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Autor: Redacción (página 965 de 1359)

Turquía ordena la detención del agente de la CIA que organizó el golpe de Estado

Fuller, el hombre de la CIA
El gobierno turco ha emitido una orden de detención contra Graham Fuller, el agente de la CIA que organizó el fallido golpe de Estado del verano de 2016 para destituir a Erdogan.

Es un reflejo de las crecientes tensiones entre Ankara y Washington que, a pesar de ser socios en la OTAN, han revocado los visados de entrada en sus respectivos países para los ciudadanos del otro.

En el revuelo sobre las elecciones presidenciales, se ha sabido que el general Michael Flynn, antiguo consejero de seguridad nacional de Trump, había preparado el secuestro del clérigo Fetullah Gülen en Pensylvania, para entregarlo a los tribunales turcos como chivo expiatorio del golpe. Su destitución lo ha impedido.

Fuller tiene 80 años de edad y vive en Canadá. Es uno de los mejores expertos que ha tenido la CIA en Oriente Medio.

Por su parte, Gülen es otro peón de la CIA involucrado en el golpe de Estado de julio de 2016. Dirige una red de empresas, escuelas y ONG musulmanas en Oriente Medio, África y Asia central que ha sido utilizada por la CIA como tapadera.

Esa especie de Opus Dei musulmán ha sido definida por el fiscal turco que lleva el caso del golpe de Estado como una organización terrorista que desde los años ochenta del siglo pasado se infiltró en el aparato del Estado para ponerlo al servicio de la OTAN y de Estados Unidos.

El golpe de Estado ha sido el detonante para que Erdogan emprenda una depuración a fondo de un ejército y una Administración pública que hasta ahora eran apenas una sucursal de los imperialistas. El número de detenidos por “terrorismo” asciende a 50.000 y el número de funcionarios despedidos a 150.000.

A Fuller le acusan de mantener una estrecha relación con Gülen y de introducirle en Estados Unidos. Es un veterano de la CIA que empezó su carrera como espía en los años sesenta y acabó como consejero de seguridad nacional en la Casa Blanca.

En 1988 se unió a la Rand Corporation, un equipo que mantiene estrechas vinculaciones con el Pentágono. En 2006 fue profesor de historia en la Universidad Simon Fraser, en Vancouver, Canadá, donde vive en la actualidad.

El viernes envió un mensaje por correo electrónico a varias agencias de noticias en las que rechaza las imputaciones de la fiscalía turca. Asegura que no ha viajado a Turquía desde hace cinco años y que sólo ha visto a Gülen una vez en 2002 en Estambul, cuando ya no estaba en la CIA.

No obstante, dice Fuller en su mensaje, es normal que le acusen a él ya que la CIA tiene un largo historial de injerencias en los asuntos internos de Turquía.

https://intelnews.org/2017/12/04/01-2225/

Más información:

La Comisión del Vaticano contra la pedofilia sacerdotal queda en agua de borrajas

El obispo Lynn, acusado de encubrir pedófilos
La Comisión Pontificia contra la pedofilia sacerdotal, creada en 2013, ha quedado como cabía esperar: en agua de borrajas. Tras un año cargado de obstáculos, el mandato de sus miembros expiró el domingo sin que el Vaticano los haya reemplazado por otros.

Bergolio creó la Comisión a bombo y platillo para lavar la cara a los curas católicos. Como suele ocurrir, la iniciativa generó ilusiones entre los creyentes pero, cuatro años después, todo se ha esfumado en el aire.

En marzo, una de sus miembros, la irlandesa Marie Collins, víctima de violaciones sacerdotales, dimitió por la resistencia de la burocracia romana a cualquier iniciativa. “Hay hombres en el Vaticano que aún no ven la protección de los niños como una prioridad”, dijo tras dar el portazo.

Diez días atrás, Peter Saunders, otra víctima de violaciones que formaba parte de la Comisión, también renunció decepcionado, según sus propias palabras.

“El hecho de que la Comisión haya caducado dice mucho sobre cuán importante es la protección de los niños para los funcionarios de la Iglesia”, dijo Barbara Dorris, directora de comunicación de la Red de Sobrevivientes de los Abusados por Sacerdotes (SNAP), la mayor organización internacional de víctimas de violaciones por parte de miembros del clero católico.

Miles y miles de niños sufrieron agresiones sexuales de sacerdotes en todo el mundo. Las comisiones gubernamentales demuestran que es un problema generalizado y actual.

Los portavoces vaticanos aseguran que solo es una cuestión burocrática y que el problema se resolverá en abril, promete el periódico católico estadounidense National Catholic Reporter. Pero es mentira. Una vez pasada la avalancha inicial y la campaña de imagen de Bergoglio, no tiene sentido investigar nada, no vaya a ser que se abra la caja de Pandora.

El jueves de la semana pasada, en la Basílica de San Pedro, Bergoglio bendijo al cardenal estadounidense Bernard Law, antiguo arzobispo de Boston y uno de los encubridores de curas pedófilos más famosos del mundo. Durante más de dos décadas, Law ocultó decenas de casos de violaciones en su diócesis, que fueron revelados por una investigación periodística del diario The Boston Globe, retratada luego en la película Spotlight.

Aunque la bendición papal es costumbre en los funerales cardenalicios, la imagen de Francisco junto al ataúd de Law no cayó bien a las víctimas de los crímenes sacerdotales. “Law no merecía un entierro en la Basílica de San Pedro con presencia del Papa –lamentó Dorris–. Ese hombre se ocupó de trasladar a abusadores sexuales a comunidades desprevenidas. Puso a niños en riesgo”.

http://www.perfil.com/internacional/preocupa-el-futuro-de-la-comision-que-creo-el-papa-contra-la-pedofilia-clerical.phtml

Apadrina a un preso

Sendoa Jurado, ex preso político

Según el que fuera el escritor uruguayo Eduardo Galeano, “A diferencia de la solidaridad, que es horizontal y se ejerce de igual a igual, la caridad se practica de arriba a abajo, humilla a quien la recibe y jamás altera ni un poquito las relaciones de poder”. El Che Guevara también distinguió entre estos dos conceptos y dijo: “Lo que nosotros tenemos que practicar hoy, es la solidaridad. No debemos acercarnos al pueblo a decir: ‘Acá estamos, venimos a darte la caridad de nuestra presencia, a enseñarte con nuestra presencia, a enseñarte con nuestra ciencia, a demostrarte tus errores, tu incultura, tu falta de conocimientos elementales’”.

Estamos en Navidad, en éstas fechas los corazones de la gente se ablandan y nos acordamos más veces de quienes están en peor situación que nosotros, y las campañas para que apadrinemos por un euro a niños de países pobres se multiplican, no así las iniciativas para dar la vuelta a esas situaciones de injusticia. Junto a eso y como consecuencia de los valores católicos que nos impone el sistema, nuestras acciones de caridad aumentan, aunque no tanto como nuestro consumismo.

La situación de los represaliados y las represaliadas, en cambio, está presente para este pueblo durante todo el año, aunque me parece que lo que hemos hecho en los últimos años ha sido cambiar el calendario de lucha de todo un año por la caridad de una Navidad de 12 meses. No me estoy refiriendo a los sentimientos de nadie que tenga ningún vínculo político ni familiar con las represaliadas, sino a la perspectiva política hegemónica a la hora de abordar este tema, que en mi opinión es absolutamente errónea.

Lo que en otra época era orgullo lo hemos convertido en algo muy parecido a pedir limosna, destacando el dolor que la represión nos provoca y tapando el motivo de nuestra lucha; explicando las consecuencias de nuestra situación en lugar de abordar las razones que están en la base estamos tratando de dar lástima, porque es más fácil tirar de sentimentalismo que explicar nuestras razones políticas.

Centrarse en resolver las consecuencias del conflicto desligándolas de las causas que lo originan es la mejor forma de perpetuar el actual estado de las cosas y, por lo tanto, la opresión que sufrimos como pueblo y como clase. Eso no quiere decir que mientras conseguimos esos objetivos no debamos intentar dar una salida a las situaciones más duras, pero siempre sin perder la perspectiva de un proceso político más profundo. Como ejemplo, la consolidación de la campaña “euskal presoak Euskal Herrira” se produjo en la década de los 90, cuando el conflicto estaba en lo más crudo, y se hizo sin dejar de lado los objetivos tácticos de la amnistía y la autodeterminación.

Alguien me dirá que es tiempo de sumar, que tenemos que poner a trabajar en el tema de los represaliados y las represaliadas a personas de diferente sensibilidad, que no tenemos fuerza suficiente y que hay que hacerlo de otra manera… pero, ¿de verdad que hay otra manera de hacerlo? Yo diría que no, no al menos si la consecuencia de la única alternativa que nos proponen es la de volver a un punto peor que cuando empezó todo esto.

Es decir, ¿tiene alguna lógica después de tantos años llevar la situación al punto de partida pero con todo lo que nos hemos dejado por el camino y con tantos represaliados? Pues ese es, precisamente, el objetivo de algunos de los que en el último o últimos años se han sumado a la defensa de los derechos de los presos bajo el pretexto de la defensa de los derechos humanos. Además obtendrán un premio  doble, porque no limpiarán su alma ante Dios, pero sí ante la opinión pública, diferenciándose de los que utilizan la represión más severa y que hasta hace poco eran sus aliados en este conflicto. Un claro ejemplo de lo que estoy diciendo nos lo dejó el Alcalde de Baiona Jean-René Etchegaray, cuando afirmó que le pedirían al Gobierno el acercamiento de los presos y la libertad de los enfermos, “no para olvidar, sino para que sean tratados como presos comunes”.

Asimismo, en la entrevista realizada por Eneko Etxegarai al diputado de la República en Marcha, Vincent Bru, en el diario Berria, el periodista le hizo dos preguntas muy precisas. Le preguntó por el punto del documento entregado por los interlocutores del EPPK que están en la cárcel de Reau, tras la reunión que estos tuvieron con Bru, en el cuál exponían que “la única manera” de que no se repitiera el conflicto era que “se abordaran las razones” que lo originaron. Bru respondió que “…tras el desarme, hay que tratar lo antes posible la cuestión de las víctimas y de los presos. Eso es lo importante, en eso nos tenemos que centrar, y no hay que tratar de atrasar las cosas, complicarlas”. De resolver el conflicto no quiere ni oír hablar, porque eso es complicar las cosas.

Siguiente pregunta del periodista: “Aralar también decía al día siguiente del 8 de abril que ‘para construir la paz hay que reconocer los derechos democráticos’ porque, a su entender, ETA surgió ‘por razones políticas’”. Respuesta de Bru: “Eso es lucha política; son partidos que defienden sus ideas; otros partidos no defienden las mismas ideas. En esta sociedad democrática, el pueblo tiene la palabra y la decisión, no se puede imponer un modelo democrático”. Parece ser que para Bru el reconocimiento de derechos democráticos son  imposiciones.

Desde un análisis dialéctico no podemos mirar la actitud de cada uno de una manera aséptica, como si no tuvieran ideología, dejando de lado los intereses políticos que cada agente pueda tener, porque sólo teniendo en cuenta estos factores podremos concluir si, en esa suma de “diferentes voluntades”, realmente estamos actuando en pro de nuestros objetivos o a favor de los del enemigo.

De sobra es sabido que no es lo mismo paz que pacificación, que mientras que la primera se basa en la justicia, la segunda tiene como objetivo garantizar el monopolio del uso de la violencia para el imperialismo. Y en este momento del conflicto que Euskal Herria mantiene con los estados de España y Francia, el riesgo de asimilación cultural y social es mayor que nunca.

Al igual que ocurre con la caridad, en la que suele haber un montón de buitres intentando sacar provecho de la desgracia del pobre, me parece que también alrededor de los represaliados y las represaliadas se están amontonando demasiados carroñeros en los últimos tiempos con el propósito de sacar tajada política del sufrimiento de estas. No os sorprendáis si pronto nos empiezan a pedir que apadrinemos a un preso para que les enseñemos a pensar como la gente de bien de occidente, para que se reinserten. Algunos de los enemigos históricos de los presos ya se han convertido en referentes principales de la “lucha” por sus derechos. ¿Para qué? Para que, como hace la iglesia católica por medio de la caridad, nos olvidemos del problema centrándonos en sus consecuencias, para que poniendo la atención en los derechos humanos despoliticemos el conflicto.

Ya es hora de que todos y todas hablemos claro, ya es momento de que expliquemos si hemos desistido de conseguir nuestros objetivos y por eso practicamos la teoría del “mal menor”, o si por el contrario queremos seguir luchando porque entendemos que recorrer ese difícil camino es el único modo de conseguir la libertad, porque en el momento que aclaremos esto el debate se situará en unos parámetros distintos, concretamente en los de si luchar merece la pena o no.

Los colonialistas británicos mataron de hambre a tres millones de indios en 1943

En Bengala, India, durante la Segunda Guerra Mundial, Churchill llevó a cabo una estrategia económica y militar que provocó una hambruna que asesinó a tres millones de personas.

Churchill decidió llevar la mayoría de granos y víveres a sus soldados hasta Oriente Medio y Egipto, donde se hallaban defendiendo el Canal de Suez de Italia y Alemania, dejando de lado a la población civil, la cual se quedó prácticamente sin alimento.

Además el gobierno inglés decidió adueñarse de los medios de transporte que pudieran llevar alimento a Bengala, tales como camiones, autos, motocicletas y hasta elefantes de carga. Aunado a ello, los imperialistas se adueñaron de diversos campos de cultivo de arroz para convertirlos en pistas de aterrizaje.

Las protestas no se hicieron esperar y las revueltas fueron aplastadas por los soldados ingleses de manera violenta, provocando la detención de más de 60.000 personas y la ejecución de unas 2.500. 

Los víveres no sólo eran destinados a los frentes de guerra, sino que otra parte iba directamente a Inglaterra para alimentar a la población de las grandes ciudades. Se estaba provocando en Bengala una hambruna de proporciones colosales. Churchill, cruel y déspota, dijo sobre esta situación y los indios que eran una raza débil que se había reproducido en exceso y que ahora tenía que pagar las consecuencias de verse en la escasez por su sobrepoblación. Y añadió: “las peores personas del mundo después de los alemanes son los indios”.

El Secretario de Estado, Leo Amery, pensaba, al igual que Churchill: los indios eran una raza condenada de antemano y la prioridad del gobierno inglés debía centrarse en apoyar por completo a sus soldados en la lucha que sostenían.

Así fue como la hambruna fue en aumento: las pequeñas poblaciones fueron las primeras en padecer los rigores de la escasez, la cual llegó de manera trágica hasta los asentamientos más grandes. Se registraban alrededor de 10.000 muertes a la semana y los cadáveres podían verse a simple vista en las banquetas sin que nadie pudiera evitarlo. Familias enteras morían en el interior de sus hogares y los niños eran los más propensos a fallecer de forma más rápida.

