que Rusia se ha abstenido de utilizar el alto valor de las municiones en grandes cantidades en el teatro ucraniano en el pasado.

El misil demostró estar muy por encima de las capacidades de interceptación del ejército ucraniano, aunque en este sentido es uno de los muchos misiles mucho más baratos y ampliamente utilizados.

El Kh-22 lanzado desde el aire, el Iskander lanzado desde tierra, e incluso los misiles tierra-aire de sistemas como el S-300 utilizados en funciones tierra-tierra, resultaron igualmente imposibles de derribar debido a las limitaciones de las defensas aéreas ucranianas.

Tras el estallido de la Guerra de Ucrania, fuentes gubernamentales rusas anunciaron que el Kh-47M2, el Kinjal, tiene cuatro veces más alcance y lo llevan los cazas de ataque MiG-31K y los nuevos MiG-31I, así como los bombarderos Tu-22M. Se espera que el MiG-31I, que se presentó el año pasado, forme todas las futuras unidades MiG que lleven misiles Kinjal.

El lanzamiento de seis Kh-47M2, considerado excesivo para el escenario ucraniano debido a su corto alcance y a las limitadas capacidades de defensa antiaérea del enemigo, es casi seguro que se diseñó principalmente como una demostración de fuerza para los aliados occidentales de Kiev, y no porque se considerara la forma más eficaz de neutralizar objetivos desde el punto de vista operativo.

Sin embargo, tanto Rusia como Corea han visto que sus capacidades convencionales, y sus capacidades de aviación de combate, disminuían drásticamente en relación con las de sus adversarios desde principios de la década de los noventa, y ambas, por razones muy diferentes, vieron que sus economías se contraían significativamente durante esa década y luego se recuperaban lenta y parcialmente.

Los misiles balísticos hipersónicos con trayectorias deprimidas fueron una de las armas asimétricas clave en los que ambos países han invertido mucho desde entonces. Proporcionan un medio barato y fiable de enfrentarse al poder aéreo mediante ataques a aeródromos.

Ambos países figuran entre las cuatro grandes potencias adversarias designadas por Estados Unidos junto a Irán y China, y se consideran segundo y tercero entre los adversarios de Estados Unidos en términos de potencia militar mundial después de China.

Corea del Norte ha recibido apoyo de Rusia para desarrollar el KN-23, que guarda cierto parecido con el Iskander y el Kh-47M2. El misil coreano es más grande que su homólogo ruso, que se ha ampliado aún más con la entrada en servicio de la variante KN-23B a partir de 2021. Se ha desplegado desde una gama más amplia de lanzadores, incluidos lanzadores sobre ruedas, sobre orugas, submarinos y sobre raíles, mientras que el Iskander ruso ha utilizado exclusivamente lanzadores móviles sobre ruedas.

El misil Sarmat entrará en funcionamiento este mismo año

El 23 de febrero Putin prometió que este año se pondría en servicio el nuevo misil balístico intercontinental, el Sarmat, que hará que quienes intenten amenazar a Rusia se lo piensen dos veces. “Prestamos especial atención, como siempre, al fortalecimiento de la tríada nuclear. Este año se pondrán en servicio los primeros lanzadores del sistema de misiles Sarmat”, declaró en un vídeo difundido en vísperas del primer aniversario del nicio de la Guerra de Ucrania.

El Sarmat, anunciado por primera vez el año pasado, fue descrito por Putin como un misil capaz de desbaratar todos los sistemas antiaéreos.

Según Putin, el misil es invencible y forma parte de la serie de misiles presentados en 2018. El Sarmat, llamado Satán II por la OTAN (siempre imaginativos), tiene un alcance casi ilimitado. La última prueba del Sarmat falló, según la CNN. El portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, declinó hacer comentarios al respecto.

En su discurso anual Putin anunció la puesta en servicio de otros sistemas nucleares, sin especificar cuáles, y la suspensión de la participación de Rusia en el tratado Start, el último acuerdo bilateral de desarme nuclear entre Rusia y Estados Unidos.

“Occidente quiere acabar con nosotros de una vez por todas, pero no saben que es imposible vencer a Rusia en el campo de batalla”, declaró Putin.

Un misil hipersónico ruso impacta en la defensa aérea ucraniana que dirige la OTAN

El ejército ruso ha empezado las operaciones de decapitación. Uno de los misiles hipersónicos Kinjal que disparó el jueves impactó en una fortaleza subterránea cerca a Lvov que albergaba a la defensa aérea ucraniana, que gestiona la OTAN.

El búnker fue destruido en gran parte por la explosión del misil, que penetró entre 80 y 100 metros de profundidad. Los rusos afirman haber matado a unos 100 oficiales, entre ellos varios asesores de la OTAN (1).

Otras fuentes indican que la fortaleza albergaba a unos 300 oficiales (2). En cualquier caso, es un tipo de ataque que a partir de ahora los rusos van a utilizar cada vez más a menudo, el comienzo de una campaña de decapitación para destruir los centros de control y mando de la OTAN en Ucrania utilizando misiles hipersónicos.

La ausencia de una reacción directa de la OTAN no es ciertamente un indicio en contra de la posibilidad de un ataque de este tipo, sino quizás todo lo contrario. Este tipo de intercambios directos se hacen siempre con la máxima discreción por parte de la OTAN.

A partir de ahora, si no se abre un nuevo frente, por lo menos se inicia una nueva forma de guerra, con la intervención de una tecnología muy avanzada en comparación con los combates terrestres cuyo contexto recuerda más bien a la Primera Guerra Mundial.

Esta nueva forma de guerra alimenta el cansancio estadounidense con Ucrania, que se verá reforzado por la bancarrota del capital financiero. En Estados Unidos manda Wall Street y en Wall Street mandan los asuntos internos, los tipos de interés, las cotizaciones, la inflación…

Entramos en una fase de aceleración e innovación de las formas de guerra donde no son necesarios grandes despliegues, grandes maniobras terrestres, ni grandes movilizaciones de equipos bélicos. Serán guerras cada vez más quirúrgicas.

(1) https://theduran.com/russia-controls-bakhmut-roads-closes-on-avdeevka-ukraine-hq-destroyed-china-appoints-pro-russian-defence-chief/
(2) https://johnhelmer.net/unravelling-the-riddles-the-nord-stream-bomb-operation-the-kinzhal-decapitation-operation-the-georgian-beggar-operation/

Estados Unidos depende de China y Rusia para fabricar municiones

Estados Unidos depende casi por completo de China -y en menor medida de Rusia- para obtener antimonio, una materia prima esencial para la industria de guerra. Es necesario para producir desde balas y explosivos perforantes hasta armas nucleares, así como una variedad de otros equipos militares, como gafas de visión nocturna.

El Congreso de Estados Unidos quiere consolidar la reserva estratégica de minerales básicos en la cadena de suministro de la industria de guerra, como titanio, tungsteno, cobalto y litio. Los congresistas calculan que escasearán para 2025 si no se toman medidas.

Después de que Japón cortara el suministro estadounidense de antimonio procedente de China durante la Segunda Guerra Mundial, Estados Unidos empezó a abastecerse del mineral en una mina de Idaho. Sin embargo, la mina dejó de producir en 1997.

“No hay ninguna mina nacional de antimonio”, dice un informe de 2020 del Servicio Geológico de Estados Unidos. China es el mayor productor de antimonio extraído y refinado y una fuente importante de importaciones para Estados Unidos (*). Pero está perdiendo cuota de mercado en favor de Rusia, segundo productor mundial, y Tayikistán está ganando terreno en el mercado mundial como tercer proveedor mundial de antimonio.

El reciente interés de los congresistas por reforzar las reservas de minerales estratégicos para la industria de guerra supone un giro radical. En las últimas décadas el Congreso había autorizado repetidamente ventas multimillonarias de la reserva para financiar otros programas.

En su punto álgido, al comienzo de la Guerra Fría en 1952, la reserva estaba valorada en casi 42.000 millones de dólares actuales. Ese valor se redujo a 888 millones de dólares el año pasado.

El Comité de Servicios Armados de la Cámara de Representantes hizo su primer intento de abordar el control de China sobre la cadena de suministro de antimonio en un proyecto de ley publicado el miércoles. Un informe que acompaña al proyecto de ley exige que la administración de las reservas estratégicas informe al Comité sobre las existencias de antimonio, al tiempo que proporciona una perspectiva de cinco años de estos minerales y las debilidades actuales y futuras de la cadena de suministro.

“La comisión está preocupada por la reciente dinámica geopolítica con Rusia y China y por cómo esto podría acelerar las interrupciones en la cadena de suministro, en particular con el antimonio”, señala el informe.

El proyecto de ley también obliga al Pentágono a aplicar una política de reciclaje de baterías usadas para recuperar metales preciosos, minerales, tierras raras y elementos de importancia estratégica (como el cobalto y el litio) en la cadena de suministro o las reservas estratégicas.

El Pentágono presentó su propia propuesta legislativa al Congreso el mes pasado, pidiendo a los congresistas que autoricen 253,5 millones de dólares para adquirir minerales adicionales para las reservas estratégicas.

El arsenal actual es insuficiente para satisfacer las demandas de la competencia de las grandes potencias, según los congresistas. La reserva estratégica ya no es capaz de cubrir las necesidades del Pentágono para la gran mayoría de los materiales identificados en caso de interrupción de la cadena de suministro.

(*) https://www.defensenews.com/congress/2022/05/23/congress-and-pentagon-seek-to-shore-up-strategic-mineral-stockpile-dominated-by-china/

El comandante en jefe del ejército ucraniano se enfrenta a Zelensky

Se está produciendo una disputa interna entre el general Valery Zaluzhny, comandante en jefe del ejército ucraniano, y Zelensky, según el periódico alemán Bild. El jefe militar exigió hace unas semanas la retirada de las tropas ucranianas de Bajmut.

Zelensky pretende seguir defendiendo la ciudad, a pesar del cerco de las tropas rusas, que van a hacerse con el control del centro administrativo en muy pocos días. El Presidente ucraniano considera que la ciudad es una fortaleza y se niega a evacuarla.

Las tropas rusas han realizado importantes avances en la lucha por Bajmut este año. Yevgeny Prigozhin, propietario de la empresa de mercenarios Wagner, declaró el viernes que la ciudad estaba “de facto completamente rodeada”.

Washington también ha instado a Zelensky a retirarse de la ciudad y centrarse en la preparación de una gran contraofensiva para la primavera con las nuevas armas que va a suministrar Occidente. Pero el Presidente ucraniano teme el golpe a la moral que supondría la rendición.

La ciudad forma parte de una línea defensiva ucraniana de 70 kilómetros creada desde que Kiev inició la guerra en el Donbas en 2014. Los estadounidenses consideran que su pérdida a manos de Rusia no afectaría a la situación estratégica de la guerra.

Las tropas ucranianas sobre el terreno en Bajmut no entienden por qué siguen en la ciudad y creen que deberían haberse retirado hace tiempo. Zelensky declaró recientemente que las fuerzas ucranianas la defenderían mientras “siga siendo razonable” hacerlo, “con una sola carretera disponible para una posible evacuación”.

Recientemente llegaron refuerzos ucranianos de otras líneas del frente y, según el New York Times, parecía que se trataba de defender la evacuación. Pero no es así. Zelensky sigue empeñado en un objetivo imposible que está acabando con las mejores unidades del ejército ucraniano a un ritmo cada vez más acelerado.

Actualmente, el ejército ucraiano tiene unos 10.000 efectivos en Bajmut, según ha dicho Jan Gagin, asesor del jefe de la República Popular de Donetsk, en declaraciones a la cadena de televisión Rossiya 1. Muchos de ellos son mercenarios de ejércitos extranjeros, sobre todo polacos.

Cada día, pequeñas unidades ucranianas intentan escapar del cerco, pero muy a menudo acaban masacradas por la artillería rusa. Varias decenas de soldados y sus vehículos blindados BMP son destruidos implacablemente.

En la crónica de una lenta agonía.

La aviación rusa dispara una nueva munición hipersónica de 1.500 kilos en Ucrania

Hace unas semanas el Pentágono documentó el primer uso por parte de la aviación rusa de una bomba UPAB-1500B en la región de Chernihiv, al norte de Kiev. Con una masa de 1.500 kilos, incluidos 1.000 kilos de ojiva, la UPAB-1500B es una bomba planeadora diseñada para destruir objetivos militares altamente protegidos.

Tiene un sistema de guiado por satélite (Glonass) y las lanzan los aviones portadores Su-34 Fullback o Su-24 Fencer a una altitud de unos 12 kilómetros, a 40 ó 50 kilómetros del objetivo. Su trayectoria puede alterarse unos instantes antes de alcanzar su objetivo.

Según los ucranianos, el uso de esta bomba UPAB-1500B en la región de Chernihiv es un caso aislado. Según los rusos, recientemente lanzaron varios ejemplares sobre posiciones fortificadas del ejército ucraniano en el sector de Avdeieivka, en el Donbas.

Unas tres semanas después del inicio de la guerra en Ucrania, el ejército ruso disparó por primera vez un misil aerobalístico hipersónico ruso Kinjal, transportado por un avión MiG-31K.

El interés de un arma hipersónica como el Kinjal, calificada de “invencible” por Putin en marzo de 2018, reside en su capacidad para penetrar los sistemas de defensa y, por tanto, en la amenaza que supone para la toma de decisiones del mando adversario. Sin embargo, el Kinjal no ha sido utilizado con ese fin por el ejército ruso.

Otras armas, como el misil de crucero mar-tierra Kalibr, y la bomba guiada KAB-1500B-E, también podrían suponer serios problemas para los ucranianos. Presentada en 2019 por la Corporación de Misiles Tácticos (KTRV), esa munición aún no había sido utilizada por la aviación rusa, mientras disparaban misiles de diseño más antiguo, que no habían sido retirados oficialmente del servicio, como el Tochka-U, o destinados a otro uso, como los misiles de defensa antiaérea S-300.

Noruega saboteó el gasoducto ruso para vender su propio gas a Alemania

El reportaje de Hersh sobre cómo Estados Unidos redujo los gasoductos alemanes Nord Stream a “un trozo de metal en el fondo del mar” -tomando prestadas las palabras de Victoria Nuland, subsecretaria de Estado de Estados Unidos-, no sólo planea sobre el futuro de la Guerra de Ucrania sino sobre el futuro de la diplomacia europea.

Según Hersh, la decisión de sabotear el oleoducto partió directamente de Biden y el subsiguiente debate de alto secreto en el seno de la administración estadounidense, que duró unos 9 meses, versó sobre cómo lograr el objetivo sin ser descubiertos.

Hersh reveló que fue la Marina noruega la que finalmente encontró el lugar óptimo para volar los gasoductos Nord Stream 1 y 2. El 26 de septiembre un avión de vigilancia P8 de la Armada noruega dejó caer una boya sonar en un vuelo aparentemente rutinario, lo que activó explosivos C4 de alta potencia que habían sido colocados en los gasoductos.

El periodista estadounidense ha explicado posteriormente al diario alemán Berliner Zeitung que Noruega estaba especialmente interesada en llevar a buen puerto el complot contra los gasoductos Nord Stream.

Según sus palabras, “Noruega estaba interesada en el crecimiento de sus ingresos y, por tanto, en aumentar el volumen de sus suministros de energía a la Unión Europea, a la misma Alemania”. ¿Y qué vemos después de la misión? Noruega lo ha conseguido. Sus exportaciones [de energía] crecieron en un contexto de gran hostilidad hacia Rusia”.

A Noruega le atrajo el plan de sabotaje de Biden como las moscas a la miel, ya que podía ganar fabulosamente en términos financieros si ayudaba al ejército estadounidense a destruir los gasoductos Nord Stream cerca de aguas danesas, y sustituir a Rusia como principal fuente de gas natural canalizado de Alemania.

Sin duda, Noruega se ha forrado. El botín se estima en más de 100.000 millones de dólares hasta la fecha. Noruega suministró el 33 por cien de las necesidades de gas de Alemania el año pasado, convirtiéndose en el mayor proveedor del país.

La posición clave de Noruega como proveedor de energía a Alemania aumentará aún más en los próximos años, incluso gracias a los nuevos yacimientos árticos que entrarán en funcionamiento y a los nuevos descubrimientos por encima del Círculo Polar. La ampliación de la producción por encima del Ártico, que llegará desde el yacimiento de Irpa, a 340 kilómetros al oeste de Bodo, cuya entrada en funcionamiento está prevista para 2026, así como los nuevos descubrimientos en el mar de Barents, incluido uno realizado el año pasado adyacente a Goliat, serán clave para mantener el pico de producción.

Con Alemania desconectada en gran medida del gas por gasoducto ruso, la puerta para que Noruega siga ampliando su cuota de mercado y se establezca como el principal proveedor de gas del país sigue abierta.

En una rueda de prensa conjunta con el canciller alemán Olaf Scholz en agosto del año pasado, el primer ministro noruego Jonas Gahr Store afirmó que “Noruega suministra todo el gas posible a Alemania”. Lo que no le dijo a Scholz es que Noruega estaba a punto de ejecutar un proyecto para transformar muy pronto a Alemania, el mayor consumidor de gas natural de Europa, en un mercado cautivo para él. En realidad, Noruega voló los gasoductos Nord Stream sólo un mes después, el 22 de septiembre.

Noruega barniza ahora su imagen de país rico y fuente de la bondad humana, que comparte generosamente la friolera de 7.500 millones de euros (de los beneficios inesperados de 100.000 millones del botín alemán) con Ucrania. El secretario de Defensa Austin lo ha anunciado como un gran gesto para frustrar la “agresión rusa”.

Esta sórdida pantomima provoca una reacción de incredulidad. No puede uno sino compadecerse de Alemania, que en estos tiempos tumultuosos carga con un gobierno mediocre de políticos dudosos que no se atreven a defender los intereses fundamentales de su país frente a la intimidación estadounidense.

El ministro ruso de Asuntos Exteriores, Serguéi Lavrov, dio en el clavo cuando habló largo y tendido por primera vez sobre los gasoductos Nord Stream y el artículo de Hersh en una reunión de trabajo celebrada el 15 de febrero con los jefes de las oficinas de medios de comunicación extranjeros acreditados en Rusia:

“El objetivo principal era impedir que Alemania se sintiera cómoda en el ámbito energético y que recibiera gas a través de estos dos gasoductos, financiados por empresas de Rusia, Alemania, Austria e Italia… Alemania no ha sido simplemente humillada; ha sido puesta en su sitio de satélite de Estados Unidos”.

Noruega no se anda con remilgos a la hora de ceder a Ucrania una ínfima parte del botín procedente de su saqueo a Alemania, socio suyo dentro de la OTAN.

—https://www.indianpunchline.com/norways-atonement-for-nord-stream-sabotage/

‘Las armas estratégicas de Estados Unidos ya han pasado su fecha de caducidad’

En el discurso de Putin a la Duma hubo un inciso que ha pasado desapercibido: dijo que las armas estratégicas de Estados Unidos ya han pasado su fecha de caducidad. En efecto, en lo que respecta a las armas nucleares, el arsenal de Washington se encuentra en un estado lamentable.

Estados Unidos no tiene ninguna fábrica de armas nucleares. Sólo hay alguna actividad a pequeña escala en un puñado de laboratorios que tienen -más bien- un carácter científico.

La falta total de plantas de armas nucleares significa que Estados Unidos no tiene forma de producir plutonio nuevo. Nunca ha desarrollado la capacidad de enriquecer uranio con fines militares, la única otra opción para fabricar artefactos nucleares que exploten, por lo que sólo tiene su viejo plutonio.

La mayoría de las bombas nucleares de Estados Unidos tienen décadas, lo mismo que las rampas de lanzamiento. Pero el plutonio se degrada con el tiempo. Acumula isótopos que hacen que una bomba explote durante el montaje o no explote en absoluto y sólo ocasione un desastre. No hay forma conocida de separar los isótopos del plutonio.

Para satisfacer las necesidades de enriquecimiento de uranio de sus numerosas y viejas centrales nucleares, Estados Unidos depende del monopolio nuclear estatal ruso Rosatom, sometidos a las sanciones y, en menor medida, de los franceses, que a su vez también dependen de Rosatom.

Entre los demás países de la OTAN, los británicos dependen de Estados Unidos para sus misiles balísticos Trident II y los franceses no han probado un arma nuclear desde 1996. Pero Estados Unidos no sólo planea mantener sus bombas, sino también desarrollar otras nuevas. Dadas sus numerosas limitaciones y la naturaleza casera de sus esfuerzos en materia de armas nucleares, se trataría de minibombas.

Tiene unos 400 misiles Minuteman III y, en una serie de pruebas infructuosas, sólo uno de ellos salió lanzado. El misil fue seleccionado al azar, según dicen, transportado a unas instalaciones y preparado para la prueba. Los acondicionaron para estar seguros y fue disparado en una dirección aleatoria. Las noticias mostraron una estela en el cielo, pero no sabe si dio realmente en algún blanco. No mostraron imágenes de soldados uniformados midiendo la distancia entre los cráteres de la bomba (supuestamente tres) y el objetivo.

Se trata de misiles balísticos, lo que significa que, una vez finalizada la propulsión, siguen una trayectoria que puede calcularse a partir de su trayectoria inicial. Esto hace que los misiles balísticos sean fáciles de interceptar.

También hay una serie de misiles Trident II lanzados desde submarinos, compartidos con los británicos, aunque no se sabe su número. También son misiles balísticos.

Por último, están los bombarderos estratégicos y los misiles de crucero. La mayoría de estos últimos son Tomahawks, que vuelan a 900 kilómetros por hora. Un avión Boeing 777 lleno de turistas viaja más rápido. En la Guerra de Siria fueron muchos los que cayeron al mar. También son fáciles de interceptar, incluso con los sistemas de defensa antiaérea relativamente antiguos de la era soviética, por no hablar de los nuevos. La mayoría de los bombarderos estratégicos son viejos B-52 que no superan los 850 kilómetros por hora, y un puñado de B-1B Lancers que son supersónicos pero están a punto de ser retirados.

Putin declaró ante la Duma que las defensas estratégicas rusas son nuevas en un 93 por cien, por lo que la conclusión es que Estados Unidos no tiene ningún arma que los rusos no puedan interceptar, mientras que Rusia tiene varias armas que los estadounidenses no pueden interceptar en absoluto. Eso significa que, en un enfrentamiento nuclear, los rusos repelerán la mayoría de los ataques. Unas pocas ojivas podrían caer en zonas periféricas, bien porque estuvieran fuera de rumbo o porque el objetivo estuviera simplemente demasiado lejos como para preocuparse de él.

No es nada seguro que esas ojivas vayan a explotar según lo previsto. El resto harían pequeños agujeros en el suelo o provocarían una catástrofe nuclear. En tal caso, Rusia tendría a Estados Unidos a su merced. El escenario opuesto, en el que Rusia lanza un primer ataque, es contrario a la doctrina nuclear rusa.

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