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Autor: Redacción (página 868 de 1358)

Huelga ‘salvaje’ de los 7.700 trabajadores de los hoteles Marriott en Estados Unidos sin convocatoria previa

Insólito, nunca visto: 7.700 trabajadores, empleados de 23 hoteles operados por Marriott en Estados Unidos fueron a la huelga en Estados Unidos, sin convocatoria previa, en un hecho sin precedentes, causando graves alteraciones en el servicio normal de estos establecimientos.

Marriott es la cadena hotelera más grande del mundo, con 6.700 hoteles, operando con 30 marcas diferentes en 130 países en todo el mundo, con unos beneficios en 2017 de 1.370 millones de dólares.

Los clientes no fueron advertidos por la empresa de que los servicios se verían seriamente alterados durante su estancia porque la huelga no fue convocada debidamente sino que se ha propagado por los hoteles prácticamente de espaldas a los negociadores.

Cada hotel informó a los clientes de que los comedores, el servicio de habitaciones y los bares estarían cerrados y las habitaciones sólo se harían si había una petición expresa por parte del cliente. Algunos clientes que dijeron que sus habitaciones estaban sucias, consiguieron que la dirección de los hoteles les diera guantes y productos de limpieza para que procedieran personalmente a limpiar.

La huelga se inició al princpio de octubre y rápidamente se extendió a 23 hoteles en Boston, Detroit, San Francisco, Oakland, San Diego y Honolulu.

Los hoteles afectadas son varios, porque la matriz Marriott no sólo opera hoteles con su bandera. Además de Marriott, algunos de los hoteles en huelga son Sheraton, Ritz-Carlton, W, St. Regios o Westin. Los trabajadores en huelga piden una mejora en sus condiciones laborales en el nuevo convenio colectivo que han de negociar.

Muchos clientes se han quejado en las redes sociales porque no habían sido informados de las protestas pero, sobre todo, porque la cadena no ofrece reembolsos por vacaciones que en buena medida han sido estropeadas por las protestas. En algunos casos se han obtenido descuentos muy modestos, pese a que los efectos para ciertos clientes fueron notables.

https://www.preferente.com/noticias-de-turismo/7-700-trabajadores-de-marriott-en-huelga-sin-convocatoria-previa-281877.html

El levantamiento de la población de Varsovia contra los nazis en 1944: mentiras, verdades e invenciones

En el otoño de 1944, hace 74 años, se produjo un levantamiento del pueblo de Varsovia contra los ocupantes nazis que fue aplastado por el ejército alemán, que destruyó la ciudad.

Los falsificadores de la historia dicen que el Ejército Rojo, que se encontraba muy cerca de la capital, no apoyó a los insurrectos, lo que hay que interpretar como una forma de complicidad con los nazis. Ya saben: son todos iguales, unos y otros, comunistas y fascistas…

En junio y julio de 1944, cuando las tropas aliadas desembarcaron en las playas de Normandía y trataban de romper la resistencia de las unidades de la Wehrmacht, el Ejército Rojo lanzó y dirigió con éxito una de las mayores operaciones de la Segunda Guerra Mundial: la Operación Bagration para liberar a Bielorrusia y luego comenzar la liberación de Polonia y los Estados bálticos.

La campaña tenía también como objetivo atraer a algunas de las fuerzas alemanas para ayudar a los Aliados en el oeste, un detalle que no se menciona nunca -por cieto- cuando se conmemora el famoso desembarco de Normandía.

Los manuales de táctica militar dicen que tarde o temprano cualquier ofensiva se acaba agontado. A finales de julio, el impulso de las primeras unidades del frente bielorruso que intentaban llegar a Varsovia se había debilitado. El 1 de agosto algunas de ellas, encabezadas por el general Vasily Chuikov, lograron cruzar el Vístula y tomar Magnuszew. Poco más podían hacer, porque desde el comienzo de la Operación Bagration, las tropas habían avanzado más de 600 kilómetros. Los convoyes con municiones, alimentos y combustible habían quedado muy atrás, mientras que la 16 Fuerza Aérea del frente no tuvo tiempo de desplegarse en los aeródromos cercanos, privando de apoyo aéreo a la vanguardia.

El embajador de Estados Unidos en la URSS, William Harriman, así lo reconoció: “El Ejército Rojo hizo recientemente un avance tan rápido que se encontró sin suministros normales. En ese momento, no tenía ni los pontones necesarios ni los medios para construir puentes”.

El mando de la Wehrmacht lo sabía y no tenía la intención de esperar a que los soldados del Ejército Rojo reforzaran la retaguardia y las reservas. Reunió cuatro divisiones de tanques e infantería y contraatacó. En Volomin los nazis vencieron en una gran batalla de tanques.

