La web más censurada en internet

Categoría: Estrategia (página 10 de 151)

Las maniobras militares ‘Dacian Fall 2025’ de la OTAN mantienen la tensión en Europa oriental

Las relaciones entre la OTAN y Rusia siguen siendo tensas, con un clima de incertidumbre en Europa oriental. Por parte de la OTAN no hay ningún interés en relajar la situación. Todo lo contrario. Quiere estrechar filas y demostrar a Rusia que es capaz de actuar rápida y coordinadamente en cualquier situación.

Desde el lunes diez miembros de la Alianza participan en el ejercicio “Dacian Fall 2025”, desplegado en varias sedes de Rumanía y Bulgaria. El despliegue demuestra que la OTAN combina la preparación militar con la estrategia política.

Las maniobras involucran a más de 5.000 soldados y unos 1.200 vehículos, distribuidos en diferentes áreas para simular diversas situaciones operativas.

Entre los participantes se encuentran los miembros fundadores de la OTAN, Francia, Italia y Portugal, así como miembros más recientes como Macedonia del Norte. El ejercicio tiene como objetivo poner a prueba la coordinación entre los aliados y verificar la capacidad de las fuerzas para moverse con rapidez, proporcionando al mismo tiempo el apoyo logístico necesario para operaciones complejas.

Desde principios de este año, las provocaciones de la OTAN contra Rusia han aumentado considerablemente, con el pretexto de incursiones de drones y aeronaves rusas en el espacio aéreo de países miembros de la OTAN, como Polonia, Rumanía y Estonia.

El entrenamiento militar es un mensaje claro: la OTAN no va a reajar el cerco de Europa oriental en ningún momento. Los escenarios probados ayudan a identificar puntos débiles, afinar los intercambios entre unidades y garantizar que todos los miembros puedan actuar en armonía en caso de agresión.

Rusia recicla los misiles antitanque soviéticos para combatir los drones

Los drones son una de las herramientras de ataque más poderosas que han aparecido en los campos de batalla de Ucrania. Aún no hay un antídoto eficaz, a pesar de que la Unión Europea quiere construir un “muro antidrones” y no tiene la más remota de idea de la manera de hacerlo.

En la guerra entre Rusia y Ucrania, ambos bandos se esfuerzan por desplegar sus más recientes descubrimientos tecnológicos. El último anuncio ruso es un misil antitanque adecuado contra los drones Baba Yaga (1).

Pero no es tan nuevo sino una nueva versión del misil antitanque Vikhr, diseñado al final de la era soviética, en la década de los ochenta, señala Defense Express (2). Según la empresa Kalashnikov, que supervisa su producción, el proyectil tiene una capacidad de defensa modernizada que permite neutralizar los ataques occidentales.

Cuando se introdujo en 1985, el Vikhr ya estaba equipado con tres tipos de cohetes: combinados, de impacto y de proximidad. Este último, que se supone que aumenta su eficiencia contra aviones o helicópteros, ofreció un alcance de cinco metros. En otras palabras, el nuevo arma antidrones existió hace casi cuarenta años; es un proyectil reciclado.

En una entrevista transmitida por los medios rusos, Alan Lushnikov, director de Kalashnikov, aseguró que el trabajo de diseño se completó y que el misil solo requería pruebas de vuelo antes de que entrara en producción.

El Vikhr utiliza una guía láser semiactiva y puede ser disparado desde los helicópteros de ataque Mi-28NM o Ka-52. Con un alcance de unos diez kilómetros, sigue siendo formidable contra los vehículos blindados, pero está por ver si ofrece las mismasa prestaciones ante los enjambres de drones ucranianos, ahora capaces de saturar las defensas más sofisticadas.

Rusia no es la única que prueba las armas existentes contra los drones. Ucrania. El ejército de Estados Unidos ha adaptado cohetes APKWS de 70 milímetros para este propósito. Pero la diferencia es notable: estos disparos se realizan desde plataformas terrestres o aviones de ala fija.

Al resucitar el Vikhr, Moscú está tratando de imitar una tendencia mundial, pero a partir de equipos antiguos.

