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Categoría: Asia (página 3 de 10)

Los países asiáticos dan la espalda al dólar

Los bancos y corredores de Asia están viendo una creciente demanda de derivados de divisas que evitan el dólar, ya que la guerra comercial añade urgencia al alejamiento que lleva años haciendo del dólar.

Las empresas financieras informan de una “creciente demanda de transacciones que involucran instrumentos de cobertura que no se basan en el dólar, sino en monedas como el yuan chino, el dólar de Hong Kong, el dírham de Emiratos Árabes Unidos y el euro”, dice Bloomberg.

“La gran mayoría de las transacciones de cambio de divisas utilizan el dólar estadounidense, incluso cuando se transfiere dinero entre dos monedas locales”, según la agencia estadounidense.

Una empresa egipcia que quisiera adquirir pesos filipinos normalmente primero convertiría su moneda local a dólares y luego usaría esos dólares para comprar los pesos. Pero las empresas recurren cada vez más a estrategias que van más allá del papel del dólar como medio de pago.

Según Bloomberg, “la búsqueda de alternativas es una señal más de que las empresas y los inversores están dando la espalda a la moneda de reserva internacional, que recientemente ha experimentado una ola de ventas a medida que cambian las apuestas comerciales”.

Una fuente de una empresa de comercio de materias primas con sede en Singapur dijo que “las instituciones financieras en Europa y otras regiones están promoviendo cada vez más los derivados del yuan chino, excluyendo al dólar estadounidense de la ecuación”.

El fortalecimiento de las relaciones comerciales entre China continental, por un lado, e Indonesia y los Estados del Golfo, por otro, está provocando una mayor demanda de instrumentos de cobertura distintos del dólar.

El abandono gradual del dólar está erosionando uno de los medios de pago del comercio internacional, en la forma que en 1945 establecieron los países capitalistas más poderosos.

Durante décadas, el dólar ha estado omnipresente en los mercados internacionales, desde la financiación de la deuda de los mercados emergentes hasta la liquidación de transacciones comerciales. Según estimaciones recientes, el uso del dólar como medio de cambio representa aproximadamente el 13 por cien del volumen de transacciones diarias.

Importante escalada bélica entre India y Pakistán

Esta madrugada India ha lanzado varios misiles contra Pakistán, un ataque denominado “Operación Sindoor”. El ejército indio confirmó que se atacaron nueve sitios en Pakistán y en la región de Cachemira administrada por Pakistán, con el objetivo de destruir “infraestructura terrorista”, en respuesta a un ataque militante en la Cachemira administrada por India el 22 de abril de 2025, que dejó 26 muertos.

Según Pakistán, los ataques alcanzaron al menos cinco lugares, incluyendo Kotli, Muzaffarabad y Bahawalpur, causando al menos 26 muertos y 46 heridos. Aunque algunas fuentes mencionaron específicamente “tres misiles”, las noticias más detallados indican que los ataques involucraron múltiples misiles dirigidos a varios objetivos.

Pakistán condenó los ataques como un “acto de guerra” y afirmó haber derribado cinco aviones indios, aunque India no ha confirmado esta última afirmación.

Las informaciones refieren también enfrentamientos continuos en la frontera.

El primer ministro Narendra Modi, que había prometido medidas severas ante el ataque terrorista en Baisaran, monitoreó constantemente la Operación Sindoor durante toda la noche.

La coronel Sofiya Qureshi, el comandante de ala Vyomika Singh y el secretario de Relaciones Exteriores Vikram Misri dieron una conferencia de prensa sobre la Operación Sindoor y dijeron que los objetivos elegidos por las fuerzas armadas indias se basaron en fuertes aportaciones de inteligencia y su participación en actividades terroristas. El coronel Qureshi también aclaró que durante la operación no fue atacada ninguna infraestructura militar de Pakistán.

El secretario de Relaciones Exteriores, Vikram Misri, dijo que la investigación del ataque terrorista de 22 de abril en Pahalgam ha establecido claramente su vinculación con Pakistán.

El Comité de Seguridad Nacional de Pakistán (NSC) dice que se reserva el derecho de responder a los ataques aéreos de la India en un ejercicio del derecho de “autodefensa” en el momento, lugar y forma que elija, y que los militares estaban autorizados a tomar “acciones correspondientes”, informa The Dawn.

Citando el artículo 51 de la Carta de la ONU, el NSC afirmó que Pakistán tiene derecho a tomar represalias en defensa propia para “vengar la pérdida de vidas paquistaníes y la flagrante violación de su soberanía”.

China impulsa la cultura más tradicional con los medios más modernos

La ciudad de Chongqing tiene 2.500 años de antigüedad. Es la más grande de China y la más extensa del mundo en superficie, igual a Austria para 32 millones de habitantes permanentes. Tiene 2.200 rascacielos. Es también la primera metrópoli industrial del mundo: el 30 por cien de los ordenadores portátiles, innumerables componentes de míviles, un tercio de las motos y una octava parte de los automóviles chinos se fabrican allí. Su tasa de crecimiento ha superado la de la región Cantón-Shenzhen. Una importancia que la sitúa ahora entre las cuatro ciudades que, junto con Pekín, Shanghai y Tientsin, dependen directamente del gobierno central.

