La web más censurada en internet

Autor: Redacción (página 772 de 1358)

La justicia consiste en que unos se tapan a los otros para que todos queden impunes: el caso de los ‘chalecos amarillos’

La Fiscalía francesa le ha dado el carpetazo a 54 sumarios que tenía abiertos contra policías por las palizas propinadas a los  “chalecos amarillos” desde que el año pasado comenzaron las movilizaciones.

Al mismo tiempo próximamente iniciará un juicio contra dos de ellos dentro de una cárcel, que es el primero en su género.

Durante un año las denuncias contra la policía han inundado las dependencias judiciales porque en Francia creían que el apaleamiento de manifestantes era propio de los países tercermundistas, como decía uno de los “chalecos amarillos” a la televisión.

Han salido de su estupor a palos y han creído que los jueces y los fiscales son algo diferente de los de la porra. Se tragaron lo del “Estado de Derecho”: el remedio a un mal policía son buenos jueces y fiscales que van a enmendar lo que los otros han torcido.

Pero las cosas funcionan de otra manera. El fiscal parisino Rémi Heitz confiesa que se han desembarazado de 212 denuncias enviándoselas a la Inspección General de la Policía Nacional, es decir, algo así como “yo me lo guiso yo me lo como”. La policía se investigará a sí misma.

En casi el 70 por ciento de los casos las investigaciones (por llamarlas de alguna manera) han concluido y los expedientes se han trasladado al Ministerio Público de París para que decida el camino a seguir.

En dos casos la fiscalía considera que las denuncias justifican la apertura de un procedimiento judicial. Ambos se refieren a los acontecimientos ocurridos durante la manifestación del Primero de Mayo de este año, que se caracterizó por el terrorismo policial.

Uno de los policías será juzgado por abofetear a uno de los “chalecos amarillos” gracias a que la escena fue grabada y publicada en las redes sociales. El policía está acusado de “violencia voluntaria por parte de un responsable de la autoridad pública” que causó una incapacidad superior a ocho días a su víctima.

El otro policía está acusado de lanzar una piedra a los manifestantes, una escena que también fue grabada y reproducida por las redes sociales. Le acusan del mismo delito, aunque en este caso no haya incapacitado a la víctima.

Ambos casos presentan tres características: son hechos insignificantes, fueron grabados y se difundieron por internet. De lo contrario hubieran quedado impunes, como los cientos de denuncias que han acabado en la papelera.

En Francia se abrieron 313 investigaciones contra la policía por el terror desatado contra los “chalecos amarillos”.

Un caso es el de Jerome Rodrigues, un manifestante gravemente herido en el ojo el 26 de enero, cuya denuncia dio lugar a la apertura de una investigación judicial por el delito de siempre.

Otro es la denuncia presentada por la madre de un adolescente al que le rompieron la mandíbula por un disparo con munición de caucho en Estrasburgo durante una manifestación convocada en enero.

Un total de 72 casos aún están siendo analizados por la fiscalía, mientras que otros 54 han sido cerrados sin más medidas, principalmente por «delitos insuficientemente graves”, pero también por “falta de identificación de los acusados”, según explicó el fiscal Heitz.

“Así es la justicia”, dijo con toda la cara dura del mundo el ministro de Interior, Christophe Castaner. “Consiste en llevar a cabo un estudio, una investigación que se pone bajo la autoridad de la policía, la gendarmería y luego un fiscal y los jueces deciden las medidas que deben tomar”.

En otras palabras: la justicia consiste en que unos de se tapan a los otros para que todos queden impunes. La fiscalía ha cerrado los procedimientos sin más. En algunos casos porque no quisieron identificar a los policías que dispararon.

Según un recuento del periodista David Dufresne, 24 personas han sido asesinadas por la policía desde que el 17 de noviembre del año pasado comenzó el movimiento de los  “chalecos amarillos”.

Más información:

-‘Chalecos amarillos’: cambia el discurso de la represión
– La policía francesa ha empezado a ‘fichar’ a los miembros de los ‘chalecos amarillos’
– ‘Perro ladrador poco mordedor’: hay que preocuparse de los fascistas que muerden más que de los que sólo ladran
– Cientos de medios denuncian la represión policial en Francia durante las manifestaciones
– El lanzamiento de marcadores químicos contra los ‘chalecos amarillos’ en las manifestaciones
-Francia no es capaz de contener las movilizaciones de los ‘chalecos amarillos’
– De los ‘chalecos amarillos’ a los ‘brazaletes blancos’: cómo domesticar una movilización espontánea
– Francia aprobará su propia ‘ley mordaza’ contra el derecho de manifestación
 

Micrososft participa activamente en la represión y los crímenes israelíes contra los palestinos

Los militantes palestinos se cubren la cara durante las manifestaciones contra la ocupación israelí, una práctica antigua que se remonta a varias décadas atrás. Esconder la cara con “keffiyehs”, los pañuelos tradicionales palestinos que se han convertido en un símbolo de la resistencia, no es una moda sino una técnica de supervivencia, sin la cual los militantes son detenidos en redadas nocturnas, y a veces incluso asesinados.

En el pasado Israel utilizó tecnologías básicas para identificar a los palestinos que participaban en las manifestaciones. Se centraban en las imágenes de las noticias de la televisión o en las fotos de los periódicos, a menudo con la ayuda de los colaboradores de Israel en el territorio palestino ocupado que se reunían con los espías del Shin Bet o se los detenía para ocultar su compicidad.

Esta vieja técnica fue finalmente reemplazada por una tecnología más avanzada, que utiliza innumerables imágenes transmitidas directamente por drones, el último instrumento de la “industria de seguridad” israelí. Miles de palestinos han sido detenidos y cientos asesinados en los últimos años como resultado de los datos de los drones analizados por las aplicaciones de reconocimiento facial.

Si en el pasado los militantes palestinos querían mantener oculta su identidad, hoy tienen razones mucho más convincentes para mantener su lucha en secreto, sobre todo teniendo en cuenta la implicación directa de monopolios empresariales, como Microsoft, que facilitan la represión del ejército israelí, cuyo único propósito es aplastar cualquier forma de protesta palestina.

El 27 de octubre, Olivia Solon escribió para NBC News sobre la financiación de Microsoft de la empresa israelí AnyVision, que utiliza el reconocimiento facial “para observar en secreto a los palestinos en Cisjordania” (1).

A través de su empresa de capital de riesgo M12, Microsoft ha invertido 78 millones de dólares para poner en marcha un sistema de reconocimiento facial israelí para controlar a los palestinos en Cisjordania (2).

AnyVision ha desarrollado una aplicación para la “vigilancia táctica avanzada” denominado “Better Tomorrow” (Mejor mañana), que, según una encuesta conjunta de NBC-Haaretz, permite a los clientes identificar a personas y objetos en cualquier flujo de vídeo en directo, como una cámara de vigilancia o un teléfono inteligente, y realizar un seguimiento de los objetivos a medida que se mueven entre diferentes flujos” (3).

“Según cinco fuentes familiarizadas con el tema -escribe Solón- la tecnología de AnyVision alimenta un proyecto secreto de vigilancia militar en Cisjordania. El proyecto se llama “Google Ayosh”, donde “Ayosh” significa territorios palestinos ocupados y “Google” indica la capacidad tecnológica de buscar personas (4).

Con sede en Israel, AnyVision tiene varias oficinas en todo el mundo, incluyendo Estados Unidos, Reino Unido y Singapur. Dada la naturaleza del trabajo de AnyVision y el vínculo intrínseco entre el sector tecnológico israelí y el ejército israelí, las aplicaciones de la empresa se están utilizando para localizar a los militantes palestinos.

En julio el periódico israelí Haaretz informó que “AnyVision está involucrada en dos proyectos especiales para ayudar al ejército israelí en Cisjordania. El primero es un sistema que ha instalado en los puestos de control del ejército que miles de palestinos cruzan todos los días para ir a trabajar desde Cisjordania” (5).

No es la primera vez que Microsoft participa en apoyo del ejército israelí. A diferencia de Facebook, Google y otros, que son constantes, Microsoft ha sido en gran medida excluido de las controversias que están surgiendo. Pero, al igual que otros, Microsoft también es responsable de la represión y los crímenes que comete Israel contra los palestinos.

(1) https://www.cnbc.com/2019/10/28/microsoft-funded-israeli-company-that-spied-on-west-bank-palestinians.html
(2) https://www.businessinsider.com.au/microsoft-funded-face-recognition-tech-reportedly-surveils-palestinians-2019-10
(3) https://www.cnbc.com/2019/10/28/microsoft-funded-israeli-company-that-spied-on-west-bank-palestinians.html
(4) https://en.wikipedia.org/wiki/Yesha
(5) https://www.haaretz.com/israel-news/business/.premium-this-israeli-face-recognition-startup-is-secretly-tracking-palestinians-1.7500359

Estados Unidos lanza una alternativa a la Nueva Ruta de la Seda en Asia

Pepe Escobar


La alternativa Estados Unidos-Australia-Japón a la Nueva Ruta de la Seda explica por qué Estados Unidos envió una delegación menor a Tailandia y por qué India se retiró de la Ruta.

Hace seis años el presidente chino Xi Jinping lanzó la Nueva Ruta de la Seda, el mayor y más ambicioso proyecto de infraestructuras paneuroasiático del siglo XXI.

Bajo el gobierno de Trump, la Nueva Ruta de la Seda fue demonizada las 24 horas del día, los 7 días de la semana: un cóctel tóxico de miedo y dudas que culpó a Pekín de todo, de tratar de hundir a las naciones pobres en una “trampa de deudas” con planes diabólicos de dominación mundial.

Por último, aquí está lo que podría describirse como la respuesta institucional de Estados Unidos a la Nueva Ruta de la Seda: la Red Punto Azul (Blue Dot Network).

Oficialmente la Red Punto Azul se describe como la promoción del desarrollo de infraestructuras sostenibles por parte de múltiples interesados en la región Indo-Pacífica y en todo el mundo.

Es un proyecto conjunto de la Empresa de Inversiones Privadas en el Extranjero de Estados Unidos, en asociación con el Ministerio de Relaciones Exteriores y Comercio de Australia y el Banco de Cooperación Internacional de Japón.

Ahora, compárenlo con lo que sucedió esa misma semana en la inauguración de la Exposición Internacional de Importación de China en Shangai.

Como señaló Xi, “hasta la fecha, China ha firmado 197 documentos de cooperación de la Ruta con 137 países y 30 organizaciones internacionales”.

Eso es contra lo que la Red Punto Azul quiere luchar, especialmente en el sur mundial. Bueno, en realidad no. Contactados informalmente, los diplomáticos del sur mundial no están realmente impresionados. Podrían considerar a la Red Punto Azul como un competidor potencial de la Ruta de la Seda, pero como un competidor impulsado por la financiación privada, especialmente, en teoría, en Estados Unidos.

No les importa la perspectiva de que la Red Punto Azul incluya algún tipo de mecanismo de calificación que estará posicionado para evaluar y rebajar los proyectos de la Ruta de la Seda. Washington lo presentará como un proceso de “certificación” que establece “estándares internacionales”, lo que implica que la Ruta de la Seda no estará a la altura de dichos estándares. La cuestión de si los países del sur mundial prestarán atención a estas nuevas calificaciones sigue abierta.

La Red Punto Azul también debe entenderse en comparación directa con lo que acaba de ocurrir en la cumbre de celebración en Tailandia, que se centró en las reuniones en Asia oriental, la Asociación de Naciones del Asia Sudoriental y la Asociación Económica Regional Mundial (GERP).

La llegada de Punto Azul explica por qué Estados Unidos envió sólo una delegación menor a Tailandia y también, en gran medida, por qué India perdió el tren de la Ruta de la Seda cuando abandonó de la estación panasiática.

El primer ministro indio Narendra Modi se encuentra entre la estrategia indopacífica de Washington y la integración euroasiática. Son incompatibles entre sí.

El Punto Azul es una extensión comercial de facto del Indo-Pacífico, que incluye a Estados Unidos, Japón, Australia e India: los miembros del Cuadrilátero. Es un reflejo de la Asociación Transpacífica del gobierno de Obama en relación con el -también fallecido- “pivot to Asia” [desplazamiento hacia Asia].

No sabemos si Nueva Delhi se unirá a Punto Azul. Rechazó la Ruta de la Seda pero no de manera irreversible. La ASEAN ha tratado de ser valiente e insistir en que se resuelvan las diferencias y que los 16 miembros de la Ruta de la Seda firmen un acuerdo en Vietnam en 2020.

Sin embargo, lo principal sigue siendo que Washington seguirá manipulando a India por todos los medios que considere necesarios para torpedear -al menos en el teatro del sur de Asia- el potencial de la Ruta de la Seda, así como la integración de Eurasia.

Y sin embargo, después de todos estos años de demonización incesante, lo mejor que Washington pudo encontrar fue robar la idea de la Ruta de la Seda y vestirlo con la financiación de bancos privados.

Comparémoslo ahora, por ejemplo, con la labor de la ASEAN y el Instituto de Investigación Económica de Asia Oriental. Favorecen las perspectivas de la ASEAN sobre el Indo-Pacífico, una idea indonesia al principio, en lugar de la versión estadounidense. El Presidente del Instituto, Hidetoshi Nishimura, lo describió como “una guía para los socios del diálogo” y subrayó que “la visión de Japón sobre el Indo-Pacífico está muy en línea con la de la ASEAN”.

Si bien Nishimura señala que “es bien sabido que Japón ha sido el principal donante y un verdadero socio en el desarrollo económico del sudeste asiático durante las últimas cinco décadas”, también elogia a la Ruta de la Seda como “el símbolo del libre comercio”. China y Japón apoyan firmemente la Ruta de la Seda. Y Pekín también hace hincapié en la relación directa entre los proyectos del Programa y de la Ruta.

En última instancia el Punto Azul puede ser sólo un ejercicio de relaciones públicas, demasiado poco y demasiado tarde. Eso no impedirá que la Ruta de la Seda se expanda. No impedirá las asociaciones de inversión entre China y Japón. No impedirá que el sur mundial tome conciencia de la militarización del dólar estadounidense con fines geopolíticos.

Y no enterrará el escepticismo prevaleciente acerca de las habilidades de desarrollo de un proyecto de una hiperpotencia comprometida en una misión para robar las reservas de petróleo de otra nación en el contexto de la ocupación ilegal de Siria.


https://www.asiatimes.com/2019/11/article/a-blue-dot-barely-visible-from-new-silk-roads/

Desaparecido en combate: los soldados de Estados Unidos presos en Vietnam tras el final de la guerra

En los Acuerdos de Paz de París que pusieron fin a la Guerra de Vietnam, Estados Unidos se comprometió a pagar a Vietnam 3.250 millones de dólares en concepto de indemnizaciones, lo cual significa que los imperialistas reconocían dos cosas fundamentales: que eran los únicos responsables de ella y que habían sido derrotados. “El que pierde paga”.

Como los vietnamitas tenían un conocimiento muy preciso de lo que es el imperialismo, a diferencia de otros, se reservaron un as en la manga: no entregarían a todos los prisioneros de guerra estadounidenses hasta haber cobrado la indemnización.

El acuerdo se firmó y la guerra terminó oficialmente. Para camuflar la derrota, Nixon debía hacer dos cosas. La primera ocultar que hubiese ningún estadounidense encarcelado en Vietnam. La segunda ocultar la naturaleza de los pagos a realizar de manera tal que no parecieran una segunda derrota, aún más humillante que la anterior.

Trató de disimular los miles de millones de dólares como “ayuda humanitaria”, pero el Congreso ni quiso asignar una suma tan grande de dinero a un “régimen comunista” al que despreciaban.

Debilitado por el escándalo de Watergate, Nixon optó por esperar a que las aguas se calmaran para hacerlo todo a escondidas, una vez que el foco de atención se hubiera puesto en otro lugar.

El gobierno de Hanoi le siguió la corriente. Esperó a recibir el dinero pactado y, mientras tanto, declaró que todos los presos estadounidenses habían sido liberados.

Nixon cayó, llegaron otros presidentes a la Casa Blanca y la situación se enquistó, mientras seguía oculta. Durante dos décadas los vietnamitas mantuvieron encacelados a los prisioneros estadounidenses y siguieron negociando su liberación a cambio del dinero que se les debía. Pusieron en libertad a algunos que contrajeron enfermedades y otros murieron.

Por razones obvias, el gobierno vietnamita no entregó los cadáveres y cuando lo hizo, los presentaron como si hubieran sido consecuencia de la guerra, es decir, como si los hubieran descubierto con posterioridad. Incluso llegaron a liberar a algunos de ellos, pero siempre mantuvieron a un grupo para asegurarse el cobro del dinero.

En 2013 el diario canadiense “Toronto Star” relataba la aparición de un anciano de 76 años de edad en un pueblo de Vietnam que había sido llevado al país desde Estados Unidos para combatir en la guerra, desapareció en 1968 y padecía trastornos sicológicos. Con su biografía se elaboró el documental “Unreclaimed” (“Sin reclamar”), en el que se concluye que no permaneció en el país porque los vietnamitas no lo dejasen marchar sino porque Estados Unidos no quería aceptar su retorno (*).

En Estados Unidos, el asunto de los presos se reconvirtió en el de los “desaparecidos”. Ni vivos ni muertos. Fue el tema estrella de los sectores más reaccionarios y militaristas, a los que pronto se les fueron sumando los conspiranoicos siempre atentos a este tipo de asuntos cabalísticos.

Los rumores se convirtieron en guiones de Hollywood de ínfima calidad cinematográfica pero gran difusión comercial.

El Senado se vio obligado a crear una de esas “comisiones de investigación” que no investigan nada, sino al revés: intentan tapar el asunto. La operación de encubrimiento la dirigió un personaje que luego fue conocido en el mundo entero: John McCain, el personaje perfecto porque había sido prisionero de guerra en Vietnam.

Naturalmente, los medios de intoxicación participaron en la campaña de encubrimiento como cabía esperar: primero no informaron de nada y segundo desacreditaron a quien lo hizo calificándolo como conspiranoico.

Este tipo de situaciones crea una hipocresía. Todo el mundo lo sabe, todo el mundo lo comenta… siempre que los micrófonos y las cámaras estén apagados. Oficialmente, no hay nada de nada, una situación que no cambia de un presidente a otro ni de un partido a otro. Da igual.

Muy poco después de que el Senado emitiera su informe negacionista, apareció un documento gracias a la caída de la URSS, que puso los trapos al descubierto: las actas de una reunión de la dirección del Partido del Trabajo de Vietnam en la que discuten el número de presos estadounidenses que mantienen en las cárceles.

Los dos antiguos asesores de seguridad nacional, Henry Kissinger y Zbigniew Brzezinski, aparecieron en la televisión afirmando que el documento era fidedigno y que los prisioneros de guerra estadounidenses habían permanecido detenidos en Vietnam después de finalizar la guerra.

El ocultismo no cesó por ello. Tanto la Casa Blanca como la prensa se atuvieron a un guión del que no podían salir sin admitir su doble derrota en Vietnam, reabrir todas las heridas y reconocer un engaño que se había había prolongado durante muchos años. Es la política del avestruz: “No puede ser verdad”. En el mundo real hay algunos agujeros a los que nadie quiere mirar nunca.

(*) https://actualidad.rt.com/sociedad/view/93236-soldado-eeuu-olvidado-vietnam

‘Chalecos amarillos’: un año de lucha y un año con cifras de represión nunca conocidas en Francia

Desde el inicio del movimiento de los “chalecos amarillos” hace un año, más de 3.100 personas han sido condenadas por los tribunales franceses por ejercer su derecho a manifestarse. Casi 400 de ellos han sido condenados a penas de prisión.

A medida que se acerca el primer aniversario del movimiento, el 17 de noviembre del año pasado, Le Monde muestra un rostro sombrío de lo que califica como “excesos” y “repetidos enfrentamientos” entre manifestantes y policías.

El diario revisa las cifras de la represión, subrayando que se trata sólo de una “evaluación provisional” para el período comprendido entre el 17 de noviembre de 2018 y el 31 de junio de este año.

El número de condenas supera las 3.100, lo que constituye “un récord para un movimiento social”, señala Le Monde. De estas 3.100 personas condenadas, unas 400 fueron condenadas a penas de prisión, y otras 600 a penas de prisión con condicional.


“Las penas impuestas oscilan, por término medio, entre unos meses y tres años de prisión, con o sin codicional”, escriben.

Más de 10.000 personas fueron “detenidas e interrogadas en toda Francia durante los más intensos siete meses de manifestaciones”, aseguran.

Hubo casi 2.200 casos de detención policial sin que se adoptaran nuevas medidas y 2.400 casos fueron objeto de medidas alternativas al enjuiciamiento.

Se iniciaron procedimientos judiciales contra 5.300 personas, de las cuales 2.100 fueron juzgadas en comparecencia inmediata y otras 2.000 recibieron una citación judicial para comparecer en el juicio en una fecha posterior. Los jueces de menores tuvieron que intervenir en 410 detenciones y 620 acusados prefirieron declararse culpables para reducir su condena.

Los jueces han trabajado “con relativa rapidez en los casos de manifestantes”, mientras que los casos de violencia en los que están implicados los policías son mucho más lentos.

La brecha alimenta parte del “resentimiento de algunos activistas”, dice Le Monde, que señala también que hasta ahora sólo dos policías han sido llevados ante un tribunal penal de París.

Sin sindicatos domesticados las huelgas de los trabajadores de las maquilas de México se extenderán a otros lugares

Las huelgas de los trabajadores de las maquilas de Matamoros a principios de este año podrían replicarse en otras partes del país, advirtió Ricardo Castro, de la empresa de picapleitos Baker McKenzie que defiende a la patronal.

Según Castro, la inexistencia de sindicatos suficientemente domesticados abre las puertas a que organizaciones “hostiles” tengan la iniciativa de crear su propio sindicato.

“Hay algunos focos rojos donde la relación no es la mejor, por ejemplo en Sonora, Tamaulipas, en el sur del país, hay brotes sindicales donde es probable que haya una situación parecida”, alertó el picapleitos que defiende a varias de las empresas que sufrieron las huelgas de Matamoros.

“También podría afectar a aquellas empresas que ni siquiera tengan presencia sindical”, advirtió.

Castro estima que hay más de 550.000 convenios colectivos en todo México y que el 70 por ciento de ellos no está supervisado por un sindicato suficientemente corrupto.

El artículo 923 de la Ley Federal del Trabajo se modificó para que ahora la autoridad pueda impedir una huelga si existe un convenio registrado.

Además, también tiene que admitir la huelga cuando el convenio no se haya revisado por lo menos en los últimos cuatro años.

La reforma laboral aprobada este año también señala que la dirección de un sindicato puede estar conformado por trabajadores extranjeros, cuando anteriormente eso estaba prohibido.

“Ahora lo permite la reforma y permite que tengan personalidad jurídica. Antes operaban a través de sindicatos disidentes, pero ahora tienen la posibilidad de actuar”, advirtió.

A principios de este año Matamoros sufrió huelgas porque los trabajadores de 48 empresas afiliadas al Sindicato de Jornaleros y Obreros Industriales y de la Industria Maquiladora (SJOIIM) se pusieron en huelga para exigir un incremento salarial de 20 por ciento y un bono de 32.000 pesos, movimiento que fue llamado 20/32.

El movimiento 20/32 surgió cuando los trabajadores en Matamoros denunciaron que las empresas eliminaron prestaciones debido al aumento del salario mínimo en la frontera norte, que pasó de 88 a 176.72 pesos. El Presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, ordenó el aumento a inicios de año.

Finalmente, el 10 de febrero de este año el SJOIIM informó que llegaron a un acuerdo con las 48 empresas en Matamoros, al conseguir un arreglo con cada una de ellas.

La industria automotriz fue una de las más afectadas por las huelgas de Matamoros. Automotive News México publicó el pasado 26 de febrero que las empresas de recambios afiliadas al SJOIIM perdieron 50 millones de dólares por las huelgas que sufrieron a causa del movimiento 20/32, de acuerdo con estimaciones de los picapleitos.

11.000 seudocientíficos proponen reducir el número de seres humanos para frenar el cambio climático

Detrás de un seudoecologista se esconde un malthusiano que en nombre de la “ciencia” propone el fascismo como remedio a los males del planeta o, en otras palabras, el exterminio de la población mundial. Si alguien creía que la eugenesia había quedado atrás se equivoca.

Hay que tener mucho cuidado con los que se ponen la etiqueta de “científicos” y escriben en revistas del gremio, como BioScience, por poner un ejemplo de las muchos que hay. Dicha revista ha publicado una carta firmada por 11.000 seudocientíficos (*) que defienden la siguiente tonteoría: para frenar el cambio climático hay que frenar el crecimiento demográfico, reducir la población mundial, exterminar a una parte de ella, al menos.

El fascismo y el racismo se unen así a la conmemoración de la primera Conferencia Mundial por el Clima, que se celebró en Ginebra hace cuarenta años.

Los 11.000 tarados que pretenden hablar en nombre de la ciencia se suman a la corriente posmoderna de la reducción del consumo que, en una época de crisis capitalista, como la que vivimos, hace de la necesidad virtud.

Hay que aprovechar mejor las sobras que dejan los demás encima de la mesa y buscar en los contenedores de basura.

¿Tiene Usted hambre? Pues aguántese porque incluso su nutrición insignificante es buena para reducir las emisiones de CO2.

¿Le han desahuciado a Usted de su vivienda? Mejor. No se pierde Usted nada. Viviendo en la calle se reduce el consumo de luz y agua.

¿Está Usted en el paro? Alégrese. Hay que cerrar las fábricas para reducir la huella ecológica.

¿En el hospital no le han atendido? Eso es magnífico porque así Usted se morirá pronto. Una boca menos que alimentar y una pensión menos para pagar.

¿La enseñanza es cada vez más costosa? Sí, porque la cultura está sobrevalorada. No es necesario consumir tantos libros que, al ser de papel, aumentan la tala de árboles…

Ya saben que aquí también somos tan idiotas como los malthusianos, pero a nuestra manera, y les proponemos a esos 11.000 borregos que prediquen con el ejemplo y se abran las venas para ayudar a reducir la población mundial, las emisiones de CO2 y la imbecilidad en el mundo.

Pero, como es natural, esos 11.000 ecofascistas no se refieren a ellos mismos, ni tampoco a las grandes potencias imperialistas, donde ya hay una reducción de la población, seguida del envejecimiento de la misma.

Con quien hay que acabar no es con ese tipo de población que ya está en vías de extinción, sino con la del Tercer Mundo, o dicho de otra manera: somos nosotros los que debemos acabar con ellos, matarlos o esterilizarlos.

Pero como a esos 11.000 tarados les gustan los eufemismos lo llaman de otra manera más dulce: “planificación familiar”, “política antinatalista”…

Las seudociencias se han llenado así de los tópicos de la posmodernidad, no por conocidos menos peligrosos.

(*) https://scientistswarning.forestry.oregonstate.edu/climate-signators

 Más información:

– La UNICEF y la OMS esterilizan masiva y encubiertamente a las mujeres africanas
– Los seudoecologistas proponen el exterminio de la población del Tercer Mundo
Una declaración de guerra contra el proletariado

– 300.000 mujeres pobres esterilizadas en Perú 
– ‘Es bueno que la población del Tercer Mundo padezca hambre porque ayuda a combatir el calentamiento del planeta’

Chile convoca a un organismo militar de la dictadura de Pinochet: el Consejo de Seguridad Nacional

Sebastián Piñera ha optado una vez más por la mano dura para sofocar las protestas sociales y restaurar el orden público. Entre otras medidas, el presidente chileno ha convocado al Consejo de Seguridad Nacional, un órgano que data de 1980, en plena dictadura militar.

Este consejo sienta en la misma mesa a los autoridades del Estado y a los comandantes en jefe de las Fuerzas Armadas. Convocarlo retrotrae al país a dolorosos tiempos pasados, como ocurrió en la primera semana de protestas cuando el Gobierno sacó al Ejército en las calles.

«En la Moneda he convocado a una reunión del Consejo de Seguridad Nacional, donde están representados todos los poderes del Estado y donde también están representados otros poderes de las República, para poder recibir la colaboración y el compromiso de todos para que Chile pueda superar estas difíciles tres semanas», declaró Piñera.

Sebastián Piñera ha tomado además otras medidas de seguridad, como impulsar una «ley antiencapuchados», como ha sido bautizada, para castigar con más dureza a quienes cometan desórdenes cubriéndose el rostro.

Pero más allá de los disturbios y los violentos choques, que han dejado al menos 20 muertos, el enfado de los chilenos por las desigualdades sociales es más profundo y extendido, como demuestra lo que ocurrió con el ministro de Salud en un hospital al que acudió a visitar a una persona herida en las protestas.

Jaime Mañalich fue duramente increpado por médicos y personal sanitario, que le reprocharon la falta de medios y recursos en los centros médicos. «Asesino con delantal» se podía leer en un cartel.

Para este viernes ha sido convocada una nueva manifestación que aspira a ser tan masiva como la que congregó el 25 de octubre a más de un millón de personas en Santiago de Chile.

https://es.euronews.com/2019/11/08/pinera-impone-mas-mano-dura-y-convoca-al-consejo-de-seguridad-nacional

Un invierno muy crudo acecha a más de 60.000 mendigos que llenan los albergues de París

En París los alojamientos de emergencia están repletos. El 1 de noviembre comienza la campaña de invierno y la situación es insostenible para las personas que viven en la calle. Eric Pliez, Presidente de la red de albergues públicos, ha emitido una alerta sobre un sistema que califica “al borde de la implosión”.

“Más de 7.000 personas están en la calle, casi la misma cantidad duermen en centros de emergencia y 45.000 personas, con sus familias, viven en albergues”, dice Pliez. El sistema está sobrecargado; 115 albergues ya no pueden proporcionar asistencia adicional.

Eso explica que las familias tengan que dormir en la calle. “Cada noche el [teléfono] 115 de París recibe unas 20.000 llamadas, sólo 1.000 son atendidas. De este 5 por ciento de respuestas, estamos obligados a dar 1.500 negativas, que afectan a unas 1.000 familias, entre ellas 300 y 400 niños. Es inaceptable y la creación de plazas de invierno no cambiará nada”.

La situación que expone Pliez ni siquiera tiene en cuenta los campamentos de migrantes. Se estima que 3.500 personas viven en la pobreza total en París. Pliez da la voz de alarma ante una situación que se deteriora año tras año.

El problema radica en las dificultades de acceso a la vivienda. A los pobres se les niega la vivienda por razones inútiles o burocráticas. También hay trabajadores que no pueden encontrar vivienda; el 25 por ciento de las personas que viven en albergues son trabajadores.

Se necesitan 6.000 plazas más de alojamiento de emergencia en París. Hay razones para estar enfadados, confiesa Pliez, cuando sabemos que una gran parte del parque inmobiliario parisino está vacío. Los ricos prefieren ver a la gente morir en la calle que dejar el acceso a los edificios desocupados. El gobierno no hace valer la posibilidad de la requisar viviendas desocupadas.

Las políticas ‘verdes’ estan en la raíz de las protestas populares en Chile y en otros países

Desde el inicio de las movilizaciones de los “chalecos amarillos” en Francia el año pasado, hasta la actual batalla campal en Chile, pasando por otras protestas parecidas, el hilo conductor es el mismo, el precio de los carburantes, la mayor parte del cual son impuestos y, por lo tanto, de eso que los economistas llaman “precios políticos”.

La situación actual del mercado mundial del petróleo se caracteriza por una bajada de los precios, mientras que el precio final de la gasolina sube en las estaciones de servicio porque los impuestos han aumentado para financiar las políticas verdes, ecologistas, de transición energética, de descarbonización, o como quiera que se llamen.

Los precios mundiales del petróleo son actualmente un 25 por ciento más bajos que hace un año y un 37 por ciento más bajos que hace cinco. Pero Chile quiere ser un país modélico en materia climática y ha sustituido el suministro de energía convencional del metro de la capital por fuentes de origen eólico y solar.

La bajada del precio del petróleo le podía haber permitido al gobierno bajar también el precio de los billetes del metro de Santiago, que están entre los más elevados del mundo, pero no ha sido posible a causa de los planes de transición energética.

Chile fue el primer país de América Latina en implementar impuestos verdes, uno de los cuales grava la compra de vehículos nuevos. “Como el precio de los coches eléctricos es muy elevado, elevamos también el de los convencionales para que no haya tanta diferencia y así se venderán más”, dicen los economistas.

Otros gravan a las calderas y turbinas para sustituir las viejas, aunque funcionen perfectamente, por otras que no sólo no pagan impuestos sino que tienen bonificaciones fiscales. No son otra cosa que ejemplos típicos de obsolescencia acelerada de los equipamientos industriales.

El gobierno de Piñera quería marcarse un punto porque Chile iba a ser el país anfitrión de la conferencia climática de la ONU prevista para diciembre, es decir, el gobierno no establece sus políticas en función de las necesidades de los habitantes de Santiago sino de las paranoias que orquesta la ONU en torno al clima.

Afortunadamente los levantamientos populares van a conseguir aclararnos mucho más que los debates científicos y seudocientíficos sobre los asuntos climáticos porque la población está tan esquilmada que no puede pagar ni un céntimo más de su bolsillo, por más que le guste reducir la concentración de CO2 en la atmósfera.

En Chile no sólo han pretendido subir el precio del billete de metro sino que hay un impuesto sobre el CO2, el gas maldito. La gente empieza a estar harta del saqueo por motivos verdes (o marrones) y el hartazgo se extiende a quienes figuran como patrocinadores: la ONU, el FMI, la OCDE, el Banco Mundial…

[Post data: desde que en 2014 se implementó el impuesto sobre el CO2, en Chile no ha habido ninguna reducción de las emisiones pero el Estado recauda más dinero que antes. ¿Qué se creían?]

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies