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Categoría: Economía (página 27 de 101)

Las ruinas de Ucrania son la mejor carroña para los grandes buitres capitalistas

Las grandes empresas se frontan las manos con las ruinas. Donde los demás vemos destrucción, los capitalistas ven negocio. Como en Ucrania, donde el dinero no sólo procede de la venta de armas. El futuro es espléndido. El país es objeto de una subasta y los trabajadores ucranianos se tendrán que conformar con muy poco. El dinero no va a faltar porque llegará de “ayudas” y subvenciones a fondo perdido o a muy bajos tipos de interés.

Para los buitres, la carroña es un chollo que la Fundación Bertelsmann ha estudiado en colaboración con el Instituto de Estudios Económicos Internacionales de Viena. El informe lo ha resumido el diario Handelsblatt (*).

Los bajos costes resultan muy atractivos, especialmente la mano de obra barata. Los salarios son de unos 400 dólares al mes de media, la electricidad y el combustible son baratos y los precios de los alquileres son bastante más bajos que en otros países europeos.

En 2021 unos 300.000 ucranianos trabajaron en el sector informático, el doble que en 2017. El número de estudiantes de informática es alto y empresas de éxito internacional, como Grammarly, fueron fundadas por ucranianos. Sólo unos pocos trabajadores cualificados quieren marcharse.

En 2021 la Unión Europea y Ucrania decidieron establecer una asociación estratégica sobre materias primas, en particular para reducir la dependencia europea de China. La Comisión Europea ha designado a Ucrania como proveedor de más de veinte materias primas críticas.

Las empresas ucranianas ya son socios importantes de la economía alemana. Las empresas alemanas ya han invertido en la industria de guerra y en la construcción en Ucrania, pero los buitres ven un potencial particular en la bioenergía. Ucrania tiene un fuerte sector agrícola y forestal. Los residuos generados allí se pueden utilizar como biomasa para producir calor y electricidad.

La producción de hidrógeno “azul” también es prometedora. A diferencia del hidrógeno “verde”, se produce principalmente a partir del gas natural, que abunda en Ucrania.

Ucrania se beneficia de una red de gasoductos que conectan el país con Moldavia y la Unión Europea. Se pueden utilizar líneas de gas convencionales para hidrógeno con ligeros ajustes.

Ucrania tiene importantes reservas sin explotar. Los depósitos contienen 117 de los 120 minerales industriales más utilizados, incluidos titanio, níquel, litio y tierras raras. El valor de mercado se estima en 7,1 billones de euros.

La industria metalúrgica es otro de los sectores industriales más grandes y antiguos de Ucrania. A pesar de numerosas perturbaciones, como el inicio de la guerra en 2014 y la destrucción de importantes instalaciones en 2022, los buitres creen que el sector tiene potencial de recuperación.

El inicio de la guerra afectó a los fabricantes de maquinaria, material eléctrico y material de transporte. El punto de inflexión se produjo el año pasado, cuando la demanda del ejército se disparó y las empresas tuvieron que reiniciar la producción.

Las empresas ucranianas tienen una larga experiencia en la producción de recambios de automóviles y en la realización de trabajos de mantenimiento para empresas europeas. Desde el punto de vista de los buitres carroñeros, esto tiene un gran potencial de desarrollo para la fabricación de equipos electrónicos.

También existen oportunidades de crecimiento en la industria de defensa. Desde el año pasado se han anunciado diversos proyectos conjuntas con empresas europeas para la producción de armas y municiones. Por ejemplo, la alemana Rheinmetall quiere producir munición de artillería en Ucrania con una empresa asociada local.

Ucrania también ha logrado mantener su posición en la producción de turbinas y motores para la industria aeroespacial. Es una industria con historia: el Antonov AN-225, el avión de carga más grande del mundo, procede de los tiempos de la Ucrania soviética.

La industria agrícola constituye la parte más importante del sector manufacturero de Ucrania. El estudio ve potencial de crecimiento: los recursos son abundantes y la demanda nacional e internacional es alta, y está mostrando una gran resistencia en medio de la guerra.

(*) https://www.handelsblatt.com/politik/international/ukraine-wiederaufbaukonferenz-blackrock-und-jp-morgan-bereiten-investitionen-vor/29217966.html

Putin ordena embargar los activos de Estados Unidos en Rusia

El jueves Putin firmó un decreto que establece un mecanismo para compensar los daños causados ​​a Rusia tras la confiscación de bienes y activos en Occidente por orden de Estados Unidos.

Estados Unidos está apretando las clavijas a Europa para que transfiera esos activos a Ucrania para financiar el rearme y Putin ataca la fuente del problema a través de las propiedades estadounidenses en Rusia.

El decreto se titula “Sobre el procedimiento especial para la indemnización de los daños causados ​​a la Federación de Rusia y al Banco Central de la Federación de Rusia en relación con las acciones hostiles de los Estados Unidos de América”. El gobierno ruso deberá redactar de una lista de bienes pertenecientes a personas físicas o sociedades estadounidenses, cuya propiedad podrá ser transferida mediante una decisión judicial a sociedades rusas que hayan sufrido daños a raíz de una decisión de Estados Unidos.

El mecanismo de compensación de daños se refiere a casos de pérdidas de bienes jurídicamente infundadas causadas a Rusia y a su Banco Central. La decisión que conduce a la privación de los derechos de propiedad puede provenir de un órgano judicial o de un órgano del ejecutivo estadounidense.

Si se demuestra la falta de fundamento jurídico para la privación de propiedad por parte de Estados Unidos, el daño se podrá compensar mediante una resolución judicial. El tribunal se dirigirá luego a la Comisión Gubernamental sobre el Control de las Inversiones Extranjeras en Rusia, para que le presente la lista de bienes que pueden ser utilizados para la compensación, pertenecientes a Estados Unidos, a personas relacionadas con Estados Unidos o a sociedades controladas por ellos, independientemente de su lugar de residencia.

A tal efecto, el gobierno ruso deberá establecer una relación de los activos. Según el artículo 4 del decreto, se trata de bienes muebles o inmuebles situados en el territorio de Rusia que pertenecen a Estados Unidos o a ciudadanos estadounidenses, valores y bonos pertenecientes a Estados Unidos o a ciudadanos estadounidenses en el capital de sociedades rusas y derechos inmobiliarios pertenecientes a Estados Unidos o a ciudadanos estadounidenses.

Teniendo en cuenta el principio de proporción, el tribunal puede transferir la propiedad de estos bienes como compensación por el daño causado por Estados Unidos.

La aceleración de los mecanismos de expoliación de propiedades rusas en Estados Unidos y Europa ha llevado a Rusia a reaccionar. De momento sólo contra Estados Unidos. Pero si los países europeos realmente implementan las decisiones de la Unión Europea relativas a la transferencia del 90 por cien de los ingresos de los activos rusos para financiar el rearme, no hay garantía de que Rusia no adopte medidas equivalentes al respecto.

Guerra económica: China sanciona a empresas estadounidenses de armamento

Las sanciones económicas se han convertido en una herramienta de guerra recurrente, lo mismo que los aranceles y los bloqueos. Cada vez que una potencia sanciona a otra, hay que esperar represalias.

Es una espiral que está carcomiendo los mercados internacionales. Estados Unidos ha atacado a empresas chinas como Huawei, acusándolas de espionaje y amenazas a la seguridad nacional. Estas acciones han resultado en prohibiciones de exportación y severas restricciones, afectando a las operaciones de Huawei y otras empresas chinas en los mercados mundiales.

El lunes, en el momento en que Lai Ching-te prestó juramento como nuevo presidente de Taiwán, China anunció sanciones contra tres monopolios estadounidenses de la guerra: General Atomics Aeronautical Systems, General Dynamics Land Systems y Boeing Defence, Space & Security. Estas empresas pasarán a formar parte de la lista del gobierno chino de “entidades poco fiables”, con prohibición de importar y exportar hacia China y de cualquier nueva inversión en el país.

China aprueba el bloqueo en un contexto de aumento de la tensión con Taiwán, isla a la que Estados Unidos trata como si fuera un país independiente. El nuevo presidente taiwanés, Lai Ching-te, encarna una continuación de la política de Tsai Ing-wen, marcada por las provocaciones hacia China.

Las sanciones van acompañadas de maniobras militares del ejército chino que, como dicen los medios occidentales, “rodean” la isla.

En abril Estados Unidos aprobó una importante ayuda militar a Taiwán, incluidas inversiones en submarinos. El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores chino, Wang Wenbin, respondió instando a Estados Unidos a “dejar de armar a Taiwán” y “no poner en peligro la paz y la estabilidad” en el estrecho.

La declaración marca una continuidad en la retórica de China, que denuncia el apoyo militar estadounidense a Taiwán como una amenaza directa a su soberanía y un obstáculo para la reunificación pacífica de la isla con el continente.

En Nueva Caledonia los imperialistas franceses defienden los yacimientos de níquel

La reforma del censo electoral de Nueva Caledonia pretendía asegurar para Francia las enormes reservas de níquel necesarias para la transición a las energías “verdes” y competir con China en el fabricación de vehículos eléctricos.

Los planes imperialistas chocaron con el movimiento independentista local y los disturbios podrían estimular un aumento del precio del niquel en las bolsas mundiales. La cotización de la materia prima en Londres y Shanghai superaó los 21.000 dólares por tonelada, actualizando los máximos de hace varios meses.

Los partidos independentistas kanakos luchan contra una propuesta colonial para levantar las restricciones a la exportación de níquel sin procesar y priorizar las exportaciones a las fábricas europeas de baterías de vehículos eléctricos.

“El níquel es una riqueza para Nueva Caledonia”, dijo Macron el año pasado, durante una visita al arcjipiélago. “También es, y subrayo este punto, un recurso estratégico importante para Francia y Europa, en un momento en el que hemos emprendido un esfuerzo masivo de reindustrialización”.

Los dirigentes independentistas de Nueva Caledonia denunciaron el plan francés cuando se presentó en marzo. Ronald Frere, miembro fundador de uno de los partidos independentistas, “Soberanía Caledonia”, lo describió como “un pacto colonial para recuperar el control de los recursos de Nueva Caledonia”.

La estrategia francesa Indo-Pacífico

Los disturbios también son un duro golpe a los planes de Francia de utilizar sus enclaves coloniales para contrarrestar la influencia de China en el Océano Índico y el Pacífico, lo que París llama estrategia Indo-Pacífico. Esta vasta región alberga algunos de los depósitos minerales más ricos del mundo. Las empresas chinas han invertido mucho en el sector del níquel de Indonesia, transformando al país en el principal productor mundial de la materia prima y es un importante proveedor de las fábricas de vehículos eléctricos de China.

“Las cuestiones de independencia son cuestiones de décadas pasadas», dijo Macron. “Si la independencia significa elegir mañana tener una base china aquí o depender de otras flotas… ¡buena suerte!”, añadió.

La manipulación del censo logró que la independencia de Francia fuera rechazada en tres consultas, la última el 12 de diciembre de 2021 durante un referéndum que fue boicoteado por los partidos independentistas. Estas votaciones preservaron el status quo que otorga a Nueva Caledonia una cierta autonomía a cambio del control de los recursos de níquel, que durante mucho tiempo han sido el motor de su economía.

Nueva Caledonia es el cuarto productor mundial de níquel, después de Indonesia, Filipinas y Rusia. Posee entre el 20 y el 30 por cien de las reservas mundiales.

La demanda de níquel ha aumentado desde 2022 porque es un material fundamental para las tecnologías “verdes”, principalmente las baterías de iones de litio que alimentan la mayoría de los vehículos eléctricos del mundo. Debido a la Guerra de Ucrania, las sanciones occidentales han reducido las exportaciones de níquel ruso.

La Agencia Internacional de Energía dice que la demanda de níquel en baterías de vehículos eléctricos se cuadriplicará para 2030 a medida que los gobiernos presionen a los consumidores para que compren vehículos eléctricos.

Pero la industria de Nueva Caledonia atraviesa dificultades. El aumento de la producción de Indonesia y el colapso de la industria de los vehículos eléctricos han hecho que los precios del níquel se desplomen, casi un 40 por cien desde principios del año pasado.

Los costes de la energía y la mano de obra en Nueva Caledonia son también mucho más elevados que en Indonesia, mientras que el contenido de níquel de su mineral está disminuyendo. Las tres plantas de procesamiento de níquel del archipiélago pierden dinero. Importantes empresas como Vale, Glencore y Trafigura han abandonado sus fábricas en el archipiélago o están intentando venderlas debido a las pérdidas.

En febrero el gigante minero suizo Glencore decidió detener la producción en una mina y planta de procesamiento de níquel no rentable en el norte de Nueva Caledonia. Glencore dijo que buscaría un comprador para su participación en el acuerdo.

Un siglo y medio de explotación colonial del níquel

El níquel ha estado en el centro de la política colonial francesa en Nueva Caledonia durante un siglo y medio, cuando fue descubierto poco después de la anexión del territorio por Francia en 1853. La materia prima se convirtió en la mayor exportación del enclave.

Durante el auge del níquel de finales de los años sesenta y setenta del siglo pasado, el gobierno francés fomentó un aumento de la migración metropolitana a Nueva Caledonia, con el fin de fortalecer la presencia francesa ante a las exigencias emergentes de descolonización y autodeterminación.

La emigración francesa fue una de las chispas de un movimiento independentista más amplio en Nueva Caledonia, que creció y condujo a enfrentamientos violentos en el archipiélago en la década de los ochenta. Las tensiones alcanzaron su punto máximo en 1988, provocando una intervención militar francesa.

A finales de los noventa, en el marco de los Acuerdos de Numea firmados en 1998, los independentistas lograron concesiones de la metrópoli, en particular limitando las exportaciones de níquel en bruto para estimular la creación de plantas locales de procesamiento. La medida tenía como objetivo promover la industrialización local, crear empleos y aumentar el valor añadido del níquel antes de la exportación, apoyando así el desarrollo económico de Nueva Caledonia y satisfaciendo las aspiraciones de la población indígena kanaka.

El Acuerdo de Numea de 1998 también congeló el censo electoral sólo para los residentes antes de 1998 y sus descendientes.

La industria del níquel representa actualmente, directa e indirectamente, alrededor del 25 por cien de los puestos de trabajo en Nueva Caledonia.

Los envíos de níquel en bruto se encuentran entre los puntos de tensión relacionados con el plan neocolonial de invertir en la industria local, que el gobierno de Macron ha denominado el “pacto del níquel”. El plan neocolonial permitiría envíos de níquel en bruto a los mercados europeos y otros lugares, lo que perjudicaría las plantas de procesamiento locales.

La crisis de la semana pasado puso de relieve el profundo enfrentamiento sobre el estatuto político de Nueva Caledonia y el deseo de autodeterminación de la población indígena kanaka, que choca con los esfuerzos imperialistas por mantener el control de este territorio estratégico en medio del Océano Pacífico.

Superproducción y cierre de los mercados mundiales a las mercancías chinas

El fabricante chino de vehículos eléctricos Zeekr Intelligent Technology ha saltado a lo grande a Wall Street, con una oferta pública de venta de acciones (OPI) en el nivel más alto de su cotización en bolsa, lo que debería permitirle recaudar más de 400 millones de dólares.

Eso supone una valoración de la empresa en unos 5.100 millones de dólares en un contexto de guerra de precios en el mercado de vehículos eléctricos, que está empujando a los capitales a intensificar su expansión fuera del país para aumentar las exportaciones.

La cotización es la mayor de una empresa china en Estados Unidos desde 2021, cuando LianBio cotizó sus acciones en la bolsa de Nueva York.

A causa del bloqueo económico, el número de empresas chinas que cotizan en Wall Street ha tendido a disminuir en los últimos años, desde que el gigante chino de transporte privado Didi Global se vio obligado a retirar sus acciones a petición del gobierno de Pekín.

Las empresas chinas tienen una enorme ventaja sobre la mayoría de los fabricantes europeos y americanos de coches eléctricos e híbridos. Las exportaciones de coches chinos alcanzaron un máximo en abril, mientras que las de la competencia cayeron un 5,8 por cien interanual.

Estados Unidos cuadriplica los aranceles a los vehículos eléctricos chinos

Las presiones de las potencias occidentales contra China crecen a causa de la inundación de los mercados, que a su vez es consecuencia de la superproducción china, que alcanza a todo el mercado mundial.

China ha devorado el mercado mundial y sigue ganando cuotas en América del Sur y Australia, así como en el sudeste asiático, en los países de la ASEAN.

Ante la situación, los países occidentales han reaccionado, tratando de obligar al gobierno de Pekín a restringir por las buenas las exportaciones y, en última instancia, cerrando los mercados con diversos pretextos. Uno de esos pretextos es que China reduce los precios con subvenciones públicas a las exportaciones. Pero
los demás hacen lo mismo: subvencionar los coches eléctricos.

Más que competencia, es una guerra comercial. Para blindar su mercado interno Estados Unidos va a cuadriplicar los aranceles a los vehículos eléctricos chinos. En particular se quieren cebar en las baterías.

Trump impuso aranceles de unos 300.000 millones de dólares a las mercancías procedentes de China y se espera que el aumento afecte también a las materias primas estratégicas y los productos derivados de las nuevas energías “verdes”.

Los aranceles sobre vehículos eléctricos deberían aumentar del 25 al 100 por cien. El mes pasado Biden, al tiempo que negaba la existencia de una guerra comercial, pidió triplicar los aranceles sobre el acero y el aluminio chinos.

La Secretaria del Tesoro, Janet Yellen, viajó a Pekín para advertir que la superproducción corre el riesgo de provocar una avalancha de mercancías de bajo costo en los mercados mundiales, lo que podría arruinar a una industria estadounidenses en crisis, como muestra el caso de Boeing.

La saturación de mercancías chinas en los mercados mundiales se traduce en un importante superávit comercial manufacturero y un superávit de balanza de pagos de alrededor del 2 por ciento del PIB.

A pesar de ello, los rumores de una devaluación del yuan son cada vez mayores. La devaluación de la divisa china sería a la respuesta de Pekín a la subida de los aranceles.

Al estilo occidental, lo llaman “política monetaria flexible”, es decir, con tipos de interés cercanos a cero y crecimiento de la liquidez.

China está sumida en una perpetua carrera hacia adelante porque sólo el crecimiento económico le salva de la crisis. Este año esperaban un crecimiento económico del 5 por cien pero sólo en los primeros cuatro meses del año ha alcanzado un 5,3 por cien.

Es un país que sólo se puede comparar consigo mismo.

Rusia confisca los depósitos de otros tres bancos occidentales

La Guerra de Ucrania y las sanciones occidentales impuestas a Rusia están tenido un impacto significativo en varios mercados internacionales, especialmente en el financiero. Rusia ha respondido contundentemente contra las empresas extranjeras que operan en su territorio en lo que no es más que una guerra económica.

Primero fue el banco JPMorgan y ahora un tribunal de San Petersburgo ha vuelto a tomar medidas drásticas contra tres importantes bancos occidentales. Deutsche Bank y Commerzbank, dos de los nombres más importantes de las finanzas alemanas, así como UniCredit, un actor importante en el sector bancario italiano, han visto congelados sus activos en Rusia.

Esta decisión afecta a sumas importantes: 238,6 millones de euros para el Deutsche Bank y 93,7 millones para el Commerzbank, mientras que UniCredit se enfrenta a una congelación de 462,7 millones de euros.

Las medidas se tomaron a raíz de una denuncia de la empresa rusa RusChemAlliance, cofundada por Gazprom. La empresa tenía previsto construir una planta de procesamiento y licuefacción de gas en Oust-Louga, proyecto al que estos bancos estaban vinculados financieramente. Sin embargo, la retirada del socio alemán Linde tras las sanciones occidentales provocó el fracaso del proyecto.

En respuesta, en el verano de 2023, RusChemAlliance llevó el caso al tribunal de arbitraje de San Petersburgo, exigiendo cientos de millones de euros en garantías bancarias. El impacto de las sanciones sobre la capacidad de los bancos para cumplir sus compromisos contractuales estaba en el centro de la demanda.

Ante las decisiones judiciales, UniCredit reaccionó rápidamente, afirmando estar analizando la situación. El banco, con una importante presencia en Rusia desde 2005, ya había considerado la posibilidad de vender su filial rusa en mayo de 2022, pero ahora estos planes han quedado comprometidos.

Las incautaciones ilustran la complejidad y las profundas implicaciones de la guerra ecnómica, tanto en la fragmentación del comercio internacional como en las finanzas.

Rusia confisca 440 millones del banco estadounidense JPMorgan

Donde las dan, las toman. Apenas unos días después de que Washington votara a favor de la Ley Repo, allanando el camino para la confiscación miles de millones en activos soberanos rusos de los bancos estadounidenses, Moscú toma represalias.

Es la Ley Repo a la inversa: un tribunal ruso ha ordenado la incautación de 440 millones de dólares del banco estadounidense JPMorgan.

La orden de incautación se inicia con una denuncia presentada por el banco público VTB contra el mayor banco estadounidense, con el objetivo de recuperar dinero bloqueado bajo el régimen de sanciones de Washington. Según el Financial Times, esta orden, inscrita en el registro judicial ruso, se dirige a fondos en las cuentas de JPMorgan así como a acciones de sus filiales rusas.

La incautación es una muestra de lo que va a ocurrir en los mercados financieros mundiales y que alcanzará a las empresas occidentales como resultado de las represalias de Moscú. Esta situación pone de relieve la complejidad de las sanciones internacionales y sus efectos en cadena sobre los fondos económicos que se mueven por el mundo.

VTB, afectada por las sanciones estadounidenses, vio sus fondos de 439 millones de dólares depositados en JPMorgan en Estados Unidos transferidos a una cuenta de depósito en garantía. En respuesta, VTB presentó una denuncia pidiendo a los tribunales rusos que congelaran una cantidad equivalente en Rusia, anticipando una retirada de JPMorgan del mercado ruso sin compensación.

JPMorgan, por su parte, respondió presentando una demanda en Estados Unidos para evitar la incautación de sus activos, argumentando que no podía recuperar los fondos estadounidenses bloqueados de VTB. La decisión favorable a VTB ordenó la incautación de los fondos rusos de JPMorgan, incluidos bienes muebles e inmuebles, exponiendo a al banco estadounidense a daños irreparables.

Los bancos estadounidenses, como JP Morgan ya no saben lo que hacer. Están divididos entre las exigencias de las sanciones occidentales y sus intereses en el extranjero.

El frío y las heladas ponen a tres regiones cerealeras rusas en estado de emergencia

El miércoles tres de las principales regiones productoras de cereales de Rusia declararon el estado de emergencia a causa de las heladas de mayo, que han dañado gravemente los cultivos y reducirán la cosecha de este año.

Las regiones centrales de Lipetsk, Voronezh y Tambov han impuesto medidas de emergencia y Rusia es uno de los principales productores y exportadores de cereales del mundo.

“Las heladas que azotaron a principios de mayo tuvieron consecuencias catastróficas”, dijo Igor Artamonov, gobernador de la región de Lipetsk, antes de firmar el decreto de emergencia. “Debemos entender que la cosecha de este año será mucho menor que la del anterior.

En la vecina región de Voronezh, el Ministerio de Agricultura regional anunció: “Según datos preliminares, la superficie de cultivos muertos o gravemente dañados superó las 265.000 hectáreas”.

En Tambov, más al este, el gobernador Maksim Yegorov firmó una orden similar, y su administración mencionó “heladas a principios de mayo que mataron cultivos y dañaron plantaciones perennes”.

Estas tres regiones forman parte de la fértil región de la Tierra Negra de Rusia. Además de cereales, las regiones producen cultivos como patatas, girasoles, remolacha azucarera y frutas. Los comunicados oficiales no aclaran si cada uno de esos cultivos podría verse afectado por las heladas.

En Voronezh el Ministerio dijo que el daño fue causado por las gélidas temperaturas de las noches del 3 al 4 y del 4 al 5 de mayo, cuando la temperatura del aire cayó a -4,6 grados centígrados y la temperatura del suelo a -5 grados centígrados.

Gracias al estado de emergencia los agricultores podrán “documentar la imposibilidad objetiva de alcanzar los indicadores objetivo”, que están obligados a cumplir para recibir subsidios, y solicitar pagos de seguros”.

El gobierno local de Tambov dijo que las temperaturas cayeron hasta -5ºC durante cuatro noches. El Ministerio de Agricultura regional podría solicitar indemnizaciones al gobierno.

Las heladas han cubierto varias regiones de Europa Central, el Volga y el sur del país. Ahora estas regiones se enfrentan a una nueva ola de frío que afectará a los cultivos.

Las previsiones de cosecha de cereales de este año se han rebajado debido a la sequía en el sur, pero el impacto de las heladas aún no se ha tenido en cuenta en las estimaciones.

A mediados de abril el Ministerio de Agricultura dijo que la cosecha de cereales de 2024 podría caer a 132 millones de toneladas métricas, en comparación con 144,9 millones de toneladas en 2023.

Para los trabajadores las obras olímpicas de París son peores que las del mundial de fútbol de Qatar

El New York Times vuelve en contra del gobierno francés la campaña desatada contra Qatar por el mundial de fútbol de 2022: las obras olímpicas han sido mucho más peligrosas para los trabajadores de lo que indican las cifras oficiales de accidentes laborales (*).

Las entrevistas con trabajadores, dirigentes sindicales e inspectores del trabajo ponen de relieve una explotación sin paliativos. Algunos trabajadores emigrantes, a menudo sin documentos oficiales, se vieron obligados a realizar trabajos peligrosos durante largas jornadas laborales, sin equipo de seguridad adecuado, como gafas protectoras o arneses.

Los trabajadores denuncian la falta de control de la seguridad y varios accidentes graves, que no fueron registrados oficialmente, por lo que escapan a las estadísticas.

Durante unas obras en el metro, esenciales para la logística de los Juegos, la muerte de dos trabajadores no fue contabilizada en los informes olímpicos. El ocultamiento plantea dudas sobre la validez de las declaraciones oficiales, en particular cuando Macron afirmó, hace unos meses, que Francia había cumplido su compromiso de seguridad.

El artículo del New York Times también señala la definición restrictiva que utiliza el gobierno francés para determinar lo que constituye un sitio olímpico. Los accidentes mortales ocurridos en obras de construcción no reconocidas como parte integrante de las infraestructuras olímpicas se han clasificado en otras categorías administrativas, minimizando así su impacto en los datos oficiales.

Además, los empresarios alentaron a los trabajadores indocumentados a no informar de sus lesiones ni buscar atención médica, una práctica que ayuda a mantener las estadísticas oficiales de lesiones notablemente bajas. Esta gestión de los accidentes laborales demuestra que al gobierno francés no le preocupa la protección de los trabajadores empleados en las instalaciones olímpicas, independientemente de su estatus legal.

Los Juegos Olímpicos están a punto de comenzar y los trabajadores y sindicatos continúan denunciando unas condiciones laborales inseguras. Algunos, como Daouda Tounkara, un trabajador maliense recientemente regularizado, y otros, incluso han emprendido acciones legales contra empresas constructoras por explotación y condiciones laborales semiesclavistas.

(*) https://www.nytimes.com/2024/05/08/world/europe/olympics-france-migrant-labor.html

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