Situada en una región montañosa del suroeste de China, a orillas del Yangtsé, es testigo del despegue económico de las provincias cercanas al corazón histórico del país, Sichuan. Debe su crecimiento a las rutas logísticas que ha creado para abrir sus zonas sin litoral: un eje norte-sur hacia Xian-Pekín y Cantón, un eje este-oeste hacia los puertos de la costa del Pacífico, por un lado, y la Nueva Ruta de la Seda que conduce a Rusia y Europa a través de Asia central, por otro.

China presta cada vez más atención a la promoción de su riquísimo patrimonio cultural, en todas sus formas, desde los documentales impulsados ​​por la inteligencia artificial hasta las exposiciones de pintura clásica.

El epifenómeno más llamativo de la inteligencia artificial ha sido la repentina aparición de DeepSeek en la escena internacional. En todas partes, ciudades, provincias y empresas compiten para ser las primeras en producir la aplicaciones más eficientes y limpias para gestionar plantas de tratamiento de aguas residuales, coches eléctricos, un sistema para recuperar chispas de robots de soldadura o un sistema para producir podcasts y noticias.

El ayuntamiento de Chongqing destacan su modelo de gestión inteligente de la administración y las tareas municipales. La inteligencia artificial ha mejorado enormemente el funcionamiento de la red de alcantarillado, que debe reaccionar rápidamente a las lluvias tropicales que las inundan con cientos de miles de metros cúbicos de agua de lluvia en cuestión de minutos. Facilitó la gestión instantánea de los flujos urbanos gracias a los datos proporcionados por las cámaras de vigilancia, mejorando la flexibilidad de los semáforos y los carriles de circulación reversibles, o las escaleras mecánicas en las estaciones de metro, con el fin de reducir los atascos. El conductor del primer tren que unió Asia con Europa en 2016 gracias a las Nuevas Rutas de la Seda explica que la inteligencia artificial ha ayudado a resolver el problema de conservación de las mercancías cuando los trenes pasan por regiones donde la temperatura fluctúa entre +40º y -40º.

En el ámbito industrial, junto al importante grupo chino de fabricación de maquinaria Taiyuan Heavy Machinery, que produce desde grúas gigantes hasta ruedas de locomotoras y lanzacohetes, me limitaré a mencionar a los productores de automóviles BYD (Build Your Dreams) y AITO (Adding Intelligence To Auto). Al igual que Xiaomi, AION y decenas de otros fabricantes chinos, esta última marca es el resultado de una empresa conjunta entre Huawei, el gigante del 5G y 6G, y SERES, un fabricante de vehículos eléctricos inteligentes de muy alta gama. En los suburbios de Chongqing se ha construido una megafábrica, más grande que la gigafábrica de Tesla en Shanghai. Lo visitamos con buen estado de salud: las fotos están prohibidas y los teléfonos inteligentes están desactivados en la entrada.

El modelo M9 se conduce como un cohete SpaceX. El volante y los pedales parecen ser sólo un elemento decorativo. En la conducción asistida, usted puede recostarse en su asiento y mirar películas o escuchar podcasts de música tocando una de las innumerables pantallas que bordean la cabina mientras simplemente da instrucciones de conducción mediante reconocimiento de voz.

Pero cuidado: los fabricantes chinos están luchando por vender sus modelos a clientes jóvenes ávidos de tecnología y están exagerando sus capacidades. Recientemente, un trío de jóvenes se suicidó por confiar demasiado en el sistema de asistencia al conductor. La industria ahora exige una mejor regulación por parte del Estado. Los modelos más avanzados alcanzan el nivel 3, y la conducción totalmente automatizada solo llega al nivel 4. Mientras tanto, los fabricantes europeos BMW, Volkswagen y otros están cortejando a Huawei para añadir inteligencia artificial a sus modelos para mantener sus posiciones en el mercado chino.

Los medios de comunicación, la prensa y las industrias culturales no se quedan atrás. En la modesta ciudad de Yuncheng, en lo profundo de Shanxi, el director de la sala de redacción explica cómo los editores del periódico local están integrando inteligencia artificial, imágenes generadas por computadora y vídeos en la edición impresa, canales de radio y televisión, sitios web y plataformas de redes sociales como Weibo, WeChat y TikTok, teniendo en cuenta datos instantáneos recopilados de lectores, oyentes y otros seguidores. Los periodistas tienen acceso ilimitado a los centros de datos y a los archivos totalmente digitalizados del grupo editorial desde su fundación en 1971. La producción funciona las 24 horas del día.

En Pekín, en la sede de la agencia de noticias Xinhua, una pantalla gigante de treinta metros de largo y cuatro de alto cubre la sala de redacción, que se asemeja a una sala de guerra del Pentágono. La inteligencia artificial garantiza la selección de los temas, la creación del guión y la narrativa, la producción de imágenes y efectos visuales y sonoros, así como la postproducción. Los presentadores e influencers virtuales son responsables de difundir noticias e información a través de diversos medios. Una joven digital totalmente china de TikTok, @alyona.nana, acaba de superar los cinco millones de seguidores y ha generado su primer millón de dólares en las redes rusas. La agencia trabaja activamente en la producción de modelos de vídeo de gran tamaño (LMV) en idiomas extranjeros, añadiendo un aspecto emotivo, casi humano, para evitar la impresión de artificiosidad que producen las imágenes y personajes generados por ordenador.