(1) En la cultura eslava Baba Yaga es una bruja malvada. Surca los aires creando tempestades a su paso. A menudo acompaña a la muerte en sus viajes, devorando las almas de las personas. Coloquialmente los rusos llaman así a cierto tipo de drones ucranianos.
(2) https://en.defence-ua.com/industries/russia_pushes_35_year_old_vikhr_atgm_as_innovative_upgrade_for_shooting_down_uavs-15600.html

Nueva cumbre entre Estados Unidos y Rusia para alcanzar la paz en Ucrania

El jueves Trump y Putin charlaron por teléfono durante casi dos horas, aunque en sus declaraciones públicas el estadounidense se había mostrado poco conciliador el ruso. “También dedicamos mucho tiempo a hablar sobre el comercio entre Rusia y Estados Unidos una vez finalizada la guerra con Ucrania”, declaró Trump.

El Kremlin describió el intercambio como “extremadamente franco y de confianza”, seguido de otro entre diplomáticos de ambos países y, finalmente, el anuncio de una nueva cumbre en Budapest. “Hemos acordado una reunión de nuestros asesores principales la próxima semana”, declaró Trump. La delegación estadounidense estará encabezada por el secretario de Estado, Marco Rubio

La reunión podría tener lugar en dos semanas, según Trump, que calificó la Guerra de Ucrania como “ignominiosa”. Trump recibió ayer a Zelensky en la Casa Blanca para informarle de su conversación con Putin.

Trump y Putin se reunieron en Alaska el 15 de agosto y los repetidos ataques ucranianos posteriores han sido una provocación para acabar con cualquier posibilidad de llegar a un acuerdo.

Los medios insisten en el bulo de que Ucrania va a pedir misiles Tomahawk para seguir atacando objetivos en el interior del territorio ruso. En realidad, lo que pretende es vender drones en forma de “acuerdo de cooperación militar”.

Ucrania también podría importar gas natural licuado estadounidense y ejercer de vendedor ambulante, ayudando a las empresas estadounidenses a exportarlo a Eslovaquia y Hungría a través de su infraestructura de oleoductos.

Por su parte, el senador John Thune habló el jueves con su colega Lindsey Graham para volver al fracasado asunto de las sanciones, esta vez en forma de proyecto de ley para imponer aranceles del 500 por cien a los países que compren petróleo o gas ruso.

El proyecto de ley cuenta con el apoyo de una mayoría de senadores, pero lleva meses esperando porque Trump no ha dado luz verde. El presidente estadounidense adelantó que India había acordado dejar de comprar petróleo ruso, pero el gobierno de Nueva Delhi declaró desconocer dicho acuerdo.

Trump no está dispuesto a acceder a las exigencias ucranianas

Los misiles de largo alcance Tomahawk serían el arma ideal para atacar a Rusia en profundidad. Pueden recorrer 2.000 kilómetros y alcanzar sus objetivos con cierta precisión. Los europeos podrían comprarlos para dárselos a Ucrania, siempre que Washington dé luz verde.

“Es una guerra tecnológica”, donde se necesitan “miles de drones” y Tomahawks, explicó ayer Zelensky. “Ucrania produce miles de drones, pero no tenemos Tomahawk, por eso los necesitamos”. Estados Unidos “puede tener miles de drones”, añadió. “Podemos trabajar juntos y fortalecer la producción estadounidense”.

El presidente ucraniano también anunció que se había reunido con empresas energéticas estadounidenses para tratar posibles acuerdos, como la importación de gas, “y están dispuestas a ayudarnos”.

También mantuvo reuniones con importantes grupos militares. “Hablamos de defensa aérea, y después quiero explicarle en detalle nuestra postura”, declaró Zelensky.

Trump respondió que estaría interesado en los drones ucranianos, pero inmediatamente restó importancia a este interés asegurando que Estados Unidos tenía “muchos drones”, ya fueran de fabricación local o adquiridos de otros países. “No hay nada como los aviones de combate”, continuó, elogiando los B52 estadounidenses.

Pero tambien reconoció que no quería provocar a Rusia equipando a Ucrania con misiles de largo alcance, al menos no de inmediato. “Es un arma muy poderosa, pero muy peligrosa; podría significar una escalada”, dijo. El presidente ruso lo dejó claro el jueves durante su conversación telefónica.

Después de todo, la nueva doctrina es “Estados Unidos primero” y no podemos “ceder lo que necesitamos para proteger a nuestro país”, continuó Trump.

Tras la reunión con Zelensky, el presidente estadounidense no mencionó los Tomahawks en el mensaje que publicó. Reconoció que ha acordado otra cumbre en Hungría con Putin dentro de dos semanas.

“No estamos hablando de la OTAN”, porque “son los aliados quienes deben decidir dónde estamos”, admitió Zelensky por su parte, mientras que Washington no quiere que Ucrania se una a la Alianza militar. “La OTAN es la mejor, pero las armas son importantes, tener aliados de nuestro lado es muy importante, y tener garantías de seguridad bilaterales entre el presidente Trump y yo es muy importante”, añadió el presidente ucraniano.

