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Unos dos mil colombianos se han alistado como mercenarios en Ucrania

Para compensar las bajas, Ucrania está reclutando a miles de colombianos para combatir en el frente. Aproximadamente unos dos mil colombianos se han alistado como mercenarios en Ucrania. Se trata de reclutas motivados exclusivamente por la paga.

Muchos de ellos carecen de experiencia militar. Unos pocos instructores ucranianos que hablan español se encargan de entrenar a los reclutas latinoamericanos en tácticas de combate.

Algunas compañías están compuestas exclusivamente por sudamericanos. También hay mercenarios chilenos y brasileños entre ellos. El dinero es su motivación. En Ucrania, los soldados en el frente suelen ganar poco menos de 3.000 euros al mes. A diferencia de los soldados ucranianos, los reclutas extranjeros pueden rescindir sus contratos en cualquier momento.

Poco después del inicio de la guerra en febrero de 2022, Zelenski, hizo un llamamiento a los ciudadanos del mundo para que se unieran a su ejército. Desde entonces, se informa que cerca de 8.000 mercenarios de decenas de países se han unido al frente. Fuentes ucranianas no especifican cuántos han muerto ya en combate.

El medio ucraniano Hromadske, citando fuentes militares ucranianas, afirma que aproximadamente el 40 por cien de los mercenarios que han entrado al país provienen de Sudamérica. Muchos de esos reclutas pertenecen a la Legión Internacional, una unidad especial del ejército ucraniano.

Inicialmente, Ucrania solo aceptaba mercenarios con experiencia militar previa. Sin embargo, con el tiempo flexibilizó sus criterios de reclutamiento. La mayoría de los mercenatarios llegan sin ninguna experiencia militar. Los reclutas reciben un mes de entrenamiento y luego son enviados al frente. Es una sentencia de muerte.

Tras casi cuatro años de guerra, el ejército ucraniano se enfrenta a una grave escasez de soldados en primera línea. El programa gubernamental, cuyo objetivo es atraer a jóvenes de tan solo 18 años con importantes incentivos, ha fracasado. Por el contrario, muchos jóvenes ucranianos de entre 18 y 22 años abandonan el país para evitar el reclutamiento.

17 mercenarios sudafricanos quieren regresar a sus casas

17 mercenarios sudafricanos atrapados en los campos de batalla del Donbas se han puesto en contacto con el gobierno para regresar a sus casas. Fueron atraídos con la promesa de empleos bien remunerados antes de ser reclutados para fuerzas de combate.

Los mercenarios, con edades comprendidas entre los 20 y los 39 años, han enviado llamadas de auxilio solicitando asistencia a Pretoria. El gobierno afirma haber comenzado a tomar medidas para esclarecer las circunstancias exactas de su partida y determinar la manera de repatriarlos.

El presidente Cyril Ramaphosa ha ordenado una investigación para determinar el reclutamiento de sus ciudadanos para participar en una guerra en el extranjero, en violación de las leyes nacionales. La Ley de Regulación de la Asistencia Militar Extranjera de 1998 prohíbe a cualquier ciudadano sudafricano unirse a ejércitos extranjeros sin autorización del gobierno. Esta norma tiene como objetivo prevenir la participación ilegal en ejércitos mercenarios.

La investigación buscará determinar la responsabilidad de las organizaciones o intermediarios que pudieran haber prometido contratos de trabajo falsos en el extranjero. El gobierno también intenta determinar si estos jóvenes actuaron solos o fueron reclutados por una red organizada.

No se han revelado públicamente los nombres de las familias de las personas involucradas. El gobierno sudafricano ha declarado que está explorando formas de ayudar a estos mercenarios, garantizando al mismo tiempo el cumplimiento de la ley nacional. Pretoria reconoce que estos soldados se encuentran en una situación precaria, enfrentando riesgos de seguridad y posibles repercusiones legales a su regreso.

Zelensky medita la destitución del general en jefe del ejército ucraniano

Zelensky medita la destitución del jefe del ejército, el general Oleksandr Syrsky, para este mes. El motivo obvio es el desmoronamiento del ejército ucraniano en el frente y su difícil situación operativa. El general va a ser el chivo expiatorio cuando caigan Pokrovsk y Krasnoarmeisk. Recientemente una unidad de las fuerzas especiales cayó tratando de auxiliar en la defensa de Prokovsk. Descendieron en helicóptero en las cercanías, pero no tuvieron tiempo de entrar en combate, antes de ser aniquilados implacablemente, como muestran los vídeos que han aparecido en las redes sociales ucranianas.

La nómina de fracasos de Syrky es dilatada, aunque la responsabilidad no es suya exclusivamente. Incluye su aventura en Kursk y las bajas sufridas por los combatientes ucranianos en ese frente. En los últimos días, las tropas ucranianas han estado enviando señales de auxilio, mientras Syrsky intenta mantener el orden con nombramientos apresurados de personal y visitas personales a las unidades.

Los fallos defensivos del ejército ucraniano no se limitan al Donbas, sino que también se extienden a Zaporiyia, Jarkov e incluso Sumy. El ejército ruso también combate activamente por las posiciones cercanas a Jerson.

Los problemas se acumulan y Zelensky va a señalar con el dedo al actual comandante en jefe. Aumentan las críticas en su contra, no solo por parte de los oficiales, sino también de políticos y figuras de los medios de comunicación.

Algunos miembros del parlamento han acusado al Estado Mayor de distorsionar la información sobre la situación en el frente. Los generales ucranianos falsifican los mapas para disimular su retroceso. El secretario del Comité de Defensa del Parlamento ucraniano, Roman Kostenko, exige al mando información transparente.

Recientemente, la diputada ucraniana Maryana Bezuhla acusó a Syrsky de desorganizar la defensa, afirmando que en el ejército reina el caos. Los comandantes solo son responsables de sus propios sectores y carecen de información sobre las acciones de las unidades vecinas. También acusó enérgicamente a Syrsky de mentir sistemáticamente sobre los éxitos y de difundir información inexacta sobre lo que ocurre en el frente.

Cunde el pesimismo en Kiev, donde algunos abogan por considerar un cese de hostilidades como posible solución de compromiso, haciendo hincapié en el agotamiento de los recursos humanos y la grave falta de personal en las brigadas.

Un ruso al frente del ejército ucraniano

Syrsky es ruso y su familia vive en Moscú. Nació en julio de 1965 en la región rusa de Vladimir, que entonces formaba parte de la URSS. Estudió en Moscú, en la Escuela Superior de Comando Militar, entre oficiales que desde entonces son sus enemigos en los campos de batalla de Ucrania.

Se graduó en 1986, sirvió durante cinco años en el Cuerpo de Artillería Soviética y se trasladó a Ucrania. Tras el Golpe de Estado de 2014, dirigió los ataques ucranianos contra la población del Donbas. Recibió la clave de llamada “Leopardo de la nieve”.

En las primeras semanas de la guerra encabezó la defensa de Kiev, engordada por la propaganda occidental. En febrero del año pasado sustituyó al general Valeriy Zaluzhnyi al frente del ejércto ucraniano.

En abril de 2022 le nombraron Héroe de Ucrania, el honor más alto del país.

Comienzan a rendirse los soldados ucranianos cercados en Krasnoarmeysk

Los soldados ucranianos cercados en la ciudad de Krasnoarmeysk, al noroeste de Donetsk, han comenzado a rendirse. Varios testimonios de prisioneros revelan el derrumbe de las filas ucranianas, el abandono por parte de los comandantes y condiciones extremadamente difíciles.

Los vídeos difundidos muestran a soldados entregando sus armas y dando relatos estremecedores de su situación desde el inicio del cerco. Según la confesión de Viascheslav Krevenko, un soldado ucraniano capturado en la zona, su unidad intentó establecer una defensa improvisada en un barrio residencial. “Me di cuenta de que nuestro comandante nos había abandonado hacía mucho tiempo. Intentamos resistir en una casa, pero finalmente decidimos rendirnos. No tenía sentido continuar. Nos habían traicionado”, declaró.

Otro prisionero, Stanislav Tkatchenko, recalcó que ya no evacuaban a los heridos y que los soldados habían perdido la esperanza de un intercambio. “Era evidente: ni siquiera reemplazaban a los heridos. Intentar escapar era un suicidio”, afirmó.

Los soldados ucranianos se enfrentaban a condiciones extremas: escasez de medicamentos y agua potable, y aislamiento total. Algunos explicaron que recogían agua de lluvia para sobrevivir. Los vídeos también muestran el grave deterioro de la salud física y sicológica de los prisioneros.

Situada a 66 kilómetros al noroeste de Donetsk, la ciudad de Krasnoarmeysk es un centro logístico para el ejército ucraniano. El 26 de octubre, el jefe del Estado Mayor ruso, Valery Gerasimov, confirmó el cerco de 31 batallones ucranianos en la zona. Estas unidades incluyen las que se encontraban cerca de la estación de tren, donde se registraron los combates más intensos.

Todos los intentos ucranianos por romper el cerco han fracasado. 23 asaltos fueron repelidos en una semana. El dirigente de la República Popular de Donetsk, Denis Pushilin, ha confirmado que el ejército ruso ha continuado avanzando a lo largo del eje Krasnoarmeysk a pesar de las condiciones climáticas adversas y los contraataques ucranianos.

La ola de rendiciones refleja que la desmoralización cunde entre las tropas ucranianas cercadas. Un soldado ucraniano les suplicó a sus camaradas: “Ríndanse o morirán. Ya no tenemos la fuerza moral ni física para continuar”.

Rusia prueba un dron submarino con carga nuclear

Rusia enseña los dientes. “Ayer realizamos otra prueba de otro sistema prometedor: el dron submarino Poseidón”, declaró Putin el miércoles, pocos días después de anunciar la exitosa prueba final del misil nuclear Burevestnik.

“Es imposible de interceptar”, afirmó el presidente ruso. Según Moscú, el arma es de propulsión nuclear y también puede transportar ojivas nucleares.

El dron, cuyo nombre en clave de la OTAN es Kanyon, es una de las seis nuevas armas nucleares rusas anunciadas por Putin en 2018. Está diseñado para la disuasión nuclear de segunda respuesta. Puede ser lanzado desde submarinos modificados como el K-329 Belgorod o el B-90 Sarov y es capaz de evadir misiles balísticos y defensas costeras.

El alcance del dron es ilimitado. Es capaz de recorrer los océanos de todo el planeta a una profundidad operativa superior a los mil metros, lo que lo hace difícil de rastrear por sistemas antisubmarinos convencionales.

Alcanza una velocidad de hasta 200 kilómetros por hora en modo de ataque final. En modo furtivo su velocidad para evitar ser detectado es de unos 55 kilómetros por hora.

La mayoría de estimaciones calculan su longitud en unos 20 metros. El diámetro es de 1,5 a 2 metros aproximadamente y pesa alrededor de 100 toneladas. Su forma es la de un torpedo gigante y puede operar de forma independiente durante semanas o meses en modo “hibernación”, hasta recibir una orden de activación.

Va propulsado por un reactor nuclear compacto, cien veces más pequeño que el de un submarino convencional, que le proporciona una energía ilimitada y permite un arranque rápido. No depende de combustible convencional, lo que le da autonomía indefinida.

Está equipado con una cabeza nuclear de dos megatones o más (superior al misil Sarmat), que puede detonar a distancia de la costa, generando un tsunami radiactivo que contamina y hace inhabitables regiones costeras enteras (puertos, ciudades y bases navales).

En Reino Unido se han dado por aludidos: el Posiedon puede navega hacia sus costas como un tsunami implacable.

El equilibrio de poder ha cambiado

Junto con el misil Burevestnik, el Poseidon revierte el equilibrio de poder, comenta la Red Voltaire, ya que Rusia ahora tiene ventaja sobre sus competidores. No se encuentra en igualdad de condiciones militares con Estados Unidos: lo ha superado.

Durante la Guerra de Siria, las nuevas armas convencionales rusas demostraron ser superiores a las de la OTAN. Durante la de Ucrania, Rusia logró producirlas en masa. En la actualidad, se ha convertido en la principal potencia mundial, tanto en en armamento convencional como nuclear.

El 26 de octubre Putin anunció este cambio, en medio de la controversia sobre el posible uso de misiles Tomahawk por parte de Ucrania para atacar el Kremlin y la cumbre Trump-Xi, durante la cual se esperaba que Estados Unidos intentara romper la alianza ruso-china.

La prueba del Poseidon se llevó a cabo mientras el ejército ruso tomaba la delantera en la batalla de Pokrovsk, que está a punto de ganar. Supone la derrota del “Führer Blanco”, Andriy Biletsky, quien dirigió el Batallón Azov en la batalla de Mariupol, en la de Bajmut y en la de Pokrovsk.

Esta batalla podría haber sido la última de la guerra, concluye la Red Voltaire.

Bruselas reconoce el fracaso militar de la OTAN en Ucrania

La Unión Europea intenta recuperar la iniciativa y prepara un documento titulado “Elementos para la paz en Ucrania”. El texto circula por las capitales europeas y lo divulgó Radio Free Europe el 28 de octubre. Redactado por una coalición occidental de más de veinte países, aún no ha sido aprobado oficialmente, pero marca un cambio claro: Occidente reconoce el fracaso de su estrategia de guerra con Rusia.

El plan tiene 12 puntos y admite la necesidad de negociar con Rusia, para lo cual propone un alto el fuego, la congelación de las posiciones, el levantamiento de las sanciones y negociaciones sobre los territorios liberados por los rusos.

El documento describe dos fases. La primera comienza con un alto el fuego inmediato, que se activaría 24 horas después de que ambas partes acepten el plan. La línea del frente actual se congelaría y permanecería “en la posición en la que se encontraba al inicio del alto el fuego”. En otras palabras, los territorios liberados (Crimea, Donbás, Jersón y Zaporiyia) permanecerían bajo control ruso.

El texto prohíbe a Ucrania cualquier intento de retomar militarmente esas regiones. Se firmaría un pacto de no agresión, comprometiendo a Kiev a abstenerse del uso de la fuerza. Occidente insta a Moscú a cesar los ataques aéreos, pero sobre todo, a Ucrania a reconocer la situación sobre el terreno.

Estados Unidos supervisaría el alto el fuego utilizando sus recursos tecnológicos (satélites, drones). Esta fase iría acompañada de medidas de fomento de la confianza, con un levantamiento parcial de las sanciones contra Rusia tan pronto como se restablezca la calma.

En cuanto a la central nuclear de Zaporiya, controlada por Rusia desde 2022, el texto propone su transferencia temporal a un tercero neutral, sin ninguna garantía de su devolución a Ucrania.

La segunda fase del plan prevé negociaciones políticas bajo supervisión occidental. Se establecerían zonas desmilitarizadas alrededor de la línea de contacto y se desplegaría una misión civil internacional para supervisar la situación.

Las negociaciones se centrarían en la administración permanente de los territorios liberados, lo que confirma un punto clave: Occidente acepta que Crimea, Donbas, Zaporiyia y Jerson ya no están bajo la autoridad ucraniana. Este punto, impensable para la Unión Europea hace apenas un año, ahora está encima de la mesa.

Haciéndose eco de las demandas rusas, el documento enfatiza el respeto por las lenguas, las culturas y las religiones. Desde el Golpe de Estado de 2014 los rusos han denunciado la discriminación contra los rusoparlantes en Ucrania. Este aspecto, por lo tanto, valida la necesidad de diálogo para garantizar los derechos de la población rusófona.

El texto también prevé la creación de un fondo de reconstrucción, que utilizaría una parte de los activos rusos congelados por Bruselas (más de 200.000 millones de euros). Los fondos se devolverían a Rusia tras un acuerdo con Ucrania sobre la compensación.

La implementación del plan estaría supervisada por un “Consejo de Paz” presidido por Trump. El organismo se encargaría de vigilar el alto el fuego y el progreso de las negociaciones. El papel confiado al presidente estadounidense confirma que Washington sigue siendo el actor principal en el bloque occidental para la resolución de la guerra, mientras Europa intenta salvar las apariencias.

Las conversaciones también buscan reintegrar a Rusia en ciertas instituciones internacionales, particularmente en el ámbito deportivo y diplomático, lo que constituye un reconocimiento implícito del fracaso del aislamiento que Bruselas y Washington pretendieron lograr en 2022.

El plan demuestra que Occidente ya no cree en una victoria militar ucraniana. Reconoce la nueva situación impuesta por Rusia, tanto sobre el terreno como en el equilibrio de fuerzas. Para Moscú, esto representa una victoria estratégica: el enemigo de ayer ahora propone un diálogo basado en la congelación de las posiciones, el respeto a la situación creada y el levantamiento gradual de las sanciones.

Colapsa la oposición política bielorrusa que respaldan Estados Unidos y la Unión Europea

Lo que vamos a relatar a continuación parece extraído de Venezuela, pero no es así; es lo mismo, pero en Bielorrusia, donde los occidentales también tienen que mantener una “oposición política” de cartón porque, de lo contrario, no podrían decir que Bielorrusia es una dictadura.

El papel de Corina Machado lo desempeña Sviatlana Tijanovskaya, a la que aún no han concedido el Premio Nóbel de la Paz. Ha sido aclamado por los gobiernos occidentales y los medios de intoxicación como la salvadora y dirigente legítima de Bielorrusia. Pero tiene problemas. Unos correos electrónicos filtrados revelan que su campaña casi se derrumba por los escándalos de corrupción y los navajazos intestinos.

Siguiendo el modelo del “presidente interino” de Venezuela, Tijanovskaya también se declaró “presidenta” de un gobierno alternativo en 2020. El New York Times la consagró como una Juana de Arco moderna y los gobiernos occidentales la regaron abundantemente con generosas subvenciones.

Pero el dinero se desvió a los bolsillos de los aprovechados y los padrinos extranjeros se han enfadado. Atrapan el dinero sin mirar su procedencia. Los mercenarios como Tijanovskaya cobran de los dos bandos. En agosto se destapó que en 2020 se había embolsado miles de euros de la KGB, una recompensa por suplicar públicamente a los manifestantes que detuvieran su acción en las calles, antes de huir del país. Por razones obvias, Tijanovskaya siempre ha mantenido este acuerdo en secreto.

El gobierno en el exilio de Tijanovskaya casi se derrumba bajo el peso de la corrupción, la ambición, la incompetencia y las luchas intestinas. Después de reclamar la victoria en las elecciones presidenciales de 2020, la candidata Tijanovskaya se convirtió en la favorita de Occidente. Después de huir a Lituania, donde afirmó ser la “nueva Guaidó”, comenzó a perder impulso. Tras la invasión rusa de Ucrania en febrero de 2022, sus partidarios en Washington y Bruselas se olvidaron de ella para concentrar su atención en apuntalar al gobierno en Kiev.