Obviamente es difícil describir con palabras actividades que son enteramente digitales, basadas en sonido e imagen. Pero una visita a la Universidad de Tsinghua, que se encuentra entre las mejores universidades del mundo y cuya facultad de periodismo y comunicaciones acaba de ser clasificada entre las mejores de Asia según el ranking del Times Higher Education, permite medir mejor el alcance de los esfuerzos chinos en este ámbito. Uno de sus fundadores señala que China tiene el mayor mercado lingüístico nacional de usuarios de internet, con 1.100 millones de personas conectadas, lo que supone mucho más que el número de hablantes nativos de inglés. Por lo tanto, la masa de datos e inteligencia colectiva disponible para los investigadores no tiene paralelo.

Esto explica el éxito de Huawei, que ha conseguido fabricar microchips, activar el 6G y desarrollar redes de satélites GPS, superando a las grandes empresas estadounidenses en su propio terreno a pesar de las sanciones estadounidenses. Lo mismo ocurrirá con la inteligencia artificial, que está en el centro de la próxima batalla tecnológica. El destino de los LLM (grandes modelos de lenguaje) depende de la masa de jugadores disponibles. China ahora pretende embarcarse en la creación de Nuevas Rutas de la Seda digitales.

Hace unos quince años el país quiso imitar a Occidente copiándolo, siguiendo el modelo de la CNN, desarrollando medios internacionales como la CCTV y multiplicando programas de promoción cultural. Al notar los límites de esta estrategia frente a la competencia de las plataformas estadounidenses, China decidió en 2018 cambiar su estrategia centrándose no en el desarrollo de contenidos, sino de plataformas y tecnologías internacionales centradas en la cultura nacional (de las que TikTokDeepSeek son los ejemplos más conocidos). Ha pasado de producir películas como Wolf Warriors, inspirada en el Capitán América, a películas que no deben nada a los modelos estadounidenses, como la serie Wandering Earth (número 1 de Netflix en 2019) y Black Myth: Wukong (2024), cuyo Monkey King, el superhéroe de la historia, está inspirado en la clásica novela épica Viaje al Oeste. En resumen, el país se ha liberado de su dependencia de Hollywood y pretende apoyarse en sus propios recursos culturales.

Más que nunca, el apoyo y la tecnología son el mensaje. Queda por ver si el poder blando chino, una vez que haya integrado las lenguas extranjeras en la distribución en línea de sus obras, logrará competir con Estados Unidos en términos de producción cultural internacional. Por el momento, Pekín insiste en que quiere evitar a toda costa una “guerra fría cultural” para no añadir otra capa a la batalla sobre los aranceles aduaneros. El duelo, de todos modos, está en marcha y promete ser apasionante.

Guy Mettan https://arretsurinfo.ch/chongqing-la-ville-monde-que-le-monde-prefere-ignorer/

Corea del norte construye su mayor buque de guerra

Corea del norte prosigue los trabajos de construcción de su mayor buque de guerra en el astillero de Nampo, situado en la costa oeste, a unos sesenta kilómetros de la capital Pyongyang. Las imágenes publicadas muestran la integración de lo que parecen ser tubos de lanzamiento verticales para misiles (1).

El barco tendría aproximadamente 140 metros de largo, lo que lo convertiría en el buque de superficie más grande construido por Corea del norte. A modo de comparación, las fragatas de la Armada Española de la clase Álvaro de Bazán, miden aproximadamente 146 metros de longitud.

Las primeras imágenes de la cadena de televisión norcoreana KCTV fueron transmitidas a fines del año pasado y mostraban a Kim Jong-un inspeccionando un barco en construcción. Las obras de construcción podrían durar al menos un año más antes de iniciar las pruebas en el mar.

En una entrevista, Kim Byung-kee, miembro del Comité de Inteligencia del parlamento de Corea del sur, afirmó que “operar un buque de guerra de este tamaño requiere un gran presupuesto. No solo hay que construirlo, sino también formar una tripulación para operarlo, y eso cuesta mucho, incluyendo equipo y combustible”, lo que en el caso de Crea del norte es una hazaña por partida doble, teniendo en cuenta las sanciones (2).

“Si Corea del norte equipa la nueva fragata con el misil balístico hipersónico que afirma haber probado con éxito en enero, será un cambio radical en la seguridad regional”, reconoció un almirante surcoreano retirado.

El gobierno de Pyongyang también ha iniciado un importante y rápido aumento de su fuerza militar, incluida la construcción de un submarino de propulsión nuclear, cuyas imágenes fueron reveladas en marzo.

La flota naval de Corea del norte se centra principalmente en la defensa costera, con unos 400 buques de superficie, pequeñas lanchas patrulleras con capacidades limitadas, aunque equipadas con misiles antibuque, torpedos y cañones.

La Armada norcoreana también opera alrededor de 260 aerodeslizadores y naves de desembarco para realizar operaciones anfibias.

Dispone de dos fragatas clase Najin (3) que parecen ser los principales buques de combate de superficie. Dado que su construcción se remonta a la década de los setenta, se consideran obsoletos en términos de capacidad operativa.

En cuanto a los submarinos, Estados Unidos contabiliza alrededor de 70 en 2021. Estos buques diésel-eléctricos que tienen una autonomía limitada, pero aun así pueden lanzar torpedos y minas para amenazar a los buques mercantes y a las armadas estadounidenses y aliadas que operan cerca de la península de Corea.

(1) https://edition.cnn.com/2025/04/13/asia/north-korea-largest-warship-satellite-photos-intl-hnk-ml/index.html
(2) https://main.un.org/securitycouncil/fr/sanctions/1718
(3) https://www.iiss.org/online-analysis/military-balance/2025/01/north-korea-reveals-new-surface-combatant/

Corea del norte ha conseguido su primer submarino nuclear

Corea del norte ha conseguido su primer submarino nuclear. El gobierno de Pyongyang lo ha descrito como un “submarino de misiles guiados estratégicos de propulsión nuclear”, afirmando que era capaz de transportar hasta diez armas nucleares, potencialmente con la posibilidad de alcanzar el continente americano.

El submarino es una evolución significativa en el desarrollo de Corea del norte como un país dotado con armas nucleares. El submarino le da a Pyongyang una ventajas decisiva sobre sus vecinos surcoreanos, que no tienen capacidades de armas nucleares, sin mencionar una capacidad nuclear basada en el mar.

El submarino es de 6.000 a 7.000 toneladas, es decir, aproximadamente el doble del tamaño del último submarino convencional de Corea del norte, el Hero Kim Kun Ok, que fue introducido por primera vez en 2023.

Probablemente el submarino lanzará armas nucleares como el misil Pukguksong-6, del cual Pyongyang afirma que tiene un alcance de unos 12.000 kilómetros. Si estuviera operativo, un submarino así garantizaría a Pyongyang una capacidad de segunda respuesta, lo que le permitiría lanzar ataques nucleares de represalia desde el mar, una capacidad notoriamente difícil de detectar y contrarrestar.

El gobierno norcoreano ha elegido cuidadosamente el momento del anuncio, en medio de una importante inestabilidad política interna en Seúl y una tensión creciente con Estados Unidos, a pesar de los ejercicios anuales Freedom Shield del mes pasado. Como ya anunciamos, Estados Unidos empieza a abandonar a un viejo peón en el Extremo Oriente.

En respuesta a Freedom Shield, Kim Jong-un prometió aumentar de manera exponencial su arsenal nuclear y rechazó los llamamientos del G7 a la desnuclearización. Más preocupante aún, la revelación del submarino ocurre en un momento en que Moscú y Pyongyang han estrechado lazos.

La alianza Crink sustituye al Eje del Mal

La participación de Rusia en la construción del submarino es muy probable, pero no está clara. Si la ayuda rusa se confirmara, los intentos de Trump de reanudar las conversaciones con Pyongyang están condenados al fracaso. Moscú habría complicado la estrategia de Estados Unidos y sus aliados en Extremo Oriente.

A diferencia de su flota de submarinos con motor diésel, un navío de propulsión nuclear puede permanecer sumergido durante largos períodos, lo que mejora la capacidad norcoreana de supervivencia y su sigilo. Eso complica los esfuerzos de defensa antimisiles de Estados Unidos, Corea del sur y Japón, obligando a un replanteamiento de la estrategia regional.

La flota submarina actual de Pyongyang, que cuenta con entre 70 y 90 submarinos, se basa principalmente en diseños soviéticos antiguos, como los submarinos de propulsión diésel de clase Romeo de los años cincuenta. La construcción de un submarino de propulsión nuclear requiere tecnología puntera.

Para lograr construir un submarino nuclear, Pyongyang necesitaría un reactor nuclear miniaturizado, sistemas de propulsión sofisticados y capacidad para manejar el combustible nuclear. Es difícil que un país sancionado, como Corea del norte, pueda obtener esos recursos.

Pero está demostrado que eludir las sanciones es un juego de niños. Durante la última década el programa de armamento nuclear norcoreano ha avanzado constantemente, a pesar de los impedimentos desesperados de Occidente.

La otra posibilidad es más verosímil y más desafiante aún: desde 2013 los norcoreanos disponen de la tecnología de miniaturización necesaria. Es muy probable que si Moscú le ha dado algo a Pyongyang, sea la tecnología avanzada de propulsión submarina. Después de todo, se trata de la misma tecnología que los analistas estadounidenses sospechan que Moscú le cedió a Pekín el año pasado.

El escenario internacional se llena de siglas: los Brics se suman los Crinks, un acrónimo difundido para referirse a un supuesta “alianza” entre China, Rusia, Irán y Corea del norte (*).

Pyongyang se ha asegurado de la capacidad de responder nuclearmente a los planes de cambio de régimen encabezados por Estados Unidos. Los submarinos norcoreanos intimidan a Estados Unidos y sus aliados en el Pacífico, pero no son fáciles de mantener.

Para entenderlo no hace falta recurrir a las falsedades típicas de los medios occidentales de intoxicación, según los cuales a la marina china se le ha hundido accidentalmente un nuevo submarino nuclear porque un marinero dejó una escotilla abierta durante el amarre, enviándolo al fondo del mar.

Este bulo ha circulado desde setiembre del pasado año en algunos medios, como el Washington Times, que afirmaron que el hundimiento ocurrió en el astillero Shuangliu, cerca de Wuhan. Según medios como el Wall Street Journal y la CNN, el submarino se hundió entre mayo y junio del año pasado mientras estaba en el muelle, durante su construcción.

Las imágenes satelitales lo que mostraban eran grúas flotantes en el astillero, lo que parece indicar un rescate.

El bulo del submarino que se hunde porque a alguien se le olvidó cerrar una escotilla es vieja. Los intoxicadores ya lo difundieron en 2017 con el caso del submarino indio INS Arihant.

(*) El acrónimo fue introducido en noviembre de 2023 por Peter Van Praagh, presidente del Foro Internacional de Seguridad de Halifax, aunque lo tratan de difundir los “expertos” y columnistas de los medios de intoxicación.

La Fuerza Aérea de Estados Unidos despliega un tercio de sus bombarderos en Diego García

En otras entradas ya hemos hablado del archipiélago de Chagos, una vieja joya del Imperio Británico, que ocupa una posición estratégica en el Océano Índico, ofreciendo una ubicación extraordinaria de proyección de fuerza hacia Asia, Oriente Medio y África oriental. De ahí la importancia de la base de Diego García, objeto de un cambalache entre Londres y Washington en los años sesenta.

Por fin, en octubre del año pasado el gobierno de Londres terminó por reconocer la soberanía de Mauricio sobre las islas Chagos, aunque los británicos se quedaron algo en los bolsillos, como acostumbra: sus derechos sobre la base de Diego García, lo que le permitirá explotarla, durante un período de noventa y nueve años, junto con Estados Unidos.

Ahora mismo Diego García está en plena ebullición. En los últimos días, la isla ha sido escenario de un movimiento inusual de bombarderos estratégicos B-2 Spirit de la Fuerza Aérea de Estados Unidos. Podría ser el punto de partida de una nueva operación militar estadounidense contra Irán.

En octubre la Fuerza Aérea de Estados Unidos ya utilizó bombarderos B-2 Spirit contra cinco silos de misiles de Ansarollah almacenados bajo tierra a gran profundidad. Los arsenales guardaban una brigada de misiles Scud soviéticos de los años ochenta y otros norcoreanos Hwasong-5/6 de los años 2000.

Aquellos ataques se llevaron a cabo con bombas penetrantes GBU-57, demasiado pesadas para la mayoría de los otros bombarderos.

Según las comunicaciones con el control aéreo de los países sobrevolados, el lunes cuatro B-2 Spirit (indicativo de llamada PITCH 11, 12, 13 y 14) se dirigían hacia Diego García. Uno de ellos (PITCH 13) fue desviado a la base de Pearl Harbor-Hickam, después de haber informado de una emergencia en vuelo.

La víspera, cuatro aviones de avituallamiento KC-135 Stratotanker (BUZZ 31, 32, 33 y 34), se posicionaron en las bases aéreas de Andersen (Guam) y Amberley (Australia) con vistas al vuelo de los B-2. Al mismo tiempo, siete aviones de transporte C-17A Globemaster III, que despegaron de Ramstein (Alemania), Al Udeid (Qatar) y Whiteman (que alberga los veinte B-2 que posee la Fuerza Aérea de Estados Unidos), se viajaron a Diego García.

Más tarde, al menos otros dos bombarderos furtivos (indicativos ABBA 11 y 12) salieron de la costa oeste de Estados Unidos, con destino a Diego García, pasando por Australia. Según la imagen satelital, tres B-2 Spirit se encontraban en la pista de la base de Diego García, el 25 de marzo. Dado que cuenta con cuatro hangares que pueden albergar cada uno un bombardero de este tipo, es posible que la Fuerza Aérea haya desplegado un total de siete aparatos en medio del Océano Índico, es decir, aproximadamente un tercio de su flota.

A menudo el despliegue de bombarderos estratégicos es una demostración de fuerza y de advertencia. En 2022 el envío de cuatro B-2 Spirit a Australia tenía como objetivo apoyar la Iniciativa de Cooperación Reforzada prevista por el acuerdo militar entre Washington y Canberra y reforzar la interoperabilidad con la RAAF (Royal Australian Air Force). Pero sobre todo era una amenaza dirigido contra China.

Lo mismo ocurrió en enero de 2020, cuando seis B-52H Stratofortress fueron desplegados en Diego García después del asesinato del general iraní Qassem Soleimani en Bagdad.

El segundo grupo aeronaval estadounidense en el Mar Rojo

Como ya anunciamos hace unos días, un segundo grupo aeronaval estadounidense se va a desplegar en el Mar Rojo. Se trata del portaaviones USS Carl Vinson, dotados de cazabombarderos F-35C, que coincide con la llegada de los B-2 Spirit a Diego García y las amenazas de Trump contra los huthíes.

Las posiciones huthíes ya han sido atacadas por bombarderos B-2 en octubre del año pasado. Fue una “demostración única de la capacidad de los Estados Unidos para apuntar a instalaciones que nuestros adversarios intentan mantener fuera de alcance, independientemente de su profundidad de enterramiento, refuerzo o solidez”, comentó Lloyd Austin, entonces jefe del Pentágono.

Pero lo que Estados Unidos tiene en el punto de mira es Irán y el pretexto es el acuerdo nuclear que el propio Trump rompió durante su anterior mandato en la Casa Blanca. Hace unas semanas Trump envió una carta a Alí Jamenei en la que le concedió un ultimátum de dos meses para llegar a un nuevo acuerdo nuclear, si no quería exponerse a represalias militares.

Estados Unidos también empieza a abandonar a un viejo peón como Corea del sur

Desde la Guerra de Corea (1950), el imperialismo estadounidense estableció relaciones sólidas con el régimen de Seúl para aislar a China y Corea del norte. La intervención militar de Estados Unidos se consagró en un tratado de “defensa mutua” para asegurarse su presencia permanente en la península coreana. Actualmente hay casi 30.000 tropas estadounidenses estacionadas al sur de la península.

A lo largo de las décadas los lazos se reforzaron para que Corea del sur pudiera levantar una muralla frente a China y Corea del norte. El auge económico de Seúl fue una creación de Estados Unidos, lo mismo que el de Japón y Taiwán, pero Seúl nunca dejó de ser un perrito faldero.

El apoyo del imperialismo fue constante en los ámbitos de la seguridad y la tecnología, con intercambios regulares que fomentaron la coordinación estratégica entre los dos ejércitos. Las maniobras conjuntas organizadas por Washington y Seúl siempre han jugado un papel central en la mejora de la interoperabilidad de sus tropas.

Esos ejercicios, que se llevan a cabo anualmente o a intervalos regulares, permiten probar y afinar las capacidades de reacción y coordinación en caso de crisis. Operaciones como Ulchi-Freedom Guardian o Key Resolve ilustran la sumisión estratégica del gobierno de Seúl hacia el Pentágono.

Sin embargo, el 15 de marzo el Ministerio de Energía de Estados Unidos ha cambiado el estatus de Corea del sur en relación con la transferencia de tecnología, porque ha pasado a ser calificado como un “socio sensible” (“sensitive country”).

La clasificación es obra de la unidad de contrainteligencia e incluye a países que el Ministerio de Energía considera que podrían representar un riesgo para la seguridad nacional, la no proliferación nuclear o el terrorismo, aunque la pertenencia no implica necesariamente una relación adversa con Estados Unidos. Otros países en la lista incluyen a China, Rusia, Irán, Corea del norte e Israel.

Los golpistas querían armas nucleares

El intento de Golpe de Estado del presidente Yoon Suk Yeol en diciembre ha generado incertidumbre sobre la estabilidad del régimen surcoreano, que está sumido en una profunda crisis política. En Washington dudan de la fiabilidad de Seúl como socio en temas sensibles, especialmente en áreas tecnológicas y nucleares.

Aunque Corea del sur es un aliado clave de Estados Unidos en la región y no posee armas nucleares, ha habido un creciente debate interno sobre la posibilidad de desarrollarlas, como amenaza a los vecinos del norte.

Los golpistas (el presidente Yoon Suk Yeol y el anterior ministro de Defensa Kim Yong Hyun) mencionaron la necesidad de recurrir al armamento nuclear porque no consideraban suficientes la garantías de Estados Unidos. Las intenciones de los golpistas han llevado a Washington a ver al régimen de Corea del sur como un riesgo potencial de proliferación, temiendo que pudiera buscar enriquecer uranio o reprocesar combustible nuclear.

Estados Unidos deja de la mano a Corea del sur porque la criatura ya camina por su propio pie. Los sicarios se han convertido en competidores. Seúl es un actor importante en la exportación de tecnología nuclear civil, como lo demuestra su contrato de 20.000 millones de dólares con Emiratos Árabes Unidos en 2009 y su selección como proveedor preferido por la República Checa el  año pasado, superando a la estadounidense Westinghouse.

En Washington están preocupados por la creciente independencia de Corea del sur en este sector y su disposición a negociar con países como Arabia saudí, que busca enriquecer uranio, algo que choca con las políticas de no proliferación de Washington.

El Ministerio de Energía ha tratado de suavizar el cambio de estatuto de su “socio”, con el que seguirá colaborando en energía, ciencia y antiterrorismo. La etiqueta no prohíbe la cooperación científica o tecnológica con Corea del sur, sino que impone revisiones internas más estrictas para visitas o proyectos conjuntos sensibles. Sin embargo, en Seúl temen que pueda limitar la colaboración en áreas como reactores modulares pequeños, inteligencia artificial y computación cuántica, afectando la relación bilateral.

La nueva etiqueta afecta a varios programas que dependen de elementos de origen estadounidense y plantea interrogantes sobre la continuidad de la colaboración tecnológica y de seguridad. Los acuerdos actuales, indispensables para la modernización y preparación militar de Seúl, podrían ser reevaluados. Los dirigentes surcoreanos van a tener que considerar nuevos parámetros para preservar la efectividad de su cooperación con Washington, al tiempo que aseguran la sostenibilidad de su defensa.

Trump cierra la puerta a los planes de Israel contra Irán

Trump y Netanyahu hablaron los días 4 y 5 de febrero en Washington sobre la situación en Oriente Medio. Al margen de las discusiones se abordó la manera de acabar con el programa nuclear de Irán.

Hay diferencias entre ambas partes en cuanto a la estrategia a seguir con Irán. Trump quiere un acuerdo, mientras Israel cree que el gobierno de Teherán está débil y, por lo tanto, que se le abre una oportunidad única para neutralizar, o al menos retrasar, el programa nuclear iraní.

En Tel Aviv consideran que Irán atraviesa un período particularmente delicado. Desde el 7 de octubre ha sufrido fuertes reveses estratégicas: la guerra en la Franja de Gaza, la ofensiva israelí contra Hezbollah y la caída del gobierno de Bashar Al Assad en Siria.

Israel da por perdidos a los que consideraba como meros pivotes de Irán, lo que habría socavado su capacidad disuasoria.

Aunque desde la Revolución de 1979 las relaciones entre Israel e Irán siempre han sido pésimas, el año pasado se produjo una escalada sin precedentes, con los primeros choques directos entre ambos Estados. Los sucesivos ataques y represalias culminaron en octubre con ataques israelíes contra emplazamientos iraníes de misiles y defensa aérea. Israel cree que esos ataques también han reducido la fuerza militar de Teherán.

Además, a diferencia de Biden, Trump ha autorizado la entrega de bombas MK-84, reforzando así la ventaja militar de Israel. Sin embargo, al mismo tiempo, Trump quiere evitar una guerra regional en Oriente Medio. Necesita apagar los fuegos en el exterior para concentrarse en sus problemas internos, que son muchos y muy graves.

El contexto político no se presta a una escalada militar en Oriente Medio. Trump negocia sobre Ucrania con Moscú, que el mes pasado firmó una alianza estratégica con Irán.

Esas negociaciones se llevan a cabo bajo la batuta de Arabia saudí, que necesita estabilidad en el Golfo Pérsico para garantizar sus exportaciones de hidrocarburos, especialmente a China, así como para llevar a cabo sus ambiciosos proyectos económicos y turísticos.

Además, Trump necesita el apoyo saudí para reconstruir Gaza.

Pero el acuerdo sobre la energía nuclear con Irán sigue estando encima de la mesa, como una pesada losa. Como es natural, el presidente iraní Massoud Pezeshkian afirma que Irán no está tratando de adquirir armas nucleares.

Pero la experiencia al respecto es muy negativa. Claudicar ante Estados Unidos nunca es un buen consejo. En 2003 también Gadafi renunció al desarrollo de su programa nuclear a cambio de la normalización de relaciones con Occidente. Ocho años después fue derrocado por esos mismos occodentales.

De los daños colaterales en los Balcanes a los crímenes de guerra en Afganistán

Las guerras posmodernas se han llenado de eufemismos que muestran la mistificación del lenguaje mediático. Las guerras no quieren decir su nombre. Todos hablan de “confictos” y sus consecuencias se barnizan con otras sutilezas retóricas para no llenar los reportajes con términos gruesos, como masacres y similares.

Todo empezó cuando la OTAN acuñó la expresión “daños colaterales” durante la Guerra de los Balcanes. A pesar de lo que entonces se llamaron “bombas inteligentes”, no acertaban nunca en el blanco, cayendo en lugares tan inapropiados como la embajada de China en Belgrado, donde asesinaron a dos periodistas.

Luego venían las explicaciones de los portavoces y los gabinetes de imagen: “fue un error”, “nos equivocamos”, “no queríamos hacerlo”, “lo lamentamos”… Los medios convierten los horrores en errores.

En Afganistán ocurrió lo mismo y no fue ningún “error” porque todos los invasores, especialmente Estados Unidos, Australia y Reino Unido, cometieron los mismos “errores”. Por ejemplo, en el caso de Reino Unido su magnitud fue de tales dimensiones que las denunció un alto oficial de la Dirección de las Fuerzas Especiales.

Luego se creó la típica comisión de investigación que, para guardar su anonimato le referenció como N1466.

El denunciante trabajó en el Cuartel General de las Fuerzas Especiales británicas entre 2010 y 2011, entonces bajo el mando del general David Page. Era responsable de supervisar todas sus operaciones en el país y en el extranjero, en zonas de guerra. Su función incluía revisar todos los informes de las operaciones de las unidades.

Desde el principio el oficial sospechó del número desproporcionado de lo que en la jerga británica llaman “muertes enemigas en acción” (EKIA) por parte del SAS, en comparación con el número de armas recuperadas, lo que no tenía proporción con el resultado habitual de los enfrentamientos.

Empezó a dudar de la credibilidad de los informes que el SAS (1) redactaba después de cada misión, en particular porque los enfrentamientos indicaban que un gran número de afganos estaban siendo asesinados en lugar de capturados.

En noviembre de 2010 el presidente afgano Hamid Karzai presentó una denuncia por el asesinato de Mohammed Ibrahim, gobernador de la provincia de Helmand, durante una operación del SAS. Los miembros de la unidad dijeron que Ibrahim había colocado una granada detrás de una cortina mientras lo obligaban a punta de pistola a participar en el registro de su casa. Le dispararon a quemarropa antes de que pudiera detonar la granada, según dijeron los soldados en su informe.

En las noches del 7 y 9 de febrero de 2011 un escuadrón del SAS mató a 17 personas, incluidos dos niños, durante unos registros domiciliarios, recuperando sólo siete armas.

En otro registro, el 16 de febrero asesinaron a tiros a dos prisioneros afganos porque intentaron agarrar las armas que tenían escondidas detrás de una cortina y una mesa.

Tanto el denunciante N1466 como otros oficiales comenzaron a preocuparse por los crímenes de uno de los escuadrones del SAS porque consideraban que estaba “fuera de control”. El oficial consultó con al asesor jurídico de las fuerzas especiales británicas sobre la obligación de los comandantes de informar a la policía militar sobre posibles crímenes de guerra.

La respuesta que recibió fue clara: la acumulación de incidentes similares y las sospechas surgidas de los informes operativos requerían una investigación formal. Entonces N1466 redactó un informe al director de las fuerzas especiales sobre el comportamiento del SAS en Afganistán, destacando incidentes concretos que indicaban un patrón de ejecuciones ilegales y pidiendo una investigación exhaustiva para arrojar luz sobre esos crímenes de guerra.

El oficial le dijo a la policía militar que un “cáncer había infectado” a un escuadrón del SAS y que los crímenes eran tan graves que el regimiento entero necesitaba una “revisión completa”.

Como cabía esperar, las respuestas fueron evasivas y el informe acabó en la caja fuerte de Gwyn Jenkins, que entonces era coronel. Luego le ascendieron y llegó a ser el número uno del ejército británico, de manera que el año pasado la BBC titulaba: “Un general de alto rango guardó bajo llave las evidencias de las ejecuciones del SAS” (2).

Es mejor tener la boca cerrada, no saber nada y mirar para otro lado. Cuando nadie sabe nada es que todo va bien. El problema es cuando el denunciante se harta y decide hablar en público. Una década después de los crimenes el Sunday Times se hizo eco de la denuncia de N1466 y la BBC inició su propia investigación. Entonces se desató un amplio debate y el correspondiente escándalo.

En 2022 la BBC informó que una unidad del SAS había asesinado a 54 personas durante una misión de seis meses. “Eso implicó el asesinato deliberado de individuos […] y la posterior fabricación de pruebas para sugerir un homicidio legal en defensa propia”.

La bola de nieve echó a rodar. Algunas familias afganas acusaron a las fuerzas especiales británicas de llevar a cabo una “campaña de asesinatos” contra civiles y presentaron querellas ante los tribunales por decenas de asesinatos cometidos entre 2010 y 2013 en redadas y registros domiciliarios. Comenzó entonces una de las mayores investigaciones sobre la conducta del ejército británico en la historia reciente.

A los medios de comunicación no les quedó más remedio que hacerse eco de las denuncias. Las ONG humanitarias se rasgaron las vestiduras y en diciembre de 2022 la sangre llegó al Parlamento, aunque sólo en forma de preguntas.

Este tipo de polémicas se sacian -en parte- cuando finalmente el gobierno aprueba la correspondiente comisión de investigación que, después de varios años de arduas pesquisas, redacta un informe con la “verdad oficial”. No importa que las conclusiones sean incómodas. Para entonces ya nadie se acuerda de nada, ni le importa porque está entretenido con otro escándalo.

(1) El SAS (Special Air Service) es una unidad de las fuerzas especiales del ejército británico creada durante la Segunda Guerra Mundial, conocida por sus atrocidades, especialmente durante la guerra contra los independentistas irlandeses del IRA.
(2) https://www.bbc.com/news/uk-67418001

Japón también va hacia el rearme y la guerra

Japón ha aumentado constantemente su gasto militar desde 2012. El 27 de diciembre el gobierno aprobó otro importante aumento del gasto militar, un 8 por cien, como parte de un presupuesto de 700.000 millones de euros para el próximo ejercicio económico, que comenzará el 1 de abril de 2025.

El Ministerio japonés de Defensa va a disponer de una dotación de 53.100 millones de euros.

En 2021 el gobierno japonés aseguró que duplicaría el gasto militar en el marco de un plan quinquenal, con el objetivo de aumentarlo hasta el 2 por cien del PIB. Se trataba de romper con un principio, tácitamente aceptado en los años setenta, que exigía no dedicar más del 1 por cien de su PIB a los gastos militares.

En 2023 el presupuesto militar se situó en unos 40.000 millones de euros y el año pasado se incrementó hasta alcanzar los 47.000 millones de euros.

El aumento presupuestario previsto para este año fiscal tiene dos prioridades. De acuerdo con la nueva estrategia de seguridad nacional, aprobada en diciembre de 2022, la adquisición de “capacidades de defensa remota” es una de ellas. Se destinarán 5.570 millones de euros al desarrollo y producción de misiles de largo alcance, lo que va de la mano del proyecto de desplegar una constelación de pequeños satélites destinados a detectar y rastrear objetivos, con una inversión de 1.700 millones de euros.

La defensa antimisiles se beneficiará de una dotación de 3.250 millones de euros, que permitirá al ejército japonés adquirir dos barcos adicionales equipados con el sistema AEGIS, así como misiles interceptores y un radar móvil.

Además, destinarán casi 2.000 millones de euros a la construcción de tres nuevos destructores versátiles y compactos del tipo FFM, una versión mejorada de la clase Mogami. En total, comprarán doce unidades. Con un desplazamiento de 4.800 toneladas, estos barcos sólo necesitarán noventa marineros para operar, gracias a una automatización avanzada.

En cuanto al componente aéreo, destinarán 1.250 millones de euros para adquirir once cazabombarderos F-35 y asignarán 670 millones de euros al Programa Aéreo de Combate Global, un proyecto de aviones de combate de sexta generación desarrollado en cooperación con Reino Unido e Italia.

Por último, el gobierno quiere invertir 680 millones de euros para desarrollar sistemas robóticos y reforzar los medios dedicados a la inteligencia artificial.

Tras la derrota en la Segunda Guerra Mundial, la Constitución renunció a la guerra y los sucesivos gobiernos llevan años intentado cambiar el artículo 9. Es otro retroceso de 80 años en la historia.

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