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Fracasa otro intento de evacuar a los mandos de la OTAN de Mariupol por vía marítima

Ayer comandos especiales conjuntos de los Navy Seals, Estados Unidos, y los británicos del SBS (Special Boat Service) intentaron apoderarse del buque de mando de la Armada ucraniana Donbas para evacuar a los oficiales de la OTAN cercados en el puerto de Mariupol.

Como expusimos ayer en otra entrada, tras el fracaso de la vía aérea, la OTAN volvería a intentar el rescate de sus jefes por mar. Pero una operación tan temeraria muestra la desesperación de los mandos atlantistas que dirigen la Guerra de Ucrania para rescatar a los suyos.

El operativo trató de aprovechar la falta de cobertura naval rusa desde Mariupol para enviar comandos de la Armada. Según fuentes chechenas, los comandos de la OTAN iban en lanchas rápidas, pero otros ya estaban en el buque y no se excluye el uso de minisubmarinos especiales.

Este tercer intento fallido de evacuación dio lugar a una furiosa batalla con las unidades de operaciones especiales de la policía chechena durante la cual el barco fue alcanzado por proyectiles de mortero. Al igual que las otras dos operaciones anteriores, no tuvieron éxito.

En las dos operaciones anteriores de evacuación participaron una docena de helicópteros, cuatro de los cuales fueron derribados por el ejército ruso. La nueva operación anfibia coincidió con la huida al puerto de las últimas unidades del Batallón Azov, lo que puso de manifiesto la constante comunicación y coordinación con el mando de operaciones especiales de los países de la OTAN.

Al esfuerzo operativo hay que sumar las negociaciones diplomáticas entre bastidores en las que participan Turquía y Grecia como mediadores con Moscú, e indican el nivel de importancia de los consejeros militares occidentales que dirigen al Batallón Azov.

¿Quiénes son estos consejeros escondidos en Mariupol, perseguidos por los chechenos?, ¿qué hacían en Mariupol, una ciudad convertida en un campo de batalla infernal?

El buque Odesa es de los tiempos soviéticos. Fue construido en Polonia en 1969 y se dedicaba a las reparaciones de superficie. Fue capturado por la Armada rusa en 2014 y luego regresó a Ucrania, donde sufrió daños en el incendio en Odessa de 2016.

Los oficiales de la OTAN que dirigen la guerra contra Rusia están cercados en Mariupol

Ayer otros dos helicópteros ucranianos fueron derribados cuando intentaban romper el bloqueo militar impuesto por las tropas rusas sobre Mariupol y evacuar a los cabecillas que dirigen la guerra.

El 31 de marzo otros dos helicópteros fueron derribados, uno sobre el mar y el otro cerca del pueblo de Rybatskoye.

El 28 de marzo fue derribado otro avión sobre el mar, a 5 kilómetros de la costa.

Teniendo en cuenta que sólo quedan entre 50 y 60 helicópteros para todo el ejército ucraniano, se trata de pérdidas muy importantes de material de guerra. Sin embargo, la OTAN y sus caniches ucranianos insisten en evacuar a los cabecillas que tienen atrapados en la ciudad. La pregunta es a quiénes tratan de rescatar.

Es comprensible que quieran salvar a los matarifes del Batallón Azov, pero la carne de cañón, como los criminales nazis, no pueden suponer un quebradero de cabeza tan importante como para asumir los riesgos que están corriendo.

Por lo tanto, es el momento de especular. Las sospechas van en dirección de la fábrica de acero Azov, una de las mayores de Europa, de la que se ha venido diciendo que es el cuartel general del Batallón Azov. Sin embrgo, da la impresión de que más bien es el cuartel general de la OTAN en Ucrania.

Los oficiales de la OTAN de Francia, Alemania, Gran Bretaña y Suecia parecen haber sido copados en la acería Azovstal de Mariupol. “Ahora están contactando con las tropas rusas para pedir que les ayuden a salir, que organicen un corredor para salir”, según el periodista German Vladimirov (1).

La información es muy verosímil. En septiembre del año pasado, durante unas maniobras militares, el ejército ucraniano instaló un puesto de mando de las tropas de asalto aéreo en un campo de entrenamiento cerca de Urzuf (en la costa del Mar de Azov, en la frontera de las regiones de Donetsk y Zaporizhzhia), donde había oficiales británicos, canadienses y suecos. En Mariupol las unidades operativas son británicas y suecas, junto con los ucranianos de la 36 Brigada de Marines.