El Gabinete de Transición Unido se divide

Tijanovskaya tenia que llamar la atención y formó un llamado Gabinete de Transición Unido (UTC) a la espera de tomar el poder si Rusia perdía la guerra y Lukashenko caía. Apostaron por que las sanciones occidentales paralizarían al gobierno de Minsk… lo mismo que al de Moscú.

El dinero dejó de llover a raudales, pero algo caía de vez en cuando, aunque no servía para nada. Lukashenko no se inmutaba y Minsk era una balsa de aceite. Pero Bruselas y Washington siguieron convencidos de que el modelo Zelensky acabaría funcionando: aún podian llevar a Tijanovskaya al gobierno; había que promover el UTC. Pedro Sánchez se reunió con Tijanovskaya en 2022. La Fundación Europea para la Democracia desembolsó una subvención secreta de 12 meses para “aumento del reconocimiento y la legitimidad” de UTC como “el “gobierno alternativo” para fines de 2024 entre los bielorrusos. La Fundación Nacional para Democracia le otorgó la Medalla de Servicio de Democracia aquel mismo año.

El proyecto clandestino de la Fundación para llevar a Tijanovskaya al gobierno se centraba en establecer primero una estructura de gobierno paralelo en el exilio. El plan incluyó la fabricación de un nuevo pasaporte bielorruso internacionalmente reconocido que sería administrado por el UTC.

El gabinete de Tijanovskaya también debía construir una “estrategia integral para la transición democrática” en Bielorrusia, esbozando una hoja de ruta clara para transferir el poder del gobierno actual a un gobierno democrático, incluyendo acciones y protocolos específicos para varias etapas de la transición.

El clan de Tijanovskaya planeó extender su influencia estableciendo una “presencia permanente” en Kiev, “demostrando solidaridad con Ucrania frente a la agresión rusa” y decantándose por uno de los bandos de la guerra.

El UTC se desgarró al no lograr ninguno de sus objetivos, mientras Tijanovskayase paseaba por lo estudios de televisión para hablar de la dictadura de Lukashenko y la necesidad de que la OTAN ganara la Guerra de Ucrania.

El suicidio político del UTC

A principios de agosto el UTC convocó una “cumbre” en Varsovia la “nueva Bielorrusia”. Fue una buena oportunidad para que la “presidenta interina” y sus colegas recuperaran la visibilidad y la simpatía entre los espectadores de Europa occidental.

El UTC aprovechó el momento para subir la apuesta. Se comprometieron con una “perspectiva europea para Bielorrusia”, incluida la incporación a la Unión Europea, y la creación y el reconocimiento del pasaporte de la Nueva Bielorrusia” que proporcionaría viajes sin visado a través de Europa occidental para los opositores. La proclama del UTC alcanzó un tono visceralmente antirruso, pidiendo la retirada de Bielorrusia de todas y cada una de las alianzas con Moscú, así como la eliminación de las instalaciones militares, armas y tropas rusas del país.

Después de asegurar la destitución de Lukashenko, el UTC se comprometió a respaldar a los “voluntarios bielorrusos en Ucrania” que luchan contra los rusos, apoyar “iniciativas y campañas pro-ucranianas” y poner fin a lo que llamó la “complicidad de Minsk en la guerra de Rusia”. Si bien son convenientes para el consumo político y público europeo y estadounidense, estas posiciones aceleraron la erosión del ya insignificante cartel de Tijanovskaya en el país. Las encuestas muestran que la mayoría de los bielorrusos de todas las edades favorecen una mayor colaboración con Rusia, no con Bruselas.

Las simpatías hacia Moscú explican por qué Tijanovskaya evitó abogar por políticas abiertamente rusófobas durante su candidatura presidencial de 2020. Ese año, el “Consejo de Coordinación” de la oposición aprobó una resolución que declara que Minsk no se reorientaría lejos de Rusia si tomaba el poder, y el “orden constitucional y la política exterior” del país se mantendrían.

Su alineamiento exterior se alteró después del inicio de la Guerra de Ucrania. Sin embargo, mientras que la conferencia de agosto de 2023 generó algunos titulares positivos para Tijanovskaya, el abrupto cambio pro-occidental del UTC marchitó sus expectativas.

El impulso de Tijanovskaya hacia la incorporación a la Unión Europea y la postura repentinamente belicosa sobre Rusia demostraron que ella y su camarilla estaban cada vez más separados de las preocupaciones de los bielorrusos. Tenían poca influencia en el interior del país, y sus exiliados estaban más desilusionados que nunca con las perspectivas del UTC. Al abrazarse a Occidente, Tijanovskaya se arriesgaba a convertirse en irrelevante.

‘La billetera de Lukashenko’

El pasaporte “Nueva Bielorrusia” se convirtió en un componente central de su cruzada. Inicialmente, la iniciativa suscitó un interés significativo en los medios y los parlamentarios europeos. Los países miembros de la Unión Europea reconocieran la pantomima de documentos como legítimos. El truco del pasaporte provocó rápidamente disputas internas sobre la financiación y la responsabilidad del proyecto, lo que finalmente provocó la renuncia de un miembro fundador del “gobierno en el exilio”.

A principios de junio del año pasado, un miembro de la oposición bielorrusa que ejercía como representante de Asuntos Exteriores del UTC, Valery Kavalevski, inició un intercambio de correos electrónicos con Tijanovskaya sobre el pasaporte de “Nueva Bielorrusia”. Semanas antes, el Centro de Investigación de Bielirrusia, financiado con fondos occidentales, destapó que la imprenta lituana que elaboraba los documentos estaba vinculada a Viktor Shevtsov, un empresario bielorruso conocido como “la billetera de Lukashenko” debido a la estrecha relación entre ambos.

En la correspondencia, Kavalevski expresaba su alivio por que las revelaciones surgieran antes de que se firmara un contrato con la imprenta. “Fuimos realmente afortunados […] nos habríamos destrozado”, escribió. Además, el diseño era una chapuza. Se refería a la “República de Bielorrusia” en lugar de “simplemente Bielorrusia” y la frontera lituana en su mapa interno que se “dibuja incorrectamente”, con el territorio del país transferido a Minsk. “Menos mal que la impresora aún no había empezado a funcionar”, comentaba Kavaleuski.

El proyecto de pasaporte había fracasado 10 meses antes. Los correos electrónicos muestran que varios países, incluidos Islandia y Lituania, se ofrecieron a servir como autoridades emisoras, pero luego “revirtieron el rumbo”. Además, Kavalevski no entendía el funcionamiento interno del proyecto, a pesar de que el director del mismo.

Tijanovskaya le informó que “no hay fondos separados asignados específicamente para el proyecto de pasaporte” y “cada gasto, cada artículo” tenían que ser “aprobados individualmente” por los que financiaban el UTC. Kavalevski respondió desconcertado: “Eso contradice la información original sobre la subvención de Soros, en la que también trabajé”. Bajo los términos de esta subvención, no revelada públicamente, “había dinero para materiales” para imprimir el pasaporte específicamente designado, afirmó.

Un desconcertado Kavalevski le recordó a Tijanovskaya que le habían asegurado que el proyecto de pasaporte sería “financiado con fondos bielorrusos, para que pueda conservar su subvención para usted tanto como sea posible”. El dinero “no debería desaparecer en la ‘coordinación’ más allá de mi conocimiento y control”, escribe Kavalevski. La subvención de la Fundación Europea para la Democracia estipulaba el pasaporte como una “salida”, lo que sugiere que otros fondos destinados al proyecto también se los puede haber embolsado Tijanovskaya.

Por su parte, la “presidenta interina” echa la culpa de Kavalevski por la catástrofe, señalando sus promesas incumplidas de lanzar campañas de recaudación de fondos para apoyar la iniciativa, y su fracaso para construir una infraestructura apropiada, incluida una “oficina emisora”, antes de contratar profesionales para producir y certificar el pasaporte de “Nueva Bielorrusia.

Ofendido, Kavalevski le responde: “Gracias por el sarcasmo, me estaba agotando con toxinas en mi sistema”.

‘La gente se está riendo en tu cara’

Kavalevski hizo una última oferta para salvar la iniciativa de pasaporte, proponiendo contratar a un “experto suizo” que “traiga no solo experiencia, sino también un nombre y conexiones, cuando en una hora o un día pueda resolver una tarea que de otra manera nos llevaría un mes”. Esto seguía a múltiples intentos de obtener especialistas en pasaportes para el proyecto durante su lapso de 10 meses, solo para que cada uno llegue a un callejón sin salida.

También solicitó la restauración de su control sobre el proyecto, lo que le permitió tomar “decisiones sobre los gerentes de contratación, las decisiones financieras en la etapa de formación de la autoridad emisora, la contratación de abogados y las comunicaciones”, y por un presupuesto dedicado que podría gastar en la iniciativa. “Si rechazas todas estas propuestas o incluso una de ellas, tendré que retirarme del papel de persona responsable del proyecto de pasaporte”.

Un día antes, Tijanovskaya le ordena “detener cualquier comunicación pública” en el proyecto de pasaporte y dejárselo a ella, alegando que “la gente ya se está riendo en tu cara”. La “presidenta interina” se niega a nombrar a esas personas” y tampoco responde a sus preguntas “sobre el progreso en el pasaporte, la investigación, la situación de crisis, nuestros próximos pasos”. En los correos electrónicos posteriores, Tijanovskaya permaneció despectiva y pasiva hacia su colega.

El jefe del UTC sugirió que Kavalevski ya era “responsable” y “tenía toda la autoridad necesaria” para poner en marcha el proyecto, pero solo había creado “conflictos con todos los que intentan ayudar”. Tijanovskaya tampoco se conmovió por su amenaza de renunciar si sus solicitudes no estaban satisfechas, y se quejaban: “Ya estoy cansada de reaccionar a sus ultimátums”. Ella le invita a “escribir con precisión” una descripción de su papel: “De qué áreas puedes ser responsable y que asuntos puede llevar realmente”.

“Entiendo que tienes demasiadas tareas, y creo en tus sinceros intentos de organizar el trabajo a pesar de todas las dificultades. Pero me parece que estás tratando de tomar demasiado de tí mismo”, le escribe. “El proyecto de pasaporte requiere participación a tiempo completo, y simplemente no tienes ese tiempo. Una gran cantidad de energía también entra en conflictos internos. Eso es lo que llamas ser ‘responsable’: un año entero desperdiciado y luego eliminas la responsabilidad de tí mismo”.

El tinglado pierde a un puntal

El 26 de junio del año pasado Kavalevski cumplió con su ultimátum, informando en privado a sus “colegas y socios” de su renuncia al UTC. Adoptando un tono diplomático, declaró que era “un honor servir al pueblo de Bielorrusia en el equipo de Sviatlana Tijanovskaya”, y agradeció a los destinatarios por su “apoyo genuino”, lo que ayudó al UTC a “emprender muchas iniciativas de política exterior audaces, algunas de ellas sin precedentes”. Miro hacia los bielorrusos para “la restauración de la soberanía y la preservación de la independencia de nuestra nación”. Firma: “¡Viva Bielorrusia!”

Menos de una hora después, la NED (National Endowment for Democracy) entra en cólera. El tinglado se les puede venir abajo y no lo pueden consentir. Su presidente, Damon Wilson, responde a la dimisión de Kavalevski: “Gracias por hacérmelo saber. Estaría dispuesto a entender mejor. ¿Algún plan para pasar por Washington?”

La respuesta de Wilson sugiere que el funcionamiento interno del UTC les resultaba un misterio. El correo electrónico de Wilson se envió pocas semanas después de que la NED entregara a Tijanovskaya su Medalla de Servicio a la Democracia. Se desconoce cuánto dinero le entregó la NED, que terminó desapareciendo en la “coordinación”.

Por fin, en enero se emiten los pasaporte de la “Nueva Bielorrusia”, pero el chasco es terrorífico: ningún país reconoce el documento como legítimo. No se puede utilizar en viajes, ni en ninguna ceremonia oficial. Incluso Lituania, los padres adoptivos de Tijanovskaya, rechaza su legalidad. Remigijus Motuzas, presidente del Comité de Asuntos Exteriores del parlamento lituano, señala que los exiliados bielorrusos tradicionalmente se han basado en otros medios para adquirir documentos de identificación locales. Los “pasaportes” alternativos sólo pueden comprarse con fines “simbólicos”.

Con las subvenciones llegan los escándalos

Cualquier victoria que Tijanovskaya pudiera reclamar de la emisión del “pasaporte” se extinguió rápidamente por una serie de escándalos en los meses siguientes. En junio, el Comité Noruego de Helsinki publicó una auditoría que condenaba a BY Help, una colectivo de ayuda a la oposición bielorrusa está estrechamente vinculado al UTC. La investigación destapó importantes “irregularidades”, como recibos falsificados, incumplimiento constante de las obligaciones establecidas, los estándares de información risibles y la protección de datos al azar, lo que llevó a una filtración masiva de información interna.

No mucho después, otro grupo de apoyo bielorruso estrechamente relacionado, llamado BYSOL, fue empujado de manera similar a una controversia después de que varios voluntarios y miembros del personal acusaran al jefe de la organización, Andrey Stryzhak, de acoso sexual. Stryzhak amenazó con castigar financieramente y difamar a sus víctimas como agentes del KGB si se atrevían a hablar. En septiembre BYSOL redujo las responsabilidades de Stryzhak para manteneerlo en su cargo.

Un mes antes, aparecieron imágenes de Tijanovskaya aceptando 15.000 euros bajo cuerda de los servicios de seguridad de Bielorrusia, después de las elecciones presidenciales de Minsk. A cambio, acordó grabar un vídeo que instaba a los manifestantes a dejar de enfrentarse a la policía y le permitieron cruzar la frontera hacia Lituania. En el vídeo parecía feliz, bromeando con los oficiales del KGB y discutiendo su marcha a Vilna.

El contenido de la grabación contrasta con el relato de Tijanovskaya de su vuelo forzoso, como dijo en junio en una entrevista titulada “Yo era una madre que se quedaba en casa hasta que me presenté a la presidencia”. Durante el programa afirmó que el KGB la chantajeó y la intimidó para que huyera, amenazando con ser encarcelada y separada de sus hijos, con la perspectiva de que sufrieran abusos en orfanatos administrados por el gobierno.

Las mentiras van detrás de los escándalos

Era otra de sus mentiras: sus hijos habían salido para Vilna meses antes. Los engaños de Tijanovskaya sobre su salida de Bielorrusia provocaron la condena de los miembros de la oposición local. Algunos afirman que ni siquiera había querido estar en Minsk durante las elecciones y que había tratado de huir del país con anticipación. No está claro si estas revelaciones condenatorias jugaron algún papel en la reciente decisión de las autoridades lituanas de rebajar la protección de su estado.

Desde 2020 Vilna ha desperdiciado aproximadamente un millón anualmente para proteger a la “presidenta interina”, tanto en Lituania como en el extranjero: coches de escolta, mantenimiento de una propiedad lujosa… Cientos de miles de euros se gastaron en salas especiales donde Tijanovskaya entretenía a invitados extranjeros.

Los lituanos se han hartado. A la “presidenta interina” le han ordenado desalojar su residencia de lujo. Mientras tanto, las relaciones entre Minsk y Washington se han descongelado milagrosamente desde la liberación de los prisioneros, a cambio del alivio de las sanciones. Los diplomáticos bielorrusos han hecho propuestas a sus homólogos europeos, buscando una relajación de las restricciones económicas y un restablecimiento de las relaciones diplomáticas.

El escenario está listo para el colapso del castillo de naipes de Tijanovskaya y su UTC, financiado por Occidente. Pero se irá con las manos llenas. No tendrá que rendir cuentas a la Unión Europea y Estados Unidos por el desperdicio de las subvenciones concedidas para impulsar su candidatura.

Kit Klarenberg https://thegrayzone.com/2025/10/29/leaks-eu-us-belarusian-opposition/

Rusia prueba el misil de crucero Burevestnik con carga nuclear

Es otra señal de advertencia a la OTAN: Rusia ha probado con éxito su misil de crucero Burevestnik con capacidad nuclear. Putin ha advertido que es capaz de evadir cualquier sistema de defensa.

Aunque los misiles de crucero suelen tener un alcance más corto que los balísticos, el general Valery Guerasimov reveló que el Burevestnik voló aproximadamente 14.000 kilómetros y permaneció en el aire durante casi 15 horas durante la prueba.

La prueba, realizada la semana pasada, es una señal de que el Kremlin nunca cederá a las presiones de Occidente. El momento de la prueba se entiende como un mensaje para Estados Unidos y Europa.

Presentado por primera vez en 2018, el misil Burevestnik es la respuesta de Moscú a la expansión de los misiles de los Estados Unidos después de la retirada de Estados Unidos del Tratado de Misiles Antibalísticos de 1972 y la continua expansión de la OTAN hacia las fronteras de Rusia.

También conocido como Storm Petrol y designado por la OTAN como SSC-X-9 Skyfall, el Burevestnik está equipado con un motor de propulsión nuclear, lo que le otorga un alcance prácticamente ilimitado. Puede mantener un vuelo autónomo durante meses. Rusia lo promociona por como un proyectil invencible frente a las defensas de misiles actuales y futuras debido a su impredecible trayectoria de vuelo y largo alcance.

Putin ahora ha dado instrucciones a Guerasimov para decidir cómo se debe clasificar la nueva arma y preparar la infraestructura necesaria para su despliegue.

El misil puede llevar una variedad de cargas útiles, desde explosivos convencionales hasta ojivas nucleares.

Vuela a altitudes extremadamente bajas y posee capacidad de maniobra, permitiéndole penetrar eficazmente sistemas de defensa antimisiles. En cambio, los misiles balísticos siguen una trayectoria parabólica y alcanzan altitudes mucho más elevadas antes de descender hacia su objetivo.

Suelen estar equipados con sistemas de navegación avanzados, como GPS y radares, lo que les permite ser muy precisos en sus impactos. Otros misiles, especialmente los balísticos, dependen más de la inercia y no son tan precisos.

Este tipo de misiles se emplea en ataques contra objetivos concertos, mientras que los balísticos suelen ser usados para ataques estratégicos a gran escala. “Es una mercancía única que nadie más en el mundo tiene”, dijo Putin durante una reunión con los generales que supervisan las operaciones en Ucrania.

La guerra contra Rusia es a fecha fija

Ya no falta casi nadie por pronunciarse. La guerra contra Rusia no va a ser una sopresa. Alemania dice que comenzará en 2029, Reino Unidos adelanta la fecha un año y ahora Francia dice que empezará dentro de “tres o cuatro años”.

“La defensa es un proceso a largo plazo, pero hoy mi desafío es a corto plazo. No soy el único [en pensarlo]: es una observación compartida”, ha afirmado el general Fabien Mandon, Jefe del Estado Mayor de la Defensa durante una audiencia en la Asamblea Nacional.

El 13 de julio durante su tradicional discurso en el Hôtel de Brienne, el presidente Macron anunció una aceleración en la implementación de la Ley de Planificación Militar, con un aumento previsto del presupuesto del ejérito a 64.000 millones de euros para 2027, dos años antes de lo previsto.

El general francés calificó al rearme como una emergencia. La situación internacional “se está agrietando por todas partes”, declaró el general francés, empezando por Europa. “La guerra continúa en nuestro continente”, insistió.

“Todos podemos esperar que esta guerra [de Ucrania] termine, y todos estamos trabajando para ponerle fin. Pero ¿será la última? Estoy aquí para garantizar la protección del pueblo francés y los intereses de nuestro país. En 2008, el primer ataque en Georgia. En 2014, el ataque en Crimea. En 2022, otro ataque. No creo que sea el último. Espero que sí. Pero apostar a que será el último y a que nunca volverá a ocurrir en nuestro continente es negarse a reconocer parte del riesgo que pesa sobre nuestras sociedades”, explicó a los diputados.

Naturalmente, la culpa la tiene Rusia, que ha iniciado las hostilidades por doquier, para lo cual Madon tuvo que callar que el plan francés de rearme es anterior a 2022. Por eso la prioridad no son las pensiones, ni los derechos sociales. Lo único que preocupa es la guerra, la gran tapadera que sirve para ocultar la crisis económica y los recortes a los trabajadores.

La industria armamentista “es la prioridad absoluta” porque Rusia se ha vuelto “muy superior a la de los europeos en áreas críticas”, como municiones y equipos militares importantes. Los rusos “producen con gran rapidez y cuentan con la experiencia de tres años de guerra. Han aprendido a reorganizarse con un objetivo claro: ser capaces de enfrentarse a la OTAN”, continuó.

El Kremlin “cuenta con una base industrial plenamente movilizada” para la guerra y “podemos imaginar que, una vez firmada la paz o finalizada la lucha, Rusia seguirá armándose durante años”, añadió Mandon.

En fin, un panfleto delirante de principio a fin para infundir pánico y que los trabajadores se aprieten el cinturón todavía más. Rusia “es un país que podría verse tentado a continuar la guerra en nuestro continente” y “este es el factor determinante de lo que estoy preparando”, resumió.

China también está en la lista negra

Naturalmente, al general francés no le basta con Rusia; al otro lado del mundo, China también está en la lista negra. Ha alcanzado un nivel tal de calidad “que debe tenerse absolutamente en cuenta”, afirmó.
“La pregunta para mí es en qué momento China, que está asumiendo una responsabilidad diferente a escala internacional, utilizará su poderío militar y decidirá avanzar hacia una visión diferente del mundo. Como podemos ver, existe un deseo de redefinir las normas internacionales”, explicó.

En estas condiciones, el objetivo del ejército francés es estar preparado “para una conmoción en un plazo de tres o cuatro años”. Esa conmoción podría ser una especie de prueba, que “quizás ya exista en su forma híbrida, pero de forma más violenta”.

En fin, el general pidió más dinero a los diputados, que deben olvidarse de que Francia ya no puede pagar sus deudas. Deben votar a favor del proyecto de ley de presupuestos para el año que viene. Es fundamental, insistió. “Ya en la percepción, si nuestros potenciales rivales, nuestros adversarios, perciben que nos esforzamos por defendernos y que tenemos esta determinación, entonces pueden rendirse. Si sienten que no estamos preparados para defendernos, no veo qué puede detenerlos”, concluyó.

Los países europeos tratan de impedir la cumbre de Budapest entre Trump y Putin

La cumbre de Budapest entre Tump y Putin que, según Trump, debía celebrarse “en dos semanas”, probablemente se retrasará debido a las maniobras de quienes se oponen a una solución negociada, y quizás también porque Rusia no quiere hablar antes de su reunión con Xi Jinping en Seúl.

No obstante, según Maria Zajarova, los rumores de cancelación de la cumbre son especulaciones, aunque no cabe excluir un sabotaje del estilo del NordStream… pero sin necesidad de explosivos.

La Unión Europea intenta, si no descarrilar, al menos cambiar el formato de la reunión en la capital húngara. Ha trabado una verdadera intriga diplomática. Bruselas intenta controlar el programa político de Trump a la desesperada porque lo considera como una capitulación.

Zelensky ha viajado urgentemente a Londres, donde se ha reunido con representantes de la “coalición de los voluntarios” que encabeza el primer ministro británico, Keir Starmer.

Es una respuesta a la exclusión de Ucrania de la reunión, lo que está provocando un creciente descontento en las capitales europeas. El presidente ucraniano también viajará a Bruselas.

Este revuelo indica que las negociaciones de Bidapest, si finalmente se celebran, pueden resultar decisivas y en ellas no hay sitio paea Ucrania ni para la Unión Europea.

Los cabecillas europeos se aferran a la exclusión de Ucrania en unas negociaciones que le conciernen. Macron ha pedido a Trump y Putin que inviten a Zelensky a las conversaciones en Budapest. Debió haberlo pensado antes e impedir que Biden y Boris Johnson sabotearan las de Estambul al comienzo de la guerra. Ahora todas las cartas están sobre la mesa; hay ganadores y perdedores.

En Bruselas están todos con el estómago revuelto. Kaja Kallas ha confesado que la visita de Putin a Hungría, un país miembro de la Unión Europea, “no es muy agradable”, y también ha pedido que Ucrania y la Unión Europea estén presentes en la cumbre. Zajarova ha calificado los comentarios de Kallas de “poco inteligentes”. En el lenguaje común, la ha llamado idiota, algo que en el Viejo Continente no es ninguna novedad. Definitivamente, no se puede ser más torpe.

Con razón, Europa se preocupa por una posible revisión de la arquitectura de seguridad del Continente sin tener en cuenta las opiniones de los europeos. Es la consecuencia de llegar al cole sin hacer los deberes. Debieron haberlo pensado antes. Ahora es posible que tengan que pagar un precio muy elevado. Por lo demás, los europeos de a pie tendrán que aguantar la avalancha que preparan los medios de comunicación sobre la claudicación de Trump ante Putin.

Mientras se intensifica la verborrea, los preparativos prácticos para la posible reunión siguen su curso. Lavrov y Marco Rubio mantuvieron una conversación telefónica en la que abordaron los preparativos de la cumbre.

Por su parte, el ministro de Asuntos Exteriores búlgaro, Georgui Georguiev, ha manifestado que abrirá un corredor aéreo para que el avión de Putin llegue a Budapest. Se puede interpretar como una demostración de que Bulgaria no está tan lejos de Hungría como parece.

Los británicos podrían recurrir a otra provocación

A pesar de los intensos preparativos diplomáticos, en torno a la reunión hay un clima de incertidumbre. Según el Daily Express, el Kremin ha advertido de una amenaza de atentado en Budapest. La inteligencia británica podría estar detrás de la provocación.

Un oficial de inteligencia, Andrei Bezrukov, ha propuesto trasladar la reunión a Dubai, alegando que el gobierno laborista prepara “una operación traicionera”. El servicio secreto británico, los asesinos del MI6, disponen de numerosos medios para desestabilizar la situación, incluyendo la eliminación de dirigentes políticos y la organización de golpes de Estado en terceros países.

En su momento planearon el asesinato de Slobodan Milosevic y Gadafi. En 1996 pagaron 100.000 libras esterlinas a un grupo local para intentar asesinar al dirigente libio.

El G7: otra jaula grillos

A medida que se acerca la fecha, han surgido diferencias en el G7 sobre el destino del dinero ruso robado. Estados Unidos se negó a apoyar la propuesta de transferir a Ucrania 140.000 millones de dólares congelados por las sanciones, afirma Bloomberg.

Los estadounidenses han mostrado sus reservas sobre la estabilidad de los mercados mundiales y también dicen que, tras las negociaciones en Budapest, la situación en torno a Ucrania podría cambiar por completo la situacion del botín. Ya no sería necesario seguir robando, dice Bloomberg. En otras palabras, los europeos deberían devolver el dinero que se han gastado y pagar los intereses correspondientes.

La postura estadounidense debilitará las posiciones ucranianas y europeas en las próximas negociaciones… si es que a alguien le importan aún lo que digan los europeos.

Misiles rusos alcanzan un centro de mando de la OTAN en Ucrania

La noche pasada, un búnker de mando que albergaba a oficiales de la OTAN en Ucraniafue alcanzado por misiles rusos. Un taller de fabricación de motores para drones en la región de Zhulyany también fue destruido.

Un centro de entrenamiento para 100 personas cerca del aeropuerto de Boryspil fue destruido. Una docena de personas murieron y 17 fueron evacuadas en ambulancia.

Si bien tanto el gobierno ucraniano como la OTAN reconocen la eficacia de los ataques rusos contra objetivos militares, guardan silencio sobre las dianas concretas y las consecuencias de su destrucción.

Peroo luego aparecen los obituarios de los oficiales ucranianos y de la OTAN muertos en “accidentes” en los medios de comunicación ucranianos y occidentales.

Recientemente, las fuerzas militares rusas han lanzado varios ataques contra campos de entrenamiento y puestos de mando del ejército ucraniano que albergan a instructores y asesores militares occidentales.

Con cada golpe estallan otros tantos escándalos en Ucrania. Al mando del ejército ucraniano le acusan de negarse a aprender de sus errores. En realidad, poco después de que el campo de entrenamiento fuera destruido, un gran contingente de tropas fue desplegado allí nuevamente, lo que obligó al ejército ruso a lanzar un segundo ataque.

Europa será lo que Trump y Putin acuerden en Budapest

Parece que finalmente Trump y Putin se van a reunir en Budapest, una cumbre cargada de simbolismo, donde está en juego mucho más que el destino de Ucrania. Tras la teatralidad diplomática, se está renegociando la balanza de fuerzas y ahí Europa no tiene nada que decir, ni sequiera en lo que le concierne directamente.

Bruselas observa y se enfada porque se ha quedado fuera. Por eso lleva tiempo tratando de boicotear los planes de Trump.

Si la reunión se celebra, lo cual está por ver, de ella no va a salir un alto el fuego, porque Rusia no quiere un acuerdo provisional al estilo de los de Minsk. Lo que se va a gestar en la capital húngara va mucho más allá de la diplomacia convencional.

Para Putin, es un regreso a Europa con la cabeza bien alta. La OTAN ha fracasado. Por primera vez en años, el presidente ruso pisará una capital de la Unión Europea y la OTAN.

Los que quedan fuera de juego son los europeos, con las excepciones conocidas, como la de Viktor Orban, que hace lo que Bruselas no es capaz: tender la mano a ambas potencias. La posición de Hungría en Europa central es significativa. Seguir diciendo que Orban es “prorruso” es una auténtica estupidez, propia de la retorcida retórica de los medios europeos. El presidente húngaro ha triunfado frente a Bruselas.

Para Estados Unidos, es otra maniobra en su intento de contener su desplome en el mundo, aparte de que Trump vuelva a aparecer como el “pacificador”.

No hay más que dos posibilidades: o bien la continuación de los enfrentamientos con Rusia, o bien un nuevo equilibrio de fuerzas, por frágil que sea. Desde luego que de Budapest no va a salir reforzada la multilateralidad. Unos hablan y los demás escuchan, aunque tampoco será una reedición de la Guerra Fría porque, en efecto, hay otros protagonistas, como China, cuyos intereses tienen que ser atendidos.

Los que van a recibir un duro golpe son los caciques europeos, empeñados en mantener la guerra en Ucrania, acechar a Rusia y saboterar cualquier intento de negociación con Rusia. Pero Bruselas no es más que un testigo mudo y no un protagonista de lo que ocurre en su propio continente.

Esta postración debería recordar a Von der Layen y su camarilla que la seguridad es colectiva, que todos los países tienen derecho a ella, incluída Ucrania y, por supuesto, también Rusia y que, en consecuencia, los países -sobre todo los vecinos- deben hacerse concesiones mutuas y no provocar incendios delante de las narices de nadie.

Es la esencia misma del derecho internacional, muy maltrado últimamente.

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