Algunas familias llegaban al extremo de sacrificar a los más pequeños o los más ancianos para que los demás pudieran tener más posibilidades de obtener alimento. Los perros incluso sufrieron por esta escasez, sembrando las calles con sus cadáveres. Hubo intentos desesperados por obtener algo de alimento: las mujeres comenzaron a prostituirse en las calles, las familias vendían a sus hijas a familias pudientes como sirvientas con tal de que pudieran sobrevivir, muchas familias pusieron a la venta sus hogares o escasas pertenencias. Era una desesperación trágica la que se veía en Bengala y en otras ciudades grandes como Calcuta, Howrah, Midnapur, Faridpur o Barisal.

La proliferación de cadáveres en las calles comenzó a causar enfermedades como el cólera, tifus o disentería. Algunos cuerpos eran arrojados a los ríos para que la corriente los llevara hasta el mar.

El periódico Statesman fue el primero en percatarse y denunciar el acontecimiento. Otro personaje que fue vital para que el mundo se enterara de lo que estaba pasando en India fue el fotógrafo Ian Stephens, quien se dedicó a recorrer las calles de Bengala sacando imágenes de la tragedia que se vivía en la ciudad.

El suceso fue aprovechado por los rivales de los ingleses para denunciar a nivel internacional lo que éstos hacían y justificando de esa manera la guerra contra ellos. No quedó más remedio a los altos mandatarios ingleses que comenzar a repartir víveres a Bengala, más por la presión mediática que por iniciativa propia. Algunos países como Australia y Estados Unidos, además de algunas naciones latinas, enviaron alimentos a India como una ayuda ante la desesperada situación de sus habitantes. Fue en 1944 cuando la situación comenzó a estabilizarse en favor de la población india.

Más de 3 millones de personas murieron debido a este terrible crimen contra de la humanidad, uno de los más terribles del imperialismo.

https://culturacolectiva.com/historia/el-genocidio-de-bengala-hambruna/

El mejor confidente de la policía: Facebook

Facebook es el mejor confidente de la policía. Cada año recibe decenas de miles de peticiones de datos procedentes de gobiernos de todo el mundo, órdenes de registro, citaciones judiciales y exigencias para que se censuren determinados contenidos.

Ese tipo de peticiones aumenta a un ritmo galopante. Según QZ (*) en Estados Unidos han crecido un 26 por ciento en relación al año pasado. A escala mundial las peticiones han aumentado un 21 por ciento.

Desde 2013, fecha en la que oficialmente el monopolio informático comenzó a entregar datos de sus usuarios a los gobiernos, el número de peticiones procedentes de Estados Unidos se ha triplicado.

Joe Joseph, del Daily Sheeple, asegura que Facebook se creó precisamente para eso: para que los Estados se mantengan al corriente de la vida privada de sus súbditos.

El capataz de Facebook, Mark Zuckerberg, no empezó de la nada, como suelen hacer creer las historietas fantásticas.

El dinero para crear la red social salió de los fondos de la CIA, a través de sus típicas sociedades fantasmales, una inversión rentable que -a la larga- ha convertido al espionaje en una actividad muy barata.

En los seis primeros meses de 2013 Facebook entregó el 79 por ciento de los datos que le solicitó el gobierno de Estados Unidos, algunos de los cuales pasaron a formar parte de litigios judiciales, confiesan los monopolistas.

Cuatro años después, Facebook admite el 85 por ciento de las peticiones que le cursan los gobiernos, o sea, casi todas.

Es un error creer que toda esa información tiene algún destino concreto. No. Se acumula porque ese es exactamente su destino: ser almacenada y luego procesada.

Para ello Estados Unidos tiene unas dependencias en Bluffdale, Utah, capaces de almacenar y procesar todas las comunicaciones que se produzcan en los próximos diez años en todos los países del mundo.

(*) https://qz.com/1160719/facebooks-transparency-report-the-company-is-giving-the-us-government-more-and-more-data/

Colombia, la paz de los cementerios: dos militantes torturados y asesinados en dos días

Gonzalo Antonio Martínez Guisao
Entre la noche del pasado miércoles y la mañana del viernes asesinaron a dos dirigentes sociales en distintas partes de Colombia. El primero fue Gonzalo Antonio Martínez Guisao, asesinado el miércoles por las Autodefensas Gaitanistas de Colombia cuando se dirigía al municipio de Carepa (Antioquia), y el segundo, Esneider Ruiz Barreto, quien murió en Puerto Guzmán (Putumayo).

A Martínez unos desconocidos que pertenecían a las AGC, lo bajaron de la camioneta en la que viajaba por la vía que comunica a Carepa (Antioquia) con el corregimiento de Saiza (Córdoba), a la altura del corregimiento de Piedras Blancas. Eran alrededor de las 6:30 pm. Su cuerpo fue encontrado con cuatro impactos de bala, que habría recibido a eso de las diez de la noche. En ese intervalo de tiempo fue torturado.

Martínez era el presidente de la Junta de Acción Comunal de la vereda Pechinde, en el corregimiento de Saiza, donde, además, está presente la Asociación Campesina para el Desarrollo del Alto Sinú (Asodecas). Su cuerpo fue trasladado a la morgue de Carepa. Su muerte ha causado incertidumbre en Pechinde, pues sus familiares se sienten amenazados y se ha hablado, incluso de un desplazamiento masivo por motivos de seguridad.

Poco más de un día después fue asesinado Esneider Ruiz Barreto, un joven de 26 años, en Puerto Guzmán (Putumayo). La organización a la que pertenecía Ruiz, Marcha Patriótica, ha advertido que “el contexto de la región del Putumayo continúa critica sistemática y selectiva contra dirigentes sociales”. Ruiz, además de ser de Marcha Patriótica, formaba parte de Atcam, filial de la Federación Nacional Sindical Unitaria Agropecuaria (Fensuagro).

El gobierno quiere hacer creer que estos asesinatos no son sistemáticos y que obedecen a otras causas, distintas a la del trabajo de los dirigentes. El fiscal general, Néstor Humberto Martínez, aseguró hace poco que “hay un origen multicausal, pero estamos identificando ya unos fenómenos que son preocupantes desde el punto de vista de eventual presencia de reductos de [los paramilitares] Autodefensas”.

Los asesinatos de los militantes está cada vez más presente en el plano político. La ONU afirmó que este año han sido asesinados alrededor de 105 dirigentes sociales en Colombia.

https://www.elespectador.com/noticias/nacional/dos-lideres-sociales-fueron-asesinados-en-menos-de-dos-dias-articulo-729923

 

Por una vez jugaremos a arúspices

B.

No somos dados a las apuestas y vaticinios ni vamos de profetas ni augures, pero, por una vez, arriesgaremos un pronóstico a sabiendas de lo «conspiranoico» del mismo.

Vamos allá.

El próximo día 4 de enero el juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena ha llamado a Oriol Junqueras, preso en Estremera. ¿Para qué lo llama? Para ponerlo en libertad (si no es así, toda mi especulación se viene abajo como castillo de naipes). ¿Con qué objeto? Con el objetivo de agitar las aguas del independentismo catalán lanzando a la arena política a Junqueras para disputar a Puigdemont la presidencia del Govern de la Generalitat.O sea, enredar, envenenar, joder, que es lo único que saben hacer y bordar.

El fascio español, especialmente Rajoy, si algo no desea, es ver a Puigdemont otra vez en la Presidencia, pues ello implicaría que aquí no ha pasado nada -a pesar del 155- y todo vuelve a la «normalidad», sí, pero la anterior al 155, es decir, a la iniciativa independentista. Y esto va a ser que no. No hemos llegado adonde hemos llegado para volver a lo anterior, esto es, a lo mismo, ha dicho Felipe VI, que ya el 3 de octubre hizo una declaración de guerra a Catalunya en su mensaje validando el art.155 (junto con el PsoE y C’s).

La apuesta de Mariano, una vez resignados a ver un «indepe» como President de la Generalitat, es Junqueras, que asumirá la ley, esto es la «normalidad» y encima es católico (también Puigdemont, suponemos, pero no lo proclama por ahí): Junqueras es nuestro hombre, y debe ser puesto en libertad vía Forcadell (cuantiosa fianza como carnaza a la caverna mediática), y, a poder ser, meter en el trullo a Puigdemont si pisa suelo catalán, o sea, suelo españolísimo. La jugada maestra sería ver a Junqueras en la calle y a Puigdemont en la trena, pero sería demasiado pedir y yo dando ideas.

Falsimedia ya empieza, tímidamente, a hablar de estas previsibles movidas. Y ERC haciéndose lenguas y prestando oídos (acabo de oírles decir, hoy martes, que dan por hecho la puesta en libertad de Junqueras). Si sale el exalcalde de Girona como President -puede serlo aun estando en Bruselas, pero, para ser investido, tendría que estar presente físicamente en la Plaza San Jaume trincándolo la policía un minuto antes-, cae Mariano. O no, pero Aznar pedirá su cabeza desembozadamente.

Como estos pronósticos tengan algún viso de verosimilitud, nos cubrimos de gloria, pero si no, asumo la responsabilidad de cubrirme de barro.

Buongiorno.

La Policía prevé un incremento ‘con fuerza’ de las movilizaciones esta primavera

Manifestación por el empleo en Cádiz
Según publica hoy El Confidencial, diferentes analistas de la Policía Nacional coinciden que el año 2017 ha sido «más tranquilo» de lo esperado en materia de agitación social, pero prevén también que la primavera de 2018 se torna conflictiva.
Este diario digital orienta su noticia a resaltar el nivel de paz social y de desmovilización que ha conseguido el gobierno de Mariano Rajoy, pero el redactor de la nota introduce una coletilla que indica que todo se trata de una calma chicha como la que se da en los prolegómenos de un huracán.
De acuerdo a las estadísticas facilitadas por el Ministerio del Interior, en la Comunidad de Madrid y a falta de los datos de diciembre para el cierre del ejercicio, en los primeros 11 meses de 2017 se habían celebrado en las calles madrileñas 2.976 manifestaciones comunicadas a las autoridades, más de las que se habían producido en el mismo momento del año en 2014 (2.850; 3.113 a 31 de diciembre), 2015 (2.870; 3.082) y 2016 (2.567; 2.784).
La cifra de este ejercicio termina así con el progresivo descenso de la conflictividad social que comenzó tras el récord de protestas de 2013 (en noviembre, 4.078). Desde entonces y en paralelo al aumento de la contratación laboral, el número de convocatorias había caído de forma sostenida año tras año.
Sin embargo, la nota destaca que el repunte de las movilizaciones se hace en un marco de menor participación de las mismas. Dicho de otro modo: según la Policía hay más manifestaciones pero menos asistentes. No obstante, uno de los «especialistas» entrevistados afirma que «esta próxima primavera volverán de nuevo con fuerza las manifestaciones«, sin que se aporte más explicación.
Si la Policía tiene esa previsión, es porque existen motivos para que mucha gente proteste. Ahora falta que quienes quieren transformar la sociedad también prevean ese escenario.

El ejército español triplica el número de tropas en el extranjero a las órdenes de la OTAN

La invasión militar de Afganistán por las tropas españolas se prolonga más de 13 años, en los que 30.000 soldados han ido rotando y un centenar ellos no ha regresado.

Siguiendo las instrucciones de la OTAN al pie de la letra, a finales de 2015 el gobierno replegó el contingente. Quedó un reducido grupo, de una treintena de militares.

Ahora, el gobierno ha aprobado el traslado de 65 especialistas que se sumarán a esa treintena. El incremento de tropas en la misión de la OTAN está relacionado con la petición realizada por Estados Unidos, que pide un mayor esfuerzo a sus sicarios.

La tropa española, que contribuye en los Cuarteles Generales en Kabul a las tareas de Estado Mayor, atenderá también labores de adiestramiento, asesoramiento y asistencia a los órganos logísticos nacionales afganos, al Mando Nacional Afgano de Operaciones Especiales, y a un batallón de Operaciones Especiales, y prestarán protección y seguridad al personal desplegado.

Actualmente el gobierno mantiene 2.501 efectivos del ejército y de la Guardia Civil desplegados en 16 misiones internacionales. El ejército enviará a Irak otros 30 nuevos efectivos, llegando hasta los 480, a pesar de que se ha anunciado a bombo y platillo la victoria sobre el Califato Islámico. El Ministerio de Defensa se justifica por las necesidades de estabilización, capacitación y mejora de la integración del ejército irakí.

El gobierno está, pues, a las órdenes de la OTAN. Mantendrá la batería de misiles Patriot en Turquía (149 militares), por un periodo de seis meses prorrogables, seguirá contribuyendo en la Policía Aérea del Báltico con varios cazas de combate y en Letonia con 331 efectivos.

En Mali se duplicará la presencia de militares españoles. En la actualidad hay 140 efectivos y está previsto que se incremente hasta los 292.

La misión en Líbano es susceptible también de aumentar, pero está pendiente de si el gobierno toma el mando de una de las misiones.

Miles de peruanos salen a la calle para protestar por el indulto a Fujimori

Convocados por el colectivo “No a Keiko”, miles de peruanos han salido a la calle para demostrar su repulsa hacia la decisión del presidente de la República, Pedro Pablo Kuczynski, de indultar a Fujimori, que cumplía 25 años de prisión por crímenes de lesa humanidad.

Los manifestantes aseguran que el indulto es ilegal y los familiares de las víctimas de la masacre de La Cantuta han pedido la anulación del indulto “humanitario”, que es consecuencia de un cambalache político: el 21 de diciembre Kuczynski no fue cesado por corrupción a pesar de las acusaciones en su contra hechas por los fujimoristas de Fuerza Popular. Sin embargo, el hijo de Fujimori, Kenji Fujimori, se abstuvo en la votación, a cambio del indulto de su padre.

El ejército peruano secuestró y asesinó a nueve estudiantes y un profesor de la Universidad Enrique Guzmán y Valle conocida como La Cantuta. Tras el 18 de julio de 1992 nadie ha vuelto a ver con vida a Bertila Lozano Torres, Dora Oyague Fierro, Luis Enrique Ortiz, Armando Amaro, Robert Edgar Teodoro, Heráclides Meza, Felipe Flores, Marcelino Rosales, Juan Gabriel Mariños y al catedrático Hugo Muñoz.

Es uno de los crímenes por los que Fujimori fue condenado a prisión.

El congresista Henry Pease denunció en 1993 frente al pleno del Congreso que había recibido un documento con información detallada sobre cómo habían sido asesinados y desaparecidos por el Servicio de Inteligencia del Ejército.

Aunque el fujimorismo negó la acusación, se formó una comisión investigadora pero ningún criminal quiso admitir su crimen.

Tras semanas de rechazar denuncias en su contra, el general Nicolás Hermoza admitió en el Congreso la posibilidad de que militares hubieran participado en el secuestro de La Cantuta.

Luego aparecieron cuatro fosas en un descampado en Cieneguilla donde dos testigos aseguraron ver a los militares enterrar con prisa los restos de los desaparecidos.

En 1994 ocho miembros del Ejército fueron condenados por el asesinato de las diez personas. Sin embargo, once meses después Fujimori fue reelegido y el Congreso aprobó una ley de Amnistía que dejó libres a todos los criminales.

Tras un proceso judicial de dos años, Fujimori fue condenado por el Tribunal Supremo, que le otorgó 25 años de prisión por ser el autor mediato del crimen de La Cantuta y Barrios Altos.

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