El 1 de agosto, a las 5 de la tarde, mientras las tropas de Chuikov estaban intentando tomar Magnuszew, la población de Varsovia se levantó. Ni el Kremlin ni el comandante del primer frente bielorruso, Constantin Rokossovski, fueron informados de manera inmediata. Según recordó Rokossovsky: «El 2 de agosto, nuestros servicios de inteligencia recibieron informes de que había comenzado un levantamiento contra los invasores nazis en Varsovia. Esta noticia era muy alarmante. El personal del frente comenzó inmediatamente a recopilar información para saber con precisión el alcance del levantamiento y su carácter. Todo había sucedido de una manera tan inesperada que nos perdimos en conjeturas y nos preguntamos, en primer lugar, si no eran los propios alemanes los que habían difundido estos rumores y, en caso afirmativo, con qué propósito”.

Al margen de cualquier táctica militar, la pooblación de Varsovia se había rebelado en el momento más inoportuno, sin coordinar sus acciones con el Ejército Rojo. ¿Quién impulsó un levantamiento tan temerario?, ¿con qué objetivo?

La insurrección la inició el gobierno polaco en el exilio, que durante toda la guerra había permaneció en Londres en la pasividad más completa. Cuando el Ejército Rojo empezó a liberar Polonia, despertaron de su letargo y presionaron a las unidades que tenían en Varsovia para que tomaran el poder en la capital cuando los alemanes la abandonaran.

Ahora teníain prisa. Debían hacerlo antes de que entrara el Ejército Rojo. No se trataba, pues, de un plan dirigido contra Alemania sino contra los antifascistas polacos. Por eso el Primer Ministro polaco Stanislaw Mikolajczyk mantuvo la sublevación en secreto, de tal manera que no se enteró ni el Ejército Rojo, que poco podía ayudar en tales circunstancias.

Al empujar al pueblo de Varsovia al levantamiento, los exiliados de Londres no les informaron de que los británicos y estadounidenses se habían negado a ayudar activamente a los rebeldes. La población estaba condenada a padecer una carnicería a manos de los nazis.

Sin embargo, el 26 de julio, cuando ya tenía los planes decididos y aprobados, el Primer Ministro Mikolajczyk estaba en Moscú, a pesar de lo cual no informó a Molotov de un levantamiento que empezaría cuatro días después.

La primera vez que Mikolajczyk anunció oficialmente que la capital polaca se había levantado fue el 3 de agosto, durante una reunión con Stalin. Pero es curioso porque no le pidió ayuda. Estaba absolutamente convencido de que la población de Varsovia sería capaz de expulsar a los nazis de la capital y varios ministros, y él personalmente, tenían planes para trasladarse en avión a fin de hacerse cargo de la situación.

Como tantos otros exiliados, Mikolajczyk no tenía ni idea de la situación real en la capital, donde el comandante del Armja Krajowa (AK, Ejército Nacional), el general Tadeusz Bor-Komorowski, dudó hasta el último momento en iniciar la insurrección.

A pesar de que la insurgencia se preparó durante bastante tiempo, los rebeldes lograron reunir muy pocas armas: 60 ametralladoras ligeras, 7 ametralladoras pesadas, 35 lanzagranadas, 1.000 fusiles, 3.000 fusiles de asalto, 1.700 pistolas y 25.000 granadas de mano.

Aún no se sabe si Bor-Komarovsky se creyó las promesas de Mikolajczyk de que, desde el comienzo del levantamiento, los británicos transportarían por vía aérea más unidades del Armja Krajowa y les enviarían armas, municiones y alimentos. A pesar de todo, el 1 de agosto ordenó el levantamiento.

Durante los primeros cuatro días, cuando los insurgentes sólo se enfrentaron a la policía, consiguieron apoderarse de gran parte de la ciudad. Pero la Wehrmacht mantuvo el control de los transportes, los puentes, las estaciones de ferrocarril, las centrales telefónicas, los cuarteles y los principales edificios gubernamentales. Luego retiraron tanques, armas y trenes blindados del frente para llevarlas a Varsovia. Las unidades de seguridad y policía de las SS también acudieron, además de la 29 División de Granaderos de las SS.

La insurrección se prolongó durante 63 largos días y las promesas de los británicos resultaron ser una mentira.

El 9 de agosto, antes de abandonar Moscú, Mikolajczyk dejó de hablar de una salida inminente de alemanes de Varsovia. Fue entonces cuando pidió ayuda a Stalin, asegurando que “los alemanes ya no son lo suficientemente fuertes para echar a los polacos de los barrios de Varsovia que ocupan”. Stalin le respondió que la insurrección del ejército nacionalista había sido algo “poco realista”, porque no tenían armas. Lamentablemente, añadió Stalin, “los alemanes exterminarán a los polacos”.

No obstante, Stalin le prometió ayudar a los insurgentes con armas y municiones, aunque sus objetivos no coincidían con los del gobierno soviético.

A lo largo de la guerra, el gobierno polaco en el exilio no sólo no ayudó a la URSS sino que obstaculizó sus acciones con golpes bajos.

En 1942, en medio de la batalla de Stalingrado, enviaron unidades del Armja Krajowa al mando del general Wladyslaw Anders, que se había formado en la Academia del Ejército Rojo, a luchar a Irán.

En 1943 apoyaron la provocación de Goebbels en Katyn y condenaron a muerte en ausencia al general Zygmunt Berling por deserción, bajo cuyo mando había luchado el 1 Cuerpo de Ejército del Armja Krajowa.

Cuando Stalin le preguntó a Mikolajczyk si había algún lugar en la ciudad donde se pudieran tirar las armas, el polaco no pudo responder. Sin embargo, Stalin mantuvo su promesa. Si los británicos dejaban caer su carga desde una gran altitud, con nulos resultados para los insurgentes, “nuestros aviones son capaces de operar a alturas extremadamente bajas”, añadió el dirigente soviético.

La eficacia de la ayuda soviética fue mucho mayor que la británica, lo que fue reconocido tanto por los alemanes como por los polacos. El 15 de septiembre, en su telegrama al mariscal Rokossovski, el polaco Bor-Komorowski, le dio las gracias por “la cobertura aérea, las armas, municiones y alimentos”. Sólo del 13 de septiembre al 1 de octubre los soviéticos lanzaron 156 proyectiles de mortero, 505 fusiles antitanque, 2.667 ametralladoras y rifles, 41.780 granadas, 3 millones de cartuchos, 131.221 kilos de alimentos y 500 kilos de medicamentos.

A finales de agosto, las tropas soviéticas, que entretanto habían recibido refuerzos, lanzaron una ofensiva. El 14 de septiembre, desde la otra orilla del río Vístula, los soldados del Ejercito Rojo podían saludar a los insurrectos que mantenían liberados muchos barrios de la parte oriental de Varsovia.

Sin embargo, los nazis habían volado todos los puentes sobre el río y los insurgentes no habían sido capaces de impedirlo. En la mañana del 15 de septiembre, Berling recibió la orden de intentar cruzar el Vístula. Las unidades del 1 Cuerpo de Ejército lo habían estado preparando durante muco tiempo, pero sólo lo iniciaron al día siguiente al amanecer. La Wehrmacht lanzó bombardeos masivos, impidiéndoles transportar tanques y armas de fuego a la otra orilla.

Los intentos fracasados de establecer una cabeza de puente demostraron que los insurgentes no controlaban aquella orilla. Después de una semana de combates, los alemanes lograron retrasar el desembarco en la orilla occidental. Las unidades polacas tuvieron 3.764 bajas, entre muertos y heridos.

El 27 de septiembre los alemanes pasaron al contrataque con una ofensiva contra las zonas controladas por los insurgentes. Bor-Komorowski no cruzó el Vístula y firmó un acuerdo de rendición el 2 de octubre con el comandante de las tropas alemanas en Varsovia. Según estimaciones del historiador polaco Ryszard Nazarevich, que participó en el levantamiento, se rindieron más de 17.000 insurtentes. Los nazis asesinaron a todos los civiles que aún permanecían en la ciudad, enviando a 87.250 personas a realizar trabajos forzados en Alemania y a 68.707 a campos de concentración. Una gran parte de Varsovia fue destruida.

En una nota interna, el cuartel general del Armja Krajowa reconocía: “La razón del fracaso de la Batalla de Varsovia radica en el fracaso general de la ofensiva soviética en el Vístula debido al traslado de nuevas divisiones alemanas a la zona a finales de junio y principios de agosto“.

Afirmar que las tropas soviéticas se desentendieron de la insurrección en Varsovia, es un fraude histórico, otro más.

https://arctus.livejournal.com/237934.html

¿Mantendrá Bolsonaro a Brasil dentro del grupo de países Brics?

Con la elección de Bolsonaro en Brasil hay que ver lo que ocurre con los Brics, la alianza de Brasil con Rusia, India, China y Sudáfrica.

Si Bolsonaro fuera como Trump trataría de dejar a China fuera de juego. Al menos así lo había prometido, pero ya conocen la diferencia entre una campaña electoral y lo que se aprueba en los consejos de ministros.