La flota mercante china se abre paso a través del Ártico por primera vez

La flota mercante china ha completado su primer envío de contenedores a Europa a través de la Ruta Marítima del Norte, que cruza el Ártico ruso. Este tránsito, facilitado por la flota rusa de rompehielos de propulsión nuclear, ha reducido los tiempos de transporte casi a la mitad en comparación con las rutas marítimas del sur a través del Estrecho de Malaca y el Canal de Suez.

El buque de 25.000 toneladas llegó al puerto de Felixstowe, en Reino Unido, tras una travesía de 20 días desde Ningbo (China) y se espera que haga escala en los centros europeos de Roterdam y Hamburgo antes de llegar a San Petersburgo. Si bien la Ruta Marítima del Ártico reduce significativamente los tiempos de transporte, sus implicaciones estratégicas son particularmente significativas, dadas las considerables inversiones realizadas por las armadas estadounidenses y occidentales para imponer el bloqueo en alta mar contra China mediante el control del Estrecho de Malaca y otros puntos críticos.

Como ruta de transporte alternativa que evita las aguas controladas por Occidente, la Ruta Marítima del Ártico podría socavar significativamente los esfuerzos occidentales por impedir el comercio chino. Las armadas occidentales, en particular la estadounidense, han utilizado en el pasado su capacidad de proyección marítima para confiscar cargamento civil de estados adversarios y ejercer presión económica.

Un ejemplo notable de la piratería occidental actual son los ataques contra petroleros iraníes, cuya carga fue recuperada por la Armada estadounidense y revendida a Irán sin compensación. En 2020 el Instituto Naval de Estados Unidos propuso reclutar corsarios, una especie de piratas mercenarios, para atacar de forma similar a buques civiles chinos si, las relaciones se deterioraban aún más. Otros ejemplos de este tipo de acciones se han dirigido con mayor frecuencia contra buques norcoreanos e iraníes y se han llevado a cabo sistemáticamente.

Como hemos explicado, Rusia ha desplegado nueve rompehielos de propulsión nuclear, cuatro de ellos de última generación, para garantizar la navegación durante todo el año a lo largo de la Ruta del Ártico, lo que debería generar ingresos considerables. Estos buques crean canales a través del hielo, lo que permite a los buques de carga convencionales utilizar el paso. Si bien es más seguro que otras rutas, el Ártico es un punto de tránsito preferente para los países del bloque occidental, que buscan aumentar su presencia allí, lo que también podría poner en peligro el transporte de mercancías en la región. La posibilidad de un despliegue de fuerzas chinas para reforzar la seguridad marítima en el Ártico ruso se ha debatido anteriormente, aunque Rusia ya ha incrementado significativamente su presencia militar en la zona.

Los estrategas navales de imperialismo tratan de encontrar maneras de contrarrestar el creciente poder de la armada china. La solución más trillada es exigir más buques y aeronaves, pero con un presupuesto de defensa que ha alcanzado su límite, esa solución podría no ser viable. La piratería, autorizada mediante patente de corso, podría ser una herramienta de bajo costo para mejorar la disuasión y obtener ventaja en tiempos de guerra. Abordaría una vulnerabilidad asimétrica de China, cuya flota mercante ya es mucho mayor que la de Estados Unidos. De hecho, un ataque al comercio internacional de China socavaría su economía.

La tercera guerra mundial contra Rusia se adelanta a 2028

El comandante de una unidad de inteligencia ucraniana, Denis Yaroslavsky, afirma que el espionaje británico pronostica una tercera guerra mundial con Rusia a partir de 2028. Toda Europa del este quedará envuelta en llamas. Rusia no se detendrá, afirmó el oficial ucraniano.

Están haciendo todo lo posible para que la profecía se cumpla. Por ejemplo, artículos recientes han abogado por una intervención occidental cada vez mayor, al mismo tiempo que los aliados europeos han admitido que mantienen conversaciones sobre algún tipo de campaña de intervención aérea para ayudar a Ucrania (1).

Otra opción propuesta por un grupo de altos dirigentes políticos y militares occidentales es desplegar un muro antiaéreo sobre el oeste de Ucrania para derribar misiles y drones rusos, con la posibilidad de extender este escudo —una zona de exclusión aérea efectiva— sobre Kiev.

En Estonia estalló la histeria tras el avistamiento de “hombrecillos verdes” rusos en la frontera: “Hemos detectado grupos armados involucrados en actividades sospechosas. Claramente no son guardias fronterizos, y la situación representa una amenaza real”, declararon los guardias fronterizos estonios.

Kaja Kallas ha declarado que Rusia está “jugando con la guerra” tras una serie de incursiones de drones y cazas en el espacio aéreo de la Unión Europea. La OTAN ha reforzado la defensa antiaérea a lo largo de su flanco oriental, acusando a Moscú de poner a prueba a los miembros de la Alianza mediante cruces repetidos de fronteras con drones y una reciente incursión de aviones en territorio de Estonia. “Cada vez que un dron o avión ruso viola nuestro espacio aéreo, existe un riesgo de escalada”, declaró Kallas, que insta a Europa a “convertir su poder económico en disuasión militar”.

Pero la intimidación sicológica se agota a fuerza de repeticiones. Las campañas ya no logran el efecto deseado y el bulo ha quedado al descubierto. Lo mismo está ocurriendo con la “flota fantasma”. Francia inmovilizó un “buque ruso” que lanzaba drones hacia Europa.

Las imágenes parecían el rodaje una película de alto presupuesto: comandos franceses enmascarados atracando junto a un petrolero oxidado, fusiles de asalto en mano y la búsqueda de pruebas de que el barco había sido responsable del lanzamiento de drones rusos sobre aeropuertos daneses.

Dos días después, tras el regreso de Macron de la cumbre europea de Copenhague, el buque reanudaba discretamente su viaje. El capitán del barco fue acusado de desobedecer las órdenes de la Armada francesa de hacer escala. Como cabía esperar, no encontraron ninguna prueba de su participación en los drones que supuestamente sobrevolaron el aeropuerto de Copenhague el 30 de septiembre.

Los grandes medios de comunicación se han cansado de este tipo de fantasmadas. El diario Spectator denuncia la “flota fantasma” como un fraude ridículo (2). La compra y venta de petróleo ruso ni siquiera está prohibida. La “flota fantasma” alude a petroleros que enarbolan pabellones con escasa regulación y no están asegurados en Londres, sino que cuentan con pólizas suscritas por aseguradoras rusas, indias o chinas.

“Las incursiones de comandos [franceses] dan mucho que hablar en la televisión. Pero solo distraen del verdadero problema: los consumidores europeos de energía siguen siendo los principales financiadores de la maquinaria de guerra de Putin”, concluye el diario.

(1) https://www.telegraph.co.uk/world-news/2025/09/30/why-russia-is-testing-nato-now/
(2) https://www.spectator.co.uk/article/the-shadow-fleet-tanker-raid-was-pure-theatre/

Hacia la congelación de la Guerra de Ucrania

La reciente cumbre en Copenhague demostró una vez más la brecha entre la retórica cada vez más agresiva hacia Rusia y la práctica ausencia de resultados operativos, como el proyecto del “muro antidrones”.

Los dirigentes europeos se encaminan hacia la congelación de la Guerra de Ucrania, que se libra más bien en el plano político y comunicacional, y no en los campos de batalla.

Posponer el fin de la guerra de manera indefinida parece ahora un mal menor, teniendo en cuenta las narrativas, oportunidades políticas y económicas que se abren en tal caso.

En cuanto a las narrativas, un conflicto congelado le permite a Europa evitar dos reconocimientos que conducen a la inestabilidad política: el éxito militar de Rusia y el fracaso del proyecto “Ucrania”, concebido en Washington mucho antes de la invasión como una herramienta de desgaste estratégico de Moscú.

Reconocer esto hoy equivale a anular años de movilización política y mediática, creando una crisis de confianza en las instituciones europeas y atlánticas que construyeron su consenso interno sobre dicha narrativa. Mantener una guerra “abierta pero manejable”, por el contrario, permite controlar el daño narrativo y evitar el reconocimiento formal del resultado militar precisamente porque la guerra técnicamente aún continúa.

En el plano político, Europa recurre a la táctica clásica de utilizar crisis externas para distraer la atención de los problemas internos. Keir Starmer en Reino Unido, Macron en Francia y Friedrich Merz en Alemania, no por casualidad los miembros más activos de la llamada “coalición de los implicados”, son simultáneamente aquellos que poseen la legitimidad interna más frágil.

Igor Pellicciari https://globalaffairs.ru/articles/konflikt-i-ritorika-pellichchiari/

Estados Unidos coordina los ataques en profundidad en el interior de Rusia

Estados Unidos está estrechamente involucrado en los ataques ucranianos contra la red energética y la infraestructura de gas de Rusia, en un esfuerzo por “debilitar la economía de Putin y llevarlo a la mesa de negociaciones”, según un reportaje que publica el Financial Times (*).

En la jerga del imperialismo “llevar a Putin a la mesa de negociaciones” hay que traducirlo como un intento de imponer condiciones a Rusia, evitar la capitulación formal de Ucrania y aparentar que la OTAN no ha perdido la guerra.

Según el periódico británico, la información que Estados Unidos ha compartido con el ejército de Kiev ha permitido ataques contra instalaciones energéticas rusos clave, incluyendo refinerías de petróleo, mucho más allá de la línea del frente.

Este apoyo, no reconocido hasta ahora públicamente, se ha intensificado desde mediados de este verano y ha desempeñado un papel clave para que Ucrania pueda llevar a cabo los ataques que Biden había desaconsejado previamente. Esos ataques han elevado los precios de la energía en Rusia y han llevado a Moscú a reducir sus exportaciones de diésel e importaciones de combustible.

Los servicios de inteligencia estadounidenses ayudaron al ejército ucraniano a planificar rutas, establecer la altitud, el cronometraje y tomar decisiones sobre los objetivos, lo que permite que los drones unidireccionales de largo alcance de Ucrania evadan las defensas antiaéreas rusas.

Washington participó activamente en todas las etapas de la planificación de esos ataques. Un dirigente estadounidense confiesa al periódico que Ucrania seleccionó los objetivos para los ataques de largo alcance y que Washington posteriormente proporcionó información de inteligencia sobre los sitios más vulnerables.

¿Una cortina de humo?

La publicación del reportaje, independientemente de su veracidad total o parcial, tiene por objeto enfrentar a Estados Unidos y Rusia y frustrar el acercamiento del gobierno de Trump a Rusia. Es probable que las actividades atribuidas a Estados Unidos las esté ejecutando Reino Unido, y el Financial Times y sus inspiradores intenten crear una cortina de humo.

Pero un nuevo informe de primera línea ha arrojado un poco más de luz sobre la participación occidental en los ataques ucranianos en profundidad, lo que sin duda confirmaría lo anterior. Esta vez la información procede de una fuente militar ucraniana.

La información analiza el ataque ruso del 10 de octubre, que causó cortes de electricidad en muchas ciudades, incluida Kiev. La defensa antiaérea no pudo repeler el ataque en masa de los drones rusos Geran. Fracasaron los misiles Patriot y Samp-T que protegen las ciudades ucranianas, y principalmente a Kiev, porque se quedaron sin munición y el tiempo de recarga fue largo.

Cuando hay docenas de drones volando, la recarga se convierte en un problema crítico, por no hablar de los misiles Iskander, que vuelan con cambios de trayectoria impredecibles y son casi imposibles de derribar. El informe ucraniano añade de que la defensa antiaérea es un sistema único y que, a menudo “existe una barrera lingüística” y los operadores “no se entienden entre sí”.

Por lo tanto, al menos “algunos” de los operadores de la defensa antiaérea son los aliados de Ucrania que no hablan ucraniano. Es lo que Putin ha descrito como una guerra de la OTAN contra Rusia, que ha dado lugar al anuncio de Trump de que está estudiando el envío de misiles Tomahawk a Ucrania si Putin no hinca la rodilla.

Es la primera vez que Ucrania lo admite abiertamente. Pero, una vez más, es posible que se trate del envío de un “mensaje” al Kremlin. A diferencia de los anteriores misiles entregados a Ucrania, los Tomahawk solo se utilizarían en ataques profundos.

Lukashenko, que ha ejercido de mediador clave con el gobierno de Trump, describe las declaraciones sobre los Tomahawk como una típica táctica de negociación de Trump.

En cualquier caso, demuestran la profunda implicación de la OTAN en la guerra y justifican aún más la continuación de la campaña rusa. La entrega de los Tomahawk sería una escalada que traspasaría las “líneas rojas”, impediría un final rápido de la guerra y garantizaría la conquista del programa máximo de Rusia. Quedaría más claro que nunca que la guerra es una batalla existencial para Rusia y, por lo tanto, solo puede resolverse satisfactoriamente con la disolución completa y decisiva del Estado ucraniano tal se forjó en 2014.

Esto demostraría aún más a los rusos que las treguas son inútiles, ya que el período de entreguerras solo serviría para impulsar un gigantesco rearme de Ucrania, sin nuevas limitaciones de armamento, ni siquiera estratégicas, como los Tomahawk.

(*) https://www.ft.com/content/f9f42c10-3a30-4ee1-aff7-3368dd831c8c

Rusia destruye la infraestructura ferroviaria de Ucrania

El jueves pasado la actuación de Putin en la conferencia del Club Valdái provocó fuertes reacciones internas, algunas de las cuales se hicieron públicas. A Putin le críticaron las concesiones hechas a Trump, sin contrapartidas. En sus negociaciones, se lo había puesto fácil, aceptando detener los ataques a la infraestructura energética civil de Ucrania durante 30 días.

Putin quería reforzar la disuasión, amenazando con represalias si Trump intensificaba las hostilidades suministrando el misil Tomahawk a Alemania, Reino Unido, Canadá u otros estados miembros de la OTAN para su redespliegue en Ucrania; o autorizando a los alemanes a disparar el misil Taurus contra objetivos en el interior de Rusia.

Como cabía esperar, Polonia y Ucrania no le imitaron e intensificaron sus ataques con drones y misiles contra la infraestructura energética rusa, incluyendo las estaciones de bombeo de petróleo, las instalaciones de almacenamiento de petróleo, los gasoductos y plantas de procesamiento, las terminales portuarias y las refinerías de petróleo.

Entonces, el Presidente ruso reunió sin previo aviso al Consejo de Seguridad, el Ministerio de Defensa, el Estado Mayor y los comandantes militares de los grupos del frente. Levantó las restricciones: el ejército ruso atacará las centrales eléctricas y redes eléctricas que abastecen a las principales ciudades ucranianas.

La estrategia consiste en mantener la línea del frente en ebullición; mantener a los ucranianos, y por supuesto a los estadounidenses, con incertidumbre sobre la dirección en la que concentraremos nuestros movimientos terrestres. Se trata de dominio operativo, control de maniobras y dominio del factor sorpresa.

Putin autorizó a su portavoz, Dmitry Peskov, a advertir a Trump que no intensificara la situación con el Tomahawk. Esta fue su respuesta a la afirmación de Trump el día anterior en la Casa Blanca de que había aprobado la venta de los misiles Tomahawk.

Trump decía que eso no suponía una escalada y Peskov le salió al paso por una razón bien simple: esos misiles podrían estar equipados con ojivas nucleares.

¿Por qué destruir el transporte ferroviario ucraniano?

Las tropas rusas están intensificando sus ataques contra la infraestructura militar y logística ucraniana. El 5 de octubre el Ministerio de Defensa ruso informó que aviones tácticos, drones, fuerzas de misiles y artillería habían destruido el material rodante utilizado para el transporte ferroviario de armas y equipo militar a las zonas de combate en el Donbas.

Rusia había batido su propio récord: se dispararon 700 drones y 52 misiles durante estos ataques. Las instalaciones militares, industriales, logísticas y energéticas ucranianas fueron las más afectadas.

Pero la principal diferencia entre estos ataques y los anteriores fue la elección de los objetivos; la infraestructura ferroviaria en las regiones de Poltava y Sumy resultó especialmente dañada.

En Poltava se vieron afectadas las cocheras de locomotoras, la red eléctrica y las subestaciones de tracción. Las instalaciones administrativas y de almacenamiento, así como el material rodante.

El ejército ruso ya había intentado antes destruir la logística uraniana. Desde el otoño de 2022 ha estado atacando las instalaciones energéticas ucranianas, en particular las subestaciones eléctricas que abastecen la red ferroviaria. La idea es simple: Ucrania carece de locomotoras diésel; la mayoría de los ferrocarriles ucranianos funcionan con electricidad. Sin electricidad, las locomotoras eléctricas no funcionan.

Sin embargo, el régimen de Kiev encontró una solución. Las subestaciones eléctricas se restauraron rápidamente, o incluso se reemplazaron, gracias al suministro de equipos desde Europa. Sobre ellos se construyeron caponeras: potentes fortificaciones de hormigón que protegen contra drones y misiles. Los ucranianos recibieron ayuda de sus aliados de Europa del este, que comenzaron a suministrarles viejas locomotoras diésel.

Rusia cambió entonces de táctica y atacó directamente las locomotoras. Durante el verano los rusos lanzaron ataques masivos contra la logística ferroviaria. La mayoría de las armas y municiones llegan a Ucrania por ferrocarril. Luego se cargan en pequeños camiones, o incluso minibuses, para su entrega en el frente.

Rusia ha destruido más de 200 locomotoras desde el inicio de la guerra

Esta táctica de dispersión de suministros fue desarrollada por los estadounidenses. Por lo tanto, el ferrocarril es un eslabón clave en la logística del ejército ucraniano. Si se destruye incluso la mitad de las locomotoras, el suministro a las unidades del frente, al menos en zonas clave, se verá amenazado.

Rusia ha destruido más de 200 locomotoras desde el inicio de la guerra. Primero atacan con misiles Iskander y luego rematan con drones Geran. En octubre un dron Geran-3 impactó en Chernihiv contra un tren en movimiento, por primera vez en la historia. Inmovilizó la locomotora que iba en cabeza, obligando al convoy a detenerse. Los siguientes drones atacaron entonces el tren cisterna. Toda la carga fue incendiada.

El Geran-3 está equipado con cámaras de visión nocturna y modernos sistemas de guía. Son capaces de identificar objetos en movimiento en tiempo real. Estos dispositivos se mantienen contacto con el operador a varios cientos de kilómetros de distancia. Están equipados con un motor a reacción. Vuela a velocidades de entre 400 y 600 kilómetros por hora a una altitud máxima de 5 kilómetros y pueden maniobrar en vuelo.

El dron detecta la radiación emitida por las estaciones de guiado de misiles y las evade. Para los sistemas de defensa aérea militar convencionales, el Geran-3 es un objetivo muy difícil.

La destrucción de las locomotoras ucranianas es una tarea crucial porque es extremadamente difícil cubrir rápidamente la escasez de locomotoras diésel. Por lo tanto, es necesario crear grupos separados de drones cazadores de locomotoras.

El cambio de táctica

Rusia ha comenzado a recurrir a tácticas de “supresión total” del enemigo. Al mismo tiempo, intenta interrumpir los suministros del ejército ucraniano al frente porque es inútil aislar completamente Pokrovsk, Kupiansk y Seversk, por ejemplo, destruyendo puentes. A los soldados ucranianos hay que darles la oportunidad de retirarse. Al fin y al cabo, es durante la retirada —como ocurrió, por ejemplo, en Avdeievka— cuando sufren las mayores pérdidas.

Hay otras dos razones que explican los ataques a gran escala contra la logística ferroviaria. La industria militar rusa ha aumentado su producción de drones y misiles. Han comenzado los ataques en enjambre.

Cuando se celebre la cumbre del Foro APEC en Corea del sur del 27 de octubre al 1 de noviembre, donde se reunirán los dirigentes mundiales, los rusos habrán intensificado sus ataques. Son argumentos sólidos para presionar a Estados Unidos, demostrar que la defensa de Ucrania se está desmoronando y que deben capitular. Por su parte, Trump debe retirarse de la coalición antirrusa a la que se reincorporó recientemente para evitar encontrarse en el bando perdedor.

La Casa Blanca atraviesa una crisis presupuestaria y no ha logrado ninguna victoria importante en política exterior. Para que los republicanos conserven su mayoría en el Congreso debe proclamar el fin de la Guerra de Ucrania.

Al destruir los restos del complejo militar-industrial, energético y logístico de Ucrania, Rusia está transformando su ventaja militar en una ventaja política.

……………………………

El 23 de septiembre Trump anunció que Rusia era un “tigre de papel”. Una semana después, ante su asamblea de dirigentes militares, atacó personalmente a Putin. “Debería haber librado esta guerra en una semana”. Le dijo que llevaba cuatro años con una guerra que “debería haber durado una semana. ¿Eres un tigre de papel?”.

Trump también descartó cualquier negociación para poner fin a la guerra, y puso el ejemplo de Vietnam ante la tripulación del portaviones Harry Truman el 5 de octubre: ellos habrían ganado fácilmente en Vietnam y Afganistán. Pueden ganar “todas las guerras fácilmente. Pero nos volvimos políticamente correctos”. Pero “ya no somos políticamente correctos […] Estamos ganando […] Ya no queremos ser políticamente correctos”.

Trump ha comenzado a atacar personalmente a Putin: “Estoy muy decepcionado con él”. En respuesta, Putin dijo en privado: “No haremos olas. No nos dejaremos provocar”. El Estado Mayor, los servicios de inteligencia y Lavrov, respondieron: “La otra parte hará aún más olas”.

La guerra electromagnética de Israel

El ejército israelí también libra una guerra en la sombra en el frente electromagnético. Soldados equipados con ordenadores portátiles o furgonetas repletas de antenas acompañan a las tropas israelíes en las operaciones de exterminio de Gaza.

Otros registran constantemente una multitud de pantallas en una base subterránea, fuertemente protegida contra ataques con misiles. Su ubicación se mantiene en secreto.

Es el entorno en el que opera la discreta unidad 513. Recientemente el ejército israelí autorizó a un canal privado de la televisión a filmar por primera vez las instalaciones, con la condición de que se difuminaran los rostros de sus miembros.

Todo lo que emite ondas queda bajo la vigilancia de esta unidad. El ejército logra infiltrar mensajes en transmisiones de radio y televisión palestinas, libanesas o sirias, cuyas emisiones son interrumpidas abruptamente. “De este modo, hemos logrado emitir alertas a la población del sur del Líbano y de diversas zonas de la Franja de Gaza para que abandonen inmediatamente sus hogares en previsión de ataques inminentes” del ejército israelí, explica uno de los oficiales israelíes.

Miles de móviles también son blanco de la piratería electromagnética. “Podemos utilizar la tecnología que tenemos más allá de nuestras fronteras”, añade el oficial israelí ante las cámaras.

Los miembros de la unidad brindan apoyo cercano a las unidades de infantería y tanques en las operaciones militares en Gaza. Su misión es neutralizar drones suicidas.

“Durante la guerra de los 12 días con Irán en junio, ayudamos a neutralizar mil de estos dispositivos, de los cuales solo uno explotó en territorio israelí”, asegura otro oficial de la unidad. El sistema utilizado no solo bloquea las ondas que guían a los drones, sino que permite recuperarlos intactos.

No obstante, la unidad ya ha tenido un importante fracaso, como reconocen sus mandos. A pesar del arsenal tecnológico desplegado, no pudieron interceptar ni descifrar las señales del ataque de la resistencia palestina el 7 de octubre de 2023.

Para despertar a las ovejas hay que apagar internet

El 21 de septiembre varios drones fueron avistados sobre la base militar de Mourmelon-le-Grand, que alberga al 501 Regimiento de Tanques, que con frecuencia ha recibido a soldados ucranianos para ejercicios de entrenamiento.

La delegación militar departamental publicó un comunicado asegurando que los dispositivos eran “de origen desconocido”, que eran pequeñps, que no eran aparatos de naturaleza militar y que los habían robado (*).

Lo mismo que en Noruega, fue un chasco porque los medios ya tenían preparada una buena noticia sobre la “guerra híbrida”. En su comunicado los militares seguían diciendo que el incidente tampoco tenía relación con el nuevo Centro de Entrenamiento Táctico de Drone (CETD) del Regimiento de Artillería 51, que había entrado en servicio en marzo.

El campamento militar está en la región de Marne y tiene más de 10,000 hectáreas, estrechamente vigiladas, lo mismo que sus alrededores. El lunes la región se vio sumida en un apagón parecido al de la Península Ibérica el 28 de abril. Fue otra interrupción de la red sin precedentes. Todos los móviles estuvieron fuera de servicio durante largos periodos.

Solo los dispositivos conectados a un enrutador wifi podían acceder a internet. El lunes, la interrupción duró de 8:30 a 17:45, con una red muy inestable por la noche; el martes, de 9:30 a 21:00 aproximadamente. Al final, nadie pudo comunicarse con el exterior.

Como anunciamos en 2023, el ejército austriaco se prepara para los apagones, a los que vamos a tener que acostumbrarnos, como los vecinos de la base militar francesa, que en setiembre empezaron a escuchar el estruendo de los cañones tratando de derribar los drones. Mataban moscas a cañonazos. Literalmente.

A partir de aquí no hay más que conjeturas. ¿Los pequeños drones que sobrevolaron Marne en setiembre provocaron el corte de la red dos semanas después? ¿Es todo una coincidencia? ¿Un fallo técnico?

Los vecinos se preocuparon porque no podían contactar con sus familiares para enviarles la lista de la compra por internet. Hasta ahí llega nuestra dependencia de las redes digitales. En el mundo moderno nos han llevado a depender absolutamente de ellas, para los más pequeños actos de la vida cotidiana. Cortar las comunicaciones, interrumpir las señales e impedir las comunicaciones forma parte de una sutil estrategia de control.

Algunos han empezado a decir que para despertar a las ovejas hay que apagar internet. Los que creen que tienen el mundo en una pantalla, acaban descubriendo que nunca tuvieron nada en absoluto.

(*) https://www.lunion.fr/id750412/article/2025-09-25/info-lunion-des-drones-suspects-reperes-au-dessus-dun-camp-militaire-de-la-marne

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies