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Autor: Redacción (página 868 de 1368)

‘Chalecos amarillos’: como pollo sin cabeza

La crónica de este fin de semana de FrancetvInfo sobre las movilizaciones de los “chalecos amarillos” no tiene desperdicio (*). Hasta ahora los tertulianos, tanto en Francia como en España, se quejaban de dos aspectos de la lucha que, por cierto, son el mismo aspecto. Por un lado, que se trata de una protesta espontánea. Por el otro, se lamentan de “la violencia” que, como siempre, deben Ustedes interpretar correctamente: se trata de “la violencia” de los manifestantes, no de los que ha matado la policía disparando a bocajarro a diestro y siniestro.

Cuando las movilizaciones populares no están controladas por los agoreros de siempre (sindicatos y partidos “de izquierda”), derivan por derroteros inadmisibles: barricadas, cócteles molotov, cortes de carretera, incendios, asaltos…

La mayoría es pacífica. Ejerce un derecho constitucional y lo hace, además, civilizadamente, e incluso tienen razón. Los protagonistas de los execrables disturbios no son los manifestantes sino unos pocos, al margen de los demás, el “black block”, vándalos, delincuentes comunes…

Ese es el rollo típico de los tertulianos de la tele, cuyas neuronas no dan para más. A fin de evitar tales disturbios, lo mejor es evitar la espontaneidad de las luchas, ponerlas en manos de sindicatos, como la CGT francesa, sin ir más lejos.

Dicho y hecho. Conscientes de que la movilización de los “chalecos amarillos” no se había logrado frenar ni con el atentado de Estrasburgo, tan oportuno, ni con las promesas de Macron, había que poner a un sindicato de salvavidas del capital, que se encargó de convocar una “huelga general” (un sábado) para “defender el poder adquisitivo de los salarios”.

A partir de entonces la liturgia cambia; deja de ser lo que había sido y el propio sindicato avisa previamente a la policía de las manifestaciones convocadas, su horario, su recorrido y demás.

Casi ni hace falta policía porque el sindicato es en sí mismo un policía que se llama “servicio de orden” para que todo transcurra como les gusta. Se ha convertido ya en una “manifestación tradicional”, dice FrancetvInfo, donde la palabra “tradicional” necesitaría algo más de explicación porque no se quiere referir a la Comuna de París, por poner un ejemplo.

A diferencia de otras jornadas, a donde llegaron los tentáculos de la CGT no alcanzó la maldita violencia. “No se registró ninguna perturbación”, añade la crónica de FrancetvInfo.

A través de su gobierno, el capitalismo francés ha encomendado a la CGT acabar con el levantamiento de los “chalecos amarillos”, lo que el sindicato cumplirá con toda celeridad y a cambio de unas mínimas concesiones para no quedarse con el culo al aire.

Es el destino ineluctable de cualquier movimiento espontáneo. Fue bonito mientras duró porque demostró que también en las grandes metrópolis mundiales hay combustible suficiente para incendiar la pradera.

Es algo de lo que, sin embargo, muchos dudan porque creen que el proletariado se ha “aburguesado”, o que está “alienado”, o que vota a la “extrema derecha”. En fin, cada día leemos bobadas como esas para todos los gustos.

Los que opinan de esa manera tienen una carencia seria: se preocupan mucho de los demás; se quejan de que quienes no luchan son los demás, de que ya deberían haber salido a luchar, o de que luchan poco.

Deberían preocuparse por sí mismos. En todo el mundo, incluidos los países del Primer Mundo, la clase obrera saldrá a la calle de manera inexorable y saldrá, además, a por todas. Por lo tanto, eso no les debería preocupar, sino lo que harán ellos cuando eso se produzca. ¿Están Ustedes preparados?, ¿serán capaces de ponerse a la cabeza de un movimiento así, de ir a por todas?, ¿o más bien son Ustedes bomberos del tipo CGT francesa?

Lo mismo que en España, en Francia el déficit no es la clase obrera, que ha dado muestras mil veces de que está dispuesta a todo. Lo que le falta al movimiento es cabeza, dirección y programa. Preocúpense de ello y dejen de culpabilizar a los trabajadores. ¿Está Usted organizado?, ¿está bien organizado?, ¿tiene un programa que ofrecernos a los demás?, ¿es capaz de dar una explicación de la situación política?, ¿qué salidas nos ofrece?

(*) https://france3-regions.francetvinfo.fr/auvergne-rhone-alpes/lyon-saint-etienne-manifestations-pouvoir-achat-1592309.html

Más información:
– De las barricadas de los ‘chalecos amarillos’ ha surgido una nueva estrella: Eric Drouet

Los trabajadores húngaros en pie de guerra contra la reforma laboral del gobierno

Desde hace varios días los trabajadores húngaros se están manifestando para protestar contra la reforma de la legislación laboral del gobierno, recién aprobada el 12 de diciembre.

En virtud de la nueva legislación, los capitalistas podrán exigir a sus trabajadores que trabajen hasta 400 horas extraordinarias al año (frente a las 250 horas que han trabajado hasta ahora), pagaderas en un plazo de tres años.

Los trabajadores califican la reforma como un “derecho de esclavitud” y exigen que se apruebe un aumento del salario mínimo.

El Primer Ministro, Victor Orban, dice que “para ganar más hay que trabajar más” y califica a los manifestantes de criminales y vándalos.

El 14 de diciembre, cerca de 3.000 personas se reunieron frente al Parlamento en Budapest, donde se produjeron choques de los manifestantes con la policía, que lanzó gases lacrimógenos para disolver la concentración.

La policía detuvo a unos 50 manifestantes y unos 15 policías resultaron heridos.

Los manifestantes eran jóvenes en su mayoría y las movilizaciones se están extendiendo a otras ciudades de Hungría. En Pécs, por ejemplo, las manifestaciones también fueron significativas, pidiendo la “destrucción del castillo de naipes erigido por el gobierno”.

Hoy está convocada una manifestación en Budapest, que se espera sea masiva. Es la primera vez que Orban tropieza con tantos manifestantes heterogéneos, agrupados por el rechazo a su política antiobrera. Durante la última manifestación los manifestantes empezaron a gritar “¡Fuera Orbán!”.

La Hungría actual reedita el Imperio Austro-Húngaro de hace un siglo, un país bajo el control de Alemania, que no mueve un dedo sin el consentimiento de Merkel.

Al menos 120 detenidos en el quinto sábado de manifestaciones de los “chalecos amarillos” en Francia

Al menos 120 personas han sido detenidas durante el quinto sábado consecutivo de movilizaciones de los “chalecos amarillos”, que no han logrado frenar ni las promesas de Macron de dar marcha atrás en el impuesto sobre los carburantes, ni el atentado mortal de Estrasburgo.

Un conductor se ha convertido en la séptima víctima mortal desde el inicio hace cinco semanas de las protestas, al estrellar su vehículo contra un camión detenido por un retén de los manifestantes levantado en la localidad belga de Erquelinnes, en la frontera con Francia.

Para inspirar sensación de normalidad y no espantar a los turistas, el gobierno ha decidido que algunos de los principales monumentos de París, como la torre Eiffel o el Arco del Triunfo permanezcan abiertos.

Sin embargo, muchos museos y sitios culturales en París permanecerán cerrados por precaución, como las Catacumbas, el Museo de Arte Moderno, el Petit Palais o el Museo Cernuschi. Varias estaciones de metro permanecerán cerradas o con interrupciones, principalmente en el oeste de París.

La policía también ha iniciado el baile de cifras. Dicen que el llamado Acto V ha sido secundado por unos 16.000 manifestantes que han efectuado 199 bloqueos en todo el país, frente a los 22.000 asistentes de la semana pasada, donde fueron levantados unos 297 retenes.

Las cifras son sustancialmente más bajas que las registradas el fin de semana pasado, apogeo de las protestas, cuando antes del mediodía ya habían resultado detenidas unas 320 personas en un día que acabó con más de 1.000 detenidos y unos 135 heridos.

En París, la nueva marcha, protagonizada en su inicio en torno a las 8.30 por apenas un millar de manifestantes, ha estado flanqueada por el contingente policial. En los Campos Elíseos la policía ha empleado de nuevo gases lacrimógenos durante la mañana.

A primera hora se contabilizaban apenas un millar de manifestantes, aunque se mantiene un dispositivo policial de gran envergadura que ha tenido que intervenir finalmente en torno a las 16.00 con cañones de agua en los Campos Elíseos. También se tiene constancia de cargas policiales en el mercado de Las Halles centrales. A ello hay que añadir disturbios leves en barrios céntricos de la capital como el de Opera, Saint-Lazare o la avenida Presidente Wilson.

En el programa de esta mañana de ETB sobre los “chalecos amarillos”, al hablar de “la violencia” se les ha olvidado a todos mencionar que 7 manifestantes han fallecido como consecuencia de las protestas. La policía francesa también es intocable.

Veamos: en Bruselas el número de detenidos en la manifestación de hoy de los “chalecos amarillos” es de 60, a pesar de que la policía dice que no hubo incidentes. Entonces, ¿por qué los han detenido?, ¿cuál es la coartada de la represión esta vez?, ¿a eso no lo llaman “violencia” en ETB?

Rusia va a crear una base militar en una isla de Venezuela

Rusia se establecerá militarmente en América Latina a largo plazo y la actual misión de los bombarderos estratégicos Tu-160 en Venezuela forma parte de ese plan, según Nezavisimaya Gazeta.

Moscú desplegará aviones estratégicos en una de las islas de Venezuela en el Mar Caribe, que cuenta con una base naval y un aeropuerto militar. Hace diez años, expertos y comandantes de las fuerzas armadas rusas ya visitaron la isla de La Orchila, 200 kilómetros al noreste de Caracas. Las leyes venezolanas prohíben el establecimiento de bases militares extranjeras en el país, pero es posible un despliegue temporal de aviones de combate.

“Es una buena idea incluir a Venezuela en misiones de aviación de largo alcance”, dijo el coronel Shamil Gareyev, experto militar, quien agregó que también era económicamente razonable. “Nuestros bombarderos estratégicos no sólo no tendrán que regresar a Rusia cada vez, sino que tampoco tendrán que repostar de aire a aire durante una misión de patrulla en América. Nuestros aviones Tu-160 llegan a su base en Venezuela, hacen vuelos, realizan sus misiones y luego son reemplazados en forma rotativa. Esa es la manera de hacerlo”, añadió.

El coronel Eduard Rodyukov, miembro corresponsal de la Academia de Ciencias Militares, dijo que “la llegada de los bombarderos estratégicos rusos Tu-160 a Centroamérica es una especie de señal para Trump de que el abandono de los tratados de desarme nuclear tendrá un efecto boomerang”.

Según fuentes de Kommersant en organismos militares rusos, el acuerdo ruso-venezolano sobre el vuelo de dos bombarderos estratégicos Tu-160 es mutuamente beneficioso, ya que Caracas ha tenido la oportunidad de demostrar su política militar independiente y los pilotos rusos no sólo han realizado un simple vuelo de entrenamiento, sino que han cubierto una distancia de más de 10.000 kilómetros sobre el Océano Atlántico, el Mar de Barents, el Mar de Noruega y el Caribe.

“Claramente estamos ayudando al gobierno venezolano a mantenerse a flote”, dice Emil Dabagyan, investigador del Instituto de Estudios Latinoamericanos de la Academia Rusa de Ciencias. “A medida que Rusia se beneficia de la exploración petrolera, quiere que el régimen venezolano permanezca en su lugar”, agregó.

En lo que respecta a Caracas, los ejercicios militares conjuntos con Rusia y otras actividades similares son muy importantes para ella en este momento. Según el experto, las autoridades venezolanas “pretenden mostrar su determinación de proteger al país de posibles agresiones de Estados Unidos, que ha calificado de ilegítimo al régimen de Maduro”.

http://tass.com/pressreview/1035596

Twitter colabora con Arabia saudí en la captura de un periodista que fue torturado y asesinado

El periodista saudí Turki Bin Abdul Aziz Al-Jasser
Twitter entregó la información a Arabia saudí para que capturara a Turki Bin Abdul Aziz Al-Jasser, un periodista que fue detenido el 15 de marzo, siendo torturado y después asesinado (1) como Jamal Khashoggi en Estambul.

En su cuenta Kashkool, el periodista denunciaba las violaciones de los derechos humanos del gobierno de Riad.

“Fue a través de la antena de Twitter en Dubai que obtuvieron su información. Así es como fue detenido”, dijo una fuente que quiere permanecer en el anonimato a Metro.co.uk (2).

“Twitter se ha vuelto inseguro para disidentes y oponentes. Todo el mundo habla bajo amenaza y presión”.

“Las cuentas de los disidentes saudíes están siendo espiadas. No estamos seguros cuando usamos Twitter”.

La fuente también declaró que Saud Al-Qahtani, antiguo asesor del Tribunal Real, dirige una red de espionaje cibernético y tiene contactos en la oficina de Twitter en Dubai.

El llamado “topo de Twitter” transmitió información sobre Al-Jasser, lo que condujo a su detención a principios de este año.

Después de la noticia de la muerte de Al-Jasser, en un intento de acusar a la plataforma de ser peligrosa, muchos empezaron a utilizar la etiqueta #TwitterKilledTurkiAlJasser (Twitter ha matado a Turki Al-Jasser).

“Queremos que se haga justicia a los militantes que han sido detenidos por Twitter”, escribió una persona en su cuenta. Otro añadió: “Twitter ya no es seguro”, mientras que un tercero confirmó: “Twitter necesita revisar su política de privacidad. Literalmente, aquí hay vidas en juego”.

Al-Qahtani, que fue destituido tras la muerte del periodista Jamal Khashoggi, se refirió a los tres métodos utilizados por la policía saudí para exponer a los militantes en las redes sociales el año pasado.

En un mensaje de 2017 advirtió que las cuentas anónimas no podían proteger a los disidentes. Saud Al-Qahtani escribió sobre los métodos utilizados para localizar a los disidentes que utilizan Twitter, escribiendo en línea: “¿Tu apodo te protege de la lista negra?”

“No. 1. Los Estados tienen los medios para conocer al propietario del apodo. 2. La dirección IP puede ser identificada por muchos medios técnicos. 3. El secreto no lo revelaré”.

La fuente declaró que su mensaje era considerado como “una seria amenaza”.

El presunto asesinato de Al-Jasser se produce justo un mes después del asesinato de Khashoggi, periodista de A-Qaeda, en el consulado saudí en Estambul.

(1) https://thenewkhalij.news/
(2) https://metro.co.uk/2018/11/09/twitter-gave-saudi-arabia-information-about-journalist-who-ended-up-dead-8123873/

Las leyes para la (des)memoria histórica de Polonia

Borrar la memoria histórica es como borrar la historia, arrancar las páginas de los libros. En Polonia no es que no se pueda hablar bien del “comunismo”, sino que no se puede ni mencionar. Para ello utilizan un eufemismo, “el régimen”, en alusión a la etapa comprendida entre 1945 y 1989.

Por supuesto, en 2009 prohibieron los símbolos comunistas, las estatuas de Lenin han desaparecido, y también los nombres de las calles, pero no por eso que ahora califican como “nacionalismo” (antiruso). También Rosa Luxemburgo ha sido erradicada de la toponimia urbana.

Ahora los nombres de las calles recuerdan al Papa Juan Pablo II, al mariscal Jozef Pilsudski, desde 1926 hasta su muerte en 1935 cabeza visible de una Polonia reaccionaria, o al general Wladyslaw Anders, héroe de la Batalla de Monte Cassino y cruzado del anticomunismo.

¿Purgas? Ríase Usted de Stalin. En 1997 y 2006 el Parlamento polaco aprobó leyes para impedir que entraran en la administración pública -y sobre todo en la enseñanza- los antiguos colaboradores del ”régimen”.

Han pasado 30 años, pero en Polonia la batalla por la (des)memoria histórica no descansa ni un minuto. En septiembre de 2016 entró en vigor una ley que prohíbe toda referencia al comunismo en los espacios públicos. En un año las autoridades locales debían cambiar los nombres de las calles y plazas que se refieren a “personas, organizaciones, eventos o fechas que simbolizan el comunismo”.

Pero no se confundan: cuando en Polonia hablan de “comunismo” se refieren al movimiento obrero, es decir, a todos y cada uno de los avances de la humanidad desde que en 1848 se escribió el “Manifiesto Comunista”: los polacos que lucharon contra el zarismo a principios del siglo XX, los que lucharon contra el fascismo en España, los que resistieron a la ocupación nazi…

Nadie se escapa a esta furia de la Inquisición, típicamente católica, para lo cual han creado el Instituto de la Memoria Nacional cuya primera tarea ha sido crear una “lista negra” de indeseables en su página web.

El Ministerio de la Memoria es el Ministerio de la Verdad impuesta por decreto.

Lo malo de todo este asunto es que no sirve para nada: todos los sondeos de opinión confirman que en Polonia la población recuerda con agrado y nostalgia la época dorada de 1945 a 1989, sobre todo a medida que la crisis capitalista les azota en la espalda con el látigo del desempleo, los salarios de hambre, la subida de los alquileres y las pensiones de hambre.

Un comandante del ‘ejército libre de Siria’ se une al proceso de paz del gobierno de Damasco

Fadi Gabriel, un destacado comandante del llamado “ejército libre de Siria”, abandonó la región de Afrin ocupada por Turquía y se unió al proceso de reconciliación con el gobierno sirio, según revelaron el domingo fuentes de la oposición siria.

Gabriel fue uno de los principales comandantes de seguridad de la Brigada del Sultán Suleiman Shah, apoyada por Turquía, que participó en el ataque contra las fuerzas kurdas en Afrin a principios de este año. El grupo está dirigido por Abu Amshah, acusado de violar a la esposa de uno de sus combatientes y peón de confianza del ejército turco.

En los últimos años, docenas de combatientes y comandantes apoyados por Turquía han desertado y se han unido a las fuerzas gubernamentales en Damasco. No obstante, los miembros de la oposición defienden que la mayoría de estos desertores son agentes de los servicios de inteligencia sirios.

El lunes por la noche las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), el grupo kurdo apoyado por Estados Unidos, capturó un hospital en la ciudad de Hajin, controlada por el Califato Islámico, en el valle del Éufrates. El hospital había sido una de las principales defensas del Califato Islámico en la zona.

Aunque la situación en la propia ciudad sigue siendo poco clara y aparecen varios informes contradictorios sobre la situación, parece que esta vez, las tropas de Estados Unidos y sus auxiliares han sido realmente serios en su intento de capturar la ciudad.

Según informaciones de fuentes kurdas, más de 400 miembros del Califato Islámico han sido eliminados en la región en las últimas dos semanas.

En el norte de Hamah, el ejército regular sirio repelió otro ataque contra sus posiciones cerca de Mhardeh. Al menos un vehículo y varios yihadistas fueron eliminados. Aunque no hay enfrentamientos a gran escala en la región, el alto el fuego en el norte de Hamah no existe en realidad, principalmente porque allí están desplegadas múltiples unidades vinculadas a Al-Qaida (Hayat Tahrir Al-Sham).

El 8 de diciembre las Fuerzas de Defensa Antiaérea sirias abrieron fuego contra varios objetos voladores no identificados sobre el Aeropuerto Internacional de Damasco. Según varias fuentes progubernamentales, parece que algunos de los antiguos sistemas SyAADF alrededor del Aeropuerto Internacional de Damasco fueron activados por «interferencias» israelíes.

Antes del misterioso incidente, un avión de carga sirio y un avión de carga iraní aterrizaron en el Aeropuerto Internacional de Damasco. Algunos observadores han afirmado que ambos aviones llevaban un cargamento de armas para Hezbollah libanés.

El 29 de noviembre, el ejército sirio afirmó que FADS había repelido un ataque israelí contra sus posiciones al sur de Damasco. Estos acontecimientos son una señal de la creciente actividad militar y de inteligencia de Israel en Siria, que se había reducido durante algún tiempo tras la entrega del sistema S-300 a ese país.

https://southfront.org/syrian-war-report-dec-11-2018-prominent-fsa-commander-defects-to-government-forces/

Yemen: el mes más mortífero en medio de las conversaciones ‘de paz’ de Suecia

El mes de noviembre ha sido el más sangriento desde el inicio de la Guerra en Yemen, con más 3.000 muertos documentados, según los datos de ACLED (Armed Conflict Location and Event Data).

Las masacre se produce porque Estados Unidos y Arabia saudí han intensificado su campaña de bombardeos en medio de las conversaciones de paz de la ONU que se han iniciado en Suecia.

En los primeros 11 meses de este año se registraron al menos 28.182 muertes, un 68 por ciento más que el año pasado.

Al menos 60.223 personas han sido asesinadas desde enero de 2016, nueve meses después de que Arabia saudí lanzara una devastadora campaña aérea contra su empobrecido vecino del sur, una cifra seis veces superior a la que a menudo cita la ONU, que es de 10.000 muertes.

“La estimación del ACLED de muertes debidas directamente al conflicto en Yemen es mucho más alta que las estimaciones oficiales, y sigue siendo subestimada”, dijo Clionadh Raleigh, director ejecutivo de ACLED.

“El número de muertes es sólo una aproximación de la tragedia y el terror que se ha impuesto a los yemeníes en varias partes. Nunca se insistirá lo suficiente en ello”, añadió en rueda de prensa.

https://www.aljazeera.com/news/2018/12/november-yemen-deadliest-month-years-acled-report-181211104015986.html

La intervención de las potencias imperialistas en la guerra civil rusa (1918-1920)

Cuando la revolución estalló en Rusia en 1917, los bolcheviques comenzaron a construir la primera sociedad socialista de la historia, una experiencia por la que los imperialistas de otros países no sentían ninguna simpatía; más bien al contrario, esperaban fervientemente que el proyecto condujera rápidamente a un fiasco desastroso.En los círculos dominantes de Londres, París y otros lugares, estaban convencidos de la inevitabilidad del fracaso del audaz iniciativa de los bolcheviques, pero -por si acaso- decidieron enviar tropas a Rusia para apoyar a los contrarrevolucionarios blancos contra los rojos bolcheviques, en un conflicto que se convirtió en una larga y sangrienta guerra civil.

Una primera oleada de tropas aliadas llegó a Rusia en abril de 1918, cuando soldados británicos y japoneses arribaron a Vladivostok y establecieron contacto con los blancos, que ya estaban en guerra con los bolcheviques. Sólo los británicos enviaron 40.000 soldados a Rusia. En la primavera de 1918 el entonces Ministro de Guerra, Churchill también envió una fuerza expedicionaria a Murmansk, en el norte de Rusia, para apoyar a las tropas del general blanco Kolchak, con la esperanza de ayudar a reemplazar a los bolcheviques por un gobierno amistoso con los británicos.

Otros países enviaron contingentes más pequeños, como Francia, Estados Unidos (15.000 efectivos), Japón, Italia, Rumanía, Serbia y Grecia. En algunos casos, las tropas aliadas participaron en la lucha contra los alemanes y los otomanos en las fronteras de Rusia, pero estaba claro que no habían ido para ese propósito, sino para derrocar al régimen bolchevique y “estrangular al bebé bolchevique en su cuna”, como dijo Churchill con tanta delicadeza.

Los británicos, en particular, también esperaban que su presencia permitiera embolsarse atractivos territorios de un Estado ruso que parecía estar colapsando, al igual que el Imperio Otomano. Por eso una unidad británica marchó desde Mesopotamia hasta las orillas del Mar Caspio, es decir, hasta las regiones ricas en petróleo alrededor de Bakú, la capital del Azerbaián moderno. Al igual que la propia Gran Guerra, la intervención de los Aliados en Rusia estaba dirigida tanto a combatir la revolución como a alcanzar los objetivos imperialistas.

En Rusia, la guerra no sólo ha creado las condiciones para la revolución social, sino también, al menos en algunas partes de aquel gigantesco país, revoluciones entre una serie de minorías nacionales. Esos movimientos nacionales ya habían levantado la cabeza durante la guerra y, en general, eran nacionalistas reaccionarios, conservadores, racistas y antisemitas. La oligarquía política y militar alemana identificó a los parientes cercanos ideológicos de estos movimientos como posibles aliados en la guerra contra Rusia. Los alemanes no apoyaron a los nacionalistas finlandeses, bálticos, ucranianos y otros nacionalistas por simpatía ideológica, sino porque podían ser utilizados para debilitar a Rusia; lo hicieron también porque esperaban asentar Estados satélites alemanes en Europa del este y del norte, preferiblemente monarquías con un miembro de la familia noble alemana como su soberano.

El Tratado de Brest-Litovsk demostró ser una oportunidad para crear varios de esos Estados. Del 11 de julio al 2 de noviembre de 1918, un aristócrata alemán llamado Wilhelm (II) Karl Florestan Gero Crescentius, Duque de Urach y Conde de Württemberg, recibió el título de Rey de Lituania bajo el nombre de Mindaugas II.

Con el armisticio del 11 de noviembre de 1918, Alemania fue condenada a desaparecer de la escena en Europa del este y del norte, lo que puso fin al sueño de hegemonía alemana en la región. Sin embargo, el artículo 12 del armisticio permitía que las tropas alemanas permanecieran en Rusia, en los Estados bálticos y en otros lugares de Europa Oriental durante el tiempo que los Aliados lo consideraran necesario, es decir, mientras fueran útiles en la lucha contra los bolcheviques, y eso es exactamente lo que estaban haciendo los alemanes. Los dirigentes británicos y franceses como Lloyd George y Foch consideraban a la Rusia revolucionaria como un enemigo más peligroso que Alemania. Los movimientos nacionales de los bálticos, finlandeses, polacos, etc., estaban ahora plenamente implicados en la guerra civil rusa, y los aliados sustituyeron a los alemanes como socios, militarmente hablando, mientras luchaban contra los rojos, en lugar de contra los blancos, lo que hacían con mayor frecuencia, puesto que muchas posesiones orientales, que antes formaban parte del imperio zarista, eran reclamadas simultáneamente por los blancos rusos, polacos, lituanos, ucranianos y otros grupos.

En todos los países que salían de las nubes de polvo causadas por el colapso del Imperio zarista, había esencialmente dos tipos de personas. En primer lugar, los obreros, campesinos y otros miembros de las clases bajas, que estaban a favor de una revolución social, apoyaban a los bolcheviques y estaban dispuestos a conformarse con una cierta autonomía para su propia minoría étnica y lingüística dentro del nuevo estado multiétnico y multilingüe -inevitablemente dominado por su componente ruso- que sustituyó al antiguo imperio zarista y que sería conocido como la Unión Soviética. En segundo lugar, la mayoría, pero no todos, de los miembros de las antiguas oligarquías aristocráticas y burguesas y de la pequeña burguesía, que se oponían a una revolución social y, por lo tanto, odiaban y luchaban contra los bolcheviques y querían nada menos que una independencia total del nuevo estado creado por estos últimos. Su nacionalismo era un nacionalismo típico del siglo XIX, reaccionario y conservador, estrechamente asociado a una etnia, una lengua, una religión y un pasado supuestamente glorioso, sobre todo mítico, que iba a renacer a través de una revolución nacional. También estallaron guerras civiles entre blancos y rojos en Finlandia, Estonia, Ucrania y otros lugares.

Si en muchos casos los blancos salieron victoriosos y lograron establecer Estados decididamente antibolcheviques y antirrusos, no es sólo porque los bolcheviques lucharon durante mucho tiempo con la espalda contra la pared en el corazón mismo de Rusia y, por lo tanto, rara vez pudieron apoyar a sus camaradas rojos en el Báltico y en otras partes de la periferia del antiguo Imperio zarista, sino también porque los alemanes y sus aliados -especialmente los británicos- intervinieron en primer lugar, y luego por medio de la milicia, para aliviar a los blancos. A finales de noviembre de 1918, por ejemplo, un escuadrón de la Marina Real, comandado por el almirante Edwyn Alexander-Sinclair (entonces almirante Walter Cowan), fue al Mar Báltico para proporcionar armas a los blancos estonios y letones y ayudarles a luchar contra sus compatriotas rojos y las tropas bolcheviques rusas. Los británicos hundieron varios barcos de la flota rusa y bloquearon el resto en su base, Kronstadt. En cuanto a Finlandia, en la primavera de 1918, las tropas alemanas habían ayudado a los blancos locales a la victoria y les habían permitido proclamar la independencia de su país.

Los responsables patricios de Londres, París, Washington, etc., tenían la clara intención de asegurar la victoria de los blancos a expensas de los rojos en la guerra civil de la propia Rusia y abortar así la empresa bolchevique, un experimento a gran escala en el que demasiados británicos, franceses, americanos y otros plebeyos mostraron interés y entusiasmo, lo que disgustó mucho a sus oligarquías. En una nota a Clemenceau en la primavera de 1919, Lloyd George expresó su preocupación de que “toda Europa está llena del espíritu de la revolución”, y continuó diciendo que “hay un profundo sentimiento no sólo de descontento, sino de cólera y revuelta entre los trabajadores contra las condiciones de la guerra…. todo el orden existente en sus aspectos políticos, sociales y económicos está siendo desafiado por las masas de la población de toda Europa”.

Sin embargo, la intervención de los aliados en Rusia fue contraproducente, ya que el apoyo extranjero desacreditó a las fuerzas contrarrevolucionarias blancas a los ojos de incontables rusos, que cada vez más veían a los bolcheviques como verdaderos patriotas rusos y, por lo tanto, los apoyaban. En muchos sentidos, la revolución social bolchevique fue a la vez una revolución nacional rusa, una lucha por la supervivencia, la independencia y la dignidad de la Madre Rusia, primero contra los alemanes y luego contra las tropas aliadas que invadieron el país por todas partes y se comportaron como si estuvieran en África central. Por esta razón, los bolcheviques pudieron beneficiarse del apoyo de un gran número de nacionalistas burgueses e incluso aristocráticos. Incluso el famoso general Brussilov, un noble, apoyó a los rojos. “La conciencia de mi deber hacia la nación [rusa] me ha llevado a negarme a obedecer mis instintos sociales naturales”. Los blancos no eran más que un microcosmos de las clases dirigentes y gobernantes del antiguo régimen ruso, oficiales militares, terratenientes y clérigos con un apoyo popular mínimo. También eran corruptos, y gran parte del dinero que los Aliados les enviaron desapareció en sus bolsillos.

Si la intervención aliada en Rusia, a veces presentada como una “cruzada contra el bolchevismo”, estaba condenada al fracaso, también se debió a que fue duramente combatida por innumerables soldados y civiles en Gran Bretaña, Francia y otras partes de occidente. Su lema era “¡Las manos fuera de Rusia!” Los soldados británicos que no habían sido desmovilizados después del armisticio de noviembre de 1918 y que iban a ser enviados a Rusia protestaron y organizaron motines, por ejemplo en enero de 1919 en Dover, Calais y otros puertos del Canal. Ese mismo mes Glasgow fue golpeada por una serie de huelgas, uno de cuyos objetivos era obligar al gobierno a abandonar su política intervencionista hacia Rusia. En marzo de 1919 las tropas canadienses se rebelaron en un campo en Ryl, Gales, matando a cinco hombres e hiriendo a otros 23; más tarde, en 1919, se produjeron disturbios similares en otros campos militares. Estos disturbios reflejaban ciertamente el deseo de los soldados de ser liberados y regresar a sus hogares, pero también revelaron que muchos de ellos no esperaban nada de un destino indefinido en la lejana Rusia.

En Francia, mientras tanto, los huelguistas de París exigían alto y claro que la intervención armada en Rusia debía terminar, y las tropas dejaron claro que no querían luchar contra los bolcheviques, sino que querían volver a casa. En febrero, marzo y abril de 1919, los motines y las deserciones asolaron a las tropas francesas estacionadas en el puerto de Odessa y a las fuerzas británicas en el distrito norte de Murmansk, y algunos británicos incluso cambiaron de bando y se unieron a las filas de los bolcheviques. “Los soldados que habían sobrevivido a Verdún y a la Batalla del Marne no querían ir a las llanuras de Rusia a luchar”, dijo un oficial francés. En el contingente estadounidense, muchos hombres se autolesionaron para solicitar la repatriación. Los soldados aliados simpatizaban cada vez más con los revolucionarios rusos; estaban cada vez más “contaminados” por el bolchevismo contra el que debían luchar. Así, en la primavera de 1919, los franceses, británicos, canadienses, americanos, italianos y otras tropas extranjeras tuvieron que retirarse de Rusia sin ninguna gloria.

Las oligarquías occidentales fueron incapaces de derrotar a los bolcheviques mediante la intervención armada. Por lo tanto, cambiaron de rumbo y proporcionaron un generoso apoyo político y militar a los nuevos Estados que emergieron de los territorios occidentales del antiguo Imperio zarista, como Polonia y los Países Bálticos. Estos nuevos Estados eran, sin excepción, el producto de revoluciones inspiradas por nacionalismos reaccionarios, demasiado a menudo teñidos de antisemitismo, y dominados por los supervivientes de las antiguas oligarquías, incluidos grandes terratenientes y generales de origen aristocrático, industriales e iglesias cristianas nacionales. Con pocas excepciones, como en Checoslovaquia, no se trataba de democracias en absoluto, sino de regímenes autoritarios, normalmente dirigidos por un oficial militar de alto rango y de origen noble, como Horthy en Hungría, Mannerheim en Finlandia y Pilsudski en Polonia. El franco y abierto antibolchevismo de estos nuevos estados sólo fue igualado por su sentimiento anti-ruso. Sin embargo, los bolcheviques lograron recuperar algunos territorios de la periferia del antiguo Imperio zarista, como Ucrania.

El resultado de esta confusa mezcla de conflictos ha sido una especie de vínculo: los bolcheviques triunfaron en Rusia y hasta en Ucrania, pero los nacionalistas antibolcheviques y antirusos con grandes y contradictorias ambiciones territoriales prevalecieron en regiones más al oeste y al norte, especialmente en Polonia, los Estados Bálticos y Finlandia. Fue un acuerdo que no satisfizo a nadie, pero que finalmente fue aceptado por todos, aunque está claro que sólo fue por poco tiempo. Se erigió un cordón sanitario compuesto por una serie de Estados hostiles alrededor de la Rusia revolucionaria con la ayuda de las potencias occidentales con la esperanza de que aislaría al bolchevismo en Rusia.

Eso es todo lo que pudo lograr occidente, pero la ambición de poner fin a la experiencia revolucionaria en Rusia, tarde o temprano, siguió estando muy viva en Londres, París y Washington. Durante mucho tiempo, los dirigentes occidentales continuaron esperando que la Revolución Rusa se derrumbara por sí sola, pero eso no sucedió. Más tarde, en la década de 1930, esperaban que la Alemania nazi se encargara de destruir la Revolución en su guarida, la Unión Soviética; por eso permitieron a Hitler remilitarizar Alemania y, a través de la famosa “política de apaciguamiento”, lo alentaron.

Jacques R. Pauwels https://www.counterpunch.org/2018/12/10/foreign-interventions-in-revolutionary-russia/

La guerra civil rusa (Primera parte) | La guerra civil rusa (Segunda parte)

Bombardeo de la aviación siria sobre Deir Ezzor: ¿quién debe tomar nota del curso de la guerra?

El domingo la aviación siria bombardeó las posiciones de yihadistas en Deir Ezzor, la zona petrolífera donde Estados Unidos tiene la intención de establecerse permanentemente.

Fue una sorpresa, no sólo porque se produce después de varias semanas de calma sino porque Deir Ezzor es una provincia que no está protegida por las baterías de misiles SS-300 que Rusia ha entregado al gobierno de Damasco.

¿Había alguna novedad que justificara el ataque sirio? Los israelíes creen que hace diez días los rusos trasladaron un batallón de SS-300 de la base militar de Masyaf, en la provincia de Hama, en el oeste de Siria, a Deir Ezzor, en el este.

Pero eso no es todo. Además de las baterías SS-300, Rusia también ha enviado tropas al este de Siria en apoyo del ejército regular.

Si esa información es correcta, es la primera vez en tres años de presencia militar rusa en Siria que Moscú despliega sus tropas en el este.

Es un desafío a Estados Unidos. Desde septiembre, cientos de ataques de Estados Unidos han afectado a las ciudades y pueblos de la provincia de Deir Ezzor, formando parte de la política de tierra quemada con el fin de apoderarse de las regiones fronterizas sirio-irakíes.

Las baterías SS-300 están destinadas principalmente a reducir el rango de acción de la Fuerza Aérea de Estados Unidos en el cielo de Siria. Por lo tanto, los aliados de Estados Unidos, a saber, Gran Bretaña, Francia y otros países de la OTAN, tomarán buena nota de su presencia antes de seguir lanzando sus aviones a las posiciones del ejército sirio.

Las cosas se presentan todavía peor para Israel. Si los SS-300 se establecieran en Deir Ezzor, también servirían para proteger a los aliados del ejército regular sirio, es decir, Irán, Hezbolah e incluso los irakíes de Hachd Al-Chaabi.

El paraguas defensivo de los SS-300 se extendería más allá de Deir Ezzor, hasta la provincia de Al-Anbar en el este de Irak, donde Hachd Al-Chaabi vigila al Califato Islámico y a sus patronos estadounidenses.

El Comandante en Jefe del Hashd Al-Shaabi, Hadi Al-Ameri, está en Moscú invitado oficialmente por el gobierno ruso, probablemente para coordinar las acciones de la resistencia irakí en Deir Ezzor con el ejército ruso.

Es un desafío de Rusia a Israel, que quiere atacar a las milicias iraquíes favorables a Irán.

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