La economía está por encima de todo, como no podía ser de otra manera. Por eso las últimas declaraciones de Bolsonaro, que datan de ayer, van en dirección contraria: para él la cooperación con China es ahora “prioritaria”. Faltaba más.

El Brics es cosa de China, cuyo PIB constituye el 45 por ciento del PIB total del grupo. En 2014 la cumbre de Fortaleza, en Brasil, creó sus propias instituciones financieras: el banco y fondo de reserva de Shangai como alternativa al FMI.

En las reuniones del grupo, China rechaza las solicitudes de los países miembros relativas a la cotización del yuan, lo mismo que las solicitudes de ingreso de países candidatos como México, Argentina, Indonesia y Corea del sur.

La llegada de Bolsonaro coincide con un plan chino para poner a África en donde nunca ha estado: en el primer plano de los intereses del grupo Brics. En Benin, por ejemplo, esperaban impacientes la llegada de los Brics porque tenían importantes proyectos aprobados en el sector aéreo, sanitario y transportes.

Pero en África no sólo es la financiación. En pocos lugares del mundo hay menos cabida para el fascismo y el racismo que en el Continente Negro, donde la elección del capitán brasileño no ha gustado nada.

Ayer el presidente sudafricano, Cyril Ramaphosa, advirtió de que si Bolsonaro se aleja de los Brics y de su defensa irrevocable del multilateralismo, irá en detrimento de los intereses de Brasil.

La ‘ultraderecha’ en Catalunya: cuando hay un perro sujeto con una correa es que hay un amo que lo guía

En pleno “auge de la ultraderecha” no podía faltar, como es lógico, una referencia a Catalunya y al referéndum del año pasado, que ha despertado todos los fantasmas del 18 de julio que se creían adormecidos.

Con el referéndum los mequetrefes habituales han querido llevar agua a su molino para decir que el fascismo no existía y que la culpa de que haya resucitado es de los independentistas catalanes, o que ahora hay más fascistas que nunca por culpa de ellos, o cosas parecidas.

Ese tipo de vulgaridades tienen relación con eso que ahora se llama “visibilidad”, e incluso “viralidad”: si meto la cabeza debajo del ala y no quiero ver nada, no hay fascismo. Sin embargo, cuando me ponen la bandera fascista en los balcones, ya no puedo disimular y paso a quejarme… del vecino que la pone.

Según dicen los mequetrefes, el fascismo es como un “guadiana” que aparece y desaparece porque, de repente, alguien lo hace visible y obliga a los antifascistas a mirar las cosas de frente. Nadie se pregunta si un fenómeno así es posible que aparezca y desaparezca, ni quién lo hace hace de manera intermitente, ni con qué objetivo.

Lo que más “visibiliza” al fascismo son toda esa camada de grupúsculos y matones que salen a la calle para intimidar y pasear la bandera fascista en los peores momento de crisis, como ha ocurrido en Catalunya.

Pero aunque el fascismo necesita a esos matones, no se reduce a ellos. Si vemos a un perro por la calle atado con un correa colgando del pescuezo, tenemos que suponer que el amo no andará lejos. Pues bien, no tiene sentido hablar de los perros sin el amo que los guía y eso es lo que ocurre con el fascismo la mayor parte de las veces.

Es el caso del reciente artículo de Laura Aznar y Jordi Borràs en “El Critic” (*) que reúne todos los ingredientes de quien no entiende absolutamente nada del fascismo, hasta el punto de que tal expresión sólo aparece tres veces: dos son para adjetivar agresiones violentas y la otra para etiquetar a viejos fascistas, como Josep Alsina, que proceden de viejas organizaciones y que ahora están como pez en el agua en “la ultraderecha”.

Lo mismo ocurre con la palabraz “nazi” que sólo aparece dos veces, una para aludir al arraigo de los viejos dinosaurios del fascismo catalán, como el tal Alsina, y el otro con referencia a la simbología.

En un artículo largo en el que se repasa la sopa de siglas de “la ultraderecha”, hasta los grupos más insignificantes, vemos muchos perros con muchos collares, pero nunca vemos al amo, por lo que da la impresión de que, más que perros, son lobos que se mueven por sí mismos en manada.

Por ejemplo, en alusión al caso de Alsina, los autores le describen como un “intelectual con peso teórico” lo cual es extraño tratándose de un nazi, donde ese tipo de cualidades escasean tanto. También describen su dilatada trayectoria como militante de la cloaca nazi, en grupos como el Partido Español Nacional Socialista (PENS) o Fuerza Nueva.

Este tipo de referencias son significativas porque demuestran el verdadero carácter del fascismo y de todos esos grupúsculos, que han ido cambiando de chaqueta según las necesidades del momento.

