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Categoría: Ecología (página 2 de 30)

Estados Unidos va a reabrir las minas de carbón

Es otro símbolo del naufragio de las políticas verdes: la Casa Blanca quiere reabrir millones de hectáreas propiedad pública a la minería del carbón. La reactivación de esta industria tiene como objetivo en particular satisfacer la necesidad de electricidad de la inteligencia artificial.

El lema de la campaña electoral de Trump para el petróleo se va a aplicar también al carbón. Es una medida que acompaña a otras para reactivar este sector minero, entre ellas una reducción de los requisitos medioambientales para el funcionamiento de las centrales eléctricas alimentadas con carbón y reducir los costos de energía.

En abril Trump aprobó varios decretos para impulsar la extracción de carbón con el fin de responder, en particular, al auge de la inteligencia artificial, que consume grandes cantidades de electricidad para mantener los servidores en funcionamiento.

El carbón produce más de un tercio de la electricidad del mundo, pero en los últimos quince años la producción de carbón ha caído bruscamente en Estados Unidos. Se ha reemplazado gradualmente por gas natural y fuente de energías llamadas “renovables”. En 2023 el carbón había caído a cerca del 16 por cien de la producción total de electricidad de Estados Unidos, frente a cerca del 50 por cien en 2000.

Reino Unido toma datos de temperatura de estaciones meteorológicas inexistentes

En octubre del año pasado un particular, Ray Sanders, reveló que la Oficina Meteorológica británica se había inventado los datos de temperatura de 103 estaciones de medición. Dichas estaciones, que representan una tercera parte del total, no existen desde hace décadas y los datos se están tomando de otras estaciones “cercanas”. No eran tales datos sino estimaciones y no había manera de verificar la manera en que se habían realizado.

Por si no fuera suficiente, casi ocho de cada diez estaciones realmente existentes no son adecuadas para aportar datos climáticos de acuerdo con las normas internacionales. En algunos casos muestran desviaciones de entre 2 y 5ºC.

Muchos centros de medición está localizados en sitios inadecuados, cerca de aparcamientos, aeropuertos, jardines domésticos, plantas de tratamiento de aguas residuales, subestaciones eléctricas y granjas solares. Sólo 52 estaciones, el 13,7 del total, no muestran ningún margen de error.

Sanders envió una carta al respecto al ministro de Ciencia del gobierno británico, Peter Kyle, que es el responsable de la Oficina Meteorológica (*), pero no obtuvo respuesta.

Las investigaciones climáticas siguen sumidas en el escándalo. En 2009 correos electrónicos de la Unidad de Investigación Climática de la Universidad de East Anglia mostraron los esfuerzos que hacen algunos climatólogos para manipular los datos de temperatura y suprimir las críticas a las teorías del calentamiento.

Una década después, se descubrió que la NOAA (Administración Nacional Oceánica y Atmosférica) se inventaba los datos de temperatura del 30 por cien de las estaciones meteorológicas de Estados Unidos.

La desconfianza hacia la recopilación de datos en Reino Unido y Estados Unidos es creciente. Cada vez es más evidente que las tesis dominantes sobre el calentamiento no se apoyan en datos sino en estimaciones, que es tanto como decir que son otras tantas ficciones.

Cuando a cada paso los medios aseguran que las últimas olas de calor son las mayores “desde que hay registros”, se deben referir a esas estaciones meteorológicas que no existen en ninguna parte.

(*) https://tallbloke.wordpress.com/2024/10/31/letter-to-peter-kyle-mp-secretary-of-state-for-science-innovation-and-technology/

No se observa un aumento del nivel del mar a causa del calentamiento

Los modelos del IPCC, el organismo de la ONU que se encarga del calentamiento del planeta, proyectan que el nivel del mar debería estar aumentando a un ritmo de aproximadamente 3,5 milímetros al año.

Sin embargo, según una reciente investigación científica, la tasa general de aumento del nivel del mar es de tan solo 1,5 milímetros al año. Por lo tanto, el error de cáculo del IPCC es bastante grosero: hay una diferencia de 2 milímetros al año en comparación con la tasa observada (1).

El 95 por cien de los 204 mareógrafos del PSMSL (Permanent Service for Mean Sea Level) que miden el nivel de las aguas no muestran ninguna subida.

El otro 5 por cien indican un aumento, que no se puede atribuir al calentamiento del planeta, dice el estudio, sino a factores locales o geológicos, es decir, a desplazamientos verticales de la costa.

La tesis de que se está produciendo un aumento del nivel del mar estadísticamente significativo es errónea y lo es aún más la atribución del aumento al de las temperaturas atmosféricas.

El aumento del nivel de las aguas sólo se está produciendo en unos pocos lugares aislados, un fenómeno que no puede estar causado por fenómenos generales.

No obstante, como es típico en este tipo de observaciones planetarias, las mediciones del nivel de las aguas son “deficientes”, dice el estudio, porque la mayoría de ellas se realizan en el hemisferio norte, mientras las de América Latina y África están muy poco representadas.

Las conclusiones de la ONU (2) y de otros organismos, como la NASA (3), son absolutamente falsas. Su objetivo es engendrar una alarma social innecesaria acerca de inminentes oleadas de “refugiados climáticos” que no existen y no existirán en el futuro.

(1) https://www.mdpi.com/2077-1312/13/9/1641
(2) https://news.un.org/es/story/2024/08/1532281
(3) https://ciencia.nasa.gov/cambio-climatico/nivel-del-mar/

La Unión Europea va a frenar la transición a los vehículos eléctricos

Otro paso atrás de la Agenda verde europea. Durante una reunión con los grandes monopolios de la industria automotriz, la Comisión Europea ha anunciado que revisará “lo antes posible” la prohibición prevista para 2035 de los vehículos con motor de combustión interna en la Unión Europea.

Las normas actuales prevén una revisión de esta medida en 2026, pero los fabricantes presionan para acelerar el plazo, con la esperanza de obtener algo de flexibilidad ante las dificultades que enfrentan los planes de transición energética.

Ayer Ursula von der Leyen, reunió a los cabecillas de la industria automotriz en Bruselas para debatir el futuro de un sector que exige una eliminación de los mitos descarbonizadores y medioambientales. Imágenes publicadas por la Comisión Europea la muestran junto a los principales ejecutivos del sector —François Provost (Renault), John Elkann (Stellantis), Oliver Zipse (BMW) y Ola Källenius (Mercedes-Benz)— y varios comisarios europeos, entre ellos Stephane Sejourné, responsable de Prosperidad y Estrategia Industrial.

El objetivo de la reunión era que la Comisión Europea informara a los monopolios sobre el cambio de planes. Las regulaciones son demasiado rígidas y “debemos ser más pragmáticos”, dijo Sigrid de Vries, directora de la Asociación Europea de Fabricantes de Automóviles, la patronal de un sector que genera 13 millones de empleos directos e indirectos y el 7 por cien del PIB europeo.

Fue la tercera reunión en Bruselas desde el lanzamiento a principios de este año del “diálogo estratégico” entre la Unión Europea y la industria automotriz, para ayudarla a adaptarse a los desafíos simultáneos de la electrificación, la competencia china y las tarifas estadounidenses.

Los fabricantes ya obtuvieron el aplazamiento de una norma de emisiones de CO2 hace unos meses. Pero ahora se centran en la medida emblemática de Bruselas: la prohibición de de la venta de nuevos automóviles de gasolina y diésel, así como de vehículos comerciales ligeros, incluidos los híbridos, a partir de 2035. Fue un emblema de las fracasadas medidas del Pacto Verde, promulgado en marzo de 2023.

Esta medida es cada vez más cuestionada por los monopolios industriales, ante el estancamiento de las ventas de vehículos eléctricos, la fuerte competencia china, los aranceles estadounidenses y la caída en picado de los beneficios mundiales. Ahora solo tienen una cosa en mente: obtener “flexibilidad” de Bruselas para cambiar a vehículos totalmente eléctricos. El martes, el canciller alemán, Friedrich Merz, expresó su apoyo, pidiendo “regulaciones europeas inteligentes, fiables y flexibles”.

Pero nunca llueve a gusto de todos: 150 empresas del sector de vehículos eléctricos (fabricantes, fabricantes de baterías, operadores de estaciones de carga) se manifestaron el lunes en sentido contrario: defienden la fecha límite de 2035. “Manténganse firme, no se rinda”, suplicaron en una carta abierta dirigida a Ursula von der Leyen.

Rusia descubre más de 500.000 millones de barriles de petróleo bajo la Antártida

Las doctrinas modernas sobre el agotamiento de los recursos y el pico del petróleo resultan cada vez más insostenibles. Rusia ha descubierto más de 500.000 millones de barriles de petróleo bajo la Antártida (*), lo que representa casi el doble de las reservas comprobadas de Arabia Saudí y más de diez veces la producción del Mar del Norte en los últimos 50 años. Es más que todo el petróleo extraído de la Tierra.

El descubrimiento se está convirtiendo en un foco de controversia política, según los documentos presentados ante el Comité Selecto de Auditoría Ambiental de la Cámara de los Comunes británica. Los buques de investigación rusos localizaron este inmenso yacimiento en el Mar de Weddell, una zona reclamada por Reino Unido pero también por Chile y Argentina.

No es un hallazgo menor: se trata de una de las mayores reservas de petróleo jamás encontradas en la Tierra. Podría transformar el panorama energético mundial y poner a prueba los límites de los tratados internacionales que han prohibido la explotación de los recursos antárticos durante décadas.

El descubrimiento se realizó durante expediciones recientes de buques de investigación rusos que operan en el Mar de Weddell. Si bien el propósito declarado de estas misiones es científico, los dirigentes de Reino Unido aseguran que Rusia está utilizando la investigación como pretexto para la exploración de recursos, una práctica que viola el Tratado Antártico de 1959, que prohíbe la minería y la extracción de petróleo.

El Tratado designa el continente como un área dedicada a la paz y la ciencia, prohibiendo las actividades militares y la extracción comercial de recursos. Con el transcurso del tiempo, el documento se está interpretando de una manera diferente a la época de su redacción. Lo que actualmente se presenta de una manera ambiental, en su momento se redactó durante la Guerra Fría por motivos estratégicos. Por eso ni la URSS/Rusia ni Estados Unidos reconocieron nunca el carácter vinculante del Tratado.

Durante una audiencia del Comité de Auditoría Ambiental del Parlamento británico, Klaus Dodds reconoció que el problema es militar y no ambiental. Vinculó la estrategia antártica de Rusia con tensiones internacionales más amplias. “Existe un temor generalizado de que el deterioro de las relaciones de Moscú con Occidente provoque una competencia estratégica entre países, que se hará cada vez más evidente en la Antártida”, dijo.

Rusia asegura que sus misiones cumplen con el Tratado Antártico y niega cualquier intención minera. El gobierno ruso sostiene que no ha tomado medidas para explotar las reservas de petróleo. Según una declaración transmitida al Comité por el secretario de Asuntos Exteriores británico, David Rutley, Rusia ha “asegurado reiteradamente que sus estudios son puramente científicos”.

Tanto Rusia como China están reforzando su presencia en el continente austral. Rusia ha establecido cinco estaciones de investigación en la Antártida desde 1957. China, otro actor importante en la región, inauguró su quinta base antártica en los últimos años. Por el contrario, los imperialistas quieren mantener a ambos fuera del continente y cualquier motivo les resulta suficiente para ello.

La situación se complica por la superposición de reivindicaciones territoriales. Reino Unido reclama la soberanía sobre el Territorio Antártico Británico, incluido el Mar de Weddell, pero Argentina y Chile también reclaman la región. La mayoría de los países del mundo, incluidos Estados Unidos y Rusia, no reconocen ninguna reivindicación sobre la Antártida.

(*) https://www.newsweek.com/russia-ukraine-oil-antarctica-putin

La siderúrgica ArcelorMittal arroja la toalla de la transición energética

A pesar de contar con un presupuesto de 2.500 millones de euros y una cofinanciación pública de 1.300 millones, la siderúrgica ArcelorMittal arroja de la toalla. No cumplirá la transición energética.

El 19 de junio la empresa confirmó el abandono de un importante programa de descarbonización en sus plantas siderúrgicas alemanas. Es un indicador del fracaso de las actuales políticas verdes en Europa.

El proyecto inicial contemplaba la conversión de las plantas de Bremen y Eisenhüttenstadt. ArcelorMittal planeaba sustituir los altos hornos convencionales por unidades que combinan hornos de arco eléctrico (EAF) y plantas de reducción directa de mineral de hierro (DRI) que utilizan hidrógeno verde. Esta configuración habría permitido una reducción sustancial de las emisiones de CO2 (hasta un 90 por cien en algunos ciclos), siempre que la electricidad requerida procediera de fuentes llamadas “renovables”.

El aumento del coste de la electricidad en Alemania ha socavado el plan, que se basaba en la disponibilidad sostenida de hidrógeno llamado “verde”. Pero la producción de hidrógeno no se ha industrializado a gran escala y es cara a corto plazo.

La decisión del monopolio no se debe a un rechazo del principio de descarbonización, sino a una decisión racional ante la crisis energética. ArcelorMittal admite que la producción de acero con bajas emisiones de CO2 no es rentable, incluso después de embolsarse importantes subvenciones públicas.

ArcelorMittal se había comprometido a reducir sus emisiones en un 35 por cien en Europa para 2030, pero el bloqueo a Rusia ha disparado los precios de la electricidad en Alemania, amenazando con una fuga de empresas hacia terceros países.

Alemania se enfrenta a un colapso industrial

En el segundo trimestre de este año, la economía alemana se contrajo un 0,3 por cien, una cifra mucho peor de lo previsto. Las empresas que cotizan en bolsa están bajo una enorme presión. Han recortado plantillas a gran escala: 30.000 trabajadores menos en un año, lo que confirma el declive industrial del país. Esto corresponde a una disminución del 0,9 por cien. Es probable que la oferta de mano de obra siga disminuyendo.

La crisis energética de Alemania ha llegado al punto de frenar la expansión de los centros de datos de inteligencia artificial por la carestía de suministro eléctrico. La escasez de la red eléctrica está provocando el estancamiento de los proyectos de construcción de nuevas bases de datos. Las enormes necesidades energéticas de la inteligencia artificial superan el desarrollo de las redes eléctricas y obstaculizan gravemente el crecimiento.

El número de tifones en el Océano Pacífico se ha reducido desde los años cincuenta

Las fantasmadas sobre el calentamiento afirman que el clima mundial se está volviendo más inestable y que los fenómenos meteorológicos extremos son cada vez más frecuentes. Como consecuencia de ello, va en aumento el número y la intensidad de tormentas, tornados, tsunamis, tifones…

Al ser el océano más extenso del mundo, el Pacífico es también el epicentro de los tifones más fuertes registrados en la historia. Estas tormentas traen consigo lluvias torrenciales, fuertes vientos y marejadas ciclónicas que pueden devastar áreas costeras.

Los tifones son ciclones tropicales que se forman en el Océano Pacífico noroeste. Se caracterizan por los fuertes vientos y las lluvias intensas. Su energía deriva de las aguas oceánicas cálidas. La temperatura de la superficie del mar necesita ser de al menos 27°C para la formación de tifones. A medida que avanza el verano, el océano se calienta, proporcionando el calor y la humedad necesarios para alimentar los ciclones tropicales.

Si la temperaturas de las aguas aumenta, se producirán más tifones, pronostican algunos. “Existe consenso en que las tormentas actuales son más frecuentes, intensas y destructivas. Esto se debe a varios factores, incluyendo el aumento de las temperaturas oceánicas, que proporcionan más energía a estos fenómenos atmosféricos” (1).

Es erróneo. Un análisis de los datos reales de la Agencia Meteorológica de Japón (2) indica lo contrario. No hay un número mayor de fenómenos meteorológicos extremos, por lo menos en lo que respecta a los tifones en el Océano Pacífico desde los años cincuenta.

El número promedio de tifones que se forman anualmente en el Océano Pacífico ha disminuido de unos 27 en 1951 a aproximadamente 25 en la actualidad:

El número de tifones que azotan Japón cada año tampoco ha aumentado desde 1951. No se aprecian cambios, no aparece ninguna tendencia, como muestra el siguiente gráfico:

En cuanto al número de tifones que tocan tierra, tampoco se observa ningún aumento.

La mayoría de los tifones ocurre en el verano y desde 1951 el número de los que se formaron en julio cada año presenta una ligera tendencia a la baja. Los tifones se producen en julio con mucha mayor frecuencia en las décadas de los cincuenta y sesenta. Este año, sin embargo, hemos visto un mes de julio activo.

El número de tifones en el Océano Pacífico durante el período de enero a julio de cada año se mantiene dentro del promedio y la tendencia anual para el período también es de descenso.

(1) https://neurotectura.com/2024/11/11/aumento-de-huracanes-y-tifones-cambio-climatico-y-urbanizacion-en-riesgo/
(2) https://www.data.jma.go.jp/typhoon/statistics/generation/generation.html

Los centros urbanos elevan considerablemente los registros de temperaturas

Un reciente estudio científico realizado en 10 ciudades de todo el mundo ha revelado que los aeropuertos y los centros industriales tienen, en promedio, una temperatura superior entre 2,5°C y 2,8°C más cálida que las zonas verdes colindantes (*).

“Los aeropuertos mostraron una temperatura media diurna de la superficie terrestre (TST) 2,5°C superior a la de las zonas circundantes, mientras que las zonas industriales mostraron una disparidad de temperatura aún mayor, con un aumento promedio de 2,81°C”, dice el estudio.

Es una de las consecuencias del efecto “isla de calor urbana”, que contribuye a elevar considerablemente los registros de las estaciones meteorológicas. Los aeropuertos y los centros industriales son hasta 12°C más calientes que las zonas cercanas boscosas y con vegetación.

A pesar de ello, en ciudades como Bilbao las temperaturas se toman en el aeropuerto de Loiu, lo que proporciona registros bastante más elevados que si se tomaran en otro lugar. En la Ciudad de México, dice el estudio, las zonas verdes son hasta 12,13°C más frías que su núcleo urbano.

Las tendencias de calentamiento en las últimas décadas se limitan generalmente a las zonas urbanas, mientras que las zonas no urbanas se han estado enfriando. Por ejemplo, entre 2001 y 2021, las zonas urbanas se calentaron +0,04°C cada año, pero las zonas con vegetación, tierras baldías y masas de agua se enfriaron -0,07°C, -0,03°C y -0,04°C cada año, respectivamente, en la ciudad china de Chongqing.

Las zonas frías caracterizadas por vegetación densa mostraron un notable efecto de enfriamiento, con diferencias en la temperatura superficial del agua (LST) de -3,7°C. De igual manera, la proximidad a masas de agua contribuyó a la mitigación de la temperatura, ya que las zonas cercanas a fuentes de agua importantes registraron menores diferencias en la LST diurna, con un promedio de -4,09°C.

(*) https://www.mdpi.com/2413-8851/9/4/115

Las ciudades australianas quedan cubiertas con la capa de nueve más gruesa

Ayer un titular del periódico australiano The Telegraph decía: “Varias ciudades del este de Australia quedaron cubiertas con su capa de nieve más gruesa desde hace décadas mientras el clima salvaje barrió la zona durante el fin de semana” (*).

Coches, techos y jardines quedaron completamente blancos, ya que un frente de aire frío dejó hasta 40 centímetros de nieve en partes del norte de Nueva Gales del Sur el sábado, la mayor desde mediados de la década de los ochenta.

La nieve también se asentó en áreas de la provincia de Queensland por primera vez en diez años, lo que ha provocado cortes en las carreteras. Más de 200 vehículos quedaron varados sobre el asfalto debido a la nieve.

Las tormentas dañaron edificios y se emitieron importantes advertencias de inundaciones. La lluvia comenzó a disminuir el domingo, pero el gobierno evacuó partes de Nueva Inglaterra, en Nueva Gales del Sur, ante el riesgo de inundaciones.

Está siendo un invierno muy duro en Australia, ya que el frío ha aumentado la demanda de electricidad, lo que ha provocado numerosos cortes de suministro. Combinada con fuertes lluvias y tormentas, la nieve ha provocado más de 1.455 incidentes, según el servicio de emergencias de Nueva Gales del Sur. Se espera que miles de viviendas permanezcan sin electricidad durante otras 24 horas, mientras que se han reportado ampliamente cortes de teléfonos móviles en toda la zona.

El pasado mes de julio la provincia de Queensland alcanzó un nuevo récord de demanda energética por la noche, un día después de que la provincia de Victoria alcanzara el mismo hito.

También en julio gran parte del este de Australia registró temperaturas inferiores a la media. El operador australiano de la red eléctrica informó que Queensland había alcanzado un nuevo récord de demanda operativa máxima invernal de 8.728 megavatios, lo que representa un aumento de 12 megavatios con respecto al récord anterior, establecido el 4 de julio de 2022.

Algunas zonas de la provincia, al sur de Brisbane, quedaron cubiertas de nieve por primera vez en casi una década, debido a que las bajas temperaturas y los fuertes vientos afectaron a las regiones del sur.

Brisbane experimentó su mañana más fría en más de un año, con temperaturas que alcanzaron los 7,4ºC justo antes de la madrugada.

El récord de demanda máxima de Queensland se estableció el 22 de enero, cuando las temperaturas extremas y la humedad impulsaron la demanda de electricidad de la red eléctrica a un máximo de 11.005 megavatios a las 5:00 de la tarde.

El martes Victoria batió un récord de 17 años de demanda máxima invernal, con temperaturas hasta seis grados por debajo del promedio para esta época del año. El operador de la fred eléctrica registró una demanda de 8.612 megavatios a las 18:00 horas, un aumento de más de 250 megavatios respecto al récord anterior, establecido en julio de 2007.

(*) https://www.telegraph.co.uk/world-news/2025/08/03/australia-snowfall-new-south-wales-queensland-floods/

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