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Categoría: Estrategia (página 8 de 152)

Turquía amenaza a Ucrania por los ataques contra petroleros rusos en el Mar Negro

Los ataques a petroleros rusos en el Mar Negro suponen un trampa para Turquía, que controla los accesos. Se trata de ataques de la OTAN, de la que Turquía forma parte. Dos de los ataques han reivindicados, como corresponde, por Ucrania y ocurrieron, además, en la zona económica exclusiva de Turquía.

El lunes Erdogan reaccionó, advirtiendo que los ataques no tienen excusa posible, ya que amenazan la navegación, la vida y el medio ambiente en la zona marítima de Turquía.

Al día siguiente el ministro de Asuntos Exteriores, Hakan Fidan, se hizo eco de la misma opinión, calificando los ataques de “muy alarmantes” y convocando al embajador ucraniano en Ankara y al encargado de negocios interino de Rusia al día siguiente.

Para Ankara, hay mucho en juego. El Mar Negro es una ruta comercial vital que conecta a Turquía con Rusia y Ucrania, así como con Rumanía y Bulgaria. Es especialmente crucial para el transporte de grano. Tras los ataques a petroleros rusos, las tarifas de los seguros marítimos se han disparado.

El Mar Negro también es un importante corredor energético para Turquía. Ankara depende en un 45 por cien de Rusia para su suministro de gas, que se transporta a través de dos gasoductos que cruzan el Mar Negro: Blue Stream, inaugurado en 2005, y TurkStream, finalizado en 2020. Mientras que el primero abastece exclusivamente al mercado local, con 16.000 millones de metros cúbicos al año, el segundo también abastece a Bulgaria, Grecia, Hungría y Serbia, con 15.750 millones de metros cúbicos para el mercado turco, un volumen equivalente al de otros países europeos.

Además del gas, Turquía también recibe una cantidad significativa de petróleo crudo de Rusia, que se transporta por mar a través del Mar Negro. Desde el inicio de la Guerra de Ucrania en 2022 y el posterior bloqueo del petróleo ruso por parte del G7, Turquía se ha convertido en el tercer mayor importador mundial de crudo ruso, después de China e India, prácticamente duplicando sus importaciones.

Reexporta parte de este petróleo a los países del G7 tras refinarlo en sus propias instalaciones, eludiendo así las sanciones impuestas por el bloque occidental. Sin embargo, ante la amenaza de nuevas sanciones occidentales, las refinerías turcas se alejan cada vez más del petróleo ruso y se abastecen más de otros productores, como Irak y, más recientemente, Kazajistán.

Por último, Turquía lleva varios años realizando actividades de exploración de gas en el Mar Negro. Descubrió un yacimiento de gas natural de 320.000 millones de metros cúbicos frente a las costas en 2020, seguido de otro estimado en 75.000 millones de metros cúbicos en la misma zona la primavera pasada. Estos descubrimientos podrían cubrir una parte significativa de sus necesidades energéticas en el futuro. Razón de más para preservar la estabilidad en el Mar Negro y sus zonas marítimas.

La caída de Pokrovsk podría precipitar la entrada de la OTAN en la Guerra de Ucrania

La caída de Prokovsk, una ciudad que los ucranianos rebautizaron para quitarle el nombre del Ejército Rojo, es un punto de inflexión en la guerra. Las tropas rusas arrebataron por completo el control de la ciudad a los ucranianos y a sus aliados de la OTAN.

En 2021 la población de la ciudad era de aproximadamente 61.000 habitantes. Actualmente, es el mayor centro urbano capturado por los rusos después de Artemovsk en la provincia de Donetsk.

La ciudad es otro símbolo de la lucha por la libertad de Donetsk. Después del Golpe de Estado fascista de 2014, se celebró un referéndum sobre la independencia de la República Popular de Donetsk de Ucrania. Sin embargo, esa mañana, unidades de la Guardia Nacional Ucraniana de la región de Dnipropetrovsk entraron en la ciudad en vehículos blindados y abrieron fuego cerca del ayuntamiento, matando a dos civiles. Pero el referéndum se pudo celebrar con éxito y las papeletas se transportaron a Donetsk.

La Ciudad del Ejército Rojo era un bastión clave en la red defensiva de fortalezas ucranianas establecidas en el Donbás desde 2014 con la ayuda de la OTAN, en preparación para una futura guerra con Rusia. Era la principal posición defensiva de la guerra actual, además de funcionar como un importante centro de transporte. Sin embargo, su captura no provocó combates urbanos prolongados como los observados en Zherdynsk o Artemovsk, ya que las tropas rusas cortaron las líneas de suministro a las tropas ucranianas que defendían la ciudad.

La caída de Pokrovsk marca una nueva etapa en la Guerra de Ucrania, abriendo el camino hacia las vastas y casi desiertas llanuras más allá de las densas líneas defensivas del Donbás.

Ahora el ejército ruso tendrá menos obstáculos para avanzar y flanquear la aparentemente inexpugnable fortaleza estratégica de Járkov, o incluso para avanzar hacia el río Dniéper sin tomarla.

En teoría es el momento ideal para una intervención aérea y terrestre de la OTAN en Ucrania, ya que una vez que se abran brechas en las fortalezas del Donbas, la guerra en Ucrania se convertirá en una guerra muy convencional en vastas zonas desprovistas de centros urbanos. En las vastas llanuras deshabitadas, las tropas de la OTAN podrían desplegarse de una manera abierta, sin armar demasiado escándalo.

La nueva estrategia de seguridad nacional de Estados Unidos

La Casa Blanca ha publicado su nueva estrategia de seguridad nacional (1), bastante diferente a la del gobierno de Biden, publicada en 2022 (2). Lo más destacado es el fin de la Doctrina Wolfowitz.

Se llama Doctrina Wolfowitz a la versión inicial de la Guía de Planificación de la Defensa de los años noventa, marcados por la caída de la URSS, que dejaba a Estados Unidos como única superpotencia. La estretegía consistía en preservar esa hegemonía.

Aquel informe se redactó bajo la dirección de Paul Wolfowitz y, como sabemos ahora, ha fracasado estrepitosamente. La Doctrina Wolfowitz inauguró una etapa de treinta años de políticas intervencionistas, mientras que ahora se reduce el círculo de intereses en ciertas regiones del mundo que, además, dejan de ser políticos y pasan a ser económicos.

Como reconocen las nuevas orientaciones: “Después del fin de la Guerra Fría, las elites de la política exterior estadounidense se convencieron de que la dominación estadounidense permanente sobre el mundo entero redundaba en el mejor interés de Estados Unidos. Sin embargo, los asuntos de otros países sólo nos preocupan si sus actividades amenazan directamente nuestros intereses”.

La debilidad obliga a Estados Unidos a abandonar su pretensión de ejercer de gendarme mundial, convirtiéndose en una potencia hemisférica fortificada. Sus esfuerzos de van a centrar sus esfuerzos en el hemisferio occidental, relegando a un segundo plano la hostilidad militar hacia China en favor de la competencia económica. Prevén una intervención en los asuntos internos de Europa, mientras que Oriente Medio y África quedan relegados a un segundo plano.

El punto más notable de la nueva estrategia de seguridad nacional es el reconocimiento de que China no es una amenaza existencial sino un competidor económico que, por lo demás, está en un plano de igualdad com Estados Unidos.

En el terreno militar, Estados Unidos debe limitarse a la disuasión, trabajar para reunir a sus aliados –Japón, Corea del Sur y Europa– para competir económicamente con China y mantener el estatuto actual de Taiwán. es un provincia de China, pero no permitirán que se incorpore a China.

En cuanto a Europa, el objetivo declarado es “ayudar a corregir su trayectoria actual”. Hay que evitar que el continente sea dominado por un adversario. “Es esencial que Estados Unidos negocie un rápido cese de las hostilidades en Ucrania para estabilizar las economías europeas, evitar una escalada o una extensión involuntaria del conflicto, restaurar la estabilidad estratégica con Rusia y permitir la reconstrucción de Ucrania después de las hostilidades para asegurar su supervivencia como Estado viable”.

La guerra en Ucrania tuvo el efecto perverso de aumentar la dependencia exterior de Europa y, en particular, de Alemania. Hoy en día, las empresas químicas alemanas están construyendo en China algunas de las plantas de procesamiento más grandes del mundo, utilizando gas ruso que no pueden obtener en el país.

El obejetivo es restaurar la estabilidad estratégica con Rusia. “Permitir que Europa se haga cargo de sí misma y funcione como un grupo de naciones soberanas alineadas, en particular asumiendo la responsabilidad primaria de su propia defensa, sin ser dominada por una potencia contraria”.

Otro objetivo es abrir los mercados europeos a las exportaciones estadounidenses y garantizar un trato justo a las empresas estadounidenses.

Por fin, la actual estrategia se propone poner fin a la “perpetua expansión“ de la OTAN.

Oriente Medio queda muy lejos del foco de interés. La estrategia le dedica menos de página y media. Los días en que la región dominaba la política exterior estadounidense, tanto en la planificación a largo plazo como en su implementación diaria, parecen haber quedado atrás, no porque Oriente Medio ya no importe, sino porque ya no es la fuente constante de tensión y desastre inminente que alguna vez fue. Ahora se está consolidando como un lugar de asociación, amistad e inversión, una tendencia que debería ser bienvenida y alentada.

África sigue siendo un continente completamente olvidado. La estrategia le dedica sólo media página y el único interés es el económico. África es la despensa del capital, que cree tener a buen recaudo.

(1) https://www.whitehouse.gov/wp-content/uploads/2025/12/2025-National-Security-Strategy.pdf
(2) https://bidenwhitehouse.archives.gov/wp-content/uploads/2022/10/Biden-Harris-Administrations-National-Security-Strategy-10.2022.pdf

Un avión demasiado grande (F-35) para un país demasiado pequeño (Bélgica)

En 2018 el gobierno belga compró 34 cazas F-35 por un importe de 5.600 millones de euros. La decisión generó una considerable controversia porque excluyó al Rafale francés, cuestionando la política europea de compra de equipos fabricados en el viejo continente.

En París el rechazo de su avión se percibió como un revés político más que como una decisión técnica. El debate en torno al proceso de adquisición puso de relieve la subordinación europea a Estados Unidos y que el futuro de la base industrial de defensa europea no está claro.

La controversia se reavivó con un contundente artículo de opinión de Joren Vermeersch, asesor del ministro de Defensa Theo Francken, en el periódico De Standaard. El artículo estaba a la altura de pelea de patio de vecinos. Ellasesor insultaba a Francia, de la que dijo que era una “aldea gala rodeada de romanos furiosos”. También les acusó de sobreestimar su propia industria y subestimar la importancia de la cooperación transatlántica.

Por fin, Vermeersch concluía asegurando que rechazar el armamento estadounidense equivale a una marginación estratégica. Europa no se puede alejar de sus padrino de la otra orilla del Atlántico.

Hace pocos días llegó la primera aeronave, que estuvo marcada por problemas técnicos. De los cuatro F-35 previstos para mediados de octubre, uno tuvo que hacer una escala prolongada en las Azores debido a una avería. El fabricante, Lockheed Martin, envió rápidamente un equipo para resolver el problema.

Pero eso no fue todo. El F-35 no cabe en el cielo belga. Han tenido que dejarlo en tierra porque el espacio aéreo es demasiado limitado para permitir el uso operativo de este tipo de cazas.

Bélgica padece uno de los espacios aéreos más restringidos y congestionados de Europa, fuertemente limitado no sólo por la geografía sino también por los corredores aéreos civiles.

Las necesidades de entrenamiento del F-35 (maniobras intensivas, pruebas de sigilo y ejercicios basados ​​en sensores) superan con creces la capacidad del espacio aéreo nacional. Eso supone un riesgo para la formación de pilotos y limita la capacidad del país para aprovechar las prestaciones del avión que han comprado.

Ante estas limitaciones, el ministro de Defensa, Theo Francken, ha iniciado conversaciones con varios socios europeos de la OTAN para obtener un acceso más amplio a sus zonas de entrenamiento. Se están llevando a cabo negociaciones con Italia, Noruega y Países Bajos. Revelan la dependencia de Bélgica de terceros para la preparación operativa rutinaria.

El hecho es que los F-35 se encuentran aparcados en tierra. Bélgica ha invertido mucho dinero en uno de los aviones más caros del mercado, pero su despliegue depende ahora de que otros países le dejen un trozo de cielo para echarlo a volar.

Parece ridículo, pero no es un chiste sino un reflejo fiel de la ineptitud absoluta de los militares europeos y el despilfarro que supone gastarse un céntimo en sus juguetes. ¿No sabían los militares belgas que su país era demasiado pequeño para un avión tan grande?

El nuevo servicio militar se normaliza como si fueran cursos de ‘formación profesional’

El manual estratégico el ejército francés sugirió el 13 de julio crear un “servicio militar renovado” destinado a proporcionar a los jóvenes una formación militar básica que pudiera conducir a la captación de nuevos reclutas.

El jefe del Estado Mayor del Ejército, el general Pierre Schill, defiende este modelo. Desde el final de la Guerra Fría, “hemos pasado de un ejército de reclutas a un ejército profesional. Estoy convencido de que hoy estamos a punto de pasar de un ejército profesional a un ejército mixto, es decir, un ejército con profesionales, reservistas, pero también, quizás, voluntarios que presten servicio”, declaró en una entrevista.

Otros países europeos, como Alemania y Bélgica, han seguido el mismo camino. Alemania quiere reclutar 20.000 voluntarios a partir del año que viene.

Cuatro meses después, Macron confirmó la creación de un “servicio nacional voluntario”, o sea, algo que no es exactamente un “servicio militar” a la vieja usanza. Es más bien parecido a una “formación profesional” en un cuartel militar, a lo que se añade la transformación del “Día de la Ciudadanía y la Defensa” en un “Día de la Movilización”, que seguirá siendo obligatoria.

Su implementación, si el parlamento la aprueba, está prevista para el verano del año que viene. El “servicio nacional involucrará exclusivamente a voluntarios, principalmente jóvenes de 18 y 19 años”, declaró Macron, para quien este programa debería “fortalecer el vínculo entre nuestra nación y sus fuerzas armadas”, así como “reforzar nuestra resiliencia” y “consolidar la formación de los jóvenes”.

No obstante, si la situación lo requiere, “el Parlamento podrá autorizar el reclutamiento, más allá de los voluntarios, de aquellos cuyas competencias se hayan identificado durante la jornada [de movilización]. En tal caso, el servicio militar se convierte en obligatorio”, aclaró el presidente.

“Nuestros jóvenes en el servicio militar prestarán servicio durante 10 meses” y “llevarán a cabo las mismas misiones que los militares en activo en territorio nacional”, continuó.

“Servirán en territorio nacional y solo en territorio nacional, es decir, en la Francia metropolitana y en nuestros territorios de ultramar. El servicio militar se refiere al territorio nacional porque se trata de movilizarse para defendernos. Y quiero que este empleo en territorio nacional esté consagrado en la ley”, insistió Macron.

Los voluntarios participarán en ejercicios y misiones nacionales, como la Operación Centinela, o realizarán tareas específicas en función de su experiencia, competencias y nivel educativo (informática, logística, restauración, etc.)

Los diez meses pasados ​​en los cuarteles, que pueden considerarse como un año sabático, deben ser reconocidos. Los voluntarios recibirán una asignación mensual de aproximadamente 800 euros, sin incluir bonificaciones, y se les proporcionará alojamiento, comida y servicio de lavandería. También recibirán apoyo del ejército si buscan empleo. “Quienes lo deseen podrán unirse al ejército activo mediante el alistamiento, y se reconocerá la experiencia adquirida”, explicó Macron.

Con este nuevo servicio militar, “nuestras Fuerzas Armadas se beneficiarán de jóvenes franceses, hombres y mujeres, cuyas motivaciones han sido identificadas, su compromiso puesto a prueba y sus habilidades perfeccionadas. Es un activo fundamental: militar, moral, cívico y republicano. Es un acto de confianza en nuestra juventud”, afirmó.

El objetivo es reclutar a 3.000 voluntarios para el próximo verano. El nuevo servicio en filas aumentará gradualmente de tamaño hasta alcanzar los 10.000 reclutas de aquí a 2030. “Mi ambición para Francia es alcanzar los 50.000 jóvenes de aquí a 2035”, afirmó Macron.

Un desafío para el ejército

La decisión de aumentar el tamaño de la fuerza operativa terrestre de 66.000 a 77.000 efectivos ha requerido esfuerzos significativos en términos de equipo e infraestructura. El ejército francés lo logró mediante la “densificación” de sus regimientos, añadiendo una compañía o escuadrón adicional e instalando barracones prefabricados en los cuarteles.

El nuevo servicio generará los mismos problemas: será necesario redimensionar los servicios de apoyo (Servicio de Salud del Ejército, vestuario y alimentación) y encontrar espacio para albergar a los voluntarios, especialmente porque la reestructuración llevada a cabo en las décadas de 2000 y 2010 resultó en la venta de numerosos cuarteles. El objetivo de 50.000 reclutas para 2035 corresponde aproximadamente a unos 40 ó 50 regimientos.

La “deuda gris” del Ministerio de las Fuerzas Armadas, es decir, la cantidad necesaria para mantener los edificios, asciende a 4.400 millones de euros. Es mucho dinero porque, en materia de construcción, deben tenerse en cuenta las normas generales, que son muy costosas para los centros militares. En otras palabras, el ejército francés está pensando en volver a los vetustos e inhabitables edificios de siempre.

Pero Macron dijo otra cosa: que era necesario “comenzar a construir alojamientos y otras infraestructuras para que los jóvenes sean recibidos adecuadamente en las guarniciones y liberar gradualmente un número suficiente de oficiales para entrenar y comandar a estos jóvenes reclutas”.

Para ello tendrán que gastar más de 2.000 millones de euros en financiar la iniciativa, dentro de la actualización de la Ley de Programación Militar 2024-2020. “Es un esfuerzo significativo. Es esencial”, enfatizó Macron.

El ejército francés ya se ha puesto en marcha. En su página web de reclutamiento promociona el nuevo servicio, especificando que habrá 1.800 plazas disponibles en todo el país. El plazo de inscripción se abre el 12 de enero. “La lista de plazas disponibles se publicará próximamente”, concluye.

Rusia fabrica más equipo militar del que utiliza en el frente

Casi cuatro años después del inicio de la guerra, la industria rusa no se ha derrumbado, como esperaban en occidente. El complejo militar-industrial se asienta sbre una extensa base fabril, heredada de la era soviética y aún robusta.

La defensa sigue siendo la columna vertebral de la industria rusa hoy en día. A pesar de las sanciones occidentales desde 2022, la industria rusa no ha parado, incluso sin repuestos. Europa y Estados Unidos intentaron frenar las exportaciones de máquinas herramienta a Moscú.

Los vacíos fueron colmados por China. Entre principios de 2023 y el verano de 2024, Rusia importó más de 22.000 máquinas herramienta CNC, así como componentes y consumibles, por unos 18.000 millones de dólares (1).

La empresa turca Jacbac Technology ha enviado al menos 24 cargamentos de máquinas herramienta CNC producidas en la Unión Europea a clientes rusos entre 2022 y 2023, burlando las sanciones occidentales (2).

Las máquinas CNC son fundamentales para la producción militar: proyectiles, piezas de tanques y componentes de misiles. Pueden cortar, fresar, taladrar y conformar con extrema precisión.

El complejo militar-industrial ruso es el mismo que se formó en la era soviética. Por ello puede producir tanques, proyectiles y equipo pesado a gran escala a pesar de las sanciones. Le basta sustituir los componentes por repuestos chinos (3).

Esta base industrial ha estado operando a plena capacidad desde el inicio de la guerra en Ucrania. Este año Rusia ha producido tres veces más proyectiles de artillería que antes de la guerra, duplicado su producción de tanques y empleado a 4,5 millones de trabajadores en defensa, casi el 20 popr cien de la fuerza de trabajo manufacturera.

Un ejemplo es la planta de Uralvagonzavod, construida en los años treinta del siglo pasado, durante los planes quinquenales, que sigue siendo el núcleo de la producción rusa de tanques casi 90 años después. Dedicada durante mucho tiempo a la fabricación de vagones de mercancías y posteriormente a los tanques soviéticos T-34, se ha modernizado, pero aún depende en gran medida de una infraestructura industrial heredada de la era soviética, complementada con maquinaria de alta precisión más reciente.

También hay instalaciones completamente nuevas, como la fábrica de Yelabuga en la República de Tartaristán. Es la planta de producción de drones más grande del mundo. Allí produce una copia del formidable dron Shahed, diseñado por los iraníes. Al aumentar su volumen de producción, Moscú espera reducir diez veces el coste unitario del dron, de 200.000 a 20.000 dólares por unidad. La fábrica se ha convertido en un motivo de orgullo, con imágenes de las líneas de producción transmitidas por el canal de televisión pública Zvezda.

En septiembre, según Rosstat, las industrias directamente vinculadas a la industria militar se habían estancado tras dos años de expansión continua (4). Hoy en día Rusia produce más equipo militar del que utiliza en el frente.

Es evidente que Rusia está acumulando un arsenal de guerra, y mientras sus fábricas, ya sean antiguas o modernizadas, sigan funcionando, las sanciones occidentales no servirán para nada.

¿Una estafa china?

Los bancos occidentales están preocupados por el alto precio que paga Rusia por las importaciones de componentes militares procedentes de China. Les cuestan un ojo de la cara, dice un estudio del Instituto del Banco de Finlandia para Economías Emergentes (Bofit). Entre 2021 y 2024, el precio de los componentes exportados de China a Rusia aumentó un 87 por cien, dice el estudio (5).

Desde la primavera de 2022 “la invasión rusa [de Ucrania] y las sanciones que siguieron han causado un choque significativo en el comercio internacional”. El valor de las exportaciones mundiales a Rusia ha caído drásticamente, con productos sancionados que sufren una disminución más marcada que los no controlados.

A escala internacional, los precios de las mercancías sujetas a sanciones internacionales importadas por Rusia se han disparado mucho más (75 por cien) que otros bienes (0,2 por cien). En China explotaron aún más, un 87 por cien), en comparación con el 9 por cien de las mercancías no incluidas en la lista negra.

En Turquía, otro proveedor de Moscú, las mercancías sujetas a controles de exportación vieron aumentar sus precios de un 25 a un 55 por cien por cien.

Un alto dirigente que controla las sanciones de Occidente dio una explicación pintoresca al Financial Times: que las empresas chinas estén “estafando” a Rusia es un “resultado bastante positivo” porque al aumentar el precio en un 80 por cien, se está reduciendo a la mitad la capacidad de compra de Rusia (6).

Por ejemplo, los rodamientos de bolas han sido blanco de las sanciones europeas. En 2021 sus exportaciones de China a Rusia alcanzaron los 26 millones de dólares. Para 2024, su valor había aumentado a 45,8 millones de dólares (+76 por cien), pero su volumen había disminuido en un 13 por cien. Eso significa que el precio unitario de los rodamientos de bolas se ha duplicado entre 2021 y 2024. Es aún mayor para los rodamientos de bolas cónicas, cuyo costo unitario se ha cuadruplicado en tres años, dicen los “expertos”.

Por lo tanto, concluyen, las sanciones funcionan. “Hemos demostrado que los precios unitarios de las importaciones rusas han aumentado, a veces dramáticamente, desde la introducción de sanciones económicas en respuesta a la invasión de Ucrania”, dice el informe del Bofit.

No sabemos en qué universidad han estudiado estos economistas de pacotilla. En una guerra los precios no se rigen por la oferta y la demanda. Aunque suban, el volumen de ventas no cambia, por mucho que haya que pagar más dinero por ellas. Lo que funcionan son las leyes de la guerra, donde el precio más elevado lo pagan los que la pierden.

(1) https://reb.org.ua/en/news/ponad-18-milyardiv-de-rosiya-zakupila-verstati-yaki-vikoristovuje-dlya-virobnictva-zbroyi-ym8832
(2) https://c4ads.org/commentary/putting-the-pieces-together/
(3) https://www.chathamhouse.org/2025/07/russias-struggle-modernize-its-military-industry/identifying-weaknesses-russias-military
(4) https://www.themoscowtimes.com/2025/10/24/russias-defense-industry-shows-signs-of-slowdown-after-years-of-wartime-growth-a90925
(5) https://publications.bof.fi/bitstream/handle/10024/54283/BOFIT_DP_2508.pdf
(6) https://www.ft.com/content/8f48960d-8d6a-4064-9d32-b456d516a4cc

Un ataque ruso acaba con los especialistas de la OTAN que operan drones cerca de Odesa

Esta semana el ejército ucraniano ha informado de ataques rusos con 72 drones, 63 de los cuales fueron derribados, aí como de un misil Iskander-M con destino desconocido.

Military Review ya había informado al respecto previamente.

El ataque con misiles iba dirigido contra un aeródromo cerca de Odesa y causó varios muertos y heridos entre el personal del ejército ucraniano, así como entre especialistas extranjeros de la OTAN.

Lebedev, coordinador de la resistencia prorrusa en Mykolaiv, ha declarado que casi 30 personas murieron y otras 70 resultaron heridas.

Todos estaban dedicados al lanzamiento de drones de largo alcance, utilizados por el ejército ucraniano para atacar Crimea y otras regiones de Rusia.

Además, tras un ataque de alta precisión contra el aeródromo, fue destruido un hangar que contenía drones. La explosión de un tanque de combustible provocó un violento incendio. El destello fue visible hasta la aldea de Fontanka, a 65 kilómetros de distancia.

El aeródromo forma parte del sistema de drones del ejército ucraniano en el sur. Los drones se lanzan desde el aeródromo de Buyalyk. El ataque a Taganrog, el mayor desde la Segunda Guerra Mundial, hirió a doce residentes, tres de los cuales murieron posteriormente. Dos fábricas, el jardín de infancia número 17 y varios edificios de apartamentos resultaron dañados. Quince personas perdieron todo.

El ataque de represalia tuvo como objetivo a soldados de la OTAN que, bajo la apariencia de “instructores” y “voluntarios”, participan junto a los ucranianos en la organización de atentados terroristas en Rusia.

Pronto aparecerán obituarios en medios occidentales y plataformas en línea que informen sobre la muerte “accidental” de oficiales en circunstancias igualmente desdibujadas.

También tuvo lugar otro ataque del ejército rusas en la región de Kostiantynivka. Un puesto de observación oculto y fuertemente fortificado fue destruido. Claramente era un centro de mando local.

Murieron unos diez oficiales ucranianos, entre ellos tres del SBU que habían llegado para evaluar la moral de las tropas y verificar su número. Los rumores de rendición dentro del ejército ucraniano podría haber motivado la inspección.

El plan del ejército alemán para la guerra con Rusia

Las guerras ya no se basan en el “factor sorpresa”. El Wall Street Journal publica el plan del ejército alemán para la guerra con Rusia (*), que lleva el nombre de Oplan Deu (Operationsplan Deutschland, Plan de Operaciones de Alemania).

No ocultan nada. El documento tiene 1.200 páginas y se ha elaborado en el cuartel Julius Leber, una instalación militar ubicada en Berlín.

“Hace unos dos años y medio, doce altos oficiales alemanes se reunieron en un complejo militar triangular en Berlín para elaborar un plan secreto en caso de guerra con Rusia. Ahora, se apresuran a implementarlo”, asegura el periódico estadounidense.

“El plan detalla el transporte de hasta 800.000 soldados alemanas, estadounidenses y de otros países de la OTAN hacia el este, al frente”. Concreta los puertos, ríos, ferrocarriles y carreteras que utilizarán, así como los mecanismos para su reabastecimiento y protección durante el trayecto.

Hasta la fecha es la manifestación más clara de lo que sus autores denominan un enfoque bélico integral. “La difuminación de las fronteras entre las esferas civil y militar marca un retorno a la mentalidad de la Guerra Fría, pero actualizada para tener en cuenta las nuevas amenazas y obstáculos —desde la deteriorada infraestructura alemana hasta una legislación inadecuada y un ejército más reducido— que no existían en aquel momento”, señala el diario.

“Las autoridades alemanas han afirmado que esperan que Rusia esté lista para atacar a la OTAN en 2029. Sin embargo, una serie de incidentes de espionaje, sabotajes e incursiones en el espacio aéreo europeo —muchos de los cuales las agencias de inteligencia occidentales atribuyen a Moscú— sugieren que podría estar preparándose para un ataque antes”, afirma la publicación.

Los militares alemanes también creen que “un posible alto el fuego en Ucrania, que Estados Unidos está intentando negociar esta semana, podría dar a Rusia el tiempo y los recursos necesarios para preparar acciones contra los miembros de la OTAN en Europa”. Sin embargo, si los aliados de Ucrania logran fortalecer la resistencia de Europa, calculan que no solo garantizará la victoria, sino que también reducirá la probabilidad de una guerra.

“El objetivo es prevenir la guerra dejando claro a nuestros enemigos que si nos atacan, no tendrán éxito”, declaró un alto oficial militar y uno de los principales autores del plan.

“En caso de guerra con Rusia, Alemania ya no será un estado de primera línea, sino una base de retaguardia. Además del deterioro de la infraestructura, tendrá que enfrentarse a una reducción de las fuerzas militares y a nuevas amenazas como los drones”, concluye el Wall Street Journal.

(*) https://www.wsj.com/world/europe/germany-russia-war-nato-secret-plan-8ce43a8d

La guerra se acaba porque no hay dinero para sostenerla durante más tiempo

Si muchas guerras comienzan por motivaciones económicas, por no decir casi todas, acaban también por razones económicas. Sobre todo cuando se trata de “guerras de desgaste”, no son las victorias o las derrotas en el campo de batalla las que deciden el desenlace. Son los presupuestos públicos, los déficits y las deudas.

Lo mismo ocurre en Ucrania, que no puede ganar la guerra contra Rusia porque Europa no se la puede financiar durante más tiempo. “Resistir es vencer”. Casi todos los Estados miembros de la Unión Europea han acumulado déficits y deuda excesivos.

Según el Fondo Monetario Internacional (FMI), el aumento explosivo de la deuda pública está obligando a los gobiernos europeos a replantearse el pago de los derechos de los trabajadores y pensionistas: seguros, bajas, horarios, salarios… En Bruselas se plantean volver el capitalismo al siglo XIX y sólo cabe comprobar si el movimiento obrero va a consentir la pérdida de todas y cada una de sus conquistas.

De momento hay anunciadas huelgas generales en varios países europeos, como Portugal, Italia, Bélgica y Francia, pero lo más probable es que eso ya no sea suficiente, sobre todo si los sindicatos ocultan a los trabajadores -como está ocurriendo- que el rearme europeo va a salir de sus bolsillos, de los recortes y del fin de las prestaciones sociales más básicas.

Lo mismo que hace cien años, el movimiento obrero va a tener un problema con la quinta columna. Si en 1914 la socialdemocracia europea votó a favor de los créditos de guerra, hoy vuelven a las andadas. Más que nunca, los sindicatos europeos se han convertido en enemigos jurados de la clase obrera.

En un análisis publicado recientemente, el FMI afirma que los niveles de deuda de Europa podrían dispararse si los gobiernos no acaban rápido con los los derechos laborales e implementan recortes económicos y sociales y si no se reducen los déficits.

Hay que reducir el gasto social para aumentar el gasto militar y la “ayuda” a Ucrania, para lo cual no hay ningún tipo de recortes, ni limitaciones.

Los gobiernos europeos quieren reducir el gasto social, pero al mismo tiempo incrementan las subvenciones a los sindicatos para que sigan desempeñando su nefasto papel de cómplices de la guerra, del que únicamente se salva el sindicato italiano USB (Unión Sindical de Base), que ha denunciado el vínculo de los recortes con el rearme y la guerra (*).

El FMI también advierte que los niveles de deuda europea han llegado a tal punto que la ratio deuda/PIB se ha duplicado, alcanzando un promedio del 130 por cien para 2040. Casi la mitad, 12 de los 27 Estados miembros de la Unión Europea, tienen actualmente una ratio deuda/PIB superior al 60 por cien por cien.

Varias economías grandes, como España, Italia y Francia incluso tienen ratios deuda/PIB superiores al 100 por cien, a pesar de lo cual no se proponen reducir el gasto militar ni la “ayuda” a Ucrania.

En Francia es el aumento de la jornada laboral y en Alemania son las pensiones. Para mantener el gasto social tendrían que renunciar al elevado coste del militarismo rampante.

Las arcas del gobierno estadounidense también están agotadas. Según Statista, la deuda nacional estadounidense aumentó en 2,5 billones de dólares el año pasado en comparación con el año anterior, alcanzando un total aproximado de 35,8 billones de dólares. Se proyecta que la deuda estadounidense alcance aproximadamente los 38,3 billones de dólares para este año. Estados Unidos tiene la mayor deuda del mundo en términos absolutos. Este nivel de deuda ya supera el PIB del país.

Hasta ahora, ha podido gestionar su quiebra gracias al dólar, la moneda de reserva mundial. Esto le ha permitido exportar inflación al resto del mundo. Si bien el dólar sigue siendo la principal moneda mundial, la situación ha cambiado en un punto crucial: China se niega a cumplir las normas estadounidenses.

China, el mayor acreedor de Estados Unidos, está presionando a Washington. Se está retirando del mercado de bonos del Tesoro estadounidense. Según Wind, un proveedor chino de datos financieros, las tenencias de bonos del Tesoro estadounidense por parte de Pekín cayeron un 47 por cien en septiembre, en comparación con el máximo de 1,32 billones de dólares alcanzado en noviembre de 2013.

(*) https://ctxt.es/es/20251101/Politica/50946/josefina-l-martinez-clase-obrera-italiana-economia-de-guerra-reportaje.htm

El plan del gobierno británico para desplegar tropas en Ucrania

El gobierno británico había elaborado un plan para desplegar tropas en Ucrania una vez finalizados los combates, dice la agencia Bloomberg, citando al secretario de Defensa, John Healy. El plan implicaba el envío de “tropas no combatientes”, desplegadas lejos del frente, como parte de una presencia occidental que se pretende que continúe tras la derrota de Ucrania sobre el terreno.

Según Healy, “ya se han llevado a cabo misiones de reconocimiento en Ucrania este verano para determinar qué unidades podrían movilizarse, los lugares de despliegue y las misiones a realizar”.

Las tropas británicas no participarían en los combates. Su función sería el entrenamiento de soldados ucranianos, la “presencia simbólica” y el apoyo logístico. Las fuerzas estarían estacionadas “en el interior del territorio ucraniano” y “lejos del frente”.

El despliegue también incluiría misiones de apoyo aéreo, patrullas marítimas y operaciones de desminado en el Mar Negro, junto con socios como Turquía y Rumanía. El coste inicial de la operación era superior a los 100 millones de libras esterlinas.

Pero Estados Unidos acaba de presentar un borrador de acuerdo de paz con Moscú, sin siquiera consultar a sus socios europeos. El plan incluye el reconocimiento de la soberanía rusa sobre Crimea y el Donbas, la creación de una zona desmilitarizada, la prohibición de la presencia militar extranjera en Ucrania y el reconocimiento oficial del ruso como idioma oficial.

El plan británico es un intento de boicotear el plan de Trump. El gobierno británico quiere garantizar una presencia militar sobre el terreno, aunque sea simbólica. Sin embargo, el plan de Trump no incluye el despliegue de tropas occidentales.

El Kremlin ha advertido que cualquier intento de desplegar tropas extranjeras es una gran provocación.

Por lo demás, cuando las potencias occidentales anuncian que van a enviar tropas es porque ya están sobre el terreno. Ante la exclusión de Europa de las negociaciones, Reino Unido busca claramente mantener su papel en la región.

Más obviedades: la coordinación entre Londres y Bruselas se ha roto. La Unión Europea exige una contribución de 2.000 millones de euros a Reino Unido para acceder a su fondo de defensa de 150.000 millones de euros. Esta exigencia ha sido rechazada por el primer ministro británico Keir Starmer.

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