Por eso Macron insiste llamando a Putin todos los días. Tiene elecciones este fin de semana y una ventaja de sólo un 3 por cien sobre Le Pen. Si ahora salta la noticia de que han muerto tropas francesas, la reelección de Macron resultaría imposible.

Hay otra información para coger con alfileres: el ejército ruso ha capturado en Mariupol al teniente general del ejército estadounidense Roger L. Cloutier. El Pentágono no confirma ni desmiente esta información. La información llega desde Kiev a través de un estadounidense que trabaja allí y la noticia se publicó en el portal del programa de radio Hal Turner Radio Show.

Un portavoz de la OTAN lo ha negado y una de esas webs de mequetrefes que se dedican a “verificar hechos” indica que Cloutier está en Turquía (2), aunque para ello no hacen más que remitirse a… su perfil en Linkedin, donde consta en un mensaje fechado ayer.

Pero sigamos con la especulación. Si el general estaba en Mariupol, sería el enlace con el sistema de transmisión de datos AWACS, actuaba como asesor y trabajaba con la información recibida de los satélites estadounidenses.

El general tiene raíces francesas, y hay pruebas fehacientes de que los mercenarios de la Legión Francesa operaban en Marioupol, han sido aniquilados y lo que queda de ellos se ha traladado a la zona portuaria de la ciudad, posiblemente para ser evacuados por mar.

Se han encontrado más pruebas de que dos instructores extranjeros fueron encontrados en un helicóptero ucraniano que no fue evacuado de la zona portuaria de Mariupol hace dos días. Los medios digitales franceses han empezado a difundir la información de Gallia Daily sobre la muerte de al menos dos oficiales de alto rango del ejército francés cerca de Mariopol.

Los portavoces franceses lo niegan todo, pero los periodistas chinos visitaron el lugar del accidente y confirmaron la presencia de documentos franceses en los cuerpos. Muestran que al menos uno de los fallecidos trabajaba para la DGSE, como hemos expuesto en la entrada anterior.

(1) https://politikus.ru/events/142520-proval-evakuacii-komandovaniya-azova-sbity-vertolety-pod-mariupolem.html
(2) https://misbar.com/en/factcheck/2022/04/06/ltg-roger-cloutier-was-not-captured-in-mariupol

Momento de la captura del general del ejército estadounidense Roger L. Cloutier

Los mercenarios franceses que combatían en Mariupol han sido aniquilados

Los mercenarios franceses de la Legión Extranjera que llegaron a territorio de Ucrania para enfrentarse a las tropas rusas y a las milicias de las Repúblicas Populares del Donbas han sido aniquilados en las afueras de Mariupol.

Así lo indican las pertenencias halladas junto a los cadáveres, donde aparecen documentos y objetos personales, e incluso un boina verde, que muestran su aplastante derrota (*).

Los mercenarios franceses no pudieron romper el cerco y fueron empujados hacia la zona portuaria de Mariupol, que aún no ha sido tomada.

El jefe de la inteligencia militar francesa ha sido destituido por el gobierno, oficialmente por no haber previsto el ataque ruso contra Ucrania del 24 de febrero y Macron ha ordenado la evacuación de todos los franceses que están combatiendo en Ucrania.

Después de que los neonazis del Batallón Azov fueran expulsados del aeropuerto de Mariupol, cerca del cual los mercenarios abandonaron todas sus bases y equipos, lo más probable es que se retiraran con ellos al puerto de la ciudad.

Hace unos días fue derribado un helicóptero a 20 kilómetros de la costa de Mariupol con dos oficiales de la DGSE, el departamento de seguridad exterior del Ministerio francés de Defensa, que, presumiblemente, debía asegurar la evacuación de los mercenarios franceses del puerto de Mariupol.

Poco después también fracasó un intento parecido, cuando otro helicóptero fue derribado antes de llegar a Mariupol y cayó al mar cerca de la costa.

El número de mercenarios de la Legión Extranjera francesa que ha sido aniquilado en Mariupol sigue siendo desconocido.

La Legión Extranjera sirve de pantalla para el despliegue de comandos de operaciones especiales de los países de la OTAN, especialmente, estadounidenses y británicos.Si en Siria las fuerzas especiales de los países de la OTAN dirigían a los yihadistas, en Ucrania hacen lo mismo con el Batallón Azov, que no es otra cosa que un apéndice de la Alianza Atlántica.

El ataque a los depósitos de combustible de Belgorod, en el interior de Rusia, no fue realizado por el ejército ucraniano, sino por un grupo de saboteadores de los servicios especiales estadounidenses y británicos, aunque hasta el momento esa información no se ha podido confirmar. No obstante, una fuente anónima de la inteligencia alemana afirma que fueron los servicios especiales británicos los que llevaron a cabo el ataque.

Aparentemente fue una respuesta a la fallida operación de evacuación de los dirigentes del Batallón Azov de Mariupol, otra operación que estuvo a cargo de los comandos de operaciones especiales de los países de la OTAN.

Uno de los helicópteros Mi-8 que participaron en la evacuación fallida fue derribado por un misil tierra-aire “Stinger” de fabricación estadounidense capturado por las fuerzas rusas. El helicóptero trasladaba 17 nazis a bordo, 15 de las cuales murieron. Los dos supervivientes fueron capturados por las tropas rusas. En el interrogatorio uno de ellos habló de la presencia de decenas de elementos de los servicios especiales occidentales disfrazados de voluntarios internacionales en Mariupol y otros lugares de Ucrania.

(*) https://avia-pro.fr/news/francuzskiy-inostrannyy-legion-polnostyu-razbit-v-mariupole

El gobierno británico quiere desangrar a Ucrania hasta la última gota

El gobierno británico ha solicitado al Presidente ucraniano Zelensky que se mantenga firme y se niegue a hacer concesiones en las conversaciones con sus homólogos rusos.

La posición de Reino Unido contrasta con la de otros países europeos, como Francia y Alemania, que han solicitado a Zelensky que cede lo antes posible.

Pero el gobierno británico, lo mismo que el estadounidense, está decidido a hacer todo lo posible para prolongar la guerra a costa de las vidas ucranianas, según un reportaje del diario Times (*).

El gobierno de Londres manifiesta su preocupación, ya que los ucranianos estén “demasiado ansiosos” por negociar un acuerdo de paz rápidamente, y añadió que sólo se debería llegar a un acuerdo cuando Ucrania esté en la posición más fuerte posible, lo cual supone que en el futuro habrá al menos un momento en el que estén mejor que ahora. Eso es falso.

Este fin de semana Boris Johnson ha hablado por teléfono con Zelensky para advertirle que el presidente ruso Putin es “un mentiroso y un tirano”. Al parecer es algo de lo que hasta ahora Zelensky no se había enterado.

Putin utilizará las conversaciones para “desgastarle y obligarle a hacer concesiones”, le dijo Johnson. Zelensky le expresó su preocupación por el progreso de las conversaciones y la posibilidad de que Moscú las aproveche para reposicionar y reforzar sus fuerzas.

(*) https://www.thetimes.co.uk/article/dont-back-down-britain-urges-ukraine-wmtfkv3pn

Rusia no se puede permitir el lujo de dar síntomas de debilidad a ninguno de sus vecinos

Dos helicópteros de ataque Mi-24 “Crocodile” ucranianos despegaron de la región fronteriza de Jarkov y se adentraron en territorio ruso volando a baja altura. Llevaron a cabo un ataque con cohetes contra un depósito de petróleo en la la ciudad fronteriza rusa de Belgorod, causando grandes daños a las infraestructuras.

Los helicópteros ucranianos lanzaron sus granadas propulsadas por cohetes sobre los depósitos de combustible antes de regresar a Ucrania. Al parecer, Belgorod no dispone de sistemas de defensa antiaérea de corto alcance, lo cual -por sí mismo- habla muy mal del ejército ruso, sobre todo teniendo en cuenta que en la ciudad había importantes depósitos de combustible.

Después del ridículo, las fuerzas rusas dispararon una andanada de misiles tácticos Iskander M contra objetivos militares en Jarkov. Es una clara señal de frustración. No se esperaban algo así.

A fecha de ayer la Fuerza Aérea ucraniana todavía tenía 59 aviones de ala fija y rotatoria en condiciones operativas. Eso significa que no ha sido neutralizada tras más de un mes de operaciones militares.

La ciudad de Jarkov es la segunda más grande de Ucrania y está junto a la frontera rusa. Es increíble que no esté en poder del ejército ruso y que la zona no haya sido asegurada, no porque hayan encontrado algún tipo de resistencia por parte ucraniana, sino por pura ineptitud del ejército ruso.

Los militares rusos se excusan diciendo que los ucranianos tenían escondidos sus aparatos en instalaciones civiles. Aún siendo cierto, no deja de ser un fallo de inteligencia.

El ataque a Belgorod es el primero en territorio ruso desde 1945. Es una chapuza por parte del ejército ruso, que siembra muchas dudas y da muestras alarmantes de debilidad que, en el otro bando, el de los ucranianos y sus jefes de la OTAN, se traduce por insolencia. El periódico británico Times asegura que el gobierno de Boris Johnson enviará armas de Kiev para preparar una contraofensiva. Entre el equipamiento militar hay cañones automotores AS-90 Vickers (1).

