La web más censurada en internet

Autor: Redacción (página 868 de 1360)

El Pentágono reconoce el desvío de la ‘ayuda’ estadounidense a la Guerra de Siria en beneficio de Al-Qaeda

Desde finales de 2017 ha habido “muchos casos” en los que la ayuda estadounidense ha sido “desviada” hacia grupos terroristas en Siria, incluyendo a Al-Qaeda (Hayat Tahrir Al-Sham, Frente Al-Nosra), ha reconocido el inspector general del Pentágono en un informe fechado el 12 de noviembre (*).

“Desde finales de 2017 las investigaciones de la OIG de USAID han revelado muchos casos posibles o confirmados de desviación hacia grupos armados en la gobernación noroccidental de Idlib, incluida Hayat Tahrir Al-Sham (HTS), una organización extranjera reconocida como terrorista”.

La investigación ha revelado que los miembros de una ONG, Catholic Relief Services, desviaron a sabiendas miles de paquetes de alimentos multimillonarios financiados por USAID a otros beneficiarios, incluidos los combatientes de Al-Qaeda, y presentaron listas falsificadas de beneficiarios. “La investigación llevó a la USAID a suspender el programa y a la ONG a despedir a docenas de personas entre marzo y mayo de 2018”, dice el informe.

Los paquetes de alimentos formaban parte de una operación de socorro de 30 millones de dólares para los sirios desplazados y la operación la llevó a cabo la organización benéfica estadounidense Catholic Relief Services.

El informe del Inspector General Jefe del Pentágono dice que la ayuda a los terroristas es “inesperada”, como si esta situación fuera un secreto para cualquier experto tras la Guerra de Siria. Los múltiples programas humanitarios apoyados por Estados Unidos durante mucho tiempo no han sido más que parte de un esfuerzo más amplio para apoyar a los terroristas en Siria.

“La OIG de USAID también investigó las desviaciones de ayuda a HTS [Al-Qaeda] en el marco de los programas de otra ONG, que la OIG sospechaba que habían sido perpetradas por miembros de ONG afiliadas al grupo terrorista. Aunque la investigación está en curso, el encargado ha suspendido voluntariamente algunos partes de sus programas, los ha adaptado al cambiante entorno de riesgo y ha despedido a algunos trabajadores. En respuesta a estos hallazgos, USAID ha suspendido algunas actividades programáticas, ha añadido términos adicionales en todos los nuevos precios que requieren la aprobación previa por escrito de USAID antes de programar en áreas controladas por HTS [Al-Qaeda], y está llevando a cabo una revisión sistemática de los programas en curso en la región”, añade el informe.

La investigación también pone de relieve los “riesgos” asociados a los fondos en manos del grupo terrorista y supuestamente condujo a una serie de cambios en la asistencia a la región.

“Estos riesgos incluían la coacción sistémica de HTS [Al-Qaeda] sobre los empleados de las ONG para ayudarles en la malversación de fondos; la imposición de impuestos, derechos y tasas a los ejecutores y beneficiarios de USAID; el control de HTS [Al-Qaeda] sobre los consejos locales y la gestión de los campamentos de desplazados internos que ayudan a los ejecutores de USAID a identificar a los beneficiarios elegibles; y la incapacidad de las ONG para mitigar adecuadamente la amenaza que representan los grupos armados para los programas de USAID”, señala el informe.

Las acciones oficiales de USAID para poner fin al menos a algunos de los canales existentes creados para apoyar a los terroristas en Siria son una señal importante que podría tener un impacto positivo en la guerra. Sin embargo, según los expertos, la investigación de USAID y la decisión que sigue están relacionadas principalmente con los acontecimientos militares y políticos en el país. En los últimos años, Washington ha perdido la mayor parte de su influencia sobre los grupos terroristas en el noroeste de Siria y ahora está centrando sus esfuerzos en la parte noreste del país, que está controlada por las Fuerzas Democráticas Sirias (FSD) dominadas por los kurdos.

El Valle Central del Éufrates, la base militar estadounidense en Al-Tanf y el campo de refugiados vecino son ahora las únicas áreas en las que el Pentágono tiene contacto directo con varios grupos “moderados”, incluido el Califato Islámico. Por eso la mayor parte de los programas de ayuda existentes ya no son necesarios en la actualidad.

(*) https://media.defense.gov/2018/Nov/05/2002059226/-1/-1/1/FY2019_LIG_OCO_OIR_Q4_SEP2018.PDF

Las llagas del Ulster siguen abiertas por los atroces crímenes cometidos por los británicos

Íñigo Gurruchaga

Una juez católica, Siobhan Keegan, abrió este lunes en Belfast la investigación judicial sobre la muerte de diez civiles en Ballymurphy por disparos del Ejército británico, hace 47 años. Si la magistrada decide que las víctimas murieron por acciones ilegales, el veredicto podría llevar al procesamiento de exmilitares.

La investigación durará unos seis meses y convocará a decenas de testigos. Los hechos ocurrieron a lo largo de tres días, coincidiendo con la “Operación Demetrius”, que desde las 4 de la madrugada del 9 de agosto consistió en el despliegue de policías apoyados por soldados para encarcelar sin juicio previo a 342 sospechosos de pertenecer al IRA, que había iniciado un año antes su campaña de violencia contra las fuerzas de seguridad y contra protestantes.

Al extenderse en los vecindarios católicos la noticia de la redada, se levantaron barricadas y se produjeron graves disturbios. Hubo explosiones de bombas, disparos y enfrentamientos callejeros. También en Ballymurphy, un distrito del oeste de Belfast, bastión de los republicanos irlandeses, afectado por el desorden desde agosto de 1969.

Soldados del Regimiento Paracaidista apostados en diferentes puntos del barrio habrían matado entre otros a un joven de 19 años, Francis Quinn, cuando asistía a un herido; al sacerdorte Hugh Mullan, de 38, que acudió al mismo lugar con un pañuelo blanco tras advertir a las autoridades militares; a una madre de ocho hijos, Joan Connolly.

Los familiares de los fallecidos han mantenido una larga campaña para reabrir una investigación que la Policía Militar cerró en 1972 exonerando a los soldados, quienes alegaron que las víctimas utilizaron sus armas o cayeron como consecuencia de fuego cruzado. Han investigado con materiales forenses lo ocurrido en aquellos días con gran detalle.

Un documental emitido por la televisión Channel 4 avalaba recientemente la inocencia de las víctimas y ofrecía una explicación alternativa.

Un oficial del Ejército, Frank Kitson, había elaborado, tras su experiencia contra la insurgencia en Malasia y en Kenia de movimientos de liberación nacional, una estrategia de combate en guerras de baja intensidad que incluía intimidar a la población civil. El mismo regimiento de paracaidistas mató a 14 personas un año después en Londonderry reprimiendo una manifestación inicialmente pacífica (un hecho conocido como “Bloody Sunday”).

Aunque parece indudable que la guerra híbrida -combinando medios políticos y represión legal e ilegal del terrorismo- logró mermar drásticamente la operatividad del IRA en las décadas posteriores, aquellas masacres agudizaron la violencia.

Según la base de datos de Malcolm Sutton, en el Archivo del Conflicto de Irlanda del Norte en Internet (CAIN), en 1969 hubo 16 víctimas mortales; en 1970, 26; en 1971, 171; en 1972, 480; en los cuatro años siguientes, 1.100. Lo ocurrido en Ballymurphy y Londonderry es parte importante del nudo argumental que justifica al IRA, que mató a casi la mitad de las 3.500 víctimas del conflicto.

El Gobierno conservador de Edward Heath envió al Ejército a las calles caóticas de Irlanda del Norte en 1969 y las imágenes de aquel tiempo muestran a vecinos católicos recibiendo a los soldados como protectores, ofreciéndoles té y simpatía. El IRA se escindió entre una tendencia izquierdista que rechazaba la violencia y otra, IRA Provisional, que acopiaba armas.

Un francotirador del IRA mató por primera vez a un soldado, Robert Curtis, de 20 años, en febrero de 1971, cuando controlaba unos disturbios. Asesinó días después a seis civiles protestantes con una bomba contra su vehículo. Antes del 9 de agosto se había cobrado 19 vidas, entre ellas las de diez soldados. El Ejército británico había matado a siete (dos miembros del IRA y cinco civiles en disturbios).

Mandos militares no han logrado que el Gobierno apruebe una ley que limite la responsabilidad penal de sus soldados por el tiempo transcurrido desde los hechos. Se quejan de su desventaja con respecto a las investigaciones de los crímenes del IRA porque el Ejército guarda registros de su actividad. La juez Keegan se ha quejado de su falta de colaboración para proveer documentos.

Ministros británicos han explorado la posibilidad de una aministía como la que se aprobó en España, en 1977, para poner fin a la carga de las investigaciones históricas. Grupos de víctimas no lo aceptan, y la reconstrucción de las instituciones del Acuerdo de Viernes Santo tropieza con el desencuentro entre los unionistas del DUP y el Sinn Féin asociado al IRA sobre cómo tratar “el legado” del conflicto.

https://www.elcomercio.es/internacional/union-europea/investigacion-masacre-ballymurphy-llagas-ulster-20181112225406-ntrc.html

La huelga general de 15 de noviembre de 1922 en Ecuador

Leonardo Gabriel Ogaz Arce

El triunfo de la huelga de ferrocarriles (del 18 de octubre al 26 de octubre) alentó una protesta masiva que se transformó en una huelga general en la ciudad de Guayaquil.

Este acontecimiento en que una huelga general de trabajadores termina siendo aplastada por una masacre, es necesario entenderlo como un episodio de la confrontación entre clases antagónicas, en donde queda de manifiesto que el papel esencial del Estado y su ejército es la defensa de los intereses de la clase empresarial.

Desde finales del siglo XIX y principios del siglo XX se fue formando en Guayaquil una clase trabajadora en la manera y la forma en que se ha formado la  clase trabajadora en los países dependientes y semicoloniales desde las pequeñas industrias, talleres, artesanías, astilleros, comercios y servicios, estos trabajadores se fueron organizando y adquiriendo un nivel de organización y conciencia de clase elemental y defensivo al comienzo y relativamente avanzado y clasista después. Los sectores más avanzados de ese proletariado hicieron suya una ideología política, el anarquismo, que en mayor o menor medida orientó los procesos de lucha y organización obrera.

La primera guerra mundial y las plagas en las plantaciones de cacao agudizaron una crisis estructural en la formación social ecuatoriana que tenía un muy bajo nivel de desarrollo de las fuerzas productivas, esos dos hechos afectaron la producción de cacao principal producto de exportación del Ecuador a la época, mermando a grado extremo las condiciones de la vida popular. Las clases dominantes además hicieron recaer el costo mayor de la crisis sobre las espaldas de los trabajadores y capas pobres de la ciudad de Guayaquil. Las formas opresivas y explotadoras de las clases dominantes se enfrentaron a la organización y conciencia clasista de los trabajadores que los llevaron a organizar huelgas en defensa de sus más elementales derechos. “Había hambre, había deseo de más consideración y se querían ver respetadas las leyes del país”, dice Carlos Puig Vilazar (1).

El triunfo de la huelga de ferrocarriles (del 18 de octubre al 26 de octubre) alentó una protesta masiva que se transformó en una huelga general en la ciudad de Guayaquil. Las reivindicaciones más importantes eran la jornada laboral de 8 horas y el aumento de salarios. Es decir se trataba de terminar con la sobreexplotación de la plusvalía absoluta para pasar a un régimen de explotación con plusvalía relativa. Lo más importante de los sucesos está dado por el proceso de organización y lucha que dieron como fruto la constitución de una central clasista independiente la FTRE (Federación de Trabajadores Regional Ecuatoriana) y como corolario de este hecho un organismo de poder popular que dirigió la huelga que fue el GAT, la Gran Asamblea de Trabajadores. Esto es lo que hace que el 15 de noviembre sea un hecho del pasado cargado de futuro, puesto que las formas de democracia obrera al interior de la gran asamblea, más las formas de ejercer el poder en una ciudad que quedó de hecho bajo su control son los embriones de un proyecto de Democracia Socialista como posible horizonte de futuro.

En su libro Patricio Martinez J. nos relata un episodio que es revelador del grado de movilización, conciencia de clase y poder popular de los trabajadores y que reproduzco aquí:

“Al siguiente día, 9 de noviembre, a primeras horas de la mañana, la Policía y el Ejército ocuparon la planta eléctrica de la ciudad… obligando a la continuación del trabajo. De inmediato se presentaron los dirigentes de la FTRE y de la Asociación Gremial del Astillero… y encabezaron una protesta en medio de la calle, iniciándose un tenso diálogo a gritos con los oficiales de Zapadores N·2 Montúfar, durante el cual los obreros portaron y agitaron como símbolo movilizador banderas nacionales en las que habían reemplazado los gallardetes por grandes panes incrustados en las puntas de las astas. Al poco rato concurrió el Intendente de Policía, quien dirigió un mensaje conciliador y pidió y obtuvo de los huelguistas la promesa de suministrar energía eléctrica a la ciudad exclusivamente para el alumbrado público de la siguiente noche, quedando aceptado tácitamente el corte de fluido eléctrico hacia los tranvías y hacia las casas y fábricas, tanto diurno como nocturno”(2).

Las principales influencias externas que influyeron en este hecho histórico son el anarquismo que como corriente obrera mundial llega a Guayaquil, la Primera guerra mundial (1914-1918) que afecta seriamente la economía del Ecuador, la Revolución de Octubre (1917) cuyos ecos resonaron en la huelga general del 15 de noviembre y curiosamente un poco menos la Revolución Mexicana (1910-1917) quizás por el hecho de ser una revolución campesina y por el tradicional cerco que el poder mundial tiende sobre los países hermanos de América Latina y que hasta el día de hoy nos tiene aislados y separados.

Las repercusiones de esa gran huelga de trabajadores de Guayaquil son extraordinarias, ni más ni menos que se constituye en un antecedente del fin de la dominación plutocrática a través de la Revolución Juliana (julio de 1925) que fue un movimiento cívico militar que estalló 3 años después de la huelga general de Guayaquil y que tuvo un contenido progresista modernizador que contó con el respaldo de capas medias y sectores populares. Más tarde nace el Partido Socialista 1926 como expresión política de los trabajadores y parte de los sectores medios, posteriormente nace la seguridad social en 1928, de una escisión del Partido Socialista, se oficializa el Partido Comunista en 1933, además se aprueba el primer código del trabajo en 1938. Además toda la organización sindical posterior al 15 de noviembre de 1922 tiene como pilar y referencia base la gran huelga de Guayaquil.

(1) Puig Vilazar, Carlos, Sacrificio de un pueblo 15 de Noviembre de 1922, pág. 17, colección Movimiento obrero ecuatoriano núm.2, 1983. Litografía e imprenta de la Universidad de Guayaquil. Carlos Puig fue un abogado que representó a los trabajadores en la huelga ferroviaria y en la huelga general.

(2) Patricio Martínez J., Guayaquil Noviembre de 1922. Política Oligárquica el Insurrección Popular, CEDIS. Quito-Ecuador, 1988, pág. 66.

https://kaosenlared.net/ecuador-la-huelga-general-del-15-de-noviembre-de-1922/

Fascismo y monopolismo, Hitler y Thyssen eran gente nada corriente

Thyssen detrás de Hitler
El fascismo no es propio de la “gente corriente”, como dice la BBC (*), ni de la pequeña burguesía, ni del lumpen. El fascismo es una forma de dominación característica del capital monopolista. Fritz Thyssen, un ejemplo perfecto de ello, fue el principal impulso para que Hitler llegara al poder en Alemania en 1933.

No es ningún misterio porque lo admitió él mismo. En 1941 publicó sus memorias, que se titulaban así: “Yo financié a Hitler”. En 1923, diez años antes de llegar al gobierno, Thyssen le entregó 100.000 marcos oro, una suma fabulosa.

En los años veinte Thyssen tenía pocos contactos en los círculos políticos alemanes, por lo que recurrió a un amigo, el general Erich Ludendorff, un antiguo prusiano y buen amigo del mariscal Paul Von Hindenburg, Jefe del Estado Mayor de las fuerzas alemanas durante la Primera Guerra Mundial.

Durante la guerra, Ludendorff fue uno de los designados para salvar al imperialismo alemán. En su persona coincidían el viejo militarismo prusiano de los “junkers” con los grandes capitalistas. Fue uno de los primeros impulsores de las bandas de matones que hostigaban a los obreros y los comunistas en sus reuniones y manifestaciones.

Estaba pagado por monopolistas, como Minnoux del grupo Stinnes. Los matones a su servicio se reclutaban entre los veteranos desmovilizados de la guerra mundial, de los que Hitler formaba parte. El general fue quien puso en contacto a Hitler con Thyssen.

El monopolista había heredado de su padre una fábrica de acero y una industria metalúrgica en la región del Ruhr, y las transformó en un imperio. A principios del siglo XIX, tenía una posición dominante en la vida industrial y financiera alemana y una gran influencia en varios países de Europa.

Después de la Primera Guerra Mundial se dedicó a la política. No aceptó las sanciones económicas impuestas en los acuerdos de paz de Versalles tras la Primera Mundial y desató una campaña de resistencia contra la ocupación francesa del Ruhr.

Thyssen buscaba un prototipo de nuevo dirigente político para Alemania. “En un país que con siete millones de desempleados, era necesario desviar el pensamiento de las masas de las falsas promesas del socialismo radical. Porque estos extremistas habían comenzado a tomar el control durante la depresión económica, al igual que estuvieron cerca de ganar durante el período revolucionario posterior al colapso de 1918”, escribió en sus memorias.

El fascismo, pues, debía hacer frente al movimiento obrero y a la revolución socialista y Thyssen vió en Hitler a su mejor peón. El dinero y el apoyo político de Thyssen fueron lo que sostuvieron a loz nazis durante diez años, hasta que finalmente se auparon en el poder.

(*) http://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-46097108

Lecciones de periodismo

B.

Diario EL PAIS:
«Un Guardia Civil de 50 años ha muerto esta madrugada (del viernes pasado)
en Badajoz tras verse involucrado en una trifulca (o «reyerta») en un pub
en la que recibió dos puñaladas. Se encontraba fuera de servicio».
Principios básicos de periodismo y justicia española:
1.- Matar a un guardia civil fuera de servicio en un pub de Don Benito
(Badajoz) es una «trifulca».
2.- Una pelea de bar con guardias civiles fuera de servicio en Alsasua es
«terrorismo».
Gracias,no se merecen.
Buenas tardes.

En Oriente Medio parece que no pasa nada pero todo marcha muy rápido

La noticia no puede ser más sorprendente: ayer Emiratos Árabes Unidos anunció la reapertura de su embajada en Damasco (1). Los países del Golfo consideran, pues, que la Guerra de Siria ha acabado y que no han conseguido sacar adelante ninguno de los planes que concibieron en 2011.

La correlación de fuerzas de Oriente Medio sigue cambiando a un ritmo vertiginoso, en detrimento de los países del Golfo, ahora divididos y con Turquía apoyando a Qatar, donde ha instalado una base militar. A cambio Qatar ha puesto sus divisas encima de la mesa para sacar a Turquía de la crisis financiera.

Turquía se niega a participar en las sanciones contra Irán (2) y Estados Unidos tiene que seguir reculando. A Erdogan le preocupa el apoyo de Emiratos Árabes Unidos a los grupos yihadistas en Libia, Yemen y Siria. Para rematar, los sátrapas del Golfo siguen financiando a los kurdos y oponiéndose a la Hermandad Musulmana.

El acercamiento de Emiratos Árabes Unidos a Siria pretende frenar la influencia creciente de Turquía en el norte de Siria. A su vez, Turquía reacciona desempolvando el asesinato de Khashoggi y poniendo a los saudíes contra las cuerdas.

La marejada obliga a Estados Unidos a matizar. No se pueden poner todos los huevos en la misma cesta, y menos en Oriente Medio. En Washington tienen que dar algo también a Erdogan de vez en cuando.

(1) https://www.almasdarnews.com/article/uae-reopen-embassy-syria/
(2) https://www.reuters.com/article/us-usa-iran-sanctions-turkey/turkey-says-it-will-not-abide-by-renewed-sanctions-on-iran-idUSKCN1NB0VI

Un contraejemplo del ‘expansionismo ruso’: el tratado del Mar Caspio

Una vez desaparecida la URSS, e incluso antes, es muy corriente la equiparación de Rusia a cualquier otro país capitalista, especialmente a Estados Unidos según la doctrina de la simetría perfecta “tanto monta, monta tanto”. Los unos (rusos) hacen lo mismo que los otros (estadounidenses).

Un país capitalista sólo puede ser imperialista, esto es, expansionista, sobre todo si nos referimos a una gran potencia, como Rusia. Sería de una “lógica” impecable de no ser porque los hechos muestran algo bien diferente, sencillamente porque no son “lógica”, no salen de la cabeza sino de la historia.

Desde 1989 lo que los hechos muestran es que Rusia no sólo no se ha expandido sino todo lo contrario: se ha contraído. Es una federación de Estados que ha perdido a 16 Estados que antes formaban parte de la URSS.

La relación con esos Estados, que ahora son vecinos, ha cambiado radicalmente. No son una especie de “protectorados” sometidos a la fuerza de Moscú, ni siquiera en ese tipo de litigios fronterizos que siempre suelen tener los vecinos, como en el Mar Caspio, unas aguas que antes sólo tenían dos riberas (URSS e Irán) y ahora tienen cinco (los dos anteriores más Azerbaián, Kazajstán y Turkmenistán).

Desde 1940 la URSS se repartió el Mar Caspio con su vecino por la mitad y a partir de 1989 se han celebrado negociaciones durante  20 años, hasta que el 12 de agosto pasado se firmó el nuevo tratado que redefine el estatuto de las aguas de una manera totalmente pintoresca: el Mar Caspio no es un mar ni tampoco es un lago.

La nueva configuración de Caspio se ha llevado a cabo sin la intervención de ninguna potencia exterior, o sea, de Estados Unidos, y con la voluntad que quede fuera de sus aguas para siempre.

A partir de ahí, los beneficiarios de los inmensos recursos del Mar no pueden ser otros que los propios ribereños, por lo que cabe preguntar cuál de ellos sale ganando, lo que tiene una respuesta muy sencilla: los más pequeños, es decir, las tres repúblicas turcófonas de Azerbaián, Kazajstán y Turkmenistán.

Es un reparto muy extraño, teniendo en cuenta que estamos acostumbrados a que en el mundo ganen siempre los más fuertes, lo cual significa que a Rusia e Irán lo que más les interesa es mantener buenas relaciones con ellos a fin de impedir cualquier tipo de provocación procedente de Estados Unidos con la excusa de disputas sobre las aguas jurisdiccionales.

Eso demuestra que, por complejo que sea, un acuerdo entre países vecinos es siempre mucho más fácil cuando los imperialistas no meten sus narices.

En el caso del Mar Caspio estamos hablando del reparto de un bocado gigantesco, tan grande que lo “lógico” es que no hubiera habido ningún acuerdo. Las tres pequeñas Repúblicas no sólo se quedan con una parte mayor que la que les hubiera podido corresponder sino que, además, podrán exportar gas directamente a occidente y competir con Rusia e Irán en los mercados internacionales.

Si hubieran definido al Mar Caspio como un “mar”, estaría sometido a la Convención de la ONU sobre la materia, donde impera el “libre acceso”, por lo que la OTAN y los imperialistas podrían introducir buques de guerra. Durante un cierto tiempo, tanto Azerbaián como Kazajstán permitieron la presencia de la OTAN sobre su territorio, lo que ahora empieza a cambiar, hasta el punto de que es posible que Bakú ingrese en la Organización del Tratado de Seguridad Colectiva.

En Asia central el tablero de inclina hacia el este y lo hará de una manera mucho más clara cuando la Ruta de la Seda entre en funcionamiento.

‘La ultraderecha’ y el gobierno se manifiestan juntos en Polonia para celebrar la independencia

Ayer el presidente polaco, Andrzej Duda, encabezó la manifestación que recorrió las calles de Varsovia para conmemorar el centenario de la independencia de Polonia, una movilización en la que los ministros fueron de la mano de los neonazis.

Se vieron emblemas del partido “Campamento Radical”, una formación polaca que tiene sus orígenes en un movimiento fascista que nació en los años treinta, y del partido italiano Fuerza Nueva.

También hubo algunos grupos que corearon mensajes racistas a favor de una Europa blanca o contra los refugiados, e incluso se quemaron algunas banderas de la Unión Europea.

Hasta ahora sólo los nazis convocaban la manifestación, hasta que finalmente el gobierno se ha sumado a ella y la ha encabezado, con la excusa de que el acto fuera inclusivo, es decir, transversal y abierto a “todos”.

En el discurso con el que arrancó la marcha, Duda insistió en que era “un acto abierto a todos y en el que todos pueden encontrar un acomodo”. Sin excepciones. Hasta el punto de que se organizó de manera conjunta con los nazis.

La manifestación del año pasado fue criticada por el Parlamento Europeo en una resolución donde se instaba a los Estados miembros a actuar de manera decisiva contra el fascismo (perdón: “la ultraderecha”).

En 2012 y 2013 la monifestación acabó en enfrentamientos con la policía y decenas de nazis detenidos, lo que llevó al Ayuntamiento de Varsovia a prohibirla por su carácter político.

Ahora los nazis han ganado la partida. Se han salido con la suya y la convocatoria cuenta con todos los avales del gobierno y el partido Ley y Justicia (PiS), que les dan cobertura.

La oposición ha cargado contra ellos, acusándoles de legitimar a los grupos fascistas. Para la dirigente del partido liberal Nowoczesna, Katarzyna Lubnaue, es lamentable que el presidente polaco marche junto a los fascistas.

Rafal Pankowski, uno de los responsables de la organización antirracista Nigdy Wiecej, explicó que el simple hecho de que gobierno y los grupos nazis hayan podido sentarse a negociar una manifestación conjunta es, de por sí, muy preocupante, y refleja un acuerdo “peligroso”.

El presidente del Consejo Europeo, el polaco Donald Tusk, estuvo presente en los actos organizados en Varsovia, algo que podría entenderse en clave electoral, ya que el político liberal suena como candidato de la oposición a la presidencia de Polonia en las elecciones de 2020.

‘Yemen será un cementerio para los agresores saudíes’

El viernes un alto dirigente huthi, Mohammed Abdulsalam, dijo que Yemen será un “cementerio” para los agresores saudíes a medida que prosigan su avance sobre la ciudad portuaria de Al-Hodeida.

“Nuestro pueblo, con su defensa a ultranza de Hodeida, ha demostrado una vez más que Yemen será un cementerio para los agresores”, anunció Abdulsalam a través de Twitter.

Abdulsalam también afirmó que los agresores no habían logrado ninguno de sus objetivos debido a la “firmeza ejemplar” del pueblo yemení. También acusó a la coalición dirigida por Arabia Saudí de cooperar con el Califato Islámico y Al Qaeda.

“La coalición británico-estadounidense-israelí, así como mercenarios y grupos terroristas nacionales y extranjeros, entre ellos el Califato Islámico y Al Qaeda […] no han logrado ninguno de sus objetivos tras cuatro años de agresión, debido a la determinación ejemplar de la nación”, manifestó.

A primeras horas del viernes, las fuerzas capitaneadas por los saudíes hicieron otro intento de avanzar en Hodeida. Fuentes cercanas a los agresores afirmaron que más de 100 combatientes huthíes habían muerto y que las fuerzas de la coalición habían avanzado hacia los lados norte y oeste de la ciudad portuaria.

Los huthíes lo niegan. Según su versión, las fuerzas respaldadas por Riad ya habían perdido más de 500 combatientes desde el comienzo de su nueva ofensiva en Hodeida.

No obstante, las fuentes sobre el terreno y los vídeos muestran que las fuerzas atacantes saudíes han hecho algunos progresos. Si los huthíes no son capaces de romper el cerco de Hodeida por las fuerzas de la coalición, corren el riesgo de perder la batalla.

También es cierto que las posiciones saudíes al este de la ciudad están muy agobiadas y los huthíes podrían aprovecharlo para contraatacar.

https://southfront.org/houthis-al-hudaydah-battle-shows-yemen-is-graveyard-for-saudi-led-forces/

Fascismo e imperialismo: de Estados Unidos al Batallón Azov con billete de vuelta

Los neonazis ucranianos del Batallón Azov, financiados por los gobiernos de Ucrania y de Estados Unidos, adiestraron a los grupos racistas estadounidenses, según un reciente atestado del FBI. A su vez, unos y otros recibieron armas del gobierno israelí, lo cual cierra el círculo de las potencias imperialistas involucradas en el llamado “auge de la ultraderecha” (por más que los oportunistas lo mantengan en silencio).

El FBI presentó el atestado el mes pasado en Los Ángeles. Según la investigación, cuatro fascistas estadounidenses de RAM (Rise Above Movement), el fundador Robert Rundo así como Robert Boman, Tyler Laube y Aaron Eason, atacaron y agredieron violentamente a manifestantes que participaban en marchas contra el racismo en Estados Unidos, incluyenda la de Charlottesville del año pasado.

Los fascistas, dice el FBI, utilizaban internet para coordinar el entrenamiento de combate en preparación de agresiones y para reclutar miembros para eventos futuros.

Los informes judiciales describen a RAM como un “grupo extremista de supremacía blanca”, mientras que a sí mismos se definían como “un grupo activista, dispuesto a luchar, un nuevo movimiento nacionalista de supremacía blanca y de identidad blanca”.

La investigación presta especial atención a los viajes más recientes de Rundo, en particular a Europa a principios de este año, cuando estuvo en Alemania, Ucrania e Italia “para reunirse con miembros de grupos extremistas europeos de la supremacía blanca”, como Olena Semenyaka, jefa del Departamento Internacional del Cuerpo Nacional, un partido político ucraniano que se formó en 2016 como una rama del Batallón Azov.

El FBI detalla en el atestado la reunión de Rundo con Semenyaka y afirma que “el Batallón Azov es una unidad paramilitar de la Guardia Nacional ucraniana conocida por su asociación con la ideología neonazi y su uso del simbolismo nazi”. Luego añade que dicho Batallón “participó en la formación y radicalización de organizaciones de la supremacía blanca con sede en Estados Unidos”, como RAM.

En otras palabras, el gobierno de Estados Unidos reconoce ante los tribunales que el Batallón Azov está adiestrando grupos racistas violentos en Estados Unidos, lo que devuelve la pelota al tejado porque el gobierno de Estados Unidos ha fomentado directamente el crecimiento del Batallón Azov, es decir, que Estados Unidos está padeciendo las consecuencias de su propia política de apoyo a Ucrania y al fascismo internacional, un fenómeno que corre paralelo al del yihadismo.

La capacidad del Batallón Azov para formar grupos racistas en Estados Unidos atestigua su importancia en los círculos fascistas que están proliferando por todo el mundo.

Originalmente el Batallón Azov surge como un grupo paramilitar de nazis ucranianos vinculados al Partido Nacional Socialista y luego se incorpora al Ministerio del Interior como parte de la Guardia Nacional.

El fundador del grupo, Andrey Bilitsky, es actualmente miembro del Parlamento ucraniano. Bilitsky dijo una vez que “la misión histórica de nuestra nación en este momento crítico es dirigir a las razas blancas del mundo en una cruzada final para su supervivencia”.

A través del gobierno ucraniano, Estados Unidos ha entregado cientos de millones de dólares al Batallón Azov en “asistencia técnica, programática y de seguridad”, con la excusa de la “agresión rusa”. Al menos desde 2015 se ha documentado varias veces la cooperación entre el ejército estadounidense y el Batallón Azov.

En 2015 un miembro del Batallón Azov habló al Daily Beast sobre la experiencia de su batallón con entrenadores y voluntarios estadounidenses, incluso mencionando a los ingenieros y médicos estadounidenses que les seguían ayudando.

La cooperación con los neonazis ucranianos desató una protesta en Estados Unidos. Obama rechazó los esfuerzos del Congreso para limitar las armas, el entrenamiento y la asistencia al Batallón Azov, que no fue prohibida hasta principios de este año.

Tras la prohibición, Estados Unidos ha encargado a Israel que siga entregando armas al Batallón.

https://www.mintpressnews.com/251687-2/251687/

El racista estadounidense Robert Boman durante una manifestación de RAM

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies