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Autor: Redacción (página 737 de 1364)

Estados Unidos amenaza a los familiares de los miembros del Tribunal Penal Internacional

El Tribunal Penal Internacional ha abierto una investigación sobre los crímenes de guerra cometidos por Estados Unidos en Afganistán. El Secretario de Estado, Mike Pompeo, ha respondido amenazando con castigar a los miembros del Tribunal y a sus familiares.

Pompeo ha asegurado que Washington tomará medidas punitivas contra ellos si el Tribunal juzga a los soldados estadounidenses por crímenes de guerra.

En marzo del año pasado el Departamento de Estado amenazó con revocar o denegar los visados a todo el personal del Tribunal Penal Internacional que investigará los crímenes cometidos por las tropas estadounidenses.

Un año más tarde, el 5 de este mes, el Tribunal dio un paso adelante al aprobar formalmente una investigación sobre las denuncias de crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad cometidos por el ejército de Estados Unidos y la CIA en Afganistán.

Pompeo respondió condenando al Tribunal y sus procedimientos. Su reacción fue un aparente intento de desacreditar la institución, de la que Estados Unidos no forma parte.

En una posterior reunión informativa con la prensa celebrada el 17 de este mes, Pompeo lanzó otra diatriba contra el Tribunal, degradándolo a “supuesto tribunal”, “órgano abiertamente político” y “una vergüenza”.

El antiguo director de la CIA llevó la denuncia aún más lejos, amenazando a los familiares de la plantilla del Tribunal. “Queremos identificar a los responsables de esta investigación partidista y a sus familiares que puedan querer viajar a Estados Unidos o participar en actividades incompatibles con la protección de los estadounidenses”, dijo Pompeo, según la transcripción oficial del Departamento de Estado.

Esta amenaza de Estados Unidos contra los familiares de los miembros del Tribunal Penal Internacional forma parte de una pauta histórica más larga de ataque de Washington a las instituciones internacionales que no siguen sus instrucciones.

Al comienzo de la llamada “guerra contra el terrorismo” emprendida por Bush en 2002, el Congreso de Estados Unidos aprobó una ley llamada “de protección de los miembros del servicio, aunque se la conoce como “Ley de Invasión de La Haya”.

Esta legislación, que no tiene precedentes en ninguna otra parte del mundo, declara que el gobierno de Estados Unidos se concede a sí mismo unilateralmente el derecho a invadir militarmente La Haya si un ciudadano de Estados Unidos o de un país aliado es juzgado en un tribunal internacional.

Las amenazas de Pompeo tampoco son las primeras. El gobierno de Washington se ha caracterizado por atacar a miembros de las familias de organizaciones internacionales.

José Bustani, ex director de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ), dijo que John Bolton, ex subsecretario de estado con Bush y asesor de seguridad nacional de Trump, lo amenazó a él y a su familia cuando Bustani negoció con el gobierno irakí para permitir el ingreso de inspectores de armas de la OPAQ a Irak.

“Tiene 24 horas para abandonar la organización, y si no cumple con esta decisión de Washington, tenemos formas de tomar represalias contra usted”, le dijo Bolton a Bustani, al más puro estilo matón. “Sabemos dónde viven sus hijos. Tienes dos hijos en Nueva York”.

Italia: la histeria del coronavirus no se sostiene con cifras oficiales

El 17 de marzo el Instituto Superior de Salud Pública de Italia publicó (1) un informe oficial muy esclarecedor sobre la paranoia del coronavirus. Siendo Italia hoy el ojo del huracán de la “pandemia”, las conclusiones no pueden ser más relevantes.

De 2003 casos fatales, la media de edad de los fallecidos está por encima de los 80 años. Las mujeres representan el 30 por ciento de los fallecimientos (601) con una edad media de 83,7 años. Los hombres fallecidos tenían una media de 79,5 años.

Edad             Número de muertes

30–39            5
40–49            12
50–59            56
60–69            173
70–79            707
80–89            852
90 +              198

La edad media de los fallecidos corresponde a la esperanza de vida italiana en un año: 84,8 años para las mujeres y 80,5 años para los hombres, con una esperanza de vida sana de 72,8 años, según el informe de la OMS de 2015.

En el informe se identifican las patologías preexistentes sobre la base de una muestra de 355 casos, el 18 por ciento de todas las víctimas, con el siguiente balance:

Muertos          Número de patologías

3                      0 (0,8 por ciento)
30–39              5
40–49              12
50–59              56
60–69              173
70–79              707
80–89              852
90 +                198

La edad media de los fallecidos corresponde a la esperanza de vida italiana en un año: 84,8 años para las mujeres y 80,5 años para los hombres, con una esperanza de vida sana de 72,8 años, según el referido informe de la OMS.

Los fallecidos con menos de 40 años son casos aislados. Uno, de 39 años con un tumor previo; otro, de 39 años, sufría diabetes, obesidad y otras dolencias. El 15 de marzo hubo también un fallecido de 38 años, hasta ahora el más joven de Italia, en la región de Puglia. El joven estaba en silla de ruedas y llevaba años de tratamiento de diálisis.

En el informe se identifican patologías preexistentes sobre la base de una muestra de 355 casos (el 18 por ciento de todas las víctimas):

Muertos     Número de patologías

3                 0 (0,8 por ciento)
89               1 (25,1 por ciento)
91               2 (25,6 por ciento)
172             3 (48,5 por ciento)
3                 0 (0,8 por ciento)

En la muestra analizada por el ISS sólo 3 personas (el 0,8 por ciento), no tenía ninguna patología. En promedio, las personas que murieron por el coronavirus sufrieron otras 2,7 patologías.

El informe del ISS afirma que sólo 17 víctimas eran menores de 50 años, 5 de ellas menores de 40 años. Todos ellos son hombres que padecen graves patologías preexistentes (cardiovasculares, renales, psiquiátricos, diabéticos, obesidad).

La microbióloga y directora del Hospital Sacco de Milán, Maria Rita Gismondo, uno de los hospitales en la zona cero, lo resumió muy claramente en una intervención en el canal de televisión Rete 4: “El efecto del coronavirus es similar al de una gripe estacional. Recordemos que en Italia, en 2019, han muerto 8.000 personas por gripe estacional. Las muertes por coronavirus no significa que han muerto por coronavirus, sino que al morir portaban el coronavirus” (2).

Lo mismo sostuvo Angelo Borrelli, director de Protección Civil Italia, el 10 de marzo: “Hay que precisar que no se trata de muertos por coronavirus, sino de personas que han fallecido y entre sus diversas patologías tienen el coronavirus” (2).

El año pasado en Italia murieron 647.000 personas por todo tipo de causas. Los muertos atribuidos al coronavirus son 3.400 por lo que, de momento, el aumento de mortalidad es insignificante: poco más de un 0,5 por ciento.

(1) https://www.epicentro.iss.it/coronavirus/bollettino/Report-COVID-2019_17_marzo-v2.pdf

(2) https://www.elconfidencial.com/mundo/europa/2020-03-18/sistema-salud-italia-coronavirus_2501467/

Ultimátum de Rusia a Turquía y a sus milicias yihadistas

En contra del acuerdo alcanzado por Rusia y Turquía, los yihadistas no han respetado el alto el fuego y Turquía y Ankara no ha podido (o no ha querido) obligarles a ello.

Como consecuencia de ello, Rusia ha emitido un ultimátum a ambos para imponerlo, según informó el viernes Al-Masdar News.

Moscú considera que Idlib y Aleppo deben quedar completamente liberadas de yihadistas.

“Las fuerzas armadas rusas dieron a los terroristas de Idlib hasta finales de marzo para abandonar todas las áreas alrededor de la autopista M4. Según los informes, todos los grupos terroristas, incluidas las fuerzas apoyadas por Turquía, deben abandonar la autopista M4 y sus alrededores”.

Si los yihadistas no abandonan la zona de la autopista M4, el ejército sirio, con el apoyo del ejército ruso, reanudará la ofensiva en la provincia de Idlib.

Dada la reciente acumulación de fuerzas del ejército sirio en el sur de Idlib, parece que se concentrarán en las dos ciudades estratégicas de Jisr Al-Shoghur y Ariha, que están situadas a lo largo de la autopista M4, según Avia.pro, cercano al Ministerio de Defensa ruso.

Algunos yihadistas ya han rechazado el acuerdo con Moscú, por lo que es probable que no se retiren de la autopista M4 a finales de este mes.

En el contexto del ultimátum ruso, Turquía ha comenzado a retirar sus armas pesadas de la provincia de Idlib, en particular, los tanques, la artillería y las lanzadoras múltiples.

Hace dos días, grupos armados cercanos a Turquía, que se han negado a respetar el alto el fuego en la provincia de Idlib, desplegaron fuerzas adicionales en el frente.

Los yihadistas se están preparando para una contraofensiva e intensifican las amenazas contra la policía militar rusa que patrulla a lo largo de la autopista M4 cerca de sus posiciones.

El 7 de marzo el contraalmirante Oleg Zhuravlev, jefe del Centro Ruso para la Reconciliación de las Partes en Conflicto en Siria, informó de que los yihadistas con base en la zona de distensión de Idlib habían violado el alto el fuego establecido el 6 de marzo en 19 ocasiones en un solo día.

El capitalismo es incompatible con la salud pública

I El capitalismo es un modo de producción guiado por el lucro individual. Unos se hacen ricos no sólo a costa de otros sino a costa de cualquier cosa. Todo lo que no sea lucro no importa nada. Nadie presta ninguna atención a algo no da dinero.

La salud no es rentable y, por lo tanto, no es un negocio; el negocio está en la enfermedad. Luego, donde hay un negocio tiene que haber enfermos, cuantos más mejor.

La enfermedad es el reverso de la salud. Mientras la primera es un negocio real, basado en el lucro, la salud es la ideología que lo encubre. El negocio se monta en torno a la enfermedad pero se justifica en torno a la salud.

Además, tampoco se defiende con argumentos egoístas sino altruistas; por el bien de los demás. Es uno de esos pocos momentos en los que el capitalismo aparenta que se preocupa “por el bien común”.

Hay dos maneras de ampliar el mercado de la enfermedad: o bien lograr que los sanos enfermen, o bien convencerles de que no están sanos sino enfermos.

Uno de los lemas de la medicina moderna es: “No hay personas sanas sino mal diagnosticadas”. Si un médico busca a fondo, siempre encuentra una enfermedad, real o ficticia. Desde hace un siglo el mercado de la enfermedad se ha ampliado con las epidemias y las pandemias.

Cualquier análisis clínico de una persona sana encuentra bacterias y virus porque en el cuerpo humano hay muchas más bacterias y virus que células. Permanecemos vivos gracias a nuestras bacterias y virus, que no sólo vienen “de fuera” sino que los llevamos dentro desde el mismo momento de la gestación.

Una manera de conseguir más enfermos es diagnosticar más enfermedades, cuantas más mejor. Desde el descubrimiento del litio medicinal hace 50 años, cada vez hay más enfermedades síquicas, más enfermos, más personas medicalizadas y más personas encerradas que no han cometido ningún delito.

Algunos de los monopolios más grandes del mundo se han organizado en torno a la enfermedad y, sobre todo, a enfermedades masivas. Son las empresas aseguradoras, las mutuas y las farmacéuticas. Ellas dictan la política sanitaria mundial, y no lo hacen por ninguna razón médica, sino para ganar más dinero (única y exclusivamente).

Con el pretexto de la salud, las industrias del gremio se han convertido en una gigantesca lavadora de dinero. Además de sus beneficios propios, obtienen subvenciones, exenciones fiscales y donaciones privadas. Para ello cuentan con redes de fundaciones benéficas y ONG.

II Las enfermedades encubren la explotación. Una de las mayores plagas del capitalismo son los mal llamados “accidentes de trabajo”, las mutilaciones y gravísimas lesiones de los obreros para toda la vida, así como las enfermedades que tienen su origen en el trabajo. Pero ningún gobierno ha declarado una epidemia por ese motivo.

La reforma laboral impuso el despido de los enfermos. El sistema sanitario no admite que las bajas laborales se prolonguen porque pueden dar lugar a una pensión por incapacidad, es decir, alguien que estaba generando dinero, deja de ser rentable y se convierte en una carga.

La actividad o inactividad de un trabajador (baja, invalidez, incapacidad) no se determina por razones médicas, sino económicas, por lo que depende de una burocracia integrada por distintos tipos de tribunales.

Las pensiones que paga el sistema público son tan sumamente miserables que los trabajadores no se lo pueden permitir y tienen que seguir en activo a pesar de su enfermedad. Por el mismo motivo, también obligan a los pensionistas a seguir trabajando de manera encubierta.

Por lo tanto, a efectos de la explotación, el capitalismo funciona a la inversa: convierte a los (trabajadores) enfermos en sanos para que la maquinaria del lucro no se detenga.

¿Están los médicos tomando las decisiones sobre ‘la pandemia’ en función de criterios clasistas?

Un médico yemení ha dado en el clavo de esta paranoia: en su país la gente muere masivamente a causa del cólera, pero a lo que le tienen miedo es al coronavirus. Lo importante no es la realidad, lo que ocurre, sino la imagen que de ella transmiten a la población a través de los medios.

Lo mismo está ocurriendo en todas partes: a los hospitales no acuden en masa los enfermos sino los hipocondríacos que están sanos, pero quieren hacerse “la prueba”. Por si acaso.

Las escenas son de ansiedad y agobio, tanto por ellas mismas como por sus hijos o mayores.

La OMS recomienda practicar “la prueba” al máximo número de personas posible (1). Da lo mismo que sean enfermos o sanos. De ese modo es más fácil que la profecía se cumpla: cuantas más pruebas se hagan, más se confirmará la declaración de pandemia y más alarma se podrá generar. El que busca siempre encuentra (si no es una cosa la otra).

Sin embargo, tras una política económica de recortes, los hospitales ni siquiera tienen mascarillas, y mucho menos pueden practicar pruebas de diagnóstico.

Las decisiones que han tomado los médicos no han sido dictadas por criterios sanitarios sino clasistas: testar en función del “valor social” de los pacientes (y de la esperanza de vida, que es tanto como decir “a ojo de buen cubero”).

Así se recoge en el documento “Recomendaciones éticas para la toma de decisiones en situación excepcional de crisis por pandemia COVID19 en las unidades de cuidados intensivos”, de la Sociedad Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (Semicyuc), que cuenta con el aval de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI) (2).

Tienen el morro de llamar a eso “ética”. Es una tomadura de pelo.

Lector: si socialmente no vales nada, ni te molestes en acudir a un hospital (a no ser que tu esperanza de vida sea igual a tu valor social, o sea, cercano a cero).

La política económica de los médicos es un buen pretexto: si testamos a todos, los hospitales quedarían saturados. Lo mejor es la chapuza sanitaria. Si nos aplauden es que lo estamos haciendo bien, de una manera “ética”.

Esa misma “ética” ha conducido a otra aberración, aún mucho más grave: la Generalitat valenciana ha abierto una línea telefónica para atender a los enfermos de coronavirus. Además de diagnosticar la enfermedad a distancia, prescribirán unas “vacunas” y remedios que no existen a enfermos que no conocen.

La medicina ha desaparecido y la salud pública también. Con la “atención a distancia” empieza una nueva era de la sanidad en la que no se hace lo que se debe sino lo que -buenamente- se puede. El próximo recorte en sanidad es la “telesanidad”, que es el pariente más cercano de la “telebasura”.

Lo mismo ocurre en la Comunidad de Madrid, donde “consideran como positivos a pacientes con síntomas leves sin realizarles las pruebas” (3).

La situación es similar en Gran Bretaña, donde la sanidad pública no hará tests de coronavirus ni siquiera a los médicos, por más que tengan los síntomas de la enfermedad (4).

Lo mismo podemos decir de Suiza, pero tomen nota: en un país que es sede de las mayores multinacionales farmacéuticas, no hay reactivos para hacer las pruebas a los enfermos (y a los sanos), dice Daniel Koch, el responsable de la OFSP (Organización Federal de Salud Pública) (5).

La conclusión es más que evidente, tanto para Suiza como para el resto del mundo: como las cifras que están lanzando a cada minuto los medios de comunicación son falsas, la OFSP ha decidido que ya no va a publicar ningún dato detallado más (6). ¿Para qué?

En Francia los médicos confiesan que les ha ocurrido como en China: “primero intentaron atender a todo el mundo y luego acabaron haciendo diagnósticos mediante radiografías”.

En consecuencia, los diagnósticos son inciertos, es decir, “ciertas muertes atribuidas al coronavirus pueden tener como causa otras patologías”, dice un virólogo francés al periódico Le Monde (7).

Según datos oficiales del Ministerio de Sanidad, en Francia la capacidad máxima para diagnosticar el coronavirus es de 2.500 pruebas diarias, por lo que se practican slectivamente (8).

En Estados Unidos hay mucha más información al respecto porque el Partido Demócrata quiere aprovechar la situación para cargar contra Trump. Dicen que as pruebas iniciales también se limitaron a las personas que habían viajado a las zonas de riesgo y a las que habían estado en contacto con personas infectadas.

Los primeros kits distribuidos para detectar el coronavirus no han dado resultados concluyentes, ni positivos ni negativos, debido a un problema con los reactivos.

En un estudio publicado el lunes en el Journal of the American Medical Association, epidemiólogos de las universidades Johns Hopkins y Stanford aseguran que, al principio, la única prueba utilizada fue la desarrollada por los CDC. Se basó en la misma tecnología que un ensayo desarrollado en Alemania y distribuido en todo el mundo tras recibir la aprobación de la Organización Mundial de la Salud (9).

Epílogo 1: Si esto es lo que está ocurriendo en algunos de los países considerados como avanzados en sistemas públicos de salud, podemos imaginar lo que ocurre en los demás.

Epílogo 2: Ante esta situación, ¿qué valor tienen los datos epidemiológicos con los que nos bombardean diariamente?, ¿no es cierto que se están sacando los datos de la manga?

(1) https://www.bbc.com/news/av/world-51916707/who-head-our-key-message-is-test-test-test
(2) https://www.heraldo.es/noticias/nacional/2020/03/20/medicos-ingreso-uci-esperanza-vida-valor-social-1364985.html
(3) https://www.eldiario.es/madrid/Comunidad-Madrid_0_1005100590.html
(4) https://www.channel4.com/news/exclusive-why-frontline-health-workers-may-not-be-tested-for-coronavirus-even-if-they-have-symptoms
(5) https://www.rts.ch/play/tv/19h30/video/depistage-du-covid-19-les-reactifs-pour-les-tests-sont-produits-a-letranger-et-commencent-a-manquer-?id=11179305
(6) https://www.heidi.news/articles/a-des-chiffres-precis-l-ofsp-prefere-un-indice-approximatif-pour-evaluer-l-epidemie-de-coronavirus
(7) https://www.lemonde.fr/planete/article/2020/03/11/coronavirus-les-strategies-de-depistage-laissent-perplexes-patients-et-professionnels_6032554_3244.html
(8) https://www.francetvinfo.fr/sante/maladie/coronavirus/epidemie-de-coronavirus-sept-questions-sur-les-tests-de-depistage_3871449.html
(9) https://www.bfmtv.com/international/coronavirus-des-experts-denoncent-la-strategie-de-detection-aux-etats-unis-1872799.html

Médicos estadounidenses contagiaron la sífilis y la gonorrea a 1.500 guatemaltecos

Cutler, un Mengele ‘made in USA’
En la década de los cuarenta los médicos y científicos estadounidenses contagiaron la sífilis y gonorrea en la población guatemalteca, de lo que hay constancia en los Archivos Nacionales de Estados Unidos de Atlanta, en Georgia, que están publicados en internet.

Los documentos fueron redactados por el doctor John C. Cutler, quien dirigió el experimento bajo el control del Servicio de Salud Pública estadounidense. No se trató, pues, de un crimen individual porque en el mismo también participó la Organización Panamericana de la Salud.

La colección de archivos, donada por el propio Cutler en 1990 a la Universidad de Pittsburgh, en Pensilvania, incluye alrededor de 12.000 páginas de informes, fotografías, cartas e historiales médicos de los pacientes.

Entre ellos no hay ningún informe final que detalle las conclusiones del experimento, que trataba de determinar si la penicilina, utilizada para curar la sífilis, podía, además, prevenir que la enfermedad se extendiera por el organismo en las primeras etapas del contagio.

Para ello, infectaron con la bacteria a 1.500 personas sanas -la mayoría de ellos presos y pacientes de instituciones mentales- a través de visitas de prostitutas que tenían la enfermedad, por inoculación directa en su órgano sexual, o incluso mediante inyecciones en la médula espinal.

Una vez enfermos, se promovió el contacto sexual con personas sanas para seguir el rastro del contagio.

Un informe realizado por el estadounidense Departamento de Salud y Recursos Humanos en 2010 concluyó que 71 de las personas inoculadas con sífilis murieron, aunque no relaciona directamente su fallecimiento con la inoculación.

Los documentos de Cutler apuntan que un funcionario de salud guatemalteco propuso que el crimen lo condujeran médicos estadounidenses, aunque no aclaran si lo hizo con pleno conocimiento sobre lo que implicaban los mismos.

Una de las víctimas guatemaltecas
El crimen de Cutler fue avalado por el Servicio de Salud Pública de Estados Unidos durante el gobierno de Truman (1945-1953). Cuando salió a la luz, los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos admitieron que también hubo “algún tipo de complicidad” por parte del gobierno del presidente guatemalteco Juan José Arévalo Bermejo (1945-1951), pero hasta el momento no han aparecido pruebas de su implicación.

Los datos personales y cuadros médicos de los pacientes contenidos en los documentos permiten determinar que hubo al menos una víctima mortal, fallecida por un ataque epiléptico.

El caso fue destapado por la investigadora Susan Reverby, que refirió sólo 696 de los casos. A un tercio de los conejillos de Indias ni siquiera se le dio tratamiento posterior a la infección intencional.

Hace diez años la investigación de Reverby provocó sendas llamadas de Obama, entonces presidente de Estados Unidos, y la secretaria de Estado, Hillary Clinton, al Presidente de Guatemala, Álvaro Colom, para disculparse por el estudio desarrollado entre 1946 y 1948.

Tras la asunción de responsabilidades por parte de Obama, centenares de guatemaltecos presentaran una demanda en Washington en contra del gobierno, para lograr una indemnización en nombre de los afectados.

Al mismo tiempo que llevaba a cabo estos experimentos, Estados Unidos condenó en Nuremberg a una veintena de médicos nazis por los suyos en los campos de concentración.

A día de hoy la hipocresía no ha terminado: se habla mucho del médico nazi Josef Mengele y nada de Cutler (y otros como él) porque éste actuaba con el beneplácito del gobierno de Estados Unidos.

A todos ellos no les importa si tienes trabajo o no. Tampoco les importa si tienes vivienda o duermes en la calle. Nunca te han preguntado si el salario te alcanza para pagar la luz o si has pasado frío este invierno. ¿Por qué te empeñas en suponer que, por el contrario, tu salud sí les importa? Si tanto les preocupa la salud, a qué vienen los recortes en sanidad?, ¿por qué crees que hay médicos que curan la salud de los enfermos y no hacen enfermar a los sanos?, ¿por qué esos criminales tienen el apoyo de gobiernos e instituciones sanitarias internacionales?, ¿por qué utilizan a los países del Tercer Mundo?, ¿por qué se ensañan con los más marginados de la sociedad?

(La información fue reproducida por el periódico ‘El Tiempo’ de Colombia, el 2 de octubre de 2010, pero la han eliminado de internet:
http://www.eltiempo.com/mundo/euycanada/ee-uu-pidio-perdon-por-infectar-a-cientos-con-sifilis-_8040060-1)

100.000 dólares vivos o muertos: los yihadistas ponen precio a la cabeza de los rusos que combaten en Siria

Hace tres días, el ministro de Defensa británico Ben Wallace y su homólogo turco entraron ilegalmente en Idlib para supervisar a sus huestes yihadistas sobre el terreno.

El imperialismo se prepara para activar sus misiles contra la fuerza aérea siria que, a su vez, trabaja para optimizar no sólo los cazas Sujoi sino también los bombarderos estratégicos MiG.

Los sirios han acondicionado los interceptores MiG-25PDS, un verdadero mastodonte del cielo que Siria tiene la intención de utilizar contra las baterías de misiles que la OTAN ha desplegado en Idlib a la espera de un “incidente” que ponga fin a la tregua entre Ankara y Moscú. No parece probable que la situación de ni guerra ni paz en Idlib dure demasiado tiempo. Al menos todas las partes se preparan para una escalada bélica.

El miércoles fuentes rusas filtraron algunos de los secretos contenidos en la base aérea de Qamichli. Desde noviembre del año pasado, el ejército ruso ha estado trabajando para asegurar esta base, que está situada en la frontera turca en el extremo norte de los yacimientos petroleros de Hassakah, a pocos kilómetros de las fronteras del norte de Irak.

La base aérea rusa no sólo alberga un arsenal de helicópteros capaces de librar intensos combates en la zona, modernos sistemas de defensa aérea Pantsir-S, capaces de repeler no sólo los ataques aéreos sino también los ataques con misiles de crucero, sistemas de defensa aérea Tor-M2, aviones de ataque Su-25 y aviones de transporte militar Il-76.

En vista de la ubicación sumamente estratégica de la base, incluida entre Turquía, Siria y el Irak, los observadores creen que el sistema ruso de defensa contra misiles abarca no sólo el este de Siria sino también el oeste de Irak.

El miércoles Al-Masdar informó de la llegada de un enorme convoy militar ruso al noreste de Siria y dijo que el personal y el equipo a bordo tenían por objeto “garantizar el paso seguro de las patrullas militares rusas” regularmente acosadas y amenazadas por Estados Unidos y sus yihadistas de Al-Qaeda.

El convoy ruso se repartirá entre Hassakah, Raqqa y Tell Tamar.

En Deir Ezzor y Homs, la resistencia también se prepara. La frontera sirio-irakí ha sido escenario de la retirada de las tropas estadounidenses en el paso fronterizo de Qaem/Abou Kamal, mientras que los auxiliares del ejército estadounidense vinculados a los yihadistas de Maghaweir Al-Thura lanzaron un ataque a gran escala contra el este de Homs antes de ser repelidos por el ejército sirio y sus aliados de la resistencia.

Según el diario sirio Al-Watan, los yihadistas atacaron los suburbios de la ciudad de Al-Sujna, al este de Homs, la estación de bombeo T-3 y la estratégica autopista M-20 que une Homs con la provincia de Deir Ezzor, con el objetivo de cortar todos los enlaces entre Deir Ezzor y el corazón estratégico de la resistencia, a saber, Homs, donde el aeropuerto T-4 es uno de los principales emplazamientos de la defensa antiaérea.

El esfuerzo estadounidense por romper las defensas sirias en el este continúa, especialmente desde que un doble ataque con drones de la resistencia de principios de marzo tomó a Estados Unidos por sorpresa, ya que creen que pueden permanecer definitivamente en Al-Tanf. El Eje de la Resistencia y Rusia podrían abrir en los próximos días un doble frente en Hassakah y Deir Ezzor.

En la autopista M4 también aumentan los actos de sabotaje por parte de los yihadistas auspiciados por Ankara, que han llegado a poner precio a la cabeza de los periodistas y soldados rusos, diciendo que están dispuestos a pagar hasta 100.000 dólares a cualquiera que pueda traerlos vivos o muertos.

Los ministros de Defensa de Gran Bretaña y Turquía inspeccionan a sus huestes yihadistas en Idlib

Antes la policía nos fichaba por nuestros crímenes, ahora los médicos nos fichan por nuestras enfermedades

En la histeria actual lo más importante no es el virus, ni tampoco una enfermedad, sino la ley marcial que han impuesto y, sobre todo, lo que quedará de las medidas que han implementado en todo el mundo.

Si creen que esto es temporal y luego todo volverá a ponerse en su sitio, se equivocan. Los aplausos han supuestos un respaldo a las medidas adoptadas y a ellos nada les gusta más que esos vítores.

En Europa, que a causa de las guerras mundiales conocen mejor este tipo de situaciones que nosotros, ya hablan de “Ausweis” porque en ciertos países han vuelto al III Reich, que es como los “papeles para todos” y no sólo para los extranjeros: documentación, pasaportes, cédulas, visados, salvoconductos…

Nos van a obligar a salir a la calle, como al ganado, con nuestro certificado de sanidad, de que no somos apestosos, de que estamos “limpios” de cualquier enfermedad infecciosa. Antes la policía nos fichaba por nuestros crímenes y ahora los médicos nos fichan por nuestra enfermedades, pero la cosa no cambia nada: nos quieren fichados e identificados.

Hace años que la Unión Europea puso en marcha un “pasaporte de vacunas” (1) que todos los ciudadanos deberán tener para 2022. En la primera página, titulada “Acciones”, dice que uno de los objetivos más importantes del pasaporte es “producir un informe regular sobre el estado de la confianza en las vacunas en la Unión Europea, para monitorear las actitudes hacia la inmunización. Sobre la base de este informe y teniendo en cuenta la labor conexa de la OMS, presentar orientaciones que puedan ayudar a los Estados Miembros a hacer frente a las dudas sobre la vacunación”.

En la página 10 aconseja “invertir en investigaciones de ciencias sociales y del comportamiento sobre los factores determinantes de la vacilación en la inmunización entre diferentes subgrupos de la población y el personal sanitario”.

Hay mucho “antivacunas” suelto por ahí, por lo que es necesario realizar campañas para persuadir de que lo mejor es prevenir las infecciones, tanto si quieres como si no porque -repetimos- aquí se habla de “salud pública”, donde lo más importante es lo público y no lo que cada cual estime mejor para su salud.

Los CDC ya han elaborado estrictas directrices en tal sentido. Además, los grandes monopolios farmacéuticos han creado una “Alianza para la Identidad Digital” que tiene su propia página web (2) y forma parte de GAVI (Alianza Mundial para el Fomento de la Vacunación y la Inmunización), un holding que cuenta cuenta con el apoyo de la OMS y, naturalmente, de la industria farmacéutica.

Han preparado un programa denominado “Agenda ID2020” de identificación individualizada con el pretexto de generalizar la inmunidad y prevenir el contagio.

El programa se basa en registrar a las personas desde su nacimiento para consignar las vacunas que se les administran, para lo cual se suministrará a cada uno una identidad digital portátil y permanente vinculada a su biometría.

En su última reunión, celebrada en setiembre del año pasado en Nueva York, la “Alianza para la Identidad Digital” acordó poner en marcha la Agenda ID2020 en Bangladesh.

Los que acabaron en los campos de concentración saben que, por más que pinten la moto de colores para venderla mejor, se trata del “Ausweis”. Si te vacunas tendrás papeles y, en caso contrario, no podrás salir a la calle. Te tendrás que quedar confinado en tu casa. Como ahora.

(1) https://ec.europa.eu/health/sites/health/files/vaccination/docs/2019-2022_roadmap_en.pdf
(2) https://id2020.org/

Más información:
– Ya tiene a su disposición su tarjeta de apestado y puede pasar a recogerla en cualquier momento
– El certificado digital de vacunación se probará en niños del Tercer Mundo con implantes bajo la piel
 

La recesión en Estados Unidos amenaza un millón de puestos de trabajo

La recesión en Estados Unidos amenaza un millón de puestos de trabajo, según la empresa de investigación Oxford Economics en una nota publicada ayer por Reuters.

No obstante, el informe asegura que la crisis, que es “profunda, generalizada y persistente”, no es “permanente”. Pero no hay ninguna garantía de que acierten porque para este año habían pronosticado un crecimiento del 1,7 por ciento.

Ahora estos analistas esperan que el Producto Interior Bruto (PIB) de la segunda economía del mundo se estanque este año.

Sólo en el segundo trimestre, estiman que el PIB se podría contraer un 12 por ciento, lo que equivale a una disminución del 3 por ciento desde el primer trimestre.

“Es probable que un descenso masivo del gasto social y no forzado conduzca a la mayor contracción trimestral del gasto de los consumidores que se haya registrado”, dice el informe, mientras que es probable que la inversión de las empresas disminuya a un ritmo sin precedentes desde la crisis financiera de 2008.

“Al final, esperamos una pérdida total del PIB de 350.000 millones de dólares (320.000 millones de euros) en 2020 y la pérdida de alrededor de un millón de puestos de trabajo”, añade Oxford.

A escala mundial, sus proyecciones muestran un estancamiento del PIB mundial en el segundo trimestre.

¿Por qué nos empeñamos en suponer que nuestra salud les importa algo a ellos?

El niño Simeon Shaw con su madre
En enero de 1946 diagnosticaron a un australiano de cuatro años de edad, Simeon Shaw, de una forma altamente maligna de cáncer de hueso. En un esfuerzo desesperado para salvar vida del niño, sus padres decidieron llevarle a Estados Unidos para su tratamiento. La familia acudió al hospital de la Universidad de California en San Francisco.

Una vez en América, Simeón no recibió el tratamiento médico que buscaban desesperadamente sus padres para salvarle la vida. En su lugar fue atrapado por un experimento médico. Fue uno de los 18 pacientes inyectados con plutonio radiactivo, por los “científicos” (léase carniceros) que trabajan para el Proyecto Manhattan, la organización que fabricó la bomba atómica. Los matarifes del gobierno querían descubrir cómo eliminaba el plutonio el cuerpo humano.

A Simeon le faltaban dos meses para su quinto cumpleaños cuando el 26 de abril de 1946 le inyectaron, 0.169 microcuries de plutonio 239, una dosis de radiación casi 24 veces lo que la persona promedio recibe en 50 años. Una semana más tarde, se tomaron muestras del hueso, la sangre y tejidos del niño. También se obtuvieron muestras en otras ocasiones. Simeón murió ocho meses después de la inyección (1).

Muchos estadounidenses fueron expuestos a experimentos parecidos con radiaciones sin ninguna clase de objetivo médico curativo. El plutonio carece de utilidad médica. Las inyecciones de plutonio en seres humanos no tenían ningún propósito distinto que el de proporcionar información para determinar las normas de seguridad para la producción de armamento nuclear.

Algunos experimentos humanos con radiaciones se realizaron en Estados Unidos en la década de 1940 y 1950, pero otros se realizaron durante los años sesenta y setenta. Es posible que el programa involucrara a más de 1.000 personas. Estos experimentos se realizaron dentro del Proyecto de Manhattan.

Entre 1945 y 1947, como parte del Proyecto Manhattan, los pacientes a quienes diagnosticaron enfermedades con una esperanza de vida de menos de 10 años, fueron inyectados con plutonio. Además de la Universidad del Hospital California, los estudios se realizaron en el hospital de Distrito de Manhattan, Oak Ridge, Tennessee; Strong Memorial Hospital, Rochester, N.Y.; y la Universidad de Chicago. A pesar de los diagnósticos originales, siete de los 18 pacientes vivieron más de 10 años y cinco sobrevivieron más de 20.

Investigaciones internas de la AEC demostraron que los pacientes no fueron informados de que se les había inyectado plutonio hasta 1974.

El 18 de julio de 1947 tres médicos y una enfermera inyectaron plutonio en el hospital de la Universidad de California en la pierna izquierda de Elmer Allen. Tres días más tarde, le tuvieron que amputar la pierna y la extremidad la enviaron a patología para un estudio radiológico (2). Erróneamente a Allen le diagnosticaron que padecía un cáncer de hueso, cuando se había caído de un tren a finales del verano de 1946 y se había lesionado su rodilla izquierda. Estaba lejos de padecer una enfermedad terminal.

Allen vivió hasta el 10 de junio de 1991, con horribles complicaciones derivadas del experimento de plutonio. Sufría convulsiones epilépticas, alcoholismo y finalmente fue diagnosticado de esquizofrenia paranoide, que su médico de familia cree que se debió a la forma en que había sido incluido dentro del experimento del plutonio.

(1) https://medium.com/lessons-from-history/a-child-came-to-the-u-s-for-cancer-treatment-but-was-injected-with-plutonium-sent-home-to-die-c55b154511db
(2) https://ehss.energy.gov/ohre/roadmap/achre/chap5_4.html

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