También el gobierno noruego ha anunciado el envío a Ucrania de 2.000 lanzagranadas antitanque M72 de fabricación estadounidense (2). Desde 1945 es la primera vez que Noruega aprueba una venta de armas en medio de una guerra, lo cual puede tener consecuencias muy inesperadas.

Un portavoz del Kremlin ha dicho que el ataque a Belgorod anula las perspectivas de conversaciones de alto el fuego. En efecto, así es, pero hay que aclarar que si Ucrania emprende cualquier tipo de contraataque es porque la OTAN no cree en las negociaciones de alto el fuego. Como se ha repetido tantas veces, no le interesa la paz sino la prolongación de la guerra, lo que obligaría a Rusia a una escalada militar de proporciones mucho mayores de la que ha puesto en marcha hasta ahora.

Cualquiera que sea el resultado de dichas conversaciones, la Guerra de Ucrania no devolverá a nadie al punto de partida. Rusia puede obtener importantes concesiones por parte del gobierno de Kiev y de sus amos de la OTAN. Pero los rusos lo tienen muy complicado si no dan muestras claras de firmeza. En los miles de kilómetros de fronteras tienen muchas “ucranias” dipuestas a hacer lo mismo, como los países bálticos, Rumanía, Polonia, Bulgaria, Finlandia y Georgia.

La OTAN no va cejar en su empeño de armar e instalar bases militares en torno a Rusia, porque tienen a varios secuaces dispuestos a ello. A Rusia no le basta con neutralizar a Ucrania. No puede dar ningún síntoma de flaqueza. En Ucrania tiene que demostrar que hará lo mismo con cualquier clase de provocación dirigida desde sus vecinos.

(1) https://www.thetimes.co.uk/article/boris-johnson-wants-to-send-deadlier-weapons-to-help-ukraine-fcqxzckrn
(2) https://www.euronews.com/2022/03/31/us-ukraine-crisis-norway

Un armamento a medio camino entre la chatarra y la alta tecnología

Entre el equipamiento militar que la OTAN ha enviado a Ucrania hay miles de misiles Javelin. La mayor parte de ellos han aparecido abandonados durante el avance de las tropas rusas. Apenas los han llegado a utilizar porque son pesados, difíciles de transpotar y de montar, y nada eficaces. Los ucranianos han tenido que recurrir a los viejos sistemas de artillería de la época soviética.

Lo mismo que otros sistemas de armamento, los misiles Javelin se diseñaron para la venta, no para quebrar el blindaje de un tanque de verdad en una guerra de verdad. En la actualidad los mercado de armas se destinan a eso que llaman “guerras asimétricas”, contra milicias pequeñas, móviles y mal equipadas. Ese tipo de guerras sirven de laboratorio para que los traficantes de armas comprueben la eficacia de las armas que tienen en sus catálogos de venta.

A veces las armas son magníficas pero, como el amor, duran muy poco tiempo. Aparecen antídotos y quedan obsoletas muy rápidamente. Es el caso del caza F-22, la joya de Lockheed y de la Fuerza Aérea de Estados Unidos hasta que Rusia empezó a fabricar los SS-400. El Pentágono ya no quiere más F-22 y el F-35 quedará para las víctimas del tocomocho, como venimos explicando desde hace cinco años en entradas sucesivas.

Lo ha aprendido en Ucrania, cuya fuerza aérea fue aplastada antes de despegar casi en su totalidad; el resto nunca regresó a los aeródromos. Los maestros de West Point deberán empezar a cambiar los manuales de táctica y estrategia. No sirve de nada tener una defensa antiaérea impecable si tus misiles no alcanzan la velocidad de un proyectil ruso Iskander o Kinjal.

Estados Unidos tiene un serio problema con el armamento y, en consecuencia, con la guerra. Es parecido al de las farmacias: quien dicta la medicina moderna son los vendedores de fármacos y quien dicta los principios de la guerra son los vendedores de armas. Las empresas como Lockheed necesitan ganar dinero y lo demás le importa un bledo.

800.000 millones de dólares para el rearme y la guerra: el presupuesto militar de Estados Unidos

Por segundo año consecutivo Biden quiere aumentar el presupuesto militar. Ha pedido más de 800.000 millones de dólares para gastos militares para el próximo año fiscal. Su plan canalizará más de 400.000 millones de dólares de dinero público a empresas del sector privado.

La solicitud de presupuesto para 2023 que Biden enviará al Congreso este mes propondría más de 800.000 millones de dólares en gasto militar; 773.000 millones para el Pentágono y la mayor parte del resto para los programas de armas nucleares del Departamento de Energía. Excluyendo el periodo de presupuestos militares entre 2007 y 2011, que permitió sucesivos aumentos de personal militar, primero en Irak y luego en Afganistán, el plan de Biden prevé dar más dinero al Pentágono en el año fiscal 2023 que en cualquier otro año desde la Segunda Guerra Mundial.

Un presupuesto masivo del Pentágono implica una redistribución masiva de la riqueza, y el principal beneficiario no son “nuestras tropas”, como les gusta decir a los políticos estadounidenses. El grueso del presupuesto de guerra se destina a empresas con ánimo de lucro: el 55 por cien de los 14,5 billones de dólares que el Congreso concedió al Pentágono entre los años fiscales 2002 y 2021 acabó en manos de empresas del sector privado a través de contratos.

El porcentaje del gasto anual de guerra dedicado a los contratos ha variado poco a lo largo de este periodo de veinte años; el valor de los contratos ha subido y bajado en gran medida en consonancia con los presupuestos generales. Por tanto, la cantidad de fondos federales que cabe esperar que se privaticen en un determinado presupuesto del Pentágono puede deducirse aproximadamente de su cifra total. Esto significa que un proyecto de presupuesto de 773.000 millones de dólares para la guerra, como propondrá Biden, es esencialmente una propuesta para privatizar 425.000 millones de dólares de dinero público.

Esto no augura nada bueno para los programas sociales en los presupuestos del año que viene. El proyecto de ley de gastos del Departamento de Defensa -aunque es sólo uno de los doce proyectos de ley de asignaciones que componen el presupuesto público- suele consumir aproximadamente la mitad de todos los fondos discrecionales. La primera solicitud de presupuesto de Biden fue similar. La diferencia clave, sin embargo, es que se propuso poco después de que se aprobara el rescate de Estados Unidos en el Congreso y antes del colapso del multimillonario plan climático, de infraestructuras y sanitario del presidente.

Es probable que la propuesta de Biden para 2023 se asemeje a un presupuesto típico anterior a la pandemia, en el que el gasto en “seguridad nacional” suple el gasto social. Incluso personajes como Hillary Clinton han argumentado que la pandemia llevaría a un “replanteamiento de la seguridad nacional”, donde las amenazas no militares se tomarían por fin tan en serio como las militares, nuevas prioridades que se reflejarían en los futuros presupuestos.

El presidente parecía cada vez menos interesado en este tema. Biden se esforzó en estigmatizar el gasto social pero no el militar, aunque este último hubiera sido un objetivo más apropiado. El inquilino de la Casa Blanca culpó a los cheques de estímulo de 1.400 dólares de causar inflación, a pesar de que el coste total de esta disposición (391.000 millones de dólares) era inferior a la cantidad que los primeros y segundos presupuestos militares de Biden desviarían a los contratistas militares (405.000 y 425.000 millones de dólares, respectivamente).

El presupuesto del Pentágono construye a una arquitectura imperial que incluye 750 instalaciones militares en el extranjero y operaciones antiterroristas activas en al menos ochenta y cinco países. El estacionamiento de personal militar estadounidense en el extranjero aumenta la probabilidad de que se produzcan atentados terroristas contra Estados Unidos, que los Estados experimentan más terrorismo tras realizar intervenciones militares y que las bases en el extranjero suelen agravar las tensiones geopolíticas.

La clase dirigente de la política exterior suele describir el gasto militar con frases como “inversión en nuestra seguridad nacional”, como si la simple financiación del Pentágono produjera de algún modo seguridad como resultado de la política. Es probable que Biden se apoye en este supuesto -que más gasto militar significa más seguridad- para justificar su gigantesca petición de fondos para el Pentágono para el año que viene.

Las encuestas recientes sugieren que la mayoría de los estadounidenses rechazan ese argumento.

—https://jacobinmag.com/2022/03/biden-budget-military-pentagon-social-spending-war

El proyecto euro-asiático de integración de Rusia en la economía capitalista mundial ha muerto

Hace días comenzó la guerra u “operación especial” -como la califican los rusos- para “desnazificar” Ucrania. Así que esperemos a que amaine el temporal y que la máquina de la guerra psicológica del imperialismo reduzca la intensidad del bombardeo que lleva a cabo sobre nuestras cabecitas, y podamos reflexionar.

Se trata de saber con certeza las verdaderas causas, y de medir las posibles consecuencias de lo que está sucediendo, más allá de las emociones del momento. Además, desde aquí, con tanto ruido y la humareda que han levantado, solo puedo señalar algunos detalles del cuadro.

Bueno, para comenzar os diré que estoy bastante saturado de “noticias” -como pienso que lo estará casi todo el mundo-. De modo que cuando repiten la danza guerrera con sus víctimas y refugiados, desconecto la tele o pongo un programa de bichitos. La verdad, me produce nauseas ver a esa legión de mercenarios y charlatanes manipular a placer las imágenes, intoxicando al personal con las repeticiones de las noticias, y arrimando el ascua a la sardina otanista.

¡Pobrecillos, están todos angustiados por las víctimas civiles y los refugiados! ¡cómo les duelen los niños! Además han sufrido un ataque de amnesia. Ya no se acuerdan de las masacres perpetradas por sus amos monopolistas en las guerras de los Balcanes, en las de Oriente Medio, África o Afganistán, con millones de muertos –asesinados- y desplazados. A esas guerritas de nada y otras masacres que están llevando a cabo hoy día, no les ponen ninguna tacha. Claro, que eran y son, para defender la “democracia” y los “derechos humanos”. Sin embargo, esta guerra de Ucrania, ¡Ay!, cómo les duele. Sobre todo las víctimas y los refugiados.

Y es que no todas las víctimas y refugiados de las guerras son iguales, unos son de primera y otros de cuarta categoría, y no valen lo mismo. Las víctimas y refugiados que producen los bombardeos y las matanzas de los EEUU, Israel y la OTAN, no tienen nombres y no se cotizan en el mercado de las agencias de noticias; no venden publicidad, por eso hay que silenciarlas y empujarlas al mar para que se ahoguen y sus cuerpos se los coman los tiburones como carnaza. Ese es el “humanismo” del que tanto presumen esos carroñeros.

En cuanto a los soldados rusos, son todos muy malos ¡malísimos!; y su jefe de filas, el zar Vladimir Putin, un loco de atar completamente imprevisible. Lo repiten sin cesar, todos al unísono como cotorras. Yo pregunto, sin poderlo evitar: ¿dónde están los neonazis del regimiento Azov ucraniano, entrenado por la CIA e incorporado a la guardia nacional después que demostraran su destreza y valor cometiendo todo tipo de atrocidades contra la población “rusófona”?… Por cierto, se me olvidaba señalar que esa población, como casi todos los rusos de Rusia, se sabe desde los tiempos de Hitler que pertenecen a una raza inferior de “subhombres”, que para lo único que valen es para ser esclavos de la raza superior de los señores arios. Así que no se pierde nada si los nazis acaban con los que se resistan.

En fin, y de las locuras de Vladimir Putin ¿qué más puedo decir que no nos hayan contado esos “comunicadores” tan listos? Se comenta en los mentideros que ese lunático está tratando de establecer un límite a la expansión de la OTAN hacia las fronteras de la Federación Rusa; y que en su locura ha exigido a la Alianza militar agresiva que retire sus tropas de los países de Europa Oriental. También ha pedido a los mandatarios norteamericanos que repatríen las armas nucleares que tienen desplegadas en Europa. Ahora, la prueba más evidente de su peligrosa locura aparece cuando Putin intenta convencer a los occidentales para que no prosigan con su proyecto de establecer en Ucrania una base “anti-rusa nacionalista”. Y como está tan chalado y es tan imprevisible, una vez convencido de que razonando con los cuerdos y pacíficos otanistas solo iba a conseguir que continuaran burlándose de su locura, ha tomado la temeraria decisión de sacar a bombazos a los nazis de su madriguera.

Bueno, hablemos a continuación más en serio.

Quiero destacar aquí que tanto esta guerra como otras anteriores, a nosotros no nos ha sorprendido, pues desde el momento en que fue desmantelada la Unión Soviética anunciamos que serían inevitables. Recordemos que con la restauración del capitalismo en Rusia y los demás países ex-socialistas del este de Europa, se volvió a la “normalidad” y se lo prometían muy felices (la famosa “casa común europea”, el “fin de la historia” y esas gaitas). Bueno, pues ahí tenemos de nuevo la barbarie desatada y el nacionalismo en todo su esplendor.

No obstante, hemos de considerar, dada la situación que se ha ido creando en los últimos años, que la actuación del Estado ruso en Ucrania, con todos los horrores, destrucciones y tragedias que conlleva, es actualmente el mal menor, si lo comparamos con lo que pudiera haber sido si no actúa a tiempo. Esta consideración está basada en el convencimiento de que el régimen banderista, impuesto en 2014 mediante un golpe de Estado, no tiene otro objetivo -dentro de los planes de la OTAN- que hacer de Ucrania una plataforma militar desde la que poder agredir a la Federación Rusa. De esa manera, no creo que pueda caber ninguna duda, se daría el último paso a una guerra de la que más vale no pensar.

La burguesía rusa no está interesada en esta guerra (y menos aún la clase obrera), pero se ha visto obligada a emprenderla. Pues como es bien sabido, desde que asaltó el poder con el apoyo de los Estados imperialistas y expolió la propiedad del pueblo soviético, ha buscado alcanzar un acuerdo con las burguesías de los demás países, al objeto de explotar en “comandita”, tanto a la clase obrera como las enormes riquezas naturales del país, principalmente el petróleo y el gas. Mas este “acuerdo” entre tiburones de la industria y las finanzas se ha revelado imposible (al menos por el momento) por la sencilla razón de que a los monopolios occidentales, empezando por los de EEUU (que tiene la hegemonía) no les interesa establecer una asociación entre “iguales” con los capitalistas rusos. Les resulta más beneficios, aprovechando su debilidad, someterlos a vasallaje, tal como han conseguido hacer con la burguesía monopolista de otros países como España. De ahí que no hayan cesado en su política de cerco y acoso militar, acompañada de la guerra económica y financiera, propagandística, etc., para obligarles a claudicar.

En este clima de tensiones y amenazas, la integración de Ucrania y su régimen neonazi en la OTAN supondría, sin ningún género de duda, algo más que una amenaza, no solo para la seguridad de la Federación Rusa, sino también para toda Europa y el resto del mundo. Por este motivo hemos de considerar como justo y necesario –pese a todo lo que está sucediendo- que el Estado ruso haya tomado la firme determinación, apoyado por China y otros países, de impedir aquella locura plantando cara a los imperialistas.

Esta iniciativa rusa, al igual que otras llevadas a cabo anteriormente en la región del Cáucaso, tiene un carácter preventivo, de defensa. Es decir, el Estado ruso no persigue conquistas territoriales, ni le interesa saquear las riquezas naturales de otros países; y eso porque entre otros motivos, le “sobra” territorio, gas, petróleo y otras materias primas que es, precisamente, lo que los imperialistas occidentales ambicionan y tratan de arrebatarle.

Los rusos solo buscan establecer un sistema de seguridad colectiva en Europa –como no se cansan de repetir- y la neutralidad de Ucrania en el conflicto que les enfrenta a los EEUU y a la OTAN; piden a sus hermanos ucranianos, con los que han compartido tantos sufrimientos y calamidades en la lucha contra el nazismo alemán y ucraniano, que no cedan a las presiones, chantajes y agresiones de los imperialistas yanquis y sus colaboradores internos destinadas a establecer, como ya hemos visto, en su suelo una plataforma militar para invadir, desmembrar y saquear Rusia ¿Es tan difícil entender esto? ¿Se puede defender legítimamente la libertad y el derecho de un pueblo o una nación, cuando se sabe que esa “libertad” y ese “derecho” son utilizados por sus enemigos como coartada para esclavizarlo y agredir a otro pueblo? Es como cuando se utiliza a los civiles como escudo para no ser atacados, táctica que están utilizando los neonazis ahora mismo para contener y aniquilar a los soldados rusos. ¿Dónde está el límite de esa “libertad” y ese “derecho”? Nosotros sabemos que en el sistema capitalista no es la verdad o la moral, sino la fuerza la que lo establece, ¿mas acaso tu derecho, como tantas veces se ha dicho, no acaba donde comienza el del vecino?

Por lo demás, es indudable que la respuesta que han dado los “socios” imperialistas europeos, particularmente los alemanes, a las propuestas de seguridad colectiva del gobierno ruso, va mucho más allá de una simple escaramuza política y económica, y de hecho supone un decantamiento en toda la línea del frente a favor del mantenimiento de la hegemonía de los EEUU. De esta manera, la Unión Europea cede una vez más a las presiones de los yanquis y se arrodilla ante ellos aún a costa de tener que pagar por ello un altísimo precio que, como siempre ha sucedido, cargará sobre las espaldas de los trabajadores. ¡Ya están anunciando los “costos”, los altos precios, etc., que nos van a imponer para tratar de salvar al sistema de la crisis y el hundimiento total!

Por otra parte, es evidente que ese “decantamiento” de la UE del lado anglosajón, deja a la burguesía rusa en situación de aislamiento y desamparo en la lucha fiera que se ha desatado por los mercados, las fuentes de materias primas y las áreas de influencia político-militar. Una lucha en la que, si el dios ortodoxo de Putin no lo remedia, Rusia se tendrá que enfrentar también a sus antiguos socios europeos.

De esta manera ha quedado herido de muerte el gran proyecto (euro-asiático) de integración de Rusia en la economía capitalista mundial de la mano de alemanes, italianos, franceses, etc. Proyecto en el que la burguesía de todos esos países había puesto sus esperanzas para salir de la crisis económica y afianzar al mismo tiempo, en la inmensidad de Euro-Asia, su sistema de explotación frente al “fantasma” del comunismo.

¿Qué pueden hacer a partir de este momento? Desde luego, si partimos del eslabón más débil en estos momentos (el régimen de la burguesía monopolista rusa), no le queda más alternativa que jugar la baza de un nacionalismo estrecho que solo podrá mantener fortaleciendo sus relaciones con China y haciendo importantes concesiones –en contra de sus propios interese bastardos- a la clase obrera de Rusia.

Con ello quedará demostrado una vez más que el auténtico patriotismo ya solo es posible con el restablecimiento del socialismo al que necesariamente, por la inercia que imprime a la sociedad los acontecimientos históricos que estamos viviendo estos días, se irán –nos iremos- acercando.

Un abrazo.

Manuel Pérez Martínez http://www.presos.org.es/index.php/2022/03/30/carta-de-manuel-perez-martinez-arenas-desde-la-carcel-de-aranjuez-sobre-la-guerra-en-ucrania-y-el-escenario-que-se-abre-restablecimiento-del-socialismo-o-barbarie/

Los países del Golfo Pérsico también basculan hacia Rusia y China

La Guerra de Ucrania está disminuyendo la influencia de Estados Unidos entre los países del Golfo Pérsico. Washington está perdiendo a muchos de sus aliados tradicionales en la región y esa tendencia se va a acelerar.

Varios acontecimientos recientes lo confirman. En primer lugar, las compras de armas de Arabia saudí se encaminan a Rusia de manera cada vez más acusada. En 2017 un monarca saudí viajó a Rusia por primera vez en un siglo, trayendo del brazo varios acuerdos militares.

En segundo lugar, la visita del Presidente sirio Bashar Al-Assad a los Emiratos Árabes Unidos el viernes pasado. La calurosa bienvenida que recibió de sus dirigentes fue una bofetada a Estados Unidos y a sus sanciones a Siria.

El gobierno de Damasco recupera su condición de miembro de la Liga Árabe y su papel en la toma de decisiones colectivas, y participará en la cumbre que se celebrará en Argel en noviembre.

En tercer lugar, Arabia saudí y Emiratos Árabes Unidos han rechazado los llamamientos de Biden para aumentar la producción de petróleo con el fin de bajar los precios y proporcionar suministros adicionales para permitir las sanciones occidentales contra las importaciones de petróleo y gas ruso.

En cuarto lugar, la visita del primer ministro británico, Boris Johnson, en nombre de Washington, a Abu Dhabi y Riad fracasó y tuvo que lanzar veladas amenazas a ambos países si no se alineaban con la línea oficial de la OTAN sobre Ucrania, se sumaban a las sanciones económicas contra Rusia y no rompían sus acuerdos de producción de petróleo con la OPEP.

En quinto lugar Arabia saudí ha invitado al presidente chino Xi Jinping para realizar una visita oficial y Riad se ha mostrado dispuesto a fijar el precio de sus ventas de petróleo a Pekín en yuanes. Eso indica que los países del Golfo pueden unirse al nuevo sistema financiero mundial que Rusia y China están desarrollando como alternativa al sistema occidental.

Arabia saudí y Emiratos Árabes Unidos se han negado a recibir al Secretario de Estado estadounidense Anthony Blinken, para remediar el fracaso de la visita de Boris Johnson.

En cambio, el ministro de Asuntos Exteriores de los Emiratos Árabes Unidos, el jeque Mohammed Ben Zayed Al-Nahyane, viajó a Moscú para entrevistarse con Lavrov.

Oriente Medio comienza a bascular y Siria podría en la bisagra del cambio, también por varias razones, pero especialmente porque podría mejorar las relaciones del los países del Golfo con Irán y, de rebote, acabar con la Guerra de Yemen.

Riad ya se ha ofrecido a acoger un diálogo multipartidista yemení y ha invitado oficialmente a participar al movimiento huthí.

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