Así, lo significativo del PENS es que fue la primera organización explícitamente nazi, ya que en este país, por influencia católica, los fascistas siempre se decantaron por vincularse con sus colegas italianos o por mantener una identidad propia. Hasta finales del los años sesenta, cuando surge el PENS, nunca hubo nazis autóctonos organizados como tales.

Pero puestos a refrescar la memoria, para completar su prolija exposición, los autores hubieran debido añadir que el PENS lo creó y lo mantuvo el servicio secreto franquista de Carrero Blanco, como acabaron confesando los propios dirigentes de aquel tinglado.

Es más de lo mismo, lo típico y lo de siempre desde hace un siglo: cuando vean a un perro con una correa colgando del pescuezo, deben dirigir la mirada hacia el otro extremo, donde verán al amo que lo dirige.

En el caso del Catalunya (y fuera de ella), quien dirige la manada de perros fascistas que ha salido a la calle, desde los inofensivos caniches hasta los feroces doberman, son los aparatos del Estado fascista y centralista, incluida la prensa, hasta tal punto que no se puede hablar de los unos (los perros) sin los otros (los amos que los controlan con la correa).

(*) http://www.elcritic.cat/reportatges/la-mutacion-de-la-extrema-derecha-para-luchar-contra-el-independentismo-26009

¿Ha dejado abandonado Estados Unidos a sus aliados kurdos?

El ministro irakí Qasim Al-Araji
El ejército sirio y sus aliados hace tiempo que marchan victoriosamente, tanto en el control de Suaida y como en los alrededores de la base estadounidense de Al-Tanf.

Mientras, como ya hemos relatado, después de seis meses de ofensiva contra el Califato Islámico, los kurdos han fracasado en la captura de Hadjin, lo que se puede interpretar de dos maneras.

La primera es que el Pentágono y sus aliados kurdos han fracasado al alimón; la segunda es que quienes han fracasado son los kurdos porque sus padrinos imperialistas les han dejado de lado.

Si esta segunda opción fuera la correcta, Estados Unidos no habría fracasado exactamente, sino que se habría limitado a cambiar de táctica: sus aliados ya no serían los kurdos sino los turcos.

En cualquier caso, la situación de Estados Unidos es muy mala, por lo que la semana pasada el general Votel, Comandante en Jefe del Centcom tuvo que visitar sorpresivamente la base de Al-Tanf.

El imperialismo no puede sacar adelante sus planes sobre Siria ni siquiera con el apoyo de los kurdos. Más bien da la impresión de que los kurdos se han convertido en un inconveniente, por lo que su retroceso ante el Califato Islámico en Hadjin se ha convertido en una ventaja.

Los objetivos de Estados Unidos en Siria son los siguientes: cortar toda comunicación entre Irak y Siria e impedir que el ejército sirio y sus aliados recuperen el control de los campos de gas de Deir Ezzor, donde Estados Unidos tiene la intención de establecerse permanentemente.

A los imperialistas les ha salido un segundo enemigo en Irak y, más en concreto, con el nuevo gobierno de Bagdad y su papel en el mismo de las unidades Hachd Al-Chaabi.

El ministro de Interior irakí, Qasim Al-Araji, ha cuestionado la retirada de los kurdos en Hadjin que ha permitido avanzar al Califato Islámico y ha advertido sobre los planes estadounidenses para preparar el regreso de los yihadistas al este de Deir Ezzor, cerca de la frontera con Irak.

El lunes el cuartel general de Hachd al-Chaabi lanzó una alerta, movilizando a todas sus unidades en la frontera con Siria para anticipar cualquier posible ataque del Califato Islámico. Los aviones irakíes lanzaron panfletos extendiendo la alerta a toda a la población.

Más información:
– Los kurdos fracasan en la liberación de Hadjin después de seis meses de ofensiva contra el Califato Islámico

Estados Unidos da un vuelco a la Guerra de Yemen al exigir el cese de los bombardeos saudíes

Estados Unidos ha dado un vuelco a su criterio sobre la Guerra de Yemen, al exigir ahora el cese de los ataques aéreos de Arabia saudí. Es un reconocimiento indirecto del fracaso de una ofensiva mortal que desencadenó una masacre en la población.

El martes el secretario de Defensa estadounidense, Jim Mattis, hizo un llamamiento a los beligerantes en Yemen para que cesen las hostilidades y abran las negociaciones de paz “en un plazo de 30 días”.


Por su parte, el jefe de la diplomacia estadounidense, Mike Pompeo, pidió el cese de los ataques aéreos de la coalición dirigida por Riad «en todas las zonas pobladas de Yemen», una admisión hueca de las bajas civiles causadas por los bombardeos.

Arabia Saudita ha sido acusada en varias ocasiones de cometer errores que se han cobrado la vida de cientos de civiles.

El cambio de rumbo en Washington se ilustra con la campaña internacional de la prensa contra el príncipe heredero saudí por el Caso Khashoggi, el periodista saudí asesinado el 2 de octubre en el consulado de Estambul.

Sin embargo, los expertos no prevén un término corto para el conflicto, que, según la ONU, ha causado la muerte de unas 10.000 personas.

La Guerra de Yemen enfrenta a las fuerzas progubernamentales contra los rebeldes huthíes, apoyados por Irán, que se apoderaron de gran parte del país en 2014 y 2015, incluida la capital, Sanaa.

En marzo de 2015 una coalición bajo mando saudí intervino militarmente para apoyar a las fuerzas progubernamentales.

Bolsonaro – Israel: el flechazo es mutuo

Durante la campaña electoral el diario israelí Haaretz calificó a Bolsonaro como el “Hilter de Brasil”, por lo que deberíamos suponer que en Tel Aviv están contrariados por este “auge de la ultraderecha”.

También deberíamos suponer que durante su etapa de diputado, Bolsonaro se hubiera comportado como se espera de un antisemita: llamando a encerrar a los judíos en cámaras de gas.

Pero la historia no tiene lógica, o sea, no tiene la lógica que algunos esperan extraer de ella. Por lo menos, los discursos del “Hilter de Brasil” en el Parlamento brasileño más bien muestran una lógica inversa.

Por ejemplo, durante los sangrientos bombardeos de Gaza de 2014, el diputado Bolsonaro celebró la masacre de los palestinos como cualquier otro sionista.

Entre sus promesas electorales, se comprometió a transferir la embajada brasileña a Jerusalén y a cerrar la sede diplomática de la Autoridad Palestina en Brasilia.

En unas declaraciones a i24news, Bolsonaro informó de que Israel sería el primer país al que realizaría una visita oficial si llegaba a ser presidente.

Su hijo Eduardo, también diputado, comparte la misma pasión por Israel que su padre, hasta el punto de exhibirse en público con una camiseta con las siglas del Mosad.

En 2016 Bolsonaro viajó a Israel para ser bautizado en el río Jordán, según el ritual de las sectas evangélicas.

En los dos años siguientes volvió a visitar Israel para participó en las celebraciones de la creación del nuevo Estado.

Los “ultraderechistas” del siglo XXI, como Bolsonaro, no dan ninguna muestra de antisemitismo, sino todo lo contrario. Son pro-israelíes, dice alborozada la prensa sionista de Tel Aviv. Cuando en setiembre le apuñalaron en el estómago, quiso que le atendieron en un hospital judío: el Albert Einstein de Sao Paulo.

Mientras, la prensa brasileña informa de que Netanyahu ha sido invitado a la toma de posesión de Bolsonaro, para lo que se desplazará a Brasil el 1 de enero del año que viene. Será el primer Primer Ministro en viajar a Brasil desde la creación del Estrado de Israel en 1948.

Moros en la costa: los árabes que combatieron en las Brigadas Internacionales

El término “moro” procede del griego y el latín (“maurus”). Designaba a los númidas o bereberes que poblaban el norte de África y se integraron en el Imperio Romano, tanto por lo menos como los de la otra orilla. Nunca tuvo, pues, un contenido peyorativo hasta que se inventó el mito de la “Reconquista”. Entonces lo que era un grupo étnico se convirtió en un grupo religioso, de donde surgió la imagen del musulmán sanguinario y fanático.

En 1936 a los “cruzados” fascistas no les importó reclutar a los moros marroquíes, que llegaron a sumar más de 75.000 mercenarios, con los que Franco creó una tropa pretoriana a su servicio personal: la Guardia Mora.

Es mucho menos conocido que, frente a ellos, combatieron más de 1.000 voluntarios de las Brigadas Internacionales procentes de países árabes. De ellos el mayor contingente estaba formado por 500 argelinos.

¿Quién se acuerda hoy de aquellos moros que cayeron en la lucha contra el fascismo?, ¿quiénes fueron esos antifascistas olvidados?, ¿por qué vinieron?, ¿de dónde vineron?, ¿qué fue de ellos?

“Estoy aquí voluntariamente y daré hasta la última gota de mi sangre si es necesario para salvar la libertad de España y la libertad del mundo entero”. Así decía la declaración firmada por cada antifascista que se unió a las Brigadas Internacionales, expresando una solidaridad sin precedentes, un internacionalismo con acentos poderosos.

Entre ellos estaban los 500 argelinos de los que más de la mitad procedían de los emigrantes que trabajaban en Francia, especialmente de Toulouse, Marsella, Burdeos, Lyon y París. Eran militantes sindicales, socialistas, comunistas y anarquistas que luego lucharon en la Segunda Guerra Mundial y también por la independencia de su país.

El Presidente de la República Española, Manuel Azaña, enviará una carta de agradecimiento a Messali Hadj por la contribución material recibida del Partido Popular Argelino, un partido político que ayudó a la República, aunque no envió voluntarios.

El argelino Lakir Balek llegó a ostentar el grado de comandante de una compañía republicana y en un mitin dijo: “El pueblo de mi país está tan oprimido como el pueblo español hoy por el Gran Colón que lo está arruinando. Daré la última gota de mi sangre para que los argelinos, tunecinos y marroquíes puedan algún día sacudir su yugo y recuperar la libertad”.

Amezian Ben Amezian era un mecánico anarquista que luchó a las órdenes de Durruti. En su “Llamamiento a los trabajadores argelinos” escribió: “Somos 12 de la CGT en el grupo internacional contra la chusma fascista. ¡Milicianos sí, soldados nunca! Durruti no es un general ni un caid, sino un miliciano digno de nuestra amistad”.

Mohamed Belaidi, ametrallador en un escuadrón de bombarderos dirigido por el escritor y político francés André Malraux, escribió: “Cuando oí que los árabes luchaban por Franco, le dije a mi sección socialista que teníamos que hacer algo, si no ¿qué dirían los camaradas trabajadores árabes?”

Una poetisa, cuentista y dramaturga, Rénia Aoudène, que ha crecido con un pie en Marsella y otro en Andalucía, ha escrito una novela, “Un moro en la sierra”, basada en la biografía de uno de aquellos antifascistas magrebíes, Rabah Ousidhoum, que se distinguió por su valentía en muchas batallas, especialmente en la batalla de Lopera, cerca de Córdoba, y especialmente en la de Segovia, al oeste de Madrid, donde comandó el 12 Batallón. Le llamaron “Ralph Fox” en honor al escritor inglés que murió en Lopera.

Oussidhoum explicó su presencia en las Brigadas Internacionales “porque todos los periódicos hablan de los moros que luchan con los rebeldes franquistas. He venido a demostrar que no todos los árabes son fascistas”. Murió heroicamente en marzo de 1938 sosteniendo la ametralladora entre sus manos en su última batalla, en la llanura de Miraflores, cerca de Zaragoza.

En la película sobre la guerra civil que dirigió Malraux en 1937, aparece el ataúd del miliciano argelino Mohamed Belaidi, que cayó en combate en enero de 1937, en la Batalla de Teruel. El ataúd está cubierto con una bandera con la media luna musulmana y una ametralladora.

La memoria se ha perdido y no hay mucho más que contar. Pero los antifascista deben recordar que estamos en deuda con combatientes heroicos que llevan nombres como Sail Mohamed, Mechenet Said Ben Amar, Aici Mohand y cientos de otros parecidos.

En 2016 un “pied noir” argelino, Georges Gonzalès, publicó en París “Argelia en las Brigadas Internacionales” y en 2004 en Madrid el historiador español Francisco Sánchez Ruano aportó una gran cantidad de información en su libro “Islam y guerra civil española”.

En la otra orilla del Mediterráneo preparan un documental sobre los argelinos que combatieron al fascismo en España, basado en una investigación de Andreu Rosés y dirigido por Marc Almodóvar. Un equipo de filmación busca a los descendientes de esos héroes olvidados en Bejaia.

Mas información:
– Mohamed Lamraoui: La participación árabe en la Guerra Civil Española. Árabes franquistas y Árabes republicanos
 

Ahora Putin se dedica a enviar bombas por correo a Estados Unidos

Varias personalidades y personajes de Estados Unidos están recibiendo paquetes bomba por vía postal, como en el 11-S con el carbunco, lo que es un filón para los intoxicadores.

Nada más goloso. ¿Quién envía bombas a través del cartero? Una cosa así sólo lo puede hacer el Kremlin, empeñado en destruir la democracia americana, por una vía o por la otra.

Así lo ha largado Chuck Todd, un presentador de televisión estadounidense del canal MSNBC, por lo que nos imaginamos a Putin embalando paquetes explosivos y poniendo sellos…

En los últimos días, unos quince paquetes dirigidos a varios demócratas prominentes han sido interceptados en Estados Unidos. Entre los elegidos se encuentran Barack Obama, Hillary Clinton, el ex vicepresidente demócrata Joe Biden, el financiero George Soros, el actor Robert De Niro, el ex ministro de Justicia Barack Obama Eric Holder, la congresista demócrata de California Maxine Waters, la senadora de Nueva Jersey Cory Booker, el ex director nacional de inteligencia de Estados Unidos James Clapper, el empresario y filántropo Tom Steyer y la CNN.

El jueves por la noche Todd dijo ante las cámaras que tenía “miedo” de que los paquetes enviados formaran parte de una “operación rusa” destinada a “dividir” a los estadounidenses, porque Estados Unidos es un país tan unido que las “divisiones” nunca ocurren sin la participación de algún extranjero.

El patán de Todd no es el primero en señalar con el dedo a Rusia, aunque hasta el jueves por la noche tales acusaciones sólo habían sido hechas por personas anónimas en las redes sociales.

La mentira no es por la ignorancia de Todd sino por su baboseo. El FBI hace tiempo que identificó a César Sayoc, de 56 años, como responsable de los envíos. Fue detenido en Plantation, cerca de Fort Lauderdale, en Florida y se enfrenta una sentencia de 58 años de prisión, según el Fiscal General de Estados Unidos, Jeff Sessions.

¿Buscan Ustedes noticias falsas? Aquí tienen una y no hemos necesitado de ningún algoritmo rocambolesco para detectarla.

Esperemos que los inquisidores pongan al canal de noticias MSNBC entre los sitios “poco fiables”.

¿Declarará Bolsonaro la guerra a Venezuela?

El fascismo es el imperialismo y éste lleva la guerra en sus entrañas. Así fue en el siglo pasado y así será en el presente. Un fascista como Bolsonaro declaró la guerra (“sangre, terror, exilio y prisión”) a las fuerzas progresistas, democráticas y revolucionarias brasileñas, pero éstas no hicieron lo mismo. Nunca han plantado cara al fascismo.

Los fascistas ya cuentan con el apoyo de los tribunales, que para desalojar a Dilma Roussef, desataron la Operación Lava Jato de “lucha contra la corrupción”, lo que no fue más un golpe de Estado camuflado. En lugar de sacar los tanques a la calle, sacaron las togas.

Pero eso no es suficiente. La semana pasada uno de los hijos de Bolsonaro se dirigió a las huestes fascistas, ávidas de sangre, anunciando que una vez que en el gobierno, Brasil declarará la guerra a Venezuela.

El discurso se grabó en vídeo para que no quedaran dudas: “La próxima operación de paz de Brasil tendrá lugar en Venezuela. Liberaremos a nuestros hermanos venezolanos del hambre y del socialismo y daremos una lección al narcodictador de Venezuela, Nicolás Maduro”.

El general Mourâo, elegido para la vicepresidencia, “ya lo ha mencionado”, añadió Bolsonaro hijo. Mourâo es otro ejemplo del retorno de los gorilas brasileños a la política institucional. Lo mismo que
Bolsonaro, el candidato a la vicepresidencia es un nostálgico de los años de la dictadura militar (1964-1984).

Con 70.000 refugiados venezolanos junto a la frontera, la leña está seca para toda clase de provocaciones.

En febrero el gobierno brasileño declaró el estado de emergencia humanitaria en la región y hace un par de meses los campamentos de los venezolanos fueron atacados y quemados después de que un brasileño resultara herido. Su familia acusó a un exiliado venezolano de asaltarle y robarle.

Las palabras del joven Bolsonaro confirman el papel que Estados Unidos viene desempeñando en Brasil y en otros países latinoamericanos que también “luchan contra la corrupción” para desalojar a los restos del sueño bolivariano. “Trump ofrecerá a Bolsonaro colaboración militar para Venezuela”, titulaba ayer ABC (*).

No obstante, ayer Bolsonaro padre cambió el registro, al descartar una intervención militar en Venezuela. Sólo pretende “dar una nueva dimensión” a Mercosur, por considerar que el bloque está “supravalorado”.

Por su parte, en Venezuela se tientan la ropa. El gobierno de Maduro ha felicitado al pueblo brasileño por las elecciones. Antes había dicho que los comicios eran “falsos y estaban trucados” a causa del encarcelamiento de Lula.

“Es el momento de reaccionar frente a la epidemia fascista en América Latina”, dijo Maduro. Más bien se está haciendo un poco tarde. Venezuela ya tiene a Iván Duque a un lado, en Colombia, y a Bolsonaro en el otro.

Por lo demás, nos gustaría saber qué entiende Maduro por “reaccionar” frente al fascismo.

(*) https://www.abc.es/internacional/abci-trump-ofrecera-bolsonaro-colaboracion-militar-para-venezuela-201810292027_noticia.html

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